Page 40

l

Elide rebotaba y se golpeaba con el ancho hombro de Lorcan, estirando su cabeza lo suficiente para mirar la calle detrás de ellos. No había señal de los guardias, pero… esa pequeña voz la cual en ocasiones le susurraba en su oído ahora le insistía y rogaba que se fuera. Que saliera de aquí. —Las puertas en la entrada de la ciudad —suspiró ella mientras músculo y hueso golpeaban su vientre—, estarán ahí también. —Déjamelos a mí. Elide intentó no imaginar a qué se refería, pero entonces ya estaban en los muelles, Lorcan corriendo hacia las barcazas, bajando veloz las escaleras y hacia el largo muelle de madera. El barco era más pequeño que los otros, su cámara de un solo cuarto en el centro pintada con verde brillante. Vacía, salvo por unas cuantas cajas de carga en la proa. Lorcan guardó su hacha, y Elide se agarró de su hombro, dedos cavando en su músculo, mientras la colocaba en la parte alta del borde del barco y sobre los tablones de madera. Ella tropezó un paso mientras sus piernas se ajustaban al meneo del río, pero… Lorcan ya estaba girando hacia el hombre delgado quien se disparó como cañón hacia ellos, con un cuchillo afuera. —Ese es mi bote —bramó. Se dio cuenta con quién, exactamente, iba a pelear mientras llegaba de las escaleras de madera y hacia el muelle y viendo el tamaño de Lorcan, el hacha y la espada ahora en las manos del soldado, y la expresión de una muerte segura en su rostro. Lorcan dijo simplemente: —Es nuestro bote ahora. El hombre miró entre ellos. —Ustedes… no podrán pasar los puentes o las murallas de la ciudad… Momentos. Tenía unos pocos momentos antes de que los guardias llegaran– Lorcan le dijo al hombre: —Entra. Ahora. El hombre comenzó a retroceder. Elide puso una mano en la parte amplia del bote y dijo con calma:

Profile for Cineadictos pwa

IMPERIO DE LAS SOMBRAS 2  

IMPERIO DE LAS SOMBRAS 2  

Advertisement