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ENTORNO

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AÑO 2 VOL. 4 2008

La vida en el Caribe no es ningún Paseo

PROYECTO DE LA EDICIÓN

Rediseño de la Concha Ivonne María Marcial José Fernando Vázquez Pérez

MENSAJES

DOSSIER

Paseo Caribe Pedro M. Cardona Roig Hector Arce José Rodríguez Barceló Luis García Pelatti

[PÁG. 10]

Mensaje del Presidente Pedro M. Cardona Roig [PÁG. 5]

POLÍTICA EDITORIAL

COMITÉ EDITORIAL

EQUIPO DE TRABAJO DE ENTORNO:

Se aceptan colaboraciones. ENTORNO se compromete a evaluarlas, pero no a publicarlas, ni a contestar correspondencia relacionada. Las colaboraciones o imágenes presentadas no serán devueltas. El autor se compromete a que sean colaboraciones inéditas y originales. El contenido de los artículos es responsabilidad única y exclusiva del autor. ENTORNO no se hace responsable de la veracidad de la información publicada, y el autor es el único responsable del contenido de su ensayo. Se asume que el colaborador entrega información verídica, fidedigna y corroborada. ENTORNO no está obligado a publicar material –ya sea que se haya solicitado previamente o no –que no armonice con la política editorial de la revista. ENTORNO se reserva el derecho de titular o editar los textos, por razones de espacio, y de hacer las correcciones de estilo que entienda pertinentes. Toda colaboración escrita debe ser dirigida a la editora, Celina Nogueras Cuevas, y entregada en formato Word, y no debe exceder las 1,400 palabras. Las imágenes deben ser entregadas en formato jpeg a 300 dpi de resolución. Dirección electrónica: entornopr@gmail.com Dirección física: Ave. Condado #605 oficina 304, San Juan, Puerto Rico, 00907.

Pedro M. Cardona Roig, arquitecto

Editora y Directora Celina Nogueras Cuevas nogueras.celina@gmail.com

IMAGEN DE LA PORTADA Treppe, 2007 David Schnell Cortesía del MAP

Presidente CAAPPR

Manuel Bermúdez, arquitecto Presidente Comité Editorial

Rafael Pumarada, arquitecto Larissa Vázquez Zapata, periodista y editora Ivonne Sanabria, relacionista público Bennett Díaz, arquitecto José Fernando Vázquez Pérez, arquitecto José J. Terrasa Soler, arquitecto paisajista

Corrector Hermes Ayala Equipo de ventas Integrated Services Group Sonia Morales 787.594.8325 morsonia@gmail.com Impresión Model Offset Printing

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PRÁCTICA EN LA PRÁCTICA

Las dificultades de la discreción Brenda Berríos

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NOVEDADES

Asistente editorial Miguel Miranda Montes entornopr@gmail.com Diseño gráfico Sofía Sáez Matos sofiasaez@coqui.net

COLABORADORES

Mensaje de la editora Celina Nogueras Cuevas

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X POS-DISEÑO

Para una vida sin complicacionesLos muebles de Henry Klumb Lelis Marqués Mera

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El nudo vial de la entrada de la Isleta de San Juan Bennett Díaz

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ANALES

Moderno en Arecibo - Parte II Juan Marqués Mera [PÁG. 68]

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WWW.CAAPPR.ORG

Careo Pasivo< >Paseo Caribe Félix Jiménez

ENTREVISTA DE LA EDICIÓN

Por San Juan con el bisturí de Vaccarino Miguel Miranda TENDENCIAS INTERNACIONALES

La nueva majestuosidad arquitectónica de China Norma I. Peña Rivera [PÁG. 58]

T. 787.724.1213 F. 787.724.3295

SINISMOS

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El paisaje intervenido: una entrevista a David Schnell Joel Weinstein

ENTORNO es la revista oficial del CAAPPR. Se vende y se distribuye gratis a los colegiados e instituciones interesadas en los temas de arquitectura, urbanismo, arte y cultura contemporánea. ENTORNO es un foro de expresión para los colegiados y autores interesados en temas afines a la arquitectura y la arquitectura paisajista. Ninguna parte de esta publicación puede ser utilizada o reproducida sin la autorización del CAAPPR. Las expresiones vertidas en la revista ENTORNO no necesariamente reflejan la opinión del CAAPPR. Derechos reservados CAAPPR, 2007.

Planificación urbana con sentido: la reconstrucción de la ciudad, la pobreza y la equidad Gerardo Navas Dávila

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ARTISTA DE LA EDICIÓN

CALLE DEL PARQUE #225 SAN JUAN, PUERTO RICO 00912

URBANISMO

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Distribución Plaza Mayor

Junta de Gobierno 2007-08 * Arq. Pedro M. Cardona Roig, Presidente * Arq. José Antonio Moreno, Vicepresidente * Arq. José Gabriel Amador, Secretario * Arq. William Santana, Tesorero * Arq. Manuel de Lemos, Auditor * Arq. Eliot Santos, Director de Asuntos Técnico-Profesionales * Arq. Sonia Miranda, Directora de Educación * Arq. Rafael Castro Montes de Oca, Director de Ejercicio Profesional * Arq. Marel Del Toro, AEE, Delegada de los Arquitectos Certificados * Arq. Psj. Gustavo Barba, Delegado de los Arquitectos Paisajistas

DOSSIER FOTOGRÁFICO

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Mensaje del Presidente

Pedro M. Cardona Roig

La décima edición de la revista Entorno marca una nueva etapa para la publicación, así como para el Colegio de Arquitectos y Arquitectos Paisajistas de Puerto Rico (CAAPPR). El espacio de la entrada a la Isleta de San Juan ha sido objeto de múltiples estudios y planes, así como de controversias que han generado envilecidos repudios y defensas igualmente apasionadas que merecen espacio en nuestra publicación. Los pleitos de titularidad, de jurisdicción y de límites han copado la atención de los medios dejando a un lado no menos importantes discusiones como espacio urbano, entrada al principal destino turístico, sede de gobierno y espacio representativo de Puerto Rico. La discusión del conjunto en términos arquitectónicos ha sido reducida a la opinión de la estética del proyecto de Paseo Caribe y Caribe Village por parte de la ciudadanía, pasando por alto la discusión del entorno completo, que incluye el espacio público y los aspectos normativos, procesales y de planificación, temas que merecen atención pues surgen del marco legal que establece el Plan de Uso de Terrenos. Íntimamente vinculada y relevante se encuentra la propuesta de tránsito para el sector, conocida como la Intersección Número 5. Este sector ha sido estudiado y proyectado en un sinnúmero de ocasiones y ha permanecido pobremente resuelto, ausente de intervención efectiva y comprometido a nivel peatonal y ciclista en función del automóvil. La revista ENTORNO es el foro que le permite al (CAAPPR) profundizar en temas que por su naturaleza y complejidad merecen ser tratados dentro de un espacio amplio, presentando la opinión de los principales actores y expertos en el tema. Asimismo, el CAAPPR abre un espacio y comparte la reflexión y el diálogo en torno a la ciudad y la arquitectura con la sociedad puertorriqueña. En el comienzo de la celebración del trigésimo aniversario de la fundación del Colegio, la institución realiza una introspección para establecer los objetivos que guiarán su futuro. Desde esta perspectiva el Colegio estrena su nueva imagen, producto de la diseñadora Sofía Sáez, que proyecta con claridad su identidad así como la del grupo al que representa. La nueva imagen toma los elementos que hace 30 años identificaron nuestro génesis y los actualiza y proyecta de cara al futuro. De la misma forma, la junta de Gobierno, el Comité Editorial y el equipo de trabajo de Entorno agradecen y reconocen el esfuerzo de los colaboradores de la revista. La contribución que hacen en esta edición los arquitectos Héctor Arce (autor del Plan de Usos del Terreno y Reglamento de Zonificación Especial para la Entrada a la Isleta de San Juan) y Ricardo Jiménez (autor del desarrollo de San Gerónimo Development), la abogada Brenda Berríos y el economista Luis García Pelatti, al igual que el también arquitecto Bennett Díaz, nos han permitido abordar y profundizar en el espinoso entorno de la entrada a la Isleta de San Juan para lograr un mayor entendimiento. A nombre de la Junta de Gobierno del CAAPPR le doy la bienvenida al arquitecto José Fernando Vázquez y al arquitecto paisajista José Juan Terrasa a la Junta Editorial de la revista Entorno y agradezco a los arquitectos Nadya Nenadich y Humberto Cavallín la valiosa aportación que hicieron para el desarrollo de la publicación.

MENSAJES

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Mensaje de la Editora

Celina Nogueras Cuevas

Jason Wu dress inspired by Brizo | brizo.com

Llaves Brizo disponibles en: Comercial Arroyo Carr. 445 Km. 2.7 San Sebastián, P.R. 787-896-3032

Comercial Berríos Calle Barceló # 34 Cidra, P.R. 787-739-2831

Comercial Santos J.T. Piñero 539 Aguadilla, P.R. 787-891-1270

For more information please call (317) 587-1248. In Puerto Rico please call Francisco J. Ortíz at Tel., (787) 769-0085.

Bienvenidos a otra entrega más de Entorno. ¡Y qué entrega! En esta edición abordamos el tema de la planificación, sus lagunas y varios casos que han inundado la opinión pública en el último año, como, por ejemplo, el controvertible proyecto de Paseo Caribe. Estamos seguros de que este número de ENTORNO se convertirá en una edición de colección y en un documento de referencia y estudio. Nuestro país experimenta dolores de crecimiento, tanto en el desarrollo de su infraestructura física como en el de su sociedad. Estas polémicas no son exclusivas de Puerto Rico. Por ejemplo, en ciudades como Málaga, específicamente en el sector de Marbella, varias viviendas fueron demolidas por violar el Plan General de Ordenación Urbana. Las viviendas irrumpían de pleno en las inmediaciones de la Playa El Arenal, compuesta básicamente por dunas que peligraban gracias a las edificaciones cercanas. Asimismo, en la costera ciudad de Bari, al sur de Italia, el gobierno decidió demoler vía la implosión el complejo hotelero Punta Perotti, catalogado por los ciudadanos como el “eco-monstruo”. El complejo bloqueaba la vista de la hermosa costa de Bari, una de las principales atracciones turísticas del sur de Italia, y violaba la ley al estar construido a menos de 300 metros de la costa. En Puerto Rico, el caso de Paseo Caribe y la entrada a la Isleta de San Juan ha sido el centro de una feroz discusión desde hace meses, quizás por no haberse discutido a su tiempo. En esta edición, aprovechamos nuestro Dossier para analizar los distintos ángulos de todo el proceso correspondiente a Paseo Caribe, desde su aprobación hasta su edificación. También miramos este asunto desde distintos puntos de vista: se enmarca tanto en lo que inicialmente fue el Plan de Entrada a la Isleta de San Juan, explicado aquí por el arquitecto Héctor Arce, como en la propuesta posterior que realizó la firma del arquitecto Jose Rodríguez Barceló, y hasta en las implicaciones mediáticas que se desencadenan, según explica Felix Jimenez. Para poder lograr esto, empero, nos sumergimos en la súbita batalla que ahora sostienen los planes de desarrollo y las consultas de ubicación. La planificación urbana y sus diseños también son discernidos en esta edición, tanto a nivel local (Gerardo Navas y Brenda Berríos exponen sus puntos sobre este tema) como a nivel internacional (Norma Peña nos lleva de viaje a ver la planificación de China). La sed por la buena arquitectura la saciamos a través de una amplia reseña sobre la renovación del Hotel La Concha, capitaneada por la oficina de Marvel & Marchand Architects. La excelente documentación fotográfica de Kenneth Rexach muestra un proyecto que respetó ciertos elementos de su estructura y programa original a la vez que transformó otros para atemperarlos a necesidades de uso y estéticas contemporáneas. La gran acogida que ha tenido la reapertura del hotel, la cual por tanto tiempo fue símbolo de la lucha por conservar arquitectura de altura, demuestra que la intervención por parte de la firma de arquitectos es una digna de loas. En adición, contamos con dos excelentes entrevistas a relevantes personalidades de la arquitectura y el arte. Conversamos primero con la experimentada arquitecta paisajista italiana Rossana Vaccárino, como motivo de su visita como jurado a la décima bienal del Colegio de Arquitectos y Arquitectos Paisajistas de Puerto Rico (CAAPPR). Además, pillamos al destacado pintor alemán David Schnell, a quien le debemos la imagen de la portada, durante su primera exhibición comprensiva en el continente americano, “Hover”, curada exquisitamente por el Museo de Arte de Ponce durante el pasado mes de febrero. Estamos muy satisfechos con haber puesto en las tiendas una edición tan completa como esta. En dos años, ENTORNO se ha convertido en el libro de texto de muchos, en cuanto a arquitectura de Puerto Rico se refiere. Nuestro buen humor solo se mejora cuando les recordamos que la revista ya se encuentra a la mano en las tienda Borders, establecimiento que ya se ha convertido en la biblioteca de muchos. Les exhortamos a enviarnos comentarios y/o sugerencias. Pueden escribir a entornopr@gmail.com o, para los que estén inmersos en el mundo de las redes sociales, pueden dejarnos un comentario a través de www.myarchn. com/profile/entorno Que disfruten de la lectura.

MENSAJES

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PROYECTO DE LA EDICIÓN

Remodelación Título Hotel La Concha Ave. Ashford, Condado, Puerto Rico

Autor

El 8 de diciembre de 2008, exactamente 49 años después de su apertura inaugural, el Hotel La Concha reabrió sus puertas después de una extensa renovación. Esta fecha es una confirmación de que las estructuras existentes de la época moderna pueden ser devueltas a nuestros tiempos y responder a los mercados y necesidades presentes. Diseñado por la firma de arquitectos Toro y Ferrer cuando Puerto Rico se redefinía ante los tiempos modernos, una era después de la Segunda Guerra Mundial, el Hotel La Concha es un ejemplo excelente de arquitectura tropical moderna. Elementos verticales y horizontales se reflejan en un ritmo sinfónico de columnas delgadas, bóvedas, paneles de persianas y planteros. Durante la época de los ‘80, los años dorados de La Concha comenzaron a desvanecerse. En un intento de mantenerlo adecuado a los tiempos, algunas intervenciones y renovaciones al hotel cambiaron muchos aspectos emblemáticos del hotel. A mediados de los 80, el hotel, propiedad del gobierno, cerró sus puertas. El gobierno, en su intento de proveer al área del Condado y al turismo de la isla con una nueva imagen, decidió demoler la estructura y en su lugar construir una estructura multi-usos con más alta densidad y dentro del vocabulario del “renacimiento español”, muchas veces utilizado en la isla. La comunidad en general, las organizaciones profesionales de la arquitectura y el Municipio de San Juan se organizaron, y, luego de muchas batallas, lograron parar la demolición de La Concha, un ejercicio ya comenzado y que dejó una desagradable “herida” en la estructura original. El proyecto aquí presentado es la remodelación y renovación de las estructuras existentes del Hotel La Concha. Esta es la primera fase de un total de dos que comprende la expansión del hotel con estacionamiento y suites adicionales. Esta última etapa, en construcción en estos momentos, ha sido cuidadosamente planeada para que no afecte la remodelación de las estructuras existentes. Nuestros objetivos para la remodelación y renovación del hotel fueron, no solo devolver al Hotel La Concha su imagen icono, sino a la misma vez incorporarla a los requisitos hoteleros de nuestros días. En primer lugar, se definieron los elementos originales del hotel que merecían su reconstrucción o preservación. Entre ellos se resaltó la reconstrucción de la estructura de bóvedas multiples donde se ubicaban las areas comerciales y de cabañas a lo largo de la avenida Ashford (parcialmente demolida), la escalera espiral de la entrada, la bóveda que techaba el “ballroom”, y la emblemática estructura de concreto, “La Concha”, al norte de la propiedad. En segundo lugar, se analizaron las necesidades y requisitos del operador para preveer como podían estos ser acomodados a la estructura. A nuestro placer, los espacios operacionales más importantes del hotel podían ser acomodados en las mismas areas donde anteriormente eran servidos cuando originalmente abrió el hotel: el vestibulo principal, el “ballroom”, los restaurantes, las áreas de servicios y la circulación vertical. En tercer lugar, se identificaron condiciones que no resolvían el nuevo programa de requisitos y necesitaban de una intervención especial, sobre todo el rediseño y reconstrucción de las áreas de piscina y sosiego. Originalmente ubicadas en un nivel más alto que el vestíbulo, la piscina estaba aislada sin ninguna relación particular con alguno de los demás ofrecimientos del hotel. Por su lado, el vestíbulo, al mismo nivel de arribo, presentaba una condición cerrada sin vistas excepcionales ni memorables. Diseñado en niveles variados y sutiles, la nueva piscina y espacios contiguos fluyen como una extensión del vestíbulo, y abren hacia la playa a través de una apertura ancha debajo de la torre de habitaciones. En el recinto de la piscina, un nuevo sistema estructural, rotado con respecto al sistema de la estructura original, se utiliza para resaltar, y muy aparentemente diferenciar, el nuevo diseño del original. Las nuevas estructuras de acero fueron pintadas de color brillante para crear un espacio de transición entre el vestíbulo y las áreas de piscina, el Atrio. Otra condición evaluada fue la extensión de las habitaciones hasta la línea exterior de la fachada norte. Los balcones de las habitaciones originales eran muy pequeños para su disfrute y sus pasamanos de concreto prefabricado, además de estar en condición estructural muy pobre, impedían y divergían la vista del usuario al océano. El nuevo cubrimiento en cristal abre la habitación a las vistas del océano a la vez que proveen más amplias areas interiores.

Foto-ensayo: Kenneth Rexach

El uso de tecnologías de construcción modernas permiten la recreación de detalles originales utilizando materiales presentes y más duraderos. Por ejemplo, el bris soleil prefabricado original de la fachada sur en la entrada y módulo de cabañas fue re-creado utilizando aluminio mientras se emulaba el diseño original. Las persianas de madera en los pasillos abiertos de los niveles de habitaciones también fueron re-construídos con el uso de aluminio. Equipos y sistemas mecánicos modernos y que obedecen los códigos de seguridad y construcción presentes permitieron un nuevo uso al cuarto mecánico original, ubicado en una facilidad fente al mar (debajo de la estructura de La Concha). (Obviamente, una localización de gran interés para la administración hotelera, el espacio contiene ahora facilidades para un “beach club”). Así pues, en la intervención a la estructura existente del Hotel La Concha tomamos gran cuidado de no afectar su imagen icónica, pero a la misma vez creamos un cierto sentido de familiaridad y sosiego en el flujo de sus espacios.

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La vida en el Caribe no es ningún Paseo

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FOTOS KENNETH REXACH

La Concha: remodelación vs restauración Ivonne María Marcial La reconstrucción del Hotel La Concha es afín con los postulados generales de DOCOMOMO, la Organización para la Documentación y Conservación de Edificios, Sitios y Vecindades del Movimiento Moderno. La organización evita promover un sello de goma como parámetro para conservar todo edificio independiente de su uso y condición. A través de la historia se han generado teorías conservacionistas que presentan postulados particulares a situaciones específicas. Por lo tanto, una renovación puede o no rendirle pleitesía al pasado o comentar sobre el futuro. Todo dependerá de la postura que tome el arquitecto hacia la pieza después de un análisis concienzudo y el porqué. El trabajo arquitectónico que se realizó en el Hotel La Concha es uno de conservación con elección, pues se optó por dos posturas: la restauración de la estructura de La Concha y la renovación del resto de la edificación. En el área restaurada se enfatizó en mantener la esencia de los elementos espaciales, tectónicos y programáticos inicialmente concebidos. Se reincorpora el uso del agua en la base, los paños de cristal como transición entre la estructura principal y la pieza escultórica. En el área renovada hay cambios en el espacio, la secuencia y los materiales, modificaciones que preservan una continuidad con la pieza original. Los símbolos reconocibles en La Concha representan su marca (trademark). Las piezas emblemáticas se reconocen en la memoria colectiva por íconos que rememoran su historia. La importancia de éstos es crear un registro que reconozcamos del lugar o el objeto. El diseño de nuevos uniformes en el Hotel Caribe Hilton es un ejemplo que refleja la importancia del uso de la marca. La administración del Hotel, el cual irónicamente ha sufrido un sinnúmero de mutilaciones al espacio que lo definía como insignia del Movimiento Moderno, ha resuelto recuperar la tipografía original e incorporarla como logo del lugar. En La Concha, la decisión de mantener el elemento de quiebrasol en el diseño podría parecer una movida nostálgica si nos limitamos a una lectura superficial; hay más capas de información que no debemos ignorar. Primero, se está aprovechando un símbolo de mercadeo que fue utilizado en la publicidad del hotel desde sus comienzos; segundo, el propósito arquitectónico primordial de la pieza es bloquear la luz permitiendo espacios más confortables en términos térmicos, alternativa que resulta vigente en las recientes discusiones de desarrollo sostenible. En esta obra el arquitecto estudió el precedente y se planteó una solución según el espíritu de la época actual. Lo interesante en la solución es que transformaciones en la estructura, como la demolición de uno de los planos que definía el lobby, se pueden percibir como un cambio espacial radical. Sin embargo, no es una mímesis contemporánea de la forma, sino del contenido de postulados del Movimiento Moderno. En el caso del

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FOTOS KENNETH REXACH

lobby, el Hotel La Concha recibía al usuario en un espacio cerrado y oscuro que tenía relaciones visuales limitadas al exterior. Al liberar el espacio de uno de sus planos, se rescata lo que se perdió en el Hotel Caribe Hilton mediante uno de los conceptos emblemáticos del Movimiento Moderno en el trópico: las relaciones monumentales entre interior y exterior. El espacio de la barra es uno de los espacios más dinámicos del lugar. Sus límites espaciales presentan multiplicidad de lecturas dependiendo del punto de vista de donde uno se ubique: adentro, afuera en la piscina o en la calle. La estructura de La Concha, cerrada aún, promete ser una pieza escultórica exitosa, vista desde la playa, a nivel del usuario (en el espacio interior), flotando en el estanque de agua como inicialmente se proyectó o desde las habitaciones de arriba. La transición entre la barra y la piscina es un gesto de gran importancia tectónica, por lo que me parece un poco inmediato el primer desnivel que ocurre en el espacio exterior. Pienso que se debió a limitaciones con el nivel del sótano. Como arquitecta, tuve la oportunidad de conocer el Hotel La Concha en los ‘80, cuando trabajé en una oficina que estaba remodelando sus habitaciones. Esto me ha permitido ser consciente de las transformaciones que ha tenido a través del tiempo. Tras visitar la hospedería antes, durante y después de finalizada parte de esta renovación, satisface pensar que la lucha que comenzó en el 1998 tuvo un final feliz. La Concha: reinterpretación vs nostalgia José Fernando Vázquez Pérez Se me hace imposible desligar el nuevo proyecto La Concha de la confrontación pública que se dio a finales de la década del ‘90, donde el partido político aspirante, en una coalición con varios arquitectos y preservacionistas, batalló al gobierno de turno, utilizando la frase “El rescate de La Concha” como grito de guerra. Reconocer este origen bélico es vital, ya que su desenlace coronó a La Concha como niño símbolo del malentendido entre la “buena” y la “mala” arquitectura criolla. Es decir, la mera prevalencia de La Concha estableció expectativas tácitas tanto sobre la vigencia de la arquitectura contemporánea como del potencial de la preservación modernista. El proyecto de la “remodelación” a La Concha ya venía con inevitables delirios de grandeza. El edificio original, hijo de las mismas ambiciones de progreso isleñas engendradas en el Caribe Hilton, fue igualmente célebre en su tiempo. Y, más aún, fue en este segundo intento de la firma Osvaldo Toro y Miguel Ferrer donde realmente se concretizó un modernismo criollo a través de (1) la afirmación de una condición específicamente tropical (la fachada sur filtrada vs. la fachada norte desnuda); (2) de una evolución formal (el contraste entre la predominancia ortogonal del “estilo internacional” contra un nuevo expresionismo orgánico); y (3) de la reinterpretación de elementos arquitectónicos previamente asociados a la arquitectura “vernacular” o a la arquitectura hispano-islámica (la integración del patio interior, el uso de galerías periféricas al volumen principal y el uso de celosías y mamparas como filtros de luz). Es decir, ante dicha herencia, la nueva “remodelación” predisponía responsabilidades de ser igualmente titánica en sus intenciones y de finalmente redimir el triunfo de la batalla que le dio la segunda oportunidad. Así las cosas, La Concha vino a ser nuestro “Ground Zero”: era el momento (contaba con el impulso político), era el sitio (la ruina con importancia colectiva) y era el contexto (la confrontación de la nostalgia con el progreso). Era la oportunidad envidiable de hacer un proyecto con el mismo hambre conceptual que tuvieron don Osvaldo Toro y don Miguel Ferrer. No era ese el ocaso sino el acaso para retomar la pregunta de “¿qué

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Planta segundo nivel

Condiciones existentes Área existente remodelada Nueva construcción-Fase 1 Nueva construcción-Fase 2 EXISTING CONDITIONS:

Planta nivel principal

Condiciones existentes

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Área existente remodelada Nueva construcción-Fase 1 Nueva construcción-Fase 2

Recibidor principal Vestíbulo “Lounge” Salones de reunión Restaurantes concesionarios Terraza para concesionarios Plataforma de piscina Área mecánica Nueva construcción-Fase 2

1 Vestíbulo 2 Salón de actividades 3 Área de servicio para salón de actividades 4 Restaurante principal 5 Restaurante emblemático 6 Área de servicio 7 Cabañas 8 Plataforma de piscina 9 Gimnasio 10 Nueva construcción-Fase 2

LOBBY LEVEL

Existing Remodeled New Construction Future Expansion

es ser contemporáneo y puertorriqueño en la arquitectura?” Esta era la oportunidad de ser contextual en concepto e innovador en forma y demostrar que a veces la mejor preservación del pasado se hace a través de su reinvención. El problema de la intervención sobre La Concha no se debe realmente a modificaciones en el programa ni a reorganizaciones espaciales. De hecho, la nueva propuesta contempla varias modificaciones que pudieran considerarse como progresos del esquema original. La fachada norte de Toro y Ferrer, aunque diferente a la fachada sur por razones genuinas, era una con modulación monótona y de poca gracia estética. Hoy día, pese a la eliminación de los balcones que dan hacia la playa, el nuevo ritmo entre sólidos y vanos de la cara norte resulta más armónico y mejor integrado con el resto de la estructura. Paralelamente, la actual reapertura general del lobby, además de crear el muy de moda lounge, provee mayor accesibilidad visual a través de todo el primer piso, y hasta conecta el área pública de la piscina con el área pública de la calle, propiciando una participación remota entre el transeúnte que camina por la acera y el interior del espacio; esto contrasta con el esquema original donde, pese a la fenestración quebrada de las mamparas, el lobby quedaba segmentado por la pieza central de recepción y administración, a la vez que también quedaba desconectado de las áreas públicas exteriores (ambos la piscina y la calle). De igual forma, dichas mejoras conviven en contrapeso con maniobras menos certeras. Esto se ejemplifica en la instalación de iluminación decorativa en neón de colores (con más sabor importado que oriundo), en la construcción de la nueva marquesina flexible y su amarre sobre cuatro pilastras y un muro bajo de hormigón (que además de resultar foráneos al edificio, terminan reduciendo la mencionada nueva transparencia entre el “lobby” y la calle) o en la instalación de vitrales de colores en el cerramiento en fachada

Plano de emplazamiento 10’

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TYPICAL GUEST ROOM LEVEL / ROOF PLAN

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Fachada principal

de la bóveda principal (que también quedan como decorativos, sin consecuencia arquitectónica en el resto de la intervención). En fin, la estructura tiene una presencia de gravedad en un punto neurálgico de la Avenida Ashford, en la propia bifurcación de la Avenida Magdalena, y su larga clausura ilustró por largo tiempo el estado de decadencia que aún permea en el Condado, por lo que toda gesta de rehabilitación queda, en mi opinión, indiscutiblemente bienvenida, independiente de la crítica sobre su diseño. No obstante, como en otros proyectos contemporáneos de igual presencia pero de menor bagaje (ver Museo de Arte de Puerto Rico, Museo de Arte Contemporáneo, et al), la intervención se queda coja en la timidez con que se plasma y en la falta de ambición con que esta reacciona al edificio original. Una de las cualidades redentoras de la arquitectura a través del tiempo ha sido su capacidad para manifestar formalmente la creatividad y las aspiraciones de cada pueblo en momentos particulares, y, posiblemente, haya sido esta idea, por intuición o por conciencia, la que nos galvanizara hace una década para exigir la protección de La Concha como monumento de nuestra herencia. Pese a esto, el nuevo proyecto no continúa la conversación intelectual sobre el modernismo nativo y sobre la creación de formas que se esperaba del “rescate de La Concha”. El proyecto no nos ofrece análogos de las epifanías anteriores del Caribe Hilton, del Dorado Beach o de la propia Concha original. En otras palabras, “La Concha 2.0” no cancela su herencia de progreso pero tampoco la enaltece. La intervención nos devuelve un proyecto bien construido y que funciona, donde posiblemente se puedan albergar más turistas que antes, hasta más cómodos y seguramente con mejores amenidades. Pero, irónicamente, este proyecto, donde el presente y la historia se rozan, nos deja con más nostalgia, con el anhelo remanente de otra oportunidad perdida, no tanto de lo que fue, pero más de lo que pudo haber sido.

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FOTOS KENNETH REXACH

Dueño:

> International Hospitality & Associates

FICHA TÉCNICA:

Equipo de Trabajo:

> Jose R. Marchand Sifre, Principal Ramón Martínez Viguié Raquel L. Marrero Maldonado Angel Luis Jiménez

Consultores: > Civil – EBP Design Group Estructural – Christy Cobb Engineers Mecánica – José Luis García Plomería & Protección de Incendios – Jorge Torres Scandali Eléctrico – Juan R. Requena & Assoc. Diseño de Interiores – Jorge Rosselló Interior Designers Iluminación – Studio Lux Intervención Total: Construcción:

> 381,500pc > Hormigón armado

Realización de obras: > Diciembre 2007

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La vida en el Caribe no es ningún Paseo

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La ambivalencia de la entrada a la Isleta de San Juan

Pedro M. Cardona Roig

La pertinencia de la planificación en nuestra isla es un interrogante recurrente entre los responsables por la construcción de la ciudad. La controversia surgida alrededor de Paseo Caribe no ha hecho sino significar la problemática inherente en los procesos de formulación, aprobación e implantación de normativa y reglamentación urbana en Puerto Rico. El Colegio de Arquitectos y Arquitectos Paisajista de Puerto Rico ha dedicado el dossier de la presente edición a analizar el tema desde el punto de vista del urbanismo. En el dossier participan el arquitecto Héctor Arce, autor del Plan de Usos del Terreno y Reglamento de Zonificación Especial para la Entrada a la Isleta de San Juan (que nunca fue implantado), y como contraparte, el arquitecto José Rodríguez Barceló, de la firma Jiménez y Rodríguez Barceló, responsable por el Plan Maestro finalmente implantado. También participan el arquitecto Pedro M. Cardona Roig y el planificador Luis García Pelatti, quienes proveen un análisis de los procesos normativos confeccionados para el área. Con el dossier, el Colegio de Arquitectos y Arquitectos Paisajistas de Puerto Rico interesa traer al primer plano el tema del urbanismo – ausente en la discusión actual – y realizar una aportación positiva al análisis público de Paseo Caribe.

En meses recientes el proyecto de Paseo Caribe ha acaparado la atención en los medios del país, a raíz de los señalamientos y hallazgos de la investigación iniciada por el senador Orlando Parga, la ocupación de las grúas por manifestantes, la celebración de una rueda de prensa denominada Tribunal del Pueblo, en la cual se presentaron opiniones y estudios relacionados al predio en cuestión, la opinión emitida por el Secretario de Justicia, Roberto Sánchez Ramos, en torno a la titularidad de los terrenos y la eventual suspensión de los permisos de construcción del mismo por la Administración de Reglamentos y Permisos (ARPE) en noviembre pasado. En reacción a esto, los contratistas generales convocaron a una marcha para exigir que se les devolviera el derecho a regresar a sus trabajos y se desestimara y anulara la revocación de los permisos por ARPE. Mientras, la Compañía de Turismo y el Departamento de Desarrollo Económico señalaron el daño que se le ha hecho a la confianza en la inversión en Puerto Rico. Cabe preguntar pues entre otras cosas, si es posible garantizar una inversión en la que no aplican las normas. ¿Está exento de cumplir con la ley un proyecto que cuenta con un endoso gubernamental? ¿Dónde se aplican las leyes que no son compatibles con la intención gubernamental y dónde sí? Sorprende la forma en la que antes de haber concluido los procesos y las investigaciones se solicitan remedios a las acciones de parte y parte. Grupos solicitan la demolición y otros el pago por daños causados por la paralización de los trabajos. Son muchos los que han alzado la voz pidiendo el regreso a un estado de ley y de orden, pero vale cuestionarse, ¿cuál? La crisis de valores lleva a funcionarios de la propia administración a decir que no importa lo que arroje la investigación, “debemos estar tranquilos, el complejo no será demolido”. La falta de sensibilidad y formación en criterios urbanísticos nos lleva a pasar por alto las disposiciones contenidas en la normativa aplicable, incluso para enmendarlas, si el plan no permitía hacer algo con un claro beneficio público. Durante los pasados 15 años, hemos sido testigos de la forma en la que se maneja la opinión y los procesos en función del desarrollo económico y la salud de la industria del turismo. Ejemplos de esto lo son el intento de demolición del Hotel La Concha, el Proyecto Dos Mares, Costa Serena,

Cayo Largo y Paseo Caribe. En todos ellos se ha presentado algún tipo de objeción o polémica, particularmente en lo que respecta al reconocimiento de las estructuras y criterios de planificación aplicables, así como la política ambiental. Pero, ¿por qué perder el sueño por esto, si la mayoría entiende que, ni te da ni te quita? Por lo tanto, al que llegue primero, felicidades… con la esperanza de que en la próxima vuelta pueda ser yo el que ‘pique al frente’ (esa es la mentalidad). El Plan de Usos del Terreno y Reglamento de Zonificación Especial para la Entrada a la Isleta de San Juan, con vigencia desde 1993, continúa vigente al presente y, por lo tanto, toda acción, así como cualquier evaluación que se realice en este contexto, viene obligada por las disposiciones del mismo. De igual forma, todo proponente que presente un proyecto en este contexto tiene que tomar en cuenta el contenido del mismo y justificar las desviaciones. El plan comisionado a la firma de Héctor Arce surge como resultado de la adquisición de los terrenos del gobierno de los Estados Unidos contiguos al Hotel Caribe Hilton, así como del reconocimiento de la necesidad de dar orden a este importante conjunto por parte del gobierno del Estado Libre Asociado (ELA) de Puerto Rico. Este proceso inició con un estudio detallado del conjunto que va desde el Hotel Caribe Hilton hasta el Club Náutico y del Negociado de Investigaciones Especiales (NIE) hasta el Canal de San Antonio. El ámbito del trabajo se extendió posteriormente para atender el vial y pasa a incluir los terrenos al sur de la Intersección Número 5 donde coinciden la Baldorioty de Castro, Ponce de León y el Expreso De Diego en Miramar. El mismo contó con la participación de arquitectos, urbanistas e ingenieros de tránsito, entre otros, y se convirtió en un Plan de Usos y Reglamento luego de haber celebrado vistas públicas y haber recibido el endoso de las agencias de gobierno. El estudio de tránsito preparado por la firma de Travers and Associates pasó a ser un documento que recibió y adoptó el Departamento de Transportación y Obras Públicas y, al igual que el Plan en lo que respecta el uso del suelo, este se convierte en la política pública de tránsito para la Intersección Número 5 y el entorno de la entrada a la Isleta de San Juan. La propuesta que hace el Plan para el conjunto es una de carácter formal en el

que un espacio público de forma ovalada, como el Prato della Valle en Padua, celebra la entrada a la principal sede de gobierno, centro turístico y espacio representativo en la Isla, quedando enmarcado por una serie de edificios con características y proporciones establecidas por el arquitecto diseñador. Pero estos aspectos no fueron bien recibidos por los diseñadores y desarrolladores tanto en este contexto, el de Condado o el de Santurce que los tildaron de caprichosos, clasicistas y limitantes, según los criterios de estilo del arquitecto Arce. La falta de costumbre y familiaridad con normas que tratan aspectos de forma en la ciudad y la insistencia de muchos sectores en dejar por la libre al sector privado llevaron inicialmente a mirar con sospecha este esfuerzo y a la administración pública a pasar por alto sus propias estructuras para superar lo que nunca entendieron o aceptaron. Cabe preguntarse: ¿se tomó en consideración cómo sería administrado y manejado este Plan que resultaba tan distinto a los procesos conocidos? No empece, fue aprobado y se convirtió en la política pública para este entorno en 1993 y, desde este momento en adelante, se convirtieron en la aspiración de un conjunto social que no puede ser alterada, de forma unilateral, por un proponente o un cuerpo colegiado designado por el gobernador, sin cumplir con el debido proceso de presentar una enmienda al estatuto vigente. El Plan establece usos, alturas, alineaciones, densidades, puntos de acceso vehicular y crea cinco nuevas parcelas. En la definición de los elementos que forman este nuevo conjunto de entrada se dispone que en el lugar donde hoy está el edificio Millenium (aproximadamente) se desarrollaría un edificio de carácter cívico, cuyos fondos, al igual que los del vial requerido, saldrían de la venta de las parcelas a desarrolladores privados. La falta de formación en materia de urbanismo -donde se confunden el diseño, la planificación, la administración y la ordenación de un territorio- permitió que el Plan fuera tratado como cualquier Reglamento de Planificación, dejando a un lado y aparte las justificaciones y los estudios que dieron paso a las determinaciones del Reglamento. La falta de compromiso y entendimiento del urbanismo ha llevado, en el contexto de Santurce o Condado, a considerar proyectos que no cumplen con las disposiciones del Plan mediante una consulta de ubicación. El Plan permitía

la construcción de cerca de un millón y medio de pies cuadrados para unas 1,000 unidades de vivienda y 140,000 pies cuadrados de espacios comerciales a ubicarse en las primeras plantas y orientados hacia las aceras, entre otros usos. A los que conocíamos del Plan y sus disposiciones, y que además sabíamos que el mismo se encontraba y encuentra vigente, nos sorprendió cuando empezaron a tomar forma tanto el Edificio Millenium como el complejo de Paseo Caribe, que distan mucho de lo dispuesto en el Plan. El proyecto que presentó San Gerónimo Development Corp., en marzo de 1999 ante la Junta de Planificación, duplica el área comercial aprobada en el Plan y la retira de la calle para crear un centro comercial, varía las alturas, ocupación, alineación y servidumbres y no reconoce los requisitos de tratamiento de fachada y espacio público que establece el Plan. ¿Cómo es posible que todo esto se pase por alto? ¿Cómo quedan reconocidas las distintas áreas de competencia del Plan, como vial, estructura parcelaria, etc.? ¿Por qué hay que respetar las disposiciones de un Plan que es tan restrictivo, caprichoso y formal? Para la mayoría de estas preguntas no hay respuesta, exceptuando la última. El Plan no se puede pasar por alto porque es ley y hasta tanto no se enmiende o se derogue continúa aplicando y guiando toda determinación. La intención del gobierno de propiciar un desarrollo económico no le exime de cumplir con las disposiciones de la zona de límite marítimo-terrestre, la franja de salvamento, el espacio aéreo y los conos de acercamiento de un aeropuerto o el reconocimiento de terrenos de dominio público. Por un lado, es necesario aceptar que en Puerto Rico existe un deterioro marcado en el reconocimiento de las estructuras legales, normativas y procesales que conduce a generalizar la actitud esa de que “es mejor pedir perdón que pedir permiso”. La realidad es que por cada proyecto que se detiene o se cuestiona, pasan muchos por debajo del radar y establecen precedente. Como cuestión de hecho, cuando se sobre impone el Plan a la foto aérea podemos ver que en el caso de Paseo Caribe, la Junta de Planificación autorizó un desarrollo que, al igual que en el caso del Millenium, invade la servidumbre del vial y el espacio aéreo del Aeropuerto de Isla Grande. La determinación de la Junta de Planificación de autorizar un desarrollo que pone los

accesos vehiculares y las áreas de servicio orientadas hacia la Avenida Ponce de León y la entrada a la Isleta de San Juan provoca la degradación del espacio público según contemplado en el Plan. Por otra parte, la autorización para eliminar los espacios comerciales de las primeras plantas de los edificios y duplicar el área comercial, ahora convertida en un centro comercial interiorizado, resulta en una enmienda al plan sin haber cumplido con la justificación de la acción en función del conjunto que comprende el área de Planificación Especial de la entrada a la Isleta de San Juan. El proceso que siguió la Junta no tenía cabida, ni justificación procesal y contradice la mera intención de planificar. La consulta de ubicación se ha convertido en el mecanismo para lograr la consideración y autorización de cualquier cosa; es solo una cuestión de tiempo. De hecho, desde hace años la ejecutoria de las administraciones gubernamentales se mide en los millones de dólares y pies cuadrados de construcción autorizados en consulta, independientemente de si estos se convierten en una obra, o si la obra construida se realiza conforme a lo dispuesto en el Plan o incluso la Consulta. El proceso de consulta y permisos se mide en función de los tiempos que toma el trámite, independientemente de la consideración que estos hacen de las normas aplicables y la relevancia que estas normas tienen al presente. Hemos visto como una y otra vez se autorizan proyectos que proponen unas densidades en la consulta de ubicación y al momento de levantar el permiso en ARPE se modifican para llevarlas a una densidad menor “en función de un mercado” pero en contradicción con la política pública de conservación de suelo. Puerto Rico atraviesa por un momento histórico de grandes retos. La recesión económica, la división política y la obsolescencia del aparato gubernamental en las tres ramas de poder presentan un contexto poco alentador para echar a andar nuevamente el motor de la sociedad puertorriqueña. Sin la debida aclaración de los procesos que se siguieron en la consideración de estos casos no es posible justificar la acción misma de planificar, poniendo en riesgo todo tipo de inversión en el país. No estamos mejor regresando a donde estábamos hace unos años atrás, es necesario enfrentar el presente como umbral del porvenir con voluntad y determinación.

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• La primera fue el desarrollo de un plan de detalle y un plan maestro ilustrativo que recogía los aspectos que hemos descrito anteriormente. • Segundo, la elaboración de un plan y la reconfiguración geométrica de la Intersección #5 que permitiese la reparcelación de los terrenos, creando parcelas desarrollables. • Y, por último, la confección de un reglamento que salvaguardara las características urbanísticas generales del diseño urbano y que estableciese guías y planteamientos específicos para cada parcela. Además de lo ya mencionado, el Plan enfatizaba la primacía del espacio público como ente rector entre el entorno público y privado, como agente mediador entre el vehículo y el peatón, y como motor generador del desarrollo urbano.

El plan para la entrada a la isleta de San Juan: su intención original

Entrevista a Héctor Arce

Maqueta del Plan para la Entrada a la Isleta de San Juan

1 Límite de la Zona de Ordenación 2 Hotel Caribe Hilton 3 Tribunal Supremo 4 Parque Luis Muñoz Rivera 5 Playa del Escambrón 6 Canal de San Antonio 7 Club Naútico 8 Laguna del Condado

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ENTORNO: ¿Cómo surgió la iniciativa del Plan para la Entrada de la Isleta de San Juan? Héctor Arce: El Plan para la Entrada de la Isleta surge como una iniciativa del entonces

gobernador Rafael Hernández Colón para transformar este singular lugar, creando un espacio para conmemorar la entrada a la Isleta y al Viejo San Juan. A través de la Oficina de Asuntos Urbanos de la Fortaleza, la Compañía de Fomento Industrial invitó a varias firmas a someter sus cualificaciones profesionales para desarrollar un diseño concluyente en un Plan de Usos del Terreno y un Reglamento de Zonificación Especial para el sector. ¿Qué relación tiene el Plan con el Caribe Hilton y con el desarrollo turístico? Los terrenos del Hotel Caribe Hilton formaron parte del ámbito de estudio del Plan pero no de la Zona de Ordenación. No obstante, durante la fase de planeamiento se incorporaron varias ideas que impactaban directamente al Hotel, las cuales surgen de las conversaciones con sus arquitectos designados Sierra, Cardona y Ferrer. Son éstas: • Proveer un acceso público (vehicular y peatonal) a lo largo del frente marítimo de la Laguna del Condado para reubicar la entrada del hotel por los jardines del área sur. • Desarrollar los predios contiguos para incorporar usos de hotel/vivienda y comercial compatibles con aquellos del Hotel Caribe Hilton. • Reestructurar las calles del sector para crear una red vial que facilitara el tránsito vehicular y de servicio del hotel.   ¿Cuál era el problema o problemas que se interesaba resolver con el Plan? En un plano funcional el Plan resolvía los problemas viales de la Intersección #5, creando una trama vial de carácter urbano que permitía y fortalecía la circulación peatonal e incorporaba el transporte colectivo. En un plano figurativo se dotaba este punto de entrada a la Isleta con un espacio identificable de alto carácter simbólico y en el plano económico se promovía el desarrollo de vivienda y turismo en el sector.  ¿En qué consiste el Plan para la Entrada de la Isleta? ¿Cuáles son las ideas urbanas principales del plan? El Plan para la Entrada a la Isleta de San Juan se puede dividir en

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tres partes: DOSSIER

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Propuestas iniciales del Plan

¿Qué tan importante en la elaboración del Plan fue considerar el desarrollo turístico del área? Fue un factor determinante. Aquí se quería construir un lugar que dotara de

identidad, tanto física como simbólica, al área de encuentro entre la isla grande y la Isleta de San Juan resaltando el complejo de edificaciones del Hotel Caribe Hilton y el edificio Caribe como piezas clave en la composición. Este sería un lugar distintivo de los que presentan en las tarjetas postales de las ciudades. También, se creaban y fortalecían conexiones espaciales y físicas entre los desarrollos hoteleros al final del Puente Dos Hermanos y el Hotel Caribe Hilton, a lo largo de todo un paseo peatonal por el frente marítimo de la Laguna del Condado. De igual forma, se facilitaban las conexiones peatonales entre los hoteles de Miramar (final de la Ponce de León) y los futuros desarrollos hoteleros de Isla Grande (Centro de Convenciones) y se extendía a un paseo arbolado que conectaba la Laguna del Condado con el Parque Luis Muñoz Rivera.   

nomía urbana, sus usos y densidades, y consideraciones vehiculares que se presentaban en el Plan, salvaguardando así el interés público. Desde el punto de vista de desarrollo, ¿era viable la implantación del Plan para la Entrada de la Isleta? Totalmente. Claro está, siempre y cuando se diera como primer paso la repar-

celación de todos los terrenos y la reconfiguración de la Intersección #5 Norte. ¿Por qué no se cumplió con el Reglamento para la Entrada de la Isleta? ¿Qué obstáculos se interpusieron? Esa pregunta la tienen que contestar las personas que en su momento

administraron el Reglamento. De tener que conceptualizar otro plan y reglamento para la Entrada a la Isleta, ¿qué cosas habría cambiado o añadido?Posiblemente se hubiese definido mejor la incorporación

¿Qué equipo de profesionales participó en la elaboración del Plan (urbanistas, arquitectos, ingenieros de tránsito, ambientalistas)? La elaboración y el desarrollo del diseño urbano

del transporte colectivo ya que en aquel entonces no se había desarrollado aún el Tren Urbano.

estuvo a cargo de nuestra oficina, Héctor Arce Arquitectos, en colaboración con la firma Koetter, Kim & Associates. El diseño de la red vial lo realizó la firma Travers Associates y la confección del Plan de Usos del Terreno y el Reglamento fue elaborado por nuestra firma.

Se debate si el Reglamento de la Entrada a la Isleta permite o no variaciones, excepciones, cambios, modificaciones o consultas, bien sea expresamente o por referencia a otros reglamentos. ¿Era ésta la intención? Todo reglamento tiene cabida para variaciones y ex-

¿Cuál fue el proceso para crear un plan y un reglamento como estos, tanto a nivel arquitectónico como gubernamental? ¿Por qué fue necesario hacer un reglamento además de un plan? Según mencioné anteriormente, esta fue una solicitud de propuestas donde un

comité interagencial, que incluyó al Municipio de San Juan, seleccionó a nuestro equipo de trabajo. Nuestra firma sometió un plan de trabajo para todas las etapas del desarrollo que concluían con la redacción del Reglamento. Durante este proceso se hicieron presentaciones periódicas al Comité Evaluador a la vez que se atendían los asuntos que traían estos a nuestra atención. En una etapa inicial se estudiaron cuatro esquemas conceptuales probando variaciones sin alterar los objetivos básicos: • La creación de un gran espacio de entrada identificable. • La maximización de frente desarrollable a lo largo del espacio y frentes marítimos. • La creación de una solución de tránsito a nivel que promoviera el ambiente urbano peatonal sin comprometer la eficiencia del tránsito vehicular. El esquema seleccionado por el cliente (el Gobernador), a su entender, establecía claramente el espacio simbólico de la entrada, proveía una solución vehicular simple, delineaba con claridad la preparcelación y las fases de implantación, y definía el dominio público del desarrollo privado. El Reglamento pretendía pormenorizar asuntos específicos que el Plan, al ser de carácter más general, no atendía. Además, el reglamento podía garantizar la fisio-

cepciones, siempre y cuando no alteren o contradigan los objetivos principales del Plan. El Reglamento #23 es uno de carácter especial para un área específica con unos objetivos particulares; en materia general, como requisitos de estacionamiento y rótulos, regiría el Reglamento de Zonificación de P.R. #4.  ¿Qué elementos del Plan de la Entrada de la Isleta incorpora el proyecto Paseo Caribe?

Muy pocos, si alguno, como consideraciones generales de usos. ¿En términos generales, cuáles son las regulaciones necesarias para que una ciudad se desarrolle? En una sociedad capitalista, como la nuestra, las presiones de desarrollo las

establece el mercado; los planes y reglamentos son para proteger el fin público y garantizar que los intereses privados se puedan dar sin que vayan por encima de los de la colectividad. Como  arquitecto, ¿qué le hace falta a Puerto Rico para poder manejar el desarrollo urbano? A nivel gubernamental hace falta voluntad y continuidad; poner los intereses de la

sociedad por encima de las agendas personales (partidistas) inmediatas. En este país se han elaborado a través del tiempo un sinnúmero de planes, muchos muy buenos, y cada vez que hay cambios de gobierno se engavetan, se olvidan, o se desechan, y los que prevalecen no se hacen cumplir.

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La concepción y nacimiento de Paseo Caribe

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Entrevista a José Rodríguez-Barceló

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ENTORNO: ¿Cómo surge la iniciativa de Paseo Caribe? RODRÍGUEZ BARCELÓ: Hoy se habla

mucho de las iniciativas conjuntas y los desarrollos del gobierno con la empresa privada. Aunque no estaba tan de moda entonces, el proyecto Paseo Caribe comenzó como eso, que es lo que hoy llaman PPP – Public-Private Partnerships. El mismo tiene su origen en los esfuerzos y encomiendas gubernamentales que se experimentaron en la década del 90 para fortalecer el turismo y el desarrollo general de Puerto Rico. Así, el gobierno, a través de la Compañía de Turismo de Puerto Rico, entendió que cómo parte integral del entonces llamado Triángulo Dorado, y en apoyo a todo el esfuerzo relacionado con el Centro de Convenciones, era menester expandir el Hotel Caribe Hilton y aumentar sus ofrecimientos a los huéspedes. De cierta manera, intentaban también cumplir con la política pública de repoblar los centros urbanos mediante la utilización de predios de terreno valiosísimos que por décadas estaban inutilizados o subutilizados. Ante este panorama, y complementando la decisión del gobierno de vender el Hotel Caribe Hilton conjunto a los solares conocidos como Coast Guard Parcel y Condado Bay Parcel, la Compañía de Turismo exige como parte de los requisitos de compra/venta que se desarrolle el hotel y los predios adquiridos a su máximo potencial turístico. De ahí se establecen varios componentes indispensables de desarrollo como parte de la venta. Estos son: 1: Habitaciones nuevas de hotel; 2: Creación de un centro de entretenimiento con énfasis turístico; 3: Unidades de vivienda en apartamentos; 4: Espacios adicionales de estacionamiento; y, último pero no menos importante, 5: Acceso al Fortín de San Jerónimo del Boquerón. Hilton International, al comprar del gobierno el hotel, adquiere estas responsabilidades que, a su vez, por no ser su negocio principal, pasa a San Gerónimo Developers Corporation. De ahí nace la iniciativa de Caribe Village, hoy Paseo Caribe. ¿Qué relación tiene el proyecto con el Hotel Caribe Hilton y con el desarrollo turístico? He

tocado esto antes en la pregunta que antecede, pero es importante mencionar que para el Hotel Caribe Hilton estaba entre sus planes el mejorar la propiedad para posicionarse en

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1 Hotel Caribe Hilton 16 2 Villas Fase 1 3 Villas Fase 2 4 Existing Phase II N.I.C. Existing garage to be remodeled. not part of the contract 5 Edificio Caribe 6 Hotel Normandie 7 Condominio San Luis 8 Tribunal Supremo 9 Estacionamiento Fase 3 10 Laguna Condado Fase 4 11 Caribe Plaza y condominio Bahía Plaza 12 Res. Carmen T. Piza Vda. de Gómez 13 Límite Zona marítima-terrestre 18 14 Puente Dos Hermanos 15 Laguna del Condado 16 Ave. Ponce de León. 17 Ave. Muñoz Rivera 18 Ave. Fernández Juncos

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15 Plano de emplazamiento

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el mercado con miras a servir el negocio de convenciones que se anticipaba por la apertura del Centro de Convenciones a fines del 2005. No creo que el Hilton anticipara que fuese requerimiento de ellos atender el desarrollo de las parcelas adicionales de las que hablé. Éstas, sin embargo, son complementarias al hotel, dándole vida y proveyendo al huésped variedad en sus opciones de entretenimiento. Un asunto importante que era necesario atender para el hotel y el área que circunvecina, y que es parte integral de todo el desarrollo de Paseo Caribe, es proveer accesos diferentes al solar y al hotel y ofrecer estacionamientos que acometan la demanda que presupone el hotel amén de las exigencias adicionales impuestas por el nuevo desarrollo. ¿Qué limitaciones presentó el Plan de la Entrada a la Isleta, Reglamento 23? El Re-

glamento 23, Plan de Uso del Terreno y Reglamento de Zonificación Especial para la Entrada a la Isleta de San Juan, es a la vez un Plan de Uso del Terreno y Reglamento de Zonificación y adolece de componentes básicos e indispensables para garantizar su implementación. ¿Por qué digo esto? En primer lugar, el estado no controló ni puso en marcha el entorno e infraestructura necesarios para hacer viable su propio plan. Sin un proyecto ancla, por ejemplo, o la conformación de parques, paseos, aceras, amenidades, rellenos adicionales en el borde de la laguna, monumentos (hitos), reconfiguración de la costa, etc., que presuponía el propio plan, éste es impracticable. Sin los elementos fundamentales del plan, con su llamado ‘nuevo espacio’ que sirviera de hito a la entrada de la isleta, y sin la parcelación propuesta materializada (creo que nunca hubo interés genuino de hacerlas ya que el estado nunca puso acción afirmativa en lo propio), el resto de los elementos aledaños y relativos al mismo no funcionarían. No se puede pretender tener una rueda sin primero haber definido su eje. Por esto, sin consideración de las imposiciones del plan se vendieron terrenos e impulsaron desarrollos que se conformaban a las parcelas existentes y no a las propuestas por el plan, amén de las condicionantes complicadas que por sí presupone el lugar. En el caso de otros planes maestros y ‘reglamentos’ exitosos, como recién vemos en el Distrito del Centro de Convenciones, el gobierno primero estableció la infraestructura necesaria y parcelación general y luego se ofrecieron las diferentes parcelas para

desarrollo dentro de un marco reglamentario, en ese caso Guías de Diseño. ¿Qué elementos del Plan de la Entrada a la Isleta incorporó el Proyecto? Para Paseo

Caribe se respeta en concepto los elementos prácticos del Plan tales como usos, densidades, alturas, etc., pero se atemperan al sitio como existe hoy y no como se soñó al establecer el Plan que no sabemos si fuese algún día a implementarse. ¿Cuáles son las ideas urbanas principales de Paseo Caribe? El nombre inicial del

proyecto, ‘Caribe Village’ (que luego por diversas razones de estrategia y mercadeo evolucionó a llamarse colectivamente Paseo Caribe), describe el concepto del desarrollo. En su origen, la idea principal era crear una especie de villa urbana donde diferentes elementos convergirían en un espacio semipúblico localizado en el centroide de las demás actividades. El centro de entretenimiento se esparce alrededor de este centroide, la plaza, la cual a su vez abre hacia la laguna y hacia el paseo peatonal a lo largo del borde del agua, desde la Avenida Ponce de León hasta el Fortín San Jerónimo. Los elementos residenciales del proyecto completan la composición, nutriéndose de la plaza y el uso mixto creado por el centro de entretenimiento. En síntesis, es crear un proyecto de usos mixtos que, entrelazados pero con carácter individual, creen una villa. Un último elemento de Paseo Caribe es una estructura de estacionamiento para servir no tan solo al proyecto sino también para complementar el estacionamiento del Caribe Hilton. Se intenta sacar el vehículo del patrón de circulación y proveer los estacionamientos necesarios ofreciendo accesos desde la marginal de la avenida y conectando internamente al estacionamiento del hotel. Esto permite alivio a la congestión vehicular que experimenta la calle Rosales en el acceso actual al hotel. ¿Qué equipo de profesionales tuvo la participación principal en la elaboración del plan y el programa de Paseo Caribe?

Como indiqué anteriormente, el programa básico de los componentes principales del ‘plan’ fueron dados por la Compañía de Turismo. De ahí, con el insumo de diferentes consultores de mercadeo, es que se empieza a componer el plan de Paseo Caribe. Nuestra oficina, Jiménez & Rodríguez Barceló (J+RB), conceptualizó el plan

inicial y trabajó en el proceso de Consulta de Ubicación. En adelante, otros profesionales siguieron el desarrollo, amoldando el mismo según maduraba. Por ejemplo, Sierra, Cardona y Ferrer fueron los arquitectos del Condominio Torre Paseo Caribe; y Beame Architectural Partnership el que desarrolló el centro de entretenimiento, el estacionamiento, y los condominios denominados Laguna Plaza y Bahía Plaza. J+RB sólo retiene responsabilidad por las habitaciones de hotel, los proyectos denominados Condado Lagoon Villas I y II. El proyecto también utilizó innumerables consultores especializados, tantos que sería impráctico mencionarlos aquí, pero entre los que obviamente resaltan los de suelo y geotécnicos, de estudios arqueológicos, de tránsito, ambientales, de mercado y comercio, etc. ¿Cómo evolucionó el programa del Proyecto? Como es típico en proyectos de

la envergadura de éste, el mismo cambia y adapta a necesidades de mercado y en la medida que se atienden las múltiples exigencias de diferentes agencias gubernamentales con injerencia en el mismo. En sus 10 años de gesta y desarrollo desaparecieron algunos elementos y surgieron otros tantos, pero manteniendo la esencia original. Como hemos dicho, el programa inicial contemplaba ciertos componentes esenciales; las habitaciones de hotel, el centro de entretenimiento, las viviendas en condominio y el estacionamiento para servirles a todos. Con el insumo de diversos asesores durante el desarrollo se redujo el área total del centro de entretenimiento de unos 17,180 metros cuadrados a unos 13,500 metros cuadrados, a la vez que se añadieron componentes adicionales de viviendas de las 82 consideradas inicialmente a las 117 que se proveen hoy. Lo que es interesante del proyecto es que no empece a las múltiples intervenciones que ha sufrido, como es natural por lo intricado del mismo, no se aparta del concepto básico de una villa concebida alrededor del centro de entretenimiento y con frente y disfrute a la laguna. ¿En términos generales, cuáles son las regulaciones necesarias para que la ciudad se desarrolle? Para contestar esto tengo

que forzosamente referirme nuevamente al Distrito del Centro de Convenciones. Este modelo se debe seguir en cuanto al desarrollo integral planificado de ciertos

Comercio Espacio público Planta primer nivel

distritos, y dónde es esencial que el gobierno controle y desarrolle los elementos fundamentales. Se necesita una visión (que el Reglamento 23 proveía para este sector), pero, más aún, se necesita quién controle el proceso. Múltiples agencias, cada una con perspectivas y tiempo/urgencia diferentes, tienen que aportar bajo una misma cabeza y esto no puede ser responsabilidad de desarrolladores privados. No basta con promulgar un plan de uso del terreno, se tiene que implementar acción positiva gubernamental para poner en marcha ese plan. En nuestra historia no tan reciente puedo argumentar que el una vez llamado ‘Nuevo Centro de San Juan’ en Hato Rey, de las décadas de los 60 y 70, fue un intento similar de desarrollo urbano planificado que, aunque trazó unos conceptos básicos de vías de circulación y elementos urbanos, nunca llegó a ser lo que originalmente se pensó fuese. En mi opinión, la reglamentación de usos, densidades, retiros, alturas, etc., es indispensable para tener un cierto aspecto de coherencia de urbe. Si no, todo resultaría en un parchado urbano; pero nunca se debe llegar a dictar la fenestración específica de elementos ya que esto impone una camisa de fuerza que nosotros como arquitectos rechazamos por ser una restricción adicional e innecesaria a nuestra creatividad. Como arquitecto, ¿qué falta en Puerto Rico para poder manejar el desarrollo urbano? Nuevamente, creo que lo que falta es el deseo genuino. Se necesita una visión integral gubernamental que no cambie cada cuatro años, y no dejar que se establezcan cacicazgos de agencias individuales que impongan los criterios de desarrollo. En esto las iniciativas de ‘Ciudad Mayor’ y ‘Ciudad Red’ son importantísimas y son pasos en la dirección correcta. Cada una de estas iniciativas establece la dirección general sin necesariamente imponer criterios que amarren el desarrollo. Ellas proveen la flexibilidad para lograr lo que el consumidor desea, que es, en esencia, lo que el desarrollador en nuestro sistema de comercio provee. Demás está decir que la agilización del esquema de permisos en la Isla y la confianza que se tiene, no tan solo en el proceso si no en los permisos otorgados, es, en sí, fundamental para que se pueda desarrollar no tan solo la urbe sino cualquier cosa en Puerto Rico. De otra manera, como he dicho a mis colegas en la oficina, el próximo proyecto de envergadura vamos a someterlo directamente al Tribunal Supremo, en vez de a la Junta de Planificación o ARPE. Allí llegará eventualmente, sin hablar del daño que eso representa para el desarrollo económico del país.

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“La ciudad es también el último refugio de la solidaridad. La ciudad no es el problema: es la solución” –– Jaime Lerner, arquitecto y urbanista, fue alcalde de Curitiba y Gobernador del estado de Paraná, Brasil

Este artículo toma como excusa la controversia que se ha suscitado sobre el proyecto Paseo Caribe para cuestionar la manera en que se viene regulando el desarrollo en Puerto Rico y cómo el proceso de consulta de ubicación se ha convertido en el proceso preferido para desarrollar un proyecto. Las consultas de ubicación han convertido el desarrollo urbano en uno fragmentado, consulta a consulta, sin tener una visión de lo que se quiere ni a corto ni a largo plazo. No es la intención de este artículo entrar a discutir sobre qué parte de los terrenos son de dominio público. El propósito es insistir en que en una ciudad que se desarrolle con planes es más fácil identificar los terrenos de dominio público y la zona marítima terrestre. El proceso comienza en 1991, cuando el Gobierno de Puerto Rico adquiere los terrenos federales aledaños al Hotel Caribe Hilton. En ese momento, se decide trabajar en un diseño urbano que resuelva los problemas de acceso a la Isleta de San Juan y ordene los terrenos públicos aledaños a la nueva parcela adquirida. Estos procesos concluyen en diciembre de 1992, cuando el Gobernador aprueba el Plan de Usos del Terreno y Reglamento de Zonificación Especial para la Entrada a la Isleta de San Juan (vigencia 15 de enero de 1993). A continuación analizamos el Plan.

Paseo Caribe: ¿plan o consulta de ubicación?

Luis García Pelatti

Mapa Aéreo Zona de Ordenación según Plan sobre foto área de 2007 El Plan se establece para ordenar el desarrollo de los terrenos públicos, propiedad de diversas agencias (PRIDCO, ACT, DTOP) del gobierno. Los objetivos principales del Plan son: • Mejorar la calidad del espacio público, reafirmando su importancia como generador del desarrollo urbano. • Crear un espacio de entrada identificable, público y con alto carácter simbólico que se integrase a los espacios públicos existentes. • Recuperar los frentes marítimos de la Laguna del Condado y el Canal de San Antonio mediante la creación de una nueva entrada (vehicular y peatonal) al Hotel Caribe Hilton y al Castillo de San Jerónimo y la reestructuración de las parcelas frente al Canal como vehículo para promover el futuro desarrollo del Frente Portuario en ese sector. • Reorganizar el lado norte de la intersección número 5 para establecer una nueva trama vial. • Establecer un desarrollo residencial y hotelero de alta densidad, de carácter urbano, y con usos comerciales compatibles en la primera planta. • Propiciar un desarrollo que pueda conjugar los intereses del sector público y privado, que aumente el área edificable y el valor de la propiedad como medio de viabilizar la construcción de las mejoras de infraestructura pública.

1 Área de la Zona de Ordenación 2 Hotel Caribe Hilton 3 Tribunal Supremo 4 Parque Luis Muñoz Rivera 5 Playa del Escambrón 6 Canal de San Antonio 7 Club Náutico 8 Laguna del Condado

5

4

2

3

6

7

8

1 Condición anterior al Plan de la Entrada (foto aérea 2007)

Condición propuesta por El Plan de la Entrada a la Isleta de San Juan (foto aérea 2007)

DOSSIER

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La vida en el Caribe no es ningún Paseo

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El Plan produjo cinco nuevas parcelas, a las que se les establecieron los usos, densidades, alineaciones y alturas y se le fijaron además las servidumbres y puntos de acceso. En total, se permitía la construcción de alrededor de 140,000 m², para 1,000 viviendas con 14,000 m² comerciales en las primeras plantas y un edificio de usos cívicos.

de ubicación en un área donde un Plan ya detallaba lo que se debía autorizar. En la aprobación, no es de sorprender, no se hace una sola referencia al Plan más allá de una invitación para obviarlo cuando el 20 de junio de 2000 indica que (“se autoriza a la ARPE a conceder el proyecto, según autorizado por esta Junta independiente de la zonificación que ostente”).

Planos de servidumbres y accesos y de alturas El 9 de marzo de 1999, San Gerónimo Development Corp., desarrolladores del Proyecto Paseo Caribe, presentó una consulta de ubicación (1999-79-0155-JPU) ante la Junta de Planificación para la construcción de un proyecto mixto residencial, con un edificio de apartamentos de 52 unidades, un condo-hotel de 337 habitaciones, 221,178 pies cuadrados de espacio comercial y un edificio de estacionamiento. Esta consulta de ubicación fue aprobada el 12 de enero de 20001, pero no cumple con los objetivos del Plan ni con la reglamentación establecida, como se demuestra en la sobre posición del Plan sobre la foto actual. En el proceso se perdió el nuevo acceso vehicular y peatonal al Hotel Caribe Hilton y al Fortín San Jerónimo, se ocupó parte de los terrenos que debían ser parte del nuevo vial de entrada, se eliminó la calle que daba acceso desde el frente del Tribunal Supremo hacia el hotel y la calle Palmeras, se cambiaron las alineaciones y volúmenes, las alturas no fueron respetadas, las recomendaciones sobre el muro urbano tampoco se cumplieron, la ubicación de los usos comerciales en la primeras plantas se eliminaron y los accesos a las edificaciones y a los estacionamientos que se establecieron en la parte de atrás se pasaron a la Ave. Muñoz Rivera. A la Junta de Planificación le tomo nueve meses y una vista pública aprobar una consulta

¿Dónde quedó el Plan cuando la Junta de Planificación decide aprobar consultas de ubicación para los proyectos de Millenium y Paseo Caribe? Para sorpresa de muchos, el Plan continúa vigente y nunca ha sido enmendado. La realidad es que existen pocos planes en Puerto Rico y esta falta de planes parece tener como efecto que las agencias (JP y ARPE) los obvien cuando existen. Asimismo, los procesos de consultas de ubicación se han interpretado por algunos como mecanismos válidos para continuar obviando aquellos pocos ejercicios de desarrollo ordenado que se han plasmado en planes. Como resultado, nuestros planes se mantienen vigente por mucho tiempo, ignorados y sin que puedan influir en el desarrollo del País.

1 “Aprobar, cumplir con requerimientos de agencias estatales y federales, incluyendo la JCA. Se deberá cumplir con las medidas de mitigación con tenidas en la evaluación Ambiental (EA). Los accesos al proyecto se deberán coordinar con el DTOP y/o municipio, según corresponda. Se cumpla con las condiciones establecidas en el Estudio de Tránsito preparado en coordinación con la ACT. El edificio de estacionamiento, se retirará a un mínimo de 5 metros medidos desde el límite de la propiedad objeto de consulta de ubicación. La estructura más cercana a la laguna del Condado mantendrá un retiro mínimo de 12 metros del límite de la propiedad. Se proveerá un acceso vehicular de 6 metros para dar mantenimiento al Fortín San Jerónimo desde la calle Rosales, e cual puede ubicarse en los 12 metros previamente indicados. Los demás parámetros de diseño corresponderán a los del Reglamento Número 23.” Texto de aprobación de la consulta de ubicación de Paseo Caribe del 12 de enero de 2000.

¿Es posible aprobar consultas de ubicación que no son cónsonas con un Plan? Una consulta de ubicación es “… el procedimiento ante la Junta de Planificación para que evalúe, pase juicio y tome la determinación que estime pertinente

propuestos usos de terrenos que no son permitidos ministerialmente por la reglamentación aplicable a áreas zonificadas pero que la reglamentación provee para que se considere. En

sobre

áreas no zonificadas incluye propuestos usos de terrenos que por su naturaleza, complejidad, magnitud, impacto físico, económico, ambiental y social pudiesen afectar significativamente el desarrollo de un sector. Esta consulta se identifica como pública o privada, dependiendo de quién la origine.”2 En primer lugar, el Plan de la Isleta no hace referencia a que se puedan radicar consultas de ubicación, contrario a

2 Sección 2.00- Definiciones del Reglamento de Procedimientos Adjudicativos de la Junta de Planificación. Vigencia 12 de noviembre de 1999. El rayado es del autor.

otros planes y reglamentos que sí cuentan con secciones que lo permiten. Es importante mencionar que el Plan de la Isleta llega a unos niveles de detalle muy específicos, producto de dos años de análisis y estudios realizados por distintas agencias, entre ellos estudios de tránsito. Es obvio, al observar el proyecto Paseo Caribe, que el mismo no cumple con el Plan ni con su reglamento, pues no se respetan los viales ni las conexiones establecidas en el mismo; ni siquiera el tamaño de las parcelas desarrollables fue respetado. Esto compromete las soluciones a las intersecciones viales planificadas y las posibilidades de financiar estas mejoras, con el producto de las ventas de las parcelas a desarrollarse. En segundo lugar, asumiendo que la JP pudiese atender una consulta de ubicación a pesar de que no lo autoriza el Plan, el mismo Reglamento Adjudicativo de la JP le establece límites a la hora de evaluar una

“La Junta de Planificación, estudiará, tramitará y resolverá las consultas de ubicación, tomando en consideración, entre otros, los siguientes documentos y elementos de juicio: Ley Orconsulta:

gánica de la Junta de Planificación (Ley Núm. 75 del 24 de junio de 1975, según enmendada), Ley de Municipios Autónomos (Ley 81 del 30 de agosto de 1991, según enmendada); Plan de Desarrollo Integral, Objetivos y Políticas Públicas del Plan de Usos de Terrenos de Puerto Rico;

Planes de Usos de Terrenos

(incluye Mapas de Expansión Urbana); Mapas de Zonificación; Mapas de Zonas Susceptibles a Inundaciones; Planes de

adoptados por la Junta de Planificación y aprobados por el Gobernador; Planes Regionales, adoptados

Ordenación Territorial,

por la Junta y aprobados por el Gobernador; Reglamentos de Planificación y otra reglamentación aplicable; Programa de Inversiones de Cuatro Años, localización específica del proyecto, usos existentes en

3 Sección 7.01- Evaluación, Tramitación y disposición de la consulta del Reglamento de Procedimientos Adjudicativos de la Junta de Planificación. Vigencia 12 de noviembre de 1999. El rayado es del autor

el sector, situación de la infraestructura física y social en el lugar (calles, acueductos y alcantarillado, energía eléctrica, transportación, recogido de basura, servicio policiaco y otros), rasgos topográficos, condición de inundabilidad, condición del subsuelo, densidad poblacional, grado de contaminación del ambiente, distancia entre los terrenos y las áreas construidas, importancia agrícola, ambiental o turística de los terrenos y otras condiciones sociales, económicas y físicas análogas”.3 Mi planteamiento central, cónsono con lo antes citado, es que la JP no debe aprobar consultas de ubicación que contradigan los elementos fundamentales de un Plan, pues lo que estaría haciendo es modificar un Plan de manera individual sin iniciar el correspondiente proceso de enmienda. La JP utilizó el procedimiento de la consulta de ubicación para obviar el Plan de la Isleta, cuando lo adecuado sería haber denegado la consulta de ubicación. Si la JP entendía que el Plan no era adecuado para manejar el desarrollo de la entrada a la Isleta de San Juan, lo que procedía era enmendar el Plan. Los planes no son caprichos o visiones de unas personas. Son la visión de un equipo de trabajo, que ha sido validado por personal del gobierno y validado a través de un proceso de participación pública (vista pública). La importancia de los planes como guías del desarrollo de un área, la ciudad o un municipio reside en que deben ser adoptados por la JP y aprobados por el Gobernador. Es importante reconocer que los planes pueden ser buenos o malos de acuerdo a nuestros criterios, pero eso no les quita la vigencia. ¿Por qué hemos llegado a una situación en la que a todos nos parece adecuado que a través de una consulta de ubicación cualquier proyecto pueda ser aprobado? Creo que se debe, en parte, a la ausencia de planes que guíen el desarrollo. Puerto Rico no ha desarrollado muchos planes y la mayoría de nuestras áreas urbanas sólo tienen mapas de zonificación (establecidos principalmente en la década de los 70) y un Reglamento de Zonificación (Reglamento Núm. 4), de aplicación a nivel Isla, que pretenden manejar todas las realidades y problemas de Puerto Rico. Esto hizo que a partir de los ‘80 surgiera la necesidad de utilizar la consulta de ubicación para comenzar a manejar proyectos que no fueron previstos al momento de es-

tablecer los mapas de zonificación. Con la llegada de los ‘90 la consulta de ubicación se convirtió en el instrumento para guiar el desarrollo ante la ausencia de una iniciativa gubernamental que estableciera los planes que guiarían tal desarrollo. Se dejó a la iniciativa privada para que dijera dónde era adecuado que ocurriese el desarrollo, quedando la JP en un papel de simple evaluador de lo que los privados entienden adecuado y necesario, sin tomar un papel de guía y, en muchos casos, sin aplicar sus propias leyes y reglamentos. Hoy somos producto de esta práctica; las consultas de ubicación se convierten en el mejor elemento para poder desarrollar y especular, pues las consultas pueden extender sus vigencias por años. Ejemplo de esto son los casos de Coco Beach y Palmas del Mar, que comenzaron en la década del ‘60 y hoy día siguen vigentes y con sus derechos. Cabe destacar que el proceso de elaboración de planes por los municipios se inició cuando se implantó la Ley de Municipios Autónomos (1991). Incluso, durante los ‘80 se elaboraron los planes y reglamentos del Condado, Santurce e Isla Grande. Hay que destacar que para la mayoría de los profesionales de la planificación, arquitectura, ingeniería o desarrollo, la percepción es que los planes no son sino referencias que en nada impiden que se pueda presentar una consulta de ubicación y proponer un ‘buen” proyecto. Cada vez es más frecuente encontrarse en una reunión donde estén sentados estos profesionales, incluso varios de agencias gubernamentales estatales y municipales, y se comience a conversar sobre un nuevo proyecto, como si no existiesen planes y reglamentos que regularan la parcela donde ubica. Esto, en parte, no es culpa de ellos, pues las escuelas de arquitectura, planificación e ingeniería no preparan a los estudiantes con los conocimientos necesarios sobre las leyes y reglamentos que afectan al urbanismo y la ordenación territorial. Puerto Rico ha llegado a una situación donde la mayoría piensa que no son necesarias las reglas. Esto aplica no solo a la planificación, si no a casi todos los aspectos de nuestra vida. En muchos casos, esto sucede porque personalmente no nos parecen adecuadas, en otros por que como no se hacen cumplir nos parece injusto que se nos apliquen a nosotros cuando no se aplicaron a otros, y en muchos casos por que nos merecemos una excepción (el llamado “¡Ay bendito!”).

Parece que esto mismo ocurrió con Paseo Caribe, en el año 2000. Ocho años después de haberse aprobado el Plan de la Isleta, San Gerónimo Development Corp. entendió que el Plan no era adecuado y presentó una mejor idea para desarrollar su parcela, obviando todo lo que se había planificado. Lo inconcebible es que la JP la evaluara y la aprobara, sin haber enmendado el Plan. El resultado, casi 16 años después, es que uno de los espacios urbanos más importantes de nuestra Capital continúa con los mismos problemas urbanos sin resolver. Todavía rondan por los escritorios del Departamento de Transportación y Obras Públicas (DTOP) y Autoridad de Carreteras (ACT) nuevas versiones para solucionar la accesibilidad entre el Condado, Miramar, el Distrito de Convenciones, el puerto y aeropuerto de Isla Grande y la entrada a la Isleta de San Juan. Pero contamos con menos terrenos para resolverlos, pues ya están construidos el Millenium y Paseo Caribe. Mientras, el acceso al Fortín San Jerómino parece aún no estar resuelto, aunque el Plan de la Isleta establece desde 1992 un nuevo acceso vehicular y peatonal para esta área.

Nuestras ciudades necesitan orden y sólo a través de los planes y sus reglamentos podemos llegar a ese orden. Por tanto, es necesario reclamar el respeto a los planes existentes y a la vez generar dispositivos de interpretación que nos permitan reaccionar frente a los aspectos imprevistos o a los cambios, incluso de voluntad política legítima, sin que se derrumbe todo el sistema de la planificación. DOSSIER

ENTORNO10

La vida en el Caribe no es ningún Paseo

CAAPPR

[PÁGS. 34-35]

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Para poder acercarse a entender la compleja estructura administrativa que define el otorgamiento de permisos para realizar proyectos de construcción en este país es necesario conocer las bases sobre la cual se fundamenta la misma.

Las dificultades de la discreción

Brenda Berríos

DIAGRAMA GENERAL DE TRÁMITES EN AGENCIAS ADMINISTARTIVAS PARA DESARROLLO DE PROYECTOS DE CONSTRUCCIÓN

Las agencias administrativas y los municipios (luego de la Ley de Municipios Autónomos) están facultados por ley para aplicar las políticas públicas del estado, cada cual dentro de su área de experiencia técnica. En el proceso de planificación y permisos intervienen varias entidades. Cada una tiene un área particular que atender y unas facultades especificas de cómo aplicar las leyes y reglamentos que le competen para cumplir con la política pública. Basado en ello es que agencias como el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales, la Junta de Calidad Ambiental, la Administración de Reglamentos y Permisos y la Junta de Planificación (JP), entre otras, están involucradas en la concesión de permisos. Sin embargo, todas tienen un norte o base común sobre la cual adjudicar o conceder esos permisos y esa base es la política pública establecida por el estado. En Puerto Rico, la JP y los municipios tienen el deber y la facultad de ordenar el uso de los suelos. En otras palabras, tienen la complicada tarea de planificar y designar los lugares en dónde se permitirán los distintos usos del suelo: industriales, residenciales, comerciales, turísticos y públicos, entre otros. Es un ejercicio complicado que tiene que realizarse considerando la topografía del suelo, la infraestructura que existe en el lugar, los usos preexistentes, las necesidades de servicios de la comunidad, las necesidades del gobierno para prestar esos servicios y los recursos naturales presentes en el lugar, entre otros factores, vis a vis el uso proyectado. Ese ejercicio de planificación se traduce en diversas herramientas de planificación a nivel estatal ‑que incluyen los diversos planes de usos del terreno, los reglamentos y los numerosos planos de zonificación‑ y otra serie de documentos a nivel municipal ‑como los planes de ordenación y las normas y planos de ordenación.

DESARROLLO PROPUESTO ¿Propone el proyecto un uso no autorizado por el reglamento de zonificación?

tivas, a veces se apartan del cumplimiento con las disposiciones específicas de los distintos planes y reglamentos. A nivel de la JP, las desviaciones a los documentos de planificación muchas veces son productos de las muy comunes consultas de ubicación. A nivel de los municipios, las desviaciones se introducen, a veces, mediante disposiciones discrecionales establecidas en los reglamentos, que se aplican en condiciones especiales y que permiten desviarse de la norma usual. La consulta de ubicación es un mecanismo establecido por la JP en el Reglamento Adjudicativo y en el Reglamento de Zonificación con el propósito de proveer flexibilidad a los reglamentos de modo que se permita evaluar un proyecto cuyo uso e intensidad no se permite ministerialmente. Esto implica que dicho uso es distinto al permitido en los reglamentos y planos de zonificación. En otras palabras, la consulta de ubicación es una

Para la aprobación de una consulta de ubicación se debe realizar una evaluación en la cual la agencia toma en consideración los distintos planes y reglamentos de la Junta y de los municipios vis a vis los usos existentes en el sector: la infraestructura existente (física y social), rasgos topográficos, cuan inundable es, condición del subsuelo, contaminación al ambiente y densidad poblacional, entre otros. excepción a la regla, no la norma general.

Al evaluar estos elementos, que deben ser guías en la consideración de la consulta, resulta que aún dentro de la flexibilidad que permite el mecanismo existe una rigurosidad sobre cuáles proyectos pueden ser aprobados por este mecanismo y cuáles no.

NO

CONSULTA DE UBICACIÓN JUNTA DE PLANIFICACIÓN

ARPE

AGENCIAS A CONSULTARSE • Departamento Recursos Naturales y Ambientales • Junta de Calidad Ambiental • Turismo • Instituto de Cultura Puertorriqueña • Agricultura • Municipio • AEE, AAA, AC, DTOP • Otras de acuerdo al uso propuesto

Es importante reseñar que es obligatorio para la Junta de Planificación y otras agencias administrativas, al igual que para los municipios, enmarcar sus decisiones en cumplimiento con esas herramientas de planificación y reglamentación. Nos preguntamos casi a diario:

¿Por qué, si todo el país está teóricamente “planificado” y “reglamentado”, existen tantos problemas con las construcciones que se realizan o con los proyectos que se proponen? ¿Por qué tanta denuncia pública con proyectos como Paseo Caribe, Dos Mares y San Miguel Resort? El problema fundamental es que las agencias y los municipios, en sus decisiones administra-

SI

NO

PROCESOS ADICIONALES • Vistas Públicas • Rezonificación • Variación, excepción

PERMISO CERTIFICADO

PERMISO CONVENCIONAL

• Certificado por ingeniero • No tiene variaciones • Aplica la Ley de certificación

• No tiene que ser por ingeniero • No aplica ley certificaciones • Contiene variaciones

SI

APROBACIÓN DE CONSULTA

Sin embargo, existe un elemento importante en la consideración de la agencia que, a mi juicio, es el factor crucial en las decisiones desacertadas e incorrectas que con tanta frecuencia toma la JP al aprobar sus consultas de ubicación: el mal uso de la discreción. El reglamento establece que la JP tomará sus decisiones dentro de su facultad discrecional. El ejercicio de esa discreción presume que las decisiones se tomarán basadas en una evaluación de los criterios antes mencionados y que adelanten el propósito legítimo de la agencia. Dicho de otra forma, la discreción no se puede ejercer apartándose del deber ministerial de ordenar y planificar el desarrollo del país a tenor con las políticas públicas vigentes. Por tanto, ¿hasta dónde llega una consulta de ubicación? Dependerá de hasta dónde se extienda la discreción. No es casualidad entonces que muchos de los proyectos que han sido objeto de litigios judiciales, manifestaciones de pueblo y denuncias públicas son, en su mayoría, proyectos aprobados por medio de consultas de ubicación. En éstos se han soslayado los planes y reglamentos que aplican al lugar específico del proyecto para flexibilizar las normas con respecto a un proyecto en particular. Son recientes las experiencias del Condominio el Milenio, cuya intensidad y variaciones de altura son producto de la flexibilización del Reglamento Especial para la Entrada a la Isleta de San Juan; el San Miguel Resort, cuyo uso residencial e intensidad era contraria a la política pública turística y de conservación del lugar; y Paseo Caribe, cuya construcción se erige en forma contraria al Reglamento Especial para la Entrada a la Isleta de San Juan.

PRÁCTICA EN LA PRÁCTICA

ENTORNO10

La vida en el Caribe no es ningún Paseo

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Además de la JP, la Administración de Reglamentos y Permisos (ARPE) y los municipios con facultades delegadas para otorgar permisos, son entidades que pueden ejercer discreción al momento de implantar los reglamentos. Esto significa que al momento que le corresponde a ARPE o a un municipio conceder los permisos de construcción y uso de un proyecto, existe un área de discreción. Cuando el proyecto a presentarse es uno cuyo uso está contemplado en el reglamento y no requiere grandes ajustes con respecto a su uso, forma o intensidad, la solicitud se hace directamente a ARPE o en el municipio. Estas entidades están obligadas a conceder dichos permisos en cumplimiento con los planes y reglamentos de la JP y de los municipios. Dichos planes y reglamentos establecen con detallada claridad los parámetros de uso y construcción que aplican a cada lugar. No obstante, existe también un mecanismo para atender algunos casos que no se ajustan estrechamente con la norma general. Estos casos se atienden a través del mecanismo de las variaciones y las excepciones. Una variación es una autorización para un uso o edificación que no se permite en la normativa vigente. El propósito de este mecanismo es evitar que tal restricción impuesta por una zonificación cause perjuicio sobre el uso y disfrute de una propiedad a su dueño y que dicha aplicación tenga el efecto de una confiscación de la propiedad por parte del estado. Con respecto a las variaciones, el Tribunal Supremo ha establecido que su concesión debe ser limitada y sólo como condición muy especial en casos meritorios donde quien la solicita evidencie que existe, en ese caso, el efecto de confiscación del cual se pretende proteger al ciudadano y que las variaciones solicitadas no menoscaben el entorno o las circunstancias del lugar. La excepción, por su parte, es una disposición que permite autorizar usos y edificaciones que no se admiten regularmente por el reglamento, pero que pudieran permitirse si se dan ciertas condiciones que establece el propio reglamento. La inobservancia de los planes y reglamentos aplicables, la laxitud con la cual se flexibilizan para permitir cambios no justificados, las influencias indebidas y la ignorancia sobre el desarrollo sostenible y la planificación han convertido algunos de nuestros esfuerzos como pueblo en inoperantes. Nuestro problema de planificación no es por falta de reglamentos, planes, leyes, políticas públicas y documentos de planificación. El problema fundamental es la dejadez y la falta de voluntad en implantar tales leyes, planes y reglamentos. Es imperativo que las agencias estatales, como la JP y ARPE, y los municipios, tengan un verdadero compromiso con el cumplimiento de las políticas públicas vigentes y una mayor efectividad en la tareas de implantar fielmente los reglamentos y cumplir con estos.

Controversias como la más reciente de Paseo Caribe ponen de manifiesto la falta de compromiso y la gran vulnerabilidad de los procesos administrativos con los cuales se pretende lograr la planificación y el desarrollo ordenado del país. El bien colectivo continuará en un segundo plano si continúa existiendo la posibilidad de lucro personal en los procesos de decisiones de las agencias administrativas y si el otorgamiento de permisos que debió ser por excepción continúa siendo la norma.

1 Reglamento Núm. 5244 Reglamento para Procedimientos Adjudicativos de la Junta de Planificación 2 Este distrito limita la densidad poblacional y cualquier proyecto debe mantener el carácter paisajista y las condiciones naturales del lugar.

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El nudo vial de la entrada a la Isleta de San Juan

Bennett Díaz

El “Óvalo” y las intenciones de diseño vial contenidas en el Plan para la Entrada a la Isleta de San Juan constituyen el antecedente remoto de una larga sucesión de esquemas de diseño viario que procura responder a las demandas de tráfico actual y proyectadas en las intersecciones tanto al Norte como al Sur (Intersección 5) del Canal San Antonio. Una década de diseño ha oscilado entre esquemas formales, requisitos contingentes, revisiones y nuevos requisitos propuestos y otros abandonados. Indiferente a un plan o a mecanismos claros de gestión urbana a nivel institucional, la iniciativa de la Autoridad de Carreteras y Transportación (ACT) y el Departamento de Transportación y Obras Públicas (DTOP) para resolver el nudo de tráfico de las intersecciones en la entrada de la Isleta de San Juan, reproduce perfectamente el nudo en la gestión de planificar para este espacio. Las intersecciones de la entrada de la Isleta tienen uno de los volúmenes de tráfico más altos de cualquier intersección en la red de carreteras del país, proyectado en sobre 13,200 vehículos en su hora pico, una vez se desarrollen las áreas adyacentes del Centro de Convenciones y el frente del Canal San Antonio. Siete tramos de vías principales convergen: Puente San Antonio (entrada actual a la Isleta), Puente Esteves (salida actual de la Isleta), el Expreso Luis Muñoz Rivera (PR-1), el Expreso Baldorioty de Castro (PR-26), la Avenida Ponce de León (PR-25), la Avenida Fernández Juncos (PR-35) y el Puente Dos Hermanos (accesos a Condado). Desde el punto de vista de la ingeniería de tránsito, los niveles de servicio de tráfico son inservibles para la demanda actual y proyectada, lo que empeora si se contabiliza la cantidad de entrecruzamientos (weaving) y maniobras requeridas para circular. Desde un punto de vista urbano, el paisaje emblemático de la entrada de la Isleta está dominado por la infraestructura vial, con pocas concesiones al peatón, el ciclista y, sobre todo, a una lectura coherente del carácter mediador de este nodo entre los sectores de Isla Grande, Santurce, la Isleta de San Juan y el sector del Condado.La suma de objetivos de diseño para todos los ciclos de propuestas puede compendiarse en los siguientes puntos: 1. Mejorar la condición de la intersección al lado Norte del Canal San Antonio; 2. Mejorar la condición de la intersección al lado Sur del Canal San Antonio; 3. Incorporar el desarrollo del Boulevard Baldorioty, acceso principal del Centro de Convenciones; 4. Servir adecuadamente los volúmenes de tráfico proyectados; 5. Proveer una solución de tráfico que resulte fácil de reconocer y recorrer para el motorista; 6. Mejorar y facilitar la circulación peatonal y de ciclistas; 7. Incorporar y favorecer el transporte colectivo presente y proyectado; 8. Contribuir a mejorar el carácter estético del área; 9. Limitar el impacto de cualquier estructura viaria en el entorno urbano circundante; 10. Dotar la entrada de la Isleta de San Juan de un espacio cívico reconocible; 11. Limitar el impacto durante el proceso de construcción; y 12. Asegurar la viabilidad de su ejecución y mantenimiento en términos de costo. Al presente, unas 45 opciones de diseño resumen las intenciones de nueve esquemas principales.

Esquema 1. Intersección Sur. Intersecciones a Nivel. Abril – Septiembre 1996. [Ilustración: Opción 1. Steer, Davies, Gleave] Las opciones de la uno a la cinco y la 11 atienden sólo el nodo de la Intersección Sur mediante intersecciones a nivel.

Esquema 2. Intersección Sur. Túnel entre Expreso Baldorioty de Castro y Boulevard Baldorioty en Isla Grande. Abril – Septiembre 1996. [Ilustración: Opciones 6 y 14. Steer, Davies, Gleave] Las opciones de la seis a la ocho, y de la 12 a 14 y la 17 (que incorpora el diseño del Boulevard desvinculado de la Avenida Fernández Juncos), favorecen la continuidad entre el Expreso Baldorioty de Castro y el Boulevard Baldorioty, proyectada mediante la construcción de un túnel. La opción siete incorpora una “rotonda” extendida en dirección este-oeste. La opción nueve abandona la propuesta de un túnel y favorece un esquema de “rotonda” extendida en dirección norte-sur. En este ciclo, la opción 14 presenta impactos significativos al introducir una solución de tréboles en sectores de Miramar e Isla Grande.

peatón elevado túnel calle tren DOSSIER FOTOGRÁFICO

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[PÁGS. 42-43]

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Esquema 4. Túnel el dirección Norte-Sur. Abril – Septiembre 1996. [Ilustración: Opción 15. Steer, Davies, Gleave] Las opciones de la 15 a la 16A proponen un túnel en dirección Norte-Sur, paralelo a los puentes San Antonio y Esteves, lo cual simplifica la conexión hacia Isla Grande y prescinde de estructuras elevadas. Estas opciones (al igual que la 10) inciden sobre la intersección al Norte del Canal San Antonio.

Esquema 6. Intersecciones Norte y Sur. Espacio Público Programado. Junio 2002. [Ilustración: Opciones 25A y 27A. Steer, Davies, Gleave] El próximo ciclo de propuestas comprende las opciones de la 25 a la 27A. Se enuncia el objetivo de crear un espacio cívico en la entrada de la Isleta de manera integrada para ambas intersecciones, Norte y Sur. Se resuelve el tráfico vehicular mediante la introducción de elevados que son extendidos en área para acomodar áreas de plaza y programas, evocando el desarrollo de Canary Wharf en Londres. Las plazas debían ser programadas con espacios rentables y favorecían el tráfico de peatones entre las intersecciones al Norte y Sur del Canal San Antonio.

Esquema 5. Intersección Sur. Rotonda. Noviembre 2001. [Ilustraciones: Opciones 18 y 24. Steer, Davies, Gleave] El ciclo de propuestas de diseño de las opciones de la 18 a la 24 presentan una rotonda de seis brazos como elemento de organización, tanto viario como formal. Las opciones de la 20 a la 24 incorporan, junto a la rotonda, una conexión elevada entre el Boulevard Baldorioty y el Expreso Baldorioty de Castro.

Esquema 7. Intersección Sur. Elevado entre Expreso Baldorioty de Castro y Boulevard Baldorioty. Julio 2001. [Ilustración: Opción 28. Steer, Davies, Gleave] Las opciones de la 28 a la 33, próximo ciclo de propuestas, abandonan el objetivo de organizar el espacio en la entrada de la Isleta, al Norte y al Sur, bien como espacio cívico o formal. Recuperan y elaboran sobre la idea de interconexión elevada entre el Boulevard Baldorioty y el Expreso Baldorioty, enunciada en las opciones previas de rotonda. peatón elevado túnel calle tren DOSSIER FOTOGRÁFICO MENSAJES

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[PÁGS. [PÁGS. 6-7]44-45]

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Esquema 8. Intersección Sur. Rotonda Revisada. Septiembre 2002 – Noviembre 2003. [Ilustración: Opción 35. Steer, Davies, Gleave; Opción 40. Barrett and Hale y Arq. Orval Sifontes]

[ILUST. 14]

Esquema 9. Pares de entrada y salida en puentes San Antonio y Esteves. 2007. [Ilustración: Opción 45. CSA Group] El esquema actual, favorecido por la ACT, convierte en ambas direcciones el tráfico sobre los puentes San Antonio y Esteves. La solución reconfigura y simplifica las intersecciones al Norte y Sur del Canal San Antonio. Al lado Sur, introduce una conexión elevada entre el Puente Esteves y el Expreso Luis Muñoz Rivera, con tráfico en ambas direcciones, a la vez que organiza las continuidades entre la Avenida Ponce de León y el Puente San Antonio y el Expreso Baldorioty de Castro y el Boulevard Baldorioty en una intersección señalizada a nivel con un parque urbano en el borde sur del Canal San Antonio. Al lado Norte, se eliminan los nudos e intercambios elevados y se extienden paralelamente los pares en ambas direcciones desde los puentes Esteves y San Antonio hacia las Avenidas Ponce de León y Fernández Juncos en la Isleta. El resultado de esta operación es la creación de un espacio abierto e ininterrumpido por tráfico vehicular para acomodar tanto una estación de transporte colectivo como un parque urbano justo en la entrada de la Isleta al lado Norte. El esquema introduce una serie de intervenciones y redirecciones de tránsito en el sector de Puerta de Tierra para distribuir el tráfico en ambas direcciones en ambos pares.

Un nuevo ciclo de propuestas considera regresar al esquema de rotonda en la Intersección Sur. Las opciones de la 34 a 40R introducen modificaciones a los esquemas previos de la opción 18 a la 24. El cambio más significativo es favorecer la circulación de salida a través del Puente Esteves hacia el Expreso Baldorioty de Castro mediante la introducción de una rampa elevada semicircular en la periferia de la rotonda. Estos esquemas se refinan ulteriormente mediante la propuesta del Arq. Orval Sifontes (40R) para adecuar una plaza elevada sobre el espacio de rotonda y facilitar la circulación de peatones en la intersección, lo que reintroduce el objetivo de dotar el área de un espacio cívico contenido en las opciones de la 25 a la 27A. Las opciones 42P y 44R favorecen la conexión vehicular elevada entre el Puente Esteves y el Expreso Luis Muñoz Rivera, en lugar del Expreso Baldorioty de Castro. A su vez, eliminan la circulación peatonal elevada de la plaza e introducen, mediante tráfico señalizado en la intersección, el tráfico peatonal en la rotonda.

peatón elevado túnel calle tren

[ILUST. 15]

En términos de diseño, si bien la solución considerada ahora por la ACT atiende la mayoría de los objetivos trazados para todos los ciclos, la misma pudiera retomar el tratamiento dado parcialmente a los accesos desde el Expreso Luis Muñoz Rivera en las opciones de la dos a la 10 y también la 13. Esto es considerar eliminar del todo los tramos de entrada y salida a la intersección Sur desde el Expreso Luis Muñoz Rivera. La redundancia entre los tramos de vía del Expreso Luis Muñoz Rivera y el Boulevard Baldorioty, entre la intersección 5 al Norte y el área de Abarca al Sur, requiere una inversión cuantiosa para organizar el intercambio (propuesta de elevado) entre el Expreso Luis Muñoz Rivera y el Boulevard Baldorioty al Sur e imponen la necesidad de invertir en la construcción del elevado propuesto en la intersección 5. Establecer la continuidad entre el Expreso Luis Muñoz Rivera y el Boulevard Baldorioty a nivel en el sector de Abarca contribuiría a: 1. 2.

Utilizar de forma más eficiente la infraestructura viaria desarrollada para el Boulevard, dedicado ahora sólo a tráfico local; Simplificar el diseño de la intersección 5 mediante la eliminación de múltiples movimientos;

3. 4. 5. 6.

Aplicar medidas de amortiguamiento de tráfico al forzar la transición de expreso, boulevard señalizado y a vías locales urbanas en la Isleta; Eliminar toda estructura elevada de tráfico vehicular en la entrada de la Isleta de San Juan y el impacto negativo en el carácter de la zona, incluyendo la propuesta de elevado para el área de Abarca; Lograr un mejor aprovechamiento de los terrenos disponibles en los sectores de Miramar, Abarca, Isla Grande y los ocupados ahora por el tramo del expreso (trinchera entre Miramar e Isla Grande); y Contribuir a hacer permeables al peatón las transiciones entre los sectores al oeste y sur de Miramar y los desarrollos en el sector de Isla Grande, incluido el Centro de Convenciones.

Desde el punto de vista de gestión, resulta imperativo conciliar los mecanismos y las intenciones contenidas en el Plan para la Entrada de la Isleta, el Distrito de Planificación Especial de Isla Grande y el Reglamento Especial de Santurce con un conjunto definitivo de objetivos y estrategias de diseño viario y urbano para el sector.

DOSSIER FOTOGRÁFICO MENSAJES

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La vida en el Caribe no es ningun ningún Paseo

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[PÁGS. [PÁGS. 6-7]46-47]

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Planificación urbana con sentido: la reconstrucción de la ciudad, la pobreza y la equidad Gerardo Navas Dávila

El autor desarrolló estas estrategias e instrumentos en un trabajo encomendado por el Dr. Fernando Fagundo, cuando éste era Secretario de Obras Públicas, para atender las contradicciones asociadas a los proyectos de renovación urbana y la rehabilitación de comunidades especiales.

Muchas de nuestras ciudades sufren un deterioro notable que obliga a su reconstrucción. Donde se intenta, la reconstrucción confronta problemas de equidad, pues resulta en un desplazamiento de la población, compensándosele al precio deprimido del lugar y, en ocasiones, suplantándoles por grupos de mayores ingresos. Este artículo es una aportación a la superación de esta contradicción. Se trata, en efecto, de utilizar la reconstrucción para superar la pobreza, propiciar mayor durabilidad del entorno urbano, una geografía social mejor integrada, un ordenamiento que contribuya a su habitabilidad y a su competitividad económica y que a la vez sirva como fuente para su autofinanciamiento. Lo usual es el cambio, no la permanencia Visto generacionalmente, los espacios urbanos son cambiantes en términos de las comunidades que lo habitan, de sus usos, de su condición física y de la distribución espacial de sus precios. En la cotidianidad, el hecho se ignora. Deseamos amarrarnos a lo vivido por su valor intangible: nuestra vida en los pueblos; percibimos el cambio como algo singular -Santurce por ejemplo- cuando en realidad el cambio es lo usual. En el proceso de cambio intervienen múltiples condiciones. La edad del lugar, la depreciación asociada a la vida útil de la edificación, la tecnología del transporte y la comunicación, los patrones arquitectónicos y urbanos, la precariedad de los materiales y la mala arquitectura y la conversión disfuncional de los usos y del espacio público precipitan frecuentemente el deterioro y la depreciación. Todo ocurre a través de los procesos de competencia, invasión, fuga y desplazamiento, constituyentes de lo que sociólogos de la Escuela Chicago llamaron ecología urbana. La ecología urbana y el mercado de la tierra En ocasiones, la depreciación de lugares de alto valor propicia la competencia y la invasión por usos adversos a los existentes o por población de menores ingresos. La invasión propicia la fuga o el desplazamiento de la población de mayores ingresos, acelerándose el deterioro y la sucesión de usos y población. Con este desplazamiento el valor de la tierra tiende a disminuir. De forma contraria, sectores en ascenso, nuevos o reconstruidos, estimulan la invasión mediante usos más productivos y sectores de mayores ingresos y a través de la expulsión de los de menores ingresos (el llamado gentrification). La reinversión en sectores de alto valor mantiene o eleva los precios y fija el nivel de ingreso de los residentes y los usos del lugar. El precio funciona como mecanismo de repulsión a los de mayor ingreso o de exclusión a los de menor ingreso. Estos procesos resultan en una geografía social descrita por los contornos del precio de la tierra, confundidos con los de su edificación. Influenciada por los factores mencionados, esta geografía cambia a su particular tempo social. La necesidad de la reconstrucción de la ciudad El buen estado y la calidad de sus espacios son fundamentos de la economía y la habitabilidad de la ciudad. Se confía en que el Estado intervenga en el proceso, con propósitos de

extender la vida útil y mantener la calidad del ambiente natural y edificado y para propiciar la estabilidad de los precios, la equidad, la solidaridad social y la actividad productiva. No siempre ocurre así. Esta misión pública es sumamente compleja y requiere ciertamente de una visión a largo plazo, no usual en la democracia liberal y populista, enrarecida aún más por las urgencias de la pobreza. Equidad y reconstrucción En el orden de la equidad, la reconstrucción de la ciudad confronta el dilema de que no solo desplaza al pobre, sino que cuando lo compensa a través de expropiación, lo hace a precios del sector deprimido donde se ubica, privándolo del beneficio de la plusvalía, es decir, del aumento en los valores que resulta de la renovación urbana. En efecto, la plusvalía, producto de la inversión, se disipa en el mercado, beneficiando a unos o privando a otros, sin orden previsto ni juzgado. La dinámica parece ser, por lo menos, indiferente a la reproducción de la pobreza que le acompaña directamente en sus aspectos distributivos, e, indirectamente, en la disminución de la competitividad y productividad económica. Esta pérdida no ayuda en el financiamiento de la reconstrucción. La pobreza urbana En nuestra historia reciente, la pobreza se vincula a la modernización de la empresa agrícola azucarera ocurrida durante los primeros 40 años del siglo pasado. Esta modernización aumentó la producción, sin aumentar el empleo. El cambio desarticuló la organización social y sus sistemas de seguridad y les acomodó vinculados al modo de producción anterior. Además, propició la migración de las áreas rurales hacia los pueblos y las ciudades, sin que estas tuvieran la capacidad de ocuparlos, acomodarlos y albergarlos decentemente. Esta población marginada y pobre se acomodó precariamente en los conventillos de San Juan y de otras ciudades mayores, en la primera periferia de la ciudad decimonónica y en las áreas bajas de los pueblos y las ciudades, creando los cordones de pobreza urbana que nos acompañaron con el paulatino crecimiento de las ciudades y pueblos. Esta pobreza aún persiste en algunos de estos mismos lugares. También persiste en los nuevos arrabales de alguna vivienda pública, en las urbanizaciones ya depreciadas de la segunda y tercera oleada de emigrantes y en las zonas rurales de la periferia. Esta pobreza se reproduce mediada por el sistema contributivo y una política social equivocada. Pobreza: el desaliento al trabajo y a la inversión Afirmamos que la reproducción de la pobreza se sostiene en las formas existentes de propiedad inmueble, del mercado de la tierra y del sistema contributivo imperante. Con el planteamiento recobramos parte de la tradición Ricardiana, obscurecida por los neoclásicos cuando confundieron la tierra y su renta con el capital y la ganancia. La confusión condujo a un sistema impositivo que indujo a la inflación especulativa del valor de la tierra. Además, agravó el esfuerzo del trabajo y el capital, encareció la vida, afectó la competitividad y desalentó la producción. Examine usted el sistema de impuestos sobre la propiedad en Puerto Rico. Este le impone un mismo tributo a la tierra que a la estructura, de manera que si usted invierte y construye se le castiga, y si deja el predio sin desarrollar se le ignora privilegiadamente. Junto a esta insensatez, el fisco depende del impuesto al

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La vida en el Caribe no es ningun ningún Paseo

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[PÁGS. 48-49] 6-7]

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Política social y pobreza Los datos sugieren que el empleo y el salario no son suficientes para abolir la pobreza. Una política para abolir la pobreza no puede descansar exclusivamente en la promoción del empleo. Un examen del nivel de ingresos de las familias en los estados indica que este está relacionado positivamente con el por ciento de familias que devengan ingresos de rentas e intereses y/o dividendos (RID). Por ejemplo, un 45% de las familias en Vermont (ingreso de $28,625) recibe 26% de ingresos de rentas y dividendos, en Luisiana (ingreso de $16,912), y 5% en Puerto Rico, (ingreso de $8,185). Del mismo modo, una política asistencialista dirigida a la redistribución del ingreso por medios de subsidios alimentarios o de la renta de la vivienda no es un instrumento efectivo para superar la pobreza y solo servirá para mitigarla. La abolición de la pobreza se logra distribuyendo la riqueza, esto es, haciendo partícipe al pobre del capital y de la propiedad de la tierra, en particular de la tierra de valores por encima del promedio. No es el subsidio, si no la capacidad de pago y de inversión lo que debe guiar la política social. La reconstrucción de la ciudad como instrumento para abolir la pobreza Por lo tanto, la reconstrucción de la ciudad y el aumento de los valores urbanos constituye una oportunidad para intervenir efectivamente en la superación de la pobreza. A estos efectos, convendría contar con un mecanismo que facilite la recuperación de la inversión pública y de la plusvalía que resulta de la reconstrucción urbana. Esta recuperación permite hacer partícipe al residente y al desplazado de la propiedad de la tierra que experimenta un aumento elevado en su valor y renta. Parte de este plus-valor puede utilizarse para financiar la reconstrucción de la ciudad, la producción y la distribución inteligente y justa de la riqueza.

© 2008 Masco Corporation of Indiana

salario y a las ganancias. ¿Habrase visto algo igual? Si usted produce se le castiga; mientras tanto, el terrateniente y algunos desarrolladores propietarios se apropian del aumento del valor de la tierra producto de la sociedad.

O B S E R VAT I O N S O F A

TOOTHBRUSH I spend my entire life gazing out over bathrooms. And let me tell you, these panoramic views aren’t too shabby. Directly in front of me, I see a faucet. To the east, I see a towel ring. To the west, a towel bar. A robe hook to the nor th. I can even see a showerhead— providing there’s not too much steam. Or someone standing there brushing their teeth.

Comunidad y plusvalía El problema del desplazamiento y el de la equidad se mezcla con el de la ruptura de la comunidad. En este sentido, es importante separar el valor intangible, otorgado por los residentes a un lugar de su interés, de la pérdida de oportunidad económica. Al presente estos se confunden y parte de la población reclama el valor intangible del lugar. Este se confunde con el resentimiento de la pérdida de oportunidad de participar en la plusvalía del lugar restaurado. El acceso a la plusvalía por el desplazado o por el que se queda, según ciertos criterios de equidad, separará el valor de mercado del valor intangible comunitario y permitirá su valorización separada. El mecanismo facilitará la reconstrucción con mayores niveles de plusvalía, la adjudicación con equidad de esta y decisiones mejor informadas.

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La vida en el Caribe no es ningun Paseo

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Careo Pasivo< >Paseo Caribe

Félix Jiménez

“But of course no building can be viewed solely through the lens of aesthetics anyway, or at least it should not. Architecture criticism is aesthetics and it is politics and it is sociology and it is culture, and if you do not accept the notion that all of these things are intimately intertwined, then you fail to understand what has to be the foundation of all writing about design, which is that every object has an aesthetic presence and a social one at the same time, or, to put it another way, every object is both a physical thing and a political thing, and it has to be understood and criticized as both. It is not one or the other, but both, all the time”. ––Paul Goldberger

“Al país lo tenemos escondido debajo de una peluca de pretensiones primer mundistas que tapa el químico corrosivo de un alisado casero mal hecho. Jamás podremos encontrar el corte que mejor le queda a nuestras ciudades si no enfrentamos sus fisonomías y voluntades”. ––Miguel Rodríguez Casellas

I. Tú me hiciste brujería: goto(loot) puertorico.com En su discurso de aceptación a un premio honorario de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas, el arquitecto Robert Boyle, a sus 98 años, tomó todo el tiempo que necesitó para decir lo que quería sobre su trabajo como diseñador de producción en el cine hollywoodense: “Una verdad arquitectónica es una verdad emocional. A eso aspiramos”. Más que un mensaje, fue una advertencia contra las nuevas aspiraciones de los potentados que no aspiran a eso y que auscultan sin detenerse en la razón de la emoción. La ecuación “verdad arquitectónica=verdad emocional” es una alineación que se piensa perdida - o al menos enredada, extraviada, misplaced - en las cabezas, los egos, y las ambiciones de dinastía y protagonismo de los que tienen a su haber construir el ambiente que se le pone (y se le impone) frente al ojo público. Aunque no siempre haya pancartas ni gas pimienta ni policías en alerta “por si acaso”, la revulsión sentida por los puertorriqueños frente a un gran número de estructuras provoca un careo pasivo, un one-on-one, del ojo con lo que ve, y el deseo de querer llamar, sin encomendarse a nadie, a la explosiva hermanita dinamita para ponerle fin a la pesadilla de la arquitectura objetable. Solamente cerrar los ojos es cada vez menos posible. En la nomenclatura del ojo que se pasea por la frontera visual (ansiando la ecuación que Boyle plantea, buscando ser seducido por los “círculos concéntricos de encantamiento”, las olas expansivas que se dispersan desde las construcciones que encuentra), Paseo Caribe (PC) sería una mal peinada pretensión, como diría Miguel Rodríguez Casellas. Pero Paseo Caribe, que comenzó como silente enredadera de concreto en la costa y termina (como sea que termine), como espectáculo mediático-político y trauma nacional discordante, ya tiene capas de historia social, cultural, gubernamental y legal sin haberse inaugurado, si es que se inaugura. El Paseo es un complejo de edificios que realínea y reenfoca con pulcritud comercial el estrecho margen que desgasta y establece una coordenada de “vinculación contrariada”. El gesto más grandioso del complejo resulta ser el que apunta con más claridad a su autoinsuficiencia - un letrero que lo proclama como “UN PROYECTO DE CALIDAD MUNDIAL”. La ausencia de modestia complica el embrollo legal, porque anuncia su intención de arrogancia en su narrativa grandilocuente. Su ruinosa insinuación es que podría, si lo dejan, ser el equivalente

cultural de un tsunami. No hay magia ni majestad fuera del letrero que lo anuncia. Así, entonces, la retórica suavemente dislocada de los desarrolladores se transforma en flecha que punza, en objeto de discordia, en un insulto inconcreto que toma el sol en la arena. Que no es verdad. Que no es real. Su ambición y lujuria lo exponen al ridículo. Y los arquitectos, ingenieros y constructores del Paseo quizás hubieran mantenido plácidamente su ceguera ante el efecto de su diseño, colocación y construcción en las mentes y los cuerpos de los puertorriqueños (algo que debería ser pro forma) si no hubiera sido por la inconveniente realidad física del Fortín San Jerónimo y de las lamentaciones por su “olvido”. Paseo Caribe se construye como otro experimento arquigeopolítico con Puerto Rico como excusa de base. No muestra ni agudezas teóricas en su fondo ni intencionalidad estética en su forma. En su lógica comercial, de international glamour, de jet-set-digs wannabe, se posiciona como gran emblema de todo-lo-que-está-mal en la política/economía/banca/cultura boricua. El Paseo recoge la posibilidad teórica del país existente y la inunda de dudas prácticas. La experiencia tangible de PC es, entonces, un bumerán a la distancia, rebotado por la compra/ cesión de un pedazo de tierra-arena que se presume ya perdido, en manos extranjeras y capitales internacionales. Como emblema, asusta. Como ente tangible, disgusta. Resulta natural que los medios de comunicación saltaran al encuentro con el elefante que estaba frente a todos y que una reliquia en ruinas volvió visible. II. How the Coast Was Won: Cámara. Acción Hay arquitectura que moviliza y arquitectura que paraliza. El primer tipo de construcción prende en algún momento un monólogo interior acalorado sobre sus posibilidades y debilidades. Paseo Caribe, no hay duda, es casi una antorcha que prende llamas frente al mar y moviliza porque asume una “totalidad” disfuncional que apela a la crítica: presupuestos multimillonarios, desconocidos compradores de unidades y la disolución del pacto (emotional and otherwise) entre la tierra ganada al mar y la pertenencia. En PC, el mar comercializado se traga las tierras. Plantarse frente a él, un objeto paradójico, un alucinante eclipse de la costa, resulta una visión de clunky buildings, sin visos de ligereza, sin modulación. Parace que pesa, que se va a hundir la costa, y con él llegan (real y mediáticamente) senadores iracundos, comediantes compa-

sivos, actores altruistas y policías con retenes (los “místers con macana” podían haber sido la banda sonora de la Gran Batalla que allí se dio y se televisó). ¿Cual es la sustancia de este “sueño” concretado de un universo paralelo en la costa? Su gesto grandilocuente y su simbiosis de política y cultura popular afectan el sensorium isleño. ¿Habrá algo sustantivo en su malignidad aparente, en su recurso textual de grandiosidad, de la “calidad mundial” de una isla, que explícitamente rechaza y ahorca, alejando a los “nativos” de su existencia? PC no enfrenta ni “fisonomías” ni “voluntades” en su desviada y ansiosa lealtad a un international mindset y a un international checkbook que confiscan la emoción local. III. Es a physical thing and a political thing. Que del saque se pidiera su expulsión de la faz de la tierra (la arena) sobre la que se construye fue una vuelta de tuerca a la posibilidad del dominio: del dominio público de la parcela y del dominio nacional que erosiona. Por eso la presión para su implosión. Porque remover algo como en una simple apendectomía podría ser posible. Así, en el escándalo ruidoso del derrumbe de PC se le daría fin al silencioso comienzo de los permisos y el silencioso pasar de su financiamiento. Los análisis mediáticos, el campamento de protesta, las horas dedicadas a discutir pro y contras en televisión hacen que la mera enunciación del nombre Paseo Caribe sea participar en el evento de su significado. El complejo se vuelve narrativa, desenmudece. Eso es lo que los edificios deben hacer. Eso es lo que se le debe hacer a los edificios. La arquitectura no habla, los edificios no hablan - no importa cuánto se repita que sí lo hacen, la repetición no lo hace verdad. Alguien tiene que narrarlos. Su discurso es un attachment creado a posteriori, como nos recuerda Eve Blau - una transacción y una posibilidad de conformidad visual e intelectual ante lo presentado. En PC, fue patente esa carencia de respuesta visual/intelectual, y el rechazo se desborda en emoción. Un transformative transaction más. Todo el evento llevó a la creación de un urbanismo temporal: la protesta in situ, el campamento que se erige frente al objeto del discurso y “retextualiza” los pedidos de ambas partes y los pasados de la tierra prometida al dominio del pueblo. Por esos días álgidos de PC, también otros grupos se manifestaban civilmente frente al Centro Gubernamental Minillas para vocalizar su tímida inconformidad - esta vez para higienizar el ambiente y proteger integridades ya cuestionables - pidiendo que se eliminaran los anuncios móviles colocados en edificios

gubernamentales. En ese caso, era cuestión de adorno o desafío a la vista. En PC, era cuestión de realidad nacional. Uno era un juego; en el otro se nos iba la costa. ¿Qué de malo tiene que la prensa recalque la pomposidad y posibles manejos oscuros, sea de un edificio, de una corporación, o de la iglesia? La circulación de la noticia pone en jaque la fundación misma, los cimientos y los excesos de PC, afilando las gargantas de los “gurus” del urbanismo vernáculo, pero también propiciando monólogos internos y pivotes históricos Un pivote siempre tiene un registro visuall/ mediático. En 1994 un juego de baloncesto de la NBA fue interrumpido por un car chase que en Los Angeles no hubiera sido un evento si no porque el pasajero en el automóvil era O.J. Simpson y 25 patrullas lo seguían. En Puerto Rico, en 2007, las novelas de la noche son interrumpidas, y los televidentes concentrados en los galanes mexicanos se concentran entonces en la película espontánea de la noche - un suspense marítimo, mediático, arquitectónico: Tito Kayak en Plaza Caribe, burlando todo esfuerzo policial, desapareciendo en el mar y la noche. Otro pivote histórico gracias a la tierra, su uso y desuso. IV. It is not one or the other, but both, all the time. El triángulo “interruptus” político/económico/social compuesto por El Caracol (que nunca fue), El Millennium (que sí fue) y el Paseo Caribe (que no sabe) aloja tres momentos en que la prensa entró en el debate público, y entró tarde, porque la discusión comenzó tarde. El origen de otros proyectos o intervenciones en Dorado, Loíza, Ocean Park y, recientemente, la construcción del edificio Metrópolis en Hato Rey, han servido para agilizar, afinar, pulir, hacer más rápida la reacción de la prensa. El efecto que ha tenido en la isla es que se hable de nuevo de los edificios, de los materiales, de la arquitectura, de su lugar en la tierra. Ese cotejo, sin embargo, propicia que también todos se puedan dar cuenta de lo que Stanley Kraklite, el arqui-

tecto en muerte vertiginosa de The Belly of an Architect de Peter Greenaway - llama el “colesterol de los edificios”. Pues el colesterol está en el candelero. And so it should be. Aquí Paul Golberger, crítico de arquitectura de The New Yorker y antiguo jefe de crítica arquitectónica de The New York Times: “A couple of years ago there was a survey about the impact of architecture criticism organized by the National Arts Journalism Program at Columbia University, which stated that while architecture is the most public art form, it is the one least subject to public debate. I’m not sure this is right. Certainly the first premise, that architecture is the most public art form, is true, and has always been so, but for the last several years the second premise, that it is the least subject to public debate, has been less and less true, at least in major cities. The debate does not always go on at the highest level, but it is happening, more and more... I think it is fair to say that we are seeing more public interest in land-use and planning questions than we have ever seen at any point in any of our lives”. Sí, se sigue escribiendo un colectivo Manual de Construcción y Arquitectura Objetables que recoge el desconcierto y la degradación. La ciudadanía arquitectónica ruge, y no se puede culpar a los detractores por el desafecto que se le siente a Paseo Caribe. No se ha llegado a la curva de la fatiga en el debate. Se necesitan todos los sentidos. La ciudadanía arquitectónica se cuece en las veleidades del papeleo, los permisos y las dilaciones. Es decir: la visualidad sola, pura, el nervio óptico, no es suficiente para favorecer o enterrar en el olvido total lo que se ve. La brújula del deseo visual de Puerto Rico se activa cuando las coordenadas del paisaje tocan los puntos de la corrupción, la desidia, la maldad, cuando ser y habitar - que es lo mismo aunque no parezca - se confunden. Para eso hay que echar mano a todos los sentidos.

SINÍSMOS

ENTORNO10

La vida en el Caribe no es ningún Paseo

CAAPPR

[PÁGS. 52-53]

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What is the difference between el Morro and other landscapes, for example like the ones of Burle Marx, in their function as a public space? It mainly depends on the purpose you want.

Here, the beauty is found in the horizon, making the scale open for public use. When you squint your eyes and see how everything integrates with the contour of the land, the topography and everything else aligns as one landscape. Any tree or any other object probably will damage this topography. You can see the water, the sky and the land. If I was asked to do something different, it will be all about the ground, the horizontal and sky, maybe playing with the grass. Instead of short grass, I’d install maybe taller grass, which makes a field and creates a ground plane design but without trees, beds, and the traditional way that people use landscape. The design of the ground should not disturb the edge between the land and the water. Wind, land and water… this is what it’s about, you don’t want any distraction, it needs to be simple. The turf should not be necessarily the solution. There can be a grass that manifests itself with the wind and it can have color and movement. It can be meadows, where in spring you’ll have flowers and everything will be yellow, and it will be quite beautiful. But the ground is the importance; I wouldn’t put anything in the middle that would distract the attention.

Por San Juan con el bisturí de Vaccarino

Miguel Miranda

Recientemente, el Colegio de Arquitectos y Arquitectos Paisajistas de Puerto Rico (CAAPPR) celebró su Décima Bienal de Arquitectura y como parte del jurado invitaron a la arquitecta paisajista Rossana Vaccarino. Rossana ha sido profesora de varias universidades, entre ellas la Universidad de Harvard, donde se destacó como profesora de diseño y teoría en la facultad de paisajismo. Ahora lidera una práctica de arquitectura paisajista en la isla de St.Thomas, donde tiene varios proyectos. ENTORNO tuvo la oportunidad de llevar a Rossana por varios lugares en el área de San Juan unas horas antes de la inauguración de la bienal. He aquí sus impresiones (en inglés). As we leave the CAAPPR

MIGUEL MIRANDA: Rossana, what role plays the knowledge of plants in creating architecture and landscape architecture? ROSSANA VACCARINO: Well, it’s not just the knowledge of plants.

I’m very interested in water collection and soil formation, which are the infrastructure of any landscape. It’s the invisible part of the ground… you need to understand the underground before you’re interested in the ground above. Something that I always promote, since I was in Harvard, is how the creation of an underground infrastructure in any landscape will reward you afterwards with what you see growing through time, instead of ending up with something that lasts six months and then you have to start all over again. It is necessary to invest money in creating a foundation. Most people don’t want to invest money in creating a good drainage, good soil and water supply, which is fundamental to the survival and the investment. Whatever you plant evolves and takes care of itself. For example, the plant nursery business is much more material oriented, they don’t care if it is self-sustaining. Their business is to sell plants; their business is not to design. I’m interested in things that are evolving and self-sustaining. Explain to us how landscape and architecture in your projects work together? In my case it’s

very frustrating. Maybe you do a design and it looks very cool in a drawing and then you give it to the landscape contractor and they don’t even know which plants I put in the plan or the plants they should use. Then comes the mistakes and you don’t want to even put your name on the project. Then, where is the project? It doesn’t exist; it lives in a piece of paper. We arrive at the beginning of the edge of el Morro… What do you think of el Morro’s landscape? This is not a landscape of plants; this is a landscape of sky and ground. Plants are foreign in this site. If it were a natural rock landscape you’ll have small plants like bonsais.

The way you see this landscape… is it similar to the way you approach your work? I’ll always visit and study the site before anything. Of course, the Morro is a very special place and to design a place like that, there has to be a very different approach. Nowadays, when you work with private clients they already have their own ideas, so you have to absorb and add another component into the equation. You have to do what they want and what the site will tell you that can be done. So you have to create what is better for the client and the site. The idea doesn’t come immediately… it needs some time. Also, this is public space and there is a difference when the site is public or private. In the public space you have to be careful and careful of other factors. In a private space the landscape is a type of garden. There are many less risks in private space, but public space has to welcome, has to work; it cannot simply exist to décor as in the case of a private space. But, is this difference affected by the design in any way, do people react differently?

Look now at how the wind is blowing my hair in my face and this is equally pleasurable as looking at a nice well designed garden. It’s all about nature, not necessarily just of design. Entering el Morro… Now that I see this plan (looking at el Morro plan) I remember that there was a castle in Milazzo, where I grew up, an old ruin in a promenade like this one. It was abandoned, not well kept like this one. And as a little child my mother will take me in the spring and now I’ve just realized why I said that. There where all these wild yellow meadows that will cover the whole thing and, as a kid, you will get in the middle of this and just disappear in this thick layer of ground. So, as you see, it’s a little more complex landscape than just cutting grass. But, also, it can be more complex and interesting and at the same time equally beautiful. Looking at the walkway of the Paseo de la Princesa… In Paris, all those cays that run along the Seine River create a second level while you have the level of the road with a whole life. Then the river will have an esplanade where people will be walking and the wind will be hitting them. The wind, the water… you wouldn’t hear the cars on the street. You’d find yourself with different activities. That’s a landscape, as much as any other one. It’s a landscape at the edge, like this one. When you are at the edge in nature, you don’t have many plants or things that you could use. I remember a residence I built on a cliff, in an island like St Thomas, and the best solution was to keep the house as low key as certain with the landscape. Maintain the landscape as wild as possible and limit the intervention, this way you keep everything in order. People don’t appreciate this and start planting things which keep dying and dying. Tell us about your academic experience. How did it start? It started at Wenjo, we even made

a book out of it. We needed to help a whole city in China to come out with strategy on how to develop it and not make mistakes, since they were growing very fast. So it was really challenging, we had to go to Shanghai and make a lot of research just to get ENTREVISTA DE LA MENSAJES EDICIÓN

ENTORNO10

La vida en el Caribe no es ningún Paseo

CAAPPR

[PÁGS. [PÁGS. 6-7]54-55]

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a feeling of how things worked. Also, in Venezuela, the Universidad Metropolitana started a studio in conjunction with Harvard University. In Harvard, the landscape department, which was pretty provisional, didn’t have a theory class. So I fought for two years for a class. Finally, I designed a class that was called Contemporary Theory in Landscape Architecture, about addressing design work from 1960 until now and approaching it from studying what was happening in other fields at that time, which was what I learned from studying Burle Marx and others. This is important for anybody, not to just study the past, but to study the present, your generation, your moment. If you are a real good designer, you are not just focusing in your thing, but you are aware of what is happening in your surroundings, the arts, literature and other disciplines. So this was a challenge to do, but, after I left, the class continued and it became a mandatory class along with history, so I was very happy that the program stayed.

urban scale and try to understand if the park would be successful because of where it is located, what happens around it, how you get there, who lives there, or if it’s safe, then no matter what you do it could be failing completely. So when you design a park much more than a garden or a public space, it is important to look outside in the boundary of the park, otherwise it would not matter and you can make a huge mistake. So maybe the stores help determine what’s happening in that open space. I remember he would ask: “Why are you working with urban design?” Because I was forcing my students to look at the larger scale before we would do any design. We need to understand first if it’s a good idea to do it there. And I don’t know if there is any other way of doing it.

From our conversation I see that research is essential in your process… It is, and I miss

Walking through the Ventana del Mar…. They call a landscape putting plants. So here you see the sand dunes and the ocean and the transition between all of this and it’s kind of weird. Before, this was the access to the beach. These are palms, and you can imagine that they can grow tall, but I don’t think that would happen. It is very difficult to imagine because they basically lined them up in the street and a few others were scattered around here and there. I try to imagine it, but you can see the center space is empty and not much thought is given to it. You have a good edge here; in terms of activity you have restaurants and stores. In France, the Park Citroen is much bigger than this, but, in the tradition of park design, contemporary landscape architecture acknowledges that you need a center green. It may be an effort of cutting the tradition, of course. France is a country of historical gardens and park, but there are also gardens or interpretation of gardens. The designer tries to do something where people go there to stretch and play, but there are also many interesting things happening in the parks, besides putting some plants and some grass in the middle that could be done anywhere in the same way. This here is a small space, but what I’m trying to say is that it doesn’t have any character. You could’ve done something different and interesting. The question is: ‘How does this belong to the Condado in any way?’ You don’t have any tradition of landscape design in Puerto Rico so you can’t bring history here. It’s like a resort landscape… the coconut, the grass… it could’ve been a little bit more sophisticated, especially in the edges. We also have the problem of the wind. It’s a parterre, it’s a large parterre… you could’ve filled the edges and do something far more interesting in the middle. We can use plants in a far much interesting way than this. You can see from the buildings down and this could become a sort of garden for the people to see. If you asked me, I would’ve definitely done this differently. And this is horrible! What are these?

How can this be any different? Well, back then, the reason for the land art movement was

to be more active in the design of open spaces. People will say I don’t want to be passive; I don’t want the landscape to be a receptacle of what’s outside. We are passive, we are the middle, we are the background of the building, we are decoration, which is a very good way of reacting. You can’t be too simple and passive and let everyone decide for you and then sit there and do nothing, just let it be grass. There was, and still is, a conscious intention to make a statement in that design because a discipline is a discipline and we have to work within our field. Like, for example, you have a building and you do the buildings as an object and we do the park as an object, regardless of what is happening around, and you’ll see it has the same attitude. It’s not impossible… it is possible, but, in the other hand, if you look at the tradition of open space through history you’ll see it has always been supported very much by the urban fabric. But if you want to make it as an exhibition space or something beautiful that wants to say something, then you could do it as a painting or sculpture. But if it needs to be used by people it’s very much important (to consider) who lives around there and who will use it.

it. I never find a balance. When I’m in academia mood, I’m completely detached from reality and start to become completely abstract. Then you go back to the practice and, after a while, you realize that you lose touch with important questions, which, in the academic world, students and professor keep asking. On one hand, you have the ability to impact much faster, but, at the same time, you educate your client. I do the same with my clients as with my students, and try to push those in the direction I find will be the best. This is very exciting, so you see that you still have repercussions on reality. On our way to la Ventana del Mar….

The importance of this site is the edges… are the edges here far more interesting than the inside? This was one of the few things

that I used to fight with (architect George) Hargreaves when I was at Harvard. He had a completely different approach than mine; one of my struggles was that he was interested in taking a park aside and work with it as an artist. This is my side and I do whatever I want, and the boundary is that one. In my opinion, open space really doesn’t work from within no matter what you do in it. What decides or helps define an open space are the edges, the activities in the edges. If he wouldn’t look at the

(Pointing to an Escofet seat) I find it strange that I only see the same plants and the same objects. Making public space is not only putting benches and lighting. Although I haven’t had the opportunity to see much in Puerto Rico, what I have seen is not a major landscape intervention.

ENTREVISTA DE LA EDICIÓN

ENTORNO10

La vida en el Caribe no es ningun ningún Paseo

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Últimamente, las Olimpiadas 2008, en Beijing, es la atracción que ubica a esta ciudad en el mapa mental de muchos; la Ciudad Prohibida, antiguo hito, queda encerrada en la película The Last Emperor (Bernardo Bertolucci, 1987) y en los libros de historia. La magnitud de las inversiones para llevar a cabo las Olimpiadas convierte a las ciudades seleccionadas en tarima de presentación de muchos países. Ciertamente, la monumentalidad y creatividad de edificios como el Estadio Olímpico, conocido como el Nido de Pájaro, de Herzog y DeMeuron, o el National Aquatic Center, denominado por muchos como el Cubo de Agua, de diseño australiano, en el Parque Olímpico de Beijing, inspiran grandeza, sofisticación, cambio, y expectativas para el futuro. Pero en el caso de las ciudades de China, como Shanghai, Beijing, Hong Kong, Guangzhou y Wuhan, no hace falta llamar la atención con unas Olimpiadas. La magnitud de la transformación urbanarural de China -donde en el 2005 se utilizó 45% del cemento del planeta- es en sí motivo de atracción turística, empresarial, ambiental, social y económica para el mundo que se vuelca hacia China o que la observa.1

La ‘nueva’ majestuosidad arquitectónica de China

La simbología china desde su centro político, Beijing, se muestra cosmopolita a través de sus nuevos hitos arquitectónicos (además del Parque Olímpico), como los conocidos CCTV (Televisión Central de China), de Rem Koolhaas , o el National Grand Theater, tildado también como El Cascarón de Huevo, de Paul Andreu. Los símbolos de arquitectura de estilo comunista en el Tian’an Men Square como el Great Hall of the People (Congreso Nacional del Pueblo de China), el China National Museum, y los símbolos históricamente tradicionales que encarnan los hutongs y siheyuan2, se van arremolinando entre estos edificios desafiantes, de corte cosmopolita, y otros no tan llamativos pero sí funcionales, que nacen como hongos en la ciudad. En estas ciudades, el eslogan de Deng Xiaoping, el “Arquitecto en Mando”, que lee “hacerse rico es glorioso,” se hace concreto en edificios que implican inversiones sobre los $603 millones y proyectan un país que no necesariamente es rico mas sí poderoso.3 Los edificios representan el extremo de los procesos de transformación urbana en estas ciudades, y aunque son sólo una muestra de la llamada transición de China, sirven para comenzar a entender los procesos que le propician.

Norma I. Peña Rivera, Ph.D.

Entre el diseño y construcción de estos edificios se dan intercambios, negociaciones y planes maestros de forma particular a las instituciones e idiosincrasia china que las impulsa, algunos de transcendencia histórica y cultural. Según John Friedman, lo que él llama la transición urbana de China surge de sus “propios recursos, tradiciones e ingenio civilizador”, más que de tendencias típicas del discurso de la globalización, como el efecto de la inversión externa en el desarrollo de un país.4 Por otro lado, John Logan plantea que para entender esta transición, hay que utilizar una óptica amplia de teorías, desde la modernista sobre los procesos de industrialización y crecimiento urbano, hasta teorías de desarrollo enfatizando economías de exportación.5 Sin tener que resolver y exageradamente simplificar la transformación de China, es claro que al menos podemos examinar el contexto de sus ciudades desde la óptica de planificación como referencia para entender esta transformación y analizar nuestra experiencia en Puerto Rico. Lo primero que hay que plantear es que en China no se hace planificación urbana, ni formal ni informalmente. Más bien, se desarrollan proyectos en asentamientos que se convierten en urbes o urbes que crecen cada vez más, con o sin edificios simbólicos. La planificación que sí impera en China es la económica, la cual se separa formalmente de lo que entendemos en nuestro contexto como planificación urbana (Esto ocurre temprano durante la reforma en China, para la década del 1980). Lo que vemos en China como “planificación urbana” se limita al diseño e implantación de planes maestros que tienen el propósito de identificar lugares en CCTV, Beijing -OMA 1 China to Dominate Cement Use. Concrete Monthly: News from the Cement and Concrete Industry. Enero 2007. http:// www.concretemonthly.com/monthly/art.php?2596 2 Hutong es el nombre para los barrios tradicionales de Beijing que conforman laberintos o callejones. Los siheyuan son las casas con patios interiores en cuadrángulo. Ambos conforman un complejo vecindario tradicional construido entre las dinastías Yuan (1271-1367), Ming (1368-1644) y Qing (1644-1911). 3 Time for Chinese Architects to Come off the Eggshell. China Daily. 2004-06-29 http://www.chinadaily.com.cn/english/ doc/2004-06/29/content_343702.htm 4 Ver John Friedman. China’s Urban Transition. University of Minnesota Press. Minneapolis. 2005 5 Ver John R. Logan. Urban China in Transition. Blackwell Publishing. Malden, Minnesota. 2008

TENDENCIAS INTERNACIONALES

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La vida en el Caribe no es ningún Paseo

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donde ubicar proyectos nuevos. Estos planes fueron requeridos a todas las ciudades a partir del Acta de Planificación de Ciudades del 1989, lo cual aplica, sobre todo, a planes municipales.6 Sin embargo, los municipios son en sí entes más administrativos que legislativos que compiten, como en nuestro contexto en Puerto Rico, por atraer una base mayor de ingresos de la forma más rápida posible; situación que condiciona a los planes maestros. Los planes para áreas más amplias, regiones y provincias, por ejemplo, tienen que estar alineados con los planes económicos de cinco años del Estado. No obstante, estos planes para áreas amplias o de importancia para el Estado (por ejemplo el área de Pudong en Shanghai), se consideran pro forma.

sí sí no no ¿Cansado ¿Cansado de de la la misma misma rutina rutina de de trabajo? trabajo? ¿Quisieras irte irte en en un un viaje viaje lleno lleno de de aventura aventura ¿Quisieras tura yy sí sí no no sensualidad? sensualidad? ¿Te rquit ctur ¿Te gustaría gustaría conocer conocer aa la la crema crema de de la la arquitectura arquitectura sí sí no no yy el el diseño diseño contemporáneo contemporáneo brasileño? brasileño? vas son las unidades de empleo y vivienda, los “danwei”, y sistemas de control de migra¿Quisieras nuevas evas qu ue ¿Quisieras experiencias experiencias con con culturas culturas nuevas que sí sí son heredadas ano no ción, como el “hukou”. Cada vez menos estrictas, estas medidas partir de la década del 1950 y se utilizan aún para controlar la migración poblacional de millones de edifiquen edifiquen tu tu hambriento hambriento intelecto? intelecto? personas desde las zonas rurales hacia las ciudades. Para acomodar estas migraciones otras

Si bien edificios simbólicos de un sistema de mercado, como los de Koolhaas y Andreu, dan la idea de que existe tal sistema, son los innumerables edificios de 40 pisos a lo largo y ancho de las avenidas y límites de ciudades, como Beijing y tantas otras menores de millones de habitantes, las que ponen en claro que lo que se abrió fue el mercado de bienes raíces al escenario internacional en vez de un sistema de mercado. El mayor efecto de todo es una explosión de crecimiento urbano y construcción y tiene que ver, en parte, con la descentralización del control de la tierra y sistema administrativo del gobierno. Una vez que a los municipios, villas y pueblos, entre otros, se les otorga un mayor nivel de autonomía, sobre todo fiscal y financiera (a la vez que se les requiere pagar impuestos al Estado central) la prioridad de los municipios y toda instancia a nivel local ha sido generar ingresos utilizando su acervo de tierras. Declarada propiedad del estado a partir del 1982, la tierra se puede alquilar hasta 40 (comercial), 50 (industrial) y 70 (residencial) años a desarrolladores, nativos o externos quienes obtienen el derecho a construir y la responsabilidad de limpiar y preparar el terreno, además de proveer infraestructura necesaria. Así, los gobiernos o administraciones locales se han convertido en empresarios de las bienes raíces. Entre el 25% y 50% del total del ingreso de un municipio o villa, por ejemplo, puede provenir de este tipo de negocio que incluye, en algunos casos, impuestos que suman hasta el 58% del costo total de un proyecto. 7 Los planes maestros, una vez aprobados por el gobierno próximo en jerarquía, como la provincia, tienen que ser implantados por las comisiones de construcción y burós de planificación.8 Es decir, las tierras identificadas para el desarrollo de cierto tipo de proyecto, que en ciudades como Beijing incluyen centros comerciales, vivienda, centros de gobierno, entre otros, tienen que transformarse a esos fines. Se combinan entonces las directrices del gobierno con la estrategia local de levantar fondos de la manera más rápida para obtener la transformación masiva y veloz de las ciudades y campos-convertidos-en-ciudades de China. Una reconocida particularidad de este proceso de desarrollo urbano y empresarial del gobierno local es la participación de agentes privados, pero bien conectados con el gobierno-partido central en la gestión de implantar los proyectos que los planes locales estipulan. Aunque en nuestro contexto se consideraría ilegal, en China está formalmente institucionalizado y se practica a través de solicitud de propuestas la intervención de estos agentes, los cuales se seleccionan en base a sus conexiones personales (“guanxi”) informales.9 Estos agentes, contratados por los municipios, son los mediadores entre el desarrollador, el gobierno local y el gobierno estatal. La expectativa es que desarrolladores paguen a estos agentes por adelantarles sus proyectos según negocien informalmente. De manera que los planes maestros son guías para desarrollo de la industria de bienes raíces a través de la implantación de proyectos, liderados por el gobierno, y que se afinan a través de negociaciones particulares.

Si contestaste que sí en alguna de estas preguntas, tenemos algo para tí.

6 Ver Fulong Wu. The global and local dimensions of placemaking: remaking Shanghai as a World City. Urban Studies. Vol 37. No. 8 (2000) 7 Ver Acharya. Urban Development in post-reform China: insights from Beijing. Norwegian Journal of Geography. Vol. 59, Oslo. 2005 8 Ver Daniel Bejnamin Abramson. Urban planning in China: continuity and change. Journal of the American Planning Association. Vol. 72 No. 2 Primavera 2006 9 Friedman. P. 106 10 Ibid.

del del 29 29 de de agosto agosto al al 77 de de septiembre septiembre

Vamos Vamos aa

La vida en el Caribe no es ningún Paseo

Brasilia Rio de Jainero Sao Paulo

Brasil Brasil

¡Después ¡Después de de todo, todo, alguien alguien como como tu tu se se merece merece esto esto yy mas! mas!

Las prácticas empresariales de bienes raíces no están necesariamente integradas a la implantación de controles de crecimiento extremo. Estas llamadas estructuras administrati-

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medidas paralelas han sido convertir pueblos rurales en ciudades hacia dónde dirigir olas de migraciones. Los planes maestros son entonces instrumentos para organizar estructuras en el espacio más que para dirigir o controlar la transformación urbana. Si bien estas prácticas que moldean la transformación de las ciudades en China plantean escenarios poco familiares para nuestro contexto, más con el gobierno dominando la tierra, convierte válido el reto de examinar nuestras circunstancias frente a un país que cada vez más lidera la utilización de los recursos del planeta. Ciertamente, películas como Beijing Bicycle (Wang Xiaoshuai) y Unknown Pleasures (Jia Zhangke) sustituyen hoy en día a The Last Emperor en su complejidad para comprender este contexto chino de transformaciones. Otras preguntas que se quedan sobre el tintero serían su sustentabilidad ambiental y la atención que a esto se le brinda, los derechos individuales y colectivos, la propiedad y la comunidad. Estos son asuntos relativamente nuevos en el discurso de la planificación en China y seguramente transformarán desde otra óptica aún más compleja su transición.10 Estas son a su vez áreas de estudio y experiencia en las que otros países están comenzando a ofrecer servicios a China, que ofrecen otra oportunidad de apertura al mundo que transciende la participación internacional del diseño de edificios e inversiones capitales.

Celina Celina Nogueras Nogueras Cuevas Cuevas CAAPPR

nogueras.celina@gmail.com nogueras.celina@gmail.com 787.364.6665 787.364.6665 Communicating through art and architecture

MENSAJES

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Imágenes cortesía MAP

El paisaje intervenido:

una entrevista a David Schnell

Joel Weinstein

Las pinturas brillantes, de muchos brochazos, de David Schnell, parecidas a extensos paisajes bucólicos, tienen una atracción magnética. Con sus colores de fruta y sus altísimos cielos de bruma otoñal, son, por un lado, intensamente románticas, y nos ponen frente a los más conmovedores instantes de los cambios de estación. Aquí y allá aparecen escondites para cazar, fardos de heno, viejas granjas y pastos abiertos: insinuaciones trémulas de un pasado agrícola desaparecido, resonando con posibilidades perdidas y con tristeza. Por otro lado, estos cuadros exponen una topografía excesivamente nítida, como la de un parque de ejercicios, una siembra de árboles ornamentales u otro tipo de lugar pulcramente ordenado. Schnell retrata una vegetación silvestre en arreglos tan disciplinados como una parada de soldados. Las espadañas crecen en conjuntos regulares al lado de un sendero de tablas y lo que aparentan ser pequeños pinos en Schilf (2002); en Spulen (2004) se representan rígidos y rosados, como los árboles artificiales de navidad que desde los años cincuenta han adornado la ciudad y muchos parajes a lo largo de la carretera. Las pinturas están llenas de detalles extraños. El terreno en el que reposa el heno recogido de Ballen 2 (2003) parece que está formado por esos tablones machihembrados que utilizan mucho los carpinteros de los suburbios. Los escondites para cazar flotan altos, como globos sin amarrar en un sueño infantil; coloridas escaleras empinadas descienden a la tierra como si hubiesen aparecido (o como si fuera) de la nada; y estructuras que asemejan madera parecen explotar hacia afuera, simplemente por la fuerza de la imaginación del artista. Tales paradojas son lo constante de la obra variada de Schnell. Los interiores invariablemente dejan que entre el exterior, como lo demuestran sus dilapidadas granjas. Ambientes de bucólica quietud muchas veces contienen pasajes de movimiento vertiginoso, incluso explosivo. Un solo escenario puede sugerir simultáneamente áreas selváticas y campos cuidadosamente manejados, la descomposición de la edad y la frescura de un edificio accesorio recién pintado. Pudiera describirse la manera en que el artista crea sus pinturas como un juego entre la disposición precisa y la improvisación. Estos trabajos se construyen deliberadamente como cualquier edificio urbano —muchos incluso demuestran los trazos de las líneas guía que utilizó para dividir el lienzo— y muchas veces se ad-

hieren a una rígida perspectiva de un solo punto. Sin embargo, las obras se acaban con brochazos expresivos y pasajes goteados de pintura que provocan sus momentos más vivos. Schnell nació en Colonia, Alemania, en 1974. Se mudó a los veinticuatro años a Leipzig, en la antigua República Democrática Alemana, para estudiar pintura porque, como él mismo dijo, la pintura estaba muy fuera de moda en el Oeste y era muy difícil encontrar personas que le enseñaran sus fundamentos. En el Este, sin embargo, pintores establecidos como Arno Rink y Sieghard Gille continuaban laborando en relativa oscuridad y estaban más que dispuestos a compartir sus conocimientos. Desde que se graduó en el año 2000, Schnell y varios de sus pares fueron catapultados al centro de la atención internacional con el nombre de la Nueva Escuela de Leipzig, que, al igual que con cualquier otra etiqueta, ha probado ser una bendición y una maldición. Hover, la primera exhibición del artista en América, abrió el 3 de diciembre de 2007 en el Museo de Arte de Ponce, y dan ganas de comparar su trabajo con el de las obras maestras europeas que le rodean. La exhibición de por sí llama la atención al parecido entre el Umschwung, (2007) de Schnell, y el óleo The Swing (1767), de Jean‑Honoré Fragonard. Pero debe recordarse que Schnell no está tan interesado en hacer que su pintura sea relevante en términos de la historia del arte como en lograr efectos específicos. Se podría argumentar que sus pinturas son simplemente andamiajes elaborados en los que exhibe listones de los colores que más disfruta. O, puesto de otra forma, son los baluartes cuyas fachadas, como la arquitectura posmoderna en su expresión más extravagante, permiten que el artista exprese la alegría y la libertad, excluidas por el rigor de la forma pictórica básica. Aunque no siempre se puede depender de la biografía de los artistas para obtener claves del significado de su obra, en esta ocasión sí ayuda conocer que Schnell pasó varios años como un ciclista profesional de carreras de BMX, subiendo y bajando las rampas de madera como un corredor de patinetas en un recorrido sin inhibición. Esto pudiera explicar algo del porqué de lo empinado de las escaleras incorpóreas en Glockenspiel (2007) o las muchas maneras en que los objetos brillantes aparentan chocar contra la densa atmósfera gris y negra de la impresionante Triebhaus, 2007, uno de los trabajos más cinéticos de Hover. Schnell reduce sus escenas a lo esencial;

quizás, en su caso, a las emocionantes sensaciones de volar de espalda, boca abajo y dando giros en una pequeña bicicleta. JOEL WEINSTEIN: ¿Cómo te sientes al exhibir tu trabajo entre todos estos grandes maestros de la pintura y de la escultura del siglo catorce en adelante? DAVID SCHNELL: Me es muy interesante porque nunca he expuesto mi trabajo en un contexto como éste, lo que me apena un poco debido a que recibo mucha inspiración de la pintura de todos esos siglos. Creo que va a ser una experiencia interesante. Estoy entusiasmado con la idea de que pueda funcionar. Ver si mi pintura aguanta el reto. Como persona que no es pintor ni artista, me interesa saber qué parte de tu trabajo es historia del arte, qué parte es memoria personal, y qué parte sólo intenta lograr una expresión. Es una pregunta muy compleja. Por un lado, la perspectiva es historia del arte, pero no la uso de forma histórica. Si sólo fuera historia de arte, tendría que decir “¿por qué debo usar la perspectiva?”. Se utilizó en el siglo dieciséis. Fue afortunado que el arte la abandonara en el siglo veinte. El uso de la perspectiva es algo más emocional. ¿Qué quieres decir con emocional? ¿Qué es atractivo para ti, o qué tiene un impacto emotivo para el espectador? Es la fascinación de poder crear un tipo de profundidad en una imagen que proviene de una experiencia real en la que me faltó esa profundidad. Como mencioné en la charla [la conferencia que Schnell presentó a los estudiantes de la Escuela de Artes Plásticas (EAP), (la perspectiva) se inventó para enseñar la realidad, pero yo puedo usarla para algo distinto; me parece que surrealismo no es el término correcto, en Alemania tenemos una palabra para decir que algo está un poco fuera de sí, algo que provoca (en una escena) una impresión de ensueño. ¿Piensas que según pasa el tiempo te interesan más los aspectos formales de la pintura que la idea de hacer un manifiesto? ...(E)n mis pinturas más viejas la experiencia real –los paseos por el paisajefue más importante. En la pintura nueva, es más la experiencia de una pintura detrás de otra. Hago algo, y entonces quiero hacerlo diferente en la próxima pintura. Así es que la misma imagen se convierte en algo totalmente distinto. Existe un juego de niños en el que se escoge una palabra difícil y los niños se sientan en una fila y Thermik, 2007

ENTORNO10

La vida en el Caribe no es ningún Paseo

CAAPPR

ARTISTA DE LA EDICIÓN

[PÁGS. 62-63]

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cada cual le murmura el término al niño del lado. Cuando sale la palabra al final, se ha convertido en una totalmente diferente. ¿Te consideras ahora, o en algún momento de tu carrera, como un crítico social? Hacer arte es hacer crítica social... Me interesó la idea (de la charla en la EAP) de que disfrutas de la autopista en el paisaje, o que al menos te interesa. No te perturba. Todos en la audiencia estaban horrorizados con la autopista y el paisaje. Pero tu trabajo tiene mucho que ver con un paisaje intervenido o manejado de algún modo. Es una observación. Refleja tus alrededores, ¿verdad? Algo que hace que (el paisaje) le parezca extraño a las personas que miran mis cuadros es que no hay figuras humanas, a pesar de que (el paisaje) ha sido totalmente hecho por el hombre... Antes usaba figuras cómicas que corrían a través del paisaje. Se parecían a Flash, (pero) no lo eran. Las razones por las que usaba esas figuras eran menos para “figurizar” el cuadro que para hacer una pintura paisajista más contemporánea. Quería combinarla con algo. Realmente no vengo del mundo del arte o de la historia del arte. Sólo me interesé en la historia del arte cuando empecé a pintar. (Quería) combinar la pintura con algo en lo que estaba más envuelto cuando era joven, que eran los comics. Yo dejaba que esas figuras corrieran a través de mis paisajes. Pronto me di cuenta de que los paisajes eran muy extraños de por sí —debido a los colores y a que estaban muy intervenidos—, y que no necesitaba más de las figuras...

Ballen 2, 2003

asistir a las ferias de arte, ir a las galerías a preguntar si querían exhibir nuestro trabajo) alquilamos nuestro propio espacio e hicimos nuestras exhibiciones. Hubo algunas críticas favorables en la prensa, así que muchos coleccionistas también se interesaron. Como artista individual, ¿tuvo esta experiencia alguna influencia en tu trabajo? ¿Nos inspiramos mutuamente? En verdad no. No era como con los prerrafaelistas. No teníamos un manifiesto. No éramos realmente un grupo... Habíamos planificado que la galería durara dos años, y no la extendimos porque pronto nos dimos cuenta que existía el peligro de que siempre se nos considerara como un grupo y no como artistas individuales. Y eso fue exactamente lo que pasó. Nos pusieron la etiqueta, principalmente por la prensa, de la Nueva Escuela de Leipzig. No nos gustó porque nosotros no escogimos ese nombre. También existe la Vieja Escuela Leipzig o la Escuela Leipzig. Son también artistas buenos, pero no creo que mi trabajo tenga mucho en común con su trabajo. Si conoces la Nueva Escuela Leipzig, el término no hace sentido debido a que no tiene nada que ver con la Vieja Escuela Leipzig...

¿Qué distingue a la Nueva Escuela de Leipzig? ¿Es un grupo real? Al principio eran como diez estudiantes de dos clases. Todos eran pintores. Nos organizamos para comenzar nuestra propia galería en Berlín porque habíamos tenido algunas dificultades en el 2000 cuando finalizamos nuestros estudios. La pintura no estaba de moda. No sé cómo se puso así. Creo que estábamos en el momento preciso en el lugar preciso. A principio de los noventa, la gente estaba un poco aburrida de las obras de arte de vídeo, de las instalaciones y del arte conceptual para los que verdaderamente necesitas de un texto que te explicara de lo que se trata... En el primer año nadie vendió ni una pintura. No es que no visitaran el lugar, pero nadie compró una pintura. Sólo venían a mirar y a observar. Lo importante fue que nos organizamos. Algunos periódicos escribieron de nosotros. Lo hicimos a nuestra manera. (En vez de hacer un porfolio, de

Fuiste a la escuela de arte cuando tenías veinticuatro años. ¿No fue un poco tarde? Terminé la escuela superior. No tenía idea de qué debía hacer. No salí bien en la es-

cuela, excepto en arte. No era que tuviera las mejores notas, pero el arte era mi mejor asignatura. No fue que pensara: “Bueno, esto es lo mío. Lo tengo que hacer”. Por tres años realicé trabajos de estudiante para hacer dinero. Hice algún dinero corriendo BMX. Era parte de un equipo de exhibición. (Una compañía de parafernalia deportiva) auspició a algunos ciclistas. Teníamos una rampa gigantesca en un camión. Los fines de semana llevábamos ese camión a distintos eventos. Las personas que organizaban estas actividades contrataban nuestro espectáculo y así hacíamos dinero. Hacíamos lo nuestro los fines de semana. Pasamos un buen rato. Es sorprendente. ¡Qué sueño para un joven! Para terminar, podrías hablar un poco sobre la arquitectura en tu trabajo, y quizás expandir sobre la idea de que una pintura se construye de forma muy elaborada, que el espacio del lienzo se divide y se diseña de forma similar a como se hace con la arquitectura. (La) arquitectura que me inspira —como las granjas, las estructuras de madera y las casas pequeñas— me interesa porque es muy sencilla y se relaciona con el paisaje. Por un tiempo tomé muchas fotos de granjas y de estructuras de madera que encontraba en el paisaje. (También hago referencia a la) arquitectura que no es verdaderamente arquitectura, pero que se usa como tal, como cuando caminas por un

paisaje y encuentras lugares donde puedes hacer cosas, como hacer deporte... Hay cosas que aparecen allí que si no las reconoces no sabrías cuál es su función. A veces sirven para hacer deporte, a veces, sólo para contemplar una bonita vista. Estructuras muy sencillas, hechas de madera. Las granjas me son también interesantes porque no fueron hechas por arquitectos, fueron construidas por los propios granjeros. En el área alrededor de Leipzig también encuentras muchas granjas de los años veinte y treinta que fueron hechas en una fábrica. Eran prefabricadas. Me interesan también porque han perdido su función. Ahora se usan para otras cosas. Encuentras carros adentro, o lugares de fiesta o están llenas de todo excepto para lo que fueron hechas originalmente. Me interesa ese juego entre el interior y el exterior. No hay ventanas, pero entra luz; la naturaleza irrumpe a través de los tablones... (Al) final, la arquitectura en la pintura se hace más sencilla porque sólo tomo de ella lo que necesito para la composición. Para mí, todo el paisaje es una forma de arquitectura. En algunos momentos hago arquitectura del paisaje y de la naturaleza. Trato de abstraer el paisaje que vi. Cuando comienzo una pintura, creo primero un espacio arquitectónico abstracto, que luego deshago con la pintura...

Rast, 2007 ARTISTA DE LA EDICIÓN

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CAAPPR

[PÁGS. 64-65]

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Fluss


Moderno en Arecibo

Residencia José Marqués Uno de los 10 solares antes mencionados y vecino del ACC, esta obra fue diseñada por Pedro Luis Amador en el 1952. De planta abierta e irregular, la sala se une francamente al amplio patio posterior, en una secuencia que a partir de la entrada marcada con cinco finas columnas de acero reúne sala, terraza, estanque y patio. Construida en hormigón con techos a aguas e iluminación indirecta que los acentúa en su interior, es una obra discreta que enfatiza la comodidad y la organización práctica de las funciones y el cuidado en los materiales y los detalles utilizados. Complementa esta racionalidad cierta soltura de giros y curvas en detalles de la planta en ánimo más relajado. Resulta de particular interés un gesto en la verja frontal que destaca mediante zigzag los límites de lo privado y lo público. Otro gesto llamativo ocurre en la fachada posterior donde una columna de sección variable se separa del volumen.

Juan Marqués Mera Ivonne María Marcial (Nota del autor: En la Parte 1 de Moderno en Arecibo (ver Entorno 07 ) discutí el diseño del Arecibo Country Club (ACC) y sus inicios a manos de Henry Klumb. Al concluir esta mirada dedicada al esfuerzo moderno en Arecibo es justo agradecer a aquellos que con fotos, datos y recuerdos han colaborado en la reconstrucción de esta memoria. Le agradezco a Mike Nolla y Víctor Varela las fotos y datos del ACC y a Magda Marqués, José Juan Marqués y Vitín Oliver por los planos, algunas fotos y la gentileza de abrirnos sus casas. Ivonne Marcial tomó las fotos de la residencia Oliver. En AACUPR se trabajaron digitalmente los planos y fotos antiguas para facilitar su lectura).

Poco tiempo después de la inauguración del Arecibo Country Club (ACC) en abril de 1947, se construyó en Arecibo un conjunto de residencias privadas que le hicieron eco al espíritu moderno que éste había desplegado. Separadas del casco urbano, amarradas al automóvil y aprovechando el terreno y las oportunidades propias al suburbio, estas residencias constituyeron un grupo singular representativo y de avanzada para el movimiento de la arquitectura moderna en el país. Para diseñar estos proyectos, a inicios de la década de 1950, la sociedad arecibeña escogió un selecto grupo de arquitectos. Para este comentario, seleccionamos obras de Pedro Luis Amador (responsable del desarrollo y los planos de construcción del ACC), Ángel Avilés y Toro y Ferrer. Estas residencias contrastan en carácter y expresión formal con intentos previos de configurar el suburbio, apenas salpicado en años anteriores por obras de corte hispanófilo o decó. Las identifica un carácter relajado o informal y un esfuerzo por vincularse con el exterior con los que complementaron y reforzaron su espacio interior principal. De una amplia gama de residencias representativas de este momento, seleccionamos cuatro por su valor arquitectónico y por la accesibilidad a planos u obras. De particular interés es el caso de un conjunto de diez solares, de aproximadamente 1500 metros cuadrados, urbanizado colindante al ACC y distribuido entre los diez hijos de un patriarca arecibeño. Muchos de estos solares fueron desarrollados como residencias para este grupo de hermanos y sus familias con un vocabulario que impulsó lo moderno en la década de 1950 en Arecibo.

ANALES

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[PÁGS. 68-69]

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Residencia Luis Marqués La residencia Luis Marqués, en esquina frente al ACC, ocupa otro de los lotes de los diez hermanos. Es obra del arquitecto Ángel Avilés y fue diseñada en el 1951. Ángel Avilés es uno de esos arquitectos del movimiento moderno cuya aportación debemos valorar. En ese momento, Avilés se distinguió por acometer soluciones a partir de figuras geométricas que obligaban sus espacios y las relaciones entre éstos. Igualmente, sus diseños muestran soltura o independencia de los cánones formales tradicionales. Esta residencia está resuelta en niveles que aprovechan la pendiente. Se accede a través de un balcón que queda par de escalones más bajo que la sala. Ésta, que resulta la figura dominante de la planta, es la de forma triangular con punta curva que figura en la fachada. Un alero amplio y recortado y una generosa base en lascas de piedra Bechara son los otros elementos dominantes de la fachada. Una esbelta columna cilíndrica marca el acceso y acentúa la esquina. En la planta baja se acomodan los autos y un salón de juegos para los niños con galería al patio posterior. En la planta de situación se señalan los espacios asignados en el patio para hortalizas, secado de ropa y crianza de gallos.

Ivonne María Marcial

Residencia Álvarez Aguirre La Residencia Álvarez Aguirre forma parte de San Lorenzo, un conjunto urbanizado en las afueras de Arecibo. Correspondiente al 1954, es obra de la firma de Toro y Ferrer y resulta de marcado interés al ser representativa del mejor momento de esta firma. Su diseño se ubica en tiempo entre la Residencia Mimoso (lamentablemente demolida) y la más conocida Residencia Calderón, de la que es un antecedente claro. Compuesta en tres unidades básicas, la central con sala y comedor es un espacio transparente que reúne terraza frontal y posterior y patio con estanques y jardineras hacia el norte. Se entra a esta vivienda, entre el volumen de las habitaciones y el estar, a un recibidor marcado por el estanque. A la derecha queda la unidad de habitaciones y a la izquierda el gran estar. El pavimento de las terrazas y jardineras junto a grandes puertas corredizas en cristal integran interior con exterior. Los servicios y garajes, a continuación del estar, constituyen la tercera unidad e igualmente se apoyan en un patio de trabajo. La fachada principal, hacia el sur, es relativamente cerrada y contrasta con la posterior que destaca la apertura del espacio central hacia el patio. Los diseñadores conjugaron paredes de piedra y madera para enfatizar la línea horizontal dominante y amarrar espacios interiores y exteriores. Al repasar los planos de construcción de esta residencia podemos constatar el alto nivel de calidad en el dibujo, organización y desarrollo de detalles que esta firma, que para tantos fue escuela, mantuvo en su práctica de la profesión. Lamentablemente, la propia firma de arquitectos modificó en el 1967 esta obra con ampliaciones y alteraciones que desvirtuaron su valor inicial. Al techar buena parte del patio se perdió el justo balance de interior y exterior y la sensibilidad de escala que tuvo la obra inicial.

ANALES

ENTORNO10

La vida en el Caribe no es ningún Paseo

CAAPPR

[PÁGS. 70-71]

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Ivonne María Marcial

Residencia José Víctor Oliver La residencia de José Víctor Oliver fue la pionera de este grupo de residencias modernas en Arecibo. Queda algo distante del pueblo, en la carretera hacia Lares, y es obra también de Ángel Avilés, correspondiente al 1951. En ésta, el arquitecto, dado al rompecabezas geométrico, usa el círculo como figura organizadora. Una fachada cerrada a la calle, con franja horizontal destacada en lascas de piedra Bechara, da lugar a una sorprendente área de sala o estar. Este espacio de gran altura, iluminación natural y artificial indirecta, es de forma circular y queda marcado con una insólita columna central. El piso, de terrazo integral en dos tonos ámbar, forma anillos alrededor de la columna para destacar la forma circular de este espacio. Esta sala mantiene con el patio al norte una estrecha relación que refuerza un estanque entre ambos espacios. Algo disimulado y a partir de este espacio central queda el acceso a las habitaciones que siguen la forma circular y las zonas de servicio. El propietario, ingeniero graduado de Cornell en el 1937, fue un destacado empresario arecibeño que seguramente sentó pauta y sirvió de modelo para otros en el pueblo. Fue un principal propulsor de la organización y desarrollo del ACC.

Si sumamos estos ejemplos al Arecibo Country Club, comentado anteriormente, podemos apreciar en el Arecibo de la década de 1950 una corriente fuerte y bien representada de obra moderna. Para hacer realidad esta obra, un grupo selecto de arquitectos trabajó con clientes que poseían los recursos económicos y la disposición de experimentar con formas, relaciones espaciales y expresiones nuevas. Es importante dar a conocer y apreciar esta obra si queremos que se conserve y nos sirva para entender mejor lo que esta sociedad fue y lo que este esfuerzo representa para nuestra historia y su arquitectura.

Para una vida sin complicaciones:

Los Muebles de Henry Klumb

Lelis Marqués Mera

%COLØGICA#ARMELO %COLØGICA#ARMELO Klumb y Else en el balcón

Dibujos y fotos cortesía del Archivo de Arquitectura y Construcción de la Universidad de Puerto Rico (AACUPR).

Cuando Henry Klumb llegó a Puerto Rico en 1941, a su formación de arquitecto alemán consciente de los problemas sociales y económicos de su época sumaba la experiencia de haber colaborado con Frank Lloyd Wright. Había ya diseñado objetos y muebles para una exhibición sobre la cultura de los indios Papago de Arizona. Este bagaje, junto a su inteligencia y sensibilidad, le permitió entender un mundo tan distinto al suyo como era el nuestro. Después de vivir en el desierto, Klumb quedó fascinado por la vegetación y el clima de Puerto Rico. Le pareció que la vida aquí podría ser simple y sin complicaciones. Para una vida así diseñó sus proyectos de arquitectura tropical y los muebles para habitarla. En 1944, junto a su socio Stephen Arneson, fundó ARKLU para producir esos muebles en serie. En 1947, trajo de Estados Unidos a su amigo, el diseñador industrial David Humphrey, para que dirigiera la fábrica. A pesar del éxito de sus muebles, ARKLU tuvo que cerrar en 1948 por dificultad en conseguir mano de obra diestra y materia prima para la producción que necesitaba generar. Antes que Klumb, varios arquitectos y diseñadores reconocidos diseñaban muebles en Europa y en Estados Unidos. Destacan de esa época los diseños en maderas curvadas de Alvar Aalto, las sillas y la butaca Wassily en tubo de acero curvado y cromado de Marcel Breuer, así como las de Le Corbusier, la butaca Barcelona en pasamano de acero cromado de Mies van der Rohe, las butacas y divanes con piezas en maderas curvadas y en aluminio fundido de los Eames. Todos ellos experimentaban con la última tecnología disponible. Klumb, sin embargo, estaba comprometido con la realidad de Puerto Rico en donde estas industrias punta no existían y los materiales dependían de la importación. Los diseños de Klumb comparten con estos clásicos modernos la sencillez de líneas y la autenticidad con su época y su circunstancia.

POS-DISEÑO

ENTORNO10

La vida en el Caribe no es ningun Paseo

CAAPPR

[PÁGS. 72-73]

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Sala de la casa Klumb

Planta Casa Klumb

Hay en la butaca de Klumb un parecido con el perfil del sillón Barcelona de 1929. De la misma forma, al examinar los diseños de esos años, vemos que en 1949 el excelente diseñador y artesano Hans J. Wegner de Dinamarca, diseñó el modelo JH512, una butaca plegable en madera de encina tejida con cuerdas, que recuerda la butaca de Klumb diseñada en 1944. Está claro que ni Wegner ni Klumb copiaban formas. Se trata de una coincidencia por la similitud del tipo de butaca y porque la imagen del sillón Barcelona era ya historia. En toda la obra de Klumb hay una fuerte influencia de Wright, no en las formas, sino en el enfoque general: en la creación de grandes espacios en los que los muebles son secundarios y casi transparentes, piezas siempre subordinadas a la arquitectura. De los muebles diseñados por Klumb quedan planos en el Archivo de Arquitectura y Construcción de la Universidad de Puerto Rico (AACUPR), además de algunos ejemplares que formaban parte del mobiliario original de la Casa Klumb en Río Piedras. Si los analizamos, veremos que están pensados con el mismo cuidado y siguiendo las mismas directrices que su obra a mayor escala, la arquitectura.

Como ésta, responden a los condicionantes principales del clima tropical: el calor y la humedad. Se inspiran en lo bueno del Trópico: la brisa, la luz, la sombra de los exteriores cubiertos. Utilizan los materiales más lógicos y accesibles: el algodón, la soguilla, el cuero y las maderas locales que resisten la humedad y la polilla. Klumb usa estos materiales de la manera más sencilla y eficaz, aprovechando la habilidad de las personas disponibles para hacer el trabajo. La butaca, antes mencionada, existe en dos versiones: con o sin apoyo para los

brazos [ilustraciones]. Vemos como en la butaca, el banco y la tumbona las piezas estructurales están cortadas de planchas de madera maciza con un mismo grosor que leemos al verlas en el mueble, como líneas. Estas líneas, suavemente curvas o rectas, cambian de grosor afinándose en los extremos para dar a los modelos el carácter sofisticado de un diseño que parece dibujado a pincel, como un trazo oriental. Los finales de las maderas están redondeados en todos los diseños para proteger tanto al mueble como al usuario. Las superficies para sentarse están tejidas con soguilla o con tiras de algodón o cuero. Else Schmidt, la esposa de Klumb, trabajó en el tejido de los muebles. La belleza de estos muebles está en su forma y en la nobleza de los materiales empleados, así como en el dibujo que traza el tejido de las cuerdas o cinchas. Tanto las butacas como el banco y la tumbona son muebles transparentes, no tapizados, que dejan- como los quiebrasoles en su arquitectura- circular la brisa. Estos muebles para el descanso invitan a posturas cómodas y relajadas, acordes con nuestro clima, con nuestro carácter abierto y sociable. Nadie se sienta en postura

rígida cuando quiere disfrutar del tiempo o invitar a una conversación agradable. Al facilitar esta manera de sentarse informal, los muebles de Klumb se diferencian de muchos de los muebles famosos que mencionamos antes, más formales y rígidos, adecuados para espacios cerrados y climas fríos. Klumb diseñó además varios muebles auxiliares [ilustraciones]: 1. una mesa con superficie triangular sostenida por tres patas planas que se afinan al llegar al suelo. 2. una mesa rectanglar, con un estante que sobresale un poco bajo el tablero. 3. un banco-mesa, cuya superficie de uso baja hasta casi el suelo, abrazado las dos tablas-soportes de los extremos (el ángu- lo de encuentro está redondeado). Los tres diseños están construidos con piezas de madera maciza de un mismo grosor. Son diseños fuertes, de formas simples, a los que no sobra ni falta nada. Otro mueble de la Casa Klumb que merece mención es la mesa giratoria [ilustración]. Construida con un extremo abrazado

a uno de los finos pilares de la terraza que circunda la casa, esta mesa puede cambiar su posición girando para comodidad de quien la use. Tiene dos hojas con superficie de 6´X 4´ cada una y una forma irregular en planta con los ángulos de los extremos siempre redondeados. El hecho de que un mueble grande sea parcialmente móvil multiplica su utilidad sin causar desorden, sin romper el diseño general del espacio. En este caso permite adecuar la mesa a cambios de luz y de corrientes de aire. Es un mueble que vive con los cambios de su entorno: con las horas del día o los meses del año. Por eso, al doctor Enrique Vivoni esta mesa le parece poética. Los muebles de la Casa Klumb ponen en manifiesto la originalidad y también el rigor con el que Klumb diseñaba. Son cualidades presentes en toda su obra. Hoy que estamos conscientes de la importancia de respetar y valorar la naturaleza, los diseños de Klumb nos muestran su grandeza y cómo se adelantó a su tiempo. Estos muebles no pasan porque, como su obra, carecen de adornos e historicismos. Son tan actuales y tan adecuados para el trópico hoy como cuando fueron creados hace más de 60 años.

Muebles ARKLU silla y catre. POS-DISEÑO

ENTORNO10

La vida en el Caribe no es ningún Paseo

CAAPPR

[PÁGS. 74-75]

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Territorios Inteligentes En estos momentos de información excesiva y astucia visual es bien difícil encontrar un libro que pueda conglomerar y descifrar la mayoría de los procesos modernos del urbanismo tanto a través de la historia como en la situación actual. Territorios Inteligentes, de Alfonso Vegara y Juan de las Rivas, logra contener y desglosar los últimos dos cientos años de la planificación urbana en uno solo tomo. El urbanismo moderno, denominado por los autores como el origen de la planificación urbana se verá a través de todo el libro en ejemplos que recogerán temas y puntos de gran importancia para la planificación urbana.

Novedades

Este es un libro que desde el lado teórico sirve como inmenso recurso y del lado práctico como arma revolucionaria para la conceptualización urbana. Recurso, porque logra mantener las referencias y los elementos mas significativos de la historia del urbanismo; revolucionario por el análisis de situaciones y comportamientos contemporáneos que afectan el urbanismo. Entender estas situaciones e ilustrar con ejemplos como producir una planificación que se acerca más a lo necesario es la razón principal de Territorios Inteligentes. ¿Cómo entender la ciudad? ¿Es necesaria la planificación para las ciudades? ¿Qué es el efecto Guggenheim? ¿Por qué las utopías del movimiento moderno? Estas son algunas de las preguntas que se verán contestadas en Territorios Inteligentes.

Autor Por la redacción

Acupuntura Urbana Acupuntura Urbana, del arquitecto Jaime Lerner, es un libro difícil de reseñar; no es fácil distinguir si sus argumentos son políticos o urbanos. Y la realidad es que la acupuntura puede funcionar tanto como una estrategia política (hipocondríaco) o como urbana (activo hipocondríaco) en diferentes puntos del cuerpo. Puede tratar diferentes síntomas y lugares, pero dentro del mismo conjunto que es la ciudad. Cada relato dentro de Acupuntura Urbana toma lugar en diferentes contextos y situaciones y da espacio a posibles interpretaciones de lo que puede ser buen urbanismo. El urbanismo incorpora varios elementos: la cultura, la economía, la geografía, los ciudadanos, entre otros; sin ellos es imposible el urbanismo. El libro tiene un cierto parecido a libros como Las Memorias de Fuego, de Eduardo Galeano, donde se narran pequeños cuentos, cada uno con su propia moraleja o información. Este tipo de narrativa lleva al lector a un viaje lleno de nostalgia a través de la ciudad. La narración de Lerner personifica la ciudad y de cierta manera se encariña con ella. Incluso, en el relato titulado Memoria Producida, se cuenta brevemente la importancia del lugar en Puerto Rico, donde se invento la piña colada y como éste sirve de “memoria” para los que visitan y los que viven la ciudad; es la importancia de sentirse de un sitio (identidad). Esto se combina con lecturas acerca de la importancia de conocer la forma de la ciudad (geografía), los hitos culturales a través de accidentes y propuestas urbanas (cultura), la infraestructura urbana que en vez de aumentar abarata los costos (economía) y los cuentos de sus barrios, que juntos posibilitan las intervenciones urbanas.

Pero antes de que los menos aficionados a la complejidad del urbanismo cojan miedo, es importante mencionar que los autores han sabido introducir el libro con un breve análisis del origen de la planificación urbana y analizar como este se relaciona a la ciudad contemporánea. De esta manera se acomoda al lector en un nivel de conocimiento básico sobre la historia de la planificación urbana. El índice desglosa cada capítulo con su subtemas y una breve explicación del mismo. El libro se puede leer como uno disco, donde uno escoge la canción que quiere escuchar sin necesidad de una cronología, pues cada capítulo se puede leer como guste, no necesariamente respondiendo al anterior. Territorios Inteligentes nos habla de los cambios socio-culturales, ya sea por la industrialización, la globalización, o, simplemente, el interés capitalista de cualquier empresa privada. Territorios Inteligentes presenta el urbanismo desde todas las perspectivas posibles de construirlo, desde la ciudad utopía, el New Urbanism en Estados Unidos, la planificación a través del paisaje-territorio y la ciudad sostenible entre otros. Territorios Inteligente no se compromete ni se afilia con ningún movimiento o argumento particular. El libro va dirigido tanto a los desarrolladores y urbanistas más conservadores como a los que andan en busca de un desarrollo urbano de vanguardia que cuestione la ciudad y el comportamiento de los usuarios en ella. Su pauta es clara y precisa: se necesita crear una nueva manera de ver el territorio, el suelo y la ciudad, para así abrir paso a una planificación urbana adecuada. [MM]

La intervención puntual de que habla Lerner no propone una gran intervención sino un conjunto de acciones puntuales a través de la ciudad, con posibilidad de mejorarla. Lerner entiende que la ciudad no se compone de una misma “monogeografía”, a la que se le puede aplicar lo mismo en todos lados. Podemos observar el libro desde otra perspectiva, donde vemos un sinnúmero de “pinchazos” que juntos pueden maltratar un cuerpo o pueden mejorar la ciudad. En otras palabras, se puede crear urbanismo con estos elementos aislados y aplicarlos como un conjunto. El libro sirve como un buen seguimiento teórico de lo que el arquitecto Jaime Lerner logró en la ciudad de Curitiba, aunque es difícil creer que las mismas estrategias que le funcionan a los coreanos en NY puedan aplicarse a otras partes del mundo y esperar que funcionen. Por esta misma razón, el libro sirve de manera informativa y no como formula teórica para hacer urbanismo. Acupuntura Urbana presenta sucesos históricos de las ciudades y cómo estos afectan su desarrollo urbano. [MM] NOVEDADES

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La vida en el Caribe no es ningún Paseo

CAAPPR

[PÁGS. 76-77]

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PRÓXIMA EDICIÓN

TEMA DEL DOSSIER

Atendiendo la vivienda

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PROYECTO DE LA EDICIÓN

Vivienda Multi-Familiar FECHA LÍMITE DE ENTREGA PROYECTO DE LA EDICIÓN

30 de mayo de 2008

PUBLIQUE SU PROYECTO EN ENTORNO

Su obra puede convertirse en Proyecto de la Edición de ENTORNO, la primera revista del País especializada en arquitectura, urbanismo, arte y diseño. • Se publicarán los proyectos más sobresalientes, ya construidos, y que exploren ideas innovadoras en el diseño de sus espacios interiores o exteriores. La calidad espacial, la materialidad, las utilidades, la señalización, el equipamiento y su relación con el exterior serán temas a considerar. La intención es investigar el nuevo rol desempeñado por estos lugares donde, además de viabilizar el intercambio mercantil, están sirviendo como instituciones que plantean un nuevo estilo de vida y socialización. • Las obras tienen que estar certificadas por un arquitecto licenciado y colegiado.

MOP

Contacto: Celina Nogueras Cuevas CE: entornopr@gmail.com T. 787.364.6665 D: Ave. Condado #605 oficina 304, San Juan, Puerto Rico, 00907

• Los proyectos sometidos deben haber sido construidos durante los últimos 5 años. • Toda nominación deberá incluir: dibujos (plantas, alzados, cortes generales, cortes de pared, detalles y/o imágenes 3-D), breve descripción escrita del proyecto, y fotos. La Junta Editorial de ENTORNO evaluará y seleccionará los proyectos a ser publicados. Dado el volumen de proyectos recibidos, sólo se notificará a los proponentes de los proyectos escogidos.

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