Page 214

Y si los malditos dioses querían que Maeve fuera cara a cara contra ellos, si Maeve pensaba en golpearlos cuando estaban débiles… Lysandra iba a hacer que esa perra se arrepintiera.

l

La magia de Dorian comenzaba a temblar mientras la armada de Maeve pasaba de disparar flechas a total caos. Pero mantuvo sus escudos intactos, parchando los lugares donde sus flechas habían logrado penetrar. Incluso ya, su poder tambaleaba, drenado con demasiada rapidez. Ya sea por un truco de Maeve, o cualquier tipo de magia puesta en las flechas. Pero Dorian apretó sus dientes, controlando la magia a su voluntad. Las advertencias bramadas de Rowan sobre resistir llegaban en eco a través del agua –su voz amplificada de la forma que Gavriel había usado su voz en Bahía Calavera. Pero incluso con el caos de la armada de Maeve encontrando sus barcos bajo asedio debajo del agua, sus líneas parecían extenderse para siempre. Aelin y Manon no habían regresado. Un hombre Hada en un pánico letal lleno de ira era una cosa terrible de presenciar. Dos de ellos era algo cerca al cataclismo. Cuando Aelin y Manon se desvanecieron hacia ese espejo Dorian sospechaba que fue el solo rugido de Aedion lo que hizo que Rowan cortara la furia con la que había bajado. Y sólo el palpitante moretón en la mejilla de Dorian lo que hizo que Rowan se detuviera de darle otro para hacer juego. Dorian miró hacia el frente de batalla, donde el Príncipe Fae estaba de pie en la proa de su barco, su espada y hacha afuera, un carcaj de flechas y un arco atados en su espalda, y varios cuchillos de caza afilados. El príncipe no había cortado la furia en lo absoluto, se dio cuenta. No, Rowan había ya descendido a un nivel de fría ira que tenía a la magia de Dorian temblando, incluso desde la distancia entre ellos. Él podía sentirlo, el poder de Rowan –sentirlo como sintió el de Aelin surgir. Rowan había ya llegado profundo en su reserva de poder cuando Aelin y Manon se habían ido. Usó la última hora, una vez Aedion hubiera enfocado ese miedo e ira en la batalla frente a ellos, para sumergirse incluso más profundo. Ahora fluía alrededor de ellos como bajo sus pies el mar. Dorian siguió su ejemplo, recordando el entrenamiento que el príncipe había inculcado en él. Hielo cubría sus venas, su corazón. Aedion le había dicho una sola cosa antes de irse a su propia sección de la armada. El príncipe general le había mirado una sola vez, sus ojos Ashryver yendo al moretón que le había dado, y dijo:

Profile for Cineadictos pwa

IMPERIO DE LAS SOMBRAS 2  

IMPERIO DE LAS SOMBRAS 2  

Advertisement