Page 1

Unidad

R osie y R afi el cone j o


¡A todos nuestros hermosos niños que hacen que nuestras vidas sean tan especiales!

Copyright © 2010 Cloud9WorldTM Corp. Escrito por Devin Lenz Editado por Sheila T. Cruse

www.cloud9world.com, schools@cloud9world.com Cloud9World™ y todos sus títulos, logos y personajes están registrados bajo la firma comercial de Cloud9World™ Corp. Reservados todos los derechos. Prohibida, bajo las sanciones establecidas por la ley, la reproducción parcial o total, el almacenamiento en cualquier sistema de reproducción de datos, la distribución y la transformación de esta publicación por cualquier medio o procedimiento mecánico o electrónico sin la autorización escrita de los titulares del “Copyright”. La infracción de los derechos aquí descritos puede ser constitutiva de delito contra la propiedad intelectual. Publicado por Cloud9World™, Miami, Florida. Impreso en Estados Unidos de América Printed in United States of America Published by Cloud9World™ Corp. Miami, FL


Este libro pertenece a:

Rosie y Rafi el conejo Escrito por Devin Lenz Ilustrado por Norman Smith y Franky Carrillo


R

osie vivía en Rotterdam con sus padres y sus tres hermanitas, Stefanie, Victoria y Leila. Rotterdam es una ciudad en Holanda donde hay muchos molinos de viento. Los molinos de viento de Holanda se usan para bombear el agua de las crecidas fuera de los campos a los canales. La gente puede vivir en la tierra que es rescatada del agua, y siembra sus cultivos. Los molinos de viento están ahí como gigantes, protegiendo a la gente de las inundaciones. Rosie y su familia vivían en uno de estos molinos de viento. El trabajo de su padre era mantener al molino funcionando perfectamente. Un día, Rosie volvía a casa del colegio y pasaba por uno de los campos cerca del molino de viento que era su hogar, cuando vio a cuatro conejos sentados juntos. Estaban colocados con sus lomos uno contra el otro formando una “X”, un poco como las aspas de un molino de viento. Rosie se dirigió a los conejos y les preguntó: -¡Hola, conejos! ¿Por qué están sentados así? ¿Por qué no se sientan en hilera? 2


-Estamos formando una X de unidad –respondió el conejo llamado Rafi. -¿Una X de unidad? ¿Pero qué es una X de unidad? –quiso saber Rosie. -Estamos sentados en forma de X para protegernos. -Tenemos que vigilar que no vengan zorros –explicó Rachel, el segundo conejo. Rosie elevó sus cejas: -Ahhhh, sí. A los zorros les gusta cazar a los conejos, ¿verdad? El tercer conejo, Raúl, habló y dijo: -Sí, y los zorros son muy buenos cazadores también. Por eso nos sentamos en forma de X. Entonces Rafi, el primer conejo, explicó: -Si cada uno de nosotros mira en una dirección distinta, los zorros no pueden deslizarse detrás de nosotros. Rosie sonrió y dijo: -¡Eso es muy inteligente! ¡No sabía que los conejos fueran tan listos! -Nosotros los conejos tenemos que cuidarnos entre nosotros. Tenemos un dicho para eso –dijo Robert, el cuarto conejo. -Unidos somos fuertes. Divididos somos comida para los zorros –dijeron al unísono los otros conejos. Rosie se rio y dijo: -Ustedes son como un equipo de conejos jugando contra el equipo de los zorros, ¿no? 4


-Exactamente. Trabajamos juntos porque todos queremos la misma cosa, igual que un equipo –dijo Rafi. -¡Bueno, pues buena suerte, conejos! ¡Permanezcan unidos y no se conviertan en comida para zorros! –dijo Rosie mientras caminaba en dirección a su casa. -¡Gracias, Rosie! –dijeron los conejos al mismo tiempo. Cuando Rosie se acercó a su molino de viento, pudo ver que algo andaba mal. Todos los otros molinos estaban girando, pero el de ella no se estaba moviendo. Sus tres hermanitas, Stefanie, Victoria y Leila, estaban afuera con su mamá. Todas se veían muy preocupadas. -¿Qué pasa, mami? ¿Por qué nuestro molino no está girando como los otros? –preguntó Rosie, mientras corría hacia su familia. -Una de las partes de la maquinaria se rompió mientras estabas en el colegio, Rosie. Tu papá está adentro tratando de arreglarla –dijo la mamá de Rosie.

6


-¿Necesita ayuda, mamá? –preguntó Rosie. Su madre se veía sorprendida. -¿Cómo puedes ayudarlo, Rosie? Solo eres una niña. Rosie contestó: -Somos una familia. Tenemos que ayudarnos entre nosotros, y saber que podamos contar unos con otros. No voy a abandonar a papá. ¿Qué tal si tú y yo lo ayudamos mientras Stefanie cuida a Leila y a Victoria? Oyendo esto, Stefanie frunció el ceño y dijo: -Oye, pero yo también quiero ayudar a papá. Rosie dijo: -Eso es exactamente lo que harás, Stefanie. Estarás ayudando a papá si cuidas a Leila y a Victoria, para que mamá y yo podamos ayudar a papá a arreglar el molino de viento. La madre de Rosie se veía sorprendida y dijo: -Creo que es una gran idea, Rosie. Stefanie, llévate a tus hermanas a la cocina. Sirve jugo y galletas para ustedes tres, mientras Rosie y yo vemos si tu papá necesita ayuda. -Está bien, mamá. Vamos, Leila. Vamos, Victoria –dijo Stefanie, guiando a las dos pequeñas al interior de la casa del molino. 8


Rosie y su mamá siguieron a las tres niñas adentro y subieran la escalera en espiral que llevaba a los engranajes del molino de viento, donde el papá de Rosie estaba trabajando. El hombre estaba acalorado y sudoroso, trabajando duro para arreglar el molino. -¡Mmfff, mffff! –refunfuñaba, mientras trataba de hacer girar un tornillo. -Cariño, Rosie y yo queremos saber si necesitas ayuda –dijo la mamá de Rosie cuando llegaron a lo alto de las escaleras. El papá de Rosie se vio aliviado y dijo: -Sí, tengo problemas para aflojar este tornillo. Necesito mi otra llave de tuercas, pero no puedo soltar la que tengo en la mano. Si tú y Rosie la sostienen, iré a ver si puedo encontrar mi otra llave. Rosie y su mamá tomaron el lugar del papá y sostuvieron la llave con todas sus fuerzas para que él pudiera ir a buscar la otra.

10


- ¡La encontré! –dijo su papá, regresando. Usó la otra llave para aflojar rápidamente el tornillo que estaba atorado. -¡Con eso debe bastar! –dijo. Los engranajes de madera dentro del molino de viento comenzaron a crujir y a quejarse al reanudar lentamente sus giros. De nuevo, el molino de viento estaba lleno de vida. Cuando Rosie, su mamá y su papá bajaron las escaleras, se unieron a las otras niñas en la cocina. El papá de Rosie sonrió y dijo: -Bueno, realmente hacemos un gran equipo, ¿no? Rosie soltó una risita y dijo: -Sí, igual que la X de las aspas de nuestro molino de viento: unidas en el centro. Sonriendo, la mamá de Rosie opinó: -Ese es un gran ejemplo, Rosie. ¿Lo inventaste tú solita?


-No, unos conejitos me lo contaron –respondió Rosie con orgullo-. Ellos dijeron: unidos somos fuertes; divididos, somos comida para los zorros. El papá de Rosie dijo, sorprendido: -Bueno, no sé nada acerca de conejos parlantes, pero estás absolutamente correcta, Rosie. Las familias deben siempre estar unidas en los buenos y malos tiempos. Hoy nos unimos y así fue como arreglamos el molino. No hubiera podido hacerlo sin ustedes. ¡Estoy orgulloso de todas ustedes! Rosie sonrió y dijo: -¡Es bueno saber que puedo contar con mi familia, y que mi familia puede contar conmigo!-. Volvió a sonreír y pensó: “¡No puedo esperar para contárselo a los conejos!”.

14


Unidad es cuando sientes que perteneces a algo que es más grande que tú. Ves a tu familia, tu colegio o tu comunidad como un equipo en el que estás. Cuando te sientes parte de algo en vez de sentirte apartado de él, estás unido con él.


Demuestras UNIDAD cuando... …apoyas a tu familia en los buenos tiempos y en los malos. …te mantienes en contacto con tus abuelos. …disfrutas pasando tiempo con tu familia. …sabes que tu familia es primero. …sientes orgullo de pertenecer a una comunidad, y trabajas por su bienestar.


autocontrol

tolerancia

humor

amor

perseverancia

lealtad

integridad

bondad

humildad

cooperación

respeto

compasión

aceptación

paciencia

determinación

alegría

responsabilidad

civismo

valentía

generosidad

gratitud

confianza

sabiduría

amabilidad

compromiso

honestidad

www.cloud9world.com

creatividad

individualidad

perdón

unión

Profile for cloud9world

Libro Unidad Elemental  

Libro Unidad Elemental