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MARTES

1° DE DICIEMBRE DE 2009 AÑO 1 Nº 116 CARACAS, VENEZUELA

Dahir Ral narradora de noticias

Foto fernando campos

“Le debo respeto a la audiencia” igor garcía ciudad ccs

La joven morena de ojos verdes que narra noticias en Venezolana de Televisión no es árabe, como cualquiera pudiera pensar al leer o escuchar su nombre, es capaz de llorar al escuchar la orquesta sinfónica juvenil, pero es incapaz de mostrar sus emociones cuando está al frente de las cámaras, por respeto a la audiencia. Ciudad CCS visitó a Dahir Ral en las instalaciones de VTV, donde trabaja desde hace seis años. Su gran estatura, su cordialidad y su sonrisa nos acompañaron durante algunas horas, mientras nos narraba parte de su historia, sus aspiraciones y del futuro que desea para sus hijos. Es difícil hablar con ella cuando se camina por los pasillos y las escaleras del canal. Los saludos se multiplican como gotas de lluvia en medio del chubasco. Parece conocer los nombres de todos y cada uno de sus compañeros de trabajo, a quienes saluda efusivamente. Sangre criolla con nombre extraño Al llegar al cubículo apropiado para conversar, se mostró ajena al

maquillaje interno y externo que puede mostrar una mujer en sus circunstancias. Sus ojos, ligeramente verdes, miran fijamente mientras habla. No tiene poses ni frases hechas. Todo es espontáneo. —Tu nombre: Dahir Ral, ¿tiene origen árabe? —No, chico. Todo el mundo me pregunta lo mismo, pero no es así. Dahir quiere decir decreto y el Ral todavía no he logrado conocer su origen. Según parece proviene de Ralp o de otro apellido extranjero transformado. Luego explicó con detalles que su origen no tiene nada que ver con los árabes ni con ningún país del Medio Oriente. Su padre es maracucho y su madre trujillana, por lo que sus raíces son nacionales. Su nombre lo debe a una escogencia particular de su madre de un listado que le dio una amiga. Periodismo por insistencia Cree que un aura particular la acompaña porque tiene una vida que parece discurrir sobre rieles magnéticos. Al terminar el bachillerato sintió frustración cuando fue rechazada para estudiar Comunicación Social.

Su perseverancia la llevó a escoger la carrera de publicidad, como rama afín, y luego realizó el curso de locutora en la Universidad Central de Venezuela. Ingresó a Venpres como pasante y asegura que la camaradería y el calor humano recibido en ese lugar la llenaron de regocijo y de ganas de dedicar su vida a la comunicación social. “Estando en Venpres me enteré de un casting que se realizaría en VTV y decidí participar”, manifestó. “Para mí fue una sorpresa haber quedado, pero mi mayor preocupación era dejar a mis compañeros de la agencia de noticias después que había recibido tanto de ellos. No sabía cómo decidir, pero hablé con Orlando Utrera y Navas Tortoledo, quienes en aquel entonces eran los directivos, y me alentaron a entrar en VTV, asegurando que para ellos era un orgullo que los trabajadores de ese canal surgieran de Venpres”. Después de estar en la lectura de noticias recobró sus deseos de ser periodista y optó por inscribirse de nuevo en la carrera de Comunicación Social, de la que espera graduarse pronto.

he tenido momentos tristes —¿Qué te ha conmovido? —He tenido dos momentos realmente tristes en el desempeño de mi cargo. El primero de ellos fue la muerte del Papa Juan Pablo II. Acababa de llegar al canal y me llamaron para que leyera la noticia. Lo hice totalmente conmovida, pero mantuve una actitud tranquila. El otro momento fue la aparición de los cuerpos de los hermanos que secuestraron en Maracay. —¿Te cuesta reprimir tus emociones cuando narras las noticias? —Creo que le debo respeto a la audiencia y por ello no debo mostrar mis estados de ánimo cuando estoy trabajando. Ante todas las noticias debo mantener una misma actitud. Creo que el televidente no tiene por qué enterarse de lo que sientes con respecto a lo que narras. —¿Cuál otro momento te merece recordar dentro de tu carrera? —Los años 2002 y 2003 fueron especialmente duros por la situación política del país. Por una parte, un sector de los medios de comunicación trataba

de dar una versión manipulada de las noticias, haciendo ver que ellos tenían la verdad y que la mayoría de las personas los respaldaban y, por otra, parte estábamos nosotros, tratando de demostrar que existía una verdad de este lado y que no era cierto lo que transmitían y tampoco el supuesto apoyo que tenían de la población. Lágrimas de sensibilidad Dahir Ral está orgullosa de la familia que le tocó. Un padre, una madre y dos hermanos. Fueron criados a la usanza antigua: bajo el respeto y las buenas costumbres. Por esos valores cree que ha llegado hasta donde está y espera transmitirlos a sus hijos. Dice que a pesar de estar casada y alejada de sus padres mantiene comunicación con ellos todos los días. Fuera de cámara le emocionan muchas cosas. Una de ellas es escuchar a los niños y jóvenes de las orquestas sinfónicas infantiles y juveniles de Venezuela. “Cuando he tenido la oportunidad de verlos no puedo evitar dejar correr las lágrimas. Se salen solas”, afirmó.


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