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COMITÉ ESTATAL DE SANIDAD ACUICOLA DE TABASCO A. C.

ANALISIS DE LA SITUACIÓN SANITARIA EN EL PROGRAMA DE PECES DURANTE EL PERIODO 2008-2011

M. Sc. Rafael Meseguer Elizondo Ing. Pedro Mora Periañez

MARZO DE 2012


ANÄLISIS DE LA SITUACION SANITARIA EN TILAPIA En el estado de Tabasco, la diversidad de parásitos y bacterias ha venido registrándose desde el año 2008. Sin duda, a partir de ello contamos con una idea clara de los patógenos más comunes y su distribución, como se ha informado en documentos previos. Pero además, recientemente nos ha permitido observar la variación que se presenta tanto en la diversidad, como en el porcentaje de incidencia en las Unidades de reproducción. Sobre todo, porque desde 2009 nos hemos concentrado en el muestreo de éstas para determinar el estado sanitario de los lotes que producen. Lo anterior, se ha estado complementando con la realización de análisis presuntivos tanto en unidades de engorda, como de reproducción, cuando se presentan mortalidades y se presume de la presencia de vectores de enfermedades. En esta ocasión, queremos hacer un comparativo que contemple los resultados obtenidos en los cuatro años en que se han registrado resultados. Como se verá más adelante, ello nos permitirá hacer un mejor balance y análisis de los cambios que se han venido presentando. PARÁSITOS PRESENTES EN TABASCO Al hacer un comparativo de las variaciones entre los principales grupos de parásitos, en la figura 1 puede notarse que en general Trichodina sp y Cichidogyrus sp se han mantenido como las más importantes, con solo un ascenso en la presencia de Gyrodactylus sp (50 %) y en menor medida de Tetraymena sp (25 %) en 2009. El 2008 fue el año en el que la presencia de los dos grupos más importantes se hizo más notoria con porcentajes significativos. Sin embargo, Cichlidogyrus sp desapareció del registro en 2009, para ser encontrada y aumentar paulatinamente en los dos años posteriores (22.58 % en 2010 y 41.7 % en 2011). Por su parte, si bien Trichodina sp no dejó de registrarse en 2009, tuvo un descenso similar (38. 71 %) e incremento posterior en el último año (50 %). Resulta claro que consecuentemente con el descenso en la presencia general de bacterias, la abundancia de los grupos dominantes también se ha reducido en 2010 y 2011 en comparación con los dos primeros años. No obstante, se ha vuelto a presentar un incremento en el último periodo (2011) que debe tomarse en consideración, ya que puede estar relacionado con un menor cuidado en el mantenimiento de las condiciones de calidad del agua. Por otra parte, los años de mayor diversidad fueron 2010 (7 géneros) y 2008 (6), mientras que los de menor variedad fueron 2011 (3 géneros) y 2009 (4). Lo anterior, supone que ha existido un comportamiento comparativo similar en la conjunción de los años 2008-2009 y 2010-2011. Es decir, que en ambos periodos se dio una reducción de la diversidad. Las causas de ello no se conocen, pero resultaría interesante para ello revisar como variaron las condiciones medioambientales entre los años considerados, sobre todo la intensidad de lluvias y sus efectos en inundaciones.


Figura 1. Comparativo porcentual de los diferentes grupos de parásitos encontrados en los análisis efectuados desde 2008 hasta 2011. 80 70

75

75.86

62.96

60 50

50

50 40 30

41.7

38.71

27.59 22.58

20

22.22 12.9

10 0

8.33 6.45 0 0

0

11.11 000

Año 2008

25

000

Año 2010

12.5

11.11 3.22 0 0

Año 2009

0

6.45 0

0 00

3.22 00 0

Año 2011

0

En la figura 2 resulta claro que existió una reducción en el número de muestras con parásitos tanto del 2008 al 2009, como entre 2010 y 2011. Lo que resulta de preocupación, es que si bien el incremento substancial de 2010 (93.55 %) fue seguido de una reducción en 2011 (60 %), la misma no es tan significativa como la observada en 2009. Adicionalmente, no hemos observado nuevamente que existan una mayoría de muestras que no registrasen parásitos (52.94 %), es decir un comportamiento similar al del año 2009. Por lo anterior, consideramos que es importante insistir en las recomendaciones sobre la aplicación de las medidas de prevención. Particularmente, las que se refieren al mantenimiento de condiciones adecuadas de calidad del agua mediante suficientes recambios. También, se recordó la importancia de implementar mejores y más efectivos mecanismos de desinfección y limpieza, tanto en las instalaciones, como en el equipo empleado.


Figura 2. Comparativo porcentual de las muestras que presentaron parásitos y aquellas en las que no se resgistraron desde 2008 hata 2011. 100 90

93.55 87.93

80 70

60

60

52.94 47.06

50

40

40

Con Parásitos Sin Parásitos

30 20

12.17 6.45

10 0 Año 2008

Año 2009

Año 2010

Año 2011

En la figura 3 se presenta una comparación entre los porcentajes de prevalencia que se encontraron en el último año con los del previo (2010). El año 2010 mostró una tendencia más equitativa entre los tres diferentes porcentajes considerados. También, a partir de ello, podemos notar que en ambos años predominaron los porcentajes de prevalencia bajos o menores de 60 % (37.93 % en 2010 y 50 % en 2011). Notando por supuesto el incremento final en el último (2011). Aunque también se observó que hubo un ligero ascenso en la proporción de las muestras que mostraron niveles de prevalencia superiores a 87 %. Cabe destacar, que estas son las de mayor consideración, ya que se trata de las que ya podrían indicar un posible proceso de infección parasitario. En este caso, el que una tercera parte de las muestras presenten porcentajes elevados de parásitos (31.03 % en 2010 y 33.3 % en 2011), aun sigue siendo elevado, por lo que las acciones de prevención y de vigilancia epidemiológica serán orientadas a sugerir acciones que permitan que se reduzcan aun más.


Figura 3. Comparativo porcentual entre los porcentajes de prevalencia encontrados en los periodos 2010 y 2011 60 50 50 37.93

40 31.03

33.3

31.03 Año 2010

30

Año 2011 16.7

20 10 0 87 o mas

66-80

menor o igual a 60

En la figura 4 se presentan las variaciones entre los principales síndromes internos encontrados, haciendo un comparativo entre los años previos y el último año. Puede notarse que las alteraciones en branquias se mantienen como una constante en los peces analizados. Sobre todo, específicamente en lo que se refiere a hipertrofia de branquias. Adicionalmente, aunque en 2009 y 2010 la melanización del arco branquial (62.5 %) o de las lamelas (50 %) también fueron importantes (principalmente en 2009), dichos efectos no se registraron para 2011. Por otra parte, también en el caso de la decoloración del hígado, así como de la degeneración grasa del mismo, si bien ambos tuvieron una presencia predominante en 2009 (75 y 37.5 % respectivamente) y en menor grado en 2011 (38.46 y 30.76 % respectivamente), esos síntomas virtualmente no se hallaron en 2010. Lo anterior, pudo estar relacionado posiblemente con el uso de alimentos con mejor calidad en ese periodo, o bien con una mejor planeación en su uso oportuno, así como quizás en su almacenamiento. Resulta algo diferente a lo esperado el descenso en los porcentajes de los síndromes encontrados en 2010, pero sobre todo, que se tratase del único año en que hubo una proporción de organismos que no registraron alteraciones (3.7 %). Principalmente, porque fue también ese año en el que se encontraron parásitos en 93.55 % de las muestras analizadas. Sin embargo, al mismo tiempo se trató del año en el que las alteraciones branquiales fueron fundamentalmente la única variación encontrada. Como se sabe, las mismas están relacionadas con una deficiente calidad del agua y las condiciones que esta produce en un mayor incremento de las poblaciones parasitarias.


Figura 4. Comparativo porcentual entre los diferentes síndromes encontrados desde 2009 hasta 2011. 80

75

70

62.5

60

62.5 61.54 55.6 50

50 40

38.46

Año 2009

37.5 30.76

30

Año 2010

22.22

Año 2011

20 7.41

10

3.7

3.7

0 Higado Melanización Hipertrofia de Aclaramiento Degeneración decolorado de branquias branquias branquial grasa

ninguna

Figura 5. Ejemplos de los principales síndromes encontrados en las branquias, los cuales se relacionan con niveles elevados de materia orgánica, excesos de amonio tóxico o periodos frecuentes con bajos contenidos de oxígeno disuelto

Hipertrófia de lamelas branquiales

Arco branquial Melanizado

Aclaramiento de branquias


En la figura 6, se hace un comparativo entre los puntos de infección más frecuente y los cambios que en los mismos se han presentado entre el 2010 y 2011. En ese sentido, en ambos años predomina la piel (78.26 % en 2010 y 58.3 % en 2011) como la zona de acceso para los parásitos sobre las branquias (21.74 % en 2010 y 41.7 % en 2011), aunque destaca que la diferencia en la proporción es substancialmente mayor en 2010. En ambos, el principal parásito es Trichodina sp, un organismo que se encuentra en la piel, mientras que Cichlidogyrus sp se localiza en las branquias, lo que explica claramente los puntos de infección predominantes. Sin embargo, también notamos un incremento en la proporción relacionada con las branquias, la cual está directamente vinculada con la relación porcentual entre Cichlidogyrus sp y Trichodina sp entre 2010 y 2011, esta misma se puede observar en la figura 1. Cabe destacar, que el único año en el que la proporción de zonas de infección se invirtió fue en 2008, en el cual el protozoario ocupó el segundo lugar entre los parásitos encontrados siguiendo al trematodo monogeneo. Figura 6. Comparativo porcentual entre los puntos de infección de los periodos 2010 y 2011 90 80

78.26

70 58.3

60 50

41.7

40

Año 2010 Año 2011

30

21.74

20

10 0 Piel

Branquias

BACTERIAS PRESENTES EN TABASCO En la figura 7 se aprecian las variaciones que han presentado las bacterias en su diversidad. Destaca que en 2008 existía un predominio conjunto de bacterias no patógenas (Enterobacter sp con 55.17 % y Cromobacterium sp con 18.52 %), que estuvieron presentes en un total del 73.69 % de las muestras. El siguiente año se incrementó considerablemente la proporción de dos géneros que pueden ser potencialmente patógenos: Pseudomonas sp (57.14 %), Streptoccocus sp (28.57 %) y Aeromonas sp (14.29 %), en conjunto, los tres grupos estuvieron presentes en todas las muestras que tuvieron bacterias. Lo anterior, resultaba de preocupación, ya que son precisamente dichos grupos, los que bajo circunstancias que producen estrés en los peces pueden desencadenar infecciones. Ya para 2010 y 2011, solo se registraron los dos grupos


de bacterias potencialmente patógenas más comunes y no se han encontrado bacterias no patogénicas nuevamente. Sin embargo, como se presentará más adelante su abundancia descendió de modo importante. Ahora bien, al observar los cambios del 2010 al 2011, se notó una reducción la cual resulta un buen indicador.

Figura 7. Comparativo porcentual de los diferentes grupos de bacterias encontrados en los Análisis efectuados desde 2008 hasta 2011. 60

57.14

55.17

50 42.86 40 28.57

30

Año 2008 20.69

20 11.76 10 10

17.65 14.29 10

18.52

Año 2009 Año 2010

Año 2011

3.7 0 0

0 0 0

0

0 0

0

En la figura 8 resulta evidente que a lo largo de los años ha habido una progresiva reducción en el registro de bacterias. Ello se prueba claramente en un incremento significativo de muestras sin bacterias, desde un 17.2 % en 2008, hasta 80 % en 2011. Como consecuencia, en tres años hemos visto que se ha invertido la relación entre las muestras con bacterias y las que no las presentan. Lo anterior puede estar relacionado con el uso de mayores tasas de recambio o densidades más adecuadas, condiciones que pueden haber incidido en una menor incidencia bacteriana.


Figura 8. Comparativo porcentual de las muestras en las que se aislaron bacterias y aquellas en las que no se aislaron desde 2008 hasta 2011 90

82.8

80

80

70.59

70 58.82

60 50

41.18

Con Bacterias

40 30 20

Sin Bacterias

29.41 20

17.2

10 0 Año 2008

Año 2009

Año 2010

Año 2011

Finalmente, en la figura 9 se hace un comparativo entre los porcentajes de prevalencia de bacterias de los últimos dos años. Destaca en primer término que no se han presentado niveles de 100 %. Así mismo, la reducción en el porcentaje de 66 % y el aumento del de 33 % está perfectamente correlacionada con la disminución clara de la presencia de bacterias presentada en la figura previa. Figura 9. Comparativo porcentual entre los porcentajes de prevalencia de bacterias encontrados en los periodos 2010 y 2011 80

75

70

60 50

50

50 Año 2010

40 30

Año 2011

25

20 10 0 33 por ciento

66 por ciento

Análisis de la situación sanitaria en el programa de peces durante el periodo 2008 2011  
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