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ricanistas: Growley Jr. Ch. Edwards en Bahamas, Aquiles Escalante en Colombia; W. Bascom, Lydia Cabrera, Fernando Ortiz y Ró­ mulo Lachatañere en Cuba; Bryce Laponte en Costa Rica; una pléyade de et­ nólogos haitianos conti­ nuadores de la obra de Jaques Roumain, Alfred Metraux, J. P. Mars y el poeta martiniqués Aimé Cesaire; Nancie L. So­ hen, N. L. González, Do­ uglas Taylor en Honduras; Enrique F. M. Bayley, J. C. Moore, G. E. Simpson en Jamaica; Gonzalo Aguirre Beltrán en México; Abraham y Braitwaite en las Antillas Ingle­ sas; Westeman, A. Fortune, R. L. Bryce en Panamá; Hurault, L. Deprés P. Neuman en las Guyanas; Carvalho Neto y Pereda Valdez en Uruguay. En este punto hay que precisar que siempre hubo regiones más es­ tudiadas que otras, el mapa de las comunidades afroamericanas hasta hoy día no es preciso, muchas no alcanzan la categoría de conocidas por la ambigüedad de su propia identidad, o por el oscurecimiento e “invisibilidad” a que la historia oficial las ha relegado. Sobre los africanos que vinieron a México existe un estudio realizado por el profesor Nicolás Ngou-mbe, natural de Gabón, quien hizo inves­ tigaciones en el Archivo General de Indias, de Sevilla, encontrando en la documentación referente al trabajo en las minas de plata, que la mayoría de la población esclava que fue traí­ da a la Nueva España pertenecía al complejo cultural Bantú. Este resul­ tado es novedoso y muy importante para el estudio cada vez más preciso en relación a la historia de los ne­ gros africanos, tanto de los de África como de los de México3.

Yanga, de Alberto Beltrán

nos que llegaron a nuestro país en las diferentes épocas y hacia diver­ sas zonas o regiones; antropólogos que han estudiados la influencia cul­ tural africana en la cultura, la religión y el arte populares de nuestro país; y otros estudiosos que, desde otras disciplianas o bien desde enfoques interdisciplinarios, han acumulado una serie de productos en artículos de revistas, libros, etcétera, cuyo acervo constituye un patrimonio im­ portante para el conocimiento de nuestra identidad étnica y cultural. Existen ya muchos estudios gra­ cias a expertos y estudiosos en el tema que siguen el camino trazado por el pionero de las investigaciones sobre la presencia negra en México como ha sido reconocido por todos: el antropólogo mexicano Gonza­ lo Aguirre Beltrán. Entre los esfuer­ zos que actualmente se realizan en este campo sobresale de manera muy especial la labor incansable de la Dra. Luz María Martínez Montiel quien coordinó la obra en varios vo­ lúmenes de la Serie Nuestra Tercera Raíz dedicada al ámbito continental y que tiene estudios sobre el Caribe, Centroamérica, América del Sur y un volumen dedicado a la Presencia africana en México2. Durante muchos años la explo­ ración de las comunidades afroame­ ricanas se concentró en las Antillas y en Brasil donde las huellas africa­ nas eran visibles e incontestables, aún cuando no quedara mucho de lo originalmente africano. Aparte de los estudios históricos, aparecían aquí y allá algunos sobre los negros de Perú, Bolivia, Uruguay o Argentina, buscando en el idioma las trazas de alguna lengua africana o el nombre de algún orisha, sin ir más lejos que eso. En esa búsqueda aparecen nue­ vos investigadores en diferentes paí­ ses y, con su aporte, vienen a reno­ var la óptica y los estudios afroame­

notas 1

Seguramente con algún grado de mestizaje, pero con predominacia de algunos rasgos feno­típicos reconoci­ bles como tales. 2 En este volumen sobre nuestro país se inclu­yen estudios sobre la pre­ sencia negra en: Veracruz (Sagrario Cruz Carretero), la Costa Chica de Guerrero (Gabriel Moedano Navarro), los Valles Centrales de Puebla (Car­ los Paredes Martínez y Blanca Lara Tenorio), Michoacán (Ma. Guadalupe Chávez C.), Guanajuato (María Gue­ vara S.), Nuevo León (Pedro Gómez D.), Colima (Juan Carlos Reyes G.), Campeche (Brígido Redondo), Tabas­ co (Juan Andrade Torres), Tamaulipas (Ma. Luisa Herrera Casasús), Queré­ taro (Luz María Armas Briz y Oliva So­ lís H.) Córdoba, Ver. (Adriana Naveda Ch.), entre otros. 3 El libro al que nos referimos se publi­ có en España y lleva por tìtulo El Àfrica Bantù en la colonizaciòn de Mèxico, y fue editado en Madrid por la Agencia Española de Cooperaciòn Cientìfica del Consejo Superior de Investigacio­ nes Cientìficas (CSIC) en 1994.

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mambo8  

Se los lleva el diablo... pág. 22 . . . p á g . 1 7 J o r Gaceta Bimestral de Casa Talavera abril-mayo 2006 Distribución gratuita 1 2 3 4 5...

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