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I

EL PARLAMENTO Y LA DEMOCRACIA EN EL SIGLO VEINTIUNO

discrepancias […]. En estas tareas de control, la comisión cuenta con la ayuda de catedráticos universitarios y otros especialistas de derecho constitucional, que intervienen en tanto expertos exteriores en las reuniones de la comisión. El Parlamento griego cuenta con un servicio científico compuesto principalmente por catedráticos de derecho, cuyos informes identifican en los proyectos de ley «toda posible contradicción o discrepancia de la legislación propuesta con la Constitución nacional y la legislación nacional, internacional o europea». La claridad de los textos es otro aspecto pertinente de la calidad legislativa. La Cámara de Diputados italiana ha establecido una comisión legislativa especial, compuesta por partes iguales por miembros de los partidos de la mayoría y de la oposición, «que evalúa la calidad de los textos legislativos en materia de homogeneidad, claridad, sencillez, adecuación a su propósito y utilidad para simplificar y reorganizar la legislación en vigor, y en base a estos criterios, comunica su parecer a las Comisiones».

Medios electrónicos en línea En el contexto del proceso legislativo, el desarrollo de medios electrónicos en línea para los parlamentarios tiene importancia capital. Si bien muchos parlamentos se encuentran en una etapa experimental, algunos han eliminado ya en gran medida el papel en la preparación y examen de los textos de ley, a los que se puede dar un formato electrónico uniforme. El Parlamento austriaco formula las siguientes propuestas: El proyecto E-RECHT (‘Derecho electrónico”) apunta a crear un canal de producción electrónico continuo, desde la invitación a comentar un proyecto hasta la promulgación (por Internet). Como resultado, no hará falta más que presentar enmiendas al texto durante las etapas legislativas (por ejemplo en una comisión, o en sesión plenaria del Nationalrat). Los textos de ley impresos en papel serán así reemplazados por textos electrónicos; los proyectos de ley gubernamentales, informes de las comisiones y otros textos parlamentarios impresos no tendrán ya razón de ser. La tecnología permitirá preparar textos que pueden ser objeto de consulta electrónica, y se puede dejar constancia de todas las etapas de forma totalmente transparente. Además del ahorro de tiempo potencial, se calcula que este nuevo sistema ahorrará sesenta toneladas anuales de papel, con un coste de más de un millón

El Parlamento y la democracia en el siglo XXI. Una guía de buenas prácticas  

Unión Interparlamentaria, 2006.

El Parlamento y la democracia en el siglo XXI. Una guía de buenas prácticas  

Unión Interparlamentaria, 2006.

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