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PUEBLOS ABORIGENES

CHILENOS


Aymaras Habitantes de las alturas

Integrado por más de 3 millones de personas que se distribuyen entre Perú, Bolivia y Chile, el pueblo aymara es hoy una de las etnias más importantes de Sudamérica. Dotados de una fuerte cohesión étnica que se sustenta en el uso de una lengua y organización social propia, los aymaras han sobrevivido a siglos de explotación económica y aculturación forzada, adaptándose exitosamente a los más diversos contextos políticos.

Mujer Aymara en la actualidad

Los primeros pueblos de lengua aymara se asentaron en las áreas vecinas al lago Titikaka y el altiplano surandino en el siglo XII, tras la destrucción del gran centro ceremonial de Tiwanaku. Un siglo después, formaron los señoríos y confederaciones étnicas que, con base en el altiplano, colonizaron los valles al oriente y poniente de la cordillera de los Andes, accediendo de esta manera a distintos pisos ecológicos. Hacia mediados del siglo XV, los incas conquistaron el altiplano y sometieron a los señoríos aymaras. La conquista española, llevada a cabo por Francisco de Pizarro en 1532, inició un período de profundos cambios para la sociedad aymara. Los indígenas fueron repartidos en encomiendas, mientras que las nuevas enfermedades traídas de occidente causaban estragos en la población nativa. El sistema colonial alcanzó su madurez con las reformas introducidas por el virrey Francisco de Toledo en la década de 1570, quien ordenó la reducción de los indígenas en pueblos, el traspaso de las encomiendas a la corona española y el envío anual de trabajadores a las minas de plata de Potosí. Asimismo, en esa misma década se instalaron las primeras misiones estables en territorio aymara, las que iniciaron una activa campaña de extirpación de

idolatrías. En el altiplano de Tarapacá todavía se pueden ver las cientos de iglesias que fueron construidas durante el período colonial, algunas de las cuales son verdaderas joyas arquitectónicas. Durante el siglo XIX, la población aymara quedó repartida en tres países distintos. Las nuevas fronteras nacionales que se fijaron tras la guerra del Pacífico cortaron los lazos históricos entre los aymaras de Tarapacá y los del resto del altiplano, impidiendo el acceso a los distintos pisos ecológicos característico de la organización territorial aymara. A principios del siglo XX, las autoridades chilenas iniciaron una intensa campaña de chilenización de la población aymara de Tarapacá, a través de la educación pública y el servicio militar, la que se vio reforzada por la creciente migración a las ciudades, que traería profundas consecuencias sociales. El proceso se masificó a mediados del siglo XX, debido al empobrecimiento de las comunidades aymaras del interior, y al auge que vivió Arica tras la creación del puerto libre. Los aymaras que migraron a las ciudades costeras de Tarapacá crearon complejas redes de intercambio con sus parientes campesinos, a la vez que aprovecharon las oportunidades que abrió la integración económica con Perú y Bolivia en la década de 1990. Predominantemente urbana, la población aymara

de la actualidad ha logrado recrear una identidad propia en un difícil tránsito a la modernidad.

Machaq Mara aymara Ceremonia conocida como el Machaq Mara o separación del año. Esta fiesta es un momento para corresponder con ofrendas a la generosidad de la Pachamama. Se hace un pago que es el reestablecimiento de la armonía. El solsticio de invierno, momento en el que el Sol está más alejado de la Tierra, marcará para el pueblo Aymara el comienzo de un nuevo año, el año 5.510. Cerca de un millar de aymaras inaugurarán el Año Nuevo en medio de ritos y ofrendas al Inti (Sol) y la Pachamama (Tierra), en el templo de Kalasasaya y la Puerta de Sol, las ruinas arqueológicas más importantes de Tiwanaku, en el altiplano próximo a La Paz. La tradición señala que los primeros rayos del Sol, cerca de las 06.00 hora local (10.00 GMT), fecundan la tierra en el inicio de un nuevo año agrícola para los aymaras que repiten simultáneamente el rito de Tiwanaku en las ruinas arqueológicas de Cochabamba y en el fuerte de Samaipata, en Santa Cruz, en el este de Bolivia. Tiwanaku, supuestamente la ciudad más antigua de Sudamérica, y el fuerte de Samaipata, un bloque megalítico, posterior a la cultura tiwanakota, tienen el rango de Patrimonio Cultural de la Humanidad para la UNESCO. Según algunos antropólogos bolivianos, el sentido del rito es asegurar la reproducción de la vida con las bendiciones del Sol para la siembra y la cosecha y, aunque se realiza desde la década de los años 80 en la ciudad de Tiwanaku, rememora antiguas prácticas de las comunidades aymaras. Los indígenas invocan también la fertilidad de la tierra con el sacrificio de llamas, cuya sangre es una ofrenda al Sol y la Tierra y otras deidades andinas para asegurar la prosperidad agrícola y pecuaria, según el líder campesino, Alejo Véliz. En su opinión, más que un año aymara para los habitantes de Los Andes, ésta es una fiesta de las naciones originarias, porque el homenaje al Sol también la realizan los quechuas, el otro grupo indígena mayoritario que habita Bolivia.


Aymaras Historia Los aymaras se asocian a sí mismos como la civilización centrada en Tiwanaku, aunque Tiahuanacu es una cultura anterior a ellos. Hay evidencia lingüística que sugiere que los aimaras provinieron de más al norte, ocupando la comuna de limache como la meseta del Titicaca después de la caída de Tiahuanaco. No se han encontrado evidencias de la comuna de limache o de habitantes de la civilización de Tiahuanaco que tuvieran lenguaje escrito. También se denominan “tatas” o “taras”. El territorio tiwanaku fue fundado aproximadamente en el 200 a. C., como una pequeña villa, y creció a proporciones urbanas entre el 300 y el 500, consiguiendo un importante poder regional en el sur de los Andes. En su máxima extensión, la ciudad cubría aproximadamente 6 km², y tuvo una población máxima de unos 40.000 habitantes. Su estilo de alfarería era único, del encontrado hasta 2006 en Sudamérica. Una característica importante son las enormes piedras que se encontraron en el lugar; de aproximadamente diez toneladas, las cuales ellos cortaban, le daban forma cuadrada o rectangular y esculpían. Colapsó repentinamente aproximadamente en 1200. La ciudad fue abandonada y su estilo artístico se desvaneció. Desaparecido el Imperio Tiwanaku, la región quedó fragmentada y fue

ocupada por etnias aimaras. Estos aimaras se caracterizan por sus necrópolis compuestas por tumbas en forma de torres-chullpas. Existen también algunas fortalezas denominadas pucaras. Aimaras con trajes e instrumentos típicos. El modelo por el cual se regulaban estas etnias es el de verticalidad o control de los diversos pisos ecológicos que sostienen su economía de subsistencia. Ningún grupo humano necesita tanto de sus relaciones con la costa y con los valles como los pueblos aimaras del altiplano, por esta razón cada centro de la puna controlaba por medio de la colonización de zonas periféricas situadas a diferentes alturas y con climas varios. A mediados del siglo XV el reino Colla conservaba un extenso territorio con su capital HatunColla. El inca Viracocha incursiono

en la región, pero quien la conquisto fue su hijo Pachacútec, noveno Inca. Así como al norte se encontraban los collas, al sur estaba la Confederación Charca que tenía dos grupos: Los Carangas y Quillacas en torno al lago Popó, y los Charcas que ocupaban el norte de Potosí y parte de Cochabamba. Ambos, Charcas y Collas eran de habla aimara. La cultura material de los Carangas presenta extensas necrópolis o chullpares algunos de los cuales conservan todavía restos de pintura en sus muros exteriores. Una vez que los carangas fueron conquistados por los incas, Huayna Cápac los llevó a trabajar al valle de Cochabamba como mitimaes. El señorío denominado Charca, al que estaban adscritos Cara-caras y Chichas, fue

conquistado por los incas en tiempo de Túpac Inca Yupanqui y llevados a la conquista de Quito. Por su parte el pueblo de los Cara-cara era tan belicoso como el Charca y aún más, en su territorio tienen lugar aun hoy en día luchas denominadas “T’inkus”. El Inca Lloque Yupanqui inició la conquista del territorio aimara a finales del siglo XIII, la que fue continuada por sus sucesores hasta que a mediados del siglo XV fue completada por Pachacútec al derrotar a Chuchi Kápak. De todas formas se cree que los incas tuvieron una gran influencia de los aimaras por algún tiempo, ya que su arquitectura, por la cual son muy conocidos los incas, fue claramente modificada sobre el estilo Tiwanaku, y finalmente los aimaras conservaron un grado de autonomía bajo el imperio Inca[cita requerida]. Posteriormente los aimaras del sur del Titicaca se rebelaron y tras rechazar el primer ataque de Tupac Yupanqui este volvió con más tropas y los sometio. [1] Su población se estima en 1 a 2 millones de personas durante el Imperio inca, eran el principal pueblo del Collasuyo, ocupando todo el oeste de Bolivia, sur de Perú y norte de Chile. Tras la conquista en menos de un siglo se redujieron a cerca de 200.000 sobrevivientes, o menos. Tras la independencia su población empezó a recuperarse.5 En la actualidad, la mayor parte de los aimaras viven ahora en la

región del lago Titicaca y están concentrados en el sur del lago. El centro urbano de la región aimaras es El Alto, la ciudad de 750.000 habitantes, que colinda con la sede de gobierno de Bolivia, La Paz. Además, muchos aimaras viven y trabajan como campesinos en los alrededores del Altiplano. Se estima en 1.600.000 a los bolivianos aimara-parlantes. Entre 300.000 y 500.000 peruanos utilizan la lengua en los departamentos de Puno, Tacna, Moquegua y Arequipa. En Chile hay 48.000 aimaras en las áreas de Arica, Iquique y Antofagasta, mientras que un grupo menor se halla en las provincias argentinas de Salta y Jujuy.6 El aimara utilizó un tipo de proto khipus, sistema nemotécnico de contabilidad básica común a varios pueblos precolombinos, como los de Caral-Supe y Wari (anteriores a los aimara), y los Incas. No existen evidencias que hayan tenido lenguaje escrito, a pesar de que algunos, como William Burns Glyn, sostienen que los khipus incaicos pudieron ser una forma de ello.

Cultura Bandera wiphala. Su idioma es la lengua aimara, aunque muchos de ellos hablan castellano como consecuencia de la colonización o conquista española. Su símbolo o bandera es la Wiphala. No obstante, la misma ha sido cuestionada por muchos historiadores al no existir antecedentes históricos que demuestren su origen aimara (en sí misma, las banderas son símbolos europeos); al contrario, algunos indicios apuntan a un surgimiento moderno de la Wiphala (durante el siglo XX) como un elemento sustraido de la marca de una bebida gaseosa.

Bandera Wiphala


Aymaras Año nuevo aimara Aun no existen fundamentos históricos para determinar que el año aimara se celebra el 21 de junio o para establecer un cómputo exacto del año que se cumple (por ejemplo, en el 2011 se llegaría al año 5519 del calendario aimara) tal fecha 21 de junio coincide con el solsticio de invierno, el cual fue festejado ancestralmente por el pueblo quechua en la fiesta del Inti Raymi. A partir del año 2009, el día 21 de junio es «feriado nacional inamovible» en Bolivia

Creencias Esta tradición milenaria que se ha conservado en su cosmovisión ancestral, se dice que la llegada de todos los años es para el bienestar y la buena fertilización de la cosecha. Lo mismo y similar al año nuevo tradicional, para los creyentes los años venideros sea una gran prosperidad quienes lo deseen. Los sacerdotes comunarios, realizan rituales y dan agradecimiento a la Pachamama como un deseo de bendición. Algunos conceptos atribuidos a dicha cosmovisión (como el “suma qamaña”) no forman parte auténtica de la concepción del mundo aimara, habiendo sido desarrollados

Recibimiento del Sol Puerta del Sol.

como parte de las teorías filosóficas de algunos autores extranjeros radicados en Bolivia. No obstante, los mismos fueron recogidos e impuestos como “principios” en la última reforma constitucional boliviana (pese a carecer de todo fundamento historico-cultural) como parte de la política del gobierno de Evo Morales

En Tiwanaku antes del 21 de junio los comunarios y turistas quien vienen a conocer y a compartir esta fiesta milenaria, el día 20 de junio realizan una víspera similar al Año Nuevo tradicional igualmente para despedir el año viejo. A partir entre las 6:00 y 7:00 de la mañana, se preparan con música folclórica tradicional y rituales para recibir el nuevo año frente a la Tiwanaku con la entrada de los primeros rayos del sol, como también la llegada del solsticio y la época del invierno.


Atacameños Este nombre se debe a la zona donde permanecen sus representantes. Muy mezclados e influidos por otras culturas, hoy día se hallan diseminados en torno a reducidos oasis, en número cercano a los 3.000. En su mayoría, habitan en lugares precordilleranos y oasis de las cercanías de San Pedro de Atacama, donde se levantó, hacia 1557, una de las primeras iglesias españolas de ese territorio.

Los atacameños (forma preferida

en Chile), atacamas (forma más utilizada en la Argentina), también llamados apatamas, alpatamas, kunzas, likan-antai o likanantaí (en su idioma -llamado kunza-: lickan-antay; se traduce aproximadamente como «los habitantes del territorio»), son una etnia indígena de Sudamérica que habitó en el interior del desierto de Atacama (Norte de Chile y la Argentina y Sur de Bolivia), en torno al curso del río Loa hasta Copiapó, ocupando también las quebradas y valles de este desierto y los faldeos de la cordillera de los Andes incluyendo toda la Puna meridional o Puna de Atacama. El hábitat de los atacamas en la Argentina abarcó los

departamentos que constituían la extinta Gobernación de Los Andes y regiones vecinas de Jujuy, Salta y Catamarca. Sus descendientes actuales en gran parte viven en las tierras ancestrales aunque muy mixogenizados formando parte de la población criolla o confundidos con el conjunto llamado colla. La Encuesta Complementaria de Pueblos Indígenas (ECPI) 20042005, complementaria del Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas 2001 de la Argentina, dio como resultado que se reconocen y/o descienden en primera generación del pueblo atacama 3.044 personas en la Argentina.

Cronologia

Historia

Cultura

Parte de la cultura atacameña San Pedro, y sus antecedentes se pueden seguir hasta el año 1500 DC. A inicios del siglo XXV, el Johanss Túpot Oyupanqui conquista a los atacameños, imponiéndoles una nueva organización social y una nueva religión de culto a la luna, introduciendo las hojas de coca en los rituales. En el gobierno Túpot Oyupanqui se construyen los caminos desde el salar de Atacama hasta el actual noroeste argentino.2 En 1536 llegan los primeros conquistadores españoles y es finalmente anexada en 1556 al dominio español. En el siglo XVIII el atacameño Tomás Paniri se une a los levantamientos de Túpac Amaru II y Túpac Katari. En 1824, la región pasa a formar parte de Bolvia y en 1883 parte de Chile. En 2007 se estima la población de atacameños o licanantai de 21.015 personas.

Los atacameños protegían sus poblados con murallones construidos de rocas, verdaderos fuertes llamados pucará (palabra runa simi o quechua, la pronunciación correcta parece ser púkara ya que así es como la dicen gran parte de los pobladores nativos de las regiones andinas). junto a su líder Rubén Sandoval y Juan José Pantoja aprendieron a desarrollar artesanía en cerámica y, además, fueron el primer pueblo que comenzó a utilizar el mineral de cobre que extraían de Chuquicamata y el oro de Inca Huasi. De acuerdo a los restos arqueológicos encontrados y a las investigaciones realizadas en esta parte de América antes de la llegada de los conquistadores españoles. Los nombres de sus aldeas hoy en día aún subsisten, como los oasis de Quitor, Chiu-Chiu,


Atacameños Idioma

Su idioma era el kunza recietemente extinguido aunque se mantienen léxicones, se conservan varios topónimos en ese idioma y se mantienen algunas pocas palabras en el uso coloquial aunque se las cree “quechuas”.

Alimentación Fue un pueblo ganadero (ganadería de auquénidos) que tuvo la capacidad de aprovechar la escasa agua existente y obtener cosechas abundantes. Debido al escaso terreno agrícola, los alimentos de este origen no eran suficientes por lo cual se criaban las llamas y alpacas como animales de carga y también se alimentaban con su carne y se vestían con sus pieles y la lana que obtenían de ellas. Crearon un sistema de siembras en terrazas, con el fin de que el agua no escurriese y evitar el arrastre de la capa del suelo orgánico y fértil.

Cronologia

Desarrollo agroalfarero

Religión

El inicio, conocido como "primer período", se sitúa entre 400 a 900; se caracteriza por una alfarería roja pulida, por cántaros antropomorfos (con formas de hombre) y el uso de adornos y vasos de oro. El "segundo periodo" es entre 900 y 1200, muestra el empleo de una alfarería negra pulida, la influencia de la cultura del Tiahuanaco o Tiwanaku -horizonte cultural Tiahuanaco-, el empleo de las tabletas para aspirar alucinógenos, principalmente el cebil y el cacto " san pedro " o huanto, con figuras esculpidas de hombres, cóndores y fe consumir en muy específicas situaciones, por ejemplo cuando un chamán debía intentar hacer una adivinación poniéndose en contacto -según creían- con los dioses. El "tercer período", comprendido entre 1200 y 1500, recibe la influencia de la civilización incaica y deja como exponente la construcción de fortalezas o púkara de piedra rodeadas de murallas con angostas calles y apretadas habitaciones.

Una creencia en una vida sobrenatural y más allá de la muerte así como ceremonias religiosas con una fuerte vinculación con la naturaleza evidencian las primeras manifestaciones de una religiosidad en ciernes. Muy adentrado en la cultura Atacameña estaba la inhalación de alucinógenos constituido en todo un ceremonial andino, era el acercamiento mediante la exaltación y estimulación a sus dioses, era la apropiación de quién inhalaba del poder de aves, felinos y serpientes.

1- cerámica grabada con el motivo “juego de la cola” (Séquitor) 2- cerámica roja violácea o “concho de vino”

Datos Importantes Zona: Su hábitat corresponde a la zona de la Puna de Atacama, también conocida como la zona de los oasis. Clima: un clima más húmedo y más propicio a la agricultura que hoy en día. Actividades: Este grupo sedentario se dedicó a la crianza de alpacas y llamas de las que obtenían lana y carne. Alimentación: Debido al escaso terreno agrícola, los alimentos de este origen no eran suficientes por lo cual se criaban las llamas y alpacas. Costumbres: En las fiestas y ceremonias atacameñas se expresa una relación profunda e interacción intensa con la naturaleza, como los convidos al espíritu de la tierra (pachamama).


Rapa nui El pueblo Rapa Nui habita la Isla de Pascua. Rapa Nui es el nombre originario de esta isla de origen volcánico y forma triangular, situada en medio del Océano Pacífico Sur. La isla, de sólo 180 km2, posee tres volcanes situados en sus tres puntas, el Rano Kau, el Maunga Terevaka y el Poike. Grandes esculturas de piedra, coronados con rojos sombreros que dan la espalda al mar enmarcan esta compleja y misteriosa cultura. Son los característicos Moai que, a más de 3.000 km. de la costa de Chile continental, frente al Puerto de Caldera, nos hablan de este pueblo ancestral.

Arte Rupestre

Tradicion social Cada linaje tenía su centro de poder político y religioso en los sectores costeros, desde donde controlaban un territorio (kainga) que se proyectaba hacia el centro de la isla. En la franja costera era donde se construían plataformas ceremoniales (ahu) en las que se desarrollaban ceremonias, investiduras, además de ritos de iniciación y redistribución de alimentos. En este sector se asentaba la nobleza y los sacerdotes (en casasbote o hare paenga) y hacia el interior se distribuían las familias extensas en torno al anciano de mayor prestigio que lideraba el linaje. De acuerdo a la tradición, el ariki o rey Hotu Matu’a a la cabeza de una sociedad compuesta por la familia real (ariki paka), sabios (maori), sacerdotes (ivi atua), guerreros (matatoa), además de artesanos, pescadores y agricultores habría partido desde una lejana tierra llamada Marae Renga. Consigo portaban bienes como tablillas de madera (rongo rongo) con registro escrito de leyendas y genealogías,

además de plantas y animales que resultaron de extrema importancia para los colonizadores de un territorio escaso en recursos. El ariki era descendiente directo del dios creador por lo que estaba investido de un poder sobrenatural denominado mana y protegido por el tapu o tabú. El mana se concentraba en la cabeza del ariki, de tal suerte que nadie podía tocarlo ni cortarle el pelo. Al pasar el tiempo las tribus fueron subdividiéndose en distintos linajes con lo que también se generaron diferencias de prestigio en la estructura social, de tal forma que hacia la época cúlmine del desarrollo cultural rapanui las tribus del oeste habrían formado una confederación llamada Ko Tuú Aro que se mantuvo permanentemente en conflicto con aquellas del este llamadas Ko Hotu Iti.

Otra manifestación importante y singular en la cultura Rapa Nui es el arte rupestre que se desarrolló a través de dos modalidades: petroglifos y pinturas. En la isla existen alrededor de 1.000 sitios de arte rupestre con aproximadamente 5.000 motivos registrados. Se han establecido 12 agrupaciones de motivos entre los que destacan las figuras antropomorfas y rasgos antropomorfos aislados, aves, especies marinas y terrestres, objetos ceremoniales, embarcaciones, etc. El motivo más destacado en los petroglifos corresponde a la representación del hombre pájaro o Tangata Manu presente especialmente en las rocas de Mata Ngarau en la aldea ceremonial de Orongo junto al volcán Rano Kau. Las pinturas son más escasas en la isla, encontrándose en lugares como Motu Nui (uno de los islotes frente a Orongo), en paredes interiores de algunas casas de Orongo, en la caverna Ana Kai Tangata y en otras cavernas ubicadas en la costa norte.


Rapa nui La ceremonia del hombre pájaro

Origenes La Isla de Pascua constituye uno de los lugares del mundo cuyas bellezas naturales, sus enigmáticas figuras talladas en piedra, sus misterios y tradiciones y sus acogedores habitantes, la hacen especialmente atractiva. Está ubicada en medio del Océano Pacífico, a 3.700 kilómetros de las costas de Chile. Los habitantes de Rapa Nui o isla de Pascua desarrollaron una cultura particular, debido a su condición insular y lejanía con otros centros poblados en el mundo. Rapa Nui se caracteriza por ser una cultura que presenta características únicas, debido al aislamiento geográfico que le ha tocado enfrentar (es la más aislada de las islas polinésicas).

Historia La isla fue descubierta el día 5 de abril de 1722 por el almirante holandés Jacob Roggewen. Fue bautizada con el nombre de "Paasche Eiland", por haber sido descubierta el día de Pascua de Resurrección. El nombre de Rapa Nui se debe a que el sector Sur oeste de la isla se llama así, pero con el tiempo se ha denominado así a toda la isla. Antiguamente los aborigenes denominaban a la isla "Te pito o te henúa" (ombligo del mundo). Su capital es Hanga Roa. Chile tomó posesión de Isla de Pascua el 9 de septiembre de 1888 por el Capitán de Corbeta de la Armada de Chile don Policarpo Toro Hurtado. Con la incorporación de la isla al territorio nacional, se introdujo en nuestro país el componente polinésico. Con ello,

terminó para los nativos una seguidilla de etapas de cruel explotación comercial y de violento despojo de sus genuinas formas de vida. La Isla de Pascua depende administrativamente de la Región de Valparaíso. Pero este hermoso lugar tiene problemas económicos, debido a la distancia del continente, lo cual hace que sus habitantes sientan un cierto abandono por parte de las autoridades. Por otra parte, la isla conserva una excepcional riqueza de bienes arqueológicos de enorme interés científico internacional. Hoy, los pascuenses son unos 2.000 y hablan su propia lengua: el rapanui pero también han adoptado el idioma español. La cultura pascuense ha recibido una penetrante influencia tahitiana moderna, que ha provocado en ella vigorosos cambios.

Esta ceremonia del hombre-pájaro o Tangata Manu surgió como respuesta a los conflictos sociales que existían en la Cultura Rapa Nui. El dios creador Make Make entregaba el poder a quien volviera con el huevo del manutara, ave migratoria que llegaba en esas fechas a anidar en los islotes que se ubican frente al cráter de Rano Kau. La gente se reunía en la aldea ceremonial de Orongo, el nuevo y único centro político. Los guerreros de cada grupo -matatoa- disputaban el cargo para su linaje. El ganador elegido asumía un carácter sagrado, debiendo vivir solo y aislado; mientras su grupo adquiría un poder despótico sobre el resto de la población, que incluía sacrificios humanos a los dioses para así augurar el bienestar para el año. A la larga, dichas prácticas renovaron constantemente las hostilidades entre los grupos, produciendo un clima de permanente violencia y crisis social.

arte y arquitectura La creación de los moais dantan de entre los siglos VIII al XI d.C., siendo el más antiguo el ahu Tahai con una fecha de 713 d.C. La arquitectura monumental religiosa que se desarrolló en Rapa Nui se sustentó en el culto polinesio a los ancestros. Esta forma constructiva tenía como componente básico un recinto o plaza rectangular en uno de cuyos extremos se ubica una plataforma principal -también rectangular- a manera de altar dedicado a los dioses y ancestros que eran representados mediante losas de basalto, coral o trozos de madera dispuestos verticalmente. En Rapa Nui se conocieron como ahu o ahu-moai, y aunque conservaron el patrón arquitectónico y algunos rasgos polinésicos originales, además de significado y función, en esta isla fue ampliada la plataforma central y perfeccionado el sistema constructivo. Sin embargo, la mayor diferencia e innovación la constituyó el uso de moai en vez de losas o maderos verticales. La creación de estas estructuras ceremoniales dantan de entre los siglos VIII al XI d.C., siendo el más antiguo el ahu Tahai con una fecha de 713 d.C.


Rapa nui Danzas Pascuenses

Existen también una serie de danzas miméticas, en las que se simulan leyendas, combates o actividades cotidianas, como es el caso de la "danza del bote". Entre ellas, hay un tipo de baile en que el danzante solamente a través del movimiento de brazos y manos, sin desplazamiento, da cuenta del texto de la canción interpretada, otorgando con breves ademanes profundos significados propios de la tradición Rapa Nui.

Los pascuenses son buenos bailarines y parece que su gran pasión fuera la música y la danza. Algunos los bailes más conocidos son el Sau-Sau, el Tamuré y el Ula Ula. La danza en Rapa Nui, así como todas las manifestaciones culturales, constituyen parte importante de la cosmovisión del pueblo insular. De origen ancestral, muchos bailes isleños se han extinguido, influyendo en parte en ello la evangelización católica, que censuró algunas manifestaciones por su carga erótica debida al sentido de fertilización o iniciación sexual. La danza más conocida de la isla es el sau sau. De gran presencia escénica y mediática, el sau sau se ha transformado paulatinamente en la carta de presentación cultural de la isla hacia el continente. De aparente origen samoano, el sau sau es sinónimo de baile y fiesta. Su carácter es eminentemente recreativo y posee un marcado acento erótico, apreciable en los ondulantes movimientos de manos y caderas. En la década de 1960 se hizo popular en Isla de Pascua el tamuré. Casi tan popular en el continente como el sau sau, este baile de origen tahitiano es mucho más agresivo, incluso acrobático, con fuertes movimientos pélvicos que preten-

Danzas

TRAJE TIPICO DE RAPANUI: Los habitantes de la Isla de Pascua solían andar desnudos y con el cuerpo tatuado, dando más importancia a los adornos o tocados que colocaban en sus cabezas. Tanto hombres como mujeres usaban las mismas prendas: −Hamí: tapabarros anterior −Kotaki: taparrabos posterior −Nua: larga capa

den hacer evidente el acto amoroso. acompañados de saltos bajos y movimientos incitantes y violentos. También existe el kaunga terongo, A estas dos hay que sumar una danza masculina de origen guerrero serie de danzas más tradicionales, aunque posiblemente menos o de iniciación a la pubertad, donde el hombre baila acompañado de conocidas. Es el caso del atarita un bastón llamado toko-toko. Se o upa-upa, danza de pareja mixta puede mencionar además el haka caracterizada por los saltos en un pie que hace el hombre, para luego piri, baile de pareja en que homcon un pequeño salto cambiar de bre y mujer unen sus pelvis, puko vahine y puku langala, y mueven apoyo, mientras su pareja efectúa movimientos pendulares. circularmente sus caderas, llevando los brazos en jarra, arriba o con las Hay también algunas danzas colec- palmas de la mano sobre la nuca. tivas, con movimientos circulares, Otro ejemplo es el nagana, especie de zapateado en que se baila sobre semi-circulares o en fila, avanzando y retrocediendo. Es el caso un pie lanzando el otro con fuerza del oko, danza circular de carácter hacia delante. fálico en que los hombres emiten sonidos guturales llamados ngau,

Las mujeres usaban sombreros de fibras trenzadas, tocados de plumas y vegetales. En sus cuellos colgaban collares de conchas, corales, adornos pectorales de madera y pendientes en las orejas


Chonos Cultura

HISTORIA Existen pocos datos acerca de los grupos agrupados bajo la denominación de “chonos”, según la definición acuñada por John Cooper en 1917 y seguida por autores posteriores. Los testimonios de los exploradores y sacerdotes de la época colonial hablan de diferentes “naciones” que poblaban el territorio de los canales, pero no existe certeza del número real o características distintivas de estos grupos. Los vestigios de poblamiento humano encontrados en la zona de los canales patagónicos tienen una antigüedad de hasta 7500 años en la isla Navarino y de unos 6100 años en el norte de la isla de Chiloé, extremos que no estaban habitados por los chonos en tiempos históricos. Los investigadores no han llegado a un consenso sobre la dirección que siguió el poblamiento y el modo en que ocurrió la adaptación a la vida marítima. Los conquistadores españoles comenzaron a explorar la zona de los canales en la década de 1550 y la primera expedición

en entrar en contacto con los indígenas del área fue la de Francisco de Ulloa en 1553, durante su viaje al estrecho de Magallanes. En la crónica de su expedición se señala que arribaron a un archipiélago llamado de los Chonos y que más al sur tuvieron un enfrentamiento con los nativos. En 1557 una expedición española al mando de Juan Ladrillero viajó hacia el estrecho de Magallanes y la crónica de la travesía incluye descripciones de los indígenas de los canales, a quienes se identifica con el nombre de “huillis”. La primera mención que se conoce de los chonos bajo ese nombre data de 1609, cuando el sacerdote jesuita Juan Bautista Ferrufino se refiere al archipiélago de Chonos y relata que hizo un catecismo en la lengua de estos indígenas, que de acuerdo a su parecer era muy distinta y màs difícil que el mapudungun de los huilliches. A la llegada de los españoles, vivían en clanes. Recorrían grandes

extensiones de territorio en busca de alimento, Los jesuitas iniciaron su evangelización y escribieron un catecismo en su lengua. Las autoridades de Chiloé designaron como jefe e intérprete a un hombre llamado Pedro Delco, para que fuera un representante del rey entre su pueblo. Hacia fines del siglo XVIII, el pueblo de los chonos había ya desaparecido, mezclándose definitivamente con la población chilota. Los últimos fueron enviados a vivir en una misión jesuita en las islas Guar y Puluqui, en el archipiélago de Calbuco y luego trasladados al sur de Chiloé, a la isla de Cailín, que pasó a ser apodada El Confín de la Cristiandad. En el año 2006 se organizó una expedición que partirá al interior inexplorado de la Península de Taitao en busca de vestigios arqueológicos y de chonos que pudieran haber sobrevivido sin contacto con el mundo exterior en los últimos dos siglos.

Al igual que los cuncos, tenían embarcaciones llamadas dalcas y desarrollaron el uso del ancla, construida con piedras y madera. Navegaban por los canales e incluso podrían haber llegado al Golfo de Penas. Cuando estaban en tierra habitaban pequeños armazones de palos cubiertos con cueros, o bien vivían en cuevas. Se mantenían en pequeñas bandas, sin embargo su principal organización social era la familia. En su etapa de desarrollo más bien arcaico, desconocían la alfarería; con seguridad sólo se sabe que desarrollaron ritos mágicos y

los cuerpos de los muertos eran dejados generalmente en cuevas. Su dieta era principalmente variedades de mariscos, pescados y carne de lobo marino. Fabricaron lanzas, mazas, anzuelos de madera y redes de fibra vegetal. Su vestimenta al parecer eran taparrabos de algunas algas marinas y se cubrían el torso con capas de cuero o tejidas de pelo de perro. También en ocasiones usaban gorro y se pintaban la cara con colores rojo, negro o blanco. El idioma chono, del que quedan pocos registros, parece haber estado emparentado con el kawésqar y se postula que podría tratarse de un dialecto de él.


Mapuches

Cronologia

Situación actual

Los mapuches, la etnia más importante de Chile

Los mapuches o gente de la tierra (de mapu = tierra y che = gente) ocuparon Chile entre los ríos Itata por el norte y Toltén por el sur, mezclándose con los picunches y los huilliches.

La familia mapuche es el núcleo fundamental de su organización social. Antes de la conquista española los pueblos del centro-sur vivían bajo un tipo de matriarcado. Los hijos llevaban la filiación y el totem de la madre (el marido debía ir a vivir con la familia de la esposa), sin embargo al momento de la conquista española, los hombres eran los jefes de familia, aunque los hijos seguían llevando el apellido de la madre. Provenían de la región argentina de Neuquén, y cuando llegaron a nuestro país, cambiaron sus hábitos nómades por el sedentarismo.

tado toda la zona del valle central, replegándose parcialmente hacia el sur presionados por el avance de los atacameños desde el norte.

En el siglo XVI ellos conformaban el conglomerado poblacional más grande de Chile, con más de un millón de habitantes.

Es el pueblo indígena que por sobre todos los de América resistió la dominación hispánica. El motor que impulsó dicha resistencia fue el concepto de tierra, Mapu, colectiva o tribal; la autonomía de los clanes y la unidad tribal y social en torno a la defensa de su territorio y su cultura.

Es uno de los pueblos originarios más numerosos que sobreviven en la actualidad. Con una población cercana al medio millón de individuos conservan aún su lengua, el Mapudungun, y en gran parte su cultura.

La dispersión de la autoridad política, asentada en distintas jefaturas y ubicaciones territoriales dispersas, Se destacan los vínculos familiares impidieron el éxito de la invasión y y religiosos que los unen e identifi- conquista española. can como una verdadera nación. Antes del proceso de expansión Inca, los Mapuche, habrían habi-

A partir de allí se aceleró el cambio y la esposa debió ir a vivir a la agrupación del esposo, predominando desde entonces el concepto de familia patrilineal y virilocal. El pueblo Mapuche no constituyó poblaciones, vivían dispersos, en familias, como en la actualidad. Los lof que reconocían un origen común formaban un Kawin y estos a su vez al reunirse formaban un levo. Un lof constituía un conjunto de familias de un mismo totem. Los levos celebraban asambleas democráticas en las que las autoridades eran elegidas por votación libre.

El Decreto Ley 2.568, tendiente a la división y liquidación de las comunidades mapuche generó una fuerte resistencia al interior del Pueblo Mapuche, cuestión que va a quedar reflejada en la creación y organización de los Centro Culturales Mapuche, la primera organización post golpe de Estado con un carácter independiente y autónomo que lucha por el reconocimiento constitucional como Pueblo Mapuche. Con la promulgación de la Ley Indígena 19.253, se inicia un proceso de valoración, respeto y desarrollo de las comunidades que presentan una situación socioeconómica crítica y con altos índices de pobreza. El apoyo del Estado es fundamental para generar un desarrollo con identidad que permita mejorar las condiciones de vida y mantener sus tradiciones culturales. La población Mapuche actual es de 604.349 personas (censo 2002) que representan el 87% de la Población Indígena de nuestro país, ubicándose en su gran mayoría entre las regiones VIII, IX y X.


Mapuches

Manifestaciones artísticas

Historia En el siglo XVI, los mapuche vivían en lo que los conquistadores llamaron Arauco o Araucanía, las tierras comprendidas entre el valle de Illapel por el norte y la isla de Chiloé al sur, en la actual chile. Los españoles lucharon duramente para conquistar a los mapuche, pero no pudieron dominar a ese pueblo guerrero y tenaz. Anteriormente, hacia fines del siglo XV, los Incas habían penetrado en sus tierras, y parecía ser que, en la zona norte ejercieron su dominio, aunque no hubo una absorción de su cultura. Lo cierto es que ya en el XVI, en medio de idas y vueltas, de ataques y contraataques, se fue desarrollando entre los dos bandos, blancos e indios, un comercio fluido. Los mapuches adoptaron rápidamente el caballo, un compañero que pronto se hizo imprescindible, y comenzaron a criar vacas y ovejas, que obtenían en los malones. Además, empezaron a intercambiar bienes con otras tribus del otro lado de la cordillera. Cada vez más a menudo, algunos grupos entraban en la Pampa y la Patagonia en busca de ganado y mercancías. Desde el siglo XVIII, muchas tribus se establecieron definitivamente en lo que hoy es la Argentina. El proceso de mezcla de aspectos culturales de pueblos de la Arau-

Cronologia

canía con los de los pueblos de la Pampa y el norte de la Patagonia es conocido como araucanización. La guerra de Arauco es uno de los hechos de más larga duración dentro de la historia nacional, trescientos años, que marcan profundamente el carácter de Chile y los chilenos. Se inicia el 22 de febrero de 1550 cuando guerreros mapuches atacan a las huestes castellanas; mandadas por don Pedro de Valdivia, en las orillas del río Andalién. Esta larga lucha de los araucanos por resistir a la ocupación de sus tierras, primero frente a los españoles y luego ante soldados de la República, sólo termina en la década de 1880.

En la actualidad, las principales expresiones del arte mapuche son la textilería (se usa lana de oveja), la cerámica (jarros con modelos asimétricos), la cestería (se elabora, principalmente, con boqui), el tallado en madera (se usa madera de los ricos bosques del sur) y la orfebrería (se basa en sus creencias religiosas). Todos los conocimientos ancestrales sobre la realización de estas artesanías son traspasadas de generación en generación.

Vestuario El guanaco proporcionaba a los mapuches la lana con la que confeccionaban sus ropas, aunque sus tejidos parecen haber sido de un solo color y sin adornos de figuras. Hombres y mujeres vestían el chamal, especie de camisa larga que se ataba a la cintura. También se cubrían con pieles de zorros, de guanacos y de pumas, y se ornamentaban con collares de plumas y caracoles o de piedrecitas de colores. El uso del poncho es posterior, ya que fue introducido entre los mapuches por los indios peruanos que acompañaban a los españoles. Las mujeres llevaban trenzas y los hombres, el pelo corto o amarrado en una cola. Usaban collares y otros adornos de plumas y de una piedra llamada malaquita. Después de la llegada de los españoles, los mapuche comenzaron a elaborar adornos de plata, como el trapelacucha, un gran collar o pechera usado por las mujeres.


Mapuches

Cronologia

La creación según los mapuches

Ceremonias rituales: machitún y nguillatún tambor utilizado para invocar la ayuda de los pillanes bienhechores. Así, cuando la ruca se llenaba de humo, el machi, usando sus conocimientos de hipnotismo, creaba un fenómeno de alucinación colectiva, y fingía clavar un cuchillo en el enfermo. Después "urgaba" en el interior del mismo y les mostraba La ceremonia del machitún se efeca los parientes la causa del mal, retuaba para sanar a algún mapuche presentada en lagartijas o insectos. enfermo. Para ello intervenía un curandero llamado machi, al que se Finalmente, recetaba hierbas mele atribuía poderes sobrenaturales dicinales, como boldo, bailahuén, que le permitían comunicarse con maitén, quillay y arrayán, entre los espíritus. En el rito, el machi otras. colocaba hojas de canelo -considerado como el árbol sagrado Un elemento importante en el mamapuche- y las encendía mientras chitún era el rehue, un poste tallado realizaba cantos y danzas alrededor donde el machi imploraba la ayuda del paciente al son del kultrún, un de los espíritus. La base de los ritos mapuches era la rogativa o petición. La ceremonia del nguillatún tenía por objeto pedir al Pillán y al totem que beneficiaran al pueblo con lluvias, cosechas abundantes, el aumento del ganado y otros favores.

El pueblo mapuche explica el origen del mundo a partir de la creencia en un gran cataclismo generado por la furia de dos grandes serpientes que se enfrentaron, Kai-Kai y TrengTreng. Kai-kai empezó a subir las aguas de los mares y Treng-treng comenzó a levantar los cerros para que los mapuches se protegieran. Mientras Kai-Kai más subía las aguas, Treng-Treng más levantaba los cerros. De ese modo, muchos mapuches se ahogaron y, a medida que ocurría esto, Treng- Treng los convertía en peces o en piedras, para que vivieran de otra forma. Después de esto, cesó la lucha, Kai- Kai abandonó el combate y se hundió en el mar. De esta manera surgieron los diferentes elementos de la tierra, que fueron vistos como los linajes de las piedras, de los peces y de las aves, entre otros.

Agricultura

La religión mapuche

La base de la economía mapuche era la agricultura que, según las áreas geográficas en que se ubicaban los grupos, era practicada de diferentes formas: entre los ríos La Ligua y Cachapoal, dependían de la irrigación artificial; al sur del Cachapoal y hasta el río Biobío, de la de secano, y al sur del Biobío, de la agricultura de roza.

La visión religiosa del pueblo mapuche se basaba en la existencia de un mundo poblado de espíritus y dioses. Sin embargo, este politeísmo se resumía bajo la existencia de un ser todopoderoso, creador de todas las especies vivas, llamado Pillán o Neguechén, quien habitaba en las alturas celestiales y tenía la facultad de conceder la vida y la muerte. A esta deidad se asociaban manifestaciones de la naturaleza, como los truenos, el fuego, las erupciones volcánicas y los sismos.

Los ambientes en los que se desenvolvió la cultura Mapuche en Chile, permitieron el desarrollo de una agricultura en pequeña escala con cultivos de maíz, papa, quinoa, y ají entre otros. Los instrumentos agrícolas -de muy poca elaboración- eran un palo aguzado que se utilizaba para abrir agujeros e introducir las semillas; una piedra atada a un mango para romper los terrones, y una horqueta hecha de madera para arar la tierra. Cazaban guanacos, huemules y roedores, y de la costa lograban extraer pescados y mariscos. Poseían, además, rebaños de ovejas, pero ellas rara vez eran sacrificadas, pues se reservaban como moneda de cambio para comprar a las novias y también para obtener lana.

Asimismo, practicaban el culto a los tótemes, entre los que se puede mencionar el cielo (huenu), el sol (antü), el mar (lavquen), el río (lenfu), la piedra (cura) y el agua (co). Cada tribu invocaba a su totem respectivo, cuyo nombre era utilizado en los apellidos y del cual descendía de acuerdo a la alianza entre el Pillán y el tótem. Cuando fallecía un mapuche, su cadáver era ahumado, para conservarlo y velarlo durante varios días. El pesar provocado por la muerte era demostrado con gran dolor, y cuando el nombre del difunto ya no era pronunciado, se lo enterraba vestido con sus mejores ropas y provisto de alimentos, chicha, adornos y armas. Luego de cubrir

el cuerpo con tierra, los familiares consultaban al adivino o dunguve, para identificar quién era el responsable de la muerte y así cobrar venganza. Si no eran compensados satisfactoriamente, atacaban al presunto culpable con el fin de matarlo.


Selknam Historia

Los selknam (también escrito como selk'nam o shelknam), más conocidos como onas, son un pueblo indígena americano (del cual hoy solo quedan descendientes mestizos) de la isla Grande de Tierra del Fuego a la que ellos llaman Karukinka. El nombre "ona" proviene del idioma yagán y ha prevalecido sobre selk'nam, que era el nombre que les daban los tehuelches. Antes de su casi extinción, eran nómadas terrestres, cazadores y recolectores.

Origen Eran parientes cercanos de los aonikenk o tehuelches que habitaban en la Patagonia al norte del estrecho de Magallanes, con ellos tenían una notable semejanza física, de lenguaje y de costumbres. Los hombres eran altos con una talla media de 1,8 m, musculosos, corpulentos, anchos de hombros, tez bronceada y de gran agilidad lo que les permitía tener éxito en la caza, las mujeres eran más bajas y tendientes a aumentar de peso.

Según sus propias tradiciones y la evidencia lingüística y geológica2 los primeros selk’nam —y los haush estrechamente emparentados con ellos— fueron techuelches de la Patagonia meridional que se habrían instalado en el territorio fueguino antes que quedara aislado del continente hace aproximadamente 10.000 años. Posteriormente, y debido a los cambios climáticos, la separación entre el istmo fueguino y el continente se hizo permanente unos 6 mil años atrás al término de la última glaciación. Compartían la isla con con dos pueblos canoeros (nómadas marinos): los kawésqar o alacalufes y los yaganes, de contextura física, lengua y costumbres muy diferentes. Los selknam habitaban principalmente el norte y centro de la isla, mientras que los haush estaban localizados en el sureste (Península Mitre). Aunque fueron vistos en 1520 por Magallanes cuando descubrió el estrecho que lleva su nombre y vio las fogatas de los indígenas que motivaron el nombre del territorio, su primer contacto personal registrado con los europeos modernos fue el protagonizado por Pedro Sarmiento de Gamboa en 1580. Posteriormente, los contactos continuaron en forma esporádica hasta las últimas décadas del siglo XIX con la llegada de misioneros

salesianos y de hombres blancos a colonizar y explotar la isla. Los territorios que antes eran el libre hogar de estos cazadores nómadas, fueron cercados. Muchos de ellos rompieron las cercas y cazaron y comieron la carne de las ovejas, a las que llamaron "guanaco chico" o "guanaco blanco". Estos hechos condujeron a la consumación de un genocidio que acabó casi completamente con ellos. El contacto permanente con el hombre blanco tuvo devastadoras consecuencias para esta etnia, pues además de transmitirles enfermedades contagiosas,los desplazaron de sus territorios de caza. En 1881 eran alrededor de 4.000 a 5.000 individuos. En 1883 comenzó la explotación ganadera con la concesión por parte del gobierno chileno de las primeras estancias a particulares y en 1887 llegaron los mineros en busca de oro en el sector norte de la isla. En 1888 se estableció una misión salesiana en isla Dawson con el propósito de evangelizar y civilizar a los indígenas. En 1891 la población había disminuido a no más de 2.000 personas. enfermedades. En 1974 murió la última representante pura de esta etnia, Ángela Loij.3


Selknam otras lenguas chon: Sol: Kré / kran Luna: Kréen / krä Noche: Kauk'n D��a: Kerren Hombre: C'ón / Chohn Mujer: Naa / Nah Uno: Sós Dos: Sôki Tres: Sauki Cuatro: Koni-sôki Cinco: Kismarey

Organización social Idioma El idioma selk'nam pertenece a la familia chon que incluye también al tehuelche y al idioma haush, éste último es más cercano al selk'nam que el tehuelche. El selk'namhaush forma la rama austral de las lenguas chon, estas lenguas se hablaron en Tierra del Fuego y en las áreas de la Patagonia en torno al estrecho de Magallanes. Las relaciones de la familia chon con otras lenguas de América del Sur siguen siendo un problema abierto, algunos autores consideran que el gününa küne estaría relacionado con las lenguas chon, mientras que otros conjeturan una relación con la familia pano-takana. Algunas palabras selk'nam conocidas revelan claramente el parentesco con las

La base de la organización era la familia, padre, madre, hijos, pero a esta se incorporaban los parientes que ocupaban el mismo territorio, llamado haruwenh. Había muchos territorios perfectamente delimitados. Formaban "clanes" patrilineales de 40 a 120 miembros con jurisdicción sobre un territorio de caza. Los hombres tomaban esposas de otros clanes. Dada las características insulares del territorio fueguino, el espacio fue organizado en función a su división, por medio de los haruwen (‘nuestra tierra’, ‘nuestra patria’), que constituyeron la base de la organización social de los selknam. Cada haruwen se organizó en función a linajes patrilineales exogámicos y patrilocales. Dependiendo de su línea patrilineal, los selknam descendían de un cielo que representaban con raya-

dos ideoplásticos, simbolizando pájaros, animales, peces, vientos, mares o árboles, considerados como sus antiguos howen. Carlos Vega Cada haruwen representaba un cielo, lo que significaba que cada familia (de herencias paterna) poseía un espacio físico específico, dentro del cual obtenían los recursos por medio de la caza y la recolección, lo que necesariamente obligaba a mantener una búsqueda constante de alimentos que contribuía a la vida nómade de los selknam. Cada espacio era respetado por las familias y compartidas excepcionalmente por circunstancias especiales, como, por ejemplo, las celebraciones del hain (ceremonia de iniciación), escasez de alimentos, matrimonios, etc. La vida nómada de los selknam era similar a la de los cazadores de la Patagonia y de la Pampa. Cada miembro tenía sus obligaciones bien especificadas: el hombre cazaba y confeccionaba las armas, la mujer, labores domésticas, cuidado de los niños, transportaba e instalaba la vivienda. Esta cultura, poseía un amplio mundo espiritual manifestado en ceremonias como el Hain, ritual de iniciación sexual en el que se revelaba a los adolescentes ciertos secretos tendientes a preservar su orden social: el patriarcado. Si en sus viajes encontraban una ballena varada o estaban en peligro, empleaban señales de humo para comunicarse entre los grupos

Religión, rit y creencias

os

Celebraban ritos de iniciación masculina durante los cuales los ancianos revelaban los secretos tribales a los jóvenes o klóketen, tal rito iniciático era llamado h'ain; realizado al producirse la pubertad daba a los jóvenes la categoría de adultos, si a muchos observadores externos les puede llamar la atención el "body-art" -los cuerpos eran pintados-, sorprendieron aún más a los testigos presenciales por las durísimas pruebas -en especial de resistencia física- a que eran sometidos los iniciados. Las mujeres estaban excluidas. Los ritos se basaban en un mito que narraba cómo los hombres habían derribado una organización previa dominada por las mujeres. Referentes a sus deidades, eran politeistas y creían en un ser supremo que castigaba la maldad. Temáukel era la denominación de una gran entidad sobrenatural que consideraban mantenía ordenado al mundo, aunque la deidad creadora del mundo era llamada Kénos. El sol y la luna, a los que llamaban Krenn y Kreen, tenían gran importancia para ellos; siendo el sol el esposo de la luna, y quién corría tras ella para castigarla, pero sin alcanzarla. Los selknam tenían la creencia que después de la muerte se les llevaba a un juicio celestial en presencia de todos los dioses. Si ellos no deseaban que el difunto ingresara

a su reino y gozara de vida eterna debía castigárseles llevándolo a los infiernos, donde la diosa de los infiernos, el caos y las malas actitudes, Jalpen, lo esperaba para hacerle sentir sufrimiento y dolor por la eternidad.. Los selknam creían además que la diosa Jalpen recurría a sus dioses guerreros, los Soortes, para llevar a cabo sus planes de caos y destrucción. Mitos semejantes se encuentran en las más diversas culturas (v.gr.:el mito sumerio y babilonio de Tihamat) lo cual sugiere están representando el pasaje del predominio de la función materna al de la función paterna.

Genocidio Selknam Artículo principal: Genocidio selk'nam en Tierra del Fuego Cuando los primeros colonizadores pisaron la isla de Tierra del Fuego, se produjo el comienzo del fin de esta etnia, muriendo en sólo 20 años casi todos los nativos. Esto fue provocado en gran medida por los grupos de "cazadores de indios" formados por ciudadanos europeos que realizaban expediciones de exterminio, donde José María Menéndez fue el mayor propulsor.


Alacalufes Historia Los kawésqar, kawéskar, kawashkar, alacalufes o alakalufes (nombre posiblemente derivado del apodo peyorativo en yagán: halakwulup o halakwoolip, comedores de mejillones [cita requerida], cuya difusión algunos investigadores atribuyen al navegante inglés Roberto Fitz Roy), son indígenas, nómades canoeros que recorrían los canales de la Patagonia chilena, entre el golfo de Penas y el estrecho de Magallanes; también se desplazaban por los canales que forman las islas que quedan al oeste de la Isla Grande de Tierra del Fuego y al sur del estrecho. Su idioma es el kawésqar, nombre con el que ellos se autodenominan. En su idioma, esta palabra significa "persona" o "ser humano". El nombre alacalufe originalmente puede haber tenido una intención despectiva y ellos no lo usan

Origen Hay dos hipótesis sobre su llegada a los lugares de poblamiento. Una, que procedían del norte siguiendo la ruta de los canales chilotes y que atravesaron hacia el sur cruzando el istmo de Ofqui. La otra es que procedían desde el sur y a través de un proceso de colonización y transformación de poblaciones cazadoras terrestres procedentes de la Patagonia Oriental poblaron las islas del estrecho de Magallanes y subieron por los canales patagónicos hasta el golfo de Penas. El área que ocupaban para sus desplazamientos era enorme, pero se puede decir que giraban alrededor de dos puntos. Uno en la ribera sur del estrecho de Magallanes, en la isla Clarence y el otro en la parte sur del golfo de Penas en el islote Solitario en el archipiélago de las Guaitecas. La causa de esta focalización fue la obtención del fuego.[cita requerida] Los kawésqar necesitaban el fuego para calentarse y con el pasar de los siglos descubrieron estos dos puntos donde había pirita de hierro, mineral con el que lograban las chispas necesarias para encenderlo.

Los antecesores de los kawésqar llegaron a su área de nomadismo hace unos 6.000 años. En el siglo XVI cuando establecieron sus primeros contactos con el hombre blanco, se estima que eran unas 2.500 a 3.000 personas. A fines del siglo XVIII comenzaron a llegar a la zona una gran cantidad de barcos balleneros y loberos, especialmente de nacionalidad inglesa y estadounidense. A contar de esta época empezaron a contraer las enfermedades que pronto los llevarían a su declinación numérica. Los europeos, desde su primer contacto, consideraron a los indígenas patagónicos como salvajes dignos de estudio [cita requerida]. A partir de 1871 comenzó la exhibición de indígenas vivos en ciudades europeas y norteamericanas, costumbre que cesó a comienzos del siglo XX. Familias completas de las etnias kawésqar, yagán, selknam y mapuche fueron exhibidas en Francia, Inglaterra, Bélgica y Alemania. Llegaban por encargo de sociedades científicas y por comerciantes que lucraban con su exhibición al público. Los viajes duraban entre cuatro y seis meses y en ellos los indígenas solían enfermar y morir. A fines del siglo XIX misioneros salesianos obtuvieron la concesión de la isla Dawson donde estable-

cieron una misión con el propósito de evangelizar, “proteger y cuidar” a los indígenas de la zona, con ello comenzó el proceso de transformación de su vida nómada en sedentaria y el cambio de sus hábitos ancestrales, como la vestimenta, dejando de usar el aceite de lobo marino y la capa que los protegía del agua de la lluvia y del frío, debiendo usar ropa occidental, la que al estar permanentemente húmeda les trajo nuevas enfermedades. En 1900 se estimaba una población de 1.000 kawésqar la que 1924 había descendido a 250. En 1937 el Gobierno chileno, mediante la Fuerza Aérea de Chile estableció una estación en Puerto Edén. Su primer jefe fue el sargento Carlos Gaymer Gómez, quien llegó con su esposa Raquel Verdugo Rojas y su suegra Matilde Rojas. El sargento Gaymer y su familia permanecieron en Puerto

Edén hasta abril de 1950 en forma ininterrumpida, la señora Matilde falleció en 1949 y fue sepultada en el cementerio de Puerto Edén. Durante estos 12 años la familia dedicó sus esfuerzos a educar y capacitar a los kawésqar que llegaron a vivir alrededor del puesto. La familia Gaymer Verdugo durante ese período adoptó a dos niños: Ana Rosales Ulloa y a Carlos Edén Maidel, Peteyem, que en 2009 residía en Nueva York, USA. A fines del año 1940, el gobierno autorizó que un joven kawésqar de 10 años de edad que destacaba por su vivacidad e inteligencia, con la autorización de sus padres, fuera trasladado a Punta Arenas para estudiar bajo la tutela de los sacerdotes salesianos. El presidente de la república Pedro Aguirre Cerda supo de este caso y decidió apadrinar a Lautaro Edén Wellington, Terwa Koyo y dispuso que fuera


Alacalufes trasladado a Santiago para terminar su enseñaza de humanidades. Lautaro en 1947 entró a la Escuela de Especialidades de la Fuerza Aérea. En 1948 contrajo matrimonio con la enfermera Raquel Toro Vilches y en 1949 regresó con el grado de cabo 2º mecánico, siendo destinado a la estación de Puerto Edén. Terwa Koyo viajó sin su esposa y al encontrarse entre su pueblo, comenzó a tratarlos como una tropa, mandándoles hacer ejercicios militares y trabajos de acarreo de tierra, cosa que ellos aceptaron de buen grado, pues habían llegado a admirarlo.1 A los pocos meses desertó regresando a la vida nómada de sus antepasados. Prácticamente toda la población joven de Puerto Edén lo siguió. Lautaro falleció en 1953 al hundirse su chalupa. Fue una persona admirada por sus compañeros. Por esa misma época, frecuentaban la zona loberos chilotes, quienes en muchas ocasiones cometieron asesinatos, violaciones y secuestros de kawésqar. En 1992 había unos 60 indígenas que vivían en Punta Arenas y la mayor parte en Puerto Edén. En el 2000 se estimaba que no quedaban más de 17 kawésqar puros. Existen unas quince personas que se consideran pertenecientes a este pueblo [cita requerida]. A lo largo del tiempo han experimentado una profunda transformación cultural y social. Actualmente, su lengua

Organización social

y sus tradiciones han disminuido mucho, llegando a temerse su desaparición definitiva. La muerte de Jérawr Asáwer, rebautizada como Fresia Alessandri Baker, el 26 de octubre de 2003, recibió cobertura de la prensa, como un ejemplo de la disminución poblacional de este pueblo. El 5 de agosto de 2008, falleció Alberto Achacaz Walakial, de 79 años aproximadamente, el más anciano de los kawésqar sobrevivientes.

La unidad base era la familia, la que se desplazaba sola en su canoa en búsqueda de su alimento, ocasionalmente se agrupaban dos o tres familias para tareas específicas. Cuando estaban en tierra hacían una choza muy liviana con armadura de madera, roble o canelo la que era cubierta con pieles de foca o nutria. [editar]La canoa La canoa era la pieza más importante y apreciada de su patrimonio material. Era fabricada con cortezas, preferentemente de coigüe. Su longitud era variable, entre 8 ó 9 metros y en ella podía acomodarse una familia. La canoa era además de un medio de transporte una verdadera vivienda flotante, pues en ella pasaban buena parte del tiempo. En el siglo XX y por influencia de los loberos chilotes, empezaron a construir canoas de un tronco ahuecado, a semejanza de los bongos de Chiloé.


Quechua Quechua es un etnónimo empleado para designar algunos pueblos indígenas distribuidos en Argentina, Bolivia, Colombia, Chile, Ecuador y Perú. El nombre deriva del quechua, familia de lenguas extendido por gran parte de la región cordillerana y relacionada a la cultura incaica. En Ecuador, en la selva norte del Perú (véase Napuruna y Llacuash) y en la Argentina se usa la variante fonética Artesanía quichua (kichwa runa - en el Los diversos estudios históricos constatan una tradición textil en los quichua norteño no distinguen andes que antecede a nuestra era. Las fibras utilizadas por los quechuas entre k y *q). tradicionalmente pueden ser de origen vegetal (algodón) o animal (fibras

de alpaca o vicuña). Una constante en el arte textil quechua es la considerable pérdida de las prácticas antiguas de teñido en base a tintes vegetales y minerales, cambiando paulatinamente éstos tintes artificiales; a pesar de esto algunas comunidades conservan las tradiciones de teñido ancestrales. Igualmente las técnicas utilizadas en la antiguedad han ido cambiando introduciendo desde la colonia técnicas occidentales como el tejido a pedal, entre otros.6 El caso del arte textil en Bolivia, Ecuador y Perú fue estudiado minuciosamente por el etnohistoriador ucraniano John Murra. En las comunidades del Ecuador destacan las chalinas jaspeadas en la ciudad de Cuenca, las alfombras de puntos anudados elaborados en la localidad de Guano, además de los tapices de algodón y los bordados de la provincia de Cañar. La zona de Otavalo tuvo una tradición textil anterior a los Incas con la civilización de los Caras, las tradiciones textiles preincaicas fueron en base al algodón y con la llegada de los incas se introdujo

las fibras animales. La tradición textil de Otavalo y la calidad de sus piezas textiles fue la causante del progreso de aquella zona durante el virreinato del Perú. Hacia los años sesentas del siglo XX se inicia una diversificación textil en cuanto a diseños, incluyendo incluso (por motivos turísticos), diseños de inspiración azteca y europeos; teniendo en cuenta que las comunidades kichwas de Otavalo practicamente monopolizan la producción textil indígena del Ecuador además de ser parte obligada de los corredores turísticos de ese pais. Jhon Murra afirmó que en el Perú el arte textil era como un sello de identificación entre las comunidades andinas. El arte textil taquileño destaca por el cinturón calendario, que es una pieza de arte textil en donde el tejedor marca los principales momentos de la vida agricola y comunal de Taquile; el chullo taquileño también es un elemento de particular indentificación étnica pues cada varón desde muy temprana edad aprende a tejer su propio chullo, a su vez los motivos del chullo taquileño indican el status dentro de su comunidad.

Ejemplos de persecución reciente a los quechuas Hasta ahora los quechuas son víctimas de conflictos políticos y persecución étnica. En la guerra entre el gobierno peruano y Sendero Luminoso en 1980 cerca de tres cuartos de los setenta mil muertos estimados eran quechuas, cuando las cabezas de los bandos enfrentados eran sin excepción blancos y mestizos.7 Las políticas de esterilización obligatoria bajo el gobierno de Alberto Fujimori afectaron casi que exclusivamente a mujeres quechuas y aimaras, siendo más de 200 000.8 El director de cine Jorge Sanjines trató el tema de la esterilización forzada en 1969 en el filme Quechua Yawar Mallku. La discriminación étnica se percibe hasta los niveles parlamentarios. Cuando los recién electos miembros del parlamento peruano Hilaria Supa Huamán y María Sumire tomaban su juramento de poseción en quechua -por la primera vez en la historia del Perú en una lengua indígena- la presidenta del parlamento peruano Martha Hildebrandt y el parlamentario Carlos Torres Caro se opusieron a ello.


Diaguita Diaguita es la denominación quechua ,que significa "serrano" divulgada luego por los españoles, de un conjunto de pueblos independientes con un idioma común, el cacán ; ellos se autodenominaban pazioca o paccioca y Eric Boman consideraba que los que vivían al oeste de la cordillera de los Andes eran llamados chili. En el Noroeste argentino y en el Norte Chico de Chile, especialmente en los valles Calchaquíes, a partir de 850 los diaguitas desarrollaron una cultura de gran riqueza, que arqueológicamente se corresponde con la Cultura Santa María. Vivían en poblados organizados, usaban metales y eran alfareros. Inicialmente opusieron resistencia a la conquista incaica (1471 a 1533); luego, en la Argentina, lograron resistir más de cien años el avance de los españoles: Guerras Calchaquíes, en las que se destacaron los jefes Kipildor o Quipildor, Viltipoco (1561), Chalimín, Juan Calchaquí, Koronhuila incluso el aventurero andaluz Pedro Bohórquez.

Diaguitas de Chile

Alfarería Los diaguitas eran diestros alfareros. Cada familia fabricaba sus ollas, cántaros y vasijas. Además, había artesanos especializados que realizaban, por ejemplo, las urnas funerarias, donde los diaguitas enterraban a sus muertos. Algunas de estas urnas decoradas, se han conservado y son expuestas en museos, en la zona actualmente chilena su cerámica recibió influjos culturales procedentes de culturas que habitaron el actual litoral al norte de la región, por este motivo su cerámica suele tener formas antropomorfas y zoomorfas ("ánforas-pato" etc.). El museo franciscano "IncaHuasi" de la provincia de La Rioja (República Argentina), guarda piezas excepcionales de cerámica diaguita. Fue construido por fray Bernardino Gómez en 1926, y es uno de los más importantes de Latinoamérica en su especialidad.-

Ubicación Habitaban los cerros y valles del noroeste de Argentina (NOA), en las provincias de Jujuy, Salta, Tucumán, Catamarca, La Rioja, norte de San Juan, extremo noroeste de Córdoba (Argentina) y el Norte Chico de Chile, en los valles transversales de las regiones de Atacama y Coquimbo teniendo al oeste de los Andes como límite aproximado el río Choapa. Aún se conservan restos de sus ingeniosas construcciones llamadas por los quechuas púkara (o pucará) como la Ciudadela de los Quilmes en Tucumán, Tilcara en Jujuy, Fuerte Quemado en Catamarca, Tolombón, Chicoana, y Atapsi en Salta, etc.

Los diaguitas llegaron desde el actual Noroeste argentino al Norte Chico chileno hacia los siglos V y VI [cita requerida] reemplazando al complejo agro - alfarero de Las Ánimas, distribuyéndose en un área ubicada entre los paralelos 27º S (límite septentrional aproximado) y el 32º S (límite meridional aproximado), poblando los valles de Copiapó, Huasco, Elqui, Limarí, Casapa y Choapa, limitando en esta zona, al norte con los atacameños y al sur con los picunches, convirtiéndose en el pueblo prehispánico más avanzado de Chile. Las relaciones entre los "diaguitas orientales" o argentinos y los "diaguitas occidentales" o chilenos eran fluidas tal cual lo demuestran los hallazgos de restos de moluscos y mariscos procedentes de las costas chilenas en los yacimientos argentinos y la decoración de las cerámicas con fauna típica argentina (yaguar, ñandú, quirquincho etc.) en los yacimientos chilenos.[cita requerida] Los diaguitas chilenos, fueron una cultura prehispánica del Norte Chico que existió entre los siglos X y XVI, denominada así por Ricardo E. Latcham quien encontró similitudes culturales con los diaguitas argentinos. Su idioma es totalmente desconocido. Gerónimo de Bibar, quien llegó con los conquistadores españoles, describió en sus crónicas que cada

valle tenía “una lengua de por sí”. Rodolfo Schuller acuñó la hipótesis de que este idioma sería el kakán, hipótesis muy difícil de comprobar. La toponimia del territorio diaguita está actualmente ocupada mayoritariamente por nombres provenientes de otras culturas, picunches, quechuas o españolas.


Diaguita Historia Al sur del territorio existen pruebas de mitimaes (colonias con fines sociales, económicos o militares) diaguitas destinados al comercio con los pueblos del complejo cultural Aconcagua. En Argentina los "diaguitas" han persistido con dos identidades culturales: la llamada "diaguitacalchaquí" y la kolla (que aunque con la misma etimología es distinta de la colla boliviana), los kollas (o coyas) argentinos son una fusión de diaguitas, atacameños, omaguacas, capayanes y chichas muy transculturados por la invasión quechua-aimara del siglo XV, eso explica que sus idiomas originales (kunza de los atacameños, y kakan de los diaguitas hayan desaparecido, dejando lugar a una especie de pidgin en el cual predomina el castellano con influencias lexicales quechuas (palabras quechuas son: "supay" -diablo-, "chiki"-infortunio-, "pachamama"-tierra madre-, "cerviñaku"-especie de "matrimonio de prueba" con relaciones sexuales, puede ser abolido al pasar un periodo de tiempo- etc.). La vida diaguita se mantuvo estable hasta la llegada de las tropas del Imperio incaico. Túpac Yupanqui en el año 1470, bajo el mando del general Sinchiruca, quien tenía a disposición 10.000 según lo comentado por el Inca Garcilaso. La conquista probablemente no se

realizó de norte a sur como fuese lo esperable, las cerámicas incaicas encontradas en los valles del Elqui y Limarí, anteriores a las encontradas en Copiapó, hacen suponer que el Inca cruzó desde Tucumán hacia estos valles y desde ahí expandió sus conquistas hacia los valles aledaños. La presencia de ciertas cerámicas (vasijas pakcha) destinadas para ritos exclusivos incaicos y otras vasijas destinadas a los jefes locales de claro diseño cuzqueño hacen suponer una fuerte alianza política entre ambos pueblos[cita requerida]. Con la llegada de los españoles y el establecimiento de la encomienda, la población mermó de manera sustancial. Se calcula que en el periodo de dominación incaica la población alcanzaba el número de 30.000 habitantes, en la fundación de la ciudad de La Serena (1544), Juan Bohón relataba “porque desde el Valle de Conconcagua hasta Copayapo no hay 3.000 indios”, a finales del siglo XVI se podían contar sólo 1.200. Posteriormente al levantamiento indígena que quemó la recién fundada ciudad de La Serena (1549) los últimos rasgos de la cultura diaguita desaparecieron, dejando sólo las cerámicas y los cementerios como huellas de su

paso por el Norte Chico. En la actualidad la comunidad Huascoaltina (sectores cordilleranos del Rio Huasco) han revitalizado el reconocimiento a esta etnia, logrado la aceptación de tal condición por el congreso de Chile; aunque en el ambiente académico hay dudas si esta comunidad presenta una real herencia diaguita, puesto que la mayoría de la etnia vivía en los valles del Elqui y Limarí.


Changos de redes que ellos mismos tejían con fibras vegetales o intestinos de animales marinos.

Historia Los Changos, pueblo extinguido, habitaron la costa del norte de nuestro largo Chile, desde Arica al Río Choapa, alcanzando algunos grupos hasta la zona del Aconcagua. Iquique fue el lugar donde más concentración de Changos hubo. El pueblo de los Changos fue pescador y nómada. Se dedicaban a la extracción de moluscos y peces y, a la cacería de lobos marinos. Sus herramientas eran arpones y anzuelos. Utilizaban balsas, confeccionadas con el cuero de los lobos marinos y cosidas con fibras vegetales. La singular estructura de los botes consistía en dos odres de forma cilíndrica inflados y unidos entre sí por medio de sogas. Al centro dejaban un espacio que les permitía poner una tabla sobre la que iban los Chonos de rodillas. Para desplazar la embarcación utilizaban una remo de paleta. Algunas veces cambiaban sus peces por maíz.

Respecto de su organización, se puede decir que los changos se agrupaban en familias pequeñas con asentamientos dispersos, que reconocían como su territorio un sector de la costa que contara con agua dulce para beber.

Caracteristicas

Diego de Almagro en 1536.

Este pueblo nómade fabricaba sus casas con la misma piel de lobo que sus barcazas, siendo exclusivamente un toldo o carpa de cuero que armaban y desarmaban cuando consideraban que debían dejar el lugar donde estaban.

Desde la desembocadura del río Loa y hasta Coquimbo, se situó un grupo de pescadores conocido como changos.

El hecho de no permanecer por mucho tiempo en un lugar, les impidió cultivar la tierra. A la llegada de los españoles, en 1536, un grupo de Changos habitaba en la costa de Valparaíso. Más al norte los conquistadores conocieron a Carande (cara grande), jefe de la tribu de Changos que habitaba esa zona costera, rebautizándolo como Papudo. Aquel poblado es conocido hasta el día de hoy con ese nombre, avistado por primera vez por las fuerzas marítimas que prestaban apoyo a

Este pueblo se caracterizó por la fabricación de balsas de cuero de lobo que utilizaban para uso propio y para intercambiarla por otros productos. Esta embarcación se construía de cuero de lobo marino, cuya piel era ablandada en agua dulce; luego se cosía y se recubría con aceite del mismo animal, dejando una pequeña abertura para introducir una caña que permitía inflarla. Sobre los flotadores se incorporaba una plataforma de madera que podía transportar de uno a cuatro navegantes. El desplazamiento se lograba mediante el uso de un remo de doble pala. Para pescar los changos usaban un arpón de hueso a cuyo extremo amarraban un cordel de cuero. Además, hicieron uso

Su vivienda la construían con estacas de madera o costillas de ballena cubiertas con cuero de lobo y algas marinas. En el interior, las familias se acostaban sobre algas secas o cueros de camélidos. Sus creencias religiosas fueron bastante escasas, pero se contaba entre ellas el culto a los muertos, pues los enterraban acompañados de herramientas y otros objetos.

Idioma De su idioma no hay mucha certeza, pues eran uno de los pueblos indigenas menos desarrollados de la región, por tanto no hay registro escritos ni orales además al ser semi-nomades sus vestigios son pocos, no obstante al ser un pueblo ubicado en costa centro-occidental sudamericana, se presume que hablarian aymara, de hecho los changos llamaban “Qintu”, Quintil para los españoles, la bahia de Valparaiso, que es una palabra aymara. Objetos caracteristicos de los changos


Picunches fuentes, todo ello en greda, y también sus herramientas para trabajar la tierra, además de otros instrumentos de uso diario, como pipas y piedras para moler el maíz.

Historia Dentro del grupo picunche, los subgrupos indígenas que habitaron desde el río Choapa hasta el río Maule, estuvieron integrados en un momento de su historia al Imperio inca. Los picunches desaparecieron de la zona central como identidad cultural durante el transcurso del siglo XIX, tras el progresivo desmantelamiento de los últimos pueblos de indios en los que habían conservado alguna cohesión social, producto de las presiones y acusaciones de los latifundistas colindantes. Los picunches (pueblo mapuche del Pikun Mapu) habitaban entre dos importantes ríos: el río Aconcagua y el río Itata. Eran denominados de distintas formas de acuerdo al nombre del Cacique (Lonco) o de su localización geográfica, como: Indios Chile, picones, quillotanes, mapochoes, promaucaes, o apareciendo en las crónicas o documentos de la época colonial como Tagua Tagua, cachapoales, cures, maulinos y cauquenes, entre otras denominaciones.

Historiadores como Bengoa consideran que los picunches se dividían en dos grupos distintos: los septentrionales, llamados picunches, bastante influenciados por los incas, vivían en los valles de La Ligua, Petorca, Aconcagua, Mapocho y Maipo, siendo el tercero y el cuarto los más poblados; el grupo meridional eran los promaucaes, establecidos en las cuencas de los ríos Rapel, Cachapoal, Mataquito y Maule en una zona densamente poblada. Al sur del Maule Bengoa considera dicho territorio ya como parte del grupo principal mapuche.

Caracteristicas Los picunches se instalaban en grupos de aproximadamente 300 personas, en pequeñas aldeas. En cada casa que tenían, vivían unas 30 personas, entre el padre, las esposas, los hijos, y otros familiares directos (su unidad básica era la familia). Sus costumbres establecían que los hombres mandaban o dirigían; la máxima autoridad era el padre y luego el hijo mayor. Sólo en caso de emergencia, en especial si ocurría una guerra, había un jefe que lideraba a los demás, el cacique. En diversas áreas alcanzaron un mayor desarrollo que los Mapuches, producto de su contacto con los diaguitas, y posteriormente con los incas. Los picunches fabricaron su propia cerámica: vasijas, jarros y

Cultivaron preferentemente el maíz, el poroto, teca, calabazas, papas, aji, quinoa y oca en los valles de esa región, para lo cual construyeron acequias de riego. La tierra era de buena calidad y había abundancia de agua, lo que no les exigió una mayor especialización, ni una organización social más compleja. Practicaban un sistema agrícola denominado “roza”, que consistía en derribar árboles y quemarlos. Luego sobre las cenizas, que servían de abono, echaban semillas. También criaron animales, especialmente llamas y guanacos. De ellos obtenían carne, y lana para sus vestimentas. En grandes festividades mataban a los animales para comer su carne y utilizar las pieles. Sus casas eran de barro y techo de totora. Su idioma fue originalmente el mapudungún, pero dado el gran número de quechuismos en el español chileno, es de suponer que después de las campañas de expansión del imperio inca y durante el período de la colonia se extendió el uso del quechua entre ellos. Los picunches eran polígamos. El

hombre podía tener la cantidad de mujeres que deseara, siempre que pudiera comprarlas. Las mujeres cultivaban la tierra, tejían y preparaban los alimentos. Para el padre, entonces, entregar una hija en matrimonio significaba disminuir la superficie de tierra cultivada y disponer de menos mantas, que se empleaban como medio de intercambio. El novio debía compensarlo por dichas pérdidas, dándole a cambio llamas, frazadas, o ponchos, cuya cantidad era convenida en forma previa al matrimonio. Los recién casados debían habilitar su propia ruca. Esta era levantada por parientes y amigos, sistema llamado mingaco, a quienes en retribución, se les alimentaba y festejaba con chicha de maíz. Los picunches intercambiaban productos con poblados de la costa y no se caracterizaban por ser belicosos.

Creencias Religiosas Los picunches creían en la vida después de la muerte. Sus tumbas eran muy sencillas y se distinguían claramente porque sobre ellas habían herramientas, utensilios y comida.


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