Issuu on Google+

EL COCHE ELÉCTRICO Y LOS EUROPEOS Análisis de los principales países europeos Zoom España: Análisis del mercado español del automóvil

La corriente fluye


HACIA UNA NUEVA RELACIÓN CON EL AUTOMÓVIL


Hacia una nueva relación con el automóvil

Aclaración Especialmente ante las nuevas ofertas de movilidad que tienden a sustituir «el uso» de un vehículo por «su posesión», el coche eléctrico se afianza como una alternativa al vehículo térmico.

anuales medios claramente inferiores. Por ello, el coche particular se presenta más bien como un medio más de desplazamiento que como un medio de transporte único y exclusivo.

En la actualidad, el principal aval del coche es la libertad que otorga. Sin embargo, el tráfico urbano, los problemas de aparcamiento, de contaminación, acústicos o el aumento del precio del combustible son algunos de los argumentos que favorecen el uso de otras alternativas.

En este contexto es en el que se ha desarrollado el fenómeno de compartir. Con la conducción compartida o, incluso el coche compartido, los conductores tienden a racionalizar cada vez más sus comportamientos en movilidad. Entre los fenómenos que han surgido, se incluyen reunir en un mismo vehículo a varias personas que realizan el mismo trayecto con el fin de compartir los gastos de desplazamiento (el principio de la conducción compartida) o incluso alquilar un vehículo por una necesidad puntual (el principio del coche compartido). O cómo optimizar el uso de un coche que pasa la mayor parte del tiempo en el garaje.

Tal y como se utiliza hoy en día, el coche particular se encuentra en un proceso de profunda transformación. De algunos años a esta parte se observa una cierta desvinculación entre la posesión y el uso del vehículo personal. De hecho, aunque los niveles de motorización siguen presentando un ligero potencial de crecimiento en Europa, sobre todo a través del multiequipamiento, el uso del coche ha ido disminuyendo desde el año 2000 con unos kilometrajes

¿Qué piensa el consumidor?

Los europeos todavía no están preparados para renunciar a su vehículo personal A pesar del impulso de nuevas soluciones para la movilidad y del concepto de «coche compartido», los europeos todavía están muy vinculados a la posesión de su automóvil. Solamente algo más de un tercio (36%) estaría dispuesto a renunciar a un vehículo personal a favor del uso de un coche compartido según las necesidades. Un comportamiento más factible en Italia (56%) y en Turquía (55%) que en Reino Unido (27%), en Bélgica (24%) y en Alemania (20%), los primeros en posesión del automóvil. España con un 37% se encuentra a niveles de la media europea.

¿Está usted dispuesto a renunciar al coche personal y ser únicamente usuario de un vehículo que alquilaría solo en casos de necesidad puntuales (coche compartido)? (en %)

No

44 63 80

76

45 65

68

66

56 37 20

24

DE

BE

Fuente : Observador Cetelem

ES

32

FR

IT

35

34

PL

PT

45

55 36

27

UK

RU

TR

Media 10 países


En esta sociedad, donde las relaciones con el automóvil evolucionan, el vehículo eléctrico debería encontrar su lugar. Sin embargo, la posesión del coche todavía es una condición “sine qua non” para la mayoría de los conductores europeos. Pero la señal de que los comportamientos cambian está en las ofertas de alquiler de baterías de algunos fabricantes: poco a poco, se da más importancia al uso que a la simple posesión. También son muy numerosos los servicios de coche compartido que ven en el eléctrico la solución ideal para invitar al usuario a buscar una forma de desplazamiento que sea a la vez flexible, innovadora y económica. El leitmotiv del servicio es dar una solución de transporte complementario cuando los medios colectivos resultan insuficientes o ineficaces. En el caso de que el desplazamiento sea imposible por razón de horario, el destino o incluso de la responsabilidad del usuario, los coches eléctricos de libre servicio se presentan como una solución nueva y participan en el desarrollo de la racionalización de los comportamientos de movilidad, situando al coche como un medio más en el abanico de formas de desplazamiento. Así, tras la implantación de Auto Bleue en Niza, la ciudad de París y 40 municipios de los alrededores parisinos dispondrán del servicio Autolib’. El proyecto prevé durante varios meses la creación de 1.000 estaciones que presten 3.000 vehículos eléctricos de libre servicio 24 horas al día y 7 días a la semana, así como más de 6.000 puntos de carga. En Alemania, Reino Unido, Italia, Bélgica o incluso en España ya existen servicios de coche compartido. ¿Para cuándo el salto al coche eléctrico compartido?

Para garantizar la correcta gestión del sistema, los vehículos de coche compartido deberán estar conectados, facilitando de esta forma la localización de los puntos de carga, de sitios libres de aparcamiento… Así, además de la innovación tecnológica que representa, el coche eléctrico hace imperativo el desarrollo de herramientas de comunicación para estos fines que se integren en el vehículo o en teléfonos móviles tipo smartphone. En lo relativo al desarrollo de este tipo de soluciones, el reto del coche eléctrico será el de dar que hablar en sectores que tradicionalmente no se han preocupado de este tema: las infraestructuras, el sector automovilístico y las telecomunicaciones. Si aúnan esfuerzos, estas partes podrán hacer del coche eléctrico el vehículo del futuro y hacerle despuntar (en un primer momento) en las flotas de empresa y en las estaciones de coche compartido, cuyo modelo económico parece el más apropiado. Por tanto, ya sea para el vehículo eléctrico, el vehículo alquilado, o incluso en lo referente al vehículo conectado, los próximos años estarán claramente marcados por el fin del coche «navaja suiza», es decir, del «vehículo en posesión, utilizado sistemática y exclusivamente por su propietario para todo tipo de trayectos». A partir de ahora, las ofertas adaptadas se orientan a «agrupar» un conjunto de servicios de movilidad fomentando el uso de vehículos eléctricos para trayectos cotidianos y el alquiler de un vehículo térmico para trayectos largos, con el fin de sortear el problema de la autonomía de los vehículos recargables. Un compromiso que podría conseguir convencer a los consumidores…


Hacia una nueva relación con el automóvil

¿Qué piensa el consumidor?

¿Limitar el uso de un vehículo térmico para los trayectos largos? La idea va calando… El 58% de los europeos estaría potencialmente interesado en alquilar un vehículo térmico para los trayectos largos, con vistas a priorizar otras soluciones de movilidad para los trayectos cotidianos. Este dato muestra el interés de los consumidores por soluciones de movilidad interconectadas y coherentes, bajo la forma de «lotes de movilidad» o de «cestas de necesidades». Un sentimiento relativamente compartido por varios países, como los consumidores del Reino Unido (los más escépticos) de entre los que un 46% está dispuesto a dejarse convencer para alquilar un vehículo térmico para los trayectos largos, o los consumidores turcos (los más atraídos) con un 68% de interesados.

¿Qué piensa acerca de la idea de moverse a diario en un vehículo eléctrico para distancias cortas y alquilar un vehículo térmico para disfrutar de su coche durante los trayectos más largos? (en %)

Es interesante 17

28

55

DE

16

36

48

BE

12

35

14

26

No es interesante 8

31

15 21

No me afecta

7

7

6

20 32

33

12

26 30

34

53

ES

Fuente : Observador Cetelem

60

61

64

62

60

68

58

46

FR

IT

PL

PT

UK

RU

TR

Media 10 países

CONCLUSIONES A tenor de estas soluciones mixtas, los comportamientos que favorecen la interacción entre distintas modalidades, la tendencia a compartir los vehículos, las energías alternativas y las soluciones de comunicación para optimizar los desplazamientos continuarán desarrollándose y permitirán que las distintas partes del sector automovilístico puedan idear nuevas ofertas adaptadas a un contexto de escalada continua de los precios del combustible y de restricciones presupuestarias en los bolsillos familiares. Así pues, los consumidores dispondrán de otras posibilidades de desplazamiento más económicas e inteligentes, para alegría del coche eléctrico y sus promotores…

82


OPINIÓN EXPERTA

Entrevista con Robin Chase

Fundadora y PDG (Presidente/Director General) de Buzzcar, servicio de alquiler de coches entre particulares

¿Qué opina acerca de que los vehículos eléctricos resulten rentables a partir de un cierto número de kilómetros, aunque están pensados para distancias cortas? Creo que, para valorar el coste real del automóvil y comparar correctamente el vehículo térmico y el vehículo eléctrico, es necesario tener en cuenta los factores externos negativos (contaminantes, ruido…) Es cierto que si los coches los conduce una sola persona resultan caros, por eso mismo, para que sean rentables, habría que aumentar su intensidad de uso compartiéndolos. Según usted, ¿qué deberíamos hacer quienes estamos involucrados con el coche compartido para democratizarlo en la opinión pública, más allá de los pioneros de la movilidad duradera que parecen los más concienciados en la actualidad? Ojo, no todos los pioneros de los nuevos medios de transporte son ecologistas. También los hay muy astutos, que analizan su bolsillo y comparan los usos: en la actualidad parece una locura tener un coche en París ¡donde no se utiliza más que una vez al mes! Para que el sistema sea aceptado en masa habrá que informar, de manera transparente,

sobre los tipos de desplazamientos afectados y, sobre todo, sobre los beneficios que este sistema aporta puesto que la mayoría de los consumidores no conocen, actualmente, el coste real que conlleva tener un vehículo en propiedad. Por desgracia, en Francia, se corre el riesgo de enfrentarse al problema de protección de datos personales y a la complejidad administrativa, al contrario que, por ejemplo, en Estados Unidos, donde la legislación es bastante flexible. Por tanto, habrá que garantizar la fluidez y simplicidad para que utilizar un coche alquilado resulte igual de cómodo que utilizar el coche propio. ¿Cree usted que las nuevas formas de transporte se orientan a todos los estratos de la población independientemente de su situación económica? En otras palabras, las modalidades de transporte «verde» ¿no estarían reservadas a los más pudientes? ¡Espero que no! Cuando observamos de cerca, el coste relacionado con el transporte tradicional es muy elevado, y es así para todas las clases sociales, incluida la clase media. Lo que ocurre es que no siempre nos damos cuenta, porque no pagamos el seguro o el mantenimiento todos los días.

Las nuevas movilidades, como el coche compartido, permiten ganar en flexibilidad y superar las restricciones que impone el coste. Su sistema, Buzzcar, ¿entra en competencia con el coche compartido público (del tipo Autolib’ de la región parisina)? No, Buzzcar no compite con Autolib’ ya que, este último no permite reemplazar al automóvil en todos sus usos: con Autolib’, usted puede sustituir un viaje en taxi, por el contrario no puede servirle para llevarle a IKEA® o irse de fin de semana. Autolib’ no sustituye al coche tal y como se utiliza las tres cuartas partes del tiempo. ¿Cree usted que el estacionamiento de los vehículos en coche compartido será un problema en las grandes ciudades con exceso de tráfico? Compete a los servicios públicos aplicar una cierta lógica sobre las plazas de aparcamiento pero, a mi modo de ver, si varias personas quieren compartir una plaza, con sus correspondientes impuestos de estacionamiento, se le debe dar mayor prioridad que a la asignación de una plaza a una única persona.


Cetelem Observador 2012: El coche eléctrico europeo Hacia una nueva relación con el automóvil