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NAVIDAD para todos

EDITORIAL Navidad para todos Por Claudio García Pintos

TIEMPO DE REFLEXIONES

(pp.3-4)

LOGOTERAPIA VINCULAR

DICIEMBRE VIENE CON ¨TODO¨ (pp.5-6) MADIBA

(pp. 7)

EL POR QUÉ DE LOS BUENOS RECUERDOS / EL ARTE DE PEDIR PERDÓN (pp. 8-9) LA PAGINA DE CAVEF (pp.10-12) LA PAGINA DE LOGOFORO (pág.13) UNA FORMA DE GANAR (pp. 14-15)

Creo que hay valores universales, que interpretamos y asumimos de manera particular. Ese es el elemento en común que tiene la humanidad como un todo integrado. Claro está, muchas veces, esas mismas interpretaciones particulares son las que generan las rupturas o fracturas de la humanidad. Frecuentemente los enfrentamientos son ocasionados por la necedad de no poder ver más allá de lo superficial, lo aparente o lo formal. De ahí las grandes dificultades que ha de afrontar el Papa Francisco en su intento de profundizar el diálogo inter-religioso, actitud ecuménica propia de los grandes hombres que no se sienten perseguidos ni amenazados por el pensamiento y la creencia del vecino, sino que perciben desde sus propias convicciones personales, los posibles puntos de encuentro con el otro.

Creo que la Navidad es uno de esos “universales” convocantes para la humanidad entera, creDE LA RELACIÓN AL yente o no creyente, cristiana o no VÍNCULO (pp. 18-20) cristiana, que acerca a todos bajo EL MILAGRO DEL AMOR el espíritu de encuentro, fraterniEN CUALQUIER MES dad y solidaridad. Si bien para DEL AÑO (pp. 21-22) los cristianos representa uno de UNO MÁS, UNO NUEVO los fundamentos de nuestra fe, (pág.23) uno de los momentos más alegres de nuestra tradición, el hito concreto de nuestra fraternal vivencia de proximidad con el otro, es también un mensaje para la humanidad no-cristiana y no-creyente, que moviliza la esencia humana de pertenecer a un todo. La Navidad, en el fondo, para mí, es la expresión inmediata y contundenSIN RECETARIO

TRAVESÍA

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EDITORIAL te de la necesidad de pertenencia que palpita en la persona humana. Deja por cierto que hay lugar para todos en este mundo y que el lugar ocupado desplazando al otro, es un lugar mal habido, impropio. Deja por claro que la propia felicidad no puede sostenerse en la infelicidad ajena, que la indiferencia es la expresión más aberrante de la deshumanización Pero también confirma el valor de la entrega y el servicio, a una causa, un ideal, un otro. Nos invita a abrir nuestra casa, hacer lugar en nuestra mesa, compartir nuestro pan, preparar un abrazo, recibir al hermano, que no tiene la obligación de ser igual a mí para serlo, ni pensar como yo pienso ni creer en lo que yo creo; ¡no!, porque no es hermano por “idéntico a mí”, sino porque le reconozco la misma dignidad que yo creo tener. Por todo eso, la Navidad es una manera de vivir lo cotidiano. Eso es lo universal. Y apelando a esa universalidad, saludo a cristianos y no-cristianos, creyentes y nocreyentes, deseándoles a todos, sin exclusión, una feliz Navidad, tan feliz que nos permita abrir nuestras casas, hacer lugar en nuestras mesas, compartir nuestros panes y preparar nuestros abrazos, para una humanidad que clama, profunda y fervorosamente, por un tiempo de paz y encuentro. Hagamos entre todos una FELIZ NAVIDAD para el mundo!!


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TIEMPO DE REFLEXIONES Por Dra. Dides Iliana HERNÁNDEZ SILVERA Mail de contacto: didesilianapsico@yahoo.com.ar

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l tiempo es un dilema para nosotros, un estremecido y estricto asunto, el de combinar por ejemplo el tiempo particular de cada persona con el tiempo colectivo. Una insoslayable situación, que nos compromete e impele a la acción en conjunto. Es así, que nuestra vida transcurre en una serie de sucesos que conforman nuestra existencia. Una sucesión de tiempos abstractos que pueden delimitar el accionar o habilitarlo. Es así, que en todos los espacios necesitamos de disposición para abrirse en un acto atemporal de amor al semejante. Entonces, el concepto de tiempo es un valor, en un abordaje terapéutico. Reside en la mirada trascendente hacia la persona que tenemos delante, allí donde ocurre una verdadera aventura espiritual que se abre en cada experiencia, en cada reconocimiento, en cada posibilidad terapéutica. Es una forma de vida en ese instante y es también, la medida en que dirigimos nuestro acceso al sentido. Podríamos decir, es una disposición personal al desafío, a la permanente búsqueda de abrir la percepción a la amplitud del Otro. El cual es un ser posible, vital, temporal, accesible y viable para perseguir su propia estrella. Tres cuestiones o reflexiones si se quiere, surgen de este cavilar incesante: ¿Es posible acceder al sentido vital? Sí, porque es aquel al que llegamos por una situación de vida que nos acontece,

invade y transforma. ¿Cómo se percibe el sentido? Mediante la apertura de mirada, del autotrascender, en el descubrirse como persona en el mundo. Según Elizabeth Lukas, no es posible responder a la cuestión del sentido de una fase determinada de la vida, sin reflexionar sobre las perspectivas del sentido de la totalidad de la vida, con principio y fin (García Pintos y Lukas, 1994).(1) Fundamentalmente, lograr acceder al principio único de todas las cosas, la forma de Ser y del hacer en el mundo. Por último y no menos importante: ¿La atención a la realidad posibilita el sentido desde una existencia humana y fraterna? Justamente, es lo que Frankl sostiene “lo que el hombre necesita ante todo es la tensión ligada a la dirección” (2) Sería la falta de tensión, la que describe Edgar Allan Poe, cuando escribe “Y en la profunda oscuridad permanecí largo tiempo atónito, temeroso... Soñando sueños que ningún mortal se haya atrevido a soñar jamás". Situaciones límite y la forma de enfrentarlo, son otro llamado de atención a reflexionar en una herramienta motivacional para quien aspire desplegarse a levantarse ante cualquier situación por difícil y angustiosa que parezca, como fue la experiencia de Frankl (creador de la logoterapia), en los campos de concentración. …“Sólo se puede entender al hombre desde


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Dios, también lo es que el hombre sólo puede encontrar el acceso a Dios partiendo de sí mismo, del hombre mismo. Cuando se trata de enseñar a otro el camino hacia Dios, no podemos partir de lo racional, sino que debemos hacerlo desde lo emocional”.(3) El movimiento existencial oportuno hay que ocasionarlo desde el ser, esto es lo que se ha sido permanece y es nuestro baúl existencial, lo que somos realmente. Y frente al “ser” (lo que uno ha sido y es) aún tenemos por delante el “deber ser” que nos ha de animar. Y ante, las fuerzas que decaen y la mente que se aturde, completar nuestra labor y añadir nuestro tiempo, en definitiva es “dar cumplimiento a nuestra existencia” temporal y definida.

Podríamos decir que la vida humana es una porcelana formada por infinidad de colores y diseños; moldeada para un fin. Las hay grandiosas y finísimas, luminosas, suaves, transparentes, que representan los estados resplandecientes de la vida, y las hay nebulosas, sombrías, obscurecidas, que encarnan la desdicha y el malestar, la dolencia y alejamiento de todo sentido. Al final de nuestras vidas, este diseño compone una obra concluida, con delimitadas representaciones y matices, que nuestra existencia particular irradia en la simpleza y diversidad de su perfil. Por eso, el diseño de cada persona es diferente e irrepetible.

Así, la incertidumbre del tiempo es, esencialmente, su propio movimiento espiritual. La libertad de movimiento en su vida cotidiana es, necesariamente, la oportunidad de poner Para poder hacer adecuadamente este en práctica sus ideas esenciales y, de este recuento existencial, primeramente hay modo, dar una trayectoria a la vida, que lo que haber vivido valores, todo lo que haga plausible al repasar lo pasado, porque, hemos podidos realizar. En algunos mo- sin él, no habría podido fijarse esa marcha mentos de nuestra vida, los valores de en un nuevo tiempo. Un espacio de confiancreación van cediendo el paso a los valo- za, de lucha, de armonía, fraternidad y evores actitudinales y los vivenciales, como lución. Tiempo de madurar, de fortalezas, son la contemplación y el amor, van en- de ahondar en la capacidad espiritual de cacausando una realidad del ser diferente da uno, dice Frankl: “La existencia se va a lo vivido hasta el momento. Entonces perpetuando a medida que madura: pero la existe un de tiempo de ser, de hacer, de reproducción nunca puede hacerla madurar. crear y vivenciar. Así describe el tiempo La existencia, madurando y realizándose, realiza las posibilidades corpóreo-anímicas, Pablo Neruda: actualiza espiritualmente las potencias psicofísicas; pero ella se realiza siempre en sí El tiempo es decidido, misma”… Ese trascender de la existencia no suena su campana, nunca se produce en el tiempo, sino más se acrecienta, camina, allá del tiempo, en lo supratemporal. La por dentro de nosotros, existencia nunca podría realizarse en el aparece… tiempo, ni siquiera en un tiempo infinito.”(5) “En efecto, el ser humano que se supera, madura hacia su mismidad.”(6) Vislumbrar en esta esfera la dimensión Tiempo de prepararse y de generar… espiritual, es una orientación en estas reflexiones al poder establecer: el tiempo García Pintos y E Lukas (1994), “De la vida Fugaz” Edit del compromiso y la motivación, en el Almagesto logro de sentido se favorece desde el des- Frankl, V.E. (2002:24), “Fundamentos y aplicaciones de la logoterapia”, Edit San Pablo: Bs As empeño de una actividad creadora. Por- Frankl, V.E. (1975:141) “El hombre doliente”. Edit Herder: que, “quien, con sus «ojos espirituales», Barcelona. «mira» más lo agradable, tiene motivos Lukas, E (2004:31) “Equilibrio y curación a través de la logoterapia” Paidós: México para estar alegre; quien sólo «mira» lo Frankl, Op Cit (1975:67)”El Hombre doliente” deplorable, tiene motivos para estar tris- Ibidem (123) te”.(4)


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LOGOTERAPIA VINCULAR

DICIEMBRE VIENE CON ¨TODO¨ Por Lic.Analía Boyadjián Mail de contacto: familiaysentido@gmail.com

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iciembre se presenta con todo: el fin de otro año y el obligado balance, las fiestas y el festejo de la Navidad (que traspasa todo credo y toda cultura) y la locura o el rally para organizar las tan ansiadas vacaciones. Es verdad que el cimbronazo de cerrar un año se hace oír fuerte y promueve revuelos emocionales para todos los gustos y sabores, desde simples autoevaluaciones hasta grandes sufrimientos por lo que pudo haber sido y no fue. Escuchamos: “este año no pude realizar lo que me prometí”, “que termine rápido este año porque fue muy duro”, “me hubiese gustado hacer o tener… y no lo logré”. Y en ese rosario de quejas y tribulaciones olvidamos que la vida, gracias a Dios, continúa. Y llegarán más y nuevas oportunidades o las saldremos a buscar. En fin, que no termina nada, sí que se transforma. Las circunstancias que vivimos este año pueden favorecer nuestra propia transformación y crecimiento para tener renovadas fuerzas para construir esa postal que queremos tener de la vida. Que termine un año significa que otro nuevo comienza. Y todo comienzo, como el sol que despunta, llama a la vida, a la luz, al regocijo del alma que pretende ser y hacer… Desde el enfoque de la Logoterapia Vincular, buscamos significar nuestras acciones y nuestras decisiones como resultado

de un ejercicio responsable de nuestra libertad personal. No olvidemos que el ser humano se decide ante los valores. Y busca develar el sentido de su vida sobre todo en las respuestas o en las opciones que da y realiza. ¿Qué nos pasa en las Navidades? En un mundo cada vez más light de contenido y profundidad emocional, debemos hacer el esfuerzo por rescatar algún valor profundo que supere la inmediatez del placer de los regalos y el consumo que nos arrastra a todos sin pedirnos permiso. ¿Es imposible resistirse a tanta oferta de fuegos artificiales, adornos, regalos y publicidades? ¿Cómo demostrar verdadera alegría y superar la tentación de quedarnos en ese afuera? Nuestra propuesta es darle otro encuadre, otro color, tal vez el real significado a las fiestas, costumbres y tradiciones, sin transformarnos en verdugos o aguafiestas inoportunos. Haciendo a un lado el consumismo que pretende inspirarnos y que ya lo sabemos: dura tan poco, es importante preguntarnos por el verdadero sentido de reunirnos en familia o con amigos, y buscar en nuestro interior aquellos valores que nos permitan sentirnos plenos y brindarnos para pasar un buen momento juntos. Incluso la tradición del brindis merece una reflexión: ¿por qué brindamos? ¿Por un deseo a futuro o para agradecer el presente? La Madre Tere-


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sa bien relacionó el agradecer con la felici- para cada uno: quien organiza los paseos, dad: “ser feliz es agradecer”. Así de simple, las visitas, los lugares, quien busca datos así de económico. en internet, quien hace la lista de lo que ¿Qué actividades se pueden proponer para hay que llevar en las valijas. vivir las fiestas desde la solidaridad y el Y si el dinero este año no alcanza para encuentro? Invitar a todos, niños y adul- viajar, entonces “buena onda”: descubrir tos, a preparar artesanalmente la decora- como turistas los alrededores de donde vición: pintar, recortar, modelar, juntar flo- vimos y disfrutar nuestra casa con la meres, piñas, cocinar en grupo, escribir e in- jor actitud. Vale entonces plantearnos si necesitamos tercambiar deseos, elegir frases estimulantes de los libros, canciones, poesías para vacacionar para descansar, para recuperar fuerzas, energías, para reencontrarnos… poner en común y disfrutarlas. La idea de redefinir “lo navideño” puede ¿para qué? Para perseguir lo posible y no partir de la revalorización del pesebre, es frustrarnos, para aprender a ser más gedecir, de la recuperación del mensaje de nuinos con nosotros mismos. Se trata entonces de recuperar lo más amor y simplicidad, de esperanza y paz. Y dejé a propósito el tema de las vacacio- hondo y lo más digno de nuestra humanines para último momento, ya que se trata dad, por eso es oportuno recordar las paen general de trabajar todo un año para labras de Sábato al respecto: “sólo quienes invertir en esos siete, o quince días con los sean capaces de encarnar la utopía serán cuales la mayoría de las familias sueñan. aptos para el combate decisivo: el de recuArmar el proyecto entre todos, disfrutando perar cuanto de humanidad hayamos perdido”. el proceso desde que se lo sueña hasta que Analía Boyadjián

agradece a todos sus columnistas y colaboradores, quienes desinteresadamente acercan mensualmente sus aportes para compartirlos con los lectores. Les desea a todos ellos una muy feliz Navidad y un reparador descanso, deseando que en la próxima temporada, puedan continuar acompañándonos en esta tarea de difundir los aportes de Viktor Frankl.


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MADIBA Nelson Mandela (1918-2013)

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no de los logros más difíciles de conquistar por la persona humana es la coherencia. Ese hábito logrado por aquel que ha podido trascender los condicionamientos que la distraen (a la persona) de ese estado de unidad e integridad personal. Condicionamientos tales como las urgencias del bios (p.e. apetitos, deseos, necesidades, cansancios, dolores, etc) o los requerimientos de la psique (p.e. emociones, miedos, culpas, egoísmos, sufrimientos, etc) Incluso, los momentos de oscuridad del espíritu. Pero lograda, genera una especie de paz inédita, poco comparable con otros estados placenteros de tranquilidad. Una dicha particular, que es reconocible en la mirada, el tono, el gesto de quien la experimenta. Como si hubiera traspasado un límite entre la mayoría de los mortales, debatiéndose, precisamente, ante y entre esas “distracciones”, y los “coherentes” Nelson Mandela fue uno de los que pudo conquistarla. Manifestaba una conexión íntima y profunda, estrecha, entre su pensamiento, su palabra, su acción, su obra. Sin fisuras, sin poses, con la autenticidad que solo puede transmitir, aquel que trasciende los condicionamientos del hombre y expresa la libertad de la persona. Una vida de lucha por sus ideales de una fraternidad viva, posible. Una historia de cautiverio que solo sirvió para hacerlo más libre aún. Y cuando tuvo la oportunidad de la gestión, en tan solo 5 años como presidente, logró refundar su país, sacudir a todo un continente y movilizar al mundo entero. En tan solo 5 años! No

necesitó eternizarse en la gestión ni apropiarse del poder, no pretendió establecer una dinastía ni personificar un movimiento. Solo se ocupó durante esos pocos años de servir. Y sirvió. El mundo se ha quedado sin uno de los últimos líderes vivos con los que contaba. A excepción del Papa Francisco, ya no cuenta la humanidad con líderes con el carisma del servicio como lo han encarnado Mandela y otros más. ¿Qué será del mundo sin ellos, hacia dónde se orientará? Coherencia también hace referencia a “herencia” (es la misma raíz latina, haedere) y esto nos hace pensar que ese es el legado que nos deja Mandela a la humanidad. Como miembro de la “única raza”, la raza humana, que no admite distinciones de color, creencia, género, estado o condición, quiero comprometerme a continuar su mensaje, sostener su lucha, construir su sueño. La misma herencia que nos ha legado Frankl, Gandhi, Kolbe, Luther King, Teresa, Wojtyla y tantos otros. "La muerte es algo inevitable. Cuando un hombre ha hecho lo que creía necesario por su pueblo y su país, puede descansar en paz. Creo que yo he cumplido ese deber, y por eso descansaré para la eternidad" Y desde esa eternidad, quien luchó por la Paz, seguirá pacificando las luchas. Elevemos nuestras plegarias para allanar el camino y anticipar al Cielo, que está yendo para allá, uno de los mejores de acá.


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Cartas para gente muy ocupada

EL POR QUÉ DE LOS BUENOS RECUERDOS / EL ARTE DE PEDIR PERDÓN Por Lic.Adrián Dall´Asta Mail de contacto: ad@adriandallasta.com.ar

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ecuerdo con mucho cariño las palabras de un gran profesor que tuve en mi adolescencia, quién al presentarse en su primer día de clases nos dijo: "la tarea más importante que tengo frente a ustedes, es ser un generador de buenos recuerdos." Aún hoy me acompañan sus frases, "tironean de mi alma" cada una de sus enseñanzas, donde sin dudas en un momento muy particular de mi vida fue, sin darse cuenta, un poco mi padre. A partir de estas sanas nostalgias se construyen pensamientos, ideas, formas de actuar que sin dudas van haciendo de nosotros las personas que somos. Desde esta forma de ser, también educamos. Por eso cuando me preguntan (o me pregunto) ¿qué es ser un padre?, naturalmente sale de mí una respuesta que intenta ser definición: alguien que educa y genera buenos recuerdos. Me pasa cuando pienso en mis padres. Una frase de mamá en un asado entre hermanos, o la foto antigua de mi padre vista un domingo de lluvia, necesariamente derivan en un momento de risas interminables. Esos son los recuerdos: situaciones que quedan en nuestros corazones más allá del tiempo. Es realmente emocionante regocijarse en ellos porque sólo en ellos, podemos ex-

perimentar algo que aterra al ser humano, el paso del tiempo. Para los recuerdos el tiempo queda estático y nos brinda la experiencia de lo eterno, de aquello que no pasa, y se graba en nosotros formando parte de nuestra vida para siempre. ¿Cuáles son los recuerdos que estoy dejando en mis hijos? ¿Buena pregunta no? Cuestionarme sobre los mismos y sobre el tiempo que trabajo en ellos ¿me interpela?, ¿me incomoda?, ¿me alivia?, ¿me hace sonreír? Las personas tan ocupadas como nosotros, muchas veces no tenemos tiempo para detenernos en estas cuestiones, por eso van algunas ideas a modo de "parar un poco". Los juegos, la imaginación, las buenas películas, el deporte, la cocina, los gustos compartidos, un rato de música y el descanso en silencio. Todo, absolutamente todo, puede transformarse en un grato recuerdo, pero necesita por parte nuestra de una decisión plena para que así suceda. Hay una diferencia enorme entre ser amado y sentirse amado. En el baúl de nuestra historia busquemos esos momentos donde realmente nos sentimos amados de verdad; y allí mismo encontraremos la receta milagrosa para poder generar esos sentimientos poderosos en nuestros hijos, donde ellos puedan decir al ver nuestras fotos viejas: ¡Cuánto me amaron mis padres! Entre tanta ocupación espero podamos hacernos un tiempo, nosotros, ¿personas muy ocupadas? ¿en lo importante? Adrián Dall´Asta


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na vez leí una historia en donde le preguntaban a un sabio, "¿cuál es la medida del amor?" Y su respuesta fue: "amar sin medida". En el mismo tono surge la duda respecto del perdón: ¿Cuál es su medida? Pocas experiencias amorosas más profundas experimenta nuestro ser en su transitar, que el perdonar y el ser perdonado. ¿Se nace sabiendo perdonar? Me parece que esta virtud profundamente humana se aprende. Desde esta perspectiva, los padres tenemos una oportunidad única de "llenar la cuenta bancaria emocional". Vamos a invertir un poco de tiempo en ella (no olvidemos que somos gente muy ocupada). Randy Paush es una persona excepcional por definición, dueño de una historia de vida que invito fervientemente a conocer (a los que les gusta internet pueden entrar en www.thelastlecture.com y van a pasar un gratísimo momento el fin de semana). Su libro "La última lección", nos da una clave muy concreta para poner en práctica con nuestros hijos, y porque no en nuestra propia vida. Voy a compartir un extracto textual del capítulo que se refiere a las disculpas. "Las disculpas apropiadas se componen de tres partes: (1) Estuvo mal lo que hice. (2) Me siento mal por haberte lastimado. (3) ¿Cómo puedo hacer para reparar el daño producido? En ese momento un estudiante me preguntó ¿qué pasa si el otro no quiere disculparme? Quizás no esté preparado para recibir tus disculpas, deberás tener mucha paciencia. Tu paciencia será recompensada y tan valorada como tus disculpas." Es muy interesante este proceso para trabajar con los chicos, el perdón no es sólo una expresión afectiva y reactiva, es

un trabajo de ambas partes, del que pide perdón y del que perdona (a veces la tarea más difícil). Comparto algunas "pistas" que surgen del texto de Randy. Estuvo mal lo que hiciste no es lo mismo que, "sos malo". En el fragor de los "decires" tenemos que ser prudentes en separar el hecho de la persona, piensen cuantas cosas decimos que luego nos resultan imperdonables a nosotros mismos en el ejercicio de escucharnos. Se trata de una experiencia reparadora real, el sentimiento en la propia persona del daño producido al otro, es una forma muy concreta de entender hasta dónde le duele, sólo de esa manera podremos generar anticuerpos para no repetir los mismos errores. Es una tendencia muy habitual el ser indulgente con los malos hábitos sólo por repetición de los mismos. No es una expresión de deseo intentar reparar el daño, sino es el momento clave del perdón. Cuando le hago mal al otro, lo hecho, hecho está, de eso ya no se vuelve. Entonces, ¿qué hace perdonable una mala acción?: la verdadera intención de no hacerlo más y de reparar lo hecho en su totalidad. Por último, la paciencia. A veces la ansiedad y la velocidad superficial de estos tiempos, nos hace perder la dimensión que nuestra equivocación, puede tener en el corazón del otro. Sólo la empatía (ponerme en los "zapatos" del otro en tanto otro, y no pretendiendo que piense como yo) me permitirá la experiencia sanadora del perdón, dejándome perdonar, como puede el otro, en el tiempo del otro y asumiendo el riesgo de no ser perdonados. No hay caso, las vivencias educativas amorosas requieren de mucho tiempo y de entrega total. Son una verdadera obra de arte, para artistas ocupados, muy ocupados en cosas importantes.

NE: En este número, incluímos dos “Cartas para gente muy ocupada”


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La Página de CAVEF Cátedra Abierta Viktor E. Frankl Director: Dr.Claudio García Pintos

Por Claudio García Pintos Mail de contacto: cavefcursos@yahoo.com.ar facebook.com/claudio.garciapintos.1

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a estanos iniciando un nuevo diciembre, ya se respiran los aires de la Navidad. En diferentes centros comerciales vemos llegar, o se anuncia la llegada, de quien representa, aparentemente, el espíritu navideño desde hace décadas. Baja (o bajará según las promesas de los comerciantes), en su tradicional trineo alado, o bien podría ser en helicóptero, taxi, moto, metrobus o aún haciendo dedo por las calles de la ciudad. Pero lo cierto es que no fallará: él, con sus renos, nos visitará durante todo el mes, acompañando nuestras compras y recibiendo los pedidos, algunos tímidos y otros no tanto, de niños de diferentes edades. De algunos adultos, también. Se trata de Papá Noel, Santa Claus, conocido también como Nikolaus o Weihnachtsmann para los alemanes, Papai Noel para los brasileros, Julemanden en Dinamarca, Pai Nadal en Galicia, Joulupukki en Finlandia, Pére Noël en Francia, Father Christmas para los ingleses, Baba Noel para los iraníes, Babbo Natale para los italianos, Julenissen para los noruegos, Kertsmann para los países bajos, Swiety Mikolaj en Polonia, Pai Natal en Portugal, Mos Cräcium en Rumania, Cahta-knayc en Rusia, Jultomtem en Suecia, solo por citar algunas de sus “identidades” en diferentes culturas-

Lo cierto es que se trata de un personaje basado en la historia real de Nicolás de Bari, siglo IV, un joven que se vuelve rico a los 19 años por razones de una herencia cuantiosa de sus padres, fallecidos prematura e imprevistamente por una epidemia. Pero a Nicolás no le importaba su fortuna material, dado que su decisión estaba tomada: el sacerdocio. Joven, alto, delgado, austero a pesar de su fortuna, en una ocasión le regaló una bolsa con monedas de oro a una pareja de jóvenes muy enamorados para que pudieran casarse y, a partir de allí, parece ser que comenzó a distribuir su riqueza entre los necesitados. El resto, verdad o leyenda, dio entidad a este Santa Claus (San Nicolás), generoso, atento, dispuesto a cumplirnos nuestros sueños o a ayudarnos a hacerlo. Un aporte a su leyenda fue la novela de Clement Moore (1823) titulada “Una visita de San Nicolás”, donde éste ya surcaba los cielos en un trineo, tirado por sus entrañables renos que responden a los nombres de Rodolfo, Donner, Brillante, Blitcher, Cometa, Cupido, Danzante, Centella y Zorro. Claro, con posterioridad, una marca de bebida cola decidió tomarlo como propio para sus campañas comerciales navideñas, y le encargó al dibujante y caricaturista Thomas Nast, la tarea de personificarlo con características más próximas a la gente común. Así resultó el Papá Noel, gordo, bonachón, con barba blanca y traje rojo (color em-


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blemático de la empresa), que todos conocemos. El mismo que año tras año se ha venido descolgando de nuestras chimeneas , dejando regalos al pie del árbol navideño y apareciendo en todas las publicidades, cargado de electrodomésticos, comiendo pan dulce y bebiendo sidra, identificando la juguetería en la que compra sus regalos, revelándonos cuál es su perfume/ropa interior/bebida/ relojes/etc de su preferencia o aconsejándonos sobre cuál tarjeta de crédito es la más conveniente, según su propia experiencia, al tener que afrontar tantos gastos para estas fiestas. Ese querido y esperado Para Noel, que ha captado la atención de grandes y chicos durante décadas, él mismo, está cansado. Está cansado de tanto trajinar porque parece ser que la cantidad de pedidos que recibe año tras año ha ido en escandaloso aumento. Siendo que en un principio la gente recibía lo que fuera con agradecimiento, y se alegraba con la sola circunstancia de recibirlo fugazmente en casa, ahora se ha vuelto exigente. Es más, ya casi pareciera no importarles siquiera su presencia. Habiendo tantas formas posibles de hacerles llegar sus pedidos, no lamentarían que él mismo no pudiera hacer sus entregas en persona. Lo importante es que a los pies del árbol, aparezcan los regalos pedidos. En casa, abatido y decepcionado, nos mira, y se pregunta, “¿qué he hecho mal?” Porque “yo solo pretendía hacerles llegar algo de alegría, un poco de magia tal vez, reflotar en ellos el espíritu de la entrega y la solidaridad, la generosidad cotidiana, el buen ánimo para con el vecino, la importancia de compartir lo que se tiene, el estar atento a en qué puede cada uno ayudar al otro, el abrir la casa y la mesa para los que están solos, hacerles lugar a aquellos que entran por sus

chimeneas como invitados inesperados… Hasta les di el gusto de disfrazarme como ellos quisieron para hacerlos más felices, o lo que creí que les daría felicidad. Pero no, ellos solo esperan regalos, se han vuelto pretensiosos incluso en lo que piden, y demandan puntualidad en la entrega” Quitándose su gorro y su chaqueta roja, afeitó su barba, se deshizo de su panza de utilería y volvió a ser aquel joven, alto y delgado, con vestiduras austeras. Y tomó una decisión:”nunca más volveré a visitarlos, no responderé más sus pedidos materiales, no repartiré más mi riqueza entre ellos, hasta que ellos mismos no reconozcan la suya propia y estén dispuestos a compartirla con los que lo necesiten. No volverán a ver a Papá Noel, hasta que Papá Noel no vea en ellos que han recuperado el espíritu de la Navidad. Solo entonces volveré a usar ese traje rojo y surcaré los cielos del mundo entero, con la misma felicidad que lo he hecho siempre, hasta ahora” Sus renos, conmovidos por la decisión tomada, le preguntaron “¿cómo, cómo vivirás Nicolás esta Navidad, si siempre lo has hecho como Papá Noel?” Los miró con ternura y les dijo: “No queridos míos, siempre la he vivido como Nicolás… y lo seguiré haciendo” “¿Cómo?” preguntó Rodolfo en nombre de sus compañeros. Respondió: “Nunca entré solamente por las chimeneas, siempre lo he hecho también caminando por las calles y golpeando puertas, pidiendo compañía, un poco de pan, un abrazo o un buen deseo de Navidad” “Sin embargo -comentó Rodolfonunca te hemos visto haciéndolo”. “No, querido amigo, porque esas entregas, siempre las hice vestido así, con mis ropas austeras, mi delgadez y mis bolsas vacías, y quienes me han respondido, son los que mejores regalos han recibido: paz, alegría, felicidad, aires frescos para sus vidas, la satisfacción de haber compartido con un inesperado invitado… Ellos son los que verdaderamente, compartiendo sus riquezas, se transformaron en


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ricos. Por eso, mis amigos, la Navidad puede seguir viva y gloriosa, es más, puede ser más viva y más gloriosa aún, sin la visita de este gordo simpático y generoso” Pero los renos se resistieron y contraofertaron algo disparatado a Nicolás: “¿Qué pasaría si los visitamos, camuflados, y les hacemos comprender y recuperar el espíritu navideño? ¿Si les hacemos comprender cuál es la verdadera riqueza, y que compartirla abrirá sus chimeneas a grandes sorpresas y fabulosas felicidades? ¿Si les hacemos ver que cuánto más estén dispuestos a dar de sí mismos, mejores visitas llegaran a sus casas?” “Bueno – contestó Nicolás-, eso cambiaría las cosas y volvería a tener sentido que escucharan mi risa retumbando en sus chimeneas nuevamente” “Perfecto Nicolás. Tenemos poco tiempo. Ya mismo emprendemos la tarea. Centella y Brillante, vayan preparando el transporte, Cupido y Donner, vayan armando el itinerario, Danzante y Cometa, empiecen a armar un gran árbol que sea visible de todas

partes del mundo, con muchas luces pero ningún regalo, porque serán ellos los que lo colmen de paquetes… Blitcher y Zorro, ustedes se quedan acá preparando la carga en el trineo y vos, Nicolás, cambiá esa cara y ponete a planchar el traje rojo, porque te aseguro que este año, volveremos a celebrar la Navidad” Dice la historia que en estos días, ellos, los fieles renos, están trabajando silenciosamente en esta misión: rescatar el espíritu navideño. Hacen todo lo que pueden, pero necesitan de todos aquellos que quieran sumarse a la cruzada, y esperan que sean muchos más los que lo hagan. Mientras tanto, Nicolás plancha su traje rojo, con una enorme ilusión de volver a recorrer el mundo una vez más, dejando paquetes en nuestros árboles, alimentando en los niños la fantasía del bien que se hace persona y comparte lo que posee, y golpeando puertas, y transitando calles, con sus ropas austeras, en la expectativa de ser recibido con un buen deseo, por aquellos que lo crucen.

Recuerda a sus lectores que la publicación NO APARECE durante los meses de enero y febrero, retomando su frecuencia mensual a partir del número del mes de MARZO 2014. Les deseamos a todos ustedes, muy felices fiestas y esperamos reencontrarnos entonces.


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La Página de LOGOFORO Por Tere Vanek

Logoforo.com te invita a leer interesantes artículos de diversos autores que desarrollan temas en torno al sentido. Entérate con nosotros de los eventos más importantes de Logoterapia en el mundo de habla hispana; visita las secciones de bibliografía recomendada, frases célebres de Viktor Frankl y de otros pensadores, noticias y ligas a Centros e Institutos en el mundo qutrabajan con el enfoque de esta psicoterapia existencial.

Mail de contacto: terevanek@logoforo.com //

www.logoforo.com

Para cerrar este año te recomendamos varias lecturas: La Logoterapia en la educación. La aplicación de esta psicoterapia centrada en el sentido es tan diversa, que sus herramientas se utilizan cada vez más, no solo en el ámbito de la salud mental sino en el ámbito empresarial, social, educativo. Ojala cada vez más pedagogos y maestros enriquezcan la labor educativa con sus valiosas aportaciones: http://logoforo.com/la-logoterapia-en-la-educacion/ En Logoforo nos damos también a la tarea de realizar reseñas y resúmenes de libros y artículos que en muchos países no son de fácil acceso de manera que cada vez más personas se beneficien con la obra del Dr.Frankl. Uno de los más leídos en nuestra página es El sentido del amor en la visión de Viktor Frankl. Aquí te lo compartimos: http://logoforo.com/el-sentido-del-amor-en-la-vision-de-viktor-frankl/ No cabe duda de que el amor es uno de los grandes sentidos en la vida. Para este fin de año y para el 2014 deseamos para ti una vida plena en el amor. ¡En hora buena!

El SITIO de la LOGOTERAPIA WWW. LOGOFORO. COM


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CARTAS DEL DESIERTO de Guillermo Pareja Herrera

UNA FORMA DE GANAR Por Lic. Enrique Adúriz Mail de contacto: eaduriz @ fibertel.com.ar

El Dr.Guillermo Pareja Herrera nos tiene acostumbrados a sus mensajes vivificantes, plenos de significado, volcados en publicaciones de obligada referencia para todo humanista interesado en madurar un pensamiento consistente y comprometido con la persona humana. Pero su obra no solo está restringida a libros académicos. Su sensibilidad se expresa creativamente a través de sus “Cartas desde el Desierto” con la misma calidez y profundidad que caracteriza su discurso científico. Mes a mes y con regularidad, vamos presentando algunas de s us “Cartas”, breves reflexiones sobre la vida misma, las cuales son comentadas cada vez por algún colaborador de LOGORED. En esta oportunidad, el encargado de hacerlo será

Enrique Adúriz

La carta: Una forma de ganar

les.

Pasó lo que a veces suele suceder. Lo que un día comenzó en otro día terminó. No olvidemos que cada cual tiene su estilo de comenzar y terminar algo, lo que sea. Cuando ellos terminaron fue sui generis y excepcional en tiempos violentos. Él terminó el último sorbo, largo y sentido, de café. Se levantó, tomo su abrigo y partió. Han pasado muchas lunas desde entonces y a ese amigo lo reencontré y fuimos a beber una taza de café como en aquel entonces. Le pregunté cómo sentía el final de su historia y después de una pausa extendida en la memoria me dijo: A veces, irse es un acto de poder mucho más grande que defender y aferrarse. Esta frase emblemática en la vida de mi amigo me recordó a otra frase que escuche hace muchos años cuando llegué a este desierto. Un viejo ranchero le dijo a su atribulado hijo: Que no le gane la angustia, que no lo ahorque. Recuerde que a veces se gana perdiendo. Nunca he olvidado ese extracto, ese elixir paradójico de sabiduría: Si, a veces se gana…perdiendo.

El final de la historia de su amigo, enmarcada en la polaridad comienzo-fin, (nacermorir) y con sutil valoración por eludir la violencia que imponen los tiempos actuales, le da pie para calar hondo en el corazón del asunto: la paradoja.

La reflexión:

L

as cartas del desierto de mi querido maestro y amigo también son para nosotros, “un elixir de sabiduría”, y en esta carta en particular, (4/7/11), destila una secuencia riquísima en notas existencia-

Esta figura retórica que dice su verdad a través de expresiones contradictorias, al menos desde el punto de vista lógico, es fuente de sabiduría y así lo avala también una de las sentencias emblemáticas de Viktor Frankl cuando afirma que: “Logos es más profundo que Lógica”. El universo del sentido supera con creces el alcance que podemos encontrar en la dimensión del razonamiento lógico, y tanto su amigo como el viejo ranchero del desierto dan cuenta de ello. Soltar, no aferrarse, trascender el posicionamiento generalmente orgulloso y narcisista del “matar o morir”, “ni un paso atrás”, “nunca menos”, etc. encuentra aún más relieve en “el colmo de la paradoja”: a veces se gana… perdiendo. Su contracara no es menos elocuente en su sabiduría: la victoria pírrica, (la del rey Pirro a los romanos) aquella que se consigue a costa de excesivas bajas en el bando vencedor, tantas como para afirmar que a veces


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se pierde…ganando.

Nuevamente la Logoterapia y el célebre gráfico de V.Frankl iluminan esta cuestión, y el cruce de vectores apuntando en dimensiones diferentes, la del ser (vertical) y la del tener (horizontal) hacen posible comprender la paradoja que Guillermo nos comparte.

Ganar y perder, o sus traducciones habituales en términos de éxito y fracaso, esos “dos impostores” que denunciara Rudyard Kipling en su famoso poema “If”, pueden ser engañosos y entrañar la impostura de aparentar una verdad que En los respectivos cuadrantes resaltados confirmamos que “logos es más profundo no es tal. que lógica”, y que a veces el ganar sin sentido es una forma de perder, y como bien nos lo enseña esta deliciosa carta del desierto, a veces también el perder con sentido es “una forma de ganar”. Enrique Adúriz


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SIN RECETARIO

TRAVESÍA Por Olga Lehmann Oliveros Mail de contacto: olehmanno@gmail.com

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es prometo algo: la vida nos está invitando, en este momento, a una travesía interior. No habrá viaje más lejano que este, ni distancia más relativa. A ese, al lugar del mundo en donde están, ya han llegado. Resulta más atractivo compartir un álbum de monumentos que funcionan como banderas de conquista, que descender a los lugares en donde las resonancias en los templos de la sombra luminosa que somos, solo pueden evocarse en el silencioso canto de la poesía.

siglos y batallas, existir. ¿Para el viaje de la vida, qué ha traído el alma como equipaje? Con y a pesar del temor, descubrirnos en el amor como lazo ante los latidos del universo es la travesía de naufragios necesarios, en la que a veces nos perdemos. Tormenta y quietud, lo que venga hacia nosotros, se hace presencia para enseñarnos tres juegos de palabras, con las cuales llegaremos a puerto: “fe recta, esperanza cierta y caridad perfecta”(1). El abrigo del amor, se entreteje con delicadas puntadas hacia su destino universal: sercon-el-mundo. Así, somos también destino del amor, pues pertenecemos al bordaje de la manta del universo, en cuyo resguardo la sed, el frio, el sofocamiento, el cansancio, y las demás sensaciones de la búsqueda encuentran un para qué. Descubramos el ritmo de nuestro tránsito hacia el amor; a veces, el paso siguiente no es tan incierto, lejano o desconocido, es un paso atrás, un "regresar" a un territorio que ya habitamos con la bitácora del viaje, y la consciencia.

Paciencia. Los viajes interoceánicos pueden no bastar, si los recuerdos del puerto al que quisiéramos volver se hacen más fuertes que el paisaje de la aventura que es y que somos. Los recuerdos son muros sobre los cuales la vida nos invita a contemplar el horizonte, no celdas para recostar la desesperanza. La nostalgia es un color muy importante en el ocaso del día, que afortunadamente se delinea en los bordes del universo con tonalidades infinitas. Coincidir. En este mapa de travesías entre¿Cómo es el paisaje de sus horas? Ese lu- cruzadas nos hacemos, sin quererlo o no, gar, en donde leen estas palabras que el maestros; sin quererlo o no, y afortunadaotoño blanco de mi silencio quiere com- mente, encontramos maestros que a veces partir. La vida me ha invitado a recorrer escuchamos de manera sincrónica y diael mundo para darme cuenta que he pa- crónica. Para conmemorar la travesía les sado como inerte por majestuosos tem- comparto este regalo que me hizo Carmen plos sin entender ni intuir mi tarea: estar Ruiz González, quien siempre encuentra aquí, no donde quisiera estar, ni donde textos precisos (en lo personal, considero quisiera mostrar que estuve. La vida nos que esa es una cualidad maravillosa de teestá invitando a cesar el afán de conocer ner amigos que sean grandes lectores) para el mundo, para sabernos caminando en acompañar las estaciones de mi tránsito. las orillas de la vida, en las que somos Hoy hago suya también, esta analogía de tantas promesas y una sola: sanar las las Ítacas con el movimiento de la transforheridas de una historia que trasciende mación interior.


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Ítaca, de Kavafis (2) Cuando emprendas tu viaje a Ítaca pide que el camino sea largo, lleno de aventuras, lleno de experiencias. No temas a los Lestrigones ni a los Cíclopes, ni al colérico Poseidón, seres tales jamás hallarás en tu camino, si tu pensar es elevado, si selecta es la emoción que toca tu espíritu y tu cuerpo. Ni a los Lestrigones ni a los Cíclopes ni al salvaje Poseidón encontrarás, si no lo llevas dentro de tu alma, si no los yergue tu alma ante tí. Pide que el camino sea largo. Que sean muchas las mañanas de verano en que llegues -¡con qué placer y alegría!a puertos antes nunca vistos. Detente en los emporios de Fenicia y hazte con hermosas mercancías, nácar y coral, ámbar y ébano y toda suerte de perfumes voluptuosos, cuantos más abundantes perfumes voluptuosos puedas. Ve a muchas ciudades egipcias a aprender de sus sabios. Ten siempre a Ítaca en tu pensamiento. Tu llegada allí es tu destino. Mas no apresures nunca el viaje. mejor que dure muchos años y atracar, viejo ya, en la isla, enriquecido de cuanto ganaste en el camino sin aguardar a que Ítaca te enriquezca.

En la sombra que no podemos deshilar de nuestros pasos, se abre camino la vida, la presencia. En la resonancia del silencio somos, en la danza de los oleajes del alma, el sentir nos dice. Amar, es encontrados habitados por las sombras y en sus versos recuperar la fortaleza para vincularnos a lo creativo, a lo generativo, para con la naturaleza, la divinidad y la humanidad. Dos deseos. Que icemos las velas de la vida en ese territorio desconocido, que desafortunadamente no es siempre el que anhelamos: nosotros mismos. Que nos unamos a la música de este tránsito para coincidir con aquello que nunca ha renunciado a nosotros, por más evasivo que resulte nuestro andar Referencias: (1) Estos versos hacen parte de la siguiente oracion de San Francisco de Asis ante el crucifijo de San Damian: Sumo, glorioso Dios, ilumina las tinieblas de mi corazón, y dame fe recta, esperanza cierta y caridad perfecta, sentido y conocimiento, Señor, tu santo y verdadero mandamiento. (2) Pueden encontrar el poema en este link: http://huespedes.cica.es/aliens/gittcus/ kavafis

Ítaca te brindó tan hermoso viaje. Sin ella no habrías emprendido el camino. Pero no tiene ya nada que darte. Aunque la halles pobre, Ítaca no te ha engañado. Así, sabio como te has vuelto, con tanta experiencia, entenderás ya qué significan las Ítacas. (Versión de Pedro Bádenas de la Peña) Lago Magiore, Italia


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DE LA RELACIÓN AL VÍNCULO Por Dr.Claudio García Pintos Mail de contacto: cavef@yahoo.com

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n varias ocasiones, haciendo presentaciones públicas (conferencias, charlas o, incluso, capacitaciones) siento la necesidad de aclararle al público que mi pensamiento no es “progre” sino, más bien, “retro”. Porque siento que la postura denominada “progre” (de un supuesto progresismo ideológico), no nos ha permitido avanzar, sino más bien, chocarnos contra resultados que terminan siendo, muchas veces, caóticos. No, siento más bien que la manera de avanzar es volver a algunos conceptos, modos, hábitos, actitudes, que nutran la verdadera expectativa de cambio y mejora de la calidad de vida de la persona humana. Mucho más cuando hablamos de educación.

constituyéndose en un modo idiosincrásico, una cosmovisión que enmarca mi vivir cotidiano. Una persona educada logra, a partir de ese hábito, un perfil congruente y coherente, consistente, estable. La identificamos a partir de su educación. En este sentido, el “hábito” marcaría el QUÉ del proceso educativo; ese es el objetivo.

Pero ese hábito, debe ajustarse a la naturaleza de quien debe adquirirlo. Y Bolzán nos habla de una “persona”. Sabemos que las ciencias del hombre (o las así llamadas) han sufrido de una cierta insuficiencia antropológica en la mayoría de sus expresiones teóricas, al punto que muchas de ellas solo nos hablan de individuo, sujeto, objeto u hombre, pero casi ninguna nos habla de “persona”. Ciertamente, cuando decimos que “persona” incluye la dimensión espiritual del Según cómo entiendo la educación, su ser humano, puede llegar a rechazarse el objetivo y sentido, me hago eco de una concepto, entendiendo que espiritualidad definición que le escuché a quien fuera significa religiosidad. De ser así, ¿qué pasarmi profesor durante los años de univer- ía con los no creyentes, con los agnósticos o sidad, el Dr. Juan Bolzán. Supo definir los ateos? Pero es indispensable ahora suscinta pero eficientemente a la educa- hacer una aclaración: espiritualidad no es ción como “el hábito por el cual una per- sinónimo de religiosidad. Espiritualidad es sona es capaz de asumir su propio desti- la aptitud exclusivamente humana de captar no”. Esta definición me ha acompañado valores, elegir valores y decidir vivir la propia por años (de hecho se la escuché siendo vida realizándolos. Si alguno de los valores yo un jovencito en segundo año de estu- elegidos es Dios, mi espiritualidad tendrá un dio de mi carrera de Psicología), y la sigo perfil religioso, pero si el valor elegido es el dinero, ese perfil será económico, o si es el utilizando porque la considero cierta. En primer lugar define a la educación servicio, será el político, etc. De modo que como un “hábito”, es decir, es el logro de no hay nada más universal e incluyente, que decir que la persona humana es espiritual. un modo de actuar que se establece en mí, como si fuera una “segunda natura- Porque todos tenemos consciencia, y es ella leza”, al decir de la antropología filosófi- la encargada de captar y realizar valores. ca clásica. Ordena y orienta mi actuar, Otra aclaración pertinente es que hablamos de una “conciencia psicológica” (muy des-


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sarrollada por las teorías psicodinámicas) y una “consciencia espiritual” (que en definitiva es aquella a la que nos referimos cuando hablamos de la “voz de la consciencia”) Esas dos conciencias están presentes en nosotros: la conciencia (escrita solo con “c”) pertenece a nuestra dimensión psicológica y registra, administra, ordena e instrumenta el “aquí y ahora”, en tanto que la consciencia (escrita ahora con “sc”), es la dimensión espiritual, y puede trascender y distanciarse del aquí y ahora, para proyectar a la persona humana y desplegarla.

to de la década del ´60, y Frankl habló de esto en los años ´30)

Siendo “persona” admitimos que, entonces, no solo tenemos necesidades y potenciales bio-psicológicos y sociales, sino también, espirituales o axiológicos. Lo espiritual propone recursos fortísimos para la realización personal y la superación de sí mismo y de adversidades, tanto como necesidades y requerimientos. ¿Cuáles? Precisamente, valores. Como si fuera (y digo que es un “como si”, no lo es en sentido estricto) un apetito de valores. La persona humana se orienta, busca, necesita, valores.

Pero la definición de referencia nos propone algo más, responde a la cuestión del PARA QUÉ. Es decir, para qué hacemos lo que hacemos, para qué educar. Y lo dice con sencillez: para que esa persona sea capaz de asumir su propio destino. En otras palabras, para que sea sí-mismo, crítico de la realidad, creativo en su desarrollo, autónomo en su posicionamiento ante la vida y el mundo. La cultura (entendida como el modo idiosincrásico de vida de una época) masifica, pero la educación debe apostar a la mismidad. “Para eso” es que entramos a un aula y pretendemos educar.

Si bien esto es rechazado por algunos teóricos, es curioso que esos mismos teóricos nos hablen, por ejemplo de la resiliencia; en tal caso preguntaría, de dónde surge la capacidad resiliente de la que tanto se ha hablado últimamente. Si bien la teoría de la resiliencia, la ha definido como una condición psicológica, es difícil aceptar que tan solo sea expresión de fuerza de voluntad o de resistencia bruta. Debe haber algo más, algo más allá de lo psicológico (ámbito de las confusiones y de los conflictos) que nos permita sostenernos, superar, y crecer, a pesar de esas confusiones y conflictos; algo que nos dé asidero cuando todo tiembla, sustento cuando todo parece desarmarse, recursos cuando hay que avanzar en medio de lo oscuro. Eso que Frankl ha definido, mucho antes que los teóricos de la resiliencia, llamándolo antagonismo psiconoético facultativo o, simplemente, “capacidad de oposición del espíritu” (la resiliencia es un concep-

De modo tal que, volviendo a Bolzán, su propia definición nos pone el acento en el PARA QUIÉN de la educación; la persona humana. Y en tanto tal, nos obliga a repensarla en términos de lo que actualmente se llama “educación en valores”, porque es educación “centrada en la persona” del que aprende. Lo que plenifica al otro, en este caso educando, es responderle a ese “apetito” espiritual. No hacerlo es hambrearlo en lo esencial para su crecimiento personal.

Siendo así, ya tenemos rápidamente respondidas estas tres cuestiones: qué, para quién y para qué educamos. Sin embargo puede quedarnos pendiente una más: cómo hacerlo. Durante muchos años se ha hablado de la “relación pedagógica”, refiriéndose al binomio educando-educador. Se ha hablado y se ha escrito mucho al respecto, entendiendo que esa dinámica es fundamental para el logro del objetivo. Y es real. Pero ahora, a la luz de estas reflexiones, propongo un cambio, una vuelta de tuerca, un paso más allá. Veamos. Si educando y educador son personas, y ambos tienen una naturaleza y una dinámica espiritual, lo propio de ellos es el encuentro. La persona es autotrascendente y necesita salir de sí para realizarse. Por eso mismo, el “nosotros” le es primordial, y la “nostridad” uno de sus mejores logros. Esa


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nostridad no se puede concretar por la mera dinámica de la “relación”. ¿Por qué? Sencillamente porque “relación” (del lt. relatio), significa acercar posiciones, ponerlas en contacto. Esto significa que donde termina una posición, empieza la otra, aún en estrecho contacto entre sí. Donde termina el educando, empieza el educador, estrechamente relacionados. Y esto parece bueno. Sin embargo, vínculo (del lt.vinculum, vincere+culum, estar atado, encadenado), significa una cierta forma de involucramiento. Esto sí, es un paso más allá. La realidad vincular de la persona humana se ha ido deteriorando con el paso del tiempo. Antes la gente tenía vínculos, por ejemplo decía “estoy de novio con”; luego, pasó a decirse, ”salgo con alguien”; más tarde, y hablando en tercera persona, “está en una relación con”. Ya llegamos al punto de solo tener “contactos”. “Estoy de novio con”, implica asumirse (estoy) en un compromiso (noviazgo) con alguien en particular (p.e. María) Pero después, empezamos a escuchar “salgo con alguien”, es decir, da más la idea de estar compartiendo un “hacer” (salir) más que un proyecto comprometido, y lo estoy haciendo con alguien más impersonal, por decirlo así (alguien). Como si el lugar del otro fuera, meramente, la presencia necesaria para poder hacer aquello que deseo hacer (salir). Más tarde, con el im-

perio de las redes sociales, se tornó en un “está en una relación con”, donde la tercera persona (hablando de mí mismo, digo “está”, no digo “estoy”, como si fuera un otro) en contacto (relación) con alguien. Para terminar en una profusa catarata de “contactos”, la expresión más fugaz e impersonal posible de lo vincular. Los contactos no dejan ni huella; las relaciones no generan cambios; los vínculos promueven el crecimiento. ¡Cuánto hemos perdido en la expectativa del despliegue personal! Ahora bien, si llevamos esto a la educación, debemos, urgentemente rescatarnos. Por eso mismo, propongo que comencemos a plantearnos, que, aquella dinámica que se establece entre educando y educador, no es una “relación” sino más bien un “vínculo”. Esto quiere decir, involucrarnos afectivamente con el otro sin temores de ningún tipo ni recelos (por ejemplo, perder la autoridad) Cuando dicto mi materia, transmito información relevante sobre la misma, y puedo hacerlo con una pericia didáctica inmejorable. Pero debo saber que todo esto instruye, porque lo que educa es el vínculo. Y la madurez personal del educando no se logra por instrucción de excelente calidad. Esa instrucción es la cara de una moneda, cuya otra cara es la educación. La educación sin instrucción, es incompleta; la instrucción sin educación es arbitraria. Ahora bien, si hay que optar por una u otra, sin dudas, eduquemos.

RELACIÓN, VÍNCULO y CONTACTO

La dinámica de la “relación” puede ser graficada con dos manos que se tocan, aún estrechamente una con la otra. La dinámica del “vínculo”, serían dos manos entrelazadas en signo de estar involucradas. En la relación, nada de mí cambia, pero en el vínculo, necesariamente, algo cambiará para poder entrelazarme con el otro. Por su parte, el “contacto” tan solo serían dos manos que se rozan. Por eso, el contacto no deja ni huella y la relación no promueve cambios. Pero el vínculo, transforma.


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EL MILAGRO DEL AMOR, EN CUALQUIER MES DEL AÑO Por Lic.Víctor Cárdenas Mail de contacto: <vcardenas@centropedagogico.org

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manda es una joven madre que se encontraba muy feliz con su embarazo, es el segundo de sus hijos que venía para a l e gr a r n u e va me n t e s u h og a r. Miguel su esposo estaba completamente entusiasmado con los planes a futuro para su familia, e inclusive se mudaron de casa para contar con una habitación adicional que sirva para que los dos niños tengan su dormitorio propio. Todo ha estado muy bien en los controles de embarazo, Amanda ha asistido regularmente al hospital para los exámenes respectivos, ella siempre ha sido una mujer ordenada y de mucha fe, sabía que todo embarazo trae consigo un riesgo, ya que una vida crece dentro de otra y no se puede estar tranquilo hasta que todo el proceso de crecimiento del pequeño esté completo. Llegó finalmente el día del parto, los felices padres acudieron al hospital donde estaba ya todo preparado con anticipación, incluso el nombre, se llamará Alejandro, tanto la partera como el pediatra estarían presentes para garantizar que todo saldría muy bien. Tal como lo planearon los médicos, el parto no fue complicado y Alejandro estaba alegrando los corazones de sus padres a las 13H00 del martes 23 de Octubre, toda la familia estaba esperando la noticia y fue muy celebrado el nacimiento. Luego de estar junto al niño el pediatra les contó a sus padres que debía llevara al niño para hacerle las respectivas lim-

piezas y valorarlo. Cuando regresó les dijo algo preocupado que el niño debería permanecer en observación hasta que se realicen algunos exámenes de rutina, aunque parecía que Alejandrito necesitaría cuidados especiales. Esto alerto a Amanda y le pidió explicaciones al médico, quien le respondió que solo después de los exámenes habría respuesta. Unas horas más tarde, el médico les confirmó que el niño padecía de un pequeño orificio en la pared interna de su corazón, lo que impedía que la sangre se oxigene, lo cual es grave y habría que corregirlo con cirugía. Para Amanda solo pensar que debían operar el corazón de su niño ya era un sufrimiento terrible, sin embargo junto a su esposo decidieron enfrentar el problema y enterarse de todos los pormenores de la operación. ¿Cómo ayudar a Alejandro a superar esta enfermedad? Debieron esperar dos meses más hasta que el niño se fortalezca, días que no tenían fin, espera que los consumía de a poco, solo de pensar que se acercaba la fecha de la operación. Finalmente y después de muchas oraciones, pero también de mucha lectura e información, acompañaron a Alejandrito a la cirugía, colocando su confianza en Dios y en los médicos que lo atenderían. Ocho horas pasaron en el quirófano, ocho horas de agonía para los padres y finalmente la buena noticia del médico que les comunicó que la operación fue exitosa, y que ahora vendría una parte muy importante que es el cuidado y la recuperación del pe-


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queño. Para Amanda fue un calvario ver a su niño entubado y sujeto a un respirador después de la operación, pensó en lo pequeño y vulnerables que somos todos, que sería capáz de dar la vida por la salud de su niño y se dio cuenta de la m a g n i t u d d e l a m o r . Una madre lo puede dar todo, hasta la angustia y la espera, no importa a qué precio, recordó a María en la gruta de Belén, junto a su niño, que a pesar de estar sano adolecía de todo, sin casa, sin cuna, sin médicos, solo acompañado de su Madre y de José, en una cueva fría, tal vez calentado por los animales que dormían en ese espacio mal oliente. Ponerse en el puesto de María fue para Amanda la realización plena del amor, la posibilidad de confirmar que junto a su hijo sería capaz de soportar cualquier cosa. Efectivamente Amanda tuvo que permanecer quince días junto al cunero de su hijo en terapia intensiva, siempre en la silla que le ofrecía el hospital para verificar cada respiro y suspiro de su hijo, casi sin descansar, comiendo muy poco y frente a cada necesidad e incomodidad del niño. Llegó la semana de Navidad y los médicos le dieron la noticia de que Alejandrito ya podría salir de la terapia, que su recuperación era notoria, pero que lo más importante fue la colaboración de la madre, sin su amor el niño hubiese corrido peligro, solo el calor de su presencia garantizaba la vida… Amanda y Miguel estaban muy agradecidos con los médicos y con Dios, no importó la deuda que asumieron para poder pagar el hospital, ahora todo estaba en orden y el amor se había manifestado a toda prueba. Lo que nos regala el Amor. Amanda escribió estas líneas que ahora las transcribo como una meditación que nos ayudará a recordar que no habrá Navidad si no nos preparamos, si no entregamos el amor que otros esperan de nuestros co-

razones y si nuestras manos no se abren generosas para abrazar a los que nos esperan. “Otro día ha pasado. Son la 1 de la mañana y finalmente me voy a la cama. Alejandro estuvo con bastante dolor hoy y tuvo muchas experiencias. Lo admiro tremendamente! Se quejó por un rato, peleo contra las enfermeras, balbuceo algo así como “Sácame de aquí mama” y finalmente se volvió a dormir. Nuestro hijo es un luchador y me ha ensenado varias cosas hasta aquí: Me enseno por ejemplo, que el ser humano es fuerte y capaz de sobrepasar situaciones muy duras, aun las más difíciles (trata de mover el cuello con un cateter). También me mostró que algunas veces queremos cosas de una manera distinta y las peleamos por un tiempo determinado y luego nos dejamos vencer por una realidad que en general nos lleva a un camino mejor. Finalmente, me enseñó hoy que después de sostenerlo por 6 horas seguidas en una mecedora (estaba súper cómodo) no importa lo doloroso que sea o cuanto te duela el cuello o que tan casada una este, una mamá haría cualquier cosa por sus hijos. El me mostro un tipo de amor que no conocía, aquel que verdaderamente da absolutamente todo por alquien mas. Ese amor me llenó y ayudó a caminar el día de hoy y me regaló una sonrisa a las 2:00 a.m. antes de acostarme a dormir.” ¡GRACIAS AMANDA Y ALEJANDRO POR ENSEÑARNOS LO QUE ES EL AMOR!


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UNO MÁS, UNO NUEVO Por Dr.Claudio García Pintos Mail de contacto: <cavef@ yahoo.com

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ás vale malo conocido que bueno por conocer. Eso me lo han dicho muchas veces. E incluso, yo mismo lo he dicho muchas veces, convencido que lo actual, lo vigente, ofrece una seguridad que lo nuevo por venir no podría garantizar. Por eso mismo he aprendido, o me han enseñado, a refugiarme en la rutina. No hablo de tradiciones, hablo de rutinas. Tediosas, iguales, repetitivas, ciegas y asumidas formas de vivir cada día, aún cuando cada uno de ellos (los días) sea distinto, diferente, nuevas e inéditas oportunidades de plenificarnos. Rutinario es aquel que sigue un itinerario, un camino pre-establecido. Como lo hacen los caballitos de paseo en los parques de recreo, que cada vez que sienten un niño montado en su lomo, responden ciegamente al itinerario tantas veces transitado, inmodificable. Así, el hombre rutinario vive como esos caballitos. Transita el camino pero se pierde la fiesta del paseo, solo por refugiarse en el itinerario que respeta y sigue. Una senda que nunca cambia, de la que nunca sale. Sin embargo la vida humana es un permanente entrar y salir. Cambiar. Entramos para después salir y salimos para entrar en algo nuevo. Entramos en nuevas relaciones, trabajos, amores, mundos desconocidos. Para salir de ellos y entrar en nuevas relaciones, trabajos, amores, mundos desconocidos. Entrar recuerda que antes hubo un salir, algo que dejamos atrás. Cada vez que entramos, abrimos puertas

y ventanas que nos renuevan, nos habilitan a nuevas alternativas y posibilidades. A veces tenemos entradas triunfales y otras avergonzantes, a veces entradas forzadas o forzosas y otras, buscadas y decididas. Entrar significa algo nuevo por delante. Cada vez que salimos, dejamos huellas que hablan de nuestro tránsito, de nuestro andar, de nosotros mismos. Algunas son huellas gloriosas y otras son sufrientes. Pero todas son nuestras y construyen nuestra identidad e historia. Entrar y salir, salir y entrar. Cambiar. Vivimos cambiando y cambiamos viviendo. Cambiar es salir, plenificar, concluir (no perder), es abrir, dejar huella, construirnos. Cambiar es entrar en rutinas de las que luego saldremos para entrar en otras nuevas. Cuando enfrentes o intentes un cambio, imagina entonces qué ventanas estás abriendo, qué etapa estás plenificando al darla por concluida y qué huella nueva acreditas como logro. Reconoce tu libertad para elegir cómo cambiar y para qué hacerlo, aún ante cambios forzados o forzosos. Porque la huella que deje en ti el cambio, como la que dejes al cambiar, es solo tuya. Cada día es una nueva invitación a la fiesta. Ten en cuenta que estás en riesgo de perdértela, repitiendo hoy, ciegamente, el día de ayer. Por eso, despide este año reconociendo tu huella, y sabiendo que el próximo, no es “uno más”, sino “uno nuevo” Aprovéchalo!!


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Logored Diciembre 2013  

Edición correspondiente al mes de Diciembre 2013.