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Marzo-Abril 2013

La Palabra Sagrada–la Biblia Jesús y el Libre Albedrío página 10 página 18


Cenizas C

uando algo está bien quemado, lo único que queda son cenizas. En las Escrituras las cenizas están asociadas con ofrendas de sacrificio, arrepentimiento, luto, ayuno y ceremonias de purificación. Incluso ahora, las cenizas aun son uno de los principales ingredientes para hacer jabón (grasa es el otro). Pedro dice que el destino de los impenitentes es como el de “las ciudades de Sodoma y Gomorra", que fueron convertidas en cenizas (2 Pedro 2:6). Incluso los patriarcas acaudalados Abrahán y Job se referían a sí mismos como, nada más “polvo y ceniza”. En otras palabras, como nada! No es lo que tenemos o no tenemos que nos define, sino lo que hacemos con lo que tenemos. ¿Nos poseen nuestras posesiones o las administramos para la gloria de Dios? ¿Somos mayordomos de lo que tenemos, o somos esclavos de lo que tenemos y/o queremos? Estas preguntas reducen la vida a un solo concepto de responsabilidad personal, o mayordomía. Al igual como todo lo que queda después de un incendio son cenizas, así al final de los tiempos el remanente de la cimiente de la mujer se vera a sí mismo como nada. Tomando lo que tenemos y dedicándolo sin reservas a Dios es la única manera que podemos estar preparados para que El nos dé más. Es mas, cuando toda la riqueza, sabiduría, y los deseos de este mundo sean vistos como cenizas–sin valor fuera de los planes de Dios, entonces estaremos preparados para heredar el cielo. Entonces Babilonia ocupará su posición correcta en nuestros corazones y mentes caídas y estará lista para convertirse en cenizas (Apocalipsis 18:2). En esta edición, los temas de la justicia y la libertad nos recuerdan que los privilegios y bendiciones son armas de doble filo. Con la globalización ha llegado el comercialismo y deseo insaciable; todos pueden ver lo que otros tienen, por lo cual la codicia abunda. “Pero gran ganancia es la piedad acompañada de contentamiento; porque nada hemos traído a este mundo, y sin duda nada podremos sacar” (1 Timoteo 6:6, 7). Por lo tanto, nuestro pensar debe cambiar permanentemente; nuestras mentes elevadas mas allá de nuestros alrededores hacia el mundo eterno. Para caminar en ese lugar, debe convertirse en un hábito, un principio ahora, para poner las bendiciones de Dios en uso para su servicio. Esté listo. Hágalo. En su servicio,

En este edición Diferentes Pesos y Medidas–Grandes y Pequeñas . . . . . . . . . . . . . . . . . 3 ¿Cómo Podemos Ser Justificados? . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 6 La Palabra Sagrada–la Biblia . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 10 Señales Profeticas de Dos Grandes Eventos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 14 Demasiados . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 15 Jesús y el Libre Albedrío . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 18 Noticias que Inspiran . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 20 La Mayor Obra Misionera . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 22 2

Vol. 88, No. 2 Faro de esperanza, fe y verdad en un mundo confuso. Nosotros creemos que: • El omnisapiente Dios creó todas las cosas en el universo por medio de su Hijo Jesucristo; Él es el Dueño y Sustentador. • Hizo frente al desafío a su amoroso liderazgo y autoridad mediante la reconciliación del mundo a sí mismo a través de la vida, muerte y resurrección de su Hijo, el Verbo hecho carne. • El Espíritu Santo, quien es el representante de Jesús en la tierra, convence de pecado, guía hacia la verdad y da fortaleza para vencer toda injusticia. • La Biblia es el registro de la forma cómo Dios ha tratado a la humanidad y es el estandarte de toda doctrina; los Diez Mandamientos son la transcripción de su carácter y el fundamento de toda reforma duradera. • Su pueblo, en armonía con la Palabra de Dios y bajo la dirección del Espíritu Santo, llama a todos los hombres de toda raza y lugar para que se reconcilien en con Dios mediante la fe en Jesús. • La profecía bíblica revela que la historia de esta tierra pronto llegará a su fin con el regreso visible de Jesucristo como Rey para tomar consigo a todos los que le hayan aceptado como su Señor y como único Redentor del mundo. Publicación oficial de la Sociedad Misionera Internacional de la Iglesia de los Adventistas del Septimo Día Movimiento de Reforma, 625 West Avenue, Cedartown, GA 30125, EE.UU. Teléfono: 770-748-0077. Fax: 770-478-0095. Email: info@ sda1844.org. Página Web: www.sda1844.org. EL GUARDÍAN DEL SÁBADO es publicado seis veces por año por el Departamento de Publicaciones de la Conferencia General. Impreso y distribuido por Religious Liberty Pub­lishing Assn., 9999 East Mississippi Avenue, Denver, CO 80247-1927, U.S.A. Correo postal o Email a las órdenes de suscripción 9999 East Mississippi Avenue, Denver, CO 80247 / info@ sda1888.org. Suscripción por año (unicamente US $): EE.UU.: $30; Otros paises: $45. Teléfono: 916-765-3389 / Página Web: www.sda1888.org.

EL GUARDIÁN DEL SÁBADO


Deuteronomio 25:13-16 13: No tendrás en tu bolsa pesa grande y pesa chica.

Diferentes

Pesos y Medidas– Grandes y pequeñas Por Idel Suárez Moleiro

La personificación de la justicia

A

fuera de la entrada del palacio de justicia del condado de Tampa, Florida, se encuentra una estatua que personifica la justicia. Es una mujer con los ojos vendados con una espada en una mano y una balanza en la otra. La venda en los ojos simboliza que los que ejecutan la justicia no deben ser influenciados por la belleza, los medios financieros, la educación, la etnia o raza de los que se presentan en la corte. Sin embargo, mi tío ofreció otra interpretación cuando dijo: “La justicia está con los ojos vendados para que no vea las injusticias que se cometen en su nombre!” ¿Es posible que estemos cometiendo injusticias en nombre de la justicia? En la Tora, Moisés enseñó a Israel a no engañar a los demás en las transacciones comerciales. Los comerciantes no debían comprar su producto a un precio muy bajo ni sobrevalorarlo por medio de engaño. Él dijo: “No tendrás en tu bolsa pesa grande y pesa chica, ni tendrás en tu casa efa grande y efa pequeño” (Deuteronomio 25:13, 14). Este texto también tiene un significado espiritual que se puede aplicar a las relaciones interperMARZO-ABRIL 2013

sonales. En nuestros corazones, pensamientos y sentimientos, tenemos saldos mentales. Llevamos pesos mentales con los que medimos las actitudes, palabras y comportamiento de los demás. Luego, con un conjunto separado de medidas mentales, medimos nuestras actitudes, palabras y comportamiento. Lamentablemente, parece que hay una diferencia significativa entre la valoración de nuestros logros y los de los demás.

Nuestras aflicciones

14: Ni tendrás en tu casa efa grande y efa pequeño. 15: Pesa exacta y justa tendrás; efa cabal y justo tendrás, para que tus días sean prolongados sobre la tierra que Jehová tu Dios te da. 16: Porque abominación es a Jehová tu Dios cualquiera que hace esto, y cualquiera que hace injusticia.

En nuestra mente, tenemos una bolsa de diversos pesos grandes y pequeños. Cuando se trata de medir nuestras propias pruebas, dificultades y sufrimientos, abrimos nuestra bolsa de diversos pesos y sacamos las más pesadas. Los usamos para sobrevalorar nuestras dificultades y calificamos como muy pesadas e insuperables. Conectados con nuestra mente carnal mostramos un gran letrero digital de nuestras cargas en comparación con las de los demás, pesamos nuestros problemas en toneladas. Sin embargo, ¿cómo considera el apóstol Pablo nuestras aflicciones? “Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria” (2 Corintios 4:17). Pablo declara que todas nuestras aflicciones son ligeras, no pesadas. Son pequeñas pero no grandes. Somos culpables de cometer injusticia cuando elegimos de nuestra bolsa de diversos pesos una de gran peso para valorar la “leve tribulación, que no dura más que un momento." 3


La próxima vez que nos sintamos tentados a pesar nuestras pruebas, tenemos que tener cuidado de no sacar de nuestra bolsa de diversos pesos, “un gran peso o gran medida”, sino a suplicar al Espíritu para que nos ayude, por fe, para sacar una pequeña o ligera, con la cual calcular nuestros problemas.

Nuestros actos

Es sólo por los méritos y los actos justos de Cristo, que intercede por nosotros ante el Padre, que nuestros actos, comportamientos, y las palabras se purifican y se hacen aceptables a los ojos de Dios Todopoderoso. La sangre de Cristo, no la nuestra, es la única que tiene verdadero valor a la luz de la eternidad.

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Luego, por otro lado, cuando medimos nuestras buenas obras, los actos justos, o las obras de misericordia, una vez más sacamos de nuestra bolsa de diversas medidas, una de gran medida para estimar nuestros logros. Estamos tentados a creer que realmente somos los mejores. Consideramos lo inteligente que somos, lo bien que hemos estado, y la eficiencia con que se completó la tarea en cuestión. Nos engañamos a nosotros mismos, dado a nuestra mente natural, carnal, y nos evaluamos como lo hizo el fariseo en el templo. ¡Mirad cuán magníficas, perfectas, y ejemplares son nuestras acciones para Dios y nuestra comunidad! Como un buen Laodicence, relatamos nuestra bondad en detalle. Sin embargo, ¿qué dijo el santo profeta de la antigüedad? Lea Isaías 64:6: “Si bien todos nosotros somos como suciedad, y todas nuestras justicias como trapo de inmundicia; y caímos todos nosotros como la hoja, y nuestras maldades nos llevaron como viento”. El evangelista del Antiguo Testamento, el príncipe de los profetas, Isaías, claramente declara que todas nuestras justicias son como trapo de inmundicia. ¡Él no se refiere a nuestra injusticia, sino a nuestra justicia! Ante los ojos de Dios, todas nuestras grandes acciones, santas, ejemplares son como trapos de inmundicia. ¿A qué se refiere a Isaías? Compara nuestros mejores logros humanos a las cosas podridas que deben ser tiradas. En realidad, nuestros actos de justicia no merecen muchos elogios. No huelen bien. Ellos no se ven limpios y ordenados. No se sienten suaves y tiernos. Ellos simplemente no tienen mucho valor en la bolsa de pesas de Dios. Es sólo por los méritos y los actos justos de Cristo, que intercede por nosotros ante el Padre, que nuestros actos, comportamientos, y las palabras se purifican y se hacen aceptables a los ojos de Dios Todopoderoso. La sangre de Cristo, no la nuestra, es la única que tiene verdadero valor a la luz de la eternidad. Cuando estamos tentados a considerarnos de mas, deberíamos tener cuidado de no sacar

un gran peso para medir lo que hemos logrado, porque Dios considera esto una injusticia y una abominación. Nuestro texto clave nos dice: “Porque abominación es a Jehová tu Dios cualquiera que hace esto, y cualquiera que hace injusticia” (Deuteronomio 25:16).

Nuestras aspiraciones Incluso nuestras santas y nobles aspiraciones pueden ser engañosas. El corazón carnal es engañoso sobre todas las cosas. Somos tentados a aspirar ser ricos para que podamos hacer grandes cosas para Dios, para la comunidad y para el mejoramiento de la humanidad. Como el protagonista judío en el musical, El Violinista en el Tejado, parecemos cantar: “Si fuera un hombre rico...” Podría ayudar a los pobres, podría ayudar a la iglesia, podría ser una verdadera ayuda para todos. No sería como los otros ricos que compran grandes casas, autos caros y ropa fina. No, yo no sería así. Y así nos halagamos y nos engañamos a nosotros mismos. Durante la Guerra Civil, Elena G. de White, una pionera adventista escribió una carta a una pobre hermana en la iglesia quien aspiraba ser rica para poder ayudar a los demás. Esta mujer a menudo tenia conversaciones en silencio consigo misma, con la promesa de que, si alguna vez se hacía rica, no usaría sus medios para satisfacerse a sí misma, al igual que otras personas acomodadas lo habían hecho. Sin embargo, su historia ejemplifica la realidad de muchos creyentes. ““Mi atención fue dirigida a sus deseos de poseer recursos. El sentimiento de su corazón era: ‘¡Oh, si tan sólo tuviese medios, no los despilfarraría! Daría un ejemplo a los avaros y mezquinos. Les mostraría la gran bendición que se recibe al hacer el bien…’ “Cuando comenzó a mejorar su condición, usted dijo: ‘Tan pronto como pueda conseguirme una casa, daré para la casa de Dios.’ Pero cuando tuvo la casa, vio que había que hacer tantos arreglos para que todo fuese conveniente y agradable en derredor, que se olvidó del Señor y de sus derechos sobre usted, y se sintió menos inclinada a ayudar a la causa de Dios que en los días de su pobreza y aflicción” (Testimonios para la Iglesia, tomo 2, págs. 250, 254). Sí, incluso en nuestras aspiraciones justas, podemos ser guiados por un camino de auto engaño. Somos tentados a sacar un gran peso EL GUARDIÁN DEL SÁBADO


de nuestra bolsa de diversos pesos para medir nuestras actividades aparentemente nobles. Pero, después que todo está dicho y hecho, tenemos que exclamar con Elías que no somos más grandes que nuestros padres. El predicador sabio nos aconseja que no aspiremos en gran medida a los asuntos mundanales o podríamos terminar con muy pocos tesoros celestiales. Su oración fue: “Vanidad y palabra mentirosa aparta de mí; No me des pobreza ni riquezas; Mantenme del pan necesario; No sea que me sacie, y te niegue, y diga: ¿Quién es Jehová? O que siendo pobre, hurte, Y blasfeme el nombre de mi Dios” (Proverbios 30:8, 9).

Midiendo las aflicciones, acciones y aspiraciones de otros ¿Cuando medimos las aflicciones de los demás, usamos las mismas grandes pesas para valorar sus problemas y pruebas que las que usamos para medir las nuestras? ¡Por supuesto que no! Nosotros pesamos las dificultades de los demás como si fueran meras plumas en la escala. Los problemas de los demás son fáciles, iluminados, y de corta duración. El sufrimiento de los demás es algo pequeño, no es tan grande como el nuestro. Estamos tentados a sacar de nuestra bolsa mental de diversos pesos una medida pequeña para valorar el dolor de las aflicciones de los demás. Nuestra mente carnal valora los éxitos, logros, y las obras justas de otros desde la misma perspectiva egoísta. Tendemos a encontrar defectos en sus logros. Vemos fácilmente sus errores y debilidades. Reconocemos rápidamente sus imperfecciones y fracasos. Restamos importancia a sus habilidades. Nosotros criticamos sus logros. Al negociar el precio de un antiguo sello, un colector devalúa su precio utilizando descripciones negativas como, astillado, manchado, de segunda mano, cancelado, opaco, difuminado, arrugado o rasgado para comprarlo más barato. Parece que utilizamos los mismos adjetivos para describir la acciones de otros. Devaluamos sus logros con nuestro propio espíritu farisaico.

El botón de reajuste espiritual En el mundo moderno de la tecnología, muchos artilugios vienen con un botón de reajuste. Cuando el equipo no funciona adecuadamente, el manual MARZO-ABRIL 2013

de usuario ofrece instrucciones sobre la manera de proceder a usar el botón de reajuste. El Espíritu Santo tiene la capacidad de activar el botón de reajuste de nuestras almas. Considera lo que la Biblia dice acerca de este asunto de la estimación de los juicios de los demás: 1. “Amaos los unos a los otros con amor fraternal; en cuanto a honra, prefiriéndoos los unos a los otros” (Romanos 12:10). Aquí el apóstol Pablo nos exhorta a tener una mentalidad espiritual. Él nos enseña a preferir a otros por encima de nosotros mismos. 2. V. “Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo; no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros. Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús” (Filipenses 2:3-5). Pablo declara que si nosotros tenemos la mente de Cristo, sacaremos de forma automática de nuestra bolsa mental de diversos pesos, una mayor estimación de otros que de nosotros mismos. Seremos humildes al comparar nuestras aflicciones, actos y aspiraciones con las de los demás. Estimaremos a los demás mejor que a nosotros mismos. ¿A caso Cristo valoró las capacidades de los demás aun mayor que las suyas? Sí. Note lo que les dijo a sus discípulos justo antes de su gran sacrificio en el Calvario. “De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores que éstas hará, porque yo voy al Padre” (Juan 14:12). Jesús declaró que las obras de sus apóstoles y discípulos posteriores serían “obras mayores” que las que Él había hecho. “Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús.” “Al fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y el conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de plenitud de Cristo” (Filipenses 2:5; Efesios 4:12, 13). ¿Por qué no entrar hoy en su reposo? ¿Por qué no dejar de utilizar nuestras diversas medidas de mi mismo y valorar a los demás como superiores a nosotros mismos? ¿Qué hay en nuestras bolsas de diversos pesos? ¿Qué peso usaremos cuando valoremos las acciones de los demás y de nosotros mismos a la luz de la Palabra de Dios? Que Dios nos ayude siempre a elegir los pesos y las medidas correctas.  GS

Pablo declara que si nosotros tenemos la mente de Cristo, sacaremos de forma automática, de nuestra bolsa mental de diversos pesos, una mayor estimación de otros que de nosotros mismos. Seremos humildes al comparar nuestras aflicciones, actos y aspiraciones con las de los demás. Estimaremos a los demás mejor que a nosotros mismos.

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¿Cómo Podemos Ser

Justificados? Por Glendon Higgins

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Nadie puede tener éxito en esto por si mismo. Tenemos que conectarnos a la red eléctrica del cielo. Esta es la única manera por la cual podemos alcanzar la salvación.

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os cristianos hablan del cielo. Ellos anhelan algo mejor más allá de esta vida. Muchas personas están conscientes del cielo pero no muchos se hallan preparados para ser parte de esa sociedad. Los seres humanos tienen rasgos de carácter que son desagradables, ninguno de los cuales puede entrar al cielo. Si esos rasgos feos de carácter llegasen allá, estuvieran completamente en discorde con aquel lugar. Por lo tanto, el carácter tiene que ser transformado a través de la morada del Espíritu Santo para poder tener entrada al cielo. Durante ese proceso se obtienen los buenos rasgos de carácter. “Por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia” (2 Pedro 1:4). Sí es posible ser participe de la naturaleza divina. La naturaleza de Dios es muy diferente a la naturaleza humana. Dios posee atributos de carácter que los seres humanos deben adquirir. Estos atributos se hallan relatados en las Escrituras como los frutos del Espíritu. Nicodemo era un fariseo–un hombre justo y santo para los Judíos. Una noche, el busco hablar con Jesús. En esa entrevista, Jesús le revelo que en su presente condición el no se encontraba apto para el cielo. Nicodemo se asombró. Sin embargo, Jesús fue más exacto, anteponiendo su declaración con las palabras, “De cierto, de cierto,” diciéndole que el debía nacer de nuevo, nacer de lo alto. Nicodemo necesitaba el Espíritu Santo para regenerar y renovar su corazón. Él era un líder de la iglesia, quien pensaba estar guardando la ley y por lo tanto ya haber

alcanzado la justificación, pero el había estado tratando de generar su propia justicia. A lo contrario, el tenia qué fijar su vista en Jesús para ser justificado. Para ilustrar este punto consideremos la electricidad. ¿Qué pudiéramos hacer en la oscuridad si no tuviéramos electricidad en nuestra casa? Pudiéramos tomar una pequeña bicicleta y adjuntarle un pequeño generador para producir electricidad. A continuación, podríamos conectar el generador a la red eléctrica de la casa. Entonces pudiéramos pedalear tratando de producir suficiente electricidad para toda la casa. Pedaleando exhaustivamente con nuestro generador podríamos obtener suficiente energía par alumbrar las bombillas de la casa, las cuales oscilarían un poco y emitirían una luz muy mortecina. Podríamos seguir pedaleando vigorosamente hasta finalmente terminar agotados. No pudiéramos seguir de esta manera por mucho tiempo, y de esta manera nunca pudiéramos producir suficiente electricidad para toda la casa. Esto es lo mismo que tratar de ser justificados por nuestros propios méritos o intentar de guardar los mandamientos de Dios con nuestras propias fuerzas. Es como tratar de alcanzar la salvación a través del pequeño generador que se halla motorizado por nuestras propias fuerzas humanas. Esto es imposible. ¿Por qué no conectarse a la red eléctrica? Hay líneas eléctricas que atraviesan las calles. La red eléctrica traería electricidad a toda la casa. No necesitaríamos generarlo bajo nuestras propias fuerzas. En un sentido espiritual necesitamos conectarnos a la red eléctrica del cielo y recibir el poder EL GUARDIÁN DEL SÁBADO


del Espíritu Santo. Jesús apeló a Nicodemo a hacer esto. Él le dijo que debía nacer de nuevo. El necesitaba el Espíritu Santo para regenerar su corazón y a la vez dejar de tratar de generar su propia justicia. Nadie puede tener éxito en esto por si mismo. Tenemos que conectarnos a la red eléctrica del cielo. Esta es la única manera por la cual podemos alcanzar la salvación. En los días de los apóstoles los Gálatas cayeron en el mismo error. Inicialmente habían confiado en Cristo para la salvación. Pero luego hubieron algunos que les enseñaron a confiar en la carne (Gálatas 3:3). Estos maestros no les indicaron que estaban libres para pecar. Oh no, les dijeron que debían guardar la ley. Sí, tenían que hacerlo por si mismos. Debían justificarse por si mismos. Con el fin de ayudar a los Gálatas el apóstol Pablo les escribió una carta describiendo el antiguo y nuevo pacto. Los dos pactos de la Biblia son acuerdos entre Dios y el hombre. El antiguo pacto (Éxodo 24:7) se basa en parte en las promesas del hombre para ser justificado y guardar la ley; lo cual es correcto, pero solo se puede alcanzar por medio de la fe (Hebreos 4:6). En esta situación, trataron de hacerlo por sí mismos y autojustificarse. Sin embargo, el nuevo pacto se basa en las promesas de Dios para perdonar los pecados del hombre y justificarle al escribir la ley en su corazón (Jeremías 31:31-34). En la carta a los Gálatas el apóstol Pablo presenta una alegoría de los dos pactos–el nacimiento de hijos a dos mujeres. “Porque está escrito que Abraham tuvo dos hijos; uno de la esclava, el otro de la libre. Pero el de la esclava nació según la carne; mas el de la libre, por la promesa. Lo cual es una alegoría, pues estas mujeres son los dos pactos; el uno proviene del monte Sinaí, el cual da hijos para esclavitud; éste es Agar. Porque Agar es el monte Sinaí en Arabia, y corresponde a la Jerusalén actual, pues ésta, junto con sus hijos, está en esclavitud. Mas la Jerusalén de arriba, la cual es madre de todos nosotros, es libre” (Gálatas 4:22-26). Dios le prometió a Abraham un hijo, pero su esposa Sara era estéril. No le había nacido niño durante toda su vida de casados. Parecía muy improbable que la promesa de Dios se cumpliría. Al Sara dudar en la promesa de Dios, ejecutó un plan de su propia elaboración. Ella procuró engendrar un hijo, y no de su propio vientre sino de su sierva, Agar. Abraham llegó a estar involucrado y un hijo, Ismael, nació. MARZO-ABRIL 2013

Dios no aceptó a Ismael como el hijo de la promesa de Abraham; así que unos catorce años después del nacimiento de Ismael, Dios reiteró a Abraham que el tendría un hijo de su esposa Sara. Sin embargo, Sara ahora tenia noventa años. Ella, fuera del tiempo fértil se río ante la idea. Ella dudo poder tener un hijo a esa edad. Sin embargo un hijo, Isaac, nació un año después. Esto fue una obra milagrosa de Dios. El nacimiento de Ismael fue el resultado de la incredulidad e intervención humana en un esfuerzo para llevar a cabo las promesas de Dios. Este hijo nació “según la carne” (Gálatas 4:23), demostrando lo que ocurre cuando nos acercamos a la ley de Dios y prometemos guardarla con nuestras propias fuerzas. Tales hechos son intentos de cumplir nuestra promesa a Dios a través de producir nuestra propia justicia. Del mismo modo, los israelitas entraron en el acuerdo del antiguo pacto pensando poder guardar la ley por sí mismos y ser justificados. Inevitablemente fallaron, y esto los llevó a idear un sistema de obras humanas. El nacimiento de Isaac fue el resultado de la promesa de Dios. Esto demuestra lo que sucede cuando nos acercamos a la ley de Dios por medio de la fe, confiando en sus promesas. En el nuevo pacto (Hebreos 8:10-12), Dios promete perdonar los pecados pasados y escribir la ley en nuestros corazones para que podamos obedecerla. Él promete impartir el Espíritu Santo para renovar y regenerar el corazón. A pesar de que la incredulidad humana a menudo se interpone, Dios ha prometido justificar a sus hijos a través de la morada de su Espíritu en ellos. Muchos siglos antes de la primera venida de Cristo, los israelitas habían escapado la esclavitud de Egipto. Dios realizo muchos milagros maravillosos en el proceso de liberarlos de la esclavitud de Egipto y llevarlos al Monte Sinaí en Arabia. En el libro de Gálatas, está escrito que el pacto del Monte Sinaí da hijos para esclavitud. Los israelitas recién habían escapado la esclavitud egipcia. ¿Era la intención de Dios sacarlos de la esclavitud de Egipto para colocarlos en el Monte Sinaí debajo de otro tipo de esclavitud? ¿Qué ocurrió en el Monte Sinaí que podría haberlos puesto en esclavitud? “Ahora, pues, si diereis oído a mi voz, y guardareis mi pacto, vosotros seréis mi especial tesoro sobre todos los pueblos; porque mía es toda la tierra. Y vosotros me seréis un reino de sacerdotes, y gente santa. Éstas son las pal-

El nacimiento de Isaac fue el resultado de la promesa de Dios. Esto demuestra lo que sucede cuando nos acercamos a la ley de Dios por medio de la fe, confiando en sus promesas.

“Los israelitas no percibían la pecaminosidad de su propio corazón, y no comprendían que sin Cristo les era imposible guardar la ley de Dios; y con excesiva premura concertaron su pacto con Dios..”

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Si nos acercamos a la ley de Dios con un espíritu de autosuficiencia, en la forma del antiguo pacto, dará lugar a un tipo de esclavitud.

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abras que dirás a los hijos de Israel” (Éxodo 19:5, 6). ¿Cuando Dios pronuncio estas palabras a los israelitas, a cual pacto se estaba refiriendo? El pacto que Dios había hecho con Abraham ya estaba vigente. Ningún otro pacto se hubiera establecido. Si los israelitas hubieran mostrado fe y creencia en Dios, Él hubiera hecho por ellos todo lo que Él les había prometido. Ellos serían un pueblo justo y santo. Pero después del Monte Sinaí surgió algo muy diferente a lo que Dios había propuesto. “Los israelitas no percibían la pecaminosidad de su propio corazón, y no comprendían que sin Cristo les era imposible guardar la ley de Dios; y con excesiva premura concertaron su pacto con Dios. Al creerse capaces de ser justos por sí mismos, declararon: ‘Haremos todas las cosas que Jehová ha dicho, y obedeceremos (Éxodo 24:7)’” (Patriarcas y Profetas, pág. 341). Es admirable que la multitud estuvo dispuesta a obedecer a Dios. Pero en este pacto, el pueblo en su autosuficiencia temerariamente asumieron toda la responsabilidad sobre sí mismos. Ellos pensaban alcanzar la justificación con su propias fuerzas. Cuan miserablemente fallaron cuando solo unos días después muchos de ellos se encontraban adorando al becerro de oro. El pacto que hicieron con Dios en el Monte Sinaí se hallo defectuoso, no por Dios, sino a causa de ellos. “Porque si aquel primero hubiera sido sin defecto, ciertamente no se hubiera procurado lugar para el segundo. Porque reprendiéndolos dice:…” Dios tenia que crear “un nuevo pacto” (Hebreos 8:7, 8). Si nos acercamos a la ley de Dios con un espíritu de autosuficiencia, en la forma del antiguo pacto, dará lugar a un tipo de esclavitud. ¿Por qué termina esta autosuficiencia en esclavitud? Cuando tratamos de obedecer a Dios con nuestras propias fuerzas, inevitablemente fracasamos. Intentaremos de nuevo y fallaremos. Intentaremos una y otra vez. Estamos atrapados en este ciclo de hacer y fallar. En este momento muchos se dan por vencidos y regresan a sus caminos pecaminosos. Mientras tanto, otros como los fariseos, suben la apuesta. “Al ver que no observan la ley, idean normas y reglamentos propios para compelerse a obedecerla… [ellos establecieron un] sistema humano, con sus múltiples reglas…” (El Discurso Maestro de Jesucristo, pág. 105). Los fariseos crearon leyes adicionales a fin de promover la justificación y la obediencia a la ley de Dios. Probablemente fueron creadas con

buena intención, pero ellas definieron particularmente todo lo que se debía y no se debía hacer en el día Sábado. Junto a esto establecieron muchas otras leyes para abarcar casi toda contingencia de la vida. Quizás estaban tratando de eliminar las conjeturas de cómo ser santo o justo. Las definiciones de lo que constituía la justificación se encontraban en muchos volúmenes. Los escribas y fariseos se creían ser maestros de la ley, sin embargo sus vidas todavía estaban llenas de pecado. “Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces” (Mateo 7:15). “!Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque sois semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera, a la verdad, se muestran hermosos, mas por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda inmundicia” (Mateo 23:27). Al exterior los fariseos parecían santos, pero por dentro estaban llenos de orgullo, malicia, odio y muchos otros pecados. Su religión legalista, carente del poder de Dios, los llevó a vivir vidas de hipocresía. “[Los Judíos] le respondieron [a Jesús]: Linaje de Abraham somos, y jamás hemos sido esclavos de nadie. ¿Cómo dices tú: Seréis libres? Jesús les respondió: de cierto, de cierto os digo, que todo aquel que hace pecado, esclavo es del pecado” (Juan 8:33, 34). Los Judíos se creían ser hombres libres, sin embargo Jesús les declaro lo contrario. Bajo una apariencia de supuesta santidad escondían muchos pecados. Eran esclavos del pecado. Su sistema de obras humanas–inventadas para promover la observancia de la ley– resultó en un fracaso completo. La ley de Dios los condenaba como pecadores. Eran esclavos del pecado. La ley de Dios es santa, justa y buena (Romanos 7:12), pero enfocándola de una manera autosuficiente lleva a la esclavitud. “Porque Agar es el monte Sinaí en Arabia, y corresponde a la Jerusalén actual, pues ésta, junto con sus hijos, está en esclavitud” (Gálatas 4:25). La vieja Jerusalén con sus hijos, los Judíos, estaba en esclavitud. El sistema de obras humanas y la vida de hipocresía secreta eran una esclavitud espiritual. “Mas la Jerusalén de arriba, la cual es madre de todos nosotros, es libre” (Gálatas 4:26). Hemos de ser hijos de la Nueva Jerusalén–la Jerusalén celestial. Cuando Jesús le dijo a Nicodemo que tenia que nacer de lo alto, Él estaba hablando de este renacimiento celestial. “Mas ¿qué dice la Escritura? Echa fuera a la EL GUARDIÁN DEL SÁBADO


esclava y a su hijo, porque no heredará el hijo de la esclava con el hijo de la libre. De manera, hermanos, que no somos hijos de la esclava, sino de la libre” (Gálatas 4:30, 31). Hemos de ser hombres libres. El esclavo o el siervo no puede tener ninguna posesión. Él no tiene mando sobre sí mismo. Esta es la característica distintiva de un esclavo. En sentido espiritual es como una persona que no tiene dominio propio. Él es un esclavo del pecado e inevitablemente llevará a cabo los actos de pecado. Sin embargo, el hijo nacido libre es heredero de todas las cosas. Él tiene dominio sobre todo. En sentido espiritual, el tiene la victoria sobre sí mismo. Él tiene dominio propio. Él está libre del pecado y su destino es la seguridad de la vida eterna. “El apóstol al hablar de Agar y Sara dice: ‘Estas mujeres son dos pactos.’ Estos dos pactos existen hoy. Los dos pactos no son cuestión de tiempo, sino de condición. Que nadie se adule pensando que no puede ser subyugado al antiguo pacto, pensando que su tiempo ha pasado” (E.J. Waggoner, The Glad Tidings, págs. 100, 101). Podemos estar subyugados bajo el antiguo pacto. Sólo toma un momento para dejar el camino y quitar la vista de Cristo. Algunos piensan que pueden generar algún tipo de justicia propia y mezclarla con expresiones de fe. Las Escrituras nos dicen que esto es imposible. Mucho se halla escrito en las Escrituras acerca de la regeneración, de nacer de nuevo y ser un hombre renovado. La verdadera obra del Espíritu Santo debe realizarse en el corazón para que haya una justificación genuina. Los fariseos trataron de hacerse justos. Lo hicieron con orgullo en sus corazones. El orgullo espiritual causo que tomasen la ley más allá que sus vecinos. No tenían ninguna idea de la justificación por la fe en Cristo. Ellos se creían justos al cumplir las obras que se les había mandado. Pensaron que si estiraban y extendían la ley serían más justos. Ellos se consideraban superiores a sus vecinos, los cuales consideraban ser menos “avanzados”. Ellos crearon un campo de minas legales que eran dolorosas y peligrosas para negociar, y ponían a vecino contra vecino en un espíritu de juicio y crítica. Esto desvió sus mentes lejos de Dios y de Su amor por ellos. Este espíritu orgulloso de vestirse de justicia propia se extendió también a la observancia del sábado, hasta el punto en que los fariseos pensaron que el Mesías quebrantó el sábado–según los mandamientos creados por hombres (Mateo MARZO-ABRIL 2013

12:10; Marcos 3:2; Juan 9:14-16). Jesús murió sin pecado, por lo tanto los “estandartes” de los fariseos fueron comprobados estar fuera de línea con el autor de la ley. Ellos consideraban su justicia superior a la de Dios mismo. Sus intentos de definir como debiera ser guardada la ley de Dios eran un fracaso completo. Una persona verdaderamente justa nunca reclamara ser mas santo que los demás. “El fariseo, puesto en pie, oraba consigo de esta manera: Dios, te doy gracias porque no soy como los otros hombres, ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como este publicano. Ayuno dos veces a la semana, doy diezmos de todo lo que gano” (Lucas 18:11, 12). El fariseo le dice a Dios cuan mejor que los otros el es, especialmente por todas las cosas de mas que el hace, tal como ayunar no solo en el sábado sino también en otro día durante la semana. El paga diezmos de las hierbas (Mateo 23:23), el crecimiento de la menta, perejil y otras hierbas pequeñas en su jardín. Él va más allá. Sin embargo, Dios le resiste y no lo justifica ni aun es contado como justo (Lucas 18:14). “Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes” (Santiago 4:6). Dios resistió el orgullo espiritual de los fariseos. Si tenemos algún rasgo de orgullo espiritual, Dios también nos resistirá y seremos dejados a nosotros mismos para hacer la misma experiencia que hicieron los fariseos. Es sólo por la gracia de Cristo que podemos ser personas justas. Si pensamos mejorarnos y no solicitamos ayuda del cielo, no somos mejores que cualquier otro pecador. Si fallamos de mirar por fe a Jesús para ser justificados, no tendremos a quién recurrir. El tratar de generar justificación propia resultará ser inútil. “Porque ignorando la justicia de Dios, y procurando establecer la suya propia, no se han sujetado a la justicia de Dios; porque el fin de la ley es Cristo, para justicia a todo aquel que cree” (Romanos 10:3, 4). El tema de estos versículos es la justificación. ¿Cómo seremos justificados? Cristo es el medio por el cual podemos ser justificados. No hay otra manera por la cual podemos ser justos. Debemos ir a Cristo y pedirle que nos cambie. Pidámosle sinceramente que El nos conceda su Espíritu Santo para que podamos desarrollar caracteres aptos para entrar a las cortes celestiales. Este es el punto central del cristianismo. Cristo tiene la fuente de justicia, y nosotros podemos obtenerla solamente de Él.  GS

Es sólo por la gracia de Cristo que podemos ser personas justas. Si pensamos mejorarnos y no solicitamos ayuda del cielo, no somos mejores que cualquier otro pecador.

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La Palabra Sagrada

La Biblia Por Ellen G. de White

A

ntes que el pecado entrara en el mundo, Adán gozaba de libre trato con su Creador; pero desde que el hombre se separó de Dios por causa del pecado, aquel gran privilegio le ha sido negado a la raza humana. No obstante, el plan de redención abrió el camino para que los habitantes de la tierra volvieran a relacionarse con el cielo. Dios se comunicó con los hombres mediante su Espíritu y, mediante las revelaciones hechas a sus siervos escogidos, la luz divina se esparció por el mundo. “Los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados del Espíritu Santo” (2 Pedro 1:21). Durante los veinticinco primeros siglos de la historia humana no hubo revelación escrita. Los que eran enseñados por Dios comunicaban sus conocimientos a otros, y estos conocimientos 10

eran así legados de padres a hijos a través de varias generaciones. La redacción de la palabra escrita empezó en tiempo de Moisés. Los conocimientos inspirados fueron entonces compilados en un libro inspirado. Esa labor continuó durante el largo período de dieciséis siglos, desde Moisés, el historiador de la creación y el legislador, hasta Juan, el narrador de las verdades más sublimes del evangelio. La Biblia nos muestra a Dios como autor de ella; y sin embargo fue escrita por manos humanas, y la diversidad de estilo de sus diferentes libros muestra la individualidad de cada uno de sus escritores. Las verdades reveladas son todas inspiradas por Dios (2 Timoteo 3:16); y con todo están expresadas en palabras humanas. Y es que el Ser supremo e infinito iluminó con su Espíritu la inteligencia y el corazón de sus siervos. Les daba sueños y visiones y les mostraba símbolos y figuras; y aquellos a quienes la verdad fuera así revelada, revestían el pensamiento divino con palabras humanas. Los Diez Mandamientos fueron enunciados por el mismo Dios y escritos con su propia mano. Su redacción es divina y no humana. Pero la Biblia, con sus verdades de origen divino expresadas en el idioma de los hombres, es una unión de lo divino y lo humano. Esta unión existía en la naturaleza de Cristo, quien era Hijo de Dios e Hijo del hombre. Se puede pues decir de la Biblia, lo que fue dicho de Cristo: “Aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros” (Juan 1:14). EL GUARDIÁN DEL SÁBADO


Escritos en épocas diferentes y por hombres que diferían notablemente en posición social y económica y en facultades intelectuales y espirituales, los libros de la Biblia presentan contrastes en su estilo, como también diversidad en la naturaleza de los asuntos que desarrollan. Sus diversos escritores se valen de expresiones diferentes; a menudo la misma verdad está presentada por uno de ellos de modo más patente que por otro. Ahora bien, como varios de sus autores nos presentan el mismo asunto desde puntos de vista y aspectos diferentes, puede parecer al lector superficial, descuidado y prevenido, que hay divergencias o contradicciones, allí donde el lector atento y respetuoso discierne, con mayor penetración, la armonía fundamental. Presentada por diversas personalidades, la verdad aparece en sus variados aspectos. Un escritor percibe con más fuerza cierta parte del asunto; comprende los puntos que armonizan con su experiencia o con sus facultades de percepción y apreciación; otro nota más bien otro aspecto del mismo asunto; y cada cual, bajo la dirección del Espíritu Santo, presenta lo que ha quedado inculcado con más fuerza en su propia mente. De aquí que encontremos en cada cual un aspecto diferente de la verdad, pero perfecta armonía entre todos ellos. Y las verdades así reveladas se unen en perfecto conjunto, adecuado para satisfacer las necesidades de los hombres en todas las circunstancias de la vida. Dios se ha dignado comunicar la verdad al mundo por medio de instrumentos humanos, y él mismo, por su Santo Espíritu, habilitó a hombres y los hizo capaces de realizar esta obra. Guió la inteligencia de ellos en la elección de lo que debían decir y escribir. El tesoro fue confiado a vasos de barro, pero no por eso deja de ser del cielo. Aunque llevado a todo viento en el vehículo imperfecto del idioma humano, no por eso deja de ser el testimonio de Dios; y el hijo de Dios, obediente y creyente, contempla en ello la gloria de un poder divino, lleno de gracia y de verdad. En su Palabra, Dios comunicó a los hombres el conocimiento necesario para la salvación. Las Santas Escrituras deben ser aceptadas como dotadas de autoridad absoluta y como revelación infalible de su voluntad. Constituyen la regla del carácter; nos revelan doctrinas, y son la piedra de toque de la experiencia religiosa. “Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para MARZO-ABRIL 2013

instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda Buena obra” (2 Timoteo 3:16, 17). La circunstancia de haber revelado Dios su voluntad a los hombres por su Palabra, no anuló la necesidad que tienen ellos de la continua presencia y dirección del Espíritu Santo. Por el contrario, el Salvador prometió que el Espíritu facilitaría a sus siervos la inteligencia de la Palabra; que iluminaría y daría aplicación a sus enseñanzas. Y como el Espíritu de Dios fue quien inspiró la Biblia, resulta imposible que las enseñanzas del Espíritu estén jamás en pugna con las de la Palabra. El Espíritu no fue dado–ni puede jamás ser otorgado–para invalidar la Biblia; pues las Escrituras declaran explícitamente que la Palabra de Dios es la regla por la cual toda enseñanza y toda manifestación religiosa debe ser probada. El apóstol Juan dice: “No creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas han salido por el mundo”. 1 Juan 4:1. E Isaías declara: “¡A la ley y al testimonio! Si no dijeren conforme a esto, es porque no les ha amanecido” (Isaías 8:20) (El Conflicto de los Siglos, págs. 7-10). Si la mente es puesta a la tarea de estudiar la Biblia para obtener información, las facultades de razonar mejorarán. Con el estudio de las Escrituras la mente se expande y llega a ser más imparcialmente equilibrada que si se ocupa en obtener información general de los libros que se usan pero que no tienen conexión con la Biblia. Ningún conocimiento es tan firme, tan consecuente y de tan largo alcance, como el que se obtiene por el estudio de la Palabra de Dios. Es el fundamento de todo conocimiento verdadero. La Biblia es como una fuente. Cuanto uno más la mira, más profunda parece. Las grandiosas verdades de la historia sagrada poseen una fuerza y belleza asombrosas y son de tanto alcance como la eternidad. Ninguna ciencia es comparable con la ciencia que revela el carácter de Dios. A Moisés lo educaron en toda la sabiduría de los egipcios, y sin embargo dijo: “Mirad, yo os he enseñado estatutos y decretos, como Jehová, mi Dios, me mandó, para que hagáis así en medio de la tierra en la cual entráis para tomar posesión de ella. Guardadlos, pues, y ponedlos por obra; porque ellos son vuestra sabiduría y vuestra inteligencia ante los ojos de los pueblos, los cuales oirán todos estos estatutos, y dirán:

La Biblia es como una fuente. Cuanto uno más la mira, más profunda parece. Las grandiosas verdades de la historia sagrada poseen una fuerza y belleza asombrosas y son de tanto alcance como la eternidad. Ninguna ciencia es comparable con la ciencia que revela el carácter de Dios.

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¿Por qué este Libro– este precioso tesoro– no ha de ser exaltado y estimado como un amigo valioso?

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‘Ciertamente pueblo sabio y entendido, nación grande es esta’ (Deuteronomio 4:5, 6)” (The Review and Herald, 25 de febrero de 1896; Fundamentals of Christian Education, pág. 393; Mente, Carácter y Personalidad, tomo 1, pág. 106). La Biblia con sus preciosas joyas de verdad no fue escrita para los eruditos solamente. Al contrario, fue ideada para la gente común; y la interpretación dada por la gente común, con el auxilio del Espíritu Santo, es la que más concuerda con la verdad tal cual es en Jesús. Las grandes verdades necesarias para la salvación han sido hechas claras como el mediodía, y ninguno errará ni perderá el camino excepto aquellos que siguen su propio criterio en vez de la voluntad revelada de Dios (Testimonios para la Iglesia, tomo 5, pág. 310). En las Escrituras se hallan millares de gemas de la verdad escondidas de aquel quien solo busca en la superficie. La mina de la verdad nunca se agotara. Mientras mas se escudriñan las escrituras con corazones humildes, mas será el sentir de Pablo: “¡Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios!...” Cada día se debería aprender algo nuevo de las Escrituras. Escudriñadles como en búsqueda de tesoros escondidos, pues ellas contienen palabras de vida eterna. Orese por sabiduría y entendimiento para comprender estas escrituras santas. Si se hiciera esto se encontrarían nuevas glorias en la Palabra de Dios; se sentiría haber recibido nueva y preciosa luz sobre los temas relacionados con la verdad, y las Escrituras recibirían constantemente un nuevo valor en su estimación. Las grandes verdades necesarias para la salvación son echas tan clara como el día… Un solo pasaje a comprobado en el pasado y lo hará en el futuro, de ser una fragancia de vida a vida para muchas almas. Mientras los hombres buscan diligentemente, la Biblia revela nuevos tesoros de la verdad, los cuales son cómo gemas brillantes para la mente. Se debe escudriñar profundamente la mina de la verdad para hallar sus tesoros mas preciosos. Al comparar escritura con escritura se debe encontrar el verdadero significado del texto; pero si no se hacen de las sagradas enseñanzas de la Palabra de Dios la regla y la guía de tu vida, la verdad será nada para ti… Si cualquier parte de la Palabra de Dios condena algún habito acariciado, cualquier sentimiento consentido, cualquier espirito manifestado, no te apartes de

la palabra de Dios; mas apártate de la iniquidad de tus hechos y permite que Jesús purifique y santifique tu corazón (My Life Today, pág. 22). Debería enseñarse al estudiante de la Biblia a acercarse a ella con el espíritu del que aprende. Debemos escudriñar sus páginas, no en busca de pruebas que apoyen nuestras opiniones, sino para saber lo que Dios dice (Educación, pág. 189). En su amplia gama de estilos y temas, la Biblia tiene algo de interés para cada mente y de apelación para cada corazón… En ella las verdades mas sencillamente declaradas son implicadas– principios que son tan alto como el cielo y que abarcan la eternidad. No existe posición en la vida, ni fase de la experiencia humana por cual la Biblia no contiene instrucciones valiosas. Príncipe y sujeto, maestro y siervo, comprador y vendedor, prestatario y prestador, padre e hijo, profesor y estudiante–todos pueden hallar aquí lecciones de inestimable valor. Pero sobre todo, la Palabra de Dios expone el plan de salvación: muestra como el hombre pecador puede ser reconciliado con Dios, establece los grandes principios de la verdad y deberes cuales deben gobernar nuestras vidas, y nos promete ayuda divina en su observancia… (My Life Today, pág. 23). ¿Por qué este Libro–este precioso tesoro–no ha de ser exaltado y estimado como un amigo valioso? Este es nuestro mapa que nos guía y a través del tormentoso mar de la vida. Es nuestro libro-guía que nos muestra el camino hacia las mansiones eternas y el carácter que debemos poseer para habitar en ellas. No hay otro libro cuya lectura elevará tanto y fortalecerá la mente, como el estudio de la Biblia. En él, el intelecto encontrará temas del más elevado carácter para ejercitar sus potencialidades. No hay ninguna otra cosa que dotará de tanto vigor todas nuestras facultades, como ponerlas en contacto con las estupendas verdades de la revelación. El esfuerzo realizado para posesionarse y ponderar estos grandes pensamientos, expande la mente. Podemos cavar profundamente en la mina de la verdad y obtener preciosas gemas, con las cuales enriquecer el alma. Aquí aprenderemos la verdadera manera de vivir y la manera segura de morir (The Review and Herald, 4 de enero de 1881; Mente, Carácter y Personalidad, pág. 107). Todos necesitamos un guía a través de las muchas estrecheces de la vida, tanto como el marino necesita un piloto entre los bajíos o las EL GUARDIÁN DEL SÁBADO


rocas del río. ¿Dónde puede encontrarse ese guía? Os indicamos la Biblia, amados hermanos. Inspirada por Dios, escrita por hombres santos, señala con gran claridad y precisión los deberes tanto de los jóvenes como de los mayores. Eleva la mente, enternece el corazón, e imparte alegría y santo gozo al espíritu. La Biblia presenta una perfecta norma de carácter; es un guía infalible en todas las circunstancias, aun hasta el fin del viaje de la vida (Testimonios para la Iglesia, tomo 5, pág. 244). No podemos ser completos en Cristo si estamos dispuestos a recibir las cosas que provienen de los hombres llamados grandes, y poner su sabiduría por encima de la del mayor ‘Maestro que el mundo haya conocido jamás. Buscar conocimientos en tales fuentes, es querer beber en una cisterna resquebrajada que no puede retener el agua (Testimonios para la Iglesia, tomo 7, pág. 195). Tenemos una Biblia llena de preciosas verdades. Contiene el alfa y la omega del conocimiento. La Escritura, dada por inspiración divina, “es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra” (2 Timoteo 3:16, 17). Tomad la Biblia como libro de estudio. Cada cual puede entender sus instrucciones. (Testimonios para la Iglesia, tomo 8, pág. 314). La naturaleza de la experiencia religiosa de una persona se revela por el carácter de los libros que escoge para leer en los momentos desocupados. Para tener un estado mental sano y principios religiosos firmes, los jóvenes deben vivir en comunión con Dios mediante su Palabra. Al señalar el camino de la salvación por medio de Cristo, la Biblia es nuestra guía hacia una vida más elevada y mejor. Contiene la historia y las biografías más interesantes e instructivas que se hayan escrito. Los que no han pervertido su imaginación con la lectura de novelas, hallarán que la Biblia es el más interesante de los libros. La Biblia es el Libro de los libros. Si aman la Palabra de Dios, escudriñándola cada vez que tienen oportunidad, para llegar a poseer sus ricos tesoros y estar enteramente instruidos para toda buena obra, pueden estar seguros de que Jesús los está atrayendo a sí mismo. Pero no basta leer las Escrituras de un modo casual, sin tratar de comprender la lección de Cristo para poder responder a sus requerimientos. Hay en la Palabra de Dios tesoros que no se pueden MARZO-ABRIL 2013

descubrir sino cavando muy hondo en la mina de la verdad. La mente carnal rechaza la verdad; pero la persona convertida experimenta un cambio maravilloso. El libro que antes no atraía porque revelaba verdades que dan testimonio contra el pecador, llega a ser ahora el alimento del ser, el gozo y consuelo de la vida. El Sol de justicia ilumina las páginas sagradas y el Espíritu Santo habla al espíritu a través de ellas... Vuelvan su atención a la segura palabra profética todos los que han cultivado la afición por la lectura frívola. Tomen sus Biblias y empiecen a estudiar con renovado interés las sagradas crónicas del Antiguo Testamento y del Nuevo Testamento. Cuanto más frecuente y diligentemente estudien la Biblia, más hermosa les parecerá y menos les deleitará la lectura frívola. Liguen el precioso volumen a su corazón. Será para ustedes un amigo y un guía (The Youth’s Instructor, 9 de octubre de 1902; Mensajes para los Jóvenes, págs. 193-194). “Mirad que ninguno os engañe por filosofías y vanas sustilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme á los elementos del mundo, y no según Cristo. Porque en él habita toda la plenitud de la divinidad corporalmente, y en él estáis cumplidos, el cual es la cabeza de todo principado y potestad” (Colosenses 2:8-10). Sea la verdad de Dios el objeto de nuestra contemplación y meditación. Leamos la Biblia y considerémosla como la voz de Dios que nos habla directamente. Hallaremos entonces una inspiración y una sabiduría que provienen de Dios (Testimonios para la Iglesia, tomo 7, pág. 195).  GS

No podemos ser completos en Cristo si estamos dispuestos a recibir las cosas que provienen de los hombres llamados grandes, y poner su sabiduría por encima de la del mayor ‘Maestro que el mundo haya conocido jamás.

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Señales Proféticas de Dos Grandes Eventos y Su Cumplimiento

Compilado por Lencha Tekle

“… Pero cuando Jesús estuvo solo, Pedro, Juan, Santiago y Andrés vinieron a él mientras estaba sentado en el monte de las Olivas. “Dinos–le dijeron,–¿cuándo serán estas cosas, y qué señal habrá de tu venida, y del fin del mundo?” En su contestación a los discípulos, Jesús no consideró por separado la destrucción de Jerusalén y el gran día de su venida.

Mezcló la descripción de estos dos acontecimientos. Si hubiese revelado a sus discípulos los acontecimientos futuros como los contemplaba él, no habrían podido soportar la visión. Por misericordia hacia ellos, fusionó la descripción de las dos grandes crisis, dejando a los discípulos estudiar por sí mismos el significado” (El Deseado de Todas las Gentes, pág. 581).

La Destrucción de Jerusalén Señal

Cumplimiento

Evidencia

Comentarios

El Deseado de Todas las Gentes, pág. 582, 584.

Los mismos engaños practicados antes de la destrucción de Jerusalén han sido practicados a través de los siglos, y lo serán de nuevo (El Deseado de Todas las Gentes, pág. 582).

1

“Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: 31-67 d.C. Yo soy el Cristo; y a muchos engañarán.” “… Y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios,…” Mateo 24:5, 24.

2

“Y oiréis de guerras y rumores de guerras;… pestilencias, y hambres,…” Mateo 24:6, 7.

Antes de la destrucción de Jerusalén en el año 70 d.C.

El Deseado de Todas las Gentes, pág. 582.

3

"Entonces os entregarán a tribulación, y os matarán,…” Mateo 24:9.

A partir del año 31 d.C.

El Deseado de Todas las Gentes, pág. 582.

Esteban, Santiago, y otros murieron como mártires.

4

“… Viereis a Jerusalén rodeada de ejércitos,…” Lucas 21:20-24. Ver Mateo 24:15.

d.C. 66/67

El Conflicto de los Siglos, págs. 28, 29.

Los cristianos obedecieron la amonestación y ni uno de ellos pereció cuando cayó la ciudad (El Deseado de Todas las Gentes, pág. 583).

La Venida de Jesús y el Fin del Mundo Señal

Cumplimiento

1

Porque habrá entonces gran tribulación, cual no la 538-1798 ha habido desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habrá.” Mateo 24:21, 22. Ver Marcos 13:19, 20.

2

Terremoto. Mateo 24:7.

3

Evidencia

Comentarios

El Deseado de Todas las Gentes, pág. 583; El Conflicto de los Siglos, págs. 51, 52..

1755

El Conflicto de los Siglos, págs. 305, 306.

“Se calcula que noventa mil personas perdieron la vida en aquel aciago día” (El Conflicto de los Siglos, pág. 306).

“Entonces habrá señales en el sol, en la luna y en 19 de mayo 1780 las estrellas,…” “… El sol se oscurecerá,…” Lucas 21:25; Mark 13:24-26.

El Conflicto de los Siglos, págs. 306,309.

“El 19 de mayo de 1780 figura en la historia como ‘El Día Oscuro.’ Desde el tiempo de Moisés, no se ha registrado jamás período alguno de oscuridad tan densa y de igual extensión y duración” (El Conflicto de los Siglos, pág. 309)..

4

“Mas como en los días de Noé, así será la venida Hoy del Hijo del Hombre.” “… Antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca, y no entendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos, así será también la venida del Hijo del Hombre.” Mateo 24:37-39. Ver Lucas 21:34-36.

Nosotros somos testigos

5

“Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.” Mateo 24:14.

La responsabilidad de la iglesia hoy

“… Cuando veáis que suceden estas cosas, sabed que está cerca el reino de Dios.” Lucas 21:28-31. “De cierto os digo, que no pasará esta generación hasta que todo esto acontezca.” Marcos 13:30. Ver Lucas 21:32; Mateo 24:34. “Cristo anuncia las señales de su venida. Declara que podemos saber cuándo está cerca, aun a las puertas. Dice de aquellos que vean estas señales: ‘No pasará esta generación, que todas estas cosas no acontezcan.’ Estas señales han aparecido. Podemos saber con seguridad que

“Antes de la caída de Jerusalén, Pablo, escribiendo bajo la inspiración del Espíritu Santo, declaró que el Evangelio había sido predicado a ‘toda criatura que está debajo del cielo.’ Colosenses 1:23. Así también ahora, antes de la venida del Hijo del hombre, el Evangelio eterno ha de ser predicado ‘a toda nación y tribu y lengua y pueblo (Apocalipsis 14:6, 14)’” (El Deseado de Todas las Gentes, pág. 587).

la venida del Señor está cercana. ‘El cielo y la tierra pasarán–dice,–mas mis palabras no pasarán…’ “Mediante la proclamación del Evangelio al mundo, está a nuestro alcance apresurar la venida de nuestro Señor. No sólo hemos de esperar la venida del día de Dios, sino apresurarla. 2 Pedro 3:12. Si la iglesia de Cristo hubiese hecho su obra como el Señor le ordenaba, todo el mundo habría sido ya amonestado, y el Señor Jesús habría venido a nuestra tierra con poder y grande gloria” (El Deseado de Todas las Gentes, págs. 585, 587).

¡Por lo tanto sacrifiquemos todo para la realización de la esperanza de la iglesia durante las edades! 14

EL GUARDIÁN DEL SÁBADO


Demasiados Por Barbara Watta “Y Jehová dijo a Gedeón: Aún es mucho el pueblo; llévalos a las aguas, y allí te los probaré; y del que yo te diga: Vaya éste contigo, irá contigo; mas de cualquiera que yo te diga: Este no vaya contigo, el tal no irá” (Jueces 7:4). e acuerdo con las palabras de Jesús en el Nuevo Testamento, “el reino de los cielos es semejante a una red, que echada en el mar, recoge de toda clase de peces.” Obviamente, el pescador que hecha la red y toma el enorme botín de pescados se deleita por su éxito. Pero, como señaló Jesús, ese es el momento en el que comienza el trabajo. “Y una vez llena, la sacan a la orilla; y sentados, recogen lo bueno en cestas, y lo malo echan fuera” (Mateo 13:47, 48). En el siguiente versículo, Jesús dijo que este proceso es un ejemplo de lo que los ángeles harán al fin del mundo–recoger lo bueno en cestas, y echar fuera lo malo. Explicaciones como “El que venciere heredará todas las cosas, y yo seré su Dios, y él será mi hijo"; “No entrará en ella ninguna cosa inmunda, o que hace abominación y mentira, sino solamente los que están inscritos en el libro de la vida del Cordero” (Apocalipsis 21:7, 27); “De cierto os digo, que si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos"(Mateo 18:3), y las bienaventuranzas en Mateo 5:1-12 se proporcionan para demostrar los principios sagrados y el resultado final de ese lugar santo. Pero también hay algunas declaraciones muy interesantes en las Escrituras que muestran cómo el cielo hace más que simplemente determinar quién habitará en ese lugar santo. Dios convierte a los pecadores en santos. ¿Cuáles eran las características que Dios estaba buscando en los que se unirían a Gedeón

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para luchar contra la gran fuerza de los madianitas y amalecitas? Los Israelitas estaban siguiendo a dioses falsos y esto fue lo que causó que Dios retirara su protección y permitió que sus enemigos devastaran la tierra. ¿Cómo iba a encontrar a alguien que viera las cosas como Él las ve? Visto humanamente por números, a pesar de que decenas de miles de israelitas respondieron al llamado para ir a luchar por Israel, Gedeón se encontraba en gran desventaja. Pero Dios veía las cosas de manera diferente. Él dijo que los soldados eran demasiados para que Él les pudiera encomendar la victoria sobre los madianitas. ¿Por qué? Para que “no sea que se alabe Israel contra mí, diciendo: Mi mano me ha salvado” (Jueces 7:2). Así que empezaron las pruebas. La primera fue sobre el valor, o la fe. Todos los que estaban temerosos o con miedo fueron despedidos. Veintidós mil soldados regresaron a sus casas, dejando diez mil. Pero Dios le dijo que todavía eran muchos. La siguiente prueba era llevar a los soldados al agua y ver cómo bebían. Los que se hincaron para beber, en comparación con los que rápidamente tomaron de su mano, fueron despedidos. Nueve mil setecientos soldados fueron despedidos, dejando trescientos para pelear la batalla del Señor. “Los que en un momento de peligro se empeñaban en suplir sus propias necesidades, no eran hombres en quienes se podía confiar en una emergencia. El Señor no tiene en su obra lugar para los indolentes y para los que suelen complacer el apetito. Escogió a los hombres que no permitieron que sus propias necesidades les hicieran demorar el cumplimiento del deber. Los trescientos hombres elegidos no solamente

Dijo que los soldados eran demasiados para que El les pudiera confiar la victoria sobre los madianitas. ¿Por qué? Para que “no sea que se alabe Israel contra mí, diciendo: Mi mano me ha salvado” (Jueces 7:2).

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“No sólo poseían valor y dominio de sí mismos los trescientos hombres elegidos, sino que eran también hombres de fe. No los había contaminado la idolatría. Dios podía dirigirlos, y por su medio librar a Israel.”

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poseían valor y dominio propio, pero también eran hombres de fe. No los había contaminado la idolatría. Dios podía dirigirlos, y por su medio librar a Israel” (Patriarcas y Profetas, pág. 533). Después que Dios obtuvo la victoria por Israel con este pequeño grupo de hombres fieles, otros en Israel se unieron para expulsar a los madianitas de la tierra. Pero estos eran seguidores, no líderes. Dios puso a los hombres de la época de Gedeón en circunstancias que revelaran su verdadero carácter. Por supuesto, él ya sabía a quién Él podía utilizar para hacer su obra, pero continuó con el proceso a través de las circunstancias, dándole a todos la oportunidad de tomar una decisión, para que todo Israel pudiera ver quién era el más ideal en la batalla del Señor. Ésta historia es para nosotros hoy, nos da la oportunidad de examinar nuestros corazones y confiar en Dios para determinar y revelar a quién Él le puede confiar con responsabilidad. Pasemos ahora a otro ejemplo, pues un proceso similar ocurrió luego cuando Saúl fue elegido para ser el primer rey de Israel. En su apariencia exterior, él estaba calificado para ser rey. Había sido rey durante aproximadamente dos años cuando llegó el momento de enfrentarse con los filisteos en la batalla. El profeta Samuel le había dado precisas instrucciones de Dios de lo que debía hacer. El rey tenía la oportunidad de escoger una de las dos opciones. Dios “puso [al rey y al pueblo] en estreches para que obtuvieran la convicción de cuan insensato es confiar en el hombre, y para que se volvieran a él como su única fuente de auxilio. “Había llegado la hora de la prueba para Saúl. Él debía demostrar si quería o no depender de Dios y esperar en conformidad con Su mandamiento, revelando así si era hombre en quien Dios podía confiar como soberano de su pueblo en estrecheces, o si iba a vacilar y revelarse indigno de la sagrada responsabilidad que había recaído en él. ¿Escucharía el rey escogido por Israel al Soberano de todos los reyes? ¿Dirigiría él la atención de sus soldados pusilánimes hacia Aquel en quien hay fuerza y liberación sempiternas? “Con impaciencia creciente esperaba Saúl la llegada de Samuel, y atribuía la confusión, la angustia y la deserción de su ejército a la ausencia del profeta. Llegó el momento señalado, pero el varón de Dios no apareció inmediatamente. La

providencia de Dios había detenido a su siervo. Pero el espíritu inquieto e impulsivo de Saúl no pudo ser refrenado por más tiempo” (Patriarcas y Profetas, pág. 607). Como si preparación profunda espiritual para un servicio tan sagrado fuera innecesario, Saúl llamó a los soldados y ofreció sacrificio a Dios. Samuel llegó justo después de esto y le preguntó a Saúl lo que había hecho. Su respuesta deshonesta no sólo demuestra una total falta de fe, sino también incluye la mentira, “Me esforcé, pues, y ofrecí holocausto” (1 Samuel 13:12). Veía los sacrificios de la misma manera que los idólatras paganos veían sus sacrificios, como actos que debían realizar para ganar el favor de un dios, no con arrepentimiento, fe en el Redentor, y dependencia total en Dios, a quien se debe toda la gloria. “Si en esta hora de prueba Saúl hubiera demostrado alguna consideración por los requerimientos divinos, el Señor podría haber realizado su voluntad por medio de él. Al fracasar entonces demostró que no era apto para desempeñar el cargo de vicegerente de Dios ante su pueblo. Más bien descarriaría a Israel. Su voluntad, y no la voluntad de Dios, sería el poder dominador. Si Saúl hubiera sido fiel, su reino se habría afirmado para siempre; pero en vista de que había fracasado, el propósito de Dios debía ser alcanzado por medio de otro. El gobierno de Israel debía ser confiado a quien gobernara al pueblo de acuerdo con la voluntad del cielo” (Patriarcas y Profetas, pág. 608). La falta de humildad y espiritualidad de Saúl mostrada aquí y después “representa un triste ejemplo del poder de los malos hábitos adquiridos durante la primera parte de la vida. En su juventud Saúl no había amado ni temido a Dios; y su espíritu impetuoso, que no había aprendido a someterse en temprana edad, estaba siempre dispuesto a rebelarse contra la autoridad divina. Los que en su juventud manifiestan una sagrada consideración por la voluntad de Dios y cumplen fielmente los deberes de su cargo, quedarán preparados para los servicios más elevados de la otra vida. Pero los hombres no pueden pervertir durante años las facultades que Dios les ha dado y luego, cuando decidan cambiar de conducta, encontrar estas facultades frescas y libres para seguir un camino opuesto” (Patriarcas y Profetas, pág. 609). Lo mismo sucede en este tiempo. Es natural que una iglesia se alegre cuando alguien quiere EL GUARDIÁN DEL SÁBADO


unirse a sus filas. El cielo mismo se alegra “por un pecador que se arrepiente” (Lucas 15:7). Sin embargo, todos los que vienen al conocimiento de Dios y se enlazan con la iglesia traen consigo un conjunto de características heredadas y cultivadas. Pueden estar de acuerdo con las enseñanzas de la iglesia, pero el acuerdo carece de valor si no se unen a Dios para la transformación de su carácter. Los ganadores de almas y los líderes de la iglesia tienen una enorme responsabilidad para unir todas las almas al Cielo para que estas escojan por su propia voluntad amar, obedecer y depender totalmente de Dios. A lo largo de su vida, todos tienen que pasar por circunstancias que lo prueban de una y otra manera para que puedan ver quiénes son realmente y traer sus almas indefensas a los pies de Jesús. Cada circunstancia es un entrenamiento de Dios, y una preparación para la eternidad. Al igual que en el tiempo de Gedeón, como en la época del rey Saúl, y a lo largo de toda la historia de nuestro diario vivir, “demasiados” se glorifican a sí mismos, a otros seres humanos, e incluso a los gobiernos, no por las grandes cosas que Dios ha hecho, oscureciendo así sus propias almas y las almas de los demás. Cada victoria pertenece exclusivamente a Dios, no se atribuye a ninguna persona o incluso a las habilidades dadas por Dios. El Creador y Sustentador de todas las cosas debe ser glorificado y exaltado cada momento. En resumen, los “demasiados” son temerosos, desleales, sin principios, indulgentes, rebeldes y orgullosos. Se centran en sí mismos, y no en Dios. Por supuesto a Dios le encantaría tener el mundo entero en su reino eterno. Pero eso no va a suceder. Si así fuera, el reino eterno sería como este mundo. “Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda” (Apocalipsis 21:8). Por otra parte, Dios no cambia los pecadores en santos sin que ellos quieran. El invita a todos a venir a y beber del agua viva. Él realiza todo tipo de milagros para los que aceptan la invitación divina de la limpieza del pecado, el carácter justo de Jesús es implantado en el alma a través de la morada del Espíritu Santo, y mucho, mucho más. Toda la alabanza sea a Dios ahora y para siempre!  GS MARZO-ABRIL 2013

“Un hombre no puede manifestar mayor debilidad que la de permitir a los hombres que le tributen honores por los dones que el Cielo le concedió. El verdadero cristiano dará a Dios el primer lugar, el último y el mejor en todo. Ningún motivo ambicioso enfriará su amor hacia Dios, sino que con perseverancia y firmeza honrará a su Padre celestial. Cuando exaltamos fielmente el nombre de Dios, nuestros impulsos están bajo la dirección divina y somos capacitados para desarrollar poder espiritual e intelectual. “Jesús, el divino Maestro, ensalzó siempre el nombre de su Padre celestial. Enseñó a sus discípulos a orar: ‘Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre’ (Mateo 6:9). No debían olvidarse de reconocer: ‘Tuya es … la gloria’ (Mateo 6:13). Tanto cuidado ponía el gran Médico en desviar la atención de sí mismo a la Fuente de su poder, que la multitud asombrada, ‘viendo hablar los mudos, los mancos sanos, andar los cojos, y ver los ciegos,’ no le glorificó a él, sino que ‘glorificaron al Dios de Israel’ (Mateo 15:31). En la admirable oración que Cristo elevó precisamente antes de su crucifixión, declaró: ‘Yo te he glorificado en la tierra.’ ‘Glorifica a tu Hijo–rogó,–para que también tu Hijo te glorifique a ti.’ ‘Padre justo, el mundo no te ha conocido, mas yo te he conocido; y éstos han conocido que tú me enviaste; y yo les he manifestado tu nombre, y manifestarélo aún; para que el amor con que me has amado, esté en ellos, y yo en ellos’ (Juan 17:4, 1, 25, 26). “ ‘Así dijo Jehová: No se alabe el sabio en su sabiduría, ni en su valentía se alabe el valiente, ni el rico se alabe en sus riquezas. Mas alábese en esto el que se hubiere de alabar: en entenderme y conocerme, que yo soy Jehová, que hago misericordia, juicio, y justicia en la tierra: porque estas cosas quiero, dice Jehová’ (Jeremías 9:23, 24). “ ‘Alabaré yo el nombre de Dios, … Ensalzarélo con alabanza.’ “ ‘Señor, digno eres de recibir gloria y honra y virtud.’ “ ‘Te alabaré, oh Jehová Dios mío, con todo mi corazón; Y glorificaré tu nombre para siempre.’ “ ‘Engrandeced a Jehová conmigo, Y exaltemos a una su nombre’ (Salmos 69:30; Apocalipsis 4:11; Salmos 86:12; 34:3)”. –Profetas y Reyes, págs. 50, 51.

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Jesús y el

LIBRE ALBEDRÍO “El gobierno de Dios es un gobierno de libre albedrío, y no hay un acto de rebeldía o de obediencia que no sea un acto de libre albedrío” (Signs of the Times, 5 de junio de 1901).

“T

odo hombre quiere ser libre.” Canciones son escritas con tales títulos, ¿pero qué es la libertad? Por lo tanto, ¿cuál es la libertad que hizo tan famosa la Declaración de Independencia: “Sostenemos estas verdades ser evidentes, que todos los hombres son creados iguales, que son dotados por su Creador de ciertos Derechos inalienable, que entre estos son la Vida, Libertad, y la búsqueda de la Felicidad”. El diccionario Merriam-Webster’s Collegiate Dictionary da una definición primaria de la “libertad”, con algunas mejoras: La calidad o estado de ser libre (el poder de hacer lo que a uno le plazca; libre de restricción física; libertad de control arbitrario o despótico; el disfrute verdadero

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de los varios derechos y privilegios sociales, políticos, o económicos; el poder de la elección). Otras definiciones de “libertad” son similares: La ausencia de necesidad, la coerción o restricción en la elección o acción; la liberación de la esclavitud o del poder de otro. En la cultura griega, la libertad es sinónimo con la autodeterminación independiente, mientras que la cultura popular occidental en los últimos decenios se han movido más y más en la dirección de “Nadie me puede decir cómo voy a vivir mi vida.” Obviamente, mientras mas personas tengan esta actitud, más caótica se volverá la sociedad. “Tolerancia” entonces significa que las personas no pueden oponerse a lo que alguien tiene deseos de hacer, sin importar el impacto a los demás. En este punto, el concepto se acerca más a “libertinaje”, o un abuso de la libertad. En las Sagradas Escrituras, la libertad a menudo se refiere a la liberación de algún tipo de esclavitud o servidumbre involuntaria. De hecho, después de que Israel salió de Egipto bajo la dirección de Dios, se les dio estatutos definitivos relativos a las relaciones, que incluían la orden de que una persona no se iba a mantener en servidumbre involuntaria durante más de seis años. Él iba a ser liberado el séptimo año, al igual que la tierra debía ser dejada en barbecho el séptimo año! Ver Éxodo 21:12; Deuteronomio 15:12. En virtud de la creación, Dios dice: “el mundo es mío, y su plenitud” (Salmo 50:12). “Mía es la plata, y mío es el oro…” (Hageo 2:8). Sobre esa base, él está a cargo. Pero dese cuenta de que Él da al hombre, que fue creado a su imagen, la responsabilidad de tomar decisiones acerca de su propia vida. En Deuteronomio 30:15-19, Él hizo que Moisés transmitiera al pueblo de Israel las alternativas y consecuencias antes de cruzar el río Jordán hacia la tierra prometida: “Mira, yo he puesto delante de ti hoy la vida y el bien, la muerte y el mal; porque yo te mando hoy que ames a Jehová tu Dios, que andes en sus caminos, y guardes sus mandamientos, sus estatutos y sus decretos, para que vivas y seas multiplicado, y Jehová tu Dios te bendiga en la tierra a la cual entras para tomar posesión de ella. Mas si tu corazón se apartare y no oyeres, y te dejares extraviar, y te inclinares a dioses ajenos y les sirvieres, yo os protesto hoy que de cierto pereceréis; no prolongaréis vuestros días EL GUARDIÁN DEL SÁBADO


sobre la tierra adonde vais, pasando el Jordán, para entrar en posesión de ella. A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia”. Estos son principios sólidos relacionados a la libertad y la vida. Jesús lo transmitió de esta manera: “Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres. Le respondieron: Linaje de Abraham somos, y jamás hemos sido esclavos de nadie. ¿Cómo dices tú: Seréis libres? Jesús les respondió: De cierto, de cierto os digo, que todo aquel que hace pecado, esclavo es del pecado. Y el esclavo no queda en la casa para siempre; el hijo sí queda para siempre. Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres” (Juan 8:31-36). Este tema se refiere a lo que Juan alude en su evangelio, capítulo 1:12, 13: “Mas a todos los que le recibieron, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios [los hijos del rey son libres, incluso a los que creen en Su nombre]; los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios”. Y el apóstol Pablo presenta la misma cosa: “¿No sabéis que si os sometéis a alguien como esclavos para obedecerle, sois esclavos de aquel a quien obedecéis, sea del pecado para muerte, o de la obediencia para justicia?” (Romanos 6:16). Toda la misión de Jesús se trataba en liberar a las personas de la esclavitud del pecado, en realidad ponerlos en la posición en la que pueden tomar una decisión. “El cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad” (1 Timoteo 2:4). Él quiere comunicarse con el hombre, tener una conversación inteligente con él. “Lavaos y limpiaos; quitad la iniquidad de vuestras obras de delante de mis ojos; dejad de hacer lo malo; aprended a hacer el bien; buscad el juicio, restituid el agraviado, haced justicia al huérfano, amparad a la viuda. Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana” (Isaías 1:16-18). Pero cuando una persona esta atado a sus propios nudos por el egocentrismo, la adicción, la MARZO-ABRIL 2013

lujuria o la búsqueda del placer, tal conversación no es posible; no hay libre albedrío. El no tiene la libertad de comunicarse con el Todopoderoso, y mucho menos para hacer las cosas justas. Todas las distracciones de este mundo están diseñadas para que esta conversación no se lleve a cabo y por lo tanto para mantener a una persona esclavizada por sus propios instintos, impulsos y deseos, en realidad, por el maligno. Skip Moen, autor y consultor, lo pone de esta manera: “Cualquiera sea la libertad que tenemos es un regalo, no un derecho. Él [Dios] es el maestro y el propietario, no nosotros. La verdadera libertad no es la ilusión de la auto-determinación. La verdadera libertad es recordar quiénes somos y quién es Dios, y tomar la decisión de servirle”. Un niño es dependiente totalmente de sus padres y felizmente va por la vida, sabiendo que va a ser atendido. Esa es la imagen que Jesús da de cómo se debe confiar en el Dios de los cielos, que amorosamente cuida y alberga la familia humana. “De cierto os digo, que el que no reciba el reino de Dios como un niño, no entrará en él” (Lucas 18:17). “Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe? No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos? Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas. Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal” (Mateo 6:30-34). La divinidad no obliga a nadie. Pero, ¡qué maravillosa libertad, alegría y satisfacción tendrá aquel que ama el reino de Dios y lo hace su objetivo primario en su vida! Le daría la verdadera importancia a las cosas que la merecen; la mente y el corazón crece a través de su relación con el Infinito; y todo lo necesario será añadido por el Padre, que ofrece lo mejor para cada persona. ¡Esa es la vida real, tanto temporal como eterna! –Hope of the Ages, págs. 43-46. Este libro está disponible en inglés de Religious Liberty Publishing Assn.  GS

Toda la misión de Jesús se trataba en liberar a las personas de la esclavitud del pecado, en realidad ponerlos en la posición en la que pueden tomar una decisión.

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Noticias que inspiran traducción hacia el birmano. Una vez finalizada la traducción, la gente sabrá cómo responder a aquellos que cuestionan el fundamento de la SMI. Somos pocos, pero somos fuertes en la fe y disfrutamos la verdad presente del Señor. ¡Que la paz y el gozo del Señor sea con todos vosotros! –Suan Kam Thang

planes para reuniones evangelisticas en el 2013. Durante parte de esta visita, la hermana Marianne de Alemania viajó con el hermano Douglas Francis en su última visita a India. Paz y amor a vosotros y saludos con Gálatas 6:10: “Así que, según tengamos oportunidad, hagamos bien a todos, y mayormente a los de la familia de la fe”.

Los asistentes al primer campamento en Liberia

Noticias de Liberia

Ayuda recibida en el Congo

Por la gracia de Dios, llevamos a cabo con éxito nuestro congreso del 24 al 30 de diciembre del 2012. Presentaciones de salud y profecía sobre Daniel 2 fueron presentadas a la comunidad cada noche. El Sábado, 29 de diciembre del 2012, siete almas que habian estado estudiando con nosotros y uno de los visitantes a las conferencias, fueron bautizados por el pastor Gwina. La membresía en Liberia es ahora 101 miembros, con 36 almas interesadas.

¡Saludos en el nombre de Jesucristo!

–John K. Mussah 
Secretario del campo

Los fondos enviados desde el Departamento del Buen Samaritano para apoyar a nuestros hermanos y hermanas en el estado devastado por la guerra de Kivu del Norte, han sido recibidos con mucho agradecimiento a Dios. Estamos en deuda con vosotros por vuestro gran interés para con nosotros en nuestra necesidad urgente de alojamiento, comida y ropa en estos días agitados. Que Dios os ayude y os bendiga hasta su venida! –Hermano C. Mukendi

Visita a Haití El lunes 10 de diciembre del 2012 subí las colinas durante dos horas para conocer el segundo grupo de Fond Michel. Allí, el líder, el hermano Renold, se reúne con nueve miembros, visitantes y muchos niños. Me sorprendí al ver una escuela con 25 alumnos jóvenes ansiosos. Pero ellos tienen clases en un lugar sin techo, ni bancos, o refugio. Se necesitan por lo menos $900 dólares para satisfacer las necesidades básicas. Me pidieron que le enviara una petición al Departamento del Buen Samaritano para ver si pueden contribuir a la construccion de un refugio. (La solicitud ha sido enviada, pero se necesita más ayuda.) Saludos cordiales, Simon Beaubrun

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En enero, nuevas almas interesadas vinieron de Namibia y Guinea Bissau.

Mensaje de Myanmar

Noticias de India Del 11 a 18 de enero del 2013, se realizaron visitas misioneras en los estados de Kerala y Tamil Nadu para dar seguimiento a los contactos mencionados por nuestros hermanos en Berlín, Alemania. También se llevó a cabo la dedicación de la iglesia en Chattaram y Ambur, Tamil Nadu. Junto con los lideres y creyentes en India se hicieron

Clases comienzan en BAMI El 1 de febrero del 2013, el Instituto Misionero Adventista Berea en Nairobi, Kenia, comenzó su cuarta promoción. Tenemos diez alumnos, dos son de Burundi, uno de Malawi, cuatro de Tanzania, y tres de Zimbabwe. Esperamos a más estudiantes, por la gracia de Dios, pero algunos de ellos necesitan patrocinadores. Oren por el

En Myanmar, de acuerdo con los deseos de nuestro pueblo, estoy traduciendo la historia de la Sociedad Misionera Internacional al Tedim, mi lengua materna. A continuación haré la misma

Dos de los niños bellos en Haití

Dedicación de iglesia en Chattaram, Tamil Nadu, India

The Sabbath Watchman


Noticias que inspiran por todos los siervos fieles de Dios al esperar pacientemente por la gloriosa venida de nuestro Señor Jesucristo en las nubes de los cielos. –Dr. Roland de la Paz Líder del Departamento Médico Misionero de la Asociaciión General

Informe de Costa Marfil El Hermano Crosswell Rimsu envío esta foto de una conferencia en el norte de la India

éxito de la cuarta promoción de BAMI. Hemos hecho hincapié en la humildad en el servicio. Casi todos los graduados anteriores están trabajando en los campos misioneros de Burundi, Ruanda y otros países. Damos gracias a Dios por la oportunidad de avanzar en el trabajo de formación de trabajadores para Su viña. Dios nos recuerde. –Sevith Moyo, Director de BAMI

Ayuda a Filipinas tras el tifón Tuvimos la oportunidad de visitar los hermanos en la región noreste de Mindanao, quienes padecieron severamente del súper tifón Pablo, el cual destruyo sus casas y viviendas en solo dos horas. Ellos nos relataron que su única seguridad se encontraba en la ferviente oración hacia nuestro querido Salvador Jesucristo. Los programas de alivio de parte del estado proveyeron comida y alojamiento, pero era de gran dificultad para nuestros hermanos, pues la comida proveída de alivio consistía mayormente de pes-

MARCH-APRIL 2013

cado enlatado y carne. Nuestros lideres de Mindanao, dirigidos por el Pastor Arnolfo Cortes, visitaron a los creyentes y distribuyeron comida y ropa comprada con los fondos proveídos por el Departamento del Buen Samaritano de la Asociación General. Estamos muy agradecidos por este apoyo. Del edificio de la iglesia solamente quedaron algunos remanentes de madera. Por lo tanto, algunas semanas antes de nuestra visita, el Campo de Mindanao uso fondos del Departamento del Buen Samaritano para comprar madera, cemento, bloques, y material para techado. Para el tiempo de nuestra llegada, la fundación de la iglesia ya se había puesto por parte de los miembros. Pudimos entonces comenzar en la construcción de

las paredes, vigas, y techo para después reunirnos para el culto. Mientras allá, llevamos a cabo un seminario de salud. Examinamos la glucosa, colesterol, y presión de los pacientes, y a la vez ofrecimos consultas gratuitas en la cual proveímos información concerniente a la prevención y el tratamiento con medicina natural. También distribuimos ropa, comida, y suministros igual a miembros como a no-miembros. Los fondos para la asistencia fueron proveídos por la generosidad de los hermanos de la iglesia de Timog, Angeles City, Filipinas. El Señor bendiga su obra en Filipinas y ayude a nuestros hermanos angustiados a levantarse y continuar siendo firmes en la fe después de la tormenta. También oramos por el avance de la obra mundial llevándose a cabo

Desde el martes 1 de enero hasta el sábado 5 de enero, almas interesadas estudiaron las lecciones de las siete iglesias. El 12 de enero, el hermano Kouadio Goke Francois, un Marfileño de 57 años de edad, fue bautizado. El está invitando a algunos de sus amigos a la iglesia para recibir la verdad presente enseñada por la SMI. El 17 de enero, el hermano Agbobli Yawo y yo viajamos a Costa de Marfil para reunirnos con el hermano Idel Suárez Moleiro, Presidente de la Asociación General, en Ashaiman, Ghana, el sábado, 19 de enero. Durante los siguientes dos días, el hermano Suárez compartió varios temas, incluyendo la historia de la iglesia, reformas verdaderas y falsas, el mensaje de Cristo Nuestra Justicia, los Adventistas del Séptimo Día y la guerra, el Movimiento 51, y más. Hizo hincapié en la importancia de la lealtad y el compromiso con la obra de Dios. Agradecemos a la Asociación General por esos estudios claros. Antes de salir el martes 22 de enero el hermano Suárez completó la compra de un edificio para ser utilizado como sede en Ghana, así como la ubicación de la Escuela Misionera de África Occidental. ¡Que Dios nos bendiga a todos, ya que trabajamos en conjunto con El en Su viña!

La iglesia en el norte de Mindanao esta siendo reconstruida después del tifón

–Theo T. Animley

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Noticias que inspiran Nuevos creyentes en Benin

actividad religiosa o misionera, incluyendo visitas casa por casa, reuniones de oración, etc. Estos son extremistas no en contra de los católicos y las iglesias tradicionales, pero están enojados con grupos pequeños, puesto que se cree que muchos de los budistas se han unido a estas iglesias.

Antes de partir hacia Ghana, celebramos un seminario en Potor Morvo con un nuevo grupo de 23 almas interesadas. Esta fue la primera vez que yo los conocí, pues asisten regularmente a diferentes iglesias. Un pastor de una de las iglesias fue el que organizó este seminario. Oren con nosotros para ver lo que Dios hará de este grupo. –Brother Mohammed

Monjes atacan iglesias del Sur de Sri Lanka El 19 de diciembre del 2012, una turba de unas 1.000 personas, dirigida por unos ochenta monjes budistas, irrumpieron en la iglesia de Jeevanalokaya Sabhawa en la zona Weeraketiya del distrito de Galle, de la Provincia del Sur durante el culto del domingo por la mañana, vandalizaron la propiedad, y asaltaron el pastor y dos agentes de policía. El día anterior, los monjes budistas habían comunicado que la iglesia debía ser cerrada. El daño a la

Un grupo de creyentes en Benin

iglesia es estimado en $4.000 EE.UU. Anteriormente, los monjes budistas ocuparon por la fuerza una Iglesia Adventista del Séptimo Día y la convirtieron en un templo budista. El 9 de agosto del 2012, una turba atacó el pastor de la Iglesia Asambleas de Dios, su esposa, y una trabajadora de la Iglesia Metodista en Deniyaya. Más del 70% de los 20,4 millones de personas en Sri Lanka son budistas, en su mayoría del grupo étnico predominante Cin-

galés, según Operación Mundo. Los Cristianos se estiman ser el 8.4% de la población, con más del 40% de los Cristianos protestantes parte del grupo étnico minoritario Tamil.

Desde el Noticiero la Estrella de la Mañana Actualmente no es posible hacer ningún trabajo evangelistico en Sri Lanka, ya que los budistas extremistas han emitido una advertencia a todos los cristianos que no se puede realizar ninguna

Uno de nuestros hermanos se salvó recientemente. Un grupo de budistas lo encontró distribuyendo folletos en una parada de autobús. Querían darle una paliza, pero la policía llegó a tiempo y lo llevaron a la comisaría de policía. La policía le trato bien, pero le dijo que no participara en ninguna actividad religiosa en público, a pesar de que la Constitución del país garantiza la libertad de religión. Por la gracia de Dios, nuestro hermano regresó a su casa con la ayuda de la policía. Oremos por los cristianos en Sri Lanka, especialmente los de la familia de la fe. Que Dios los bendiga. –Douglas Francis Tesorero AG/ Director de la División Asiática

La Mayor Obra Misionera

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ebemos recordar que Dios ha honrado a los jóvenes. Él escogió a José en su juventud para hacer una obra especial en favor de su pueblo. Él aceptó a Samuel cuando su madre se lo dedicó a su servicio, y pasó sobre el anciano sacerdote que había olvidado cumplir su

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solemne deber sagrado, y no había podido entrenar a sus hijos de la manera correcta. El Señor comunicó un mensaje solemne al joven Samuel. El Señor ha muerto por los niños, y está dispuesto a hacer un gran trabajo por ellos si los padres cooperan con Él en la formación y educación de sus hijos de acuerdo con la instrucción que nos ha dado. El carácter de Juan el Bautista durante la infancia debe ser un estímulo para los padres en la educación de sus hijos. Criar a los hijos en disciplina y amonestación del Señor es la

mayor obra misionera que los padres pueden llevar a cabo. A la madre se le encarga una obra mayor que la del rey en su trono. Ella tiene un deber que cumplir en relación con sus hijos que ningún otro puede realizar. Si aprende todos los días en la escuela de Cristo, ella llevara a cabo su trabajo en el temor de Dios, y cuidara a los niños como hermoso rebaño del Señor. Las madres deben abstenerse de irritarse y regañar. No es seguro el practicar hábitos de irritación y regaños, puesto que usted llegara a ser desagradable

y dura en su casa, y probablemente estalle ira a todo lo que le desagrada. Esto perjudicaría en gran medida su alma, y herirá las almas de su familia. Sea paciente, amable, dulce. Gane la confianza y el amor de sus hijos, y no va a ser difícil controlarles. No se irrite, no regañe, no haga una promesa a sus hijos que no puede cumplir. La falta de cumplimiento a lo prometido debilita la confianza de sus hijos en usted. A los niños se les exhorta a obedecer a sus padres en el Señor, pero los padres también están obligados, “no exasperéis

The Sabbath Watchman


Victoria en Cristo CONFERENCIA JUVENIL Y SEMINARIO DE LIDERAZGO

Conducted by the General Conference Youth Department

Dirigido por el Departamento de Jóvenes de la Conferencia General

21-28 DE AGOSTO DEL 2013 CAMP O-AT-KA • PORTLAND, MAINE, U.S.A.

•  Seminario de Liderazgo Juvenil y aplicación de equipProgramas adicionales para adultos y niños •  Excursiones a sitios Adventistas de pioneros memorables y lugares pintorescos •  Oportunidades para compartir COSTO: $480.00 por persona (incluye alojamiento, comida, y transporte terrestre) ENVIAR UN CORREO ELECTRÓNICO a info@sda1888.org para información, programa, y formulario de reservación (fecha límite para reservaciones y pago: 1 de Mayo de 2013)

a vuestros hijos, para que no se desalienten.” No los trate de tal manera que ellos piensan que es inútil tratar de ser buenos y hacer el bien, porque ellos son tratados con injusticia y de una manera irrazonable. Los niños nacidos en el mundo en esta época tienen muchas dificultades por enfrentar. El pecado estará a la puerta de los padres a menos que se hagan decididos esfuerzos para ser maestros cristianos, sabios y bien balanceados.

se debe a la mala gestión de los padres.

Sin duda, usted verá faltas y rebeliones en sus hijos. Algunos padres hablan y castigan a sus hijos, pero no pueden ver ningún bien real. Estos padres deben intentar nuevos métodos. Mézclese la bondad, afecto y amor gobierno de la familia, y sin embargo firmeza como la de una roca a los principios correctos. A menudo, la rebeldía de los niños

Pero el problema es que los padres no son uniformes en su trato, sino que se mueven más por impulso que por principio. Se aceleran apasionadamente y no dan ejemplo a sus hijos como los padres cristianos deberían. Un día, ignoran las malas acciones de sus hijos, y al día siguiente no manifiestan paciencia o domino propio. No guardan el camino del

MARZO-ABRIL 2013

Cuando los niños han hecho mal, ellos mismos están convencidos de su pecado y se sienten humillados y afligidos. Regañarlos por sus faltas a menudo se traducirá en terquedad y malicia. Al igual que los potros rebeldes, parecen decididos a crear problemas, y los regaños no les hará ningún bien. Los padres deben de tratar de canalizar su mente hacia otro canal.

Señor, haciendo justicia y juicio. A menudo son más culpables que sus hijos. Algunos niños no tardarán en olvidar un mal causado por el padre o la madre, pero otros niños que están constituidos de manera diferente que no pueden olvidar castigos graves e irracionales que no merecían. Así, sus almas son heridas, y sus mentes desconcertadas. La madre pierde sus oportunidades para inculcar los principios correctos en la mente del niño, porque no mantiene el dominio propio y manifiesta una mente bien equilibrada en su conducta y palabras. Que los padres y madres hagan una promesa solemne a Dios quien profesan amar y obedecer, que que por Su gracia no entraren en desacuerdo entre sí mismos, sino que en su propia

vida y temperamento manifestaran el espíritu que desean que sus hijos aprecien. La manifestación de ira debido a las malas acciones de sus hijos nunca les ayudará a reformar. Los padres pueden manifestar dolor a causa de los males de sus niños, y al mismo tiempo mostrar el amor de sus hijos. Los padres deben comunicar a sus hijos sus errores y equivocaciones no en un espíritu de rigor, pero en el amor. Que traten de llegar al corazón tierno del que yerra, para que él pueda sentir que ha herido a Jesús el que lo ama más que a sus padres terrenales. Pero si bien es el deber de los padres enseñar amor a sus hijos, no deben motivar malos hábitos, o ceder a sus malas inclinaciones. La manifestación de este tipo de amor es cruel (Manuscript Releases, tomo 2, págs. 278-280).

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