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Centro de Investigación de Arquitectura Tr a d i c i o n a l

Universidad Politécnica de Madrid Ayuntamiento de Boceguillas (Segovia) Centro de Investigación de Arquitectura Tradicional. Plaza de España núm. 10 40560 Boceguillas (Segovia) www.ciat.es ciat.arquitectura@upm.es Consejo Rector Luis Maldonado Ramos Fernando Vela Cossío Director Científico Fernando Vela Cossío Subdirector Científico David Rivera Gámez Subdirector de Actividades Jaime de Hoz Onrubia Asesores Científicos Santos García Álvarez Antonio Vela Cossío Administración Esther López Pérez

Centro de Investigación de Arquitectura Tradicional. Memoria de actividades 1996 - 2000 Edición a cargo de Fernando Vela Cossío Diseño y maquetación Jocelyn Tillería González Edita: Mairea Libros www.mairea-libros.com © de los textos, fotografías y dibujos, sus autores I.S.B.N.: 978-84-92641-76-5

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as arquitecturas tradicional y popular han sufrido desde el comienzo de la industrialización de la construcción, a partir del sigo XIX, un proceso progresivo de deterioro y abandono que ha llevado a su práctica desaparición en el mundo desarrollado, y muy especialmente en Europa Occidental.

En el último cuarto del siglo pasado, con el nacimiento de la conciencia que ha conducido a la investigación de las técnicas y oficios tradicionales de la construcción, y ante el riesgo de su extinción definitiva, el estudio de la arquitectura popular se convirtió en uno de los temas recurrentes de la enseñanza en las Escuelas de Arquitectura. Sin embargo, la interiorización de esta preocupación por parte de la sociedad parecía aún lejana. Hubo por ello que estimular, en primer término, la conservación de esta arquitectura anónima, y de hecho, en la Carta Europea del Patrimonio Arquitectónico de 1975, más conocida como “Carta de Ámsterdam”, promovida por el Comité de Ministros del Consejo de Europa, ya se expuso la necesidad de proteger también, junto con el Patrimonio monumental, los edificios fruto de la tradición de los pueblos, en especial de las áreas rurales, expuestos al definitivo olvido si no se tomaban medidas inmediatas. La idea que se intentaba transmitir era que el Patrimonio arquitectónico representa un valor cultural, social y espiritual, además de económico, más allá de si había sido realizado con grandes medios por insignes arquitectos o con recursos limitados por los que luego iban a ser sus propios usuarios. La defensa de este Patrimonio pasaba necesariamente por la educación y la formación, y también por su catalogación. Así, en la 12ª Asamblea General del ICOMOS, reunida en Méjico en 1999 y cuyo fruto fue la Carta Internacional sobre Turismo Cultural, ya se manejaban conceptos tales como “universalidad del patrimonio cultural y natural”, “paisaje”, “biodiversidad”, “tradición”…, aconsejándose la no degradación de la integridad cultural de un lugar. De


hecho se proponía que debían de «utilizarse preferentemente los materiales propios de cada localidad y tomar en cuenta los estilos de la arquitectura local y de la tradición vernacular», aun cuando se corría el riesgo de hacer si no ya “falsos históricos” sí “falsos vernáculos”. En este contexto, en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de la Universidad Politécnica de Madrid fueron muchos los profesores que impulsaron o participaron en experiencias docentes relativas al estudio, el amparo y la difusión de la arquitectura popular. No bastaba con el mero afán cognoscitivo y científico, había que dejar paso a un verdadero “aprendizaje” que sirviese para que la nueva arquitectura pudiera aprovecharse de las virtudes propias de la tradición popular, en la que el uso racional de los materiales del entorno y la adaptación de las fórmulas y de los principios desarrollados a lo largo de cientos de años habían dado lugar a experiencias empíricas capaces de dar solución a los problemas planteados por el clima y por el medio, por muy hostiles que éstos fuesen. Conscientes de estos valores y de la importancia decisiva que tiene hoy la protección del Patrimonio Arquitectónico de la tradición, los miembros fundadores del CIAT han procurado no sólo el estudio descriptivo de la arquitectura popular sino también la investigación aplicada sobre los sistemas y las técnicas específicas de la edificación tradicional, en especial de las de la construcción con tierra, y también de los criterios para su conservación, su restauración y su rehabilitación.

Jaime de Hoz Onrubia Subdirector de Actividades del CIAT


Índice

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Antecedentes El Centro de Investigación de Arquitectura Tradicional Convenio entre la Universidad Politécnica de Madrid y el Ayuntamiento de Boceguillas para la creación del CIAT Proyecto y rehabilitación del edificio

Arquitectura tradicional, popular y vernácula Los materiales de construcción de la tradición La Villa de Boceguillas (Segovia)

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Actividades de investigación, difusión y publicaciones Proyecto de Investigación: Rendimiento y coste energético en la construcción de cerramientos de fábrica de adobe y bloque de tierra comprimida Publicaciones

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Agradecimientos


Antecedentes

El Centro de Investigación de Arquitectura Tradicional El Centro de Investigación de Arquitectura Tradicional, creado por convenio entre la Universidad Politécnica de Madrid y el Ayuntamiento de Boceguillas (Segovia) en 1996, nació con el objetivo principal de llevar a cabo el estudio y la difusión de la arquitectura tradicional, popular y vernácula, abordando la investigación y la formación y fomentando la protección de este Patrimonio en cualquiera de sus manifestaciones. El Centro aspira desde su origen a convertirse en un punto de apoyo y de referencia para el estudio y el conocimiento del Patrimonio arquitectónico, centrándose preferentemente en el ámbito castellano-leonés en general y en el entorno segoviano en particular, con especial interés en el conocimiento del Patrimonio histórico y artístico y la comprensión del paisaje cultural de la comarca nordeste de la provincia de Segovia. La sede del CIAT se ha establecido en la antigua Casa Parroquial de la Villa de Boceguillas, un edificio del siglo XVIII, hoy de propiedad municipal, que se encuentra en la Plaza Mayor de la localidad. La rehabilitación interior del edificio sede del CIAT ha sido posible gracias a la subvención recibida de la Consejería de Fomento de la Junta de Castilla y León, que cofinanció las obras de restauración del inmueble junto con el programa Leader II (Unión Europea) a través de la 6 CIAT Memoria de Actividades 1996 - 2000

Coordinadora para el Desarrollo Integral del Nordeste de Segovia (CODINSE) y del propio Ayuntamiento de Boceguillas. El amueblamiento y el equipamiento interior del Centro se han llevado a cabo con a la aportación de distinto material por parte de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de la Universidad Politécnica de Madrid y de la Fundación Diego de Sagredo, que ha depositado en el CIAT su fondo bibliográfico y documental. El CIAT dispone de un campo de trabajo experimental, de laboratorio de materiales y de un aula-biblioteca en la planta baja, además de una sala de exposiciones en la planta primera, en la que se recogen materiales y herramientas tradicionales de construcción con tierra, piedra y madera, ilustradas con paneles explicativos. El proyecto de actividades del CIAT contempla desde su origen la investigación, el estudio, la catalogación y la divulgación de los sistemas constructivos de la arquitectura tradicional (sistemas de construcción con tierra, madera y piedra), así como el estudio y la difusión del Patrimonio arquitectónico, histórico, artístico y etnográfico del municipio de Boceguillas y de la comarca Nordeste de la provincia de Segovia.


Plaza de España, Boceguillas (Segovia)

Las actividades que se vienen efectuando en el centro desde el año 2001 han consistido principalmente en el desarrollo de proyectos experimentales de investigación sobre sistemas constructivos tradicionales, sobre todo en tierra cruda, y en la realización de cursos, seminarios, jornadas y encuentros de profesionales, estudiantes y público en general, además de en la organización de campos de trabajo destinados a la experimentación y la familiarización con los materiales y las técnicas propias de la Arquitectura tradicional por parte de los estudiantes universitarios.

otras instituciones de investigación y a empresas constructoras. La experimentación y la mejora de los sistemas tradicionales de construcción para su aplicación en proyectos de cooperación y desarrollo sostenible en regiones desfavorecidas y en países en vías de desarrollo es otro de los objetivos fundamentales de la acción del Centro.

La instalación de una exposición permanente relativa al Patrimonio cultural del municipio y de su entorno, así como de exposiciones temporales relativas a las líneas de investigación del Centro, y la generación de las bases científicas, técnicas y físicas para la creación un archivo de documentación bibliográfica, gráfica, fotográfica y videográfica ha sido otro de los logros del CIAT, cuyos miembros siguen trabajando en su constante mejora y en su pleno desarrollo. Dentro de los objetivos generales que se persiguen han de destacarse la documentación y la catalogación del Patrimonio arquitectónico del municipio de Boceguillas y de la comarca nordeste de la provincia de Segovia, así como la realización de un análisis completo de materiales, sistemas y técnicas de construcción tradicionales de la Arquitectura española, la confección de una tipología en la que se clasifique y ordene el Patrimonio arquitectónico construido con sistemas tradicionales, la investigación y el desarrollo de nuevos sistemas constructivos, con técnicas y materiales tradicionales, para su uso en proyectos de restauración y conservación, además de la experimentación de nuevos sistemas y materiales bioclimáticos y ecológicos y de su garantía de perfecto funcionamiento antes de la transferencia de resultados a

Instalaciones del CIAT CIAT Memoria de Actividades 1996 - 2000 7


Antecedentes

Convenio entre la Universidad Politécnica de Madrid y el Ayuntamiento de Boceguillas para la creación del CIAT El 9 de julio de 1996 se firmó en el Rectorado de la Universidad Politécnica de Madrid el Convenio de Colaboración entre el Ilmo. Ayuntamiento de Boceguillas y el Departamento de Construcción y Tecnología Arquitectónicas de la Universidad Politécnica de Madrid para la instalación en el municipio del Centro de Investigación de Arquitectura tradicional. Asistieron al acto el entonces Rector de la Universidad Politécnica de Madrid, D. Saturnino de la Plaza, el Alcalde de Boceguillas, D. Alfredo Velasco Barrio, D. Juan Monjo Carrió, Director del Departamento de Construcción y Tecnología Arquitectónicas de la ETS de Arquitectura de Madrid, Dª. María del Carmen Sanz Sanz, D. Julián Sacristán Velasco y D. Agustín Cerezo Estremera, miembros de la Corporación municipal del Ayuntamiento de Boceguillas, así como los profesores D. Luis Maldonado Ramos y D. Fernando Vela Cossío, promotores del proyecto. Se contemplaba específicamente el desarrollo de proyectos de investigación sobre los sistemas constructivos propios de la Arquitectura tradicional y su divulgación científica, además del estudio y la protección del Patrimonio arquitectónico de la comarca Nordeste de la provincia de Segovia. Estado del edificio anterior a la rehabilitación 8 CIAT Memoria de Actividades 1996 - 2000


Proyecto y rehabilitación del edificio La sede del Centro de Investigación de Arquitectura Tradicional (CIAT) se ha establecido en la antigua Casa Parroquial de Boceguillas, un edificio restaurado del siglo XVIII, hoy de propiedad municipal, que se encuentra en la Plaza Mayor de la localidad. Se trata de una edificación del tiempo de los Borbones, concluida a mediados del citado siglo, varias décadas antes que el templo que se alza al otro lado de la Plaza. Su estructura, de sólida mampostería reforzada con sillares, presenta una construcción realizada esencialmente con técnicas tradicionales, pero con un aire imitativo de los modelos palaciegos y monumentales de las casonas de la época. El continuo uso del edificio como vivienda cural le ha hecho sufrir numerosas transformaciones a lo largo de los años, en especial en su espacio interior, que quedó completamente alterado con respecto a sus formas originales y cuya pérdida de organicidad ha impedido casi cualquier reintegración del mismo. El exterior de la casa, mucho mejor conservado en sus formas y en sus trazas, se ha podido recuperar casi íntegramente, reconstruyendo sus huecos originales y reintegrando, en la medida de lo posible, su volumen primigenio.

Inauguración oficial del edificio por don José Manuel Fernández Santiago, Consejero de Fomento de la Junta de Castilla y León, el jueves 13 de junio del 2002 CIAT Memoria de Actividades 1996 - 2000 9


Antecedentes

Zona de Exposiciones, planta primera

Proyecto de rehabilitaci贸n del edificio sede del CIAT. Planta baja y planta primera 10 CIAT Memoria de Actividades 1996 - 2000

Zona de Exposiciones, planta primera


CIAT Memoria de Actividades 1996 - 2000 11


Antecedentes

Biblioteca, planta baja

Campo de trabajo experimental

Proyecto de rehabilitaci贸n del edificio sede del CIAT. Secciones A-A, B-B y C-C 12 CIAT Memoria de Actividades 1996 - 2000


Laboratorio, planta baja

N煤cleo de comunicaci贸n edificio

Zona de conferencias, planta primera

Zona de exposiciones, planta primera CIAT Memoria de Actividades 1996 - 2000 13


Antecedentes

Arquitectura tradicional, popular y vernácula La Arquitectura Popular, ese conjunto de objetos arquitectónicos perdidos en lo que Antonio Fernández Alba ha llamado “la memoria de los márgenes”1, empezó a interesar a geógrafos, etnógrafos y antropólogos ya a principios del siglo pasado. Después, con la formación del Movimiento Moderno durante los años veinte y treinta, los arquitectos creyeron encontrar en esta clase de arquitectura la encarnación de la coherencia que debía de guiarles para encontrar una nueva manera de entender la construcción: coherencia entre la forma y la función, coherencia entre las exigencias domésticas y los medios económicos disponibles, coherencia entre la naturaleza de lo edificado y el lugar en elegido en donde se levanta, coherencia, en fin, entre los materiales y procedimientos para construir con los tipos de la edificación. En la segunda mitad del siglo XX, desde finales de los años cincuenta, fue aumentando el interés hacia este tipo de producción arquitectónica por parte de historiadores y arqueólogos, que debieron de intuir cómo, de modo inexorable, esta clase de edificios iban camino de convertirse en un área de investigación susceptible de ser estudiada casi exclusivamente con métodos estratigráficos, como va camino de suceder. Porque lo cierto

es que hoy, en los albores del siglo XXI, los escasos vestigios de aquello que puede ser llamado, no sin cierto optimismo, “arquitectura popular”, no pasan de constituir una especie de marco escenográfico de la nueva economía de mercado de un campo español en el que cada día encontramos menos campesinos, porque han emigrado a las grandes ciudades o porque se han “reconvertido” en cualquier otro oficio, por supuesto del sector terciario, del que pueda esperarse alguna clase de renta del trabajo al margen de las distintas clases de ayudas que la Unión destina cada año al complejo sector agrícola europeo. Esta arquitectura sin arquitectos, “pobre en medios pero rica en oficio”2, suele mostrarnos como uno de sus principales atributos, si no el más acusado, un fuerte enraizamiento en la tradición. Refractaria a los cambios, verdaderamente impensables en las arquitecturas primitivas, la Arquitectura popular sólo se pliega a ellos cuando es indispensable, transformándose cuando lo hace el medio socioeconómico en el que se encuentra inscrita. Mientras que las que hemos llamado “arquitecturas históricas” -si se prefiere “arquitecturas

1 Sobre este concepto trata el artículo de Antonio Fernández Alba (1990): “Los documentos arquitectónicos populares como monumentos históricos, o el intento de recuperación de la memoria de los márgenes”, en Arquitectura Popular en España, Madrid, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, Biblioteca de Dialectología y Tradiciones Populares XXIV 2 Ruiz Cabrero, Gabriel (2001): El moderno en España. Arquitectura 1948-2000, Madrid, Tanais ediciones, pág. 157

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cultas” o “de estilo”- presentan una secuencia evolutiva general concordante con los grandes cambios de los soportes económicos, tecnológicos y culturales experimentados por las sociedades urbanas desde la Revolución Industrial, las arquitecturas primitivas y populares, que podemos agrupar en la categoría de “arquitecturas no históricas”3, se encuentran detenidas en el estadio cultural de las mismas sociedades cazadoras-recolectoras y campesinas que las concibieron. Esta es, precisamente, una de las razones principales que impiden su conservación como “organismos vivos”, pues cuando desaparece la estructura general que soporta su existencia –básicamente las formas de vida tradicionales desde el punto de vista económico y social- se convierten en “objetos arqueológicos” sin contexto y por lo tanto vacíos de contenido, sobre los que no es posible establecer una relación coherente entre lo que sucede y las razones por las que esto sucede. Si entendemos así la Arquitectura, como un instrumento más de la Cultura, es porque hemos querido otorgar a las relaciones y los usos sociales a los que da cobijo un valor predominante, resaltando la similitud sustancial entre las arquitecturas populares y las primitivas, en las que prevalecen los factores ecológico-formales para la explicación de los fenómenos constructivos4. La Arquitectura popular es resultado de un proceso de creación colectivo en el que no existen “hechos individuales” que nos permitan identificar a cada “constructor popular”. Es un arte de construcción comunitaria que ha utilizado los materiales autóctonos, instrumentalizándolos a partir de raíces culturales propias, para generar artefactos arquitectónicos

Vivienda tradicional en El Olmillo (Segovia)

Iglesia del Santo Cristo de la Cerca en Fresno de Cantespino (Segovia) 3

Puede consultarse el artículo de Fernando Vela Cossío (1995): “Para una Prehistoria de la Vivienda”, Complutum nº 6 (257-276), Madrid, Departamento de Prehistoria de la Universidad Complutense de Madrid; (págs. 265-266) 4 A este respecto pueden consultarse, entre otros, los trabajos de Douglas Fraser (1968): Village planning in the primitive world, Nueva York; de Paul Oliver (1969): Shelter and Society, Londres; o de Amos Rapoport (1969): House form and culture, Nueva Jersey CIAT Memoria de Actividades 1996 - 2000 15


Antecedentes en los que no suelen manifestarse inferencias relevantes de culturas de la construcción ajenas, especialmente de estas que hemos preferido denominar, quizá simplificando en exceso, “arquitecturas cultas”. Estos sistemas de construcción tradicionales le imprimen un carácter fundamentalmente localista, donde los valores más sobresalientes son la eficaz utilización de los materiales de construcción y la perdurabilidad, durante generaciones, de las maneras tradicionales de hacer las cosas. El proceso de desaparición de la Arquitectura popular ha sufrido una fuerte aceleración en las últimas décadas como consecuencia de la falta de vitalidad económica y de la despoblación de las comunidades rurales, hechos que han generado importantes cambios en los modos de vida del campo español, en especial en las extensas regiones del interior del país. La aplicación de los sistemas de construcción populares se ha dificultado de forma extraordinaria a causa de la escasez de los materiales tradicionalmente utilizados en la construcción y de la pérdida del conocimiento de las técnicas para su transformación y aplicación. Por otra parte, la aparición de una nueva clase de cultura popular que ya no está ligada a las raíces de la tradición al ser aplicada sobre la Arquitectura tradicional ha producido nuevos tipos de edificaciones en las que ya no reconocemos la imprescindible adecuación con el contexto natural y cultural, perdiéndose así uno de los valores más destacables de la construcción popular: su identidad con el territorio en un

sentido general, tanto desde el punto de vista fisiográfico como desde la perspectiva de la geografía humana. Los problemas terminológicos son todavía objeto de discusión entre los especialistas. En español se viene aceptando la denominación “Arquitectura popular” para la definición más general de este tipo de construcciones, que tendrían como soporte cultural y económico el de las llamadas sociedades preindustriales, sociedades basadas en una economía de subsistencia de carácter fundamentalmente agrícola y ganadero en las que existen artesanos o profesionales de la construcción pero en las que el programa tipológico y constructivo es bien conocido por el usuario o consumidor, que tiene en el proceso de definición del edificio un peso específico muy importante. En las arquitecturas populares existen tipos perfectamente definidos que pueden modificarse para su adaptación a las necesidades particulares, como el tamaño y las exigencias de la familia o la adecuación al lugar y a los usos complementarios, pero nunca en lo relativo a la forma, el modelo constructivo o los materiales empleados. La característica más definitoria de lo “popular” suele ser una total ausencia de pretensiones teóricas o estéticas, aunque éstas se manifiesten de manera involuntaria, y una naturaleza no excesivamente especializada que favorece su adaptación al lugar y sus condiciones y una extraordinaria capacidad de agregación5. Los modelos son el resultado de la colaboración generacional, a través de la tradición oral, y de la que existe entre el artesano y el usuario. El término anglosajón vernacular architecture haría referencia a estos mismos conceptos.

Vista general de Sepúlveda (Segovia) 5

Véase el trabajo de Amos Rapoport (1969): House form and culture, Nueva Jersey

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Sin embargo, en español lo “vernáculo” sólo quedaría definido parcialmente por el concepto, quizá un poco más general, de lo “popular”, en donde la cualidad vernácula haría principalmente referencia al ámbito geográfico local, entendiendo éste como el perfil de un área determinada, ya sea ésta regional o local. En las diferentes tradiciones de la investigación geográfica se ha tratado de forma extensa el problema de la región y, por supuesto, el de sus divisiones menores, especialmente las comarcas. Para los positivistas, grandes defensores del determinismo ambiental en la geografía, el concepto de “región” debía de tener un sentido principalmente fisiográfico, por ejemplo una cuenca hidrográfica o una clase de clima. El Historicismo, de propensión posibilista, prefirió el concepto de “regiones geográficas” al de “regiones naturales”, en las que se incluía la acción humana sobre el soporte del paisaje.

Vivienda tradicional en la calle Real de Boceguillas (Segovia)

En esta perspectiva bien puede inscribirse el desarrollo reciente de un concepto tan importante en nuestro tiempo como el de “paisaje cultural”; en él la comarca aparece como un “espacio geográfico individualizado por su homogeneidad, constituido por una asociación de sitios o parajes contiguos, con una raíz geográfica que la caracteriza y en torno a la cual se ha constituido”6. Los sitios, parajes y lugares, entendidos como unidades inferiores, conforman las comarcas como realidades geográficas, realidades distintas de los municipios, que son entidades básicamente administrativas, y de mayor homogeneidad que las regiones, que por su amplitud pueden mostrar en ocasiones innumerables particularidades. Podemos así convenir que las arquitecturas vernáculas responden siempre a un patrón fundamentalmente geográfico en la forma de hacer las cosas, con independencia de quién las haga y porqué. A pesar de que las arquitecturas populares podrían verse bien reflejadas en arquitecturas descontextualizadas geográficamente, como por ejemplo algunas arquitecturas coloniales o ciertas muestras de lo que podríamos llamar la “autoconstrucción”, para entenderlas bien es fundamental el análisis y la consideración del lugar y de sus parámetros. Hoy entendemos, quizá mejor que nunca y como consecuencia de este acelerado proceso de globalización que experimenta el mundo, cómo el lugar ha constituido uno de los rasgos más definitorios de la arquitectura. Espacio humanizado, sublimado en el proceso histórico, el lugar emerge como uno de los filtros de mayor personalidad desde el que pueda ser observada la producción arquitectónica, de ahí que la Arquitectura popular, acaso la más enraizada de todas en la matriz vernácula, sea en la que ese conjunto de cualidades que tienen que ver con la localización ejerzan una influencia más notable. Por ello, aquellas realidades geográficas más compactas, aquellas unidades ambientales que comparten más rasgos, ya sean históricos, culturales, socioeconómicos o fisiográficos, ponen de manifiesto con mayor claridad la inserción de la cultura arquitectónica en una matriz que puede ser muy bien definida precisamente a escala comarcal.

Palomar en Pajarejos (Segovia) 6

Francisco Javier Gómez Piñeiro (1995): “La base geográfica de las divisiones intrarregionales”, en La organización territorial en la CAPV. El nivel intermedio: la Comarca (479-486), Boletín de la Real Sociedad Bascongada de los Amigos del País, tomo LI, 1995-2, pág. 481 CIAT Memoria de Actividades 1996 - 2000 17


Antecedentes

Los materiales de construcción de la tradición Desde la más remota Prehistoria, para poder hacer frente a las condiciones ambientales, defenderse de los rigores del clima y protegerse de los depredadores, y también a veces de los demás hombres, el constructor popular ha tenido que emplear los tres materiales básicos que encontraba disponibles en la Naturaleza: la madera, la tierra y la piedra. La madera es, probablemente, el recurso natural más antiguo de que ha dispuesto el hombre en el ámbito de la construcción. Desde hace cientos de miles de años le ha venido proporcionando combustible, herramientas y protección en muy distintas circunstancias. Muchos de los conceptos estructurales de nuestras edificaciones actuales, incluso las técnicamente más modernas, están basados en nuestra larga experiencia constructiva con materiales de estructura leñosa, en una tradición que puede remontarse, en estimaciones no demasiado ambiciosas, un millón de años atrás. La tierra es el material por excelencia de los pueblos agricultores. Constituye un excelente material para edificar, sobre todo si tenemos en cuenta sus excepcionales condiciones de plasticidad, su buen comportamiento bioclimático, su sostenibilidad económica y su gran capacidad de integración en el entorno. Históricamente también su uso se ha visto favorecido por sus espléndidas propiedades como material ligan18 CIAT Memoria de Actividades 1996 - 2000

te y para su empleo en las fábricas, ya sean éstas simples o mixtas, y tanto en muros como en divisiones interiores. Los edificios construidos con tierra poseen, además, una estética propia y peculiar que con los siglos y la dispersión geográfica ha producido un lenguaje rico y variado, capaz de ir ampliándose progresivamente sin perder la sencillez de los modelos tradicionales heredados. La tierra apisonada, los morteros de barro o el adobe, en el caso de la tierra cruda, y el ladrillo, la terracota y los distintos materiales de la gama de la tierra cocida constituyen aún hoy la base de la construcción en muchas partes del mundo. La piedra, por último, es el material perdurable por naturaleza. Muy resistente a compresión, es un material que puede labrarse, lo que permite su corte y pulimento para la construcción de tambores, dinteles, sillares, dovelas y muchas otras piezas para arcos y bóvedas. También puede concertarse mediante distintas técnicas para su empleo en fábricas de mampostería, pavimentos o revestimientos. Se puede usar en seco pero es frecuente su empleo en combinación con morteros de tierra o argamasas de cal y yeso. Las primeras sociedades metalúrgicas de la Prehistoria reciente levantaron sus grandes construcciones monumentales, como es el caso de la Arquitectura Megalítica, mediante el empleo de técnicas específicas de obtención, transporte y puesta en


obra de piedras de gran tamaño. Después todas las grandes civilizaciones históricas se han servido de este material para poder levantar sus grandes complejos defensivos, religiosos o civiles. Construcción con tierra El comportamiento de la tierra frente a los agentes climáticos obliga a revestirla con un acabado apropiado, generalmente un trullado de tierra, pero tenemos que desechar la idea de que los edificios de tierra se deterioran con facilidad: el mal estado en que a menudo encontramos estas construcciones suele deberse más a la falta de un correcto mantenimiento que a un supuesto carácter deleznable de lo construido con tierra cruda. La tierra es un material versátil y muy compatible, y muy habitualmente puede aparecer asociada al uso de estructuras de madera (muros entramados y armados, forjados de madera...) y también de piedra (tapias mixtas, fábricas de adobe sobre mampostería, etc.), pero las dos técnicas más usuales de la construcción tradicional con tierra han sido la del tapial y la del adobe. La primera emplea la tierra cruda compactada con un pisón, prácticamente en seco, en el interior de un encofrado de madera: el cajón. La técnica del adobe está basada, sin embargo, en la fabricación de pequeñas piezas de barro (tierra amasada con agua) y paja a las que se da forma mediante el empleo de gradillas o adoberas de tamaño variable antes de su secado al aire libre. Los edificios construidos con tierra deben de impermeabilizase con el fin de evitar el deterioro progresivo del material.

Arquitectura popular en Riaza (Segovia)

La teja tradicional es un ejemplo de ancestral utilización de la tierra cocida para resolver las cubiertas. Lo habitual ha sido colocar hiladas de tejas canales protegidas con otras de tejas cobijas. En Segovia, en cambio, se disponen sólo las canales sin doblar con cobija, en un singular sistema cuya técnica recibe el nombre de “a torta y lomo”. Los morteros de revestimiento, necesarios para preservar la integridad de los materiales de construcción en las composiciones con entramado de madera, constituyen una de las aplicaciones más comunes de la construcción con tierra. Construcción con madera La madera es un material vivo, ecológico, reciclable y con gran capacidad de regeneración. Ha sido empleada tradicionalmente para realizar piezas de soporte de diferente naturaleza (pies derechos y vigas) y para configurar armazones estructurales, así como para la confección de moldes y herramientas. Además, la madera es el elemento idóneo para los acabados interiores y exteriores, ya que su personalidad de material orgánico y diferenciado, así como su aspecto y propiedades, le confieren una calidez estética y ambiental. En la construcción tradicional la madera se presenta tanto en la formación de elementos estructurales (elementos puntuales de apoyo vertical, muros de entramado, vigas, forjados, cubiertas, etc.) como en solados de pisos, carpinterías, divisiones interiores, y otros elementos de acabado.

Restos de una chimenea en Aldeanueva del Campanario (Segovia)

Se emplean tipos muy diferentes de madera en nuestra arquitectura tradicional, dependiendo de sus características (dureza, resistencia, maleabilidad...) o de su abundancia en el CIAT Memoria de Actividades 1996 - 2000 19


Antecedentes entorno inmediato. El roble, el pino en sus diferentes variedades, el chopo, el olmo, el nogal, el castaño o la sabina son algunas de las especies más utilizadas. El empleo de diferentes especies es uno de los elementos más directamente condicionado por la provisión del material en el medio circundante, lo que revierte directamente en las diferencias estéticas habidas entre las regiones. Desde la construcción popular a las obras de la Arquitectura moderna, la nobleza y las asociaciones orgánicas de la madera han sido unánimemente consideradas como un enriquecimiento adicional de la construcción. Los diferentes usos de la madera en la construcción abarcan desde la ejecución de las armaduras de las cubiertas y otros elementos principales hasta la definición de elementos complementarios de cerramiento o carpintería. Los diferentes procedimientos con que se realiza el ensamblaje de los elementos de la estructura de un edificio dependen del grado de sofisticación de las herramientas disponibles, pero en general las edificaciones de madera a lo largo de la Historia se han basado en unos principios estructurales constantes que han demostrado una gran capacidad de adaptación, de la que los ejemplos de la península Ibérica son una muestra bien definida. Desde el recercado de huecos al ensamblaje de los diversos elementos de la edificación, pasando por las propias herramientas y útiles del constructor popular, la tradición ha sabido sacar el máximo provecho de las posibilidades de la madera como material de construcción. El sistema de construcción entramada se conoce desde época romana y se empieza a emplear de forma sistemática a

partir de la Edad Media, extendiéndose por todas las áreas geográficas de la Península y permaneciendo de modo casi inalterado hasta finales del siglo XIX. Las soluciones de entramado favorecen la proyección de cuerpos volados en forma de soportales, reforzados por tornapuntas de madera o ménsulas de piedra, o de cuerpos avanzados, retranqueados y galerías, ya que su carga es muy inferior a la de los muros de mampostería. La estabilidad del paño se obtiene con los elementos de relleno (adobes, ladrillo de tejar, encestados, cascotes, etc.) colocados entre los sustentantes. El revestimiento final puede ser visto o con un acabado de cal, jugando a menudo con los colores y texturas que diferencian la madera de los otros materiales. Construcción con piedra La piedra es el material perdurable por excelencia, tanto en la arquitectura de los edificios monumentales como en la construcción tradicional de naturaleza más modesta. La Arquitectura tradicional ha practicado, sobre todo para la construcción de las viviendas, un uso específicamente racional de la piedra, utilizándola para reforzar y asegurar los puntos clavé estructurales que requieren de una mayor estabilidad y firmeza. La búsqueda del tipo de piedra adecuado para el aparejo de muros supuso una preocupación habitual para los constructores. El uso de la piedra se relaciona con el de las canteras disponibles y la existencia de cuadrillas de cavadores y de canteros especializados partiendo de las condiciones geológicas de la zona. Estos obreros y artesanos fueron perfeccionando una tecnología de trabajo de la piedra cada vez más precisa y propia del lugar. La piedra puede erigirse en situaciones ambientales especiales como el material básico de la construcción tradicional, aunque por regla general es empleada en combinación con otros materiales o como medio de refuerzo puntual. Lo habitual es que forme parte de la sinfonía en la que se incluyen todos los materiales básicos de la construcción popular: muros de mampostería en planta baja, entramado de madera en un primer piso, a menudo relleno con plementería de piedra más menuda, sobrado de adobe y encestado y un mortero de barro que suele utilizarse para proteger de la intemperie a los materiales. A lo largo del tiempo el mejor conocimiento de las propiedades de la piedra ha conllevado el desarrollo del arte de la cantería, con sus técnicas especializadas y sus herramientas características. El cantero, como el carpintero de armar, es un artesano imprescindible para la construcción tradicional. La estereotomía (arte de cortar las piedras) y la cantería (arte de labrar las piedras para las construcciones) son dos disciplinas artesanales tradicionales que la Arquitectura ha empleado a lo largo de los siglos y que se encuentran actualmente prácticamente desaparecidas. A través de los antiguos Tratados de Arquitectura y de los numerosos ejemplos de tipologías tradicionales que aún quedan en pie se pueden apreciar las variantes que separan el trabajo monumental de la piedra del más específico y funcional que es propio del constructor popular.

Detalle de muro de lajas de pizarra en El Muyo (Segovia) 20 CIAT Memoria de Actividades 1996 - 2000

La Arquitectura tradicional ha desarrollado diversos usos para el material pétreo: muros de carga de mampostería en


Detalle de ventana en Boceguillas (Segovia)

seco o con mortero, recercado de vanos, solados, protección de esquinas, etc. La piedra es una materia prima que se presenta en multitud de variedades, y el constructor popular ha desarrollado variados trabajos de la misma dependiendo de las canteras disponibles y la tradición constructiva del lugar. En las fábricas de mampostería, habituales en la construcción de los muros de carga de los edificios, se sitúan las piedras de tamaño medio en las partes inferiores de la edificación, mientras que las piezas mayores y más regulares se sitúan como apoyo de los puntos débiles de las fábricas. Es frecuente que huecos, esquinas y jambas se configuren con la ayuda de sillares labrados. La existencia de un zócalo de piedra que garantice una adecuada resistencia frente a los agentes exteriores de erosión es una constante de la Arquitectura tradicional, incluso en las áreas más humildes, variando después según las zonas el mayor o menor empleo de la piedra en muros y elementos sustentantes, generalmente definidos en consonancia con otros materiales. El uso de los distintos tipos de piedra depende, como ocurre con la madera, de su disponibilidad en el entorno inmediato. En la comarca nordeste de la provincia de Segovia es muy frecuente el empleo de la piedra caliza en distintas variedades, sobre todo de la llamada “caliza rosa” de Sepúlveda y la “blanca” de Pradales. La Arquitectura tradicional de la sierra de Ayllón ofrece excelentes ejemplos de utilización extensiva de la pizarra, que es empleada desde las cubiertas hasta los muros de carga, pasando por la configuración de elementos singulares como las chimeneas.

ficación tradicional. Los principales materiales que los componen son la tierra, el yeso y la cal. Estos dos últimos son el producto de piedras sometidas a altas temperaturas. Los morteros son conglomerados encargados de brindar unión entre los diferentes elementos que arman un muro de fábrica. En su composición cuentan con un material principal (yeso, cal, tierra) al que con aditivos como arena, agua, piedras, restos cerámicos y fibras vegetales se le puede dar una mayor flexibilidad y durabilidad. Los revocos forman un revestimiento continuo que otorga protección al muro frente a las inclemencias del tiempo. También se han encontrado casos en que los interiores de las viviendas son revocados conformando un lienzo que sus habitantes decoran con motivos pictóricos. El esgrafiado, uno de los procedimientos de revestimiento tradicional de mayor singularidad y belleza, constituye un tipo especial de revoco de carácter ornamental. Se remonta por lo menos al siglo XV y su acabado se obtiene al raspar la primera capa de las dos aplicadas de enlucido, utilizando un patrón de diseño geométrico, de raíz hispanomusulmana. El esgrafiado proporciona una de las pocas libertades puramente decorativas de la Arquitectura tradicional española, constituyendo una tradición muy destacada en la tierra de Segovia. El uso de morteros y revocos está directamente relacionado con la disponibilidad que el medio otorga de los materiales que lo conforman, así como también al conocimiento que brindan los oficios que acompañan las industrias que los procesan: la cal y el yeso.

Morteros y revocos Los morteros y los revocos tienen como finalidad ligar, proteger y, muchas veces, decorar los muros de fábrica de la ediCIAT Memoria de Actividades 1996 - 2000 21


Antecedentes

La Villa de Boceguillas (Segovia)

El municipio de Boceguillas se encuentra situado dentro de la comarca Nordeste de la provincia de Segovia. Con una extensión de 42,3 kilómetros cuadrados, cuenta con tres núcleos de población: la Villa de Boceguillas, el más importante en habitantes y actividad económica, sede del Ayuntamiento y de los principales servicios y dotaciones, y las localidades de Aldeanueva del Campanario y Turrubuelo, que se incorporaron al término en 1976. Sus principales accesos son por carretera, teniendo en cuenta la ubicación de Boceguillas junto a la Autovía del Norte, antigua Carretera Nacional I (Madrid-Burgos), y la proximidad de la Nacional 110 (Soria-Plasencia) que comunica el municipio con la capital de la provincia. También discurre por el término municipal la línea ferroviaria Madrid-Burgos. Con respecto al paisaje natural, debemos en primer lugar de hacer mención a las dos grandes unidades ambientales que caracterizan la provincia de Segovia: la sierra y la cuenca sedimentaria. En esta última podemos incluir el municipio de Boceguillas, formando parte de las llamadas “Campiñas de Cereales”, llanuras onduladas muy aptas para el cultivo tradicional del trigo y la cebada, que se extienden desde el área oriental de la provincia, entre la sierra de Ayllón y la Serrezuela. 22 CIAT Memoria de Actividades 1996 - 2000

Los dos principales ríos de esta comarca, el Riaza y el Duratón, nacen en la Sierra y discurren en dirección Noroeste hasta llegar al Duero. Afluyen al Duratón distintos arroyos que bañan el término municipal de Boceguillas, como el de las Vegas o el Arroyo Seco, junto a los que proliferan las frondosas especies de ribera: el álamo, el chopo, el fresno o el sauce. En la parte más elevada del término, entre Turrubuelo y Riaza y por encima de los 1000 metros de altitud, se desarrolla un importante monte bajo en el que predomina el roble y el rebollo y que da cobijo a la liebre, el corzo, el zorro y el jabalí, su fauna característica. El clima es mediterráneo pero continentalizado, lo que implica las fuertes variaciones de temperatura entre los inviernos, muy fríos, y los veranos, moderadamente calurosos. En invierno predominan los anticiclones, lo que genera la sucesión de tiempo seco, con importantes heladas. El verano, más breve, suele ofrecer en general tiempo estable, aunque con las típicas tormentas. La primavera y el otoño son los periodos de mayor inestabilidad, concentrándose en ella buena parte de la pluviometría, que puede alcanzar alrededor de los 600 mm anuales en los meses de marzo, abril y octubre.


Breve reseña histórica Entre los siglos XII y XV la Villa de Boceguillas se desarrollará como una aldea más del importante alfoz de Sepúlveda, permaneciendo vinculada al ochavo de Bercimuel. Durante el transcurso de estas centurias a la base económica tradicional, agrícola y ganadera, se irá sumando como actividad de creciente importancia en la localidad la relacionada con el tránsito de viajeros y mercancías del Camino Real de Bayona, que atraviesa su centro urbano. Esta actividad caracterizará y fundamentará el desarrollo del modesto núcleo de población a partir del siglo XVI, como lo atestigua la inclusión de la Villa en el Repertorio de Caminos de Alonso de Meneses de 1576 y, desde luego, con la concesión de la categoría de “villa” por el rey Felipe II a la localidad el 20 de septiembre de 1565. Se conserva en el Archivo Municipal el documento de trece páginas firmado por Felipe II, con su habitual rúbrica «Yo, el Rey», y por Martín de Gaztelu, su Secretario, que anota en el margen inferior de la última página: «V.M. aparta y exime de la jurisdicción de la villa de Sepúlbeda el lugar de Boceguillas y le da jurisdicción por si y le haze Villa».

En la actualidad Boceguillas es una localidad de relativa centralidad en la comarca Nordeste de Segovia, sin la importancia institucional o turística que podemos reconocer en Sepúlveda, cabeza de su Partido Judicial, o en Riaza, conocido lugar de veraneo. Sin embargo ha mostrado un dinamismo poco común en la Comarca desde principios de los años setenta del siglo XX, con aumentos constantes en su censo poblacional e incrementos muy notables en su oferta comercial y de servicios, especialmente en lo relativo a las actividades vinculadas con la carretera nacional (hostelería, ocio, comercio, automoción...).

Patrimonio histórico, artístico y arquitectónico El modesto Patrimonio histórico-artístico del municipio se reparte entre sus tres núcleos de población: Boceguillas, Aldeanueva de Campanario y Turrubuelo.

Apenas existen otras noticias de la situación del municipio durante los siglos XVII y XVIII, pero la construcción durante la segunda mitad del Setecientos de la nueva casa parroquial y de la iglesia de Nuestra Señora del Rosario, consolidando un nuevo centro urbano algo más al sur del original, en torno a la actual Plaza de España, nos hace pensar en un importante desarrollo de la economía local, favorecido sin lugar a dudas por el aumento de la circulación de mercancías y de diligencias en el camino de Francia. Por otra parte el aumento del caserío a lo largo del siglo XVIII indica una tendencia al crecimiento de la localidad a lo largo de este importante eje viario, generando estructura urbana de las denominadas pueblo-calle, que se ha mantenido nítidamente a lo largo de los dos últimos siglos. Por su situación sobre la carretera de Bayona la villa de Boceguillas fue objeto de la visita de personajes ilustres, como el cardenal Cisneros en 1517, Napoleón Bonaparte en 1808, tal y como refiere Galdós en sus Episodios Nacionales, o el duque de Angulema al frente de la tristemente célebre expedición de Los Cien Mil Hijos de San Luis de 1823, como relata A. Lebrun en la Revue Hispanique en 1914.

Arquitectura tradicional en Boceguillas (Segovia)

Paisaje cultural de Boceguillas (Segovia) CIAT Memoria de Actividades 1996 - 2000 23


Antecedentes terminada en 1797. Se trata de un templo de una sola nave, con capillas perpendiculares y cabecera recta, evolución del modelo jesuítico, flanqueada al exterior por dos sacristías de menor altura. Su fachada, que se abre a la plaza, está constituida por una esbelta espadaña que sirve de campanario, tipología que veremos repetirse frecuentemente en toda la comarca nordeste y especialmente en el área de Ayllón. La construcción es de mampostería de piedra caliza, con refuerzo de sillería en zócalos, recercados de huecos y cornisas, salvo en su fachada, que es toda ella de sillería bien escuadrada y en la que se dispone la puerta principal de ingreso, resuelta mediante un arco de medio punto ligeramente rebajado. Las cubiertas, de estructura de madera y cubrición de teja, son a dos aguas en la nave principal y a una en las sacristías laterales. Del interior del templo, amplio y diáfano, podemos destacar sus retablos barrocos, tallados muy probablemente avanzado el siglo XVIII. Iglesia de Turrubuelo Iglesia de Nuestra Señora del Rosario, Boceguillas (Segovia)

La Plaza Mayor de Boceguillas

La iglesia parroquial de Turrubuelo es un edificio de una sola nave de planta rectangular, con muros de mampostería con revoco de cal y cubierta de armadura de madera a dos aguas. Con refuerzo de sillares en sus esquinas, conserva la nave restos del primitivo templo románico que se levantó en este lugar. Entre ellos debemos de destacar algunos elementos de sus cornisas (nacelas) y, sobre todo, su magnífica portada, embellecida por un arco lobulado, como en las iglesias románicas de El Olmo y Duratón, enmarcado en un bocel. Bajo ellos se dispone una imposta ornamentada con motivos de inspiración vegetal y a cada lado dos columnas adosadas con un capitel también decorado con el mismo tipo de motivos.

Ha sido recogida por Luis Cervera en su libro Plazas Mayores de España, quien la describe en los siguientes términos:

Siguiendo a María Inés Ruiz Montejo en su libro sobre la arquitectura románica segoviana, podemos atribuir su cons-

Deberíamos de hacer mención, en primer lugar, a las tres iglesias parroquiales que presiden cada uno de estos núcleos al aludir a su principal Patrimonio arquitectónico. Los tres núcleos también conservan muestras de interés de lo que solemos denominar “arquitectura popular y vernácula”, a la que haremos mención. Como vestigio más antiguo del municipio nos referimos, por último, al Puente Blanco, situado sobre el arroyo de las Vegas, en el camino de Carragrajera, entre Boceguillas y Barbolla.

«Sobre un terreno llano emplazado en el ángulo que forma el arroyo El Arenal con la calzada de Sepúlveda a Boceguillas ordenaron, dentro de un contorno alargado e irregular, la superficie de la Plaza Mayor. En ella están dispuestas, frente a frente, las entradas a la Casa Consistorial y al templo parroquial de Nuestra Señora del Rosario, cuya cabecera se utiliza como muro para el juego de pelota, extendiéndose a su alrededor y delante de la calzada una superficie libre. La enrasada y moderna Casa Consistorial consta de dos plantas, con balcón volado en el centro de la segunda y edículo para el reloj. Las casas de la plaza, también enrasadas y con revocos de suaves colores, tienen dos plantas; una de ellas con su tejado a tres aguas, y otra, antigua y blasonada, la habitó el Cardenal Cisneros, según se admite por tradición. Es una plaza de aspecto austero, en la que hábilmente no han situado, sino en su entorno, el Juego de Pelota, lo que constituye una singular estructura». Cervera Vera, Luis (1990): Plazas Mayores de España Madrid: Espasa-Calpe (págs. 299 y 300)

Iglesia de Nuestra Señora del Rosario El extremo oriental de la plaza Mayor se encuentra presidido por la iglesia parroquial de Nuestra Señora del Rosario, 24 CIAT Memoria de Actividades 1996 - 2000

Iglesia parroquial Aldeanueva del Campanario (Segovia)


Arquitectura popular de Boceguillas (Segovia)

trucción a los talleres de artesanos que trabajan en esta parte de la provincia desde mediados del siglo XII1. La cabecera recta existente parece haber sustituido a la románica original, que sería absidal, completándose el conjunto con una gran torre de planta cuadrada de sillería bien escuadrada y sobria decoración que cuenta con ocho arcos de medio punto para cobijo de las campanas. Estos elementos, añadidos al núcleo original del templo, pueden ser fechados en el siglo XVII o XVIII. Iglesia de Aldeanueva del Campanario La pequeña iglesia de Aldeanueva del Campanario consta también de una sola nave de planta rectangular. A sus pies se levanta la espadaña-campanario que parece haber dado nombre a este lugar. La cabecera poligonal, ejecutada con aparejo de piedra y ladrillo, podría constituir el elemento más antiguo del templo y parece ser de traza mudéjar, lo que resulta relativamente excepcional por su localización en el área oriental de la provincia de Segovia. La mayor parte de la nave, la espadaña y la sacristía septentrional son obras de sillería y mampostería que fueron posteriormente añadidas a la cabecera. En la fachada meridional se abre una sobria portada formada por un arco rebajado enmarcado en un alfiz de piedra labrada y rematado por una pequeña hornacina de aspecto barroco. A pesar de las sucesivas intervenciones que ha sufrido el templo conserva éste un indudable interés y una gran belleza compositiva. El Puente Blanco Situado sobre el arroyo de las Vegas, en el camino de Carragrajera, se trata de un puente ligeramente alomado de sille1

ría de un arco y con refuerzo de contrafuertes. El intradós es de sillería de caliza perfectamente labrada con estereotomía precisa. Las dovelas y los riñones que apreciamos en sus alzados están ejecutadas en sillar, mientras que el resto de la construcción muestra sillarejo y mampostería. En la actualidad presenta un estado de abandono preocupante, con daños producidos por erosiones, pérdida de elementos (pretiles, dovelas...) problemas de meteorización, proliferación de líquenes y hongos, arenización de algunos sillares, etc., lo que sugiere la necesidad de una intervención preservadora de carácter urgente. El puente actual, levantado muy probablemente sobre una fundación anterior, quizá romana, podemos fecharlo en el siglo XII o en el XIII. La Arquitectura popular de Boceguillas La Arquitectura popular del municipio, tanto desde el punto de vista de las tipologías de la edificación como de los materiales y los sistemas constructivos, pone de manifiesto la adecuación de sus espacios domésticos y auxiliares a las características del medio natural y a las formas tradicionales de la vida social y económica. Compartiendo buena parte de las partícularidades de la construcción en la comarca nordeste, las llamadas “Campiñas de Cereales”, que se extienden entre la sierra de Ayllón y Somosierra, al sur, y la Serrezuela, al norte, y desde la Tierra de Ayllón, al este, hasta el macizo calcáreo de Sepúlveda, al oeste, nos muestran un paisaje edificado en el que abunda la utilización de la tierra, la madera y la piedra. Podemos añadir que la construcción tradicional del municipio, como en general la de cualquier arquitectura popular, manifiesta un carácter netamente ecológico, cualidad que se pone de manifiesto cuando al producirse el abandono y posterior ruina de las edificaciones los materiales empleados vuelven a integrarse armónicamente en la matriz del medio natural.

Ruiz Montejo, María Inés (1988): El románico de Villas y Tierras de Segovia, Madrid, Encuentro ediciones

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Actividades de investigación, difusión y publicaciones

Uno de los objetivos del Centro de Investigación de Arquitectura Tradicional ha sido el de dar continuidad y divulgar sus actividades mediante la publicación de las intervenciones de quienes han participado y colaborado en la difusión y en el estudio de la cultura arquitectónica a través de los talleres, las clases y las conferencias desarrolladas en los Cursos de Verano que cada año han sido realizados en su sede de Boceguillas, dejando así huella textual de esa fundamental labor divulgativa y formativa. El CIAT ha colaborado desde su origen con revistas, editoriales e instituciones que han hecho posible la aparición de libros y textos que recogen o amplían tales actividades, recopilando las informaciones vertidas por cuantos han participado en su proyecto. Además de los Cursos del propio CIAT, también el Centro ha organizado otros en colaboración con diversas Universidades y distintos Organismos, como las jornadas “La tierra, material de construcción: restauración y vivienda nueva” en colaboración con la Universidad SEK de Segovia, celebradas del 3 al 6 de julio de 2000, desarrolladas tanto en el campus de Santa Cruz la Real (Segovia) como en la sede de Boceguillas, en las que, junto a los codirectores Luis Maldonado y Fernando Vela, participaron especialistas en la materia como Julián Salas, doctor ingeniero del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, Hugo Pereira, profesor de la Universidad de

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Chile, o los arquitectos Eloy Algorri, Ismael Guarner y Alberto García Gil. Se analizaron y expusieron sistemas tradicionales de construcción con tierra tanto en España como en América Latina, además de estudiarse nuevas fórmulas aplicadas y aplicables a la arquitectura contemporánea, realizando prácticas de campo y suscitando interesantes debates sobre las experiencias expuestas. La temática de estas jornadas era tanto el conocimiento de la tierra como material de construcción como el aprendizaje de los métodos de restauración de edificios construidos con este material, así como la aplicación del mismo, mediante novedosas técnicas, a la creación de nuevos espacios arquitectónicos, en especial de viviendas. El empleo de la tierra como material de construcción ha sido uno de los objetivos prioritarios de estudio e investigación tanto por parte del Centro como de sus miembros, dedicándole diversos Cursos e investigaciones, participando activamente en Jornadas y Congresos y colaborando con equipos nacionales e internacionales. Algunas de las aportaciones de los miembros del CIAT en congresos, simposios, jornadas y otras reuniones y actividades universitarias y culturales, han sido recopiladas y se encuentran expuestas en su página web (www.ciat.es) para una mayor difusión.


Actividades de investigación, difusión y publicaciones

Rendimiento y coste energético en la construcción de cerramientos de fábrica de adobe y bloque de tierra comprimida El CIAT participó activamente en este proyecto de investigación que fue financiado como Acción Especial del Plan Nacional de I+D por la Comisión Interministerial de Ciencia y Tecnología (CICYT). La propuesta tenía como objeto la demostración científica de las ventajas de la construcción con tierra en sus aplicaciones actuales mejoradas, partiendo de las cualidades bioclimáticas y sostenibles que ya eran conocidas tradicionalmente.

currir a fuentes convencionales que proporcionen el calor o frío necesario en cada momento. En climas continentalizados extremos, como el de Segovia, es necesario utilizar energía para calefactar las viviendas durante una buena parte del año.

El proceso investigador se repartió entre el análisis constructivo de las viviendas tradicionales de la Comarca Nordeste de Segovia y las pruebas de laboratorio en el Instituto Eduardo Torroja, la Escuela de Arquitectura de Madrid, y las instalaciones del propio Centro de Investigación de Arquitectura Tradicional de Boceguillas, cuyo ámbito geográfico y climático se utilizó como referencia.

Uno de los factores que más influye en la Arquitectura tradicional y, en consecuencia, en la Arquitectura bioclimática es el aporte térmico solar, que junto con la capacidad de acumulación de determinados elementos constructivos permite disminuir enormemente los aportes externos de energía. Las ventajas de este recurso son indiscutibles. Sin embargo, los sistemas constructivos actuales tienden a la construcción ligera y a la industrialización del proceso constructivo, favorecidos por las exigencias de ahorro económico y de espacio, lo que dificulta enormemente la utilización de elementos masivos en la construcción.

El problema básico de carácter energético en la construcción actual de viviendas es el del mantenimiento de una temperatura de bienestar interna, exigencia que viene acentuada por los standards de confort cada día más exigentes en nuestra sociedad. Los sistemas de acondicionamiento pasivo pueden disminuir enormemente las necesidades energéticas pero no las resuelven en su totalidad, lo que hace imprescindible re-

Las últimas investigaciones tienden incluso al desarrollo de materiales que necesitan un gran aporte energético en el cambio de fase, por lo que el calor latente es muy grande, proporcionando inercias considerables a una temperatura fija, lo que permitiría crear edificios ligeros de gran inercia. Con este trabajo de investigación se pretendió demostrar la viabilidad de la utilización de este material y los sistemas CIAT Memoria de Actividades 1996 - 2000 27


Actividades de investigación, difusión y publicaciones

Bloque de tierra comprimida.

constructivos que de su aprovechamiento se derivan, considerando que es una forma económica de conseguir una construcción masiva y por tanto de características térmicas apropiadas para utilizar en los sistemas de acondicionamiento pasivos de la vivienda. Los objetivos específicos que se perseguían fueron: 1.- Demostrar que los sistemas tradicionales de construcción con tierra ofrecen un mejor rendimiento energético y confort climático que los utilizados en la actualidad. 2.- Demostrar que la utilización de la tierra conlleva un mejor aprovechamiento energético en el proceso completo de la construcción. 3.- Demostrar la viabilidad de la construcción con tierra, combinada con técnicas actuales, como parte integrante del desarrollo sostenible del medio rural. Hay que decir que, a juzgar por los resultados de la investigación, la tierra no tiene tan buenas propiedades de “aislamiento” como legendariamente se le vienen atribuyendo; su capacidad de aislamiento térmico está muy por debajo de la de otros materiales utilizados en la actualidad. La capacidad de aislamiento de los muros de tierra se debe, sobre todo, al espesor con que estos se construyen más que a la “resistividad” del material. No obstante la conductividad térmica de algunos elementos de tierra combinada con otros materiales, como es el caso del adobe (con fibras vegetales) puede ser dos o tres veces menor que la de otros elementos de albañilería o de materiales masivos como el hormigón, como se observa en la información recopilada. Muchas normas asumen que el aumento de aislamiento es suficiente para dismi28 CIAT Memoria de Actividades 1996 - 2000

nuir las pérdidas, pero ésta no es la única manera ni la mejor de disminuir las necesidades de calefacción. Los resultados de este estudio incidieron en el hecho de que el cerramiento de un edificio es un elemento de calentamiento solar pasivo cuyo comportamiento, debido a la transitoriedad del régimen de temperaturas diario, depende de la capacidad de almacenamiento de calor y de absorción de radiación. Entre las conclusiones que se pueden obtener hay que destacar que el K-efectivo (coeficiente de transmisión térmica) disminuye cuando el color de la superficie es más oscuro y en los muros con orientación sur, creciendo progresivamente en orientaciones este, oeste y norte. Estas diferencias son aún más significativas en muros con gran masa. En un muro de adobe la mayor atenuación de la temperatura que se presenta en la superficie exterior ocurre en los primeros 30 cm de espesor. Los muros tienden a promediar las temperaturas exteriores en períodos más o menos definidos. Uno de los aspectos que se contemplaron en este trabajo fue la determinación de las características físicas del material, con el fin de obtener unos valores concretos comparables a los que se encuentran en la documentación técnica disponible para materiales de uso corriente en la construcción actual. Los valores de resistencia, conductividad térmica, calor específico, etc. encontrados en la bibliografía para el material tierra, en sus diferentes formas de aplicación, presentaban grandes desigualdades, lo que dificultaba la determinación de los mismos para realizar un estudio comparativo con otros materiales. Por ello se prefirió realizar una serie de mediciones sobre elementos reales construidos con los materiales de


la comarca. Los ensayos se realizaron con dos tipos de piezas de albañilería: adobes y bloques de tierra comprimida. La fabricación de los bloques se llevó a cabo en las instalaciones del CIAT en Boceguillas. Por otro lado, para obtener un resultado sobre el comportamiento térmico de los elementos de tierra (adobe y bloque) se debe de partir de un cerramiento con unas características determinadas, del cual se medirá su coeficiente de transmisión térmica (k), mediante ensayo de laboratorio, y a partir del mismo se deducirán matemáticamente los valores de conductividad para el elemento. Estos ensayos se realizaron en los laboratorios del Instituto de Ciencias de la Construcción Eduardo Torroja (CSIC) y se han practicado sobre dos muros de ½ pie de espesor, aparejados a soga, uno de adobes y otro de bloques de tierra comprimida. Para ello se transportaron los bloques y adobes del lugar de fabricación y adquisición en Boceguillas (Segovia) a las instalaciones del ICCET. Igualmente se llevaron tierras del mismo tipo con las que fabricar un mortero de cemento (1:6) para recibir las piezas y levantar el muro. Con el mismo material, tamizado, y en las mismas proporciones se realizó un revoco por una de las caras de cada uno de los muros de entre 5 mm y 1 cm de espesor. Este revoco es necesario para proporcionar una superficie plana de adherencia para los termopares del ensayo, aunque para tal fin basta con revestir una zona central de unos 60 x 80 cm. El coste energético de fabricación que se trataba de establecer en la investigación dependería principalmente de la cantidad de material utilizado y de su naturaleza, así como de la durabilidad general de la construcción. Por el contrario, el coste energético de mantenimiento, a igualdad de cantidad

y naturaleza de los materiales, dependerá significativamente del diseño particular con que se empleen. Adoptar las formas adecuadas puede suponer un ahorro de energía considerable. La composición en detalle y la distribución de los espacios que son propios de la Arquitectura bioclimática, es decir: aquella que utiliza como foco de energía pasiva los efectos de derivados de las condiciones climáticas, son un punto de partida indispensable cuya observancia cada vez se halla más extendida en la Arquitectura reciente de los países en vía de desarrollo y los países ricos de la franja cálida. Como es sabido, la durabilidad es un segundo aspecto a tener en cuenta en este enfoque, ya que la correcta utilización y protección de los materiales empleados permitirá ahorrar grandes costes al constructor y al usuario. La relación entre los costes de fabricación y la eficiencia de la arquitectura para cobijar a las personas puede ser alterada de diversas maneras; la utilización de la tierra, con su gran inercia térmica, ofrece unas posibilidades inmejorables para disminuir los costes de la edificación. En cuanto a la energía incorporada en los materiales de construcción, existe una definición aceptada: la energía incorporada de un material incluye toda la que se precisa en los distintos procesos necesarios para llevar el material a su lugar en el edificio, desde la extracción de las materias primas hasta su manufactura y erección. Incluye la energía asociada al transporte, y a la parte proporcional de la infraestructura necesaria para que éste sea posible, tanto como la parte proporcional de los equipos y la maquinaria necesarios para todos esos procesos. Otras ventajas apreciables desde el punto de vista del coste energético pueden ser consideradas desde el mirador de los excesos de la construcción industrializada. El interés de la construcción con tierra desde la premisa de la reducción de los impactos ambientales reside en la naturaleza polifacética del material y sus propiedades térmicas y mecánicas, unido al hecho de que su fabricación es totalmente viable sin un consumo de energía contaminante, debido a de que en todas las fases de fabricación del adobe o tapial tradicionales es posible utilizar fuentes renovables de energía, ya que nunca se requiere la presencia de grandes temperaturas (lo que constituye la diferencia sustancial con el ladrillo cerámico común). Pero aunque la energía incorporada en los materiales da una idea de su densidad energética, no permite todavía hacer comparaciones útiles al diseñador. En efecto: para cada función específica la cantidad de material es muy distinta según sea el elegido, en justa correspondencia con las muy diversas propiedades físicas de cada material. Para proceder a una elección sensata no sólo es necesario considerar el material, sino que también ha de considerarse la función que se supone que tiene que implementar. Los ensayos y los cálculos realizados durante el desarrollo de la investigación tuvieron en cuenta estos problemas y condicionantes y fueron útiles para plantear un conjunto de conclusiones claras apoyadas en datos numéricos.

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Actividades de investigación, difusión y publicaciones

Maldonado Ramos, Luis / Vela Cossío, Fernando Curso de Construcción con Tierra (I): Técnicas y Sistemas Tradicionales Madrid: Cuadernos del Instituto Juan de Herrera, núm. 51.01, Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid, 1999. 40 pág. ISBN 84-89977-82-8

Resumen Este cuaderno fue el primero de una serie dedicada por entero a los sistemas y técnicas de construcción con tierra, y se elaboró como texto de referencia para el Curso de Construcción con Tierra que, desde el año académico 1995-1996, se había desarrollado como uno de los grupos de prácticas de la asignatura de construcción de sexto curso en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de la Universidad Politécnica de Madrid, bajo la dirección del profesor Luis Maldonado. La mayor parte de los ejemplos que ilustran este libro proceden de las provincias de Madrid y Segovia.

Maldonado Ramos, Luis / Vela Cossío, Fernando Curso de Construcción con Tierra (II): Vocabulario Tradicional de Construcción con Tierra Madrid: Cuadernos del Instituto Juan de Herrera, núm. 54.01, Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid, 1999. 31 pág. ISBN 84-89977-87-9

Resumen Este segundo cuaderno del Curso de Construcción con Tierra: Vocabulario Tradicional de Construcción con Tierra, es la continuación natural del publicado sobre Técnicas y Sistemas Tradicionales de Construcción con Tierra en la Península Ibérica. La extensión del glosario reunido, en el que se incluyen reseñas procedentes del Diccionario de la Real Academia Española así como de diversos diccionarios y vocabularios especializados, tanto clásicos como modernos, obligó a separarlo de la primera entrega del Curso de Construcción con Tierra.

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Maldonado Ramos, Luis Arquitectura construida con tierra en la Comunidad de Madrid Madrid: Fundación Diego de Sagredo,1999. 169 pág. ISBN 84-930700-4-1

Resumen Los cambios que en los últimos años se están produciendo en el mundo rural por la aplicación de políticas de desarrollo sostenible obligan a considerar la arquitectura tradicional como uno de los elementos patrimoniales de mayor valor. Hablar de la Arquitectura construida con tierra en Madrid es hablar un poco de todos sus pueblos, pues la persistencia de este material se puede descubrir en casi todas sus comarcas.

VV.AA La Villa de Boceguillas 1565-1998 Segovia: Ayuntamiento de Boceguillas, 1999. 73 pág. ISBN 84-930470-0-7

Resumen Este libro recoge los textos preparados con ocasión del cuarto centenario de la muerte de Felipe II (1998) sobre la geografía, la historia, y el patrimonio histórico-artístico de Boceguillas, Aldeanueva del Campanario y Turrubuelo, así como sobre la situación del municipio, su gestión y sus proyectos de futuro.

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Actividades de investigación, difusión y publicaciones

Maldonado Ramos, Luis / Castilla Pascual, Francisco / Vela Cossío, Fernando La Técnica del Tapial en la Comunidad Autónoma de Madrid. Aplicación de nuevos materiales para la consolidación de muros de Tapia Informes de la Construcción, vol. 49, nº 452 (págs. 27-37) Madrid: CSIC, 1997 ISSN 1988-3234 Resumen La Comunidad Autónoma de Madrid, especialmente en su mitad meridional, conserva un amplio patrimonio de edificios construidos con tierra, con ejemplos de distintas técnicas (tapia, adobe o entramado). En este articulo se pretende dar una visión general sobre las particularidades de la técnica del tapial, predominante en nuestra región, y exponer los estudios realizados sobre el patrimonio existente así como los objetivos, metodología y resultado de la investigación desarrollada para analizar la aplicación de nuevos productos en la consolidación de muros de tapia, realizada conjuntamente por el Departamento de Construcción y Tecnología Arquitectónicas de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid y la ONGD Inter-Acción.

Maldonado Ramos, Luis / Vela Cossío, Fernando / Castilla Pascual, Francisco Lehmbauforschung in der Region Madrid Modern bauen mit Lehm (Lehmbau in Europa) (págs. 328-334) + CD Berlín: Overall Verlag Berlin, 1998. 372 pág. ISBN 3-925961-30-5

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Agradecimientos

Ayuntamiento de Boceguillas (Segovia) Colegio Oficial de Arquitectos de Castilla y León. Demarcación de Segovia Comunidad de Villa y Tierra de Sepúlveda (Segovia) Coordinadora para el Desarrollo Integral del Nordeste de Segovia Departamento de Construcción y Tecnología Arquitectónicas de la E.T.S. de Arquitectura de la U.P.M Diputación Provincial de Segovia Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid Fundación Diego de Sagredo Junta de Castilla y León Mancomunidad de municipios “Nuestra Señora de Hornuez” (Segovia) Unión Europea / Programa Leader Universidad Politécnica de Madrid

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Memoria de actividades 1996-2000  

CIAT Centro de Investigación de Arquitectura Tradicional Universidad Politécnica de Madrid Escuela Técnica Superior de Arquitectura Memoria...