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EL COCHE ELÉCTRICO Y LOS EUROPEOS Análisis de los principales países europeos Zoom España: Análisis del mercado español del automóvil

La corriente fluye


¿CUÁL ES EL BALANCE MEDIOAMBIENTAL DEL VEHÍCULO ELÉCTRICO? 3.1. ¿De qué balance CO2 estamos hablando? 3.2. Cada país tiene su propio tipo de producción de electricidad... y también su propio balance CO2 3.3. El vehículo eléctrico: una solución a los problemas de contaminación atmosférica local 3.4. ¿Y cuál es el impacto medioambiental de las baterías?


¿Cuál es el balance medioambiental del vehículo eléctrico?

¿Qué piensa el consumidor?

Conducir un coche eléctrico, ¿es cuidar nuestro planeta? Una opinión que comparten la mayoría de los europeos. En efecto, más de ocho de cada diez europeos (84%), declaran estar convencidos de los beneficios del vehículo eléctrico para el planeta, y ven en esta tecnología «la mejor solución para el futuro del medio ambiente». En este aspecto, los británicos se sitúan entre los menos entusiastas, aunque aún así se muestran de acuerdo en un 72% de los casos. Por el contrario, los rusos, junto a los portugueses y los turcos, ocupan posiciones muy optimistas con tan solo un 6% y un 8% ( en los dos últimos casos) de entrevistados, que considera que el coche eléctrico no es la solución más adecuada para cuidar el medio ambiente (frente a un 16% de media en los diez países). Los españoles son los 3º en el ranking de los más positivos, con un 89% (frente al 84% de la media europea) de aquellos que piensan que los beneficios ecológicos con la utilización de este tipo de vehículos es evidente.

En lo que respecta al sector automovilístico, ¿piensa usted que el vehículo eléctrico es la mejor solución para el futuro del medio ambiente? (en %)

De acuerdo 11 25

23

75

77

DE

BE

25

89

Fuente : Observador Cetelem

75

ES

FR

16

En desacuerdo 13

8

6

8

94

92

RU

TR

16

28

84

87

92

84

72

IT

PL

PT

UK

Media 10 países


¿Qué piensa el consumidor?

Aunque sea nuclear, ¿el coche eléctrico es preferible al térmico? El 60% de los europeos considera que es preferible «conducir un vehículo 100% eléctrico (nuclear) que un vehículo térmico» y, una vez más, parecen ser más propicios al despliegue del vehículo eléctrico, países como Rusia y Turquía. A este respecto, Alemania representa la excepción; allí menos de uno de cada dos entrevistados (48%) declara preferir conducir un coche eléctrico a los vehículos con carburantes clásicos. Un resultado que se explica en parte, por el planteamiento de la pregunta que sugería «electricidad nuclear». Además, la posición de Alemania a este respecto es de sobra conocida, por lo que sin duda se trata de este término, que ha podido asustar a algunos entrevistados.

Desde un punto de vista ecológico, ¿diría que...? (en %)

Es preferible utilizar un vehículo térmico clásico (gasolina, diesel) que un vehículo 100% eléctrico (nuclear) Es preferible utilizar un vehículo 100% eléctrico (nuclear) que un vehículo térmico clásico (gasolina, diesel)

48 60

57

59

52

56

55

54

60 75

52 40

43

41

48

46

44

40 25

DE

ES

FR

IT

PL

Fuente : Observador Cetelem

La prueba del apoyo es que el vehículo eléctrico tiene la reputación de garantizar un impacto medioambiental bajo. En un contexto en el que la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, causantes del calentamiento climático (contaminación global), ha pasado a ser urgente e ineludible, son muchos los gobiernos que fomentan

PT

UK

RU

20

TR

Media 10 países

Inversiones en este nuevo ámbito. Además de su impacto global bajo, el vehículo eléctrico no emite contaminantes locales (partículas finas, óxido de nitrógeno, etc.) que son la causa de numerosos problemas de salud en las grandes ciudades. ¿Cuál es el verdadero balance en lo que respecta a la contaminación global y local?


¿Cuál es el balance medioambiental del vehículo eléctrico?

3.1.

¿De qué balance CO2 estamos hablando?

Aclaración El balance ecológico y climático de un coche eléctrico es difícil de determinar y depende sobre todo de los tipos de producción de la electricidad que consume.

El dióxido de carbono (CO2), gas de efecto invernadero, principal responsable del cambio climático, se emite sobre todo durante la combustión de recursos fósiles como el petróleo, la gasolina, el diesel, el GPL, el carbón y el gas natural. El cálculo del balance CO2 de un vehículo, se desglosa por lo general en dos sub-cálculos: • El balance llamado «del pozo al depósito» (que tiene en cuenta las emisiones relacionadas con el proceso de llevar la fuente de energía hasta el depósito o la batería); • El balance llamado «del depósito a la rueda» (que tiene en cuenta las emisiones del vehículo durante su utilización); La suma de ambos sub-cálculos constituye un balance global «del pozo a la rueda».

En el caso de un vehículo térmico, el balance del pozo al depósito tiene en cuenta emisiones relacionadas con la extracción del petróleo, el refinado y su transporte hasta la estación de servicio. El balance del depósito a la rueda tiene en cuenta emisiones relacionadas directamente con la combustión del carburante en el motor del vehículo. Se trata del CO2 «que sale del tubo de escape». En el caso de un vehículo eléctrico, el balance del depósito a la rueda es muy sencillo; no hay combustión en el vehículo, así que es nulo. Por el contrario, el cálculo del balance del pozo al depósito es más complicado. Hay que tener en cuenta las emisiones relacionadas con la producción de la electricidad en la zona donde se haya recargado el vehículo. La electricidad utilizada puede provenir de fuentes más o menos emisoras de gases de efecto invernadero (CO2).


¿Qué piensa el consumidor?

Balance CO2: el vehículo eléctrico se impone Para una gran mayoría de los europeos (93%), el vehículo eléctrico es mejor valorado en términos de emisión de gases de efecto invernadero que su equivalente térmico. Ésta es una opinión ampliamente compartida, con la excepción de Turquía, donde el porcentaje de entrevistados que considera que las emisiones de gases de efecto invernadero de un vehículo eléctrico son superiores a las de uno térmico ronda el 50% (NOTA: Importante tener en cuenta la base reducida de entrevistados en esta pregunta). Para un tercio de los europeos, el balance global de un vehículo eléctrico es simplemente «nulo». Parece por lo tanto que un europeo de cada tres solo tiene en cuenta el balance «del depósito a la rueda», obviando por completo las emisiones derivadas de la producción de la electricidad que se usa para recargar las baterías. Los italianos y portugueses rondan incluso el 45% en cuanto a consumidores que consideran que el vehículo eléctrico tendrá un balance nulo en términos de emisión de gases de efecto invernadero. Si bien, estos dos países figuran entre los principales productores de energías renovables (solar, eólica... no emisoras de CO2) en Europa, una parte no desdeñable de su producción de electricidad sigue no obstante dependiendo del gas y del carbón, emisores ambos de CO2. El vehículo eléctrico se beneficia por lo tanto de campañas de comunicación sobre este tema que insisten en la idea de «emisiones nulas»... durante la conducción.

En su opinión, el balance global en términos de emisión de gases de efecto invernadero de un vehículo eléctrico es... (en %)

Nulo

Inferior al de un vehículo gasolina o diesel Superior al de un vehículo gasolina o diesel

3

7

61 66

69

2

3

2

11

2

6

7

48

54

58

71

61

66

67

19

27

24

DE

BE

Fuente : Observador Cetelem

36

ES

44 26

FR

43

IT

PL

40 28

22

PT

UK

RU

33

TR

Media 10 países


¿Cuál es el balance medioambiental del vehículo eléctrico?

Cada país tiene su propio tipo de producción de electricidad... y también su propio balance CO2

3.2.

Hoy en día, la electricidad se genera en su mayoría en centrales que convierten en electricidad diversos tipos de energía: la energía potencial de los cursos del agua (hidráulica), la energía atómica (centrales nucleares), la energía del viento (eólica), la energía del sol (solar) o la energía de combustión de combustibles fósiles (carbón, petróleo y gas). En términos de emisión de CO2, Las centrales se pueden clasificar de la siguiente manera: (en gCO2/kWh eléctrica producida)

900 750 450

20

Energías renovables

30

20

Nuclear

Hidráulica

Carbón

Gas

Fueloil

Fuente: BIPE según la International Energy Agency, WEO 2010.

El impacto medioambiental de un vehículo eléctrico está por lo tanto estrechamente ligado al lugar donde se recarga el vehículo.

El “mix” energético difiere de un país a otro; mientras algunas zonas se basan sobre todo en el carbón, otras utilizan la energía nuclear para producir su electricidad.

Distribución del “mix” energético mundial Región Europa

Energías renovables

Nuclear

Gas natural

Carbón/petróleo

18 %

28 %

24 %

30 %

Estados Unidos

5%

23 %

18 %

54 %

Japón

6%

31 %

24 %

39 %

Brasil

69 %

8%

10 %

12 %

Rusia

16 %

12 %

51 %

21 %

India

5%

2%

7%

86 %

China

6%

2%

1%

91 %

10 %

15 %

22 %

53 %

Mundo

Fuente: BIPE según la International Energy Agency, WEO 2010.


En el ”mix” energético de la India, China y Estados Unidos predomina el carbón (con un 86%, 91% y 54% respectivamente). Rusia utiliza su gas natural local (51%), mientras que la Unión Europea y Japón están más diversificados (28% y 31% nuclear, 24% gas, 30% y 39% carbón, y 18% y 6% energías renovables, respectivamente).

Mientras Francia ha optado históricamente por la energía nuclear (el 76% de su electricidad proviene de esta fuente), Alemania y Polonia dependen en gran medida del carbón (44% y 92% respectivamente), y España, Italia y Reino Unido tienden sobre todo al gas (39%, 56% y 46% respectivamente).

En el seno de la Unión Europea los “mix” son muy diferentes.

Los principales productores de energías renovables son Portugal (34%), Italia y España (21%), así como Alemania (19%).

Distribución del mix energético europeo Energías renovables Nuclear Gas Carbón/ petróleo


¿Cuál es el balance medioambiental del vehículo eléctrico?

En general, el vehículo eléctrico sale ganando. Es necesario señalar, que el contenido de carbono de la electricidad producida en el mundo, se reducirá notablemente de aquí al año 2050, si se instalan alternativas de producción con emisiones bajas de carbono: energías renovables, centrales de carbón con captura y almacenamiento del CO2 o centrales nucleares.

No obstante, este medio de producción siempre ha encontrado oposición, sobre todo en lo referente a los riesgos de explotación y los problemas de almacenamiento de los residuos radiactivos a largo plazo. A finales de la primera década del año 2000, la concienciación sobre la magnitud del cambio climático relanzó el desarrollo del sector nuclear, pero el accidente de Fukushima en la primavera de 2011 supuso un retroceso importante.

La competición entre el carbón y la energía nuclear En este momento, una de las tecnologías de producción de electricidad con bajas emisiones de carbono que tiene la madurez más importante es la energía nuclear.

A la espera de que las energías renovables y la captura de CO2 (tecnología que permite capturar el dióxido de carbono a la salida de la chimenea de las centrales y de canalizarlo hasta grandes reservas subterráneas con el fin de evitar su liberación a la atmósfera) se desarrollen en términos tecnológicos y económicos, los gobiernos deben enfrentarse a un dilema entre la tecnología nuclear y las centrales de combustibles fósiles emisoras de CO2.

¿Qué piensa el consumidor?

¿Está el futuro del vehículo eléctrico ligado al futuro de la energía nuclear? Los europeos están divididos Con la catástrofe de Fukushima en la primavera de 2011, el debate sobre la energía nuclear volvió a estar en la palestra. ¿Qué cabe esperar del efecto de este nuevo replanteamiento de la energía nuclear sobre el futuro del vehículo eléctrico? La primera lectura posible: para uno de cada dos europeos, es que el replanteamiento de la energía nuclear no tendrá mayores consecuencias sobre el desarrollo del sector eléctrico. Esto tiene dos explicaciones: o bien el consumidor europeo no se atreve a creer en el desmantelamiento de las centrales nucleares, que supondría un riesgo, con consecuencias drásticas sobre la economía de los países donde este sector está muy arraigado; o bien considera que el tiempo de desinstalación y sustitución del aparato de producción será tal, que el vehículo eléctrico no se verá realmente afectado. Otra lectura posible es: para uno de cada dos europeos, el replanteamiento de la energía nuclear hará peligrar el desarrollo del sector del automóvil eléctrico. Con el accidente de Fukushima, el mundo tomó conciencia de que la electricidad puede tener consecuencias nefastas para el ser humano y su entorno y, por consiguiente, de que la legitimidad del vehículo eléctrico podría ser menos evidente.

En su opinión, ¿el replanteamiento de la energía nuclear pone en tela de juicio el vehículo eléctrico? (en %)

No

23 57

46

46

57

52

53

47

48

52

77 43

DE

54

50

54

BE

ES

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Fuente : Observador Cetelem

43

IT

48

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PL

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52

48

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Media 10 países


Todo el mundo habla del ”Vehicle-to-Grid”, ¿pero qué es en realidad? Los vehículos pasan en general el 90% del tiempo parados, a menudo en el garaje privado de la vivienda, o en otros casos en un aparcamiento público. Así, en el caso del vehículo eléctrico, sería posible dejarlo conectado a la red eléctrica casi de forma permanente. La electricidad es difícil de almacenar, por lo que la red eléctrica debe cumplir la delicada tarea de equilibrar continuamente la oferta a la demanda de corriente. La curva de demanda de electricidad suele tener picos de consumo, sobre todo durante el invierno en torno a 19 horas durante la semana, cuando muchos vuelven a casa y encienden las calefacciones, lámparas, televisores, ordenadores, etc. Estos picos de demanda son muy difíciles de gestionar mediante la red y con frecuencia son centrales de

3.3.

fueloil, muy contaminantes y costosas, las que se activan para satisfacer la demanda. Ahora bien, si la electricidad puede provenir de la red para recargar la batería de un vehículo eléctrico, ¿por qué no se iba a poder descargar parcialmente la batería cargada, en parte o en su totalidad, de un vehículo conectado en la red para responder a una demanda repentina puntual de electricidad?. Esto es lo que llamamos “Vehicle-to-Grid (o V2G)”; si un número adecuado de vehículos eléctricos actuase como «colchón» de la red descargándose durante los picos de demanda y recargándose durante las bajadas de demanda (por la noche sobre todo), eso permitiría compensar la curva de carga y mejorar el rendimiento económico y medioambiental de la red eléctrica.

El vehículo eléctrico: una solución a los problemas de contaminación atmosférica local

Más allá del efecto global de los gases de efecto invernadero sobre el clima, el transporte también es una de las fuentes principales de contaminación local del aire, en especial en el medio urbano. La combustión de gasolina y diesel es la causa de varios contaminantes nocivos para el ser humano y sus emisiones están reguladas por la Comisión Europea: • monóxido de carbono (CO); • hidrocarburos sin quemar (HC); • óxido de nitrógeno (NOx); • partículas. Hoy en día, motivados por las «Euronormas» cada vez más restrictivas, los fabricantes han conseguido eliminar una gran parte de estos agentes contaminantes gracias a

la catálisis. Aunque, no obstante, el transporte sigue siendo una fuente principal de emisiones de dichas sustancias. Se ha calculado que en el mundo, la contaminación del aire urbano causa la muerte de dos millones de personas al año, en especial en las grandes megalópolis asiáticas donde los vehículos no disponen de estos sistemas de descontaminación catalítica. El vehículo eléctrico aporta una respuesta evidente e incontestable a este problema, ya que no necesita ninguna combustión interna y por lo tanto no conlleva ninguna emisión de gases de escape. Su balance del depósito a la rueda es ejemplar en cualquier caso.


¿Cuál es el balance medioambiental del vehículo eléctrico?

¿Y cuál es el impacto medioambiental de las baterías?

3.4.

¿Qué piensa el consumidor?

Baterías: un balance económico poco alentador El impacto ecológico de una batería debe tener en cuenta tanto los materiales de fabricación que la componen, como su tratamiento al finalizar su vida útil. Para los europeos, el coste medioambiental de las baterías eléctricas no pasa desapercibido: un 85% considera que «la producción y el tratamiento de baterías usadas supone un problema medioambiental». En algunos países como Francia, Reino Unido o España, esta cifra supera el 90%.

La producción y el tratamiento de baterías usadas supone un problema medioambiental (en %)

De acuerdo 14

84

86

DE

BE

10

17

En desacuerdo

22

95 83

ES

Fuente : Observador Cetelem

FR

IT

78

PL

13

87

PT

6 23

19

15

77

81

85

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Media 10 países

94

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CONCLUSIONES La percepción instintiva que el consumidor tiene del vehículo eléctrico es la de un medio de transporte limpio para el medio ambiente. Más allá de las ventajas indudables que aporta en el plano de la contaminación local, el balance es mucho más complejo cuando se tiene en cuenta la manera en la que se ha generado la electricidad. Hoy en día, la electricidad se produce en su mayoría, en centrales de carbón con un balance CO2 muy negativo y con las polémicas de las centrales nucleares. El desarrollo del vehículo eléctrico debe por tanto, ir acompañado obligatoriamente de una «electricidad más verde» gracias a las energías renovables (eólica, solar, hidráulica, etc.).


Cetelem Observador 2012: ¿Cuál es el balance medioambiental del vehículo eléctrico?