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CÉSAR PALOMINOS

Cuentos, Canciones y Otros Versos Sueltos


César Antonio Palominos Zúñiga, nació en San Vicente de Tagua-Tagua, Provincia del Cachapoal, Chile, en 1988. Profesional y Docente del área del turismo y la cultura. César ha incursionado en las letras de forma amateur ganando algunos premios de cuentos y poesía.


Índice I - Cuentos .......................................................................... 6 Bana, La Banana

7

El Ecosistema De Mi Estanque

10

II – Canciones y otros versos sueltos ............................ 11 Quisiera Saber ♫♪

12

Aquellas Palabras De Amor ♫♪

13

Del O al VI

15

Baldosas Amarillas

16

Cheap Poetry

17

Complemento y Deseo

18

Curicó

19

Si La Vida Me Quita Todo

20

Poema A Los Escombros

22

Ciudad Extraña

24

Esqueletos De Odio

25

Nostalgia Infinita

27

El Mar

28

Pacem In Terris

30

Para El Amor Indescifrable

31

Vuelves

33

Vivo y acumulo

35


Desfragmentaste mi poesía en una autopsia desgarradora, Así que liberé todo el karma que mi conciencia tenía encarcelado.


I - Cuentos


Bana, La Banana Bana, era una banana muy singular, moraba en un racimo de un platanero junto con los de su especie en la zona sub-tropical de centro América. Ella era muy pudorosa y recatada, su mayor pavor en la vida era ser despojada de su bella cáscara amarilla, -que sin duda era el vestido más hermoso de las frutas occidentales- y terminar su existencia desnuda en una juguera lista para convertirse en leche con plátano, alimentando de potasio a un niño de bigotes de leche; eso simplemente le aterraba.

Continuando los días en la selva, Bana se sentía muy nerviosa ya que los demás plataneros iban siendo uno a uno marcados con una "X" para ser enviados de exportación. Una mañana cuando los rayos solares iluminaban el horizonte crepuscular, Bana se percató que su árbol había sido marcado al caer la noche, y se encontró gritando de horror cuando los temporeros la sacaron de su lugar de origen, y se la llevaron dentro de valijas en un barco que se dirigía a Europa.


Los demás plátanos la consolaban diciendo –“¡no te preocupes Bana, el final es triste, pero así es nuestra vida, nacemos verdes, luego maduramos volviéndonos amarrillas como el sol y sin darnos cuenta nos cortan y nos venden en un supermercado!”.

Aquel

consuelo

que

sinceramente

no

necesitaba, sólo la hacía seguir llorando y vociferar –“¡Oh por favor sálvenme!” –“¡socorro!”; pero nadie hacia nada por su tan triste fin.

Al llegar Bana a una verdulería en Inglaterra tan sólo le quedaba esperar el inminente transito al cielo de las frutas. Al rato siguiente muchos compradores llegaron a ver los productos recién traídos del otro lado del atlántico. Una sirvienta tomó a Bana junto con unas manzanas y peras, para llevárselas a su jefe en un recinto colindante.

Cuando el señor apellidado Tunick, que era un famoso fotógrafo de desnudos, vio aquella maravillosa banana, se sorprendió de su hermosa cubierta y sabía que debajo de ella tenía una deslumbrante figura.


Bana no podía hacer nada y ya despojada de su traje amarillo, estaba lista para la foto, su vergüenza era atroz, pero todo esto cambió al verse reflejada en aquel papel que contenía su imagen desnuda, era sumamente guapa y perfecta con aquella curva en la parte superior e inferior, como una luna menguante. El fotógrafo hizo de este retrato su mayor logro siendo visto por todo el mundo y admirado por los más prestigiados artistas alrededor del globo. Bana se hizo muy popular y ya nunca volvió a usar ropa, le encantaba andar libre sin prejuicios y asistía continuamente a playas de bananas nudistas. Bana comentaba con sus amigas bananudistas acerca de la libertad y el amor al propio cuerpo y aprendió para siempre que la belleza está mucho más allá de nuestra capa externa y que realmente valemos por lo que somos y por nuestros logros.


El Ecosistema De Mi Estanque El

ecosistema

de

mi

estanque

contiene

algas

impregnadas en el suelo de cemento, ellas de vez en cuando lanzan burbujas a la superficie del estanque, con ellas, el agua se oxigena dando aire para las branquias de los peces. Cuándo la tortuga mueve sus patas aleteadas para flotar y obtener el alimento de la superficie lanza a navegar un montón de oxigeno extra y el más rico alimento o descomposiciones para alimentar los peces, es ahí cuando la gambusia de cola roja (hibrido de gambusia y cola roja) sale de su escondite para alimentarse.

Para los peces fosforescentes y juguetones de más al fondo,

que

enamorados;

siempre

nadan

juntos

como

perpetuos

les encanta rosar el alga del fondo para

desprender alimento y las gambusia y colas rojas de más arriba van directo a las algas-raíces de los jazmines flotadores que dan sombras a partes del estanque.


II – Canciones y otros versos sueltos


Quisiera Saber ♫♪ Quisiera saber que esconde mamá en el cofre esmaltado, quisiera saber que guarda papá en la guantera de su auto. Quisiera conocer el amor verdadero, noches vaciadas de miel y canción con sonidos forasteros.

Frases en verso emanadas del amor, del azul del estero. Besos de lluvia, arena y café, palabras corridas con un palpitar. Son flechas somníferas de perlas y flor, Que han dejado en grietas, cuevas y edenes un profundo pesar.


Aquellas Palabras De Amor ♫♪ Hay frases que vienen solas como el estribillo de una canción de amor, como los ríos que forman caminos con su caudal, como las aves que sin querer cortan los vientos con su vuelo de flechas.

Hay palabras que emanan de tu piel caribeña, de la travesura coqueta de tu sonrisa. Sonidos y canticos de tu dentadura limosnera y uno que otro compás de tus ojos fugaces.

Nací para amarte y escribir, es lo único que sé hacer bien. Para cuidarte entre mis brazos y encontrar adjetivos a tu nombre de miel.

He tomado el camino largo de seguirte, de vacilar entre un futuro pesimista. Disfrutaré los momentos simples e infinitos,


tocar tu espalda tersa con mis dedos secretarios.


Del O al VI

0.

Te escurres de mí como el jugo del pepino en verano.

I.

Probé el veneno de tu amor espinado y seductor.

II.

Bienaventurado este corazón trémulo de esperanza porque te acercarás al reino de los cielos.

III.

Vaciaré los ríos de tus venas, extirparé la primavera de tu voz.

IV.

Me conmovió como la camanchaca a la noche, como la tristeza de las flores en el invierno.

V.

Crecí de arbustos perennes rodeado de húmedas praderas.

VI.

Quise gritar tu nombre en calles de vinos y lágrimas, recuperar tus prendas olvidadas en las esquinas de mi alma.


Baldosas Amarillas Pavimentaste sin saberlo un camino de baldosas amarillas. El mismo que me permitiste transitar Elevando mis ideas y bordando alas para viajar.

Artesano de sueños, eres la madre de las ciencias. Rompiste todos mis esquemas, esfumaste los mitos. Aliviaste mis penas y cuestionaste las doctrinas de fe. Pensé en comprenderte pero eres el acertijo; tú y tus pequeños dedos bendecidos de creación.


Cheap Poetry Llora por el laberinto espinado de toda una eternidad. Retorciendo el alma, vociferando razones.

Razones, que manan y se disipan. Marchitas al alba, florecida al concluir. Monerías y remilgos intentados de oxidar.

Agasajos extasiados que mis ojos vislumbran. Son efímeros ensueños, porque aquel acantilado fue testigo repudiado, paranoico, absurdo y disparatado que en sesudo juicio, Ni siquiera él, lo dejaría esfumar.


Complemento y Deseo Fui osado contigo, noche de champaña. Espumante desvergonzado, te ofrecí horas unidos. Como el violín con sus cuerdas. Complemento y deseo, es pasión a raudales.

Me recordaste a la poesía. Me recordaste caminar y observar tu sombra, esa que me toca en su juego de siluetas. Me diste humo y amor verde, cogollos rebosados de ilusión, niño de mil colores.

Brillan estrellas en tus poros pálidos; se posan dos luciérnagas en tus ojos de atardecer. Se asoma una colosal varita colmadas de polen, marino a mando de un buque que me intimida.


Curicó Este lápiz que sostengo, es para recordarte en palabras. Sonrisa traviesa, eres claro, como las hojas de esta libreta, suave y ligero como un “te quiero”; ese que tienes en la punta de tu lengua amapola.

Debo intentar darte un apodo, para no confundir a mí alrededor. Soy un fiasco con eso; quizás sólo te llame, amor.

Hueles a valles y vendimias, Al azahar de los naranjos y al frío Curicó.


Si La Vida Me Quita Todo -Si la vida me quita todoQue me deje al menos parte de mi música, un par de los amigos buenos, Y centenares de hojas para escribir, eso me haría feliz.

De vez en cuando te enviaría besos a la ventolera, Besos suaves y otros seductores todos esperanzados de llegar a puerto. -Si la vida me quita todoQue al menos me deje un álbum de fotos de tiempos pasados. Además del trébol de cuatro hojas que olvidé en el libro de Tolstoi.

-Si la vida me desarraiga del suelo de mi patriaEntonces, me arrancaría los ojos para quedarme con el recuerdo de sus valles y montañas. Me comería la lengua, para no volver a pronunciar palabras.

-Si te llaman desde el cielo-


Te desenterraré con mis propias manos. Tu cuerpo incorrupto emanará aromas de nardos, jazmines y pequeños destellos titilantes.

-Si la vida me quita mis sueños y esperanzas-

Que me deje al menos recordar el ocaso de los ídolos y un poco de morfina para amainar el dolor.


Poema A Los Escombros

Le dejo mi vida a la ciencia y al día a día. Me he vuelto viejo divagando, cogiendo sueños, embriagando metas con virtudes.

Y como para cambiar de estelas disfrazo rutinas de peinar cabellos planetarios. Este nihilismo carcome suelos, enmudece las luces de la aurora.

Y como si la vida fuera coqueta, germinan de vez en cuando diminutos rastros de calor divino. Quiebre vacilante de rondas cosmogónicas.

Aún mi mirada no te ha visto y mi futuro se ha adelantado; creando inframundos de rojos torbellinos de rabia y presagios malditos.


Puedes venir momento inoportuno, puedes desmoronar los reinos que he dibujado. Pero hazlo pronto y sucumbe en tu arrebato.

Es que eres un delta de miedos corazón nauseabundo. Sumergido de ciénagas y charcos vacíos, encuentras algarabía en mi luto de artificio.

Es que como cada vez, no soporto la espera tu manía eterna de juegos novicios. Finalmente ha arribado el sueño de estas despiertas palabras.


Ciudad Extraña La ciudad que solía conocer, me parece extraña. No hay otoños, no hay hojas secas que así lo demuestren. La tierra fértil de antaño fue desterrada al inframundo; toda la gente que se saludaba, hoy les han arrancaron sus ojos.

Un desguace de vidas, de almas nobles Aliento de cordillera a mediados de junio. Buscas los cielos rasos que saben a posteridad de lágrimas. Manantial de largos ríos, cauces y esteros Hueles a granos de trigo de mi tierra mediterránea.

Qué me quede lo poco que preciso, unas cuantas palabras, mi memoria y unas gafas ordinarias. Eso bastaría para continuar educando a mis hijos fugaces.

Mi conciencia perdida y pisoteada blasfema en madres patrias de cerros infinitos.


Esqueletos De Odio Tus palabras de odio son flechas contaminadas, son esqueletos de odio y desdichas. Una maraña que esconde tu fragilidad.

Soy poeta y tú me conjugas sonidos anacrónicos. Yo te amo, tú me odias, de seguro me amarás cuando te odie y ahora sólo me basta tu abrazo.

Sí, eres tan guapo bufón de amores, tu voz apacible es un himno de paz. Tu guitarra, tu acordeón y tu charango, sosiegan el delirio de tu bahía porteña

Quiero amarte como una catarata eterna, como ríos trenzados que llegan al mar. Torrentes rabiosos que sólo desean llegar a ti. Quiero que me cobijes, que contengas mi caudal.


ÂĄTe quiero, te quiero, te quiero!, Como si eso pudiese hacer que me escuchen aquellos oĂ­dos sordos. Y tu boca virulenta, pudiese emular aquellos bellos sonidos.


Nostalgia Infinita Me sube una nostalgia infinita, que culmina en un nudo de garganta. Hay días en que el alma se agota de soledad, días enteros de baladas ermitañas.

La vida me va dejando a un lado oscuro. Y el cielo se torna cada vez más gris. Mi ilusión ha sido aniquilada tantas veces, espolvoreada por todos los vientos de mi patria.

Un poeta triste es una mala receta de esperanzas, son palabras de congoja que terminan en lluvias eternas. Y más tu nombre mantiene vivas las últimas hojas del otoño, que caerán finalmente pisoteadas por paraguas.

La pluma de mi agobio viaja zigzagueante a través de alientos avernos y temblorosos. Me conoces mejor que nadie bajo esta cordillera, Y estaré bien aquí, guarecido del frío subterráneo.


El Mar Barcos mercantes y volantines de oro, casas cayendo de cerros en vida; como lágrimas de un sollozo feroz.

El mar, el mar y sus gaviotas planeadoras, volantines que no se cansan de volar. El mar, el mar y su salinidad perenne, su receta cobija peces grises uniformados.

El mar, el mar y sus mariscos, eternas rocas del fondo del mar. Y yo estoy aquí como faro marino, como guía nocturno de amores errantes.

Un cigarro de menta en la espera porteña, dando saltos y lanzando sonrisas fáciles.

En las tardes doradas, niños, triciclos y parejas de ancianos, errantes seres amarrados de amor.


Y yo sólo quiero verme en los demás, copiar pasos, imitar ademanes, vacilar en el viento de la espera de trenes.

Alguna vez vi mi alma en los ojos pardos de un vagabundo. Adiviné rasgos de poeta furtivo, de educador de sueños y una semilla de paz. Antes de llegar a ti, simularé aquella belleza anacoreta.


Pacem In Terris La guerra mata a hermanos y el mundo es indiferente. Han roto generaciones de sueños y pisoteado la bien serena paz.

Qué sentido tiene ser un prisionero en el escarpado desierto; donde anidan ratas, culebras y escorpiones. Donde la sed se transforma en odio y la ceguera en destrucción.

La paz es tan frágil como una pluma en el mar muerto, solitaria. y los dioses lloran en su soledad faquires de su propia creación.

Hemos hipotecado la esperanza, la esperanza de un mundo mejor.


Para El Amor Indescifrable Para el amor indescifrable restan el fuego fugaz del deleite palabras sacadas de la dulzura entre la miel y un baño María.

Son mis ojos inmutables en el tiempo los que mantendrán viva la inocencia de tu amor. - Un reloj de sol en el interminable verano-.

¿Será que tu amor pudiera adobar heridas en abrazos? - Con aquella sonrisa de niño y tu cuerpo animal -. ¿Será que tu amor rebosará de melancolía la tempestiva despedida? - Por esa sonrisa de niño y tu cuerpo animal-.

Será que el silencio reinará en mis preguntas Y un beso resuma un celo infundado. Una testera de rutina dominará un amor abrupto


y una litera en crepúsculo será un ánfora de secretos.

Será que con este amor yo pudiera olvidarte borrar sombras de la noche y difuminar tu rostro de Agosto.


Vuelves Vuelves apresurado como una ráfaga primaveral. Tan real, tan químico, tan tangible como recuerdo frugal de infancia. Todo era simple y confuso, satélite de fotografías de antaño, nubes pasajeras de mocedad.

Qué vuelva suave y delicado como el abrazo de una madre. Tan iluminado y tan dorado, como el brillo de luciérnagas enamoradas. Es tan sólo un segundo de prisa, un corazón tibio recién nacido. Miedos sonoros y un regocijo crepitante de dulces y manjares.

Vuelves necesaria como una camanchaca de Atacama, constante y rauda como olas del pacifico sur. Regresas, te vas y vuelves a repetir la escena, bendición de duraznos y jugosas sandias.

Extraño la inocencia de mis ojos temerosos volvería jubiloso como nostálgico exiliado.


Como capullo de Octubre, como miles de pétalos esparcidos en otoño.

La fragilidad de mi cuerpo, mi sangre aguada. Los años y sus estragos de venenos, compartidos en besos de vinagre y soledad. Volvería a aquellos días mansos como el ocaso.

Volvería a aquellos días, aunque diera mi vida en renacer.


Vivo y acumulo

Acumulo un montón de noches en mi ventana, los días largos traspasan desiertos enteros, ciudades enteras, villorrios y praderas. Los días sin ti son enormes constelaciones y ecos profundos, son cuadros de naturaleza muerta, son ocasos invisibles en el último rincón del mundo.

Acumulo arrugas, canas y nostalgias Comulgo con los mares, caracoles y con el viento. Me miro en espejos de árboles milenarios, en los musgos de las rocas, en las aguas de manantiales.

La vida se apacigua en el capullo de mis años La vida entrega miles de pájaros para adornar las mañanas, me resuelve en los ojos del que sufre, en las manos abiertas de las minas subterráneas en el néctar de las frutas maceradas, frutillas, ciruelas y duraznos.


Bendita mi historia contigo y quienes la comprenden. Bendito tu amor junto al mĂ­o, junto a los mares opuestos de nuestros ocĂŠanos, junto a mis peces diversos y militares y a los tuyos surrealistas y coloridos.


20 años después los cinceles de la vida continúan su trabajo afanoso de esculpirnos a su antojo


Cuentos, canciones y otros versos sueltos