Page 37

Ellos sabían exactamente a quién se refería Elide. Y Lorcan sabía exactamente porque ella había venido aquí. Ella se iba a ir. Mañana, cuando fuera que el carnaval terminara. Lo más seguro es que ella contrataría a uno de estos botes para llevarla hacia el norte, y él… entonces él iría al sur. A Morath. Sus compañeros intercambiaron miradas, pesando la apariencia de la joven mujer, y de Lorcan. Intentó sonreír, para lucir blando y no una amenaza. Ninguno de ellos le regresó la mirada, aunque debió haber hecho algo bien, porque el hombre de la barba dijo —Ella no está en el Norte. Fue el turno de Elide de quedarse quieta. El hombre de la barba continuó: —Hay un rumor, de que ella estaba en Ilium, venciendo a ejércitos. Luego dijeron que estuvo en Bahía de la Calavera la semana pasada, haciendo todo un infierno. Ahora ella zarpó a otro lado, algunos dicen que a Wendlyn, algunos dicen que a Eyllwe, algunos que huyó al otro lado del mundo. Pero ella no está en el Norte. No lo estará por un tiempo, por lo que parece. No es inteligente el dejar tu hogar indefenso, si me lo preguntas. Pero ella apenas es una mujer; ella no puede saber mucho de la guerra después de todo. Lorcan dudaba eso, y dudaba que la perra no hiciera un movimiento sin Whitethorn o el hijo de Gavriel interfiriendo. Pero Elide dejó escapar un vibrante suspiro. —¿Por qué dejar Terrasen para empezar? —¿Quién sabe? —la mujer volvió a su comida y compañía—. Parece que la reina tiene un hábito de aparecer donde menos se le espera, desatando caos, y desaparecer de nuevo. Hay buen dinero en la mesa apostado sobre dónde aparecerá de nuevo. Yo digo Banjali, de Eyllwe, Vross dice que en Varese, de Wendlyn. —¿Por qué Eyllwe? —presionó Elide. —Ni idea, sería una tonta si anuncia sus planes —la mujer le dio una mirada firme como si dijera que guardara silencio sobre ello. Elide volvió a su comida y cerveza, la lluvia y truenos ahogando el ruido en el lugar. Lorcan la miró beberse todo el tarro en silencio. Y cuando se veía menos sospechosa, se levantó y se fue. Elide fue a otras dos tabernas en el pueblo, siguiendo exactamente el mismo patrón. Las noticias cambiaban un poco con cada encuentro, pero la historia general era que Aelin se estaba moviendo, tal vez al sur o al este, y nadie sabía qué esperar. Elide salió de la tercera taberna, con Lorcan sobre sus talones. No habían hablado ni una vez desde que entró en la primera taberna. Él había estado muy perdido en el contemplar cómo sería el volver

Profile for Cineadictos pwa

IMPERIO DE LAS SOMBRAS 2  

IMPERIO DE LAS SOMBRAS 2  

Advertisement