Page 1

TEMARIO DE VIUDAS (GRUPOS DE VIUDAS

EN ORACIÓN)

PROLOGO Desde hace unos diez años, empezamos a ver cómo alguno de los matrimonios de los que podríamos llamar “tradicionales” del Movimiento, iban desapareciendo. La mayor parte de ellos era por fallecimiento del marido, quedando sola la viuda, hasta tal extremo, que dentro de nuestro Movimiento, en la Diócesis de Zaragoza, hace unos 5 años, estimamos que existían unas cien personas que habían perdido a su cónyuge. A lo largo de estos años, vimos las dificultades que se planteaban para la continuidad dentro del equipo de matrimonios. Por un lado, la asistencia sola a la reunión de equipo, con el recuerdo del marido, en inferioridad de condiciones, con las preguntas de la encuesta enfocadas hacia el matrimonio. Y a pesar de la buena acogida y de la aptitud positiva por el resto del equipo, la mayoría se sentían desplazadas. Por ello en Octubre de 2002, se comenzó con un equipo – como experiencia piloto – donde pudieran sentirse comprendidas, en las mismas condiciones, y así acompañarles en su duelo. El temario está diseñado para tres cursos o periodos de tiempo, coincidiendo con las necesidades psicológicas de las personas que pasan por el trance de perder al ser querido. Una primera fase de aceptación de la realidad, acompañamiento, desahogo, acogida en el grupo, pérdida o rechazo de las condiciones sociales en que uno ha vivido, problemas económicos, rebeldía ante la fe ¿por qué Dios me ha hecho esto? En la segunda parte los temas ayudan a profundizar en la vivencia de la fe aplicada a sus situaciones concretas: humildad, alegría, voluntad de Dios, esperanza, etc. Sentirse amadas por Dios, actitud clave que les conduce a la entrega a los demás a la que van orientadas las encuestas de la tercera fase. El trabajo se complementa con algunos retiros- convivencia entre todos los equipos y con varias sesiones de dinámica de grupos que les van proporcionando orientaciones y estrategias para su propia actuación dentro de los grupos: respeto, confidencialidad, sentido de la escucha, paciencia, comprensión etc. Como testimonio traemos aquí, la experiencia de la primera promotora que logró formar un equipo a raíz de la muerte de su esposo. Testimonio.Cuando mi esposo me miró por última vez e intentó pronunciar mi nombre, mezclado con un débil suspiro, cuando bajé sus párpados con una última caricia, cuando mis brazos apoyaron suavemente su cabeza en la almohada y mis labios rozaron su frente en un adiós definitivo, mi futuro se alejó aleteando junto a su alma, hacia un espacio desconocido. Solamente me quedó un pasado incompleto y un presente roto y abrumado, lleno de inquietudes e interrogantes. Siempre había tenido la certeza de que yo era la columna de mi familia, la que sostenía el peso del hogar y la que era capaz de soportar cualquier contrariedad y crueldad del destino. ¡Cualquiera menos ésta! Sólo ésta me podía derrumbar. dejarme inválida, debilitada e indefensa porque esa columna estaba formada por los dos juntos. Ahora se había convertido en la mitad de todo. Desde ese momento, el irme acomodando a esa mitad, al “medio yo”, era mi estado de viudez. Cada día descubría cosas que él hacía para mí y cosas que yo hacía para él… ¡Y todo lo añoraba! ¡Todo me dolía!. En medio de ese esfuerzo para adaptarme a mi media vida se me propuso la formación de un grupo de viudas como yo, dentro del MFC, al que pudiéramos comunicar estos sentimientos y buscar juntas un nuevo camino y un nuevo futuro, en medio de nuestra soledad e incertidumbre.


TEMARIO GRUPO DE VIUDAS 1º CURSO INTRODUCCIÓN El temario de este 1º curso tiene como objetivo la aceptación de la realidad En este primer año la acogida, la comprensión y la ayuda mutuas son muy importantes de cara a la buena marcha del grupo. Así como el acompañamiento en el duelo hacia todas aquellas personas que se hayan quedado solas recientemente. Las encuestas que han de servir para la oración vienen orientadas por el texto bíblico correspondiente al mes, tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento. Hay también una oración común de iniciación, para todos los meses, implorando al Espíritu Santo. Las preguntas de este primer curso van encaminadas a hacer oración con el pasaje evangélico y a intentar formar un grupo humano, donde reine la armonía, la confianza, la entrega mutua, etc. Son preguntas personales, sencillas, sobre su situación concreta, circunstancias, dificultades, etc. Después de las preguntas se cita el ejemplo de algún santo que pasó por ese estado de viudez. Se acompaña cada mes con una experiencia de vida. Los párrafos están tomados de los escritos de una viuda en los primeros momentos de la pérdida de su esposo y en la evolución de sus sentimientos en relación con los temas que se van proponiendo en los textos tomados para la oración y reflexión. Matrimonio Serrano Valenzuela (José Luis y Mari Carmen) Movimiento Familiar Cristiano de Zaragoza

INDICE 1º- Octubre: Dt 10,17-18 2º-Noviembre: Ex 22,20-23 3º-Diciembre: Sal 68,5-7 4º-Enero: Jdt 8,4-6 5º-Febrero: Eclo 35,14-17 6º-Marzo: Jn 19,25-27 7º-Abril: Mt 28,8-10 8º-Mayo: Sant 1, 27 9º-Junio: Lc 2,36-38


Oración inicial para todos los meses:

¡VEN ESPÍRITU SANTO!

Ven, Espíritu de consuelo, de gozo íntimo y alegría desbordante. Enjuga nuestras lágrimas, cura nuestras heridas, mitiga nuestros dolores, transforma nuestros sufrimientos; que sepamos llevar consuelo a los demás, transmitiendo a todos alegría y esperanza. Amén.

Temario Grupo viudas (1º curso)

Tema 1-Octubre


Dt 10, 17-18 Oración inicial para todos los meses:

¡VEN, ESPÍRITU SANTO!

Oración: Pues el Señor, vuestro Dios es el Dios de los dioses y el Señor de los señores; el Dios grande, fuerte y temible que no hace acepción de personas ni acepta sobornos; que hace justicia al huérfano y a la viuda, y ama al emigrante suministrándole pan y vestido ( Dt 10, 17 – 18 ). 1.- ¿Qué te sugiere la meditación de este texto? 2.- ¿Qué pretendes y buscas en la vida? 3.-¿Cómo empleas tu tiempo libre? Oración final: Feliz el hombre que no sigue el consejo de los malvados, ni se entretiene en el camino de los pecadores, ni se sienta en la reunión de los necios, sino que pone su gozo en la ley del Señor, meditándola día y noche. ( Sal, 1, 1 – 2 ).

Santa Francisca Romana (1384 -1440), Estaba casada, su marido fue desterrado y su hijo llevado como rehén. Buena ama de casa, crió a sus hijos en el temor de Dios. Cuando quedó viuda, pidió de rodillas que la dejaran entrar en la congregación que ella misma había fundado: Congregación de las Oblatas de San Benito. Celebramos su onomástica el 13 de Marzo. --------------Testimonio: “Hace tiempo que tu no estás para los demás pero si que estás conmigo porque yo no te dejo ir: hablo contigo, rezo contigo, te pregunto mis dudas y medito el evangelio junto a ti. Tu siempre sacas tareas exigentes como antes: servicio, justicia, respeto, orden… pero al final se reducen a la más dulce de las palabras: AMOR. El amor que hace justicia, que respeta, que sirve. El amor que iba creciendo en nosotros a medida que menguaban las fuerzas, el que se adornaba de dulzura al tiempo que aflojaba el carácter, el que se amoldaba al ritmo de nuestros pasos cansados. Hoy toda tu fuerza, tu figura, tu voluntad… se han vestido de un halo celestial porque estás con El y Él es el AMOR que hace justicia al huérfano y a la viuda. Mientras yo tenga fuerzas para amarte en Dios estaréís conmigo los dos.”

Concretar lugar, día y hora de la próxima reunión

Temario Grupo viudas (1º curso)

Tema 2-Noviembre


Ex 22, 20-23 Oración inicial para todos los meses:

¡VEN, ESPÍRITU SANTO!

Oración: No molestes ni oprimas al forastero, porque vosotros también fuisteis forasteros en Egipto. No maltrates a la viuda y al huérfano; si los maltratas clamarán a mi y yo escucharé su clamor; mi ira se encenderá y os haré morir a espada; entonces vuestras mujeres quedarán también viudas, y huérfanos vuestros hijos( Ex 22, 20– 23 ). 1.- ¿Qué te sugiere la meditación de este texto? 2.- ¿Problemas más acuciantes que te han preocupado durante estos días? 3.- ¿De qué forma intentas ayudar a los demás? Oración final: Mas tú, Señor eres mi escudo, tú, mi gloria, me haces salir vencedor. Clamo al Señor a voz en grito, y él me responde desde su monte santo. Me acuesto, me duermo y me despierto, porque el Señor me sostiene. No temo a esa multitud innumerable que por todas partes se alza contra mí. ( Sal 3, 4 – 7 ). . Santa Mónica ( 331 – 387 ). Madre de San Agustín, sus padres la casaron con Patricio, a quien convirtió al cristianismo en el 370. Al enviudar, se dedicó a la educación y a la conversión de su hijo. Éste, en las Confesiones, ha escrito todo cuanto su madre hizo por él. Mónica asistió al bautizo de su hijo en Milán el año 387: Su fiesta la celebramos el 27 de Agosto. Testimonio Querido mío: ¿Te acuerdas? Un día, al final de tus días, en tus interminables meditaciones me dijiste: “El Dios de la cólera para unos es el Dios del amor para otros” ¿En qué grupo estaré yo cuando me presente ante Él? Hoy en este pasaje he encontrado alguna respuesta: Dios ama a todos sus hijos por igual y a todos nos ha dado herramientas para continuar ese amor y cuidar unos de otros. Nos ha dado: -Ojos para ver, ¿has sabido ver las desgracias de tus hermanos? -Oídos para oír, ¿has sabido escuchar sus clamores? -Manos para repartir, ¿has compartido bienes, servicio, caricias? El secreto está en ponernos en la piel del otro y en los sentimientos del otro: el huérfano, la viuda, el forastero, el mendigo, el borracho, el drogadicto, el demente, el enfermo…porque en ellos está Dios. Concretar lugar, día y hora de la próxima reunión

Temario Grupo viudas (1º curso)

Tema 3-Diciembre


Sal 68, 5-7 Oración inicial para todos los meses:

¡VEN, ESPÍRITU SANTO!

Oración: Cantad a Dios, celebrad su nombre, allanad el camino al que cabalga sobre las nubes, su nombre es el Señor, gozaos en su presencia. Padre de los huérfanos y defensor de las viudas, ese es Dios en su morada santa. Dios procura un hogar a los desvalidos, libera a los cautivos con fortaleza; mientras los rebeldes habitan en tierra estéril (Sal 68,5-7). 1.- ¿Qué te sugiere la meditación de este texto? 2.- ¿Qué vivencias han influido más en tu vida? 3.- ¿Cómo vas a celebrar la Navidad? Oración final: Respóndeme cuando te invoco, Oh Dios mi salvador; Tú, que en la angustia me diste alivio, Ten piedad de mí y escucha mi plegaria. ( Sal 4, 2 ).

Santa Luisa de Marillac (1591 –1660). Era francesa, de una familia noble y muy cristiana, se casó con el señor Le Graso, buen compañero para ella. Tuvieron un hijo y ella se quedó viuda a los 34 años. Entonces empezó su vida vertiginosa hacia la fama y la santidad: Celebramos su santo el 15 de Marzo. --------------Testimonio ¡Hola! mi vida: Hoy empiezo la carta con una sonrisa nueva. Sonrisa de alabanza, de gratitud, recordando los momentos felices de nuestra vida que guardo con esmero en lo más bello de mi memoria, y que vienen, como fogonazos, a iluminar de alegría mi añoranza. La alegría de AMAR llena el alma de cánticos, alabanzas, de sonrisas…El Dios del amor ilumina el alma enamorada, el corazón bondadoso, la inocencia del niño, la amistad verdadera, la flor que nace cada día. ¡Tú amabas la Navidad! Y hoy, en Navidad, ha nacido un nuevo pedazo de tu vida. Ha nacido una nieta tuya y mía; una pequeña hija de aquella pequeña que tú dormías en tus brazos. La he arrullado y me ha parecido ver en su carita algo de la tuya. Dios hoy, no ha abandonado a esta viuda y mi alma ha alabado su nombre.

Concretar lugar, día y hora de la próxima reunión.

Temario Grupo viudas (1º curso) Jdt 8, 4-6

Tema 4-Enero


Oración inicial para todos los meses:

¡VEN, ESPÍRITU SANTO!

Oración: Judit llevaba viuda tres años y cuatro meses, vivía en su casa. Se había hecho una habitación sobre la terraza de su casa. Mortificaba su cuerpo y vestía de luto. Desde que enviudó ayunaba todos los días, salvo los sábados y sus vísperas, el primer día de cada mes y sus vísperas, y las fiestas y conmemoraciones de Israel (Jdt 8, 4-6). 1.- ¿Qué te sugiere la meditación de este texto? 2.- ¿Cómo has celebrado la Navidad con los tuyos? 3.- ¿Qué cualidad aprecias más en los demás? 4.- ¿ Sabes ganarte la confianza de los demás compartiendo sus

preocupaciones?

Oración final: Te doy gracias, Señor, de todo corazón, quiero proclamar todas tus maravillas; me regocijaré y exultaré contigo, cantaré a tu nombre, oh Altísimo. ( Sal 9, 2 – 3 ).

Santa Eduvigis, religiosa ( 1174 – 1243 ). Madre de siete hijos, muy caritativa; a la muerte de su esposo se hizo religiosa, fundando un monasterio cisterciense, en el cual tomó hábito al morir su marido en 1238. Canonizada en 1267: Celebramos su fiesta el 16 de Octubre. Testimonio Querido mío: …al final, cuando sentíamos los dos que tu vida se nos escapaba de entre los dedos, repartías tus últimos consejos a los hijos y a mí, apurando tu tiempo, queriendo comprender cada situación dolorosa que íbamos a vivir más adelante. Una tarde me dijiste: “Ante los mismos acontecimientos existen tantas reacciones como almas. Al principio serán días de estupor de abandono, de agobio. Esto es una reacción casi instintiva. Más adelante debéis ser dueños de vuestros sufrimientos, de vuestros actos y de vuestras respuestas”. Todo esto lo he entendido más tarde, con una lejanía y una serenidad que solamente proporciona el tiempo. Hoy lo he recordado al meditar la viudez de Judit: “Cada alma reacciona de manera distinta ante el mismo dolor”. ¿Querías que yo hubiese hecho como Judit? Creo que no. Concretar lugar, día y hora de la próxima reunión.

Temario Grupo viudas (1º curso) Eclo 35, 14-17

Tema 5-Febrero


Oración inicial para todos los meses:

¡VEN, ESPÍRITU SANTO!

Oración: No desprecia la súplica del huérfano, ni las quejas que le expone la viuda. Cuando las lágrimas de la viuda corren por sus mejillas, ¿no acusa su clamor a quien las provoca? Dios escucha al que sirve de buen grado, su plegaria llega hasta las nubes, La oración del humilde llega hasta las nubes, y no para hasta alcanzar su destino. ( Eclo 35, 14 – 17). 1.- ¿Qué te sugiere la meditación de este texto? 2 .- ¿Qué importancia tiene la religión en tu vida? 3.- ¿Cómo va tu vida de piedad? Oración final: Bendeciré al Señor que me aconseja, ¡hasta de noche instruye mi conciencia! Tengo siempre presente al Señor: con él a mi derecha jamás sucumbiré. Por eso se me alegra el corazón, exultan mis entrañas, y todo mi ser descansa tranquilo; porque no me abandonarás en el abismo, ni dejarás a tu fiel sufrir la corrupción. Me enseñarás la senda de la vida, me llenarás de gozo con tu presencia, de felicidad eterna a tu derecha. ( Sal 17, 7 – 11). Santa Isabel de Hungría ( 1207 –1231). Madre de tres hijos que, tras la muerte de su esposo, vivió pobremente y fundó un hospital, canonizada por Gregorio VII en 1235: Celebramos su fiesta el 17 de Noviembre. Testimonio Querido…ya sabes que comparto ratos de mi soledad con otras amigas que hemos vivido el mismo dolor de perder al amado. Hablamos de nuestros desvelos y sentimientos con libertad, de las ausencias que se palpan en el aire, de los recuerdos que son la riqueza de nuestras vidas, y todas con las mismas palabras calcadas, las mismas sonrisas y las mismas lágrimas, unidas por la figura del amado. Hoy hemos leído en la palabra de Dios: “El Señor no desdeña el gemido del huérfano ni a la viuda que derrama en Él sus quejas” y nos hemos sentido reconfortadas, pensando que vosotros, los esposos, querríais vernos luchadoras, valientes, alegres, esperanzadas y vitales. Concretar lugar, día y hora de la próxima reunión.

Temario Grupo viudas (1º curso) Tema 6-Marzo Jn 19,25-27 Oración inicial para todos los meses:

¡VEN, ESPÍRITU SANTO!


Oración: Junto a la cruz de Jesús estaban su madre, la hermana de su madre, María la mujer de Cleofás, y María Magdalena. Jesús, al ver a su madre y junto a ella el discípulo a quien tanto quería, dijo a su madre: - Mujer, ahí tienes a tu hijo. Después dijo al discípulo: - Ahí tienes a tu madre. Y desde aquel momento, el discípulo la recibió como suya (Jn 19,25-27). 1.- ¿ Qué te sugiere la meditación de este texto? 2.- ¿Qué emoción tienes más difícil de controlar? 3.- ¿Cómo vas a vivir la Semana Santa? Oración final: Yo te amo, Señor, mi fuerza. Señor, mi roca y mi fortaleza, mi libertador; Dios mío, mi peña, mi refugio, mi escudo, mi fuerza salvadora, mi baluarte. Invoco al Señor, digno de alabanza, y me hallo a salvo de mis enemigos ( Sal 18, 1 – 4). Santa Juana Francisca de Chantal, religiosa ( 1572 – 1641). Madre de seis hijos; a la muerte de su esposo, fundó el Instituto de la Visitación, que gobernó sabiamente: Celebramos su fiesta el 16 de Diciembre. Testimonio ¡Hola, Miguel! Buenos días, hoy me he despertado perezosa. Me pesan los párpados, los pies, me pesan los recuerdos y me pesa el alma. No puedo levantarme, ni siquiera caerme de la cama. He vuelto mis ojos hacia tu lado y no te he visto. He extendido mi brazo lentamente y no he tocado tu hombro, no he sentido tu aliento y no he percibido el aroma ni el calor de tu cuerpo. Desde la ventana de la alcoba de nuestras hijas he visto la calle cubierta de niebla y un escalofrío de tristeza ha recorrido todo mi cuerpo, como un relámpago, electrizando mis cabellos. Mis ojos se han parado vagamente en las camas de nuestras dos pequeñas y como en una antigua película, lejana, han ido pasando los recuerdos, los agridulces recuerdos que son como los maderos que apuntalan una vieja y frágil vida. He visto el despertar de un día lejano distinto al de hoy: unos besos en cinco caritas calientes y sonrosadas; un alboroto de prisas, bostezos, riñas, bromas, carcajadas y reniegos. ¡Un alubión de vida! El intenso aroma de café recién hecho y de pan tostado que despierta los sentidos. La cascada de recomendaciones y consejos: ¡Abrígate!, ¡Estudia!, ¡Sed buenos! Ahora, cada mañana, repaso las colchas de las camas arrugadas y beso las cinco almohadas perfectamente lisas y frías. No sé si toda una vida es suficiente para prepararnos a vivir con la soledad. Creemos que nunca va a llegar. Tú no te has ido del todo. Ha permanecido en mí tu rectitud, tu cariño, tu pensamiento, tu mirada, tus caricias, tu espiritualidad. Hoy, todo esto se lo ofrezco, junto a ti, al Señor, con todo mi amor. Concretar lugar, día y hora de la próxima reunión.

Temario Grupo viudas (1º curso) Mt 28,8-10

Tema 7-Abril


Oración inicial para todos los meses:

¡VEN, ESPÍRITU SANTO!

Oración: Ellas salieron a toda prisa del sepulcro y, con temor pero con mucha alegría, corrieron a llevar la noticia a los discípulos. Jesús salió a su encuentro y las saludó. Ellas se acercaron, se echaron a sus pies y le adoraron. Entonces Jesús les dijo: -No temáis, id a decir a mis hermanos que vayan a Galilea, allí me verán ( Mt 28, 8-10). 1.- ¿Qué te sugiere la meditación de este texto? 2.- ¿Qué es lo que más valoras de ti misma? 3.- ¿Cómo he vivido o voy a vivir la Semana Santa? Oración final: La ley del Señor es perfecta; es descanso para el hombre, El mandato del Señor es firme; hace sabio al ignorante; Los preceptos del Señor son rectos: dan alegría al corazón; El mandamiento del Señor es diáfano: da luz a sus ojos ( Sal 19, 8 – 9 ). Santa Isabel de Portugal (1271 – 1336). Al morir su marido, el rey de Portugal, distribuyó sus bienes. Destacó por su espíritu de oración y fortaleza de ánimo: Celebramos su fiesta el 4 de Julio. Testimonio. Acaba de pasar la Semana Santa. Contemplar al Señor en la Pasión encaja muy bien con los momentos en que nosotras nos encontramos; llenas de dudas, soledad, sufrimiento. Lo que más me ayuda es la oración: !Señor! Aquí estoy, no sé nada; no entiendo nada; ! ayúdame! !confórtame!. Si el señor no viniese en mi ayuda, mi alma moriría en el silencio. Me es difícil controlar todo lo relacionado con los últimos días de mi esposo. Me cuesta llegar a casa... el silencio.... no tener con quien compartir preocupaciones, decisiones, apoyo ante la inseguridad, fiestas familiares. ¿Cómo voy a celebrar así la Pascua? En la reunión nos hemos comprometido a vivir la Pascua serenas, viviéndola con plenitud. Pensando que nuestros esposos están con el Señor. Con la esperanza puesta en la Resurrección. Creo en un Dios vivo, infinitamente misericordioso y todo Amor. Creo que mi esposo está ya participando de la gloria de Dios y le pido que interceda por todos nosotros para que un día podamos reunirnos con él en la casa del Padre. ! Hasta pronto! mi amor. Concretar lugar, día y hora de la próxima reunión.

Temario Grupo viudas (1º curso)

Tema 8-Mayo

Sant 1, 27 Oración inicial para todos los meses:

¡VEN, ESPÍRITU SANTO!


Oración: La religiosidad auténtica y sin tacha a los ojos de Dios Padre consiste en socorrer a huérfanos y viudas en su tribulación y en mantenerse incontaminado del mundo ( Sant 1, 27 ). 1.- ¿Qué te sugiere la meditación de este texto? 2.- ¿Qué tal te encuentras en este grupo? ¿Qué es lo que más te gusta de él? ¿Cambiarías algo? 3.- ¿Sabes transmitir tus ratos de alegría para comunicar esperanza? ¿De qué manera? Oración final: ¡Qué bueno es dar gracias al Señor, y cantar en tu honor, Altísimo! Publicar tu amor por la mañana, y tu fidelidad en las vigilias de la noche al son de la lira de diez cuerdas, con la melodía del arpa y del laúd. Tú me alegras, Señor, con tus acciones, y canto jubiloso por la obra de tus manos ( Sal 92, 2 – 5 ). Santa Brígida (1303 – 1373). Sueca de nacionalidad, fue madre virtuosa de ocho hijos; después de enviudar, fundó una orden religiosa:). Celebramos su fiesta el 23 de Julio. Testimonio Todas las situaciones por las que atraviesa mi vida me piden una respuesta de amor y entrega a los demás. Poner por obra la Palabra y no contentarme sólo con oírla. Le pido a Dios un corazón bueno capaz de olvidar mis penas, soledades…, distinguir los verdaderos y falsos bienes. Y ¿por qué no?, contagiar alegría y esperanza. Consolar, acompañar, comprender a los que se sienten solos y necesitados. En mi grupo todas tenemos la misma inquietud: salir adelante solas, sin causar problemas. El grupo nos ayuda a tener más fuerza. Nos respetamos, escuchamos, lloramos, nos reímos y sobre todo, hablamos con Dios y con nuestros esposos que los sentimos cerca. Estos sentimientos nos unen mucho.

Concretar lugar, día y hora de la próxima reunión.

Temario Grupo viudas (1º curso)

Tema 9-Junio

Lc 2, 36-38 Oración inicial para todos los meses:

¡VEN, ESPÍRITU SANTO!


Oración: Había también una profetisa, Ana, hija de Fanuel, de la tribu de Aser, que era muy anciana. Había estado casada siete años, siendo aún muy joven; después había permanecido viuda hasta los ochenta y cuatro. No se apartaba del templo, dando culto al Señor día y noche con ayunos y oraciones. Se presentó en aquel momento y se puso a dar gloria a Dios y a hablar del niño a todos los que esperaban la liberación de Jerusalén ( Lc 2, 36-38). 1.- ¿Qué te sugiere la meditación de este texto? 2.- ¿Te ha ayudado el grupo en seguridad, independencia, autonomía? 3.- ¿Qué te ha parecido la conducción de este grupo? ¿Te sientes capaz de conducir otro igual? Oración final: Las olas de la muerte me envolvían, me aterraban torrentes destructores; los lazos del abismo me apresaban, la muerte me tenía entre sus redes. En mi angustia clamé al Señor, grité al Señor pidiendo auxilio. El escuchó mi voz desde su santuario, mi grito llegó hasta sus oídos ( Sal 18, 5-7). San Francisco de Borja, presbítero ( 1510 –1572). Virrey de Cataluña y duque de Gandía. A la muerte de su esposa se hizo jesuita, llegando a ser superior general: Celebramos su fiesta el 3 de Octubre. Testimonio En alguna parte he leído hace poco: “La viudedad no es tu identidad. No dejes que te absorba.”. Pero yo no puedo estar contenta porque mi marido ha muerto. Solo tengo ganas de llorar o más bien: ya no me quedan lágrimas. Estaría todo el tiempo, callada, quieta, sin comer. Esto es una resaca insoportable. Es como si me hubiera emborrachado de dolor. Pero yo no tengo la culpa. No he elegido esto. Siento que esta situación me está dominando. Estoy harta de que me digan: !anímate! Estoy agotada de creer, de seguir a ciegas y de invocar sin respuesta. Me aconsejan tirarme sin paracaídas en Dios. Lo haré por cobardía porque no tengo otro asidero posible. ! Hágase tu voluntad! .Aunque me parezca una plegaria carente de sentido porque, en el fondo, no me queda más remedio. Estos días, sin embargo, he acudido al grupo. He captado allí un mensaje: no te encierres en tu dolor, en tu duda. Comparte conmigo que estoy a tu lado solo para escucharte, si quieres hablar.

TEMARIO GRUPO DE VIUDAS

Oración inicial para todos los meses:

2º CURSO


¡VEN, ESPÍRITU SANTO! Ven Espíritu de Sabiduría, de entendimiento de ciencia, Líbranos de nuestras cegueras y tinieblas, de nuestras dudas e indecisiones, de nuestros fanatismos y prejuicios. Llénanos de tu luz, gozosa luz, para que conozcamos la verdad, para que descubramos el misterio de la existencia, el misterio de cada persona y cada cosa, el misterio de Dios. Amén.

TEMARIO 1º- Octubre: Acción de gracias 2º- Noviembre: Humildad 3º- Diciembre: Adviento 4º- Enero: Oración 5º- Febrero: Sufrimiento 6º- Marzo: Voluntad de Dios 7º- Abril: Adoración 8º- Mayo: Esperanza 9º- Junio: Don de Dios

Matrimonio Serrano Valenzuela (José Luis y Mari Carmen) Movimiento Familiar Cristiano de Zaragoza

Temario Grupo viudas (2º curso)

Tema 1-Octubre

ACCIÓN DE GRACIAS Oración inicial para todos los meses:

¡VEN, ESPÍRITU SANTO!

Oración: Cuando rodaron la piedra, Jesús, mirando al cielo, exclamó: - Padre, te doy gracias, porque me has escuchado. Yo sé muy bien que me escuchas siempre; si hablo así es por los que están aquí, para que crean que tú me has enviado ( Jn 11, 41-42).


¿Cómo me interpela esta cita evangélica? 1.- ¿Cómo ha ido mi testimonio durante este verano? - a nivel humano - a nivel cristiano 2.- ¿De qué manera agradezco lo que hacen los demás por mí? - familia - amigos - vecinos 3.- ¿Qué puedo mejorar en este sentido? 4.- Desde vuestra experiencia matrimonial ¿Cómo ayudaríais a que los matrimonios vivieran con más intensidad su vida matrimonial y fueran más felices? Oración final: ¡Cantad al Señor, fieles suyos, dad gracias a su santo nombre! Porque su ira dura un instante; y su favor, toda la vida: por la tarde nos domina el llanto, por la mañana todo es júbilo. Yo decía cuando estaba seguro: ”No fracasaré nunca”. Tu favor, Señor, hizo de mí una fortaleza inexpugnable; pero escondiste tu rostro, y quedé desconcertado. A ti clamo, Señor; a ti, Señor mío, te suplico. ¿Qué ganas con mi muerte, con que yo baje a la tumba? ¿Te dará gracias el polvo o pregonará tu fidelidad? ¡Escucha, Señor, ten compasión de mí, Señor, ven en mi ayuda! Tú cambiaste mi luto en danzas me quitaste el sayal y me vestiste de fiesta; por eso te canto sin descanso: Señor, Dios mío, te daré gracias por siempre. (Sal 30, 5-13)

Testimonio: “Padre, te doy gracias porque me has escuchado... Cuando tú te fuiste y me quedé sumida en la oscuridad, los hijos, los hermanos, los amigos, no me abandonaron; andaban preocupados en acompañarme y animarme. Pero era inútil. Ya no estaba entera. Me faltaba la mitad de mí misma. Cuanto más me consolaban, más angustia acumulaba mi pecho. Cuántas más personas había, más sola me encontraba. Cuánto más trataban de divertirme, más lloraba por dentro. Por eso, hoy te voy a contar mi nuevo círculo social: otras viudas que me comprenden, sienten lo que yo siento, que rezamos juntas, como lo hacíamos tú y yo, que nos contamos anécdotas y nos reímos con nuestros recuerdos. No somos tristes, ni oscuras, no hemos dejado de sonreír ni de extender nuestras manos para la acogida cordial y el saludo amable. Como Jesús, hoy decimos al Padre: “Yo sé muy bien que me escuchas siempre...

Temario Grupo viudas (2º curso)

Tema 2-Noviembre

HUMILDAD Oración inicial para todos los meses:

¡VEN, ESPÍRITU SANTO!


Oración: Finalmente, tener todos el mismo pensar; sed compasivos, fraternales, misericordiosos y humildes. No devolváis mal por mal, ni ultraje por ultraje; al contrario, bendecid, pues habéis sido llamados a heredar la bendición ( 1 Pe 3, 8-9). ¿Qué me sugiere la meditación de este texto? 1.- ¿Qué testimonio he dado este mes pasado en relación con el agradecimiento? 2.- Sin faltar a la verdad ¿Me siento realmente humilde? ¿Cómo me manifiesto con -

mi familia mi entorno cercano: equipo, amigos íntimos, etc. mi entorno lejano?

3.- ¿Cómo me ven los demás en este sentido? 4.- ¿Qué tendría que rectificar para vivir más conforme al Evangelio? Oración final: María, pequeña María, tú eres la brisa suave de Elías, el susurro del Espíritu de Dios. Tú eres la zarza ardiente de Moisés que llevas al Señor y no te consumes. Tú eres el lugar junto a mí, que mostró el Señor a Moisés, tú eres la hendidura de la roca que Dios cubre con su mano mientras que pasa tu gloria. (Kiko Argüello). Testimonio: Como tú sigues aún conmigo y me acompañas siempre, hoy he meditado el texto del evangelio, haciendo un recorrido por nuestra vida para ver si se ajustó a lo que el Señor nos pedía. Como siempre, sus palabras se reducen a las más grandes “Amor”. Amor en todas sus facetas. Entonces he visto que el amor fue el motor de tu vida: Amor al estudio para tu formación continua, a tu profesión de médico, sufriendo con el dolor de cada enfermo, amor a tu madre y a tu tierra, de las que estabas orgulloso. Amor a tus hijos, compartiendo sus juegos, sus estudios, sus éxitos y sus fracasos. A tus amigos, con tu acogida, tu generosidad, su servicio; tu amor hacia mí, cada día renovado y enriquecido con los grandes sacrificios y los pequeños detalles que exige la convivencia. Y el más grande, tu amor a Dios, y a tus semejantes. Recuerdo cómo te emocionabas ante las desgracias ajenas y los cataclismos imprevistos que te arrancaban un compromiso. Todos esos recuerdos me sirven de testimonio, de ayuda a mis dudas y a mis decisiones, que sin ti son más difíciles e inseguras .

Temario Grupo viudas (2º curso)

Tema 3-Diciembre

ADVIENTO Oración inicial para todos los meses:

¡VEN, ESPÍRITU SANTO!

Oración: Habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas; y en la tierra la angustia se apoderará de los pueblos, asustados por el estruendo del mar y de sus olas. Los hombres se


morirán de miedo, al ver esa conmoción del universo; pues las potencias del cielo quedarán violentamente sacudidas. Entonces verán al Hijo del hombre venir en una nube con gran poder y gloria. Cuando empiecen a suceder estas cosas, cobrad ánimo y levantar la cabeza, porque se acerca vuestra liberación ( Lc 21, 25-28). 1.- ¿Qué me sugiere la meditación de este texto? 2.- ¿Cómo han ido mis testimonios sobre la humildad?, con -

mi familia mi equipo mi entorno

3.- ¿Cómo voy a celebrar el tiempo de Navidad? Oración final: “Si me voy antes que tú” Si me voy antes que tú, no llores por mi ausencia; alégrate por todo lo que hemos amado juntos. No me busques entre los muertos, donde nunca estuvimos; encuéntrame en todas aquellas cosas que no habrían existido si tú y yo no nos hubiéramos conocido. Yo estaré a tu lado, sin duda alguna, en todo lo que hayamos creado juntos; en nuestros hijos, por supuesto, pero también en el sudor compartido en el placer, en el sudor del trabajo y en las lágrimas que intercambiamos. Y en todos aquellos que pasaron a nuestro lado, que irremediablemente recibieron algo de nosotros y llevan incorporado – sin notarlo ni ellos ni nosotros – algo de mi y algo de ti. También nuestros fracasos, nuestras indolencias y nuestros pecados serán testigos permanentes de que estuvimos vivos y no fuimos ángeles sino humanos. No te ates a los recuerdos ni a los objetos, porque dondequiera que mires que hayamos estado, con quienquiera que hables que nos conociese, allí habrá algo mío; aquello sería muy distinto, quizá inapreciablemente distinto, pero indudablemente distinto,


si no hubiéramos aceptado vivir juntos nuestro amor durante tantos años. El mundo estará siempre salpicado de nosotros. No llores mi falta, porque sólo te faltará mi palabra nueva y mi calor de ese momento. Llora, si quieres, porque el cuerpo se llena de lágrimas ante todo aquello que es más grande que él, que no es capaz de comprender, pero que entiende como algo grandioso; porque, cuando la lengua no es capaz de expresar su emoción, ya sólo pueden hablar los ojos. Y vive. Vive creando cada día y más antes. Porque yo no sé cómo, pero estoy seguro de que mi otra presencia yo también estaré creando junto a ti, y será precisamente en ese acto de traer algo que no estaba, donde nos habremos encontrado. Sin entenderlo muy bien, pero así. Como los granos de trigo, que no entienden que su compañero muerto en el campo haya dado vida a muchos nuevos compañeros. Así, con esta esperanza, deberás continuar dejando tu huella, para que, cuando tu muerte nos vuelva a dar la misma voz, cuando nuestro próximo abrazo nos incorpore ya sin ruptura a la Única Creación, muchos puedan decir de nosotros: “Si no nos hubieran amado, el mundo estaría aún más atrás”. Testimonio: “Habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas... Las palabras terribles con que Lucas describe los cataclismos del final del mundo en este pasaje, son las que describirían la angustia de una viuda o una madre al perder al esposo o a un hijo. Por eso, mi recuerdo y mi gratitud van hoy dirigidos a mis amigas las viudas que me han dado fuerza para superar mis miedos, y confianza para volver a sonreír. Un día les escribí a ellas: Dicen los que creen en la bondad divina que cuando alguna de sus criaturas es víctima de la


desgracia, el Señor le envía la fuerza para superarla. Muchas veces he pensado que la fuerza que Dios me ha enviado a mí sois vosotras.


Temario Grupo viudas (2º curso)

Tema 4-Enero

ORACIÓN Oración inicial para todos los meses:

¡VEN, ESPÍRITU SANTO!

Oración: Entonces Jesús le dijo: - ¡Mujer, qué grande es tu fe! Que te suceda lo que pides. Y desde aquel momento quedó curada su hija ( Mt 15, 28). ¿Cómo me interpela la lectura de este pasaje? 1.- ¿Cómo ha ido mi testimonio en relación con la Navidad? - con mi familia - con los de mi entorno - con los más necesitados 2.- ¿Cómo va mi oración de la mañana, ofrecimiento de obras, etc.? 3.- ¿Qué tengo que modificar en este sentido? Oración final: Aún puedo ser útil Así lo esperan mis hijos y mis nietos: que les borde, les teja, les regale… Mis ojos ya son frágiles, Tú sabes; pero ¿quién se resiste a tanta espera? Estoy aquí mientras el sol se pone, viendo el mundo pasar. Estoy envejeciendo tratando de ser útil, de consumir las metas que me tienen propuestas. Tú me trajiste acá. Tú, que aún me aceptas, me sueñas, me sostienes, me limitas, acepta mis últimos servicios, que acaso nadie entienda ni agradezca. Pasará el tiempo. Lo mejor vendrá, y vendrás Tú para firmar mi vida y dar el visto bueno. Me dirás: “He dispuesto ya de ti”. Te diré: “Allá voy, ¡no tengo miedo!”. Testimonio: Cuando he leído el texto del evangelio que se refiere a la oración y dice: “Que te suceda lo que pides..., he recordado cuando nos sentábamos a orar en familia para preparar el adviento, el nacimiento del Señor. Tenían entre 4 y 8 años, y los cuatro participaban, comprendían el mensaje y sabían aplicarlo a sus vidas. Un día ahondamos en la corresponsabilidad familiar, entendiendo que si uno de sus miembros falla en algo, el resto también ha fallado con él, todos sufren y todos pagan un precio por ese fallo. Unos días después entregaron las notas en el colegio y nuestro hijo mayor nos dijo: “Papá, hemos suspendido matemáticas”. Tú dijiste, pues tendremos que aprobarlas, yo no veré el fútbol hasta entonces. Sus hermanos dijeron: “Nosotros no pondremos los dibujos animados”. Y para que no hubiera tentaciones desenchufaste la T.V. y guardaste el cable. Pronto, todos aprobamos las matemáticas. La oración de aquel día de la corresponsabilidad familiar había traspasado las nubes.

Temario Grupo viudas (2º curso)

Tema 5-Febrero


SUFRIMIENTO

Oración inicial para todos los meses:

¡VEN, ESPÍRITU SANTO!

Oración: Decía: -¡Abba, Padre! Todo te es posible. Aparta de mi esta copa de amargura. Pero no se haga como yo quiero, sino como quieres tú. Volvió y los encontró dormidos. Y dijo a Pedro: - Simón, ¿duermes? ¿No has podio velar ni siquiera una hora?. Velad y orad para que podáis hacer frente a la prueba; que el espíritu está bien dispuesto, pero la carne es débil (Mc 14, 36-38). ¿Qué me sugiere la meditación de este texto? 1.- Cómo ha ido mi oración de la mañana, mis buenos días al Señor? - oración corta - un cuarto de hora - sola o acompañada - oración, meditación, contemplación 2.- ¿Cómo es mi postura ante el sufrimiento? - rechazo - abatimiento - aceptación 3.- ¿Qué he de modificar en este aspecto? ¿ Cómo? Oración final: Señor Jesús, te pido dos gracias para que me las concedas antes de que muera: la primera, que sienta en el alma y en el cuerpo, en la medida de lo posible, el dolor, que tú dulce Jesús, soportaste en la hora de la crudelísima pasión; la segunda, que sienta en mi corazón, en la medida de lo posible, ese extraordinario amor que a ti, Hijo de Dios, te abrazaba hasta el punto de soportar de buen grado por nosotros, pecadores, una pasión tan terrible. (Francisco en el Albernia). Testimonio: Hoy hace siete años que perdimos a nuestro hijo, aquel pequeño que pusiste en mis brazos, rojo del llanto porque el aire había abierto sus pulmones, y esa fue la primera señal de vida fuera de su madre. Parece una terrible premonición que nuestro amanecer en la vida lo hagamos llorando. Era muy pequeño, al contacto con mi pecho se apaciguó y dimos gracias a Dios porque teníamos con nosotros un retazo de su obra creadora. “Este pequeño hijo te lo ofrecemos, Señor, hazlo tuyo”. Nos abrazaste a los dos, y juntos lloramos, rezamos y ofrecimos nuestra pequeñez. Años después el Señor tomó lo que era suyo. Hoy he meditado sobre la fe de aquella viuda que arrancó el milagro de Jesús. Y también en las palabras de Él: “Que suceda lo que tú me pides”. Yo le he pedido que todos los padres reciban a sus hijos con amor y la gratitud con que tú y yo pudimos recibir a los nuestros. Que ninguna madre se vea en la amarga decisión de arrancar a su hijo de sus entrañas. Que como la viuda del evangelio, pueda sentir su mano salvadora en la vida de su hijo para mantenerlo con ella toda la vida.

Temario Grupo viudas (2º curso) Tema 6-Marzo


VOLUNTAD DE DIOS

Oración inicial para todos los meses:

¡VEN, ESPÍRITU SANTO!

Oración: Yo no puedo hacer nada por mi cuenta. Juzgo según lo que Dios me dice, y mi juicio es justo, porque no pretendo actuar según mi voluntad, sino que cumplo la voluntad del que me ha enviado ( Jn 5, 30). ¿Qué me sugiere la voluntad de este texto? 1.- ¿Cómo ha ido mi oración por la mañana? - constancia - tiempo - profundidad 2.- ¿Cómo ha ido mi testimonio sobre el sufrimiento? - conmigo misma - ante los cercanos - ante los más alejados 3.- ¿Hago de mis días una oración constante al Señor? ¿Cómo? 4.- ¿Qué me cuesta aceptar más de la voluntad del Señor?, 5.- ¿Cómo podría superarlo? Oración final: Padre mío, me abandono en ti. Haz de mi lo que te agrade. Te agradezco lo que hagas de mi. Estoy dispuesto a todo con tal de que se cumpla tu voluntad en mi y en todas tus criaturas. No deseo nada más, Dios mío. Pongo mi alma en tus manos. Te la doy, Dios mío, con todo el amor de mi corazón, porque te amo. Y es para mi una exigencia amorosa el darme, ponerme en tus manos sin medida. Con una confianza infinita porque tú eres mi Padre ( Carlos de Foucauld).

Testimonio: “...cumplo la voluntad de quien me ha enviado”.


Querido mío: Siempre decíamos que la familia no es un archipiélago de islas aisladas, sino que existe entre sus miembros un perfecto engranaje y una comunicación fluida y rica, sobre todo cuando existe algún peligro. El sufrimiento de uno es el de todos. Del mismo modo que todos habíamos suspendido las matemáticas, ahora todos estábamos enfermos contigo. El sufrimiento de uno es el sufrimiento de todos.

¿Te acuerdas? Se volcaron en cariño hacia ti. Te acariciaban y te hablaban con infinito amor, que tú agradecías en silencio. Pero los dos sabíamos que otra vez estábamos a solas con Dios, enfrentándonos a la gran aventura del encuentro con Él. Y vivimos un segundo noviazgo. Volvimos a decirnos las cosas bonitas, ya casi olvidadas... Nos miramos a los ojos buceando en nuestras almas, y nos abandonamos a su voluntad. Recuperamos las muestras de cariño de nuestra juventud, renovamos las palabras de amor que llenaban el corazón y hacían temblar los labios. Y volvimos a decirle, como el día de nuesta boda: “Señor, estamos en tus manos, hágase tu voluntad

Temario Grupo viudas (2º curso) ADORACIÓN

Tema 7-Abril


Oración inicial para todos los meses:

¡VEN, ESPÍRITU SANTO!

Oración: Por eso Dios lo exaltó y le dio el nombre que está por encima de todo nombre, para que ante el nombre de Jesús doble la rodilla todo lo que hay en los cielos,, en la tierra y en los abismos, y toda lengua proclame que Jesucristo es Señor, Para gloria de Dios Padre ( Flp 2, 9-11). ¿Qué me sugiere la meditación de este texto? 1.- ¿Cómo ha ido en este mes la aceptación de la voluntad de Dios? 2.- ¿De qué manera se ha inculcado en mí la adoración al Señor? - a su nombre - al templo - a la Eucaristía, etc. 3.- ¿Esta aceptación y respeto lo hago extensivo también a mi prójimo? - familia - familia extensa - amigos y conocidos 4.- ¿Cómo le doy las buenas noches al Señor? - con una simple oración - con un examen profundo del día pasado - con un estudio reflexivo de un texto evangélico o libro que me ayuda 5.- ¿En qué he de cambiar para que todo esto sea más grato a los ojos de Dios? Oración final: Recibe, Señor Recibe, Señor, nuestros miedos y transfórmalos en confianza. Recibe, Señor, nuestro sufrimiento y transfórmalo en crecimiento. Recibe, Señor nuestro silencio y transfórmalo en adoración. Recibe, Señor nuestras crisis y transfórmalas en madurez. Amén. Testimonio: Hoy empiezo la carta con una sonrisa. En la oración he recordado momentos felices de nuestra vida, que guardo con esmero en lo más bello de mi memoria y que, como fogonazos vienen a iluminar mi añoranza. Recordaba nuestros primeros encuentros tímidos, con miradas de reojo que nos sonrojaban, con la perenne sonrisa de admiración, con la sorpresa de sentir una”cosquilla” desconocida que presagiaba nuevos sueños, nuevos sentimientos y nuevas emociones. La gente, cuando ama mucho sonríe fácilmente. Un alma amargada o llena de orgullo no sabe expresar una sonrisa auténtica; esbozará con esfuerzo una mueca, una máscara pero no una sonrisa. La sonrisa verdadera, la que ilumina un rostro bondadoso, es la que brota del amor, del corazón enamorado, de la amistad verdadera, de la conciencia inocente de un niño y de la estrecha relación con Dios que limpia el alma del que lo ama.

Temario Grupo viudas (2º curso) ESPERANZA

Tema 8-Mayo


Oración inicial para todos los meses:

¡VEN, ESPÍRITU SANTO!

Oración: Vivid alegres por la esperanza, sed pacientes en la tribulación y perseverantes en la oración ( Rom 12, 12 ). ¿Cómo me interpela la meditación de este texto? 1.- ¿Cómo ha ido durante este mes la adoración al Santísimo? ¿Cómo se ha manifestado? 2.- ¿Sé vivir realmente la alegría porque la soporta la esperanza? ¿En qué se nota? 3.- ¿Soy consciente de que teniendo paciencia soporto mejor las contrariedades? ¿En qué casos concretos? 4.- ¿En qué situaciones me he de controlar más para vivir esta virtud? Oración final: El que seamos cristianos es por la fe y la esperanza, pero es necesaria la paciencia para que lleguen…a dar fruto… La esperanza y la paciencia son necesarias para completar en nosotros lo que hemos empezado a ser, y para conseguir, por concesión de Dios, lo que ofrecemos y esperamos. ( S. Cipriano) Testimonio: Cuando en mis ratos de oración repaso mi vida, mi corazón se llena de alegría y de agradecimiento al reconocer... ¡Cuánto me ha amado el Señor! ¡Cuántos detalles de amor ha tenido conmigo! Empezó, depositándome en un hogar cristiano y en las manos de unos padres que me enseñaron a andar por el camino del Evangelio, a hablar de la verdad y el amor, y a trabajar sirviendo a los hermanos, luego me puso delante a un joven de ojos verdes que pronto enamoró mi corazón: con su rectitud, su voluntad férrea, su seriedad, su honradez, su tesón y su dedicación al estudio y al trabajo. Me llevó a un sacerdote que dirigía su espiritualidad, él condujo nuestra juventud por la difícil etapa del noviazgo hasta el matrimonio. ¡Otro detalle del Señor para que no se torciera mi camino hacia Él! También me ha pedido sacrificios dolorosos, que no comprendí en su momento, que aún me duelen. Quizás para apagar mi orgullo y estimular mi humildad, y fomentar mi abandono en su voluntad. Así y todo ganan sus detalles de amor conmigo. Voy a seguir buscándolos en mi memoria para agradecérselos hasta mi último suspiro.

Temario Grupo viudas (2º curso)

Tema 9-Junio

DON DE DIOS

Oración inicial para todos los meses:

¡VEN, ESPÍRITU SANTO!


Oración: Jesús le respondió: - Si conocieras el don de Dios y quien es el que te pide de beber, sin duda que tú misma me pedirías a mi y yo te daría agua viva ( Jn 4, 10). ¿Qué me sugiere la meditación de este texto? 1.- ¿Cómo he ido ejercitando la virtud de la esperanza? ¿En qué se ha manifestado? ¡Si tú supieras…! Si conocieras el don de Dios, decía una tarde Cristo a la samaritana. Pero ¿qué don de Dios es ése sino él mismo?. El discípulo amado nos dice: Vino a su casa, pero los suyos no le recibieron. ¡Si conocieras el don de Dios? Hubo una criatura que conoció ese don de Dios, una criatura que no desperdició nada de él, una criatura tan pura, tan luminosa que parecía ser la luz misma: speculum isticiae…Virgo fidelis. Es la Virgen fiel, la que guardaba todas aquellas cosas en su corazón ( Lc 2, 51). (Bta. Isabel de la Trinidad) 2.- ¿Cuál es mi conocimiento del don de Dios? 3.- ¿Hasta dónde me fío de Él? 4.- ¿Cómo trato de imitar a María en este aspecto? Oración final: ¡ESA AGUA, ESA AGUA! El agua que nace de tu pecho herido, ¡Esa agua, esa agua! ¡Dios mío! Solamente esa agua dulce de tu río me quita la sed y el sentido. (Francisco Contreras) Testimonio| En esta última revisión del curso, todas las viudas hemos hecho un esfuerzo mayor y hemos traído el tema muy meditado y, además escrito. Nos hemos detenido en la oración del Evangelio, observando que a cada una nos ha sugerido sentimientos y pensamientos distintos, y todos ellos muy bellos. Hemos comentado como la palabra de Dios, con solo tres líneas, puede penetrar en el corazón de cada una dándoles el consuelo, la esperanza o el valor que necesitamos en ese momento. Nos hemos comprometido a no abandonarnos durante el verano, a seguir cada día, orando con el Evangelio en la mano, meditando cada pensamiento, cada idea, cada frase. Pongámoslas en primera persona porque es a ti y a mí, con tu nombre y con el mío, a quien habla Dios mismo. Piensa que puede querer El de ti, como quiere que le respondas, como quiere que le ames, como quiere que ames al resto de la creación. Sobre todo, pídele ayuda, para repartir ternura, confianza, generosidad, acogida, justicia, AMOR. Y agradécele todos los minutos, con todas tus fuerzas, cuanto te da, cuanto te protege y cuanto te ama.

TEMARIO GRUPO DE VIUDAS 3º CURSO

Oración inicial para todos los meses:


VEN ESPÍRITU SANTO!

Ven, Espíritu de consejo, de prudencia, de tolerancia, de paciencia, Ayúdanos a ser guía para el que duda, Maestro para el que no sabe, Sostén para el que vacila, estímulo para el inmaduro. Y enséñanos a saber dudar, a dejarnos aconsejar, A pedir tu luz, a ser dócil a tus inspiraciones. Amen

INDICE 1º- Octubre: Visita de Jesús 2º-Noviembre: Presencia de Dios 3º-Diciembre: Alegría 4º-Enero: Enfermedad 5º-Febrero: Hambre y sed 6º-Marzo: Amor a Dios 7º-Abril: Tristeza 8º-Mayo: Consolar 9º-Junio: Paz


Temario Grupo viudas (3º curso)

Tema 1-Octubre

VISITA DE JESÚS Oración inicial para todos los meses:

¡VEN, ESPÍRITU SANTO!

Oración: Según iban de camino, Jesús entró en una aldea, y una mujer llamada Marta, lo recibió en su casa. Tenía Marta una hermana llamada María que, sentada a los pies del Señor, escuchaba su palabra. Marta, en cambio estaba atareada con los muchos quehaceres del servicio. Entonces Marta se acercó a Jesús y le dijo: - Señor, ¿No te importa que mi hermana me deje sola en la tarea? Dile que me ayude (Lc 10, 38-40). ¿Qué me sugiere la meditación de este texto? Seguramente Jesús estaba cansando del camino. Y entraría en Betania para descansar. En aquella casa encontraba amistad, había confianza mutua. Estaba a gusto, en paz. - ¿Cómo recibo yo a Jesús? Él está a mi puerta y llama, en ocasiones con fuerza. ¿Suelo abrirle para que entre y se siente a cenar conmigo? A veces lo dejo pasar de largo. “Mañana le abriré...” Tengo cosas importantes que hacer ahora. Y Él no se queja. 1.- ¿Cómo he vivido el don de Dios durante este verano? 2.- ¿Hasta qué punto estoy abierta a las llamadas oportunas / inoportunas? 3.- ¿Qué puedo modificar en este sentido? Oremos por nuestras necesidades y por las de nuestros hermanos... Oración final: Señor Jesús: A fuerza de mirarte y escucharte, quiero descubrir y experimentar ese gran Amor que te ha llevado a entregarte, a darme tu misma Vida. Aunque pobre, quiero darte la mía, en una entrega abierta a los hermanos; Contemplar en ti los rostros de la humanidad entera, grabados en tu Corazón; Saber reconocerte en los acontecimientos que viva y en toda la creación. Que desde lo más hondo de mi ser se eleve hacia Ti y recibas la adoración, la alabanza y la intercesión de mi vocación completa. (Una monja común) Testimonio: Ahora que está de moda escribir la propia biografía, se nos propuso en una reunión de viudas, escribir nuestra trayectoria religiosa, o sea nuestro paso por la vida en contacto con el Señor. Meditarla, recordarla y sentirla, fue una experiencia deliciosa, pero más aún fue el ponerla en común. Vimos que el Señor, nos había puesto junto a unos ángeles que nos iniciaron en la fe, nos condujeron, nos animaron, y nos llevaron de la mano en cada paso, por el camino de la virtud de la honradez, de la verdad, de la salvación. De algunas viudas, esos ángeles, fueron sus abuelas. Una de ellas se emocionó y nos emocionó, al narrarlas charlas con su abuela ciega. Ahora que tú te has ido, quiero que me ayudes desde allá, a ser esa abuela-ángel, que toma la mano de sus nietos e inicia con ellos el mismo camino, y les enseña a andar por él con la enseñanza del amor, del ejemplo, del mensaje, de la verdad, de las palabras humildes y de los besos sencillos. Concretar lugar, día y hora de la próxima reunión

27


Temario Grupo viudas (3º curso)

Tema 2-Noviembre

PRESENCIA DE DIOS Oración inicial para todos los meses:

¡VEN, ESPÍRITU SANTO

Oración: Señor, tú me examinas y me conoces, sabes cuándo me siento o me levanto, desde lejos penetras mis pensamientos. Tú adviertes si camino o si descanso, todas mis sendas te son conocidas. No está aún la palabra en mi lengua, y tú Señor ya la conoces. Me envuelves por detrás y por delante, y tus manos me protegen. Es un misterio de saber que me supera, una altura que no puedo alcanzar (Sal 139, 1-6). ¿Qué me sugiere la meditación de este texto? La experiencia de la presencia de Dios en la naturaleza, en la historia y en mí, es fundamental. Es sustancia de fe. Tengo que lograr vivirla, sentirla día y noche, notarla cuando trabajo o cuando descanso, gozar de ella cuando rezo o cuando amo. ¡Siempre!. Las veinticuatro horas del día. 1.- ¿Cómo he tratado de vivir la visita de Jesús? -

circunstancias acontecimientos personas

2.- ¿De qué forma puedo profundizar en la presencia de Dios en mi vida? 3.- ¿Cómo voy a tratar de manifestarla? ¿A qué me compromete? Oremos por nuestras necesidades y por las de los hermanos... Oración final: Tú formaste mis entrañas, Me tejiste en el vientre de mi madre. Te doy gracias porque eres sublime, Tus obras son prodigiosas. Tú conoces lo profundo de mi ser, Nada mío te era desconocido Cuando me iba formando en lo oculto Y tejiendo en las honduras de la tierra. Tus ojos contemplaban mis acciones, Todas ellas eran escritas en tu libro, Y los días que me asignaste, antes de existir. ¡Oh Dios, qué profundos son tus designios, Qué incalculable su conjunto! Si los cuento son más que arena, y aunque termine, aún me quedas tú ( Sal 139, 13-18 ).

Testimonio:

28


Él estaba orgulloso de sus hijos y los amaba mucho, pero raras veces se lo decía. Amaba especialmente al segundo hijo, muy parecido a él y con su misma vocación. Al siguiente año de morir, también falleció el hijo inesperadamente. Esta otra tragedia me trastornó durante muchos días de los que nos recuerdo nada; tengo una laguna negra en mente, como unos días no vividos; sólo recuerdo sacudiendo la cabeza, queriendo quitarme la pesadilla, la obscuridad, el peso enorme. Tenía una inmensa rebeldía; estaba reñida con Dios y apartada de Él y sólo le preguntaba: ¿Por qué, por qué, por qué? Alguien puso en mis manos un libro del que sólo recuerdo un pensamiento, una oración. No sé el autor ni el resto de su lectura. Más o menos rezaba así: “Señor, yo iba por el camino de la vida y mis huellas se dibujaban en la arena junto a las tuyas. Pero en una etapa trágica y dolorosa mis huellas desaparecieron, no iban contigo. Y caí en una obscuridad de la que no me queda recuerdo: “Por qué, Señor, en los momentos más difíciles de mi vida, permitiste que te abandonara? ¡Cuándo más te necesitaba! El Señor me dijo: “Tus huellas no quedaban en la arena junto a las mías porque en esos días de dolor yo te llevaba en mis brazos”. Todos los acontecimientos hacen aflorar de dentro sentimientos y valores que enriquecen a la persona y hasta modifican su conducta. Me consolaba pensar que la muerte es el nacimiento a una nueva vida y, como todo nacimiento, es doloroso.

Concretar lugar, día y hora de la próxima reunión

Temario Grupo viudas (3º curso) 29

Tema 3-Diciembre


Alegría Oración inicial para todos los meses:

¡VEN, ESPÍRITU SANTO!

Oración: Cantaré al Señor toda mi vida, tocaré para mi Dios mientras exista. ¡Ojalá le sea agradable mi canto! Yo pondré mi alegría en el Señor (Sal 104,33-34). ¿Qué me sugiere la meditación de este texto? 1.- El descubrir la presencia de Dios ¿ha sido fuente de alegría papa mí? ¿Cómo? 2.- ¿De qué manera puedo manifestar mi alegría? 3.- ¿Cómo voy a transmitirla a los demás en estos días de Navidad? - familia - amigos - olvidados, etc. ---------------------------------Oremos por nuestras necesidades y por las de los hermanos... Oración final: A la nanita, nana Duérmete niño La patera es chiquita, Grandes los sueños…, Que Jesús y María También se fueron, Huyendo de un Herodes Al extranjero…, Huyendo de un Herodes El Dios Eterno…, Nosotros por el hambre, Él por el miedo, Nosotros en patera, Él en jumento… Tu papá va remando Y yo te velo…, El Herodes y el hambre Quedaron lejos…, Que se duerme mi niño, Se está durmiendo,

que lo arrullen la luna y los luceros, que se callen las olas, que calle el viento… Cuando lleguemos, niño, cuando lleguemos comerás pan de trigo y hasta cordero… que es Navidad, mi vida, y el Dios del cielo sólo quiere una cosa: que nos amemos…, que Jesús y María también se fue, huyendo de un Herodes al extranjero… A la nanita, nana, duérmete, cielo (Alfonso Valverde)

Testimonio:

30


El M.F.C. lo formaba su Consiliario Diocesano con los consiliarios de equipos y el Matrimonio Presidente con todos los demás matrimonios y sus hijos ¡Una gran familia!. Todos nos abrieron sus brazos, todos nos acogieron, y ya no nos sentíamos solos, ni en tierra extraña, y ellos fueron nuestros padres, hermanos, primos, amigos...Con su ejemplo nos contagiaron su entusiasmo por la familia, por el servicio, por la alegría de trabajar para el Señor, por la disponibilidad y la espiritualidad que nos acerca a Dios. Hoy aquí, quiero dar gracias al M.F.C. porque nos ayudó a recibir a nuestros hijos y bautizarlos en la fe. Gracias, porque nos guiaste en su educación, y los pusiste en torno al altar. Gracias, porque nos mostraste las virtudes del matrimonio e hiciste que nos volviéramos a enamorar. Gracias, porque nos condujiste como a niños en nuestros balbuceos apostólicos y nos ayudaste a trabajar por Dios y así, anunciar su mensaje. Gracias, porque nos enseñaste a orar como personas, como matrimonio, como familia y como comunidad cristiana. Gracias, porque has estado hasta el final en nuestras vidas, y has sido el ángel conductor, paciente, amable, constante, paternal y amoroso que necesitábamos.

Concretar lugar, día y hora de la próxima reunión

Temario Grupo viudas (3º curso) ENFERMEDAD

31

Tema 4-Enero


Oración inicial para todos los meses:

¡VEN, ESPÍRITU SANTO!

Oración: Se le acercó un leproso y le suplicó de rodillas: - Si quieres, puedes limpiarme. Jesús, compadecido, extendió la mano, lo tocó y le dijo: - Quiero, queda limpio. Al instante le desapareció la lepra y quedó limpio (Mc 1,40-41). ¿Qué me sugiere la meditación de este texto? 1.- ¿Cómo he tratado de hacer llegar mi alegría a los demás? - circunstancias - acontecimientos - con familiares - con otras personas 2.- ¿De qué manera puedo descubrir el rostro de Dios en la enfermedad? 3.- ¿Cómo puedo ayudar a los demás a superar su dolor, enfermedad, achaques, etc.? --------------------Oremos por nuestras necesidades y por las de los hermanos... Oración final: El ángel del dolor visitó mi casa. Era hermoso y radiante. Era hijo de Dios. Era, aunque no lo creáis, El más alegre de cuantos conocí. Entró por mis jardines y acarició mi sangre. Riéndose cortó una de mis alas de trabajo, pero dejó intactas las de la ilusión y el coraje. Me dijo: “Ahora empieza la segunda parte de tu vida, gemela de la otra, aunque algo tartamuda. Vive. No gastes tus horas en hacerte preguntas. Reordena tu escala de valores: Pon en primera fila la amistad (tras la fe, se entiende) y recuerda que Dios es bueno, que el hombre es mucho mejor de lo que él cree, que el mundo está bien hecho y que vas a vivir hasta los topes el gozo mientras vivas, porque resulta que el ángel del dolor y el de Belén son el mismo” (José Luis Martín Descalzo) Testimonio: Éramos muy jóvenes, aún estudiantes, cuando hacía unos meses que nos conocíamos, y se había encendido esa lucecita de ilusión en nuestros corazones. Él padecía una diabetes juvenil desde hacía varios años pero se había atrevido a hablarme de ella por temor a perderme. Era consciente de las dificultades y sacrificios que debería compartir con él. Un día, me envió a un amigo para que me explicara los peligros a los que me expondría. Había escrito una larga lista de ellos, desde los más sutiles a los más graves, entre ellos la

32


posibilidad de no tener hijos o de que éstos heredaran la enfermedad (tuvimos cinco y ninguno es diabético). Ese día empecé a admirar su honradez. Yo, valiente e inconsciente, prometí que sería capaz de todo si estaba junto a él: Desde el día de la boda hasta el final, estuve cuidándole e inyectándole insulina tres veces al día. Un enfermo crónico sufre y hace sufrir, se exige y exige a los que le rodean, se amarga y amarga a los demás, se enfada y hacer enfadar a los suyos; cambia de humor y desconcierta a cualquiera, se deprime y echa la culpa a los demás. Te dice que eres su alegría o su desgracia, que eres sus manos y sus pies, o que no sirves para nada, igual dice que te ama, o como que te rechaza. Es exigente, intransigente, preocupado, inseguro, callado. Pero también es tierno, acogedor, agradecido, frágil, mimoso, halagador, voluntarioso y, cuando te mira, te pide tu vida, tu amor, tu fortaleza, tus anhelos y tu alegría, con su mirada. ¡Y tú se lo das todo, seguro! Leí en algún escrito que “sólo cuando la noche es oscura se pueden ver las estrellas”. En aquellos últimos días de oscuridad total descubrí nuevas y brillantes estrellas en el alma de mi esposo que no había visto en treinta años.

Concretar lugar, día y hora de la próxima reunión

Temario Grupo viudas (3º curso)

Tema 5-Febrero

Hambre y Sed Oración inicial para todos los meses:

33

¡VEN, ESPÍRITU SANTO!


Oración: Derribó de sus tronos a los poderosos y ensalzó a los humildes. Colmó de bienes a los hambrientos y a los ricos despidió sin nada (Lc 1, 52-53). ¿Qué me sugiere la meditación de este texto? El comprar se ha convertido para no pocos en uno de los actos más importantes de la vida. Hay que estar al día, llevar lo último, poseer el modelo recién salido del mercado. La persona termina viviendo sólo para consumir cosas, vestidos, coches, bebidas, revistas, televisión... 1.- ¿He intentado ayudar a los demás en su dolor, achaques, enfermedad, etc.? 2.- Si el ambiente que me rodea me inclina al consumismo, ¿Cómo me veo yo en este sentido? 3.- ¿Cómo me planteo yo el compartir? ---------------------------Oremos por nuestras necesidades y por las de los hermanos. Oración final: Préstanos, María, tus oídos, para escuchar y guardar la Palabra en el corazón, “como Tú”, toda nuestra vida. A nosotras, no nos resulta fácil dejarnos hacer por la Palabra. Confiamos mucho en nuestra inteligencia y prepotencia. Estamos lejos de una actitud de pobres Abiertas a la sorpresa de Dios. Enséñanos María, a ser oyentes de la Palabra. Prepara nuestras vidas a la acción del Espíritu Santo. Y despierta cada mañana nuestros oídos para escuchar Palabras de vida.

Testimonio: Me hacía leerle, casi a diario, la parábola del hijo pródigo, y me decía: “ahora la entiendo de otra manera. Veo el estado de hambre y sufrimiento del hijo y su arrepentimiento brutal por haber abandonado la casa del Padre (Y decía: “yo la he abandonado tantas veces”). Viéndose perdido, frágil, miserable, sin fuerzas y sin

34


refugio...vuelve al Padre con sentimientos de fracaso, con palabras de súplica y con miedo a ser rechazado. (Él se sentía como el hijo pródigo). Le conmovía y daba esperanza ver la alegría del Padre, su espera diaria en el camino y la acogida, el abrazo emocionado, lleno de amor, de comprensión, de perdón. Sobre todo le emocionaba la acción de levantar al hijo del suelo cuando, de rodillas, le suplicaba. ¡Ese era el gesto que él anhelaba de Dios cuando se encontraba ante su rostro! Me seguía desmenuzando la parábola: “Cuando era joven, con energía, me sentía más cerca del hermano, el que exigía justicia. Ahora, en mi debilidad, deseo la misericordia y la bondad del Padre en vez de la justicia”. También yo ahora medito esta parábola y me detengo en los pasajes del hambre y la miseria en que cae, que hasta le son negadas las bellotas de los cerdos. Miro con horror que una parte numerosa de la humanidad vive su corta vida sintiendo que le son negados el pan y el agua para su cuerpo y la educación y conocimiento de Dios para su alma. Sólo es cuestión de suerte nacer en un lugar o en otro, en una familia o en otra. Cada día doy gracias a Dios porque ha querido que naciera en mi familia y encontrara luego al hombre que compartió mi fe y me ayudó a permanecer en ella.

Concretar lugar, día y hora de la próxima reunión

Temario Grupo viudas (3º curso) Tema 6-

Marzo

Amor a Dios Oración inicial para todos los meses:

35

¡VEN, ESPÍRITU SANTO!


Oración: Más vale ración de verduras con amor, que toro cebado con rencor (Prov. 15, 17) 1¿Qué me sugiere la meditación de este texto? 2.- ¿Cómo ha sido mi testimonio en relación con la austeridad? - Conmigo misma, con regalos a hijos, nietos, etc. 3 ¿Cómo va mi relación con Dios? ¿Hasta qué punto me dejo guiar por Él? ¿Me dejo llevar por la inspiración del Espíritu? 4 ¿De qué forma voy a vivir más intensamente esa relación y se va a manifestar en la entrega a los demás? Oremos por nuestras necesidades y por las de los hermanos. Oración final: ¡TARDE TE AMÉ, hermosura tan antigua y tan nueva; Tarde te amé! Y he aquí que tú estabas dentro de mí, y no fuera. Por fuera te buscaba; y deforme como era, Me lanzaba sobre esas cosas hermosas que tú creaste. Tú estabas conmigo, mas yo no lo estaba contigo. Llamaste y clamaste, y rompiste mi sordera. Brillaste y resplandeciste, y fugaste mi ceguera. Exhalaste tu perfume, y respiré, Y suspiro por ti. Gusté de ti, y siento hambre de ti. Me tocaste, y abráseme en tu paz. (San Agustín) Testimonio: En una larga vida, se dan muchas etapas distintas, unas felices y otras dolorosas; unas fecundas y otras estériles; unas llenas de actividad y otras, en las que el tiempo parece impregnarse de languidez y soledad. En la etapa feliz de nuestro matrimonio con los hijos pequeños y una actividad casi frenética, llena de vida, de futuro y de esperanza, nos sentimos muy dentro del M.F.C. También tú y yo, nosotros, hemos palpado el amor de Dios, al enviarnos uno de estos ángeles en forma de M.F.C. Supimos agarrarnos a él para ni hundirnos, para seguir andando, casi a trompicones, por el camino que nos habíamos prometido el día de nuestra boda. Y en él encontramos a la gran familia, que fue moldeando nuestro carácter como esposos y padres, y nos acercaba más a Dios, para ser testigos de su amor. Ahora, de pronto, los hijos se ha marchado, y tú has acudido a la llamada del Padre, y yo me he visto sola de nuevo, sacada de muchos ambientes que ya no deseo. Otra vez el M.F.C., con los equipos de viudas, sale a mi encuentro y me abraza y me acogen, porque son una prolongación de aquella familia que, un poco mutilada por la ausencia de los esposos, sigue conduciendo nuestro camino, manteniendo los recuerdos vivos, la alegría de servir, el consuelo de ser querida y la paz que infunde una vida llena de amor. Concretar lugar, día y hora de la próxima reunión

Temario Grupo viudas (3º curso)

Tema 7-Abril

TRISTEZA Oración inicial para todos los meses:

36

¡VEN, ESPÍRITU SANTO!


Oración: ¿Hasta cuándo, Señor, me tendrás olvidado? ¿Hasta cuándo me ocultarás tu rostro? ¿Hasta cuándo he de andar angustiado, con el corazón apenado todo el día? ¿Hasta cuándo prevalecerá mi enemigo? (Sal 13, 2-3). ¿Cómo me interpela la meditación de este texto? 1.- ¿Cómo he sentido el amor de Dios, durante este mes pasado? 2.- ¿Con qué intensidad de dramatismo vivo esta tristeza en algunos momentos de mi vida? ¿Me encierro en mi pena o trato de superarla? 3.- ¿De qué manera puedo ayudar a los demás en estas situaciones? ---------------------------Oremos por nuestras necesidades y por las de los hermanos. Oración final: Hay alegría de ser sano la alegría de ser justo; pero hay, sobre todo, la inmensa, la hermosa alegría de servir. Qué triste sería el mundo si todo en él estuviera hecho, si no hubiera un rosal que plantar y una empresa que emprender. No caigas en el error de creer que sólo se hacen méritos con los grandes trabajos, hay pequeños servicios. arreglar una mesa, ordenar unos libros, peinar a una niña.

Aquél el que critica, éste el que destruye; se tú el que sirve. El servir no es una faena de seres inferiores. Dios, que es el fruto y la luz, sirve. ¡Podría llamarse el que sirve! Y tiene sus ojos en nuestras manos ¿A quién? ¿Al árbol? ¿A tu hermano? ¿A tu madre? ¿Al enfermo? ¿Al anciano?

(Gabriela Mistral) .

Testimonio: Aquel día fuimos a recoger los resultados de las pruebas y el médico, bajando la voz y titubeando, nos comunicó que ya tenían que empezar las diálisis diarias. Sólo vivió un año más. Todos notábamos en él angustiosos cambios físicos y psíquicos. Sólo él lo aprovecho para hacer un larguísimo examen de conciencia, en continuo pedir perdón a Dios, y a sus hijos y a mí, por lo que hizo mal o por lo que no hizo en nuestra vida de familia. Mientras yo estaba en un ajetreo doméstico, él en su sillón con los ojos cerrados iba buscando en su memoria aquellos detalles que le causaban remordimiento. Se levantaba con gran dificultad y venía hacia mí:” ¡Qué tonto he sido

37


de preocuparme por tantas cosas y no haberte disfrutado más!, o ¡Siempre le he dado gracias a Dios por tenerte y porque fueras así como eres, pero no te lo decía a ti por soberbia! Todo me producía gran tristeza y supimos compartirla, no esconderla; sí, ofrecerla a Dios y vivirla juntos, apurando cada minuto de amor, de silencio elocuente, de compañía, de recostar mi cabeza en su hombro, de apretar mi mano con la poca fuerza de la suya, de decirme los piropos que no me había dicho nunca, de leer la Biblia, de rezar despacio, parándonos en cada palabra del Padrenuestro. Ese año conocimos verdaderamente nuestra alma, porque conocimos la tristeza compartida, sumisa, derrotada, irremediable. Con esfuerzo salíamos de ella, para reírnos de algún recuerdo entrañable y volvíamos a caer en ella. Sólo la oración y las palabras de amor conseguían alejarla. Sólo con amor, oración, ofrecimiento y compañía se soportas la tristeza.

Concretar lugar, día y hora de la próxima reunión

Temario Grupo viudas (3º curso)

Tema 8-Mayo

Consolar Oración inicial para todos los meses:

¡VEN, ESPÍRITU SANTO!

Oración: Gritad, cielos, de gozo; salta, tierra, de alegría; montes, estallad de júbilo, que el Señor consuela a su pueblo, se apiada de sus desvalidos (Si 49,13). ¿Qué me sugiere la meditación de este texto?

38


El apóstol Pablo, sentó las bases de una teología de la consolación: a través de una prueba tan terrible como la muerte, descubrió que la consolación brota de la desolación misma cuando ésta se une al sufrimiento de Cristo. 1.- ¿Hasta qué punto he podido mitigar la tristeza, la pena, el sufrimiento ajeno? 2.- ¿En qué medida puedo apiadarme de los desvalidos? 3.- ¿A quién o a quienes de mi entorno voy a consolar? ----------------------------------Oremos por nuestras necesidades y por las de los hermanos... Oración final: Estoy cansada, Señor, y cada día, dame fuerzas. Las necesito, me siento más débil En silencio. voy recordando mi vida. Gracias, Señor, por tantas cosas como en ella he recibido. Gracias por las personas que me acompañan. Señor, el orgullo me ciega. Me creo mejor que las demás. Me gusta que me sirvan y ayuden, y, sin embargo, me cuesta entregarme y desvivirme por ellos. ¡Perdóname, Señor! Testimonio: A uno de esos ángeles que Dios nos ha ido enviando, agradecería yo su ayuda con estas palabras: “A cierta altura de la vida, cuando lo más importante son los recuerdos, vamos repasando cada etapa con los acontecimientos y las personas que influyeron en ella e incluso la cambiaron. Así el último año de la vida de mi esposo, sabiendo los dos que la vida se nos escapaba de las manos, hicimos juntos ese repaso, serenamente, con sosiego. Vimos nuestro matrimonio desde el día de la boda, porque esa misma tarde dejamos atrás la tierra, la familia, los amigos, para emprender juntos una misma aventura. Los primeros años fueron terribles: solos, e intentando adaptarnos a mil cosas nuevas a la vez: a la profesión, al trabajo del hogar, a la convivencia, a la paternidad... Ya estábamos fracasando, al borde del abismo... y la casualidad o la mano de Dios nos llevó al M.F.C. y al Padre Borraz, su consiliario. Entonces, todo cambió, todo se serenó. El amor volvió a nuestros corazones y la paz a nuestro hogar. Él nos enseñó a confiar en Dios y en nosotros mismos. A adornar nuestra vida de oraciones y detalles. A saber escuchar y comprender. A dialogar sin

39


imponer nuestro criterio. A abrir el corazón para cobijar las penas del otro. A vivir en familia, haciendo felices a los demás, sin buscar nuestra propia felicidad”

Concretar lugar, día y hora de la próxima reunión

Temario Grupo viudas (3º curso)

Tema 9-Junio

PAZ Oración inicial para todos los meses:

¡VEN, ESPÍRITU SANTO!

Oración: Voy a escuchar lo que dice Dios: el Señor anuncia la paz a su pueblo y a sus fieles, para que no vuelvan a cometer locuras. Si, la salvación está cerca de los que le honran, la gloria habitará en nuestra tierra; el amor y la fidelidad se encuentran, la justicia y la paz se besan; la fidelidad surge de la tierra, y la justicia se asoma desde el cielo (Sal 85, 9-12). ¿Qué me sugiere la meditación de este texto?

40


1.- ¿De qué manera he podido llevar el consuelo a algunas personas? 2.- ¿Cómo veo esa paz que anuncia el Señor? 3.- ¿De qué manera la puedo vivir yo? 4.- ¿Y llevarla a los demás? -acciones concretas --------------------Oremos por nuestras necesidades y por las de los hermanos Oración final: Señora del Almendro Almendro sin par, sin varón, sin azada. Llena eres de gracia Y de pájaros de cien colores. El Señor es contigo y te da sombra. Bendita tú entre todos los árboles, Más allá que el ciprés, más fecunda Que la higuera, Más incorruptible que el cedro. Y bendito es el fruto de tu rama, Jesús. Santa María. Madre de Dios, Ruega por nosotros, pecadores, Ahora y en la hora de nuestra cosecha. Amén. Testimonio: Hoy, como otros días, he preparado mi tiempo y mi lugar para el encuentro con mi Dios, ese encuentro que dispone mis sentidos e intenciones para la acogida correcta hacia mis hermanos. Pero mi mente y mi corazón se han marchado por caminos y preocupaciones triviales: “Señor, enséñame a orar”. He abierto el evangelio que me acompaña, y he encontrado una respuesta. Una mujer cananea, o sea extranjera en el pueblo de Israel, seguía a Jesús, pidiéndole que arrojara los demonios del cuerpo de su hija. Parecía que Jesús la ignoraba y la mujer insistía, rogaba y luchaba por acercarse hasta que logró su atención: “No es bueno que echemos a los perros el pan de nuestros hijos”. Ella admite ese aparente desprecio de Jesús, que quiere probar su fe, y logra una comunicación con Él, mostrándose humilde, insignificante y necesitada: “Pero los perros comen las migajas que caen de las manos de sus amos”. ¡Qué ejemplo de oración humilde, sincera, angustiada, llena de fe, segura de conseguir la comprensión y el amor del Señor. ¡Tanto tengo que aprender! Quitarme el orgullo, la vanidad, la soberbia. Ante un desprecio, me irrito, defiendo mis derechos y mi imagen. Tengo que limpiar mi alma, aprender de la mujer cananea y, entonces empezar a orar, para que el Señor me diga como a ella: “Mujer, qué grande es tu fe, que te suceda lo que pides”. Entonces estaré preparada cada día, para acoger a mis hermanos, porque mi oración ha abierto mis sentidos, mis aptitudes, mis intenciones, mis deseos, para recoger las migajas de amor que caen de las manos de mi Señor. Concretar lugar, día y hora de la próxima reunión

41


42

Viudas  

Oraciones