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UNIVERSIDAD MARIANO GALVEZ DE GUATEMALA FACULTAD DE CIENCIAS JURIDICAS Y SOCIALES LICENCIATURA EN CIENCIAS JUR IDICAS Y SOCIALES

CURSO: ECONOMIA

Grupo: 5

NOMBRE DEL TEMA: EL VALOR DE UN BIEN DESDE EL PUNTO DE VISTA OBJETIVO DESDE EL PUNTO DE VISTA SUBJETIVO

ALUMNOS

CARNET

CHRISTIAN TOMÁS CHINOL TOL

5011-14- 10402

MARVIN RACANCOJ SUCUM

5011-14- 7690

PEDRO JEREMIAS GOMEZ CORDOVA

5011-14-345

SANTA CRUZ DEL QUICHE, 07 DE MARZO DE 2013


Concepto de valor. Lo primero que debemos decir sobre el valor es que es mucho más difícil de comprender que los conceptos que formaban parte de la primera figura de la mercancía. Para entender de qué estamos hablando, comenzaremos por un concepto de valor genérico, que no se aplique específicamente a ninguna sociedad en particular sino a todas, este es el concepto praxeológico de valor. Cuando hablamos de un concepto praxeológico, hablamos de algo tan general que no se aplica sólo al comportamiento humano sino también al de los demás animales: cómo obtener el máximo producto con el mínimo esfuerzo posible. En cualquier sociedad (sea o no mercantil), el hombre busca satisfacer sus necesidades con el menor esfuerzo posible. Es decir, que debe producir bienes con el objeto de satisfacer sus necesidades de consumo. Vemos que se destaca el carácter racional y maximizador de los individuos y su necesidad de producir, es decir de trabajar.

El Valor de un Bien Aquella cualidad que poseen los Bienes que los hace deseables, por su capacidad para satisfacer las necesidades humanas. En otras palabras, los Bienes tienen Valor en la medida que proporcionan Utilidad o satisfacción a su poseedor. No obstante, se debe distinguir entre valor de uso y valor de cambio. El valor de uso de un Bien está determinado por sus características específicas que permiten extinguir una Necesidad. Para que una Mercancía tenga valor de cambio, debe tener valor de uso y además ser susceptible de Intercambio con otras mercancías. Así, el valor de cambio expresa la cantidad de un bien que puede intercambiarse por una cantidad dada de otro Bien. Cuando este otro Bien es el Dinero, el valor de cambio es el precio. En las economías modernas el valor de cambio de todas las mercancías se expresa en términos de Dinero, por lo que la teoría del Valor se refiere al estudio de los Precios La teoría del valor-trabajo considera que el valor de un bien o servicio depende directamente de la cantidad de trabajo que lleva incorporado. Propia de la escuela clásica de la economía política y la escuela marxista, también es denominada como teoría substantiva del valor. Propone que el valor es el monto necesario para la producción social de un bien económicos relativos, pasando a denominarse Teoría

de los Precios.


Algunos economistas como CarlMenger, también perteneciente escuela austríaca, mantuvieron que el valor de los factores no es la contribución individual de cada uno de ellos en el producto final; sino que su valor es el valor del último que contribuyó al producto final (la utilidad marginal antes de alcanzar el punto óptimo de Pareto). En otro contexto entenderemos “valor” como la estimación o apreciación que se confiere a un bien, un servicio, o las experiencias que cualquiera de estos pueda generar. Tal estimación es, siempre, intersubjetiva: acordada entre las personas que se relacionan alrededor del producto o servicio en cuestión. Cuando analizamos la actividad económica en torno a factores de “valor” encontramos varias dimensiones de conceptos que, aplicados a la “economía clásica” (la visión del comportamiento humano en torno a la oferta, la demanda y el precio, por resumir), encontramos que se abre un extenso abanico de zonas de intervención para los negocios. Espacios de mejora que no están necesariamente vinculados a la moneda y que, sin embargo, repercuten muy directamente sobre el precio de los productos/servicios.

Teoría del valor objetivo y subjetivo La teoría marxista del valor contempla tres aspectos: una interpretación de la explotación, una ley de formación de los precios y una concepción sobre el funcionamiento y la crisis del capitalismo. Al integrar estos componentes, la teoría ofrece una explicación de cómo se reproduce el sistema económico-social vigente y cuáles son los desequilibrios intrínsecos que dificultan su perdurabilidad. Debido a esta significación la teoría fue tradicionalmente muy cuestionada por las concepciones ortodoxas y heterodoxas, que propusieron caracterizaciones alternativas del valor para explicar las relaciones entre el salario y el beneficio, el origen y comportamiento de los precios y la dinámica general de la acumulación. Las cuatro principales objeciones a la teoría marxista fueron planteadas por las corrientes austríacas y carrusiana de la ortodoxia y por los autores neo keynesianos y neoricadianos de la heterodoxia. Dentro del marxismo predomina un generalizado reconocimiento de la importancia del valor. Pero se ha polemizado intensamente en la defunción de las conexiones lógicas y empíricas existentes entre los valores y los precios y en la caracterización de la relevancia política del valor. Revisar los ejes de la teoría y


debatir sus críticas y su defensa permite comprender por qué esta concepción comienza a recobrar actualidad y puede llegar a inspirar una renovación del pensamiento económico.

Teoría del valor subjetiva

A diferencia de la corriente objetiva, el valor de un bien depende no del trabajo objetivado en él sino de la utilidad que brinda, con lo que el valor de uso cobra preeminencia sobre el valor de cambio; éste último es una expresión cuantitativa del cambio de valores de uso, a través de las respectivas utilidades marginales de los bienes intercambiados. De aquí se deduce que el valor de uso es la utilidad, que es una relación de alguna cualidad de algún bien para satisfacer una necesidad. La medida del valor está dada por la preferencia del consumidor hacia ese bien determinado, mientras que la demanda de un bien en el mercado se convierte en la concreción de las preferencias del consumidor desde el punto de vista de la utilidad marginal que encuentra en el bien en cuestión. Los precios desplazan al valor como categoría de análisis al estudiar las preferencias del consumidor por un bien, preferencias reveladas a través del conteo empírico del método positivista, lo que hace que la utilidad sea ahora considerada como una categoría que no es necesaria al análisis de los fenómenos económicos, cuando se los trata como fuerzas que tienden al equilibrio: la “preferencia revelada”, objetivamente observada en el mercado, ha hecho que el valor y la utilidad, por igual, fueran anuladas del escenario económico neoclásico. El concepto “valor” ha pasado a ser una entidad “metafísica”.

La polémica Desde sus inicios, la teoría de los valores o axiología (de los términos griegos axos y logos, valor y saber) ha tratado una cuestión que ha originado posiciones enfrentadas, a saber:

¿Tienen

las

cosas

valor

porque

las deseamos porque tienen valor?

las

deseamos

o


La primera opción defiende que los valores son subjetivos, es decir, que su existencia depende del sujeto que valora. La segunda, que los valores son objetivos, es decir, que existen independientemente del sujeto que valora; éste, los descubre.

Los subjetivistas Comparan los valores con los sellos de correos: ni el papel ni la calidad del dibujo son las cualidades que hacen de ellos un objeto de valor. El valor lo otorga el filatélico con su interés: las cosas son valiosas no por ellas mismas sino por la relación que mantienen con nosotros.

Los objetivistas Por otro lado, comparan los valores con los colores, los colores tienen características físicas que los diferencian objetivamente: el color azul no se vuelve rojo cuando se pinta de rojo un objeto azul. El color azul perdura, es inmutable y no depende del sujeto. Un asesinato, aunque nadie lo condene, es siempre malo.

Son subjetivos

El subjetivismo ha sido argumentado partiendo de observaciones empíricas diferentes. Se ha dicho que una cosa tiene valor cuando nos gusta y en la medida en qué nos gusta, que sólo son valiosas las cosas que deseamos o anhelamos, que es nuestro interés lo que hace que una cosa sea valiosa para nosotros.


Otros consideran que los enunciados valorativos no son sino expresiones de un estado de ánimo personal y tienen la función de despertar sentimientos parecidos en los otros, que no hay ninguna posibilidad de encontrar argumentos satisfactorios para probar que una determinada cosa tenga un valor por ella misma.

Son objetivos El objetivismo, en un extremo opuesto, argumenta que los valores son descubiertos, no atribuidos por nosotros a las cosas. El diamante siempre será más valioso que el grafito por sus propiedades objetivas de dureza, brillo y transparencia. El hombre puede descubrir la esencia de los valores del mismo modo que puede aislar un color del espectro; es indiferente a su esencia que una persona los realice en ella o los descubra ya que los valores no resultan afectados por las vicisitudes humanas: son absolutos y objetivos. Pese a nadie juzgase que el asesinato es malo, el asesinato seguiría siendo malo. Subjetivos y objetivos La axiología contemporánea tiende a superar la oposición entre subjetivismo y objetivismo de los valores: los valores tienen aspectos subjetivos y aspectos objetivos. El subjetivismo: nos ha mostrado la conveniencia de no olvidar la valoración, es decir, la actividad del sujeto que valora, una actividad marcada por condicionamientos psicológicos, sociológicos y culturales. Los valores son valores de una sociedad y los individuos, en su proceso de socialización, los aprenden (o los rechazan). El objetivismo nos ha mostrado la conveniencia de analizar las características de la cosa que consideremos un valor, que los valores no son

El más apasionado defensor de esta postura fue el alemán Max Scheler (1874/1928); a él debe la axiología contemporánea buena parte de su reflexión. Defiende, entre otros cosas, que sólo por vía intuitiva (siguiendo las razones del corazón), no por vía racional, se pueden captar los valores; los valores se nos revelan en las vivencias emotivas del amor y del odio. También son muy reconocidos los intentos de Scheler para establecer criterios que nos permitan descubrir la jerarquía de valores existente.

Arbitrarios ni gratuitos, que los valores siempre son valores compartidos.


A los valores las pasa algo parecido al cine, que sólo se comprende su funcionamiento si consideremos la coparticipación de factores subjetivos y factores objetivos. En el cine se proyectan fotogramas estáticos a una determinada frecuencia (factor objetivo) que el espectador, con por su sistema perceptivo (factor subjetivo), interpreta a como movimiento. Cuando valoramos, actúa nuestra personalidad completa con sus experiencias positivas y negativas, con los conocimientos que ha incorporado, con su particular concepción del mundo; pero éste componente subjetivo coparticipa de otro componente, las cualidades objetivas de, por ejemplo, una pintura (colores, estilo, temática) o una acción (fines perseguidos, resultados obtenidos).


FUENTE BIBLIOGRAFICA http://www.xtec.cat/~lvallmaj/agora/subjobj2.htm http://www.monografias.com/trabajos12/cptvalor/cptvalor.shtml#SMITH Wikipedia la enciclopedia.


El valor de un bien. Desde el punto de vista objetivo, y subjetivo