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“Nunca sabremos bastante acerca del misterioso llamado de la Inmaculada sobre las almas paganas, desde lo alto de la colina. Lo sabremos en el día del juicio. ¡A la Inmaculada sea toda gloria” (1). “Caramelos” japoneses “Casi todos los días del mes de mayo tuvieron su caramelo. Luego en junio, especialmente durante la octava del Sagrado Corazón, sufrí como nunca. . . ya todo pasó y ahora la Inmaculada dirige todas las cosas en el mejor de los modos. La táctica de la Inmaculada es que el calvario preceda a la resurrección. ¡A Ella todo honor y gloria siempre!” (2). Con buen humor, el P. Maximiliano llama “caramelos” a todo ese crisol de sufrimientos, amarguras, angustias, y dificultades, que diariamente se abatían sobre él. Las cartas de ese tiempo nos prospectan desgarradoras situaciones. La fiebre de hasta 40 grados frecuentemente torturaba y chupaba su cuerpo. Unos brotes de forunculosis, eczemas o infecciones casi lo llevaron al borde de la muerte. Como supo combinar sus deplorables condiciones de salud con los agotadores trajines de profesor, constructor, redactor y catequista, constituye el asombro de los médicos. El Dr. Pablo Nagai, el heroico radiólogo, víctima de las radiaciones atómicas, testifica con admiración: “Su vida fue un continuo heroísmo. En una visita médica, constaté que tenía un pulmón muy enfermo. Le prescribí absoluto reposo. Me contestó que seguiría trabajando lo mismo, ya que desde hacía muchos años se hallaba en ese estado. Noté en él una voluntad de resistencia verdaderamente extraordinaria”. Otro médico, El Dr. Santiago Fukahori, es más explícito: “Como médico me convencí de que tenía absoluta necesidad de reposo. Cuando se lo prescribí, me contestó que ya los médicos europeos habían declarado incurable su enfermedad, y por ende queriendo hacer algo sobre esta tierra, sólo lo hubiera podido hacer con gran sacrificio. A mí, su dinamismo me parecía absolutamente imposible con las solas fuerzas humanas, sin una especial ayuda divina, A menudo tenía 40 grados de fiebre. Pese a todo, su trabajo era de veras extraordinario”. Esos “caramelos” de la salud eran soportables. ¡Peores eran los sufrimientos morales! Lo que dilaceraba su corazón de apóstol y frenaba cada uno de sus avances, era la intriga envidiosa y chismosa, desde fuera, y la oposición sistemática, desde dentro. Las actividades de Maximiliano fueron objeto de insinuaciones, sospechas y desconfianza. Se receló de sus triunfos editoriales, pagados –como lo sabemos bien- ¡con qué costo en sangre y sacrificios! Hasta se llegó a decir que su entrada 117

Profile for Charles José Garay Vandervelde

Maximiliano kolbe  

San Maximiliano Kolbe Fue proclamado por el Papa Juan Pablo II, el “SAN FRANCISCO DEL SIGLO XX”, porque es el santo del amor universal. En...

Maximiliano kolbe  

San Maximiliano Kolbe Fue proclamado por el Papa Juan Pablo II, el “SAN FRANCISCO DEL SIGLO XX”, porque es el santo del amor universal. En...

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