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INTRODUCCIÓN Con motivo del día del libro del curso académico 2010/2011, y en fomento de la lectura, surge, del 2º Ciclo de Primaria del Colegio Público Santiago Apóstol, de Santiago Santiago de la Espada, la idea de elaborar un libro recopilatorio de las tradiciones culturales de nuestro municipio como actividad complementaria. El proyecto incluye la implicación de las familias de nuestros alumnos/as, pues son los transmisores de las historias que éstos recogen en el libro. Tradiciones como la matanza, el reparto de la caridad o el “esmote” de las habichuelas, son actividades que nuestros antepasados realizaban de forma cotidiana. Ahora, desde las aulas, intentamos que los alumnos/as alumnos/as descubran los diferentes modos de vida y trabajo de sus abuelos, bisabuelos o tatarabuelos. Bajo la dirección de las tutoras, el alumnado recoge individualmente la historia que más le gusta o la que mejor conoce su familia, la redacta y lleva al aula, aula, poniéndola en común con el resto de sus compañeros/as. A partir de estas historias se ha elaborado el libro “Tradiciones de Santiago - Pontones”. Las tutoras de este ciclo, Carmen Palomares García y Pepa López Martínez, agradecen la colaboración colaboración de las familias, sin la cual no habría sido posible la elaboración de este libro.


JUSTIFICACIÓN Dada la importancia de la lectura para nuestros alumnos/as hemos decidido que, qué mejor lectura para ellos que aquello de lo que han sido partícipes, relatando la historia reciente de sus antepasados, sintiéndose protagonistas dentro de su núcleo familiar, al ser los escritores de dichas tradiciones. noss El día del libro, una fecha señalada en la actividad educativa, no ofrece el marco perfecto para desarrollar una acción colectiva entre alumnado y familia. El libro “Tradiciones de Santiago -Pontones”, con formato y diseño atractivos y originales en cuanto a forma y tamaño, hace que los alumnos/as sientan curiosidad e interés interés por leer y manipular un libro, uno de los objetivos fundamentales de la realización de este día. Para hacer sentir al alumnado el placer de la lectura, esperamos que este libro sirva de herramienta y vehículo para adentrar también a las familias familias en el maravilloso mundo de los libros.


OBJETIVOS Con esta actividad complementaria se pretenden conseguir los siguientes objetivos: 1. Conocer tradiciones y culturas populares del municipio, municipio, ya que forman parte de nuestra cultura. 2.

Promover la participación en un proyecto colectivo .

3.

Reforzar los lazos familiares con la escuela.

4.

Redactar ordenadamente la información transmitida de forma oral.

5.

Despertar la curiosidad por conocer las tradiciones tradiciones de su entorno.

6.

Conocer y apreciar la forma de vida de sus antepasados.

7.

Valorar los recursos existentes en cada época.

8.

Fomentar la lectura del trabajo de los compañeros/as.

9.

Respetar las producciones de los demás.

10.

Propiciar la investigación.

11.

Mejorar la expresión escrita.

12.

Interesarse por el lenguaje escrito y comprender su funcionalidad.

13. Valorar el lenguaje escrito cómo medio de información y expresión de emociones. 14.

Escuchar a los demás poniéndose en ocasiones en el lugar del otro.

15.

Sentirse protagonista compartiendo sus producciones con los demás.


ESCUELAS DE LA HERMANA URBANA Y DE LA HERMANA MARÍA “LA PICANTA”

Estas dos mujeres eran personas del pueblo llano que no poseían titulación alguna, pero que estaban interesadas por el saber y por ello dedicaron parte de su vida a transmitir lo mucho o poco que sabían. Montaron sus propias escuelas en sus casas. Concretamente en la de la hermana Urbana, era requisito necesario e imprescindible, asistir a sus clases llevando cada niño/a una támara de leña y una silla pequeña, para que la estancia fuera cómoda y calentita.

La didáctica de esta maestra consistía en enseñar cantando. Así, se


aprendían las tablas, sumas, ríos y provincias de España... La enseñanza religiosa era otra de las áreas que enseñaba esta maestra y, con el mismo método, también cantando, se aprendían Los Mandamientos de La Santa Madre Iglesia, los Sacramentos, Los Pecados Capitales, El Credo, La Salve, El Padre Nuestro.... Esta maestra tan especial, tenía muy limitados sus movimientos en clase, debido a una deficiencia física en una pierna. Por este motivo, su sitio durante la clase era sentada en una silla, al lado de la lumbre. Desde este lugar controlaba el grupo de clase. Si algún niño/a se despistaba, contaba con la ayuda de una varilla larga y flexible para llamar la atención del despistado o despistada con un “toque de varilla “en la cabeza. De esta forma se unían al canto general del grupo.

Escuela de la Hermana Urbana 1929

Con el método de la hermana Urbana ya se inició “la globalización en la enseñanza”, puesto que, como hemos podido ver, trabajaba la música junto a las áreas instrumentales. La escuela de la hermana María “La Picanta” era ya más parecida a la de hoy ; podríamos considerarla como “maestra de apoyo”. Los niños y niñas usaban ya libreta, lápiz y goma (aunque a veces borraban con miga de pan). Allí


se repasaban las “cuatro reglas:”(sumar, restar, multiplicar y dividir), se leía y se escribía (máximas-enseñanza de valores-,dictados y copias). La “maestra” Urbana no cobraba por su enseñanza, con las támaras del alumnado hacía su buena rimera para calentarse todo el invierno. Además, las familias, agradecidas por su labor tan desinteresada, le regalaban productos de sus bancales: patatas, habicholillas, garbanzos...y algún que otro pollo de corral; al fin y al cabo, la enseñanza era su único medio de vida. Por el contrario, la hermana María cobraba por su trabajo: cada alumno/a pagaba, en “ Perras Gordas”, (monedas de curso legal de aquella época) un precio simbólico por su aprendizaje. En reconocimiento a la labor realizada por la hermana Urbana, hace unos años se le dedicó una calle- en la que ella vivió-, que ahora lleva su nombre.

3º y 4º primaria


PETICIÓN DE AGUINALDOS En Navidad era costumbre frecuente encontrar, al pasar por las calles de nuestro pueblo y aldeas, grupos de niños y jóvenes con algunos instrumentos musicales tocando y cantando en las puertas: esto era conocido como “petición de aguilandos”.** Entre los instrumentos que utilizaban estaban las zambombas, guitarras, platillos, panderetas, coberteras y, cómo no, la típica botellas de anís a la que hacían sonar frotándola con un tenedor. La zambomba se fabricaba de forma artesanal y casera: consistía en una orza de barro a la que cubrían la boca con la piel de la manteca del cerdo, una vez seca y curada; en el centro de esta piel se introducía una varilla de madera o de cañizo ,que era la que producía el sonido al frotarla con la mano. La elaboración de la zambomba , normalmente corría a cargo de los abuelos, que ponían todo el cariño para que sus nietos disfrutaran con ella en la Navidad. Como se ha dicho anteriormente el recipiente auténtico era la orza de barro, pero como no todos disponían de ella, también se elaboraban algunas con recipientes de hoja de lata. ( Ni que decir tiene que el sonido no era el mismo). Los dueños de las casas al oír el alboroto, abrían sus puertas e invitaban a los mozos a pasar. Una vez dentro, antes de pedir el aguilando, preguntaban: “¿Se canta o se reza?” ( dicho que viene de la Hermandad del Baile de Ánimas), a lo que la familia contestaba según su situación. Si recibían la Navidad con alegría se cantaba, si tenían algún familiar enfermo o habían sufrido la pérdida de alguno de ellos, se rezaba. Una vez terminados los cantos o los rezos, se obsequiaba a “los artistas” con algún presente: mantecados caseros, tortas, higos, nueces, mistela...y algún que otro embutido de la matanza recién hecha. Con todo lo recogido los mozos y mozas hacían una fiesta en alguna de sus casas. Estas fiestas eran conocidas, en algunas de las aldeas, con el nombre de “San Antón”. La petición de aguilandos es una de las tradiciones que parece que vuelve a resurgir en nuestro pueblo, puesto que algunos niños, en edad escolar , vuelven a


salir a la calle para pedir los aguilandos a sus vecinos. Algunas letrillas curiosas que se cantaban son: A esta puerta hemos llegado Cuatrocientos en cuadrilla, si quieres que nos sentemos saca cuatrocientas sillas.

Dame el aguilando carita de rosa que no tienes cara de ser tan roñosa.

Por el ojo de la llave se ve la luz del candil, aquí han matao marrano Algo nos darán pa freír.

Ya viene la vieja con el aguilando, le parece mucho, Le viene quitando.

La campana gorda de la catedral, se te caiga encima si no me lo das. Y si me lo das, y si me lo das, que pases las Pascuas con felicidad.

*Aguilando : Palabra típica de nuestra zona para referirnos al aguinaldo. *

Héctor Ibáñez Castillo.


BAILES DE ÁNIMAS Hace ya mucho tiempo, en Santiago de la Espada existió una hermandad de ánimas, compuesta por unos 20 hermanos. Algunos de los que recordamos son son : el hermano Antonio de Doroteo, el hermano Ruperto, el hermano Francisco el Pollino, el hermano Ángel Sola, el hermano José Bravo, el Tío Rojillo, Aurelio el Culebro.... Todos bajo la tutela de un hermano mayor, el hermano Antoñico. Se dedicaban dedicaban a cantar y bailar por todo el pueblo y aldeas, conocido su canto y su baile como “Baile de Ánimas” Comenzaban a tocar en vísperas de la Navidad hasta el día de Reyes. La mayoría de los hermanos tocaban instrumentos musicales como la guitarra, panderetas, panderetas, platillos, el violín, etc. Iban tocando y bailando ,no en vano, sino que, a la vez de difundir su música para el disfrute de las gentes, pedían por la labor. También era un buen momento para encontrar pareja por parte de los mozos y mozas. Los cánticos y bailes eran jotas serranas, interpretadas y bailadas por los hermanos. Durante nueve días iban pidiendo por todas las casas y se les daban distintos alimentos de la temporada. En esos días también se rezaba la novena a las ánimas. ánimas. Después los hermanos se marchaban a las aldeas para seguir con la recolecta y además representaban distintos bailes donde concentraban a toda la gente de cada aldea (tanto en la vega alta como en la baja). En algunas aldeas lejanas los vecinos les les proporcionaban cama y comida y se estaban más de un día cantando y bailando hasta altas horas de la madrugada. Los festejos comenzaban por las aldeas del “ partío de abajo”: Tobos, Vites, Miller ...Cuando volvían de éstas comenzaban a tocar en El Arroyico, Arroyico, y la gente del pueblo salía a recibirlos, acompañándolos hasta El Cuartico .Continuaban su ruta visitando las aldeas de La Vega. Comenzaban por El Cerezo , entrando por el Cortijo Nuevo (Es curioso recordar que la entrada a ésta siempre era tocando la canción conocida como “L a Pontonera”). De aquí pasaban a Arroyo Venancia, terminando en Los Cañuelos. Al día siguiente continuaban con el baile en otras aldeas como Los Teatinos, La Matea o Las Nogueras y acababan con la vuelta de la hermandad a Santiago. Para llevar los alimentos recolectados se ofrecían algunos vecinos de los lugares


visitados . Como por aquel tiempo no había demasiado dinero, la gente les daba productos recogidos en las casas: trigo,cebada, patatas, huevos, pollos, incluso incluso presentes de las matanzas. Todo era ofrecido a las ánimas benditas (las Santas), para que las cuidaran y protegieran, no solo de la salud a ellos, sino también a sus animales y a las cosechas de ese año. Estos alimentos se subastaban en el “Cuartico” “Cuartico” que era la sede de la hermandad. El dinero recogido se dedicaba a varios fines: organizar fiestas, para los pobres y para el arreglo y mantenimiento de los santos. Otra tradición consistía que cuando los hermanos volvían de las aldeas traían pollos, los cuales engordaban hasta el día de Reyes. Ese día se colgaban los pollos y se demostraba la puntería de los hombres disparándoles; el que fuera capaz de matarlos, o rozarlos, se los llevaba. Una frase célebre que hoy en día también se utiliza cuando se piden los aguinaldos que, probablemente se conserve de esa época ,es la de: “¿se canta o se reza?”. Esta frase la decían cuando iban a las casas pidiendo. Si la familia decía “se canta”, obviamente los músicos se “arrancaban” cantando. cantando. Pero, si por el contrario, decían “se reza”, los músicos junto a la familia se ponían a rezar. Cuando, por el contrario, las familias cerraban la puerta por que no querían ofrecer nada, los hermanos de ánimas cantaban: “ a las ánimas benditas no se les cierra la puerta ,se les dice que perdonen y ellas se van tan contentas.” Esta hermandad fue la última que existió en la zona y desde siempre fue muy querida por la gente del pueblo y las aldeas. Recordamos algunas de las letrillas que que cantaban Los Hermanos de Ánimas.

Canciones

Este es mi burro Y en el mando yo cuando quiero digo arre Y cuando no so. A tu puerta hemos llegado cuatrocientos en cuadrilla, si quieres que nos sentemos saca cuatrocientas sillas. Antonio Ramón Molina Blázquez

Sara Ruíz Jiménez.

Antonio Sánchez Marín.


LAS BODAS

En tiempos de nuestros abuelos, a pesar de que no había dinero para celebraciones, puesto que se dedicaban al trabajo del campo y era muy sacrificado y continuado, sí había algunos algunos eventos, como por ejemplo las bodas, que se celebraban dedicándole más tiempo que en la actualidad, ya que hacían la boda y al día siguiente otro día más de celebración ,al que llamaban tornaboda. preparativos ivos llegó el día de la boda. Tras varios años de noviazgo y días de preparat Un mes antes, los padres de los novios invitaban a la familia, vecinos y amigos visitándoles de casa en casa para contarles el acontecimiento. vecinos, cinos, o En primer lugar se buscaba una casa con anchura ,de los familiares o ve incluso se alquilaba. Luego se les pedían a los vecinos: sillas, mesas, ollas, platos, vasos, … para celebrar el banquete. El novio vestía de negro y la novia de negro o de otro color, predominando los tonos oscuros. El traje más común era el tradicional traje de chaqueta o vestido con el largo por debajo de la rodilla. Tampoco se utilizaba el velo de novia, sólo utilizaban tocados para la cabeza las familias más pudientes. Las bodas se celebraban normalmente por la mañana, pero si la novia novia era huérfana o viuda se celebraban por la tardetardenoche y vestida de negro. Si uno de los novios era viudo, la noche anterior a la boda, los mozos y mozas del pueblo le daban la “Cencerrá”. Consistía en ir por la calle con cencerros , cascabeles y panderos haciendo ruido para despertar a todo el mundo y especialmente a los novios, a los que hacían levantarse para que los invitaran. Se casaban normalmente en la iglesia , pero en alguna ocasión iban a casarlos a la aldea de la novia ,donde previamente previamente se había preparado un altar. Allí se trasladaba el párroco del pueblo para celebrar el enlace, utilizando el único medio de transporte de la época: el mulo o caballo. No todas las familias disponían de estos animales (sí de burros) pero para estos estos acontecimientos se consideraban más elegantes el mulo o caballo y por este motivo se los prestaban unos a otros. El día de la boda, el novio y su


familia iban a la casa de la novia para recogerla e ir juntos a la iglesia . La familia de la novia tenia dulces, mistela y aguardiente para recibir a familia del novio .Cuando estaban en las aldeas, preparaban un caballo o mula y lo ataviaban con una silleta adornada con las mejores mantas labradas de la época o paños blancos con puntillas artesanales, para llevar a los novios a la iglesia y celebrar el casamiento. El resto de los invitados también iba en bestias, sobre todo si eran mayores, y otros caminando hacia la iglesia. También llevaban otras bestias con comida y bebida, normalmente eran garbanzos torrados, aguardiente, mistela y vino para cuando salieran los novios de la iglesia convidar a los invitados. Una vez terminada la ceremonia religiosa, novios y acompañamiento se dirigían al lugar donde se había preparado la comida o banquete banquete nupcial. Ésta consistía en estofado (antes le llamaban “guisote) con carne de choto, borrego, pollo casero, o cocido, pan y vino, todo ello preparado por cocineras Como omo dato “profesionales” que se ganaban la vida cocinando en estos acontecimientos. C curioso, diremos que era muy usual que los invitados llevaran sus propios cubiertos envueltos en una servilleta blanca de tela. Al terminar la comida, los novios se ponían de pie en su mesa y los invitados, en fila, iban pasando para regalarles regalarles dinero, dependiendo la cantidad del compromiso familiar o posibilidades económicas del invitado. Al terminar el banquete comenzaba el baile, con música de acordeón, laud y guitarra donado por los novios. Al atardecer terminaba el baile para dar comienzo a la cena , que tradicionalmente consistía en carne asada o frita, por supuesto acompañada de buen vino y pan casero. Seguidamente se volvía a retomar el baile hasta media noche para concluir con una serenata a los novios cantando canciones con letrillas como esta: “ buenas ,señores novios y a toda la reunión, sea pa bien y muchos años el lazo de vuestra unión”. En la serenata los novios invitaban a los músicos y acompañantes con aguardiente, mistela y anís. A lala hora de irse a dormir (en casa de la novia), los novios solían encontrar sorpresas que los invitados y amigos les habían preparado : latas atadas al somier de la cama, sal entre las sábanas o la petaca (especie de sobre que hacían doblando la sábana de arriba para que no pudieran estirar las piernas al acostarse).


Al día siguiente se celebraba la tornaboda que comenzaba temprano despertando y molestando a los novios para que abrieran la casa y convidaran a los acompañantes con chocolate caliente,mantecados caliente,mantecados de yema y manchegos, buñuelos, flores, aguardiente, mistela u otros alimentos de repostería en función de la posibilidad de la pareja . Así pasaban la mañana hasta el medio día que nuevamente eran invitados a comer estofado o cocido . Por lala tarde se hacia un lebrillo de cuerva que era agua , vino , azúcar y melocotón , para despedir a los invitados .Casi todos se iban con un buen “puntito de alegría”. Cada uno cogía su bestia y se iba a su casa . Cristina Romero Nieto. Héctor Ibáñez Castillo. Julia Morcillo Martínez. Olga Palomares Muñoz.

CARNAVALES

Otra de las tradiciones de nuestro pueblo eran los Carnavales, que nada tenían que ver con los actuales que nos recuerdan a los de Cádiz y Río de Janeiro. Los disfraces eran totalmente artesanales y caseros. Consistían en ponerse ropas usadas de nuestros mayores o simplemente liarse alrededor de la cabeza y el cuerpo alguna colcha o sábana, cubriéndose la cara con una media. También solían ponerse canastos de mimbre sobre la cabeza. Se creaban personajes grotescos , colocándose dentro del disfraz cojines o almohadones pequeños para conseguir un mayor volumen en ciertas partes del cuerpo (pecho, barriga...). La salsa del Carnaval de nuestro municipio era ,principalmente, mojarse unos a otros, lo mismo en las calles que en las casas. El agua se cogía de la fuente y de las casas de algunos vecinos que colaboraban con los carnavaleros dándoles el cubo lleno de agua . A partir de ahí la guerra estaba asegurada a “cubetazo” limpio. Ni que decir tiene que todos terminaban ( casas y personas) “pasadas por agua”, goteando. A las personas disfrazadas se les llamaba máscaras o mascarotes. Iban por las calles


y la chiquillería les seguía diciéndoles:” mascarote, mascarote, culo de bellote” ,la máscara contestaba distorsionando la voz : “¿ A que no me conoces, a que no me conoces? ”. A veces las máscaras eran tan desagradables que los niños sentía miedo y se refugiaban en cualquier portal de la casa que veían abierta. ( Recordemos que en aquella época las casas estaban abiertas). Otra de las diversiones de este Carnaval era tiznarse la cara unos a otros, previamente tiznadas las manos en los culos de las sartenes. Era muy típico que en todas las casas se hiciera “relleno de carnaval”,para comer estos días. Sara Ruíz Jiménez.

EL ESFARFOLLO DEL PANIZO

Hace mucho tiempo ,cuando mis abuelos eran jóvenes ,en las noches del otoño, todas todas las mocicas y mocicos del cortijo se reunían en las casas que habían cosechado panizo, pues en casi todas las casas se hacia el esfarfollo. Después de las cenas comenzaba el esfarfollo. Normalmente se invitaba a un mozo que tocase la guitarra para después después de la tarea hacer baile. Los solteros estaban deseando que llegara la época del otoño, pues con la excusa del esfarfollo aprovechaban para reunirse con las mozas y acercarse a las que les gustaban. Como en aquellos tiempos estaba la cosa tan estrecha estrecha para poder divertirse juntos los hombres y las mujeres, ideaban juegos para que a la vez de hacer el trabajo poder pasar un buen rato entre ellos, sin que los mayores los controlaran. centroo de la habitación y los Para esfarfollar las panochas , éstas se colocaban en el centr que iban a hacer el trabajo se sentaban alrededor del montón, en círculo. Procuraban ponerse cada joven al lado de la mujer que le gustaba , comenzando así la tarea y el


“ligoteo”. Cada hombre le ponía en el alda (falda ) a la mujer que tenía al lado un brazado de panochas y ellos cogían las panochas del alda, así se rozaban un poco con ellas (eran unos tunantes y pillos). Si salía una panocha de color pinta , repizco a la de al lado y que siga corriendo (ella repizcaba al de de al lado y el de al lado al siguiente y así sucesivamente hasta completar el círculo). Si salía una roja se daba un abrazo a todas las mozas del corro. Los mayores hacían las moñas y ristras que colgaban en el techo para que se secaran secaran . Una vez seco el panizo se llevaba al molino para molerlo y hacer la harina que luego utilizaban todo el año para hacer migas de panizo. Cuando terminaban el trabajo se hacía el baile donde muchos de los hombres aprovechaban para pretender a la muchacha que le gustaba. Hacían cuerva (vino con azúcar) o paloma (aguardiente con agua) si el dueño del esfarfollo se lo podía permitir. Fátima Puerta García. María RoblesChacón. Ana Sáchez Chinchilla.

EL ESMOTE DE HABICHUELAS

En tiempos pasados, nuestros abuelos, bisabuelos... cultivaban en sus tierras todos los productos que necesitaban para comer la familia. Entre Entre sus cultivos tenían mucha importancia las habichuelas, tanto rojas como blancas, ya que los potajes eran una comida muy nutritiva y sana ( le ponían morcilla que también hacían en casa, en la matanza). A finales de agosto, cuando las matas de habichuelas estaban secas en la huerta, la familia las arrancaba y, con los burros, se las llevaban a las casas. Entonces había que quitar las habichuelas de las matas, y como éste era un trabajo pesado y muy laborioso , se ayudaban unos a otros. Después de cenar, en la trasnochada, se juntaban todos los vecinos en la casa donde había que esmotar.


En estas reuniones además de trabajar, se lo pasaban en grande. Era un motivo de fiesta y convivencia : lo mismo se contaban chistes que se hablaba de los acontecimientos importantes importantes del pueblo o se aprovechaba para “ligar” con la muchacha que le gustaba... La mata, era aprovechada para pasto de sus animales y las vainas de las habichuelas se colocaban en un mantón para sacarlas al sol, varios días, hasta que se secaban secaban y abrían. Cuando estaban secas, se les daba con un palo para separar las vainas de las habichuelas. Después se echaban en espuertas y se aventaban, es decir, se cogían en una espuerta espuerta y se tiraban a un mantón para que, que, con el aire, se le fueran las motas y las habichuelas quedaran lo más limpias posibles. J.Angel Barcos Rus.

María García Muñoz.

EL REPARTO REPARTO DE LA CARIDAD Antiguamente en Santiago de la Espada ,el 20 de enero , festividad de San Sebastián, se hacía el reparto de la Caridad, que consistía en repartir trozos de pan a toda la vecindad. El ayuntamiento encargaba a todos los que tenían tenían horno en su casa , cierta cantidad de panes , suficientes para repartir a los vecinos del pueblo. Una vez cocidos los llevaban a la iglesia para que el sacerdote los bendijera. A continuación iban los municipales con mulas bien ataviadas, con sus sus mejores aparejos y sus hermosas aguaderas, dentro de las cuales llevaban el pan tapado con bonitos manteles, adornados con puntillas de picos hechas por las mozas del pueblo. Así paseaban llamando a todas las puertas para dejar la Caridad. Los municipales municipales por las calles repetían: ¡qué viene la caridad! Y toda la chiquillería les seguía detrás gritando : ¡hermano, déme usted caridad! Se repartía la caridad en trozos, tantos como miembros había en la familia.


Los padres guardaban algún trozo de caridad para valorar y enseñar a hacer un buen uso de los alimentos y que San Sebastián les diera fuerza para ser buena gente y poder compartir sus bienes. Parece ser que esta costumbre se hacía antes de la Republica y que también se hacía el día de San Roque, el 16 de agosto. Antonio Ramón Molina

LA CAPILLA DE LA SAGRADA FAMILIA La idea de comprar una capilla surgió de una persona religiosa, se lo comunicó a varias mujeres que aceptaron “el hecho”. Entre todas compraron la capilla para que ésta recorriera las casas de las diferentes familias una vez al mes, permaneciendo veinticuatro horas en cada casa. La primera capilla fue la de La Sagrada Familia. Surgió en el antiguo “Molino de la Tejera” y en los cortijos aledaños. aledaños. Visitaba todos estos cortijos llegando incluso hasta Los Ruices. Las capillas eran de madera ligera para facilitar el transporte (ya que eran las mujeres las que la llevaban de casa en casa).El frontal constaba de dos puertas labradas que abrían abrían y cerraban, detrás había un cristal que dejaba ver la imagen. Este se abría con una pequeña llave para poder limpiar el interior. A los pies de la imagen había una especie de cajón con una abertura en el centro para depositar las limosnas. Cuando Cuando la capilla llegaba a la puerta, para pedir permiso de entrada, se decía: ¿Hay posá para la Sagrada Familia? Se contestaba: “Ancha y larga”.Ya en la casa se le rezaba el Santo Rosario, la Letanía y otras oraciones. Durante toda la estancia se le encendía un “mariposero”( mechas de algodón colocadas en un cartón agujereado y metidas en aceite de oliva y agua ). Además de los rezos a la imagen, también se le obsequiaba con un donativo, cada cual lo que consideraba conveniente. Esta limosna se dedicaba al cuidado y mantenimiento de la capilla y el resto a la Iglesia. Al principio todas las capillas eran de esta advocación, luego se aumentó al Sagrado Corazón, la Virgen de Fátima, Santa Rita, la Virgen del Carmen, etc. Hoy en día se sigue llevando llevando a cabo esta tradición. Noelia Blázquez Nieto. Mario Torres Rodríguez.


LA TRILLA DEL CEREAL

Esta tradición es muy antigua, e inexistente en nuestros tiempos actuales. En las tierras de secano de nuestra zona , el cultivo de cereales ( trigo, cebada y centeno) era muy importante, tanto para el alimento del ganado como para la fabricación de harina destinada al consumo humano. Estas faenas eran muy penosas. Las tierras donde se cultivaban los cereales eran las más alejadas de las aldeas y las más pedregosas y duras duras (laderas (laderas de las montañas que hoy están sin cultivar o llenas de matorral o pinos). En esa época todo se hacía sin máquinas: labraban con mulos o burros, segaban con una hoz, acarreaban con los mismos mulos.... y todo esto lo hacían de sol a sol. A finales de agosto, cuando el cereal ya tenía las espigas maduras, los agricultores, con con hoces , lo segaban, hacían gavillas (paquetes), lo cargaban en los mulos y lo llevaban a la era. En la era lo iban hacinando y por las noches los amos se iban a dormir a la era para que nadie les robara la mies .( Dormían encima de los haces de cereal). cereal). A la mañana siguiente se le llevaba el almuerzo a los trilladores y lo típico de éste eran los rollos de aceite acompañados con una copa de aguardiente.

Cuando tenían toda la cosecha en la era empezaban la trilla . Extendían las matas de cereal cereal en la era, y con un par de mulos que llevaban detrás un trillo (tabla que por la parte de abajo lleva cuchillas) daban vueltas por encima para trocearla , cortar la paja y separarla del grano.


Una vez que estaba bien trillado, amontonaban todo en el centro de la era y con orcas (especie de tenedores grandes de madera) tiraban para arriba la mies a fin de que la paja se separara del grano. Terminada esta faena, la paja se llevaba, llevaba, en serones al pajar de la casa y se guardaba para alimentar a las bestias durante todo el año; el grano se llenaba en costales ( sacos tejidos con cáñamo en los telares de la zona) y se almacenaba en los atrojes para alimentar al ganado o hacer harina. Mario Torres Rodríguez.

LAS CRUCES DE MAYO También ha pasado al olvido la tradición de las Cruces de Mayo. Consistía en vestir en algunas casas, durante este mes, una especie de altar sobre una mesa, presidida por una cruz grande. Algunas familias las vestían por ofrecimiento y otras por tradición. La mesa se cubría con un paño blanco, hecho exclusivamente para este fin , o con ara adornar esta una sábana bordada y adornada con encajes de bolillos de la época. PPara mesa, era costumbre pedir a los vecinos : cuadros, jarrones, cojines, santos y otras reliquias religiosas. Con todo ello y con flores naturales de estas fechas, se adornaba el altar.

Aunque Aunque las Cruces estaban vestidas todo el mes, el día más importante era el 3 de mayo, festividad de La Cruz, celebrándolo con un baile. Estas cruces eran visitadas por los vecinos , rezaban la novena de La Cruz y cantaban. En algunas se rezaba solo durante nueve días mientras que en otras (las de


ofrecimiento), se rezaba todo el mes. Los dueños de Las Cruces, en agradecimiento , hacían rosas (palomitas de maíz)y cuerva para invitar a los visitantes. Una tradición parecida a ésta se conserva conserva en nuestros días : Altares del Día del Corpus, con la diferencia que los actuales se visten en la calle y solo este día, para ser visitados al finalizar la misa, en el recorrido recorrido de la Procesión del Corpus Julia Martínez. Cristina Romero Nieto.

Pablo Jiménez López.

FIESTAS Y FERIA EN SEPTIEMBRE Tradicionalmente las fiestas se celebraban en Santiago de la Espada el 8 de septiembre. Estas daban comienzo el día 5 con la tradicional Carrera de la Guía ( que todavía se conserva ) recorriendo recorriendo las calles del pueblo por donde corrían los encierros. Ya por el año 1949 había un gran programa de fiestas: - Actos religiosos en honor de Nuestra Santa Patrona, La Purísima. - Gigantes y cabezudos entre los que figuraban : el famoso “Don Cleto” y “ La Huertana” acompañados del Enano Piruli y Lucifer que hacían un recorrido por las calles, causando gran diversión tanto para pequeños como mayores . - Globos y fantoches: multitud de globos aerostáticos con derroche de grotescos personajes, se elevaban en un espectáculo lleno de colorido, junto con el disparo de numerosos juegos. - Competiciones deportivas: carreras de sacos para niños, y carreras de cintas en bicicletas. Las cintas eran bordadas por las mozas del pueblo , ellas presidian el espectáculo y les entregaban a los ganadores los premios dándoles un beso. Esto no les gustaba mucho a las mozas, porque no siempre cogía su cinta el jinete mas deseado de besar. - Fuera de la plaza venían las turroneras turroneras y algunos años también venía un circo que se instalaba en la Plaza de Abajo ( Hoy Plaza de los Leones). - Los encierros se hacían con las vacas de las ganaderías que pastaban en los pactos traer er las mejores vacas a las del Ayuntamiento, que no les cobraba nada, a cambio de tra fiestas. Venían de 14 a 15 vacas todos los días, de distintas ganaderías: Doña Paca, Juan de la Cruz, Gerardo Morcillo, Los Cocinas, etc. Cada día era una ganadería diferente y


procuraban que los mozos no volvieran las vacas bravas, ya que entre las diferentes ganaderías existía una gran competencia por realizar el mejor encierro. Cada día se le ofrecían al jinete mejor presentado las llaves para abrir el toril donde estaban las vacas. ¡ Y como no! Los grandes grandes encierros y posterior suelta de las vaquillas en la Plaza del Ayuntamiento. El primer día de las fiestas traían vacas mansas de las que pastaban en la vega y las bravas las dejaban para el resto de los otros días. Por la tarde se toreaban ,de una en una, en la Plaza del Ayuntamiento. Después de torear, los mozos soltaban las vacas por las calles del pueblo para que se volvieran ellas solas al campo , aunque no todas lo hacían y se quedaban haciendo fiestas por todo el pueblo y dando dando más de un susto a los vecinos. Por la noche se hacia baile en la Plaza Carnero con la banda de música que venia de Huescar. Las personas mayores , sentadas en sillas que llevaban de sus casas , y colocadas alrededor de la plaza , vigilaban a sus hijas en edades casaderas para que no se “arrimaran” demasiado al pretendiente ( tal como los tiempos exigían). A pesar de la vigilancia, ni que decir tiene , los mozos y mozas bailaban hasta altas horas de la madrugada. Los músicos los alojaban en casas particulares de los vecinos del pueblo. La gente que no podía atenderlos los mandaban a la fonda y les pagaba la comida y la cama. Estos eran los impuestos que les ponían a la gente para las fiestas. Al terminar las fiestas comenzaba la feria del ganado. La inauguración oficial de la feria de ganado corría a cargo de las Autoriadades del pueblo y estaba amenizada por una banda de música. Se ubicaba en la calle que ahora se llama Paseo de San Antonio, que estaba sin casas, haciendo cercados para colocar los animales de esta feria.


El fin de esta feria era la compracompra-venta e intercambio de todo tipo de animales.Las gente aprovechaba para comprar el marrano para la matanza, la cabra para la leche o el animal animal de carga (burro, mulo, caballo) para las faenas del campo. En este acontecimiento participaban todas las aldeas ( en aquella época muy

pobladas) del término y también algunas localidades de Albacete y Granada. El desplazamiento era muy penoso puesto puesto que no existían coches ni camiones para el transporte del ganado, se hacía a pie y con la ayuda de algún que otro caballo o burro. En esta feria era muy importante el regateo, ya que todos querían conseguir su animal al menor precio posible, posible, contando con la presencia y ayuda del marchante para mediar y cerrar el trato. Luego celebraban el alboroque ( éxito del trato ) tomando una copa de anís y un trozo de turrón en las casetas de la feria. Marta Jiménez Martínez.. Jose Angel Muñoz Martínez. Scarlet Daniela Barberán Chávez..

LAS MATANZAS

Hace mucho, mucho, mucho tiempo, cuando nuestros abuelos eran pequeños, la matanza se hacía de otra forma diferente. Antes no se iba a las tiendas a comprar, si no que la única forma que tenían para subsistir era con la crianza de animarles ( cerdos, gallinas, etc.) y recolección recolección de cereales y hortalizas.


Ahora vamos a explicar la matanza, como principal fuente de alimentación para nuestros antepasados. El cerdo permanecía en el corral y se sacaba al campo durante uno o dos años. Los mas jóvenes de las aldeas eran los encargados de hacerlo. En esta época incluso existían marraneros “profesionales” . Uno de ellos, conocido como “El Botica “, todavía es recordado en nuestro pueblo con cariño. Estos marraneros pasaban todas las mañanas tocando la cuerna por las calles. Las mujeres, al escucharla, sacaban sus marranos de las chiqueras para que éste se los llevara al campo y los alimentara. Al anochecer volvían a su chiquera. El marranero cobraba una pequeña cantidad ,por cerdo, a cada uno de los dueños. Así , día por día hasta que el animal alcanzaba unas 10 o 12 arrobas para ser sacrificado. La época de la matanza eran en otoño y en invierno, cuando las heladas y el frío eran constantes, lo que permitía la buena curación de jamones y embutidos. El día que se iba a hacer la matanza , los hombres se levantaban muy temprano para poner un caldero grande con agua al fuego para pelar el marrano. Mientras se calentaba el agua, se sacaba el marrano de la cuadra , atado con una cuerda en la mano derecha y entre varios hombres (al menos 4) lo echaban al suelo y le ataban el hocico con un cordel para que no mordiera a nadie. Después lo ponían encima de una mesa bien resistente, donde el matarife le pinchaba con un cuchillo en el cuello y una mujer ponía el lebrillo ( plato grande y hondo de barro ) para coger la sangre, al mismo tiempo que le daba vueltas con la mano para que no se cuajara. Después se pelaba el marrano con agua hirviendo, con cuchillas y pelaeras. A continuación se colgaba colgaba con un palo, llamado camal, que lo atravesaba .Así , el matarife abría la barriga y le sacaba las tripas que eran recogidas por una mujer en una cesta de mimbre plana – llamada triperatripera- y cubierta con un paño blanco para que no se rompieran . A continuación continuación se separaban , quitándoles la grasa que las unía. Seguidamente las mujeres las lavaban en el río, fuentes o arroyos. Terminado este proceso , el cerdo permanecía toda la noche colgado para que la carne se enfriara y se pudiera trocear a la mañana mañana siguiente.


El mismo día que se mataba el cerdo, se cocía la cebolla , previamente pelada y troceada. Una vez cocida se metía en un saco y se ponía a escurrir con peso encima durante toda la noche. Al dia siguiente, bien temprano, temprano, se deshacían los marranos, se picaban las carnes ( con cuchillos, nada de máquinas) , se seleccionaban , unas para embutidos y otras para echarlas en sal durante unos días ( jamones, careta, tocino, lomos, costillas y espinazo). Las carnes para los embutidos se adobaban y se dejaban los bodrios reposando toda la noche. Por la mañana temprano , las mujer embutían estos bodrios ( morcilla de cebolla, güeña, blanco, chorizo dulce, chorizo picante, y el rico salchichón), con embudos y a mano, ya que no existían máquinas. Los embutidos cocidos se colgaban en varas, en el techo de la casa , para que se secaran. Una vez secas, las freían con aceite, a la lumbre , y las echaban en unas orzas de barro, con el mismo aceite que se freían para que les les aguantara todo el año. Ese dia era una fiesta en la casa, pues se reunian familiares y vecinos para trabajar y comer comidas típicas como migas, patatas fritas a lo pobre con traperones y copillas de mistela con dulces.

Ainhoa Fernández Vizcaino Jose Angel Barcos Rus. José Miguel Mendoza Martínez. Alvaro Jiménez García. Julia Morcillo Martínez.


LOS CASTILLOS

Los castillos son grandes hogueras o lumbres que normalmente se celebran la noche antes de una festividad reconocida. Algunos de ellos son: La Purísima, Santa Lucía,y San Antón. Los niños, ayudados por sus mayores, mayores, dedicaban unos días antes del castillo a subir al monte, cortar chaparros y en “haces” traerlos al lugar donde se iba a prender, formando grandes rimeras de ramas y troncos, colocándolas en forma de castillo,(de ahí su nombre). Era bonito el momento de encenderlo porque entre todos los niños echaban las ramas a la lumbre, llegando las llamas muy altas y las hojas de los chaparros producían un chisporroteo que gustaba mucho ver y escuchar. Luego, algunas personas mayores también traían támaras y ramas de sus casa en honor al santo que se celebraba. Los castillos tenían que encenderse la noche de antes para no quemar al Santo. Las ascuas o brasas, a veces duraban 2 y 3 dias y en ellas no se podía asar comida y tampoco se las podían llevar a casa para el el brasero. Durante la noche del castillo la gente traía comida y bebida para compartir. Allí charlaban formando un corro, hasta las 1 o las 2 de la madrugada. Mientras , los niños jugaban a “cilibicerra” que consistía en esconder en lugares oscuros una correa y quien la encontraba, cantaba cilibicerra y con una “pestuga” de retama daba retamazos a todo el que pillaba. Como La Purísima es la patrona de Santiago de la Espada, el castillo celebrado en su honor es uno de los que tiene mayor tradición en nuestro pueblo. Se conmemora el día ocho de diciembre, aunque ya durante los nueve días anteriores, por las tardes, se celebra la novena : rezo del rosario, lecturas y cánticos a la Virgen. Al terminar la novena, los hermanos de de la Purísima se ponían a la puerta de la iglesia en una mesa y las gentes que salían les daban unos donativos, que quedaban depositados en esta hermandad para mantenimiento de la patrona. La Hermandad de la Purísima era una de las más grandes que había. Su día lo celebraban diciéndole una misa a la patrona y al salir encendían un castillo en la puerta de la Hermita que estaba en la Plaza de Abajo (hoy Centro Pastoral) . Además de éste se encendían más castillos por las calles del pueblo, reuniéndose reuniéndose los vecinos para charlar y


compartir la comida que entre todos habían traído. Actualmente no existe tal Hermandad , aunque en el ánimo de todos los vecinos de Santiago está el deseo de volver a formarla. Lo que sí se mantiene con el mismo fervor es el encendido del castillo en honor a esta, nuestra Patrona. Esta tradición, los castillos, (San Antón, Santa Lucía y La Purísima), es una de las que se ha conservado en nuestro municipio, aunque con algunos cambios ( Desaparición de la procesión, hoy se asa comida en las brasas de los castillos y la fiesta dura hasta altas horas de la madrugada, acompañada incluso de alguna que otra guitarra). Mario, Jose Angel Muñoz.

PUESTA DE RAMOS ( DÍA DE SAN JUAN ) El día veintitrés de Junio, vísperas del día de San Juan, los muchachos del pueblo y sus aldeas tenían la noche entretenida. Recorrían los huertos en busca de las mejores flores y tallos floridos de de los árboles frutales, para colocarlos en la ventana o balcón de las mocicas solteras que les simpatizaban.

Las que no les simpatizaban tanto recibían detalles menos agradables: moñas de ajos, cardos borriqueros o , como colmo del desagrado, algún animal muerto. Todo esto lo hacían de forma anónima y al día siguiente servía de tema de conversación para poder averiguar el mocico que había colocado el ramo y con qué intención. Por el contrario , la que había recibido el detalle desagradable quería ocultarlo entre sus vecinos, por miedo a ser víctima de burlas. Como hemos dicho anteriormente , los ajos tiernos se utilizaban para poner ramos, hecho que aprovechaban algunos vecinos para robarlos y culpar a los mozos. Por eso, los


cosecheros de los ajos decidieron cogerlos antes del día de San Juan, para evitar que de una forma u otra desaparecieran del huerto. Sara Ruíz Jiménez

EL MARRANO SAN ANTÓN Antiguamente Antiguamente el 14 de Enero, en los pueblos algún vecino por promesa, compraba un marrano para criarlo entre todos los de la localidad . Suelto, recorría las calles del pueblo, parándose de puerta en puerta ; unos les echaban lo que sobraba de la comida, comida, otros maíz o cebada y otros el típico amasado de harinilla y patatas cocidas, (conocidas vulgarmente como “crillotes”). De este modo, el animal hacía todos los días el mismo recorrido, volviendo por la noche al corral donde dormía (normalmente propiedad del dueño del cerdo). y así lo hacían todos los días hasta que el marrano San Antón se ponía para matarlo.

El día de San Antón se celebraba la rifa. Ésta era un tanto curiosa , por lo que creemos interesante explicar cómo se llevaba a cabo : Durante el proceso del engorde del animal, se vendían las papeletas ,que habían sido hechas a mano, asignándoles un número a cada una de ellas. El día de la rifa se introducía un número determinado de papeletas, con los números que se habían vendido, en una talega de tela y una mano inocente ( generalmente un niño), sacaba una papeleta. El afortunado era aquel o aquella que tenía el mismo número de la papeleta extraída. extraída.


Con motivo del santo de este día , al cerdo se le llamaba “marrano de San Antón”. A la persona que le tocaba se lo lleva a su casa, lo mataba y hacía la matanza, con más ilusión que con el cerdo que había sido criado en la casa. Las otras otras vecinas esperaban el próximo año, con el deseo de ser más afortunadas. OFRECER UN “ SAN ANTÓN” Ahora y cada vez son menos las familias que pasan parte del año engordando las “marranas” para la época de la matanza ya que en la mayoría de las cosas compran la carne directamente o el cerdo muerto. Pero antes en cada casa tenían estos animales y les echaban de comer para prepararlos para el día de la matanza que solía ser entre los meses de noviembre y enero. No había mucho dinero en las familia y sentían mucho que algunos de estos cerdos murieran, ya que la matanza aquí se suele comer todo el año. Por eso ofrecían un “San Antón”, pidiendo que todo fuera bien y que pudieran sacar un buen provecho de sus animales. animales. El San Antón consistía en que la persona que lo ofrecía, preparaba una arroba de vino (16 litros), cuerva y comida, y abría las puertas de su casa para todo el que quisiera, pasara a tomarse algo. Todos los vecinos eran invitados y permanecían en la casa hasta acabar con todo lo que habían dispuesto. Esta tradición aún existe en algunas familias aunque ya cada vez es menos frecuente. Olga Palomares Muñoz.

SAN MARCOS : BENDICIÓN DE ANIMALES. El día veinticinco de Abril, día de San Marcos, por la mañana se oficiaba una misa en honor de este santo. Seguidamente el cura, acompañado de los feligreses que habían asistido al acto religioso y todos aquellos que se unían en el camino, se desplazaban a la


era del Calvario ( situada en la calle que hoy se conoce como Avenida de Andalucía ), para hacer oración y bendecir los campos y los animales.

Este acto se hacía con la finalidad de asegurar la cosecha de los cereales, con la esperanza puesta puesta en que el mes no fuera muy lluvioso, para no dañar los cultivos. ( Recordemos los refranes : “En abril aguas mil”, y “En San Marcos, agua a charcos”). También este día las mujeres mayores salían de paseo y rezaban veinticinco credos. Para llevarlos llevarlos en cuenta cogían veinticinco piedras pequeñas y las iban tirando a la vez que iban rezando. Esta tradición ha desaparecido por completo en nuestro municipio. Sara Ruíz Jiménez.

SANTA QUITERIA

El día de Santa Quiteria es el día 22 de Mayo. Mayo. Esta festividad viene de mano de los moros y moras que antiguamente residían en el término de SantiagoSantiago-Pontones. En este día las familias del pueblo preparaban para pasar un día de campo. Por la mañana los hombres preparaban sus mulos o burras, burras, bien aparejadas y con unas buenas


aguaderas o corbos para llevar tanto la comida como a los hijos pequeños que no podían hacer el camino a pie. Las mujeres preparaban la comida para llevar: tortilla de ajos , chorizos de la matanza, carne ,de choto o borrego frita... ( Como dato curioso haremos mención a la tradición que había de abrir la olla de los chorizos en este día). Lo más representativo del día de Santa Quiteria era, y es, el hornazo. El hornazo es una una torta dulce con un huevo cocido en medio. En sí, no tiene mucha elaboración, pero se puede considerar como algo simbólico que todo el mundo debe llevar consigo el día 22 de Mayo. Además de la comida, ese día se llevaban al campo una cuerda que colocaban colocaban a modo de columpio en la rama de un árbol y que se utilizaba para divertir a los más pequeños. Asimismo, conviene recordar una de las canciones que cantaban los mozos a las mozas cuando las columpiaban. “Canillas, canillas, blancas y amarillas, amarillas, estando la vieja ,sentadita en su pelleja, pasa una , pasa dos, pasa la madre de Dios , con su caballito blanco , alumbrando todo el campo , campo mayor, San Salvador, llamaremos a Perico , que nos toque su pitico y si no lo toca bien, que le den, que que le den ,con el rabo de la sartén”. También era típico llevarse una manta de labor (tejidas en la zona) para que ,tanto pequeños como mayores, pudieran sentarse o dormir la siesta a la sombra de los árboles. Hoy en día, esta celebración ha tenido tenido gran auge en nuestro pueblo, tanto es así, que de ser considerado un día normal, actualmente ha pasado a ser un día festivo en nuestro pueblo ; pero además esto no acaba aquí si no que esta tradición ha ido afianzándose con los años. La gente del pueblo pueblo ha participado para comprar una imagen de Santa Quiteria y en Mayo de este año hace tres años que se celebra la romería en honor a esta patrona. Antonio Parra Patiño.


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