Page 1

Bajo el signo de la desaceleración 28 de Octubre de 2011

Volumen 1, N°18

El escenario de la economía mexicana mostrado por el Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) durante el mes de agosto refleja un crecimiento que no es menor (4.4%), sin embargo, corresponde a una mejora ilusoria, un paliativo insuficiente para solucionar los problemas más profundos de México: desocupación, pobreza y la competitividad de los sectores productivos. Los efectos de la desaceleración de Estados Unidos han llegado al sector externo mexicano: en septiembre su tendencia ha comenzado un descenso en sus componentes más representativos. La salvaguarda que las manufacturas habían constituido se debilita. Lo anterior se conjuga con una dinámica similar para el caso de las ventas petroleras: su precio se ha estabilizado y con ello el oxígeno artificial que estaba llegando a las finanzas públicas se termina, solamente la alquimia legislativa y hacendaria permitirá tener ingresos excedentes: para 2012: colocan el precio esperado muy por debajo de su cotización actual, algo que en conjunto con un tipo de cambio mal estimado abrirá la posibilidad de que el sector público cuente con ingresos excedentes en un escenario de desaceleración económica.

Fuente: INEGI


Bajo el signo de la desaceleración

Página 2

Si bien el IGAE presenta el repunte más importante desde el mes de febrero, éste ha sido motivado fundamentalmente por el sector primario con un crecimiento cercano al 15%, por lo que su alta volatilidad no permite plantear una franca recuperación de la economía.

miento o a la baja, siendo los más representativos: Computación, Equipo eléctrico, Muebles, Derivados del petróleo y del carbón, Textiles y Transportes; así también, las tasas de crecimiento de los sectores ya evidencian una contracción importante del sector.

Así también, a pesar del crecimiento de 4.6% de las actividades terciarias, su ciclo muestra evidencia de contracción. Sin embargo, el sector más preocupante es el secundario, ya que incluso con el crecimiento presentado de 3.1%, su tendencia ha cambiado a la baja al igual que su ciclo, mostrando una seria contracción del sector industrial.

Esta situación se ubica en contexto de menor número de establecimientos activos (-140) en julio del presente año, con respecto al año anterior, los cuales disminuyeron en mayor medida en México, Baja California, Chihuahua, Nuevo León, Sonora y Tamaulipas.

A nivel desagregado, el sector construcción muestra una tendencia moderada y tasas de crecimiento negativas que superan el 20% en estados como Aguascalientes, Baja California Sur, Chihuahua, México y Tlaxcala. De igual manera, la mayor parte de los subsectores económicos de la industria manufacturera muestran una tendencia en estanca-

Fuente: INEGI

Resulta cuestionable que la mitad del empleo generado en el sector manufacturero corresponde a empleo de subcontrato, es decir, empleo que no genera seguridades y por lo tanto no garantiza la permanencia de los trabajadores en el largo plazo. Por lo que a pesar del crecimiento del personal ocupado en el sector, éstos no son positivos en términos de bienestar social.


Bajo el signo de la desaceleración

Página 3

La tendencia a la baja que durante los últimos meses exhiben las exportaciones de manufacturas y agropecuarias tendrá una consecuencia negativa sobre la economía mexicana

Fuente: INEGI

Producción manufacturera Dado que existe un estrecho vínculo entre la actividad productiva en manufacturas y las exportaciones de este tipo de bienes (correlación de 0.93) la baja en estas últimas implica un deterioro integral en dicho sector. La razón de lo anterior radica en desaceleración del principal socio comercial mexicano: Estados Unidos. Adicionalmente es importante considerar los efectos nocivos que la desaceleración del sector manufacturero tendrá sobre el empleo (correlación del 0.74) y en consecuencia en el deterioro de variables como la pobreza y el aumento de la informalidad, lo cuales ya se encuentran en niveles preocupantes. Fuente: INEGI


Bajo el signo de la desaceleración

Página 4

Fuente: INEGI

Mercado interno La fortaleza del mercado interno se solventa de manera importante en el buen desempeño del sector exportador (correlación 0.88). Por tanto, el crecimiento del IGAE reportado en agosto para las actividades terciarias, así como su tendencia al alza, no son sustentable a largo plazo. Nuevamente dicha situación implica un deterioro del mercado interno mexicano e incrementa la afectación en el empleo: correlación del IGAE con actividades terciarias con los trabajadores permanentes y eventuales asegurados en el IMSS del 0.82.

Fuente: INEGI


Bajo el signo de la desaceleración

Página 5

Empleo El empleo es una variable fuertemente relacionada con el desarrollo del sector exportador mexicano: una correlación de 0.72. De igual forma se tiene un vínculo con el IGAE y la producción manufacturera, en consecuencia, la disminución en la tasa de crecimiento de las exportaciones aunado a la tendencia negativa de la misma tendrá una incidencia considerable en el número de trabajadores asegurados en el IMSS.

Fuente: INEGI

La lección que el sector externo deja para México no termina ahí, también las importaciones tienen cosas que decir. La baja en las compras externas de bienes de capital señala que las empresas han moderado sus adquisiciones de maquinaria y equipo. Ello anuncia que los directivos prevén un cierre de 2011 y un año nuevo con un escenario poco positivo. La revisión de las cuentas externas también indica que las únicas compras al exterior que se mantienen en niveles elevados son aquellas vinculadas con los derivados del petróleo, gasolinas entre otras, situación que representa la dependencia que paradójicamente mantiene un país productor del hidrocarburo, y que constituye una muestra de la ausencia de un verdadero

plan nacional de desarrollo, el cual aproveche los recursos energéticos de los que dispone en beneficio de sus empresas y población. Debe mencionarse que sin contar al sector petrolero, México mantiene un déficit comercial superior a los 9.4 mil millones de dólares, esto refleja el financiamiento que los energéticos realizan para cubrir la incapacidad que tiene el país para incentivar la producción nacional de bienes finales, insumos intermedios y bienes de capital. En parte ello es atribuible a yerro que se comete al aplicar precios de gas, combustibles y energía eléctrica cada vez más elevados a un sector industrial que además es presa de la falta de competencia que persiste en el país.


Bajo el signo de la desaceleración

Página 6

Por ello debe verse con cautela la cifra de crecimiento económico publicada para agosto, dicho resultado se encuentra fundamentado en un aumento extraordinario de casi 15% en el sector primario, la “revolución” agrícola y ganadera es poco sostenible para un país azotado por inundaciones y sequías.

El hecho de que el Indicador Trimestral de Actividad Económica, reporte que Campeche, Durango, Guerrero, Hidalgo, Nayarit, Oaxaca, Sinaloa y Veracruz, ya exhiben una contracción o estancamiento, anuncia que entidades pobres entran en situación de precariedad a la fase de desaceleración global.

No puede soslayarse que la actividad industrial ya exhibe una baja en su ciclo, en gran parte atribuible a la desaceleración norteamericana. Dado que lo descrito influye sobre el mercado laboral, y con ello en sector servicios, es altamente probable que la información de septiembre reporte un debilitamiento de este último.

Todo esto se encuentra vinculado con la caída en la expectativa de los empresarios, prácticamente todas las encuestas señalan una prospectiva negativa, y en algunos casos ya se coloca en niveles similares a los que antecedieron a la crisis de 2009.

Lo anterior no es difícil de estimar, la caída en las remuneraciones de los trabajadores ejemplifica el escaso margen que la población de bajos ingresos tiene para enfrentar una desaceleración.

Por tanto, se tiene un escenario que si bien aún no toma tintes de recesión, si previene sobre el subestimar lo que acontece a nivel global, nacional y regional. No tomar en cuenta los signos negativos puede ocasionar que en 2012 se observe un nuevo periodo que afecte al bienestar nacional.

Si bien el IGAE presenta buenos resultados en términos generales, la parte más estructural de la economía mexicana no se encuentra en la mejor situación, por lo tanto, implica un crecimiento insustentable en el largo plazo, por lo que no revierte la desaceleración económica que aqueja al país. En este sentido, los ingresos percibidos en el sector manufacturero provienen en su mayoría del mercado extranjero (cerca del 60%), el cual a su vez depende en

mayor

medida

del

mercado

estadounidense,

por

lo

que

los

resultados

positivos del PIB norteamericano son buenas noticias para México. No obstante, lo anterior limita la capacidad de acción de México por lo que a su vez lo obliga a implementar medidas orientadas al fortalecimiento del mercado interno y a la generación de más y mejores empleos, que permitan aumentar la capacidad de compra de la demanda, incentivar los encadenamientos productivos y elevar la productividad de los estados más rezagados.


Bajo el signo de la desaceleraci贸n

P谩gina 7


Dr. José Luis de la Cruz Gallegos Director del Departamento de Economía y Finanzas Director del Centro de Investigación en Economía y Negocios Escuela de Negocios, Tecnológico de Monterrey Campus Estado de México. Teléfono: 5864-5555, Extensión: 3158# Móvil: 044 55 273 217 95 Correo: jldg@itesm.mx

Cien Itesm http://facebook.com/cien.itesm @cien_itesm http://twitter.com/cien_itesm

Derechos Reservados © 2011. Tecnológico De Monterrey, Campus Estado De México Prohibida Su Reproducción Parcial O Total Por Cualquier Medio O Método Sin Autorización Previa Por Escrito Del Tec De Monterrey

Bajo el signo de la desaceleración  

una revisión sobre el Indicador Global de la Actividad Económica, el sector manufacturero y el sector externo vinculado a la producción, el...