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Idea y realizaci贸n: Arquitecto N茅stor Julio OTERO


Foto: Daniela NadalĂ­n

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De otra manera Si en este momento reflexionar sobre el arte implica la aproximación a una “estética de las complejidades”, cuanto puede aumentarlas el hecho de referirse a un creador legitimado en otra área de acción. Justo Solsona, dentro de la inconmensurable pluralidad de los propios yoes, de la que habla Tabucchi, además de ser arquitecto (muy conocido) y escritor (poco conocido) nos aparece ahora como pintor y hacedor de objetos. Hace diez anos que por ese medio registra la realidad, pensada, imaginada, sentida, intuida, de su universo personal. Realidad vivida a la que se asoma no para exhibir lo íntimo sino para encontrar los rastros de su peculiar momento histórico -espacial y temporal- a través de fragmentos de memoria con los cuales intenta articular una posible lectura de su identidad. Esta inquisición -autoinquisición- le sir ve para plantearse preguntas. “Toda escritura es infinitamente interpretable, es huella de un olvido irrecuperable por otra parte, imposible de borrar. Esto nos habla de la falta de garantías con que habitamos el lenguaje, el discurso, la escritura, la experiencia estética en general”, escribe Claudia Laudano. Y para Solsona habitar el lenguaje de la pintura consiste en un fluir visceral y comprometido de la imagen, en la energía de las texturas y asperezas de su elaboración pictórica, en la utilización de heterogéneos materiales, en exceder el caballete y desembocar en el objeto, en las fantasmagorías creadas por el subrayado emocional. Prologando la “Autobiografía” de Solsona, Jorge Francisco Liernur ha dicho que para hacer lo que el hace se necesita una mezcla de desparpajo y valentía. Esto se registra tanto por lo que en el campo de la arquitectura fueron sus afirmaciones mayores y originales como por “mostrarse” en sus pinturas y en sus textos. Mostrarse con riesgo y coraje, dar jirones de si mismo. Mostrarse de otra manera “No somos uno, somos muchos”, otra vez Tabucchi y Pessoa. ¿A cual de los Solsonas presentamos hoy? Al que se permite la espontaneidad y la necesita para indagarse mejor. Al que piensa que “lo que va a empezar no sir ve” y eso le da mas libertad. Al que busca “que pase algo mas que lo que surge directamente de la pintura”, como en sus primeras obras en acrílico a las cuales sumergía en agua para provocar al azar. Al que pinta en el suelo, como un piano “barriendo” literalmente la pintura. Al que le gusta la densidad de la materia y la desprolijidad, desprolijidad de algo inconcluso, siempre por recomenzar. Al que se presenta de frente no soslayándose a través de un relate No cabe duda que entre Solsona arquitecto y artista se producen constantes contaminaciones y permeabilidades, que su testimonio es el del integrante de una generación que tuvo que deslizarse por los intersticios del infortunio político y presenciar la caída de los grandes relates de que hablara Lyotard. No cabe duda tampoco que la memoria del pasado en el no implica una nostalgia sino una vigorosa afirmación del presente. Por eso, en su manera de dar cuenta de su realidad, la vida desborda el piano arquitectónico, como en uno de sus cuentos y pictórico para adueñarse de los objetos y de las puertas como soporte, “algo que se puede perforar y tiene una geometría básica”. Porque nada permanece siendo lo que es. La patria de la infancia, como su bandera pierde los limites en el viento y habla de pobreza, muerte, injusticia, tristeza gris, de las sombras de la historia vivida. 0 como en la escarapela, se vuelve un juego iconográfico, revirtiendo el sentido de los estereotipos simbólicos. El artista subraya la ficcionalidad, la pérdida de la ingenuidad y agrega el texto porque la palabra es en todos los aspectos de su creación una necesidad y un reconocimiento de comunicación y cultura.


Porque a Solsona “le duele” la Argentina, profundamente, como a Unamuno “le duele” España. Tal vez el punto álgido de esa situación es “El alma” donde la trágica fragilidad del individuo mortal -el “homo homini lupus”- no da margen a la ironía. Los clavos, siempre dentro del propósito de acrecentar las posibilidades táctiles de la pantalla plástica tienen una función ambivalente: tanto son usados para determinar espaciales y lacerantes perforaciones como para potenciar la expresividad de “Boca” donde se alude a su condición de arquitecto y a los mitos de masa con aguda ironía. Ironía que lo acompaña y se multiplica al hacer una puerta “mondrianesca” (hubo una alacena del mismo tenor expuesta por Enrique Llambías en 1997 con intención diversa) y hacerla objeto de un cruce de juegos de lenguaje. La puerta es desfuncionalizada, sale de lo utilitario para entrar en la libertad y fantasía de una propuesta estética. Recordando la otra de Duchamp “No es cierto que una puerta deba estar necesariamente abierta o cerrada” la puerta de Solsona se afirma negándose; ni la mano ni la manija abren, pero si lo hacen los compartimentos que devuelven el rostro al espectador a través de un espejo o muestran dramáticas caras. La figura emblemática de la Utopía racionalista y su grupo son revertidos y descontextualizados con humor. No menor carga de humor llevan los collages de las tres carabelas, figuraciones del imaginario histórico escolar. Otras de sus constantes iconográficas son el agua y los barcos. El primer cuento que escribió fue la batalla naval de “El patio”, elocuente testimonio de los laberínticos recorridos de la agresividad infantil. Los barquitos de papel con sus rígidas banderitas se deslizan apresuradamente hacia la alcantarilla, los monumentales edificios (¿ciudades?) son arrasados por las aguas como en el inimaginado naufragio del “Titanic”. La idea del naufragio connota la conciencia de la precariedad, de realidades, vanguardias y Utopías perdidas. Hay una utilización de la cita como forma de mostrar los deslizamientos del significado, de plantear cuestionamientos, de configurar algo diferente, respondiendo a su convicción “debe haber algo mas”. Y esa mirada en posición interrogativa no tiene en esta exposición una cronología que la vertebre, esta construida con resonancias, con fragmentos de una trama que atisbamos como relámpagos de significados que no terminan de desocultarse. Estrategia de ocultamiento de Solsona o conciencia de las imposibilidades de los lenguajes?. La reflexión implícita, pero poéticamente no explicitada de estas obras no obedece a una motivación ideológica sino profundamente humanística. En un mundo donde se habla prioritariamente en términos de poder, Solsona nos muestra que lo estético puede proponer otra perspectiva y nos habla también de la plenitud y la voluptuosidad de estar vivo, de la pasión por la presencia física de las cosas. La imaginación puede dispararse como un cometa y el se engancha para sobrevolar este Buenos Aires que aprendió a amar y ayudo a construir.

Nelly Perazzo Presidente de la Academia Nacional de Bellas Artes

Texto catálogo Exposición Ruth Benzacar, del 7 de abril al 8 de mayo de 1999

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Solsona es Solsona Una exposición de pinturas, tanto más una retrospectiva, nos enfrenta normalmente con la producción de un pintor. En este caso, sin embargo, no podemos sustraernos al efecto de la notoriedad pública de su autor. No puede decirse de Solsona nada más preciso, que decir que es Solsona. Pasa con él lo que con aquellas personas cuya intensa vida pública los fueron convirtiendo en personajes públicos. Entonces no hay un simple dato biográfico que pueda describirlos. Tiene sentido decir que Solsona es arquitecto, porque lo es, pero no basta. O que es uno de los más importantes arquitectos de lo que Kenneth Frampton dio en llamar “La Escuela de Buenos Aires”. Pero tampoco basta. Porque entonces ¿qué son estas pinturas que llenan esta sala del Centro Cultural Borges? Ciertamente no se trata del pintor improvisado que aprovechando su habilidad con los colores dedica un verano a desahogarse en unos cuantos lienzos. Solsona viene pintando sistemáticamente desde 1989 y hemos visto sus obras colgadas ya en 1999 en la legendaria galería de vanguardia Ruth Benzacar. Y aunque tal perseverancia y consecuencia no son tan corrientes, tampoco sería justo ni suficiente decir que Solsona es pintor. Porque puede que nos encontremos en cualquier librería con el libro de cuentos escrito por Solsona, o con el libro presentado recientemente por Ediciones Infinito con el título “Solsona, hacer y decir”, una recopilación de sus escritos, charlas y entrevistas reunido prolijamente en un robusto volumen. Sin embargo, eso no quiere decir que Solsona sea escritor, sino más bien, que Solsona también escribe. Probablemente muchos de nosotros nos hemos cruzado antes con las huellas de su compulsiva obsesión por hacer. Quizá trabajamos, vivimos o veraneamos en alguno de los muchos edificios que su estudio MSGSSS (sigla que identifica también a sus socios Manteola, Sánchez Gómez, Santos y Sallaberry) construyó en todo el país: ¿Quién no conoce el edificio de Argentina Televisora Color, el llamado “rulero de Solsona” (el edificio Prourban en Carlos Pellegrini y Libertador), el edificio de la Unión Industrial en Catalinas Norte, el Banco de la Ciudad de ladrillos de vidrio en Sarmiento y Florida (y las muchas sucursales de aquella época) las Torres Alto Palermo o el Conjunto Manantiales en Punta del Este? Otros lo habrán conocido porque se cruzaron con él en las galerías de arte o en alguno de los tantos puntos del circuito cultural porteño. Otros, porque fueron alguno de los innumerables alumnos que pasaron por su Cátedra en la Universidad de Buenos Aires. Por todas estas razones, Justo Solsona terminó siendo simplemente “Solsona”. Solsona habla fuerte, pero no por el tono de su voz, sino por la convicción que deja traslucir. Una confianza en lo que dice que va acompañada de un humor ácido, revelando ese sabio fatalismo de quienes saben que no siempre hay remedio para todo. Con esa cuota de realismo argentino de quien no ignora que la vida es contradictoria, pero rica. Será por eso que Solsona siempre se ha interesado en los últimos avances de las vanguardias y los giros del pensamiento que signan la cultura. Incluso cuando el posmodernismo (del que no gusta) irrumpía en los años 80, su protagonismo fue central en la mitológica Escuelita, suerte de academia para-universitaria que acercó a la Argentina a figuras como el temperamental arquitecto y teórico italiano Aldo Rossi. Así como habla fuerte, Solsona también pinta fuerte. Con la vehemencia de quien está dispuesto al riesgo, de quien no teme pasarse, pero sí quedarse corto. Lo atestiguan las dos habitaciones de su casa salpicadas de vehemencia y determinación. Pasa con Solsona, lo que con aquellas figuras cuya impronta y estilo personal desbordan siempre las convenciones y los buenos modales de la disciplina particular que practican. Solsona no se limita a la variación de un tema restringido, manteniéndose en el estrecho espacio de un terreno seguro, sino que se mueve en distintas direcciones con formidable convicción. Por todo esto, la impresión que causen las obras de esta exposición retrospectiva no podrá liberarse del hecho de que han sido pintadas por Solsona. También porque la irrupción de un arquitecto en la pintura (que no deje de serlo) siempre genera cierta suspicacia en el mundo del arte. Quizá, por esas imaginarias divisiones del arte que establece la solidaridad de quienes hacen lo mismo. Quizá por la contemporánea desconfianza en todo lo que sale de la hegemonía de las especialidades. Puede que sea inútil intentar mirar estas obras como si las hubiera hecho otro. Pero en todo caso, Solsona ya era Solsona cuando comenzó a incursionar en el terreno de las artes plásticas, hace ya 20 años.

Fernando Diez


Tres barcos, 1989, acrĂ­lico sobre tela, 87x91.

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Barco de guerra II, 1989, acrĂ­lico sobre tela, 87x91.


Otra vez el Titanic, 1998, acrílico, collage, 160x153 La Niña, 2000, collage, 40x50.

Colección particular

La Pinta, 2000, collage, 40x50.

Colección particular

La Santa María, 2000, collage, 40x50.

Colección particular


Ciudad, 1995, acr铆lico sobre puerta pintada, 200x90.

Ciudad, 1995, acr铆lico sobre puerta pintada, 120x90.

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Colecci贸n particular

Colecci贸n particular


Bs. As., 1998, esmalte sobre madera (collage), 100x82.


Escarapela, 1998, acrílico sobre madera, 100x100.

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Oíd Mortales, 1999, acrílico esmalte sobre tela, 200x100.

Colección particular


Colecci贸n particular

Bandera argentina, 1999, acr铆lico esmalte, 251x100.

Bandera argentina, 2007, esmalte sobre tela, 198x96.


Sill贸n Matrimonial, 2000, acr铆lico sobre tela collage, 198x100.

Bandera, 1998, esmalte sobre tela, 200x100.

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Colecci贸n particular


Bandera Argentina, 1999, madera y esmalte, 50x40x15.


Zapatos, 1997, acrĂ­lico sobre tela, 200x260.

Sala de espera, 1997, acrĂ­lico sobre tela, 152x191.

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Sill贸n rojo, 2004, esmalte sobre tela, 200x100.


El campo, 2001, acrĂ­lico sobre tela, 196x140.

Cuadreras, 1998, acrĂ­lico sobre tela, 196x160.

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En Batalla, 2006, esmalte acrílico, 200x170.

Guerrero I, 2006, esmalte acrílico, 96x96.

Guerrero, 2006, esmalte acrílico, 105x105.

Guerrero III, 2006, esmalte acrílico,105x105.


Bicisenda, 2001, acrílico sobre tela, 120x100.

Colección particular

Leona, 2004, acrílico esmalte sobre tela, 200x170.

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Bicisenda, 2008, esmalte sobre tela, 120x100.

En caĂ­da, 2003, esmalte acrĂ­lico, 203x177.


A la batalla, 2004, esmalte acr铆lico sobre tela, 200x170.

Batalla de Palermo III, 1998, acr铆lico esmalte sobre tela, 200x87.

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Colecci贸n particular

Colecci贸n particular


Batalla de Palermo II, 2004, acrílico sobre tela, 200x170.

La Batalla de Palermo II, 2002, acrílico esmalte sobre tela, 200x174.

Colección particular


Ă rbol negro, 2002, esmalte sobre tela, 200x160.

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Colección particular

Árbol blanco, 2002, esmalte sobre tela, 200x160.


Jinetes I, 2001, acrílico sobre tela, 200x150.

Jinetes II, 2001, acrílico sobre tela, 200x150.

Jinetes III, 2001, acrílico sobre tela, 200x150.

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Caperucitas rojas, 2001, acrĂ­lico sobre tela, 200x165.


Mal贸n urbano, 2008, esmalte sobre tela, d铆ptico, 455x168.

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Hurmanismo, 2008, esmalte sobre tela, dĂ­ptico, 435x147.


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Barco de Diego III, 2007, esmalte sobre tela, 95x95.

Barco de Diego V, 2007, esmalte sobre tela, 95x95.

Barco de Diego IV, 2007, esmalte sobre tela, 100x100.

Mare nostrum, 2008, esmalte sobre tela, 90x90.


Para quĂŠ remamos, 2007, esmalte sobre tela, 200x130.

Mar Rojo, 2007, esmalte sobre tela, 200x97.


Ciudad, 2008, esmalte sobre tela, 130x110.

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La playa, 2009, esmalte acrĂ­lico, 200x147.


Agua pesada I, 2006, esmalte sobre tela, 200x174.

Agua pesada II, 2006, esmalte sobre tela, 200x174.

Explosi贸n de agua pesada, 2006, esmalte sobre tela, 200x174.

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Noche de tormenta, 2008, esmalte sobre tela, 265x170.


Pareja, 2006, esmalte acrĂ­lico sobre tela, 126x174.

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Pelirroja de piel oscura, 2004, esmalte sobre tela, 95x198.


Soledad verde, 2000, acrĂ­lico sobre tela, 158x144.


Furia, 2008, esmalte sobre tela, 150x147.

40


Colecci贸n particular

El caballero, 2006, esmalte sobre tela, 200x174.


Hombre I, 2006, esmalte, 96x96.

Hombre II, 2006, esmalte, 85x95.

Hombre III, 2006, esmalte, 96x96.

Soledad, 2006, esmalte, 87x92.

Marchando, 2005, esmalte sobre tela, 156x95.


Juguemos en el bosque, 2004, esmalte sobre tela, 195x198.


Cuba, 2000, acrílico esmalte sobre tela, 310x200.

Orquesta, 2004, acrílico sobre tela, 175x95.

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Colección particular


Cumpleaños feliz, 2006, acrílico, 100x100.

Despechada, 2007, esmalte acrílico sobre tela, 105x105.

Cara de escoba, 2009, esmalte, 97x107.


Aire entre columnas, 2006, esmalte sobre tela, 204x176.

46

Parten贸n, 2006, esmalte sobre tela, 204x176.

Colecci贸n particular

D贸rico, 2003, esmalte sobre tela, 200x174.

Colecci贸n particular


Otra vez columnas, 2005, esmalte sobre tela, 200x174.


Parten贸n, 2006, esmalte sobre tela, 204x176.

Atenas - Londres, 2008, esmalte, 200x200.

Colecci贸n particular


La plaza, 2004, esmalte acrĂ­lico y yeso, 200x207.

Mansilla y Jean Jaures, esmalte acrĂ­lico sobre tela, 200x160.


50

El problema del cuadrado, 2008, esmalte sobre tela, 150x150.

Tres triángulos tristes, 2008, esmalte sobre tela, 150x150.

Detrás de la puerta, 2006, esmalte acrílico, 100x100.

Puntería, 2009, esmalte, 115x115.


El futuro es perjudicial para la salud, 2007, esmalte sobre tela, 130x150.


Faltan juguetes, 2007, acrĂ­lico, 93x174.

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Fantasmas, 2007, acrĂ­lico, 93x174.


Recuerdo, 2007, acrĂ­lico, 93x174.

Sol, 2009, esmalte sobre tela, 89x150.


Gaton, 2009, esmalte, 100x145.

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Miss Mundo, 2009, esmalte, 92x143.


Dos agujeros negros, 2009, esmalte, 200x155.


JUSTO JORGE SOLSONA. Arquitecto. 1998-2009 1960-2009 2002 2001 2000 1998 1995 1982-1999 1956 1951-1956 1945-1950

Maestría “Diseño arquitectónico avanzado”, Escuela de Posgrado, Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo, UBA. Director. Socio fundador del Estudio de Arquitectura Manteola|Sanchez Gómez|Santos|Solsona|Sallaberry. Miembro del Gran Jurado Premios Konex 2002: Artes Visuales. Fundación Konex, Buenos Aires, Argentina. Miembro Jurado Talleres de Arquitectura, Universidad de Palermo. Profesor Titular Diseño V, Facultad de Arquitectura, Universidad de Palermo. Director de estudios de posgrado: Maestría en Diseño Arquitectónico Avanzado, FADU-UBA. Nombramiento Profesor Consulto de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo, UBA. Profesor titular de Diseño Arquitectónico I a V, de la Facultad de Arquitectura,Diseño y Urbanismo de la UBA. Graduado en Arquitectura, Facultad de Arquitectura, Universidad de Buenos Aires. Facultad de Arquitectura y Urbanismo, Universidad de Buenos Aires. Colegio Nacional Sarmiento, Bs. As. Argentina.

Exposiciones 2009 2008 2007

2006

2005 2004 2003

2002

2001 2000 1999 1997

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Justo Solsona 1989-2009 pinturas. Centro Cultural Borges, Bs. As. Del 23 de junio al 19 de julio. Justo Solsona, pinturas, Centro Cultural Recoleta, Sala 8. Del 6 de noviembre al 8 de diciembre. Exposición individual. Pinturas Solsona. Agalma Arte, Bs. As. Del 9 de noviembre al 9 de diciembre de 2007. Exposición individual. La bicicleta. Librería Clásica y Moderna, Bs. As. Del 9 de noviembre al 9 de diciembre. Exposición colectiva. Fervor de Buenos Aires. Dibujos de arquitectos. Institut Valencia d’Art Modern, Valencia, España. Del 26 de julio al 2 de septiembre. XI Bienal Internacional de Arquitectura BA 07, Bs. As. Del 19 al 23 de septiembre. Muestra Colectiva. 20 arquitectos: primeras líneas. Galería Amancio, Bs. As. Del 14 de diciembre de 2006 al 5 de marzo de 2007. Mues tra colectiva. Solsona: Pinturas. Agalma Arte, Bs. As. Del 4 al 26 de octubre. Muestra individual. Pinturas de arquitectos. Clásica y Moderna, Bs. As. Muestra colectiva. Expotrastiendas. Cayc, Bs. As. Argentina. Del 26 de septiembre al 2 de octubre. Muestra colectiva. Horinzontes de arquitectos. Colegio de arquitectos de la Prov. de Bs. As. Distrito V. Del 21 de abril al 4 de mayo. Salón de Cultura, ciudad de Campana. Exposición colectiva. Horizons. Presentación Colectiva en Miami julio de 2006. En la Curuchet: Jujo Solsona. Escritos y pinturas. Del 3 al 26 de agosto. La Plata, Prov. de Bs. As. Argentina. Muestra individual. Principium Galería, Bs. As., Argentina, 7 a 31 de julio. Muestra individual. Exposición “Convergencia”, Victor Najmias Art Gallery Internacional. Exposición Premio Fundación Banco Ciudad a las Artes Visuales, Museo Nacional de Bellas Artes, obra seleccionada, “Partenón”. Noviembre de 2003, Bs. As., Argentina. Exposición Premio Museo Nacional de Bellas Artes. Universidad de Palermo, Obra “Cuadreras”. “Urban images and travel writing. XXI century Argentine artists on XIX century English writers”, Royal Institute of British Architects, Londres, Inglaterra. Del 16 de enero al 15 de febrero. Pinturas / Solsona, Centro Cultural Recoleta, Bs. As. Del 30 de mayo al 30 de junio. Exposición individual. “Espacios Alterados”, muestra colectiva de los artistas arquitectos. Del 15 de noviembre al 31 de diciembre, Municipalidad de Tandil y Colegio de Arquitectos de la Provincia, Distrito VIII, Tandil, Bs. As. “Leona”, obra seleccionada Premio Fundación Banco Ciudad a las Artes Visuales. Exposición Museo Nacional de Bellas Artes, diciembre de 2002. Exposición Colectiva Café Tobago: Libretemalibre PinturasDibujos. Exposición Colectiva “Torre de Agua: Panorama de Buenos Aires”, Museo MARQ, Bs. As. Organizasa por SCA. Exposición Colectiva Librería Clásica y Moderna. Exposición Colectiva de Objetos “SOLyDARyDAD” Centro Cultural Borges, Bs. As. Primera Exposición individual de obra pictórica 1996 a 1999, Galería Ruth Benzacar, Bs. As. Del 8 de abril al 8 de mayo. Exposición Dibujos y Pinturas de Arquitectos Argentinos, Museo Nacional de Bellas Artes, Bs. As.


Premios y distinciones 2009 2003

2002 2001 1998 1992

Premio Trayectoria, Sociedad Central de Arquitectos, Bs. As. Batimat-Expovivienda. “Cuadreras”, seleccionada Premio Universidad de Palermo, Museo Nacional de Bellas Artes, Bs. As. “Partenón”, seleccionada Premios Fundación Banco Ciudad a las Artes Visuales, Museo Nacional de Bellas Artes, noviembre de 2003. “Leona”, pintura seleccionada en Concurso Fundación Banco Ciudad a las Artes Visuales, Museo Nacional de Bellas Artes, noviembre de 2002. Gran Premio a la Trayectoria Artística 2001, Fondo Nacional de las Artes, Buenos Aires, Argentina. Premio a su Trayectoria 25º Aniversario Universidad de Morón. Diploma al mérito, Premios KONEX - Artes Visuales Quinquenio 1982-1986. Diploma al mérito, Premios KONEX - Artes Visuales.

Alguno libros publicados 2007 2004 1998 1979

Justo Solsona: hacer y decir. Ediciones Infinito, Buenos Aires, Argentina. Paseo por Florida y otros cuentos. Editorial Corregidor, Buenos Aires, Argentina. Ahora vengo, cuentos, Ediciones Infinito, Buenos Aires, Argentina. Justo Solsona: Entrevistas. Apuntes para una autobiografía, Ediciones Infinito, Buenos Aires, Argentina. Letrógrafo, cuentos, Ediciones Summa, Buenos Aires, Argentina.

Letra A, 2009, esmalte, 155x147.


Fuegos artificiales, 2006, esmalte sobre tela, 200x174.

Ciudad, 2007, esmalte sobre tela, 140x120.

El Centro Cultural Borges agradece a las siguientes empresas e instituciones:

Representante exclusivo de los diseños originales de Herman Miller

Fotografía de obra: Daniel Kiblisky

Diseño de catálogo: Cecilia Barquín, Néstor Julio OTERO



Justo Solsona catalogo centro cultural borges