Marcos Llorente

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E L L A S - Pa u l a S a n c h o

y Dirección de Empresas, Publicidad y Relaciones Públicas –que terminó, por cierto, con un 8,5 de media–. "Hacía malabares para compaginar estudios y trabajo. Pero esa experiencia –nos cuenta– cambió mi vida".

Sobre estas líneas, con vestido de REDONDO BRAND; zapatos de JIMMY CHOO, y pulsera y anillo de MESSIKA. En la página siguiente, con total look de SPORTMAX; sandalias de PEDRO GARCÍA y pendientes y anillo de DINH VAN.

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CON SOLO 24 AÑOS, PAULA SANCHO lleva ya diez trabajando como modelo y actriz; y estudiando; y viajando; y formándose; y exigida también por las peculiaridades de la profesión de su pareja, el portero del Real Valladolid Roberto Jiménez. No para ni está dispuesta a hacerlo, y menos ahora, cuando tiene claro que la interpretación es su futuro. La ha probado ya, en varios cortos y, sobre todo, en la serie de televisión Algo que celebrar (Antena 3). La llamaron cuando se encontraba en la universidad, en el primer curso de la doble carrera de Administración

—¿Qué tiene la interpretación que, con esa primera experiencia, te enganchó tanto? Desde pequeña he estado muy relacionada con el mundo del arte. He dado clases de baile, de canto, de teatro..., pero el momento exacto en el que me di cuenta de que podía convertirse en mi forma de vida fue tras el rodaje de Algo que Celebrar. Es ahí cuando pones lo que has estudiado en práctica y te das cuenta de si te gusta. Cuando te levantas a las cuatro de la mañana porque empiezas a rodar a las seis; llegas a casa exhausta a las ocho de la tarde y tienes que estudiar el guión del día siguiente, y lo haces todo de buena gana, es cuando dices “esto es lo mío”. —A veces, los prejuicios nos llevan a pensar que una modelo, pareja de un futbolista, lo tiene todo hecho. Tu biografía indica que te lo has tenido que currar mucho. Ese es el pensamiento común y fácil, pero no podemos ser injustos. La vida de 'mujer de futbolista' no es tan fácil como la pintan. Conozco a muchas mujeres maravillosas, luchadoras, emprendedoras, con unos estudios y puestos de trabajo increíbles que sacrifican sus posiciones por seguir a sus parejas. Afortunadamente yo, aunque en ocasiones ese cambio constante de ciudades pueda beneficiarme o perjudicarme, puedo seguir desempeñando mi trabajo. Que mi pareja sea futbolista no ha influido ni para bien ni para mal. He estudiado y trabajado porque soy una persona inquieta, luchadora, emprendedora, activa y ambiciosa. Llevo más de diez años dedicándome al mundo del cine y de la moda, compaginándolo con los estudios, y conocer a Rober hace