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EL COCHE ELÉCTRICO Y LOS EUROPEOS Análisis de los principales países europeos Zoom España: Análisis del mercado español del automóvil

La corriente fluye


Electricidad en el aire… En 1936, Raoul Dufy demostró con “La Fée Électricité”, (una inmensa pintura de 624 m2), que esta energía tenía el poder de hacernos soñar. Cien años antes, un primer vehículo en miniatura construido por Thomas Davenport, demostró que podíamos utilizarla también para desplazarnos. Hoy en día, electricidad rima con realidad y motricidad y goza además de unas perspectivas con todos los indicadores “en verde”. Ha pasado mucho tiempo desde que el precio del barril de crudo oscilaba entre los 20$ y los 30$. Tras la breve calma registrada en los precios del “oro negro” desde el vertiginoso ascenso experimentado en 2008, los precios del petróleo han vuelto a alcanzar altas cotas, rozando a menudo la barrera simbólica de los 100$. Un incremento en los precios de los carburantes que, en la delicada situación económica actual, acarrea sus correspondientes problemas para el poder adquisitivo de los europeos. La desaparición del petróleo, ya sea a medio o largo plazo, suscita entre los especialistas ciertas disputas, no sólo sobre el acontecimiento en sí, sino más aún sobre su advenimiento. La perspectiva del “peak oil” (o el descenso de la producción de petróleo) podría allanar el camino a los vehículos de propulsión y a las energías alternativas para el automóvil. Al mismo tiempo, la presión del calentamiento climático nos obliga a reducir considerablemente y de manera rápida las emisiones de gases de efecto invernadero. En muchos países se esperan para los próximos años, nuevas medidas de refuerzo de las restricciones en materia de medio ambiente. Incluso los países más «contaminantes» se han puesto a ello, no solo por convicciones políticas sino también económicas, y prueba de esto son las acciones emprendidas por Estados Unidos y China respectivamente. Poco a poco, el coche eléctrico se va instalando en un panorama económico mundial «eco-compatible», sobre todo el europeo. O, mejor dicho, vuelve a instalarse, ya que su introducción a principios de los 90 en algunos países como Francia fue un fracaso. El voluntarismo, tanto político como industrial, no ha convencido especialmente hasta ahora. Las soluciones técnicas son todavía demasiado misteriosas. Pero esta vez sí, las profundas transformaciones energéticas, económicas y técnicas en los prototipos parecen garantizar un futuro más prometedor. Naturalmente, para su edición de 2012, El Observador Cetelem del Automóvil ha optado por la vía de lo eléctrico proponiendo una visión de 360º de lo que constituye toda una revolución. Una revolución técnica sobre la autonomía de los vehículos, las modalidades de recarga y las singularidades que caracterizan al vehículo eléctrico. También una revolución medioambiental, gracias a la llegada de una tecnología que debería contribuir activamente a reducir las emisiones de contaminantes «globales», responsables del calentamiento climático, pero también «locales», aquellos que determinan la calidad del aire que respiramos. Una revolución de los hábitos de consumo y de la ciudadanía, ya que los conductores encuentran en el automóvil eléctrico una manera excelente para conjugar una compra «comprometida» con el placer de conducir. Una revolución o, como mínimo, una evolución significativa, sobre todo en el caso de los concesionarios que deberán demostrar una pedagogía suficiente para facilitar la aceptación de esta nueva ecuación económica y tecnológica que se ofrece al consumidor. Nuestro estudio lo pone de manifiesto: los europeos están preparados para esta revolución. Tienen muy buena imagen de la misma, atisban sin inquietud la verdadera ruptura que va a suponer la efervescencia de estos vehículos. Sin embargo, este éxito potencial no podrá materializarse a no ser que todos pisemos a fondo para disfrutar de este extraordinario «despegue». ¡Un gran desafío! Les deseamos a todos un buen viaje hacia la meta eléctrica. Un cordial saludo El Observador Cetelem

Metodología Los análisis económicos y de mercado así como las previsiones se han llevado a cabo en colaboración con el Gabinete de estudios y consultoría BIPE (www.bipe.com). Los estudios de campo de los consumidores fueron realizados por TNS Sofres en septiembre de 2011). En total, han participado 6.000 europeos, muestra representativa de la población total, a quienes se ha preguntado en un nuevo perímetro de estudio formado por diez países. De hecho, es la primera vez que Rusia y Turquía entran a formar parte del antiguo perímetro, uniéndose así a Alemania, Bélgica, España, Francia, Italia, Polonia, Portugal y Reino Unido. Para enriquecer este estudio, también se han realizado entrevistas a expertos del sector, las cuales han corrido a cargo de BIPE. Por último, para señalar la entrada en esta nueva era, comentar el evento que Cetelem Francia organizó el 5 de octubre de 2011, con la colaboración de TNS Sofres, TBWA y BIPE, realizando una prueba de vehículos eléctricos «a escala natural» con 50 ciudadanos franceses.


Síntesis Hacia una nueva relación con el automóvil

1

Los Europeos y el coche eléctrico: la corriente fluye Un coche lo bastante seductor… El coche eléctrico se encuentra a la orden del día. Desde hace algunos años acapara todas las miradas en los salones del automóvil y aun así, paradojas de la vida, sigue siendo una realidad virtual. Los conductores europeos, sea cual sea su país de origen, no han podido probarlos nunca. Sin embargo, esta virtualidad se va desvaneciendo poco a poco. Los primeros modelos se encuentran por fin a la venta en los distintos segmentos. Mientras, los europeos esperan el ansiado momento de poder conducir estos vehículos con la vista en un horizonte que se anuncia bastante prometedor, sus ideas “a priori” sobre la utilidad de estos automóviles son bastante claras: el 71% de las personas encuestadas afirma estar interesada en los vehículos eléctricos. El atractivo reside en algo más que en la novedad; los turcos y los rusos muestran un entusiasmo destacable (93% y 87% respectivamente). En el caso concreto de España, un 76% de los encuestados manifiestan su interés por este tipo de vehículos, situándose junto a los italianos, en un 4º lugar en el ranking, por detrás de los portugueses. Pero como veremos a continuación, este porcentaje disminuye según avanzamos en términos de compras reales.

En términos generales, ¿está interesado en un vehículo 100% eléctrico? (en %) Sí

No

40

35

24

24 46

18 39

13

7

87

93

RU

TR

44

71 % 60

65

DE

BE

76 54

29 %

Media de 10 países

76

ES

FR

IT

82 61

PL

56

PT

UK

Fuente : Observador Cetelem

…como para comprarlo La curiosidad y el interés de los conductores son por tanto una realidad. ¿Pero están realmente dispuestos a comprar estos coches?... La respuesta es afirmativa para el 57% de la media de europeos encuestados, lo que en principio significa que, uno de cada dos europeos está dispuesto a comprar un vehículo eléctrico antes de su difusión al público general e incluso sin haberlo probado antes. No obstante, la intención de compra de los europeos en conjunto, encierra disparidades bastante claras. Mientras que turcos y rusos se muestran de nuevo, más a favor (82% y 76% respectivamente), franceses, españoles y sobre todo ingleses, hacen gala de un verdadero escepticismo. La mayoría de los consumidores de estos tres países no tienen intención de realizar la compra de este tipo de vehículos en los próximos meses.

2


¿Tiene intención de comprar en los próximos meses un vehículo 100% eléctrico? (En % de interesados) Sí

No lo sé

No 3

7

5

3

37 %

27 45 VENTA

43

3

12

47

52

44

52

6%

DE

50

BE

41

43

ES

FR

4 10

23

8

20

10

76

82

RU

TR

60

70

57 %

7

53

70 30

IT

PL

PT

UK

Fuente : Observador Cetelem

Media de 10 países

El precio, un problema clave En un contexto de crisis que parece, como mínimo, mantenerse si no aumentar, el poder adquisitivo constituye una preocupación fundamental para los europeos. Los gastos asociados al transporte tienen un gran peso en el presupuesto del hogar y las concesiones no suelen hacerse en la partida del automóvil. ¡Sí a los móviles, no a la movilidad! A menudo se considera al automóvil un lujo desmesurado, prueba de ello es el éxito de los vehículos “low-cost”. ¿Pueden el argumento ecológico y la novedad tecnológica justificar un precio de venta medio del vehículo eléctrico muy superior a su equivalente térmico? La respuesta es negativa para casi uno de cada dos europeos (49%). A este respecto, los británicos son los más reticentes a rascarse los bolsillos. Los turcos, por su parte, siguen estando bastante motivados, también en el tema financiero. Si hablamos de esfuerzo económico, los europeos estarían como mucho dispuestos a pagar un 30% de lo que cuesta un vehículo térmico. Una cifra bastante alejada de los precios anunciados y, por tanto, de la realidad del mercado. Los costes de utilización más bajos de un vehículo eléctrico no permiten franquear la barrera que supone su precio. En un concesionario, el consumidor rara vez razona en términos de «coste total derivado de la propiedad». Frente a un vehículo que quiere comprar piensa sobre todo en el importe que deberá desembolsar. La evaluación de los futuros gastos de utilización, no solo es difícil, sino que suele posponerse.

¿Cuál sería el máximo esfuerzo económico que estaría dispuesto a asumir para adquirir un vehículo eléctrico en lugar de su versión térmica? (en %) Ningún esfuerzo económico

Entre un 1 y un 9% adicional

Entre un 10 y un 30% adicional

5% 19 %

27 %

49 % Media de 10 países

Más de un 30% adicional


Síntesis

El alquiler de la batería: consecuencia del parón comercial Así pues, para sortear este obstáculo se buscan soluciones, y si, somos conscientes de que el elevado coste del vehículo eléctrico, se debe en gran parte al de la batería. En este sentido, surge de manera evidente una solución milagro: alquilar la batería. Alquilarla por un importe mensual determinado permitiría mantener un precio de compra competitivo con respecto a los modelos térmicos equivalentes. Cuando se pregunta a los europeos sobre este tema parecen mostrarse menos dubitativos. El 63% declara no estar interesado en este sistema. Rusos e italianos son los más receptivos a la idea (47%) mientras que polacos, turcos, españoles y franceses expresan con rotundidad su rechazo. ¿Cuáles son los motivos aparentes?... Son muchos y variados. Algunos de ellos están relacionados con el sentido de la propiedad. Otros destacan la falta de información y por tanto de transparencia del sistema de alquiler. En mayor medida y paradójicamente, la batería como solución tecnológica que sufre un déficit de fiabilidad el cual penaliza cualquier solución, si está aislada comercialmente.

Para reducir los costes de adquisición de un vehículo eléctrico, algunos fabricantes han propuesto alquilar la batería. ¿Estaría interesado en esta solución? (en %) No interesado

Interesado

59

63

70

69

41

37

30

32

DE

BE

ES

FR

53 77

63 %

37 % Media de 10 países

47 23 IT

PL

60

63

40

37

PT

UK

53

47 RU

72

28 TR

Fuente : Observador Cetelem

El coche eléctrico, 2 una realidad limpia Buenas noticias para el medio ambiente El «coche que permite respirar», tal y como lo define un encuestado, es el que se lleva todas las papeletas cuando se pregunta a los europeos sobre el tema de la ecología. Para ellos, pasarse al eléctrico es contribuir a salvar el planeta… Esta afirmación la comparten la mayoría de los europeos. El 84% dice estar convencido de los beneficios del vehículo eléctrico como la «mejor solución del futuro para el medio ambiente». A este respecto, los británicos se encuentran entre los menos entusiastas y a pesar de ello, un 72% de sus comentarios apunta en este sentido. Por su parte, rusos, turcos y portugueses mantienen las posturas más optimistas y solo entre el 6 y 8% de ellos estima que el eléctrico no es la solución más apropiada en este sector (frente a un 16% de media en los diez países). Los españoles con un 89%, son los siguientes en el ranking en cuanto al convencimiento de los beneficios que la compra de este tipo de vehículos puede suponer en materia de beneficio ecológico.


En el sector del automóvil, ¿cree que el vehículo eléctrico es la mejor solución de futuro para el medio ambiente? (en %) Sí

No

16 % 25

23

75

77

DE

BE

84 %

Media de 10 países

11

89

ES

25

75

16

13

8

84

87

92

IT

PL

PT

FR

6

8

94

92

RU

TR

28

72

UK

Fuente : Observador Cetelem

El papel fundamental de los “Estados y gobiernos de los países” La mayoría de los europeos piensa que la ecología es, en sentido literal y figurado, un asunto de Estado. Como es lógico, están de acuerdo en que el Estado debe apoyar el desarrollo del coche eléctrico, un invento virtuoso desde el punto de vista medioambiental. El 84% de los encuestados opina que es legítimo que los poderes públicos se esfuercen en acelerar el desarrollo de este sector. Alemanes y británicos son relativamente moderados mientras que los turcos se muestran más intervencionistas. Cabe destacar que ocho países de los diez estudiados por el Observador Cetelem han puesto en marcha políticas de fomento para la adquisición de vehículos eléctricos. No obstante, el 64% de los europeos considera que los Estados pueden hacer más. Italianos y polacos se reafirman en este sentido coincidiendo en un porcentaje del 80%, un resultado lógico después de todo para países en los que apenas existen objetivos nacionales sobre esta cuestión. En el caso de los españoles un 73% considera que los gobernantes del país pueden “hacer mas”, situándose por debajo de los vecinos italianos y polacos, pero por encima de la media europea de los países analizados.

¿Diría que los poderes públicos se esfuerzan lo suficiente para apoyar el sector del automóvil eléctrico? (en %) Sí, mucho 14 %

Sí, bastante

No, poco

12

No, en absoluto

16

14

17

53

59

54

23

20

4

11

10

50

54

44

32

32

41

7

4 UK

9

11

50 % 49

27 %

9%

31

8

Media de 10 países

DE

26

22

24

5 BE

5 ES

5 FR

57

58

15

17

5 IT

5 PL

PT

57

25 9

RU

TR


Síntesis Un coche más nuclear que térmico Los europeos no obstante, son conscientes de que «la electricidad no es necesariamente ecológica» y tras el accidente de Fukushima era el momento idoneo de plantearse la pregunta de si un vehículo que funcione con electricidad de origen nuclear podía seguir manteniendo su imagen de «vehículo limpio». Entre un país y otro, el “mix” energético varía sensiblemente. En Europa, la energía nuclear y el “carbón/ petróleo” participan a partes casi iguales en su producción, (28% y 30% respectivamente), seguidas del gas natural y las energías renovables (24% y 18% respectivamente). Pero las opciones para el futuro son diversas. En Alemania, el abandono de las energías nucleares está programado, mientras que en Francia, país líder en este sector, esta energía ha avivado el debate y se perfila como tema central de las próximas elecciones presidenciales. En este contexto, el 60% de los europeos considera que es preferible utilizar un vehículo 100% eléctrico (nuclear) que un vehículo térmico clásico.

Desde el punto de vista ecológico, ¿diría que…? (en %) Es preferible utilizar un vehículo térmico clásico (gasolina, diesel) que un vehículo 100% eléctrico (nuclear)

Es preferible utilizar un vehículo 100% eléctrico (nuclear) que un vehículo térmico clásico (gasolina, diesel)

48

60 %

57

60

40 %

52

43

40

DE

BE

52

59

48

41

ES

FR

PL

75

80

25

20

RU

TR

46

45

44

IT

54

55

56

PT

UK

Fuente : Observador Cetelem

Media de 10 países

Energía nuclear y vehículo eléctrico: un mismo destino Esta conexión subliminal entre la energía nuclear y el automóvil eléctrico se confirma también en el sentimiento de los europeos con respecto a la evolución de ambos sectores. Una ligera mayoría considera que comparten un mismo destino. El 52% piensa que si se abandonan las energias nucleares el coche eléctrico sufrirá las consecuencias. El desmarque de Alemania provoca que solo el 43% de los habitantes de este país comparta esta opinión, mientras que un 54% de los franceses la considera totalmente cierta. En el caso de los españoles, las opiniones están divididas al 50%.

En su opinión, ¿la reapertura del debate sobre la energía nuclear pone en tela de juicio al coche eléctrico? (en %) Sí

No

23 57

46

50

46

54

50

54

BE

ES

FR

57

52

53

47

48

RU

52

48 % 63% 52 % 37%

77 43

DE

Media de 10 países

43

48

47

53

IT

PL

PT

UK

Fuente : Observador Cetelem

TR


3 Inconvenientes,

pero también ventajas

Trayectos realmente cortos Si hay un aspecto en el que el vehículo térmico sale bien parado es sin duda el de la autonomía. Un litro de gasolina sirve para recorrer 25 km respecto a los 0,4 km de su equivalente eléctrico. Los europeos no son ingenieros pero sí, plenamente conscientes de esta desventaja. El 55% de los europeos no tiene intención de comprar un coche eléctrico si la autonomía no supera al menos, los 250 km. Respecto a esta cuestión, alemanes y franceses se han puesto de acuerdo por una vez y se muestran claramente como los más exigentes (70% y 71%), seguidos de los españoles donde un 60% de los encuestados, afirma que no comprará un vehículo eléctrico si no tiene una autonomía de más de 250 Km. Técnicamente esta barrera es superable, pero pocos de los vehículos que están en el mercado podrían pretender superarla en condiciones de utilización «normales». Resulta paradójico que el 82% de los europeos hace menos de 100 km al día y un 45% de ellos recorre diariamente menos de 30 km. Por tanto, en teoría, la autonomía no debería suponer un problema para estos conductores. Pero solo en teoría. El esfuerzo pedagógico de los fabricantes para generar confianza no ha dado sus frutos, el salto tecnológico no permite proyectar unas salidas vacacionales sin preocupaciones, y el 74% de los europeos sigue considerando insuficiente la vida útil de las baterías.

¿A partir de qué nivel de autonomía estaría dispuesto a comprar un vehículo 100% eléctrico? (en %) Menos de 100 km

55 %

Entre 101 y 250 km

70

59

60

km

Más de 250 km

46

39

39 58

71 21

28

30

23 %

28

21

9

13

19

DE

BE

ES

21

22 % Media de 10 países

45

24 12

27 20 9 FR

Fuente : Observador Cetelem

40 24 IT

15 PL

PT

61

UK

31

27

RU

TR


Síntesis

Recargar la confianza La batería, núcleo central del vehículo, se encuentra en el punto de mira de los interrogantes sobre el coche eléctrico. Un tercio de los europeos desconoce completamente el tiempo necesario para recargarla. Sin embargo, la mitad se suma a las voces que reclaman una batería completamente recargable en menos de 2 horas. Una quimera dado que, en función de la potencia suministrada y el tipo de toma, en la actualidad son necesarias entre 7 h 30 min y 11 horas para una recarga del 100%. Por tanto, si la autonomía constituye un problema, la instalación masiva de puntos de recarga rápida podría servir para dar confianza a los conductores. El 90% de ellos los reivindica, de los cuales un 59% llega a afirmar que son indispensables. Los consumidores españoles aunque con menor exigencia, coinciden en términos generales con la media europea.

La instalación de puntos de recarga rápida en la vía pública es… (en %) Indispensable

Importante

No demasiado importante

5 6

6%

5 7

2

4 5

8

4% 45

44

32

38

56

52

BE

ES

30

Inútil

2 2

2 4 14

8

29

65

FR

IT

1 3

29

23

67

73

RU

TR

28

33

61

2 11

70 53

49

59 % DE

Media de 10 países

PL

PT

UK

Fuente : Observador Cetelem

4 “Probarlo es quererlo” Una prueba que cambia todo o casi todo Ejemplo Francia: El 5 de octubre de 2011, 50 ciudadanos franceses probaron alrededor de treinta vehículos eléctricos durante un trayecto de 70 km aproximadamente. Una gran oportunidad, que les permitió poder realizar una comparación entre sus ideas previas sobre el coche eléctrico, con la realidad. No cabe duda de que el experimento fue concluyente: un 70% consideró el coche eléctrico más agradable que un vehículo térmico idéntico pero con la misma sensación de seguridad. «Me esperaba un vehículo sin potencia, sin aceleración, sin velocidad, sin nada y, al contrario, ¡es fantástico!», frase que resume la opinión general de los conductores «eléctricos» que han participado en esta jornada.


Un silencio que se nota Ejemplo Francia: Con respecto a la ausencia de ruido, aspecto que supone una ruptura importante con los vehículos tradicionales, los «participantes» declaran que es a la vez menos estresante y bueno para el medio ambiente. Retomando el análisis global de los países participantes en el estudio, los europeos comparten plenamente esta opinión incluso, sin haber tenido la oportunidad de probar un coche eléctrico: • El 94% de los europeos considera que es un punto positivo para el entorno acústico, dado que esta «contaminación» urbana es una lacra importante, porcentaje que coincide plenamente con el de los españoles. • Un 73% de la media Europea considera que también servirá para eliminar una fuente de estrés, factor que parece ser más importante para los españoles, dado que el porcentaje se eleva a un 81%.

El silencio del vehículo eléctrico será… (en % «completamente de acuerdo» y «bastante de acuerdo») DE

BE

ES

FR

IT

PL

PT

UK

RU

TR

Media 10 países

Peligroso para los peatones

67 % 67 % 43 % 70 % 41 % 45 % 48 % 68 % 41 % 42 %

53 %

Menos estresante para la conducción

61 % 65 % 81 % 69 % 76 % 73 % 84 % 56 % 80 % 82 %

73 %

Bueno para el entorno acústico

87 % 94 % 94 % 95 % 94 % 94 % 98 % 90 % 96 % 96 %

94 %

Un elemento nuevo al que habrá que adaptarse

81 % 88 % 85 % 86 % 81 % 81 % 77 % 84 % 82 % 85 %

83 %

Un mantenimiento muy sencillo Si bien los europeos se proyectan de forma positiva en lo que a la conducción de un coche eléctrico respecta, aún consideran más sencillo su mantenimiento y la tecnología les da la razón: Un motor eléctrico está fabricado con un centenar de piezas frente a las miles que integran un motor térmico. Además, el 69% de los europeos piensa que se darán facilidades para el mantenimiento. Por otro lado hay que señalar que aunque los europeos son conscientes de que el precio de compra de un vehículo eléctrico será más alto que el de su equivalente térmico, al menos en un primer momento, consideran que los costes de utilización de un vehículo eléctrico serán mucho menores. Un optimismo que está basado principalmente en dos factores: 1. La disminución del precio de los «100 km recorridos» (el consumo de electricidad es menos costoso que el del carburante), 2. Pero también la disminución de los costes de mantenimiento del vehículo. En consecuencia, el 64% de los europeos piensa que a la larga utilizar un vehículo eléctrico les permitirá ahorrar, en consonancia con los españoles con porcentaje del 65%

09


Síntesis

¿Cree que el vehículo eléctrico permite reducir los costes de utilización (es decir, mantenimiento, consumo…) en comparación con su homólogo térmico? (en %) Sí, por supuesto

Sí, probablemente

14 % 4%

No, probablemente no

14

15

6

8

35

19

No, seguro que no

15 3

3

17

18

No lo sé

19

14 1

19

3

9

5

6 4

6 5

27

22

47 52

18 % 47 34

46 %

47

41 46

43

45

42

18 %

11

11

DE

Media de 10 países

5

51

14

12

ES

FR

18

22

IT

PL

PT

UK

TR

Fuente : Observador Cetelem

Un reto para las marcas y los profesionales Expectativas de fidelización variables Las innumerables virtudes intrínsecas del coche eléctrico apuntan a que será también un excelente vector de valorización comercial si se utiliza en el momento oportuno. La relación entre clientes y fabricantes debería por tanto vivir una segunda juventud. El 87% de los europeos piensa que la compra de un coche eléctrico reforzará su apego exclusivo a la marca de su vehículo actual. La mitad de los turcos, alemanes y polacos opina también en este sentido.

Expectativas de evolución en los concesionarios En cambio, esta fidelidad corre el riesgo de ser más relativa por lo que respecta a la red de distribuidores. Un europeo de cada dos duda de que la red actual sea capaz de garantizar el mantenimiento correcto de los vehículos eléctricos en un futuro inmediato. Portugueses y británicos son los más escépticos (82 y 74%), mientras que alemanes y rusos confían a priori en sus talleres (75 y 68%). Para dar carpetazo a esta duda, la red deberá comprometerse a realizar un esfuerzo importante en materia de formación del personal técnico y, sin duda, de reestructuración a fondo de los concesionarios.

0


Cetelem Observador 2012: El coche eléctrico y los europeos. Síntesis