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Quiénes somos La transformación social es nuestro horizonte, organizarnos el primer paso

La facu ya la venís empezando a conocer, y la vas a seguir conociendo durante el año, así que queríamos a p r ove ch a r e s t a s l í n e a s p a r a presentarnos: somos el Colectivo de Tr a b a j o, u n a a g r u p a c i ó n d e estudiantes de la Facultad. Nos vas a ver por la planta baja, en el hall, donde tenemos instalada la Mesa de Publicaciones Populares: ahí tenemos unos cuantos libros y materiales alter nativos a tu disposición. ¡Date una vuelta después! Pero no sólo hacemos presencia a través de la mesa, sino que como

organización política intervenimos en la facultad con un proyecto: el de una Universidad que se ponga al servicio del pueblo. Creemos que la Universidad, como espacio de producción de conocimiento, debe ser abierta, autónoma y gratuita, para que todxs podamos formarnos y c o n s t r u i r c o l e c t iva m e n t e u n conocimiento crítico y popular, y por tanto transfor mador. Por eso luchamos contra la vigente Ley de Educación Superior (LES) y su mercantilización de la educación, contra el vaciamiento de contenidos, contra los abusos de autoridad, pero también contra la pasividad y el silencio de nosotrxs, estudiantes.


Sabemos que la Universidad, como no está aislada, nunca va a ser la ideal dentro de un sistema social capitalista donde siga existiendo la explotación y opresión, pero sin embargo entendemos este pequeño espacio que es la Facultad de Humanidades como un lugar desde el cual podemos aportar a la construcción de un mundo más justo. ¿De qué for ma? Organizándonos en nuestro gremio que es el centro de estudiantes –CEHCE-, buscando democratizar nuestros espacios más cotidianos, y encontrando en las discusiones colectivas las decisiones que tomamos. Par ticipando, cuestionando saberes, haciéndonos p r e g u n t a s. A s í , b u s c a m o s i r generando cimientos de lo que llamamos poder popular.

No trabajamos en esto solxs, sino que compartimos las mismas ideas con compañerxs de otras facultades, y por eso somos parte de CAUCE, una Corriente de Agrupaciones Universitarias Contra la Explotación. Desde ahí tenemos presencia en las facultades de Trabajo Social, Medicina, Comunicación Social y Derecho. Y como dijimos, la Universidad no está aislada, por eso es que decidimos unir nuestra tarea con la de otras organizaciones que tienen los mismos objetivos que la nuestra, y hace casi tres años for mamos la COB La Brecha (Corriente de Organizaciones de Base). Ahí tenemos nuestro espacio de construcción más amplio, junto a organizaciones que trabajan en otros territorios como el sindical, el territorial, el artístico y más, a lo largo de varias provincias del país.

Algunas de nuestras propuestas...


Sobre el - cómo nos organizamos Creemos que el centro de estudiantes es la herramienta gremial del movimiento estudiantil, por eso pensamos que tenemos que poder apropiarnos de ella para aportar a la construcción colectiva del mismo. Es decir, que el Centro de Estudiantes no sea sólo de la agrupación o frente q u e l o c o n d u c e, s i n o d e l x s estudiantes de la facultad. Estamos convencidxs de que participar es mucho más que votar, por eso creemos que el CEHCE debe basarse en las asambleas, como máximo órgano de decisión, que deben ser convocadas periódicamente. También que los espacios deben ser abiertos, y funcionar a través de las comisiones de trabajo que puedan abordar temas específicos (como género, DDHH, etc.) y comisiones por carrera, que son espacios de autoorganización estudiantil que debaten temas específicos por carrera, además de organizar jornadas y encuentros nacionales. Pensamos que es necesario organizar el espacio de todxs lxs estudiantes más seriamente, y por eso proponemos redactar un estatuto

del centro de estudiantes, que deje bien claro cómo nos organizamos. Además, consideramos fundamental que se sancione un estatuto de lxs becadxs, para que lxs compas que tienen una beca de trabajo del CEHCE y laburan en los servicios (buffet y fotocopiadora) defiendan sus derechos. Para esta tarea se hace necesario fortalecer las instancias de base y revertir algunas prácticas que las desgastan. A su vez, vamos por un CEHCE que tenga independencia política de las autoridades y los gobiernos de turno, que no tome definiciones a espaldas de lxs estudiantes, que se posicione en defensa de los derechos del claustro estudiantil y sus luchas por una educación realmente pública, gratuita y de calidad. Para eso, vemos necesario que todxs participemos de las asambleas, de las comisiones, para que construyamos juntxs otra forma de hacer política, otra manera de entender la realidad, apostando, siempre, al trabajo colectivo y paciente de conformar un movimiento estudiantil activo, participativo, crítico y de lucha.


El modelo de centro que proponemos


Sobre la mudanza y la LES Este año, los cursos de ingreso arrancaron en el nuevo edificio. Creemos que la mudanza se produce en el marco de una política activa del gobierno nacional (materializada por las autoridades de la facultad y la Universidad) basada en las acreditaciones de carreras, un mecanismo que utilizan los gobiernos de turno para, entre otras cosas, influir en los planes de estudio de las car reras universitarias. En tér minos históricos, es necesario entender que la actual Ley de Educación Superior (N° 24.521) se sancionó en 1995, en un contexto de avance del neoliberalismo sobre distintas esferas de nuestra sociedad, entre las que pueden destacarse la salud y la educación. En esos años, el B a n c o M u n d i a l y e l Fo n d o Monetario Internacional impusieron la sanción de estas leyes como condición para otorgar los créditos que solicitaba el Ministerio de Economía, a cargo de Domingo Cavallo, con los que supuestamente iba a paliarse el ag otamiento económico al que estaba llegando el país a mediados de los '90. Las refor mas “propuestas” incluían recortar el presupuesto para educación, concebir a la educación como un servicio y no un derecho,

igualar las instituciones públicas con las privadas, avalar los ingresos restrictivos y el arancelamiento de las universidades públicas, permitir la financiación de las universidades con fondos privados y, por supuesto, la creación de la Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria (CONEAU). La misma es el órgano de aplicación de la LES, y la principal herramienta de los gobiernos de turno para violar la autonomía universitaria y utilizar a las universidades en función de sus propios proyectos. Depende del Ministerio de Educación, y está compuesta por doce miembros, de lxs cuales sólo tres provienen de universidades públicas,


siete son representantes del gobierno nacional, y dos pertenecen a la educación privada. Este órgano se encarga de aplicar la LES a través de las mencionadas acreditaciones. La movida es así: primero, el Ministerio de Educación, en acuerdo con el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), establece que tal o cual carrera es de “interés público”. En connivencia con la gestión de la facultad, comienza un proceso de autoevaluación, que consiste en el llenado de una serie de planillas con criterios planteados por la CONEAU. Este proceso debe ser aprobado por el consejo directivo, y da cuenta del estado de situación de la carrera a acreditar. El resultado de esta autoevaluación se lleva a una comisión de pares, designada por la CONEAU, que en el caso de Humanidades es designada por la Asociación Nacional de Facultades de Humanidades y Educación (ANFHE), que se compone de lxs

decanxs de 26 facultades vinculadas a la temática. Esta comisión, bajo la sup er v i si ó n d e l a C O N E AU, “propone” los cambios necesarios para la acreditación, que van desde reformas de planes de estudio a mejoras edilicias, en donde entra, justamente, la mudanza de Humanidades. ¿Por qué? Porque ya fueron declarados de “interés público” todos los profesorados de la facultad, y ya comenzó a avanzarse en el proceso de acreditación de algunas carreras. F i n a l m e n t e , l a C O N E AU establece un plazo para llevar adelante estos cambios y, una vez hechos, acredita la carrera. Las carreras que ya fueron acreditadas por la LES tienen un carácter tecnicista, están orientadas claramente al mercado, se organizan fragmentando el conocimiento y tienen un fuerte énfasis en la producción técnica. Cientos de estudiantes de la UNLP salieron a la calle a manifestar su repudio el 20 de febrero de 1996, cuando la Universidad se adecuó a lo establecido por la LES, y fueron reprimidos por la policía. Creemos que estas medidas antidemocráticas contra la educación pública nunca pasaron desapercibidas, y conocemos decenas de ejemplos de lucha y organización resistiendo a las acreditaciones, siempre en defensa de una educación pública gratuita, laica, científica y de calidad.


Este a単o...

Boletín de presentación 2014  

Boletín de presentación Abril de 2014 Colectivo de Trabajo Humanidades CAUCE - COB La Brecha FaHCE - UNLP

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