Por: Carlos Alberto Montaner
España no tiene cómo lograr que los argentinos compensen adecuadamente a Repsol por la expropiación de la empresa. Es una batalla perdida. Los argentinos pagarán lo que les dé la gana y cuando les dé la gana. Hace una década declararon la suspensión de pagos de la deuda soberana, algo mucho más grave, y no pasó nada. Impunidad total. Borges opinaba que los peronistas no eran ni buenos ni malos. Eran incorregibles. Tenía razón. Este episodio lo demuestra.