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NOS QUEDAMOS A OSCURAS SI NO NOS MOVEMOS NOS DERRETIMOS

Los cortes de luz de diciembre llegaron a afectar a 200.000 hogares (800.000 personas aproximadamente). Hospitales, personas que dependen de instrumentos eléctricos para sostener su salud y alimentos perecederos a la deriva. Y como si fuera poco, entrado el 2014, con mucha gente de vacaciones y sin ola de calor extrema, nos encontramos con cortes de luz que afectaron a más del 20% de los ciudadanos. Esta falta de suministro, que sufrimos los trabajadores, estudiantes, jubilados, familias enteras de CABA y conurbano, tienen responsables: las empresas distribuidoras de energía Edesur, Edenor y Edelap, el Gobierno Nacional a través del ENRE (Ente Nacional Regulador de la Electricidad), y los gobiernos municipales. Las empresas que mencionamos fueron favorecidas con una concesión a ¡95 años! Desde la época de las privatizaciones de Menem, en 1992, hasta el 2087. Ah, prorrogable a 10 años más. Los accionistas locales de estas empresas multinacionales dirigen además calificadoras,

grupos financieros e inclusive el mercado de la construcción (Nicolás Caputo, por ejemplo, dueño de una de las mayores constructoras del país). Esta pobre gente ha recibido $64.993,5 millones en subsidios durante 2013, un 65% más que el año anterior. El robo es evidente. Las empresas desinvierten llevándose millones en subsidios por hacer nada, vacian la débil estructura energética que data de la época de Segba (antes de 1992) y cambian cables de cobre por aluminio, por ejemplo. Por último, es inaceptable la forma en la que hacen trabajar a sus operarios, sin garantizar medidas de seguridad, siendo poquísimas cuadrillas para áreas muy extensas, tercerizando un alto porcentaje de su plantel. Los trabajadores han sufrido situaciones de violencia por parte de algunos vecinos, a pesar de no ser ellos los responsables de la falta de suministro y que probablemente, al volver a su casa, tampoco tengan luz, luego de un día de trabajo a 60° de calor. No creemos que pase eso con los accionistas de las empresas ni con los gobernantes.


A su vez, se sostienen contratos de concesión escandalosos, redactados en pleno menemismo. Es así que las empresas están desligadas, por ejemplo, de dar resarcimientos que correspondan a alimentos y medicamentos echados a perder durante falta de suministro. Las "devoluciones" sólo serán a través de descuentos en facturas de energía. Por otro lado, el Gobierno Nacional entrega subsidios millonarios que crecen año a año en servicios deficientes (ver recuadro). Esto lo vemos no sólo en materia de energía sino también en el transporte. Claro, aumentaron el colectivo, ¿se acuerdan? Esta "quita de subsidios" se da porque el estado va quedándose sin caja y no puede sostener el congelamiento de tarifas. Es decir, necesita la plata que da en subsidios para otras cosas. Cabe recalcar que los subsidios llegan al estado mayormente por impuestos. Si, esos que pagamos todos y que varias veces las empresas quedan exentas. La pregunta del millón es ¿por qué las empresas como Edenor, que en 2013 lideró la bolsa y sus acciones subieron 234%, no absorben los aumentos devenidos de la inflación? Pareciera ser que encima de viajar mal, quedarnos sin luz, inundarnos, debemos pagar lo que a las empresas les sale más. Como frutilla del postre, con la continua suba de precios más la quita de subsidios a servicios públicos y transporte, nuestros sueldos cada vez alcanzan para menos. Mucho se ha dicho de quitar las concesiones a Edesur y Edenor para estatizarlas. A los hechos, todo sigue igual, y las empresas sufrieron sanciones que equivalen a un mísero 8% de

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gasto S UBS ID

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150 125 100 75

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50

I M PUE STOS

25

ESTADO $

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3

M

2005

El Gobierno Nacional es otro de los responsables directos de esta falta histórica (y que sigue creciendo) de suministro eléctrico. No sólo por ser un conflicto que, lejos de darse en Capital y alrededores, se va dando a lo largo y ancho del país, sino además por la falta total de control hacia las empresas. El ENRE debería hacerles cumplir a las empresas los contratos de concesión. Pero esto no fue así, ni siquiera interviendo Edesur desde el 2012.

salarios INFLACI

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S UBSIDIOS

30% 25%

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20% 15%

EMPRESAS

1

10% 5%

2

PROYECCIONES 2014

2014 } en lo que va de

40% + INFLACIÓN NAFTA 10%

ALIMENTOS

sus ganancias en 2013 (7,3% a en resarcimiento a clientes y 0,7% al estado). Finalmente, los gobiernos municipales hacen la vista gorda con uno de los temas que más afecta no sólo al suministro eléctrico sino de todos los servicios públicos: la construcción indiscriminada. Es muy común ver, cercanas a las zonas afectadas por los cortes de luz, más de una gran construcción en las manzanas de


}

MILLONES

100.000

.300

MILLONES

LLONES

}

crecimiento del salario

2013

2012

2011

2009

2008

2007

17%

2006

se IÓN

150.000

2004 4% 2013 PRESUPUESTO NACIONAL

2010

en IO S

17%

inflación 26,8%

22,1% 21,9% 4,5%

21,7%

14%

+ 0,5

+ 0,2

2003 - 2008

2008 - 2012

+42% SUBTE

S 20%

- 5,1 2013

-20% SUBSIDIOS

PEAJES 30%

COLECTIVOS 66%

alrededor. Los permisos de obra se entregan como mero trámite, sin haber un control real de si la infraestructura está en condiciones de soportar la creciente demanda. ¿Se acuerdan de Nicolás Caputo? Construye edificios. ¿Le importará que un edificio (que le da dinero) afecte a los servicios del barrio? Sabemos que no. El problema, además, es que Caputo es íntimo amigo de Mauricio Macri. Esto sólo por dar un ejemplo. Otro podría ser el apoyo del

PRO a la construcción de un shopping de la empresa IRSA en Caballito, que consume un equivalente a 80 manzanas residenciales. Por ahora logró frenarse, gracias a la organización de los vecinos. Este esquema puede verse tanto en CABA como en los municipios del conurbano, donde muchos terrenos venidos a menos se han revalorizado por el emplazamiento de centros comerciales y edificios de vivienda, favoreciendo así la especulación inmobiliaria y el desplazamiento de vecinos que se ven imposibilitados de seguir pagando alquileres y servicios de un barrio "puesto en valor". Las construcciones han crecido tanto, y la búsqueda del beneficio es tal por parte de los negociadores de la construcción, que se ha visto crecer en los últimos años el fenómeno de los edificios eléctricos (muchísimo más bararatos en el costo de obra, a pesar de ser más caros en el uso de servicios básicos del hogar). Si en lugar de prender estufas de gas en invierno, se vuelven a prender aires acondicionados... ya sabemos a dónde nos lleva eso. Ante el conflicto de la luz y el agua, salimos a reclamar a las calles con cientos de cortes de calle por toda la Ciudad (aunque que hay zonas, como Puerto Madero, que nunca sufrieron cortes, qué casualidad !). Tuvimos que lamentar la muerte de un vecino, Angel Duarte, que reclamaba ante tanto robo. Tenemos que movernos, porque si no nos movemos nos derretimos. Organizarnos es la clave para que esto no siga pasando, para poder tener control sobre cómo se manejan los servicios públicos, que en primer medida entendemos que no deben estar manejados por intereses privados. Pero también pensamos que la "estatización" no debe darse como en el caso de YPF, que le dio la entrada a la estadounidense Chevron y sus técnicas contaminantes denunciadas a nivel global, y tuvo como consecuencia el pago de una millonaria indemnización a Repsol. La estatización, por tanto, debe ser sin indemnización y con control de trabajadores y usuarios, es decir, de quienes son directamente afectados en caso de mal funcionamiento de los servicios.


¿CÓMO LLEGAMOS HASTA ACÁ? Históricamente, las diferentes sociedades han creado ciudades donde vivir y, al hacerlo, se han cambiado a sí mismas. Sin embargo, las ciudades no se hacen ni cambian al azar; promover "inversiones" y grandes transformaciones en las ciudades fue (y es) una de las soluciones que han encontrado los ricos para invertir el dinero excedente que extraen de los trabajadores o paliar debacles financieras. En Buenos Aires, como en muchas otras grandes ciudades del mundo, se vienen modificando ciertos barrios con "novedosas" viviendas, centros comerciales y mayor acceso de transporte público. Pero, ¿para quiénes se piensan estas modificaciones? No es nuevo confirmar que esos supuestos avances redundan en la expulsión de sectores pobres y medios de la ciudad en la que siempre han vivido. Los sectores de alto poder adquisitivo que se apropian de esos espacios, sin embargo, no siempre los ocupan, sino que reaseguran su dinero en una de las formas de "depósito" más seguras y rentables: los bienes inmuebles. De este modo, la ciudad queda para algunos pocos, para aquellos que pueden pagarla.

Así, existe una conexión íntima entre el desarrollo del capitalismo y la urbanización. Pensar qué tipo de ciudad queremos no está separado de pensar qué tipos de relaciones sociales, qué vínculo con el ambiente y qué estilo de vida queremos construir. Los habitantes tenemos derecho a decidir sobre estas cuestiones, tenemos “derecho a la ciudad”. Es decir que tenemos derecho a acceder a los servicios urbanos y también a hacer y re-hacer nuestra ciudad. Consideramos que es posible y necesario pensar en una ciudad justa y no excluyente, que garantice el más amplio el acceso a la vivienda digna y sus servicios. Y estamos convencidos de que eso sólo es posible cambiando de raíz lo que nos lleva a esta crisis urbana. Esto implica, entre otras cosas: la expropiación de las empresas de servicios con control de los trabajadores y usuarios; la urbanización participativa y radicación de villas y asentamientos, la expropiación de las viviendas ociosas, el freno a la especulación inmobiliaria y a los aumentos de los alquileres en los barrios medios y populares. Es decir, que la tierra sea para vivir y no para negociados.

¿Conocés La Brecha? Somos una corriente que nuclea distintos colectivos que activamos en diferentes espacios: educacion; cultura; trabajo territorial y movimientos sociales; sindical; habitat, tierra y vivienda; géneros; comunicacion alternativa y popular; entre otros. Estamos convencidos de la necesidad de construir un cambio de raiz y desde abajo, asumiéndonos protagonistas de nuestra historia.

En CABA somos parte de La Brecha: Frente Juvenil Hagamos Lo Imposible // Tierra para Vivir // CAUCE UBA // Frente de Organizaciones en Lucha (FOL) // Brecha recha Sindical // Biblioteca Popular Eduardo Martedi

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NOS QUEDAMOS A OSCURAS - Si no nos movemos, nos derretimos  

Boletín de COB - La Brecha Regional CABA en relación a los cortes de luz de diciembre 2013 en adelante