Page 1

La

Palabra Hoy

Para

por Bob y Debbie Gass

VITAMINAS PARA CADA DIA Tu donativo nos ayudar谩 a sacar la pr贸xima edici贸n

Noviembre 2011 - Enero 2012


Queridos amigos: El Agua

Foto de la portada facilitada por Gino Santo Maria (ginosphotos) www.dreamtime.com

“Jesús le contestó: Cualquiera que beba de esta agua volverá a tener sed; pero el que beba del agua que yo le daré no tendrá sed jamás, sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna” (Juan 4:13-14) Las citas bíblicas de este devocional están sacadas de la Biblia Reina Valera 1995. En algunos casos concretos se han usado otras versiones, las cuales se especifican a continuación ßdel versículo.

Donativo anual

10€

(Mínimo recomendado) 2011 – Nº 4

Tengo entendido que el agua que hay en la tierra no aumenta ni se renueva, sino que existe desde el capítulo 1 de Génesis, cuando Dios creó el mundo. La misma agua cae en forma de lluvia y se evapora con el calor, para volver a caer como lluvia. Me resulta fascinante pensar que el agua que bebemos, o que contiene el mar que contemplo desde la costa donde se publica esta revista, es LA MISMA AGUA sobre la cual caminó Jesús en el mar de Galilea. Los que han aceptado el desafío de ser “discípulos” de Jesús se enfrentan a continuas peticiones de ayuda para aliviar el sufrimiento de los desplazados en África, o para abastecer de agua a personas que viven en áreas de sequías prolongadas. Es verdad que podemos orar, pero Dios también quiere que demostremos nuestra fe con “obras”. Cuando vemos en el televisor a diario las imágenes desoladoras de los efectos de la malnutrición en el mundo, deberíamos considerar en oración si podemos contribuir con nuestros donativos. Nuestra salud depende del agua. No obstante, los problemas de salud son sólo temporales; se acaban cuando termina nuestra vida mortal, y con ello los sufrimientos y el dolor. El agua INDISPENSABLE (por sus repercusiones eternas), no es el que bebemos, el que usamos para lavarnos ni el que riega los cultivos. Es el AGUA VIVA que Jesús prometió a los que deciden ser sus discípulos. Éstos son conscientes de que su vida no depende del agua, sino de Él mismo. 2

CR


La

Palabra Hoy Para

VITAMINAS PARA CADA DÍA Palabras de Bob y Debbie Gass con la colaboración de Ruth Gass Halliday Título original: The Word For You For Today Traducción: Inma McLeish

Publicado por: A2Z Publicaciones Grupo Internacional de Divulgación del Evangelico

Noviembre 2011 - Enero 2012 “La hierba se seca y se marchita la flor, mas la palabra del Dios nuestro permanece para siempre”. Isaías 40:8

Correspondencia La Palabra Para Hoy A2Z Publicaciones Apartado de Correos 227, VERGEL  03770 (Alicante)

Tlf: (+34) 96 575 5300 - Fax: (+34) 96 579 6039 socios@ucbspain.org

Derechos de Autor del texto en lengua española Depósito Legal: A-1245-1997

Con nuestros saludos UCB puede publicar gratis este devocional gracias a la generosidad de las personas que nos apoyan. Como regalo al cuerpo de Cristo, concedemos permiso a las iglesias y a las organizaciones cristianas para que copien hasta un máximo de 52 citas diarias por año. Las citas deben reconocer la procedencia de UCB y de “La Palabra Para Hoy” como la fuente, dar la dirección de UCB España e informar de que están disponibles ejemplares gratuitos del devocional diario. Los precios de suscripción los ofrecemos cuando alguien nos los solicita.

3


El “efecto mariposa” “NO MENOSPRECIEN ESTOS MODESTOS COMIENZOS, PUES EL SEÑOR SE ALEGRARÁ CUANDO VEA QUE EL TRABAJO SE INICIA...” (Zacarías 4:10 Nueva Traducción Viviente) 1 de noviembre

¿Has oído hablar del “efecto mariposa”? En física, se refiere a cómo cambios minúsculos en las condiciones iniciales (comparables al aleteo de una mariposa) pueden afectar el clima a miles de kilómetros de distancia. Fíjate, ¡una frágil mariposa puede alterar los patrones climáticos de otro continente! Si no hubiera movido las alas, la trayectoria del sistema climático habría podido ser totalmente diferente. ¿Qué podemos aprender de esto? Que a veces te sentirás insignificante, y tan frágil como la mariposa. Te dará la impresión de que lo único que haces es “aletear”, cuando eres el único que mantiene una postura de verdad e integridad en el hogar o en el trabajo. O tal vez te preguntes: ‘¿Qué puedo hacer yo solo frente a un problema tan grande?’ ¡Mucho más de lo que piensas! Tu fe, tus palabras, tus hechos, tus oraciones, tu ejemplo, tu bondad y tu persistencia pueden desencadenar el poder de Dios y poner en marcha las fuerzas del cielo para que se manifiesten en esa situación. Dios usó cosas que consideramos insignificantes, como la vara de Moisés, para dividir el Mar Rojo; o el tirachinas de David, para derribar al gigante; o la comida de un muchacho, para alimentar a una multitud. Tu “aleteo” podrá desencadenar cambios que influirán en la vida de los que te rodean para toda la eternidad. Dijo Jesús: “...Si tenéis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: “Pásate de aquí allá”, y se pasará; y nada os será imposible” (Mateo 17:20). No se trata del tamaño de la semilla que siembres, sino del Dios que puede hacerla crecer. No se trata de la plegaria que levantes, sino de la grandeza de Aquel que responde a las oraciones. Lee la Biblia en Un Año: San Lucas 18:15-19:48 2 de noviembre

No te preocupes

“ECHAD TODA VUESTRA ANSIEDAD SOBRE ÉL, PORQUE ÉL TIENE CUIDADO DE VOSOTROS” (1 Pedro 5:7) Jesús dijo: “No os angustiéis, pues, diciendo: “¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos?”, porque los gentiles se angustian por todas estas cosas, pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas ellas” (Mateo 6:31-32). Alguien escribió: “El otro día estaba dándole muchas vueltas a algo, cuando oí a un predicador que decía: ‘La preocupación es falta de confianza en Dios.’ Entonces, empecé a preocuparme por el hecho de que me estaba preocupando. Después alguien dijo: ‘No te preocupes’. Es fácil decirlo, pero yo desciendo de una familia que habla palabras de fe pero actúa en base al temor. Luego un amigo me dio una sugerencia muy curiosa: ‘¿Por qué no usas este “cupón de la preocupación”?’ Te da derecho a preocuparte todo lo que quieras, pero sólo bajo la condición de que esa preocupación: a) te alimente y te vista; b) añada energía y días a tu vida en lugar de quitártelos; c) haga que el mañana sea mejor d) no te haga comportar como alguien que no tiene fe. Después añadió: ‘Si eso no funciona, haz una lista de las cosas por las que te estás preocupando, colócalas en una caja y ponla en una estantería donde no puedas verla. Si Dios no quiere o no puede hacerse cargo de todas esas cosas, siempre puedes sacar la caja y volver a preocuparte; pero al menos, dale una oportunidad. Y mientras esperas la respuesta, ora, afírmate en la Palabra y no dejes que las preocupaciones te dominen.’” Recuerda: “Depositad en Dios todas vuestras ansiedades, porque él nunca dejará de cuidar de vosotros” (1 Pedro 5:7 Castilian). Lee la Biblia en Un Año: San Marcos 11; San Juan 12

4


LA VIsIÓn DE MI EsPERAnZA Es PRoCLAMAR A CRIsTo A ToDo EL PAÍs, usAnDo LA TELEVIsIÓn y Los HoGAREs DE Los CRIsTIAnos. sE InVITA A AMIGos y ConoCIDos A VER y DEbATIR EL PRoGRAMA PREsEnTADo.

5


3 de noviembre ¿Cuál es tu excusa? “PERO TODOS A UNA COMENZARON A EXCUSARSE...” (Lucas 14:18)

Contemplemos algunas de las excusas que damos para no perseguir el sueño que Dios nos ha dado: Primera: ‘Los sueños no se hacen realidad para las personas normales y corrientes.’ Los hermanos Wright querían volar. Winston Churchill imaginó una Europa libre. El doctor Martín Lutero King soñó con la igualdad racial. Pero no tienes que ser una figura prominente para tener un sueño. Lo que diferencia a la gente normal de la gente extraordinaria es la persecución de un sueño. Las personas normales y corrientes viven vidas extraordinarias cuando siguen sus ilusiones. ¿Por qué decimos eso? Porque un sueño dado por Dios te motivará a hacer cambios importantes en tu vida. No sólo cambiarás para poder alcanzar tu sueño, sino que al proseguirlo todo será cambiado en el proceso, tanto tu persona como tus posibles logros. En otras palabras, tu sueño se convierte en tu meta y tu agente de cambio. Segunda excusa: ‘Si el sueño no es algo grandioso, no merece la pena seguirlo.’ El tamaño no determina la importancia. Tu sueño no tiene que ser grandioso, sólo mayor que ti mismo. Decía la Madre Teresa: ‘No todos podemos hacer grandes cosas, pero todos podemos hacer pequeñas cosas con gran amor.’ Tercera excusa: ‘Éste no es un buen momento para seguir mi sueño.’ Para alcanzar tu ideal sólo necesitas dos permisos: el de Dios y el tuyo. En palabras del novelista George Eliot: “Nunca es demasiado tarde para ser lo que podrías haber sido.’ Nunca encontrarás el momento perfecto para seguir tu sueño; por lo tanto, empieza ya. Si no lo haces, el año que viene serás un año más viejo, y sin embargo no estarás más cerca de su realización. Lee la Biblia en Un Año: San Marcos 12; San Mateo 22

Cómo llegar a ser “justo” “...CON EL CORAZÓN SE CREE PARA JUSTICIA...” (Romanos 10:10) 4 de noviembre

Para ser “salvo” tienes que poner tu confianza en Jesucristo, y en nadie más. Tal vez digas: ‘¿Y qué pasa si me enmiendo?’ No, por mucho que lo intentes, habrá personas que vivan mejor que tú, aun sin intentarlo. Nuestro distintivo como cristianos es que hemos puesto nuestra confianza en la sangre derramada por Jesús, y no en ninguna otra cosa. Pablo lo expresa claramente así: “Si confiesas con tu boca que Jesús es el Señor y crees en tu corazón que Dios lo levantó de entre los muertos, serás salvo, porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación” (Romanos 10:9-10). La salvación es la consecuencia de lo que crees en tu corazón respecto a la obra completa de Cristo y de lo que confiesas con tus labios. Esos dos elementos, creer y confesar, te llevan a una condición de “rectitud” delante de los ojos de Dios. ¿Has ido alguna vez a una tienda con un vale de compra sacado de un periódico? Quieres el producto, pero no pagas con dinero. Sin embargo el tendero te da el producto. ¿Por qué? Porque el vale equivale a dinero. ¿Te das cuenta? Tú no puedes presentar a Dios tu justicia a cambio de la salvación; pero Él ha establecido un sistema de “vales”, llamado redención, y te dice: ‘Una vez que hayas depositado tu confianza en Cristo, a partir de ese momento serás delante de mí alguien justo. La palabra “justo” significa sencillamente “estar en buenos términos con Dios”. Ésa es la manera de vivir, y te aportará gran confianza y dicha. Lee la Biblia en Un Año: San Lucas 20-21; San Mateo 23

¿Has sido tocado por La Palabra Para Hoy? Te rogamos que nos lo cuentes, escribiendo a:

Testimonios, uCb España, Apartado de Correos 227, 03770 VERGEL (Alicante) España o por email a: socios@ucbspain.org

6


Sirviendo en cinco continentes y abierta para todos. Desde 1985 respondemos al llamado de formar hombres y mujeres que irán a los perdidos y los pobres.

la red Nuestras Escuelas de Misión gratuitas sin edificios, fronteras ni cuotas, están abiertas a todos. Aprovecha los 85 estudios gratuitos sobre evangelismo, las misiones, el discipulado, el liderazgo, la iglesia, la economía y el Reino. El Diario Misionero es el periódico gratuito del mundo. Regalamos las 300 Poesías Cristianas de Pilar Remón. Encuentra mil consejos e ideas en el Foro de Dinero. El Banco de Los Pobres DCI presta dinero a 0% interés a viudas y huérfanos para que tengan un micro-negocio. La Fundación DCI recibe donativos y suple animales, alimentos, bicis, herramientas, libros, medicina, pozos, ropa y semillas en el mundo en desarrollo.

Visítanos en www.dci.org.uk Contactarse con Pastor Virgilio Zaballos en Barcelona: 93 783 9206 3.000 páginas de materiales gratuitos. Hemos computado unos 60,000,000 de accesos sitio web. La Palabra Para Hoy es el devocional oficial de la red DCI. 7


Enseñanzas de la resurrección de Lázaro Primera parte “ESTABA ENFERMO UNO LLAMADO LÁZARO, DE BETANIA...” 5 de noviembre

(Juan 11:1) Del relato de la resurrección de Lázaro se desprenden algunas enseñanzas. La primera tiene que ver con la razón. No podrás tener una fe radical a menos que hayas agotado todas las soluciones lógicas y razonables. Marta y María no llamaron a Jesús hasta que hicieron todo lo posible por Lázaro. Sé razonable; si hay algo que puedes hacer tú mismo, Dios no lo va a hacer. Por ejemplo, a menos de que estés dispuesto a cambiar tus hábitos alimenticios y empieces a comer más sano, no podrás acudir a Dios con confianza pidiendo sanidad. A menos que estés dispuesto a poner las necesidades de tu cónyuge antes de las tuyas, ¿para qué vas a orar para que mejore tu matrimonio? Escribe Santiago: “...Muéstrame tu fe sin tus obras y yo te mostraré mi fe por mis obras” (Santiago 2:18). La segunda enseñanza tiene que ver con la relación. Muchos sólo acuden a Dios cuando están en medio de una crisis. El orar es algo ajeno a ellos hasta que tienen un accidente de automóvil, o problemas en el matrimonio, o pierden el trabajo. Pero luego, curiosamente, dicen: ‘Dios, ¿por qué has permitido eso?’ Es difícil acudir a alguien cuando tienes problemas si no has pasado tiempo anteriormente entablando una relación con la persona. Jesús solía pasar tiempo en la casa de Marta y María, comiendo a su mesa. Éstas eran dadoras, no receptoras. “María, cuyo hermano Lázaro estaba enfermo, fue la que ungió al Señor con perfume y le secó los pies con sus cabellos” (Juan 11:2). Cuando amas al Señor de ese modo, puedes dirigirte a Él Lee la Biblia en Un Año: San Marcos 13 en fe sabiendo que Él va a suplir tus necesidades. 6 de noviembre

Enseñanzas de la resurrección de Lázaro Segunda parte

“ESTABA ENFERMO UNO LLAMADO LÁZARO, DE BETANIA...” (Juan 11:1) La tercera enseñanza es acerca de la entrega. Mientras creas que tú, en tus propias fuerzas, puedes resolver el problema, no acudirás al poder milagroso de Dios. A veces tendrás que encontrarte en una situación tan crítica para hacer una oración de entrega y rendición: ‘Señor, he hecho lo que he podido y las cosas no mejoran. Estoy cansado de tratar de arreglarlo. Te lo entrego completamente; no sé cómo lo vas a solucionar pero sé que me amas y que quieres lo mejor para mí. Así que aquí está Señor, te lo entrego.’ Ésta no es una oración de derrota sino de confianza total en Dios. Escribió David: “Cuando ando en medio de la angustia... El Señor cumplirá su propósito en mí. Tu misericordia, Señor, es para siempre...” (Salmo 138:7-8). Cuenta el pastor de una gran iglesia cómo se les acabaron los fondos cuando estaban a medio camino de la construcción del nuevo edificio. La congregación crecía y no cabía duda de que se necesitaba más espacio. Pero el banco se negó a prestarles más dinero. Entonces el pastor oró así: ‘Señor, por lo que a mí concierne, no necesito este gran edificio. Yo ya tengo un lugar para mis hijos. Pero Tú necesitas uno para los Tuyos. No sé cómo vas a solucionar esto, pero éstos son tus hijos, Señor, así que te entrego todo este problema a Ti.’ Dios respondió y llegó el dinero. En los años siguientes pudieron reunirse en un edificio hermoso, libres de deuda. Por lo tanto, entrégale tu problema a Dios ¡y no se lo pidas de vuelta! Lee la Biblia en Un Año: San Mateo 24

Informa a tus amigos que tengan e-mail que pueden recibir la edición electrónica. Sólo tienen que suscribirse en: palabra-subscribe@yahoogroups.com 8


Enseñanzas de la resurrección de Lázaro Tercera parte “ESTABA ENFERMO UNO LLAMADO LÁZARO, DE BETANIA...” 7 de noviembre

(Juan 11:1) Antes de acabar con el episodio de cómo Jesús resucitó a Lázaro, consideremos otras dos enseñanzas. La cuarta enseñanza tiene que ver con una fe radical. No hay nada más definitivo que alguien muerto y enterrado. Para creer en Dios en medio de semejante situación se necesita una fe radical. Hasta este momento, Marta tenía una fe condicional: “Señor, si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto” (Juan 11:21). Pero luego se dio cuenta de lo que Jesús podía hacer y entonces cambió a una fe mucho más osada: “Pero también sé ahora que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo dará” (v. 22). La fe radical dice: “Señor, creo que mi futuro puede ser mucho mejor que mi pasado, que puedes transformar la situación y arrancar la victoria de las garras de la derrota, que nada es demasiado difícil para Ti.” La fe radical, cuando nos enfrentamos a situaciones desesperadas, produce resultados espectaculares. La quinta enseñanza tiene que ver con la restauración. “Enviaron, pues, las hermanas a decir a Jesús: Señor, el que amas está enfermo” (v.3) “Luego... dijo a los discípulos: Vamos de nuevo a Judea” (v.7). Nunca sabrás lo que puede hacer el Señor hasta que no lo invites a tu situación. Te puede devolver lo que has amado y perdido. Puede restaurarte lo que te ha arrebatado la vida, y darte mucho más. Nunca es demasiado tarde. Llama a Jesús. Por muy complicada que parezca la situación, ora: “Señor, también sé ahora que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo dará.” Lee la Biblia en Un Año: San Mateo 25 8 de noviembre

Haz lo que amas, ama lo que haces

“YO LES DARÉ UN CORAZÓN ÍNTEGRO...” (Ezequiel 11:19 NVI)

Las personas de éxito dejan que la pasión y los talentos que Dios les ha dado sean los que les guíen en la vida. Tienen claridad de propósito y un corazón centrado en una sola cosa. Dios no te da talento para algo con el fin de que te dediques a hacer otra cosa totalmente diferente. Siempre se pueden unir el talento y la pasión, si tienes la valentía de enfocarte en el propósito de tu vida y de arriesgarte. Po Bronson, autor del libro ¿Qué debo hacer con mi vida? dice así: “Estoy convencido de que en el futuro el éxito en los negocios empezará con la pregunta: ‘¿Qué debo hacer con mi vida?’ En efecto, las personas no triunfan por cambiarse a un sector nuevo y emocionante, ni por adoptar un mantra que les guíe en la carrera. Consiguen tener éxito porque se centran en la pregunta de su identidad y se conectan con el trabajo que de verdad les gusta (y al hacerlo, se desprende una fuerza creadora y productiva formidable que ni siquiera habían imaginado).” Carly Fiorina lo expresó así: “Ama lo que haces; o si no, no lo hagas... elige hacer algo porque está arraigado en tu corazón y también en tu mente. Elígelo porque todo tu ser está en ello.’ No seas esclavo del sueño de nadie, porque una vez que hagas tuyo un sueño, ese sueño será parte íntegra de ti. Si te haces esclavo del sueño de alguien, pronto se convertirá en pesadilla. Escribe Pablo: “No nos atrevemos a igualarnos ni a compararnos con algunos que tanto se recomiendan a sí mismos. Al medirse con su propia medida y compararse unos con otros, no saben lo que hacen. Nosotros, por nuestra parte... nos limitaremos al campo que Dios nos ha asignado...” (2 Corintios 10:12-13 NVI). Si estás confundido, desubicado y no sabes cómo proseguir, ora: “Señor, dame una visión clara y un corazón íntegro.” ¡Dios responderá esa oración! Lee la Biblia en Un Año: San Marcos 14; San Mateo 26

Pide un ejemplar extra para dar a un amigo (ver página 32) 9


9 de noviembre

Sucede en etapas

“PRIMERO HIERBA, LUEGO ESPIGA, DESPUÉS GRANO LLENO EN LA ESPIGA” (Marcos 4:28) Si estás esperando a que se cumpla una promesa que Dios te ha dado, medita sobre las palabras de Jesús: “Así es el Reino de Dios, como cuando un hombre echa semilla en la tierra. Duerma y vela, de noche y de día, la semilla brota y crece sin que él sepa cómo, porque de por sí lleva fruto la tierra: primero hierba, luego espiga, después grano lleno en la espiga; y cuando el fruto está maduro, en seguida se mete la hoz, porque la siega ha llegado” (Marcos 4:26-29). Antes de recibir lo que Dios te ha prometido, a menudo tienes que pasar por distintas etapas. La primera etapa es la de la “incertidumbre”. Tu semilla ha sido echada en tierra; el momento de recoger la cosecha depende ahora de Dios. Pero su Palabra nos garantiza que habrá cosecha. Luego llega la etapa de “la hierba”. Sólo vemos unas hierbitas moviéndose al ser azotadas por el viento, pero es suficiente para animarte y dejarte saber que la respuesta está de camino. Luego viene la etapa de “la espiga”. Ahora ya se parece más a lo que tú pediste. Probablemente la hayas regado con oración, fertilizado con la Palabra de Dios y protegido de cualquier fuerza negativa que ha tratado de arrancarla. Por último, llega la etapa del “grano lleno”. Ahí es cuando Dios dice: ‘Prepara la hoz porque ya está lista la cosecha.’ Es fundamental que reconozcas la cosecha y empieces a recogerla. Sea cual sea la etapa en la que te encuentres en este día, aférrate a la promesa de Dios y sigue confiando en Él, porque no te Lee la Biblia en Un Año: San Juan 13; San Lucas 22 decepcionará. 10 de noviembre

Llamado para ser siervo

“PABLO, SIERVO DE JESUCRISTO...” (Romanos 1:1) Cuando Pablo se definió a sí mismo como “siervo” de Jesucristo, lo hizo en el contexto de la ley del Antiguo Testamento. Según ésta, un esclavo servía fielmente a un amo durante seis años, pero en el séptimo debía quedar en libertad. No obstante, si una vez libre volvía a su antiguo dueño y le decía: “Señor, no te sirvo porque estoy obligado, sino porque quiero hacerlo’, entonces el amo lo llevaba delante de un juez y le horadaba la oreja, lo cual significaba que le pertenecía para siempre y que el siervo se comprometía a respetarlo y obedecerlo (Éxodo 21:6). Ora en este día: ‘Señor, no te sirvo porque tengo que hacerlo, sino porque quiero. Horada mi oreja, márcame como tu propiedad, úneme a ti para que nunca más pertenezca a nadie más.’ Cuando se pierde la pasión en el ministerio, éste se convierte en una profesión más, vacía de significado. La palabra “siervo” también se refería a los esclavos de las galeras que estaban encadenados a un remo en los barcos romanos. Éstos remaban día y noche al son del tambor del capitán, ya fuera en la batalla o en un barco mercantil. Y tenían que morir atados a ese remo. ¡Vaya imagen! Es seguramente la que Pablo tenía en mente cuando escribió: “...Os ruego por las misericordias de Dios que presentéis vuestros cuerpos como sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro verdadero culto” (Romanos 12:1). Cuando consideras todo lo que Jesús ha hecho por ti, ¿es pedirte demasiado? Lee la Biblia en Un Año: San Juan 14-17

Recuerda en tus oraciones al equipo que produce este devocional. Ellos se enfrentan a una oposición constante a la hora de hacer su trabajo. 10


11 de noviembre

Prepara a tus hijos Primera parte

“BUENO LE ES AL HOMBRE LLEVAR EL YUGO DESDE SU JUVENTUD” (Lamentaciones 3:27) Creer que el crecimiento y la madurez espiritual simplemente “se dan” en la vida de tus hijos es como esperar que una bellota se convierta en un roble de la noche a la mañana. Un roble necesita tiempo y un proceso de maduración para llegar a ser lo que es –y lo mismo sucede con los hijos. “Bueno le es al hombre llevar el yugo desde su juventud” (Lamentaciones 3:27). Si el proceso no empieza en la juventud, el paso del tiempo producirá jóvenes no preparados, con malos hábitos y actitudes erróneas, las cuales serán difíciles de erradicar más adelante, cuando tengan que aceptar responsabilidades como adultos. Siguiendo la metáfora del “yugo”, el buey más joven aprende trabajando junto a uno bien entrenado; de ese modo, compartirán la carga y el joven seguirá su ejemplo. Los padres tienden a cometer dos errores con sus hijos. Por un lado, hacen demasiado por ellos, pero luego se quejan de que son perezosos. Por otro, hacen demasiado poco. Es decir, demandan demasiado de los hijos, haciendo que éstos se frustren y se sientan incompetentes. La clave para formar carácter y confianza en sí mismos no es hacer las cosas por ellos, sino con ellos, enseñándoles a ser responsables. El principio del yugo aporta dos beneficios: a) la ventaja de ofrecerles un modelo a seguir. Enséñales a tus hijos con la demostración amorosa y continua de destrezas, y hazlo con amor. Un día te agradecerán el hecho de que las herramientas que les has dado les han conducido a una vida de éxito material y espiritual; b) la ventaja de la relación. Esos momentos de capacitación y de tareas en común son excelentes oportunidades para desarrollar y estrechar esos lazos preciosos y duraderos con tus hijos. Lee la Biblia en Un Año: San Marcos 15; San Mateo 27 12 de noviembre

Prepara a tus hijos Segunda parte

“...COMO COLUMNAS ESCULPIDAS PALACIO” (Salmo 144:12 NVI)

PARA ADORNAR

UN

Carácter y madurez no son cualidades que normalmente esperamos encontrar en nuestros hijos. Presumimos que esas cosas llegan más tarde –presunción que coarta su potencial de crecimiento. Leemos en la Biblia: 1) “Que nuestros hijos... crezcan como plantas frondosas...” (Salmo 144:12 NVI). Y eso no va a ser cuando tengan cuarenta, cincuenta o sesenta años, sino “en su juventud”. No deberían malgastar la juventud, sino aprovecharla. ¿Por qué les compara Dios a unas plantas? Porque tienen raíces espirituales capaces de extraer alimento y fortaleza de Dios, son valientes y nacieron con potencial para triunfar. “...Os he escrito a vosotros, jóvenes, porque sois fuertes y la palabra de Dios permanece en vosotros, y habéis vencido al maligno” (1 Juan 2:14). Atento, ¡Dios está hablando aquí de tu hijo! 2) “...Nuestras hijas como columnas esculpidas para adornar un palacio” (Salmo 144:12 NVI). ¿Por qué compara Dios a nuestras hijas a unas columnas? Primero, porque han sido creadas para ser rectas y dar apoyo; ellas son indispensables para la integridad estructural del edificio. Segundo, porque “adornan” el edificio, haciéndolo más atractivo, incitando a que los demás admiren su grandeza y por ende, al arquitecto y al dueño del mismo. Las columnas de un palacio glorifican al Rey y reflejan su grandeza. Tus hijos necesitan que tú creas en el potencial que Dios les ha dado. ¿Recuerdas lo que Jesús dijo acerca de nuestros hijos? “...De ellos es el Reino de los Cielos” (Mateo 19:14). La fe que Dios tiene en su potencial es enorme. Y la tuya también debería serlo. Lee la Biblia en Un Año: San Juan 18-19; San Lucas 23 El plan de lectura de la biblia para 2011 está tomado de www.bibleplan.org y presenta la Escritura en orden CRONOLÓGICO. 11


13 de noviembre

Amaos los unos a los otros. ¡Fácil!

“...SOIS MIS DISCÍPULOS, SI TENÉIS AMOR LOS UNOS POR LOS OTROS” (Juan 13:35) Antes de llegar a ser Presidente de los Estados Unidos, Andrew Jackson fue general de la Milicia de Tennessee. Durante la guerra de 1812 sus tropas se enzarzaron en peleas y discusiones internas, por lo que Jackson los convocó y les dijo: ‘¡Señores, recuerden que el enemigo está ahí afuera! A todos nos vendría bien no olvidar eso. Es fácil amar a Dios por todo lo que ha hecho por nosotros; es mucho más difícil amar a aquellos que nos rodean. Un respetado maestro de la Biblia dice: “Si hay algo que me impediría acercarme a Cristo, en caso de que no lo conociera... sería ver cómo se comportan los cristianos entre ellos... Cuando era niño y había alguna discusión en casa, mi padre solía decirnos: ‘Tal vez haya algunas diferencias entre nosotros dentro de estas paredes, pero recordad que somos una familia. Si tu hermano te necesita... ocúpate de él, quiérelo... y ponte de su lado.’” Todo lo que necesitamos saber se resume en estos dos versículos: “Nada hagáis por rivalidad o por vanidad; antes bien, con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo. No busquéis vuestro propio provecho, sino el de los demás” (Filipenses 2:3-4). En otras palabras, piensa en los demás, no seas egoísta. Parece como algo que les diría el maestro a una clase de niños pequeños, pero la mayoría de los problemas de los adultos se resolverían si ésa fuera la fuerza motriz de las relaciones humanas. Desde luego que muchos matrimonios salvarían sus diferencias. En Palabras de Jesús: “En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tenéis amor los unos por los otros” (Juan 13:35). Unas horas antes de morir, su oración por nosotros fue “...que todos sean uno...” (Juan 17:21). Lee la Biblia en Un Año: San Marcos 16; San Mateo 28

14 de noviembre

Reconoce cuándo necesitas ayuda

“COMO LAS MANOS DE MOISÉS SE CANSABAN... AARÓN Y HUR SOSTENÍAN SUS MANOS...” (Éxodo 17:12) Nos gusta pensar que somos autosuficientes, pero es de sabios reconocer cuándo necesitamos ayuda. Cuando Israel estaba en plena batalla contra los amalecitas, mientras Moisés tenía en alto la vara dada por Dios, los israelitas prevalecían, pero cuando la bajaba, el enemigo cobraba ventaja. Pero al igual que nosotros, Moisés era un ser humano, y sus brazos se cansaban: “Como las manos de Moisés se cansaban, tomaron una piedra y la pusieron debajo de él. Moisés se sentó sobre ella, mientras Aarón y Hur sostenían sus manos, uno de un lado y el otro del otro...” (Éxodo 17:12). No sólo Dios le dio la victoria a Israel en ese día, sino que también le enseñó a Moisés que habría momentos en los que necesitaría ayuda de otros. Escribe un pastor: “Recuerdo una época en que me encontraba muy desanimado... me preguntaba si yo era la persona adecuada para dirigir la iglesia... Un amigo se dio cuenta de mi angustia... me llevó a tomar un café y me escuchó. Me recordó también las formas en las que Dios había usado mi liderazgo... Me ayudó a recobrar la perspectiva que había perdido. Al final de esos momentos juntos, me sentí mucho más reconfortado y dispuesto a seguir... Siempre le agradeceré a este amigo la forma en que “sostuvo mis manos.” A muchos de nosotros nos resulta más fácil dar ayuda que recibirla. A veces aceptar ayuda significa dejar tu papel de mártir o víctima, o derribar los muros de independencia que te ha costado años levantar, para dejar que otros estén a tu lado. Si te identificas con lo anterior, haz esta oración: “Señor, sabes que suelo depender de mí mismo. Ayúdame a aceptar el regalo que me has dado en las personas que quieren apoyarme y alentarme.” Lee la Biblia en Un Año: San Juan 20-21; San Lucas 24

12


MÁS ALLÁ DE LA COINCIDENCIA Autor: Arnaldo Fernández-Arias Ribera (También en inglés e italiano) Algunos comentarios:

“Ministrar a la iglesia perseguida es hoy uno de los ministerios más importantes que puedas encontrar. Aquí es donde Arnaldo entra. Y en donde quisiera decirle que continúe escribiendo acerca de sus experiencias, sus viajes, su ministerio. ¡Debemos hacerlo más! ¡Debemos decirlo más! ¡Debemos escribirlo más! Esta es la razón de este libro. Eso es porqué quiero que lo leas – y al final te preguntes la cuestión inevitable: ¿Señor, qué quieres que haga?”

mi vida, empezando en mi país natal, Hermano Andrés (Fundador Internacional de España. Hablaré también de otras Puertas Abiertas- Open Doors International) experiencias que ocurrieron en algunos de los muchos países que he visitado, especialmente los países del llamado “Este es un libro que te ayudará a entender las “Telón de Acero”, durante los años del diferentes maneras en que Dios obra. Oro que más Comunismo, y posteriormente algunos españoles como Arnaldo puedan coger una visión por países árabes.”

el mundo musulmán y otras partes inalcanzadas del mundo. Por favor, léelo en oración y pásalo a otros.” Arnaldo Fernández-Arias Ribera George Verwer (Director Internacional y se licenció en Ciencias Químicas en la Fundador de Operación Movilización (OM) Universidad Complutense de Madrid y, seguidamente, trabajó de Profesor Adjunto de Química en la facultad de Precio 8€ (incluido el envío). 10 libros o más 5€ Contratado Veterinaria de la misma Universidad mientras hacía el doctorado. A la mitad de Para recibirlo, haga lo siguiente: éste, el Señor le llamó para Su servicio y, Ingrese 8€ en la cuenta de La Caixa: después de unos meses, fue ordenado 2100 8109 52 2100052842 Pastor de la Iglesia de Pueblo Nuevo de Indicando su nombre y como concepto: Madrid. Desde allí también, el Señor le Más allá de la coincidencia. llamó a servir a la Iglesia Perseguida detrás del Telón de Acero durante la era Después mándenos su dirección postal por e-mail a: del comunismo, primeramente viajando arnaldo1945@hotmail.es o llame al teléfono: 972 420598 por todo el Este de Europa durante la llamada “Guerra Fría”, Cuba, Israel, MÁS ALLÁ DE LA COINCIDENCIA “Mi propósito en escribir este libro es demostrar a través de los Centro-América y África. Actualmente, sucesos que en él escribo que en este mundo natural en el que vive en Anglés (Girona) con su esposa. Es vivimos, en donde la suerte y la fatalidad son la última frontera el Co-Pastor del Centro Elim de Girona y para mucha gente, existe un elemento sobrenatural que puede el Pastor de la Iglesia Evangélica de darnos una perspectiva diferente en esta vida y, de repente, la Anglés. Es Asesor del Curso Alpha y del Curso para Matrimonios, y miembro de fatalidad se transforma en destino y la suerte en fe. También quiero reflejar algunas de las respuestas a AMEG (Asociación de Ministros oraciones específicas y la intervención de Dios en varias etapas de Evangélicos de Girona).

13


Confronta tus temores Primera parte “...NO NOS HA DADO DIOS ESPÍRITU DE COBARDÍA, SINO DE PODER, DE AMOR Y DE DOMINIO PROPIO” (2 Timoteo 1: 15 de noviembre

El temor es algo que experimentarás cada vez que intentes algo nuevo, como por ejemplo un nuevo trabajo, una nueva relación o una estrategia de inversión diferente. Mientras dejes que el temor te domine, nunca tendrás éxito. En el mundo empresarial, el riesgo del fracaso está presente cada vez que se lanza un producto. El mundo de la moda puede fracasar con cada nueva línea de ropa que sale al mercado. Y sin embargo, las empresas están dispuestas a aceptar riesgos que requieren millones de dólares para mejorar sus mercancías e incrementar las ventas. ¿Lo consiguen siempre? No, pero si no se arriesgan nunca podrán tener éxito. Escribió un poeta: “Había un hombre muy cauto, que nunca se rió ni jugó; nunca se arriesgó, nunca intentó nada, nunca cantó y nunca oró. Y cuando un día de este mundo salió, su seguro a nadie se pagó; pues dijeron que como nunca había vivido, ¡nunca murió!” Lo cierto es que todos fallamos. El índice de fracaso del género humano es del cien por cien, y todos, (incluido tú mismo), cumplimos los requisitos para ser miembros de ese club. Pero eso no quiere decir que tengas que vivir siempre con el temor a fallar. La fe en Dios es lo que te da la valentía para confrontar tus temores y vivir la vida que Él quiso que vivieras. Si no lo haces, te quedarán pesares más tarde, cuando pienses en “lo que podría haber sido”. Nunca serás perfecto, por lo cual, nunca tendrás éxitos totales. Pero eso no debe ser un impedimento para que te esfuerces por triunfar en la vida. El temor es un “espíritu”, y si le dejas, te controlará. Dios te ofrece tres alternativas mucho mejores: “Poder... amor... dominio propio” (2 Timoteo 1:7). Lee la Biblia en Un Año: Hechos 1-3 16 de noviembre

Confronta tus temores Segunda parte

“...NO NOS HA DADO DIOS ESPÍRITU DE COBARDÍA, SINO DE PODER, DE AMOR Y DE DOMINIO PROPIO” (2 Timoteo 1:7) Un turista circulaba por una carretera rural cuando vio a un granjero de cierta edad sentado en una mecedora en su porche. La casa estaba rodeada de setenta y cinco acres de terreno cultivable. El turista le preguntó al granjero: ‘¿Toda esta tierra es suya?’ ‘Sí, replicó. ‘¿Y qué piensa sembrar en ella, algodón?’ siguió el turista. ‘No, porque seguro que se lo va a comer el picudo del algodonero’ respondió el granjero. ‘¿Y entonces por qué no siembra maíz?’ ‘Me temo que lo dañará la langosta.’ ‘Bueno’ siguió el turista, ‘¿Y por qué no pone vacas?’ A lo que contestó el granjero: ‘Porque es muy probable que el precio de la carne caiga en picado.’ ‘Entonces, ¿qué piensa hacer con todo este terreno tan fértil?’ preguntó el turista. ‘Nada, mejor voy a lo seguro.’ ¿Es así como tú te sientes? Cuando decides “ir a lo seguro” en la vida, tu potencial para triunfar es como ese terreno baldío. Mientras el temor domine tu vida, nunca darás un paso de fe para llevar a cabo tu destino. La Biblia dice que sin fe es imposible agradar a Dios (Hebreos 11:6). ¿No es mejor arriesgarse a fracasar y hacer lo que Dios quiere, que arriesgarse a no agradar a Dios? Todos hemos sentido alguna vez ese miedo que trata de hacernos retroceder. Pero sólo los que lo superan podrán llegar lejos en la vida. “...¡Grande es el Señor, pues se deleita en el bienestar [la prosperidad] de su siervo!” (Salmo 35:27 RVC). Para sobreponerse al temor al fracaso, el primer paso es creer que “Dios quiere que yo tenga éxito.” Aferrado a esa verdad, y reforzado por ella, no sólo podrás enfrentar tus temores, sino también vencerlos. Lee la Biblia en Un Año: Hechos 4-6

14


En la “zona de alabanza” “DIOS ES ESPÍRITU, Y LOS QUE LO ADORAN, EN ESPÍRITU... ES NECESARIO QUE LO ADOREN” (Juan 4:24) 17 de noviembre

Alguien dijo que no somos seres humanos en busca de una experiencia espiritual, sino seres espirituales intentando vivir una experiencia humana. Tu fuerza vital procede de Dios, quien es Espíritu. Por eso el acto de alabanza es como volver a nuestros orígenes y volvernos a conectar con Él. Se cuenta de un niñito que contemplaba la cuna de su hermanita recién nacida. Acercándose a ella le susurró: ‘Dime cómo es Dios, porque se me ha olvidado.’ Jesús dijo: “Dios es Espíritu, y los que lo adoran, en espíritu... es necesario que lo adoren” (Juan 4:24). Cuando le preguntaron a Michael Jordan, estrella estadounidense del baloncesto, cómo era capaz de conseguir hasta más de ochenta puntos para su equipo en un solo partido, éste respondió: ‘Fácil, me encontraba en la zona.’ De alguna manera, la alabanza y la adoración profundas te llevan a la “zona de Dios”. Allí moraba David el salmista. “¡Siete veces al día te alabo...” (Salmo 119:164). “Desde el nacimiento del sol hasta donde se pone, sea alabado el nombre del Señor” (Salmo 113:3). “Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas, así clama por ti, Dios, el alma mía” (Salmo 42:1). ¡Qué imagen tan evocadora! En las corrientes de la presencia de Dios se sacia nuestra sed, nuestras heridas son sanadas, nuestras fuerzas renovadas y somos puestos a salvo del enemigo. Henry Blackaby se expresa así: “Nunca estarás satisfecho simplemente con saber acerca de Dios. Conocer de verdad a Dios sólo se puede hacer realidad a través de una experiencia donde Él se vaya revelando a tu vida.” Y eso es lo que sucede cuando pasas tiempo en “la zona de alabanza”. Lee la Biblia en Un Año: Hechos 7-8 18 de noviembre

Ten una buena escala de prioridades

“...EN LOS NEGOCIOS DE MI PADRE ME ES NECESARIO ESTAR” (Lucas 2:49) Cuando Jesús tenía doce años dijo: “...En los negocios de mi Padre me es necesario estar” (Lucas 2:49). Durante su ministerio reiteró: “Me es necesario hacer las obras del que me envió...” (Juan 9:4). Y antes de morir: “...He acabado la obra que me diste que hiciera” (Juan 17:4). Jesús sabía cuáles eran el propósito y la meta primordial de su vida, y vivió de acuerdo a ellos. La pregunta es: ¿Haces tú lo mismo? No puedes tenerlo todo. Debes identificar el propósito para el que has sido creado y mantenerlo presente en todo tiempo. Si lo haces, sabrás lo que hay que sacrificar y a qué tienes que entregarte. La única forma de mantener una clara escala de prioridades es saber muy bien quién eres y cuál es tu destino. Todos tenemos que elegir. ¿Vas a elegir algo que te acerque a tu objetivo o que te aleje más de él? Si no sabes cuál es el propósito de tu vida, no serás capaz de escoger lo correcto. Las prioridades claras se derivan de una visión clara. En una reunión de pastores, Vance Havener les dijo a los asistentes: ‘Una de las ironías del ministerio pastoral es que la persona que trabaja para Dios es a quien más le cuesta encontrar tiempo para Él. Los padres de Jesús lo perdieron en la iglesia; pero no fueron los últimos en dejarlo allí...” Ray Ortlund expresó: “Debemos estar comprometidos totalmente con Jesucristo, luego los unos con los otros en Jesús, y finalmente con la obra de Cristo en el mundo.” La mejor manera de tener una buena escala de prioridades es hacer que la Palabra de Dios y la oración sean primordiales en tu vida. Lee la Biblia en Un Año: Hechos 9-10

15


¿Fe o fantasía? Primera parte “... HABLAN VISIÓN DE SU PROPIO CORAZÓN,  NO DE LA BOCA DEL SEÑOR” (Jeremías 23:16) 19 de noviembre

A muchas personas les han “timado” cuando les hablaron de los sueños y las ilusiones. Les han hecho creer que el modo de conseguirlos es aplicando la falsa fórmula de “si lo crees, lo lograrás.” Muchos niños sueñan con volar como pájaros, pero por mucho que se lo imaginen, nunca va a ocurrir. ¿Has visto esos concursos televisivos donde se presentan aspirantes a cantantes? Algunos de los participantes no tienen la más mínima idea de sus escasas dotes. Desentonan, chillan, gritan y hasta dan alaridos. Pero cuando los jueces les dicen que no son buenos, algunos de esos aspirantes a estrellas se enfadan como niños y dicen: ‘Ésa es su opinión. Sé que soy muy bueno.’ Todos necesitamos volver a la realidad. La fe no es fantasía; no es mentalizarse de algo; no es pensar en ella como si se tratara de una lotería. Las personas con tal mentalidad creen que si se encuentran en el lugar adecuado, en el momento preciso y conocen a las personas apropiadas, ¡sus fantasías se harán realidad! ¡No estaría mal que fuese así de fácil! Pero no lo es. Ralph Waldo Emerson observó: “Los hombres superficiales creen en la suerte... los hombres fuertes creen en la causa y el efecto.” Cuando Dios te dé un sueño, necesitarás fe para verlo cumplirse. Por consiguiente, la pregunta que deberías hacerte es: ‘¿Proviene de Dios mi sueño?’ Si así es, ya cuentas con las capacidades y los talentos necesarios y adecuados para llevarlo a cabo. Y si de algo careces, Dios te lo facilitará mediante otras personas o con recursos adicionales. El problema con perseguir una fantasía es que mientras vas tras de ella, te pierdes el verdadero sueño que Dios te ha dado para tu vida. Lee la Biblia en Un Año: Hechos 11-12 20 de noviembre

¿Fe o fantasía? Segunda parte

“... HABLAN VISIÓN DE SU PROPIO CORAZÓN,  NO DE LA BOCA DEL SEÑOR” (Jeremías 23:16) Jesús dijo: “Pedid, y se os dará...” (Mateo 7:7). Pero esa promesa está supeditada a la siguiente condición: lo que pides debe ser conforme a la voluntad de Dios (1 Juan 5:14). Cuando firmas un contrato, no puedes ignorar la letra pequeña. De la misma manera, si eres alguien con un ideal, no puedes pasar por alto la realidad. Si lo haces, te podrás dar de bruces. Cuando Dios te da un sueño, te proveerá de todo lo necesario para que se cumpla. Cuanto menos realista sea tu sueño, más procurarás depender de cosas que no puedes controlar (como la suerte). Debes sopesar la audacia de tu sueño con la realidad de tu situación. Es verdad que tienes que ir más allá de tus capacidades, pero al mismo tiempo tus acciones deberán tener como fundamento tus talentos, tus habilidades y otros factores que estén a tu alcance. Cuanto más preocupado estés por las cosas que no puedes controlar, menos harás por mejorar aquellas que sí puedes. Y al hacerlo, empezarás a vivir en un mundo de fantasía. Cuando Dios te da un sueño, normalmente éste se ajusta a tus capacidades. Catherine B. Hales reflexionaba: “Cuando estamos en la veintena, nos pasamos la vida descubriendo todo lo que podemos llegar a ser. Pero al madurar a la treintena, nos damos cuenta de todo lo que nunca llegaremos ser. El reto es llegar a los cuarenta –y más- armonizando las dos cosas, es decir, sabiendo cuáles son nuestras capacidades y también reconociendo nuestras limitaciones, a fin de que podamos ser nosotros mismos, en toda plenitud.” Lee la Biblia en Un Año: Hechos 13-14

Pide un ejemplar xtra para dar a un amigo (ver página 32) 16


Sed de Dios “MI ALMA TIENE SED DE TI… EN TIERRA… DONDE NO HAY AGUAS” (Salmo 63:1) 21 de noviembre

Escribe Mark Roberts: “Hicimos una expedición a las montañas, divisamos un pico que parecía estar sólo a unos tres kilómetros y decidimos encaminarnos hacia él. Para cuando ganamos la cumbre, ya habíamos usado casi toda el agua. La vuelta era cuesta abajo, afortunadamente, pero no encontramos ni el más pequeño manantial que calmara nuestra persistente sed… pasé tres horas anhelando agua y lo único en que podía pensar era lo maravilloso que sería poder beberla.” Cuando David escribió: “Mi alma tiene sed de ti… en tierra seca y árida donde no hay aguas” (Salmo 63:1), sus enemigos estaban acorralándolo y éste se preguntaba si Dios se había olvidado de él. ¿Te ha pasado alguna vez? La angustia es insoportable y Dios parece tan distante. Así como la sed física es el modo que usa el cuerpo para decirte que necesita agua, dentro de ti hay una sed espiritual que sólo Dios puede aplacar. Y lo hará, con una condición: “Me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón” (Jeremías 29:13). No valen los esfuerzos a medias. Un maestro de la Biblia dice: “La única manera de conocer a Dios es… de primera mano. Los que se conforman con conocerlo por medio de terceros, en realidad no lo conocen… Quieren que otros oren por ellos en lugar de hacerlo ellos mismos… que les den versículos en lugar de leer la Palabra por sí solos. Se conforman con una iglesia que ven en la televisión, o con un sermón de internet… Toda persona necesita probar a Dios… ver si es Quién dice que es… si son verdad sus promesas… si va a responder a tus oraciones… si va a estar presente en tu hora de necesidad… si te va a dar sabiduría, fortaleza, resistencia y perseverancia. Dios hará todas esas cosas, siempre que lo busques de corazón.” Lee la Biblia en Un Año: Santiago 1-5 22 de noviembre

No te rindas

“…OS ALEGRÁIS, AUNQUE… TENGÁIS QUE SER AFLIGIDOS EN DIVERSAS PRUEBAS” (1 Pedro 1:6) En la década de 1950 Mary Kay Ash fue la primera mujer que formó parte del Consejo de Administración de la empresa estadounidense World Gift Company. ¡Pera el camino no había sido sin obstáculos! Aunque se había ganado a pulso un lugar en el mundo empresarial, sus socios no la tomaban en serio y la acusaban de “pensar como una mujer.” Frustrada, se retiró en 1963 para escribir un libro que ayudara a las mujeres en el ámbito de los negocios. Sentada a la mesa de la cocina, describió cada uno de los aspectos positivos de las empresas en las que había trabajado, así como los aspectos por mejorar. Al hacerlo, creó un manual de marketing para su empresa ideal. En contra del consejo de su asesor y de su abogado, pero con la ayuda de su marido, creó una nueva línea de cosméticos y reclutó y formó a un equipo de ventas totalmente femenino. Su lema era: ‘Primero Dios, luego la familia, tercero la carrera.’ A pesar de la muerte súbita de su esposo, siguió adelante con el proyecto y lanzó su nueva empresa. Desde una pequeña tienda en Dallas, Estados Unidos, y con una inversión inicial de 5.000 dólares, Mary Kay Cosmetics ganó 200.000 dólares el primer año, lo cuadriplicó el siguiente y cuando cotizó en bolsa en 1968, las ventas ya superaban los 10 millones de dólares. Mary Kay escribió tres libros líderes de ventas, su modelo empresarial se enseña todavía en la Universidad de Harvard, la revista Fortune nombró a su firma como una de las 10 Mejores Empresas para Mujeres y también uno de los 100 Mejores Empleadores de los Estados Unidos. A su muerte en 2001, Mary Kay Cosmetics contaba con 800.000 consultoras independientes de belleza en 37 países y unos ingresos que superaban los 2 mil millones de dólares. ¡Nunca subestimes a alguien con visión y determinación! Cuando te enfrentes a la adversidad, no te rindas. Porque en su momento te alegrarás. Lee la Biblia en Un Año: Hechos 15-16 17


23 de noviembre

Más que vencedores Primera parte

“DIOS… NOS LLEVA SIEMPRE EN TRIUNFO EN CRISTO JESÚS…”

(2 Corintios 2:14) Jesús dijo: “…En el mundo tendréis aflicción…” (Juan 16:33). Tener problemas no quiere decir que no valgas nada, que seas un fracasado o que Dios esté disgustado contigo. La tormenta de la que habló Jesús en la parábola, arremetió tanto contra la casa del creyente como la del no creyente (Mateo 7:24-27). Pero el creyente se mantuvo firme. ¿Cuál es la meta de Dios? Hacer de ti un vencedor, no un escapista. “Pero gracias a Dios, que nos lleva siempre en triunfo en Cristo Jesús...” (2 Corintios 2:14). Dios siempre nos va a librar, pero primero nos va a moldear. Hay problemas inevitables con los que debes aprender a lidiar, como por ejemplo tu físico. En una sociedad obsesionada con “la imagen”, ¿estás conforme con tu apariencia? O a lo mejor sientes que eres demasiado alto, o demasiado bajo, feo, patoso, con cuerpo en forma de manzana o de pera, con la nariz larga, pecoso, con doble barbilla, con orejas de soplillo, etc. A lo mejor has tratado de oscurecer tu piel, o aclararla, o acentuar algún aspecto de tu cuerpo, o esconderlo, o reducirlo, o aumentarlo… pero aun así no consigues que tu cuerpo sea como te gustaría. Cuídate de las normas carnales de nuestra cultura. “…Al medirse con su propia medida y compararse unos con otros, no saben lo que hacen” (2 Corintios 10:12 NVI). La Biblia nos dice también que “¡Ay de aquel que discute con su Hacedor!... El barro no le pregunta al alfarero: “¿Qué es lo que haces?...” (Isaías 45:9 RVC). Haz lo que puedas para mejorar tu apariencia externa, pero acepta aquello que no puedes cambiar. Dios no se equivoca. No seas como esos que “no saben lo que hacen”. “…La gente se fija en las apariencias, pero yo me fijo en el corazón…” (1 Samuel 16:7). Adopta la norma de Dios, no la del hombre y empieza a valorarte a ti mismo. Lee la Biblia en Un Año: Gálatas 1-3 24 de noviembre

Más que vencedores Segunda parte

“DIOS… NOS LLEVA SIEMPRE EN TRIUNFO EN CRISTO JESÚS…”

(2 Corintios 2:14) A lo mejor tendrás que sobreponerte a tu trasfondo familiar. Ninguno venimos de familias perfectas. Todos hemos experimentado alguna de estas cosas: rechazo, abuso físico, emocional, verbal o sexual, pobreza, ira, drogodependencia, alcoholismo, divorcio, etc. Ahora somos adultos pero seguimos debatiéndonos con cosas como pobre autoestima, tal vez hemos fracasado en nuestro matrimonio o como padres, pasamos por soledad, depresión, adicciones, sentimos ansiedad, ira, etc. No obstante, haber tenido un mal comienzo no tiene que determinar que tengamos un mal final. Tu vida es mucho más de lo que pasó en el pasado; pero depende de cómo enfrentes ese pasado. Considera el trasfondo familiar de Jefté. Su madre fue prostituta, sus hermanos lo expulsaron de casa y lo desheredaron; los líderes religiosos lo decepcionaron y se convirtió en un fugitivo y rebelde viviendo en una cueva (Jueces 11). A pesar de todo, se negó a ser derrotado, juntó y entrenó a la más variopinta milicia de desechados de la sociedad, libró a Israel de sus enemigos y fue parte de la lista de los Héroes de la Fe, junto con Abraham, Moisés y David (Hebreos 11). ¿Cómo lo hizo? Su punto de partida fue ahí donde se encontraba, aprovechó lo que tenía, e hizo lo que pudo. Por fe, aprovechó la oportunidad que Dios le brindó. Tú eres mucho más que el producto de tu entorno. No importa lo que haya ocurrido en el pasado, ahora eres “…una nueva criatura, las cosas viejas pasaron; todas son hechas nuevas” (2 Corintios 5:17). ¡Vive en el presente y renuncia al pasado! “Hijitos… habéis vencido, porque mayor es el que está en vosotros que el que está en el mundo [tu entorno]” (1 Juan 4:4). Lee la Biblia en Un Año: Gálatas 4-6

18


Muchos lectores nos envían sellos de Correo de elevado valor (5 Euros por ejemplo) que podemos usar en cajas de 30 ejemplares para enviarlos a la América del Sur, donde el costo es de 14,75 Euros por cada una y enviamos 85. Si estás en la cárcel y no encuentras salida, rompe los muros de tu prisión y acércate a DIOS Jesucristo es quien puede darte la verdadera libertad; nosotros, los que trabajamos en esta Asociación, hemos tenido esa experiencia libertadora. Si necesitas ayuda y apoyo, no dudes en escribirnos o llamarnos desde cualquier prisión o lugar de España o del mundo; también puedes escribirnos en cualquier idioma, haremos todo lo posible por ayudarte en tus necesidades. Queremos y podemos compartir contigo la vida y te invitamos a dejar definitivamente todo atrás y empezar desde cero. Nosotros hemos muerto ya al pecado y ahora estamos vivos para DIOS.

¡¡ÁNIMO!! DIOS te ama y nosotros también.. Para contactar: Asociación DARSE C/. Castrojeriz, 5 MADRID 28025 (España) Tfnos.: 610 089 487

www.darseweb.org

19


25 de noviembre

Más que vencedores Tercera parte

“DIOS… NOS LLEVA SIEMPRE EN TRIUNFO EN CRISTO JESÚS…”

(2 Corintios 2:14) Hay pocas cosas que nos turban tanto como cuando los hijos no siguen los caminos de fe de los padres. Como cristianos, anhelamos que nuestros hijos sirvan a Dios. Si has orado, llevado una vida recta delante de ellos y aun así deciden seguir otro camino, eso te dolerá en el alma. Pero recuerda que otros antes que tú pasaron por lo mismo. Isaac vio cómo su hijo Jacob se rindió a Dios, mientras que Esaú lo rechazó. El sumo sacerdote Aarón tenía dos hijos que ofrecieron “fuego extraño” en el altar de Dios. Manoa tuvo que vivir el suicidio de su hijo Sansón. Y hasta los hijos del profeta Samuel “…no anduvieron… por los caminos de su padre, sino que se dejaron llevar por la avaricia, dejándose sobornar y pervirtiendo el derecho” (1 Samuel 8:2-3). No eres el único a quien sus hijos se le “tuercen”; y no debes ni sentirte culpable ni rendirte pensando que nunca van a cambiar. Ten en cuenta algo: Primero, sólo Dios puede salvar. ¡La salvación viene del Señor! (Jonás 2:9). No trates de asumir la responsabilidad de Dios, ni aceptar culpabilidad que no te corresponde. Puesto que Dios conoce los corazones, Él sabe bien cuándo y cómo va a tratar con tu hijo. Por eso, en lugar de preocuparte, sigue levantándolo delante de Dios en oración. Segundo, deja que Dios te ayude a llevar la carga. A ti te corresponde orar y creerle a Dios, luego entregarle la carga, porque Él sí puede llevarla, pero tú no. (1 Pedro 5:7). Tercero, mientras hay vida hay esperanza (Jeremías 31:17). Dios puede disponer las circunstancias de tal manera que sus corazones obstinados se vuelvan a Él. Lo único que tienes que hacer es confiar. Lee la Biblia en Un Año: Hechos 17:1-18:18 26 de noviembre

Seguir en la relación cuando te gustaría salir de ella

“EL AMOR… SE MANTIENE FIRME EN TODA CIRCUNSTANCIA”

(1 Corintios 13:7 Nueva Traducción Viviente) Cuando Eduardo y Alicia fueron a recibir consejería matrimonial, el terapeuta le preguntó a Alicia: ‘¿Qué fue lo primero que te atrajo a Eduardo?’ Ella respondió: ‘Su temperamento fuerte y callado.’ El consejero continuó, ‘¿Y por qué quiere ahora el divorcio?’ Alicia contestó: ‘Por causa de su temperamento fuerte y callado.’ Puede ocurrir que lo que en principio nos atrajo del otro, ahora nos irrite sobremanera. En cualquier relación se pasan por tiempos en los que sería más fácil salir de ella que seguir ahí. Pero a menos que se trate de abuso físico o emocional, hay muchos beneficios en intentar enfrentar los problemas, como por ejemplo: 1) Beneficios emocionales. En contra de lo que nos presenta la cultura de Hollywood, los divorciados tienden a deprimirse más por culpa de la soledad. Muchos de los afectados afirman que aunque había desacuerdos en la relación, echan mucho de menos el no tener a alguien con quien compartir el hogar. 2) Beneficios de salud. Las tensiones emocionales provocan problemas físicos; estar dentro de una relación, sobre todo de un buen matrimonio, puede ser beneficioso para la salud. Es como tener tu propio enfermero/a o terapeuta. 3) Beneficios para la comunidad. Lo que ven tus hijos influye en sus decisiones futuras. Quedarte en el matrimonio les enseña cómo enfrentar los momentos difíciles de las relaciones. Las parejas con matrimonios sólidos están ayudando a levantar una nación de padres amorosos y responsables que pueden guiar a sus hijos por buen camino. “El amor… se mantiene firme en toda circunstancia” (1 Corintios 13:7 Nueva Traducción Viviente). La escritora Christy Scannell comenta: “Cuando mi marido y yo nos casamos, decidimos que era para toda la vida… Semanas antes de la boda hicimos un pacto de tratar de solucionar cualquier problema que nos deparara la vida… Claro que a veces nos peleamos, nos acusamos, nos decimos cosas hirientes… pero nunca nos iremos del hogar ni demandaremos el divorcio… seguiremos en la relación pase lo que pase.” Lee la Biblia en Un Año: 1 Tesalonicenses 1-5 - 2 Tesalonicenses 1-3

20


Meditar y “rumiar” “…DE DÍA Y DE NOCHE MEDITARÁS EN ÉL…” (Josué 1:8) 27 de noviembre

Pastor, ¿eres como uno de esos cocineros raquíticos? ¿Estás sirviendo comidas saludables a tu congregación domingo tras domingo, mientras que tú te estás muriendo de hambre espiritual? ¿Has dejado que todos los asuntos de la iglesia te roben la vida de oración y el tiempo dedicado a la lectura de la Palabra para tu propio alimento? Uno de los grandes peligros de los ministros cristianos es dar pero no recibir. Desde el punto de vista financiero, si das más de lo que recibes, acabas en bancarrota. Y lo mismo te puede ocurrir en el ámbito espiritual. Cuando Josué sucedió a Moisés como líder de Israel, Dios le dijo lo mismo tres veces: “Sé fuerte y valiente” (Josué 1: 6,7,9). Luego le indicó de dónde procedería su fortaleza y su valentía: “Nunca se apartará de tu boca este libro de la Ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que está escrito en él, porque entonces harás prosperar tu camino y todo te saldrá bien” (Josué 1:8). Fíjate en las palabras “porque entonces harás prosperar tu camino y todo te saldrá bien”. Tienes un papel que jugar en lo que respecta a tu fortaleza y a tu éxito, el cual consiste en “meditar en [la Palabra de Dios] de día y de noche.” Meditar es “rumiar”. Las vacas son rumiantes. Primero mastican la hierba, la tragan, la vuelven a traer a la boca y la rumian más, y cada vez sacan nuevos nutrientes de ella. Rumia la Palabra de Dios; medita en ella; procésala. Si quieres estar espiritualmente sano, ¡medita y rumia las Escrituras! Lee la Biblia en Un Año: Hechos 18:19 - 19:41

28 de noviembre

“El Espíritu de Sabiduría”

“…REPOSARÁ SOBRE ÉL EL ESPÍRITU DEL SEÑOR: ESPÍRITU DE SABIDURÍA…” (Isaías 11:2) Durante sus años de ministerio en la tierra, Jesús necesitó el “Espíritu de sabiduría” para tomar decisiones y enfrentarse al enemigo. Como creyentes, ese mismo Espíritu vive en nosotros. Santiago 3:15 nos dice que hay cuatro clases de sabiduría: Sabiduría terrenal, de la que no podemos fiarnos porque: “Hay camino que al hombre le parece derecho, pero es camino que lleva a la muerte” (Proverbios 16:25). Sabiduría carnal, que está basada en las emociones y que puede llevarnos a confusión, dolor y celos. Sabiduría diabólica, que es egoísta, avariciosa e impía. Pero la sabiduría que viene de lo alto es “…pura, después pacífica, amable, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, sin incertidumbre ni hipocresía” (Santiago 3:17). La Biblia dice: “Si alguno… tiene falta de sabiduría, pídala a Dios… y le será dada” (Santiago 1:5). Cuando ores hazte las siguientes preguntas: a) ¿Son puros mis motivos o me voy a avergonzar más adelante? b) ¿Va a redundar mi decisión en misericordia y compasión o en peleas y tensiones? c) ¿He considerado a todas las personas que van a ser afectadas por esta decisión? d) ¿Estoy dispuesto a someterme a la voluntad de Dios o estoy decidido a mantenerme en mi postura, pase lo que pase? e) El resultado final ¿me hará tener una actitud áspera o va a crear un ambiente donde abunde el amor, el gozo, la paz, la paciencia, la benignidad, la bondad, la fidelidad, la amabilidad y el dominio propio? (Gálatas 5:22-23). f) ¿Es mi decisión justa e imparcial o favorece a algún individuo o grupo en particular? g) ¿Puedo proseguir con este plan de acción con la conciencia tranquila o hay cierta dosis de engaño o egoísmo? Lee la Biblia en Un Año: 1 Corintios 1-4

Si este ejemplar no lo has recibido directamente de nuestra oficina, rellena el impreso de la página 33 y envíanoslo debidamente cumplimentado. De esa forma, podrás recibir el próximo ejemplar antes de que comience el trimestre. 21


29 de noviembre

¿Cómo es tu relación con Dios? Primera parte

“…NO BUSCO MI VOLUNTAD, SINO LA VOLUNTAD DEL PADRE, QUE ME ENVIÓ” (Juan 5:30) La relación que Jesús tenía con su Padre es la clase de relación que Él quiere que tú tengas con Él. Hay tres aspectos que describen esa relación. En los próximos días analizaremos cada uno de ellos. Primero: Intimidad. Jesús dijo: “…El Padre ama al Hijo y le muestra todas las cosas que Él hace…” (Juan 5:20). A lo largo del día te relacionas con muchas personas, pero sólo compartes tu corazón con aquellos en quienes confías y con quien tienes una relación estrecha. Entonces, ¿cómo es de cercana tu relación con Dios ahora? ¿Estás lo bastante cerca para oírle cuando te habla, o para reconocer cuando has dicho o hecho algo que le ha entristecido, o para sentir el calor de su presencia? Lo cierto es que estarás tan cerca de Dios como te lo propongas y como te disciplines a hacerlo. No nace nadie a menos que haya habido primero un acto de intimidad entre dos personas; esa intimidad está basada en una palabra: “deseo”. ¿Cuánto deseas a Dios? David dijo: “¡Dios, Dios mío eres tú!... Mi alma tiene sed de ti…” (Salmo 63:1). ¿Deseas su Casa? “Serán completamente saciados de la grosura de tu Casa y tú les darás de beber del torrente de tus delicias” (Salmo 36:8). ¿Deseas su Palabra? “Nunca me separé del mandamiento de sus labios, sino que guardé las palabras de su boca más que mi comida” (Job 23:12). Lee la Biblia en Un Año: 1 Corintios 5-8 30 de noviembre

¿Cómo es tu relación con Dios? Segunda parte

“…NO BUSCO MI VOLUNTAD, SINO LA VOLUNTAD DEL PADRE, QUE ME ENVIÓ” (Juan 5:30) Hay tres aspectos que describen la relación de Jesucristo con su Padre: intimidad, dependencia y obediencia. Hoy consideraremos la dependencia de Dios. “…El Hijo no puede hacer nada por sí mismo, sino lo que ve que el Padre hace; porque todo lo que el Padre hace, eso mismo lo hace el Hijo” (Juan 5:19). Jesús sabía que no podía hacer nada sin su Padre, por lo tanto ni siquiera lo intentó. Nosotros, en cambio, cantamos: “Sin Él no puedo hacer nada”, pero luego actuamos como si todo dependiera de nosotros. Si triunfamos, a menudo nos volvemos tan engreídos que nadie nos puede aguantar. Y si fallamos, suele ser porque nos abrumamos por el peso de una tarea que Dios nunca nos encomendó. ¿No te has preguntado por qué Jesús nunca tuvo problemas de inseguridad, ni de temor al fracaso, como nosotros tenemos? La clave está en que a Él nunca pensó que no podría hacer algo que el Padre le había encomendado. Cuando tienes la seguridad de que sabes lo que Dios quiere de ti, puedes enfrentar cualquier obstáculo y oposición con confianza. Dios nunca te pedirá que emprendas nada para lo que no necesites su sabiduría y su fortaleza. De hecho, toda intervención de Dios en tu vida tiene como propósito incrementar, no disminuir, tu dependencia de Él. Tal vez digas: ‘Pero tengo talento, ¡puedo hacer muchas cosas!’ Sí, pero nada que tenga importancia a los ojos de Dios. Por lo tanto, antes de empezar el día, arrodíllate y ora: “Señor, cuento contigo, y ése es mi único plan, no tengo ningún otro.’ Lee la Biblia en Un Año: 1 Corintios 9-11

¿Has cambiado de domicilio? Por favor rellena y envíanos el formulario de la página 31 para estar seguro de que el nombre y dirección que tenemos en nuestros archivos están actualizados. No queremos que se pierda ningún ejemplar de LA PALABRA PARA HOY.

22


1 de diciembre

¿Cómo es tu relación con Dios? Tercera parte

“…NO BUSCO MI VOLUNTAD, SINO LA VOLUNTAD DEL PADRE, QUE ME ENVIÓ” (Juan 5:30) El tercer aspecto que describe la relación de Cristo con su Padre es la obediencia. Jesús dijo: “…Según oigo, así juzgo, y mi juicio es justo, porque no busco mi voluntad, sino la voluntad del Padre, que me envió” (Juan 5:30). Jesús nunca tuvo en cuenta su propia voluntad, sino que se enfocó, como hace un rayo láser, en una sola cosa: hacer la voluntad de Dios, ni más ni menos. Destaquemos las palabras: “Según oigo”. Cuando oyes de parte del Señor, no hay nada más que deliberar; es hora de ponerse manos a la obra. Él no va a cambiar de opinión, así que no cambies la tuya para poder “seguir con tu programa.” Cuando haces de Jesús el Señor de tu vida, pierdes tres derechos fundamentales: a) el derecho a considerar el costo; b) el derecho a saber a dónde vas; c) el derecho a entender la magnitud de los cambios que se van a producir. Ése es el precio a pagar para disfrutar de una relación con Jesús comparable a la que Él tuvo con su Padre. Posiblemente digas: ‘Eso es pedir demasiado’. Es verdad, pero esa relación te servirá de protección. Cuando Dios pidió a su pueblo que hiciera algo específico, siempre añadió: “…Para que os vaya bien” (Deuteronomio 5:33, 6:3, 12:28). Dios no quiere poner trabas a tu personalidad, dificultar tu vida ni ponerte una camisa de fuerza. Es un Padre que, como todo buen progenitor, desea lo mejor para sus hijos. Así pues, si caminas en obediencia, recibirás lo mejor de Dios. Lee la Biblia en Un Año: 1 Corintios 12-14

2 de diciembre

La Gracia de Dios

“…SI ES POR GRACIA, YA NO ES POR OBRAS…” (Romanos 11:6) Escribe el apóstol Pablo: “Y si es por gracia, ya no es por obras; de otra manera la gracia ya no sería gracia…” (Romanos 11:6). El Dr. Gerald Mann cuenta la fascinante historia de cómo obtuvo su doctorado en griego. Había seis alumnos en la clase. El catedrático nunca había dado un Sobresaliente a nadie. Pero el primer día de curso, les enseñó un texto en griego y, para asombro de los estudiantes, anunció: ‘Ya he decidido sus notas, y no importa si no estudian, ni las calificaciones que saquen, porque a todos les he dado Sobresaliente.’ El Doctor Mann añade: “De los seis alumnos, cinco aprendimos más griego en esa clase de lo que nunca imaginamos sería posible. El sexto alumno, simplemente pasó por el curso y nunca se esforzó.” Ésa es la gracia: la fuerza para sobresalir o la licencia para no esforzarse. Puedes elegir una de las dos alternativas; en cualquier caso, eres aceptado y considerado justo a los ojos de Dios desde el momento en que confías en Cristo. ¿Por qué habría de disponerlo Dios así? Porque el amor que nos da es incondicional, y sólo una respuesta llena de amor puede complacerle. Qué verdad tan fascinante: ¡Dios se hace vulnerable a ser rechazado por personas como nosotros! A lo mejor te preguntas. ‘¿Cómo puedo demostrar que de verdad amo a Dios?’ Fácil: amarás a tu prójimo (1 Juan 4:21). Te aplicarás a la Palabra de Dios (Salmo 119:97). Te gustará pasar tiempo en oración (Jeremías 29:12). La gracia, bien entendida, no es un impedimento a la santidad, sino que la produce. “La gracia de Dios se ha manifestado para salvación… y nos enseña que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente” (Tito 2:11-12). Lee la Biblia en Un Año: 1 Corintios 15-16

Pide un ejemplar xtra para dar a un amigo (ver página 32) 23


Deja de esconderte “…EL SEÑOR DIOS LLAMÓ AL HOMBRE, Y LE PREGUNTÓ: ¿DÓNDE ESTÁS?” (Génesis 3:9) 3 de diciembre

La primera pregunta de Dios documentada en las Escrituras es: “[Adán], ¿… Dónde estás?” (Génesis 3:9). Deberías detenerte un momento hoy y hacerte la misma pregunta: ‘¿Dónde estoy, realmente?’ Si no sabes la respuesta, o si la sabes pero no te agrada, el devocional de hoy es para ti. Cuando Dios le preguntó a Adán “¿Dónde estás?”, éste le respondió así: “…Oí tu voz en el huerto y tuve miedo, porque estaba desnudo; por eso me escondí” (Génesis 3:10). Es increíble las cosas que hacemos para “escondernos”. Nos enfrascamos en el trabajo, o tenemos una aventura amorosa, o levantamos un muro en nuestros corazones; todo vale, con tal de no enfrentarnos a la realidad. Cuando Dios llamó a Adán, no estaba intentando encontrarlo sino que quería que éste se encontrara a sí mismo. Hasta que no hagas eso, estarás de verdad perdido. Además, cuando te escondes eres un farsante. ¿Tienes idea de cuánta energía emocional se necesita para mantener la farsa delante de los demás? Sólo hay dos cosas peores: querer engañarte a ti mismo y a Dios. Al hacerlo, te costará ser sincero con los demás y mirarlos a los ojos. ¿Por qué? Porque tendrás miedo de que perciban tu corazón y tu auténtico ser. ¿Estás así hoy? ¿Temes observar lo que hay en tu corazón? Lo bueno del caso es que Adán estaba desnudo, pero Dios lo vistió; estaba avergonzado, pero Dios lo limpió; estaba angustiado, pero Dios lo consoló. Y si acudes a Él en este día, Dios también te limpiará, te vestirá y te consolará. ¡Está ahí, esperando a que le des la oportunidad de hacerlo! Lee la Biblia en Un Año: 2 Corintios 1-4

4 de diciembre

“Quizás”

Primera parte

“…QUIZÁ HAGA ALGO EL SEÑOR POR NOSOTROS…” (1 Samuel 14:6) Jonatán, hijo de Saúl, estaba persiguiendo a una guarnición de filisteos. No había habido palabra de profeta; tampoco tenía confirmación del Señor de que iba a ganar la batalla. Éste dijo a su paje de armas: “…Ven, pasemos a la guarnición de estos incircuncisos; quizá haga algo el Señor por nosotros…” (1 Samuel 14:6). Ahora bien, este ejemplo no te da licencia para que vayas y hagas siempre lo que te parezca y luego pidas a Dios que lo respalde. Es evidente que Jonatán estaba peleando a favor del pueblo de Dios y que sabía que Él estaba con él. Pero sin una dirección clara y específica, actuó en basé a un “quizás”. Y dio resultado. Cuando Jonatán y su paje de armas mataron a veinte filisteos, los soldados de la guarnición enemiga entraron en tal confusión que comenzaron a matarse unos a otros, con la consiguiente victoria para Israel. Dijo Salomón: “El que al viento observa, no sembrará, y el que a las nubes mira, no segará” (Eclesiastés 11:4). En otras palabras, si esperas a que se den las condiciones perfectas, nunca emprenderás ni lograrás nada. Sería maravilloso que Dios siempre nos diera instrucciones claras y específicas, pero muchas veces nos guía con una idea o una impresión que empieza a formarse en el interior y cuya persistencia nos hace pensar: ‘Quizás esto sea lo que Dios quiere que haga.’ Nos gusta ir a lo seguro; nos sentimos cómodos con los negocios ciertos y sólidos, no con el riesgo de perder o fracasar. No obstante, es probable que tengas que enfrentarte a los “quizás” muchas más veces que a las garantías. Pero son esos momentos de incertidumbre los que fortalecen tu fe, tu determinación y tu coraje. Lee la Biblia en Un Año: 2 Corintios 5-9

24


5 de diciembre

“Quizás”

Segunda parte

“…QUIZÁ HAGA ALGO EL SEÑOR POR NOSOTROS…” (1 Samuel 14:6) Dios repondió al “quizás” de Jonatán con un “definitivamente”, porque su causa era justa, su fe firme y su corazón deseaba hacer la voluntad de Dios, glorificar su nombre y bendecir a su pueblo. Para actuar basado en un “quizás”, tienes que estar seguro de que tus motivos son los correctos, que has orado y buscado en la Palabra y que has escuchado el consejo sabio de otros. Un “quizás”, sin embargo, no te da derecho a ser presuntuoso ni a pedir a Dios que corrobore tus planes. Muchas veces, cuando queremos que suceda algo, damos por hecho de que Dios también quiere lo mismo. Hasta ese momento, Israel había ido a la guerra respaldado por un plan, una profecía o una estrategia bien planteada. Pero ocurre a veces que las oportunidades de Dios se presentan “de improviso” y necesitamos fe y sabiduría para saber cómo actuar frente a ellas. En esas situaciones de incertidumbre, no puedes esperar a tener garantías, ni tampoco quedarte sin hacer nada, puesto que tus acciones conllevan un riesgo. Tampoco debes temer a las circunstancias naturales, los obstáculos o los peligros. En esos momentos, debes aceptar ese “quizás” que te ha sido dado y hacer algo con él, porque entonces verás que Dios transforma esa incertidumbre en milagro. Si te has cerciorado de que tu corazón es recto delante de Dios, debes estar dispuesto a confrontar tus temores y a aprovechar la oportunidad. Cuando se presenta una oportunidad que podría cambiar tu futuro, confía en Dios, muévete en fe y da un paso adelante. No dejes que tu sueño muera porque no quieres aceptar riesgos. Con Dios, el riesgo es el puente que te lleva al destino que Él te ha preparado. Lee la Biblia en Un Año: 2 Corintios 10-13

La importancia de la espera “…TENGA LA PACIENCIA SU OBRA COMPLETA…” (Santiago 1:4) 6 de diciembre

Si has estado preguntándole a Dios: ‘¿Por qué tengo que esperar tanto?’, veamos cuatro aspectos que te podrán ayudar. 1) La espera te forma. El tiempo de espera puede ser un tiempo de aprendizaje. Y mientras aprendes, no pierdes nada. Dios te entrenará para la batalla, porque es un buen General. “¡Bendito sea el Señor, mi roca, quien adiestra mis manos para la batalla y mis dedos para la guerra!” (Salmo 114:1). 2) La espera te enmienda. Escribió el salmista: “Antes que fuera yo humillado, descarriado andaba; pero ahora guardo tu Palabra” (Salmo 119:67). El dolor puede ser rentable, la adversidad puede promover tu desarrollo espiritual, siempre y cuando estés dispuesto a aprender de ellos. Las dificultades nos fuerzan a buscar respuestas en Dios, a apoyarnos en Él y no en los hombres, a identificar dónde fallamos, a anhelar su presencia y su toque sanador, a escuchar sus instrucciones y a ser sensibles a los cambios que Él quiere operar en nuestra vida. En efecto, se puede convertir el sufrimiento en progreso. 3) La espera revela la verdad de los que te rodean, pues podrás discernir claramente sus motivos. Confía en Dios, pero prueba a las personas. Como dice la Escritura: “… Te ha traído el Señor, tu Dios, estos cuarenta años en el desierto, para afligirte, para probarte, para saber lo que había en tu corazón…” (Deuteronomio 8:12). Las personas pueden ocultar sus motivos e intenciones durante mucho tiempo, pero la espera, por lo general, hace que la verdad aflore a la superficie. 4) La espera le da tiempo a Dios para resolver el problema. Él es un Dios de milagros, así que no te adelantes y le robes la oportunidad de demostrar su poder en tu vida. Lee la Biblia en Un Año: Romanos 1-3; Hechos 20:1-3

¿Has cambiado de domicilio? Por favor rellena y envíanos el formulario de la página 31 para estar seguro de que el nombre y dirección que tenemos en nuestros archivos están actualizados. No queremos que se pierda ningún ejemplar de LA PALABRA PARA HOY. 25


7 de diciembre

Cuando nadie te ve

“…MIRÓ A TODAS PARTES, Y [VIO] QUE NO HABÍA NADIE…” (Éxodo 2:12) Cuando Moisés mató al egipcio y escondió su cuerpo en la arena, miró a todas partes para cerciorarse de que nadie lo veía. ¿Has hecho alguna vez algo malo cuando nadie te veía? ¡Todos lo hemos hecho! Un pastor que aconseja a personas cuyos viajes de negocios les hacen vulnerables, comparte lo siguiente: “Una ejecutiva se da cuenta de que cuando está fuera de casa coquetea mucho más con los hombres, a pesar de que ama a su marido y quiere seguir siéndole fiel. Un profesional de alto rango tiene problemas con la pornografía cuando está en la habitación del hotel, mientras que no se siente tentado cuando está en su casa. La internet tiende muchas trampas de índole ética… Una esposa se involucra en una relación emocional con otro hombre chateando con él… un marido batalla con la pornografía en internet… Saber que nadie les está viendo les facilita pecar de formas que no lo harían en su vida normal.” Debes ser consciente de lo siguiente: 1) Aunque nadie te vea, Dios sí te ve. Si a eso le añades el deseo de agradarle y no ofenderle, esos dos factores deberían hacer que tu comportamiento sea recto. 2) “Los justos ofrecen buenos consejos” (Salmo 37:30 Nueva Traducción Viviente). Si sabes que eres vulnerable en cierta área, compártelo con alguien para que ore por ti y a quien puedas rendir cuentas. (Hoy en día hasta existen programas informáticos que registran tu actividad en internet y envían informes a terceros). 3) Evita situaciones donde haya demasiada privacidad. Una mujer cerró su cuenta bancaria personal y abrió una con su marido porque gastaba sin ningún control. Dios te creó para que vivas en relación con otros, y cuanto más abierto y sincero seas, menos peligro habrá de que te descarríes. Lee la Biblia en Un Año: Romanos 4-7

8 de diciembre

‘Lo justo’

“…CADA FAMILIA TUVO JUSTO LO QUE NECESITABA”

(Éxodo 16:18 Nueva Traducción Viviente) En el desierto, Dios alimentó a su pueblo con maná para que no pasaran hambre. Cada mañana éste aparecía de forma milagrosa. “…Cada uno tenía lo justo y necesario. A los que recogieron mucho no les sobraba, y a los que recogieron poco no les faltaba. Cada familia tuvo justo lo que necesitaba” (Éxodo 16:18 Nueva Traducción Viviente). ¿No has notado que hay épocas en la vida cuando parecen “alcanzarte” las bendiciones de Dios (Deuteronomio 28:2)? Tus oraciones son contestadas, el informe médico es bueno, se pagan las facturas, tu trabajo va bien y tus hijos andan por el buen camino. Cuando sucede eso, alégrate y dale gracias a Dios por sus bondades. Pero también hay otros tiempos cuando Él nos da la luz “justa” para dar un paso más. En esos momentos te está enseñando a confiar en Él a diario (o incluso hora tras hora) y a poner a prueba su Palabra que dice “…sus misericordias… nuevas son cada mañana…” (Lamentaciones 3:2223). En resumen: Dios no nos deja nunca guardar hoy el maná de mañana. La Biblia dice que Él “…suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús” (Filipenses 4:19). Quiere que confíes en el Dador, no en el regalo, que confíes en que Él va a suplir todas tus necesidades y que esperes algo bueno de las situaciones negativas. En lugar de estresarnos, Él quiere que “sean conocidas [nuestras] peticiones delante de Dios…” (Filipenses 4:6). Dios no quiere que te angusties cuando estés solo porque “…no te dejará, ni te desamparará” (Deuteronomio 31:6). Y sea lo que sea que te depare la vida, no cuestiones su amor, pues éste es “…eterno…” (Jeremías 31:3).

Lee la Biblia en Un Año: Romanos 8-10

26


9 de diciembre

Son posibles los cambios

Primera parte

“[ÉL] DIJO: YO HAGO NUEVAS TODAS LAS COSAS…” (Apocalipsis 21:5) La historia de la Biblia es una de cambios, desde Génesis, el libro de los “comienzos”, hasta Apocalipsis, donde Dios dice: “…Yo hago nuevas todas las cosas.” Cualquiera que sea tu situación hoy, es posible que se produzcan cambios, gracias a Él. No importa las veces que te hayas arrepentido, confesado tus pecados y tratado de dar un giro; Dios puede cambiar lo que tú no puedes –y hacer que eso perdure. Para ello, necesitas entender ciertos principios: 1) Para dar un giro a tu vida, no necesitas cambiar a nadie. Solemos decir: ‘Sería mucho más feliz si él…’ o ‘Nada va a mejorar hasta que ella…’ Pensar de ese modo hace que te centres en el problema y no en la solución, que no percibas las alternativas realistas y que te deprimas. “Cada cual examine su propia conducta… Que cada uno cargue con su propia responsabilidad” (Gálatas 6:4-5 NVI). En lugar de procurar cambiar a los demás, algo que sólo produce resistencia y resentimiento, deja que Dios te muestre lo que tú necesitas hacer diferente para mejorar tu manejo del problema. Cuando dejas de hacer lo que no da resultado y optas por una reacción diferente ante el problema, a menudo los demás cambian automáticamente. 2) El verdadero cambio comienza cuando retomas tu relación con Dios. La amargura y la frustración por culpa de los problemas sólo resultan en distanciamiento de Dios, haciendo que manejes los asunto en tus propias fuerzas. El sometimiento a Él te transforma de forma profunda, al enfrentar aspectos de tu vida como el orgullo, la envidia, el resentimiento, el temor, la falta de honradez, etc., todas ellas características de cambios superficiales. “Examinemos nuestra conducta; busquemos al Señor y volvámonos a Él” (Lamentaciones 3:40 RVC). Cuando nuestras vidas están sometidas a Dios, somos más sinceros, nos conocemos mejor a nosotros mismos y percibimos las cosas de manera más realista; respetamos a los demás y estamos listos para ser Lee la Biblia en Un Año: Romanos 11-13 los agentes de cambio de Dios. 10 de diciembre

Son posibles los cambios

Segunda parte

“[ÉL] DIJO: YO HAGO NUEVAS TODAS LAS COSAS…” (Apocalipsis 21:5) Analicemos dos principios más acerca de los cambios: 1) Debes estar dispuesto a cambiar sin condiciones. Cuando una persona recibe terapia, al principio el consejero se topa con el síndrome de “Cambiaré si…” El cliente ve el cambio como una estrategia para conseguir sus fines, y dirá cosas como: “Cambiaré si tal persona está dispuesta a… Si no, no lo hago.” Con el Señor, la recompensa de los cambios es intrínseca. Recibirás el gozo de su aprobación, además de todos los beneficios que conlleva una persona transformada. Entre ellos está el regalo de Dios de “…colirio para que te lo pongas en los ojos y recobres la vista” (Apocalipsis 3:18 NVI). La capacidad de percibir las cosas con claridad te permitirá entender el problema y enfrentarlo de manera efectiva, sin importar lo que otros hagan o dejen de hacer. 2) Debes aceptar la realidad de que para cambiar tienes que cortar con el pasado. Si te aferras a algo, eso mismo acabará controlándote. Si hubo una ofensa como consecuencia de tus acciones, o una ruptura de relaciones por tu forma errónea de juzgar, confiésaselo al Señor, recibe su perdón y déjalo en la cruz. Si fue culpa de alguien, pero tú no lo quieres soltar porque sientes que eres inocente y “mereces venganza”, la libertad y las alternativas que te estás perdiendo son un precio demasiado alto comparados con la falsa satisfacción de tener razón. Seguir el mandato de “…perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo” (Efesios 4:32) te librará de las cadenas del resentimiento y te devolverá tu futuro. Si estás atado por cadenas de pesares respecto a lo que “podría o debería haber sido”, Dios está listo para ayudarte y hacer que tu futuro sea mucho mejor de lo que nunca fue tu pasado (Joel 2:25). Lee la Biblia en Un Año: Romanos 14-16

27


11 de diciembre

Son posibles los cambios

Tercera parte

(Apocalipsis 21:5) Reflexiona sobre lo siguiente: 1) Cambiar significa aceptar ciertos riesgos. Aflorarán tus miedos y te dirán: ‘¿Qué pasa si no consigo el trabajo? ¿Si se viene abajo la economía? ¿Si me esfuerzo por cambiar pero los otros no cambian?’ Queremos tener garantías absolutas. Nos parece que ir a lo seguro es mucho menos amenazante que aceptar riesgos. Sin embargo, el precio a pagar por esa seguridad es que te quedarás estancado. A veces tu mayor riesgo será el no aceptar ningún riesgo. Muchas veces Dios quiere que dejes el camino conocido y te embarques en algo arriesgado que te haga sentir inseguro. “Tener fe es tener la plena seguridad de recibir lo que se espera; es estar convencidos de la realidad de cosas que no vemos” (Hebreos 11:1 Dios Habla Hoy). Tu fe es una seguridad a prueba de bombas, la confirmación de Dios y la garantía de que los cambios que deseas van a tener lugar, si actúas en base a ella. 2) Se producirán los cambios si no dejas que los fracasos te detengan. El temor al fracaso a menudo nos detiene para intentar nuevas cosas; sin embargo los héroes de la Biblia tropezaron también en su camino al éxito. Considera a Abraham, Moisés, Elías, David, etc. Todos ellos triunfaron sólo después de superar fallos en su vida. De hecho, los cambios más profundos y duraderos suceden después de que hayamos fracasado en algo. Hasta que eso no ocurra, tendemos a ser bastante arrogantes y a no depender de Dios. Pedro le falló miserablemente al Señor en el momento más crucial de Su vida (Mateo 26:72). Pero lo superó, y Jesús lo escogió de entre muchos para dirigir una nueva iglesia llena de poder el Día de Pentecostés, donde se ganaron tres mil almas (Hechos 2). ¡No dejes que los fracasos te detengan!

“[ÉL] DIJO: YO HAGO NUEVAS TODAS LAS COSAS…”

Lee la Biblia en Un Año: Hechos 20:4-23:35

Tres principios vitales “…EL SEÑOR DA LA SABIDURÍA…” (Proverbios 2:6) 12 de diciembre

Para tener éxito en la vida debes tener presente estos tres principios: 1) Identifica lo que es importante. Se cuenta de una familia que abandonó la ciudad para irse a vivir al campo. Querían dedicarse a cuidar vacas, por lo que compraron un rancho. Un amigo los visitó y les preguntó qué nombre le habían dado al Rancho. El padre dijo: “Yo quería ponerle El Flying- W, pero mamá quería que se llamara El Suzy-Q, a uno de nuestros hijos le gustaba el nombre BarJ y nuestra hija prefería El Lazy-Y. Para contentar a todos, le dimos el nombre de “El Rancho Flying-W, Suzy-Q, Bar-J, Lazy-Y”. El amigo preguntó: ‘¿Y qué tal las vacas?’ Respondió el padre: ‘No tenemos. No sobrevivieron el marcado a fuego con tanto nombre.’ Vamos, identifica lo que es de verdad importante. 2) Organiza bien tu tiempo. Muchos somos como el dueño de una tienda que pasó tanto tiempo limpiándola que se le olvidó abrir la puerta. La razón por la que tienes un negocio es para servir a los clientes y sacar beneficios, no para distraerte con cosas superfluas. Haz que tus decisiones importantes se basen en una escala de prioridades. Y si necesitas ayuda para identificarlas, pídeselo a Dios “porque el Señor da la sabiduría y de su boca proceden el conocimiento y la inteligencia” (Proverbios 2:6). 3) Aprende a motivarte a ti mismo, porque muchas veces, nadie más lo hará. Cuando David fue víctima de una tragedia, leemos: “…Cobró ánimo y puso su confianza en el Señor su Dios” (1 Samuel 30.6 NVI). Tú tienes que aprender a hacer eso también. Escribe Judas: “…Edificándoos sobre vuestra… fe, orando en el Espíritu Santo” (Judas 20). Para tener éxito en la vida, tienes que aprender a animarte a ti mismo, a orar y a edificarte. Lee la Biblia en Un Año: Hechos 24-26

28


13 de diciembre

Aprende a delegar

“...EL TRABAJO ES DEMASIADO PESADO PARA TI Y NO PODRÁS HACERLO TÚ SOLO” (Éxodo 18:18)

El antiguo presidente de los Estados Unidos Ronald Reagan decía: “Rodéate de la gente más competente que puedas conseguir, delega autoridad, y no interfieras.” Sin embargo, en nuestro anhelo de servir a Dios aceptamos responsabilidades que “son demasiado pesadas para nosotros.” Moisés pasaba cada minuto del día escuchando quejas de una cola interminable de personas. Hasta que su suegro le dijo: “Desfallecerás del todo, tú y también este pueblo que está contigo...” y le recomendó que nombrara a líderes, “.....así se aliviará tu carga, pues ellos la llevarán contigo” (Éxodo 18:22). Era una solución satisfactoria para todos: por un lado, la gente recibía ayuda más rápido; por otro, Moisés se podía dedicar a ser mejor dirigente. Escribe un maestro de la Biblia: “Uno de los mayores retos... es identificar aquello que Dios no quiere que hagamos. Amamos a Dios, y a su pueblo, y vemos que hay gran necesidad. Pero a veces las buenas intenciones pueden causar más perjuicio que beneficio... cuando te des cuenta de una necesidad, no presumas inmediatamente que Dios quiere que intervengas. Sólo deberíamos ministrar allí donde Dios nos da instrucciones claras de que lo hagamos. Si te sientes abrumado... a lo mejor estás haciendo más de lo que Dios te pide. Ora acerca de las tareas que tienes entre manos, a fin de que ni tú ni los que te rodean perdáis lo mejor de Dios para vosotros.” Añade Jon Walker: “Imagínate si Dios te hubiera llamado para ser el Miguel Ángel de esta generación, pero tú estuvieras tan ocupado en otras cosas –cosas buenas- que nunca te pudieras dedicar a pintar y esculpir. Te perderías lo mejor porque te distrajiste con la persecución de lo bueno. ¡Qué decepción tan grande...! para Dios y para las personas que habrían sido bendecidas si te hubieras centrado en el propósito para el cual fuiste creado.” Aprende a delegar. Suelta las cargas que Dios nunca quiso que llevaras y dirige todos tus esfuerzos a aquello a lo que has sido llamado. Lee la Biblia en Un Año: Hechos 27-28 14 de diciembre

Cómo dar un giro a tu vida

“...QUE ME DEJES IR AL CAMPO A RECOGER ESPIGAS EN POS DE AQUEL A CUYOS OJOS HALLE GRACIA...” (Rut 2:2) Rut dio un giro a su vida después de encontrarse viuda, sin dinero y sin hijos. ¿Cómo? Primero, escogió a la tutora apropiada. Dijo a Noemí: “...A dondequiera que tú vayas, iré yo...” (Ruth 1:16). No fue una traba el hecho de que Noemí era judía y ella gentil, ni tampoco el que su suegra fuera mucho mayor que ella. Seguro que hubo momentos en que no se entendieron; lo cierto es que cuando Dios quiere ampliar tus horizontes, pondrá a alguien en tu vida con diferentes experiencias y formas de ver las cosas. Noemí fue como los ojos y los oídos de Rut en un ambiente que ésta desconocía; fue también su tutora y guía para encaminarla a su destino. Dios está levantando líderes con soluciones a los problemas de hoy en día. Si esperas ser llamado a filas, identifica a aquellos que Él ha mandado para prepararte. Ya sea que te animen, consuelen, corrijan o exhorten, recuerda las palabras de Jesús: “El que reciba al que yo envíe, me recibe a mí...” (Juan 13:20). Segundo: Se fue al campo correcto. Ruth dijo: “...Te ruego que me dejes ir al campo a recoger espigas en pos de aquel a cuyos ojos halle gracia...” (Ruth 2:2). Había hambre en Moab, pero no en Belén. Así que Rut dejó la comodidad de lo que le era familiar, dio un paso de fe y no sólo sobrevivió, sino que prosperó ostensiblemente. Esta joven acabó casándose con Booz, el dueño del campo, y llegó a ser parte de la familia del Rey David y de Nuestro Señor Jesucristo. ¡Eso sí es un cambio de vida! Para llevar a cabo el plan de Dios para tu futuro, tendrás que estar en contacto con personas apropiadas y encontrarte en el lugar adecuado. Por ello, pide a Dios que te guíe. Lee la Biblia en Un Año: Filemón 1; Colosenses 1-4 29


La Palabra de Dios tiene las respuestas “LA EXPOSICIÓN DE TUS PALABRAS ALUMBRA...” (Salmo 119:130) 15 de diciembre

La palabra de Dios tiene las respuestas que necesitas, ¡pero tendrás que leerla! Si te preguntas: ‘No sé dónde por dónde empezar.’, aquí se presentan algunos versículos que te ayudarán: Cuando estés preocupado: 1 Pedro 5:7: “Echad toda vuestra ansiedad sobre Él, porque Él tiene cuidado de vosotros”; Filipenses 4:6: “Por nada estéis angustiados, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios...”; Salmo 62:6: “...Él es mi roca y mi salvación. Es mi refugio, no resbalaré”; Isaías 26:3: “Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera...”; Deuteronomio 31:6: “...El Señor, tu Dios, es el que va contigo; no te dejará, ni te desamparará.” Cuando estés abatido: Salmo 147:3 (NVI): “Restaura a los abatidos y cubre con vendas sus heridas”; Salmo 23:4: “Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo...”; 2 Corintios 1:4: “El cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar a los que están en cualquier tribulación...”; Deuteronomio 33:27: “El eterno Dios es tu refugio y sus brazos eternos son tu apoyo...” Cuando te sientas culpable: Hechos 13:39: “Si confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y librarnos de toda maldad”; Colosenses 1:22: “...Para presentaros santos y sin mancha e irreprochables delante de Él”; Isaías 1:18: “...Aunque vuestros pecados sean como la grana, como la nieve serán emblanquecidos...”; Romanos 8:39: “...Ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios...”; Isaías 43:25: “Yo, yo soy quien borro tus rebeliones por amor de mí mismo, y no me acordaré de tus pecados.” Lee la Biblia en Un Año: Efesios 1-6

16 de diciembre

Madurando Primera parte

“…TRATEMOS DE ALCANZAR LA MADUREZ ...” (Hebreos 6:1 Castilian) Algunos de nosotros no hemos crecido espiritualmente: “...Deberíais ser maestros y estar en condiciones de enseñar a otros... Sigamos adelante y tratemos de alcanzar la madurez ...” (Hebreos 5:12; 6:1). Así como hay indicios claros de crecimiento físico, también hay distintivos de madurez espiritual, como las mencionadas en 1 Pedro 3:8-12 (RVC): 1) “...Únanse todos... ” Ahora bien, unidad no es lo mismo que uniformidad, donde todo el mundo tiene que pensar lo mismo; ni tampoco equivale a unanimidad, donde tenemos que estar de acuerdo en todo. La unidad significa dar importancia a lo que nos une, en lugar de a las cosas insignificantes que nos dividen. 2) “...Tengan empatía...” (Parafraseado). La interpretación del original griego es “identificarse con otros”. “Gozaos con los que se gozan; llorad con los que lloran” (Romanos 12:15). Cuando te preocupen más los demás que ti mismo, estarás empezando a madurar. 3) “...Ámense fraternalmente ...” Todos necesitamos amigos que nos quieran y nos apoyen. El decano de la Universidad de Taylor dijo que uno de sus deseos es acabar la vida con ocho buenos amigos que asistan a su entierro, ¡y no miren sus relojes ni una sola vez! 4) “...Sean compasivos...” En nuestra era tecnológica es fácil dejar de lado a los necesitados. Cuando Jesús vio a las multitudes “tuvo compasión de ellas, porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor...” (Mateo 9:36). Los necesitados tocaron su corazón, y también deberían tocar el nuestro. 5) “...Sean humildes...” (Parafraseado) Un maestro bíblico recomienda: “Busca oportunidades de dar... de edificar en lugar de destruir, de servir en lugar de ser servido, de aprender de los demás en lugar de querer ser tú siempre el maestro.” ¿Cómo has progresado hasta ahora en esas áreas? Lee la Biblia en Un Año: Filipenses 1-4 30


Si...

... deseas informarnos de un cambio de dirección o de cualquier otro dato, te rogamos rellenes el formulario a continuación y lo envies a: La Palabra Para Hoy - Apartado de Correos 227

03770 VERGEL (Alicante) España

NO USES ESTEfOrMULArIOPArA SUBSCrIPCIONES (usa las páginas 32-33) NOMBRE Y APELLIDOS ......................................................................................................................... CALLE ...................................................................................................................................................... CIUDAD .................................................................. C.P. ................... PROVINCIA .............................. PAÍS ............................... TEL. .................................................. FAX ................................................. eMail .................................................................................................................................................. Nuevos datos que deseas cambiar

Por favor, ayúdanos a ahorrar costos de franqueo 31


ESCRIBE CON LETRAS MAYÚSCULAS

SÍ, QUIERO SUBSCRIBIRME ❑ Suscripción de un año (donativo mínimo sugerido: 10 euros) ❑ Suscripción de dos años (donativo mínimo sugerido: 20 euros) (Si vives fuera de España, añade 10 euros por año para gastos de envio.) Por favor, paga por transferencia bancaria*, por giro* o con sellos de correos de 0,34€** NOMBRE Y APELLIDOS ........................................................................................................................................ CALLE ..................................................................................................................................................................... CIUDAD .................................................................... C.P. ................... PROVINCIA ........................................... PAÍS ............................... TEL. .................................................. FAX ................................................................ eMail ................................................................................................................................ nov 2011 - enero 2012

¡BENDICE A UN AMIGO! ❑ un año ❑ dos años NOMBRE Y APELLIDOS ........................................................................................................................................ CALLE ..................................................................................................................................................................... CIUDAD .................................................................... C.P. ................... PROVINCIA ........................................... PAÍS ............................... TEL. .................................................. FAX ................................................................ eMail .............................................................................................................................................................. (*)

BBVA: (IBAN ES45) 0182 - 3216 - 65 - 0201506707ß (Cuenta La Palabra Para Hoy / GIDE)

(*) (*) (*) (**)

Bancorreos: 0019 - 4668 - 34 - 4010000110 (Nº de Cuenta La Palabra Para Hoy / Clive Read) US$: Bank of America 06300047 (Naples, Fl.) 005485972004 (La Palabra Para Hoy / Clive Read) £: Natwest 60-14-03 (Mansfield, Notts.) cuenta 04076621 (Clive y Ann Read) La Palabra Para Hoy, Apartado 227 de Correos, 03770 VERGEL (Alicante) España.

❑ ✔ ❑ ❑ ❑ ❑

(POR FAVOR, NO TE OLVIDES DE MENCIONAR TUS DATOS PERSONALES. ¡MUCHAS GRACIAS!) Para enviar a un amigo un ejemplar gratuito "La Palabra Para Hoy" de tu parte, facilítanos sus datos.

No te olvides de escribir tus datos personales. 32


DAR ES UN ACTO DE ADORACIÓN “... Glorifican a Dios por la obediencia que profesáis al evangelio de Cristo, y por la generosidad de vuestra contribución...” (2 Corintios 9:13) ¡SÍ! Quiero que La Palabra para Hoy cambie la forma de ver la vida y el destino eterno de mis amigos (escribe sus nombres y direccion es al dorso de este página). También quisiera que este devocional les llegue a personas que nunca conoceré hasta que las encuentre en el Cielo. [ ] 20 Euros al año (menos de 6 céntimos al día) nos permitirán imprimir y mandar La Palabra Para Hoy a dos personas más para que descubran la Biblia y conozcan a Cristo. [ ] 60 Euros al año (alrededor de 16 céntimos al día) nos ayudarán a imprimir y mandar La Palabra Para Hoy a seis personas en la cárcel para que descubran las Escrituras y para que se entreguen a Cristo; [ ] 300 euros al año (sólo 82 céntimos al día) cubrirán los gastos para imprimir y mandar La Palabra Para Hoy a veintinueve personas a Cuba (o a otro país latino americano), para que descubran la Biblia y para que conozcan a Cristo. (Tal vez prefieras dar 25 euros al mes en lugar de todo a la vez). nov 2011 - enero 2012

MODO DE PAGO [ ] en efectivo**

[ ] por giro**

[ ] por transferencia*

(*)

BBVA: (IBAN ES45) 0182 - 3216 - 65 - 0201506707 (Cuenta La Palabra Para Hoy / GIDE)

(*)

Bancorreos: 0019 - 4668 - 34 - 4010000110 (Nº de Cuenta La Palabra Para Hoy / Clive Read)

(*)

US$: Bank of America 06300047 (Naples, Fl.) 005485972004 (La Palabra Para Hoy / Clive Read)

(*)

£: Natwest 60-14-03 (Mansfield, Notts.) cuenta 04076621 (Clive y Ann Read)

✔ ❑

❑ ❑ ❑ ❑

(NO TE OLVIDES DE FACILITARNOS TUS DATOS PERSONALES. ¡MUCHAS GRACIAS!) (**) La Palabra Para Hoy, Apartado 227 de Correos, 03770 VERGEL (Alicante) España. Si tienes una cuenta "Paypal" (www.paypal.com ) en Internet, puedes hacer tu donativo a socios@ucbspain.org

¡No sabes cuánto agradecemos tu apoyo! No sólo te mandaremos un recibo, sino también noticias de cómo han sido utilizados tus donativos y cómo son cambiadas las vidas. Recuerda que estamos colaborando juntos y que esta colaboración tendrá una recompensa y unos resultados eternos que no sabremos hasta que estemos con Él en el Cielo.

De parte de todos los que tenemos la visión de La Palabra Para Hoy, GRACIAS, y QUE EL SEÑOR TE BENDIGA. 33


“El que siembra en abundancia, en abundancia cosechará.” 2 Corintios 9:6b, NVI Nuestro más

SINCERO AGRADECIMIENTO a todos aquellos que nos apoyan por medio de transferencias directas a las cuentas del Banco de La Palabra Para Hoy y a quienes a veces no podemos dar las gracias de manera personal, porque no hay nombre o lleva un nombre que no encaja con ninguna dirección en nuestra base de datos o en nuestras extractos de cuentas.

Si estás en condiciones de colaborar, lo puedes hacer por transferencia bancaria (ver página 33), con tarjeta de crédito o por medio de transferencia periódica. TARJETA CE CRÉDITO [ ] VISA [ ] Otra (especifica cuál) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . Número de Tarjeta: _

___ ____ ____ ____

Fecha de Caducidad: : . . . . . / . . . . . . . . .

Nombre de la Tarjeta: . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

Si eliges pagar por transferencia periódica, envíanos tus datos bancarios:

____ ____ __ __________ Entidad:

Sucursal:

DC:

Número de Cuenta:

Firma del Titular: . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . Quiero hacer un donativo de 10€, 20€, 50€, 100€, Otra cantidad [por favor, escribe cuánto] …………… mensual/anual

De parte de todos los que tenemos la visión de La Palabra Para Hoy, GRACIAS, y QUE EL SEÑOR TE BENDIGA 34


Madurando Segunda parte “…TRATEMOS DE ALCANZAR LA MADUREZ ...” (Hebreos 6:1 Castilian) 17 de diciembre

Escribe Pedro: “No devolváis mal por mal” (1 Pedro 3:9). Cuando estás siendo atacado, en lugar de defenderte con comentarios mordaces y respuestas agudas destinadas a poner a la otra persona en su lugar, ora “...bendiciendo, sabiendo que fuisteis llamados a heredar bendición...” (v.9). “...Refrena [tu] lengua de mal...” (V.10). Algunas personas nunca aprenden a hacerlo. Hay una lápida en un viejo cementerio de Inglaterra que dice: “Debajo de esta tierra, de este montón de arcilla, yace Arabella Young, quien el 24 de mayo comenzó a callarse.” Durante la Revolución Francesa el rey y la reina fueron decapitados, dejando huérfano al príncipe heredero. Se habló de decapitarlo también, hasta que alguien dijo: ‘Si lo matáis, mandaréis su alma al Cielo. En lugar de eso, entregádselo a “La Gitana Meg” para que le enseñe obscenidades y blasfemias ¡y así su alma se perderá para siempre!’ Sin embargo, cuando le entregaron el príncipe a esta mujer de la calle, quien intentó hacerle repetir todo tipo de obscenidades, éste se negó diciendo: ‘Nací para ser rey y no diré esas cosas’ Moraleja: Cuando eres el hijo del Rey, tus palabras deberían reflejarlo. “...Busca la paz y síguela...” (v.11). Se necesita coraje para ser un pacificador, que no es lo mismo que ir en misión de paz (como los “cascos azules” de la ONU). Estos últimos tienen que buscar formas de mantener la paz mediante un equilibrio delicado entre las dos facciones. Los pacificadores, en cambio, median en el conflicto para que las dos partes implicadas hagan las paces. Lee la Biblia en Un Año: 1 Timoteo 1-6

18 de diciembre

Envejecer

“...NUESTRO HOMBRE EXTERIOR SE VA DESGASTANDO, EL INTERIOR... SE RENUEVA...” (2 Corintios 4:16) Te das cuenta de que te estás haciendo mayor cuando te sucede lo siguiente: tus rodillas se tuercen; no te puedes abrochar el cinturón; discutes sobre cuál es el mejor adhesivo para la dentadura postiza; te sientas en una mecedora y no consigues mecerte; cuando apagas la última vela de tu pastel de cumpleaños y la primera ya se ha extinguido; cuando no encuentras muy graciosos los chistes de “hacerse viejo”. Envejecer no es para los débiles, por eso la Biblia nos de ejemplos de lo que la edad mayor conlleva. Isaac se quedó ciego (Génesis 27:1). David no entraba en calor (1 Reyes 1:1-4). Pablo se refiere a sí mismo como “Pablo, ya anciano” (Filemón 9) y habló de los achaques físicos y emocionales de ser viejo –sentimientos de abandono y soledad, decepción con algunos de sus colaboradores, despedidas a amigos a quien tal vez no volvería a ver (2 Timoteo 4:9-21). Alguien escribió: “En mi último cumpleaños, mi hermana me envió este mensaje: “Tengo malas noticias: “...Nuestro hombre exterior se va desgastando...” (He de mencionar que ella es mi hermana mayor, y como suelo recordárselo, ¡siempre será mayor que yo!). Luego añadió: “Pero también tengo buenas noticias: “...No desmayamos; antes, aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior no obstante se renueva de día en día.” Si te crujen los huesos, tienes artritis en las manos, no ves bien, caminas despacio, eres duro de oído y tu corazón late al ritmo del colesterol, ¡anímate! Dios está preparando... una celebración para el día en que llegues al Cielo, donde nunca envejecerás, porque en ese lugar no existen las edades.” Lee la Biblia en Un Año: Tito 1-3

Pide un ejemplar xtra para dar a un amigo (ver página 32) 35


19 de diciembre

Pruebas

“...GOZAOS PROFUNDAMENTE CUANDO OS HALLÉIS EN DIVERSAS PRUEBAS” (Santiago 1:2) El apóstol Santiago escribe: “ Hermanos míos, gozaos profundamente cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia. Pero tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales...” (Santiago 1:2-4). Y Pedro dice: “…No os sorprendáis del fuego de la prueba que os ha sobrevenido, como si alguna cosa extraña os aconteciera” (1 Pedro 4:12). Las pruebas son el elemento común que une a los humanos. Cuando superas una, lo más probable es que pronto llegue otra. Por eso Santiago no dijo “si os halláis...” sino “cuando os halléis en diversas pruebas” Observemos algunos aspectos: 1) Las pruebas se manifiestan en ámbitos diversos. Pueden ser de índole financiera, física, financiera o tener que ver con las relaciones humanas. Todas son diferentes. Algunas son devastadoras, como la pérdida repentina de un ser querido; otras son más prolongadas, como un divorcio amargo o una larga enfermedad. Algunas son evidentes a los demás y otras se manifiestan en tu infierno particular. Algunas son la consecuencia de tus errores o de los errores de los demás y otras nada tienen que ver con las limitaciones humanas. 2) Ponen a prueba nuestra fe. Nos hacen volver a los fundamentos y nos recuerdan qué debe ser lo primordial. Un maestro bíblico comparte: “Durante esas pruebas intensas vuelvo... a mis creencias fundamentales, cosas como la oración y la dependencia... el silencio y esperar en Dios. Las pruebas... nos obligan a volver a los fundamentos sobre los que se edifican nuestras creencias y nos hacen pasar por un proceso refinador y necesario.” 3) Las pruebas nos maduran. Cuando sufrimos, tendemos a buscar una salida rápida. No lo hagas, pues el propósito del sufrimiento es hacernos “completos”. Si permites que las pruebas surtan efecto, te Lee la Biblia en Un Año: 1 San Pedro 1-5 fortalecerás en el proceso. 20 de diciembre

No le tengas miedo al fracaso

Primera parte

“...AUNQUE SIETE VECES CAIGA EL JUSTO, VOLVERÁ A LEVANTARSE” (Proverbios 24:16) Hasta que no superes el temor al fracaso, no te atreverás a tomar ningún riesgo. La lección más importante para recordar cuando fallas es no darte por vencido. La historia nos demuestra que el fracaso puede convertirse, de hecho, en el puente al éxito. Napoleón ocupaba el puesto 42 en una clase de 43 alumnos, y sin embargo levantó un ejército que conquistó una buena parte del mundo. George Washington perdió dos tercios de las batallas militares que emprendió, y sin embargo, y contra todo pronóstico, ganó la Guerra de la Independencia y cambió la historia de los Estados Unidos. Alberto Einstein era un alumno tan lento que le recomendaron que no estudiara Física sino otras materias; y sin embargo llegó a ser el padre de la era atómica. Cuando se habla de esos personajes, no se recuerdan sus fracasos sino su contribución al mundo. Sólo serás un fracasado si te quedas estancado en tus fallos. Fracasar no es algo definitivo, sino más bien una opinión, aunque mientras no sea tu opinión, puedes volver a intentarlo y triunfar. “...Aunque siete veces caiga el justo, volverá a levantarse” (Proverbios 24:16)” En su discurso inaugural, el presidente de los Estados Unidos Franklin Roosevelt dijo a la nación: “A lo único que tenemos que temer es al temor mismo.” El fracaso no es terminante; siempre puedes volver a empezar. Sin embargo el temor al fracaso puede dañar tus sueños, si te impide intentarlo de nuevo. Después de hacer una lista de todas las cosas negativas a las que estamos expuestos, como tribulación, angustia, persecución, hambre, desnudez, peligros, espadas, Pablo añade: “Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó” (Romanos 8:37). La palabra para ti hoy es: no le tengas miedo al fracaso. Lee la Biblia en Un Año: Hebreos 1-6

36


21 de diciembre

No le tengas miedo al fracaso

Segunda parte

“...AUNQUE SIETE VECES CAIGA EL JUSTO, VOLVERÁ A LEVANTARSE” (Proverbios 24:16) Las estrellas del béisbol sólo consiguen golpear la pelota tres de cada diez veces. ¿Cómo pueden soportar semejante índice de fracaso? Teniendo en cuenta la ley de probabilidades. Saben que si siguen moviendo el bate, antes o temprano golpearán la pelota. En 1952 Roger Bannister corrió en los Olímpicos y quedó el cuarto, quedándose fuera de las medallas. Pero no se dio por vencido. Hasta ese momento los expertos consideraban que no era humanamente posible correr una milla en cuatro minutos. Pero ésa era la meta de Bannister. Y el 6 de mayo de 1954 este atleta logró ser el primero en realizar tal proeza. Hoy en día, los corredores lo logran normalmente. ¿Qué tratamos de decir? Que si te niegas a rendirte cuando fracasas, al final tendrás éxito. Sólo tienes que estar dispuesto a retroceder cuando sea necesario para seguir avanzando. En 1832 Abraham Lincoln no resultó elegido para la Legislatura del Estado. En 1883, fracasó en los negocios. En 1835 se le murió la novia. En 1836 fue presa de una depresión nerviosa. En 1838 perdió las elecciones para la Cámara de Representantes por Illinois. En 1856 no consiguió la nominación para el Congreso de los Estados Unidos. En 1845 tampoco fue elegido para el Senado. En 1856 no logró la candidatura a Vicepresidente. En 1858 volvió a perder la candidatura al Senado. Pero a pesar de todo ese historial, hoy se le considera uno de los mejores presidentes del país. Decía alguien muy sabio: “Es un error pensar que se triunfa sólo a través del éxito; muchos alcanzan el éxito gracias a sus fracasos.” Sólo serás derrotado si dejas que el pasado te impida concentrarte en el futuro. Ánimo, ¡no le tengas miedo al fracaso! Lee la Biblia en Un Año: Hebreos 7-10

22 de diciembre

No le tengas miedo al fracaso

Tecera parte

“...AUNQUE SIETE VECES CAIGA EL JUSTO, VOLVERÁ A LEVANTARSE” (Proverbios 24:16) Escribió el salmista: “Antes que fuera yo humillado, descarriado andaba; pero ahora guardo tu palabra” (Salmo 119:67). Haciendo las cosas mal, aprendió a hacerlas por fin bien. La realidad es que cuando fracasas en un área determinada, eso te puede llevar a explorar otras. La mayoría de los triunfos en la vida se obtienen a base de “probar y cometer errores”. Muchas veces fracasas no porque no alcanzas tu meta, sino no porque no te has esforzado para conseguirla. El fracaso puede también ayudarte a descubrir ámbitos en los que puedes triunfar. Es lógico que si odias el trabajo que haces, no lo harás bien. Sin embargo, tal vez encontrarte en esa situación lamentable te obligue a perseguir lo que te gusta hacer y aquello para lo que estás dotado. Otro beneficio de los fracasos es que te hace menos crítico de los demás. Cuando tú mismo has fallado, eres más tolerante con otros; en lugar de apuntar con el dedo acusatorio, ves la necesidad de tenderles una mano. En lugar de decir cosas como: ‘No puedo creer que hiciste eso’, te acuerdas del pozo del que Dios te sacó y dices con agradecimiento y humildad: ‘Yo he pasado por eso, llevo las cicatrices.’ Sabes bien lo que duele el fracaso y entiendes cómo se sienten y por lo que han pasado otros. Esas experiencias hacen de ti un mejor amigo, mejor maestro y mejor ejemplo de la gracia de Dios. Jesús le dijo a Pedro: “...Satanás os ha pedido para zarandearos como a trigo; pero yo he rogado por ti, para que tu fe no falte; y tú, una vez vuelto, confirma a tus hermanos” (Lucas 22:31-32). Lee la Biblia en Un Año: Hebreos 11-13

Informa a tus amigos que tengan e-mail de que pueden recibir la edición electrónica. Sólo tienen que suscribirse en:

palabra-subscribe@yahoogroups.com 37


No le tengas miedo al fracaso Cuarta parte “...AUNQUE SIETE VECES CAIGA EL JUSTO, VOLVERÁ A LEVANTARSE” (Proverbios 24:16) 23 de diciembre

Salomón escribe: “Sin bueyes un establo se mantiene limpio, pero se necesita un buey fuerte para una gran cosecha” (Proverbios 14:4 Nueva Traducción Viviente). Si quieres tener un puesto de venta limpio y ordenado, tendrás un puesto vacío. Si quieres una gran cosecha, necesitas bueyes fuertes, pero que comen y manchan mucho. En la vida, por ejemplo, si decides tener hijos, éstos dan grandes alegrías, pero también son caóticos. En pocos minutos, los niños pueden apoderarse de una casa que parece sacada de una revista y convertirla en un preludio de la batalla de Armagedón. Puedes elegir: vivir solo y disfrutar de una vida menos complicada o aceptar los problemas derivados de tener una familia. En palabras del Dr. John Maxwell: “En algún momento de tu vida tendrás que pasar de simplemente creer en un sueño a “comprometerte” con el mismo. Ningún sueño se hará realidad sin que alguien pague un precio. Y parte de ese precio es aprender de los errores cometidos. Puedes asistir a muchos seminarios sobre estrategias para triunfar, leer todo manual escrito sobre el tema y seguir a todos los gurús, pero el precio hay que pagarlo con errores y desorden. Nadie en este mundo logra nada sin pagar el precio. Algunos lo pagan con sus propias vidas o con su libertad; otros, limitando sus opciones, ganando menos o dejando una relación. Pero de una u otra manera, todos pagan.” Lee la Biblia en Un Año: 2 Timoteo 1-4

La verded sobre el nacimiento virginal “UNA VIRGEN... DARÁ A LUZ UN HIJO... ” (Mateo 1:23) 24 de diciembre - Nochebuena

Los cielos anunciaron el nacimiento de Jesús con estas palabras: “Una virgen concebirá y dará a luz un hijo y le pondrás por nombre Emanuel (que significa: «Dios con nosotros»)” (Mateo 1:23). ¿No resulta irónico que los primeros en cuestionar el nacimiento virginal de Jesús fueran los propios líderes religiosos? Los fariseos le dijeron en una ocasión: “¡Nosotros no hemos nacido de fornicación!...” (Juan 8:41). Esta insinuación era clara y cruel, porque Jesús no podía señalar a José y decir: ‘Es mi padre.’ Es necesario entender lo siguiente: Jesús tenía que ser hombre para morir, y tenía que ser Dios para salvarnos. Nosotros somos hijos de padres terrenales, por lo tanto “nacimos en pecado”. Pero Jesús era el hijo del Padre Celestial, y con ello rompió el ciclo genético de pecado antes de nacer. En el Antiguo Testamento, se ofrecía un cordero expiatorio sin mancha (defecto de nacimiento) ni contaminación (taras posteriores). Jesús no había heredado pecado, ni tampoco lo cometió nunca. Él era el perfecto “¡Este es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo!” (Juan 1:29). El nacimiento virginal de Jesús es verdad porque: a) Lo anunció el ángel del Señor (Mateo 1:20); b) así lo reconoció el prometido de María; c) Elizabeth, su prima, lo recibió por medio de revelación divina (Lucas 1:41-42); d) la historia fue narrada por un respetado Doctor en Medicina que conocía bien el carácter de las partes implicadas: “Me ha parecido también a mí, después de haber investigado con diligencia todas las cosas desde su origen, escribírtelas por orden... para que conozcas bien la verdad de las cosas en las cuales has sido instruido” (Lucas 1:3-4). Lee la Biblia en Un Año: San Judas 1; 2 San Pedro 1-3

Invita al liderazgo de tu iglesia a que invierta un ejemplares de La Palabra Para Hoy para ser entregados como regalo a aquellos que asisten por primera vez o a los nuevos cristianos. 38


39


Simeón “…PUEDO YA MORIR EN PAZ… HE VISTO CON MIS PROPIOS OJOS AL SALVADOR” (Lucas 2:29-30 Castilian) 25 de diciembre - Día de Navidad

La Biblia relata: “Había en Jerusalén un hombre llamado Simeón. Este hombre, justo y piadoso, esperaba la consolación de Israel; y el Espíritu Santo estaba sobre él. Y le había sido revelado por el Espíritu Santo que no vería la muerte antes que viera al Ungido del Señor. Movido por el Espíritu, vino al templo. Cuando los padres del niño Jesús lo trajeron al templo para hacer por él conforme al rito de la Ley, él lo tomó en sus brazos y bendijo a Dios, diciendo: Ahora, Señor, despides a tu siervo en paz... porque han visto mis ojos tu salvación...” (Lucas 2:25-34). La historia de Simeón nos enseña tres verdades importantes: Primera: No importa el tiempo que te lleve, si buscas al Señor, lo encontrarás. O lo que es mejor, Él te encontrará y se revelará a tu vida. Segunda: Es Dios, y no tú, quien escoge el momento y la forma en que se te va a aparecer. Simeón no llegó a presenciar el ministerio maravilloso de Jesús durante sus últimos tres años de poder sobrenatural; no vio más que al recién nacido en los brazos de María. Pero había visto a Dios, y eso le bastaba. Tercera: Aunque era una persona muy “piadosa”, Simeón se dio cuenta de que no estaría listo para morir a menos que conociera al Señor y lo tomara en sus brazos. Muchos no queremos morir hasta que no hayamos visto el mundo. Simeón no quería morir hasta haber visto al Redentor del mundo. Las preguntas que debes responder en este día especial son: ¿He tenido un encuentro con el Señor? ¿Es Él mi Salvador personal? Únicamente si puedes contestar afirmativamente a esas dos preguntas, estarás listo para morir. Lee la Biblia en Un Año: 1 San Juan 1-5 26 de diciembre

Arrodíllate

“HABÍA PASTORES...” (Lucas 2:8)

El relato de Navidad es así: “Había pastores... que velaban y guardaban las vigilias de la noche sobre su rebaño. Y se les presentó un ángel del Señor... el ángel les dijo: No temáis, porque yo os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo: que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es Cristo el Señor. Esto os servirá de señal: hallaréis al niño envuelto en pañales, acostado en un pesebre” (Lucas 2:8-12). ¿No te has preguntado alguna vez por qué el ángel anunció el nacimiento de Jesús primero a unos pastores, cuya profesión era considerada una de las más humildes? Piénsalo bien: Si el ángel hubiera hablado a los líderes religiosos, éstos tendrían que haber consultado sus textos doctrinales y los manuales de su denominación. Si se hubiera aparecido a algún famoso, éste tendría que comprobar primero quién lo estaba observando. Si se hubiera aparecido a los directores de las empresas, éstos tendrían que haber consultado sus diarios y sus hojas de balance. Por ello, la noticia más importante de la historia fue dada a personas sin motivos ulteriores, sin reputación que proteger ni escalafón que subir; personas con corazones humildes y abiertas de mente; gente de fe sencilla y genuina. A las afueras de la ciudad de Belén hay una iglesia erigida en lo que se supone fue el lugar de nacimiento de Jesús. Detrás del altar se encuentra una cueva con una estrella simbólica grabada en el suelo. Se puede entrar en la cueva, pero con una condición: que te arrodilles, porque la puerta es demasiado pequeña para pasar de pie. Así sigue operando Dios hoy en día. Lo encontrarás en las cosas sencillas de cada día, pero para experimentarlo, tendrás que Lee la Biblia en Un Año: 2 San Juan 1 - 3 San Juan 1 arrodillarte delante de Él.

Un recordatorio diario de su consideración

No hay mejor regalo, ni más económico, que suscribir a sus amigos para que reciban La Palabra Para Hoy durante 2011. El costo es sólo 10 euros por año si viven en España. Ellos le recordarán a usted a diario cuando la lean. Envíenos sus nombres y direcciones y pague su donativo en BBVA: (IBAN ES45) 0182 - 3216- 65 - 0201506707 (Cuenta La Palabra Para Hoy / GIDE)

Si lo hace ahora, les enviaremos también los ejemplares que faltan para 2012. 40


27 de diciembre

Pon tu fe en acción Primera parte

“...TU FE TE HA SANADO” (Lucas 17:19 NVI) Estamos tan sumidos en lo que vemos, sentimos y oímos, que actuamos basados en nuestros sentidos naturales, en lugar de los espirituales. “...Sois guardados por el poder de Dios, mediante la fe...” (1 Pedro 1:5). Tu “fe” es lo que activa el poder de Dios. Antes de que una piedra se convierta en un diamante, no es más que carbono soportando millones de kilos de presión. La Biblia dice: “Estas pruebas demostrarán que su fe es auténtica...” (1 Pedro 1:7 Nueva Traducción Viviente). Las tribulaciones no sólo desafían la fe, sino que también revelan la profundidad de la misma. No necesitas tener mucha fe cuando tus facturas están pagadas, estás sano, tus hijos se comportan bien y tu matrimonio está intacto. Pero cuando todo lo que te rodea se viene abajo y en medio de ello confías en que Dios te sacará de esa prueba, entonces sabes que tienes fe. A veces creemos que nuestra vida espiritual es mejor de lo que es y pensamos que estamos libres del ataque del enemigo. No obstante, éste no ha cesado su ataque, sino que en lugar de hacerlo en el ámbito natural, ahora lo hace en el espiritual, teniendo como blanco tu mente, tu descanso, tu paz interior, tus emociones y tus pensamientos. ¿Cómo puedes hacerle frente? Levanta el escudo de la fe para detener sus dardos de fuego. Toma la espada del Espíritu, que es la Palabra de Dios, y úsala para hacerle retroceder (véase Efesios 6:17). Activa tu fe, dile al enemigo, “¡Basta!” y empieza a recuperar lo que te ha robado. Lee la Biblia en Un Año: Apocalipsis 1-5

28 de diciembre

Pon tu fe en acción Segunda parte

“...TU FE TE HA SANADO” (Lucas 17:19 NVI) El ejército sirio había sitiado la ciudad de Samaria y sus habitantes estaban muriendo de hambre. Cuatro leprosos fuera de la ciudad que habían vivido de los mendrugos de pan que les arrojaban por el muro, comprendieron que su situación era desesperada. Y se dijeron: “¿Por qué estamos aquí esperando la muerte?” (2 Reyes 7:3). Así que se fueron al campamento de los sirios, y allí se dieron cuenta de que Dios había hecho un milagro, haciendo que los sirios huyeran despavoridos (dejando tras ellos comida, agua y riquezas). ¿Qué nos enseñan estos cuatro leprosos? Cuando pones tu fe en acción, Dios intervendrá para ayudarte. Pero tienes que levantarte y decir: “Si voy a morir, que sea tratando de alcanzar algo, edificando algo, persiguiendo algo.’ Cuando parece que todo está perdido, tienes que levantarte y declarar: “¡No moriré, sino que viviré y contaré las obras del Señor!” (Salmo 118:17). Esa clase de fe atrae siempre la atención de Dios. Cuando estás tan desesperado que no te importa a quién usa Dios, estarás dispuesto a recibir cualquier ayuda que Él te mande. Naamán el leproso, un general del ejército de Siria, se humilló y estuvo dispuesto a escuchar a una joven que lavaba los platos y hacía las camas en su casa (porque ella tenía una respuesta de parte de Dios). Y también aceptó a sumergirse siete veces en el río más sucio de la zona, para poder quedar sano de la lepra (véase 2 de Reyes 5:1-19). La fe dice: ‘No importa adónde tenga que ir, lo que tenga que hacer o a quien tenga que escuchar; haré lo que Dios diga.’ Lee la Biblia en Un Año: Apocalipsis 6-11

Si este ejemplar no lo has recibido directamente de nuestra oficina, rellena el impreso de la página 33 y envíanoslo debidamente cumplimentado. De esa forma, podrás recibir el próximo ejemplar antes de que comience el trimestre. 41


Pon tu fe en acción Tercera parte

29 de diciembre

“...TU FE TE HA SANADO” (Lucas 17:19 NVI) Luca nos relata: “Y aconteció que yendo Él a Jerusalén, pasaba por medio de Samaria... Y viniéronle al encuentro diez hombres leprosos, los cuales se pararon de lejos. Y alzaron la voz, diciendo: Jesús, Maestro, ten misericordia de nosotros. Y como Él los vio, les dijo: Id, mostraos a los sacerdotes. Y aconteció, que yendo ellos, fueron limpios” (Lucas 17:11-14 RV Antigua). En la época de Cristo, los leprosos eran marginados sociales, por lo que vivían apartados de la sociedad. El problema es que no puedes mejorar si sigues rodeado de personas que adolecen de lo mismo que tú. Por eso necesitas llevar el problema a Jesús. Fíjate en las palabras “pasaba por medio”. Jesús no fue al campamento de los leprosos, sólo pasaba por allí. ¿Qué haces cuando estás perdiendo la vida, a tu familia, tu gozo, tus finanzas, etc. y pareciera como que Jesús no está mirando en tu dirección? Te frustrarás cuando sientes que Dios está bendiciendo a todos menos a ti, y te preguntas: ‘¿Señor, cuando es mi turno? Te he servido fielmente, y sin embargo parece que le prestas atención a todo el mundo menos a mí.’ Es hora de clamar: ‘¡Jesús, ten misericordia de mí!’ Deja de lado tu dignidad y tu decoro; las personas desesperadas hacen oraciones desesperadas, y Dios las responde. Notemos que cuando Jesús pasaba por medio de los leprosos, éstos no gritaron ‘¡Inmundo!’ como indicaba la ley, sino que se saltaron el protocolo. Cuando estás en una situación crítica, a veces tendrás que saltarte algunas convenciones y hacer lo que hizo David: “A gritos pido ayuda al Señor y Él me contesta desde su monte santo” (Salmo 3:4 Dios Habla Hoy). Venga, si quieres una respuesta, ¡pon tu fe en acción! Lee la Biblia en Un Año: Apocalipsis 12-18 30 de diciembre

Pon tu fe en acción Cuarta parte

“...TU FE TE HA SANADO” (Lucas 17:19 NVI) Meditemos de nuevo sobre los diez leprosos que sanó Jesús. En la última etapa de la enfermedad de la lepra, la carne se caía de los cuerpos, literalmente. Notemos que Jesús no les impone manos ni ora por ellos. Ni siquiera les habló de la lepra. Lo que hizo fue ordenarles que fueran y se presentaran al sacerdote. ¡Qué extraño! A algunos hasta nos parecerá ridículo. Pero antes de que Dios haga el milagro, a veces te pedirá que “hagas el ridículo”. En efecto, cuando te pida hacer algo, tal vez parezca que eso no tiene ninguna relación con lo que has estado orando. Cuando ocurra, tendrás que decidirte: o dudar de Él o bien obedecerlo. En lugar de debatir el asunto continuamente, ¡haz lo que te pide! A veces Dios te dará una “palabra”, y aunque parezca que la misma no está dando resultado, en realidad sí que está surtiendo efecto. La fe que responde a Dios no necesita explicaciones. “...Y aconteció que, mientras iban, quedaron limpios” (Lucas 17:14). Destaquemos las palabras “mientras iban”. La Biblia dice: “Por el Señor son ordenados los pasos del hombre y Él aprueba su camino” (Salmo 37:23). Cuando Dios te diga algo, ponte en acción. Imagínate lo siguiente: mientras los leprosos caminaban los dedos de los pies les crecían. Mientras iban en obediencia a su Palabra, los muñones crecían y les salían los dedos de las manos. No te detengas, sigue caminando, porque “...el que comenzó en vosotros la buena obra la perfeccionará hasta el día de Jesucristo” (Filipenses 1:6). Levántate y declara en fe: ‘Me recuperaré.’ Lee la Biblia en Un Año: Apocalipsis 19-20

Informa a tus amigos que tengan e-mail de que pueden recibir la edición electrónica. Sólo tienen que suscribirse en:

palabra-subscribe@yahoogroups.com 42


31 de diciembre - Nochevieja

Empieza bien el Año Nuevo

“...SE PERDONEN SI ALGUNO TIENE QUEJA CONTRA OTRO...”

(Colosenses 3:13 NVI) Para empezar el Año Nuevo con buen pie, tienes que dejar los viejos rencores que te están abrumando. Philip Yancey describe el perdón como un acto antinatural y dice: “…Los delfines no perdonan a los tiburones por haberse comido a sus compañeros de juego. El mundo animal no es compasivo, sino despiadado.” La amargura es la consecuencia natural de sentirse herido, mientras que el perdón es sobrenatural y necesita la gracia de Dios para ponerlo en práctica. Recordemos las palabras de Jesús: “...Si no perdonáis sus ofensas a los hombres, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas” (Mateo 6:15). Desde el punto de vista humano, no hay ninguna razón por la que Dios tenga que perdonar nuestros pecados, y sin embargo las ofensas que Él te perdona a diario sobrepasan con creces cualquier cosa que tú tengas que perdonar a alguien. Al perdonar, cambias toda la dinámica y abres la puerta de una cárcel en la que tú eres a la vez el prisionero y el carcelero, liberándote a ti mismo y a la otra persona. Lo único que hacen los rencores es alejarte de los que fueron tus amigos, te acortan la vida, al producir unas enzimas dañinas que causan una serie de problemas de salud. Un hombre le dijo a su consejero: ‘¡Cuánto me gustaría que mi hermano viniera a mi boda, pero no nos hemos hablado durante años! El consejero le preguntó: ‘¿Cuál es el motivo?’ El hombre reflexionó un momento y dijo: ‘Le puede parecer ridículo, pero la verdad es que no me acuerdo.’ Alejarse de alguien es la reacción normal de un espíritu que no quiere perdonar; pero el perdón da un giro a la situación, con la restauración y sanidad de las relaciones rotas. Se ha comprobado médicamente que el perdón alarga la vida. Como regla general, si hablas con personas que han pasado los ochenta años, muchas de ellas están en paz consigo mismas –porque han aprendido a perdonar y a olvidar. Lee la Biblia en Un Año: Apocalipsis 21-22

1 de enero - Año Nuevo

Este año “boga mar adentro”

“...BOGAD MAR ADENTRO, Y ECHAD VUESTRAS REDES PARA PESCAR” (Lucas 5:4) Alguien dijo que la mediocridad no es más que lo mejor de lo peor y lo peor de lo mejor. ¿Es eso lo que quieres para este año? ¿No? Entonces debes estar dispuesto a dejar la seguridad de tu vida cómoda e ir adonde Dios quiere llevarte. Después de faenar durante toda la noche y no recoger nada, Jesús dijo a sus discípulos: “...Bogad mar adentro, y echad vuestras redes para pescar” (Lucas 5:4). En otras palabas, deja la seguridad de la orilla y disponte a enfrentar la fuerza de la tormenta, sabiendo que Dios está contigo. Helen Keller, quien superó gran adversidad (era sorda y ciega) dijo: “La seguridad es un mito. La razón por la que no la sentimos es porque no existe. Evitar el peligro no es más seguro a largo plazo que arriesgarse a todo. La vida o bien es una aventura atrevida o no vale la pena vivirla.” “Bogar mar adentro” significa marcarse metas, establecer un plan para alcanzarlas y rendir cuentas a alguien. Es algo que nos demanda estar en sintonía con la voluntad de Dios, confrontar nuestros temores y descubrir las recompensas que se encuentran al otro lado. Significa también mirarnos en el espejo interno para respetar o corregir a la persona en quien nos hemos convertido. “Bogar mar adentro” demanda que dediques tu vida a algo superior a ti mismo, aunque los demás no lo entiendan. Es tener una actitud que proclama: “...No temeré mal alguno, porque Tú estarás conmigo...” y que emprende grandes cosas para Dios. Al estrenar este nuevo año, haz un alto en el camino y trae a la memoria las bondades de Dios. Compara el precio de hacer su voluntad en tu vida con el que estás pagando por hacer la tuya, y sopesa también las recompensas de las dos. Después de eso, ¡boga mar adentro y no mires para atrás! Lee la Biblia en Un Año: Génesis 1-3

43


2 de enero

¡No limites a Dios!

“...NADA HAY IMPOSIBLE PARA DIOS” (Lucas 1:37 Nueva Traducción Viviente) Leemos en la Biblia: “...Dios trabaja en ustedes y les da el deseo y el poder para que hagan lo que a Él le agrada” (Filipenses 2:13 Nueva Traducción Viviente). Suele ocurrir que ese sueño que no te deja tranquilo y ese reto que te consume no son otra cosa que Dios dándote el deseo y el poder. Si tienes fe para responder a su llamado, lograrás cosas que nunca imaginaste fueran posibles. Dijo Thomas Edison: “Si hiciéramos todo lo que somos capaces de hacer, nos asombraríamos a nosotros mismos.” No dejes que tu trasfondo, ni tus prejuicios, ni las dificultades presentes, ni los fracasos anteriores, ni la falta de confianza en ti mismo ni las opiniones de los demás te impidan llegar a ser lo que Dios quiere que seas. En el libro Si no está roto... ¡rómpelo!, Robert J. Kriegel y Luis Patler escriben: “No tenemos ni la menor idea de cuáles son los límites de las personas. Ninguna prueba, cronómetro o meta en el mundo puede medir el potencial del ser humano. Cuando alguien persigue su sueño, va mucho más allá de sus limitaciones aparentes. El potencial que hay dentro de nosotros es ilimitado y apenas si hemos usado un mínimo de él... Cuando pensamos en nuestros límites, los creamos.” Así hicieron los israelitas, quienes “limitaron” a Dios: “...No se acordaron de su poder...” (Salmo 78:41-42). Por ese motivo, murieron en el desierto. Sharon Wood, la primera mujer que escaló el Monte Everest, dijo: “No era cuestión de fortaleza física,... sino de fuerza interior. La conquista estaba en de mi mente. Tenía que penetrar esas barreras de limitaciones que me había impuesto a mí misma y pensar en los aspectos positivos, o lo que llamamos potencial, del cual no usamos más que el 10 por ciento. El versículo bíblico que dice “...Nada hay imposible para Dios” (Lucas 1:37) no es sólo un pensamiento bonito, ¡es la auténtica verdad! Lee la Biblia en Un Año: Génesis 4-6 3 de enero

Ora a diario

“PERSEVERAD EN LA ORACIÓN...” (Colosenses 4:2) Todas las noches una niñita lanzaba uno de sus zapatos debajo de la cama antes de acostarse. Cuando su mamá le preguntó por qué lo hacía, ésta respondió: ‘Mi maestro de escuela dominical me dijo que si me tengo que agachar todas las mañanas y buscar mi zapato, me acordaré de decir mis oraciones cuando esté ahí.’ Si te ayuda, ¡esconde el zapato debajo de la cama! La oración es la fuerza vital que nos sostiene espiritualmente. Escribió David: “Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas, así clama por ti, Dios, el alma mía. Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo. ¿Cuándo vendré y me presentaré delante de Dios?” (Salmo 42:1-2). En su libro titulado Poder y Bendición el pastor Jack Hayford escribe: Me tomé unas vacaciones, algo que de verdad necesitaba. Fue fantástico ir a la playa. Pero el cuarto día... sentí que estaba vacío por dentro. Luego me di cuenta de que durante cuatro días no había leído ni una palabra de la Biblia, ni había orado, ni cantado ninguna alabanza. Mi actitud había sido la de “desconectar totalmente”. Estábamos tan involucrados con la iglesia que no queríamos hacer nada “cristiano” durante unos días. Pero el vacío interior que sentí de repente fue una llamada de atención. Por medio de esa experiencia comprobé que no nos podemos recuperar física o emocionalmente si descuidamos nuestra vida espiritual.” La Biblia dice: “No dejéis nunca de orar. Orad siempre, y estad atentos a ofrecer vuestras acciones de gracias a Dios” (Colosenses 4:2 Castilian). Sólo podrás enfrentar los desafíos diarios si pasas tiempo en la presencia de Dios y recibes su fortaleza. Lee la Biblia en Un Año: Génesis 7-8

Recuerda en tus oraciones al equipo que produce este devocional. Ellos se enfrentan a una oposición constante a la hora de hacer su trabajo 44


4 de enero

¿Quién te influye?

“...Y VOSOTROS, ¿QUIÉN DECÍS QUE SOY YO?” (Mateo 16:15) Escribe Mateo: “Cierto día, los fariseos y saduceos se acercaron a Jesús para ponerlo a prueba, exigiéndole que les mostrara una señal milagrosa del cielo para demostrar su autoridad” (Mateo 16:1 Nueva Traducción Viviente). Los fariseos estaban atados a la tradición, y se oponían a todo lo nuevo. Los saduceos estaban atados a la razón, y se oponían a cualquier cosa que fuese sobrenatural. Dado que Jesús trajo una nueva revelación de Dios y una nueva dimensión de su poder, tanto los fariseos como los saduceos le hicieron la contra. Por ello advirtió Jesús a sus discípulos: “...Guardaos de la levadura de los fariseos y de los saduceos” (v.6). En la cultura judía, donde las personas hacían su propio pan, el mensaje de Cristo no podía ser más claro. Así como la levadura hace su efecto sin que se vea y se expande poco a poco, del mismo modo la duda y la incredulidad se van apoderando de nuestros corazones y de nuestras mentes. Jesús hizo después dos preguntas a sus discípulos. Primera: “¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del hombre?” (v.13). Quería que ellos estuvieran conscientes de si su forma de pensar estaba siendo influida por los que los rodeaban, a fin de poder guardarse de eso. Segunda: “...Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?” (v.15). A lo que Pedro respondió inmediatamente: “Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente” (v.16). Jesús replicó: “Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos” (v.17). Hay ciertas cosas que otros te enseñarán y que harás bien en aprender. Pero hay otras que sólo Dios puede revelarte y que deberás oír y poner en práctica. 5

Lee la Biblia en Un Año: Génesis 9-11

Enfrentando el despido laboral Primera parte “NUNCA SE APARTEN DE TI LA MISERICORDIA Y LA VERDAD...” 5 de enero

(Proverbios 3:3) Un consultor rememora su experiencia: “Lo recuerdo como si fuera ayer... mi jefe me dijo que me tenían que despedir. En ese momento pensé que mi vida se había acabado. Pero en retrospectiva, en realidad no había hecho más que empezar.” Es una triste realidad que los despidos son mucho más frecuentes hoy en día; pero es posible enfrentarlos bien. Consideremos algunas pautas que te ayudarán: Si eres el empleador: Para ser un general, hay que tener distintos talentos que para ser un soldado raso. Los despidos no sólo tienen que ver con las personas afectadas; los que se quedan estarán observando si, como jefe, eres compasivo, fidedigno y transparente. Si tus hechos les indican lo contrario, entonces los despidos harán que tanto la moral como la productividad y el rendimiento caigan en picado. Si creas una crisis de confianza, las repercusiones pueden ser desastrosas para la empresa. Entonces, ¿cómo debes manejar los despidos? a) ¡Comunicación! ¡Comunicación! ¡Comunicación! Habla con los afectados y dales la máxima información posible. b) Explícales la situación financiera y sus efectos en la organización. Explica por qué tienes que despedir a algunos. Si entienden los motivos, les resultará más fácil aceptarlo. c) Sé sincero. Haz que los empleados sepan cuál es la situación, porque prefieren saber las cosas que vivir a ciegas. Es mejor tener certidumbre que vivir en la duda, aunque haya malas noticias. d) No te olvides de “la misericordia y la verdad”. No trates a los que tienes que despedir como si fueran números. Trátalos con respeto, y el resto de los empleados también te respetará a ti. Ofréceles apoyo, guía, consejo, ánimo y esperanza. e) No prolongues la agonía con múltiples despidos. Si es posible, despides a todos los que necesites al mismo tiempo. Lee la Biblia en Un Año: Génesis 12-14

Pide un ejemplar extra para dar a un amigo (ver página 32) 45


Enfrentando el despido laboral Segunda parte “...EVITAD QUEJAS Y DISPUTAS” (Filipenses 2:14 Castilian) 6 de enero

Si tú no estás entre los despedidos: pon en práctica la regla de “No quejarse”. Seguro que habrá personas a tu alrededor que busquen oportunidades de murmurar acerca de la empresa; no seas una de ellas. “...Evitad quejas y disputas” (Filipenses 2:14 Castilian). No te dejes influir por el negativismo de otros. Esfuérzate para erradicar el pesimismo y centrarte en hacer tu trabajo lo mejor posible todos los días. Hazte indispensable trabajando duro, guardando una actitud positiva y contribuyendo al éxito general de la empresa. Si tú has sido despedido: Es normal que te sientas enojado, triste y molesto durante unos días. Pero luego, reponte. Jesús dijo: “...Perdonad, si tenéis algo contra alguien, para que también vuestro Padre que está en los cielos os perdone a vosotros vuestras ofensas” (Marcos 11:25). La madurez es la capacidad de soportar la injusticia sin querer vengarse. Perdona a la empresa y a tu jefe. No des cabida a la amargura, porque no podrás crear un futuro si te quedas estancado en el pasado. Pregúntate qué puedes aprender de esa experiencia y úsala para explorar nuevas oportunidades. John Gardner dijo: “No damos lo mejor de nosotros cuando estamos instalados en la cima; somos escaladores, y rendimos al máximo cuando la escalada es muy pronunciada.” Ahora no lo sabes, pero quizás tu siguiente trabajo podría abrirte paso a una nueva carrera más gratificante, o te permita pasar más tiempo con tu familia, o la ubicación vaya a ser mejor. “El corazón del hombre se propone un camino, pero el Señor endereza sus pasos” (Proverbios 16.9); “Pon todo lo que hagas en manos del Señor, y tus planes tendrán éxito” (Proverbios 16:3); “...Para Dios todo es posible” (Mateo 19:26). ¡Tú eres el único que pone límites a tu futuro! Lee la Biblia en Un Año: Génesis 15-17

Enfrentando el despido laboral Tercera parte “Y EL DIOS DE LA ESPERANZA OS LLENE DE… PAZ…” 7 de enero

(Romanos 15:13) Por lo general, usamos la palabra “esperar” cuando queremos que ocurra algo pero no estamos seguros. Esperamos que el arreglo del automóvil no nos cueste demasiado. Esperamos que nuestros hijos vayan a la universidad. Esperamos que los análisis médicos no revelen nada malo. Sin embargo, la esperanza no es hacerse ilusiones sino confiar en Dios. Entonces, ¿cómo mantener viva la esperanza cuando estamos desempleados? “…Dios, fuente de esperanza, que los llene completamente de alegría y paz, porque confían en Él…” (Romanos 15:13 Nueva Traducción Viviente). Jon Gordon expone: “La histeria y el pánico creados por los medios de comunicación está incidiendo negativamente en nuestra psicología colectiva… la gente está más agobiada que nunca… como en una película de terror, lo que se teme se hace realidad… No obstante, hay que considerar que la economía no es un ente abstracto… la crean nuestros pensamientos y nuestro comportamiento. Entonces, ¿cómo es posible confiar cuando todo en lo que habíamos puesto nuestra fe se desmorona? Mi respuesta es: El problema estriba en que hemos depositado nuestra fe en las cosas equivocadas… y ahora se dejan ver las grietas. Es una llamada de atención.” Según Charles West: “Nos volvemos a Dios cuando se nos mueven los cimientos, y allí nos damos cuenta de que era Dios el que los estaba sacudiendo.” La seguridad es una falsa impresión. Una cuenta bancaria no te da poder… ni una cartera de inversiones te puede dar paz… nuestra meta primordial en la vida no puede ser un plan de pensiones… Estamos hechos para confiar en Dios… El verdadero poder radica no en lo que parece sólido y seguro, sino en lo que no se ve ni se percibe claramente… En lugar de empezar el día viendo la televisión, date un paseo y ora; en lugar de mirar hacia abajo para leer el periódico, mira hacia arriba, al cielo.” Haz la siguiente oración: ‘Señor, a veces mi esperanza no es más que algo ficticio; esperar en ti, sin embargo, es diferente, porque me brindas una base sólida. En este día confío en tu fidelidad y en la promesa de que suplirás todas mis necesidades. Gracias, porque sé que lo harás. Amén.” Lee la Biblia en Un Año: Génesis 18-20

46


¿RELIGIÓN O RELACIÓN? Autor: Pedro Navarro Virseda Adquiera este precioso libro por solo 7€ (Para España: gastos de envío incluidos)

También lo puede pedir en inglés.

Algunos comentarios: “Solamente decir que me parece una obra genial, amena, fácil de leer y muy necesaria en estos momentos. Sobre todo, estoy muy contento porque ha salido a la luz un precioso librito que te lleva al Padre a través del Hijo (su Cordero) con el fin de tener una relación personal con Él, pues de eso se “Es un líbro de fácil lectura... trata” (romanos 5:1). Samuel del Coso Román

Si después de haberlo leído descubre que es una buena herramienta para evangelizar, consúltenos porque tenemos un proyecto de evangelización que abarca a todos los segmentos de la sociedad.

escrita por un español para españoles... muy interesante” Anonimo

Para recibirlo, haga lo siguiente:

- Ingrese 7€ en la cuenta del banco: Santander 0049 4318 26 2110004768 indicando su nombre. (Titular de la cuenta: Iglesia Biblica Cristo Salva) Hay una oferta súper interesante en paquetes de 20 ejemplares (Sólo para España)

¿Por qué no hace una inversión personal en el banco del reino de los Cielos? (Mateo 6:19-21)

- Después, mándenos su dirección por eMail a: vfpnavarro@telefonica.net o llama al teléfono 91 658 29 11 - Si nos escribe, hágalo a:

Edición digital en: www.todoebook.com (más barato)

FOCULPRIBIS XXI

Apartado de Correos 85 28860 PARACUELLOS DE JARAMA (Madrid) 1 47


8 de enero

Fortalece tu fe

“…CUANDO ESTABA EN ANGUSTIA, TÚ ME DISTE ALIVIO…”

(Salmo 4:1) Cuando Dios quiere hacer de ti una mejor persona, lo hace mediante la aflicción. Para desarrollar músculo tienes que levantar más pesas; los músculos duelen cuando se aumenta la tensión. Pero si persistes, éstos se fortalecerán, y lo que la semana pasada te hacía gemir, ahora te hace sonreír. ¿Quién dijo que la vida cristiana era fácil? ¡Desde luego que no fue Dios! Su Palabra la compara a un campo de batalla, no a un lecho de rosas. “…Sufre penalidades como buen soldado de Jesucristo” (2 Timoteo 2:3). ¡Tu fe es el blanco preferido de Satanás! Jesús dijo a Pedro: “…Satanás os ha pedido para zarandearos como a trigo; pero yo he rogado por ti, para que tu fe no falte…” (Lucas 22:31-32). Así como se separa el trigo de la paja, Satanás quiere apartarte de tu fe. Pero Pedro no sólo sobrevivió al ataque, sino que se fortaleció por medio de él y escribió: “Amados, no os sorprendáis del fuego de la prueba que os ha sobrevenido, como si alguna cosa extraña os aconteciera” (1 Pedro 4:12). Dado que, por lo general, nos sorprendemos cuando nos llegan las tribulaciones, Pedro trata con nuestra actitud frente a los ataques. Quiere que aprendamos a cómo manejar nuestros pensamientos cuando seamos atacados, a fin de captar la importancia de la batalla en la que nos encontramos. Es posible que Satanás ataque tu salud, pero en realidad su blanco es tu fe. O que toque tus finanzas, pero lo que busca es debilitar tu fe. Si consigue menoscabar tu confianza en Dios y su Palabra, él gana y tú pierdes. Por eso, la palabra para ti hoy es “Fortalece tu fe” Lee la Biblia en Un Año: Génesis 21-23 9 de enero

¡Dios te ama!

“MIRAD QUÉ GRANDE ES EL AMOR DEL PADRE…” (1 Juan 3:1 Castilian) Dios sabe todo acerca de ti, es decir, tu pasado, tu presente y tu futuro; no se le escapa nada. Sabe tu nombre: “…No temas, porque yo te redimí; te puse nombre, mío eres tú…” (Isaías 43:1). También sabe tu dirección: “Yo conozco… dónde habitas…” (Apocalipsis 2:13). Pero lo más increíble es que aunque Él sabe todo de ti, con todo y eso te ama. No dice: ‘Te amo si…” No hay condicionantes en el corazón de Dios. Su amor por ti existe desde antes de tu nacimiento y perdurará después de tu muerte. “Mirad qué grande es el amor del Padre, que nos llamamos hijos de Dios, ¡y lo somos!...” (1 Juan 3:1 Castilian). ¿Quiere decir, entonces, que a Dios no le importa lo que hagamos o digamos? No, amor sin condiciones no significa amor con total aprobación. A veces confundimos el amor incondicional con la aprobación incondicional. Dios no aprueba la traición, el egoísmo, el orgullo, la falta de honradez, la lujuria, el resentimiento, ni cualquier otro pecado, porque todos ellos representan lo opuesto del amor que Dios quiere inculcar en nuestros corazones. El amor incondicional de Dios significa que Él sigue queriéndonos, aun cuando fallamos gravemente, y que nos espera, como el Padre esperó el regreso de su hijo pródigo. Es importante que nos aferremos a la verdad de que Dios nunca deja de amarnos, ni siquiera cuando le duele nuestro mal comportamiento. ¿Por qué es tan importante esta verdad? Porque el amor de Dios es como el imán que nos va a traer de vuelta a Él cada vez que nos apartemos. Lee la Biblia en Un Año: Génesis 24-26

El plan de lectura de la biblia para 2012 está tomado de www.bibleplan.org y presenta la Escritura siguiendo el orden bíblico 48


10 de enero

Cuando estás siendo atacado

“TORRE FUERTE ES EL NOMBRE DEL SEÑOR…”

(Proverbios 18:10 RV1960) Martin Niemoller había sido capitán de un submarino y uno de los oficiales alemanes que se manifestó en contra de Hitler. No es de sorprender, pues, que fuera arrestado y encarcelado por ello. Mientras se dirigía al lugar del juicio, pasando por un túnel, oyó estas palabras: “Torre fuerte es el nombre del Señor; A Él correrá el justo, y será levantado” (Proverbios 18:10 RV 1960). Niemoller se quedó estupefacto. No había nadie alrededor que las pudiera haber pronunciado. ¿Acaso era Dios hablándole de forma audible? No importó el medio utilizado, sino que Dios se valió de su Palabra para alentar a uno de sus hijos. Por lo visto, un guardia cristiano, quien conocía la acústica del lugar, susurró el versículo atrás en la pared del túnel, sabiendo que éste sería oído en la parte de adelante por el prisionero. Niemoller fue absuelto, pero siguió en la cárcel otros siete años más. Cuando el abogado defensor preguntó: ‘¿Cómo es posible encarcelar a alguien que ha sido absuelto?’ Hitler respondió: ‘¡Porque es mi prisionero!’ Jesús dijo: “…Cuando por mi causa os insulten, os persigan y digan toda clase de mal contra vosotros… Gozaos… porque vuestra recompensa es grande en los cielos…” (Mateo 5:11-12). Charles Swindoll escribe: “Cuando te castigan por hacer lo bueno, estás rodeado de “una gran nube de testigos” (Hebreos 12:1)… hombres y mujeres fieles que extendieron el Reino e hicieron del mundo un mejor lugar… con gran costo personal… Anímate… porque estás peleando en el bando de los victoriosos.” La Biblia dice: “…Todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecución” (2 Timoteo 3:12). En el momento en que se cerró la puerta de la celda, Niemoller se unió a una liga de santos distinguidos, dispuestos a padecer en esta vida para poder reinar con Cristo en la venidera. Lee la Biblia en Un Año: Génesis 27-29

11 de enero

La oración de Pablo

“…NO CESAMOS DE ORAR POR VOSOTROS…” (Colosenses 1:9) Veamos lo que Pablo oraba por aquellos a quienes estimaba: 1) Que entendieran la voluntad de Dios: “…Que seáis llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual” (Colosenses 1:9). Roma no era un lugar fácil para ser cristiano, y sin embargo Pablo escribió acerca de los creyentes de allí: “Vuestra obediencia ha venido a ser notoria a todos…” (Romanos 16:19). La obediencia a Dios debería ser tu propósito primordial en la vida. Cuando se mencione tu nombre, nadie debería poner en tela de juicio tu grado de compromiso con Jesús. 2) Que sus vidas agradaran a Dios: “… Andar como es digno del Señor, agradándolo en todo…” (Colosenses 1:10). Cuando te presentes delante de Dios para ser recompensado, no vas a oír las palabras “bien dicho”, ni “bien planeado”, sino “…Bien hecho, mi buen siervo fiel…” (Mateo 25:21 Nueva Traducción Viviente). 3) Que prosperaran en la obra que Dios les había encomendado: “…Llevando fruto en toda buena obra…” (Colosenses 1:10). Nada les alegra más a los padres que ver el éxito de sus hijos. Y Dios siente lo mismo por ti. 4) Que perseveraran, aferrados a Su fortaleza: “Fortalecidos con todo poder, conforme a la potencia de su gloria, obtendréis fortaleza y paciencia” (Colosenses 1:11). Como las bombillas, que dependen de una fuente de energía para dar luz, así eres tú. Por eso, a menos que estés conectado a Dios, serás espiritualmente débil. 5) Que adoraran a Dios: “…Daréis gracias al Padre que nos hizo aptos para participar de la herencia de los santos…” (Colosenses 1:12). En otras palabras, vive con una actitud de agradecimiento y un corazón lleno de alabanza. Lee la Biblia en Un Año: Génesis 30-34

49


12 de enero

No temas

Primera parte

“…VINO LA PALABRA DEL SEÑOR A ABRAM EN VISIÓN, DICIENDO: NO TEMAS…” (Génesis 15:1) Dios le pidió a Abraham que hiciera algo muy difícil: “…Vete de tu tierra, de tu parentela y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré. Haré de ti una nación grande, te bendeciré, engrandeceré tu nombre y serás bendición. Se fue Abram, como el Señor le dijo…” (Génesis 12:1-4). Si te da temor cambiar de trabajo, de casa o de lugar, afírmate en esta porción bíblica, porque como hijo redimido de Dios tienes derecho a la bendición de Abraham. Todos los temores responden a dos preguntas fundamentales: Primera: ‘Señor, ¿me vas a proteger?’ Segunda: ‘Señor, ¿vas a proveer para mis necesidades?’ Con Abraham, Dios respondió a las dos. “No temas… yo soy tu escudo, y tu recompensa será muy grande” (Génesis 15:1). Las palabras “recompensa grande” se pueden interpretar como “Yo soy tu provisión constante e inagotable” ¡Maravilloso! No tienes que buscar a nadie más para que te proteja o te supla lo que necesitas; ¡Dios se va a ocupar de ti! Fíjate lo que sucedió a continuación: Dios entró en pacto con Abraham (Génesis 15:18), diciéndole: “A tu descendencia daré esta tierra…” Pero luego surgió un problema: “Y descendían aves de rapiña sobre [el sacrificio], pero Abram las ahuyentaba.” (v.11). Hay una enseñanza en esto. Aunque Dios haya prometido ocuparse de ti, tendrás que ahuyentar los temores que Satanás tiende a colocar en tu mente. ¿Cómo lo haces? Permaneciendo firme en las promesas que Dios te ha dado en su Palabra. Lee la Biblia en Un Año: Génesis 35-37

13 de enero

No temas Segunda parte

“…VINO LA PALABRA DEL SEÑOR A ABRAM EN VISIÓN, DICIENDO: NO TEMAS…” (Génesis 15:1) Según estudios realizados, alrededor del cuarenta por ciento de las cosas por las que nos preocupamos nunca suceden. Otro treinta por ciento, son asuntos pasados por los que nada se puede hacer. Doce por ciento tienen que ver con otras personas y no nos incumben. Diez por ciento son preocupaciones de salud, reales o imaginarias. Eso significa que sólo un ocho por ciento de las cosas por las que nos preocupamos podrían suceder. Unos científicos de la Universidad de Yale han identificado el “gen de la preocupación”. Pero insisten que aunque lo hayas heredado, sí puedes curarte del mismo. Alguien dijo que “la preocupación no es más que el interés que se paga por los problemas antes de su fecha de vencimiento.” Y en la mayoría de los casos, ni siquiera llega esa fecha. Piénsalo bien, cuando te preocupas, hay un noventa y dos por ciento de posibilidades de que estés pagando interés en una deuda que no te pertenece. ¿No te parece absurdo? Ilustrémoslo con un ejemplo: el miedo a volar. Tendrías que tomar un vuelo todos los días durante diecinueve mil años para tener una gran probabilidad de un accidente aéreo. Y sin embargo, el miedo a volar ocupa el sexto lugar entre las causas del temor a la muerte. Alguien apuntó que en la Biblia se encuentran trescientas sesenta y cinco exhortaciones a “no temer”: una para cada día del mes. Cuando te preocupas, dudas de Dios y le das entrada a tu vida al enemigo. ¿Cuánto tiempo llevas haciéndolo? ¿Cuándo lo vas a parar? Sabiendo que Abraham tenía que dejar su zona de comodidad y su seguridad, Dios le dijo: “No temas, Abram, yo soy tu escudo, y tu recompensa será muy grande” (Génesis 15:1). Y hoy te está diciendo a ti lo mismo. Lee la Biblia en Un Año: Génesis 38-40

50


No temas Tercera parte “…VINO LA PALABRA DEL SEÑOR A ABRAM EN VISIÓN, DICIENDO: NO TEMAS…” (Génesis 15:1) 14 de enero

Consideremos el episodio bíblico de cuando Jesús resucitó a la hija de Jairo. Cuando éste acudió a Jesús para pedir ayuda, su hija estaba gravemente enferma. Mientras Jesús y Jairo se dirigían a la casa, murió la niña. Entonces Jesús le dijo al padre angustiado: “…No temas, cree solamente” (Marcos 5:36). Cuando llegaron a la casa, todo el mundo estaba llorando. Entonces Jesús les dijo: “ ¿Por qué ese alboroto…?” (Marcos 5:39). La palabra “alboroto” significa “conmoción, clamor, bullicio”. Luego Jesús tomó a la niña de la mano y le pidió que se levantara. Y para gran asombro de los presentes, la niña se levantó. Ahora bien, si Jesús puede resucitar a los muertos, seguro que no hay problema, por grande que sea, que Él no pueda resolver. El milagro empezó el momento en que Jairo acudió a Jesús. Y si haces tú lo mismo, estarás en el lugar adecuado para obtener los resultados que necesitas. ¿Vas a hacer un gran “alboroto” o vas a orar en fe, creyendo que Dios te va a sacar de la situación? ¿Cuánta energía y emociones estás desperdiciando en cosas que nunca van a suceder o que no puedes controlar? ¿Cuántas más noches vas a pasar en vela, mirando al techo, pensando en las cosas malas que podrían suceder? Considera cómo le hace sentir a Dios esa falta de confianza en Él. Reclama su promesa: “En paz me acostaré y asimismo dormiré, porque sólo tú, Señor, me haces vivir confiado” (Salmo 4:8). Lee la Biblia en Un Año: Génesis 41-43 15 de enero

Espera cosas buenas de parte de Dios

“LOS OJOS DE TODOS ESPERAN EN TI…” (Salmo 145:15) Cuando Dios se presentó a Abraham, lo hizo con el nombre de El Shaddai, que significa “Proveedor de todo”. Y hoy el Señor te está diciendo: ‘Yo soy todo lo que necesitas.’ Sabes que Dios es poderoso para hacer todo, pero a veces te preguntas si está dispuesto a intervenir. No basta tener una revelación de la capacidad de Dios; tienes que creer también en su intención de ayudarte, a fin de poner un fundamento sólido para tu fe. Un día un leproso vino a Jesús y le dijo: “…Si quieres, puedes limpiarme…” Jesús demostró su disposición con la respuesta: “…Quiero…” (Marcos 1.40-42). No permitas que satanás te convenza de que tal vez Dios no vaya a cuidarse de ti. La Biblia dice: “…Dios les proveerá de todo lo que necesiten…” (Filipenses 4:19 NVI). Destaquemos el hecho de que la Biblia no dice que “Dios es poder”, sino que “Dios es amor”. Con ello, se hace hincapié no en el poder, sino en que Dios está dispuesto a usar ese poder. Y puesto que Dios tiene un corazón lleno de amor, usará su poder para suplir tus necesidades; a Él le agrada satisfacerlas. “Clemente y misericordioso es el Señor, lento para la ira y grande en misericordia. Bueno es el Señor para con todos, y sus misericordias sobre todas sus obras… Los ojos de todos esperan en ti y tú les das su comida a su tiempo. Abres tu mano y colmas de bendición a todo ser viviente” (Salmo 145:8-9, 15-16). Quizás Dios no responda tu oración como tú crees que debería hacerlo, ni cuándo piensas que debería, pero si confías en Él, te responderá de la manera que más te Lee la Biblia en Un Año: Génesis 44-46 convenga.

Unos 25 o 30 lectores asiduos dan ofrendas todos los meses para que se pueda distribuir este devocional en las cárceles y en aquellos países donde los lectores no pueden suscribirse ellos mismos (por razones de pobreza u otras restricciones). ¿Te está llamando Dios a unirte a ese grupo que apoya La Palabra Para Hoy de manera tan excepcional? 51


Lo que Dios espera de ti: fe “…SIN FE ES IMPOSIBLE AGRADAR A DIOS…” (Hebreos 11:6) 16 de enero

La Biblia dice: “…Sin fe es imposible agradar a Dios, porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que Él existe y que recompensa a los que lo buscan” (Hebreos 11:6). ¿Sabes lo que Dios espera de ti? ¡Fe! Quiere que confíes en su Palabra, su carácter y su trayectoria de fidelidad contigo. Es imposible agradarle si no tienes fe. Tal vez las dificultades por las que estás pasando ahora tengan relación con tu caminar de fe con el Señor. No quiere decir que si estás pasando por tribulaciones, no tengas fe. Pero aunque probablement no fuera la falta de fe la que te metió en esos problemas, lo cierto es que será la fortaleza de la fe la que te hará superarlos. A lo mejor te preguntas: ‘¿No tengo que racionalizar las cosas?’ Sí, pero no puedes ser tan racional que no des lugar a lo sobrenatural. El narcisismo es la veneración de tu propio intelecto. Si dices: ‘Si no lo entiendo, no lo creo’, entonces te estás haciendo tu propio dios; no estás creyendo en Dios, sino en ti mismo. ¿Y qué vas a hacer cuando la vida te depare problemas que no puedes resolver por ti solo? Antes de que Jesús resucitara a Lázaro, les pidió a Marta y María que lo llevaran a la tumba, el lugar donde ellas dejaron de creer, el punto en el que se rindieron, debido a la limitación humana ante la muerte. ¿Por qué las llevó allí Jesús? Porque sólo cuando llegas a ese punto, te das cuenta de que Dios “…es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos…” (Efesios 3:20). Lee la Biblia en Un Año: Génesis 47-49

17 de enero

Ora por tu pastor

“ORAD… A FIN DE QUE… ME SEA DADA PALABRA…”

(Efesios 6:18-19) Pablo escribió a los creyentes de Éfeso: “Orad… por mí, a fin de que al abrir mi boca me sea dada palabra para dar a conocer… el misterio del evangelio” (Efesios 6:18-19). ¿No oras por tu pastor? ¡Pues deberías hacerlo! Después del primer sermón de Wilbur Chapman en la Iglesia Presbiteriana de Betania en Filadelfia (EE.UU), un hombre le dijo: ‘Usted es muy joven para ser pastor de esta gran iglesia. Siempre hemos tenido hombres más mayores. Me temo que no le va a ir bien; pero puesto que predica el Evangelio, le voy a ayudar en todo lo que pueda.’ Chapman pensó para sus adentros: ‘¡Menudo cascarrabias!’ Pero el hombre siguió: ‘Voy a orar por usted y tengo a otros hombres que han acordado unirse a mí.’ Tiempo después relató Chapman: “Me sentí mejor cuando supe que iban a orar por mí. Muy pronto esos tres se convirtieron en cincuenta, y los cincuenta en doscientos, los cuales se reunían antes de cada servicio para orar por mí. Y en otra sala había dieciocho ancianos arrodillados tan cerca de mí que podía alcanzarlos con la mano. Siempre fui al púlpito sabiendo que tenía la unción de Dios, como respuesta a las oraciones de esos fieles. Entonces predicar era fácil, un verdadero gozo. ¿Y cuáles fueron los resultados? Mil cien personas se salvaron y se unieron a la iglesia en los tres años siguientes, de las cuales seiscientos eran hombres. Ese crecimiento fue el fruto del Espíritu Santo como respuesta a la oración. Los miembros de las congregaciones no deben limitarse a asistir a la iglesia como curiosos o espectadores, en espera de que se les divierta o entretenga. Es su responsabilidad orar con fervor para que el Espíritu Santo revista al predicador con poder y haga que sus palabras sean como dinamita.” Lee la Biblia en Un Año: Génesis 50; Éxodo 1-2

Pide un ejemplar extra para dar a un amigo (ver página 32) 52


18 de enero

La gracia

“…RECIBIMOS TODOS… GRACIA SOBRE GRACIA” (Juan 1:16) La gracia de Dios nos es dada libre y claramente, sin condiciones. De hecho, Dios es más tolerante y menos crítico de lo que muchos de nosotros somos. No lo merecíamos, pero puesto que pertenecemos a Cristo “de su abundancia, todos hemos recibido una bendición inmerecida tras otra” (Juan 1:16 Nueva Traducción Viviente). Richard J. Neuhaus comenta: “El Evangelio de la Gracia de Dios a veces se “vende” de forma moralizante y legalista, lo cual es una herejía encubierta. Los que reciben esa doctrina moralista quedan desilusioniados y se enojan porque no han recibido lo que en principio no tenían derecho a esperar.” Cuando entiendas la gracia en toda su profundidad: 1) Valorarás mucho más los regalos que Dios te ha dado –cosas como la salvación y el perdón, el regalo de la vida, la salud, la risa, la música, la belleza y las amistades. 2) Serás menos crítico y te preocupará menos lo que hagan los demás. Cuando te mueves en la libertad que te otorga la gracia, no te importará dejar que otras personas se tracen su propio camino y tomen decisiones con las que tú no estés de acuerdo. 3) Te harás más tolerante y menos crítico. En lugar de fijarte en apariencias basadas en un comportamiento religioso, buscarás la autenticidad y el amor genuino de Dios. 4) Crecerás espiritualmente. David dijo: “Me sacó a lugar espacioso…” (Salmo 18:19). La gracia expande tus horizontes para que no tengas que regresar nunca adonde estabas. Lee la Biblia en Un Año: Éxodo 3-7

19 de enero

¿Conformarse o transformarse? Primera parte

“NO OS CONFORMÉIS…, SINO TRANSFORMAOS…” (Romanos 12:2) Escribe Chuck Swindoll: “A los humanos nos gusta imaginar que somos una raza de individuos duros, como algunos héroes de la historia, o como “llaneros solitarios”. Pero la realidad es que odiamos parecer diferentes, por miedo a ser excluidos y rechazados, o a que nos tilden de fanáticos. Para evitarlo, nos conformamos a este mundo. Es una característica que se puede ver en los niños, con su deseo de agradar, en los adolescentes, para quienes seguir la corriente del grupo es tan importante, y en los adultos, cuando trabajamos todas las horas del día para tener lo mismo que el vecino. “Ser diferente, por sí solo, no tiene ningún valor, y hasta puede ser contraproducente. Lo que Dios busca en nosotros es la disposición a ser trasformados radicalmente. “Así que, hermanos, os ruego… que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional. No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento…” (Romanos 12:1-2). Para lograr esa meta, hagamos dos observaciones: 1) La transformación empieza en los creyentes. El inconverso no podrá romper el control que ejerce el mundo sobre él sin Cristo, pero a los creyentes se les ha prometido que “…mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo” (1 Juan 4:4). El Espíritu Santo que vive en nosotros nos capacita para resistir las presiones del mundo para que sigamos su corriente. 2) El llamado de Dios es urgente: “…Hermanos, os ruego…” Rogar signifia “instar” y “suplicar”; este llamado, pues, no es optativo, sino vital, ¡es un imperativo divino! Dios está buscando instrumentos dispuestos a ser transformados para Su uso. ¿Estás dispuesto a decir: ‘Sí, Señor, úsame a mí’? Lee la Biblia en Un Año: Éxodo 8-10

Recuerda en tus oraciones al equipo que produce este devocional. Ellos se enfrentan a una oposición constante a la hora de hacer su trabajo 53


¿Conformarse o transformarse? Segunda parte “NO OS CONFORMÉIS…, SINO TRANSFORMAOS…” (Romanos 12:2) 20 de enero

La transformación: 1) Demanda sacrificio. No nos resulta fácil, natural, ni es algo automático. Para lograrlo, tenemos que llegar a ser “un sacrificio vivo”. El problema de los sacrificios “vivos” es su tendencia a querer escaparse del altar, para tener que volver una y otra vez a ser sacrificado. La salvación se produce en un instante, es una experiencia única e irrepetible, pero no así el sacrificio. Éste es un compromiso diario y continuo que hace que nuestra naturaleza obstinada sea atraída de vuelta al altar, conforme nos rendimos a Dios cuantas veces sea necesario. No esperes a que tu vieja naturaleza mejore, ni estés dispuesto a morir a menos de que sepas que tu sacrificio es totalmente genuino. No dejes que el proceso te desaliente mientras lucha por obtener la victoria; tu vieja naturaleza y tu espíritu regenerado son enemigos entre ellos, porque “…éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisierais” (Gálatas 5:17). No se trata de aniquilar la carne por completo, sino de crucificarla cada vez que quiera tomar el control; no dejes que ésta coarte o menoscabe tu compromiso a crecer espiritualmente. 2) La transformación tiene dos caras: la mente y la voluntad: “…Que presentéis vuestros cuerpos como sacrificio vivo, santo, agradable a Dios…” (Romanos 12:1). Eso demanda una decisión firme de la mente y de la voluntad, porque nuestros cuerpos no se van a rendir por sí solos. Hasta que no decidas firmemente “ofrecer tu cuerpo a Dios”, tu carne actuará con toda libertad. “…Antes estabais entregados por entero al servicio del mal, esto es, a toda clase de vicios y pecados; pero ahora debéis entregaros sin reservas al servicio de lo que es justo y santo” (Romanos 6:19 Castilian). Cuando cedes a tus bajos impulsos, cosechas pecado. Cuando te rindes a Dios, cosechas su bendición. Lee la Biblia en Un Año: Éxodo 11-13 21 de enero

¿Conformarse o transformarse? Tercera parte

“NO OS CONFORMÉIS…, SINO TRANSFORMAOS…” (Romanos 12:2)

¿Qué significa darse a Dios por completo? 1) Es un acto de adoración. “…Que presentéis vuestros cuerpos como sacrificio vivo… que es vuestro verdadero culto” (Romanos 12:1). La adoración no es sólo asistir al servicio de los domingos, cantar himnos de alabanza y orar. “…Este pueblo me alaba con la boca y me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí…” (Isaías 29:13 NVI). Significa, pues, rendir tu corazón a Dios las veinticuatro horas del día; ya sea que estés solo o en medio de la multitud, en el trabajo, en tus momentos de ocio, con tu familia, en el colegio, con tu novio/a o paseando al perro. Si tu corazón no se conmueve, tu comportamiento será únicamente un acto de obediencia a regañadientes, en lugar de un compromiso gozoso. Rendirse a Dios no es una actividad a medio tiempo ni algo que se haga para tu propio provecho; es un acto de adoración constante para agradar a Dios. 2) Es una respuesta a la generosidad de Dios. “…Tomando en cuenta la misericordia de Dios… cada uno… ofrezca su cuerpo…” (Romanos 12:1 NVI). Dios no dice: ‘Si no os rendís, os castigaré.’ No nos pone presiones. Pero tú no debes someterte de mala gana, porque tienes miedo a las consecuencias, sino como repuesta a una deuda. Todo lo que Dios nos pide es iniciado por algo que Él nos da. Tu arrepentimiento es una respuesta a su amor. Tu diezmo es la respuesta a su bendición. Tu obediencia es una respuesta a Sus promesas. No obstante, la gracia de Dios nunca es “un trato”, sino un “regalo” de su amor a los que no lo merecen (Romanos 5:18). Por lo tanto, “teniendo en cuenta”, es decir, como una respuesta lógica a su misericordia, “cada uno… ofrezca su cuerpo…” Éste es tu “culto racional”, y será aceptable a Dios. Lee la Biblia en Un Año: Éxodo 14-16

54


¿Conformarse o transformarse? Cuarta parte “NO OS CONFORMÉIS…, SINO TRANSFORMAOS…” (Romanos 12:2) 22 de enero

Cada vez que ofrezcamos nuestros cuerpos como “sacrificio vivo” a Dios, se rebelará nuestra naturaleza obstinada. Pero si Cristo está en control, podemos romper su dominio. “No os conforméis a este mundo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento…” (Romanos 12:2). Podemos elegir: ¡o conformarnos o ser transformados! Si te propones que no te vas a conformar al mundo, tu estilo de vida será transformado. Lo normal de tu vieja naturaleza es regirse por los parámetros del mundo, esclavizándote con ello a sus influencias. Otra versión ampliada de la Biblia dice: “No os amoldéis a los usos y costumbres propios de este mundo; antes bien, procurad que vuestra mente renovada opere la transformación de vuestra personalidad…” (Romanos 12:2 Castilian). Si te amoldas a los valores del mundo, como la sensualidad, el orgullo, el control, etc., éstos te robarán el poder libertador de Cristo que mora en ti, y el resultado será un ciclo continuo de culpabilidad, fracaso y desánimo. Elegir no conformarte a este mundo da paso a la transformación. La conformidad con el mundo se inicia desde afuera; sin embargo tu caminar con Dios será una expresión externa de un cambio interno. El renacuajo se transforma en rana, y el gusano en mariposa. Eres transformado de dentro para afuera. ¿Cómo sucede eso? “…Mayor es el que está en vosotros que el que está en el mundo” (1 Juan 4:4). Si a tu decisión de no amoldarte, le añades el compromiso firme de “renovar la mente”, que en el original griego significa que “pensarás los pensamientos de Dios en lugar de los tuyos”, entonces comprobarás cómo el Espíritu Santo inicia una transformación de tu vida diaria. Lee la Biblia en Un Año: Éxodo 17-19

23 de enero

¡Ponte en marcha!

“…¿POR QUÉ CLAMAS A MÍ? ¡ORDENA A LOS ISRAELITAS QUE SE PONGAN EN MARCHA!” (Éxodo 14:15 NVI)

Imagínate a ti mismo emprendiendo una misión importante. Todo va bien y Dios bendice tus esfuerzos. Pero en algún momento cambian las circunstancias, enfrentas dificultades, te abruma el desánimo, las personas de confianza te echan la culpa y entonces desearías no haberte embarcado nunca en ese proyecto. ¡Bienvenido al mundo de Moisés! (Éxodo 14:10-20). Dios le había pedido que libertara al pueblo de Israel de la esclavitud de Egipto y lo introdujera en la tierra que les había prometido hacía más de cuatrocientos años. Sin embargo, la fe de los hebreos dio paso al temor cuando se vieron atrapados entre el Mar Rojo y el ejército egipcio. En ese momento se volvieron a Moisés, le culparon de la situación desesperada en la que se encontraban y quisieron regresar a Egipto. ¿Cuál fue la reacción de Moisés? No nos consta cómo se sintió, pero sí que siguió creyendo lo que Dios les había prometido. Para calmar al pueblo, les dijo: “…Quédense quietos y observen cómo el Señor los rescatará hoy” (Éxodo 14:13 NVI). Fue un buen consejo, pero el mensaje de Dios fue otro: “…¡Ordena a los israelitas que se pongan en marcha!” (Éxodo 14:15 NVI). En lugar de dejarles descansar, Dios hizo que su energía se enfocara en acción. Todo aquel que quiera emprender algo para Dios se topará con obstáculos semejantes. ¿Qué debes hacer en esos casos? Pide la guía de Dios y no consultes a personas temerosas. ¿Has estado quieto, esperando a que mejoren las circunstancias cuando lo que Dios quiere es que te pongas en marcha? ¡Vamos, adelante! Dios actuará mientras avanzas; Él aplastará a los enemigos externos y a la oposición interna. No le des pie al desánimo ni te desvíes del camino trazado. Se abrirá el Mar Rojo, el enemigo será derrotado y cantarás un cántico nuevo en la tierra prometida.

Lee la Biblia en Un Año: Éxodo 20-22

55


24 de enero

Céntrate en lo importante

“...SE SOSTUVO COMO VIENDO AL INVISIBLE” (Hebreos 11:27)

Cuando tienes un sueño, debes estar dispuesto a dejar ciertas cosas. Tendrás que descartar lo superfluo y ceñirte a lo que es fundamental. En palabras de John Maxwell: “Muchos hacen lo contrario; en lugar de centrarse en su sueño y dejar de lado cosas secundarias, quieren tener a su disposición todas las posibilidades. Al hacer eso, enfrentan muchos más problemas, porque es difícil tomar decisiones en medio de tantas alternativas. Al principio es divertido contar con tantas posibilidades, pero a medida que pasa el tiempo, te darás cuenta de que no puedes progresar porque derrochan demasiado tiempo guardando todas las opciones en lugar de avanzar... Cuando gastas tu tiempo y tus energías en lo que de verdad puede marcar la diferencia… las tareas que en principio no eran emocionantes ni gratificantes, adquieren un valor decisivo. Y cada actividad llega a ser una pieza esencial del gran rompecabezas.” Cuando Dios te da una visión, no te enseña todo el panorama de golpe; lo hace poco a poco para que no te agobies. Así lo hizo con Moisés, por ejemplo, cuando le mostró su plan para libertar a Israel; Moisés tuvo que esperar a que le fuera revelado cada episodio por separado. Por fe salió de Egipto. Por fe, celebraron la Pascua para que el enemigo no destruyera a los primogénitos de Israel. Por fe los israelitas cruzaron el Mar Rojo y sus enemigos se ahogaron mientras los perseguían. Por fe condujo a los israelitas durante los cuarenta años de peregrinación por el desierto hasta que vio de lejos la Tierra Prometida, siendo ya un hombre anciano. ¿Qué le motivó a Moisés a seguir adelante, aun después de saber que él nunca entraría en la Tierra Prometida? Sencillamente esto: “…Se mantuvo firme, como si estuviera viendo al Invisible, a Dios, caminar a su lado” (Hebreos 11:27 Castilian). Lee la Biblia en Un Año: Éxodo 23-25

25 de enero

Jesucristo puede hacerte libre

“RESTÁURANOS, OH SEÑOR, Y HAZ QUE REGRESEMOS A TI...”

(Lamentaciones 5:21 Nueva Traducción Viviente) Cualquier mal hábito del que no puedes o no quieres deshacerte, tendrá el poder de dominarte. ¿Estás batallando con apetitos que están fuera de control? ¿Tienes problemas con vicios que te aportan unos momentos de placer seguidos de días de remordimiento? ¿Pasas por períodos de abstinencia seguidos de otros de indulgencia, los cuales te hacen sentir derrotado y condenado? ¡Jesús puede hacerte libre! La Biblia dice que “...Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazaret, y... éste anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo...” (Hechos 10:38). Lo que te destroza no son las cosas por las que pasas en la vida, sino los malos hábitos a los que vuelves una y otra vez. ¿Estás cansado de decir: ‘No voy a volver a ver eso’ o ‘No voy a volver a escuchar eso’ o ‘No voy a volver a hacer eso’, pero luego vas y repites tus viejos patrones constantemente? He aquí una oración que puedes hacer y que Dios va a responder: “Restáura[me], oh Señor, y haz que [regrese] a ti...” Pide a Dios que haga volver a Él tu corazón, porque sin Él no podrás hacerlo. Tal vez digas: ‘Mis amigos piensan que soy un caso perdido.’ Pero Dios no. Escribió el salmista: “...Muchos son los que dicen de mí: «No hay para él salvación en Dios». Mas tú, Señor, eres escudo alrededor de mí; mi gloria, y el que levanta mi cabeza. Con mi voz clamé al Señor y Él me respondió...” (Salmo 3:2-4). Jesucristo puede hacerte libre. ¡Vuélvete a Él hoy! Lee la Biblia en Un Año: Éxodo 26-30 56


Tienes que pagar el justo precio “...QUIERO COMPRARLO POR SU JUSTO PRECIO...” (1 Crónicas 21:24) 26 de enero

Alguien escribió: “Cuando consigues lo que quieres en la lucha por destacarte, y el mundo te hace rey por un día, contémplate en el espejo y escucha lo que el reflejo tiene que decir. Porque lo que cuenta no es el veredicto de tu padre, de tu madre o de tu esposa, sino el veredicto de la persona que te mira desde el otro lado del cristal. A esa persona tendrás que complacer, y no a los demás, porque con ella tendrás que vivir hasta el resto de tus días. Y si el hombre del espejo es tu amigo, habrás superado con éxito la mayor prueba y la más peligrosa. Podrás engañar al mundo entero a lo largo de tu vida, y hasta te darán palmaditas en la espalda por tus logros. Pero tu recompensa final serán penas y lágrimas si has engañado a la persona del espejo.” Se cuenta que había un barbero en una pequeña ciudad al que le iba muy bien el negocio hasta que una peluquería grande y moderna abrió al otro lado de la calle. Por todas partes anunciaron la apertura con la publicidad de: “TODO A UN DÓLAR”. ¡Cortes de pelo a 1 dólar! ¡Permanentes a un dólar! ¡Todo por un dólar! Desesperado, el barbero contrató a un experto en publicidad, quien llamó a una compañía que hacía letreros a encargar uno para la barbería. ‘¿Y qué quiere que pongamos en el rótulo?’ le preguntaron. El publicista respondió: ‘Escribid en letras grandes las palabras: ‘ARREGLAMOS CORTES DE PELO DE 1 DÓLAR’. Dijo el rey David: “...Quiero comprarlo por su justo precio; porque no...sacrificaré holocausto que nada me cueste” (1 Crónicas 21:24). Para cumplir el destino que Dios te ha dado, tienes que pagar el justo precio. Lee la Biblia en Un Año: Éxodo 31-33 27 de enero

Por qué necesitas valentía Primera parte

“SÉ FUERTE Y VALIENTE...” (Josué 1:6 NVI) ¿Por qué dijo Dios a Josué: “Sé fuerte y valiente...”? Por cuatro razones: 1) Por su propio bien. Dios había invertido mucho en él, y el futuro de toda una nación estaba bajo su responsabilidad. Y puesto que Dios también ha invertido mucho en ti, debes creer que su voluntad es que te vaya bien. Si creciste en una familia o en una iglesia donde te sentiste indigno del favor de Dios y no merecedor de sus bendiciones, tendrás que reprogramar tu mente con las Escrituras “...porque entonces harás prosperar tu camino y todo te saldrá bien” (Josué 1:8). 2) Por el nombre del Señor. Dios dijo a Josué: “No temas... porque el Señor, tu Dios, estará contigo dondequiera que vayas” (Josué 1:9). En juego se encontraba la reputación de Dios. Las naciones de Canaán habían oído cómo Dios había liberado a los israelitas del a esclavitud, cómo había ahogado al ejército de los egipcios en el Mar Rojo y cómo había alimentado a su pueblo con comida del cielo todos los días. Si Josué no hubiera logrado conquistar la Tierra Prometida, eso habría sido una afrenta al nombre de Dios, y su pueblo, el hazmerreír de todos. A Dios le interesaba el éxito de Israel mucho más que a nadie, porque su plan de enviar al Mesías dependía del éxito de ese cometido. Su propósito era hacer de un puñado de esclavos la nación más grande de la tierra, un pueblo que serviría al verdadero Dios vivo. Y Josué era parte fundamental de ese plan. ¿De dónde le vino la fortaleza a Josué? De la promesa: “El Señor, tu Dios, estará contigo dondequiera Lee la Biblia en Un Año: Éxodo 34-36 que vayas” (Josué 1:9). Editor: Grupo Internacional de Divulgación del Evangelico (CIF: R0300542H), Apartado de Correos 227, VERGEL 03770 (Alicante), España Tel.: 96 575 5300 Fax: 96 579 6039 Dirección electrónica: <socios@ucbspain.org> 57


28 de enero

Por qué necesitas valentía Segunda parte

“SÉ FUERTE Y VALIENTE...” (Josué 1:6 NVI)

Josué descubrió cuatro razones por las que tenía que ser fuerte y valiente. Ayer consideramos dos de ellas. Analicemos las otras dos hoy. 3) Por el bien de los demás. Los que te rodean se fijan en ti. Quieren saber si vas a enfrentar las situaciones difíciles con valentía o te vas a doblegar con temor. Tu capacidad de demostrar fe en medio de las dificultades les va a dar ánimo. La batalla no sólo tiene que ver contigo, sino también con aquellos que Dios ha dispuesto bendecir por medio de ti. Tal vez no tengas dinero ni fama, pero tienes influencia. Las actitudes que demuestres y las decisiones que tomes van a influir en tus hijos y tus nietos. Probablemente digas: ‘Estoy lleno de temor.’ Todos nos sentimos así alguna vez. El salmista declaró: “En el día que temo, yo en ti confío” (Salmo 56:3). 4) Para que lo vean tus enemigos. Escribió David: “Tú preparas mesa delante de mí en presencia de mis enemigos...” (Salmo 23:5 Castilian). Dios luchará por ti y te vindicará a ojos de tus detractores. Es bueno tener críticos y competidores. A veces será un enemigo, y no un amigo, el que te conduzca a la victoria. ¿Se habría oído hablar de David sin un Goliat? ¿Habríamos sabido de Moisés si no hubiera habido un Faraón que oprimió al pueblo de Dios? ¿O de Ester sin el complot asesino de Amán contra los judíos? ¿Cuál es tu sueño? ¿Hay algún enemigo obstaculizando su cumplimiento? Atrévete a confrontarlo y éste se convertirá en un instrumento en las manos de Dios para espolearte a que cumplas tu destino. Lee la Biblia en Un Año: Éxodo 37-39 29 de enero

Por qué necesitas valentía Tercera parte

“ANÍMATE Y ESFUÉRZATE, Y MANOS A LA OBRA...” (1 Crónicas 28:20) En 1955 Rosa Parks fue arrestada en Alabama por negarse a ceder su asiento en el autobús a un hombre blanco. A eso le siguieron manifestaciones y muertes hasta que el Tribunal Supremo de los Estados Unidos dictaminó que la segregación racial era inconstitucional. Tiempo después Rosa Parks escribió: “Cuando sabes que lo que haces es lo correcto, no tienes temor. Cuando me senté en aquel autobús, no tenía ni idea de que estaba haciendo historia, mi único pensamiento era llegar a casa. Pero tuve que tomar una decisión. Tras muchos años de ser víctima... ya no me asustaba no ceder mi asiento, ni todo lo que tuve que pasar después... Sabía que el Señor me daría la fortaleza de sobrellevarlo todo. Había llegado el momento de que alguien se levantara –o en mi caso, se quedara sentado.” La valentía se manifiesta en situaciones inesperadas; tu comportamiento en dichas ocasiones te cambiará a ti y a los que te rodean. Se cuenta de un espía que fue sentenciado a muerte por un general del ejército persa. El oficial en cuestión tenía la extraña costumbre de dar a elegir a los convictos entre morir fusilados o “la puerta grande”. Cuando el general preguntó al espía qué método prefería, éste eligió el pelotón de fusilamiento. El general se volvió a su ayudante y le dijo: ‘Siempre prefieren “lo malo conocido a lo bueno por conocer”, aunque se les da la opción.’ El ayudante preguntó: ‘¿Qué se encuentra detrás de “la puerta grande”? A lo que el general replicó: ‘La Libertad’, y luego añadió: ‘Muy pocos son valientes para escogerla.’ La línea divisoria entre la mediocridad y el éxito radica en la valentía. Por eso dijo David a su hijo Salomón al ascender éste al trono: “Anímate y esfuérzate, y manos a la obra...” (1 Crónicas 28:20). Lee la Biblia en Un Año: Éxodo 40; Levítico 1-2

58


Una Comunidad con conllamado llamado Una comunidad

¡que ¡quepuede puede incluirte incluirte aati!ti! Latin Link es una comunidad internacional con un llamamiento y un enfoque en Latin Link es unaNuestro comunidad internacional un donde llamamiento y unpueden enfoque en Latinoamérica. propósito es ser uncon canal personas Latinoamérica. Nuestro propósito es ser un canal donde personas pueden desarrollar el potencial dado por Dios en el servicio a otros, y el trabajo con desarrollar el potencial dado por Dios en el servicio a otros, y el trabajo con Iglesias iglesias y otras organizaciones asociadas. y otras organizaciones asociadas.

x

Nuestro corazón es cuidar la persona entera

l Nuestro corazón es cuidar la persona entera Nuestramisión misiónes ĞƐĞŶƐĞŹĂƌLJĞƋƵŝƉĂƌ lx NuestrA enseñar y equipar lx Nuestro Nuestrotrabajo trabajoesesabrir abriroportunidades oportunidades

Step ƉƌŽǀĞĞƵŶĂŝŶƚƌŽĚƵĐĐŝſŶƉƌĄĐƚŝĐĂƉĂƌĂŚĂĐĞƌŵŝƐŝſŶŝŶ>ĂƚŝŶŽĂŵĠƌŝĐĂ Step provee una introducción práctica para hacer misión en Latinoamérica trabajandocomo comoparte partede deun unequipo equipojunto juntoaauna unaiglesia iglesia local. local. Reunimos Reunimos yy enviamos trabajando enviamos cuatro meses cada primavera, el verano grupos porgrupos cuatro por meses cada primavera, y durante yeldurante verano por tres a por sietetres semanas. Recibimos solicitudes de personas de edad 17 de años a siete semanas. Recibimos solicitudes de personas de de edad 17 para años arriba, para como también de grupos de de edades mezcladas de familias, grupos de iglesias o arriba, como también grupos de edades, ymezcladas, y de familias, grupos de grupos de estudiantes universitarios. iglesias o grupos de estudiantes universitarios. Stride ĞƐƚĄĚŝƐĞŹĂĚŽƉĂƌĂŝŶĚŝǀŝĚƵŽƐ͕ƉĂƌĞũĂƐŽĨĂŵŝůŝĂƐƋƵĞƋƵŝĞƌĞŶĚĂƌĞŶƚƌĞ Stride está diseñado para individuos, parejes o familias que quieren dar entre seis

seis meses dos años de trabajo en una iglesia un proyecto cristiano dirigido meses y dosy años de trabajo en una iglesia o uno proyecto cristiano dirigido en en Latinoamérica, o entre Latinoamericanos en Europa. Es una oportunidad para Latinoamérica, o entre Latinoamericanos en Europa. Es una oportunidad para usar y desarrollar habilidades y crecer en su relación con Dios un añoun libre, usar y desarrollar habilidades y crecer en su relación condurante Dios durante añoun cambio trabajo, año sabático una jubilación temprana. El hacer Stride sirve libre, unde cambio deun trabajo, un año osabático o una jubilación temprana. El hacer Stride como una introducción para misión a largo plazo con Latin Link. incluye Stride sirve como una introducción para misión a largo plazo con Latin Link. Stride prácticas médicas, ingeniería e institutos biblicos,bíblicos, como también prácticas para incluye prácticas médicas, ingeniería e institutos como también prácticas estudiantes de idiomas. para estudiantes de idiomas.

www.latinlink.org Para Latin Link, Link, ver ver www.latinlink.org Para más más información informaciónacerca acerca de de Latin Pongense Pongense en en contacto contactocon con Naomi NaomiAquino Aquinoen enEspaña: España: eMail: naomi@alwaysmine.net email: naomi_g84@hotmail.com teléfono: +34 696 257 431

teléfono: +34 696257431

Nuestro registro de obra caritativa no. 1020826 Nuestro registro de obra caritativa Nº 1020826

59


30 de enero

Henry John Heinz

“SUS HIJOS SE LEVANTAN Y LA LLAMAN BIENAVENTURADA...”

(Proverbios 31:28) A la edad de seis años, Henry John Heinz ayudaba a su madre a cultivar la pequeña huerta detrás de la casa. A los doce, se encargaba de un jardín de más de dos hectáreas, usando un caballo y una carreta para llevar las mercancías tres veces por semana a las tiendas de Pittsburg (EE.UU). Más tarde fundó su propia empresa a la que llamó 57 Variedades. Henry John Heinz Company se hizo Sociedad Anónima en 1905 y en la actualidad, más de cien años después, ésta comercia más de mil trece mil productos diferentes en todo el mundo, como salsas de tomate o comida infantil. Pero hay otros datos destacables: Henry John Heinz amaba a Jesús y fue muy activo en promover la Escuela Dominical en Pittsburg y en otras partes del mundo. Su empresa se destacó como pionera en usar técnicas sanitarias muy seguras en la preparación de alimentos y también por ser un empleador que cuidaba bien de sus empleados. En efecto, éstos recibían seguro médico, tenían acceso gratis a piscinas y centros deportivos y las mujeres accedían a puestos de responsabilidad como supervisoras. Este hombre se ganó la reputación de haber mejorado las condiciones de vida y laborales de sus empleados. En su testamento, Henry John Heinz expuso: “Deseo expresar, al principio de este testamento, y como el aspecto más importante del mismo, la confesión de mi fe en Jesucristo como mi Salvador. También quiero dejar constancia que a lo largo de mi vida, con sus grandes alegrías y buenas dosis de dolor, he sido sostenido por mi fe en Dios por medio de Jesucristo. Recibí ese legado de mi madre, una mujer consagrada y firme en la fe, a quien atribuyo todos Lee la Biblia en Un Año: Levítico 3-5 los éxitos que he logrado.” 31 de enero

A pesar de tus debilidades

“...EL BUEN PASTOR SU VIDA DA POR LAS OVEJAS” (Juan 10:11) Hay dos aspectos en los que nos parecemos a las ovejas: 1) Sin un pastor que nos guíe, nos descarriamos y enredamos en cosas que nos dañan. Dios no tiene ninguna “Superoveja”. La Biblia dice: “Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino...” (Isaías 53:6). Como ovejas, a veces somos obstinadas, y a menos que Dios intervenga, vagamos sin rumbo, eligiendo cosas que luego nos perjudican. 2) Las ovejas no son lo bastante inteligentes para esconder sus debilidades. De hecho, su disposición a ser lo que son es uno de sus puntos fuertes. F.B. Meyer comenta: “Solía pensar que los dones de Dios estaban en estanterías muy altas, y cuanto más crecíamos, más fácil nos resultaba alcanzarlos. Pero me he dado cuenta de que están en estanterías muy bajas, y para alcanzarlos no hace falta ser cada vez más altos, sino agacharnos cada vez más bajo.” En palabras de Salomón: “...Con los humildes está la sabiduría” (Proverbios 11:2). Puesto que Dios ya sabe todo acerca de ti, ¿por qué tratar de aparentar? Además, aquello que no quieras reconocer y enfrentar será lo que impida tu crecimiento y limite el que Dios te use. ¡Es un precio a pagar demasiado alto! Dios ama la verdad y espera que seas sincero con Él, con los demás y contigo mismo. Escribe el apóstol Pablo: “...Sigamos en todo momento la verdad...[en todas las cosas, hablando verdad, viviendo en la verdad]” (Efesios 4:15 parafraseado). Y Santiago añade: “Confesaos vuestras ofensas unos a otros y orad unos por otros, para que seáis sanados...” (Santiago 5:16). Todos tenemos nuestros puntos fuertes y puntos flacos. Pero cuando le entregas a Dios lo que eres (¡y lo que no eres!), Él te bendecirá y usará, a pesar de tus debilidades. Lee la Biblia en Un Año: Levítico 6-8 60


ISRAEL: la niña del ojo de YHVH (Zacarías 2:8) ¿ESTÁS SEGURO/A de que lo que sabes, oyes, ves en la TV o lees acerca de Israel encaja eb los planes eternos del Señor? Para averiguarlo, te sugerimos que hagas estas CINCO COSAS: 1. ESCUDRIÑA LAS ESCRITURAS DESDE LA PRIMERA PÁGINA; 2. PIDE A YHVH REVELACIÓN; 3. BUSCA A ALGUIEN QUE TE ACONSEJE BIEN; 4. LEE ESTOS LIBROS: l La Biblia, el “Libro de Instrucciones” que el Eterno nos ha dado para que todo nos salga bien (Josué 1:8); l Cuando Cesen el Día y la Noche; l El Gran Engaño Filisteo; l Las Raíces Judías del Cristianismo; l España Descarrilada; l Defendiendo a Israel; l El Judaísmo de Jesús; l Otros (pídenos la lista). (Si te interesan, podemos mandártelos contra reembolso.

Los Beneficios se invierten en el proyecto ALIYA que como sabes, se encarga de llever a los judios a casa y ayudarles a establecerse en la tierra que el Eterno les dio para siempre ‘ Génesis 13:14, 15; 15:18; 17:8; Éxodo 3:7; Ezequiel 36:22-38.)

David (Salmo 102:12-18; Isaías 40:1) y, ¿por qué no?, participar también de una manera práctica de su plan divino con miles y miles de otros (Ezequiel 37; Zacarías. 8:8; Abdías 20 y Amós 9:11-15).

¡Claro que sí!, ven, ve y festeja la Fiesta de YHVH con su pueblo Israel, es decir, con tu familia en la 5. VE A ISRAEL que, según la Biblia, estás LO ANTES POSIBLE Sí, AHORA es el momento de ir, injertado/a (Levítico 23; sobre todo, para consolar y servir Salmo 122 y Zacarías a la “vieja Noemí”(Israel), ver cómo 14:16-20; Romanos 11:17). el Eterno está haciendo que las

últimas profecías se cumplan y está preparando el escenario para la llegada del Mesías ben (hijo de)

INFORMACIÓN: Samuel del Coso Román Tel.: 925.357618 E-mail: shalomsefarad@shalomsefarad.com P. Web: www.shalomsefarad.com

En la versión original en inglés de este devocional, se usaron las siguientes fuentes:

Las citas bíblicas con las iniciales AMP han sido tomadas de Amplified® Bible Copyright © 1954, 1958, 1962, 1964, 1965, 1987, publicada por The Lockman Foundation. Con permiso. (www.lockman.org) Las citas bíblicas con las iniciales CEV han sido tomadas de Contemporary English Version Copyright © 1991, 1992, 1995 publicada por American Bible Society. Con permiso. Las citas bíblicas con las iniciales GNT han sido tomadas de Good News Translation in Today’s English Version-Second Edition Copyright © 1992 por American Bible Society. Con permiso. Las citas bíblicas con las iniciales NAS han sido tomadas de New American Standard Bible® . Copyright © 1960, 1962, 1963, 1968, 1971, 1972, 1973, 1975, 1977, 1995, por The Lockman Foundation. Con permiso. (www.Lockman.org). Las citas bíblicas con las iniciales NRS han sido tomadas de New Revised Standard Version of the Bible. Copyright 1952 [2nd editions, 1971] por Division of Christian Education of the National Council of the Churches of Christ in the United States of America. Con permiso. Todos los derechos reservados. Las citas bíblicas con las iniciales NCV han sido tomadas de New Century Version® Copyright © 2005 por

61

Thomas Nelson, Inc. Con permiso. Todos los derechos reservados. Las citas bíblicas con las iniciales NVI han sido tomadas de la Santa Biblia, New International Version®, NIV® Copyright © 1973, 1978, 1984 por Biblica, Inc ™Con permiso de Zondervan. Derechos internacionales reservados. www.zondervan.com Las citas bíblicas con las iniciales NKJV han sido tomadas de New King James Version® Copyright © 1982 por Thomas Nelson, Inc. Con permiso. Todos los derechos reservados. Las citas bíblicas con las iniciales NLT han sido tomadas de La Santa Biblia, New Living Translation. Copyright © 1996, 2004, 2007. Con permiso de Tyndale House Publishers, Inc., Carol Stream, Illinois 60188. Todos los derechos reservados. Las citas bíblicas con las iniciales PHPS han sido tomadas de The New Testament in Modern English, copyright © 1958, 1959, 1960 J.B. Phillips y 1947, 1952, 1955, 1957. The Macmillian Company, New York. Con permiso. Todos los derechos reservados. Las citas bíblicas con las iniciales TEV han sido tomadas de The Good News Bible, Today’s English Version. New York. American Bible Society, Copyright ©1992. Con permiso. Todos los derechos reservados. citas bíblicas con las iniciales TLB han sido tomadas de The Living Bible. Copyright © 1997, 1971 por Tyndale House Publishers, Inc. Con permiso. Todos los derechos reservados. Las citas bíblicas con las iniciales TM han sido tomadas de The Message. Copyright © by Eugene Peterson 1993, 1994, 1995, 1996, 2000, 2001, 2002. Con permiso de NavPress Publishing Group.


3

razones por las que necesitas a Jesucristo

Él te ama, quiere tener una relación personal contigo y darte una vida llena de gozo y sentido. ¿Que por qué lo necesitas?

1

Porque tienes un pasado

No puedes volver al pasado, ¡pero Él sí puede! La Biblia dice: “Jesucristo es el mismo ayer, hoy y por los siglos” (Hebreos 13:8). ¡Él puede entrar en aquellas situaciones de pecado y fracaso, borrarlas y darte un nuevo comienzo!

2

Porque Él es el mejor amigo

3

Porque Él tiene el futuro en sus manos

Jesús sabe acerca de tus peores cosas y a pesar de eso, cree en lo mejor. ¿Y por qué? Porque Él no te ve como eres sino como serás cuando termine su trabajo contigo. ¡Vaya un Amigo!

¿En quién vas a confiar, sino en Él? En sus manos estás a salvo y seguro hoy, mañana, y para toda la eternidad. Su Palabra dice: “El ladrón no viene sino para hurtar, matar y destruir; Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia. Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas” (Juan 10:11-12).

Si quisieras empezar hoy esta relación personal con Jesús, sólo tienes que decirle algo así: “Señor Jesús,

por favor, entra en mi vida. Sé que moriste por mí en la cruz, que tu sangre paga por mis pecados y me ofrece el regalo de la vida eterna. Por fe recibo esta dádiva y te reconozco como mi Salvador y Señor. Amén”. Si todavía no te sientes preparado para hacer esta decisión y quisieras recibir ayuda de un creyente en el lugar donde vives o si has hecho este compromiso y quisieras contactar con algún otro creyente en tu localidad, puedes escribir una carta, poniendo tu nombre, apellidos, dirección y edad a: 3 Razones, Apartado de Correos 252, JÁVEA 03730 (Alicante) España (Nadie te va a contactar si no lo pides expresamente) 62


ONG MANOS EN ACCIÓN c/. Acaclas nº 21 bj. 46.025 Valencia, España

Contacto e información en: Telf/Fax: 96 348 47 88 Info@manosenaccion.org - www.manosenaccion.org R.M.J. G1 51 589797 CIF G 98000516


10 iensa en p y a d a 6y ción indic sa los días 15, 1 c e ir d la datos a ar a tu ca a Mi Esperanza, Pide más que puedes invit gram a las tos el pro V español. n s a ju n r o e s v r pe ara de T iembre p un canal n e á ir 17 de dic it m que se e

LA VIsIÓn DE MI EsPERAnZA Es PRoCLAMAR A CRIsTo A ToDo EL PAÍs, usAnDo LA TELEVIsIÓn y Los HoGAREs DE Los CRIsTIAnos. sE InVITA A AMIGos y ConoCIDos A VER y DEbATIR EL PRoGRAMA PREsEnTADo. C/. Mequinenza 20 - 28022 Madrid Telf. 91 240 23 02 eMail: info@miesperanza.es

La Palabra Para Hoy - Nov 2011 - Ener 2012  

Vitaminas para cada dia. Autor Bob Gass