Page 1


PALABRA DE ÁRBOL


«PREMIOS DE CUENTOS ILUSTRADOS DIPUTACIÓN DE BADAJOZ»

–DEcimOtERcERA EDición– –2010– – A C C É S I T M O DA L I DA D I N FA N T I L – Mención especial del Jurado Escolar

PALABRA DE ÁRBOL

TEXTOS:

María Bautista Sánchez ILUSTRACIONES:

Raquel Blázquez Fernández


Palabra de árbol PREmiOS DE cUEntOS iLUStRADOS DiPUtAción DE BADAJOZ, Xiii EDición, AccéSit mODALiDAD inFAntiL Segunda reimpresión, marzo de 2011

© DE EStA EDición Diputación de Badajoz

Departamento de Publicaciones

© DE LOS tEXtOS María Bautista Sánchez © DE LAS iLUStRAciOnES

Raquel Blázquez Fernández

Diseño y preimpresión XXI Estudio Gráfico (Puebla de la Calzada) impresión y encuadernación Imprenta Parejo (Villanueva de la Serena) Depósito legal BA–513–2010 i.S.B.n. 978–84–7796–150-5


[i]

El tesoro de Berta página 9

[ii]

El sueño de Ava página 45

[iii]

El viaje de Sofes página 83


[i] El tesoro de Berta


Capítulo 1 El contador de historias

S

oy un castaño centenario que vive en un bosque con río, muy cerca de un pequeño pueblo. tan viejo soy, que en mi larga vida he visto cambiar los tiempos, las vestimentas de la gente, sus ideologías y sus formas de vida. Es lo bueno que tienen los árboles centenarios: nos enteramos de todo aunque nunca nos movamos del sitio. nacemos en un lugar y permanecemos en él hasta que desaparecemos, y eso, con suerte, ocurre muchos años después. Somos la referencia de todos aquellos que vienen y van, el lugar al que regresar siempre. no fallamos. Estamos ahí.

Sé que a vosotros os parecerá algo extraño. Seguro que pensáis que es mucho mejor poder ir al cine, ver un partido de fútbol, viajar y conocer otros sitios. tal vez tengáis razón, aunque si os digo la verdad, yo también viajo, visito estadios de fútbol y me entero del argumento de las películas de moda. Es más fácil de lo que parece. Sólo hace falta escuchar y tener un poquito de imaginación. Además, a la gente le gusta pararse junto a mí y disfrutar de la rica sombra que doy en verano. Así es como puedo escuchar

E L t E S O R O D E B E R tA

11


todas las conversaciones y enterarme de las últimas noticias que salen en la televisión. Aunque a mí lo que más me interesa son las historias, porque soy un narrador, un cuentacuentos, y como todo el mundo sabe, para poder contar buenas historias primero hay que escucharlas. Así que procuro enterarme de todo, de que los conejos están preparándole una fiesta al abuelo: —¿cuántos años cumple? —nadie lo sabe, como es tan viejo. Pero se merece una fiesta. —Por supuesto, es el conejo más sabio del bosque. Ha escapado más de cien veces de las trampas de los cazadores. De que los pájaros se quejan porque cada vez es más difícil encontrar material para hacer sus nidos: —El tema de la vivienda está fatal –gruñe malhumorado el cuervo. —Y qué me dices del de los viajes –afirma un mirlo bien informado–. Dicen las cigüeñas que desde que hace más calor en invierno cada vez es más difícil conseguir medios para sus expediciones a África. Escucho también a las lombrices que habitan entre mis raíces lamentarse del tiempo, sobre todo de las lluvias, que cada vez son más escasas: —La tierra está tan seca –afirman asustadas– que resulta muy difícil moverse. —Eso por no hablar de lo complicado que es ahora encontrar comida.

12


Por último, escucho las historias de los niños del pueblo que vienen de excursión cerca del río. —menudos problemas más complicados nos ha puesto hoy la profe. ¡no hay quien los resuelva! —A mí me han parecido muy fáciles, sin embargo, en la redacción de lengua me he quedado en blanco y no he sido capaz de escribir nada. también hablan de conocimiento del medio, que es la asignatura favorita de la mayoría, aunque a veces, me da la sensación de que solo conocen lo que cuentan los libros, porque cuando llegan al bosque, en vez de jugar con la pelota, tirar piedras al río o coger castañas, se divierten con maquinitas extrañas, o miran fotos de futbolistas en álbumes de cromos. Lo confieso: echo de menos que quieran subirse a mis ramas. Pero vuelvo a lo que iba: además de escuchar, también soy un contador de historias. no creáis que lo cuento todo, tampoco es que sea un chismoso, solo guardo las historias que me gustan para contárselas al viento y que él, que es un viajero empedernido, las lleve por todo el mundo y las transmita a todos aquellos que, atentos a su ir y venir, son capaces de descifrar su lenguaje. ¿Qué me decís? ¿Que nunca habéis escuchado mis historias en boca del viento? Entonces os pasa exactamente lo mismo que a Berta. ¿Que no conocéis la historia de Berta? Pues parad un momento, dejad que el silencio entre, que nada lo perturbe. Solo si estáis atentos podréis escuchar lo que el viento tenga que deciros. Veréis como merece la pena. Por cierto, no os he dicho mi nombre. me llamo Sofes.

14

palabra de árbol  

uno de los libros de lectura para 3º ciclo

Advertisement