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Continuando la conversación, prometí al P. Maximiliano hablar con el príncipe acerca de la donación de unos lotes de tierra en Teresín, junto a la estación ferroviaria. Si hubieran surgido obstáculos estaba dispuesto a ofrecerle unos lotes de mi propiedad en Milosna, cerca de Varsovia . . . “Más tarde, de acuerdo con el príncipe, se escogió un lote de cinco hectáreas en Teresín. El P. Maximiliano no quería ni un acta de donación ni de compra, sino solo el usufructo. La entrega del terreno con donación verbal tuvo lugar inmediatamente, en agosto de 1927. Lo primero que hizo el P. Maximiliano fue la erección de una imagen de la Inmaculada en el campo” (2). Un regalo. . . con problemas El P. Maximiliano, como llevado en alas del viento, corrió, pues, a Teresín, llevando amorosamente un pequeño bulto en los brazos. Bajó rápido del tren y se dirigió inmediatamente al campo raso y saco una pequeña imagen de la Inmaculada. Junto unas piedras con argamasa y sobre ese humilde pedestal instaló con temblorosas manos a su celestial Patrona. El susurro de un Ave María rompió el silencio, mientras una mirada complaciente se extendía por los amplios contornos y la fantasía se cubría de sueños rosados. ¡Ya la Reina estaba instalada en su tierra! De esa manera simple y discreta se echaron los cimientos de una obra grandiosa. Sin embargo, las tratativas no fueron fáciles. Había dos problemas de por medio y los dos eran básicos. El P. Maximiliano, como fraile franciscano, en su obrar dependía totalmente del P. Provincial o de los capítulos conventuales. Necesitaba, pues, las debidas autorizaciones. Como el traslado de la M. I. implicaba la fundación de un nuevo convento, se requería el consentimiento del Consejo Provincial y del P. General. El P. Maximiliano planteó en pleno cabildo el asunto. Pero su exposición acerca de las necesidades de la M. I., la aceptación del nuevo terreno y la fundación del nuevo convento-taller-imprenta, no convencieron a todos. Sólo la decidida intervención del propio P. General resolvió las dudas, aplacó inquietudes y canalizó un voto positivo. De esta manera quedó zanjado el primer problema. El príncipe condicionaba la donación del terreno a la celebración de 24 misas anuales. Ese legado pareció muy oneroso al consejo provincial y por ende se rechazó la oferta del terreno. El P. Maximiliano, cabizbajo, con el llanto en el corazón, tuvo que tragarse toda la humillación de esa negativa ante sus Cohermanos. Pero lo peor era que debía informar al príncipe. Pero lo peor era que debía informar al príncipe. Y sentía que las llamas le abrasaban el rostro. ¡Tantos diálogos!. . . ¡Haber soñado tanto!. . . 89

Profile for Charles José Garay Vandervelde

Maximiliano kolbe  

San Maximiliano Kolbe Fue proclamado por el Papa Juan Pablo II, el “SAN FRANCISCO DEL SIGLO XX”, porque es el santo del amor universal. En...

Maximiliano kolbe  

San Maximiliano Kolbe Fue proclamado por el Papa Juan Pablo II, el “SAN FRANCISCO DEL SIGLO XX”, porque es el santo del amor universal. En...

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