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EL CASO EL HOMBRE MISERICORDIOSO Entro en la habitación del difunto. Allí aun yace el cuerpo colgado por una cuerda del techo, es el Sargento Javier. Era una habitación normalita, no demasiado grande, pequeña diría yo. En ella lo único que había era una cama, un escritorio, una mesita de noche y una puerta que daba al baño. El sargento es un hombre que aunque no era muy alto, ronda el metro setenta y cinco más o menos, es muy corpulento. Era castaño, de raza blanca y tiene unos 40 años. La habitación no estaba muy desordenada, la cama estaba sin hacer y tenía la pistola en el suelo. Por lo demás era todo normal, no parecía que ese pobre hombre tuviera problemas para suicidarse de esa manera y así tan derrepente. El forense ya aproxima la hora de la muerte: hace unas ocho horas que murió el sargento. Como he dicho antes todo apunta aún suicidio. Cambie de idea al descubrir algo fuera de lo normal. Una jeringuilla usada debajo de la mesita de noche. Nuestros expertos aseguran que contenía un veneno mortal que provoca la muerte al instante. Todo cambiaba, ya no era un suicidio sino un asesinato. Deduje que el asesino era un hombre, de constitución fuerte ya que tubo que subir a su victima hasta allí. Debería medir un metro ochenta, ochenta y cinco, de unos treinta y pocos años. Lo que no me encajaba es que a pesar de estar la pistola del sargento en el suelo, en la cual solo había huellas de él, de no hubiera signos de lucha. ¿Cómo llegaría a inyectarle el veneno?… Ocho horas antes. La misma habitación de antes. Hay un hombre allí, sentado en la cama. Es Javier el sargento. Acaba de llegar, después de una agotadora jornada de trabajo. Se dispone para irse a la cama, pero no esta solo. Otra figura esta al otro lado de la habitación dentro del baño. Era un hombre de metro ochenta y cinco, unos treinta y tantos años, bastante fuerte. El sargento se levanta de la cama, va hacia el baño. La otra persona se esconde en la ducha. El sargento se lava las manos, cuando termina se acerca a su cama cuando derrepente algo salta sobre el. El sargento intenta defenderse pero no le da tiempo ya que la otra persona consigue inyectarle el veneno por el cual muere al instante. La otra persona coje una cuerda, la ata por un extremo al techo, luego sube al sargento hasta arriba y lo deja colgado intentando simular un suicidio, pero no se da cuenta de su grave error…Dejar el arma homicida allí. Este asesino enserie, ya que este solo fue el primero de mis casos sobre él, tenía un trastorno mental o simplemente estaba loco, eso pensaba yo. Este ser, porque no se puede llamar persona a alguien que mate a su prójimo, mataba porque pensaba que esta gente tenia muchos problemas, que se querían suicidar pero que no podían y creía que asesinándolos les hacia un favor. Siempre intentaba que parecieran un suicidio por eso llame a este caso: El caso del hombre misericordioso… Iván Castillejo Herranz


EL CASO EL HOMBRE MISERICORDIOSO