Page 25

~ 25 ~ http://shadowsidebydana.blogspot.com

Ella saltó de la terraza, volando… No hay tiempo, no hay tiempo para pelear por otra cornisa, no hay tiempo para agarrar la baranda… la acera inminente… Schuyler se preparó para el impacto y aterrizar con sus pies. Sobre sus botas. CATAPLÚM!. Justo en el medio de un grupo apiñado con estilo en frente del restaurante Perry St. Los Neoyorkinos abandonaron los elementos porque ellos fumaban. Y en un flash, Dylan estaba justo detrás de ella. Tan rápido, él era bastante rápido… Luego se apoderó una poderosa coacción: esto no era una simple sugestión – esto era un control cerrado. Aplastante. Esto era lo que Lawrence le había dicho que era el poco conocido quinto factor del encantamiento. El Consummo Alienari. Perdida completa de una mente a otra. Para los Sangre Roja, alienari significaba una muerte instantánea. Para los vampiros, causaba una irrevocable parálisis – la mente absorbida en la que la voluntad de uno era completamente subsumida. Lawrence le había dicho que tomando la sangre y los recuerdos de compañeros vampiros, realizando la Caerimonia Osculor con su propia especie, no era la única cosa por la que los Sangre Plateada eran conocidos. Ellos tenían muchas otras torturas y trucos bajo la manga. Ellos no drenaban a todas sus víctimas; algunos de ellos los dejaban vivir porque ellos eran más útiles a los Sangre Plateada como peones. Schuyler sentía una pesadez mientras la fuerza del alienari se establecía en… ella estaba a punto de sucumbir; era mucho más fácil rendirse que luchar… ella se sintió débil bajo su agarre… qué quedaría de ella si él tenía éxito? Ella pensó en su madre, viva pero no viva, ese sería su destino? Ella estaba mareada, se balanceaba; pronto se acabaría. Pero entonces ella encontró algo en el oscuro efluvio - como una cola, la cola del encantamiento – y ella era capaz de aislar la señal, capaz de descubrir qué parte estaba intentando controlarla, y ella se retorció, como luchando con un caimán – aventándose sobre su cabeza – y pronto ella tomo el mando, y ella estaba inclinándolo a su voluntad, y – Dylan está gritando – él es el que está sufriendo – él es el que está apoyado contra la pared, incapaz de moverse mientras su mente mantiene la de él en su agarre. Ella puede sentirlo, puede sentir el mando de su dominio, ávidamente exultando su triunfo. Ella lo está apretando – todo su ser – con su mente. Es como un tornillo – Ella lo está matando… Pronto él ya no será él… más que una extensión de su voluntad… Hasta que… “SCHUYLER! DETENTE!”. “NO LO HAGAS!”. “SCHUYLER!”, un bramido. Su nombre. Alguien estaba gritando su nombre. Oliver. Le decía que se detuviera. Translated by Dana Alexia

Blood 03  
Advertisement