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EL GENERAL GONZÁLEZ VALLARINO

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on Francisco de Paula González Olmedo era Togado de la Audiencia de Cáceres cuando, el día 2 de septiembre de 1841, se produjo un movimiento insurreccional que provocó que, el 11 de octubre, abdicase la reina Isabel II. Tras estos sucesos se crearon unas Juntas de Gobierno en algunas ciudades. Dado el carácter monárquico de D. Francisco de Paula, la Junta constituida en Cáceres tomó la determinación de desterrarle a Cádiz. Sin embargo, cuando se trató de llevar a cabo esta determinación, el citado personaje se encontraba en Encinasola, lo que motivó que el traslado se retrasase hasta una fecha que no ha podido ser fijada, pero que, en todo caso, debió de ser posterior al 29 de octubre de 1841. En esta fecha, Doña Dolores Vallarino Alaminos, su esposa, se encontraba en avanzado estado de gestación lo que motivó que no acompañase a su marido a Cádiz, sino que permaneciese en el pueblo. Esta circunstancia fue la causa de que el futuro General González Vallarino viniese al mundo, el día 19 de marzo de 1842, en la Calle de Mora, número 6, la casa solariega de la familia González Bravo. Una vez vuelta la normalidad, D. Francisco de Paula fue reintegrado a su cargo de Togado, ocupando plaza en las Audiencias de Granada y Sevilla, por lo que debió de ser en estas ciudades donde nuestro biografiado pasaría la mayor parte de su infancia. Tras cumplir los 16 años, el 22 de septiembre de 1858, ingresó en el Colegio de Infantería. Dos años más tarde fue promovido al empleo de Subteniente (R.O. de 28 de diciembre)) y pasó destinado al Batallón de las Navas número 14, de guarnición en Aranjuez. Entre 1861 y 1867 estuvo destinado en diversas Unidades de guarnición en Madrid, San Sebastián, Vitoria, Bilbao y Cataluña. Al ser declarado el Distrito de Cataluña en estado de guerra, entró en operaciones en la Comca de Tremp.


Su participación en la acción del Puerto de Benasque (Huesca), el 30 de agosto de 1867, mereció que fuese recompensado con la cruz roja de 1ª clase del Mérito Militar. El 12 de diciembre de este mismo año fue ascendido a Teniente y pasó destinado Madrid, al Batallón de Cazadores de Baza, número 12. En diciembre de 1869 fue nombrado Ayudante de Órdenes [1] del Brigadier D. Fernando Primo de Rivera, que era Jefe de la Brigada del Distrito de Aragón. Desempeñando este cargo pasó a formar parte del Ejército del Norte, entrando en combate contra las tropas carlista y contribuyendo a su disolución. Participó en los combates de la Amezcua Baja, Ventas de Zumbel, Portichar y Santiago de Loquits. Su intervención en este último combate debió de ser muy destacada, ya que le valió el ascenso a Capitán. (R.O. de 2 de julio de 1872) En enero de 1873 emprendió nuevamente las operaciones, como Ayudante de Campo [2] del citado General Primo de Rivera, asistiendo a varios hechos de armas, entre los que destaca el ataque y toma del Haya. Una vez más destaca su actuación en campaña que, en este caso, es recompensada mediante la concesión del grado de Comandante. [3]. A finales de febrero de este mismo año cesó como Ayudante de Órdenes del General Primo de Rivera y en septiembre regresó a la zona de operaciones de las provincias vascongadas asistiendo al combate de Dicastillo, el 27 de septiembre, a la batalla de Montejurra, el 7 de noviembre, a la

1 El Diccionario Militar de D. José Almirante, Edición de 1869, pag.122, dice: Algunos opinan que hay, o debe de haber diferencia entre ayudante de campo y ayudante de órdenes: por nuestra parte ignoramos si hay algo legalmente estatuido sobre la materia. 2 El Diccionario antes citado dice que un Ayudante de Campo es “El oficial suelto con destino a la inmediación de un general y cuyas funciones son, ó deben ser, transmitir órdenes”. 3 Para los militares, el Grado consistía en otorgarles la antigüedad en un empleo superior al que ostentaban antes de que lo obtuviesen


toma de los pueblos de Barbarín, Urquiola y Luquin y a la retirada de Los Arcos. Precisamente su actuación en Montejurra le valió que, el 23 de diciembre, fuese ascendido a Comandante. Su actividad durante el año 1874 no supone variación alguna con respecto al año anterior. Continúa en combate en tierras vascongadas. Así, en febrero se encuentra en el ataque y toma de La Guardia y, aunque le nombran Ayudante de Campo del Capitán General de Burgos, no se separa del campo de batalla, destacando su actuación en las acciones de Ontón, Somorrostro y Murquira y, el 25 de marzo, en el ataque y toma de las trincheras de San Pedro Abanto. Nuevamente es recompensado por su participación en campaña, esta vez con el grado de Teniente Coronel por sus méritos en San Pedro Abanto. Tras unos meses separado de las provincias vascongadas, el 5 de noviembre de 1874, en la Iglesia Parroquial de San José, de Madrid, contrajo matrimonio con Doña Luisa Barutell Yandiola. Sin embargo, breve sería su estancia en el seno del hogar, pues el 19 de enero volvía a la zona de combate y en los primeros días de febrero se encontraba combatiendo en Lorca y Lacar y defendiendo el reducto de Muniaín. Su valor y ejemplaridad no ofrecen dudas, pues por los méritos contraídos en estas acciones le fue concedido el grado de Coronel. El 25 de mayo de 1875 ve finalizada su larga participación en esta dura Guerra Civil. En esa fecha es destinado al Consejo de Redenciones y Enganches militares. Otros destinos de tipo burocrático le aguardaban, tales como el de secretario de la Junta Calificadora de carlistas presentados. Los años de 1876 y 1877 suponen el reconocimiento de los muchos méritos que a lo largo de los años había acumulado: Es ascendido a Teniente Coronel como reconocimiento a sus méritos en la defensa del reducto de Muniaín y le son concedidas varias Cruces y Medallas. En 1878 pasó nuevamente al Consejo de Redenciones y Enganches militares, donde permaneció hasta el 9 de mayo de


1883, fecha en que se hizo cargo del Mando del Regimiento de Canarias núm. 43. En abril de 1887 fue promovido a Coronel, y, sucesivamente, desempeñó los cargos de jefe de las zonas militares de Salamanca, Pola de Lena, Getafe, Tarragona y Ávila. En diciembre de 1888 se le confirió el mando del regimiento de Tetuán número 47, de guarnición en Valencia, y en octubre de 1890 el del Asturias número 31. [4] Al ascender a General de Brigada, el 29 de octubre de 1892, se le nombró gobernador militar de la provincia de Huelva, trasladándosele a la de Ávila, con igual cargo, en febrero de 1893. Posteriormente se le confió el mando de varias brigadas de Infantería (26ª Brigada orgánica, 1ª Brigada de la 2ª División del 7º Cuerpo de Ejército, 1ª Brigada de la 3ª División del 1º Cuerpo de Ejército, Brigada de Cazadores del 1º Cuerpo de Ejército y 2ª Brigada de la 3ª División). Ejerció brevemente el cargo de Gobernador Militar de Córdoba, a finales de 1893 Alcanzado el empleo de General de División, el 5 de Febrero de 1903, fue Subinspector de las tropas activas y de reserva de las zonas de reclutamiento de la 2ª Región Militar y Gobernador Militar de la provincia de Sevilla. En Octubre tomó el mando de la 4ª División de maniobras. En septiembre de 1907 pasó a ser Consejero del Consejo Supremo de Guerra y Marina, cargo que desempeño hasta el 19 de marzo 1910, fecha en que pasó a la situación de Reserva. 4 En el siglo XIX no era extraño que cuando un caballero se sentía ofendido retase al ofensor. Sabido es que en los duelos eran imprescindible la presencia de los testigos o padrinos. En la obra Lances de honor, de Rafael Abella, (Editorial Planeta S.A, Barcelona, 1995), se narra como D. Ramón, siendo coronel del Regimiento Asturias número 31, acompañó a un oficial del Regimiento Cuenca al duelo por el que dicho oficial se enfrentó al director del periódico de “El Imparcial”.


Ya en la citada situación, desempeñó el cargo de Vocal del Consejo de Administración de la Caja de Huérfanos de la Guerra. Falleció en Madrid el 9 de febrero de 1923, en la calle de Valverde número 36, y sus restos, junto con los de su esposa, reposan en el cementerio madrileño de la Sacramental de San Lorenzo. El General González Vallarino, en su larga vida militar, fue recompensado con las siguientes distinciones: • Caballero de la Real y distinguida Orden de Carlos III, (1863). • Cruz de Isabel la Católica, concedida en 1864, en recompensa al mérito que contrajo en el estudio de la táctica redactada por el General Marqués del Duero. • Cruz roja de 1ª clase del Mérito Militar, (1867), por las operaciones de la Conca de Tremp y del Puerto de Benasque • Dos Cruces blancas de 1ª clase del Mérito Militar (1871 y 1876). • Premiado con el empleo de Capitán, por el mérito contraído en la acción de Santiago de Loquits (1872). • Mención Honorífica, por el comportamiento que observó en la acción la Amezcua Baja (1872). • Grado de Comandante, por el mérito contraído en la acción del Aya (1873) • Ascendido a Comandante, por los servicios que prestó en la línea de Montejurra, en la toma de Barbarín, Urquiola y Luquin y en la retirada de dichos pueblos a los Arcos (1873). • Medalla de Bilbao (1874) • Grado de Teniente Coronel, por la acción de San Pedro Abanto (1874) • Grado de Coronel, Por las acciones de Lacar y Lorca (1875) • Benemérito de la Patria, por contribuir a vencer la insurrección (1876). • Cruz roja de 2ª clase del Mérito Militar, (1876), por las acciones de La Guardia, Ontón, San Martín de Somorrostro, Montaño y San Pedro Abanto, que habían tenido lugar en 1874. • Medalla de la Guerra Civil de 1873 y 1874 (1876).


• Medalla de Alfonso XII con el pasador de Pamplona (1876) • Empleo de Teniente Coronel, por su comportamiento en la defensa del reducto de Muniaín (1877). • Cruz de la Real y Militar Orden de San Hermenegildo (1882) • Placa de la Real y Militar Orden de San Hermenegildo (1891) • Gran Cruz del Mérito Militar, (1894) • Gran Cruz de la Real y Militar Orden de San Hermenegildo (1898) • Medalla de oro conmemorativa del Centenario de los Sitios de Zaragoza, (1908) La descripción de las recompensas que se han citado y las normas por las que se rigen pueden verse en Condecoraciones Militares Españolas, de Luís Grávalos González y José L. Calvo Pérez, Madrid, 1988.

-----------&&&&&&&&&-----------El 12 de Octubre de 1874, Don Ramón González Vallarino contrajo matrimonio con Doña. Luisa Barutell Yandiola. Doña Luisa desciende de una rama de personajes importantes que lucharon al lado del rey Jame I el Conquistador y que, incluso, fueron sus embajadores. Doña Luisa fue Camarera de Isabel II y su vida estuvo muy relacionada con la corte. Doña Luisa falleció en Madrid, calle de Valverde, a las once y cuarto del día 16 de noviembre de 1923. La mayor de las hijas de este matrimonio, María Isabel Alfonsa, nació a la una y cinco minutos de la madrugada del día 4 de septiembre de 1875, en el domicilio familiar, calle de Argensola 2, Pral., de Madrid . Fue ahijada por la Reina y por Alfonso XII, de aquí sus nombres, y falleció en esta misma ciudad en 1977. Tres hijos más completaron la familia González-Vallarino Barutell: Ángela, Felipe y José. Estos dos últimos eran mellizos. Ángela debía de tener unas bellas manos, pues el famoso pintor cordobés Julio Romero de Torres le pidió que le permitiera incluirlas en sus cuadros. Falleció joven y sin hijos.


Felipe y José nacieron en Ávila, el 8 de Septiembre de 1882. El primero de ellos ingresó en la Academia de Infantería en Agosto de 1898 y, en abril de 1900, finalizó sus estudios y obtuvo el empleo de 2º Teniente. Se casó, en abril de 1911, con Doña. Trinidad Picó y García. Participó en la guerra de Marruecos, donde llevó a cabo acciones que merecieron que fuese recompensado con dos Cruces de primera clase del Mérito Militar con distintivo rojo y con una Cruz de primera clase de María Cristina En 1916, Felipe solicitó que fuesen rectificados sus apellidos. Una R.O. de 1 de diciembre de dicho año, publicada en el Diario Oficial del Ministerio de la Guerra, número 273, pagina 688, recoge la concesión de esta petición, con lo que los apellidos “González Vallarino y Barutell”, hasta entonces detentados por Felipe, fueron sustituidos por los de “González Barutell”. El 9 de Junio de 1920 Felipe González Barutell pasó voluntariamente a la situación de retirado, con el grado de Capitán, fijando su residencia en Madrid. Encontró la muerte, violentamente, en Paracuellos del Jarama, en 1936. Del matrimonio entre Felipe y Trinidad nacieron cuatro hijas: Luisa, Mercedes, María José y Paloma. Los demás sucesores, hasta llegar al momento actual, pueden apreciarse en el árbol genealógico que a continuación e inserta.

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DESCRIPCIÓN DE LOS COMBATES MÁS IMPORTANTES EN LOS QUE TOMÓ PARTE EL GENERAL GONZÁLEZ VALLARINO. TOMA DE LA GUARDIA La Guardia fue atacada por tres Divisiones, entre las que se encontraba la del generale Primo de Rivera, de quien era ayudante de campo el Comandante González Vallarino, y Andía. Se hizo fuego de artillería desde las 12 horas hasta la caída de la tarde del día 30 de Enero de 1874. Al día siguiente continuó el bombardeo, abriendo una brecha en las defensas enemigas. Sobre las 3 de la tarde. 500 voluntarios iniciaron el asalto. En el interior de la plaza se sublevó una parte de la guarnición. Ya de noche, salieron de La Guardia tres hombres que solicitaron la capitulación. Sobre las 10 de la noche entraron en la plaza fuerzas del General Primo de Rivera y del Brigadier Blanco que tomaron posesión de ella y del castillo. ACCIÓN DE SOMORROSTRO El ejército liberal se encaminaba a romper el cerco a que estaba sometida la ciudad de Bilbao Las acciones de Somorrostro y Ontón estuvieron encaminadas a apoderarse de las posiciones que dominan a la primera de estas villas para así asegurar el apoyo logístico del ejército liberal. Para ocupar estas posiciones las tropas mandadas por el General Primo de Rivera se empeñaron en un combate que duró siete horas. TOMA DE LAS TRINCHERAS DE ABANTO. Contra esta posición se llevó a cabo un ataque durante los días 24 y 25 de Febrero de 1874 el cual resultó infructuoso. Durante esta operación el General Primo de Rivera sufrió una contusión de bala que le hizo dejar temporalmente el mando de la División. Todo un mes estuvo reforzándose el Ejército liberal y el 25 de Marzo volvieron a ponerse las tropas en movimiento, apoyadas por ocho buques que cañoneaban a Santurce, Portugalete y Las Arenas. Al amanecer del 27 de marzo se inicio de la batalla. Las bajas de ambos contendientes, aquel día, pueden fijarse en unos 8.000 hombres”. Fracasó el ataque a estas trincheras.


DEFENSA DEL REDUCTO DE MUNIAÍN El día 3 de febrero de 1875 fue descubierta una fuerza carlista en las afueras de Lacar pero, erróneamente, fueron tomadas por tropas propias. Los carlistas se aproximaron a las fuerzas liberales y abrieron fuego contra ellas lo que produjo en estas sorpresa, terror y desorden. La desbandada que se produjo hizo que incluso quedase abandonada la artillería y que se produjesen importantes bajas de gente y ganado. El propio Alfonso XII, reunió unos hombres, les arengó y poniéndose a su cabeza llegó hasta el pueblo, (Lorca).

Este estudio está basado en: • Biografía que, con motivo de su ascenso a General de División, figura en la página 288 del Diario Oficial del Ministerio de la Guerra número 27, de 6 de febrero de 1903. • Documentos depositados en el Archivo General Militar de Segovia. Sec. 1, Legajo G-3634 y Sec. Exp. Mat. Caja 303, exp. 38. • Libros Parroquiales de Encinasola • HISTORIA CONTEMPORÁNEA, Segunda Parte de la Guerra Civil, Anales, de D. Antonio Pirala, Edición de 1907 • Documentos y datos facilitados por D. José Luís Rodríguez González, biznieto de este personaje.

BIOGRAFIA DEL GENERAL GONZÁLEZ VALLARINO  

Biografía del General D. Ramón González Vallarino