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PROPUESTA DE TRABAJO PARA LA FORMULACIÓN DE UN ESTATUTO DE LA PATAGONIA CHILENA ANTECEDENTES En el mundo actual la Patagonia (la argentina y la chilena) es una denominación -una marca incluso- inconfundible, tanto por su significado para las personas y la cultura del siglo XXI como por su gran valor económico, cultural, social y ambiental. Como pocos lugares en el planeta, fundamentalmente debido a la belleza de su paisaje, su naturaleza impoluta y los servicios ecosistémicos que genera, es considerada un valor y un atractivo de clase mundial. No es casualidad la denominación “Aisén y Patagonia Reserva de Vida”. La tercera parte parte del territorio continental de Chile está constituida por la Patagonia, representando una porción importante de la riqueza ecosistémica, social y cultural del país. La relevancia y protagonismo de esta zona para el presente y futuro la industria turística nacional es fundamental, siendo visitada anualmente por más de 300.000 personas de las más variadas nacionalidades, constituyendo un activo de primer nivel. Se considera Patagonia chilena, de acuerdo a un estudio realizado para el Ministerio de Bienes Nacionales, a la fracción del territorio que parte desde el límite sur de la Provincia de Llanquihue (comuna de Cochamó), y la totalidad de la Provincia de Palena y las regiones de Aysén y Magallanes, con un total de 24 comunas, una superficie de 25,8 millones de hectáreas y más de 74 mil kilómetros de borde costero. La adopción de esta delimitación se basó principalmente en el planteamiento de Hans Steffen (1888). Si bien la Isla Grande de Chiloé ha interactuado fuertemente con la Patagonia chilena en lo ecológico, histórico y cultural, su fuerte identidad propia y su potencia como imagen internacional, junto a sus marcadas particularidades, provocaron que se la excluyera en la delimitación. La propuesta de Estatuto de la Patagonia chilena es un acuerdo social que incluye: la definición de un conjunto de principios y objetivos de política sobre dicho territorio; la sistematización del marco regulatorio y normativo vigente de carácter especial para la zona así como la o las leyes y ordenamiento territorial pendientes necesarios para alcanzar los objetivos o metas de la sociedad; el marco institucional responsable de la implementación de dicha política y legislación; el conjunto de instrumentos disponibles para avanzar hacia la sustentabilidad de dicho territorio, con amplia participación ciudadana y de todos los actores sociales involucrados.


El siguiente mapa muestra una representación cartográfica de la delimitación de la Patagonia chilena aprobado por el Ministerio de Bienes Nacionales.

La Patagonia chilena existe actualmente como una idea, un sueño y una realidad, no como denominación oficial de su territorio. Es más, actualmente no hay unidad administrativa ni institucional alguna que sea responsable de dicho territorio, actuando diferentes actores públicos acorde a sus competencias sectoriales y por divisiones administrativas. Por ello se estima que la formulación de una Ley de la Patagonia chilena, que agrupe aquellas regiones y comunas administrativas existentes sobre dicho


territorio, podría suplir la falta de definiciones legales, junto con generar los instrumentos e incentivos para su desarrollo sustentable. Actualmente los recursos naturales y la belleza del paisaje patagónico se ven continuamente amenazados por diferentes tipos de proyectos de gran magnitud, que pueden alterar significativamente el valor ambiental y cualidades del territorio, además de dañar irremediablemente sus vocaciones, potencialidades y sus formas de vida. La inexistencia de la información necesaria y participación ciudadana para la toma de decisiones suele dificultar la correcta calificación ambiental, social y económica de dichos proyectos. El grado de naturalidad, que permite identificar y diferenciar aquellas zonas que se consideran más prístinas (60,1%), de aquellas que presentan cierto nivel de intervención antrópica o artificialización, para la Patagonia chilena es excepcionalmente alto, tal como se aprecia en el cuadro siguiente. Resumen Grados de Naturalidad en % de la Patagonia Chilena

Informe Grados de Intervención y Naturalidad de la Patagonia Chilena; U. de Ch. M.B.N.; 2013. Se debe destacar la preeminencia del Grado de Naturalidad [10], el cual corresponde a un Sistema Natural Virgen, con más del 60 % del territorio de la Patagonia chilena. Además es importante recalcar que el Sistema Natural, que corresponde al sistema que incluye los grados de Naturalidad del [10] al [6], comprende a más del 80 % del territorio de la Patagonia Chilena. Los servicios ambientales o ecosistémicos que entrega la Patagonia chilena, en materia de agua (cantidad y pureza), paisaje, biodiversidad y endemismo, clima, entre otros, son únicos y poseen un valor intrínseco que se potencia dada la carencia de los mismos y en las mismas condiciones en el resto del territorio nacional, donde resalta la enorme importancia de las reservas de agua de los Campos de Hielo Norte y Sur y otros glaciares y los


lagos mas grandes del país, los cuales en más de un 95% son fiscales. Además se encuentra una de las escasas y valiosas áreas de estuario y archipiélagos del planeta. El Estado, a través del Ministerio de Bienes Nacionales es propietario del 80% del territorio calificado como Patagonia por este estudio y es además donde se concentra el 95% de los Servicios Ambientales identificados (cuyo valor habitualmente es ignorado). La Patagonia no solo tiene una geografía y valores naturales en común, también tiene identidad cultural e historia propia. Las identidades regionales de la Patagonia chilena son igualmente valiosas y diversas y algunas de ellas, como las étnicas y la cultura gaucha patagona, ya fueron extintas o tienen un alto grado de fragilidad. Por ética y derechos humanos tenemos la obligación de velar y tratar de proteger esta identidad cultural única en un mundo globalizado. Los destinos de tan vastos territorios y sus usos futuros deben estar en concordancia con el espíritu de época que hoy recorre al mundo e insertarse en la necesaria búsqueda de la relación armónica entre SociedadNaturaleza-Tecnología. La existencia de una Patagonia chilena sustentable es un aporte sustantivo a la imagen país por ser un atractivo de carácter mundial, con miles de visitantes al año, y tiene ya un reconocimiento como Reserva de la Biósfera para una parte del territorio (Cabo de Hornos, Laguna San Rafael, Torres del Paine y parte de Bosques Templados Lluviosos de los Andes Australes). Además de tener sobre el 50% de su superficie bajo la categoría de Áreas Silvestres Protegidas y Santuarios de la Naturaleza. La biodiversidad que prospera en las condiciones de baja intervención humana en la Patagonia y en sus extensas áreas protegidas, no solo aporta continuamente a nuevos conocimientos científicos, con hallazgos recientes de especies desconocidas en su litoral, por ejemplo, sino que además son la clave y sustento de la resiliencia y potencialidad de sus ecosistemas para el desarrollo futuro del país y la región patagónica. LA DEMANDA CIUDADANA POR UNA PATAGONIA RESERVA DE VIDA Diversas organizaciones ciudadanas de Palena, Aysén y Magallanes, basándonos en nuestros derechos constitucionales entre ellos el derecho constitucional a “vivir en un medio ambiente libre de contaminación y el deber del Estado en velar para que este derecho no sea afectado y tutelar la preservación de la naturaleza”, y considerando: • • •

Las excepcionales cualidades ambientales, naturales, sociales y culturales de la Patagonia, Su importante pristinidad y gran superficie de áreas protegidas y áreas fiscales existentes en el territorio. La fragilidad ambiental, la reciente colonización y el aislamiento.


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Los aprendizajes de los errores cometidos con iniciativas destructivas y no sustentables y la evolución de su economía. La deuda del Estado Chileno con la Patagonia chilena en su abandono sistemático por las políticas públicas. El derecho humano a ser y a desarrollarse íntegramente como persona Que aún existe la oportunidad de conservar y usar el territorio en forma sustentable.

Solicitamos: 1. Establecer legalmente un “Estatuto de la Patagonia” mediante el cual se mantengan las cualidades excepcionales de este territorio como reserva de vida, que permita ponerlas en valor y que sea un ejemplo de regionalización democrática y participativa y una demostración de desarrollo sustentable. 2. Promover un desarrollo inclusivo de los habitantes de su territorio, su sociedad y cultura, por y para sus habitantes. 3. Mejorar las comunicaciones y conectividad interna, junto con regionalizar los estándares y políticas educacionales, de salud, de vivienda social, energía e ingresos 4. Incentivar y apoyar estatalmente a una economía local dinámica y estable con un alto valor agregado en el uso de sus recursos naturales y culturales, que aproveche la oportunidad existente para la producción orgánica, libre de contaminación y de transgénicos y el turismo de intereses especiales. 5. Impulsar una democratización con mayor participación ciudadana, y con procesos de consultas ciudadanas vinculantes y un ordenamiento territorial participativo. 6. Universidad de la Patagonia para contar con conocimiento, atesorar la sabiduria y reforzar el trabajo educacional y cultural.

PROPUESTA Para responder a la demanda social, tanto del país en su conjunto, como especialmente de las regiones de Aysén y Magallanes y la Provincia de Palena, y considerando la importancia ambiental, sociocultural y económica de la Patagonia chilena, las potencialidades en el turismo, y la fragilidad ecosistémica, proponemos iniciar un proceso de debate amplio y participativo sobre un Estatuto de la Patagonia, que sea capaz de articular las justas aspiraciones sociales de sus habitantes y una legislación dispersa, para otorgar a dicho territorio una identidad propia, resguardar el patrimonio natural y cultural, optimizando y conservando los recursos naturales y servicios ambientales en el marco de un desarrollo sustentable. Propuesta de lineamientos de política pública para orientar el Estatuto de la Patagonia: 1

La Patagonia Chilena como Reserva de Vida: La biodiversidad presente es única en el mundo con muchas especies endémicas y en categorías de conservación. Es la


zona más prístina del país con más del 80% de su superficie con altos grados de naturalidad, además de tener por topografía, suelos y clima, ecosistemas muy vulnerables. Son escasas las regiones y países del planeta que albergan tal legado para la humanidad. 2

La Patagonia chilena como Reserva de Agua: La relevancia estratégica que reviste tener agua de calidad en un escenario futuro de acelerado cambio climático que impacta en la disponibilidad y calidad del recurso, hace de este territorio un sitio privilegiado en el planeta, es el equivalente a Arabia Saudita con respecto al petróleo.

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La Patagonia chilena como Reserva de Patrimonio Cultural: Respeto por la identidad y los valores culturales y sociales propios . Ellos constituyen un "hecho diferencial" que reclama una mayor integración y reconocimiento, además del ejercicio de una efectiva justicia social y una equidad postergadas por decenios por el Estado chileno. Esperamos constituirnos en una región pionera en ser personas integrales, constructivas, con unidad, con amor por la Patagonia y el planeta y sus habitantes, con diversidad, ética y tolerancia. Esperamos construir identidad, un sueño colectivo no impuesto y ejemplo de esperanza.

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La Patagonia chilena como zona de Desarrollo Sustentable: Dada la calidad del paisaje natural del territorio y extrema fragilidad de los ecosistemas terrestres, donde sobre el 85% de la superficie son suelos de la clase de capacidad de uso VII y VIII, el uso, tanto para productos como en servicios, debe incorporar buenas prácticas de manejo que garanticen la sustentabilidad de la Patagonia chilena y su patrimonio. Se favorecerá la autogestión y economía local para evitar la dependencia y centralismo. Se debe tender a productos de nicho con un alto valor agregado, servicios turísticos y servicios ecosistémicos bien conservados. En este marco es posible mantener y mejorar la agricultura, la silvicultura y la acuicultura, la pesca, el turismo y las fuentes renovables de energía, evitando los megaproyectos hidroeléctricos, térmicos o minero industriales que afecten el patrimonio natural y la marca territorial.

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La Patagonia chilena con certificación de Calidad Ambiental: Un territorio definido por ley como ambientalmente sustentable, posibilitaría un desarrollo de un sello de calidad ambiental que certifique los productos y servicios que provengan de la Patagonia chilena, contribuyendo a una mayor rentabilidad de las actividades.

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La Patagonia chilena como marca de Clase Mundial: Hoy día en el mundo la marca territorial “Patagonia”, producto de la


calidad ambiental del territorio, su patrimonio natural y cultural, así como los relatos de su historia reciente que la hacen muy atractiva, tiene un valor inconmensurable que debe ser resguardado y proyectado hacia el futuro, evitando que se dañe la imagen que significa para Chile y el mundo. 7

La Patagonia chilena como ejemplo democrático: Con participación y procesos democráticos de base basados en valores éticos de solidaridad, colaboración, respeto a la expresión e historia.

Mayo de 2014.


Propuesta Estatuto de la Patagonia