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ESCRITOS DE ALFONSO LOBO AMAYA

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SESIÓN 20. “Entretención”

CICLO. El hombre se comió al pavo que se comió la culebra que se comió al sapo que se comió la rana que se comió la mosca que se comió los gusanos que se comieron al hombre (Microcuentos de Lobito)

Era un hombre calmado, padre de familia y profesor universitario. Había venido con su esposa y sus dos hijos, ambos ingenieros. El chico era bien parecido, callado y tímido, pero la hermana se veía alegre, de sonrisa natural y un brillo de ojos donde se leía la agudeza de un intelecto bien desarrollado. La esposa era agradable y sonreía con timidez. Los cuatro se habían sentado en el espacioso diván blanco como si fueran a ver un programa de televisión. El profesor fue el primero que habló. Álvaro. Maestro: hemos leído un texto suyo en uno de sus libros y nos ha causado muchas inquietudes, tantas que mi esposa y mis hijos han querido participar de esta charla. Si usted me permite voy a leer el texto que nos ha generado las inquietudes. Maestro Aruna. Por supuesto, lo puedes leer ya que no

recuerdo a que texto te refieres. Álvaro. OK. Es un diálogo entre un pez de la fauna abisal y otro que ha subido a la superficie y conoce más allá del mar: (acto seguido sacó un libro y comenzó a leer). “Arriba de esta oscuridad en que vivimos existe un mundo de luz donde los seres que lo habitan, los más pequeños, se divierten con las arenas de las playas construyendo casas, castillos y torres que luego derrumban por placer. Los más grandes se entretienen con las palabras. Hacen castillos con teorías y torreones de letras pero, al igual que las edificaciones de arena, se desmoronan con el aleteo del tiempo. Esta no es la única forma que tienen de pasar la vida. También practican otros juegos. Uno de ellos es muy particular, lo llaman “prestigio” y funciona de acuerdo con unos títulos que se inventaron. Al más importante lo llaman rey o presidente y a los demás los denominan vasallos. Estos, a su vez, se dividen en ministros gobernadores, gerentes, rectores, embajadores, príncipes y otros más. La dinámica del juego consiste en que uno manda y los otros obedecen. Al final, pelean todos contra todos y se destruyen entre ellos mimos. Después de estas matanzas, los sobrevivientes permanecen en paz por un tiempo corto y vuelven a reiniciar el juego. Esto lo hacen una y otra vez, por generaciones. Yo nunca me pude explicar estos extraños comportamientos, pues ellos se creen seres superiores en esta creación. Este pensamiento los ha llevado a destruir no sólo a los de su misma especie, sino que también están exterminando a los demás seres vivos que habitan el lugar. Talan los árboles, envenenan las aguas, contaminan el aire,


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matan los animales y se los comen; otras veces los asesinan con el único fin de colgar sus cabezas en las paredes; parece que los hace sentirse muy valientes. A mayor cantidad de cabezas mayor prestigio. También han inventado una infinidad de aparatos para luego esclavizarse de ellos, a tal grado, que no soportan la soledad y el silencio; llegan al extremo de autoeliminarse cuando no pueden poseer lo que desean. Pero el juego más peligroso que se idearon es al que llaman “dinero”. Es una especie de hoja verde en forma rectangular que siempre acumulan; quien sume la mayor cantidad se constituye en el más importante al cual todos obedecen. Este particular personaje recibe el nombre de “rico” y hace lo que se le viene en gana y los demás los complacen. A veces, varios de estos “ricos” se asocian para formar un grupo al que le dan el nombre de “gobierno”. Este tal “gobierno” dicta las leyes que ellos mismos no obedecen”, Adriana. De acuerdo al texto que mi papá acaba de leer, concluyo que todo en la vida es entretención, que es lo que usted finalmente plantea. Maestro Aruna. Es una inteligente deducción. La vida en la tierra no es otra cosa que entretención. Cada ser vivo vive un tiempo limitado de vida, ese lapso existencial cada cual lo gasta desempeñando un rol en este escenario del vivir, y esto incluye a los animales, peces, aves y plantas. Lo qué hace cada quién, en este universo multidimensional, en este cosmos finito e ilimitado, ¿para quién es importante? Marina: Lo que hacemos es importante para los demás, por supuesto. Maestro Aruna. Querrás decir para el ego del otro, pero mi pregunta no va para allá, no es tan reducida, tan limitada, tan individualizada. Mi pregunta es si lo que yo hago sobre la faz de la tierra, si lo que el ser humano hace, es importante para el sol, para las estrellas, para las galaxias, para las nebulosas y, en general, para el cosmos. ¡Que le importa al sol lo que hagan o dejen de hacer los seres humanos! ¡Qué le importa al cosmos inconmensurable lo que hagan o dejen de hacer los bípedos humanos! Estamos, por ahora, trepados sobre un planeta dándole la vuelta al sol. Algunos viven ochenta vueltas (a cada vuelta le llaman un año) y se mueren, otros viven diez vueltas y fallecen; entonces, cuando dices que lo que hacemos es importante para los demás, esos “demás” no son otra cosa que los egos de las personas. El ego del ministro cree que lo que él hace es más importante que el hacer de su secretaria, y el ego de ésta cree que su hacer es más importante que el hacer de la humilde mujer que sirve los tintos y esta a su vez piensa que el hacer del lustrabotas del ministro es más importante, y es una cadena de nunca terminar. Y el ego de este último piensa que lo que hace no tiene importancia ni trascendencia. Pero resulta que tanto el ministro y el lustrabotas, el premio Nóbel y el ignorante, el rico y el pobre, la reina de belleza y la indígena, todos, sólo se están entreteniendo, cada uno en su rol, mientras les llega la muerte. ¿Qué le importa a los agujeros negros, a las nebulosas, a las supernovas, a los quasares o a los mosquitos lo que hagan los hombres en la tierra? La vida es solo entretención. Todas las actividades del ser humano sobre la tierra, y fuera de ella, son únicamente entretención. Los deportes, las artes, la política, la ciencia, las guerras, los oficios todos, el estudio, etc., son todas actividades de entretención mientras pasa el tiempo de vida asignado a cada uno. Que cada quien piense que su hacer es o no importante, es cuestión de ego, en otras palabras, de la loca de la mente. Todo es entretención. Si proyectan una telenovela en donde todos los actores son buenos y lo que sucede es bueno, sería una telenovela aburridísima que nadie vería, le falta entretención. Lo que el ser humano hace sobre la tierra son actividades de entretención. Hoy somos ocho billones sobre la tierra entreteniéndonos; dentro de cien años estaremos todos muertos, como muertos están los trillones que han vivido sobre esta tierra desde que aparecimos ¿Y para quién es


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importante lo que hicieron? La vida se complica cuando se toma en serio lo que se hace, en el sentido de pensar que mi hacer es importante y el hacer del otro no lo es. Esto es ego y nada más que ego. Esta es la danza de los egos, la pasarela de los egos, el juego del ego, la hipnosis del ego. Los niños pequeños toman la vida como un juego, donde lo que hacen no es importante y son felices, pero a medida que crecen, los adultos los condicionan diciéndoles “lo importante que esto y lo otro”: es cuando comienza el camino pedregoso del sufrimiento, la tristeza y la depresión. Sergio. ¿Entonces estudiar no es importante? Maestro Aruna. No te vayas por la tangente. Ya dije que estudiar, trabajar, bailar, pintar, investigar, escribir, etc., todas son actividades que el ser humano hace para entretenerse mientras pasa el tiempo de vida. Lo que hace el glóbulo rojo en tu cuerpo es importante para tu salud, pero no para la mía. Es una importancia relativa. Lo que tú haces ahora no es importante para los millones de chinos en la China. Estudiar es importante y no lo es. Es importante para ti porque te capacitas para trabajar, es importante para tu familia y, tal vez, para el grupo social donde vives, pero hay personas estudiadas y con postgrados y maestrías manejando taxis. Pregúntate cuando los colegios y las universidades, hace años atrás, no se habían inventado, para quien era importante estudiar. Estudiar y coleccionar títulos académicos es la moda de hoy dìa y es importante hoy dìa, ¿pero siempre será así? Adriana. ¿Entonces a que debemos darle importancia en esta vida? ¿Nada es importante? Maestro Aruna. Pregúntale a un niño si hay algo importante en esta vida y no te responderá, sólo sonreirá y seguirá jugando. No entiende la pregunta. ¿Qué importancia tiene el juego?: ¡Pues que es entretención! Los juegos sirven para entretennos, sólo eso. Los místicos y poetas de todos los tiempos ha dicho que la vida es juego. Álvaro. Entiendo que debemos tomar todas las actividades de la vida como entretención, como diversión. Que si yo pienso que mi hacer es más importante que el hacer de los demás es una cuestión de puro ego. ¿Entonces con que actitud debemos tomar todo lo que hacemos en el diario vivir? ¿Que importancia debemos darle? Maestro Aruna. Lo único, en mi opinión que sería importante, o si prefieres la más grande, la mayor de todas las entretenciones, es el conocimiento de uno mismo, que como dijo el filósofo y matemático griego Tales de Mileto, conocerse así mismo es la cosa más importante de la vida. Pero muy pocos, poquísimos, están interesados en esa cuestión. Bueno, en cuanto a tu pregunta, todo lo que hagas hazlo bien. Si te ponen a barrer, barre bien; si te ponen una tarea en el colegio hazla bien, es decir, démosle la importancia que tiene cada cosa pero sin involucrar al ego. Dicho de otra manera, si nos vamos a entretener haciendo algo, pues entretengamos lo mejor, pero sin olvidar que lo que hacemos no es importante para este universo y que sólo es entretención para pasar el tiempo de vida asignado por el Poder Supremo, Marina. Ya entendí la cuestión. Yo me entretengo jugando a ser madre de familia, esposa, velando por mis padres ancianos, cocinando, lavando ropa etc., pero en el momento en que piense que lo que hago no es importante porque no salgo por la televisión ni en los periódicos como el ministro o el premio Nóbel, ahí es cuando se complica la cosa ¿cierto? Maestro Aruna. Cierto. Si el premio Nóbel vive ochenta años y tú como madre de familia vives también ese mismo lapso de tiempo y ambos se mueren, ¿lo que ustedes hicieron es importante o trascendente para la evolución cósmica, para el universo? Álvaro: No, por cierto que no. Sucedió que finalmente mi esposa se entretuvo en lo de ella y el premio Nóbel en lo de él. Simplemente fueron oficios diferentes, entretenciones


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diferentes, pasatiempos distintos. Las medallas, los reconocimientos, los aplausos, todo es también parte de la entretención, del show, del juego, de la comedia del vivir. Maestro Aruna. Exacto. Es un buen punto de vista. Si vemos la vida así se simplifica grandemente. Si comprendemos lo que se ha hablado aquí, vamos a vivir de una forma inteligente, descomplicada, comprendiendo que el otro tampoco tiene la culpa porque la hipnosis del ego es difícil de sacársela de encima. La persona hipnotizada se cree todo lo que le dice el hipnotizador. Y el ego es el más grande hipnotizador de todos. Esta charla puede ser importante para ustedes, pero para el resto de la humanidad no. Adriana. Definitivamente los niños son muy sabios porque todo lo vuelven juego y no andan con el cuento del ego, es decir, no dan importancia a las cosas, ni siquiera a la muerte que es tan traumática para los adultos. Maestro Aruna. Exacto. Porque los niños pequeños no han construido todavía el ego quien es el encargado de darle importancia a todo lo que hace. Álvaro. Podía sintetizarnos esta charla en una frase. Maestro Aruna. Por supuesto. Un bulto de rosas puede reducirse a un pequeño frasco de esencia de rosas. Toma nota: Los cosas no tienen más importancia que las que el mismo ego les da, es decir, las cosas no tienen más importancia que las que uno mismo les da. El ingeniero abrió una libreta y anotó las palabras del Maestro y la charla finalizó, no sin antes expresar la gratitud con una canasta de frutas que habían traído en una caja.

Alfonso Lobo Amaya


Diván de Freud 20