Page 1

Año iX / Edición 071 / Publicación mensual /AGOSTO 2019 / ISSN 2500-4441 / Sur del valle de aburrá / Circulación gratuita.

Años

Ciudad Sur

Nuestras historias

En Medellín 2190 personas han sido asesinadas desde el 1 de enero de 2016, cuando se posesionó la actual alcaldía de Federico Gutiérrez. Aunque las autoridades aseguran que en su mayoría son producto de la lucha entre combos criminales, en esta guerra caen inocentes que son vendidos como victimarios. Lo cierto es que todos son víctimas. PÁG 6

Foto: Pablo Alzate

No matarás


2 Editorial

H

Ciudad Sur

Aquí nacen las historias

ace ochos años inició esta locura que se convirtió en nuestra mayor responsabilidad y pasión. Contar nuestras historias, las que poco aparecían o siguen sin aparecer en los grandes medios tradicionales. El 13 de agosto de 2011 circuló la primera edición de CIUDAD SUR como un homenaje, además, al periodista y humorista Jaime Garzón, asesinado por los paramilitares y cuyo crimen 20 años después continúa en la impunidad. El país aún no sabe quiénes dieron la orden de callar a uno de los hombres más inteligentes de Colombia e incómodos para el poder. Esta es nuestra edición 71, las mismas que han circulado y llegado a sus manos de manera gratuita, con contenidos responsables y objetivos. Esto nos ha permitido permanecer, sin importar las dificultades para obtener la financiación. Nos impulsa el gusto de escribir y contar historias y el convencimiento en la democratización de la información. Seguiremos defiendo el acceso gratuito a la misma sin comprometer la imparcialidad del ejercicio periodístico. En estos años hemos sido testigos del creci-

miento de nuestros municipios, de nuestra ciudad sur. Grandes proyectos como la expansión del Metro de Medellín a Sabaneta y La Estrella, la construcción de los puentes de Pilsen y la 77 Sur, la ampliación de la Avenida Las Vegas en Sabaneta, la tortuosa y lenta construcción del Metroplús en Envigado e Itagüí, entre otras obras en cada uno de los municipios.

Sabemos que el reto cada vez es mayor, más exigente. Que las problemáticas sociales exigen un periodismo de soluciones, educativo, que contribuya a la cultura ciudadana, a la pacificación y disminución de los conflictos o por lo menos a hacer visibles esas historias de aquellas personas que trabajan para construir una mejor sociedad.

Hemos visto también cómo ha sido el crecimiento urbanístico, acelerado, mal planificado y arrasador con los recursos ambientales. Solo hasta hoy las autoridades, ante los impactos en la movilidad y la contaminación, emprendieron medidas para mitigar y frenar dicha expansión. Por eso aplaudimos que los planes de ordenamiento territorial que están a punto de aprobarse en nuestro territorio busquen la sostenibilidad y el cuidado de medio ambiente.

Seguiremos insistentemente en esa tarea y mucho más aún en estos tiempos electorales y donde muchos medios, tradicionales y nuevos, dependen de sectores políticos o económicos. No renunciamos a la publicidad de las entidades públicas ni de la empresa privada, y tenemos una inmensa gratitud hacia ellos por confiar en este proyecto, pero tampoco queremos renunciar al privilegio de ser veedores y denunciar, objetivamente, las problemáticas que nos aquejan.

Pero CIUDAD SUR también ha crecido. Además de nuestras ediciones impresas que circulan de manera mensual, el ecosistema digital en redes sociales (Instagram, Twitter y Facebook) y el portal www.ciudadsur.co, nos ha permitido convertirnos en el principal medio de información de la región.

Iniciamos nuestro noveno año de vida y seguiremos con la premisa, tal y como en la famosa película de Steven Spielberg “The Post”, de que el periodismo debe servir a los gobernados y no a los gobernantes.

Director: Alejandro Calle Cardona / Periodistas:Octavio Gómez, Juliana Vásquez, Alejandra Santacruz, Daniel Rivera, Diego Sandoval, Sebastián Palacios, Cristina Monsalve, Diego Gómez, Marcelo Montoya, Carlos Mario Cano, Alejandro Calle / Fotografía: Alejandro Calle Cardona, Edwin Bermúdez / Diseño: 5 Sentidos Comunicaciones / Mercadeo y ventas: 3016379558

CIUDAD SUR / ITAGÜÍ - ANTIOQUIA

@periodicociudadsur

ciudadsur

@ciudadsur_

CIUDAD SUR es un medio alternativo de comunicación independiente, con circulación mensual de 10.000 ejemplares.

www.ciudadsur.co


Ciudad Sur Se cumplió un año más de obras de la troncal de Metroplús en el sur del Valle de Aburrá y aunque se esperaba que para 2018 estuviera operando el sistema, hoy por hoy no se sabe cuándo finalice el proyecto. Ni siquiera se tiene una fecha para que los buses rueden en una operación parcial entre Envigado e Itagüí. Este es el panorama del proyecto.

Movilidad 3

Metroplús en el sur: 9 años de incertidumbre

POR ALEJANDRO CALLE CARDONA

E

n 2010 iniciaron los trabajos en el tramo 3 en la vía de La Moda en Itagüí y el tramo 1 en la carrera 43 A en Envigado. Ambos fueron entregados dos años después, pero tras siete años los demás tramos no finalizan debido a problemas de todo tipo que enredan el proyecto de transporte masivo que se vendió como una de las soluciones a la movilidad y conexión entre los municipios más poblados del sur.

ITAGÜÍ

Los 4,2 kilómetros entre los parques de Las Chimeneas y Artista fueron entregados en 2012, pero las futuras estaciones se convirtieron en depósitos de basuras y sitios de rumba o consumo de alucinógenos. La Alcaldía de Itagüí y colectivos culturales adelantan por estos días una intervención a través de murales para recuperar estos espacios mientras se inicia la operación del sistema. Pero esta no es para nada fácil. Aunque en 2016 se entregó la primera fase del tramo 4 A sobre la canalización de la quebrada Doña María, problemas en la adquisición de predios ha impedido que se culmine con los trabajos desde el parque del Artista hasta el supermercado Metro. En Metroplús aseguran que ya el proceso está avanzando para finalizar los 1,5 kilómetros, pero no dieron fecha. Ahora el gran problema está concentrado en el tramo 4B que va hasta el sector de Ditaires, debido a los altos costos que implica la compra de los predios de Cervecería Unión y una polémica con el alcalde León Mario Bedoya, quien asegura que el proyecto es difícil que se pueda lograr en su totalidad sin un mayor apoyo de la Nación. Bedoya ha indicado en varias oportunidades que al ser dividido en varios tramos, la ejecución del contrato “se terminó sapoteando por todos lados”. Ante esto, el Gerente de Metroplús, Andrés Moreno, explicó que “los recursos del proyecto están totalmente financiados por el Gobierno Nacional en el porcentaje que le corresponde. Lo que no está garantizado es lo que le corresponde al Municipio con el tema de predios que sabemos que son muy costosos”. Por lo que será el próximo alcalde quien decida si apostarle o no financiar lo que está pendiente. Por ello se había contemplado una operación blanda desde finales de 2018 entre el centro de Itagüí, el corredor de Santa María, La Aguacatala y Envigado. Pero los múltiples obstáculos lo ha impedido y la

MEDELLÍN empresa de transporte ya no se atreve a dar una fecha para que los buses circulen. “Metroplús ha sido un fracaso. No han cumplido con los plazos, los trabajos han tenido retrasos e inconvenientes con los contratistas y no creemos que sea la solución definitiva a la movilidad. Además del daño medio ambiental que ha provocado el corredor de la quebrada Doña María”, refutó Reinaldo Restrepo, presidente de la Veeduría de Metroplús en Itagüí, quien advirtió además que “a este paso esto no nos tocará ni a nosotros ni a nuestros hijos”.

ENVIGADO

En este municipio ya fue entregado el tramo 1 de 1,7 kilómetros entre la calle 45 B Sur (límite con Sabaneta) y la calle 46 Sur (Parquecito Infantil). Además, tras varios retrasos y problemas con el contratista, por fin iniciaron las obras complementarias e instalación de semáforos en el tramo 2 A, de unos 900 metros, entre el Parquecito del Inder y la iglesia de San Marcos. A este tramo también le quedaron pendientes, desde hace un año, un 5% de obras civiles como la demarcación vial entre las calles 31sur y 37sur, la instalación de alumbrado público, la construcción de algunos andenes, el cerramiento de lotes y hasta pavimentación. La empresa de transporte anunció que ya se contrató la instalación y puesta en funcionamiento del mobiliario semafórico para este sector de la carrera 43A, que incluye 181 semáforos vehiculares y peatonales y 6 controladores para el sistema. Se espera que antes de terminar septiembre todo esté listo. Pero el mayor inconveniente en Envigado está en el tramo 2 B debido a la tala de 133 árboles en el famoso túnel verde y que ha generado una serie de protestas, acciones judiciales, estudios, rediseños y

ITAGÜÍ

pronunciamientos de los tribunales. Recientemente el Área Metropolitana ratificó la autorización para el aprovechamiento arbóreo en este tramo de 900 metros entre San Marcos y La Frontera, donde están ubicados 105 árboles en el separador central, de los cuales se van a intervenir doce por el riesgo que representan o por su estado fitosanitario. Sin embargo el mayor impacto será en los separadores laterales, donde se talarán 60 árboles de diferentes tamaños. Aunque el Área pide sembrar 286 árboles nuevos, de los cuales en el corredor serán más de 173, y que se construirán cinco pasos de fauna y grandes muros verdes, los colectivos ambientales se niegan a aceptar esta decisión. “Es una medida que va a contravía de la sostenibilidad ambiental del Valle de Aburrá, nos parece incoherente que se autorice la tala cuando hay ausencia y escasez de árboles urbanos”, explicaron voceros del colectivo Túnel Verde, que anunció nuevas medidas legales. Sin embargo se espera que las obras, que tardarían 14 meses, se reinicien en las próximas semanas luego de siete años de suspensión y millonarias pérdidas para el Municipio. Además, el gerente de Metroplús advirtió que también se está a la espera de que el Municipio de Envigado entregue algunos predios al final del corredor. “Los predios están identificados y sabemos que se ha venido avanzando, pero aún no los hemos recibido”, explicó.

MEDELLÍN

Como si fuera poco, aún es incierto el futuro del recorrido entre La Frontera y La Aguacatala, sobre la carrera 43 A, puesto que no fue incluido en el actual plan de desarrollo de Medellín y será el próximo alcalde quien defina si le apuesta a tener

carriles exclusivos. De lo contrario, no se descarta una operación blanda tal y como funciona en la Avenida Oriental. Por ahora, el mayor inconveniente es la construcción de los 1,8 kilómetros del tramo de la calle 12 sur entre las avenidas El Poblado y Guayabal, que debía estar lista en febrero pasado. Allí el contratista también incumplió y a pesar de haber tenido un plazo adicional de 186 días, el consorcio CYDCON solo ejecutó el 55,9% de la obra, por lo que iniciando agosto Metroplús terminó el contrato. La medida se conoció después de seis meses de retraso con respecto al plazo inicial, tiempo en el que el contratista solo construyó el 96% del primer tramo, ubicado entre la avenida Guayabal y la carrera 51; menos del 50% de los tramos 2 y 3 a la altura de la Fábrica de Licores de Antioquia; y no iniciara siquiera la obra del tramo 4, que va desde el puente de que cruza el río Medellín hasta la Avenida El Poblado. La obra empezó en diciembre del 2017 y debía ser terminada en febrero de este año. Metroplús S.A. anunció que adelantará acciones legales para que el contratista asuma la responsabilidad por el incumplimiento que hoy perjudica la movilidad de este corredor y la economía de al menos 87 comerciantes. En menos de 90 días se espera se adjudique a un nuevo contratista y las obras irían hasta el primer semestre del 2020, más de un año del tiempo presupuestado. Por lo pronto los trancones continuarán en la Avenida Guayabal y el sector de la Fábrica de Licores de Antioquia a la espera de que se defina el futuro de esta obra, que se convirtió otro dolor de cabeza para Metroplús, al igual que toda la troncal en el sur del Valle de Aburrá.

ENVIGADO


Ciudad Sur

Sabaneta 5

Sabaneta tendrá sistema propio para medir la calidad de su aire

E

l municipio comenzó a adelantar las primeras gestiones para tener un sistema propio de medición de la calidad del aire. El propósito es que los futuros sensores se integren a una plataforma de datos que permitirá gestionar remotamente varios sistemas como el alumbrado público y estudiar la calidad del aire, el ruido y la pluviosidad. Aunque Sabaneta cuenta con dos de las estaciones de medición de calidad del aire dispuestas por el Sistema de Alertas Tempranas -SIATA para todo el Valle de Aburrá, ahora tendrá 15 sensores que podrán medir en tiempo real y permanentemente la cantidad de material particulado PM2.5, una mezcla de sustancias químicas que proviene, por lo general, de las emisiones de gases de vehículos, fábricas y quema de materiales como la madera. El abanico de los efectos nocivos en la salud de la presencia de estas partículas es ya bien conocido, especialmente en lo que respecta a enfermedades cardiacas y respiratorias, y en grupos poblaciones altamente sensibles como niños y adultos mayores. Con la instalación de los nuevos sensores, la Alcaldía pone los ojos sobre un tema vigente, pero sobre todo crítico y urgente que necesita respuestas y soluciones inmediatas para empezar a tratar una crisis ambiental que hace mucho rato está cobrando vidas y que hace cada vez más insoportable el aire que respiramos. La empresa de servicios públicos de Sabaneta -Eapsa, será la encargada de administrar la plataforma en la que se alojarán los datos de estos sensores que serán instalados en nueve puntos de la zona urbana y en seis puntos rurales, uno en cada una de las veredas. “Los sensores nos entregarán información exacta sobre el comportamiento del PM2.5 y el estado real de la calidad del aire en Sabaneta, para hacer análisis técnicos que sirvan para el desarrollo futuro de políticas públicas sobre salud y medio ambiente, y para tomar medidas ajustadas a las necesidades reales del municipio”, afirmó Nicolás Minota, funcionario de Eapsa. El municipio tendrá en promedio un sensor por cada kilómetro cuadrado, una apuesta única en todo el Valle de Aburrá. Pronto vendrá un nuevo periodo crítico de calidad de aire, cuando empiece de nuevo el tránsito a la temporada de lluvias de octubre y se espera que para la fecha ya esté funcionando este sistema.

SABANETA, CIUDAD INTELIGENTE

Además de la medición de la calidad del aire, la plataforma también integrará los datos de un primer ejercicio de medición de ruido y cantidad y frecuencia de precipitaciones, con un demo que ya está instalado sobre la carrera 45 cerca a la sede de la administración municipal. Otra de las novedades es la gestión remota vía wifi del alumbrado público que comenzará a funcionar desde la próxima semana y que permitirá una reducción de costos de mantenimiento cercana al 35%. Para este monitoreo se instalaron 400 sensores en la avenida Las Vegas, 58 en la calle 77sur, 22 en el sector conocido como calle nueva y 20 más cerca al centro comercial Mayorca. De acuerdo con la Eapsa, la información recopilada, tanto de calidad del aire, como de alumbrado público y los demás sensores, será de dominio público una vez que el sistema de información se ponga en marcha el próximo mes.

DE CRÉDITO

CONFIAR

Te ofrecemos las tasas más bajas del mercado

1.8% 1.6% 1.2% MV

PARA AVANCES

MV

PARA COMPRAS

MV

PARA EDUCACIÓN

Faltan detalles y semáforos en la calle 77 sur

U

n pequeño tramo cerca del Hospital Venancio Díaz impidió entregar completa la doble calzada de la calle 77 sur en julio y en agosto. En mayo pasado las obras de ampliación se encontraban en un 95%. Tres meses después están a punto de finalizar y solo están pendiente detalles y la semaforización. La Alcaldía de Sabaneta asegura que los retrasos se deben, principalmente, a los trámites de acueducto con EPM. Desde que inició esta administración del alcalde Iván Alonso Montoya este proyecto ha sido una de sus obras ‘bandera’ para mejorar la movilidad y el acceso al municipio. Tras superar los inconvenientes por la compra de predios, que tuvo un costo de 7000 millones de pesos, los escasos 400 metros lineales entre las carreras 46 y 48 debían estar listos en diciembre pasado. Ocho meses después las obras no han podido ser terminadas y se encuentran en un 98% de ejecución. “Dependimos de todas las autorizaciones de EPM para finalizar el tema de las redes de acueducto”, aseguró el secretario de Obras Públicas, Julián Grajales. La conexión de la nueva red solo se terminó hace pocos días. Aunque la vía ya está habilitada, hicimos un recorrido por toda la obra y todavía quedan pendientes por pavimentar algunos tramos que impiden que la movilidad sea fluida en los tres carriles de la calzada sur. Esta tarea tomará, de acuerdo con Grajales, una semana más, por lo que “la obra estará en un 100% y lista para entregar a finales de agosto”. A esto se suman las obras complementarias, entre ellas la semaforización, la principal queja de los peatones y habitantes de los barrios aledaños, quienes cruzan a diario esta vía rápida. Por ello, agentes de la Secretaría de Tránsito acompañan durante todo el día para detener el tráfico y darles paso a niños, adultos y abuelos. Según informó la Alcaldía, durante la primera semana de septiembre la obra será entregada y se iniciará con la instalación de los semáforos peatonales en los diferentes cruces, así mismo, quedó definido un retorno sobre la carrera 46 (Calle Nueva). Con esto terminaría la larga espera por esta obra, una de las más importantes de los últimos años en el municipio. Si bien los retrasos no implicarán sobrecostos económicos en la obra, la Alcaldía reconoce que sí los habrá políticos y sociales, pues comerciantes y peatones se han visto afectados. “Sabemos que en este tipo de proyectos siempre se generan inconformidades así el resultado sea positivo. Los impuestos son complejos de condonar, esperamos que cuando esté en funcionamiento, tenga mejores beneficios para los comerciantes”, advirtió Héctor Darío Yepes, secretario General de Sabaneta.


6 Medellín

Ciudad Sur

2190 personas han sido asesinadas en Medellín desde el 1 de enero de 2016, cuando se posesionó la actual alcaldía de Federico Gutiérrez. Aunque las autoridades aseguran que en su mayoría son producto de la lucha entre combos criminales, en esta guerra caen inocentes que son vendidos como victimarios. Lo cierto es que todos son víctimas.

S

POR DANIEL RIVERA

e llamaban Jaime Andrés Manco, Andrés Felipe Vélez y Santiago Urrego, tenían veintitrés, veintiuno y dieciocho años. Fueron asesinados el 18 de septiembre de 2018, después de haber sido secuestrados en Belencito Corazón, el barrio de la Comuna 13, adonde había llegado por invitación de Manco, que iba a recoger una ropa en casa de su madre. Cuando ella lo vio le dijo que se fuera rápido, que lo iban a matar. Manco se montó en el taxi en el que lo esperaban sus amigos, habían prometido regresar pronto a Belén las Violetas, donde vivían, pues querían ver la telenovela “El señor de los cielos”. Pocas cuadras después, un grupo de

muchachos detuvo el taxi en el que se movían, los bajaron y les anunciaron que estaban detenidos. Vélez los increpó: “Parceros, si me van a matar, me matan aquí”. Como si piedras, no escucharon. Los obligaron a caminar por calles estrechas, los amarraron y los golpearon hasta llevarlos a una casa abandonada en El Morro, donde los esperaban con licor y algunas drogas duras. Los pandilleros querían engañarlos, relajarlos, soltarles la lengua, sin embargo ya habían recibido la orden de desaparecer a los tres muchachos. A las tres o cuatro de la mañana, los pandilleros se abalanzaron sobre Manco, Vélez y Urrego, al primero lo apuñalaron más de cuarenta veces, a los otros dos veinte veces. Los enterraron detrás de la casa y

El olvido

sellaron la fosa con cal y un plástico para evitar que fueran encontrados. Setenta y dos días después, el CTI halló los cuerpos gracias a un testigo que habló para obtener beneficios judiciales y la recompensa de cincuenta millones de pesos. Después de las primeras paladas, los forenses se encontraron con que Urrego tenía las manos sobre la cara, como tapándose los ojos, y Vélez un pie levantado y una mano como deteniendo el aire, como tratando de impedir que la tierra lo tapara. Los encontraron el 30 de noviembre de 2018. Esa mañana, antes de que las noticias anunciaran el hallazgo, funcionarios de la alcaldía citaron a las madres de los muchachos a una reunión con el alcalde Federico Gutiérrez. Claudia Correa re-

cuerda que cuando llegaron al piso once de la Alpujarra, el alcalde les anunció que habían encontrado los cuerpos, les contó la escena y les dijo que era muy probable que los muchachos esa noche estaban dispuestos a entrar a la banda La Torre, de la comuna 13, pero que los integrantes, desconfiados porque venían de un barrio enemigo, decidieron matarlos. Palabras más, palabras menos: los culpó. *** En una ciudad en la que los homicidios suben en una media de diez por ciento anual, hay que encontrar razones. La razón de Medellín son las vendettas entre bandas criminales. ¿Por qué suben los homicidios? Porque hay una criminalidad desorganizada y atomizada, frutos


Ciudad Sur

de la muerte de los “contundentes” ataques que les “propinan” las autoridades, responde el secretario de Seguridad, Andrés Tobón. Lo mismo dice Gutiérrez. Es extraño: las capturas suben, los homicidios suben, los hurtos suben, la extorsión suben. ¿Por qué si todo sale tan bien? Según las cifras oficiales, 660 personas fueron asesinadas en 2014, 496 en 2015, en 2016 cuando inició el periodo de la actual alcaldía la cifra subió a 544, 580 en 2017, 632 en 2018 y en hasta el 27 de agosto de este año la cifra ya iba en 437, once más que al mismo día del año anterior. La mayoría hombres y en su gran mayoría jóvenes como Andrés. *** Claudia Correa tiene 47 años y hablamos la mañana de un viernes en su casa

de Belén las Violetas, la misma donde vio por última vez a su hijo. —El día antes de que desapareció yo lo vi muy callado, hacía quince días lo habían despedido del trabajo. Habíamos tenido una entrevista de trabajo. Él me decía que estaba preocupado sin empleo. Ahí fue cuando lo cogí y le di un abrazo, lo apreté fuerte y le dije que supiera que yo lo amaba muchísimo, que se aferrara a Dios. Ya el 18, el día que desapareció, lo llamé, le dije que ya me iba a trabajar, le pregunté qué hacíamos. Vino a desayunar y le eché cantaleta porque la noche anterior me había pedido el apartamento donde estaba viviendo, lo tenía que desocupar ese mismo día, le pregunté cómo se estaba manejando y me dijo “no mija, si me toca

tirarme a la calle, me tiro”. Me dejó el desayuno servido y se fue. Ese fue el último momento que hablé con él. Un niño de no más de cuatro años sale de una habitación y Claudia cuenta desprevenida el número de puñaladas con el que encontraron a su hijo. No parpadea, no vacila, lo cuenta todo como si se tratara de un informe forense, sin embargo de cuando en cuando la voz se le desgarra, pero aprieta las manos como aferrándose a la última piedra: abajo el despeñadero. Es cristiana, asiste hace muchos años a la iglesia evangélica Comunidad Cristiana de Fe. Su hijo, dice, conocía de la palabra, y ella cree con todo su corazón que en sus últimos minutos de vida alcanzó a arrepentirse. En su relato, corrido y sin pausas, Claudia habla de las balaceras en las noches oscuras de Belén las Violetas cuando las AUC se instalaron a principios de la década pasada. Recuerda que sus hijos la vieron más de una vez arrastrarse por el suelo, temerosa porque lo que escuchaba eran ráfagas de fusil. Sus hijos crecieron oyendo eso, temiéndole a eso. Andrés Felipe era un niño obediente, juicioso, pero cuando cumplió quince años se olvidó de todo y empezó a fumar marihuana. —Él en algún momento dejó de estudiar. Le fue bien hasta los 15 años, después de ahí Andrés cambió totalmente, empezó en las drogas, se volvió consumidor de marihuana, para mí fue muy duro esa noticia. Me di cuenta porque un amiguito me dijo. A mí no me parecía normal que él llegara y durmiera tanto. Empecé a vigilarlo y una vez le dije que me iba a trabajar pero no me fui y vi que él no entró al colegio sino que se fue para la cancha, ya me di cuenta de que estaba consumiendo. Empecé a ayudarle, pero muy rebelde, de hecho estuvo en muchos centros de rehabilitación. Después de la marihuana vinieron otras cosas peores, y Andrés era bipolar y depresivo, fue diagnosticado en el Samein (Salud Mental Integral). Andrés empezó a fumar marihuana cuando su padre trató de suicidarse. Hijo de padres separados, Andrés se veía con su papá todos los fines de semana y compartían la afición por Atlético Nacional. Una noche recibió la noticia de que su papá se había arrojado a un taxi, sufrió un trauma craneoencefálico que lo dejó en cama cuatro años, solo podía mover los ojos, a veces lloraba. La depresión de Andrés se acentuó, estuvo en varios centros de rehabilitación y empezó a consumir cocaína y ruedas, pero nunca fue un delincuente. Cuando tenía diecinueve años, su padre murió y Andrés empezó a recibir una pensión de ochocientos mil pesos, sin embargo nunca dejó de trabajar. La versión del alcalde, de que Andrés y sus amigos habían ido aquella noche a la comuna 13 para ingresar a un combo es, por lo menos, improbable. —Andrés se intentó suicidar tres veces. La primera vez se cortó las venas. Eran por ahí las ocho de la mañana y el hermano menor fue el que lo encontró, Juan José, a él le tocó muy duro con Felipe. Lo encontró en el baño ya desmayado. Llamaron a los ve-

2190

Foto: Pablo Alzate

personas han sido asesinadas en Medellín desde el 1 de enero de 2016

Medellín 7 ACCIÓN COLECTIVA La tragedia por la que atraviesa nuevamente Medellín ha llevado a varios colectivos juveniles y culturales a protestar con intervenciones artísticas para llamar la atención de las autoridades, quienes insisten en que la violencia que vive la ciudad se debe a la lucha entre y contra las bandas delincuenciales. En julio del año anterior, el colectivo No Matarás salió a las calles para detener el tráfico en el Centro de la ciudad. Unas veinte personas, cubiertos con sábanas blancas y una etiqueta mortuoria en el pie, recrearon la escena de un levantamiento del CTI en pleno cruce de la Avenida Oriental y la Calle Ayacucho. Permanecieron 342 segundos: uno por cada persona víctima de muerte violenta que iba hasta esa fecha. En 2018 fueron asesinadas 632 personas. Hace dos semanas, pero en la plazoleta de la Alpujarra, justamente frente a la sede de la Alcaldía, los integrantes del colectivo El Derecho a No Obedecer, realizaron una llamativa acción. Un campo santo formado con lápices representaban las 2172 personas asesinadas entre el primero de enero de 2016 y el 14 de agosto de 2019. “Después de que en el año 2015 tuvimos la tasa de homicidios más baja de los últimos 40 años, desde el 2016 hasta hoy ha aumentado año tras año el número de asesinatos en Medellín; hasta el año 2018, la cantidad de personas asesinadas creció en un 26,6%. Hacemos un llamado a la administración pública de la ciudad, actual y entrante, para transformar el enfoque de seguridad con el que se enfrenta la criminalidad en Medellín. Lo contrario a inseguridad no es seguridad, es convivencia, y las medidas coercitivas fracasaron”, dijeron voceros del colectivo. cinos. Yo había salido a trabajar. Él muchas veces se levantaba y lloraba y decía que no quería vivir, yo me quiero ir con mi papá, y así. Él mismo se hacía daño. Las drogas le influenciaron mucho esa bipolaridad. Claudia siempre supo que su hijo estaba muerto. La tarde del 19 de septiembre le pareció oler el perfume de Andrés por toda la casa y al otro día rompió a llorar cuando viajaba en el metro. —Cuando los muchachos desaparecieron nadie nos escuchaba y presionamos mucho a la Alcaldía, al principio el alcalde Federico no nos quería ayudar. Nos ignoraban. Hasta que un día nos recibió y nos preguntó que queríamos y le pedimos que lanzara una recompensa… ahí fue cuando todo empezó, al final eso nos llevó a que los encontraran. Pese a que hay capturados, a que los cuerpos aparecieron, el caso sigue impune. No hay condenas y al parecer las versiones son contradictorias. A los pocos días de la desaparición una familia de Manco recibió una llamada anónima, le dijeron que en los muchachos estaban muertos y que la Policía estaba involucrada. Un mes antes de que encontraran los cuerpos, a Claudia le mandó un audio un policía conocido, le decía que no se preocupara, que sabía que no los habían descuartizado, que pronto iban a aparecer.


Envigadeño cuide su salud

La Secretaría de Salud hace un llamado a la comunidad para que tengan en cuenta los siguientes aspectos:

Se enfatiza que bajo ninguna circunstancia se debe acceder a servicios estéticos promocionados u ofertados en viviendas, ya que estos no cuentan con autorización de los entes de salud e implican un alto riesgo para su integridad que puede trascender incluso hasta la muerte.

Recuerde que su seguridad y su salud están en sus manos, por eso antes de acceder a cualquier servicio estético invasivo, debe Verificar que los establecimientos cumplan con la debida habilitación de servicios de salud (distintivo visible en forma de estrella) e igualmente verificar que el personal sea un profesional de la medicina o profesional de la salud certificado.

Se advierte a toda la comunidad que las cosmetólogos/as tienen prohibida la realización de procedimientos invasivos o actos reservados a los médicos, como la carboxiterapia, vacumterapia, microdermoabrasión, aplicación de plasma rico en plaquetas o ácido hialurónico, Hidrolipoclasia, entre otros.


Ciudad Sur

Ditaires,

Itagüí 9 Fotos: Edwin Bermúdez

el tesoro protegido 12.54 hectáreas

Itagüí

173

especies de flora identificadas

El sueño del filántropo Diego Echavarría Misas de convertir su finca en un gran jardín botánico se hizo realidad. Ditaires, el humedal, el único tesoro verde con el que cuentan los habitantes de Itagüí, además del Pico Manzanillo, fue declarado como área protegida por el Área Metropolitana.

L

POR ALEJANDRO CALLE CARDONA

a finca consta de 22 hectáreas, de las cuales solo quedan 12 sin intervención. En 1987 el predio fue adquirido por el Municipio de Itagüí a la Sociedad San Vicente de Paúl, la cual lo había recibido en donación por Echavarría Misas. A partir de allí Ditaires fue loteado y poco a poco fueron apareciendo las construcciones que se sumaron a la antigua casa de su dueño donde actualmente funciona la Casa Museo Ditaires, y la Casa de la Cultura donde residía el mayordomo. El estadio, el aquaparque, la pista de bicicrós, el colegio Alemán, el Cubo, la cancha Santa Ana y otras intervenciones, fueron reduciendo el tamaño de lo que hoy podría ser un gran pulmón verde. Sin embargo, la infraestructura construida garantiza una gran oferta deportiva y recreativa a la comunidad, otro de los propósitos de la familia Echavarría Misas.

El gigante y el humedal

En medio de la manga aparece un gigante verde, un Lecythidácea, que da la bienvenida al humedal. El frondoso árbol conocido como olla de mono y ubicado entre la Casa Ditaires y el Cubo, es originario de las selvas del Atlántico brasileño y único de su especie en el Valle de Aburrá, gracias a que don Diego lo trajo tras uno de sus tantos viajes. Pero al adentrarse al humedal la riqueza es incalculable. Guaduales, 365 árboles, dos quebradas: La Sardina y La Muñoz, hacen de este lugar la casa de cientos de insectos, ardillas, iguanas, zarigüeyas y aves migratorias; además de brindar oxígeno puro a esta contaminada zona del sur del Valle de Aburrá. Al caminar entre el humedal, el cantar de pájaros acompaña el recorrido por el sendero que en algunos tramos se cruza con una improvisada pista de down hill construida por gomosos de la bicicleta, pero que en ocasiones pone en riesgo a animales y caminantes. El sonar de las quebradas y sus aguas cristalinas hacen de este lugar un ecosistema húmedo y un paraíso para las especies que lo habitan, e incluso para los perros que lo visitan y juegan en el pequeño caudal. Pero los visitantes dejan su huella a lo largo del humedal.

Basuras, fogatas, neveras, sillas, botellas de plástico y decenas de residuos más, contaminan ese hábitat urbano.

Camino a la protección

El 23 de septiembre de 2016, el alcalde León Mario Bedoya le entregó al director del Área Metropolitana, Eugenio Prieto, la documentación que sustentaba la necesidad de declarar como área protegida el humedal y así garantizar la preservación los recursos naturales y la conexión ecológica entre Ditaires la cuchilla del Romeral y el Pico El Manzanillo, interrumpida por los asentamientos urbanos. Ambos ecosistemas hacen parte del Distrito de Manejo Integrado Divisoria Valle de Aburrá- Río Cauca. “La lucha por la protección del humedal nación en la década de 1980. Pero desde hace varios años hemos trabajado en la documentación de su riqueza y en la importancia de protegerlo. Tuvimos muchos inconvenientes con el exalcalde Carlos Trujillo y aunque en 2012 al parecer fue archivado, hoy valoramos que se tenga la voluntad de conservarlo”, explicó Edwin Bermúdez, de la Corporación Cipas, una de las organizaciones sociales aportantes del proceso que podría terminar a mediados de este año. Trabajo que dio sus frutos el pasado 28 de agosto cuando el Instituto Alexander Von Humboldt emitiera el concepto favorable para la declaratoria del Área de Recreación Humedal Ditaires. Entre los argumentos, está el de “conservar el área propuesta permitiría mantener la biodiversidad, particularmente la flora y fauna silvestre que aún persiste en los entornos urbanos de la región. Se conservaría un elemento importante dentro de la red de conectividad regional, lo que contribuirá a mantener la diversidad del paisaje, las especies asociadas y sus servicios ecosistémicos”. Ante esto, el director del Área Metropolitana, Eugenio Prieto, indicó que esta es la primera área protegida del municipio gracias al trabajo de la misma comunidad. “En un acelerado crecimiento urbano es un logro importante proteger a perpetuidad 12.54 hectáreas biodiversas, con lo que significa este espacio para la calidad del aire y para el encuentro de la ciudadanía como espacio de recreación. Esperamos que los ciudadanos vengan a visitarlo, los disfruten, se apropien y los sigan conservando”, afirmó. Con la declaratoria el Humedal Ditaires, el Aburrá Sur ya cuenta con otra área protegida y se suma al Humedal El Trianon – La Heliodora en Envigado, por lo que se espera que reciba más inversión para su protección y también el cuidado de las autoridades y de quienes lo visitan, y conservar todos los tesoros que allí habitan.

2

corrientes hídricas: las quebradas La Sardina y La Muñoz

71

especies de aves y animales


10 Crónica

Ciudad Sur

La Mayorista: de plaza de me En 48 años de historia la Central Mayorista de Antioquia ha tenido grandes cambios en infraestructura y tecnología que para muchos son una amenaza y para otros la oportunidad de expandirse y consolidar su negocio.

POR CRISTINA MONSALVE

Después de Dios, la plaza”, dice José Ángel, mientras se echa la bendición luego de haber terminado otra jornada de trabajo, de hacer los mandados entre galpón y galpón y de cargar los mercados en carretillas, como lo hace desde hace 12 años. Se sienta en un costado de Las Malvinas, o lo que queda de ellas tras el incendio que hace dos años consumió el que era el corazón de la Plaza, y desde allí, mirando a su alrededor con nostalgia, habla sobre “la elegancia de bloques que están haciendo”, pero lo raro que se ve “un centro comercial en la mitad de la Plaza de Mercado, la tradicional, la que nos da la comidita”. Piensa, como muchos, que en diez años no habrá rastro de lo que era ese tradicional lugar de comercio y encuentro. Pero para otros esto parece indicar que es un ciclo más que se debe cumplir allí, así como desde 1971 la Plaza también se llevó todo rastro del Hipódromo y estadio San Fernando, que había funcionado en ese terreno del municipio de Itagüí desde 1942. Los gritos de gol y la animación en las carreras cambiaron por la fuerte voz de los pregoneros que ofrecían frutas y verduras, el olor al estiércol de los caballos fue disipado con el de naranjas, cebolla, limón y piña y el público que llegaba a disfrutar de los espectáculos deportivos fue reemplazado por los comerciantes que llegaban a comprar el surtido para sus negocios y las familias del campo y de Medellín que comenzaron a llegar a mercar en la plaza. “Es que esto sí ha cambiado mucho, los bloques de acá de la mitad no existían sino que era un parqueadero y basurero. Ahí

nos escondíamos de un gerente con un pie mocho que era muy cansón”, cuenta entre risas doña Luz Estella González, quien se autodenomina una de las fundadoras de la plaza, con su venta de tintos y mecato hace 37 años. Ella recuerda esos primeros años de la plaza administrada por Emvarias, cuando poco a poco se dio la construcción de los galpones y llegaron allí un poco más de cien comerciantes de ‘El Pedredro’, que era el mercado en las calles del centro de Medellín y que estaba ubicado en Guayaquil, lo que ahora es el Parque de las Luces. Se remonta a esa época en que el tamaño de los módulos para quienes llegaban a vender se medía con el tamaño de la ruana, aproximadamente 2,25 metros, y cuando los caballos eran los mejores trabajadores para cargar y transportar granos, frutas, verduras y mercados completos por toda la central y eran también los consentidos de los vendedores. Esos fueron los años más bonitos en la plaza, dice Gilberto Ramírez, porque “era una maravilla el espacio que había para poder trabajar sin problemas, todo era más tradicional y hasta la ‘Ramada’ que era un basurero, le daba ese toque de lo que es una verdadera y típica plaza”. Y lo dice porque en los años 70 apenas había tres bloques en los que acomodaron sus puestos 180 comerciantes en igual número de locales. Algunos más grandes “como el del rico de las cebollas, que tenía como un imperio con eso, y otros normalitos donde poco a poco se fue creciendo el negocio de la papaya, el plátano y fuimos cogiendo clientes fijos”. Precisamente por el crecimiento de los negocios, en 1986 la Alcaldía de Medellín, que hasta ese entonces administraba la Plaza, decidió convertirla en propiedad horizontal y vendió casi la totalidad de los bloques llegando así a lo que es la Central Mayorista de Antioquia, “una empresa privada con vocación pública”, como la describe su actual gerente, Juan Orlando Toro. Él también recuerda esos inicios con una pequeña plaza, al lado de lo que es la central gigante de ahora, la de 31 bloques, más de 1.800 locales, más de 700 empresas, 36.000 empleados y 290.000 metros cuadrados de extensión.

Predio

90.000

personas pueden ingresar, en días de mercado, a la Mayorista. El gerente, antes de emocionarse hablando del plan maestro para que la Mayorista sea un completo Centro de Negocios en los próximos 50 o 60 años, reconoce el valor de esos primeros años de la tradicional plaza y lo que representa para decenas de comerciantes que han trabajado allí por décadas para sacar adelante a sus familias. Como lo hace José Ángel, que expresa que la plaza es su bendición porque ha representado su sustento. “Con lo que me gano aquí llevo la plata a mi casa y a la de mis papás de 84 y 87 años que viven en Abejorral”, dice, despidiéndose de sus compañeros cuando comienza a caer la tarde y es hora de irse a descansar, porque las jornadas en la plaza para él comienzan desde la madrugada. Pero la historia de la Central no ha sido amable para todos. Allí se mueven miles de millones de pesos a diario y con ello aparecieron las extorsiones y las bandas criminales que azotaron a comerciantes y controlaron la plaza, literalmente. El más conocido fue alias “El cebollero”, quien fue capturado, condenado y hace un año dejado en libertad. Las autoridades de Itagüí gestionaron una sede del Gaula de la Policía para combatir todos los delitos y la tranquilidad aparentemente reina en la Mayorista.

EL PLAN MAESTRO

Con el paso de los años los caballos de carga de la Central se jubilaron y fueron reemplazados por carretillas de madera, el tamaño de los módulos ya no es medido con ruana y del antiguo basurero no quedó rastro, porque ahora hay un completo plan de aseo. A los antiguos bloques de aproximadamente 5 metros de frente por 14 de largo los complementan ahora los edificios del bloque administrativo, el número 31, y el recién inaugurado bloque Naranja, donde estaba el bloque 24 que era propiedad de la Alcaldía de Medellín y que representó problemas jurídicos al ser vendido por un precio inferior del que se debió negociar, según la Contraloría. Además de cinco grandes supermercados, que nacieron allí y que ofrecen la posibilidad de pedir productos a domicilio y mercar a través de aplicaciones propias, lo que para muchos de los primeros vendedores de la plaza es una opción que no les interesa, porque confían más en la venta cara a cara y en efectivo, como aquellas transacciones en Guayaquil que comenzaron con el trueque de productos. Y es que la última década ha sido la de mayor cambio para la Central, que tiene en estos dos bloques y almacenes de grandes superficies el inicio del plan maestro de infraestructura, con miras a que la Mayorista tenga viabilidad por seis décadas más y que poco a poco se convierta en un centro de negocios, como otras centrales de abastos en el mundo. “Llevamos 10 años viajando por el mundo mirando modelos y cómo se transformaron las grandes centrales. Teniendo en

Foto aérea

de la Mayorista con el bloque 25.

en barrio San Fernando de Itagüí, donde funcionaba el hipódromo y la cancha de fútbol.

1920

1990

La Plaza Mayorista nació en el sector Guayaquil, centro de Medellín.

Central Mayorista

2

C M n


Ciudad Sur

Crónica 11

ercado a centro de negocios

cuenta esto, diseñamos un plan maestro”, explicó el gerente desde su oficina en el piso 8 del bloque 31, el mismo que cuenta con un amplio auditorio, zona de comidas y algunos almacenes, al mejor estilo de un centro comercial o de negocios. Para Luz Estella este bloque es bonito pero advierte que poco a poco se pierde la esencia de una plaza de mercado. “Es una verraquera y con eso se ve que esta plaza es para los pobres, los ricos, los feos, los bonitos. Pero esto no se parece a la plaza que conocimos, eso no tiene sentido”, dice la mujer, quien lamenta que las intervenciones no conserven el aspecto tradicional de la Central. Y en parte tiene razón, no se parece al espacio de antes y ha sido necesario intervenirlo porque ahora los días de mercado, martes, jueves y sábados, tienen visitas diarias de más de 90 mil personas. Cada día, desde las 2:30 de la madrugada, ingresan más de 26 mil vehículos, de los cuales tres mil llegan cargados con 10 mil toneladas de comida. Por esa razón el nuevo modelo de operación está dividido en cuatro ejes: seguridad y tecnología, movilidad y logística, cuidado ambiental y operación administrativa, lo que también ha implicado cambios en la infraestructura. “Somos la única central de abastos en Latinoamérica certificada con la norma de calidad ISO 9001 2015, tenemos seguridad privada con más de 400 cámaras y contamos con las autoridades, haciendo que en los últimos 8 años no haya indicadores de asesinatos ni secuestros dentro de la Central”, eso dice el Gerente, agregando que en lo ambiental garantizan que los espacios estén limpios siempre y destacando que en el nuevo bloque naranja hay más de 1.500 parqueaderos, que contribuyen con la logística y la movilidad. Ese bloque Naranja, inaugurado el pasado 2 de agosto y cuestionado por muchos, tiene un nuevo formato de mercados campesinos, grandes bodegas y almacenes de ropa y accesorios de marcas propias de los grandes centros comerciales,

2016

Central Mayorista con el nuevo bloque 31.

pero que funcionan desde las cuatro de la mañana, al mejor estilo de la plaza. Aunque ofrece todas las comodidades, varios vendedores a los que les han ofrecido hacer parte de este espacio aseguran que el arriendo es más costoso y que sus clientes prefieren lo tradicional, incluso Las Malvinas, cuyos comerciantes siguen trabajando en carpas en una zona común, mientras reconstruyen el bloque que estaría listo antes de finalizar este año, según les anunciaron. Sin embargo, para María Ensueño Arias, o la ‘Churris’ como la conocen todos en la Plaza, ese bloque es el inicio de la nueva cara que quieren darle a la Mayorista con el objetivo de que llegue más gente a comprar mercado y hacer negocios. Para ella, que lleva 33 años vendiendo almuerzos, eso representa un cambio que, si bien deja atrás lo tradicional, genera empleo y le conviene a su bolsillo porque llegarán nuevos clientes a probar sus famosos chicharroncitos o alguno de los manjares que prepara cada mañana. “Acá hay para todos los gustos. Los glamorosos se pueden ir para la zona que es como un centro comercial y los otros, los nuevos coteritos y trabajadores yo los atiendo, porque con tres mil no comen nada por ahí que los llene, en cambio por ese precio yo les armo un almuercito”, dice ‘La Churris’.

COMERCIANTES MODERNOS

Algunos líderes en la plaza explican que están de acuerdo con el desarrollo, pero piden que los comerciantes sean concientizados de los beneficios que van a tener, pues muchos consideran que pasarse a uno de los bloques nuevos, modernizar los antiguos u ofrecer servicios como mercados a domicilio les generarán nuevos impuestos y pérdidas para los negocios. De hecho, muchos locales permanecen vacíos aún en el Bloque Naranja. El gerente Toro explica que, por ejemplo, la modernización

2017

Se incendia el bloque 27 Las Malvinas, el más antiguo y tradicional

2019

Inicia operación el nuevo Bloque Naranja.

de los bloques se hará poco a poco y con base en el proceso que adelantan en el bloque siete y que se dio por iniciativa de los propios dueños y no por una imposición. “Lo que queremos es que ya esas bodegas que van a cumplir 50 años tengan nuevas redes, sean más funcionales, tengan espacios para los empleados y que cumplan con la normatividad de sismorresistencia”, dice Juan Orlando, aclarando que esperan que los dueños de cada bloque tomen la decisión de dar ese paso. Sumado a esto, ya iniciaron con la construcción del Intercambio de La Ayurá que tendrá una conexión entre la autopista y la Central con el que pretenden expandir más los alcances de la Mayorista, porque “será una conexión de seis carriles, tres de entrada y tres de salida con un edificio encima. Y es un proyecto muy ambicioso en etapa de prefactibilidad que también incluiría un hotel”, detalla el Gerente. “No podemos hablar bobadas, porque esto se ve muy bonito. Son muchos los que no están de acuerdo y dicen que se van a ir, pero lo cierto es que acá nunca nos ha faltado la bendición diaria y seguramente con todo eso tan moderno que van a hacer vamos a tener trabajito por mucho tiempo”, dice ‘La Churris’, como para cerrar un debate sobre los cambios en la plaza, la misma donde a las 4 de la tarde sigue sirviendo almuerzos para quienes van terminando su jornada y no se quieren ir a su casa con hambre.

26 mil

vehículos ingresan diariamente a la Central. Tres mil de ellos cargados con 10 mil toneladas de alimentos.


Ciudad Sur Como una técnica de entrenamiento de buzos, que en piscinas podían tener unas prácticas intensas en temporada de invierno, más allá de los trajes de neopreno y tanques de oxígeno, así empezó el rugby subacuático en el mundo, más precisamente en Colonia, Alemania. A Colombia llegó en la década de los 80´s, en Cali, y hasta allí unos paisas fueron, lo conocieron y lo trajeron a nuestro departamento.

Deportes 13

Los sueños de Juan y Manuel crecieron bajo el agua

P

POR DEPORTES CIUDAD SUR

ocos sabían de este deporte que nada tiene que ver con el rugby tradicional. Este se juega en una piscina de hasta 5 metros de profundidad, en cada extremo hay una cesta de 40 centímetros y en la que cada equipo debe poner el balón para anotar un punto. Un balón que gracias a la solución salina con la que es rellenado tiene flotabilidad cero. Los equipos tienen seis jugadores dentro del agua y otros seis sustitutos, quienes deben hacer su ingreso sin perder tiempo. El balón nunca sale a la superficie ni puede ser lanzado de un lado a otro. El rugby subacuático es un deporte de velocidad, resistencia y fuerza. Requiere de estrategia. Es un deporte para pocos. Pero hay que hablar de los inicios. Este deporte empezó a crecer de la mano del Club Orcas, en el que Luis Fernando Botero y su familia fueron grandes impulsores. Los jóvenes empezaron a llegar, pero la primera participación internacional del país fue en 1991, en Dinamarca, con un octavo puesto. Colombia asistió a los siguientes mundiales, pero no pasaba del quinto lugar en la tabla final. En las primeras participaciones a los colombianos les costaba algo, y era el mano a mano, en el enfrentamiento directo perdían con los nadadores de los países europeos, especialmente los nórdicos. Hasta Cali 2007. Allí no solo la localía impulsó al seleccionado nacional, una estrategia novedosa se empezó a ver bajo el agua. Samuel José Gaviria, jugador y técnico de la Selección Colombia de Rugby Subacuático, así como docente en un programa deportivo, se confiesa un inquieto. “Soy hincha del Medellín, y viendo un partido de fútbol vi una jugada de un tiro de esquina, un pase atrás y un centro al segundo palo, muy buena y efectiva, la vi muchas veces y pensé que nosotros podíamos adaptar eso a nuestro deporte”, cuenta Samuel, quien también copío estrategias del balonmano, fútbol sala y baloncesto, pero las debía llevar al fondo del agua. En ese Mundial Colombia fue tercera, cayeron en la semifinal ante Alemania, y en la disputa del bronce vencieron a Suecia, cinco veces campeones mundiales, un primer paso que develó lo que nuestro país traía entre manos la velocidad. Al no tener la talla de los europeos, la contextura de los jugadores se debía convertir en una ventaja y se empezó a modificar la forma en que se jugaba, la forma en que se aprendió el rugby subacuático en el país. “El éxito que tenemos es que

nos alejamos de lo tradicional y planteamos una propuesta diferente que se adapta a las características de nuestros jugadores, nos llamaban locos”, dice Samuel.

TALENTO ENVIGADEÑO

Y llegaron después nuevos jugadores, más jóvenes, menos experimentados pero con las mismas o más ganas de nadar en piscinas de todo el mundo, aprender y ganar. En el 2013, entre tantos jóvenes llegaron dos, Manuel Celis, de Envigado, y Juan José Laverde, de Guayabal, cada uno con motivaciones diferentes. “Cuando era joven quería hacer deporte, vi que mi amigo Daniel Arias viajaba mucho y eso me interesaba a mí, y cuando vi que era deporte en equipo me llamó más la atención”, reconoce Manuel. Pero para Juan José solo era un asunto de distracción y la mejor excusa que encontró su madre para que él practicara algún deporte. “Llegué al rugby subacuático. Yo ya había pasado por baloncesto, fútbol y hasta tiro con arco, pero no era muy bueno”, dice. En Orcas ambos encontraron algo más, una familia, con experimentados de años en el deporte y ellos que con su jovialidad solo aprendieron a jugar el “nuevo” rugby subacuático. Esa mezcla llevó a que Orcas empezara a liderar este cambio, a llevarlo al país y al mundo. Pero llegaron los obstáculos, que como casi en todos los deportes que no sea fútbol, están relacionados con el dinero para financiarlos. En el rugby subacuático se necesitan cerca de 550 mil pesos para las aletas, 150 mil para la careta, 50 mil por tubo, que se usan varios en el año, además del costo del gimnasio mensual y una buena alimentación diaria. Si se quiere competir para ganar nivel, hay cinco torneos nacionales, cada jugador debe gastar por cada evento un costo cercano a 400 mil pesos entre viaje, hospedaje, alimentación e inscripción. El rugby subacuático no tiene grandes patrocinadores, o

sí, los mismos que para muchos deportistas en nuestro país: la familia, los papás. Para ir a un Mundial la preparación es igual que para una válida nacional. 10 sesiones de entrenamiento semanales, cuatro de ellas en gimnasio, doble jornada de lunes a jueves y sesiones sencillas viernes y sábado. Además de academia, estudio de la técnica.

ASUNTO DE FAMILIA

Pero ante las carencias hay cosas que compensan y una de ellas es la unión, encontrar un grupo de compañeros que se vuelven amigos, y de ahí familia, en las que todos se preocupan por todos. El seleccionado nacional solo se separó para viajar a Graz, en Austria, lo hicieron  por grupos, que se conformaron bajo una razón, tener la plata en el momento indicado para comprar el tiquete más barato. Ya juntos en Graz nada cambió, los quince hacían todo juntos. “Una de las cosas más duras es la espera. Algunas veces jugamos un partido por día y el resto del tiempo en el hotel, entonces encontrábamos que hacer, todos unidos”, cuenta Juan José. Desayunos, almuerzos, cenas y tiempos muertos servían para integrarse, se amalgamaban para que en la piscina todo fuera igual y así fue. En la primera ronda derrotaron a Canadá por 29-0, a Eslovaquia 25-0 y a España 15-0, ronda perfecta. “La primera ronda nos llenó de confianza, pero el grupo fue muy maduro y muy centrado, sabíamos que queríamos la final y la frase siempre fue: ‘paso a paso, no hemos hecho nada’”, recuerda Samuel. Ya en las fases definitivas Colombia empezó a ver caer a los grandes, mejor dicho a tumbarlos, primero fue Finlandia por 4-0, después Dinamarca, victoria por la mínima en tiempo extra. Fue el partido más difícil, los daneses estudiaron muy bien a los colombianos, armaron una estrategia muy eficiente, les funcionó 43 minutos, “nos tenían bloqueados y no pudimos hacer nuestro juego.

Pero nos sirvió mucho porque llegamos a la final más tranquilos”, recuerda Gaviria, viendo un equipo sólido y consolidado. Llegó la esperada final contra Noruega y que fue la cúspide de un proceso serio, de ir a reclamar lo que ya se había ganado desde meses atrás. Marcador de 2 a 0. Los noruegos salían agotados de la piscina, a uno de ellos se lo llevaron hasta en camilla, mientras que los colombianos salían como si nada pasara, como jugando un fin de semana. “La final que uno sueña, fuertes a la hora de recuperar un balón, tranquilo a la hora de atacar”. El pito anunció el final del tiempo reglamentario y llegaba la celebración que quedaba en la historia del deporte colombiano. No sonó el himno, pero los jugadores se pararon al frente de la piscina y comenzaron a entonar las letras de aquella canción que eriza la piel cuando se gana un título. No importaba lo desafinados ni lo descoordinados, era más el orgullo de representar a un país, cumplir sus sueños y responderle a sus padres y familiares que creyeron en ellos, por saber que todos los sacrificios valieron la pena, pero también por escribir el nombre del país en el trofeo de campeones, ese que solo tenía a equipos europeos allí: Dinamarca, Suecia, Finlandia y Noruega. Con el título mundial en sus manos llegaron de nuevo a un país que no valora este tipo de logros, ni los entes públicos ni la empresa privada se vinculan y su deporte no hace parte los Juegos Deportivos Nacionales que este año se realizarán en Bolívar. “Tenemos ligas suficientes para estar en Juegos Nacionales: Antioquia, Bogotá, Valle, Risaralda, Meta, Tolima, Magdalena. Somos más de 500 deportistas pero no podemos estar en la mayor fiesta deportiva del país”, lamenta Manuel. Pero el afán ahora es otro, se viene la defensa del título mundial de clubes, en la Champions que se disputará en Berlín, “la necesidad es ya, estamos a 11 meses, la invitación es a la empresa privada para que se vincule. Acabamos de hacer un gasto muy grande y queremos que muchos se sumen, estamos haciendo país”, destaca Samuel. Lleguen aliados o no, ellos seguirán con su rutina de 10 entrenamientos a la semana, de ahorrar todo lo que sea posible, de poner a sus familias en afanes económicos, todo por la simple razón de darle todo a un deporte que a ellos les ha dado todo también. Son campeones mundiales, todos les quieren ganar, y Samuel Gaviria resume el orgullo y el compromiso en una frase que muestra la evolución y el trabajo: “hoy nos llaman los arquitectos del nuevo rugby subacuático a nivel mundial y creo que vamos a ser inspiración de muchas naciones que quieren llegar allí”.


Juntas Somos más Empoderémonos hagamos posible la

lactancia

Envigado municipio líder en la red de apoyo a la lactancia materna


Ciudad Sur

Envigado 15

El carro de Bomberos que emociona a todo Envigado

Desde hace unas semanas una nueva máquina llegó a completar la flota de vehículos del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Envigado. No es, como muchos creen, el primer carro de bomberos fabricado en Colombia. Tampoco es el primero en tener la certificación total de máxima seguridad. ¿Por qué es, entonces, un carro único? Aquí te lo contamos.

L

POR JULIANA VÁSQUEZ POSADA

a historia de amor con este nuevo carro de bomberos empezó hace casi tres años. Las condiciones geográficas y de conformación urbana de Envigado comenzaron, desde varios años antes, a hacer evidente la necesidad de un carro más potente, mejor dotado y más seguro para atender las emergencias del municipio, especialmente las que se presentan en zonas de más altura. Bajo el liderato del comandante Luis Bernardo Morales Llano, los bomberos de Envigado emprendieron la conquista de un sueño: tener el primer carro de bomberos, fabricado y ensamblado en Colombia y con todos sus sistemas certificados por la reconocida firma Underwriters Laboratories, una suma poderosa que hasta ahora ningún Cuerpo había conseguido. “Sí existen carros de bomberos hechos en Colombia, pero con certificaciones de máxima seguridad parciales, y aquellos que tienen la certificación total son importados desde Europa y Estados Unidos”, explicó el comandante. La idea de tener un primer vehículo de estas características no era un capricho. Era una apuesta por conseguir lo mejor a través de talento local. Y así fue. En compañía de la Dirección Nacional de Bomberos comenzaron a hacer realidad este sueño, paso a paso, después de muchas investigaciones y de viajes al exterior para conocer cómo se desarrolla esta industria en otros países. Conjuntamente eligieron los diseños, el fabricante y ensamblador. “Fue un proceso largo porque, entre otras cosas, teníamos que garantizar que los repuestos de todo el

camión se consiguieran aquí, que pudiera ser un carro agenciado en Colombia, porque de nada nos sirve tener un equipo como ese si una vez operando, ocurre una falla y hay que esperar seis meses para que lleguen los repuestos del exterior”, agrega el bombero.

VEHÍCULO SEGURO Y CONFIABLE

Aunque los bomberos de Envigado ya tenían una máquina escalera y una extintora, esta es la primera vez que se hacen a un camión cero kilómetros, que además tiene otras condiciones de seguridad como por ejemplo, la velocidad límite, que es

de 90 km/h, “no poder sobrepasar esa velocidad, sin importar la magnitud de la emergencia, nos garantiza que la tripulación pueda ir segura, que el vehículo no pierda estabilidad y que la comunidad y los demás actores de la vía tampoco estén en riesgo”, asegura Morales. Además, en la nueva máquina el desarrollo de la velocidad depende del uso del cinturón, también tiene un sistema de alertas de fallas, y un modelo de refrigeración de motor que permite mantener el vehículo encendido hasta por dos días, novedades que celebran los más de 80 empleados de Bomberos Envigado y todo el municipio. “Ya no vamos a correr el riesgo de que en la mitad de una emergencia forestal, por ejemplo, se nos apague el carro y la bomba deje de expulsar agua, este carro definitivamente es mucho más seguro y confiable para el personal que atiende las emergencias”, resalta el funcionario. El primer carro de este tipo en nues-

tro país les permitirá a los bomberos duplicar la capacidad de surtir agua desde los hidrantes y desalojarla a través de las líneas de abastecimiento de las bombas, que pasaron de 2.5 a 5 pulgadas. Con este vehículo, se podrán atender emergencias con fuego en edificios de hasta 30 pisos de altura mientras que con los antiguos carros la atención óptima llegaba hasta un piso 15. El nuevo camión de bomberos tuvo un costo de 870 millones de pesos. A la iniciativa se sumaron varios proveedores que estuvieron dispuestos a bajar sus costos y la Alcaldía de Envigado, que aportó 50 millones de pesos para la dotación de mangueras, herramientas, equipos de respiración, accesorios como boquillas, acoples, entre otros. “Estamos listos para enfrentar muchísimo mejor las emergencias de nuestro municipio y las de todos los municipios del sur del Valle de Aburrá que necesiten apoyo”, dijo, complacido, el comandante.


16 El mundo

Ciudad Sur

Foto: AFP

Revolución con R de Reguetón

Las protestas, que encabezaron los artistas populares en Puerto Rico son apenas la anécdota, casi festiva, de la profunda crisis que viven los habitantes de la isla de las Antillas. La recesión, la corrupción y la emigración pueden explicar el problema. Pero no lo agotan.

L

POR OCTAVIO GÓMEZ

as de Puerto Rico, la más pequeña de las islas Antillas mayores, no son -todavía- las diez plagas con las cuales Dios castigó a Egipto, pero pueden llegar a serlo: una recesión económica que tiene 12 años, la caída de los ingresos tributarios, una rampante corrupción gubernamental y las consecuencias, no atendidas todavía, que dejó el huracán María en 2017, la tienen sumida en una profunda crisis. Es que la situación de la isla, que no es colonia ni protectorado ni república independiente -sino un poco de cada una- solo puede empeorar si la temporada de huracanes, que comenzó en julio, les tiene guardado otro embate de vientos y lluvias parecido al de hace dos años y del cual todavía no se recuperan. Pero, la crisis que vive Puerto Rico no es el producto de las masivas protestas que, desde finales de julio, encabezan varios de los artistas más populares de la isla. De hecho, esas concentraciones multitudinarias fueron la consecuencia de los problemas, no su causa. Los problemas comenzaron cuando en 2007 el Congreso de Estados Unidos (que a veces es su autoridad suprema) aprobó una reforma tributaria que le quitó el pago de impuestos a las grandes multinacionales que operan en esa nación. Puerto Rico es parte de Estados Unidos para los deberes y para algunos derechos, entre los cuales estaban esos impuestos. De la noche a la mañana, los ingresos del gobierno de la isla cayeron drásticamente -los otros provienen del turismo, pero no son del peso que tenían los impuestos y en menos de un año, los presupuestos estatales quedaron desfinanciados. La segunda plaga fue la solución que encontraron os gobernantes: salir a buscar endeudamiento, pensando en que una reactivación de la economía dependía del aumento del flujo turístico. Pero la reactivación nunca llegó.

LA QUIEBRA

En 2014 la situación se volvió insostenible y se encendieron las alarmas porque el gobierno iba a entrar en incumplimiento de sus obligaciones financieras y pensionales y para 2015 ya no estaban pagando la deuda y solo los “buitres” del mundo bancario estaban dispuestos a seguir prestando dinero.

Tras un llamado de auxilio, el Congreso de Estados Unidos aprobó la creación, en 2017, de la Ley para la Supervisión, Administración y Estabilidad Económica de Puerto Rico (Promesa, por sus siglas en inglés) que incluyó la creación de la Junta de Supervisión Fiscal, un ente que, en la práctica, quedó por encima del gobierno de la isla. Puerto Rico quedó, por efectos de la deuda, en colonia de los Estados Unidos. Las obligaciones con el sistema financiero ascendían a US $70 mil millones, a lo que se agregaban cerca de US $50 mil millones por las pensiones causadas y por pagar. De hecho, la “gran prensa” de Estados Unidos, que por fin volteaba su mirada sobre la isla, llamó a la crisis “la mayor deuda municipal en la historia del país”. Pero la recesión y el aumento de la deuda no solo afectaban los números de los despachos oficiales. La crisis económica se tradujo en un aumento del desempleo, en especial del juvenil y del profesional, cuyo resultado fue un incremento dramático de la emigración hacia los Estados Unidos. Puerto Rico, en 2010, tenía una población de 3.5 millones de habitantes. Los cálculos más conservadores, que cita The New York Times, señalan que el 14% de la población abandonó el país desde entonces y hasta 2019, es decir, cerca de medio millón de personas: se estima que un médico sale del país, para no volver, cada día. El problema se acentúa con el hecho de que la gente que está abandonando el país es la que se encuentra en edad de producir y reproducirse y que, además, se está yendo la mano de obra calificada.

EL HURACÁN

En 2017 el huracán María, con efectos tan devastadores como el Katrina, devastó gran parte de las zonas rurales de Puerto Rico. Las cifras oficiales de víctimas solo reconocieron 30 muertes. Pero, baste saber que el sistema eléctrico -propiedad del gobierno estatal- quedó en tan malas condiciones que la empresa se declaró en quiebra. Los malos recuerdos de ese momento de destrucción quedaron grabados en las mentes de los boricuas con la imagen del presidente Donald Trump quien llegó a San Juan a entregar ayudas a los damnificados: les lanzaba rollos de papel higiénico. Los grupos organizados de la sociedad civil puertorriqueña comenzaron a presionar a su gobierno para que adelantara un plan de reconstrucción y la Universidad de Harvard realizó una investigación independiente que encontró que las víctimas fatales de “María” no fueron 30 como dijo el gobierno (ya estaba el tristemente célebre Ricardo Roselló en el palacio de la Fortaleza, residencia oficial), sino que

ascendían a 4.645 muertos. Bajo presión, el gobierno de Roselló aceptó que las víctimas del huracán llegaban a 3.000 personas. El congreso de Estados Unidos, entonces, aprobó ayudas por US $45.200 millones para la reconstrucción de la isla, aunque los daños se calculan en el doble de esa suma, pero el gobierno de Trump solo ha desembolsado US $13.600 millones y a cuenta gotas. “Es una pérdida de dinero”, dijo el presidente quien nunca ha escondido su desafecto por los gobernantes de Puerto Rico, a quienes tacha de corruptos. EL TELEGRAMGATE O LOS RICKYLEAKS Pero la paciencia de la gente se terminó cuando, a mediados de julio, el Centro de Periodismo Investigativo (CPI, no gubernamental) publicó ¡889! páginas de chats enviados a través de la plataforma Telegram entre el gobernado Ricky Roselló y su grupo más cercano de colaboradores. Los mensajes incluían -pero no se limitaban- alusiones despectivas a mujeres -del gobierno y de la oposición-, burlas homofóbicas, tratos degradantes o humillantes a personas de la vida pública nacional (de Puerto Rico) y conversaciones sobre malversación de fondos públicos, recopilación ilegal de información de opositores, conspiración, amenazas, discriminación, incitación a la violencia y enriquecimiento ilícito. Los últimos siete son los cargos criminales que investigan las autoridades judiciales. La isla nunca había visto un escándalo de tal magnitud y una forma tan desvergonzada de apropiarse de los muy escasos recursos públicos, a tal punto que los cantantes Residente y su hermana iLe, así como el reguetonero Bad Bunny, el cantante de pop Ricky Martin (uno de los aludidos en los comentarios homofóbicos del “alto gobierno”) y el actor Benicio del Toro terminaron en el frente de las marchas contra el círculo de poder que, poco a poco, fue desmoronándose hasta terminar con la renuncia de Roselló, el 2 de agosto. El heredero de Roselló, Pedro Perluisi, fue destituido por la Corte Suprema de Justicia de Puerto Rico y en su lugar se posesionó la abogada Wanda Vásquez Garced, funcionaria del gabinete de Roselló. El principal obstáculo es que Vásquez no tiene apoyo político ni en San Juan ni en Washington y la gente que presionó la salida del anterior gobernador todavía sigue en la calle. El problema para Puerto Rico es que una salida a la crisis está en Washington, pero ni los legisladores ni la Casa Blanca tienen mayor interés en resolver el problema: total, la isla no es ni colonia ni estado ni nada. Puerto Rico: tan lejos de Dios y tan cerca de Estados Unidos.


La Estrella 17

Ciudad Sur Los tesoros siguen apareciendo bajo la tierra en nuestros municipios. Durante las obras de remodelación del parque principal de La Estrella y las cuadras aledañas para mejorar el acceso de los peatones, se reportaron hallazgos arqueológicos que datan de la época prehispánica y del periodo republicano. Los fragmentos de losas, vajillas, cerámicas, y las conducciones de agua están en un rango cronológico que va desde los años 1800 hasta 1920 aproximadamente.

El rescatista de tesoros prehispánicos en el Aburrá Sur

E

POR JULIANA VÁSQUEZ POSADA

l material arqueológico sorprendió a la comunidad y ahora los curiosos esperan poder visitar el museo in situ que la Alcaldía ha previsto una vez que la obra esté terminada, en una de las calles aledañas al parque principal. Pero esta no es la primera vez que vestigios de poblaciones pasadas salen a la luz en La Estrella. Hace unos 6 años el área de Patrimonio inició el proceso de identificar y catalogar una colección con solo tres vasijas completas, pero más de 15mil fragmentos de cerámica y herramientas líticas, que fueron recuperados informalmente en periodos desconocidos de la historia. Detrás de estas investigaciones con tanto valor cultural, histórico y patrimonial está Juan Pablo Díez Ramírez, un antropólogo y arqueólogo itagüiseño con experiencia de más de diez años en proyectos de este tipo en todo el Valle de Aburrá y Antioquia. Este Howard Carter criollo no llegó a la práctica de arqueología por azar. Desde siempre sintió afinidad por esta profesión, pese a que su familia soñaba con tener en casa a un ingeniero, querían que estudiara “cualquier cosa que diera plata”, por eso, solo hasta que cursaba cuarto semestre le reveló a sus padres que iba a ser antropólogo, “mi papá lo tomó bien y mi mamá se echó la bendición y no me habló durante un mes”, dice entre risas Juan Pablo y agrega que, para él, no hay carreras que den plata, los buenos profesionales progresan y los malos no.

No había terminado su formación profesional cuando decidió crear el semillero de investigación SIPAH, para ahondar en temas de patrimonio, ambiente e historia. Dos años más tarde su semillero se convirtió en una corporación con cinco líneas de acción, en la que hoy participan más de 25 profesionales de este campo. “La profesión del arqueólogo ha sido mal entendida y muy mal vista en el gremio constructor. En su imaginario nosotros somos los que retrasamos las obras y frenamos los procesos, pero la realidad es que eso pasa porque nos buscan cuando ya tienen el hallazgo ahí y no saben qué hacer con él”, explica Juan Pablo para referirse al papel que él y sus colegas han cumplido por más de 10 años en diferentes obras por todo el Valle de Aburrá.

NUEVA ARQUEOLOGÍA EN COLOMBIA

Con la puesta en marcha de la ley 1185 que modificó la Ley General de Cultura, los estudios arqueológicos para adelantar cualquier obra civil o urbanística se con-

virtieron en un requisito indispensable. Sin embargo, asegura Díez, todavía hoy muchas constructoras no los hacen. Desde entonces, la corporación SIPAH ha acompañado las investigaciones de este tipo en obras tan importantes como las de Metroplús en Itagüí, en el tramo 2A de Envigado, en la troncal de La Aguacatala; el Cerro de las Luces en Itagüí, la Ciudadela Universitaria Pedro Nel Gómez en Medellín, el puente de la 4 Sur, la nueva sede de Telemedellín, la remodelación del parque de La Estrella, entre otras. En todas ellas han encontrado estructuras del periodo Republicano, en adobe macizo y en piedra, asociadas a conducciones de agua, pisos de viviendas y andenes. Todos los hallazgos son especiales y diferentes, dice este arqueólogo que ha encontrado objetos de casi 3 mil años de antigüedad, pero, más allá de redescubrir estos tesoros patrimoniales, el valor reside en poder asociarlos con los de otras zonas de la ciudad, haciendo rastreos históricos para entender que pasó en esa tempora-

lidad en toda la región y que no se queden como objetos de anticuario con una valoración personal sino que sirvan, por ejemplo, para entender las dinámicas de los pobladores de otras épocas, “para saber en qué condiciones vivían y por qué se producían ciertas enfermedades. Datos como esos los encontramos en los patógenos de los sedimentos de las conducciones de agua”. Cada estudio arqueológico es como una nueva expedición. Emprenden un camino sin saber a dónde van, ni si van a encontrar algo ni qué van a encontrar, al final siempre han celebrado: “es muy emocionante, aunque de inmediato piensas en cómo explicarle al ingeniero que dirige la obra que el proceso se puede demorar unos días más mientras estudias el hallazgo y defines si hay que retirarlo o si se puede tratar para dejarlo sepultado o a la vista, como una especie de museo in situ”, agrega Juan. Cuando le preguntan si hay un hallazgo que tenga un lugar especial en su corazón, Juan Pablo no duda en responder. Y no tiene uno, tiene tres: los yacimientos arqueológicos e históricos encontrados en las obras de Metroplús en Itagüí, su tesis de grado con la que halló un cementerio prehispánico en la Loma de los Zuleta del mismo municipio, el del Cerro de Las Luces, que es oficialmente el primer hallazgo arqueológico de Itagüí con tumbas indígenas no guaqueadas. Ahora, él y su equipo han emprendido una nueva aventura en el Parque de los Petroglifos, un hallazgo reportado desde 1954 en el barrio Calatrava de Itagüí y que de no ser por el trabajo de Sipah y otros colectivos culturales ya hubiera desaparecido. Allí actualmente adelantan investigaciones arqueológicas con el apoyo de la Alcaldía de Itagüí para proteger este patrimonio, uno más que se preserva por la terquedad y la pasión de Juan Pablo.

PARQUE DE LA ESTRELLA LISTO EL 4 DE SEPTIEMBRE En las obras de La Estrella se adelantan, por lo pronto, las gestiones para dejar visibles los hallazgos de dos conducciones de alcantarilla y tres de agua potable en el costado oriental del parque principal. Otros tendrán que ser retirados porque están ubicados donde va la vía o sobre el nivel del andén, y otros pocos se excavarán y se limpiarán para documentarlos y sellarlos para que puedan ser tapados nuevamente. Toda esta experiencia permitirá trazar un nuevo mapa patrimonial para que, aunque los siderenses no vean los hallazgos, sepan que ahí está parte de la historia de sus antepasados. Mientras tanto, los obreros trabajan de manera intensa para entregar el nuevo parque principal que, justamente, recuperará su estructura patrimonial. Según la Administración Municipal será entregado a la comunidad el próximo 4 de septiembre, en medio de las fiestas de El Romeral. El conjunto de obras incluyen un mejoramiento de andenes de la zona céntrica para garantizar la caminabilidad.


18 Bicentenario

Ciudad Sur

Bicentenario de la independencia: celebrar la ausencia del fantasma

El 7 de agosto, Colombia celebró el bicentenario oficialmente su bicentenario de la independencia administrativa. Pero, quedan dudas si, al menos, fue una independencia política o económica. Apenas hubo actos porque hace casi 30 años, la historia nacional es un fantasma.

H

POR OCTAVIO GÓMEZ

ay una generación de colombianos, los nacidos a partir de mediados de los años 80 -es decir, quienes ya pasan los 30 años- que nunca estuvieron en clases de historia patria en sus colegios. Nunca tuvieron que saber quién era o qué hizo Simón Bolívar. Es un grupo de colombianos para quienes Atanasio Girardot debió ser el dueño del estadio en Medellín o José María Córdova el fundador del aeropuerto de Rionegro. Ellos deberán creer que “la batalla de Boyacá” fue una etapa de la Vuelta a Colombia que ganó Nairo Quintana o “el pantano de Vargas” algún muladar donde se quedan pegados los buses intermunicipales. Es la generación que piensa que el “sitio de Cartagena” debe ser una discoteca en la zona de Bocagrande y para quienes Sucre es, apenas, el nombre de un departamento de origen tan ignoto como Guajira o Chocó. Es el heterogéneo grupo de colombianos, ya padres de familia y quienes los siguen, para quienes la bandera es esa tela de tres colores cuyo uso básico es el uniforme de la selección de fútbol.

PAÍS RETÓRICO

Antes de 1994, cuando desapareció la clase de historia en los colegios de Colombia, una profunda discusión dividía en dos al mundo educativo: ¿para qué servía enseñar historia? Ese debate se resolvió ese año cuando, a instancias del gobierno de César Gaviria Trujillo, se formó la “Misión de Ciencia, Educación y Desarrollo”, conformada, entre otros, por Gabriel García Márquez, Rodolfo Llinás y Marco Palacio, y en cuyo informe -en el estilo del Nobel de Literatura- se leía que era necesaria “una educación desde la cuna hasta la tumba, inconforme y reflexiva, que nos inspire un nuevo modo de pensar y nos incite a descubrir quiénes somos en una sociedad que se quiera más a sí misma”. El país estaba saliendo de una profunda espiral de violencia desatada entre el Estado, los grupos organizados del narcotráfico, los paramilitares y la guerrilla. Las élites políticas y económicas -que habían encabezado la convocatoria a la Constituyente de 1991- ahora lideraban una campaña para mejorar la convivencia y la tolerancia, con lo cual se estimó que la educación básica y media debería enfocarse en promover “valores democráticos”. La decisión resultó una paradoja para el informe de la Misión que defendía el valor de saber nuestro pasado para no repetir sus errores: para establecer la cátedra de democracia se tomó la decisión de eliminar la de historia. Entonces, Simón Bolívar, Francisco de Paula Santander, Antonio José de Sucre, José María Córdova, Atanasio Girardot y todos los demás héroes y próceres volvieron a morir. La decisión, dicen, tampoco fue tan inocente: enterrada la historia y su debate en escuelas y colegios, desaparecieron gran parte de los conflictos sociales y políticos que tenían origen en el natural descontento de los escolares. De fondo se resolvía, a favor de los neoliberales, una discusión muy vieja en la educación -pero sobre todo en la política-: ¿para qué le sirve al colombiano promedio saber quién era Simón Bolívar? “Necesitamos colombianos que sepan resolver problemas matemáticos”, decían. Frente a lo cual, el “bando” contrario, los retóricos, se quedaron con el argumento, pero sin el poder de decidir: gobernaban quienes creían que tanta retórica (en realidad lo llamaban “carreta”) no hacía falta. Quedaba la “promoción” de la democracia escolar, que fue una nueva manera de canalizar la discusión entre el descontento adolescente y el control adulto: las elecciones para personero escolar, una figura con la cual y sin la cual el ambiente de los colegios siguió tal cual.

HÉROES FANTASMAGÓRICOS

La desaparición formal de la cátedra de historia solo fue un paso más en la mistificación del relato. Desde la entrada en vigencia de la Constitución de 1886, la llamada “de la Regeneración”, los valores, hitos y personajes de la historia de nuestra independencia quedaron convertidos en

el meta relato que, en once estrofas y un coro, contiene el “Canto a Cartagena”, una composición de Rafael Núñez, de 1887, que fue también el autor de esa constitución. Cuando el poema cantado se estrenó, “espontáneamente” se convirtió en himno nacional (una ley de 1920 lo oficializó, 33 años después de su estreno) y desde entonces y sin decreto quedamos repitiendo “oh, gloria inmarcesible”, sin saber qué significa “inmarcesible” (inmarchitable, que no se marchita) y la historia de la independencia quedó enclaustrada en ese canto, donde aparecen por arte poética, como héroes nacionales, Jesucristo y la virgen María, Cristóbal Colón y los 300 guerreros espartanos que murieron en la batalla de Las Termópilas hace 2.500 años.

HISTORIA REDUCIDA

Con la historia de la independencia política reducida a once estrofas (diez de las cuales jamás han sido cantadas ni leídas al menos por el 99% de los colombianos), lo que se contó desde 1886 hasta 1994 fue demasiado poco y muy amañado. El primer amaño sucedió con el “grito de independencia”, (lo que hoy también llaman “la independencia”) que se conmemora el 20 de julio, en recuerdo de la “gesta independista” de 1810 en lo que entonces se llamaba Santa Fe de Bogotá: el relato oficial habla de un homenaje a un funcionario español enviado por los reyes para recolectar el apoyo de los ricos granadinos en la lucha ibérica por expulsar a Pepe Botellas (como era llamado José Bonaparte, el regente puesto por su hermano Napoléon, tras la invasión a España). La referencia del apoyo de los criollos ricos a los reyes de España fue cuidadosamente eliminada del relato. La trifulca terminó en revuelta dominical (campesinos pobres e indígenas se emborrachaban en la plaza de mercado, que es la misma plaza que hoy llamamos “de Bolívar”, en Bogotá, con lo cual unirlos a la manifestación fue muy sencillo) por un sector contrario al virrey José Amar y Borbón, a quien depusieron y arrestaron. Se declararon en rebeldía contra el virrey, pero, al tiempo, manifestaron su lealtad el Rey de España, con lo cual la teoría de la independencia termina. Fueron el levantamiento de Cartagena en 1811 el que terminó por obligar a las élites santafereñas (que era el gentilicio, bogotanos era muy indígena) a formar un gobierno independiente… pero del Estado de Cundinamarca. Ambos detalles, la lealtad a Fernando y el Estado de Cundinamarca fueron obviados de la historia oficial.

TRAICIONES Y OLVIDOS

La siguiente parte de esa “historia oficial” narra los acontecimientos políticos en “Colombia” entre 1810 y 1816, cuando los españoles, al mando de un ejército de criollos, retomaron el control del virreino de la Nueva Granada: lo llaman “la patria boba” y resume los enfrentamientos estériles en el pequeño pueblo de Santa Fe de Bogotá, entre federalistas y centralistas. Como los grupos con identidades culturales distintas a lo español no tenían derechos como ciudadanos o como naciones, el problema político se centró en los propieta-

rios de la tierra (ergo, de los indígenas y de los esclavos) quienes nunca tuvieron un proyecto nacional distinto de tratar de imitar a la I República Francesa… con las instituciones de la corona española. La figura de Bolívar quedó convertida en santo de yeso con la historia oficial de 1886, al punto de que cuando ha sido redescubierto, lo mismo ha servido para glorificar las conquistas de la derecha como para reivindicar las luchas de la izquierda: ese el mismo que pintan al óleo al lado del ex presidente Uribe y es el inspirador de la República Bolivariana de Venezuela. Más que un estratega militar, Bolívar ha sido descrito como un “motivador de masas”: si viviera hoy sería un exitoso “influencer” de las redes sociales. En uno de sus relatos, el médico envigadeño Manuel Uribe Ángel (18221904) afirma que el mulato caraqueño (el relato oficial dice que era colombiano) convenció a sus diezmadas tropas de tomarse a Santa Fe de Bogotá usando la ruta de los contrabandistas (el famoso ascenso por el páramo de Pisba) prometiéndoles que tras las cimas andinas los esperaban alimentos, ropas y pertrechos. Como el ascenso era tan difícil y la moral en las tropas tan bajas, se inventó la historia de la muerte de Antonio Ricaurte, en un presunto combate en Venezuela y donde se habría inmolado antes que entregar el polvorín. Incluso, la versión oficial dejó los detalles del lugar y la hora del combate. Pero, los asuntos centrales de la historia de la independencia quedaron en las zonas grises de lo “no dicho” -incluso cuando la cátedra de historia hacía parte del pénsum básico-: ¿por qué los políticos bogotanos derrocaron a Simón Bolívar y atentaron contra su vida? ¿Quién asesino al mariscal Antonio José de Sucre, aliado e íntimo amigo de Bolívar? ¿Quién ordenó la muerte de José María Córdova a machetazos (la versión oficial mejora el asesinato: a sablazos) en El Santuario, Antioquia, a donde huyó tras la persecución desatada contra Bolívar y sus aliados? Los relatos se iban cerrando en las gestas libertarias, las proclamas y los discursos. Apenas el relato novelado de la muerte de Bolívar que hizo Gabriel García Márquez en El general en su laberinto tocó un poco el drama del Libertador perseguido por sus liberados, pero dejó flotando en la niebla a los fantasmas que lo acosaron hasta su muerte en la soledad de una cama prestada, en Santa Marta. El Libertador, por lo que se desprende de su Discurso en Angostura, de 1819, había trazado un proyecto político liberal centralizado para construir la república de Colombia. El intento quedó aplazado y en su lugar se levantó un Estado con las instituciones legislativas francesas y el gobierno a la manera española, aunque sin rey (el régimen presidencialista colombiano lo convierte en un monarca de facto). La historia oficial, la misma que desapareció de la rutina escolar, jamás mencionó por sus nombres a las comunidades ancestrales ni a la población afro, su aporte en la construcción de país y la altísima cuota de sangre en la gesta que este mes debimos haber conmemorado como nación. Como en el himno, en la celebración apenas fueron los próceres, la virgen, Cristo y sus sucesores. Eso significa que la historia habrá que escribirla y ponerla a vivir, por primera vez.


Fotorepotaje 19

Ciudad Sur

Desnudos para el arte

L

POR HENRY AGUDELO

iberarse de la culpa, la vergüenza y otros lazos que les han impuesto instancias de poder y control como la sociedad de consumo, las religiones, la familia, la pareja educación, etc. Para algunas personas simplemente estar desnudas sin llevar a cabo una actividad que tenga un propósito específico, las consuela, para ellas la comunidad también está abierta. Esta es otra historia, practican la cultura nudista que consiste en compartir socialmente el hecho de estar desnudos, y esto se hace sin ninguna connotación sexual porque no se reúnen para tener relaciones sexuales. Hombres y mujeres de diferentes edades, clases sociales, creencias religiosas, políticas, espirituales, orientaciones sexuales, identidades de género, razas, etc, pertenecen a esta comunidad, no ejercen ningún tipo de exclusión que quiera participar en las actividades. Promueven el libre desarrollo de la personalidad, la intimidad, la no discriminación y las acciones para las poblaciones vulnerables. Consideran el cuerpo humano como el principal vehículo para el bienestar individual y colectivo. Es el anfitrión de las ideas, la psique, los pensamientos, los sentimientos, las emociones y los sentidos. Trabajan para reducir los sentimientos de miedo, miedo, culpa, exclusión o vergüenza del cuerpo; no promueven parámetros particulares de belleza determinados por el consumismo, la ciencia o cualquier otra corriente de pensamiento que busque imponer modelos homogéneos de belleza; por lo tanto, respetan todos los cuerpos y el libre albedrío de cada persona para desarrollarlo, sentirlo, vivirlo y manifestarlo como lo deseen. 


AlcaldĂ­a de La Estrella

Profile for CIUDAD SUR

CIUDAD SUR 71 AGO 2019  

Advertisement