Siempre se nos ha dicho que cuando la persona pierde la vida se va para el cielo o para el
infierno e inclusive se cree aún que existe un estado intermedio llamado purgatorio. Por tradición
también durante mucho tiempo se enseñó que existía un lugar llamado “limbo”, donde iban a
parar los bebés que no habían alcanzado a nacer. Algunas de estas cosas que se enseñaban
como únicas y verdaderas, hoy en día ya no se sostienen o se ha cambiado su concepto. Lo
mismo sucede en cuanto al estado de los muertos, es decir, lo que sucede cuando muere una
persona.