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POEMAS 1-Entre dos mundos Quiero que me disculpes amiga por molestarte a cada momento, pero estoy muy agradecida por este maravilloso encuentro. Le doy gracias a la vida de que conmigo te encuentres este día, porque cuando lágrimas deslizan por mi cara tú las secas con el silencio de una simple mirada. Porque cuando no le hallé un sentido a la vida y extrañas ideas adopté no queriendo buscar otra salida, tú extendiste tu mano y me impediste a ese mundo caer. Hoy me pides que me quede a tu lado, yo te digo que jamás me marcharé, así tenga que enfrentar a dos distintos mundos que me piden entre ellos elegir porque juntos no saben convivir,P y es que la vida me mostró dos caras y sólo ha una debo sonreír. Cegada por sus bromas me encontraba sin darme cuenta de que con eso yo te lastimaba. Pero gracias a una de esas bromas, los ojos al fin pude abrir, y ahora comprendo a cual mundo mi cariño he de dirigir, y aunque mucho no pueda significar, hoy te quiero decir que es al cielo, a donde he decidido volar. Únicamente te pido que siempre me des un minuto, la forma de expresar mi enojo es distinta a la de cualquier otro, pero puedes estar tranquila porque aunque el infierno esté presente te digo amiga el cielo jamás se encontrará ausente.


2-Rosas y espinas Entre rosas y espinas se resbala la vida, construyendo caminos de encontrados momentos espinas que profanan la adolorida carne, y rosas que embellecen dulces horas de calma. ¡Puede más una rosa que cien dirás espinas! un capullo de ellas, bien vale mil espadas; la dicha, que se logra, por sobre los escollos, es feliz horizonte de una vida lograda. Por eso, no te duelan las espinas clavadas, aunque llaguen tu piel y trastoquen tu calma, si al final de la senda hay una aurora blanca, como una rosa roja asilada en tu alma.

3-Vivir El hambre de la eternidad, el suelo de la inconciencia y el ansia de descubrir. Cada día perseguir un sueño, llorar y caerse, reir y levantarse, el brillo de una estrella, el sol interrumpiendo el sueño y el delirio del amor. El tiempo que se escapa como agua que lucha entre las manos. Dios escuchando los murmullos. Todo eso que se vuelve igual que subir una montaña y es tan solo vivir.


4-Cuerpo de mujer.

Cuerpo de mujer, blancas colinas, muslos blancos, te pareces al mundo en tu actitud de entrega. Mi cuerpo de labriego salvaje te socava y hace saltar el hijo del fondo de la tierra. Fui solo como un túnel. De mí huían los pájaros y en mí la noche entraba su invasión poderosa. Para sobrevivirme te forjé como un arma, como una flecha en mi arco, como una piedra en mi honda. Pero cae la hora de la venganza, y te amo. Cuerpo de piel, de musgo, de leche ávida y firme. Ah los vasos del pecho! Ah los ojos de ausencia! Ah las rosas del pubis! Ah tu voz lenta y triste! Cuerpo de mujer mía, persistirá en tu gracia. Mi sed, mi ansia sin limite, mi camino indeciso! Oscuros cauces donde la sed eterna sigue, y la fatiga sigue, y el dolor infinito.

5-Tiempo sin tiempo Preciso tiempo necesito ese tiempo que otros dejan abandonado porque les sobra o ya no saben que hacer con él tiempo en blanco en rojo en verde hasta en castaño oscuro no me importa el color cándido tiempo que yo no puedo abrir y cerrar como una puerta tiempo para mirar un árbol un farol para andar por el filo del descanso para pensar qué bien hoy es invierno para morir un poco y nacer enseguida y para darme cuenta y para darme cuerda preciso tiempo el necesario para chapotear unas horas en la vida y para investigar por qué estoy triste y acostumbrarme a mi esqueleto antiguo.


REFRANES

A CHILLIDOS DE PUERCO, Oテ好OS DE CARNICERO

ALEGRE EL INDIO Y LE DAS MARACAS


EL QUE MUCHO ABARCA, TIENE NOVIA GORDA

NO TIENE LA CULPA EL INDIO, SI NO EL QUE LO HACE COMPADRE

SI VEN QUE EL NIÑO ES RISUEÑO Y TODAVÍA LE HACEN COSQUILLAS


BOMBAS YUCATECAS

¡BOMBA! Te quiero linda mestiza Como el barco al vendaval Aunque ronques por las noches Y perfumes mi jacal. ¡BOMBA!

¡BOMBA! Baila con tanta emoción la morenota Carmina que siento cuando se arrima parárseme el .....corazón. ¡BOMBA!

BOMBA! Como tu eres mariposa y yo tu amigo Turix cuando tu quieras preciosa yo te rasco tu pirix. ¡BOMBA!

¡Bomba! Peluquero pedro nah, oriundo de chuburná puso un aviso estrafalario que a todos asombrará en esta peluquería de un confort disfrutará mientras lo pela nah.

¡BOMBA! El que rompió tu calzón que te lo componga ¡BOMBA!


CUENTOS Llovía, estábamos con unos amigos en el cuarto contando leyendas de terror, Obviamente jamás falta el que dice que ha escuchado ”algo” en el pasillo. Salimos a ver, y no hubo resultados. En eso nos pusimos a ver la T.V. Ya aburridos, decidimos ir afuera, a la oscuridad, había parado de llover. Vivo en un campo amplio, y salimos a investigar. Arácnidos, Serpientes, de todo. Empapados de rocío y fastidiados por el frío volvimos adentro. Nuestros padres no estaban así que decidimos jugar a un juego. El ultimo que agarre el papel que yo sostenía en mi palma, tenía que ir al pasillo y traer un cuchillo. (No sé para que el cuchillo, eso estaba en manos de mi amiga, Brisa) Sostuve el papel: Brisa.

Salió a buscar el cuchillo, pero no volvió. La llamamos varias veces desde el cuarto, pero no había caso. Arrimamos la puerta: Oscuridad pura. De repente, la puerta de movió sola (es decir, se abrió sola). _Debe estar queriendo hacer una broma, ¡BRISA! ¡NO ES GRACIOSO!.-Fue lo único que dijo Walter-. _Vamos a buscarla.- Susurré yo. Claro que las únicas respuestas fueron ”Estas loca”, pero bueno. Como todos eran unos cobardes salí al pasillo. De repente todos se pusieron pálidos mirándome: _¿Qué me miran así?.-grite yo-. _Atrás..-Susurró una voz atrás mío. Lentamente me dí vuelta: El cuerpo de Brisa en el baño, ensangrentado, y tirado violentamente. En el pasillo había una niña con un cuchillo y una mirada macabra, sonriente. Salimos corriendo al la habitación. En ese momento sonó el celular de Brisa. Nos asustamos, pero atendimos. _Policía, Sus padres tuvieron un accidente. ¿Es usted Brisa Gonzales? Ahí nos pusimos a llorar, además de que los padres de Brisa eran muy buenos, ella también estaba, básicamente, muerta. Le avisamos a la policía que Su hija también estaba muerta, y vinieron de inmediato. Una semana después no volví a ver a mis amigos, estábamos aterrorizados. Mis padres me contaron que Brisa estaba esperando una hermanita.. Pero que sus padres la perdieron en el accidente.


EL CHARRO NEGRO Un hombre alto, de aspecto elegante, de impecable traje negro compuesto por una chaqueta corta, una camisa, un pantalón ajustado y un sombrero de ala ancha deambula en la profundidad de la noche en los solitarios tramos que unen los pequeños pueblos del México rural sobre el lomo de un caballo enorme y de color azabache. Quienes han tenido trato con él lo presienten el Diablo. No ignora a los hombres, a los que ofrece amable conversación, pero su clara preferencia son las mujeres, a las que seduce con mirada elocuente y palabras cálidas. Nada malo puede decirse del charro negro si el viajero se limita a permitir su compañía hacia su lugar de residencia; si se acerca el amanecer, se despedirá cortésmente y se marchará con tranco lento, al igual que si el sendero que recorre lleva a las cercanías de una iglesia. Pero si, por el contrario, la mujer cede a sus ofertas de aligerar el viaje y condesciende a montar el caballo, esa acción será el principio del fin: una vez sobre el animal, la infortunada descubre que es imposible apearse. Es entonces cuando el charro negro vuelve su montura y se aleja, con rumbo desconocido, sin hacer caso de los ruegos o los gritos de su víctima, a la que no se vuelve a ver jamás.

LA MANSION ROSE HALL

La mansión Rose Hall en Jamaica es una de las casas embrujadas más famosas del mundo. Además en la zona del caribe la historia de este lugar es muy conocida por su larga sucesión de hechos de sangre y horror, y apariciones fantasmales que continúan aún hoy en día. La mansión fue construida por el rico terrateniente John Palmer, en el siglo XIX. Palmer conoció a su futura esposa Annie Mae Patterson en 1820, y poco podía imaginar que tras casarse con ella, su joven esposa le acuchillaría hasta matarlo. A John Palmer le sucedieron otros dos maridos; el segundo fue envenenado, el tercero, estrangulado. Siguiendo las órdenes de Annie, algunos esclavos sacaron los cadáveres a través de secretos pasadizos subterráneos y los enterraron bajo la arena blanca de la playa. Dentro de su plantación de Rose Hall, Annie Palmer tuvo poder absoluto, y lo utilizaba de forma arbitraria, cruel y sangrienta. En la mazmorra situada en los sótanos de la mansión torturaba a los esclavos indisciplinados con total impunidad. Algunas noches las propia Annie salía a caballo a perseguir a los que no cumplían el toque de queda. Las presas de la amazona eran encadenadas, marcadas a fuego y devueltas a su barracón. Annie infundía en los esclavos un temor que iba mucho más allá de lo físico; podía infligir un daño peor que la laceración del látigo y el dolor punzante del cuchillo. Annie Palmer, la refinada señorita blanca, había aprendido en Haití los secretos del Vudú, convirtiéndose en una poderosa hechicera. Utilizaba su magia contra todo aquel que se interpusiera en su camino, bien fuese una rival en amores o algún vecino molesto, y cuentan que llegó a sacrificar niños para usar sus huesos en rituales. La rebelión de los esclavos llegó también a Rose Hall. Al fin la ira fue más fuerte que el miedo: una partida de insurrectos entró en la mansión, subió las grandes escaleras e irrumpió en la habitación de Annie Palmer. Tras matar a Annie, alias la Bruja Blanca, desfiguraron su cadáver y


lo arrojaron por la ventana. Un vecino enterró sus restos en una tumba sin señalar, en tres de cuyos lados alguien colocó tres cruces para contener el poder de la hechicera. El cuarto lado quedaba libre, de tal forma que su espíritu podría salir a vagar por la Tierra cuando desease. En 1931 H. G. Lisser escribió una novela sobre la leyenda titulada The White Witch of Rose Hall. Se cuentan por centenares los testimonios de turistas y otros visitantes que han visto con sus propios ojos al espíritu de La Bruja Blanca en esa mansión y muchos más los testimonios de los que han sentido el profundo odio y desprecio que se percibe en el que era el dormitorio de la señora Palmer. Lo más tétrico de la historia es que cuentan que durante los trabajos de restauración aparecieron manchas de sangre en las paredes de una habitación, precisamente aquella en la cual Annie Palmer habría acuchillado a su marido.


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