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LA INTENCION DE ESTE TRABAJO ES PLASMAR EN UN SOLO LUGAR LA RICA HISTORIA DE UNA MARCA QUE LLEGO A SER LA NUMERO UNO A NIVEL MUNDIAL, PERO VISTA DESDE ESTE PEQUEÑO GRAN LUGAR EN EL MUNDO, ACOMPAÑANDO EL CRECIMIENTO DE NUESTRO PAIS, Y PARTICIPANDO DEPORTIVAMENTE DE LA CATEGORIA MAS ANTIGUA DEL MUNDO. TODO COMIENZA CON LAS INCIPIENTES COMPETENCIAS ORGANIZADAS A PRINCIPIOS DEL SIGLO XX, REPASANDO TODAS LAS DECADAS QUE LO COMPONEN, HASTA LLEGAR A LA ACTUALIDAD. SIEMPRE CENTRANDO EL TRABAJO EN NUESTRO QUERIDO TURISMO CARRETERA. ESTA PUBLICACION INCLUYE UN TRABAJO MINUCIOSO DE RECOPILACION DE INFORMACION Y MATERIAL FOTOGRAFICO, Y LA BUSQUEDA NO FUE PARA NADA FACIL. QUIERO AGRADECER A TODOS LOS SITIOS QUE PUBLICAN, AUNQUE SEAN PEQUEÑAS, LAS HISTORIAS QUE FORMAN PARTE DE NUESTRO AUTOMOVILISMO, LOS CUALES NUTRIERON ESTE LIBRO. HISTORIA TC

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La década de los 90 abarca muchos hitos importantes, tanto para la categoría como para los fanáticos de Chevrolet, entre ellos un cambio generacional de pilotos y la desaparición física de dos grandes referentes de la marca. Debido a que pocos pilotos compitieron durante toda la década, la referencia habitual la haremos a algunos protagonistas que brillaron en diferentes momentos o que lucharon de manera incansable defendiendo los colores del moño ganándose el respeto y la devoción de la hinchada.

OSVALDO MORRESI Osvaldo “pato” Morresi nació el 15 de Agosto de 1952 , en la ciudad de San Pedro , provincia de Buenos Aires. Su actividad dentro del automovilismo comenzó con los karting donde hizo sus primeras armas entre 1972 y 1974 , luego desembarcó en el Turismo Nacional al volante de un Fiat 128 donde participó desde diciembre de 1975 hasta la temporada de 1982 (logrando el título de campeón en 1978). Gracias a este buen antecedente se hizo un lugar en el TC al cual ingresó de la mano del equipo Supertap de Chivilcoy. El 8 de Abril de 1984 debuta al comando de la chevy tricolor en una carrera para no ganadores disputada en el autódromo de Buenos Aires finalizando segundo, por los puntos corrió por primera vez en las rutas de Tandil el 29 del mismo mes. Esta primera temporada de aprendizaje le ocasionó una serie de abandonos pero la experiencia capitalizada hizo que al año siguiente accediera al podio en tres ocasiones. En 1986 logra su primera victoria en Tandil y termina la temporada sumándose al equipo de Satriano. Una campaña no del todo buena durante el torneo siguiente lo lleva a recalar bajo la preparación de Jorge Pedersoli y comienza 1988 con nuevo auto renovando las expectativas al formar equipo con el experimentado Roberto Mouras. Sin embargo no logra tener la competitividad deseada y finalizando 1989 da un nuevo golpe de timón para recibir los motores de Omar Wilke , sin dudas este nuevo proyecto lo coloca en el lugar deseado, comienza el año haciendo un podio y retorna a la victoria después de cuatro años. De allí en adelante pasa a ser un candidato serio para ganar en todas las carrreras, 1991 es su mejor campeonato donde obtiene tres victorias y queda tercero en la suma final de puntos. En 1993 emprende un compromiso internacional al correr en las 24 horas de Daytona integrando la “Misión Argentina” comandada por la ACTC. Luego de la trágica desaparición de Roberto Mouras en 1992 cuenta nuevamente con la preparación de Pedersoli, en ese momento era el máximo candidato de la marca Chevrolet para luchar por el ansiado título. Lamentablemente cuando venia ganando cómodamente la carrera del 27 de marzo de 1994 en La Plata, un maldito talud de tierra se cruzó en su camino llevándose su vida y la de su acompañante Jorge Marceca. Largó 154 carreras logrando 8 victorias y ganando 41 series.

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LUIS MINERVINO Luis Minervino nació el 13 de noviembre de 1959 en Chacabuco, provincia de Buenos Aires. En 1977 comenzó su actividad participando en karting, seis años más tarde se incorpora a la Fórmula Renault donde corre hasta 1985, luego participa en la Entrecor (luego F2), en ese momento recibió una sanción disciplinaria por parte del ACA que lo inhabilitaba por casi un año, de esta forma decide ingresar al TC debutando en 1988, su adaptación a estos autos fue rápida y su sacrificio para poder correr le valió el reconocimiento de todos los hinchas, pero fundamentalmente los de su marca, Chevrolet, para quienes se transformó en ídolo. Tuvo esporádicas participaciones en TC2000 donde fue piloto oficial Chevrolet, pero su apellido es marca registrada en el TC donde gano 9 finales y 20 series, fue subcampeón en 1995 y 1996, y tercero en el campeonato de 1997. Luego de su retiro como piloto no se pudo alejar mucho del ruido ya que pasó a preparar motores , rubro que le otorgó satisfacciones, como la de lograr el campeonato de TC Pista con Agustin Canapino en 2008.

ROBERTO DEL BO Roberto del Bo nació el 12 de Noviembre de 1967 en la localidad de San Severo, Provincia de Córdoba. Desde muy pequeño su historia comienza a escribirse en Canals, localidad cercana a la que lo vio nacer, donde actualmente reside y donde realizó los estudios primarios y secundarios. Debutó el 7 de agosto de 1994 en el TC con un Ford de Jorge Oyhanart en el autódromo Parque Ciudad de Río Cuarto, para luego correr el resto de su campaña con Chevrolet, siempre con auto propio y desde 2002 con equipo propio. Fue campeón en 1991 y 1992 en los zonales con Renault Gordini, lo que le dio la posibilidad de subirse a un Turismo Carretera de la mano de Mario Oliva, quien lo entusiasmara para comprar un Chevrolet para continuar su campaña. La lamentable desaparición física de Mario Oliva dejó a Roberto a mitad de camino en la compra del Chevrolet, poniéndose a trabajar alquilando campos para sembrar girasol y trigo y luego de la cosecha de 1995 pudo adquirir un Chevrolet a Marcelo Polinori para volver a competir en tres carreras en 1996, tarea que repitió en 1997 para ya realizar campeonatos completos a partir de 1998. El primer Chevrolet, auto que todavía tenía elásticos en su suspensión trasera, tuvo que ser totalmente reformado para hacerlo competitivo, y gracias al trabajo en el chasis y los motores de Bozzone, Roberto consigue hacer su única pole position en la categoría en La Plata en noviembre de 1998. Aquel auto marcó una etapa de Roberto Del Bo que lo tuvo entre los principales protagonista de la categoría, llegando a su punto máximo cuando el 28 de mayo de 2000 ganó la segunda serie en el autódromo de Buenos Aires, largando la final en primera fila junto al Ford de Roberto Urretavizcaya. En una vuelta que será inolvidable para Roberto, ya que fueron los más de seis mil metros del circuito Nº 12 peleando la primera posición con “Tito”, al llegar al frenaje de la horquilla, un toque de Urretavizcaya lo saca de pista dejándolo tirado en la leca. En sus mas de doscientas carreras corridas, Roberto consiguió una pole position, en series tiene un primer puesto y luego ha ocupado todos los puestos clasificatorios, y en finales ha terminado tres veces 7º como mejores clasificaciones y fue 20º en el campeonato del año 2000 como mejor posición final. Lo que es indiscutible es su pasión por la marca y la excelente relación que mantiene con la hinchada del moño, quien lo apoyó hasta su retiro en 2012.

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UNA DECADA CON ALEGRIAS Y TRISTEZAS Temporada 1990 El torneo de 1990 comenzó a marcar la línea sobre la cual seguiría el rumbo de la categoría en los siguientes años, finalmente la marca Chevrolet obtenía una ventaja que daba muy buen resultado disminuyendo fundamentalmente las roturas que eran tan comunes en los motores 250 por tener que trabajar a un alto régimen de revoluciones para poder ser competitivos. El beneficio estaba en la posibilidad de contar con relaciones de caja diferentes para poder aliviar el régimen de vueltas. Para no dejarlos relegados, a los Dodge se les otorgaba una mejora en la compresión respecto de las demás marcas y la posibilidad de contar con un peso inferior. Se volvía al tradicional arranque de temporada en la costa atlántica donde siempre había un buen marco de público, excelente clima y un interesante número de autos presentes. Teniendo en cuenta los cambios reglamentarios aplicados para este campeonato se notaba una mayor esperanza en los representantes de Chevrolet. Las Chevy contaban con un peso mínimo inferior al de los Ford, además se les daba a los Dodge la posibilidad de sumar medio punto de compresión para equipararse con las demás marcas y se les otorgaba la posibilidad de reformar el tren trasero con lo cual se esperaba que sus representantes volvieran a tener un mayor protagonismo. Después de anunciar su retiro en 1988 reaparecía Roque Miraldi. A partir de esta temporada ya sería regular la implementación de tres series clasificatorias en los cronogramas. La final prometía una lucha entre los Ford y los Chevrolet, pero Mouras rompía su motor antes de largar y Morresi fue el mejor representante de la marca en el último escalón del podio, que tuvo a De Benedictis como ganador con un Falcon y a Ramos segundo con un Dodge. Lo más destacable de la fecha fue el accidente sufrido por Oscar Angeletti, ahora sobre un Falcon, al golpear de lleno con una torre de alumbrado después de ser catapultado al encarar un montículo de tierra. Lo espectacular del golpe determinó el retiro definitivo del piloto de Burzaco de las pistas. Esta primera presentación del año en el circuito 12 del autódromo capitalino, el cual estrenaba el nombre de Oscar Gálvez debido a su reciente desaparición, iba a servir como muestra del verdadero potencial de los Chevrolet dado que la mayoría de los coches de esta marca comenzaba a utilizar el beneficio otorgado sobre las relaciones de caja. Roberto Mouras presentaba a María Alejandra Doucet como acompañante, la novedad no era llevar una mujer en la butaca derecha sino que la misma pesaba 38 kilos, esto iba a inaugurar una moda de acompañantes “livianos” entre algunos de los pilotos de punta, todo en pos de contar con un menor peso en los vehículos, justamente el piloto de Carlos Casares se quedó con el mejor tiempo el día sábado y con su serie. Pero lo que nadie tomo en cuenta fue la gran remontada de un joven proveniente de Chacabuco, que con una Chevy azul con pocas publicidades logró doblegar al mismísimo Mouras, Luis Minervino consiguió su primera victoria acompañado en el podio nada más y nada menos que por el casarense y Satriano (foto). Los Chevrolet pretendían seguir imponiendo su poderío en el semipermanente de La Plata, Luis Hernández volvía luego de poner en condiciones su Chevy y ganaba su serie delante de Mouras, Morresi ganaba su parcial delante de otros cinco autos de la marca del moño. Tony Aventín rompía la hegemonía imponiéndose en su serie con su Dodge. En la final quedaba claro que la cosa estaba para un Chevrolet, el primer referencial mostraba a Hernández, Satriano, Mouras y Morresi copando los primeros lugares, pero Mouras estaba decidido a demostrar desde el comienzo que quería retornar a la victoria en el mismo circuito donde había ganado por última vez el año anterior. Aprovechó que su máquina rendía de la mejor manera y a pesar de no largar en las primeras filas rápidamente tomó contacto con la punta, los últimos opositores

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que tuvo el casarense fueron De Benedictis y Marcos, aunque para llevar este ritmo tuvo que ir muy colgado y terminó perdiendo tiempo en una chicana al evitar un despiste. Evidentemente el público estaba esperando por una victoria del ídolo, situación por la cual muchos imprudentes comenzaron a acercarse peligrosamente al pavimento, esto motivó que las autoridades de la prueba decidieran cortar la carrera tres vueltas antes de lo previsto. La victoria llegaba para el tricampeón de Carlos Casares luego de demostrar que tenía un auto netamente competitivo, la punta del campeonato quedaba en sus manos. La primera competencia del año en el circuito de La Barrosa permitió que en las pruebas de clasificación Emilio Satriano marcara el récord de un circuito que históricamente favorecía a los Ford, aunque los Chevrolet no habían estado tan relegados en las últimas presentaciones en este escenario como los Dodge. Según el poleman "la ventaja de la caja se nota en este circuito solamente mientras que el hándicap de 25 kilos es efectivo en todas las pistas". Lástima que apenas duró tres vueltas en su serie. Mouras y Morresi se ocuparon de defender el orgullo chevroletista ganando sus respectivos parciales. Para la final pocos pensaban que alguien pudiera hacerle frente a Mouras y realmente no hubo sorpresas, desde que el semáforo pasó del rojo al verde la punta se tiñó de azul y blanco, solamente Morresi intentó inquietar de alguna manera al puntero, pero duraría solamente cuatro vueltas hasta que tuvo que parar. Oscar Aventín impuso un buen ritmo en los últimos giros lo cual le permitió descontarle cerca de un segundo por vuelta al líder, pero esto no sería suficiente para darle alcance, de esta manera la victoria de punta a punta era para Roberto Mouras (foto), quien lograba mayor ventaja a su favor en el campeonato. Se volvía a pisar la ruta, y había expectativas del público por ver que pasaría en Junín donde la aceleración era fundamental, todos querían saber hasta donde podrían llegar los autos del moño en base a sus ventajas reglamentarias. De acuerdo con la contundencia que lograban los coches de esta marca la dirigencia determinaba que a partir de la próxima carrera los Ford, Torino y Dodge tengan un peso mínimo de 1400 kg, los Fairlane 1475 kg, en tanto que los Chevrolet tendrían un tope de 1375 kg, la medición debía ser con piloto y acompañante a bordo del vehículo, quienes a su vez tendrían que pesar 160 kg como base, en caso de no llegar a este valor se autorizaba completar los kilos faltantes utilizando un lastre. Este último punto surgía para contrarrestar la tendencia de los acompañantes “livianos” a la cual se sumaba Satriano en esta oportunidad subiendo a la butaca derecha al ingeniero Osvaldo Hidalgo quien pesaba solamente 40 kilos. 81 maquinas verificaron en el predio de la cárcel modelo. A partir de los problemas económicos se daba un paso importante al probarse en esta competencia las cubiertas marca Firestone de origen español, las cuales eran mucho más baratas que las habituales Michelin. Como novedad de relevancia se daba el hecho que la empresa Carburando iba a televisar una carrera de ruta en vivo por primera vez en la historia de la categoría, dejando de lado las series, la transmisión se centraba solamente en la final. Las series fueron ganadas por Urretavizcaya, Hernández y Morresi, todos con Chevy. En la final se da la cuarta victoria consecutiva para Chevrolet y tercera para Mouras, quién luego de marcar el récord de seis carreras al hilo con el “7 de Oro” en la década del 70’, hilvanaba esta racha con el “7 de espadas” lo cual le permitía acceder al segundo lugar histórico de ganadores en la categoría (45 victorias contra 59 de Juan Gálvez). Además de varios despistes importantes en la última serie, Oscar Aventín atropellaba un perro a 250 Km/h en la final rompiendo los radiadores, por suerte sin daños para los ocupantes. Regreso a Buenos Aires con todo el TC apuntando a cortar la racha del “Toro”. Se producía una importante novedad al implementarse el uso de cubiertas Faneco con un compuesto más blando, las cuales permitían un manejo más dócil de los autos, motivo por el cual en entrenamientos ya se vislumbraba una importante mejora en los tiempos. Quedaban habilitados los pilotos Guillermo Antúnez y Antonio Bracchia, este último lo hacía a bordo de un Chevrolet que había corrido Nani en 1987. En clasificación lo mejor era para Castellano bajando por casi 2 segundos el tiempo marcado por Mouras en la segunda fecha. Luis Hernández y Osvaldo Morresi ganaron sus series. La final tuvo varias alternativas, pero lo más recordado de esta fecha fueron las últimas cuatro vueltas donde se dio una lucha cerrada entre la Chevy azul del “Pato” y el Falcon naranja del “Pincho” de

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Lobería. El sampedrino defendió el primer puesto al límite de lo reglamentario, pero al llegar a la horquilla Castellano estira el frenaje por fuera y un leve toque entre los autos hace que el Ford pise la tierra y pierda terreno permitiéndole a Morresi llegar primero a la bandera a cuadros. La carrera disputada en San Lorenzo tuvo baja concurrencia, tanto en público como en autos. Morresi y Urretavizcaya ganaron las dos series disputadas, pero la final fue para De Benedictis con su Falcon. Castellano volvió a lucir, tal como lo hiciera en 1985, tasas plásticas en sus ruedas para evitar turbulencias, aunque no pudo probar su eficiencia debido a fallas en su motor. Por tercera vez se desembarca en el autódromo porteño y varios usuarios no-Chevrolet intentaron juntar firmas para que la categoría revea la franquicia otorgada a las coupés de GM respecto de las relaciones de caja, pero había que considerar que desde la modificación en los pesos mínimos se había emparejado un poco la pelea. La final tuvo una largada accidentada donde varios autos quedaron golpeados, esto obligó a parar todo con bandera roja y relanzar la competencia. Luis Hernández tomó la punta desde el comienzo y cristalizó así lo que sería su única victoria en la categoría, escoltado nada menos que por su compañero de equipo Emilio Satriano, quien no hizo pesar su condición de primer piloto dejando en libertad de acción a su coequiper. El TC desarrollaba su novena fecha en el autódromo de Nueve de Julio, un campeonato que tenía a Roberto Mouras en la cima de las posiciones disfrutando de la vanguardia con cierta tranquilidad, aunque no estaba libre de recibir alguna sanción disciplinaria después del toque en el que se viera involucrado en la carrera de Buenos Aires. En esta competencia Osvaldo López estrenaba un nuevo Chevrolet dejando de lado el "agrochivo" original que había resultado bastante golpeado la fecha anterior (foto). La visibilidad estuvo comprometida desde temprano y las condiciones de pista estaban complicadas, la segunda de las dos series corridas vio como protagonista de un espectacular vuelco a la Chevy de Supertap piloteada por Tito Urretavizcaya quien no sufrió heridas de consideración, arribando el piloto de Carlos Casares en el primer lugar. Mouras largaba la final y peleaba la punta hasta que se le aflojó una rueda y se despistó tocándose con De Benedictis. Para asombro de todos, el podio fue ocupado totalmente por usuarios de Ford, con el ganador de la primera serie en lo más alto, el piloto de Lobería Oscar Castellano. Comenzaba la etapa final del torneo, la situación de dominio ejercido por Mouras en la primer parte del año le permitía mantener la punta del torneo a pesar de algunos malos resultados por lo que las diferencias eran cada vez menores y una suspensión aplicada por la ACTC apremiaba al “Toro”, que participaba en esta fecha a partir de una apelación. Desde el comienzo de la carrera en el semipermanente de La Plata se impuso la velocidad del auto azul de Morresi que comenzó a escaparse en la punta, tanto del camino como en los relojes, apenas tres vueltas duraba en carrera la Chevy de Roberto Mouras. El desarrollo de la competencia iba a cambiar cuando llegando a la novena vuelta surgió un imprevisto, una goma rota en el coche del “Pato” que lo haría retrasar y perder todas las chances de ganar. Osvaldo Morresi lograba entrar en el puesto trece sin perder la vuelta después de cambiar la goma, su esfuerzo fue reconocido con el fervoroso aplauso de parte del público tras su paso. Castellano se imponía nuevamente en el camino escoltado por Satriano. La categoría desembarca nuevamente en el autódromo de Buenos Aires donde cuatro Ford clasificaron adelante, aunque Satriano y Mouras se ocuparon de poner las cosas en su lugar para los fanáticos de Chevrolet ganando sus series La final tuvo una lucha cerrada entre el piloto de Chivilcoy y Castellano imponiéndose el oriundo de Lobería sobre el Obispo, esto hacía que el campeonato juntara a Mouras, Castellano y Satriano en menos de 12 puntos entre los tres y en ese orden. Se llegaba a Balcarce por segunda vez en la temporada y en esta oportunidad había varios ausentes, siendo el más importante el líder del campeonato, quien debía pagar con una fecha de suspensión, de esta manera tanto Castellano como Satriano encararon la fecha tratando de sumar la mayor cantidad de puntos posibles aprovechando esta circunstancia. Dos nuevos corredores pasaban a formar parte del TC, uno de ellos era Eduardo Bouvier, quien debutaba con un Chevrolet que había pertenecido a Delconte. Estaba claro que la final seria peleada por los “fierros” de Castellano contra los de Pablo Satriano y en la largada prevaleció Hernández, la punta no tardó mucho en cambiar de dueño, Satriano pasó al primer lugar quedando Hernández

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como “guardaespaldas”, pero éste quedaba fuera de carrera al tener problemas con una goma. Primera victoria de la temporada para Satriano (foto), la necesaria para luchar por el soñado número 1 , clave para aprovechar la ausencia de Mouras y abrirse paso para una disputa mano a mano con Castellano, quien terminó segundo, dado que solamente 6,5 puntos los separaban en la suma del torneo. Se estrenaba un nuevo circuito rutero, esta vez en Lobos, presentado en óptimas condiciones y ante una muy buena cantidad de espectadores que respondieron a la cita para seguir de cerca el desarrollo de la fase final del torneo, regresaba a la competencia Roberto Urretavizcaya luego del accidente en Nueve de Julio, en esta oportunidad lo hacía con una nueva coupé Chevy alistada por el equipo Supertap, luego de la suspensión volvía Roberto Mouras y se ausentaba Osvaldo López dado que no encontraba el rendimiento óptimo para luchar por los primeros lugares y su equipo decidía seguir trabajando en el taller para mejorar. Morresi, Satriano y Hernández se impusieron en sus series marcando un dominio chevroletista. En la final Satriano se hacía cargo de marcar los mejores tiempos y empezar a dominar la competencia desde el inicio, su pelea fue dándose con Morresi quien largaba una fila más adelante, gracias a esto el de Chivilcoy podía manejar mejor las diferencias. Castellano se ubicaba expectante pero tratando de hacer una carrera que le permitiera sumar, en tanto que Mouras parecía haber perdido competitividad en su coche luego del parate. La carrera iba a finalizar una vuelta antes de lo pactado por razones de seguridad puesto que el público comenzaba a acercarse peligrosamente a la pista para festejar la victoria de Emilio Satriano. La punta del torneo quedaba para el de Chivilcoy quien sumaba 195 unidades y le sacaba un punto de ventaja a Castellano, tercero quedaba Mouras con 162, luego Morresi 141 y Hernández 136. Para la final en el semipermanente de Bahía Blanca el favorito era Mouras, quien había ganado la serie más rápida y se veía que contaba con un auto muy veloz en lo derecho pero con una muy buena salida en la zona de los retomes. Castellano y Satriano seguían con su duelo personal pero en este caso batallando por el segundo lugar a pesar de una pasada de largo del de Lobería en una chicana. El motor herido del de Carlos Casares lo dejaba al costado del camino quedando Satriano como escolta de Castellano. Parecía que todo estaba “cocinado” pero empezó a largar humo el motor del puntero y de esa forma debió resignarse y parar a un costado para ver como la carrera le quedaba servida al Obispo. Este año parecía que las cosas se le daban al de Chivilcoy quien llegaba primero a la bandera a cuadros por tercera vez conse cutiva después de esperar 10 fechas por la victoria. En Olavarría ganaban Morresi y Hernández sus respectivas series, y faltando tres vueltas para la bandera a cuadros de la final, y después de varios cambios en la punta, Satriano había superado en los relojes y en el camino a Morresi por lo tanto pasaba a ser el nuevo puntero llevándole una diferencia considerable a Castellano, de esta manera las últimas vueltas sirvieron para ratificar el sólido andar del Chevy verde y blanco hasta cruzar la meta victorioso (foto). La anteúltima fecha se realizaba en el “Oscar Gálvez” compartiendo fecha con el TC2000 y con dominio del Ford de Antonio Aventín en la clasificación. Las series eran ganadas por Osvaldo López, Morresi y Mouras. En el TC2000 ganó Traverso con su Renault Fuego y previo a la largada de la final de TC, algunos “hinchas” tiraron piedras y frutas sobre el Chevrolet de Satriano. La final pintaba para un dominio de los pilotos de la marca del moño, pero después de varios despistes y las remontadas de Aventín, Pernía y Ramos, Satriano arribó en el cuarto lugar pero con el condimento de que Castellano no pudo entrar a la final al retrasarse en su serie por una goma, lo que le daba al chivilcoyano un colchón de 34,5 puntos de ventaja sobre el piloto de Lobería faltando una sola competencia. La definición del torneo tuvo como escenario el semipermanente de Tandil, donde se disputarían dos etapas con suma de tiempos para determinar la clasificación final, 101 tripulaciones formaron parte de la largada. La primera etapa la ganaba Mouras con Castellano en el quinto lugar y Satriano terminando “tranquilo” en el decimoquinto lugar. La segunda etapa tuvo muchos accidentes de importancia, los vuelcos de Aranzana, Saiz,

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Gardinalli y Drivet, donde por este último inconveniente se decide detener la carrera con bandera roja. La gente se volcó a la ruta para saludar a Satriano a su paso y festejar efusivamente este título, el segundo que lograba una coupé Chevy desde su ingreso al TC en el año 1972. Después de tantos años de trabajo, muchas victorias que le dieron alegría y otros tantos abandonos por problemas mecánicos que produjeron amargura y mucho enojo, los hermanos Satriano se llevaban el tan ansiado número 1 para Chivilcoy y bien merecido lo tenían, dado que nunca bajaron los brazos y siguieron peleando hasta lograr la meta máxima. Emilio siempre fue un piloto rápido que no se guardaba nada, su logro tuvo el reconocimiento de todo el parque del TC dado que era respetuoso con sus rivales, siempre jugó limpio y por eso pasó a ser un digno monarca. Castellano se llevaría el subcampeonato y Mouras se llevaría el número 3 para el año siguiente.

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Temporada 1991 Una nueva temporada se iniciaba en el circuito de Santa Teresita, como en todo comienzo había novedades fundamentalmente reglamentarias, lo más importante era que se le quitaban los beneficios en cuanto a la relación de caja a los Chevrolet al igual que el hándicap de 25 kilos menos de peso. Los usuarios de Dodge recibían medio punto más de compresión llegando a un valor de 9:1 igualándolos con el resto de las marcas. La Comisión Directiva de la ACTC decidía no otorgar licencias nuevas para vehículos, de este modo quien quisiera estrenar una unidad debía dar de baja la que estuviera usando o bien adquirir la licencia de otro auto de los que estuvieran ranqueados. Por otra parte a partir de esta temporada se reglamentaba la ubicación de los números en los autos, ahora deberían ir colocados en las ventanillas traseras sobre un fondo negro para poder visualizarlos claramente. El cambio que mayor discusión trajo fue la implementación de un lastre de 15 kilos por carrera ganada, esta medida arrojó comentarios de todo tipo, en su mayoría los pilotos expresaban que ganar más de una vez podía transformarse en castigo, por otra parte muchos daban a entender hasta que punto no sería negocio levantar el pie del acelerador según la circunstancia. En relación a lo deportivo, Mouras y Malisia ganaron sus series, aunque este último rompió el motor al terminar el parcial. Tony Aventín había ganado la serie más rápida y luchó con Mouras hasta pasarse de largo en una curva. Desde el principio hubo problemas con la ubicación del público, lo que obligó a terminar la competencia final tres vueltas antes de lo previsto, otorgándole la victoria al piloto de Carlos Casares. Castellano y Morresi completarían el podio. Otro hecho notable fue el debut de Gabriel Raies en la categoría con un Falcon. Una semana después de ser postergada se llevaba adelante la competencia en el semipermanente platense, esta vez con el debut de Mario Gayraud. A los vehículos se les asignó una chapa identificatoria en su estructura para evitar la participación de autos “truchos”. La organización estrenaba un sistema de largada computarizado, el cual estaba conectado con el de Carburando y se encargaría de hacer partir a los autos exactamente cada seis segundos, y por otra parte la técnica incorporaba un nuevo sistema de control de compresión en los motores, algo que iba a generar algunos problemas luego de la carrera, ya que varios pilotos fueron observados y considerados fuera de reglamento. El podio tuvo a Morresi (foto) al tope seguido por Oscar Aventín y Fabián Acuña, las tres marcas más populares mostraban “paridad” al ocupar los lugares de privilegio, los Torino apenas sumaban tres representantes sin actuaciones relevantes. El primer circuito visitado fue el del autódromo porteño, donde Roberto Mouras presentaba auto nuevo, aunque su equipo llegó con lo justo dado que el coche construido por Gustavo Donadío en Chacabuco arribó al taller de Pedersoli a las 5:30 hs del sábado, luego de cambiarle el motor, purgarle los frenos y pintarle la trompa quedó listo para ir al autódromo a clasificar. Guillermo Antúnez reaparecía luego de su debut el año anterior, lo hacía con su Chevy pintada con los colores del equipo de Satriano, ya que contaba con motorización de Pablo. Esta vez el podio de la final estaría copado por pilotos de Ford con Antonio Aventín en la mejor posición, siendo Urretavizcaya, ganador de su serie, el mejor usuario de Chevrolet arribado en el cuarto lugar. La siguiente cita fue en el circuito de Balcarce, con Osvaldo López ganando la clasificación y su serie, aunque después de pelear los primeros puestos durante la final, faltando una vuelta rompe un neumático y vuelca espectacularmente sin consecuencias personales para los ocupantes. Fue así que Oscar Aventín se encontró con la bandera a cuadros, ganando así la carrera número 800 del Turismo Carretera. La categoría vuelve a los semipermanentes, esta vez le tocaba a Olavarría, donde seguían sumándose nuevas unidades al parque ya que Emilio Satriano ponía en pista un flamante Chevrolet, aspirando a recuperar el terreno perdido en la lucha por la punta porque la coupé campeona lo traía con el paso cambiado. Este auto ya tenía nuevo dueño, el

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piloto local Juan Carlos Spinella. Las series eran nuevamente ganadas por las tres marcas mayoritarias, siendo Minervino el ganador con la marca del moño. La final la ganaba Oscar Castellano con su muy prolijo Falcon, pasando a ser el puntero del torneo. Apenas dos meses atrás se había corrido en Balcarce, pero la repetición de plaza tenía una razón de peso, el festejo de los 80 años de Juan Manuel Fangio. Varios pilotos demostraban tener una motivación especial para obtener la victoria a fin de poder dedicársela al quíntuple, por lo que no sería una carrera más aunque no diera puntaje especial. En el marco de una verdadera fiesta, con la presencia de pilotos históricos como Reutemann y Froilán González, el propio Juan Manuel Fangio se dio el gusto de dar una vuelta por el circuito con su Mercedes Benz para recibir el saludo de todo el público presente en la sierra. Satriano ganó la tercera serie pero se retrasó en la final, y fue Castellano quien finalmente pudo dedicarle el triunfo al balcarceño, seguido por un obediente Lalo Ramos, quien a pesar de tener un auto más rápido no se atrevió a superar al dueño del equipo que lo albergaba. Le tocó el turno nuevamente al semipermanente de La Plata, donde la niebla atrasó el cronograma original. La carrera final tuvo varios cambios de posiciones, pero el abandono de dos autos provocó el bloqueo de una de las chicanas del circuito y el desconcierto de los pilotos al no saber por donde circular. Luego de esta situación se produjo el despiste de la Chevy de Osvaldo Duarte en uno de los retomes, atropellando en su viaje descontrolado a tres integrantes de la seguridad de la ACTC, quienes murieron en el lugar. La carrera se detuvo y se le otorgó el triunfo a Osvaldo Morresi. Casi un mes después la categoría desembarca en Lobos donde 80 autos se presentaron a verificar, se disputaron las series bajo un cielo amenazante, Morresi y Urretavizcaya ganaron sus series con sendas Chevy. Cuando se estaba a punto de largar la final un chaparrón provocó el anegamiento de las banquinas y la formación de charcos sobre una de las rutas, lo que obligó a la suspensión de la actividad. 15 días después se recupera la fecha en el mismo circuito corriendo series y final, Roberto Caparello se mostró competitivo con su Chevrolet desde la mañana, ganando su parcial y también la final, superando a Ramos y a Garrido. Esto fue un premio al esfuerzo para el piloto marplatense, quien demostró que estaba para dar pelea cuando su presupuesto y su medio motor se lo permitían. El 1 de septiembre se decide utilizar nuevamente el autódromo Oscar Gálvez de la Capital Federal, y tras algunas protestas sobre una construcción realizada en la vía de escape del curvón Salotto se decide implementar una chicana que elimina la “S” del Ciervo para reducir la velocidad de entrada a ese sector. En esta competencia debutaría el sampedrino Fernando Iglesias con una Chevy con preparación propia. El “Pato” se encargó de defender los colores de Chevrolet ganando su serie, pero apenas le alcanzaría para un quinto puesto en la final como mejor usuario del moño ante el indiscutible triunfo de Oscar Aventín. Tres semanas después se estrena un nuevo circuito planteado por los municipios de Zárate y Campana donde Morresi y Urretavizcaya volvieron a ser los mejores exponentes de Chevrolet ganando sus respectivas series. El “piloto de la Chevy azul logró imponerse con comodidad en la final sobre Mouras, victoria que lo dejaba en la conversación por el campeonato debido a las últimas malas actuaciones de Castellano. Para cumplir con las visitas a los autódromos se decide utilizar después de 8 años el circuito de San Martín en Mendoza, donde “Cocho” López ganó su serie y peleó los primeros puestos de la final desde el principio logrando su primer triunfo con Chevrolet (foto), en un año donde sufrió un terrible golpe en la carrera de Balcarce, pero tanto él como su equipo demostraron haberse recuperado plenamente volviendo a ser competitivos. Morresi y Minervino completaron el podio para que los simpatizantes del moño disfrutaran a pleno, gracias a este resultado el de San Pedro quedaba a solamente once puntos de Castellano, sacándole veinte de ventaja al tercero Oscar Aventín. Al desembarcar en el semipermanente de San Lorenzo, una vez corridas las series el mejor Chevrolet sería José Malisia al ganar la suya estrenando las trompas que tanto darían que hablar, Ricardo Moreno había comenzado a construirlas para distintos pilotos tratando de aprovechar sus bondades aerodinámicas. La final se detenía nuevamente antes de lo previsto debido a un accidente protagonizado por Luis Miraldi, quien al quedarse sin frenos atropelló a un banderillero causándole la muerte. El ganador sería Oscar Aventín.

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Por tercera vez en el año se visitaba el autódromo de Balcarce con debuts y retornos para la marca Chevrolet, debutaban Sergio Figluolo y Edgardo Bustos, y Juan Carlos Ritacco adoptaba un auto de la marca. Garrido y Morresi ganaban sus respectivas series, y el piloto sampedrino llegaba segundo en la final detrás de Oscar Aventín manteniendo viva la esperanza del título. El TC iba cerrando la temporada y lo hacía lejos de los semipermanentes ruteros, situación generada luego del accidente en San Lorenzo, y para esta oportunidad se elegía un circuito no tradicional, aprovechando la buena experiencia de Morón dos años antes se volvía a pisar una base aérea, en este caso la de Punta Indio. El circuito diagramado no tenia misterios ya que eran dos largas rectas con sendas chicanas a la altura de la mitad del recorrido en cada una de ellas unidas por dos amplios curvones. En la verificación técnica se utilizó uno de los hangares lo cual hizo muy cómoda la tarea de los técnicos, se presentaron a la misma 85 autos. Mouras ganaba su serie y puntearía la final hasta la rotura de una goma, y quien heredaba la punta era Mariano Calamante y no la abandonaría hasta la bandera a cuadros (foto), El “pelado” había estado buscando una nueva victoria en muchas oportunidades pero se había frustrado su chance mayormente por problemas mecánicos, en este caso los fierros aguantaron y demostró que cuando tiene las herramientas es capaz de lograr su objetivo sin cometer errores.

Oscar Castellano llegaba siendo puntero del campeonato a la última carrera en Buenos Aires con una ventaja de 3,50 puntos sobre su tocayo Aventín, mientras que con menos chances estaba Osvaldo Morresi ubicado a 18 puntos, entre estos saldría el nuevo campeón. En base a esta definición la carrera resultaba especial pero pasó a tener mayor trascendencia al producirse el sorpresivo anuncio de retiro por parte de Oscar Castellano, el múltiple campeón de Lobería decidía dejar la actividad luego de esta competencia más allá del resultado que obtuviera. Aventín y Morresi ganaron sus series, y en la final se impuso el piloto de Morón por delante de Castellano, lo que le permitió hacerse de la corona. La rotura del motor de su Chevy privó a Morresi de la pelea (foto) pero le permitió pintar el “3” en sus laterales, Mouras luciría el emblemático “9” en su auto blanco y azul.

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Temporada 1992 De acuerdo al desarrollo del campeonato anterior la Comisión Técnica implementaba pequeñas modificaciones sobre el reglamento, otorgarle a los Dodge una elevación en la compresión de sus motores pasando a tener un valor de 9,7 a 1 mientras que Ford y Chevrolet seguirían con 9 a 1, también se les daría un peso mínimo inferior a las otras marcas en 30 kg. Los Torino eran cada vez menos frecuentes en las presentaciones, apenas tres pilotos corrieron un promedio de media docena de carreras cada uno durante el torneo con ese modelo. En el plano deportivo se reafirmaba la utilización del mismo sistema de lastre implementado en el torneo anterior, 15 kilos por carrera ganada. Se debuta como ya era costumbre en Santa Teresita con una temperatura bastante elevada, Osvaldo Morresi renovaba su apuesta para seguir peleando arriba y se presentaba con una nueva coupé Chevy, lo mismo hizo Luis Hernández. Reaparecía Jorge Puglia con el Chevrolet comprado a Jorge Polanco para alternar la conducción con su hermano Alberto, Polanco lo haría sobre el Chevrolet de “tito” Delconte en semipermanentes y éste correría en autódromos con el mismo coche. Roberto Mouras ganó su serie y gracias a su inteligente planteo de andar con calma al principio y atacar después de mitad de carrera se regalaba la victoria número 48 en la categoría, justamente en el día que cumplía 44 años (foto). No cabía ninguna duda que el trabajo realizado por Jorge Pedersoli y Rodolfo Di Meglio durante el receso daba sus frutos, no haberse tomado vacaciones estaba completamente justificado, ellos no querían descansar hasta obtener el título. El podio lo completó Lavari con Dodge y Acuña con el Ford perteneciente al ahora preparador Oscar Castellano. La Vuelta de Tandil arrancó con el accidente el día sábado de Ramón Aldana mientras probaba su auto, desgraciadamente no tenía ni casco ni los cinturones abrochados y fue despedido del auto encontrando la muerte de manera instantánea. La carrera fue dominada por los Dodge de Landa y Romero, José Malisia fue el mejor Chevrolet ubicado en el cuarto lugar. Esta sería la última competencia que el TC realizaría en este semipermanente. La próxima sería en el renovado autódromo capitalino, ahora privatizado, donde debutaron con Chevrolet Oscar Rama, Carlos García y Alberto Puglia. La final sería ganada por “Lalo” Ramos con un Ford preparado por Castellano, y Mouras terminaría en el cuarto puesto con algunos inconvenientes mecánicos siendo igualmente el mejor Chivo. Para seguir recorriendo el país la categoría decide desembarcar en el remozado autódromo de Allen, en este caso habría un nuevo debutante con la marca del moño, Jorge Eidilstein, dentro del equipo de “Cocho” López. Precisamente López, Morresi y Mouras serían los más rápidos del sábado mostrando el dominio de las Chevy en este circuito, y el que se sumaba a la conversación era Urretavizcaya ganando su serie, pero finalmente Morresi se llevaría la carrera final seguido por López. Para volver a los semipermanentes se elije Junín, reapareciendo Marcelo Polinori y Claudio Abdala con sendas Chevy. Las dos primeras series fueron dominadas por Chevrolet de manera aplastante, la primera por Urretavizcaya y la segunda por Mouras, pero en el momento de la final apenas alcanzó para un quinto puesto de Morresi, distintos problemas mecánicos fueron relegando a los que habían dominado los parciales previos.

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Una nueva Vuelta de Olavarría formaba parte del calendario, en esta oportunidad servía como festejo de los 80 años de Torcuato Emiliozzi. Se daban algunos retornos como los de Osvaldo Duarte, Oscar Alaux y Juan Alberto Occhionero con sus reacondicionadas Chevy. Morresi se impuso en su serie pero su motor se rompió en la final, la cual fue ganada por Ramos, y el veterano Eduardo Rodriguez Canedo defendió los colores de Chevrolet arribando al último escalón del podio. Esta sería también la última vez que se transitaría por este semipermanente a la espera de la construcción de un nuevo autódromo en las afueras de la ciudad. La siguiente cita era en el autódromo de Balcarce, donde la novedad era la utilización del Falcon que había utilizado Acuña hasta la carrera anterior por Juan Alberto Occhionero. Mouras y Morresi ganaron sus parciales demostrando que tenían máquina para pelear en la final, pero Pernía logra imponerse con un gran ritmo en su Dodge y relega al piloto de San Pedro al segundo lugar, mientras que Mouras sufría problemas mecánicos que lo dejaban a pie nuevamente. Se vuelve al autódromo de Buenos Aires y Oscar Aventín muestra un aplastante dominio desde el día sábado. Como nota de color, se muestran dos autos, un VW Carat y un Ford Sierra XR4, preparados para lo que se daría en llamar “TC Turbo”, categoría que esperaba remplazar al TC tradicional, pero con avances muy pobres hasta el momento. Aventín gana su serie y Morresi haría lo propio con la suya, aunque el podio de la final sería todo de Chevrolet. Mouras volvía a ganar después de una ardua lucha con Minervino, que ahora tenía un auto atendido por Alberto Canapino, seguidos por Luis Hernández. Otro detalle interesante fue la participación, por lo menos de la clasificación, de Nathan Jurgen con un Dodge, el último piloto que manejó en carrera al legendario Chevytú, conservado hasta el día de hoy por su familia. Luego de dos presentaciones en autódromos el TC volvía a la ruta para disputar una nueva fecha en el escenario platense, deportivamente se incorporaba una nueva bandera de señalización, la de chicana obstruida, era de color blanco con un circulo verde. Cada vez eran más consistentes los rumores sobre la vuelta de Traverso a la categoría, en un principio se lo nombraba para correr en equipo con Morresi quien le había ofrecido el Chevrolet que dejo vacante a principios de año, y por otra parte también se mencionaba la posibilidad de armar un equipo junto a Miguel Angel Guerra con sendas coupé pertenecientes a Caparello, quien pasaría a ser el responsable de la motorización. Urretavizcaya y Morresi ganan sus parciales pero ambos tuvieron problemas de transmisión en la final, Ganó Pernía seguido muy de cerca por Mouras, quien sumaba buenos puntos y quedaba en la conversación para el campeonato. Se visita por segunda vez el “Juan Manuel Fangio” de Balcarce donde se produce una baja importante, Satriano debía reponerse de un accidente camino a Chivilcoy y no sería de la partida. A pesar de haber logrado el mejor tiempo de clasificación, Morresi llega en la segunda ubicación en la final detrás de un contundente Aventín, quien seguía sumando para el torneo, Mouras gana su serie pero apenas logra llegar cuarto a la bandera a cuadros. El próximo compromiso se realizó en el autódromo de Nueve de Julio, donde Walter Hernández, primo de Luis, maneja el auto que todavía no podía usar Satriano, marcando el mejor tiempo en la primera tanda de clasificación y quedando finalmente segundo detrás de Aventín al finalizar el trámite. Otra sorpresa sería el triunfo del de Nicanor Otamendi en su serie, teniendo en cuenta que era la segunda participación del piloto en la categoría. La final tuvo muchos cambios de puntero, quedando en la última vuelta la carrera servida para Luis Minervino (foto) al mando de su Chevy azul, esta victoria ponía al piloto de Chacabuco entre los postulantes al título. Mouras sufría un despiste tras reventar una goma, aunque aun seguía en el tercer lugar del torneo. La elección del autódromo de San Martín de Mendoza no fue la mejor, ya que debido a la distancia fueron pocos los inscriptos. La final fue monótona, pero el triunfo de Aventín, la segunda posición de Mouras, y el tercer lugar de Minervino dejó a estos protagonistas, junto a Landa, Acuña y Pernía encerrados en apenas 11 puntos en el campeonato, nada estaba dicho todavía. El “Toro” clasificaba primero en la competencia disputada en la Base Aérea de Morón seguido por Morresi, y ambos ganaban sus series. La final debió ser detenida a poco de largar ya que Caparello se llevó por delante a Morresi, quien rompió su embrague y se quedó sin tracción. Ambos autos quedaron destruidos. Después de una nueva largada Landa llegó primero a la bandera a cuadros frente a un aguerrido Mouras, que por exigirse al máximo realizó un trompo en la última vuelta que no le hizo perder la posición de escolta debido a la gran diferencia que habían logrado los punteros. Se vuelve a la ruta para realizar la Vuelta de San Lorenzo donde se destacó la actuación de José Malisia con su Chevy azul y amarillo ganando

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su serie, En la final Mouras abandonaba por problemas en su motor apenas largaba, y al transitar la sexta vuelta se accidenta Osvaldo Duarte con su Chevrolet después de perder una rueda, lo que obligó a detener la carrera. Se relanza y “Pepino” Malisia arriba segundo en la final detrás de Fabián Acuña, quien lograba su primera victoria.

La “Fatídica” Vuelta de Lobos En un domingo soleado arrancó la actividad en el semipermanente de Lobos con 86 tripulaciones que verificaron sus autos. En la primera serie participaban Aventín y Mouras, dos protagonistas del torneo, donde el casarense logró imponerse por una mínima diferencia sobre Romero y su Dodge. Landa ganó su parcial después del abandono de Morresi, y en la tercera serie se produjo una lucha interesante entre los Chevrolet de Malisia y Rodriguez Canedo, superando éste último por apenas 2 décimas de segundo al piloto de Tandil. Se larga la final, y a partir de la tercera vuelta Mouras había rebasado a Aventín y a Romero, con el que peleaba de manera directa en el camino. En el décimo giro de la competencia, el Chevrolet número 9 sufría el estallido del neumático delantero izquierdo haciéndole perder el control del coche y chocando de lleno el lateral izquierdo del auto contra un talud de tierra. La violencia del impacto fue tal que el vehículo literalmente abrazó el talud quedando el lateral hundido hasta donde se ubicaba la butaca de Mouras, provocándole la muerte de manera casi instantánea. En el accidente, también resultó herido su copiloto Amadeo González, quien terminaría falleciendo dos días después. González se desempeñaba como ayudante de mecánica en el taller del motorista Jorge Pedersoli, responsable de la preparación del Chevy de Mouras. La competencia fue suspendida inmediatamente con bandera roja, dando como resultado final la clasificación de la vuelta anterior al accidente, siendo Mouras declarado como ganador de dicha carrera. Roberto Mouras estaba tendido en el piso con un montón de gente alrededor que trataba de hacer lo imposible para reanimarlo, nadie podía creer que ese hombre que estaba ahí era el más ganador de TC por aquel entonces, el máximo ídolo de los fans de Chevrolet y uno de los pilotos más respetados del ambiente. Indudablemente el destino le tenía preparada una jugada inesperada, esa que lo llevó a la inmortalidad y que lo dejó para siempre en el recuerdo de todos los que amamos este riesgoso deporte. Ese silencio punzante que se "escuchó" al anunciar oficialmente las radios la muerte del ídolo es el recuerdo imborrable que dejó el suceso. Los hinchas de todas las marcas del TC sucumbieron ante inmensa y triste noticia. Esa fue su última victoria, nada más y nada menos que la número 50 en el TC, categoría en la que se hizo grande.

La definición del torneo La última carrera fue en Buenos Aires, donde el TC Turbo se presentaba en forma oficial girando a modo de exhibición, evidentemente la categoría no parecía tener futuro dada la demora en presentarse con apenas unos pocos autos, y esta era la última temporada del Campeonato Argentino de Pilotos con las ya cansadas Datsun 280 y Nissan 300. Los recuerdos a Roberto Mouras y Amadeo González fueron permanentes en esta carrera, Eduardo Ramos fue uno de los más destacados al girar con una bandera de Chevrolet en su Ford. Oscar Aventín se dedicó a cuidar el auto durante todo el fin de semana para llegar al final sin roces, Minervino gana la carrera frente a Romero por media trompa, el piloto de Dodge luego reconoció que su corazón quería que ganara Chevrolet en homenaje a Mouras. A Oscar Aventín le alcanzó el quinto p uesto para llevarse el campeonato por 5 puntos sobre Landa. El “Toro” logró mantenerse en el cuarto puesto del ranking anual, lo que indica que de no perder la vida probablemente hubiera logrado su primer campeonato con Chevrolet, su marca preferida.

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Temporada 1993 Esta nueva temporada mostraba una importante novedad técnica en cuanto a los cambios realizados sobre la suspensión trasera de los autos ya que se dejaba de lado el sistema de elásticos para incorporar resortes. En los motores se reducía la compresión de los Dodge pasando a ser de 9,5:1, los Torino usarían un valor similar. Los pesos mínimos sufrían un pequeño cambio ya que Chevrolet y Ford tendrían un valor de 1355 kg mientras que Dodge y Torino deberían marcar 1340 kilos, para efectuar la medida los autos deberían estar con el tanque de combustible vacío pero piloto y acompañante más sus respectivos cascos sobre las máquinas para obtener el valor reglamentario. El dato más relevante a nivel deportivo lo marcaba el cambio en el sistema de largadas, la partida detenida era reemplazada por una en movimiento detrás de un “pace car”, tal vez influenciados por lo visto en Daytona los dirigentes de la ACTC decidieron esta modificación. El movimiento en los distintos talleres fue arduo durante el receso, el principal trabajo sobre los autos estuvo basado en las modificaciones respecto de las suspensiones, por lo tanto los “chasistas” pasaban a ser parte del elenco estable de los boxes aumentando aún más la importancia de su presencia. La apertura del campeonato no se produjo en el tradicional circuito rutero de Santa Teresita sino que se realizó en el autódromo de Balcarce, en los días previos los “chivos” dominaron marcando los mejores registros siendo Minervino el más veloz del viernes seguido por Luis Hernández, Emilio Satriano y Fernando Iglesias. Evidentemente los cambios en el reglamento sumados a la situación económica adversa generaron un número mucho menor de autos presentes en “la barrosa”, verificaron solamente 49 máquinas cuando el parque de la categoría venía promediando cerca de 70 autos por fecha. Mario Gómez llamaba la atención de todos los presentes dado que se presentaba con un Torino color negro que había sido construido por Horacio Castillo siendo preparado por Carlos León en Luján. De alguna manera este “toro” era la esperanza para los seguidores de la marca ya que contaba con un desarrollo importante en cuanto a los motores, se había adaptado una tapa de cilindros compuesta por dos tapas de R18 con árbol de levas a la cabeza, pero duraría poco en carrera. Urretavizcaya clasificaría primero, Morresi y Minervino ganarían sus series. La largada en movimiento de la final favoreció al piloto del Supertap, que después de sortear un desparramo de autos en la sexta vuelta se encaminó a la bandera a cuadros, aunque el comisario deportivo no bajó la bandera oportunamente y la competencia se extendió por una vuelta más. Esta fue la tercera victoria de “Tito” Urretavizcaya en el TC. Ahora sí se corría en Santa Teresita, algunos pilotos más se sumaban al parque que se había presentado en Balcarce. Morresi y Satriano ganaros sus parciales. Urretavizcaya demostraba tener un muy buen auto, pero en la final una falla lo dejó al costado de la ruta. La competencia fue ganada por “Lalo” Ramos, mientras que Miraldi y Morresi llegaron quinto y sexto como los mejores Chevrolet. La categoría desembarcaba ahora en el “Oscar Gálvez” de Buenos Aires donde se respiraba la ausencia del múltiple campeón Mouras, pero Osvaldo Morresi saboreó la revancha que le otorgó haber llegado al triunfo (foto) y el matiz emotivo de la recordación de Roberto, con esos mismos fierros que provenían del motor del Chevy del recordado "Toro" que Jorge Pedersoli trasladó al debutante casco del "Pato" en éste reencuentro profesional con el hombre de San Pedro. Con el detalle de haber sido el encargado de ponerle rúbrica a ese dominio que los "chivos" impusieron el domingo ganando todo lo que se corrió. El “Pato”, “Urreta” y “Cocho” habían ganado sus series. Un mes después, y debido a las suspensiones de carreras de ruta por el mal tiempo se decide regresar al autódromo de Buenos Aires, pero esta vez Oscar Aventín ganaba todo lo que estaba en juego con su Falcon nuevo construido por Tulio Crespi. Si bien Urretavizcaya y Morresi ganaron sus series, el sampedrino tuvo que conformarse apenas con el último escalón del podio en la final. Mientras se esperaba volver a la ruta la categoría volvía a Balcarce, donde Aventín gana su serie y la final, pero con un Urretavizcaya que había logrado la “pole” del sábado y conquistado su parcial, quien finalmente sería escolta del piloto de Morón. Desde el mes de Marzo no se pisaban las rutas y en esta oportunidad había recelo ya que se habían frustrado dos intentos de correr en Bolívar por el mal tiempo, y parecía que La Plata no iba a ser la excepción porque el sábado el cielo estaba amenazante, de todos modos se realizó

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la verificación mientras el panorama mejoraba. La gente del club organizador había trabajado bastante con el propósito de realizar la fecha correctamente, como novedades el circuito ahora presentaba una nueva chicana en la zona anterior al retome y para esta competencia se cambiaba la zona de largada y llegada trasladándolo al camino Costa Sud. Urretavizcaya vuelve a ganar su serie y Satriano haría lo propio con la suya. Durante la final se produjeron varios abandonos, entre ellos el de “Urreta” mientras venía punteando, Satriano sufrió con los frenos pero pudo llegar como escolta de Walter Hernández y su Falcon. El siguiente Chevrolet en la clasificación sería Andrés Kechichián, quien arribaría en el puesto 15, siendo el último piloto con el total de vueltas. El autódromo de Rafaela sería testigo de una de las peores carreras para los usuarios de las Chevy, una competencia que debió pararse con bandera roja debido a un accidente en la segunda chicana del circuito y por algunas desinteligencias organizativas, muchos pilotos cambiaron gomas e hicieron reparaciones en sus autos, cosa que está prohibida en esta condición. El relanzamiento mostró autos ubicados en puestos que no correspondían, ganando finalmente Fabián Acuña por suma de tiempos, 8 Ford en los primeros 10 puestos. Solo 5 Chevy terminaron con el total de vueltas del puntero, Rubén Bulla fue el mejor representante del moño ubicado en el lugar 11. La Base Aérea de Punta Indio recibía a la categoría con un campeonato bastante apretado entre Oscar Aventín, De Benedictis y Morresi, la clasificación mostraba al piloto de Morón en la mejor posición seguido del sampedrino. El “Pato” llegaría primero en su serie pero al pasarse de largo en la chicana fue recargado clasificando en el sexto lugar, Satriano ganaría su parcial aunque su motor no resistiría en la final. Aventín ganaba y De Benedictis llegaba tercero, así quedaban separados por un punto en el campeonato escapados de Morresi. Después de dos suspensiones se disputa en agosto la Vuelta de Bolívar, en esa ocasión se inauguraba el trazado semipermanente que llevaba el nombre del piloto local Jorge Martinez Boero, circuito muy bien presentado. Las series tuvieron a Morresi y Urretavizcaya como protagonistas del lado de Chevrolet. La final tuvo como animadores a Satriano y Urretavizcaya durante los primeros giros, pero “Urreta” sería recargado por pasarse en una chicana y Satriano perdía rendimiento retrasándose, los punteros del torneo quedaban a la vera del camino, lo que hacía que se sumaran otros pilotos a la conversación. “Lalo” Ramos ganó seguido de otros tres Falcon, “Tito” con la Chevy del Supertap terminaría en el quinto lugar. Estaba todo organizado para correr la décima fecha del TC en Lobos pero nuevamente el clima adverso motivó la suspensión, en esta oportunidad ya desde el miércoles anterior a la carrera se supo que la carrera no iba y la ACTC saco de la galera al autódromo “Juan Manuel Fangio” y allí se dirigió la categoría por tercera vez en el año, de esta manera se evitaba perder otra fecha que retrasara el calendario. Morresi clasificó en el segundo lugar y pudo ganar su serie, en la final pudo terminar como escolta de José María Romero y delante de De Benedictis, lo que le permitía sumar buenos puntos. Hacia finales de 1992 Luis Delconte había acercado la propuesta de realizar una carrera especial a la Comisión Directiva y el proyecto se reflotó durante 1993, luego de muchísimas consultas entre pilotos y dirigentes se llegó a cristalizar la idea. La ACTC finalmente encaró esta particular competencia que contaría con la participación de dos participantes por auto. Durante esos años no era muy común que los pilotos corrieran en más de una categoría ante lo cual se pudo ver a varias figuras del automovilismo nacional subidos a un TC. Existía solo un antecedente para este tipo de competencias, en 1968 se había dado una participación por binomios y justamente la carrera se había desarrollado en el autódromo de Buenos Aires. La semana previa a la competencia aportó muchísimas notas de color al ir formándose las parejas, pero sin dudas la mayor expectativa la causaba el retorno del ex-campeón Juan María Traverso, que haría equipo con Osvaldo Morresi (foto) confirmándose su participación apenas cuatro días antes de la carrera, hay que destacar que el "flaco" lo haría por primera vez sobre un Chevrolet. Finalmente Juan Manuel Landa hacía debutar su flamante coupé Chevy dejando de lado el Dodge en tanto que Luis Hernández dejaba los motores

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de Pablo Satriano luego de seis años, ahora sería motorizado por Pedersoli. La carrera se disputaba con la típica clasificación del día sábado y luego dos etapas de 24 vueltas con una final por suma de tiempos el día domingo, entre ambas etapas se procedía al cambio de piloto y reabastecimiento con un lapso de tiempo limitado a 15 minutos. La primera etapa fue ganada por Emilio Satriano acompañado por Guillermo Maldonado, Urretavizcaya sería quinto acompañado de Carlos Marincovich, Traverso sufrió un toque con Aventín y se retrasó terminando en el puesto 11. La segunda etapa la ganó Mariano Calamante, quien manejó el auto de De Benedictis, Maldonado tenía problemas de motor con el auto de Satriano y Morresi llevó su Chevy al quinto lugar después del retraso de Traverso. La suma de tiempos dio como ganador a De Benedictis, segundo clasificó Walter Hernández, quien seguía sumando buenos puntos, tercero Aventín y recién en quinto lugar aparecía el “Pato”. Como datos relevantes quedaban la participación de Traverso después de 10 años en una competencia final, la única participación de Rubén Salerno con Chevrolet, y la primera participación de Mariano Calamante con un Ford. Fue la última participación en el Turismo Carretera de: “Pucho" Sáenz, Carlos Marincovich, Silvio Oltra, "Titín" Fiorda, Oscar Alaux, Jorge Puglia, Rodolfo Speranza, Luis Linares, Jorge Polanco, Néstor Apella y Hugo Mazzacane. Ahora le tocaba el turno a la Base Aeronaval de Morón, donde Aventín lograba la “pole”, pero Satriano y Urretavizcaya lograban ubicarse tercero y cuarto. Ambos pilotos ganaban sus series y pelearon la punta de la final hasta que el piloto de Chacabuco se pasa en la chicana 3 y frena a cero para no ser penalizado y rompe una goma, lo mismo que le sucedería al de Chivilcoy tres vueltas después. Finalmente se impone Walter Hernández seguido de otros cinco Falcon. La vuelta a los semipermanentes se produjo en San Lorenzo con Juan Manuel Landa ganando su serie siendo el mejor Chevrolet en los parciales previos. La final estuvo peleada desde el principio entre varios protagonistas, pero hubo que esperar hasta la llegada de varios de ellos para comprobar que después de 10 fechas volvía a ganar Chevrolet, esta vez de la mano de Luis Minervino, quien superó a “Urreta” sobre el final. El abandono de Morresi lo alejó de la pelea por el torneo, mientras que el tercer lugar de Walter Hernández lo dejaba a solo 4,5 puntos de Aventín. La última visita a los autódromos era al “Oscar Alfredo Gálvez” bajo un clima poco hospitalario, sorprendió Rubén Bulla haciendo el mejor tiempo de clasificación con la Chevy de Delconte. Satriano gana su parcial y pelea la final desde el comienzo, aunque al promediar la carrera pretende entrar al “Salotto” a la par de “Cocho” López y Pernía llevándose la peor parte, ya que sufrió un despiste que lo hizo abandonar. La bandera a cuadros cae primero sobre la trompa de Aventín, pero luego sería descalificado por estar debajo del peso reglamentario, Pernía gana con su Falcon seguido de Osvaldo López con su Chevrolet, completando el podio el ahora puntero del campeonato, Walter Hernández. Las últimas dos competencias fueron en Santa Teresita y Lobos, ambas fueron victoria para “Lalo” Ramos y campeonato para Walter Hernández, logrando la corona con solo 19 carreras disputadas, por otro lado, De Benedictis se quedaba con las manos vacías por segundo año consecutivo.

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Temporada 1994 Comenzaba un nuevo campeonato y era de esperar que hubiera novedades ya que el TC estaba sufriendo cambios en su estructura, el mal clima que lo “encerró” en los autódromos durante la temporada anterior hizo que se pensara en generar autos con mejor rendimiento en ese tipo de circuitos, y al avance en las suspensiones traseras que se había aplicado desde principios de 1993 se sumaban los nuevos neumáticos que se implementarían para este torneo. Varios corredores se hicieron presentes en las pruebas comunitarias realizadas justamente en “la barrosa”, donde el caucho provisto por Faneco arrojó resultados alentadores, aunque la mayoría coincidió en que los coches se iban un tanto de cola, especialmente los Chevrolet. Las características de los rodados indicaban que la goma delantera iba a ser de 10 pulgadas y la trasera de 12, teniendo diferentes diámetros entre las mismas y estarían montadas en llantas de aluminio para permitir una mejor refrigeración. De acuerdo a estos cambios también se modificaban algunos artículos en el reglamento, por ejemplo la trocha delantera de los coches debía ser la original con una tolerancia de 100mm, siendo aplicable tanto a los neumáticos Michelin de ruta como a los de autódromo. La trocha trasera que anteriormente era libre (siempre que los neumáticos quedaran cubiertos por el pasarruedas) ahora quedaría limitada para los autódromos en 2010mm mientras que para los semipermanentes variaba para cada marca. A los Ford se les permitía la apertura automática de la tapa del baúl por depresión del flujo de aire, debiendo estar asistida la tapa por dos cuerdas de acero flexible teniendo un máximo de apertura de 150mm. Desde esta competencia la ACTC incorporaba un sistema de semáforos para la largada, los que estaban conectados a la computadora que cronometraba oficialmente la carrera, de esta forma el inicio de la carrera sería más preciso y sin posibilidad de “avivadas” por parte de los pilotos. La primera fecha se realizaba en Santa Teresita, y los Chevrolet parecía que iban a dar que hablar, ya que Minervino y Luis Hernández ganaban sus series, mientras que Morresi llegaba segundo en la suya. A mitad de la final se producía un incendio en el auto de Alcuáz que obligó a levantar a los que estaban cerca del incidente, mientras que los demás circularon a velocidad de carrera, lo que desembocó en la eliminación de esa vuelta del clasificador. Satriano con su Chevy verde (foto) quedó como el mejor Chevrolet detrás de cinco Ford encabezados por Fabián Acuña. La actividad continuaba en el autódromo de Balcarce con los debuts de Antonio Scenna, Norberto Archanco y Julio Quintana del lado de Chevrolet. Los autos presentes el sábado no generaban una cifra muy importante en el recuento pero se mantenían respecto de la primera fecha, a esto se sumaba la gran novedad que era la presentación de las nuevas llantas y neumáticos que comenzaban a utilizarse desde esta competencia para las carreras de autódromo. Respecto de este tema la mayoría de los pilotos coincidía en que la durabilidad de los mismos era notable ya que finalizada la carrera las gomas se mantenían en perfecto estado, el comentario que más se escuchó por boxes era que los autos se mostraban más estables a la hora de aplicar la potencia al piso. Morresi clasificó segundo y ganó su serie, pero el campeón se llevó todo lo que había en juego, Walter Hernández le sacó el jugo su Falcon verde con el “1” en sus laterales.

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La tragedia se hace presente en el semipermanente de La Plata Bajo un buen clima se desarrollaron las tareas previas a la competencia, la organización había dejado muy prolija la zona de los boxes con el armando de dos carpas, una para el periodismo y otra para hacer la verificación técnica de los coches. Luis Hernández se presentaba con el auto de Roberto Caparello. Morresi y Satriano ganaron sus series con relativa comodidad. Luego de un retraso por motivos comerciales comenzó la competencia final, que inmediatamente pasó a liderar Osvaldo Morresi seguido en los relojes por Acuña, Ramos y Walter Hernández. No había dudas que el puntero no tendría quién le discutiera el liderazgo ya que vuelta tras vuelta aumentaba su ventaja, para colmo Acuña y Ramos estuvieron a punto de tocarse durante el segundo giro, y de esta manera el escolta pasaba a ser el actual campeón. En el cuarto giro se produjo un espectacular vuelco protagonizado por “Lalo” Ramos en la zona anterior al ingreso de la primer chicana, y tanto los banderilleros agitando la bandera blanca (presencia de ambulancia en pista) como los auxiliares que atendieron a los tripulantes actuaron de manera impecable, por fortuna no hubo que lamentar más que los fierros rotos. La carrera continuaba y Morresi estaba cada vez mas escapado, en la novena vuelta la diferencia con su escolta Hernández era de 10 segundos, pero durante el tránsito de la décima vuelta sucedió lo inesperado, el piloto sampedrino venía en punta, cuando su auto preparado por Jorge Pedersoli, dobló la cerrada horquilla que conectaba el tramo de la Ruta 36 con el Camino Costa Sud, y así la Chevy aceleró a fondo hacia su destino… Un talud de tierra la frenó de golpe luego de una brusca salida de pista tras pisar una mancha de aceite en la chicana 5 del circuito, la desaceleración y el impacto brutal hicieron el resto... Todo, casi calcado con el accidente de Roberto Mouras quince meses atrás. Inmediatamente ocurrido el golpe se mostró bandera roja y se desplegaron los distintos sistemas de rescate, nuevamente el ambiente se sacudía con semejante accidente y lo que se temía sucedió, la tripulación del Chevrolet número 5 había pasado a la inmortalidad. El "Pato" quedaba como ganador post-mortem de la carrera, donde irónicamente se venían dando los resultados como para ubicarlo primero en el certamen. Osvaldo Morresi murió ese mismo domingo a las 16 horas por un paro cardiorrespiratorio, mientras que Jorge Marceca, su acompañante, falleció dos días después.

Un nuevo alejamiento de las rutas Nuevamente el TC se vio alejado de las rutas a partir de la trágica carrera de La Plata, el día 7 de abril se produjo una reunión en la ACTC donde 116 pilotos y ex-corredores se hicieron presentes para delinear el futuro de la categoría afectada por este desgraciado suceso. Tanto el gobernador de Buenos Aires, Eduardo Duhalde, como el Secretario de Deportes de la Nación, se mostraron preocupados por la situación. Al quedar prohibidas las competencias en ruta abierta por una resolución, aunque de manera transitoria, debieron buscarse nuevos circuitos. En la reunión surgieron nuevas propuestas para semipermanentes, por otra parte el trazado de Nueve de Julio seguía sin poder repavimentarse por cuestiones económicas, lo cual limitaba las plazas disponibles. A partir de esto surgió la propuesta de escenarios “permanentes” donde sin llegar a ser autódromos se cumplieran las normas de no tener entradas de campos, alcantarillas, puentes o columnas de alumbrado a su alrededor. También se pensaba en utilizar circuitos dentro de los aeródromos como alternativa, finalmente se votó a favor correr en autódromos y circuitos permanentes. Sumando todo esto y gracias a la evolución técnica de los autos se hizo

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posible pensar en la participación del TC en un circuito corto después de muchos años, en este caso visitando nuevamente la provincia de Córdoba donde no corrían desde 1988. A pesar de todo hubo una muy buena cantidad de espectadores en el autódromo de Río Cuarto, incluso por el excesivo costo de las entradas. Respecto a lo deportivo, los Ford fueron a los que le cayó mejor el nuevo neumático consiguiendo mejor tracción en lo trabado de los autódromos, y Walter Hernández lo demostró ganando serie y final. Satriano fue el mejor defensor de Chevrolet ganando su serie y arribando como escolta del piloto de Nicanor Otamendi, el segundo mejor representante del moño fue Armando Ciccale en el décimo lugar. Una nueva visita al trazado balcarceño donde el público no acompañó como era habitual, el dominio de Walter Hernández y la supremacía demostrada por los Ford generaban una desigualdad que hacía pensar a los directivos de la ACTC en otorgar algún beneficio reglamentario fundamentalmente a los Chevrolet. La marca de General Motors venía golpeada luego de las trágicas desapariciones de Mouras y Morresi, pero por esos días se ratificaba algo que causaría bastante revuelo en la órbita teceísta, era el regreso de Juan María Traverso sobre una Chevy preparada por Pedersoli, quien también preparaba su Peugeot 405 de TC 2000. En la final se imponía nuevamente Hernández, pero esta vez secundado por Fernando Iglesias como el mejor Chevrolet, aunque esta vez hubo cinco Chevy entre los mejores 10 clasificados. En su visita al óvalo rafaelino el TC sufrió un retroceso en el número de participantes volviendo al promedio que parecía ubicarse entre los 40/50 autos por carrera. Satriano logro el mejor tiempo el sábado y los Dodge se acercaban a los primeros lugares, respecto a Torino, solo Mario Gómez utilizó un auto de la marca clasificando en el lugar 43 sin poder largar su serie. Cada parcial fue ganado por una marca distinta y esto indicaba que la final quedaba abierta para cualquiera, pero Emilio Satriano y Fernando Iglesias se ocuparon de pelear toda la carrera intercambiando el primer puesto varias veces, imponiéndose el sampedrino por primera vez en la que sería su única victoria con la marca del moño en su trayectoria en la categoría (foto). Urretavizcaya ocupó el tercer escalón de un podio totalmente “Chivo”. Finalmente el autódromo de Buenos Aires se encontraba listo para recibir al TC luego de las obras de remodelación realizadas en vistas al retorno de la Fórmula 1 Internacional, y para sumarle mayor interés a la fecha se producía el anunciado retorno de Juan María Traverso sobre una prolija coupé Chevy violeta construida por Jorge Pernigotte, quien se encargaría de la puesta a punto del chasis, mientras que la motorización era de Jorge Pedersoli. Juan Manuel Landa le cedía su auto a Carlos Garrido que luego del accidente en Rafaela había destruido el suyo, si bien no anunciaba su retiro definitivo, se sabía que el "gallego" estaba a un paso del mismo. En las series dominaron los Ford y la final fue ganada por De Benedictis, “Tito” Urretavizcaya fue el mejor Chevrolet terminando en el cuarto lugar después de hacer un trompo cuando marchaba segundo faltando dos vueltas para el banderazo final. Walter Hernández seguía liderando cómodamente el torneo. Debido a la buena experiencia en Río Cuarto, la ACTC decidió regresar a esta ciudad para cumplimentar la octava fecha del año. Traverso no estaba conforme con su clasificación, pero era cuestión de trabajar para mejorar el auto que presentaba los problemas lógicos en un coche nuevo, más teniendo en cuenta que era un desarrollo completamente novedoso y no una "copia" de los Chevrolet que se construían en ese momento. Se producía el debut del piloto Roberto Basilio Del Bo, representante de Canals, que contaba con experiencia en categorías zonales del sur de Córdoba, y lo hacía alquilándole el Ford a Jorge Oyhanart. Satriano seguía siendo el mejor representante de la marca ganando su serie y manteniendo un buen ritmo sobre la pista mojada que presentó la final. Traverso hizo una gran remontada bajo la lluvia hasta llegar al segundo lugar, pero el roce con los rezagados le provocó un despiste que lo dejó fuera dela pelea. El piloto de Chivilcoy logró a base de un fino manejo quedar como escolta del amplio dominador del año, Walter Hernández. La falta de escenarios para albergar al TC era una realidad, y al no poder usar el autódromo de Buenos Aires o el de Nueve de Julio, no quedaba más opción que repetir otra fecha en Balcarce. Esta vez el “Obispo” dominó el sábado en clasificación y el domingo en su serie, aunque ya Traverso demostraba que su auto iba a dar que hablar

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ganando por primera vez un parcial con la marca del moño. Satriano ganaba con comodidad la competencia final hasta que faltando dos vueltas su motor dijo basta, ya que no pudo soportar las casi 10.000 rpm que necesitaba imponer para lograr el ritmo. Ramos heredó la punta seguido por la Chevy violeta de Ramallo, la cual arribó con un problema en el diferencial que no le impidió ocupar el segundo escalón del podio. Tres semanas después se disputaron las “2 Horas del TC”, que a diferencia de la edición anterior, el reabastecimiento y cambio de piloto se harían en plena carrera. La clasificación mostró a Emilio Satriano, acompañado de Edgardo Lavari, y a Juan María Traverso, acompañado de Miguel Angel Guerra como primero y segundo respectivamente, seguidos por 10 Ford. El primero de esos Falcon era el de Fabián Acuña, acompañado de un debutante que provenía de la Fórmula Renault, un tal Guillermo Ortelli… La primera parte de la final fue dominada por Traverso hasta la entrada a los boxes, La segunda parte fue una lucha entre los Falcon de Acuña al mando de Ortelli y Fineschi sobre el auto de Hernández, imponiéndose finalmente el piloto de Salto. Traverso ocuparía el último escalón del podio, Satriano arribaría sexto siendo el último piloto con el total de vueltas del puntero. Después de seis meses el TC volvía a pisar un escenario rutero, como era de esperar todos los ojos estaban puestos en la seguridad por lo tanto el Bolívar Automóvil Club trabajó mucho para dejar el semipermanente en las mejores condiciones. Más allá de la expectativa, el mal clima reinante durante la semana previa a la competencia seguramente desalentó al público que fue bastante escaso teniendo en cuenta el retorno a las rutas. Una ausencia notoria fue la del campeón Walter Hernández, quien se había manifestado en contra de volver a correr en semipermanentes, y a pesar de estar puntero del torneo mantenía su postura. En esta competencia reapareció Julio Colabello estrenando una coupé Chevy. Traverso fue el gran dominador del fin de semana logrando ganar su serie y ocupando el mejor lugar en el podio, su primera victoria en una final con Chevrolet (foto) después de haberlo hecho con Torino y con Ford. Dos semanas después se utilizaba el semipermanente de Santa Teresita con Urretavizcaya y Minervino ganando sus series frente al sorpresivo abandono del último ganador por problemas de motor. La final fue ganada por Acuña seguido por Ramos y De Benedictis, quedando Garrido como el mejor Chevrolet en el quinto puesto. La ausencia de Walter Hernández en las dos carreras de ruta hizo que la gran diferencia que había logrado en el torneo se redujera notablemente frente al avance de Acuña y Ramos. Lamentablemente hubo que lamentar la muerte del piloto Osvaldo Sasso, que al terminar su serie sufrió un infarto y fue trasladado de urgencia a Mar de Ajó, donde se constató su deceso. A falta de autódromos se corrió en la Base Aeronaval de Punta Indio con Satriano ganando la clasificación del sábado, aunque no le pudo ganar la serie a Traverso quedando como escolta del ramallense, el resto fue todo de Ford. De Benedictis ganó la final seguido de la Chevy violeta. Con la buena experiencia de esta base aérea se decide probar suerte en Campo de Mayo, aunque los riesgos eran muchos debido a la cercanía del público al camino y el mal estado del mismo, estas condiciones determinarían que esta fuera la única visita a este escenario. Traverso ganó su serie y se impuso en la final desde el mismo comienzo, Satriano fue escolta del ramallense después de una lucha durante toda la carrera con De Benedictis. Hernández perdía la punta del torneo al no participar de esta competencia tras haber sido sancionado por negarse a competir en los semipermanentes. Satriano se llevó todo lo que había en juego el fin de semana de la anteúltima competencia realizada en el autódromo de Balcarce, quedando a apenas 4 puntos del nuevo líder De Benedictis, teniendo que esperar a Buenos Aires para definir el nuevo campeón. Llega la definición en el “Oscar Gálvez” de Buenos Aires, donde Oscar Aventín pone en pista una Chevy con la que participaría la próxima temporada, y para apoyar a la hinchada del moño ante la pérdida de sus máximos ídolos. Satriano decide pelear el título desde el comienzo, pero no tiene una buena clasificación y rompe el motor en su serie, lo que lo deja con las manos vacías muy temprano. Traverso gana su parcial y corre de manera cautelosa la final ante el comienzo de una imprevista lluvia esperando los despistes de los que marchaban en punta para llegar primero a la bandera a cuadros, seguido por “Lalo” Ramos quien llega con sus ruedas totalmente bloqueadas y pega contra el paredón de boxes a poco de cruzar la línea de meta consagrándose campeón, ayudado por los problemas sufridos por sus competidores directos. De Benedictis se quedaría nuevamente con el subcampeonato.

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Temporada 1995 En base a lo experimentado durante la temporada anterior se volvía a modificar el reglamento, hubo alteraciones en el sistema de suspensión, permitiendo corregir el anclaje de los tensores de la parrilla inferior delantera. También hubo modificaciones en lo aerodinámico, permitiendo la utilización de un spoiler trasero montado sobre la tapa del baúl con tres anclajes que permitirían la regulación. En cuanto a la transmisión seguía especificándose la caja de 4 velocidades y marcha atrás de marca u origen libre, no se permitían las de tipo secuencial pero se liberaron las relaciones, algo que muchos pilotos criticaron porque consideraron que favorecería a los equipos de mayor presupuesto. Una importante novedad en cuanto a la motorización era la posibilidad de que los usuarios de Dodge tuvieran una alternativa para el Slant Six habilitando el uso del motor Chrysler 4.0 L que equipaba a las unidades Cherokee. Se fijaron nuevas relaciones de compresión y pesos para cada marca. Se prohibía cualquier sistema electrónico o no que permita el avance o retraso del motor en marcha y se permitía el encendido sin distribuidor. Se aceptaban llantas de cualquier marca con un peso mínimo de 5 kg las delanteras y 7kg las traseras y quedaba prohibida la utilización del sistema de adquisición de datos durante los días anteriores y el mismo día de la disputa de una competencia. Las finales se comenzaron a ordenar por posición en las series y no por tiempo total, siendo el primer lugar ocupado por quien ganaba la serie más rápida. El escenario de apertura volvió a ser Santa Teresita, en el cual hubo varias novedades, Rubén Luis Di Palma apostaba una vez más al Torino utilizando el desarrollo que había venido llevando adelante la gente de Rectificación Luján con Carlos León a la cabeza junto con Mario Gómez, el motor con dos tapas de R18 unidas. Omar Martinez se sumaba al equipo Trepat, Enrique Mansilla utilizaba el Chevrolet de Roberto Caparello, Roberto Urretavizcaya pasaba a manejar el Falcon de Osvaldo Lynn y el equipo Supertap anunciaba el retiro de la actividad poniendo en venta sus dos autos. José Ciantini se subía a la Chevy ex-Landa, mientras que Luis Minervino ponía en pista una nueva unidad después de la que utilizó para debutar en 1988. Emilio Satriano cambiaba de sponsor y dejaba de lado el color verde que lo acompañó durante casi toda su trayectoria, y el campeón no se hacía presente por problemas personales. Minervino ganó su serie y fue el mejor Chevrolet llegando como escolta de Acuña y su Falcon en la final, el tercer escalón del podio lo ocupó Satriano. Luego de esta competencia se eligió el autódromo de Balcarce, donde empezaron a disminuir la cantidad de autos, muy pocos Dodge y apenas un Torino. Traverso hizo el mejor tiempo el sábado y ganó su serie con su Chevy violeta con el número 6, pero solo pudo llegar como escolta de De Benedictis en la final seguido de Satriano. Un hecho que preocupó a todos fue el golpe de Gustavo Mancuso, quien destruyó su auto a la salida del puente, siendo internado junto a su acompañante con heridas de consideración. Durante la verificación de los autos en el semipermanente de Bolívar ya se notaba la ausencia de los pilotos en el recinto, quienes dejaban en manos del equipo este trámite, perdiendo el contacto con el público, salvo honrosas excepciones. Julio Colabello volvía a participar sobre su Chevy preparada por los hermanos Nóbile. Satriano ganaba su serie y otros usuarios de Chevrolet mostraban buenos parciales, pero la final fue ganada por Urretavizcaya con su Falcon naranja seguido por otros tres Ford, el mejor Chevrolet sería Oscar Aventín (foto) con la Chevy que hiciera debutar en la última carrera de la temporada anterior. Traverso y Satriano abandonarían por roturas en sus motores. Para la fecha disputada en el autódromo de Río Cuarto se provocaba un cambio que si bien no generó mucha polémica de modo explícito no fue visto con buenos ojos por los preparadores, la modificación se trataba de la quita del alerón trasero y de la libertad para relacionar la caja en los autos de la marca Ford. "Cocho" López y Traverso afirmaban que lo ideal sería tratar el problema de los motores 250 basado en el alto régimen de giro en lugar de limitar a las otras marcas. Di Palma no lograba ser competitivo con Torino y el desarrollo del motor con tapas R18, pero la comisión técnica aportaba una variante al otorgarle la posibilidad de que estos autos también pudieran incorporar el motor Cherokee de American Motors que se había habilitado para los Dodge con lo cual se abría un nuevo panorama. Traverso ganó todo lo que hubo en juego, clasificación, serie y final, el podio se completó con Fernando “Pichi” Iglesias y Minervino, un domingo todo de Chevrolet.

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La primera presentación del año en el autódromo capitalino fue motivo de numerosas pruebas previas, el apellido más resonante fue Di Palma ya que Patricio, hijo del "loco" Luis, marcaba el mejor registro entre los postulantes a ingresar a la categoría, el arrecifeño contaba con experiencia en el Supercart y participaba con el Chevrolet de Roberto Caparello. Los pilotos que corrían con Ford elevaron un petitorio para que se revea el uso del deflector trasero, dentro de las razones indicaban que aportaban una mayor seguridad en el manejo de los vehículos, de modo que se procedió a una habilitación "parcial" por esta carrera, cosa que pasaría a ser definitiva luego de esta competencia. Minervino, Garrido y Satriano ganaron las series con sus Chevy. Satriano rompía el motor a poco de largar, y la final fue una lucha mano a mano en tre Traverso y Minervino, siendo el piloto de Chacabuco y su auto rojo quien llegó en el primer lugar delante del “Chivo” violeta, Urretavizcaya ocupó el último escalón del podio. Se decide volver a Bolívar, donde Di Palma hacía debutar su Torino con el motor Cherokee, aunque sin buenos resultados. Traverso y Miraldi ubicaban sus Chevrolet al tope de la clasificación en sus series, pero para la final se volvía a imponer “Urreta” con su Falcon, mientras que Traverso se ubicaba segundo, asegurándose así mantener la punta del torneo sin cargar los kilos que otorgaba la victoria. La participación en el equipo de Berta de TC2000 le dio al ramallense una idea más profesional en lo que se refiere al armado de un equipo, cosa que no se veía todavía en el TC, lo que le permitía armar una estrategia anual sin pensar solo en ganar carreras. La Vuelta de Bolívar sería la última presentación de Bressano y su Fairlane. Luego de nuevas reuniones se concluyó que hasta fin de año no habría nuevos cambios reglamentarios, para ello se les devolvió la libertad de relacionar la caja a los Ford, pero se le otorgaba medio punto más de compresión a los Chevrolet, que ahora tendrían 10:1 como tope. Así se llegó nuevamente a Balcarce, donde decide regresar a la competencia De Benedictis después de un retiro tácito, el necochense sufrió un múltiple vuelco en la clasificación que lo hizo golpear contra la sierra terminando él y su acompañante con varias contusiones, la larga rehabilitación lo obligó a concentrarse en la preparación de motores y terminar abruptamente su carrera como piloto. Satriano volvió a demostrar lo bien que le cae el circuito “Juan Manuel Fangio” logrando clasificar adelante el sábado, ganar su serie y la final de manera contundente (foto), Traverso hizo lo propio en su parcial pero rompió el motor en la competencia definitiva. Carlos Garrido llegaría segundo y Minervino tercero, acercándose a la punta del torneo que todavía conservaba el piloto de Ramallo. Después de 3 años la categoría vuelve al ahora remozado autódromo de Nueve de Julio, donde Urretavizcaya logra clasificar primero, ganar su serie, e imponerse en una final. Traverso se impone en su serie, pero un roce con el piloto de Chacabuco lo retrasa hasta que su motor no aguantó la remontada y debió abandonar. El triunfo de “Urreta” lo deja como nuevo puntero del campeonato anual, quedando Minervino y Traverso como sus seguidores apenas separados por medio punto. Por tercera vez se desembarca en el autódromo porteño donde Minervino logra el mejor tiempo el día sábado, Oscar Aventín gira pero decide retirarse con su Chevy al no estar de acuerdo con su desempeño. Satriano y el de Chacabuco ganan sus series, pero la final sería para la Chevy roja, seguido por Traverso, quien se dedicó a mantener el puesto de escolta, y tercero sería Satriano. Con estos resultados, más el abandono de Urretavizcaya, el nuevo puntero del torneo era el ganador de la carrera, Minervino. Continuando con la idea de realizar competencias por binomios durante tercer año consecutivo se sumaba la variante de las 200 millas en Rafaela, dentro de las características especiales que mostraba esta carrera estaba el cambio de pilotos y todos los autos deberían entrar como mínimo dos veces a boxes para reaprovisionar combustible y cambiar las cuatro gomas. En esta oportunidad varios competidores, habitualmente titulares, optaron por unir fuerzas con otro corredor para poder sobrellevar los gastos y tener mas chances de pelear adelante. Rubén Luis Di Palma hizo dupla con su hijo Patricio sobre el Chevrolet de Caparello, el ex-campeón anunciaba que próximamente dejaría de lado al Torino para subirse al Chevy que anteriormente venía corriendo Rubén Bulla. Osvaldo López hizo el mejor tiempo de clasificación acompañado por Francisco Mayorga, quien peleó la punta la primera parte de la carrera hasta que se rompió el motor, Garrido acompañado de Calamante heredaron la punta pero increíblemente se quedaron sin combustible, Miguel Angel Guerra, quien acompañaba a Traverso se dedicó a puntear cuidando todos los detalles. Raúl Sinelli, acompañado en su Falcon por Walter Alifraco lideró hasta que se retrasó por la

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rotura de un neumático. Para ese entonces fue Traverso quien pasó a liderar hasta la bandera a cuadros. Solo Traverso y Sinelli terminaron con el total de las vueltas, “Lalo” Ramos terminó tercero a una vuelta del líder. Ahora le tocaba el turno a las “2 Horas del TC” en el “Oscar Gálvez”, Traverso lograba el mejor tiempo de clasificación junto con Guerra, segundos quedaban Minervino y Sala, y terceros quedaban Satriano y Fernando Iglesias. Primero Guerra y después Traverso, se encargaron de mantenerse siempre al frente optimizando las paradas en boxes, solo siendo asediados, primero por Martinez y Fineschi hasta que se quedaron sin nafta, y luego por Fernando Iglesias con el auto de Satriano en las últimas vueltas. Ganó Traverso seguido de Satriano y tercero terminaría Luis Delconte a base de estrategia. El ramallense recuperaba el liderazgo en el torneo mientras Urretavizcaya quedaba bastante alejado debido a inconvenientes mecánicos en las últimas carreras. Otra cita en Balcarce vio a Omar Martinez hacerse con el 1 en clasificación ya que los referentes de Chevrolet tuvieron problemas en sus plantas motrices. El día domingo fue todo de Chevrolet, ya que Traverso, Minervino y López ganaron sus series. La final fue un monólogo de la Chevy violeta escoltada por Minervino y López, pero se decidió analizar el combustible de los punteros por segunda carrera consecutiva, donde los 3 primeros presentaron anomalías respecto a la nafta provista por la categoría, lo que desembocó en su desclasificación. La carrera sería ganada entonces por Carlos Saiz sobre un Falcon. El regreso al autódromo de Río Cuarto mostró una gran cantidad de participantes, donde se destacaba el retorno de René Zanatta sobre un auto nuevo del reaparecido equipo Supertap, quien además de lograr una buena clasificación ganó su serie. Traverso lograba el mejor tiempo del sábado, pero comete el error en su serie de hacer la chicana después de la largada, cosa que se debía hacer luego de la primera vuelta, debiendo remontar desde el último lugar y llegando finalmente quinto. Minervino ganaba la última serie. Zanatta rompe su motor mientras peleaba los primeros puestos, Minervino y Traverso quedarían segundo y tercero respectivamente, ganando una final por primera vez Omar Martinez sobre un Falcon del equipo Trepat. El autódromo de Nueve de Julio ve a Traverso nuevamente como el mejor del sábado y Minervino sería el único Chevrolet en ganar una serie. La final fue ganada por un contundente Traverso seguido por Omar Martinez y Minervino. Con estos resultados, la lucha por el campeonato se definiría entre dos Chevrolet, Traverso y Minervino. La penúltima fecha se llevaba a cabo en Punta Indio, Satriano lograba el mejor tiempo del sábado y ganaba su parcial quedando muy bien posicionado para la final, pero no pasaría la revisión técnica por anomalías en el combustible. Minervino pudo descontarle algunos puntos al poderoso equipo “OCA” arribando como escolta del ganador “Lalo” Ramos pero no le alcanzaría. Traverso llegaba en la cuarta posición sumando los puntos necesarios para consagrarse campeón faltando una fecha. Un hecho que hubo que lamentar fue la muerte de un camarógrafo que quedó en la trayectoria del auto descontrolado de Antonio Scenna, falleciendo minutos después del impacto. Se llegaba a la última fecha en el autódromo capitalino, donde hubo dos debutantes como pilotos titulares, Hablamos de Guillermo Ortelli sobre el Falcon de la peña Olaford y Marcos Di Palma sobre el Dodge de la Autopeña Tapiales. Garrido ganaba su serie con su Chevy blanca, mientras que Traverso y Minervino hacían lo propio en sus parciales. Al largar la final quedaba como puntero Minervino seguido de Satriano, quienes mantuvieron posiciones hasta que promediando la carrera al motor del piloto de Chacabuco dijo basta y quedó a un costado del camino, luego de esa situación, Traverso logró adelantar al de Chivilcoy con un auto muy bien puesto a punto y con gran velocidad en el curvón, dejando así a Satriano segundo y a Osvaldo López tercero. Traverso se coronaba campeón por cuarta vez en la categoría, pero por primera vez con Chevrolet. Fue evidente que la profesionalidad de su equipo fue demasiado para el resto, aunque Minervino logró pelearle con una estructura muy inferior a la escuadra violeta.

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Temporada 1996 Con Santa Teresita como única fecha rutera se abrió la temporada, ya se iba pensando en el alejamiento definitivo de los semipermanentes pero no había anuncios oficiales al respecto. Los cambios reglamentarios no fueron muy importantes para este torneo, solamente se les redujo medio punto de compresión a los Chevrolet. La mayor modificación vino por la parte deportiva ya que se decidió ampliar el lastre para penalizar a los más veloces de modo que los tres pilotos que subieran al podio cargarían 30 , 20 y 10 kilos respectivamente , por supuesto que la mayoría de las voces se manifestaron en contra de esta medida siendo el campeón Traverso el que se convertiría en el mayor opositor a la misma , manifestando abiertamente su decisión de ganar o levantar el pie del acelerador para ceder posiciones dado que según sus cálculos era mejor ser cuarto que subir al podio sin triunfar , esto siempre y cuando se quisiera pelear por el título. Otro cambio de importancia estuvo puesto en los neumáticos, por primera vez se dejaban de lado los Michelin XWX en un semipermanente para calzar los NA que se empleaban para autódromos, el costo de cada juego estaba en el orden de los 700 dólares. Respecto a los pilotos, Guillermo Ortelli y Omar Martinez seguían con Ford pero intercambiaban equipo respecto al año anterior, José Luis Caram y Juan Carlos Giacchino pasaban a competir con sendas Chevrolet. También se hacía presente como piloto Oscar Aventín para llevar de acompañante en la Chevy a Juan Manuel Deambrosi que estaba próximo a debutar en la categoría con ese coche. Las series de la primera competencia del año en Santa Teresita fueron ganadas por los mejores representantes de la marca del moño de acuerdo a como se había terminado la temporada anterior, Traverso, Minervino y Satriano, ahora con nuevos colores. Desde el comienzo Traverso mostró el camino sobre Minervino, si bien el "flaco" había declarado no querer ganar al inicio del torneo para no cargar kilos en pista demostraba lo contrario, pero terminó perdiendo la punta al entrar pasado en una de las chicanas cuando se habían recorrido 8 vueltas, "Patita" terminó ganando (foto) y Urretavizcaya fue su escolta. A pesar de llegar en tercer lugar, el campeón salió favorecido ya que a esa altura el motor de su Chevrolet mostraba una falla. De acuerdo a la evolución tecnológica que iban presentando los autos, el departamento técnico de la ACTC estrenaba un nuevo elemento de medición con el cual podrían controlar el chasis, verificar las parrillas de suspensión, posición de caja de dirección, altura y posición del motor al igual que altura de techo y piso en los autos. Para la segunda fecha en Balcarce se analizaron 9 vehículos y la idea de Carlos Marchese era verificar todo el parque para indicar los cambios que fueran necesarios en aquellos autos que pudieran presentar alguna diferencia, de modo que se pudieran implementar estos controles al final de cada competencia como algo regular. Hubo debutantes en esta competencia como el campeón del Super Turismo 3000 Cristian Satriano que participaba con la Chevy que había dejado vacante su tío Emilio, en tanto que Juan Manuel Deambrosi, hijo del presidente de la categoría, se subía a la Chevy con la cual había participado Oscar Aventín en

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Santa Teresita. Las series fueron ganadas por Minervino y Emilio Satriano por parte de Chevrolet, siendo Guillermo Del Barrio con la única Dodge con motor Cherokee el ganador del tercer parcial. A esta altura ya no había competidores con Torino. La final fue dominada por Minervino luchando con Satriano hasta que el piloto de Chivilcoy se hizo de la punta. El de Chacabuco sufrió un vuelco tras un despiste mientras pretendía recuperar el liderazgo, lo que obligó a que la carrera terminara con auto de seguridad. Urretavizcaya llegaría nuevamente en el segundo lugar, y Traverso pretendiendo llegar cuarto para no cargar kilos se encontró con el último escalón del podio sin quererlo. La tercera fecha fue en la Base Aeronaval de Punta Indio, donde Traverso gana su serie pero se asegura de llegar cuarto al ver que no podía competir por la punta, la cual fue de Ramos y su Falcon desde la misma largada. Ahora le tocaba el turno al autódromo de Nueve de Julio, donde el representante de Canals, Roberto Del Bo, puso en pista la Chevy ex-Polinori con la cual pensaba comenzar a participar asiduamente ya que hasta el momento solo había corrido en su debut de Río Cuarto 1994. Traverso sigue siendo el mejor Chevrolet volviendo a ganar su serie, y mientras lideraba la final rompe un neumático, Minervino hereda la punta y sufre el mismo inconveniente, corriendo la misma suerte la Chevy de René Zanatta. La carrera fue ganada finalmente por José María Romero, donde los primeros seis lugares fueron de la marca del óvalo. El siguiente escenario era el “Oscar Gálvez”, en el que Traverso hizo el mejor tiempo de clasificación el sábado, demostrando su intención de ganar, cosa que no había podido hacer desde el comienzo de la temporada. La presión de varios pilotos sobre el sistema de lastre utilizado por el TC llegó a establecer el rumor de que varios de ellos, entre los que se encontraban Juan María Traverso y Rubén Di Palma, pasarían a competir exclusivamente en el SuperCart, categoría fiscalizada por el ACA, pero con el paso de los días los ánimos se calmaron. José Ciantini y el piloto de la Chevy violeta ganaban sus series. La final fue dominada de principio a fin por el piloto de Ramallo, seguido por el Falcon de Hugo Olmi y completando el podio el chivilcoyano Satriano. Aunque Traverso llegó con su Chevy en 5 cilindros no faltaron los “papelitos” lanzados por el acompañante Rubén Valentini, acto que sería un clásico en cada victoria del auto auspiciado por OCA. La cita en el autódromo de Río Cuarto veía a Guillermo Ortelli con su Ford con el mejor tiempo del sábado, Minervino y Traverso ganaron sus parciales por el lado de Chevrolet. La serie restante la ganó Omar Martinez, quien se llevaría también la victoria en la carrera final en un podio todo de Ford, ya que Traverso decide levantar y arribar en la cuarta posición para no agregar más kilos a su auto. Esta estrategia le permitía liderar cómodamente el campeonato con 30 puntos de ventaja sobre Satriano con un lastre de 50 kilos frente a los 60 kilos del piloto de Chivilcoy aun sin triunfos. La séptima fecha tenía lugar en Rafaela, Traverso clasificaba en el primer lugar y ganaba su serie, lo mismo hacía “El loco Luis” en su parcial. Di Palma se quedó con el puesto de privilegio de la final desde que el semáforo se puso en verde seguido de cerca por el “Flaco” con varios cambios detrás de ellos, sobre el último tramo la punta iba a quedar para el mano a mano entre Di Palma y “Cocho” López, ya que Traverso buscaba el mejor puesto posible si no ganaba según su estrategia, es decir, el cuarto lugar. “Cocho” intentó plantear lucha, aunque su auto no parecía tener un motor mucho mas potente que el del arrecifeño por lo que el puntero volvió a demostrar su calidad manejando sobre la cuerda de todo el circuito sin hacer maniobras extrañas, apelando a todo su talento para evitar la superación y cruzar primero la meta después de 20 años (foto) ya que su último triunfo había sido en las 500 millas Mercedinas de 1976 sobre un Torino. Sin dudas esta carrera quedaba como una de las mas emblemáticas de la década donde daba gusto disfrutar a estos pilotos experimentados (y no tanto) peleando encerrados en apenas centímetros sin generar ningún toque ni maniobra rara, el público se retiró satisfecho, sin ningún lugar a dudas. El podio lo ocupó Rubén Di Palma, Osvaldo López y Fernando Iglesias con el cuarto lugar del de Ramallo, todos con Chevrolet.

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Rubén Luis Di Palma declaraba: "Todo esto comenzó cuando le pedí a Canapino algunos valores de suspensiones antes de la carrera de Río Cuarto, en ese momento charlamos junto a mi acompañante (Daniel Bolinaga) y un grupo enorme de gente de Arrecifes para juntar el aporte económico y poder contar con los servicios de Alberto. La idea era empezar en la próxima fecha pero yo necesitaba que fuera antes por lo que él habló con Pedersoli para ver si podía contar en esta carrera con sus motores, la respuesta fue favorable pero no nos aseguraba tener toda la competitividad posible ya que no había mucho tiempo para trabajar, por todo esto yo solamente me contentaba con llegar. Hace 33 años que corro, el viernes 31 se cumplieron 32 años de mi primera victoria en el TC, debo ir por las 16 o 17 victorias, pero no importan las estadísticas, lo que vale es que sumé una mas a los 52 años. Espero que les sirva de ejemplo a los pibes que arriesgan demasiado por la ansiedad de querer ganar una carrera como si fuera la última que van a correr. Deben darse cuenta que carreras hay muchas y en algún momento se puede llegar a integrar un gran equipo, como en el que estoy yo ahora, y ganar." Se vuelve a correr en el autódromo capitalino, en el que se producía una nueva participación de Marcos Di Palma, esta vez sobre un Falcon de Nicolás Colloca, aunque abandonando la competencia final por problemas mecánicos. Para esta altura del año ya eran varios pilotos los que decidían incursionar en una nueva categoría creada por la ACTC llamada TC Pista, con costos más contenidos y algo menos de potencia que un TC. La idea era utilizar esta divisional para que quienes pretendían participar en la categoría tope de la ACTC se familiarizaran antes con la alta potencia y la tracción trasera, y así poner en circulación algunos autos que se encontraban sin uso pero con posibilidades de competir. Traverso gana su serie y se impone también en la final, con Ortelli como escolta y Minervino en el tercer escalón del podio. Hasta el momento ya cargaba 80 kilos de lastre. En el autódromo de Nueve de Julio se mostraban con posibilidades René Zanatta ganando la clasificación y Satriano ganando su serie, pero ambos desertaban en la carrera final por problemas en sus motores. El podio fue todo para Ford con Omar Martinez en el mejor puesto, seguido por Ortelli y Acuña. Esta sería la primera competencia del año en la que Traverso no ganaba una serie. El susto se lo llevó Antonio Scenna a poco de largar la final cuando su Chevy tomó fuego de spués de haber sido embestido por detrás y con su tanque lleno de combustible, por suerte sin consecuencias para sus ocupantes. La cuarta edición de las Dos Horas del Turismo Carretera en el “Oscar Gálvez” esta vez duraría un poco más de hora y medía, la prueba debió suspenderse por la invasión del púbico al circuito. El binomio Emilio Satriano-Patricio Di Palma se adjudicó la competencia luego de llevar a cabo un gran trabajo (foto), tanto el hombre de Chivilcoy como el pibe de Arrecifes, quien de esta manera obtuvo su primera victoria en la categoría. Se clasificó en segundo lugar el binomio Juan María Traverso-Miguel Ángel Guerra y completaron el podio Luis Minervino-Oscar Aventín, como para que la gente de Chevrolet siga festejando. El trámite de la carrera fue algo lineal y el retraso de Traverso mientras punteaba por la detención de su motor en boxes facilitó la escapada del binomio ganador. A principios de octubre se decide correr en el autódromo de Trelew donde Zanatta logró el mejor tiempo de clasificación y gana su serie con la Chevy del Supertap, en la final venía punteando sobre Ortelli pero una goma lo retrasó. El piloto de Salto ganó comandando un lote de 5 Falcon. Después de algunas suspensiones por la lluvia se pudo inaugurar finalmente el circuito de La Plata, un autódromo con una platea por sobre los boxes y el resto del trazado recordando a los semipermanentes, donde el público se ubicaba detrás de un alambrado perimetral. “Cocho” López y Minervino ganaron sus series con sus Chevy. La final estuvo bastante peleada, pero algunos retrasos le permitieron a Satriano lograr la victoria seguido de un luchador Traverso, quien peleó con el piloto de Chivilcoy hasta el final. Minervino completó el podio todo de Chevrolet. Antes de largar la final se homenajeó a Roberto Mouras, entregándole a su madre una placa donde decía que el autódromo llevaría el nombre de su hijo. De vuelta en el coliseo porteño Satriano mostraba que había encontrado el rumbo, y si bien clasificó segundo detrás de Bessone, ganó su serie y una final muy peleada, seguido de Ciantini también con Chevy. A estas alturas el auto blanco y rojo del piloto chivilcoyano cargaba 120 kilos de lastre. Traverso llegaba quinto con 50 kilos y Rubén Luis Di Palma volvía a las primeras posiciones clasificando en el sexto

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lugar. Casi un mes después de su estreno se vuelve al circuito platense, allí hacía su debut como piloto titular Marisa Panagópulos sobre un Falcon, terminando su serie pero sin poder largar la final. Las primeras series tuvieron a los Falcon como protagonistas, pero la última fue ganada por Minervino seguido de 3 Chevy más. La final la ganó Ernesto Bessone con su Ford, victoria obtenida en la categoría después de 8 años por parte del piloto capitalino. Martinez llegó segundo y Minervino tercero, sumando buenos puntos para el campeonato, aunque lejos de Traverso, quien terminó en el puesto 15 por problemas en una goma a pocas vueltas de la bandera a cuadros. La anteúltima fecha se disputaba en Nueve de Julio y Fernando Iglesias estrenaba una nueva Chevy construida por su equipo, pero no pudo largar la final por problemas mecánicos. René Zanatta ganaba su serie pero rompió una goma en la final. Ortelli ganó la final seguido de 4 Falcon, Traverso corrió tranquilo sabiendo que sus rivales en el campeonato no podían sumar, arribó en el quinto puesto coronándose campeón. Este sería el primer bicampeonato para Chevrolet después del logrado por Fangio en 1940 y 1941. El cierre de la temporada se hacía en Balcarce, fecha dominada por los usuarios de Ford. Satriano y Minervino se disputaban el subcampeonato, pero el retraso del “Obispo” en su serie y la imposibilidad de largar la final le dejó el “2” servido al piloto de Chacabuco por segundo año consecutivo. La carrera fue ganada por “Lalo” Ramos en un podio todo de Falcon. Traverso abandonaba prematuramente, aunque ya con el “1” asegurado por segundo año consecutivo.

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Temporada 1997 Luego de la suspensión por lluvia durante el fin de semana anterior la categoría anunciaba que la carrera de Santa Teresita sería la única programada en semipermanentes para la temporada, tal como había sucedido en el torneo anterior, pero la realidad era que "única" significaba "última". Desde el accidente de Morresi en 1994 eran pocos los escenarios de este tipo que habían quedado en consideración de los organizadores, quienes adujeron que era cada vez más difícil consensuar con los concesionarios de las rutas el corte de las mismas para poder correr. Sea el motivo que fuera el rumbo elegido desde hacía un par de temporadas era a favor de los autódromos, por ello los coches recibieron modificaciones que paulatinamente los llevaron a rendir de mejor modo en esos circuitos. Para esta temporada se anunciaba la incorporación de la caja de cinco velocidades para todas las marcas, con ello se buscaba obtener mejores relaciones de marcha para no exigir tanto los motores, principalmente los Chevrolet, respecto a estos impulsores la Comisión Técnica decidió sostener el medio punto de compresión por sobre los Ford ya que varios preparadores habían solicitado igualar los valores. Se permitió ampliar la cilindrada de los motores Slant Six estableciendo un tope de 3300 cm3. En cuanto a la parte aerodinámica se establecieron nuevos valores en los deflectores traseros, los cuales podrían abarcar todo el ancho del auto y poseer un vuelo mayor para permitir el aumento de su carga. Se otorgaba la posibilidad de incorporar un sistema de libre elección para refrigerar por agua los neumáticos delanteros, aprobándose además el uso de fibra de carbono para los canalizadores de aire de los radiadores de agua y aceite. Los frenos traseros podrían emplear un máximo de seis pistones por cáliper de las mismas dimensiones que en el delantero, la idea era que los coches que carguen lastre no pierdan capacidad de frenado. Respecto del criticado sistema de penalización se fijaba un tope de carga en 120 kg sin posibilidad de descarga, recordando que el ganador de cada carrera sumaba 30 kilos, el escolta 20 y el tercero 10. En cuanto a los pilotos hubo varias novedades como el caso de Fabián Acuña que pasaba a conducir una coupé Chevy (foto), este cambio fue por un pedido de su sponsor, motivo por el cual se presentó con un auto cedido por Traverso, con el que el "flaco" había regresado a la categoría en 1994. "Cocho" López se presentaba con un Falcon atendido por la dupla Sommi/Monteagudo dejando la Chevy en manos de Santiago González. Alberto Canapino dejaba de trabajar con Traverso y formaba un equipo con dos coupé Chevy teniendo a Luis Minervino y Guillermo Ortelli como pilotos, esta misma alineación la mantenían en el TC2000 donde eran el equipo oficial de General Motors al comando de dos Chevrolet Vectra. Minervino estrenaba auto mientras que Ortelli pasaba a tripular el coche que "Patita" había conducido en la temporada anterior. Por parte del campeón Traverso, un tanto contrariado por no recibir apoyo de Chevrolet, incorporaba a su equipo a Cristian Avila en la atención del chasis, el ramallense se mostraba dispuesto a cambiar de marca, aunque para esta temporada tenía todo armado para seguir con este coche. El equipo Supertap pasaba a tener a Marcos Di Palma como piloto sobre la Chevy que había utilizado Zanatta. En lo deportivo, las series fueron ganadas por usuarios de Ford, y la final vio a “Lalo” Ramos como el último ganador en un semipermanente, Traverso pretendió llegar en cuarto lugar pero se encontró con el último escalón del podio y 10 kilos con el mejor Chevrolet. Marcos Di Palma duró unos pocos giros con la Chevy auspiciada por “Don Roque”. La siguiente fecha se disputaba en Balcarce con Urretavizcaya marcando el mejor registro clasificatorio con su Falcon, pero seguido por el Dodge azul propiedad de Hugo Mazzacane, quien sorprendió por su rendimiento al mando de Miguel Angel Guerra y el “sorprendente” motor Cherokee. El asombro de todos siguió cuando la coupé Dodge al mando del piloto de Capital Federal ganaba cómodamente su parcial, Acuña haría lo propio como el Chevrolet a vencer. La final fue dominada desde la mismísima largada por el “fantasma” del fin de semana, el bólido azul se escapaba en la punta mientras la lucha se producía detrás suyo entre varios protagonistas, Traverso hacía lo posible para mantenerse en el cuarto lugar y no sumar kilos, cosa que se le complicó al quedarse “sorpresivamente” a dos vueltas de la bandera a cuadros Miguel Angel Guerra por problemas de transmisión y Fabián Acuña al romperse una goma. El “flaco” de Ramallo se paró arriba del freno para dejar pasar a Redolfi y cumplir su cometido, Pernía llegó primero seguido de Urretavizcaya.

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Muchos fueron los rumores sobre la legalidad del auto dominador del fin de semana y su increíble parada a poco de finalizar la carrera, la publicidad favorable para el nuevo motor que desembarcaba en la categoría ya estaba hecha… Nuevamente la lluvia se hacía presente en el autódromo de La Plata, demostrando que era muy pobre su infraestructura, pero la pista soportó las inclemencias y la actividad se desarrolló con normalidad. Ortelli, Acuña y Traverso ocuparon las mejores posiciones de la clasificación sabatina pero solo los dos últimos pudieron ganar sus respectivas series. El ramallense salió a buscar el liderazgo desde el principio pero Acuña dominó desde el arranque, Traverso sufrió un despiste que lo relegó en el clasificador y Ortelli se retrasó por la rotura de una goma. El tandilense logró su primera victoria en finales con su nueva marca aunque esperando por su auto nuevo, seguido por el nuevo líder del torneo Vicente Pernía, la Chevy violeta llegó nuevamente en el cuarto lugar sin agregar kilos. El desembarco en Trelew vio nuevamente a la Chevy de Ortelli como el mejor clasificado seguido de Satriano. Traverso ya manifestaba con cada vez mayor énfasis su disconformidad al no recibir apoyo oficial de GM frente a los que sí lo recibían (Ortelli, Acuña, Minervino y Satriano). El piloto de Chivilcoy y Minervino ganaban sus parciales, Ortelli rompió un palier mientras punteaba su serie. La final fue dominada desde que el semáforo se puso en verde por el Falcon auspiciado por Correo Argentino al mando de Urretavizcaya, seguido por la Chevy de OCA del ahora “no especulador” Traverso delante de Minervino y Satriano. Ortelli protagonizó la remontada del fin de semana ya que después de largar en el puesto 32 terminó décimo. El autódromo de la ciudad de San Martín en Mendoza recibió al TC mostrando un gran protagonismo de un reaparecido Gayraud sobre un Falcon preparado por Di Meglio quien ganó la clasificación y su serie, Ortelli pudo hacer lo propio en su parcial. La final encontró como claro dominador a Omar Martinez seguido en todo momento por Guillermo Ortelli, Gayraud marchaba tercero pero al romperse una goma se retrasó, lo que le permitió a Traverso quedar en el cuarto lugar detrás de Pernía. La carrera sufrió la entrada del auto de seguridad en dos oportunidades pero el piloto de Paraná no vio amenazada su posición en los relanzamientos obteniendo una nueva victoria. En el autódromo de Río Cuarto Traverso mostró la intención de ganar clasificando en primer lugar, Luis Rubén Di Palma volvía a participar en la categoría, esta vez con la Chevy de Tito Delconte. Minervino y Traverso se impusieron en sus parciales, y en la final mantendrían una lucha particular. Después de varios accidentes, incluso luego de la entrada del auto de seguridad, Minervino marchaba puntero delante de Traverso, pero luego sería recargado con 5 segundos por adelantarse en el relanzamiento, quedando cuarto en la suma de tiempos. El piloto de Chacabuco, lejos de bajar los brazos, aceleró para descontar la diferencia que lo alejaba de la punta sin rivales que lo incomoden adelante, y no solo que alcanzó a la Chevy violeta sino que cruzó la meta con apenas medio segundo de ventaja sobre el piloto de Ramallo ganando la competencia (foto). Esto provocó la ira del “Flaco” quien culpó a su equipo de no informarlo correctamente de lo que sucedía en pista y cargar 20 kilos sin lograr la victoria todavía.

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El autódromo de Nueve de Julio encuentra a Ortelli, Satriano y Traverso en los primeros lugares de la clasificación, el piloto de Salto y el de Ramallo ganarían sus series pero el de Chivilcoy se despistó en la suya perdiendo toda posibilidad, aunque ese parcial fue ganado por Minervino, quedando todo para Chevrolet. La largada de la final fue algo áspera donde al llegar a la segunda curva Traverso y Minervino, quienes circulaban a la par, sufrieron el inevitable roce y la Chevy violeta fue catapultada a la tierra abandonando la competencia. Ortelli logra capturar la punta seguido por Acuña, y aunque una estela de humo en el auto del líder preocupó al equipo, el piloto de Salto demostró con su primera victoria con Chevrolet que estaba para cosas grandes. La octava fecha se realizaba en el autódromo de Buenos Aires que veía a Carlos Di Marco y a Gastón Aguirre como debutantes con sendas Chevy, también se veía a Rubén Luis Di Palma participar ahora con un Falcon armado íntegramente por él, era un modelo 1968 con faros traseros redondos, cosa que mantuvo. Traverso logró el mejor tiempo el sábado y ganó su serie, Ortelli y Fernando Iglesias también se impusieron en sus parciales. El piloto de Ramallo tomó la punta desde el principio haciendo algo monótona la carrera, solo hubo algunos cambios detrás de él, ya que Ortelli y Minervino lograron desplazar a Urretavizcaya, Pernía y Satriano para copar el podio, nuevamente todo de Chevrolet. Por fin Traverso lograba la tan esperada victoria, necesaria para campeonar, y la punta del torneo. La categoría desembarcaba en el veloz trazado de Rafaela, donde José Ciantini logró su primera “pole position” con su Chevy verde y blanca con motores de los hermanos Sánchez. Guillermo del Barrio estrelló su Dodge amarilla contra el guarda rail durante la clasificación y las actividades se atrasaron hasta casi el anochecer. Minervino y Acuña logran imponerse en sus series. La final estuvo peleada desde la largada entre la Chevy de Acuña y el Falcon de Etchegaray, pero en el relanzamiento después de la intervención del auto de seguridad el de Tandil se retrasó y Ciantini tomó el liderazgo. Traverso sufrió la rotura de su motor mientras viajaba segundo, así Acuña recuperaba lo que era suyo superando al balcarceño y al “Toto”, el podio quedaría compuesto por Acuña, Etchegaray y Ciantini. Ahora le tocaba el turno al ampliado circuito de Paraná, gracias al esfuerzo de la ciudad se contaba con un muy buen escenario que la categoría adoptaría como una de sus clásicas plazas. En esta carrera reaparecía la tan “comentada” Dodge de Hugo Mazzacane, ahora al mando de Gerardo del Campo, aunque con una actuación bastante pobre. Traverso necesitaba ganar para recuperarse del abandono de la competencia de Rafaela y así se lo propuso, ganó la clasificación, su serie y la final, Omar Martinez llegaría segundo y Raúl Petrich le daba su primer podio a una Dodge con motor Cherokee. Marcos Di palma ya se mostraba en los primeros lugares quedando segundo en su parcial y arribando en el octavo puesto de la final después de una caída de rendimiento en su motor, Rubén Luis Di Palma llevó su Falcon artesanal hasta el cuarto lugar. Marcos Di Palma demostró en la vuelta a Buenos Aires lo que venía insinuando logrando el mejor tiempo del sábado, aunque en su serie se retrasó. En lo que respecta a las series, Ciantini y Garrido llevaron a sus Chevy al triunfo. La final mostró desde la largada a un Garrido aplastante, quien debió soportar los embates de José María Romero hasta la bandera a cuadros, pero el piloto marplatense pudo lograr su primera victoria en la categoría con el Chevrolet motorizado por Gabriel Bozzone (foto). En Nueve de Julio Ortelli se lleva la clasificación sabatina, pero mientras lideraba su serie se retrasó por problemas en el motor imponiéndose Garrido. Marcos Di Palma gana su primer parcial en el TC luego de la lucha entre Ciantini y Acuña que terminó en un toque entre ambos, y en la final llega como escolta de “Lalo” Ramos después de una entretenida lucha entre ambos durante toda la carrera. Traverso se mantiene puntero del campeonato sobre Pernía luego de llegar décimo y ante el abandono del tandilense. Otra vez se corría en Buenos Aires, con la novedad del ingreso a la categoría de otro Di Palma, José Luis pasaba a formar parte del mismo equipo que su hermano Marcos. Guillermo Ortelli estrenaba una Chevy a partir de esta fecha. La ACTC decidió festejar los 60 años de la categoría (cumplidos el 5 de agosto) durante el fin de semana por lo cual un gran número de ex-pilotos estuvo presente en el circuito disfrutando de todas las alternativas. Para tal fin se instaló una carpa en la zona del ombú, Oscar Aventín fue uno de los que participó activamente para organizar este reencuentro entre pilotos de distintas generaciones, de esta manera se pudo ver juntos a Marcos Ciani, Héctor Gradassi, Carlos Giustozzi, Marcial Feijoo, Eduardo Usandizaga, Diego Vassolo, Horacio Lepiane, Eduardo Giordano, Raúl Chabert, Héctor Francia, Ricardo Iglesias, Oscar "Cacho" Fangio, Rogelio Scaramella, Francisco Altuna, Roque Giuliano, Clemar Firpo, Miguel Angel De Guidi, Federico Urruti, Esteban Sokol, Jorge Martinez Boero, Jorge Cupeiro, Mauricio García, Remo

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Gamalero, Juan Aguera, Eduardo Castaño, Oscar Castellano, Carlos Pairetti, Hugo Gimeno, Nadal Galiana, Julio Faustino, Carlos Nani, Oscar Angeletti, Ramón Requejo, Manuel Mantinián y Enrique Bravi entre muchos otros. Además hubo algunos autos históricos como una de las coupé de Oscar Gálvez. Minervino logra el mejor tiempo del sábado y Emilio Satriano gana la única serie por parte de Chevrolet. La largada de la final fue algo complicada ya que 10 autos quedaron fuera de carrera en el paso por la “S”, se mostró bandera roja y se volvió a largar con los autos restantes. Ramos vuelve a ganar acercándose a solo 8 puntos de Traverso en el torneo, quien abandonó nuevamente por la rotura del motor al soltarse una manguera de aceite. El autódromo de La Plata recibe al TC con una intensa lluvia, lo que obliga a reprogramar la prueba. Se decide volver al autódromo de Paraná y Garrido gana la serie donde Traverso se retrasa por un toque con Redolfi, Ramos gana su parcial con comodidad. Miguel Angel Etchegaray ganó todo lo que había en juego, clasificación, serie y final, logrando así su primera victoria en la categoría. Satriano llega segundo y Traverso en el tercer lugar, que ante el abandono de Ramos estira su diferencia de puntos, sumándose Pernía a la pelea. En la vuelta a La Plata hubo lluvia el sábado, lo que permitió que Hugo Cutini metiera a su Chevy al tope de una clasificación atípica, aunque también ganó la primera serie, lo mismo que Luis Miraldi y su Chevrolet blanco y azul en la tercera. Cutini llegaría como escolta del “Gurí” Martinez en la final redondeando una excelente actuación superando al último ganador. Miraldi marchaba tercero hasta que la rotura de una goma lo obligó a parar. La última fecha se disputaría en Nueve de Julio, pero el clima obligó a una nueva suspensión, finalmente se corrió el 21 de diciembre en el “Oscar Gálvez”. Esta competencia se superpuso con el TC2000, lo que obligó a Guillermo Ortelli a dejar vacante la butaca de su Chevy, ocupándola Miguel Angel Guerra con una discreta actuación. Por lo menos, el piloto de Salto ganó una de las dos carreras disputadas en Rafaela con el Chevrolet Vectra. Traverso decoró su auto de una manera distinta debido a un concurso organizado por su patrocinador OCA y con solo sumar 2 puntos se consagraría campeón. El Top Race, categoría creada por la ACTC, cerraba su primera temporada coronando a Omar Martinez como monarca por sobre el múltiple campeón de Ramallo. Carlos Garrido volvió a demostrar la contundencia de su Chevy y logró el mejor tiempo clasificatorio del sábado ganando también su serie, Emilio Satriano y Marcos Di Palma hicieron lo propio en sus parciales. Desde que el semáforo se puso en verde Garrido se hizo de la punta asediado por Satriano, detrás de ellos había una lucha interesante entre Pernía, Minervino y Ciantini, el piloto de Tandil dejó a un costado del camino al de Chivilcoy tras entrar pasado a Ascari. La bandera a cuadros encontró nuevamente a Garrido llegando en primer lugar seguido por Minervino, Pernía ocupó el último escalón del podio consiguiendo así el subcampeonato. A Traverso le alcanzó con llegar decimocuarto para consagrarse campeón, el ramallense ya coqueteaba nuevamente con pasarse a la marca del óvalo, cosa que terminaría confirmando durante el receso de verano. Pero el campeonato pasaría a incrementar la lista de coronas de la marca del moño en el TC.

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Temporada 1998 Ante la imposibilidad de seguir empleando el trazado semipermanente de Santa Teresita la gente del Partido de la Costa trabajó en una nueva idea, la de emplazar un circuito en la zona para seguir recibiendo al TC en época estival. El lugar elegido fue a unos kilómetros de la rotonda de acceso a Mar de Ajó. La temporada arrancaba con dos fechas sucesivas en este autódromo denominado “Rotonda de Mar de Ajó”, cuyos directivos decidieron homenajear a Rubén Luis Di Palma bautizando el trazado con su nombre, realizando una ceremonia al momento de inaugurarlo oficialmente. Se producían algunos cambios reglamentarios, por razones de seguridad las parrillas de suspensión delanteras pasaban a ser de libre diseño y construcción. Los cigüeñales debían encuadrar dentro de las medidas y marcas estipuladas, lo mismo que los pistones y bielas. Los neumáticos serían de libre elección (nuevos o usados) para los entrenamientos, limitando el uso de 8 cubiertas para cumplir con las pruebas clasificatorias, series y final. A partir de esta temporada quien cambiara de motor o tapa después de las sesiones clasificatorias debería sumar un lastre de 60 y 40 kilogramos respectivamente, manteniendo el tiempo y ubicación logrados en pista. Entre los pilotos la novedad mas importante era el pase del campeón Juan María Traverso a Ford, después de haber logrado su tercer título con Chevrolet sin haber conseguido apoyo de General Motors decidía buscar un nuevo desafío con esta marca, poniendo en pista un auto construido por Cristian Avila en muy poco tiempo y contando con la motorización de Jorge Pedersoli. Tal como había sucedido con Francisco Espinosa en 1980, el número 1 logrado por Chevrolet pasaba a lucirse en un Falcon. Fabián Acuña presentaba un Chevrolet nuevo siendo asesorado por Canapino y con motor de los Hermanos Bozzone y Hugo Lepphaille debutaba con el Chevrolet adquirido a Minervino, el cual había sido utilizado en la primera mitad de 1997 por Ortelli. El piloto de Salto lograba el mejor tiempo de clasificación y ganaba su serie en la primera presentación en el circuito costero, Acuña y Satriano también se impusieron en sus parciales, lo que demostraba que este circuito le caía muy bien a los autos del moño. La largada de la final vio a Acuña como puntero siendo superado por Traverso unas vueltas después, tanto el tandilense como el de Ramallo tuvieron problemas con sus neumáticos y debieron pasar por boxes heredando Satriano el liderazgo de la carrera seguido por Ortelli. El campeón venía imponiendo un ritmo abrumador masticando bronca por su contingencia, y al entrar a la recta principal un poco pasado le pega de una manera espectacular al paredón de boxes borrando la cola del Ford, el silencio en el circuito después del golpe hacía temer lo peor, pero el piloto del Falcon violeta bajó del auto por sus propios medios al igual que su acompañante Julio Catalán Magni. Gracias a la pericia de Juan María Traverso, quien mantuvo acelerado el auto para que el golpe fuera en la parte trasera del auto y lejos de los ocupantes, esto no terminó en tragedia. La carrera fue neutralizada, pero la última vuelta fue a velocidad lanzada para sorpresa de muchos, entre ellos el puntero, ya que al relanzarse Ortelli lo superó al salir mejor armado. El piloto de la Chevy blanca se impuso por poco más de 3 décimas de segundo sobre Satriano (foto). Una semana después se disputa la segunda competencia en el autódromo de Mar de Ajó, y General Motors hizo conocer su nuevo sistema para otorgar apoyo a los pilotos que compitieran en TC sobre una cupe Chevy instaurando la Copa Chevrolet, de esta forma recibirían premios los siete mejores pilotos de la marca en cada carrera, de acuerdo a la clasificación general y sin importar la ubicación los montos eran de $1500 para el primero, $1200 para el segundo , $1000 para el tercero, $900 para el cuarto, $800 para el quinto, $700 para el sexto y séptimo, además si alguno de estos autos ingresaba al podio recibía como extra $1500 , $1200 y $1000 respectivamente. Como único requisito para poder

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participar en este sistema la empresa exigía que los autos lucieran una calcomanía de General Motors Argentina. Ortelli vuelve a hacer el mejor tiempo en clasificación y gana su serie al igual que Acuña, Traverso hace lo propio con la suya después de que su equipo reconstruyera el Falcon golpeado en tiempo record. La carrera final tuvo una lucha intensa entre Traverso, Ortelli y Etchegaray, los dos últimos tuvieron un roce al esquivar el auto de Redolfi tras un trompo, quedando el piloto de Mercedes enterrado en la arena. Acuña y Traverso lucharon al límite hasta que un roce los dejó sin posibilidades a ambos. La bandera a cuadros encontró finalmente a Omar Martinez como ganador seguido de Marcos Di Palma y Satriano. La siguiente fecha se realizaba en el autódromo de Balcarce, donde tanto Traverso como Ortelli eran suspendidos provisoriamente, aunque la pena quedó en suspenso y se haría efectiva si ambos reincidían en su conducta, tanto en pista como en sus declaraciones. René Zanatta pasaba a ser piloto oficial de GM en TC 2000, por lo que participaría con una Chevy en el TC a partir de la siguiente competencia. Traverso hacía el mejor tiempo clasificatorio sobre Satriano, y un piloto que apenas disputaba su segunda carrera clasificaba tercero sorprendiendo a muchos, se trataba del marplatense Christian Ledesma sobre un Falcon del Fuentes Competición. Fabián Acuña fue el mejor Chevrolet ganando su serie el domingo a la mañana y llegando en el tercer lugar en la final, la cual fue ganada por Miguel Angel Etchegaray seguido por Traverso. A esta altura el TC Pista comenzaba a tener importancia para la ACTC y se tomaba como escalón previo para quien quisiera participar del Turismo Carretera, debiendo disputar al menos tres competencias antes de pasar a la categoría mayor quien no tuviera antecedentes a nivel nacional. Para la fecha que se disputaba en el autódromo de La Plata, Vicente Pernía recibía dos fechas de suspensión, lo que provocaba el alejamiento del tandilense de la categoría por no compartir la medida. También se producía el regreso de Guillermo del Barrio sobre una Chevy, dejando de lado al Dodge Cherokee. La clasificación encuentra a Acuña, Iglesias y Ortelli adelante con sus Chevrolet, aunque solo el primero logra imponerse en su parcial. La final tuvo bastantes toques y fuera de pista, pero el piloto de Tandil siempre estuvo en la punta cerrando un excelente fin de semana, ganando la carrera con un auto ahora de su propiedad y conquistando la punta del torneo. Emilio Satriano, Fernando Iglesias y Luis José Di Palma completaron el cuarteto del moño Luego de seis temporadas el TC regresaba a la ciudad de Olavarría, esta vez para inaugurar el circuito de la ciudad ubicado en un predio de 115 hectáreas denominado "Gran Autódromo y Complejo Deportivo Cultural", dentro del mismo se encontraban nueve dibujos siendo el nº 2 el trazado utilizado por la categoría, el cual fue bautizado como "Hermanos Emiliozzi", contaba con dos largas rectas, la principal de 1098 metros y la opuesta de 1054,88, la que derivaba en una horquilla denominada "Luis Landriscina", el ancho de la pista era de 12 metros en todo su recorrido. La torre de control llevaba la denominación "Juan Gálvez" y los boxes albergaban 54 vehículos contando con un enorme playón posterior. Como era de esperarse la famosa "galera" giró en el circuito al comando de un muy feliz Oscar Castellano, totalmente agradecido por la invitación que le realizara Torcuato Emiliozzi, a quien llevó como acompañante. Guillermo Ortelli se quedaba con el mejor tiempo el día sábado seguido por Marcos Di Palma, ganando ambos sus series el domingo. Al habilitarse la pista para ubicarse en la grilla, Acuña se retrasó y decidió apurar el paso para ubicarse en su lugar, pero en el camino se encontró con el auto de Mariano Oyhanart enganchándose sus ruedas y provocando el aparatoso vuelco de la Chevy del tandilense (foto), que por un golpe en la clavícula debió hacer reposo por 20 días. La final estuvo algo accidentada, debiendo salir el auto de seguridad en la quinta vuelta con Marcos Di Palma en la punta delante de Traverso, el reinicio sumo a Luis José Di Palma a la lucha con roces y trompos incluidos. El mayor de los hermanos Di Palma se inscribía en la lista de ganadores llegando a la bandera a cuadros delante del Falcon violeta.

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Luego de un comienzo de temporada bastante complicado por las actitudes en pista de varios pilotos la CAF decidió aplicar un nuevo sistema de penalizaciones dejando de lado los recargos, la nueva modalidad generaba el cumplimiento de la pena en pleno desarrollo de la competencia consistiendo en un ingreso a boxes para transitar por los mismos a la velocidad permitida dentro de la calle y luego retornar a la pista, internacionalmente se denominaba "stop and go" pero en criollo pasó a llamarse "pase y siga". Los recargos por tiempos serían aplicados solamente si la sanción se aplicara dentro de las últimas dos vueltas, en ese caso se sumarían 30 segundos, en tanto que cualquier piloto que no cumpliera con la penalización sería excluido. De alguna manera se intentaba controlar las largadas, ya que el desorden era notorio en cada competencia, con este sistema ser "vivo" en la partida saldría bastante caro. Ortelli lograba el mejor tiempo de clasificación en la primera cita del TC en Buenos Aires pero rompía el motor en su serie, Acuña ganaba el único parcial para la marca del moño. La final fue una lucha auto a auto entre Verna, Acuña, Etchegaray, Urretavizcaya, Iglesias, Traverso y Miraldi, la Chevy del tandilense no soportó el esfuerzo y rompió el motor, Etchegaray y “Urreta” se tocaban y quedaban a un costado, mientras Verna e Iglesias seguían peleando adelante. El relanzamiento encontró a Luis Miraldi con un auto más entero, quien pudo ir avanzando desde el quinto lugar. Verna se retrasaba por la rotura de una válvula en su motor mientras lideraba y así el piloto de Marcos Paz con su Chevy azul, blanca y negra hereda la punta después de haber pasado a Petrich, Traverso y a Iglesias. En la última vuelta, una maniobra ajustada en la horquilla con el sampedrino lo hace salir mal a la recta principal, pero esto no impidió el tan esperado triunfo de un luchador de la categoría, Luis Miraldi se alzó con la única victoria en el TC en su trayectoria (foto), y ese día todos se fueron contentos al ver que la fortuna le sonreía a alguien que realmente lo mercería por su esfuerzo. Ortelli volvía a demostrar el excelente auto con que contaba quedándose nuevamente con el mejor tiempo en la clasificación de la competencia realizada en el autódromo de Río Cuarto, seguido por los Chevrolet de René Zanatta, Luis José Di Palma y José Ciantini. El piloto de Salto ganó su serie, pero Traverso y Verna hacían lo propio en las suyas con sus rendidores Falcon. La final fue bastante lineal con un Traverso que dominó desde el comienzo ganando la competencia seguido de Ortelli y Verna, el piloto de Ramallo volvía a ganar con Ford tal cual lo había hecho en 1983 por última vez con esa marca, aunque no pudo festejar al enterarse de la muerte de su amigo Alfredo Yabrán. En Nueve de Julio las cosas cambiaban para los usuarios del “Chivo” ya que cuatro Ford clasificaban adelante. También las series fueron todas ovaladas, y la final encontró a Omar Martinez como ganador seguido de Verna. El mejor Chevrolet fue Marcos Di Palma, que pudo superar a Salerno con su Dodge para ocupar el último escalón del podio. El piloto de Arrecifes logró quedarse con la clasificación de la siguiente competencia en el autódromo de Buenos Aires, pero la misma debió ser suspendida por las intensas lluvias. Una semana después de la suspensión se realiza la competencia en el escenario porteño, donde “Lalo” Ramos superó a siete Chevrolet en la clasificación del sábado, pero un toque en su serie lo dejaría algo retrasado. Minervino y Acuña ganaron las suyas, aunque en la serie ganada por el tandilense tuvo como protagonistas a Traverso y Marcos Di Palma, pero desgraciadamente no por sus logros deportivos sino porque luego de un toque entre ambos en el cual quedó afuera el piloto de Ramallo se volvieron a encontrar en la vuelta de honor. Traverso tocó de atrás al auto de Di Palma y luego se cruzaron en la entrada de boxes, ambos pilotos llegaron a las manos, actitud que les valió la exclusión del evento. La final fue algo monótona, donde Minervino, Ortelli y Acuña coparon un podio todo para la marca del moño. La tragedia volvía a hacerse presente en el TC cuando la categoría se aprestaba para competir en el autódromo de Rafaela. Durante las pruebas del día viernes se venía imponiendo el piloto local René Zanatta, pero a solo 7 minutos de concluir las mismas se produce un accidente que involucró al Dodge de Raúl Petrich, quien golpeaba contra el guarda rail del curvón sur y era devuelto al centro de la pista. Paradójicamente se estrenaba en esa fecha un paredón que remplazaba a los viejos guarda rail en el curvón norte, los cuales estaban colocados desde que el sentido de giro era inverso, por eso cuando el piloto oriundo de María Teresa golpeó contra los mismos las hojas metálicas se metieron dentro del auto y provocaron el deceso de los ocupantes del auto de manera instantánea. La actividad fue suspendida de común acuerdo entre los directivos y los pilotos.

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Tres semanas después de la infortunada cita en Rafaela se recupera la fecha en el autódromo de La Plata. Como novedades se puede citar que la categoría dejaba de usar la chicana de la recta principal para mejorar el promedio de vuelta al llegar con más velocidad al curvón, el estreno de una Chevy construida por Canapino en manos de José Ciantini, y el debut del piloto chaqueño proveniente del TC2000 Juan Manuel Silva. Traverso logró el mejor tiempo de clasificación y ganó su serie con el Falcon violeta, Acuña ganó la suya con su Chevy. El debutante Silva ganó su parcial y logró imponerse en la final con un auto contundente, pasando a formar parte de los pocos pilotos que debutaron ganando. A esta altura Traverso dominaba en el torneo seguido de Ortelli y Satriano. La tercera visita al autódromo capitalino tenía a Acuña como el “poleman” seguido de Marcos Di Palma, asombrando Luis Rubén Di Palma logrando el cuarto puesto con su Falcon artesanal. Padre e hijo ganaban sus series y Emilio Satriano hacía lo propio en su parcial. La final tuvo a los Di Palma como protagonistas, pero Marcos debió penar con inconvenientes en la caja de su Chevy, lo que le permitió al “Loco Luis” hacerse de la punta y no abandonarla hasta la bandera a cuadros. Esta sería la victoria número 20 de Rubén Luis Di Palma y la última en el TC (foto), repetía triunfo en este circuito 32 años después de haberlo hecho con su cupecita Chevrolet con motor Valiant. Satriano y Ortelli lo acompañaron en el podio. El autódromo de Chubut encuentra a “Tito” Urretavizcaya volviendo a competir con Chevrolet, lo hacía sobre el auto de Juan Manuel Deambrosi (foto), lo que generó el descontento de Traverso al ver que el equipo de Canapino sumaba un nuevo escudero. Después de seis temporadas el mejor tiempo de clasificación lo lograba un Dodge en manos de Rubén Salerno, aunque un trompo lo relegó en su serie. Ciantini y Zanatta ganaban sus parciales con sendas Chevy. La final era ganada por Miguel Angel Etchegaray desde que el semáforo se puso en verde con pocos sobresaltos, Ortelli fue su escolta pasando a liderar el torneo por apenas dos puntos sobre Traverso, aunque su lastre crecía hasta los 100 kilos. El autódromo de Paraná le permitía a José Ciantini quedarse con el mejor tiempo de clasificación y veía a Guillermo Ortelli y Guillermo del Barrio quedarse con sus series del lado de los Chevrolet. Rafael Verna ganó la final con su Falcon blanco y amarillo seguido por Marcos Di Palma y Ortelli, Traverso pudo llegar en cuarto lugar penando con el lastre al igual que el piloto de Salto. En Nueve de Julio, tanto la clasificación como las series fueron dominadas por usuarios de Ford, pero la final fue ganada por Fabián Acuña después de los inconvenientes sufridos por Verna, Silva y Martinez, a lo que se sumó una bandera roja al comienzo y una salida del auto de seguridad en la vuelta 10. Gustavo Tadei llegaba segundo en su tercera participación en la categoría y Satriano ocupó el tercer escalón del podio. La anteúltima fecha se realizaba en el autódromo de La Plata, y la clasificación encontraba para sorpresa de muchos a Roberto del Bo con el mejor tiempo, seguido de Hugo Lepphaille, ambos con Chevrolet. Ernesto Bessone ganó su serie y la final a bordo de un Dodge equipado con motor Cherokee, primera victoria de un auto equipado con este motor, lo que significaba el retorno al primer escalón del podio de la marca Dodge después de seis años. Traverso pudo llegar tercero y Ortelli séptimo, el piloto de Salto pudo mantenerse adelante en el torneo estirando la definición hasta la última fecha en Olavarría. Ya en el circuito bonaerense, se vio a los protagonistas del torneo penar con problemas mecánicos el día viernes, y el sábado la lluvia no permitió que los tiempos mejoren, quedando Ortelli en el puesto 7 y Traverso en el puesto 28. Satriano se sumaba a la pelea después de las series y debiendo ganar para pensar en el título. Luis Belloso lograba su primera “pole” y ganaba su serie, mostrando chapa de candidato para la final. Cuando el semáforo se puso en verde Omar Martinez se escapó delante de Belloso y Satriano, con apenas dos vueltas transcurridas Ortelli tuvo un encontronazo con Rubén Luis Di Palma y se despistó pudiendo volver pero retrasado, Traverso solo tenía que avanzar pero su auto no tenía la contundencia de otras carreras. Belloso se hacía de la punta, y al promediar la competencia el Falcon violeta quedaba a un costado por la rotura de la palanca de cambios, pero Ortelli debió esquivar un auto cruzado que lo volvió a retrasar. Satriano era el que tenía todas las de ganar, pero Martinez lo retrasaba barriéndole la pista, por lo que fue sancionado. La bandera a cuadros vio llegar primero a Luis Belloso seguido por Satriano, lo

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que le daba a Ortelli el campeonato automáticamente. El piloto de Ramallo terminó reconociendo que el sáltense era un justo campeón y logró el torneo a base de regularidad. Este sería el primero de los campeonatos logrado por Guillermo Ortelli.

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Temporada 1999 Desde la primera competencia del año hubo varias novedades, algo usual en todas las aperturas de temporada. Deportivamente se modificaba la actividad en pista ya que los días viernes pasaban a tener, además de los entrenamientos, una tanda de clasificación manteniéndose las dos tandas del sábado, en parte era algo mas que lógico ya que desde la temporada anterior prácticamente todos los pilotos se presentaban a los entrenamientos oficiales ese día, de todas formas hubo cuestionamientos ya que muchos adujeron que sería necesario comprar mas gomas, lo cual aumentaba los gastos, por este motivo la mayoría expresó que lo mejor sería hacer una tanda de entrenamiento y clasificación ambos días, algo que los directivos quedaron en analizar. Relativo a lo técnico los autos pasaban a utilizar neumáticos delanteros mas grandes que los usuales (16 x 10,5 pulgadas), por ello hubo que modificar algunos puntos en la suspensión de los coches, pocos pilotos habían podido ensayar esta modificación, pero los que lo hicieron (entre ellos Ortelli) lograron obtener resultados en pista mas rápidamente como era de esperar. Otra modificación fue la habilitación de la caja de velocidades secuencial y el agregado de cricket neumático en los vehículos. Solo participaron con Torino Mario Gómez con un motor Tornado y Eduardo Nicieza con motor Cherokee. Entre los pilotos una de las noticias importantes fue la participación del múltiple campeón de rally Gabriel Raies, finalmente ponía en pista la cupe Chevy adquirida a Traverso la temporada anterior, el cordobés ya contaba con una participación en la categoría en Santa Teresita 1991, iba con motorización de Pedersoli y asesoramiento de Cristian Avila en el chasis. En tanto que la nómina de novatos la completaron dos pilotos provenientes del TC Pista, Roberto Rivas (campeón 1998) con un Chevrolet del equipo de los hermanos Satriano y Diego Aventín, hijo del dirigente y ex-piloto Oscar Aventín con un Falcon. Hugo Olmi se subió al Chevy que anteriormente había utilizado Oscar Rama, y Marcos Di Palma se desvinculaba del JC Competición pasando a correr con el equipo DACAR de Arrecifes con motorización de los Hermanos Bozzone sobre una Chevy totalmente nueva. La temporada comenzaba nuevamente con dos carreras disputadas en el autódromo Rotonda de Mar de Ajó, en la primera clasificación se imponía el campeón Ortelli, ganando su serie con una abultada diferencia, Luis José Di Palma hacía lo propio en su parcial pero algo más ajustado en los tiempos. El piloto de Salto no tuvo inconvenientes en la final estrenando el “1” con una victoria escoltado por su compañero de preparación Roberto Urretavizcaya, el tercer puesto fue ocupado por Luis José Di Palma. Traverso comenzaba con su estrategia de llegar cuarto. Dos semanas después se realizaba la segunda fecha en el mismo circuito, que ahora contaba con la modificación proyectada para reducir la velocidad de entrada a la recta principal y evitar golpes como los sufridos por Traverso la temporada anterior y Roberto Rivas en la primera cita del año. La clasificación y las series fueron una copia de la competencia anterior, y la final tuvo un trámite parecido ya que Ortelli (foto) y Urretavizcaya llegaron primero y segundo, aunque esta vez Traverso no pudo evitar quedar tercero delante de Luis José Di Palma. El piloto de Ramallo se volvía a quejar sobre los pilotos apoyados por GM y lo mal que le cayeron las nuevas cubiertas a los Falcon. Previo a la largada se realizó un homenaje al recientemente desaparecido Torcuato Emiliozzi. La tercera fecha se realizaba en el autódromo de Nueve de Julio, en la cual Traverso sufrió un llamado de atención por sus declaraciones. Finalmente se adoptaba la realización de una tanda de entrenamiento y clasificación tanto para el viernes como para el sábado, imponiéndose Christian Ledesma en los tiempos finales. Los Ford comenzaron a utilizar una modificación en el alerón trasero, probado por Traverso la competencia anterior. La jornada tuvo un claro dominio por parte de los Falcon desde el mismo viernes, ya que ganaron la clasificación, las tres series, y la final de la mano de Ledesma, Ortelli sería el mejor Chevrolet en el cuarto lugar. Traverso arribó tercero pero no se hizo presente en el podio echándole la culpa al desborde del público en todo el trazado. En el autódromo de Olavarría se producía un hecho al que los fanáticos de Chevrolet no estaban acostumbrados, no aparecía ningún auto de la marca dentro de los primeros diez clasificados. También se producía una separación que tocaba de cerca a los

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seguidores de Emilio Satriano, el piloto de Chivilcoy dejaría de tener la preparación de su hermano, con el que terminaba en buenos términos, después de iniciar juntos su camino en la categoría a principios de la década del 80. Pablo Satriano pasaría a abastecer de motores a otros pilotos y Emilio comenzaría a buscar un chasista para mejorar los sus resultados. Traverso logró el mejor tiempo de clasificación, su serie y la final, superando con estos resultados a Ortelli, quien abandonó la prueba a causa de varios toques que lo tuvieron como protagonista. La visita al autódromo de La Plata tuvo varias bajas, hubo suspensiones, falta de presupuesto, y participación en otras categorías. Parecía que los usuarios de Chevrolet encontraban el rumbo, ya que detrás del “Gurí” Martinez clasificaban Ortelli, Acuña y Luis José Di Palma. Solo el piloto de Tandil pudo ganar su serie con su Chevy. La final tuvo varios incidentes e ingresos del auto de seguridad, incluso la bandera a cuadros fue bajada con la carrera neutralizada sobre el Falcon de Martinez, quien se acercaba a la lucha por el torneo. Traverso llegaba quinto sin cargar kilos y Ortelli sufrió largando desde boxes y luego al penalizar con un “pase y siga”, llegando en el lugar 37 del clasificador. El autódromo de Buenos Aires presentaba algunas novedades como la implementación definitiva de una chicana que modificaba el sector de la “S” del ciervo, la cual tenía un piano demasiado alto y muchos pilotos penaron con ese inconveniente. Marcos Di Palma había realizado previamente una prueba sobre un auto de Pablo Satriano pasando a formar parte del equipo de Chivilcoy, su hermano Patricio pasó a participar con la Chevy del DACAR. Bessone logra el mejor tiempo de clasificación con su Dodge y Marcos gana su serie, ambos dieron lucha en la final pero debieron abandonar por problemas mecánicos. “Lalo” Ramos gana con su Falcon y Traverso llega, de acuerdo a su estrategia, nuevamente cuarto delante de su nuevo rival en el torneo Omar Martinez. Ortelli sufría un nuevo abandono. El autódromo de Río Cuarto ve una gran recuperación del piloto de Salto, quien fue cuestionado por sus pares debido a que a pesar de tener 60 kilos de lastre había logrado el mejor tiempo de clasificación por una diferencia superior al medio segundo a su inmediato seguidor, pero el auto pasó la revisión técnica sin problemas. Poco duraría la alegría de Ortelli ya que en la primera curva de su serie fue golpeado por Etchegaray rompiendo el diferencial, Urretavizcaya ganó el parcial. Rafael Verna ganó su serie y se impuso en la final en la que luchó con Traverso, quien terminó levantando para quedar cuarto, Silva y Marcos Di Palma completaron el podio. René Zanatta, Guillermo Ortelli y Marcos Di Palma ocuparon los primeros lugares en la clasificación de la competencia de Paraná, aunque los dos últimos se impusieron en sus parciales. La final tuvo dos falsas largadas por parte de Marcos, por lo que el piloto de Arrecifes fue excluido, esto permitió al piloto de Salto que solo tenga que soportar el asedio de Bessone. El auto de seguridad salió en dos oportunidades, en la última recibió la bandera a cuadros ya que la invasión del público obligó a detener la carrera dos vueltas antes de lo previsto, dándole el triunfo a Ortelli (foto). Las quejas sobre la legalidad del auto del campeón siguieron sonando, pero nadie realizaba una denuncia de manera formal, lo que obligó al Comisario Técnico Carlos Marchese a pronunciarse al respecto: El auto se encuentra dentro del reglamento… Se vuelve al autódromo de Nueve de Julio, en el que se produce el debut de Claudio Bisceglia con una Chevy del equipo JC, y Traverso decía que si los Chevrolet seguían obteniendo tantos beneficios terminaría el año con un auto de esa marca, cosa que desestimaba Cristian Avila. Bessone volvía a hacer la “pole” seguido de Marcos Di Palma, quien se mantuvo en la lucha por los puestos de vanguardia en la final, aunque un problema con el acelerador lo dejó con las manos vacías. La carrera terminó con Edgardo Lavari ganando con la coupé Dodge de Mazzacane. Luis José Di Palma sería el mejor Chevrolet arribando octavo, y Traverso quedaría quinto. A partir de la cita en Balcarce se modificaba el trazado del circuito al cual se le sumaba una chicana en plena recta principal, el motivo era incrementar la seguridad del escenario dado que de esta forma los autos llegarían al frenaje de la primera curva con menos velocidad. También se modificaron los radios en algunas curvas, hubo reubicación de los guarda rail en la primera y segunda curva además

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de instalarse dos tribunas, todo esto gracias a una inversión de 180.000 dólares. A esta altura ya eran varios los pilotos que penaban por problemas económicos, entre ellos Minervino, protagonista en temporadas anteriores. Fernando Iglesias decide participar con el Falcon adquirido al equipo DATO para buscar mejores resultados, esto sorprendió a los hinchas de Chevrolet. Traverso logró el mejor tiempo de clasificación y ganó su serie, Marcos Di Palma clasificó tercero y ganó la suya. La lucha fue entre estos dos pilotos hasta que el arrecifeño hizo un trompo mientras marchaba puntero, lo que le dejó el triunfo servido al de Ramallo, Martinez llegaría segundo y Diego Aventín tercero. La revisión técnica dejó afuera al piloto de Paraná por un problema en la trocha delantera, pasando Marcos a ocupar el tercer escalón del podio tras una espectacular remontada después del trompo que le hizo perder la punta. Traverso seguía con sus cuestionamientos respecto al auto de Ortelli y aseguraba que estaba armando una Chevy, la ACTC amenazaba con sancionarlo si seguía con esa postura. El 10 de agosto se daba a conocer una sanción aplicada a Juan María Traverso (12.000 pesos y dos fechas de suspensión en suspenso) por infringir los artículos 18-002 inciso E y 07-015 párrafos 3 y 4 del Reglamento Deportivo de la ACTC. Desde principios de temporada Traverso había mantenido declaraciones polémicas teniendo como eje principalmente a los autos que prepara Canapino, inicialmente las quejas fueron por maniobras en pista en Mar de Ajo, pero luego las acusaciones fueron mas graves porque citó supuestas infracciones al reglamento en el auto de Ortelli diciendo que estaba 20mm mas bajo, en este último caso acusó también al Comisario Técnico de haberlo autorizado, por ello autoridades convocaron a una revisión del vehículo para terminar con las dudas. Al constatar que no había infracción alguna en el coche campeón tanto Traverso como Canapino fueron citados a declarar, finalmente se tomaba esta resolución basándose en los artículos citados anteriormente, donde se destacan los siguientes textos "los competidores, copilotos, mecánicos u otras personas que tomen intervención directa o indirecta en el desarrollo de las competencias deberán efectuar los reclamos pertinentes bajo la forma y los medios previstos en el RDA. Sin dudas que Traverso debería cambiar el perfil si no quería correr riesgos hasta el final del campeonato. En la segunda visita al autódromo de La Plata Roberto Urretavizcaya se bajó sorpresivamente del Chevrolet con el que venía participando ya que al momento de colocar una propaganda sobre el auto, Juan Carlos Deambrosi le dijo que la quitara ya que esa empresa mantenía una deuda con él, por este motivo el piloto de Chacabuco no pudo participar ya que dependía de ese aporte para alquilar el coche, sin embargo el vehículo lo terminó corriendo Juan Manuel Deambrosi. El capitalino Hugo Olmi estrenó una cupe Chevrolet (aquella que Traverso declaró que iba a utilizar) construida por Cristian Avila y motorizada por Pedersoli. Ahora Juan María Traverso declaraba estar evaluando la posibilidad de correr con un Torino en la temporada siguiente, lo mismo anunciaba Rubén Luis Di Palma. Hugo Olmi y Marcos Di Palma ganaban sus series. La final tenía como protagonistas a Martinez y Olmi, aunque este realizó un trompo que lo retrasó mientras marchaba en la punta. Marcos Di Palma demostró tener un auto rápido y su ansiedad controlada, superando a Martinez en plena recta, haciendo una diferencia tranquilizadora, y ganando la carrera, su primer triunfo después de 43 presentaciones. Apenas cruzó la línea de llegada tuvo la sorpresa que su padre lo saludó desde su helicóptero (foto) frenando a cero con el peligro que esto implicaba, debido a esto fue severamente sancionado. El tercer escalón del podio lo ocupó Ciantini con un rendidor Chevrolet. La segunda cita en Buenos Aires ve reaparecer a Guillermo Del Barrio con el auto que dejaba vacante Rafú y su coupé Chevy fue adquirida por Claudio Bisceglia, mientras que Patricio Di Palma se subió al Chevrolet de Deambrosi con el cual corriera anteriormente Urretavizcaya, dado que Juan Manuel Deambrosi había decidido no correr más en TC, por su parte el dueño del coche, ni mas ni menos que el presidente de la ACTC, comentaba estar cansado de recibir acusaciones respecto a las supuestas ventajas reglamentarias que tenía

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su auto, por lo que había pensado en venderlo. Marcos y Luis José Di Palma ganaron sus series después de una buena clasificación por parte de ambos. La final tuvo una complicada largada debido a la lluvia que desembocó en una carambola que terminó en bandera roja y once autos menos en el relanzamiento. La lucha se planteó entre Marcos Di Palma, Ledesma y Bessone, tres veces se neutralizó la competencia por distintos accidentes, hasta que faltando tres vueltas Belloso y Zanatta salieron despedidos al tocarse antes de ingresar al curvón pegando contra un talud que bloqueaba la vía de escape, los ocupantes de los autos sufrieron traumatismos que no preocuparon, pero debieron ser trasladados a un sanatorio de la Capital. La carrera se detuvo debido a que las vueltas restantes no alcanzarían para retirar los vehículos, dándole una nueva victoria a Marcos Di Palma seguido de Bessone y su hermano Luis José. La gente de Rafaela trabajó para mejorar las condiciones referentes a la seguridad del circuito y el TC pudo retornar al óvalo, habían pasado 14 meses del lamentable accidente sufrido por Petrich y Lofeudo. La inversión fue de 800.000 dólares, para poder concretarla pidieron un crédito a pagar en seis años. Los 4.624 metros de extensión del trazado pasaron a estar bordeados por un muro de cemento sumándose a los 1.100 metros de paredón que ya existía en uno de los curvones, los guarda rail ya eran historia. Además se sumó un alambrado olímpico de 2,70 metros de altura sostenido por columnas de cemento a lo largo de las dos rectas. El diseño de la pista también sufrió modificaciones ya que se agregó una nueva chicana pasando a tener cuatro en lugar de tres, dicha chicana se ubicó en el ingreso al Curvón Sur. Acuña se quedó con el mejor tiempo de clasificación en una competencia que casi se suspende por la cantidad de lluvia caída el sábado, finalmente el domingo mejoró el clima y la actividad siguió de manera normal. El “poleman”, Emilio Satriano y el local Zanatta ganaron sus series, ambos con Chevrolet. La competencia definitiva era prometedora para los usuarios de Chevrolet, Zanatta estuvo en la lucha hasta que realizó un trompo, Acuña estuvo amenazado por Marcos Di Palma solo durante algunos giros ya que no pudo seguirle el ritmo debido al lastre acumulado, el piloto de Tandil llegó primero a la bandera a cuadros con un auto espectacularmente equilibrado (foto), Marcos y Emilio Satriano completaron el podio. Tanto Traverso como Martinez sumaron pocos puntos, lo que mantuvo la diferencia en 48 puntos a favor del de Ramallo con 75 en juego. La categoría vuelve a competir en el autódromo balcarceño y el “Gurí” se despacha con el mejor tiempo de clasificación y se impone en su serie para sumar la mayor cantidad de puntos posible. Marcos Di Palma ganó su parcial y estaba dispuesto a ir por la carrera final. Al ponerse el semáforo en verde Martinez se escapa en la punta asediado por Marcos, Traverso se juega en la segunda curva para superar a Ciantini para quedar cuarto, pero el toque fue inevitable y el ramallense termina contra las gomas de contención abandonando la competencia, la postal de esta maniobra fue el corte de mangas que el piloto del Falcon violeta le hizo al público que se reía de su desgracia (foto). A todo esto el piloto del Falcon amarillo continuaba en la lucha con el arrecifeño hasta que un toque con Acuña lo retrasó, esto le dejó el camino libre al de Paraná hasta la bandera a cuadros, Ciantini y Minervino lo escoltaron. La diferencia se había reducido hasta los 27,5 puntos entre los pretendientes al título. Trelew sorprendía a todos con la noticia que el campeón Ortelli se alejaba del equipo de Alberto Canapino luego de casi tres temporadas pasando a contar con la atención del equipo de Pablo Satriano, llevando sus motores y siendo atendido en el chasis por Cristian Satriano. Lamentablemente la jornada se llenó de congoja al conocerse el fallecimiento de Roberto Oubiña, el piloto de Lanús retornaba luego de dos temporadas y salió a clasificar en su tanda cuando sufrió una descompensación arriba del auto por lo que se detuvo al costado de la pista, el cuerpo médico lo atendió en el circuito y decidió trasladarlo al Sanatorio Municipal de Trelew donde se produjo su deceso, hacía una semana

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que había cumplido 53 años. Acuña y Zanatta ganaron sus series al igual que Martinez, que vio peligrar su triunfo tras una denuncia de Traverso sobre el retiro de la trompa del auto del paranaense previo a la largada. El tandilense con la Chevy negra ganó imponiendo su ritmo sobre Martinez y Traverso llegaría en el puesto 12. El Falcon amarillo fue desclasificado al terminar la carrera pero luego de apelaciones, marchas y contramarchas, fue reclasificado el miércoles siguiente. La definición tuvo lugar en Buenos Aires, aunque el enojo de Traverso por festejar el campeonato ante la exclusión de Martinez y luego su posterior amnistía, lo hizo pedir públicamente la renuncia de la CAF y de la cúpula de la ACTC para seguir compitiendo en la categoría. La ACTC cedió ante la presión y pidió formalmente la renuncia de los integrantes de la CAF. La carrera se reduciría al abandono de Martinez en la primera vuelta de la final al romper el motor de su auto, cosa que definía al piloto de Ramallo como campeón por sexta vez llegando en el quinto lugar. El ganador fue Acuña seguido de 7 Falcon. Luego de finalizada la competencia Traverso dio una conferencia de prensa en la que anunciaba su retiro del TC debido a los manejos turbios de la dirigencia, cosa que llevaría a cabo, al menos por un tiempo… La mejor Chevy en el torneo fue el último ganador con el número 3.

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ESTADISTICAS DE ESTAS TEMPORADAS Desde la primera carrera de la temporada 1990 hasta la carrera que cerró el campeonato 1999 se desprenden los siguientes números: 

160 carreras se disputaron en ese período

122 pilotos distintos participaron con autos de la marca Chevrolet

Sólo 10 de estos pilotos participaron apenas en una sola competencia en este periodo

72 triunfos consiguió la marca Chevrolet en finales y logró ganar en 219 series clasificatorias

18 pilotos distintos lograron victorias en esta década

El piloto con más participaciones, igual que en la década pasada, fue Emilio Satriano con 157 finales corridas

Juan María Traverso fue el más ganador con 12 finales en su haber, pero Emilio Satriano logró imponerse en mas cantidad de series con 31 parciales ganados

Juan María Traverso se alzó con 12 triunfos

Emilio Satriano logró 10 victorias

Luis Minervino se impuso en 9 finales

Roberto Mouras llegó 8 veces en el primer lugar

Osvaldo Morresi y Fabián Acuña lograron 7 victorias cada uno

Guillermo Ortelli conquistó 5 finales

Carlos Garrido, Roberto Urretavizcaya y Marcos Di Palma obtuvieron 2 triunfos cada uno

Fernando Iglesias, Roque Miraldi, Osvaldo Abel López, Luis Hernández, Roberto Caparello, Luis José Di Palma, Mariano Calamante (h) y Luis Rubén Di Palma consiguieron una sola victoria en el mismo periodo.

La mayor cantidad de autos de la marca Chevrolet en una competencia se produjo en el semipermanente de Santa Teresita disputada el 12 de diciembre de 1993 con 32 participantes sobre 78 inscriptos, la carrera fue ganada por Eduardo Ramos con un Ford Falcon. La competencia donde hubo menos Chevrolet en pista fue la disputada en el autódromo de Rafaela 5 de junio de 1994 con apenas 10 participantes con la marca, pero con el consuelo de la única victoria de Fernando Iglesias con la Chevy.

Chevrolet logró 5 campeonatos en este período, 3 con Traverso (1995, 1996 y 1997), uno con Satriano (1990) y otro con Ortelli (1998), Luis Minervino obtuvo dos subcampeonatos (1996 y 1997) y Emilio Satriano consiguió un subcampeonato (1998).

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CARRERAS DISPUTADAS

Carrera 780 781 782 783 784 785 786 787 788 789 790 791 792 793 794 795 796 797 798 799 800 801 802 803 804 805 806 807 808 809 810

Fecha 18/02/1990 11/03/1990 25/03/1990 08/04/1990 06/05/1990 20/05/1990 17/06/1990 15/07/1990 12/08/1990 26/08/1990 09/09/1990 07/10/1990 21/10/1990 04/11/1990 18/11/1990 09/12/1990 16/12/1990 17/02/1991 17/03/1991 07/04/1991 21/04/1991 12/05/1991 23/06/1991 07/07/1991 18/08/1991 01/09/1991 22/09/1991 13/10/1991 03/11/1991 17/11/1991 01/12/1991

Carrera Santa Teresita Autódromo de Bs.As. La Plata Autódromo de Balcarce Junín Autódromo de Bs.As. Vuelta de San Lorenzo Autódromo de Bs.As. Autódromo de Nueve de Julio La Plata Autódromo de Bs.As. Autódromo de Balcarce Lobos Bahía Blanca Vuelta de Olavarría Autódromo de Bs.As. Tandil Santa Teresita La Plata Autódromo de Bs.As. Autódromo de Balcarce Vuelta de Olavarría Autódromo de Balcarce La Plata Lobos Autódromo de Bs.As. Zárate - Campana Autódromo de Mendoza Vuelta de San Lorenzo Autódromo de Balcarce Punta Indio

Ganador DE BENEDICTIS, Juan A. MINERVINO, Luis MOURAS, Roberto MOURAS, Roberto MOURAS, Roberto MORRESI, Osvaldo DE BENEDICTIS, Juan A. HERNANDEZ, Luis CASTELLANO, Oscar CASTELLANO, Oscar CASTELLANO, Oscar SATRIANO, Emilio SATRIANO, Emilio SATRIANO, Emilio SATRIANO, Emilio AVENTIN, Antonio MOURAS, Roberto MOURAS, Roberto MORRESI, Osvaldo AVENTIN, Antonio AVENTIN, Oscar CASTELLANO, Oscar CASTELLANO, Oscar MORRESI, Osvaldo CAPARELLO, Roberto AVENTIN, Oscar MORRESI, Osvaldo LOPEZ, Osvaldo A. AVENTIN, Oscar AVENTIN, Oscar CALAMANTE, Mariano A.

Marca Ford Falcon Chevy Chevy Chevy Chevy Chevy Ford Falcon Chevy Ford Falcon Ford Falcon Ford Falcon Chevy Chevy Chevy Chevy Ford Falcon Chevy Chevy Chevy Ford Falcon Ford Falcon Ford Falcon Ford Falcon Chevy Chevy Ford Falcon Chevy Chevy Ford Falcon Ford Falcon Chevy

Promedio 159,018 171,149 152,458 143,589 149,956 175,199 142,486 175,433 155,624 154,735 175,547 146,419 161,236 177,761 162,063 172,315 175,359 155,486 156,297 175,238 144,531 163,885 145,650 163,954 162,276 175,263 159,140 140,399 141,676 143,640 162,324

Cant. Chevrolet 30 21 31 21 28 24 25 28 23 29 24 20 26 23 27 26 31 29 29 24 25 26 25 27 25 28 27 18 23 27 22

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Carrera 811 812 813 814 815 816 817 818 819 820 821 822 823 824 825 826 827 828 829 830 831 832 833 834 835 836 837 838 839 840 841 842 843 844

Fecha 15/12/1991 16/02/1992 08/03/1992 05/04/1992 19/04/1992 03/05/1992 24/05/1992 14/06/1992 05/07/1992 09/08/1992 06/09/1992 20/09/1992 04/10/1992 25/10/1992 08/11/1992 22/11/1992 06/12/1992 07/03/1993 21/03/1993 18/04/1993 16/05/1993 06/06/1993 27/06/1993 11/07/1993 01/08/1993 15/08/1993 05/09/1993 19/09/1993 10/10/1993 07/11/1993 05/12/1993 12/12/1993 19/12/1993 20/02/1994

Carrera Autódromo de Bs.As. Santa Teresita Tandil Autódromo de Bs.As. Autódromo de Allen Junín Vuelta de Olavarría Autódromo de Balcarce Autódromo de Bs.As. La Plata Autódromo de Balcarce Autódromo de Nueve de Julio Autódromo de Mendoza Morón Vuelta de San Lorenzo Lobos Autódromo de Bs.As. Autódromo de Balcarce Santa Teresita Autódromo de Bs.As. Autódromo de Bs.As. Autódromo de Balcarce La Plata Autódromo de Rafaela Punta Indio Bolívar Autódromo de Balcarce Autódromo de Bs.As. - Dos Hs. - 2 Pilotos Morón Vuelta de San Lorenzo Autódromo de Bs.As. Santa Teresita Lobos Santa Teresita

Ganador AVENTIN, Oscar MOURAS, Roberto LANDA, Juan M. RAMOS, Eduardo MORRESI, Osvaldo LANDA, Juan M. RAMOS, Eduardo PERNIA, Vicente MOURAS, Roberto PERNIA, Vicente AVENTIN, Oscar MINERVINO, Luis AVENTIN, Oscar LANDA, Juan M. ACUÑA, Fabián MOURAS, Roberto MINERVINO, Luis URRETAVIZCAYA, Roberto RAMOS, Eduardo MORRESI, Osvaldo AVENTIN, Oscar AVENTIN, Oscar HERNANDEZ, Walter ACUÑA, Fabián AVENTIN, Oscar RAMOS, Eduardo ROMERO, José M. DE BENEDICTIS, J. - CALAMANTE, M.(h)

HERNANDEZ, Walter MINERVINO, Luis PERNIA, Vicente RAMOS, Eduardo RAMOS, Eduardo ACUÑA, Fabián

Marca Ford Falcon Chevy Cupé Dodge GTX Ford Falcon Chevy Cupé Dodge GTX Ford Falcon Cupé Dodge GTX Chevy Cupé Dodge GTX Ford Falcon Chevy Ford Falcon Cupé Dodge GTX Ford Falcon Chevy Chevy Chevy Ford Falcon Chevy Ford Falcon Ford Falcon Ford Falcon Ford Falcon Ford Falcon Ford Falcon Ford Falcon Ford Falcon Ford Falcon Chevy Ford Falcon Ford Falcon Ford Falcon Ford Falcon

Promedio 169,428 154,360 174,619 175,218 139,487 150,585 168,004 146,152 177,359 156,352 146,244 148,088 141,476 160,020 142,778 164,232 176,268 145,881 149,551 175,917 177,704 146,989 152,949 181,860 166,548 148,966 147,208 174,020 166,254 144,158 173,784 150,505 152,814 149,016

Cant. Chevrolet 29 27 25 30 20 29 29 30 28 27 23 22 17 25 23 26 26 17 21 26 25 21 25 20 23 26 19 17 20 29 25 32 25 19

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Carrera 845 846 847 848 849 850 851 852 853 854 855 856 857 858 859 860 861 862 863 864 865 866 867 868 869 870 871 872 873 874 875 876 877 878

Fecha 06/03/1994 27/03/1994 17/04/1994 15/05/1994 05/06/1994 19/06/1994 07/08/1994 21/08/1994 11/09/1994 25/09/1994 09/10/1994 23/10/1994 06/11/1994 20/11/1994 11/12/1994 19/02/1995 05/03/1995 26/03/1995 23/04/1995 07/05/1995 28/05/1995 11/06/1995 02/07/1995 30/07/1995 13/08/1995 10/09/1995 01/10/1995 22/10/1995 05/11/1995 19/11/1995 09/12/1995 18/02/1996 10/03/1996 31/03/1996

Carrera Autódromo de Balcarce La Plata Autódromo de Río Cuarto Autódromo de Balcarce Autódromo de Rafaela Autódromo de Bs.As. Autódromo de Río Cuarto Autódromo de Balcarce Autódromo de Bs.As. - 2 Pilotos Bolívar Santa Teresita Punta Indio Campo de Mayo Autódromo de Balcarce Autódromo de Bs.As. Santa Teresita Autódromo de Balcarce Bolívar Autódromo de Río Cuarto Autódromo de Bs.As. Bolívar Autódromo de Balcarce Autódromo de Nueve de Julio Autódromo de Bs.As. Autódromo de Rafaela - 2 Pilotos Autódromo de Bs.As. - 2 Pilotos Autódromo de Balcarce Autódromo de Río Cuarto Autódromo de Nueve de Julio Punta Indio Autódromo de Bs.As. Santa Teresita Autódromo de Balcarce Punta Indio

Ganador HERNANDEZ, Walter MORRESI, Osvaldo HERNANDEZ, Walter HERNANDEZ, Walter IGLESIAS, Fernando DE BENEDICTIS, Juan HERNANDEZ, Walter RAMOS, Eduardo ACUÑA, Fabián - ORTELLI, Guillermo

TRAVERSO, Juan M. ACUÑA, Fabián DE BENEDICTIS, Juan TRAVERSO, Juan M. SATRIANO, Emilio TRAVERSO, Juan M. ACUÑA, Fabián DE BENEDICTIS, Juan URRETAVIZCAYA, Roberto TRAVERSO, Juan M. MINERVINO, Luis URRETAVIZCAYA, Roberto SATRIANO, Emilio URRETAVIZCAYA, Roberto MINERVINO, Luis TRAVERSO, Juan M. - GUERRA, Miguel A. TRAVERSO, Juan M. - GUERRA, Miguel A.

SAIZ, Carlos MARTINEZ, Omar TRAVERSO, Juan M. RAMOS, Eduardo TRAVERSO, Juan M. MINERVINO, Luis SATRIANO, Emilio RAMOS, Eduardo

Marca Ford Falcon Chevy Ford Falcon Ford Falcon Chevy Ford Falcon Ford Falcon Ford Falcon Ford Falcon Chevy Ford Falcon Ford Falcon Chevy Chevy Chevy Ford Falcon Ford Falcon Ford Falcon Chevy Chevy Ford Falcon Chevy Ford Falcon Chevy Chevy Chevy Ford Falcon Ford Falcon Chevy Ford Falcon Chevy Chevy Chevy Ford Falcon

Promedio 148,899 154,662 140,082 149,784 184,052 184,035 118,894 150,784 175,128 150,843 148,352 145,851 154,116 147,344 140,207 149,144 133,147 151,565 144,716 188,865 151,937 127,534 152,221 191,460 172,939 183,375 154,139 146,344 159,832 129,027 163,333 156,423 142,453 171,325

Cant. Chevrolet 18 23 15 17 10 23 16 16 13 19 19 16 17 16 21 20 19 16 16 21 20 18 18 23 11 17 21 17 18 17 22 20 19 21

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Carrera 879 880 881 882 883 884 885 886 887 888 889 890 891 892 893 894 895 896 897 898 899 900 901 902 903 904 905 906 907 908 909 910 911 912

Fecha 21/04/1996 05/05/1996 19/05/1996 02/06/1996 07/07/1996 04/08/1996 08/09/1996 06/10/1996 20/10/1996 03/11/1996 17/11/1996 01/12/1996 15/12/1996 16/02/1997 09/03/1997 23/03/1997 20/04/1997 11/05/1997 25/05/1997 08/06/1997 29/06/1997 20/07/1997 10/08/1997 24/08/1997 14/09/1997 12/10/1997 02/11/1997 30/11/1997 21/12/1997 08/02/1998 22/02/1998 08/03/1998 22/03/1998 05/04/1998

Carrera Autódromo de Nueve de Julio Autódromo de Bs.As. Autódromo de Río Cuarto Autódromo de Rafaela Autódromo de Bs.As. Autódromo de Nueve de Julio Autódromo de Bs.As. - 2 Pilotos Autódromo de Trelew Autódromo de La Plata Autódromo de Bs.As. Autódromo de La Plata Autódromo de Nueve de Julio Autódromo de Balcarce Santa Teresita Autódromo de Balcarce Autódromo de La Plata Autódromo de Trelew Autódromo de Mendoza Autódromo de Río Cuarto Autódromo de Nueve de Julio Autódromo de Bs.As. Autódromo de Rafaela Autódromo de Paraná Autódromo de Bs.As. Autódromo de Nueve de Julio Autódromo de Bs.As. Autódromo de Paraná Autódromo de La Plata Autódromo de Bs.As. Autódromo de Mar de Ajó Autódromo de Mar de Ajó Autódromo de Balcarce Autódromo de La Plata Autódromo de Olavarría

Ganador ROMERO, José M. TRAVERSO, Juan M. MARTINEZ, Omar DI PALMA, Rubén Luis TRAVERSO, Juan M. MARTINEZ, Omar SATRIANO, Emilio - DI PALMA, Patricio

ORTELLI, Guillermo SATRIANO, Emilio SATRIANO, Emilio BESSONE, Ernesto ORTELLI, Guillermo RAMOS, Eduardo RAMOS, Eduardo PERNIA, Vicente ACUÑA, Fabián URRETAVIZCAYA, Roberto MARTINEZ, Omar MINERVINO, Luis ORTELLI, Guillermo TRAVERSO, Juan M. ACUÑA, Fabián TRAVERSO, Juan M. GARRIDO, Carlos RAMOS, Eduardo RAMOS, Eduardo ETCHEGARAY, Miguel A. MARTINEZ, Omar GARRIDO, Carlos ORTELLI, Guillermo MARTINEZ, Omar ETCHEGARAY, Miguel A. ACUÑA, Fabián DI PALMA, José Luis

Marca Ford Falcon Chevy Ford Falcon Chevy Chevy Ford Falcon Chevy Ford Falcon Chevy Chevy Ford Falcon Ford Falcon Ford Falcon Ford Falcon Ford Falcon Chevy Ford Falcon Ford Falcon Chevy Chevy Chevy Chevy Chevy Chevy Ford Falcon Ford Falcon Ford Falcon Ford Falcon Chevy Chevy Ford Falcon Ford Falcon Chevy Chevy

Promedio 162,676 190,167 120,762 195,560 192,208 154,277 184,533 131,912 150,831 159,637 124,656 162,467 152,207 157,045 153,965 150,192 154,135 126,549 137,813 170,511 192,542 165,309 155,117 162,386 140,083 166,089 140,083 151,142 190,322 157,228 131,923 154,814 151,794 143,975

Cant. Chevrolet 20 23 15 16 21 23 14 16 19 24 17 22 25 19 21 18 15 15 19 19 26 18 15 20 24 22 22 24 29 18 16 14 17 19

48


Carrera 913 914 915 916 917 918 919 920 921 922 923 924 925 926 927 928 929 930 931 932 933 934 935 936 937 938 939

Fecha 03/05/1998 24/05/1998 07/06/1998 12/07/1998 23/08/1998 13/09/1998 04/10/1998 25/10/1998 08/11/1998 22/11/1998 13/12/1998 07/02/1999 21/02/1999 14/03/1999 04/04/1999 18/04/1999 02/05/1999 16/05/1999 13/06/1999 04/07/1999 25/07/1999 15/08/1999 05/09/1999 26/09/1999 10/10/1999 31/10/1999 14/11/1999

Carrera Autódromo de Bs.As. Autódromo de Río Cuarto Autódromo de Nueve de Julio Autódromo de Bs.As. Autódromo de La Plata Autódromo de Bs.As. Autódromo de Trelew Autódromo de Paraná Autódromo de Nueve de Julio Autódromo de La Plata Autódromo de Olavarría Autódromo de Mar de Ajó Autódromo de Mar de Ajó Autódromo de Nueve de Julio Autódromo de Olavarría Autódromo de La Plata Autódromo de Bs.As. Autódromo de Río Cuarto Autódromo de Paraná Autódromo de Nueve de Julio Autódromo de Balcarce Autódromo de La Plata Autódromo de Bs.As. Autódromo de Rafaela Autódromo de Balcarce Autódromo de Trelew Autódromo de Bs.As.

Ganador MIRALDI, Luis A. TRAVERSO, Juan M. MARTINEZ, Omar MINERVINO, Luis SILVA, Juan M. DI PALMA, Rubén Luis ETCHEGARAY, Miguel A. VERNA, Rafael ACUÑA, Fabián BESSONE, Ernesto BELLOSO, Luis ORTELLI, Guillermo ORTELLI, Guillermo LEDESMA, Cristian TRAVERSO, Juan M. MARTINEZ, Omar RAMOS, Eduardo VERNA, Rafael ORTELLI, Guillermo LAVARI, Edgardo R. TRAVERSO, Juan M. DI PALMA, Marcos DI PALMA, Marcos ACUÑA, Fabián MARTINEZ, Omar ACUÑA, Fabián ACUÑA, Fabián

Marca Chevy Ford Falcon Ford Falcon Chevy Ford Falcon Ford Falcon Ford Falcon Ford Falcon Chevy Dodge-Cherokee Ford Falcon Chevy Chevy Ford Falcon Ford Falcon Ford Falcon Ford Falcon Ford Falcon Chevy Dodge-Cherokee Ford Falcon Chevy Chevy Chevy Ford Falcon Chevy Chevy

Promedio 169,026 152,859 153,845 193,448 159,672 192,204 153,108 145,042 160,759 157,315 156,155 163,946 146,549 171,472 115,840 142,122 183,377 152,020 133,603 174,198 128,286 169,466 131,191 140,612 138,256 153,528 189,224

Cant. Chevrolet 21 19 19 19 18 22 17 20 20 23 20 16 17 17 18 16 17 15 13 15 12 13 12 13 14 14 14

La cantidad de Chevrolet contabilizados corresponde a los autos que largaron al menos la serie o la carrera final

49


A continuación todos los pilotos que participaron con Chevrolet en este periodo ordenados por cantidad de competencias corridas Apellido

Nombre

Procedencia

Corridas

Ganadas series ganadas

Apellido

Nombre

Procedencia

Satriano

Emilio

Chivilcoy

157

10

Minervino

Luis

Chacabuco

152

9

Garrido

Carlos

Mar Del Plata

129

Iglesias

Fernando

San Pedro

119

Dopico

Agustín

Hurlingham

117

López

Osvaldo Abel

Cap. Federal

Urretavizcaya

Roberto

Miraldi Costa

31

Zanatta

Rene

Rafaela

46

19

Del Bo

Roberto

Canals

43

2

8

Deambrosi

Juan Manuel

Morón

39

1

2

Duarte

Osvaldo

Merlo

39

Cura

Carlos

Cap. Federal

38

92

1

5

Kechichián

Andrés

San Justo

38

Chacabuco

90

2

17

Di Palma

Luis José

Arrecifes

36

Luis Alberto

Marcos Paz

88

1

2

Reymonte

Jorge

Balcarce

35

Arturo

Paso del Rey

86

Scenna

Antonio

Mar Del Plata

35

Hernández

Luis

N. Otamendi

83

7

Calamante

Mariano (h)

Balcarce

30

Ciantini

José

Balcarce

80

3

Lepphaille

Hugo

Las Heras

30

Malisia

José

Tandil

77

3

Fiorda

Héctor

Mar Del Plata

29

Ciccale

Armando

San Miguel

75

Sala

Pablo

Lobos

29

Morresi

Osvaldo

San Pedro

66

7

28

Accastelli

Eduardo

Junín

28

Caparello

Roberto

Mar Del Plata

65

1

1

Polinori

Marcelo

Villa Cañás

27

Cutini

Hugo

Ranelagh

63

1

Faustino

Julio

Nueve de Julio

26

Nicieza

Eduardo

Chivilcoy

60

Bortot

Mario

San Miguel

24

Calamante

Carlos

Balcarce

59

García

Carlos

Carapachay

23

Miserda

Carlos

Salto

59

Sanguinetti

Enrique

Campana

21

Traverso

Juan María

Ramallo

57

Di Palma

Luis Rubén

Arrecifes

20

Delconte

Luis

Cap. Federal

53

Lavari

Edgardo

Tres Arroyos

20

Colabello

Julio

Monte Grande

50

Occhionero

Juan

Necochea

20

Rodriguez Canedo

Eduardo

Cap. Federal

50

1

Satriano

Cristian

Chivilcoy

20

Di Palma

Marcos

Arrecifes

47

2

10

Abdala

Claudio

Lobos

19

Ortelli

Guillermo

Salto

47

5

12

Bulla

Rubén

Arrecifes

19

Acuña

Fabián

Tandil

46

7

14

Puricelli

Marcelo

Cap. Federal

19

Boni

Carlos

Cap. Federal

46

Tornatore

Rene

Torres

18

Mouras

Roberto

C. Casares

46

8

18

Del Barrio

Guillermo

Roque Pérez

16

1

12

23

Corridas

Ganadas

series ganadas 6

1

3

1

1

1

1

50


Apellido

Nombre

Procedencia

Apellido

Nombre

Procedencia

Corridas

Di Palma

Patricio

Arrecifes

Corridas 16

Ganadas series ganadas

Gordo

Fernando

San Pedro

6

Vanrell

Carlos

San Lorenzo

16

Lalli

Adrián

Cnel. Pringles

6

Ferraris

Leandro

25 de Mayo

15

Perrona

Luis

San Isidro

6

Fernández

Mauricio

Lobos

14

Puglia

Jorge

Raf. Castillo

6

Olmi

Hugo

Cap. Federal

14

Bautista

Antonio

La Plata

5

Redolfi

Hugo

San Jorge

14

Cerquetti

Gerardo

Gral. Deheza

5

Caram

José Luis

Mar Del Plata

13

Ernst

Alberto

San Martín

5

Quintana

Julio

Ayacucho

13

Tapia

Angel

Campana

5

González

Santiago

L. de Zamora

12

Aguirre

Gastón

Arrecifes

4

Landa

Juan Manuel

Mar Del Plata

12

Archanco

Norberto

La Plata

4

Saiz

Carlos

Burzaco

12

Castillo

Gabriel

Lujan de Cuyo

4

Azar

Javier

Maquinista Savio

11

Guelli

Darío

Chacabuco

4

Banfi

Angel

Mariano Alfonzo

11

Hermoso

Fabián

Ramos Mejía

4

Figliuolo

Sergio

Mar Del Plata

11

Polanco

Jorge

Cap. Federal

4

Manzoni

Rubén

Chascomús

10

Rivas

Roberto

Lanús

4

Bouvier

Eduardo

San Pedro

9

Antúnez

Guillermo

F. Alvarez

3

Braccia

Antonio

Mar Del Plata

9

Bustos

Eduardo

Espinosa

Francisco

Chacabuco

9

Messineo

Horacio

Olavarría

3

Rama

Oscar

R. Mejía

9

Raies

Gabriel

Córdoba

3

Miraldi

Roque

Marcos Paz

8

Ritacco

Juan Carlos

Lujan

3

Segad

Mario

Cap. Federal

8

Román

Gustavo

N. Otamendi

3

Bisceglia

Claudio

Cap. Federal

7

Rossi

Carlos

Arroyo Seco

3

Di Marco

Juan Carlos

Villa Dominico

7

Alberti

Carlos

Necochea

2

Di Vicenzo

José

Mar Del Plata

7

Hernández

Walter

N. Otamendi

2

Rafú

Pablo

Villa Ballester

7

Mansilla

Enrique

Temperley

2

Spinella

Juan Carlos

Olavarría

7

Rodríguez

Guillermo

Junín

2

Alaux Aventín

Oscar Oscar

Pigüé Morón

6 6

Valsagna Vázquez

Eduardo Fausto

Rafaela Olavarría

2 2

1

1

Ganadas

series ganadas

3

1

51


Apellido

Nombre

Procedencia

Eidelstein

Jorge

Allen

Corridas 1

Filiberti

Nicolás

Cap. Federal

1

Guachineo

Juan Carlos

Castelar

1

González

Marcelo

Quilmes

1

Guerra

Miguel Angel

Cap. Federal

1

Luaces

Carlos

Pilar

1

Lynn

Osvaldo

Pilar

1

Piscitiello

Néstor

Longchamps

1

Pratto

Juan Carlos

Quilmes

1

Zuain

Rodolfo

Choele Choel

1

Ganadas series ganadas

La década del 90 fue una de las mejores temporadas para la marca Chevrolet ya que logró la misma cantidad de campeonatos que los que llevaba ganados antes de comenzar este periodo, la Chevy violeta de Juan María Traverso se encargó de cosechar tres de ellos. Los que se sumaron a los logrados por Satriano y por Ortelli. Minervino, Acuña y Satriano fueron otros de los representantes de la marca que demostraron estar para grandes cosas. No hay que olvidar que Roberto Mouras y Osvaldo Morresi tuvieron muy buenas actuaciones en el comienzo de la década hasta que sus vidas se vieron truncadas, en ambos casos por un inmutable talud. Los simpatizantes del moño comenzaron a ampliar su galería de ídolos con una nueva generación de jóvenes pilotos, muchos de e llos nacidos en categorías zonales o nacionales, algunos de ellos participando desde el comienzo con Chevy y otros desembarcando en la marca después de haber participado con otras marcas.

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www.idoloschevrolet.blogspot.com

Chevrolet en el tc decada del 1990  

Una de las mejores décadas para los simpatizantes de la marca del moño, revivila en este capítulo

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