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Año iii / Edición 020 / Publicación mensual / AGOSTO 2013 / Sur del valle de aburrá / Circulación gratuita.

Ciudad Itagüí

Sabaneta

Envigado

La estrella

Medellín

Caldas

Nuestras historias

Pobladores de las veredas La María de Itagüí y La Verde de San Antonio de Prado, utilizan una improvisada cabina de madera impulsada por una pequeña polea, para pasar sobre la quebrada Doña María, la cual se llevó el único puente que existía en la zona.


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Editorial

2 años contando nuestras historias

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n el barrio Camparola de Itagüí nació este proyecto periodístico. El deseo de construir una red de medios alternativos en este municipio, impulsó a dar el primer paso a través de un periódico que tratara de contar nuestras historias. Pero la necesidad de llegar a más gente hizo que las páginas de CIUDAD SUR se extendieran por los cinco municipios del sur del Valle de Aburrá y el corregimiento San Antonio de Prado. El 30 de agosto de 2011 circuló la primera edición impresa tras cuatro meses de trabajo y exploración en redes sociales. Hoy entregamos la edición número 20, gracias a la respuesta encontrada en cada uno de nuestros lectores, quienes nos motivan a cumplir el reto de convertirnos en el sistema informativo del Aburrá Sur.

Además de los 10 mil ejemplares impresos que ponemos de manera gratuita a disposición de los lectores, contamos con el sitio web www.ciudadsur.co, con cerca de 5.800 seguidores en Facebook y 1.140 en Twiter. Estamos próximos a abrir nuestro canal en YouTube, puesto que consideramos que la tecnología debe ser utilizada para democratizar la información. No podemos dejar de agradecer a entidades públicas que han creído en esta iniciativa, pero especialmente a la Cámara de Comercio del Aburrá Sur, Mueblería Unida, Mayorca, Supermercados Euro, Garotas, Divercity, entre otras empresas privadas que han decidido apoyar un medio independiente, convirtiéndonos en aliados estratégicos en esta subregión. Han sido dos años de aprendizajes, de errores y aciertos. Dos años de dificultades, es-

pecialmente para encontrar la financiación de las publicaciones, tal vez por el desconocimiento de algunas administraciones municipales sobre la importancia que tienen este tipo de periódicos para el desarrollo participativo y democrático de las comunidades. El reto en el próximo año será, además de continuar con la expansión y aumento de ejemplares, iniciar con la veeduría de los planes de desarrollo implementados por los actuales alcaldes de nuestros cinco municipios. Un seguimiento en el que organizaciones sociales tendrán total participación, y el cual, como es filosofía de nuestra publicación, será realizar con la mayor objetivad que merece. El camino es largo y dispendioso, pero la pasión que nos mueve por este oficio ha sido el mayor aliciente para ofrecer una nueva alternativa periodística. Solo queda decirles a todos nuestros lectores. ¡Muchas gracias!

CIUDAD SUR es un medio alternativo de comunicación independiente, con circulación mensual de 10.000 ejemplares gratuitos. Director: Alejandro Calle Cardona/ Periodistas: Octavio Gómez V, Alejandra Santacruz Arenas, Alejandro Calle Cardona, Andrés Velásquez / Fotografía: Alejandro Calle Cardona / Diseño: 5 Sentidos Comunicaciones/ Mercadeo y ventas Alejandra Santacruz Arenas, 3004906708 - 3002175768 CIUDAD SUR, ITAGÜÍ-ANTIOQUIA

@prensaciudadsur

Periódico Ciudad Sur


Comercial

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Medio ambiente

Del sur bajan los colores que pintan el río Medellín

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e empresas ubicadas en Caldas, La Estrella, Envigado e Itagüí, se han detectado los vertimientos de químicos colorantes al río Medellín, lo que ha ocasionado el rechazo por parte de la ciudadanía y entidades ambientales, las cuales emprenden diferentes estrategias para detener este delito medioambiental. La más reciente fue la acción popular que instauró el director del Área Metropolitana, Carlos Mario Montoya, en representación de la ciudadanía y en contra de la empresa Impercolex, la cual, según el funcionario, ha hecho caso omiso a las advertencias y ha provocado la coloración en repetidas ocasiones, seis de ellas en la última semana, desde su sede en la vereda La Tablaza, de La Estrella. Según Montoya esta acción se debe a que el Área Metropolitana no tiene la competencia donde se encuentra ubicada la empresa y porque el proceso sancionatorio de la autoridad competente, Corantioquia, podría demorar cerca de tres meses. Además, en días pasados, tras una alerta emitida por la comunidad, la Unidad de Emergencias Ambientales de la entidad detectó que la empresa Zu-

satex, ubicada en el sector de Pombal del municipio de Caldas, también estaba realizando vertimientos al río, los cuales estaban colorando sus aguas en tonalidades azules. Tras la verificación y comprobarse dicho vertimiento en flagrancia, la autoridad ambiental ordenó la suspensión de la maquinaria y realizó un requerimiento, lo que permitió abrirle un proceso a esta empresa por deteriorar el paisajismo. En lo que va corrido del año, la autoridad ambiental han detectado cerca de 40 coloraciones al río, lo que ha encendido las alarmas ante las afectaciones a los procesos de recuperación y potabilización que se adelantan en esta zona a través de la Planta de Tratamiento San Fernando, en Itagüí, y la cual tuvo un costo de aproximado valor de US$ 130 millones de dólares.  “Lo más grave es que estos desechos químicos están afectado las aves y reptiles que están llegando nuevamente a habitar el río Medellín, así como los procesos de recuperación que han adelantado las autoridades y EPM, y que le cuestan mucho dinero a la ciudadanía”, explicó Montoya.

En el Área Metropolitana cursan actualmente tres investigaciones por este delito ambiental, una de ellas a la empresa textil Fabricato y se está a la espera de conocerse la sanción, la cual puede ser desde económica hasta el cierre de las instalaciones. Sin embargo, este tipo de procedimientos se dificultan cuando los residuos colorantes llegan a la planta San Fernando través del sistema de alcantarillado. “Cuando llegan vía alcantarillado, la Planta debe abrir la compuerta para que pasen las aguas directamente al río, porque de lo contrario, las bacterias que realizan la purificación, podrían resultar afectadas”, explicó el director de la Entidad Ambiental. Ante el desacato de algunas de las empresas investigadas, la presión ciudadana aparece como la única opción para que estas interrumpan dichos vertimientos al río que recorre el valle de Aburrá. Por su parte el Área Metropolitana y Corantioquia continúan con las investigaciones que permitan determinar y sancionar a los responsables de modificar el color del afluente.


Comercial

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La Estrella

Los abuelos de La Estrella ya tienen su casa

Alcalde mi Dios le pague”, fueron las palabras doña Mercedes Sánchez, al ingresar en una caravana a la nueva Casa del Adulto Mayor de La Estrella, donde estaba el acalde Juan Diego Echavarría, a quien abrazó, le dio un beso y le echó la bendición, “que Dios me lo bendiga por todo lo que está haciendo por nosotros”, le dijo sonriente. El burgomaestre le dio la bienvenida a los casi 1800 abuelos que se beneficiarán de este nuevo espacio ubicado junto al Polideportivo Indere. Allí, a la entrada, leía atento los mensajes escritos por los clubes de vida. “Es hora de retribuirle a ellos todo lo que nos dieron y si hoy estamos aquí, es por todo el camino que ellos abrieron”, indicó Echavarría. Las nuevas instalaciones constan de 850 metros cuadrados, amplios salones para gimnasio, capacitaciones, gerontología, gimnasia, fisioterapia, atención médica y aulas múltiples. Tuvo un costo de 1.100 millones de pesos y un tiempo record de

construcción de diez meses; “porque estamos haciendo las cosas con transparencia, buenos contratistas y responsabilidad. En la antigua sede pagábamos 5 millones de pesos de arriendo y por esta obra nos po-

drían cobrar hasta $5.000 millones, pero nosotros somos respetuosos con los dineros públicos”, explicó el burgomaestre. Doña Mercedes, quien desde hace 8 años hace parte de los programas del adulto ma-

yor, fue una de las más contentas, puesto que según ella, el nuevo espacio no tiene comparación con la sede anterior. “La otra era una finca arrendada, quedaba muy arriba y ya estaba muy vieja y mala. En cambio aquí podemos hacer de todo y estamos cerca de las piscinas y canchas”, expresó. Por esto, ella invitó a todos los que aún no se animan a participar del programa a que lo hagan, “ya no hay excusas para quedarse en el parque haciendo nada o jugando cartas”, dijo en medio de una carcajada. Quienes deseen ingresar al programa del Adulto Mayor, solo deben dirigirse a la Alcaldía Municipal con una fotocopia de la cédula, puesto que todo es gratuito, incluido el uniforme. Durante la inauguración, los anfitriones armaron un carnaval con comparsas, baile y cantos folclóricos. La alegría fue el sentimiento común entre los abuelos, quienes según doña Mercedes, por primera vez sienten que alguien se interesa por ellos y valora todo lo que han hecho por su municipio.


La Estrella

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Itagüí

Itagüí ya cuenta con política pública de agua

Durante dos años y medio integrantes de la corporación Casa La De Todos de Itagüí trabajaron en la construcción de una política pública que garantice el acceso y preservación del agua en el municipio. Con recursos autogestionados e impulsados por el amor al trabajo comunitario, los hermanos Gamalyel y Jair Ramírez Porras, recorrieron el corregimiento El Manzanillo identificando sus necesidades sociales y ambientales. Allí documentaron seis acueductos convencionales y 25 no convencionales, de los cuales se benefician por lo menos 2500 familias, aunque estos últimos sistemas provocan serias afectaciones a la salud (enfermedades cutáneas y gastrointestinales) puesto que el agua es almacenada en tanques y distribuida sin tratamiento previo. Además, con el agravante de que en varios sectores no hay alcantarillado. Por ello, a través de consultas, investigaciones, diálogos con la comunidad, trabajo de campo, foros, se llegó en septiembre de 2012 a la presentación del borrador de la “política pública y unidad de servicios públicos” para el municipio de Itagüí. Pero no solo el trabajo ha sido documental, esta ONG también construyó dos plantas de tratamiento alternativo de agua para las veredas El Pedregal y Olivares, gracias al apoyo de la empresa privada y la comunidad. Iniciando el 2013 lograron que la Administración Municipal, el Concejo, líderes comunitarios y la ONG firmaran un pacto político para la aprobación de la política pública del agua, con el propósito de garantizar la potabilización, accesibilidad, conservación y preservación del recurso hídrico, así como la formalización del acueducto y la implementación del mínimo vital. Y es que con este punto se pretende que cada hogar pueda obtener hasta 6000 litros de agua potable mensualmente para su consumo de manera gratuita, aunque los estratos sociales más bajos serían los mayores beneficiados. Aunque Óscar Castro, presidente del Acueducto Comunitario Los Yepes, reconoció los avances con la construcción de dicho acueducto hace cuatro años, indicó que ya éste es obsoleto producto del crecimiento poblaciones. “El agua por lo general sale con pantano”, expresó el líder comunitario. Allí es donde adquiere más importancia esta iniciativa y eso lo sabe el concejal Ignacio Usma, quien preside la comisión accidental que analiza la política pública. “Hemos sido muy permisivos para maltratar el recurso hídrico por parte de empresas mineras y ya es hora de cambiar esta situación”, indicó. Según la ONG, el corregimiento es declarado como estrella hídrica gracias a sus nueve microcuencas y las 15 subcuencas que por ahora han sido identificadas. “Es necesario realizar un estudio para determinar cuántos yacimientos hay en esta zona, pero también protegerlos. De eso depende el ecosistema del municipio”, advirtió Jair. El pasado 29 de julio el Concejo Municipal aprobó la propuesta de manera unánime, por lo que ahora se está a la espera de que la Administración Municipal implemente la Política Pública de Agua y de esta manera, se garantice a las poblaciones, especialmente a las más vulnerables, acceder al recurso hídrico y mejorar notablemente su calidad de vida. Un logro del trabajo ciudadano.


Comercial

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Aniversario

sur

Ciudad Medellín Sabaneta

Envigado

Itagüí

La estrella

Nuestras historias

AÑO I / EDICIÓN 001 / PUBLICACIÓN MENSUAL / AGOSTO 2011 / SUR DEL VALLE DE ABURRA / CIRCULACIÓN GRATUITA.

Grandes obras de infraestructura vial se ejecutan en el sur del Valle de Aburrá, entre ellas el Intercambio Vial de Pilsen y la extensión del Metro de Medellín. Con ambos proyectos, junto a Metroplús y la ampliación de la Avenida Las Vegas, se espera que la lenta movilidad de esta zona mejore considerablemente. Páginas 6 y 7

El sur le apuesta a la movilidad Foto: Alejandro Calle Cardona

Felicitaciones CIUDAD SUR por su primera edición

Sentidos

. Eventos y protocolo . Desarrollo editorial . Diseño publicitario y Web Contáctenos Facebook: Cinco Sentidos . Producción Audiovisual Móvil: 3117916311 . Asesoría en Comunicaciones. Sitio Web en construcción

Comunicaciones

Año iii / Edición 020 / Publicación mensual / AGOSTO 2013 / Sur del valle de aburrá / Circulación gratuita.

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Sabaneta

Envigado

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Medellín

Caldas

Nuestras historias

Pobladores de las veredas La María de Itagüí y La Verde de San Antonio de Prado, utilizan una improvisada cabina de madera impulsada por una pequeña polea, para pasar sobre la quebrada Doña María, la cual se llevó el único puente que existía en la zona.

CIUDA

dos años contand


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do nuestras historias

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En Sabaneta, las casas viejas están en vía de extinción Alejandro Calle Cardona periodicociudadsur@gmail.com

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l ruido de las cuchillas, el polvo en cada una de las cuadras. Algunas con telas verdes y otras, con tan solo un pequeño aviso color naranja anunciando que el paso de las volquetas podría generar algún peligro, acompañado por el dicho “este pueblo ya no es el mismo de antes”, cada vez se hace más realidad en Sabaneta. Según la Secretaría de Planeación Municipal, en el 2012 se otorgaron 113 nuevas licencias de construcción, mientras que en lo que va de 2013, ya son 79 las nuevas edifica-

ciones con licencia. Muchas de ellas asentadas, donde estaban las primeras viviendas del municipio, aquellas construidas en la primera mitad del Siglo XX. Encontrar casas de tapia y tejas de barro se hace con el pasar de los días más complicado. Algunas ya tienen en sus ventanas el aviso de “Se vende”, o la autorización de la Curaduría que anuncia una nueva construcción. Otras en cambio, conservan su tradicional estructura exterior pero pasaron a ser bares, fondas, discotecas o restaurantes. Algunos de los que aún las habitan están a la espera de alguna jugosa oferta, dado el alto valor de la propiedad en el municipio; pero otros, muy

pocos, aseguran que no caerán en la tentación del dinero. Tulia Restrepo, de 90 años de edad, recorre el interior de su vieja casa, la cual asegura tiene más de 120 años. De la amplia sala pasa por el corredor donde está una antigua máquina de coser, hasta llegar al corredor adornado con centenares de flores, el cual da paso a una pequeña huerta ubicada en el patio central. Cuenta doña Tulia que su padre, Rafael Restrepo, le compró a los polacos la casa por 8 mil pesos. “Mi papá hizo negocio con el señor Willis, quien vendía ropa a crédito en Sabaneta en ese entonces. Aquí nacimos y nos criamos diez hermanos”, relata. Aún recuerda que en su infancia

estudió en la escuela de Adelaida Correa, ubicada al frente de su casa. Doña Tulia asevera que nunca cambiara su vivienda “por un cucurucho de esos donde ahora vive la gente. Ahí no cabe nadie, parece uno encerrado”, replica ante la pregunta de si vendería su propiedad. Ya son pocas las casas viejas que quedan en la zona urbana de Sabaneta. Atrás van quedando los grandes corredores para darle paso a los futuristas diseños arquitectónicos. Algunos propietarios aseguran que ante la oferta y el costo de los impuestos y el mantenimiento, la mejor decisión es vender. Otros, en cambio, como doña Tulia, aseguran que mientras vivan, sus casas no se tumban.


Sabaneta

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“Esta casa no se vende”

Alejandro Calle Cardona periodicociudadsur@gmail.com

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entados en el corredor frontal de su vieja casa, ven cómo pasa el tiempo y Sabaneta se convierte en una pequeña, pero poblada urbe. Alberto, María Inés y Teresa Álvarez, de 78, 81 y 87 años, conservan una de las pocas construcciones antiguas que resiste al desarrollo inmobiliario de este municipio. Con más de 100 años de estar en pie, “esta casa no tiene precio”, deja claro doña Teresa.

Un jardín donde crecen rosas, cartuchos y hortensias, y una virgen Auxiliadora blanca que posa allí desde hace 40 años, adornan la entrada de esta edificación de tapia, donde permanecen en el día las dos mujeres tejiendo croché. Detrás de ellas se divisa una gigante grúa de hierro, dando cuenta de que una nueva edificación se levanta en el barrio. “Nos estamos llenando de cemento”, dice a regañadientes Alberto. Techo de barro y grandes ventanales de madera y acero, desde donde se puede ver el pasado de tres generaciones congeladas en el tiempo. Baldosa de co-

lores, muros altos, muebles rústicos de madera y una colección de porcelanas en la sala principal. Allí resalta un cuadro que da señas de cómo era en principio la casa de los Álvarez, en la que las vacas y gallinas ocupaban gran parte del espacio de la que hoy es una gran casona. En sus cinco habitaciones, camas de tubo de hierro y algún santo protegiendo la noche de quien allí duerme. Al final del corredor una amplia cocina y en ella, una nevera no tan antigua, contrasta con los demás elementos de la casa. Y el patio, ese lugar central de las casas campesinas, a la espera de que los más de 60 integrantes de la familia Álvarez- los posibles herederos- lo ocupen en una de sus tradicionales celebraciones. El 14 de marzo de 1914 Luis María Álvarez le compró la casa por 2 centavos de pesos al señor Venancio Díaz, quien era propietario de grandes extensiones en aquel entonces corregimiento de Envigado. Don Luis María, arriero, y doña Eliza Díaz Palacio, campesina, decidieron que allí iban a conformar una familia, que al final fue de 21 hijos. Por ello los tres hermanos Álvarez aseguran que sin importar la oferta que llegue por su casa, esta no se vende, puesto que “valen más los recuerdos que cualquier moneda”, dice doña María Inés, aunque reconoce que el mantenimiento de estas viviendas es complicado por su tamaño. “Aquí mi mamá nos tuvo a nosotros halando un hilo”, relata entre risas Alberto, orgulloso de que su madre nunca visitara un hospital y que fuera una par-

tera la encargada de atender los 21 alumbramientos. El vecindario ha cambiado, lo saben. Lamentan que pocas casas, como la suya, sobrevivan en Sabaneta ante las tentadoras y millonarias ofertas de las constructoras. “Acabaron con las montañas, con las casas, con todo. Ya en Sabaneta nadie se conoce, ya nada es igual”, lamentan los hermanos Álvarez. Quienes pasan por la casa azul y blanca, detienen su mirada en la imponente construcción, la cual, al parecer, seguirá detenida en el tiempo.


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La vieja

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Andrés Velásquez periodicociudadsur@gmail.com

n el café de Otraparte saben que la mejor manera de disfrutar a Fernando González es con un tinto. Por eso, la bebida oscura, amarga y caliente es la que mejor representa al filósofo. Otraparte —no solo el café, sino el conjunto de la casamuseo— es el acierto del pensador que viajó a pie. Un lugar que escondido entre árboles se blinda ante la ruidosa cotidianidad. La casa, conservada con objetos, escritos y el mismo aire deseado por González se conserva como el tesoro que es. Decir otra parte es un punto de la ciudad señorial en el que los aires de tranquilidad, cultural, familiaridad y verde se unen. Un aparte de la historia de este espacio, tomada del portal de internet de la Corporación Otraparte, señala que “Otraparte es el nombre que Fernando González dio en 1959 —el año de publicación del Libro de los viajes o de las presencias— a La Huerta del Alemán. Con tal motivo hizo colocar en el pórtico una verja de hierro, cuya elaboración encargó a su sobrino Javier Restrepo González (…). La inscripción que la misma lleva en su parte superior, en hermosas letras de bronce, confiere al cambio de nombre de la Huerta un profundo significado, aparentemente enigmático, pero que se refiere a sí mismo, a su convicción acerca de los peligros del yo: ¡Cave canem seu domus dominum!, que quiere decir, ‘cuidado con el perro, o sea, con el dueño de la casa’. Por el simbolismo que entraña, Otraparte fue considerada en su época por los conciudadanos del maestro como una denominación novedosa y tenida como signo de rebeldía. Efectivamente representa, ante todo, la evocación del vivir a la enemiga (…). Denota, por tanto, una actitud de independencia, de distanciamiento social y de búsqueda de sí mismo; e incluso, en lenguaje metafísico, el escenario escogido para continuar la realización existencial de ese ‘irse yendo’, que por lo demás define de modo tan preciso la vida del hombre. Los terrenos correspondientes los adquirió Fernando González en 1937, tres años después de su regreso del primer viaje por Europa, los mismos que fueron también de propiedad de Lucas de Ochoa, su tatarabuelo materno, quien los compró en 1798 a Francisco de Isaza y Atuesta. En una pequeña casa de tejas de zinc y paredes de bahareque que tenía junto a su huerta, vivió allí solitario durante varios años de las décadas del veinte y el treinta, un alemán llamado Walterio, al parecer refugiado de la Primera Guerra Mundial. Un día en que se movilizaba en un bus de escalera entre Envigado y Medellín, murió en accidente de tránsito con su cargamento de hortalizas. Desde su regreso de Marsella, en el segundo semestre de 1934, Fernando González habitaba en calidad de arrendatario a Villa Bucarest, cuyo ambiente describe de este modo: “La casa es de corredores que la rodean separados del prado por baranda de un metro de alto. Al frente del corredor delantero, por donde me paseo recordando, y soñando con la juventud que voy a crear, hay un prado de sesenta metros en donde organan los mayos y en donde le doy de beber a la vaca”.


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casa del “loco” de Envigado Y ahí está, con una pequeña entrada por la Avenida Fernando González, porque la vía que cruza por el frente de Otraparte debía llamarse como el filósofo.

Sin musas pero con ideas

Cultura. Otraparte respira de otra manera. Hay una dinámica en la que pensar, compartir y hacerse un ser cultural son premisas que se cumplen desde el momento que se entra a este espacio. Por el ingreso al café, también se siente ese aire. Se siente la presencia de González. Cada rincón tiene la esencia del “Eternista”, como llamó Gonzalo Arango al filósofo envigadeño. Es seguro que acá no se encuentran musas inspiradoras, pero sí los aciertos y escritos que González pensó, repensó y reflexionó en vida. Hay un capítulo adicional que se abrirá en Otraparte. Meses atrás se anunció la consolidación del espacio como parque natural. Según Gustavo Restrepo, director Ejecutivo de la Corporación Otraparte, “en septiembre

el Municipio de Envigado firmará el contrato con el grupo de arquitectos y diseñadores que construirá el parque cultural”. Este será un espacio para una biblioteca especializada en literatura y un auditorio con una capacidad para 200 personas.  Sin embargo, Restrepo aclara que la Casa de Fernando González seguirá en pie. “Por supuesto que se conserva, pues precisamente el proyecto es un homenaje al maestro Fernando y a su casa, la cual será restaurada. La construcción será respetuosa y cuidadosa los árboles del terreno”. Un gesto que le seguirá dando vigencia a las ideas de González. Sin duda, una apuesta para que el epicentro cultural que crece alrededor de la pequeña casa del filósofo siga madurando. Ahora toma fuerza la frase “cuidado con el perro, o sea, con el dueño de la casa”, sus ideas, allí consignadas, son leídas y compartidas por muchos. El dueño de la casa, de Otraparte, sigue convenciendo a los que lo hojean sus escritos y a los ojean su recinto.


16 Crónica Alejandro Calle Cardona periodiodicociudadsur@gmail.com

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arecía un juego de niños. De hecho, en ese instante, lo era. Santiago*, junto a sus siete amigos, halaban el lazo para traer desde el otro lado de la quebrada Doña María, en límites de Itagüí y San Antonio de Prado, una cabina de madera para intentar pasar y seguir su caminata hacia el pico El Manzanillo. “¡Don Hernán!”, gritaron los niños a la espera de quien habita una casa vieja de tablas a punto de colapsar por cuenta de los años y el invierno, aparezca para liberar el improvisado sistema de transporte, carga y turismo. Luego de tres largos minutos de espera apareció Hernán Patiño, un desplazado desde hace cinco años de Caucasia, luego de que un grupo armado ilegal, el cual dice no reconoció del susto, lo obligó a salir de su casa y dejar sus pertenencias y animales. Junto a él, iba su nieto, Andrés Feria Patiño, de 6 años de edad. Él, un poco serio, miraba atento como Santiago coordinaba el viaje de sus demás compañeros. El mismo viaje que él realiza cada mañana y medio día para ir y regresar de su colegio, la Institución Educativa Ángela Restrepo Moreno, en la vereda La Verde de San Antonio de Prado. Según don Hernán el paso por allí era a través de un puente colgante, el cual la corriente se lo llevaba cada vez que la Doña María aumentaba su caudal por cuenta de los fuertes aguaceros. Esto, los obligaba a bajar por el barranco y pasar las aguas de piedra en piedra, muchas veces sin éxito. Una polea, un cable y unas tablas de madera se convirtieron luego en el único e ingenioso medio de transporte para los diez habitantes de esta aislada vereda de Itagüí. Aunque las líneas J y K del metro sirvieron de inspiración, Hernán no tuvo asesoría de la ingeniera francesa, tan solo lo impulsó la necesidad de tener como pasar a su familia y su alimento, así como el de los caballos, cerdos y perros. “Este es el metrocable”, responde sin titubear Santiago cuando se le pregunta cómo se llama este sistema. Luego de indicarle a dos de sus compañeras como montarse, los impulsa para llegar a su destino. “¡No miren pa’ abajo!”, les advierte. De dos en dos fueron pasando los pequeños, algunos con temor ante la inminente posibilidad de que alguna tabla ceda o que el cable, ese que ya se han intentado robar, se reviente producto del desgaste. “Eso aguanta mucho peso, por lo menos 80 kilos”, da un parte de tranquilidad Hernán, quien mantiene pendiente por si necesitan de su ayuda. Santiago y su profesor son los últimos en pasar. “Profe, métase pues que yo lo impulso”, le dice. El docente, incrédulo, ingresa a la cabina y sin que pudiera acomodarse, Santiago corre empujándola y antes de terminar el barranco salta hacia ella para emprender el viaje. Suelta la carcajada, mientras el profesor se aferra a una de las tablas. Para Santiago ha sido el mejor viaje, volar sobre la quebrada y ver a su profe asustado. Al otro lado, Andrés, el cotidiano pasajero del “metrocable”, supervisa que su único medio de transporte llegue intacto para poder seguir viajando en él a su escuela, esa que queda a 20 pasos, pero que sin la cabina, sería casi imposible ir a estudiar.

En una cabina de madera viajan los sueños de Santiago y Andrés


Cr贸nica

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18 Personajes

Jesús María Valle, un mártir por los que fueron mártires Octavio Gómez V. periodicociudadsur@gmail.com

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Fotos Alejandra Santacruz y cortesía

no de los últimos trabajos de la entonces tenebrosa banda de La Terraza –un sector de Manrique Central- al nororiente de Medellín, fue el asesinato de Jesús María Valle Jaramillo. Las versiones de los organismos defensores de derechos humanos afirman que el crimen fue ordenado por el líder paramilitar Carlos Castaño. Lo asesinaron en su oficina de abogado penalista, el 27 de febrero de 1998, un día después de rendir declaración libre en un proceso por calumnia que, en su contra, inició un oficial de la IV Brigada del Ejército. Valle Jaramillo había denunciado, en forma persistente, la actuación permisiva, omisiva y no en pocos casos cómplice, de miembros del estamento militar en las violaciones de derechos humanos en Antioquia, en especial, por las masacres de El Aro y La Granja, zonas rurales del extensísimo municipio de Ituango. Valle nació en Ituango en 1944, se había convertido en abogado de la Universidad de Antioquia donde comenzó su activismo político (en la efervescencia de la izquierda universitaria, él se declaró conservador «soy un conservador de las ideas y un comunista en los hechos», decía) y se dedicó al litigio penal. En 1978, con el médico Héctor Abad Gómez y otros profesionales fundó el Comité Permanente de Defensa de los Derechos Humanos. Abad Gómez fue asesinado en 1987 y, pocos meses después, su reemplazo en la presidencia de ese organismo, el abogado, antropólogo, teólogo y filósofo Luis Fernando Vélez Vélez. Valle Jaramillo asumió un cargo que significó, aquellos años, una condena a muerte. En su carrera pública, Jesús María Valle fue concejal de Ituango –por el conservatismo-, diputado de Antioquia –pero renunció diciendo que la politiquería era insoportable allí- y se dedicó a sus dos pasiones: el litigio judicial y la defensa y promoción de los derechos humanos.


Personajes

La expansión del proyecto paramilitar a la zona del Nudo de Paramillo coincidió, durante la gobernación de Álvaro Uribe Vélez, con la creación de las asociaciones de seguridad Convivir, que este alentó pública y privadamente. En la zona occidental del nudo, en Urabá, el general Rito Alejo del Río era el apoyo de la gestión de Uribe en seguridad y en el oriente lo era el general Alfonso Manosalva Flórez (y luego su sucesor, Carlos Ospina Ovalle). Estos oficiales comandaban las brigadas XVII y IV, respectivamente, cuando

se produjo la masacre paramilitar en el corregimiento de El Aro, de Ituango, en las estribaciones orientales del Paramillo. Una incursión de siete días dejó 17 personas asesinadas (y vejadas) y el destierro de 700 más, en octubre de 1997. El abogado Valle Jaramillo denunció la participación de efectivos militares como cómplices de los hechos. La respuesta de Uribe Vélez fue declarar a Valle «enemigo de las Fuerzas Armadas» y en poco tiempo un oficial de la Brigada en Medellín lo denunció por

calumnia. La causa abierta por el abogado ituanguino en la Corte Interamericana de Derechos Humanos, terminó en una condena al Estado colombiano por su complicidad en esos hechos. Valle fue asesinado por los paramilitares. Los hechos, tal como los denunció, fueron confirmados por Salvatore Mancuso en el proceso de justicia y paz, sin embargo y a pesar de la condena internacional y de la confesión de los autores, el crimen de Valle sigue en la impunidad.

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20 Tendencias

Con Twins las gemelas Vásquez, imponen tendencia en accesorios

T

odo comenzó como un juego entre hermanitas. El regalo de mamá, el cual incluía pinzas, piedras y herrajes, se convertiría posteriormente en su propia marca de accesorios para mujeres. Aunque Juliana y Melissa Vásquez nunca estudiaron diseño, estas dos gemelas residentes en Envigado han hecho que en varias oportunidades, Twins imponga tendencias de moda entre las más jóvenes del valle de Aburrá. De profesión, Juliana es comunicadora social, mientras que Melissa, odontóloga. Por oficio y pasión, “Mely” es la diseñadora y “July”, la mercaderista. Juntas, en sus ratos libres son las encargadas de fabricar aretes, manillas, collares, cosmetiqueras, balacas y pulseras. Ambas, alternan sus ocupaciones con lo que para ellas, es la mejor forma de aislarse de la cotidianidad y lo que les permite ir construyendo, poco a poco, su propia empresa.

Todo inició hace 10 años cuando cada una hizo su primer par de aretas, las

cuales recuerdan llevaban una pequeña flor morada. “¿Quién sabe dónde

estarán? No eran muy finas”, confiesa Juliana entre risas. Al notar el entusiasmo y la habilidad para crear, su madre, María Cecilia Posada, las llevó al centro de Medellín para que conocieran los puntos de distribución de insumos y allí invirtieron sus ahorros. Cuando sus compañeras de clase, en el Colegio La Inmaculada de Itagüí, vieron sus nuevos accesorios, iniciaron los pedidos personalizados. Había nacido entonces, un nuevo negocio. Aun Melissa guarda en uno de los cajones del improvisado taller, los cuadernos con los primeros borradores de dise-

ños; “eran unos garabato”, confiesa. En pocos días recuperaron los 200.000 pesos invertidos gracias a que el salón de clase se convirtió en la mejor vitrina para sus accesorios. “Dedicábamos entre tres y cuatro horas diarias, luego de que terminábamos las tareas del colegio”, recuerda Juliana. En las vacaciones de mitad de año del 2003, una prima proveniente de Estados Unidos, al ver las creaciones, sugirió una marca: “Twins” –gemelas-. El verde y el rosado, colores favoritos de Juliana y Melissa, respectivamente, fueron los utilizados en su logo, acompañados

de un corazón gracias a que el 80% de accesorios hechos en aquel entonces contenían esta figura. Las redes sociales fueron la mejor manera para dar a conocer y comercializar sus productos, pero fue una participante de un realitie de la epoca, quien llevó consigo una manilla de piedras, lentejuelas y la imagen de la Virgen de Guadalupe, la que impulsó definitivamente a Twins. Sin embargo con ello también iniciaron los problemas. Muchos comenzaron a plagiar los diseños y a ofrecer los accesorios a menor precio, pero mermando la calidad ofrecida por las gemelas; “algunas personas le escribían a nuestros clientes para ofrecerles supuestamente las mismas manillas o aretas, pero con materiales más malos y un proceso mediocre, lo que nos afectó mucho porque ya la gente no confiaba en este tipo de accesorios”. Por ello, pese a que siguen con el posicionamiento de marca a través de Facebook (Twins Accesorios), la comercialización la realizan voz a voz. Ya en varias tiendas y centros comerciales se pueden encontrar sus creaciones, por lo que las hermanas Vásquez no descartan convertir a Twins en una gran empresa, la cual genere empleo a más mujeres. Por ello los cuadernos de diseño de Melissa siguen llenándose de creaciones, ahora fabricadas en oro golfi, plata y tela. Y aunque debido a sus profesiones el tiempo disponible disminuyó considerablemente, el taller de las gemelas, el taller Twins, aún permanece abierto.


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