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LA 3

Claro está que la lista debería ser mucho más larga (El traje, Taxi, Saïd, El sudor de los ruiseñores, Todos os llamáis Mohamed, Rabia, etc.). Y aun así, según explica Ana M. López Aguilera en su estudio Cine e inmigración: espacios de inclusión y exclusión (accesible en la web digitalcommons.unl), existe en nuestra cinematografía una cierta tendencia a tratar la cuestión desde un punto de vista meramente cultural, del que se excluyen factores decisivos como son los económicos, abocando inevitablemente al espectador a una incomprensión global del fenómeno. ¿Tarea destinada a los futuros cineastas de origen extranjero? Ojalá lo comprobemos más pronto que tarde. //

‘Naufragio’, la penúltima película sobre migraciones RAMÓN CALANDRIA

A primera vista puede parecer que una película de bajo presupuesto que narra la llegada a las costas españolas de un inmigrante subsahariano con epilepsia no puede ser otra cosa sino un drama que conduce al espectador sensiblero al paquete de kleenex más a mano. Sin embargo, Naufragio (segundo largo de Pedro Aguilera) tiene la intención de escapar de los tópicos, aunque no siempre lo logra. A primera vista puede parecer que el mensaje de Naufragio es ambivalente, ya que Robinson, el protagonista, esconde una voluntad que lo conforma como un personaje, no una víctima, pero, después de pensarlo mucho, el mensaje de Naufragio es positivo precisamente por eso, por dar espacio a una versión distinta de las historias que vemos resumidas cada cierto tiempo en un minuto de Telediario. A primera vista puede parecer que el hecho de que el director sea blanco y de clase media va a restar crédito al realismo. Sin embargo, la película, contenida y deliberadamente misteriosa, se sale del terreno del realismo para crear una pequeña fábula que huye de los sobreentendidos, pero que pone en juego demasiados elementos que el autor no parece interesado en desarrollar hasta el final.

La actriz y directora Maria de Medeiros presenta ‘Viaje a Portugal’, en la que interpreta a una migrante ucraniana de camino al Norte. JOSÉ RAMÓN OTERO ROKO Maria de Medeiros ha presentado en el Festival Indie Lisboa, este mismo mayo, su película más reciente, Viaje a Portugal. Una historia sobre una inmigrante ucraniana, médico, que conoció a su marido, senegalés, en la Facultad de Medicina de Kiev, y que viaja hasta Portugal para reunirse con él. Basada en hechos reales, el metraje relata la odisea de esta inmigrante en la zona de tránsito del aeropuerto lisboeta y el abuso por parte de los funcionarios que utilizan todos los resortes del poder para impedir su entrada. La película, con un presupuesto estético a contracorriente, rodada en digital y con una textura fotográfica muy interesante, espera llegar a los espectadores de toda la península en los próximos meses. ¿Qué motiva a una actriz de tu prestigio a lanzarse a hacer una película declaradamente política sobre la inmigración? He hecho más cine político. Para mí fue un objetivo vital hacer Capitanes de abril, un film sobre la Revolución de los Claveles, que dirigí, escribí e interpreté y que me llevó más de diez años conseguir hacer. Llevo toda la vida pensando la historia de Portugal y teniendo una visión política del mundo. Sérgio Tréfaut, el director de Viaje a Portugal, es amigo de la infancia y los dos somos hijos de personas muy comprometidas. Los dos estamos en esa línea de pensar la sociedad, pensar los movimientos sociales y desear un mundo más justo. Sergio hizo en 2006 una película muy bella llamada Lisboetas que es un documental sobre la inmigración a Portugal. Portugal fue un país de

emigración durante décadas y ahora es un país que recibe gente de países de lengua portuguesa, pero también del este de Europa. Y él, en Lisboetas, retrata a toda esta gente y lo que aportan a esta tierra. Es a partir de esa película que descubrió la historia que se cuenta en Viaje a Portugal, una historia absolutamente real, de mucha violencia del Estado en “el país de las blandas costumbres, de las suaves maneras”. ¿Las leyes, en general, las dictan los ideales y las ejecutan los prejuicios o vivimos un tiempo en que las leyes las dictan directamente los prejuicios y los intereses inconfesables? Los ideales no sé por dónde andan en las leyes; quizás alguna vez alguna ley las dictaron los ideales. Pero rápidamente se convirtieron en prejuicios. Hay una dinámica que es muy delicada y hay que estar atento sobre todo a los valores.

¿Y tu crítica hacia Portugal de dónde parte? ¿Esperas una nueva generación que termine instaurando los ideales a los que se aspiraba en la Revolución de los Claveles o el miedo y el FMI impiden que esa generación dé un vuelco? La gente joven aquí en Portugal se imbuye en una dinámica de desconocimiento de la historia reciente del país. Muchos no saben lo que ha pasado. Y sobre todo esa euforia consumista que hace que la deuda priva-

La película apuesta por enseñar la violencia que hay allí donde aparentemente sólo hay un trámite administrativo

En Portugal quedó una relación más sana, más humana que la que tiene Francia con sus antiguas colonias

La película retrata a una policía que es la que quiere el sector de la sociedad que dice que no hay sitio para más gente. Sí, es muy escalofriante, y esto en el largo se traslada a una atmósfera clínica, llena de frialdad, que es la que existe en la policía. La inspectora (la actriz Isabel Ruth) reclama su humanidad, aunque ella sabe que está abusando, pero cuenta con esa tautología de “las normas

son las normas que son las normas” y así hasta el infinito. Y la película apuesta por eso, por enseñar la violencia que hay hasta donde aparentemente sólo hay un trámite administrativo. ¿Lo hacen para “defender” a otros, a su juicio sus “compatriotas”, o lo hacen porque se sienten, tristemente, mejor? Si la funcionaria lo hace por defender a “todos esos portugueses que no tienen trabajo”,

ése es un falso argumento, como ya sabemos. Si es por “la ley”, ésa es una cuestión que me pregunté mil veces cuando hice Capitanes de abril y analicé la dictadura. Es muy fácil esconderse detrás de una ley o decir “he obedecido órdenes”. Es el gran argumento de todos los torturadores. Yo creo en la responsabilidad de cada individuo. Creo que cada individuo tiene una libertad propia de elegir si va a maltratar, o no, a alguien.

Viajes hacia la nada en el cine francés

POR MAUDE DELAHAYE

En los últimos años, el cine francés ha visto nacer un nuevo género que se llama el “cine beur”. El término “beur” caracteriza una persona joven nacida en Francia cuyos padres son inmigrantes de origen magrebí. De hecho, muchos de estos directores consideran que sus películas son “autobiográficas”. Las películas ponen en escena las interacciones entre personajes inmigrados marginados y personajes pertenecientes a las “clases” privadas de sus derechos, a las periferias de las metrópolis de Francia. Un ejemplo de ese tipo de puesta en escena es la película de Mathieu Kassovitz La Haine (1995). Kassovitz ilustra la paradoja de la movilidad de culturas y al mismo tiempo la violenta inmovilización y la segregación. L’Esquive, realizada por Abdellatif Kechiche en 2003, trata también del tema de la segunda generación de inmigrados en Francia, maltratada y marginada en las periferias, las famosas “banlieues” francesas. Algunos realizadores orientan sus miradas sobre la movilidad de culturas más que sobre la segregación intensiva. La película de Hiner Saleem Si tu meurs, je

te tue (2010) es el relato, entre comedia y drama, de las relaciones de un grupo de kurdos y de un francés en París. La temática del viaje, de la migración misma, se observa en la película Eden à l’Ouest (Costa-Gravas y Seydoux, 2009). La película es una coproducción griega, italiana y francesa. Es el relato de la realidad de inmigrados clandestinos, que huyen de sus propios países y

En el espacio físico donde se ubica la historia, en esa tierra de nadie de los aeropuertos, donde asociaciones de derechos civiles y periodistas tienen prohibido el paso, ¿se percibe si lo que sucede ahí es una desviación del comportamiento general del Estado o la esencia misma del Estado? Hay una directriz a nivel europeo de impedir la entrada a extracomunitarios. Uno de los personajes de la película, una travesti brasileña, acaba siendo

da sea superior a otros países. Las ideas democráticas, las ideas de justicia colectiva están desplazadas por esa idea consumista. Y ésa es la crítica que yo he hecho durante muchos años a Portugal. Ahora la crisis nos está obligando a pensarnos como colectividad, y espero que salga una reflexión que lleve a entender que somos una comunidad y no máquinas de consumir. //

realidades. Elías, el protagonista (en la foto), atraviesa Europa lleno de ilusión hacia París, y todavía más cuando encuentra un mago en un palacete en el que trabajan, que le promete un trabajo allí “cuando llegue”. Cuando llega a París, Elías consigue ver a su mago, o sea, al ilusionista, pero este último lo ignora. La metáfora está clara: un viaje larguísimo para promesas vanas. Se puede ver en la mayoría de las películas que tratan esta temática una lucha contra la política francesa de discriminación y una voluntad de contar la verdad sobre el proceso de la inmigración. Sin embargo, los procesos de expulsión están menos tratados en los films franceses. Illégal, de Olivier Masset-Depasse (2010), ilustra lo que es la expulsión y cómo es vivida esta amenaza entre las personas que han migrado a Francia.

FRAGMENTOS DE UN PADRE (NOVELA CON CUENTOS EN PROCESO)

La bufanda de los sueños

¿Alguna vez te has preguntado dónde fue a parar ese sueño que tanto deseabas realizar y que ahora te es indiferente? La explicación es sencilla, pero difícil de aceptar. A diferencia de su nacimiento, el motivo por el que se desvanece es ajeno a la razón o a los sentimientos. Tiene que ver con la ropa. Yo lo asimilé cuando conocí a Rocío Gaztelu. Al nacer un sueño se revela un hilo de nuestra camiseta o jersey y se bambalea… listo para volar. Rocío no lo sabía. Simplemente le gustaba arrancarlos de las prendas de quienes apreciaba. Quería hacer algo especial con ellos. Del ovillo hizo una bufanda. Al usarla, empezó a vivir los sueños de los demás. Experimentó aventuras insospechadas y, aunque la extasiaban, le producían tristeza. Sus propios sueños no tenían cabida. Deshizo la bufanda y devolvió las hilachas, pero ya nadie quiso perder su tiempo en asuntos improductivos. //

VISIONES

El buen pulso del director también está ahí, en el gesto, por ejemplo, del personaje senegalés (Makena Diop) que cuando va a ser interrogado toma la iniciativa y responde preguntando a los policías. ¿Esto que permite ese gesto de dignidad del inmigrante está en la cultura portuguesa o es como en el resto de Europa, donde sólo les permiten ser víctimas? Yo soy muy crítica con Portugal, pero si comparo con Francia creo que Portugal tiene relaciones con sus ex colonias mucho más sanas, menos imperialistas. Hay una hermandad donde se comparte un pasado traumático. La misma Revolución de los Claveles fue hecha por jóvenes militares que venían de la guerra colonial. Varios de ellos cuentan en sus escritos que sentían mucha más afinidad con los guerrilleros que combatían que con los colonos que los tenían por perros de guardia. Y siempre quedó una relación más sana, más dulce, más humana que la que tiene Francia con sus antiguas colonias.

TOP FIVE, POR EL NIÑO DE LA INCISIÓN

Visión cultural imperfecta

expulsada poniéndole una camisa de fuerza. La autoridad local desarrolla una violencia extrema contra la vida de la persona. La represión, si miramos la historia, no resuelve nada; al contrario, genera una mafia.

Cinco bandas sonoras para #acampadasol 1

Redemption song / Bob Marley (1980) La primera canción quizá sea algo obvia, pero el espíritu de Marley estuvo presente en la acampada de Sol, no sólo por los suaves aromas de algunos porros, sino por el sentimiento de comunidad y la sensación de estar comenzando algo nuevo.

2 Centro Comercial / Lehendakaris Muertos No todo iban a ser canciones pastel. De tanto insistir en que el movimiento no era de izquierdas ni de derechas nos acabaron recordando esta canción, una sátira de la sociedad de consumo que viene al pelo para lo que está pasando.

3 Un año más / Mecano (1987) No, nadie vio a Ana Torroja por allí, seguramente estaba pensando formas de burlarse del fisco. Pero cogemos este tema por dos motivos: por el obvio (no conocemos otra que aluda a esta plaza) y por la referencia que hace a “los españolitos”.

4 La era está pariendo un corazón / Silvio Rodríguez (1978) Volvemos a ponernos en modo osos de peluche. Escogemos una canción de Silvio, interpretada en este caso por Omara Portuondo, acerca de la responsabilidad de las sociedades, pero mejor que contarla es escucharla en cualquier calle.

5 Se viene / Bersuit (1998) Entre los gritos futboleros (“lo llaman democracia y no lo es”) alguien se acordó en algunos momentos de esta canción de Bersuit. Se viene el estallido de mi guitarra, de tu Gobierno, también, y ya no hay ninguna duda, pero ninguna.

TEVAAENCANTAR

La gran mayoría de los cineastas suele formar parte de un grupo social más bien alejado del objeto tratado

“La obediencia a la ley es el pretexto de los torturadores”

AMAIA ARRAZOLA

han de destacar los esfuerzos por dinamitar el constructo de la otredad del extranjero pobre y por revelar la cobardía acomodaticia de la clase obrera en Bwana (Imanol Uribe, 1996); la irrupción de la mujer migrante como centro argumental en Flores de otro mundo (Icíar Bollaín, 1999); la antropología comparada entre las clases trabajadoras española y magrebí y la tímida representación de las mujeres norteafricanas (significativa y sistemáticamente silenciadas) en En construcción (José Luis Guerín, 2001), o la descripción de una salvaje explotación laboral que lleva al estallido violento de los xenófobos hijos de antiguos emigrantes españoles en Poniente.

RELATOS, POR RAFAEL R. VALCÁRCEL

CINE

POESÍA

Versos de rabia “Ya no pedimos reformas/ que nunca llegarán:/ ¡Lo queremos todo,/ lo queremos ahora!”. Este verso de Diego Volianihil en la web poesiasalvaje.org es uno de los primeros avances de la calle es nuestra, proyecto de creación poética en torno a las acampadas por una democracia real. No es la única acción de poesía rabiosa que ha tenido lugar en estos días. Neorrabioso (neorrabioso.blogspot.com) organizó una quedada para pensar formas de pensar las movilizaciones, también colgó algunos versos en su web y un aviso: “La poesía ha vuelto y yo no

tengo la culpa”. A las doce de la noche del sábado 21, algunas de las más poéticas mentes convocaron un recital de poesía indignada. Y, para completar el panorama, os damos otra referencia: poesiasinpapeles.blogspot.com. //


Entrevista a Maria de Medeiros - Diagonal Culturas 151 (2011)