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NIEPOKALANOW Colmenas y colmenas “Una noche –para la historia la del 13 de junio de 1927, fiesta de San Antonio de Padua-, al P. Maximiliano, paseando despaciosamente por los pasillos del convento, mientras desgranaba su rosario, a la vista de los hermanos que descansaban en los mismos locales del taller, le vino espontánea la frase: “¡He ahí la colmena de la Inmaculada!”. “La feliz comparación entre el trabajo de las abejas obreras para su reina y la singular actividad de los frailes por la Inmaculada, broto con toda naturalidad al término de una jornada, que habrá que recordar como providencial en los Anales de la M. I.”. (1) Hay encuentros que parecen fortuitos, a causa de nuestra ignorancia, pero que son providenciales en los planes de Dios. Y Dios se sirvió de un apicultor, para establecer una red de relaciones, que llevaría a la M. I. a un inesperado, si bien deseado desarrollo. Ese día, alrededor de la mesa conventual, junto a los frailes, se sentó el P. Ciborowski, muy conocido en la zona por su pasión por la cría de las abejas. Pero como también el P. Kolbe tenía su pasión, su dichosa idea fija, el diálogo entre los dos giró sobre sus amores. El sacerdote se hacía lenguas de sus colmenas, de las excelencias del plantel y de los resultados que esperaba sacar. También el P. Maximiliano habló del trabajo de “El Caballero”, de lo realizado de lo que se pensaba hacer para la gloria de la celestial Patrona. Y como las abejas forman enjambres, para fundar nuevas colmenas, ¿no debería también la M. I. formar enjambre y formar una nueva colmena? Gracias a la eficiente labor del P. Alfonso, y a pesar de la enfermedad, sería mucho mejor decir, gracias a la enfermedad del P. Maximiliano que protegía la obra mariana con una sombrilla de sacrificios y oraciones, “El Caballero” había alcanzado tiradas muy elevadas y las vocaciones habían desbordado la capacidad del convento. De pronto, el P. Maximiliano se vio enfrentado a una grave y dichosa crisis de crecimiento, que no se podía soslayar. Tres razones presionaban para una urgente solución. Ante todo, la inadecuación de los locales: todo estaba repleto e incómodo. Los mismos laboratorios, que de día trepidaban de alegres ritmos y ronroneos, de noche se volvían dormitorios. Había una razón de mayor peso. La M. I. no podía estar ausente de los grandes centros, porque allí bullía la vida, la cultura, la economía, la política, la industria. Y la M. I. había nacido para 87

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Maximiliano kolbe  

San Maximiliano Kolbe Fue proclamado por el Papa Juan Pablo II, el “SAN FRANCISCO DEL SIGLO XX”, porque es el santo del amor universal. En...

Maximiliano kolbe  

San Maximiliano Kolbe Fue proclamado por el Papa Juan Pablo II, el “SAN FRANCISCO DEL SIGLO XX”, porque es el santo del amor universal. En...

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