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Una publicación de Gatos Gemelos Comunicación • Número 8 • $25.000 • ISSN 2011-1894

EulaliA

Arboleda

el liderazgo femenino en la banca colombiana


contenido

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Retos en la formación de los futuros líderes empresariales

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El éxito de las mujeres en la banca es producto de la disciplina y la metodología: Eulalia Arboleda

Joaquín Garralda se refiere a los retos que tiene la universidad para formar líderes empresariales que desarrollen sus profesiones más fácilmente en las empresas y que tengan capacidades para afrontar las épocas de crisis.

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Educación para el “consumo calificado” de la sociedad

El Observatorio de RS Universitaria fortalece los vínculos con los excluidos

Para Guillermo Carvajalino, precursor de la organización Empresarios por la Educación, la empresa privada debe complementar las acciones filantrópicas en educación con intervenciones que permitan influir en la calidad de las políticas educativas.

La responsabilidad social de la universidad es el compromiso que tiene la academia de contribuir al mejoramiento social. Siguiendo esta lógica, diversas universidades colombianas crearon el Observatorio de Responsabilidad Social Universitaria, con el objetivo de ayudar en la disminución de la pobreza en Colombia. Omayra Parra de Marroquín

De acuerdo a la presidente del Banco Caja Social Colmena BCSC, Eulalia Arboleda, la participación de la mujer en el cargo de presidencia en el sector financiero es significativa. Se refiere también a la responsabilidad social, la cual entiende como un concepto propio del empresario y no como un elemento para manejar la coyuntura.

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Educación Sostenibilidad Las empresas cada día son más conscientes del gran vehículo que es la educación y de su impacto para lograr un desarrollo sostenible para toda la sociedad. 4

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Marzo de 2009

Opinión Sin educación no habrá desarrollo

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Responsabilidad social universitaria: Autonomía, Acreditación, “Accountability”

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La formación responsable en Administración

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Educación, clave de la competitividad

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Hay gente tan pobre…

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Víctor Hugo Malagón

Guillermo Hoyos Vásquez

Orlando Salinas Gómez

Oscar Cabrera Izquierdo

Pedro Medina

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74 Premios y sellos de responsabilidad social Según Ramiro Restrepo González, una adecuada reglamentación y legislación a propósito de los sellos y premios en responsabilidad social ayudaría a corregir problemas como la ausencia de una diferencia clara entre sellos y reconocimientos, una generalización excesiva en el otorgamiento de distinciones o la falta de grados de madurez de algunos estándares.

Para Fernando Casado Cañeque, una definición de la base de la pirámide no puede limitar la obligación del Estado de mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, lo que no quiere decir que el sector privado no cumpla también un papel crítico en la reducción de la pobreza.

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RSE en escuelas Un camino de de negocios bienestar hacia la educación

La RSE vincula al arte y la cultura en la empresa

Gustavo Yepes López plantea una serie de estrategias para que las escuelas de negocios den a conocer y hagan replicables los nuevos comportamientos empresariales que los futuros líderes del sector privado necesitan para enfrentar los próximos desafíos del desarrollo y el crecimiento.

La cercanía de la empresa con el arte y la cultura, bajo la perspectiva de la responsabilidad social empresarial, no está sujeta a experimentación; todo lo contrario, hay experiencias exitosas alrededor del mundo, apoyadas en cifras y balances cualitativos y cuantitativos. Olga Lucía Olaya Parra y Rodrigo Alberto Carvajal Cuenca

Alberto Espinosa afirma que para mejorar la educación y lograr un desarrollo sostenible en la sociedad es necesaria la existencia de una alianza entre el sector empresarial y las instituciones educativas, las cuales, aunque han mejorado en cobertura, deben profundizar en la calidad.

84 Modelos de negocios inclusivos en la base de la pirámide

responsabilidad sostenibilidad Además:

10 Editorial 46 Premio Compartir al Maestro 70 Charlas con RS 76 Asocolflores 82 Estudio RS 92 Normatividad 94 Reciclaje 98 Noticias 100 Buenas ideas 102 Agenda

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Casos

Empresariales La revista RS realiza un análisis de la estrategia de RSE de las compañías, resaltando sus fortalezas y oportunidades de mejoramiento.

Codensa y Emgesa

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Uniminuto

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responsabilidad sostenibilidad Consejo Asesor LUIS G. GALLO JAVIER JARAMILLO LUIS FELIPE JARAMILLO SANTIAGO MADRIÑÁN PEDRO MEDINA DANTE PESCE RAFAEL STAND FABIO TOBÓN Comité Editorial FELIPE ARANGO CLAUDIA CÁRDENAS ROBERTO GUTIÉRREZ JUAN CARLOS HERNÁNDEZ JOHN KARAKATSIANIS VÍCTOR HUGO MALAGÓN RAFAEL MATEUS ALEXANDRA OSPINA LUIS ERNESTO SALINAS JAVIER TORRES MARTA ELENA VILLEGAS BEATRÍZ WHITE GUSTAVO YEPES Gerente General Erick H. Pichot R. erick.pichot@rsrevista.com Director Administrativo y Financiero Javier Pineda Mahecha javier@gatosgemelos.com Asistentes YULY ALEXANDRA MOLINA CAMILO MORALES EMILSE MAHECHA Impresión TC impresores ltda.

ISSN: 2011-1894

Directora Irene bello gonzález irene.bello@rsrevista.com Editora claudia marcela ayala Gómez claudia.ayala@rsrevista.com Redacción IVONNE YULIZA GUERRERO ÁRDILA DANNY ARTEAGA CASTRILLÓN CAMILO ANTONIO FAJARDO LÓPEZ guillermo camacho cabrera redaccion@rsrevista.com Diseño y Diagramación Gatos Gemelos comunicación www.gatosgemelos.com Dirección de Arte Camilo A. Parra P. camilo.parra@gatosgemelos.com Coordinadora de Producción Leidy Joanna Sánchez leidy.sanchez@gatosgemelos.com Diseñadores carolina Arévalo VíCTOR LEONEL Gómez David Russi GUIDO DELGADO Fotografía Portada WILLIAM GONZÁLEZ GARCÍA Fotografía LEONARDO CIFUENTES JAIVER BONILLA Gerente Comercial CLAUDIA PATRICIA SÁNCHEZ claudia.sanchez@rsrevista.com Departamento Comercial HÉCTOR NAVARRO ZAIRA ZABALA PBX (1) 257 76 22 Ext. 104 Directora de Eventos MARÍA PATRICIA OSPINA patricia.ospina@rsrevista.com Suscripciones: SANDRA MILENA CASTAÑEDA PBX: (1) 257 76 22 Ext. 113 Cel. 310 850 77 23 suscripciones@rsrevista.com Información: info@rsrevista.com

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Oscar Cabrera Izquierdo Presidente Ejecutivo del BBVA para Colombia. Se ha desempeñado como director Corporativo de Planeación Financiera del BBVA en España. Egresado de la Universidad Complutense de Madrid, donde estudió una licenciatura en Ciencias Económicas y Empresariales, complementado con estudios en Alta Dirección en el IESE.

Fernando Casado Cañeque Director del Centro de Alianzas para el Desarrollo y Director Académico del Laboratorio de la Base de la Pirámide de la Universidad Pompeu Fabra en Barcelona, España. Asesor de organizaciones internacionales, como el Programa de la ONU para el Medio Ambiente (Pnuma), El Banco Mundial, la División de Asuntos Sociales y Económicos de la ONU (Undesa), entre otras. Autor de los libros Las Alianzas PúblicoPrivadas para el Desarrollo y la RSE ante el espejo. Posee doctorado de la Universidad Central de Barcelona en Ciencias Económicas y Sociales, y un Máster de la Universidad de Columbia de Nueva York, especializado en Economía del Desarrollo y Periodismo.

Guillermo Hoyos Vásquez Actualmente es Director del Instituto de Estudios Sociales y Culturales, PENSAR, de la Universidad Javeriana de Bogotá; además. Colabora con la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI), en los programas de Ciencia, Tecnología y Sociedad (CTS), y de Educación en Valores. Fue miembro del Consejo del Programa Nacional de Ciencias Sociales y Humanas (Colciencias). Ha sido profesor Emérito de la Universidad Nacional de Colombia en dos ocasiones.

Orlando Salinas Gómez Presidente del Consejo Directivo Nacional de la Asociación Colombiana de Facultades de Administración, Ascolfa. Decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas de la Fundación Universitaria Konrad Lorenz. Es Administrador de Empresas de la Universidad Nacional de Colombia y Licenciado en Lingüística y Literatura de la Universidad Distrital. Magíster en Dirección Universitaria de la Universidad de los Andes. También ha efectuado estudios en Kellog Northwestern University y Berkeley Northwestern University entre los años 2000 y 2001.

Ramiro Restrepo González Consultor independiente y Presidente desde hace cinco años del Comité Técnico 180 del Icontec. Es precursor de la Guía Técnica Colombiana 180 en Responsabilidad Social. Miembro del Comité Espejo Colombiano ante la ISO en la discusión y construcción de la futura ISO-26000 en Responsabilidad Social. Ha sido Gerente de Gestión Humana del Grupo Corona, Vicepresidente de Gestión Humana de Cadenalco S. A., y Expresidente de la Asociación Colombiana de Relaciones de Trabajo (Ascort).

Pedro Medina Presidente de la Fundación Yo creo en Colombia. Se ha desempeñado como profesor de Desarrollo Empresarial en la Universidad de los Andes, Rosario y CESA. Es fundador de McDonald’s en Colombia. Ha sido reconocido como uno de los 20 empresarios del año por la Revista Dinero, como Colombiano Ejemplar por la Cámara de Comercio Colombo Americana y como uno de los 50 líderes menores de 50 años en Colombia por la Revista Cambio.


colaboradores

Omayra Parra de Marroquín Coordinadora del Observatorio Responsabilidad Social Universitaria; Docente Titular del Instituto Pensar de la Pontificia Universidad Javeriana. Fue Representante de Monash University para América Latina. Es Licenciada en Lenguas Modernas de la Pontificia Universidad Javeriana con Maestría en Estudios Latinoamericanos de la misma universidad.

Joaquín Garralda Vicedecano de Ordenación Académica y Director Académico de los programas Executive MBA del Instituto de Empresa. Secretario de la Asociación Española del Pacto Mundial y miembro del grupo de expertos de trabajo de AENOR sobre estándar de RSC y del Comité de RSC de AECA. Vocal de la Junta Directiva de la Asociación: Ética, Economía y Dirección (EBEN España). Licenciado en Ciencias Económicas por la Universidad Complutense de Madrid, MBA por el Instituto de Empresa y obtuvo el diploma del I.T.P. por la London Business School.

Gustavo A. Yepes López Administrador de Empresas de la Pontificia Universidad Javeriana. Magister en Administración de Empresas de la Universidad Externado de Colombia. Aspirante al título de Doctor en Ciencias Empresariales de la Universidad Antonio de Nebrija, España. Director del Área de Gestión Social de la Facultad de Administración de Empresas de la Universidad Externado de Colombia.

Víctor Hugo Malagón Secretario General en Colombia de la Fundación Carolina. Economista de la Universidad del Rosario. Especialista en Integración en el Sistema Internacional de la Universidad Javeriana, con Máster en Acción Política y Participación Ciudadana, y MBA - Liderazgo Estratégico en España, como Becario de la Fundación Carolina. Becario del Programa Interamérica sobre Integración Continental de la Organización Universitaria Interamericana (OUI), en Canadá. Ha sido reconocido como uno de los ‘Diez jóvenes ejecutivos de Colombia’ en 2004, por parte de la Cámara Junior Internacional.

Olga Lucia Olaya Parra Doctora en Ciencias sobre Arte, Magister en Educación Especialista en Crítica e historia del arte. Licenciada en Bellas Artes, Consejera Mundial de la International Society for Education Through Art InSEA, Consultora y asesora de proyectos de formación artística y cultural a nivel nacional e internacional. Directora Ejecutiva de Ámbar: Corporación Cultural para la Investigación y el desarrollo del Arte la Cultura y la Educación Artística.

Rodrigo Alberto Carvajal Cuenca Especialista en pedagogía del Arte para Jóvenes. Gerente de proyectos especiales de la Línea de intervención de Ámbar: Arte y la Cultura en su empresa.

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editorial “Dos retos ambiciosos para Colombia: universalización en servicios básicos en salud y educación, y la reducción de las brechas sociales y regionales, construyendo sobre lo ya logrado, para lo cual se requiere de intervenciones focalizadas en los grupos o regiones más rezagadas. El desafío de la Colombia del Siglo XXI es un desarrollo social más acelerado, internacionalmente competitivo, regionalmente equilibrado, incluyente y en paz”. Avances y Retos de la Política Social en Colombia, Carolina Rentería, directora de Planeación Nacional, febrero 2008.

Irene Bello González

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irene.bello@rsrevista.com Directora

El tema que nos ocupa en la presente edición de la Revista RS es la educación y su correspondiente impacto social y económico en el país. Las cifras de Planeación Nacional (febrero 2008) nos hablan de los siguientes indicadores: • •

“La creación de 1,4 millones de nuevos cupos en educación básica y media, aumento de cobertura bruta del 81,6% en 2002 al 90% en 2006”. “En educación superior, para el mismo periodo, se crearon más de 300.000 cupos, así la cobertura bruta pasó del 20% en 2002 al 29% en 2006”.

Datos que revelan el progreso de Colombia en esta materia, pero que representan un desafío, teniendo en cuenta que si bien la cobertura es prioritaria, debemos trabajar por el mejoramiento de otros indicadores como son calidad, acceso y permanencia en el sistema educativo de los niños y jóvenes. En las condiciones actuales, es propósito clave asegurar que los niños que ingresan a la básica, permanezcan, y que al terminar este ciclo, puedan continuar dentro de un sistema que les ofrezca una formación pertinente a las condiciones de su región y que les permita el desarrollo de sus competencias; la meta al 2010 en formación para el trabajo (dictada por el SENA), es alcanzar 5,5 millones de cupos. Se trata de razones de peso para que el sector privado esté atento a contribuir en este marco de política social. La experiencia de las décadas recientes en materia de alianzas público-privadas para aportar al desarrollo del capital humano en Colombia es muy positiva. Una tarea interesante para los investigadores y comunicadores es la consolidación en cifras e indicadores de múltiples experiencias como las de Empresarios por la Educación, Líderes Siglo XXI, Premio Compartir al Maestro, la donación de bibliotecas a universidades, los innumerables programas de becas universitarias para estudiantes de bajos recursos, entre otros; datos que podrían orientar los planes y programas futuros del sector privado ligados a los propósitos de competitividad que se plantean en la actualidad. El asunto de la formación en el marco del desarrollo sostenible tiene una mirada adicional a la educación formal, y es cómo vamos a generar una nueva cultura basada en la ética y el respeto al ser humano; cómo desarrollamos la capacidad de desaprender...para aprender, en un mundo cambiante e incierto. RS

Desaprender para aprender

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editorial Sin educación no habrá desarrollo Reflexiones entre Capital Humano y Capital Social

En las últimas décadas, el mundo se ha visto estre­ mecido por acontecimientos que han vuelto a ensombrecer el horizonte de la humanidad. Nuestro país, en especial, ha pagado y sigue pagando un cruel tributo de dolor y de zozobra. El mundo, en general, vive hoy momentos de incertidumbre y dificultad, y es precisamente en tales instantes de confusión y crisis cuando necesitamos, como sociedad, tener la claridad de que los recursos y esfuerzos invertidos en la educación son, en el largo plazo, los más grandemente remuneradores. A propósito de la reflexión sobre temas de educación en una publicación que se dedica al análisis y difusión de la responsabilidad social en las organizaciones, considero opor­ tuno plantear la cuestión sobre la influencia de la educación sobre la construcción del capital social y de perfeccionamiento del capital humano, como una oportunidad de desarrollo en las prácticas de responsabilidad social de muchas organizaciones. Permítame, respetado lector, empezar recordando que existen dos corrientes que intentan definir y aplicar el concepto de Capital Social: por una parte, una corriente que llamaríamos “teórica” que lo sustenta en conceptos intangi­ bles y enfocados hacia el comportamiento y conducta huma­ nas, tanto a nivel individual como social (Coleman, Putnam, Fukuyama); por otro lado, existe una corriente que podría­ mos llamar “aplicada” que concibe el capital social en térmi­ nos prácticos y su influencia material en cuestiones como el desarrollo económico, la infraestructura, el medio ambiente, la regulación gubernamental, etc. (Dasgupta, Stiglitz, Shirley, Schultz). Definiciones de capital social como las de Francis Fukuyama nos indican que éste es capaz de acrecentar los beneficios de la inversión en capital físico y humano. Fukuyama, por su parte, define el capital social como “aquella parte del capital humano que permite que cada per­ sona confíe en el otro y que le hace avanzar a nuevas normas de cooperación social”; hace énfasis así en el predominio del factor confianza en una sociedad hablando de la “habilidad que tiene la gente de trabajar en forma cooperativa, en gru­ pos y organizaciones, basados en compartir ciertas normas y valores comunes que regulan su interacción”. Por otro lado, algunas definiciones tratan de acercase más a lo que anteriormente llamábamos corriente “aplicada” del pensamiento sobre capital social, ya que reconocen la exis­ tencia de un patrimonio colectivo que afecta de forma impor­ tante el crecimiento económico. Es así como esta visión incluye 12

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una serie de elementos que se alejan de la visión puramente teórica, tales como infraestructura y medio ambiente. Lo ante­ rior hace evidente que, aunque el capital social tiene una exis­ tencia propia, se ajusta dentro del concepto de capital humano. En este sentido el capital social potencia el capital humano y, de alguna forma, hace parte de él; sin embargo, ambos conceptos se identifican respecto del papel del capital social como patri­ monio colectivo que necesita de los conocimientos y desarrollos científicos y tecnológicos, además de la capacidad y confianza organizativa de los miembros de la sociedad. Para entender la correlación entre la formación de capi­ tal humano y social, podríamos acudir también a la definición de capital humano y capacidad humana que plantea el premio Nobel de Economía, Amartya Sen: “…el primer concepto (capi­ tal humano) se concentra en el carácter de agentes de los seres humanos, que por medio de sus habilidades, conocimientos y esfuerzos, aumentan las posibilidades de producción, y el segundo (capacidad humana) se centra en su habilidad para llevar el tipo de vida que consideran valiosa e incrementar sus posibilidades reales de elección. Ambas perspectivas están re­ lacionadas porque se ocupan del papel de los seres humanos y, en particular, de las habilidades efectivas que éstos logran y adquieren”. De esta forma, el nivel y la calidad de la educación recibida por la población, así como su experiencia productiva, determinan el potencial de ambos conceptos; el capital social potencia el capital humano, genera relaciones que amplían esa primera aceptación y nos ubica en predios conceptuales más extensos como el de la cultura misma. Desde el punto de vista de las organizaciones, es­ pecialmente aquellas dedicadas a la creación de valor y crecimiento, la teoría económica nos ha enseñado que la generación de la riqueza, crecimiento y desarrollo en una sociedad inmersa en la globalidad, ya no está determinada por aquellos estilos clásicos de capital físico, tierra, recur­ sos naturales y trabajo (entendido como mero esfuerzo fí­ sico), sino que en estas sociedades intensivas en el uso de tecnologías modernas y especializadas en la producción y comercialización de productos intangibles o servicios, cobra una relevancia especial el capital humano como factor que influye directamente en el proceso productivo y en el des­ empeño económico, es decir, habilidades, competencias, conocimientos y aptitudes que desarrolla el ser humano a través de su proceso cognoscitivo.


Victor Hugo Malagón Basto

En realidad, antes que un objeto de definición for­ mal, el capital humano se ha especificado en el estudio sobre la integralidad, intensidad y calidad de los procesos educativos y de formación profesional para el aprovecha­ miento colectivo de la inteligencia humana en pro de un mayor desarrollo individual, empresarial y social. Vistas así las cosas, se puede apreciar la importancia real de ésta va­ riable en la construcción y formulación de estrategias para el progreso colectivo y, en el ámbito microeconómico, en la definición de programas de responsabilidad social de las organizaciones comprometidas con el desarrollo del capital humano en sus distintos grupos de interés. Ejemplos de es­ ta cuestión serán abordados ampliamente y desde distintas perspectivas en esta edición de la revista RS. No es errado afirmar que sin promoción y formación de capital humano a través de esfuerzos en el perfecciona­ miento educativo y ampliación de las oportunidades para el acceso a la educación, no habrá desarrollo. Como aseguran Lucio, Paredes, Pinto, Posada y Rubio, autores de Formación de Capital Humano: “Es el elemento a partir del cual se cons­ truye, en un menor tiempo histórico, el proceso civilizador, se logra socialmente la comprensión de la globalidad y del rol individual en cada escenario, se habilita una participación económica con preservación de la decisión personal y con el discernimiento que implica un consumo moderno, y se puede convocar a que la colectividad, en torno a una base mínima axiológica, ética y social, haga de la ley como su intérprete, un verdadero referente general”. La inversión en capital humano a través de la edu­ cación aumenta la capacidad de aprendizaje, la motivación y capacidad de trabajo de las personas. Por estas razones, aumenta su productividad potencial y su calidad de vida. Las teorías del crecimiento endógeno, desarrolladas a partir de mediados de los ochenta, asignan un rol vital al capital humano como fuente de mayor productividad, competiti­ vidad y crecimiento económico. De esta manera, aquellos modelos que proponen el diseño de sistemas sostenibles de inversión en la capacitación y educación de talento humano cobran especial interés en momentos de crisis e incerti­ dumbre. Por ejemplo, la inversión en los llamados “fondos de talento” o “fondos de capital humano” ofrece niveles ra­ zonables de rentabilidad, promueve el desarrollo educativo y el acceso a las oportunidades de educación tan caras a

las expectativas del ciudadano promedio en países como el nuestro, diversifica el riesgo de los inversionistas y es, en sí misma, una acción socialmente responsable porque, en definitiva, está ayudando a generar desarrollo social. En este sentido, y según el también premio Nobel Robert Lucas, tradicionalmente se distinguen dos efectos importantes de la educación como formadora del capital hu­ mano sobre el crecimiento económico. El primero, conocido como el “efecto interno”, se refiere a la mayor productividad o eficiencia que la persona adquiere con mayores niveles de educación o entrenamiento en sus labores, que se refleja en mayor productividad laboral y empresarial, convirtiéndose en una de las principales fuentes de competencia esencial y dife­ rencial de las organizaciones y por lo tanto en activo intangible de su sostenibilidad y competitividad. El segundo, el “efecto externo”, es aquel beneficio generado por mayores niveles de escolaridad de la sociedad o por innovaciones tecnológicas que se intercambian entre las empresas y organizaciones. Es decir, es un efecto social, no individual, que indica que aque­ llas sociedades con mayores niveles de educación son más productivas y dinámicas que las demás. En otras palabras, este efecto también se refleja en mayor productividad de la sociedad y mayores tasas de crecimiento económico. Para alcanzar niveles avanzados de capital humano que redunden en beneficios visibles en el orden social, se ne­ cesita claridad y persistencia en las políticas educativas y de recursos humanos de todas las organizaciones, el reconoci­ miento social de que esta tarea representa una prioridad gene­ ral vital y la consolidación en el tiempo de complejos procesos socioculturales, estos últimos especialmente difíciles en el caso colombiano. De ahí la importancia de la reflexión sobre el papel definitivo que cumplen en nuestra sociedad distintos tipos de organizaciones comprometidas con la prioridad de la educación como garante del perfeccionamiento del capital humano y social. Esta edición de la revista nos propone, en­ tonces, un gran reto para la consolidación de un criterio más amplio en la teoría y en la práctica acerca de los planteamien­ tos, consideraciones y compromisos de las organizaciones al­ rededor de la educación; la observación de ejemplos reales de iniciativas de responsabilidad social en este sentido y, sobre todo, una oportunidad para ampliar e integrar conceptos que configuren una visión algo más completa de la educación co­ mo fórmula ineludible para el desarrollo. RS

El Capital Social y el Capital Humano son conceptos interdependientes, de los que depende la calidad de la educación recibida por la población y su experiencia productiva.

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entrevista


Eulalia Arboleda “El éxito de las mujeres en la banca es producto de la disciplina y la metodología”

Para la presidente del Banco Caja Social Colmena BCSC, el papel del género femenino ha sido significativo en el sector financiero. La ejecutiva habló con la revista RS sobre el impacto social de la banca en el contexto de la RSE.

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Para la presidente del Banco Caja Social Colmena BCSC, Eulalia Arboleda, no es “común encontrar a presidentes del género femenino en entidades bancarias”, no obstante, el número de mujeres que han ocupado estos cargos en la banca resulta mucho mayor que en otros sectores de la economía, como el industrial o el manufacturero. Para la ejecutiva, esta tendencia se debe a que el perfil de la mujer “ha jugado un papel importante en el tema del servicio en las responsabilidades, en la misma metodología y disciplina con que maneja el asunto”, explica, teniendo en cuenta la importancia de estos aspectos en el delicado sector financiero. De esta manera, existe “una sinergia interesante entre el género femenino y el éxito de su gestión, tanto en la gerencia de las oficinas bancarias como en la asesoría comercial”, agrega. Con más de 22 años de experiencia en el sector financiero, esta economista de la Universidad Javeriana, con un

programa de Alta Gerencia en los Andes, se refiere también a la responsabilidad social empresarial de las organizaciones como un concepto propio del empresario y no como un elemento para manejar la coyuntura. Con más razón, en el caso particular colombiano, “necesitamos que se desarrolle con compromiso, responsabilidad y profesionalismo”, asegura. En este contexto, destaca que un empresario socialmente responsable puede llegar a manejar de una forma más adecuada una situación económica difícil o de menor dinámica, que uno que no lo es, puesto que su recurso humano se encuentra mejor gestionado y, además, posee mayor capacidad de retener a sus clientes al ofrecerles servicios que responden realmente a sus necesidades y expectativas. De esta manera, “cuando el empresario es transparente en el manejo de sus ofertas y cuando busca una satisfacción genuina, su compañía tiene la posibilidad de manejar la disminución económica que experimenta el país”, asevera.

un empresario socialmente responsable puede llegar a manejar de una forma más adecuada una situación económica difícil o de menor dinámica, que uno que no lo es.

Servicios de calidad en el contexto de la RSE

“Yo creo que si una organización quiere trabajar en forma completa y genuina el concepto de la RSE, debe contar con el compromiso de sus accionistas y, desde luego, con el de las altas directivas, pero entendiendo lo que esto significa en su relación y gestión empresarial”, expresa Eulalia Arboleda. Opina que el verdadero concepto ha evolucionado y va mucho más allá de la filantropía; nace en la forma como la compañía gestiona su principal negocio. “Creemos que el empresario socialmente responsable tiene que entender el tema con esa dimensión”, afirma, lo cual equivale a ofrecer a la sociedad productos y servicios que respondan a sus necesidades, y a cumplir sus compromisos hacia el interior de la organización, promoviendo el desarrollo de sus colaboradores y empleados, así como el bienestar de sus accionistas. Según la Presidente del BCSC, el tema también ha progresado en el sector

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entrevista financiero colombiano. Revela que en la Asobancaria, que agrupa a las entidades bancarias del país, se ha construido un comité de RSE. “Hoy se divulga anualmente una especie de balance social de toda la banca, obtenida mediante una encuesta que se recibe de cada miembro”, ratifica. Este informe consolida el alcance del sector, desde el punto de vista social, en cuanto a impuestos, generación de empleo, valor agregado, entre otros aspectos.

El impacto social de la banca

En este contexto, uno de los aspectos más relevantes en torno a la RSE en el gremio, consiste en el grado de bancarización en el país. “Un impacto social importante se logra al vincular a la población colombiana que no ha tenido acceso ni posibilidad de ingresar al sistema financiero formal”, explica. La idea es que este segmento del mercado pueda obtener servicios que le facilite posibilidades de crecimiento y desarrollo. En el marco de este propósito, la banca maneja indicadores anuales sobre el número de colombianos nuevos que

“En Colombia no hay crisis” Con respecto a la crisis financiera internacional, afirma que la recesión económica que experimentan otros países no corresponde necesariamente con la situación de Colombia. “Aquí no hemos hablado de recesión todavía, aunque sí de una desaceleración o de un menor crecimiento económico”, expresa. En este sentido, si bien algunos sectores de la Nación resultan más impactados que otros, no se evidencia una crisis como tal. Aún así, añade, “el país ha venido entendiendo esas realidades y ha tomando decisiones en política monetaria y económica que buscan minimizar los efectos que pueden ocurrir en el ámbito local”. Para ella, aunque el país experimenta una desaceleración en el sector manufacturero e industrial, y una menor demanda efectiva en el país, el sector financiero se encuentra en buena posición desde la solvencia y desde los sistemas de gestión de riesgo (riesgo de crédito, operativo, entre otros). Menciona además que en Colombia han existido cambios normativos interesantes en los últimos años que han llevado al sector a obtener “una posición más sólida y con mucho más respaldo y solvencia que la del año 99”, cuando experimentó la crisis hipotecaria.

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acceden al sistema, los cuales “muestran que se está llegando a sectores que antes no eran atendidos”. En este punto adquiere trascendencia el concepto de microfinanzas, como mecanismo para atender las necesidades financieras en sectores determinados de la población, como son las microempresas y, de esta manera, “ayudarles a conseguir un vehículo que les permita su desarrollo integral”, asegura. De igual forma, destaca la importancia de los espacios de discusión y debate generados por el gremio, el Gobierno y la academia para buscar soluciones a los obstáculos en torno a los procesos de bancarización. La ejecutiva indica que en el proceso de bancarización se ha encontrado la necesidad de brindar servicios más integrales (cuentas de ahorro, cuentas corrientes, seguros, entre otros) y no sólo el mero sistema de crédito.

El conocimiento del cliente y la calidad de cartera

Con respecto a la capacidad de pago de este tipo de clientes, explica que “el secreto está en identificar su perfil,


entrevista

“Si uno se equivoca en la forma como se aproxima al cliente en su oferta de servicios y lo endeuda mucho más de la capacidad misma que tiene de pagar sus obligaciones, pues seguramente el resultado final será un problema de calidad de cartera”.

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sus niveles de informalidad y su grado de cultura financiera”. Así las cosas, en la medida en que las instituciones bancarias diseñen un modelo de relación que tenga en cuenta estas condiciones socioeconómicas, obtienen un conocimiento adecuado de las unidades productivas y, por consiguiente, pueden adecuar el producto o servicio a esa realidad. “Si uno se equivoca en la forma como se aproxima al cliente en su oferta de servicios y lo endeuda mucho más de la capacidad misma que tiene de pagar sus obligaciones, pues seguramente el resultado final será un problema de calidad de cartera”, expresa. No obstante, opina que la experiencia en Colombia desde las ONGs y desde los bancos que han tenido un acercamiento adecuado es favorable, puesto que existe capacidad de pago en este segmento de la población y, sobretodo, una “moralidad comercial muy positiva”. Desde esta perspectiva, la empresaria se refiere a otra modalidad de acercamiento, que consiste en redes de cobertura de acceso a zonas en las cuales no ha existido una presencia importante de la banca. “La figura de corresponsales no bancarios, que fue autorizada por el Gobierno hace un par de años, ha sido

una iniciativa importante a través de la cual se está llegando a zonas rurales o a sectores de las ciudades que, por su difícil situación o por lo costoso que resulta la operación ahí, no han contado con una oficina bancaria tradicional”, explica. Este agente económico de barrio en la zona, “llámese tendero o una persona que maneja una droguería, por ejemplo, se compromete a prestar unos servicios financieros básicos mediante un convenio”, explica. De esta forma, los habitantes del sector no necesiten desplazarse a otras zonas de la ciudad en donde ya existe oferta. La empresaria destacó, además, la preocupación por involucrar a estos segmentos del mercado en el contexto de la proliferación de mecanismos de crédito no formales, los cuales no sólo resultan costosos para los clientes sino que poseen esquemas de cobro poco ortodoxos. “Muchos de los productos que ha venido diseñando la banca tienen como finalidad llegarle a sectores que muchas veces terminan metidos en este tipo de ofertas, debido a que carecen de medios adecuados que les permiten obtener una solución real a su esquema de financiación”, concluye. RS


tema central

Las empresas cada día son más conscientes del gran vehículo que es la educación y de su impacto para lograr un desarrollo sostenible para toda la sociedad.


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tema central

Retos en la formación de los futuros líderes empresariales Desarrollar seres humanos con integridad y honestidad, que tengan la capacidad de afrontar épocas de crisis, es uno de los retos de la universidad en la formación de profesionales que sean idóneos para ejercer más fácilmente sus profesiones en las empresas. Por Joaquín Garralda

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En estos momentos de incertidumbre, una pregunta que se hace en muchos foros es si estamos educando a los futuros líderes empresariales para que puedan hacer frente a los retos que se vislumbran. En este sentido, el cambio de enfoque de la educación superior que se está produciendo en Europa puede servir de ejemplo para extraer iniciativas que sean útiles en otros entornos. Uno de los objetivos fundacionales de la Unión Europea (UE) era facilitar la libre circulación de las personas por todo su territorio, y para lograr este objetivo, se está implantando en el sistema universitario de todos los países que la conforman, el “Espacio Europeo de Educación Superior”, que se diseñó en el Acuerdo de Bolonia. El propósito de este acuerdo es unificar las titulaciones –grado y postgrado— de educación superior en el continente para que sus ciudadanos puedan ejercer más fácilmente sus profesiones en los distintos países que lo hayan firmado, al simplificar la convalidación de los títulos universitarios. En las directrices incluidas en el Acuerdo de Bolonia se explicitan unos principios de diseño de los programas que, en gran medida, las escuelas de negocio españolas líderes ya utilizaban en el desarrollo de los contenidos y actividades de sus cursos máster. Un primer aspecto es la búsqueda del equilibrio entre los puntos de vista de la academia y los intereses de las empresas que contratan a los alumnos. En este sentido, Bolonia recomienda preguntar a los empleadores sobre las habilidades y conocimientos que consideran relevantes en las personas que contratan recién licenciados (graduados) de la Universidad. En el caso del Instituto de Empresa (IE), de España, desde su concepción ya seguía este principio. La justificación de esta afirmación se basa en dos características de su desarrollo. Por un lado, está plenamente integrado en un entorno muy empresarial debido al conjunto de actividades académicas y formativas que

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desarrolla con directivos y compañías; por otro, como ayuda para gestionar la carrera profesional de sus alumnos, conoce muy bien las necesidades de las empresas, reflejando en su programa de asignaturas las demandas que les hacen llegar. Un segundo aspecto que se destaca en el Acuerdo de Bolonia es que el enfoque pedagógico debe orientarse al logro de unos resultados esperados. Dentro de estos resultados, las competencias personales asociadas a comportamientos y a capacidades de actuación, son la pieza clave. En el caso de algunas de las competencias transversales, puede que no exista un programa monográfico sobre ellas, sino que se desarrollan en el sistema pedagógico de varias asignaturas académicas. En este sentido, ha subido especialmente el peso de los talleres de habilidades en el conjunto de las sesiones de un programa máster; sin embargo, no sólo se puede dejar el desarrollo de estas destrezas a unas sesiones específicas, sino que están integradas en el modo de desarrollar las sesiones de algunas asignaturas en las que se refuerzan esas actividades y comportamientos. Finalmente, hay aspectos que, si bien en el Acuerdo de Bolonia no están explícitamente contemplados, sí parece que el entorno empresarial detecta que deben formar parte del carácter del profesional: los aspectos relacionados con la integridad y la honestidad. En definitiva, estos cambios que se proponen en el Acuerdo de Bolonia son adecuados para desarrollar en los alumnos las capacidades para afrontar las épocas de crisis que estamos atravesando. Sin embargo, este acuerdo supone también un gran reto para las universidades que se han mantenido en su enfoque pedagógico tradicional -de impartición “ex - cátedra” y exámenes memorísticos— ya que se encuentran con que deben realizar importantes cambios en su modo de proceder, como son los sistemas de impartición de las sesiones y, más importante, el sistema de seguimiento y evaluación de los alumnos. Sólo los conocimientos –memorizados o incluso aprendidos— no son suficientes para desarrollar las competencias necesarias para afrontar los retos y dilemas del futuro. RS

La formación de futuros líderes empresariales debe integrar competencias que refuercen las asignaturas, las actividades y los comportamientos. Es destacable que en el informe que realiza periódica­ mente el Aspen Institute sobre los valores de los alumnos MBA, se pone de relieve la presión que experimentan los alumnos ante los dilemas empresariales que presumiblemente se van a en­ frentar. Los alumnos expresan sus dudas sobre su capacidad de afrontar este tipo de dilemas, cuando sus valores y enseñanzas les inducen a actuar de una manera “correcta”, mientras que la agresividad competitiva les sugiere que deben olvidarlos. Para evitar esta situación, las escuelas de dirección deben proveer herramientas analíticas y debates diversos que desarrollen su sensibilidad para poder percibir estos dilemas cuando se están gestando y tengan la suficiente fortaleza de carácter para que se impongan ante unas prácticas que conducen, como estamos viendo, a situaciones negativas para la empresa. Se trata de desarrollar en el alumno esta capacidad de no ser cómplices de unas prácticas, cuestionando algunas actividades o planteándo­ se el abandono de la empresa que las propicia.

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Educación para el

consumo calificado de la sociedad

El sector empresarial colombiano, a propósito de su participación en el sector educativo, no debe limitarse a la filantropía, sino que debe llevar a cabo acciones de responsabilidad social empresarial que impacten positivamente en la calidad de la educación.

E

“Es difícil que un grupo humano entienda la educación en el contexto de la responsabilidad social de la manera como lo hacen los empresarios”, afirma Guillermo Carvajalino, uno de los fundadores de la organización Empresarios por la Educación y quien dirige la Fundación Desarrollo Institucional para las Organizaciones Sociales (DIS). Según el directivo, los empresarios asumen la trascendencia de este tema desde dos perspectivas: la necesaria capacitación de la mano de obra para el bienestar de su negocio y el hecho de que ellos mismos han gozado de oportunidades de formación mayores al promedio de la población. Explica que, de acuerdo con la encuesta sobre RSE que realiza periodicamente la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (ANDI), una de las principales áreas de inversión en este contexto corresponde a la educación, la cual es dirigida por la empresa a su propio grupo humano o a la sociedad en general. Los resultados de la encuesta 2007-2008 muestran que el 82,8% de las compañías participantes realizan formación y capacitación de sus empleados, y el 77,6% desarrollan programas relacionados con educación. También revelan que, con respecto a los grupos involucrados, el 90% de las firmas tienen como prioridad el trabajo con los empleados, en el ámbito interno y el 71,2%, con la comunidad, en el ámbito externo.

Formación ciudadana y estándares de calidad

“La empresa requiere invertir en educación porque así obtiene mayor competitividad, equidad social y estabilidad en el ámbito político”, afirma el directivo, refiriéndose al impacto que ejerce en la sociedad la intervención del sector privado en este sentido. De tal forma, la educación contribuye con al menos tres aspectos trascendentes: el primero consiste en que la sociedad necesita desarrollar habilidades para que las compañías puedan crecer, desarrollarse y competir en los mercados internacionales. El segundo punto guarda relación con el hecho de que cuanto más equitativa resulta una sociedad, ésta cuenta con consumidores que exigen a sus empresas una mayor responsabilidad social y, por tanto, practican un consumo más calificado de los productos y servicios. En su opinión, este comportamiento “calificado” de los clientes beneficia a la empresa desde dos puntos de vista: la obliga a poseer mayores estándares de calidad y la libra de desperdicios por el uso erróneo de sus productos. De igual forma, constituye una oportunidad a largo plazo para aumentar la competitividad de la compañía, puesto que eleva el nivel de la industria del país, aunque en el corto plazo la situación obligue a desplegar un esfuerzo considerable. Por último, se refiere a la relación directamente proporcional que existe entre una ciudadanía educada y un sistema político sostenible, “menos sensible a la demagogia y más sensible al voto responsable”, expresa.

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Guillermo Carvajalino Director Ejecutivo de la Fundación DIS y Fundador de Empresarios por la Educación

Los empresarios deben complementar las actuaciones generosas con intervenciones que permitan influir en la calidad de las políticas educativas, con el fin de lograr cambios o transformaciones más sostenibles.

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El cambio sostenible desde las políticas públicas

Para Carvajalino, aunque los resultados de la encuesta de la ANDI muestran que la mayoría de los empresarios invierten en educación como parte de su estrategia de RSE, existe una fuerte tendencia a realizar acciones filantrópicas en torno a ese fin, lo cual, si bien puede ayudar, no cambia o mejora sustancialmente el tema de la educación. Desde esta perspectiva, los empresarios deben complementar las actuaciones generosas con intervenciones que permitan influir en la calidad de las políticas educativas, a fin de lograr cambios o transformaciones más sostenibles. “Si el empresario dona computadores a una escuela y no existen políticas que incentiven su uso, éstos terminan archivados”, indica. De tal manera, reitera la necesidad de estimular la acción corporativa desde las políticas educativas en el ámbito regional (municipal y/o departamental) y nacional, mediante el apoyo al Ministerio de Educación Nacional, a las secretarías de educación y a las autoridades locales, para mejorar la gestión de las escuelas. Afirma además que en este punto adquieren gran valor el conocimiento, el liderazgo y la capacidad de convocatoria de los empresarios para la ejecución conjunta de acciones concretas. “Muchas veces la ayuda no está representada en dinero sino en el tiempo que ellos invierten en el acompañamiento”, expresa el precursor de Empresarios por la Educación, quien además afirma que ha comenzado a avanzarse en esta dirección, puesto que en al menos 13 departamentos de Colombia, existen empresarios que apoyan la gestión de las políticas educativas locales y regionales. El directivo opina que las compañías deben orientar su trabajo con una escuela en particular o con un grupo de escuelas, de la misma manera. Destaca la creciente participación de empleados voluntarios que dedican parte de su tiempo a brindar asesoría en algunos colegios, con el propósito de que éstos mejoren su administración en temas de planeación. De igual forma, manifiesta que si bien el país ha logrado mejorar de manera sustancial la cobertura de la educación, aún falta mucho por avanzar en el tema de calidad, para lo cual resulta trascendente el papel de la empresa privada. RS


opinión

Responsabilidad social universitaria: Autonomía, Acreditación, “Accountability”

Un camino para que la sociedad civil aprenda pluralismo y tolerancia es desde la universidad, un espacio donde la comunicación y el diálogo tienen libertad. Por eso la importancia de la responsabilidad social de la universidad, la cual consiste en educar la ciudadanía para que ésta sea incluyente y comprometida con el bien común.

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Si se piensa que primero se habló de responsabilidad social empresarial (RSE), en desarrollo de la pregunta por la ética empresarial o por la ética de los negocios y las or­ ganizaciones, y sólo muy recientemente se propuso el tema de la responsabilidad social universitaria (RSU), pudiera surgir la sospecha de que esta secuencia corresponde a al­ go nefasto: la confusión de un problema real, caracterizado como el de las relaciones entre universidad y empresa, con un sentido de universidad como empresa. La sospecha bien puede motivarse y justificarse por el desarrollo en los últimos años, especialmente de las universidades privadas, al cual tampoco han sido ajenas muchas de las públicas, hacia empresas del conocimiento. Esto ha llevado a que la responsabilidad social universitaria se comprenda muchas veces como un tipo de responsabili­ dad social empresarial. Quiero aquí plantear que la pregunta por la respon­ sabilidad social universitaria está mal planteada si se la en­ tiende en analogía con la responsabilidad social empresarial, como si lo ético le adviniera en cierto sentido a la universidad desde fuera, como sí le adviene en cierta forma a la empresa. Es necesario volver a la vieja idea de universidad, su proyec­ to fundacional en occidente, para comprender que es ella misma la fuente del sentido de responsabilidad social, ante todo de la universidad misma, y por supuesto de la empre­ sa. Es un síntoma de que la universidad está perdiendo su identidad, cuando gentes de buena voluntad creen que hay que preguntar por el sentido de su responsabilidad social en cierta especie de emergencia terapéutica. Por tanto, no creemos que la universidad en cuanto tal, tenga que aprender responsabilidad social, por ejemplo, de la religión o de la política, y menos aun de la administración. Bas­ taría con que ella se reconociera e identificara con su idea co­ mo “universidad sin condición (gracias a las ‘humanidades’)”, en el sentido propuesto por Jacques Derrida en Stanford en abril de 1998 y de nuevo en Frankfurt en el 2000. Allí dijo que la universidad del futuro debería ser totalmente libre: en ella no debería obstaculizarse de ninguna forma la investigación. Y enfatizó: de lo que se trata en última instancia en la univer­ sidad es de la verdad; y hablaba especialmente de las cien­ cias del espíritu: “Las preguntas orientadoras que habría que considerar en esta universidad deberían ser, por ejemplo, las preguntas por los derechos humanos, la diferencia de género o el racismo. En esta universidad hay que trabajar filosóficamen­

te. Se desean análisis de conceptos, pero también resistencia. Una universidad libre es también una universidad sin poder; la universidad se comporta con respecto al poder ‘como un extra­ ño’. Finalmente la verdadera universidad debería ser un lugar donde lo impredecible pudiera volverse acontecimiento”. Una universidad que realiza su proyecto en el hori­ zonte de la utopía y de la crítica; que fomenta las ciencias del espíritu; que se ocupa de los problemas más relevantes de la sociedad, en especial de los derechos humanos tanto civiles y políticos como materiales, está precisamente constituyendo el sentido mismo de la responsabilidad social como tarea para la sociedad civil, para sus estamentos y sus egresados. Por eso, cuando se considera necesario hablar de responsabilidad social de la universidad es por­ que ésta perdió su brújula y necesita una reorientación que le permita volverse a encontrar con su razón de ser: orientar a la sociedad partiendo de las famosas preguntas de Kant: ¿Qué puedo conocer?, ¿qué debo hacer?, ¿qué me es per­ mitido esperar?, ¿qué es el hombre? Una universidad que no ha olvidado estas preguntas es porque sigue apostándole al cultivo de la humanidad me­ diante las ciencias, la moral y la cultura. Por ello, lo primero que debería resolverse al preguntar por la responsabilidad social universitaria, es si la universidad actual puede com­ prender este vocabulario. No es difícil que responda con la solución de un cuestionario con una serie de indicadores de desempeño y con resultados, como se dice hoy, que la acredi­ ten en el mundo de la competitividad, en el cual se confunde la autonomía kantiana con la tan en boga “accountability” —naturalmente en inglés—, porque también la universidad colombiana se está olvidando de pensar en español. Entonces, la universidad, sin la sensibilidad mo­ ral para percatarse de los males de la sociedad, no po­ drá ni siquiera justificarse a sí misma. Hay que reconocer que el debate radical acerca de la responsabilidad social de la universidad se debe a las presiones sociales que le exigen que justifique sus privile­gios ya que, hasta ahora, sus rendimientos culturales se han revelado como asom­ brosamente pobres. “Pues cuando varias críticas externas muy diferen­tes de la universidad —algunas profundamente hostiles, otras no hostiles, pero todavía profunda­mente crí­ ticas— han propuesto, desde fuera de las univer­sidades, pautas por las que tendrían que valorarse los éxitos de las universidades contemporáneas, y a tenor de las cuales ten­


Guillermo Hoyos Vásquez

drían que distribuírseles de ahora en adelante los recursos y los privilegios, los portavoces oficiales del statu quo aca­ démico han respondido, con raras excepciones, con tarta­ mudeantes inepti­tudes”, señala Alasdair MacIntyre en Tres versiones rivales de la ética. Por tanto, la responsabilidad social universitaria es un llamado, ante todo, a la universidad misma para reconocerse en su tradición: la de la mayoría de edad, la de la paz perpetua, la de una federación mundial y de la ciudadanía cosmopolita, la de la justicia como equidad, la de un nuevo humanismo en esa prodigiosa idea de la relación entre la teoría y la praxis que Kant formulara al principio de sus críticas, como la posibili­ dad del hombre de pensar con sentido aquello que no puede conocer. Porque gracias a la ciencia moderna parece que po­ demos ir siendo amos y poseedores de la naturaleza, pero el problema de la responsabilidad tiene que ver con un sentido de trascendencia, relacionado íntimamente con la libertad y la moral, la finitud humana y el sentido de intersubjetividad, la utopía del bien y lo sublime y el principio esperanza. Es en el diálogo de los saberes en el que la univer­ sidad puede ir haciendo sugerencias a la sociedad civil; porque “no es el filósofo, son los ciudadanos los que deben tener la última palabra”, afirman Jürgen Habermas y John Rawls en Debate sobre el liberalismo político. Lo fascinante de una universidad sin condición es constituirse en el espacio libre de la comunicación y el diálo­ go, en el que prima el comprender intersubjetivo como con­ dición absoluta de todo saber y en el que dicha comprensión significa el reconocimiento del otro como diferente en su diferencia y por tanto como interlocutor válido. Este es el clima y el talante de la ética discursiva y de la política deli­ berativa. Por tanto, lo primero que debe procurar la universi­ dad es educar para la ciudadanía de suerte que la sociedad civil aprenda pluralismo y tolerancia, sea incluyente y capaz de comprometerse políticamente por el bien común. Pero si la universidad ha perdido su sentido de crítica, de utopía; si su vocabulario ya no conoce ethos, humanismo, cooperación, ¿de dónde podrá sacar recursos para la respon­ sabilidad social empresarial en tiempos de crisis? ¿Dónde aprenderá solidaridad para ser sensible a la verdadera pro­ blemática de la desigualdad, la pobreza y la injusticia? Ya Marx en su momento, en los Manuscritos económicos filosóficos de París (1844), había señalado los peligros de una ciencia económica sin sensibilidad moral, algo seme­

jante a lo que pensaba Adam Smith, autor de La riqueza de las naciones y también de La teoría de los sentimientos morales. Ambos parecen haber previsto que la economía, como sucede hoy en día, dejada a sus propios principios, puede perder su norte. “La economía política (ciencia del capital) no conoce al trabajador parado, al hombre de trabajo, en la medida en que se encuentra fuera de esta relación laboral –relataba Marx en los mencionados Manuscritos—. El píca­ ro, el sinvergüenza, el pordiosero, el parado, el hombre de trabajo hambriento, miserable y delincuente son figuras que no existen para ella, sino solamente para otros ojos; para los ojos del médico, del juez, del sepulturero, del alguacil de los pobres, etc., son fantasmas que quedan fuera de su reino. Por eso, para ella, las necesidades del trabajador se reducen solamente a la necesidad de mantenerlo durante el trabajo de manera que no se extinga la raza de los trabajadores”. ¿Será que la universidad de hoy es capaz de recobrar su sentido de responsabilidad social, su sensibilidad moral y sus recursos ético-políticos, para reconstruir en diálogo con la economía política y con la empresa y la sociedad civil y el Estado, el auténtico sentido de responsabilidad social antes de que expertos en evaluaciones, mediciones, procedimientos, Marketing (¡en inglés, naturalmente!), competitividad e indicadores conviertan tan noble título en mero diploma? “Una conciencia de aquello que falta” se titula un librito que recoge la reciente discusión sobre filosofía de la religión en esta sociedad postsecular de hoy, entre el filósofo alemán Jürgen Habermas y jesuitas de la Facultad de Filosofía de Munich. Habermas que venía insistiendo en la posibilidad de enriquecer la discusión pública política con el mensaje moral de ciertas religiones, orienta con esta expresión el sentido de su tesis: la religión puede ayudar­ nos, también a los no musicales religiosamente, a hacer conciencia pública de lo que nos falta. La responsabilidad social empresarial antes que permitir a las empresas pa­ vonearse, al estilo de los políticos, de todo lo bueno que hacen, debería hacerlas sensibles de lo que nos falta y animarlas a acometer las tareas que puedan lograr menos pobreza, menos sufrimiento y exclusión, menos injusticia y desigualdad, menos autoritarismo y discriminación, menos violencia, en una sociedad que pueda orientarse, más con sus recursos de cooperación que con estrategias de compe­ titividad, hacia la paz perpetuamente. RS

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La Responsabilidad Social de las Escuelas de Negocios

Las escuelas de negocios tienen la misión de dar a conocer nuevos comportamientos empresariales a los futuros líderes del sector privado, para que éstos puedan afrontar los próximos desafíos del desarrollo y el crecimiento. Para ello, estas instituciones necesitan estrategias que ayuden a hacer sostenibles y replicables esas nuevas prácticas gerenciales y empresariales. Por Gustavo A. Yepes López

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No solo los círculos administrativos y gerenciales se deben preocupar por la responsabilidad social. Actualmente, las diferentes organizaciones sociales, a pesar de no tener ánimo de lucro, también generan impactos en el medio, en las personas y en la sociedad, por lo que también se espera que éstas, a pesar del importante papel social que fomentan sus misiones institucionales, sean socialmente responsables. Algunas de estas organizaciones cumplen la importante función de formación, desarrollo y transmisión del conocimiento, y esta función, especialmente debido a su gran influencia social, también debe hacerse con responsabilidad. La academia, entonces, también requiere el utilizar mecanismos, criterios y hasta metas para satisfacer las nuevas expectativas y retos de la sociedad. En el caso específico de las escuelas de negocios, este papel cobra mayor relevancia con el aumento de la influencia e impacto de la empresa en la sociedad, ya que su labor está concentrada en la preparación, formación, información, acompañamiento y asesoramiento tanto de la mayoría de los empresarios, gerentes y funcionarios de hoy, como en los de mañana.

¿Cuál es la responsabilidad social de las escuelas de negocios?

La universidad, en general, y las escuelas de negocios, en particular, cumplen con un papel protagónico en el desempeño social y económico de los individuos y de la sociedad; su acción formadora y acercamiento al conocimiento permite a quien accede a él, una mayor posibilidad de relacionarse con el mundo, y a la sociedad, a fortalecer con sus egresados actividades que redunden en el bienestar de las comunidades. Pero como toda organización, las escuelas de negocios –que además de cumplir con su objeto social, el cual está ineludiblemente ligado al desarrollo de los países y de la humanidad, en la medida que se encargan de formar a las nuevas generaciones, de producir conocimiento que busca la solución de muchos de los problemas sociales y de expandir sus logros cien-

tíficos y tecnológicos a diferentes escenarios de aplicación—también deben identificar sus efectos, potenciar los positivos y reducir los negativos. Según Francois Vallaeys de la Pontificia Universidad Católica de Perú y reconocido experto sobre el tema, para contestar a la pregunta qué es responsabilidad social universitaria primero hay que “conocer cuáles son los impactos específicos que genera la universidad al operar en su entorno”, y para ello, plantea cuatro grandes impactos que, según él, la academia genera en su actividad diaria: los educativos, los científico-epistemológicos, los sociales y organizacionales, los cuales definen las funciones de la academia en términos de docencia, investigación, extensión o proyección social, y administración y soporte. Es decir que la responsabilidad social de las organizaciones académicas y universitarias en la actualidad está ligada a sus funciones sustantivas, y a las potencialidades y efectos que estas actividades producen en los públicos con los cuales se relacionan directa e indirectamente y en toda la sociedad. En el caso particular de las escuelas de negocios, estas responsabilidades se refieren a la búsqueda y contribución de manera crítica e independiente de nuevas rutas para enfrentar los desafíos del desarrollo y crecimiento desde la perspectiva de la empresa; a la reflexión y replanteamiento de los esquemas de transmisión de conocimiento, formación profesional y afianzamiento de valores y paradigmas gerenciales; a la promoción, articulación y vinculación de iniciativas de ajuste y cambio de los esquemas económicos, sociales y políticos actuales, y, finalmente, a promover y a defender los cambios propuestos con su ejemplo y compromiso como organización.

¿Cómo gestionar tales responsabilidades?

Para las escuelas de negocios, facultades de administración de empresas y departamentos de ciencias económicas y administrativas,

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cuya función se concentra en la investigación y la enseñanza de la administración o gerencia, este papel es cada vez más importante debido a que sus principales objetos de estudio, el gerente y la empresa cada día tienen mayor relevancia, no solo en el medio que directamente influencian, sino en la sociedad en general. Las escuelas de negocios, entonces, están invitadas a ser el motor de este ajuste del sistema económico tradicional, a convertirse en los elementos inductores de los nuevos comportamientos empresariales, por medio de la educación, la investigación y las actividades de extensión. Sin embargo, estos alcances pueden resultar monumentales frente a la estructura y capacidad de cualquier escuela de negocios e, incluso, cualquier universidad, por lo que se hace evidente la necesidad de implementar estrategias que permitan que estas iniciativas se puedan replicar y multiplicar para aprovechar el potencial de nuevas unidades articuladas y conectadas, con el fin de definir diferentes papeles complementarios que permitan concentrar y focalizar las acciones, priorizar las problemáticas a atender y promover el trabajo conjunto, no solo de las escuelas de negocios, sino de otras organizaciones sociales y sectores de la sociedad, con el fin de propender por el mejoramiento del impacto de la empresa en la sociedad y buscar estrategias para el logro de nuevas prácticas gerenciales y empresariales. A continuación se presentan cinco estrategias que buscan articular esta responsabilidad contemporánea de las escuelas de negocios con base en las experiencias obtenidas en los últimos años en la unidad de Gestión y Responsabilidad Social de la Facultad de Administración de Empresas de la Universidad Externado de Colombia. 1. Diseño y formulación de nuevos modelos de negocio: esta estrategia busca que la investigación de los temas administrativos se realicen bajo criterios de sostenibilidad, lo que implica que la caracterización de los estados del arte, la casuística, las construcciones metodológicas e instrumentales reten las habituales prácticas de dirección y gestión empresarial, basadas únicamente en modelos ligados a la obtención de más y mejores desempeños económicos, generando en muchos casos externalidades sociales y ambientales, debido a la lógica limitada y lineal con la que tradicionalmente se han desarrollado los negocios. Como parte de esta estrategia, se hace necesario vincular a las diferentes temáticas o tópicos que componen a la administración, nuevos conocimientos que articulen los tradicionales desarrollos conceptuales a nuevos esquemas y lógicas de gestión, como mar-

No podemos resolver problemas pensando de la misma manera que cuando los creamos. Albert Einstein (1879-1955)

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cos éticos, económicos y de consumo, evaluaciones integrales de externalidades de productos e industrias, modelos de comercialización y distribución. Formación de nuevos líderes empresariales: la responsabilidad de gerentes y empresarios es uno de los más importantes reclamos que la sociedad hace a la academia, en especial a las escuelas de negocios, ya que las circunstancias actuales hacen insuficientes los múltiples esfuerzos para el comportamiento socialmente responsable de sus egresados. Las estrategias tradicionales se ven limitadas para sensibilizar, preparar y comprometer de manera significativa a los estudiantes para que en su ejercicio como egresados puedan enfrentar los nuevos retos del mundo de hoy. Con base en los estudios y desarrollos metodológicos conseguidos con la investigación, se propone una estrategia que busca una nueva formación para los gerentes y empresarios del futuro, mediante la intervención paulatina de los currículos de los programas académicos, con materias, que alineadas a la responsabilidad social de la empresa, instruyen a los estudiantes sobre nuevas formas de gestionar la empresa. Esta estrategia incluye sensibilizar los futuros gerentes o empresarios sobre el rol social que cumplen y el gran impacto social que su actividad genera, dotándolos además de un cambio de lógica para dirigir sus organizaciones empresariales; de los instrumentos y metodologías que les permitan implementarlos con claridad, flexibilidad y oportunidad en las empresas donde se desempeñan. Implementación de nuevos esquemas de gestión en las empresas: asegurar la operación responsable de las empresas, se consolida día a día en una exigencia competitiva, por tal razón, la inclusión y verificación de sus responsabilidades y la respuesta a las crecientes expectativas sociales se convierte en un imperativo para el crecimiento y perdurabilidad de las empresas del país. Por esta razón, otra estrategia para lograr la responsabilidad social de las escuelas de negocio, es el fomento del tema en las empresas que actualmente tienen operación. El objetivo primordial de estas actividades de fomento es la inclusión de criterios


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de RSE en los esquemas de gestión y desempeño de las mismas. Lograr que las empresas sean socialmente responsables no es una tarea fácil y para obtener el interés y compromiso de los funcionarios de las mismas, se requiere de múltiples sesiones de sensibilización y largas jornadas de acercamiento y convencimiento. Además, se requiere, con base en las actividades de investigación, desarrollar productos de sensibilización, asesoría y consultoría, y educación continuada, que buscan acompañar y empoderar a las empresas para la gestión de sus externalidades y grupos de interés, según sus características, actividad, tamaño e interés. La consolidación de la academia como ejemplo: el ejemplo es la más poderosa herramienta de sensibilización y formación, por tal razón, una de las estrategias para fomentar la responsabilidad de las empresas es que las universidades y escuelas de negocios den ejemplo con sus propios comportamientos responsables como organización, lo que seguramente motivará a otros a hacerlo también. De esta forma, se propone que las escuelas de negocios, facultades de administración de empresas y departamentos de ciencias económicas y administrativas inicien un proceso para incluir la responsabilidad social como parte integral de la misma facultad, definiéndola ya no como un proyecto o una actividad independiente a sus otras actividades, considerándola como un enfoque donde cada una de las funciones académicas y organizativas, y los procesos se realizan bajo parámetros que buscan, además, de la viabilidad económica, la inclusión social y la minimización del impacto ambiental, buscando así mejorar los desempeños frente al desarrollo sostenible y disminuir las posibles externalidades negativas que la actividad académica pudiera generar. Aportando en la construcción de una sociedad responsable: la consolidación de un nuevo sector empresarial no depende exclusivamente del propio interés por parte de las empresas. Un consumidor prudente, un ciudadano exigente y un empleado crítico, son poderosos inductores de esta nueva cultura empresarial. Así, las escuelas de negocios, facultades de administración de empresas y departamentos de ciencias económicas o empresariales, más allá de su función ‘profesionali-

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zante’ e investigativa, pueden aportar en la construcción de un entorno responsable con la formación de personas íntegras, ciudadanos comprometidos y consumidores responsables. Una sociedad responsable está constituida, antes que de empresas responsables, por personas responsables, ya que son éstas, con sus comportamientos y elecciones, quienes fomentan respuestas adecuadas por parte de las empresas; además, un ciudadano informado y responsable se constituye en un actor de referencia para el desarrollo sostenible y un fuerte catalizador para la prevención y corrección del mal comportamiento de las empresas. En conclusión, la responsabilidad social de la escuelas de negocios es la de ser una parte activa de la construcción de un nuevo sector empresarial comprometido con el desarrollo sostenible, con una lógica no solo centrada en la generación de rendimientos financieros, sino buscando también la inclusión social y la armonía con el medio ambiente; es una ardua tarea que requiere del concurso de todos los actores de la sociedad. Estas prácticas de gestión permitirán a las universidades, a su vez, potenciar los espacios dispuestos para la investigación y socialización de los conocimientos adquiridos en el tema, fortaleciendo los escenarios de la discusión académica de los problemas sociales más relevantes. Este tipo de ejercicios también promueven la ampliación de los conocimientos y metodologías para mejorar las relaciones entre la universidad y su comunidad académica, empresarial y demás comunidades de interés. Finalmente, la implementación de un sistema de gestión de este tipo permitirá a las diferentes instituciones universitarias que lo apliquen, lograr conocer el desempeño como actor social, encontrando en ese camino oportunidades de mejoramiento institucional y fortaleciendo escenarios de investigación y socialización sobre la RSU con hechos y datos reales. Y estas cinco estrategias fuertemente articuladas con otras universidades y organizaciones pueden generar cambios significativos en el comportamiento de las empresas y los consumidores, incluso de las mismas organizaciones del Estado y otras organizaciones de la sociedad civil. RS


opinión La formación responsable en Administración

La marcada preferencia de los estudiantes colombianos por las carreras relacionadas con la administración representa un reto para estas facultades que están formando a los empresarios del mañana y que tienen una responsabilidad con el futuro de la sociedad.

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El Sistema Nacional de Información de la Educación en Colombia menciona que entre el 2005 y el 2006, el número de estudiantes matriculados en progra­ mas universitarios pasó del 53 al 65,5%. En el año 2006, el total de graduados por núcleo de conocimiento fue de 44.512, de los cuales, el 22,2% correspondió a Administración. En el mismo año, el número de programas académicos de Economía, Administración, Contaduría y afines fue de 1.756. Actualmente, la Asociación Colombiana de Facul­ tades de Administración (Ascolfa) cuenta con 105 progra­ mas con membresía, pertenecientes a todas las regiones de Colombia. Frente a los números que reflejan la fuerte preferen­ cia de los bachilleres colombianos por estudiar Administra­ ción, la alta cantidad de estudiantes matriculados en esta área de conocimiento, la tendencia al crecimiento de progra­ mas de postgrado y el gran número de egresados que crece año tras año, la formación en Administración tiene grandes desafíos acordes con su crecimiento cuantitativo. Quizás el compromiso fundamental es con la cali­ dad. Ella debe ser entendida como un atributo inherente a los procesos de formación que el programa imparte. En tal sentido, las características de calidad atañen a la satisfac­ ción de las necesidades y a la capacidad de transformar entornos que propicien mejores condiciones que las actua­ les y que demanda con urgencia la sociedad, no solo en términos del conocimiento disciplinar específico, sino en aspectos sociales, económicos y políticos. Lo anterior significa que el cliente último de un pro­ grama de Administración no es el estudiante, sino la socie­ dad en general, que reclama soluciones a los problemas de su desarrollo; respuestas frente a los problemas de desem­ pleo, pobreza, cambio climático, corrupción, impulso a la ciencia y tecnología, desarrollo de planes de mejoramiento de las organizaciones, mayor competitividad, mejor desarro­ llo regional y local, menos discriminaciones, entre otras. En este orden de cosas, la responsabilidad social de la formación en administración debe ser una prioridad de los programas. El momento así lo amerita. Los directivos,

académicos, diferentes sectores in­ volucrados, estudiantes y egresados, debemos ser conscientes del viento de renovación con que cambian las co­ sas en el micromundo de los programas académicos y, por ende, la interrelación con nuestros stakeholders, para mejorar nuestro contexto, deberá ser una tarea funda­ mental en nuestro quehacer. Sólo en la medida en que las Facultades de Administración sean interlocutoras válidas del diálogo social sobre la calidad y pertinencia de los estudios de Ad­ ministración en Colombia, podremos desarrollar visiones de largo plazo que contribuyan significativamente a la solución de los problemas estructurales del país. En consecuencia, deberán decir y hacer frente a las modificaciones profundas en las formas de producción y de trabajo, el afianzamiento de la sociedad del conocimiento; deberán ser propositivas ante el flagelo del desempleo profesional de administrado­ res, propender por la internacionalización de los programas, formular estrategias para incentivar el acceso de estudiantes de bajos recursos, aumentar el número de estudiantes ma­ triculados sin traicionar la calidad, fortalecer la investigación aplicada, afianzar la formación de profesores, impulsar la exportación de servicios educativos y, sobre todo, formar un estudiante integral capaz de crear, compartir y utilizar el co­ nocimiento en beneficio de toda la sociedad. Hoy día, los egresados de programas de Administra­ ción compiten en mercados laborales cada vez más difíciles. Algunos reciben incrementos salariales producto de mayores competencias desarrolladas, emprenden proyectos empresa­ riales que los llevan a la independencia económica, otros experimentan en el exterior para demostrar que son buenos al margen de donde estén o donde los pongan. Sin embargo, sea cual fuere el lugar o la ocupa­ ción de un profesional en Administración, su compromiso radica en transformar el entorno. Tal como lo indiqué an­ teriormente, debe utilizar los conocimientos para contribuir a la solución de los problemas, debe innovar para marcar diferencia, debe plantearse nuevas exigencias, debe aunar


Orlando Salinas Gómez

esfuerzos para que a través de su título profesional contribuya a hacer más felices a las personas y posibilitar que el paso del decir al hacer sea una realidad. Producto de un interés común por ir más allá de un forma­ ción para un mercado ocupacional, en el 2007 Ascolfa adhirió al Pacto Global de Naciones Unidas, participando activamente de los Comités de trabajo para la adopción de principios universales en la formación responsable de administradores en todo el mundo. En el 2008, Ascolfa reprodujo en espa­ ñol la versión autorizada por la Oficina del Pacto Mundial de Naciones Unidas y cuyos coautores son la Association to Advance Collegiate Scholls of Business (AACSB), la European Foundation for Management Development (EFMD), la European Academy for Business in Society (EABIS), entre otras. El texto aprobado de los Principios para una edu­ cación responsable en gestión dice: Como instituciones de altos estudios, involucradas en la educación de los actuales y futuros gestores, nos comprometemos voluntariamente a dedicarnos a un proceso continuo de mejoramiento de los siguientes principios y su aplicación, reportando sobre nuestro progreso a los grupos de interés e intercambiando prácticas efectivas con otras instituciones académicas:

PRINCIPIO 1

Propósito: Desarrollaremos las capacidades de los estu­ diantes para que sean futuros generadores de valor sosteni­ ble para los negocios y la sociedad en su conjunto, y para trabajar por una economía global incluyente y sostenible.

PRINCIPIO 2

Valores: Incorporaremos a nuestras actividades acadé­ micas y programas de estudio los valores de la respon­ sabilidad social global, tal y como han sido descritos en

iniciativas internacionales, tales como el Pacto Mundial de Naciones Unidas.

PRINCIPIO 3

Método: Crearemos marcos educativos, materiales, proce­ sos y entornos pedagógicos que hagan posible experiencias efectivas de aprendizaje para un liderazgo responsable.

PRINCIPIO 4

Investigación: Nos comprometeremos con una investigación conceptual y empírica que permita mejorar nuestra compren­ sión acerca del papel, la dinámica y el impacto de las em­ presas en la creación de valor sostenible social, ambiental y económico.

PRINCIPIO 5:

Alianzas público-privadas: Interactuaremos con los gesto­ res de las empresas para ampliar nuestro conocimiento de sus desafíos a la hora de cumplir con sus responsabilidades sociales y ambientales y para explorar conjuntamente los modos efectivos de enfrentar tales desafíos.

PRINCIPIO 6:

Diálogo: Facilitaremos y apoyaremos el diálogo y el deba­ te entre educadores, empresas, el Gobierno, consumidores, medios de comunicación, organizaciones de la sociedad civil y los demás grupos interesados, en temas críticos relaciona­ dos con la responsabilidad social global y la sostenibilidad. Entendemos que nuestras propias prácticas orga­ nizacionales deberán servir como ejemplo de los valores y actitudes que transmitimos a nuestros estudiantes. Para Ascolfa, la inversión en la educación de admi­ nistradores no es solo una necesidad para garantizar la cua­ lificación de su fuerza de trabajo e incrementar el potencial productivo de su conocimiento, sino que es una forma de avan­ zar hacia sociedades más incluyentes, propender por el acce­ so a mejoras sustanciales en la calidad de vida y coadyuvar para el aprovechamiento de oportunidades que harán que el futuro necesariamente sea mejor que el presente. RS

RS Responsabilidad Sostenibilidad

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tema central

El Observatorio de Responsabilidad Social Universitaria fortalece los vínculos con los excluidos

D

Durante el presente milenio han surgido múltiples expresiones de carácter “global”, que se insertan en las instituciones educativas, en sus diversas publicaciones, eventos académicos, debates, en la vida misma, tornándolas muchas veces vacías de significado. Responsabilidad social es una de ellas, su uso indiscriminado nos exige estudiarla, compararla, cuestionarla, dada la trascendencia de su alcance en una sociedad como en la que vivimos, marcada por la pobreza, la injusticia y la inequidad. “¿De qué es responsable la universidad ante la sociedad? ¿Cuál es el papel que la universidad debe jugar en el proceso de construcción y transformación de nuestras sociedades, injustas y desiguales?”. Estas preguntas, planteadas por la profesora Cristina de la Cruz de la Universidad de Deusto, y la realidad misma, se han constituido en detonantes para la reflexión y el cuestionamiento continuo del horizonte de sentido que tienen actualmente nuestras instituciones universitarias, ante los altos niveles de pobreza y miseria en los que vive más del 50% de la población colombiana y latinoamericana. Si, a modo general, se entiende el concepto de responsabilidad como el compromiso moral y ético de subsanar carencias y necesidades de los menos favorecidos, la responsabilidad social universitaria (RSU) aparece como el compromiso ineludible que tienen las universidades de contribuir activamente al mejoramiento social, con el objeto de buscar una reivindicación a los derechos inalienables de los seres humanos que la conforman. La responsabilidad social es el compromiso institucional con la comunidad en que se inserta, entendida en palabras de Ignacio Ellacuría S.J. en su publicación Universidad y política, como “la incidencia inmediata de la universidad como un todo sobre el todo de la sociedad o sobre algunas de las fuerzas estrictamente sociales”, o como “una vocación, un llamado perentorio y urgente a la promoción de la justicia, que la lleva a posicionarse críticamente ante su entorno”, según afirmó Algemiro Vergara, en su ponencia Responsabilidad social universitaria: entre la economía y la esperanza, durante el I seminario Internacional de Responsabilidad Social de la Universidad de Valparaíso, en Chile. La RSU dista de la responsabilidad social empresarial porque ésta, al sustentarse en las leyes de mercado desde un enfoque de gestión, tiene como prioridad “convertir los problemas sociales en oportunidades económicas”, reiteró. Esto pone de relieve a la justicia como hilo conductor de la responsabilidad social de la universidad pues de ella se espera que su aporte se focalice hacia la erradicación de situaciones de “injusticia, desigualdad, inequidad, exclusión (…) siendo la universidad una institución que incide en la sociedad, es responsable canalizar esa influencia con una clara orientación transformadora de los ámbitos de vulnerabilidad social y económica presentes en nuestras sociedades”, como aseguran

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RS Responsabilidad Sostenibilidad

en la publicación La responsabilidad social en la dimensión de la extensión universitaria, los autores Cristina De la Cruz y Pedro Salasia. Ahora bien, la función de la universidad como bien social –según el ex rector de la Universidad Javeriana, Gerardo Remolina S.J.— debe estar centrada en la academia y, desde ella, cumplir su compromiso con la sociedad de la cual hace parte, razón por la cual su misión consiste en “ser factor de desarrollo, orientación crítica y transformación de la sociedad en que vive”; pero además, en la medida en que su quehacer está asociado estrechamente con el saber, es tarea suya formar críticos de las estructuras sociales y profesionales capaces de estudiar, investigar y generar condiciones de vida digna para todos los ciudadanos, especialmente para los excluidos, para los que están silenciados. En consecuencia, por el hecho de proceder de la institución universitaria, la responsabilidad social implica el paso del saber −propio de la academia− al ‘hacer’ en la sociedad: “Supuestos los principios y valores que se hallan a su base, es preciso ir más allá de la denuncia para proponer caminos nuevos y prácticos de realización; es necesario insistir en el “cómo” humanizar realmente el conflicto, “cómo” encontrar salida a las violaciones de los derechos humanos, civiles y políticos; cómo articular derechos sociales y culturales”, añade el padre Remolina.

Desarrollo humano, objetivo de la responsabilidad social universitaria

El concepto de “desarrollo humano” (DH), ha sido implementado y difundido por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), frente a la necesidad de buscar una herramienta para atender a los requerimientos específicos de cada pueblo, a partir del trabajo de los economistas Amartya Sen y de Mahbub ul Haq. No es una teoría acabada sino un paradigma en construcción, caracterizado por ser colectivo, multidimensional, interdisciplinario y crítico. Su creación obedece a la intención de cambiar las condiciones de vida de los grupos sociales que así lo requieran. Tratándose de cambiar las condiciones de vida, este concepto de desarrollo humano proporciona herramientas, tanto teóricas como prácticas, que abren posibilidades para ir más allá del paradigma de desarrollo dominante, entendido desde la economía como “crecimiento o disminución del ingreso nacional per cápita”. Partiendo del hecho de que para el PNUD “una sociedad progresa solo si todas las personas que la integran incrementan sus capacidades y libertades”, la responsabilidad de la universidad consiste en orientar los procesos de formación, los currículos en pro de los seres humanos para hacer progresar la comunidad a la cual estos pertenecen, sin olvidar que es prioritario asegurar el modo de preservar “el sentido de humanidad


Siguiendo los principios de la responsabilidad social de la universidad, que consiste en contribuir desde la academia al mejoramiento social, diversas universidades colombianas constituyeron este Observatorio de Responsabilidad Social Universitaria (ORSU), que tiene el fin de ayudar en la disminuciĂłn de la pobreza, a travĂŠs de un trabajo colaborativo. Por Omayra Parra de MarroquĂ­n

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tema central

de las personas”; objetivo que se logra mejorando las condiciones económicas, sociales y políticas a fin de garantizar respeto por los derechos humanos sobre la base de la justicia en la distribución de recursos y oportunidades para conformar comunidades donde las personas que las constituyen gocen de una vida digna, prolongada y sana. En suma, la clave de un adecuado desarrollo humano está en la ampliación de las oportunidades que, de acuerdo con sus propios valores, las personas eligen y aceptan, y por eso, sin restar importancia a la variable de la economía, ésta debe ser sometida a un análisis crítico porque el problema no es solo de modos de producción, ni de “crecimiento o disminución del ingreso nacional per cápita”, sino de aceptar que, además de lo económico, están en juego “procesos sociales que involucran en su sentido más originario y amplio, el desarrollo cultural de los pueblos, comprometiendo a los ciudadanos en la tarea de una sociedad autogestionada”, según asevera Guillermo Hoyos en Ética y educación para una ciudadanía democrática. ¿Cómo pueden, en este contexto desigual, aportar las instituciones colombianas de educación superior a la transformación de una sociedad injusta a una incluyente?

¿En qué consiste el Observatorio de Responsabilidad Social Universitaria?

Buscando atender a problemáticas propias de la situación en Colombia en primera instancia, para fortalecer el debate permanente y para sistematizar la variedad de proyectos emprendidos en torno a lo social, en febrero de 2007 la Universidad Católica de Colombia y la Pontificia Universidad Javeriana convocaron a las universidades colombianas y a diversas asociaciones a constituir el Observatorio de Responsabilidad Social Universitaria (ORSU), para contribuir a la disminución de la pobreza a través del trabajo colaborativo entre las instituciones en torno a la construcción académica de lo social y a la realización de proyectos comunes articulados en zonas deprimidas.

El Observatorio es la contribución seria, activa y voluntaria de un grupo de instituciones en algunas de las comunidades que sufren en la injusticia y la indiferencia. Se pretende reivindicar, en lo posible, los derechos inalienables que tienen todos los seres humanos. La implementación de los proyectos procura desarrollarse en una relación de igualdad y participación activa entre los miembros del Observatorio, los docentes, estudiantes y los sujetos sociales de las comunidades a fin de que, trabajando cooperadamente, surjan relaciones de solidaridad y confianza que logren romper la indiferencia frente a la injusticia, generando transformaciones sustantivas en las condiciones de vida. Para la situación colombiana tiene validez la afirmación del filósofo ghanés Kwame Anthony Appiah, refiriéndose a situaciones similares en África: “Sólo resolveremos nuestros problemas si los vemos como problemas humanos que surgen de una situación especial, y no los resolveremos si los vemos como problemas africanos generados por nuestra manera de ser, de algún modo distinta a otras”. 40

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Para evitar lo que Paulo Freire denominó en la publicación Pedagogía de la autonomía, saberes necesarios para la práctica educativa como “la inmovilidad de los silenciados”, la tarea del ORSU no es hacer donaciones en las que los beneficiarios tendrían un papel pasivo porque esto llevaría a las comunidades a desproblematizar su futuro y por ello, a no actuar para que las condiciones de vida cambien. La intención es poner en marcha proyectos que se constituyan en espacio privilegiado de formación universitaria, de aprendizaje, de reflexión, de interpelación crítica para enfrentar los retos que presenta el entorno. El desafío es que los ciudadanos no se sientan cómodos en el también llamado por Freire “discurso de la adaptación”: “Todos sabemos que las responsabilidades en la construcción de una sociedad tenemos que asumirlas los unos y los otros, cada uno en su lugar; si no, es imposible salir de la situación en la que estamos”. En suma, con la sistematización de las buenas prácticas, con el intercambio de las experiencias de impacto social, con la investigación en los contextos y con la formación de profesionales interesados genuinamente en dinamizar procesos de transformación social, se pretende contribuir desde el ORSU, al afianzamiento de los valores que contribuyen a humanizar la sociedad a fin de consolidar proyectos sociales comunes como respuesta a las situaciones de inequidad, pobreza, violencia, corrupción, deterioro del medio ambiente, entre otras problemáticas, con carácter interdisciplinar, transdisciplinar e interinstitucional. Como fruto de año y medio de trabajo continuo, los delegados actuales de las veintiséis instituciones miembro y las dos asociaciones universitarias, plantearon el primer proyecto común “Familia y ciudadanía”, que se justifica en reconocer la familia como la

La tarea de ORSU es poner en marcha proyectos constitutivos en un espacio privilegiado de formación universitaria, de aprendizaje, de reflexión y de interpelación crítica, para afrontar los hechos que presenta el entorno. institución social determinante en la formación integral de las personas, en la construcción de ciudadanía y democracia, como sustentos de una sociedad equitativa y en paz. El Observatorio Responsabilidad Social Universitaria, legitimado por su misión social, por el rigor académico, por el trabajo continuo, por la unión de voluntades institucionales y personales, se insertará en las comunidades con compromiso ético, gestando procesos consensuados con los miembros de las colectividades, para accionar conjuntamente como promotores de justicia. Lograr la sensibilización profunda y la acción conjunta de directivos, docentes, estudiantes y administrativos con los excluidos se constituirá en el auténtico reto a la anhelada calidad institucional. RS


tema central

Alberto Espinosa, Presidente Alina S.A.


Un camino de bienestar hacia la educación

La alianza entre el sector empresarial y las instituciones educativas son el tejido de un nuevo camino que brinda garantías al mejoramiento de la calidad de la educación y al desarrollo sostenible de la sociedad.

E

En la actualidad, la mayoría de instituciones educativas, según Alberto Espinosa López, actual presidente de Alimentos e Inversiones de Colombia, Alina S.A., y uno de los precursores del proyecto Jóvenes Líderes Siglo XXI, no parecen concentrar suficiente atención en las herramientas de orientación estratégica, la cultura organizacional y su filosofía como institución, lo que genera fallas en el proceso de gestión y, por ende, en la calidad de la educación. Por esta razón, opina que es importante que las empresas realicen un acompañamiento a los colegios de todo el país para mejorar su calidad, implementando herramientas de gestión empresarial, tal como lo propone el programa de la Fundación Crem Helado “Jóvenes Líderes Siglo XXI”, que desde 1993 ha vinculado a 644 colegios, 268 empresas y 512 voluntarios en 10 ciudades del país. Asegura que la principal consecuencia de la falta de identificación de los proyectos de vida de las personas que hacen parte de la institución es que éstas vivan el día a día sin objetivos claros y sin un plan estratégico, lo cual finalmente se refleja en los resultados de la educación que se les brinda a los estudiantes. Esta es la razón principal para que las empresas entren en acción y puedan ser una guía para el camino de la educación. Sin embargo, cualquier iniciativa que desee alinear la gestión empresarial para acompañar los procesos de mejoramiento de la calidad, según el experto, debe poseer un núcleo fundamental: el individuo. “Una organización no es mejor que los seres humanos que la componen, y si partimos del mejoramiento personal de los directivos, los maestros y los padres de familia podremos llegar a estimular a los estudiantes para que construyan un proyecto de vida adecuado y puedan optimizarse los resultados de la institución”, aseguró. La construcción de alianzas sostenibles con el sector empresarial posee otros atributos que agregan valor a la gestión de las instituciones educativas. “Programas como Jóvenes Líderes Siglo XXI, u otras iniciativas por parte de Empresarios por la Educación, tienen la ventaja de que son proyectos de doble vía en los que las empresas aportan las herramientas de gestión y los colegios les enseñan a generar cambios constructivos a través de las experiencias vividas con la comunidad estudiantil”, dijo.

Educación y cobertura

A pesar de que las instituciones educativas han mejorado en cobertura, como lo expresa Alberto Espinosa, aún hace falta que se pro-

fundice en la calidad, razón por la cual, las empresas deben aportar de su tiempo, y no de sus ingresos, a través de trabajos voluntarios que vinculen proyectos de gestión moderna. Al ser la educación un vehículo de gran impacto para el desarrollo económico y político de la sociedad, las empresas, sin importar el sector al cual pertenecen, “deben entender que su compromiso con las instituciones educativas puede generarles grandes beneficios. Uno de ellos será que los estudiantes obtengan no sólo conocimientos específicos sobre historia o geografía, sino un modelo de vida que desempeñarán en comunidad”, aseguró el Presidente de Alina S.A. Asimismo, agregó que “los que estamos comprometidos con el tema de la educación, estamos convencidos del alcance que se puede tener cuando contribuimos a la sociedad, mejorando la calidad de una institución educativa, o asegurando que haya políticas públicas adecuadas, porque estamos realizando un aporte significativo a largo plazo”.

Jóvenes Siglo XXI

Uno de los programas en el que las empresas y los colegios están trabajando para el mejoramiento de la calidad educativa es Jóvenes del Siglo XXI. “El objetivo de este programa –explicó Alberto Espinosa, quien fue uno de sus precursores— es llevar a cabo un proceso de conceptualización y sensibilización de la calidad de educación actual, para que cada una de las personas de la institución, incluyendo padres de familia, reconozcan cuáles son sus creencias, valores, misión y su filosofía de vida. De esta forma, se pueden reconstruir y orientar estratégicamente la cultura organizacional de cada colegio”. Opina que, a través de este programa, sí se puede reconstruir el modelo de gestión de cada institución con la ayuda de las empresas. “Si un colegio no sabe cuáles son sus metas, su misión y su visión, mucho menos los estudiantes podrán realizar su proyecto de vida porque partirán sin bases sólidas que les permitan enfrentar y generar un proyecto de vida a mediano y largo plazo. Este programa les enseña a ser cada día mejores seres humanos”. Aunque el experto asegura que en la actualidad hay alianzas consolidadas entre empresas e instituciones educativas, cree que aún falta mucho trabajo por hacer, e invita a todo el sector privado a que adhiera a algún proyecto que beneficie la calidad de educación del país y así construir una sociedad mejor para todos. RS

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opinión Oscar Cabrera Izquierdo Presidente de BBVA Colombia

Educación,

clave de la competitividad

La capacidad de fomentar una educación de calidad en todas las escalas es limitada en los países en desarrollo, por lo que resulta fundamental y complementaria la vinculación de la empresa privada a estos procesos.

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RS Responsabilidad Sostenibilidad

No cabe duda, la competitividad de las sociedades actuales se mide por la educación que en ellas se imparte. Entendida como la suma de prácticas sociales que estimulan el aprendizaje, la educación es un proceso abierto y constante que compromete a todas las personas y, por supuesto, a las instituciones. Así, como palanca, la educación impulsa a la socie­ dad hacia su desarrollo y genera dinámicas y movimientos al interior de sus miembros que se reflejan en su avance o rezago: a mayor educación mayor desarrollo. Pero no es sólo desarrollo lo que impulsa la acade­ mia, la capacitación, el acceso a la información y todo el universo que se genera a partir de los procesos educativos y formativos propios de una sociedad interesada en el de­ sarrollo, también genera equidad, solidaridad y capacidad real en la toma de decisiones. Una sociedad formada y capacitada tendrá mayores posibilidades de ser el escenario ideal para que los nego­ cios que en ella se generen, tengan la probabilidad de desa­ rrollarse, y que sus beneficios alcancen a un mayor número de sus integrantes. En esencia, la educación es un factor generador de igualdad porque permite a todos los que se educan, ingresar a un nuevo escenario de visualización de su vida y de su entorno, es decir, un individuo con acceso a la educación es un ‘jalona­ dor’ de progreso y de oportunidades para quienes lo rodean. Países como Japón, EE.UU. e, incluso, varios euro­ peos, han tenido grandes periodos de crecimiento sosteni­ do, ya que sus necesidades de aplicar sistemáticamente el conocimiento a la producción, han vuelto más importantes la educación, la capacitación técnica y la formación labo­ ral. Ellos han entendido que la inversión en educación es la más importante para un país y, claramente, esto aplica también para las empresas. Por eso en BBVA decidimos que nuestras inversio­ nes en materia de responsabilidad corporativa sean inver­ tidas en educación, por tratarse de la más eficaz palanca de desarrollo y la más eficiente forma de alcanzar equidad social para los ciudadanos. Por otro lado, hemos entendido también que el pa­ pel del sector privado resulta fundamental a la hora de su­ mar esfuerzos. Es conocido por todos que la capacidad de

fomentar una educación de calidad en todas las escalas es limitada en los países en desarrollo, por lo que resulta fun­ damental y complementaria la vinculación de la empresa privada a estos procesos. Por esto, resulta importante una alianza firme y cons­ tante entre los sectores público y privado con el fin de llevar a cabo prácticas educativas serias en el seno de la sociedad, especialmente en la capacitación y formación de niñas, niños y jóvenes en busca de un camino que permita en un futuro cercano crear las condiciones necesarias para que el desarro­ llo económico sea una realidad y toque a todos por igual. La educación, a pesar de tener un fin en sí misma, parece cumplir con dos funciones fundamentales: en térmi­ nos sociales, distribuir el conocimiento; y en términos in­ dividuales, la preparación para asumir determinados roles. Estas funciones, quiérase o no, están ligadas de manera indisoluble a los procesos económicos, históricos y sociales que afectan hoy las naciones del mundo y, en ese marco, se deriva su fortaleza o debilidad. Hoy, el sector financiero es uno de los llamados a contribuir en este objetivo que se ha trazado la sociedad y esto significa un reto de mucha importancia porque es en esencia aportar de manera voluntaria al verdadero y cons­ tante desarrollo de la sociedad colombiana. Prácticas responsables de negocios, principios éticos en la proyección de su crecimiento, equidad y solidaridad en el manejo de las utilidades son principios que comien­ zan a hacer carrera en el ámbito bancario como modelo empresarial en las sociedades en las que actúa. La búsqueda del modelo ideal de la sociedad debe partir de los estamentos que la lideran y así, entonces, en BBVA estamos dando pasos a través de proyectos de inclu­ sión educativa, de reforzamiento alimentario de permanen­ cia escolar y de acceso a educación superior. Cabe destacar que el reto es para todos, no sólo para las instituciones públicas y las empresas, el reto es muy ambicioso e implica también el compromiso de to­ dos los actores de la sociedad colombiana, sobre todo de las personas, quienes somos en últimas los que hacemos posible que las instituciones existan, sean dinámicas y se constituyan en motores de desarrollo, para construir un fu­ turo mejor para todos. RS


1999

2000

2001

2002

2003

2004

2005

2006

2007

86’000.000

84’000.000

95’000.000

95’000.000

83’000.000

133’000.000

94’000.000

94’000.000

89’000.000

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Premio en dinero

año

tema central


Con el apoyo de otras entidades privadas, el galardón promueve una educación profesional y de calidad en Colombia, por medio de premios y reconocimientos anuales otorgados a los maestros más destacados del sector de la educación a nivel nacional.

E

El Premio Compartir al Maestro, creado en 1998 por Pedro Gómez Barrero, presidente de la Fundación Compartir, es una iniciativa a la cual se han venido sumando otras empresas privadas para contribuir con el objetivo fundamental: lograr la calidad de la educación en Colombia. Año tras año, el premio recibe las convocatorias de cerca de 1.500 docentes de todo el país, de los cuales se eligen un ‘Gran Maestro’ y 18 nominados. Tanto el ganador como los finalistas se constituyen en referentes y modelos a seguir para los demás educadores, con el fin de promover la profesionalización de la docencia en el país. Estos maestros reciben diversos reconocimientos, otorgados tanto por el premio como por sus aliados del sector privado, que son el Consejo Británico, las fundaciones Santa María (SM), Saldarriaga, Telefónica, Carolina y Fundalectura, y la revista Magisterio. Según la directora del premio, Luz Amparo Martínez, “el trabajo de la iniciativa es ya muy reconocido, así como sus objetivos y logros, lo que ha facilitado la participación de las empresas. A veces ellos mismos nos piden entrar al premio”.

Luz Amparo Martínez Directora del Premio Compartir al Maestro

“El Premio Compartir al Maestro –indicó Luz Amparo Martínez –se volvió grande en premios y reconocimientos. Los 18 nominados ganan maestrías o bibliotecas para sus colegios, gracias a nuestros aliados”.

Inversión y nuevos retos

La inversión anual del Premio Compartir al Maestro asciende a $1.200 millones (independientes de los reconocimientos que realizan los aliados) destinados a los reconocimientos a los maestros y a la ceremonia de premiación, la cual se realiza con la presencia de secretarios de educación, gobernadores, alcaldes, el Presidente de la República y otras importantes personalidades. También tiene otros aportantes, como la Corporación Andina de Fomento (CAF), que otorgó recursos para armar el archivo digital del premio. “Contar con este premio por más de 10 años es un gran logro –señaló la directora-. Con esa inversión anual tan alta podríamos haber claudicado en dos años. Pero seguimos adelante”. Ahora, el reto es llegar a Latinoamérica, siguiendo la misma lógica de esa alianza entre empresas privadas, para impactar en la calidad de la educación ya no sólo en Colombia, sino en otros países de la región. RS

Reconocimientos del premio y sus aliados

El maestro ganador es homenajeado por el premio con una suma en dinero de $40 millones más un viaje a Europa para él y su familia, financiado por el pintor colombiano Fernando Botero. Los siguientes tres puestos (los llamados Maestros Ilustres) reciben $6 millones cada uno y los demás nominados, $1 millón. Por su lado, los aliados empresariales realizan sus propios reconocimientos a cualquiera de los nominados. Por ejemplo, el maestro destacado por una propuesta en inglés recibe una beca para estudiar en Inglaterra, financiada por el Consejo Británico, o la beca en la Universidad Carlos III de Madrid otorgada por la Fundación Telefónica al maestro con la mejor propuesta en tecnología. Una característica especial de estos reconocimientos es que no son simplemente lucrativos, sino que están destinados a promover la misma educación. Tal es el caso de la Fundación Saldarriaga, la cual otorga un viaje a Canadá al maestro con la mejor propuesta de inclusión con niños con problemas de aprendizaje, para visitar escuelas con inclusión exitosa. O las bibliotecas que se donan, no a los docentes, sino a los colegios donde trabajan, como lo hace la revista Magisterio o Fundalectura.

Empresas aliadas y sus reconocimientos Consejo Británico

Beca en Inglaterra al maestro con la mejor propuesta en Inglés.

Fundación Santa María

Beca en España al maestro con la mejor propuesta en lenguaje.

Fundación Saldarriaga

Viaje a Canadá otorgado al maestro con la mejor propuesta de inclusión en el aula de niños con problemas de aprendizaje.

Fundación Telefónica

Beca en la Universidad Carlos III de Madrid al maestro con la mejor propuesta en tecnología.

Fundación Carolina

Viaje académico de una semana a España para el maestro ganador y los tres maestros ilustres.

Fundalectura

Otorga una biblioteca de 250 títulos al colegio del maestro que haya desarrollado el mejor proyecto de promoción de lectura.

Revista Magisterio

Una biblioteca y una suscripción gratis a la revista, por un año.

Fernando Botero

Otorga un viaje turístico a Europa al maestro ganador y su familia.

RS Responsabilidad Sostenibilidad

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tema central

La responsabilidad social empresarial

vincula al arte y la cultura

L

La responsabilidad social empresarial (RSE) ha generado una importante dinámica en la sociedad contemporánea, pues moviliza los ejes de impacto para el desarrollo humano sostenible y, por lo tanto, redimensiona índices e indicadores de aquello que hemos decidido llamar fundamental en la perspectiva humanizadora y responsable que conlleva efectos en las personas, que al estar vinculadas a un modelo de organización empresarial, consolidan proyectos que trascienden el ámbito ocupacional. El Siglo XXI establece un principio de confianza en las empresas que reflexionan y modifican su quehacer, atendiendo necesidades y expectativas de los miembros que hacen parte de un proyecto de emprendimiento. El vínculo, el ser o pertenecer a una determinada organización empresarial, conlleva en sí mismo nociones intersubjetivas, de identidad, apropiación y vocación de servicio al interior de trabajos en equipo, pues las empresas se construyen socialmente al servicio de una comunidad. Las empresas operan hacia círculos sociales cuyos segmentos han sido estudiados a la luz de marcos de competencia, mercado o intervención para la construcción de soluciones, sin embargo, el impacto fundamental es siempre la persona humana en comunidad. Las soluciones se convierten, por tanto, en proyectos empresariales cuya dimensión ética se ve legitimada socialmente a través de actividades humanas que atienden expectativas, sueños e ilusiones que propenden por elevar la calidad de vida, el bienestar económico, el cuidado del ambiente y la vida saludable. Ya no basta con emprender retos sostenibles y rentables, sino retos transformadores de una sociedad en permanente re-significación, donde apostemos al bienestar total, a estar cada vez mejor en nuestros entornos familiares, laborales, personales y ambientales. Hacer parte de este reto de bienestar total establece el vínculo que nos compromete con el proyecto de Nación, con el proyecto de Ciudad y con el proyecto de Empresa al cual pertenecemos, ninguno

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RS Responsabilidad Sostenibilidad

en la empresa

de ellos se ausenta de nuestra responsabilidad diaria para incidir en componentes normativos, operacionales, económicos, sociales, ambientales y culturales. Este último componente, el cultural, nos habita y nos permite leer esa visión integral de nuestra sociedad, lo cual repercute en el reconocimiento y comprensión de la expresión simbólica de los sujetos que interactúan en el ámbito empresarial. Al referirnos al componente cultural, se nos viene a un primer plano la expresión simbólica contenida en las múltiples prácticas culturales, que ponen de relieve las manifestaciones individuales y colectivas de las tradiciones, la creación artística y la celebración de la vida. Todas ellas acontecen en espacios de la cotidianidad, o en circuitos especializados del campo artístico y cultural, a los cuales accedemos o no, según los espacios, tiempos y modos de organización de nuestro proyecto de vida, de nuestro proyecto de emprendimiento o de nuestro espacio laboral. Los sonidos, los colores, las imágenes, los textos, los movimientos, los olores, los sabores hacen parte de un complejo entramado de materiales sensibles que, a partir de códigos o símbolos, construyen espacios de significación cultural, como la música, la pintura, el cine, la poesía, el teatro o la danza, llamados prácticas artísticas. Cuando los materiales sensibles se conectan con el sujeto en su experiencia cotidiana, se abre una puerta infinita al conocimiento del otro y a la comprensión de aspectos que desde la intersubjetividad complementan los procesos de apropiación, identidad y reconocimiento del bienestar o malestar institucional, el cual ha sido aprovechado por las vertientes de estudio sobre clima organizacional, en las dependencias de talento humano de las empresas, a partir de la oferta de programas de consumo y acceso a la oferta cultural en la empresa o fuera de ella. Pocas veces somos conscientes de la oferta artística cultural de una ciudad cosmopolita como Bogotá; no hace parte de nuestro entorno laboral, social o cultural, pues ha sido extraña a los hábitos y cos-


El campo artístico y cultural unido a la empresa forma una cadena de valor que genera una nueva perspectiva de responsabilidad social empresarial, basada en indicadores cualitativos y cuantitativos en torno a modelos de gestión. Internacionalmente ya se han venido realizando programas de RSE en esa materia. Por Olga Lucia Olaya Parra y Rodrigo Alberto Carvajal Cuenca

tumbres del consumo del ciudadano común el entrar en contacto con la expresión artística de la contemporaneidad. La mediación de prácticas artísticas o culturales, vistas en diálogo con la cotidianidad de todos y no por vía de excepción, permite que confluyan en algunas ocasiones la reflexión de utilidad y uso en beneficio de algunos escenarios habituales de la empresa, donde la socialización humana de funcionarios, ejecutivos, empleados, proveedores y clientes consolidan nuevos dispositivos hacia una huella de confianza, satisfacción y pertenencia a partir de nuevas herramientas para establecer modos de acercamiento a la singularidad de sus miembros, activando prácticas de creación e innovación cada vez más eficaces en estrategias de comunicación asertiva, donde las prácticas artísticas nutren nuestras grandes virtudes de interacción con otros. Aparentemente instrumentalizantes, las virtudes del acceso al campo artístico y cultural, queremos hacerlas ver no solo como una práctica artística en sí misma, que por lo mismo es esencial y no requiere sino de ser habitual y habitada; sino como un método desde el cual la empresa puede ampliar sus modos de interactuar y vincular todos los actores que hacen parte de la organización empresarial, implica algo más que consolidar en sí mismo la experiencia o acontecimiento del arte en la vida humana. Queremos establecer un vínculo íntimo, que deseamos destacar como cadena de valor en aquellas empresas que ya han visibilizado cómo el arte, vinculado a la empresa, genera una nueva perspectiva de responsabilidad social empresarial con base en indicadores tales como: • • • •

El conocimiento, confianza y valoración de sí mismo. El reconocimiento del otro, valorando la diferencia. La percepción ampliada de códigos múltiples de la expresión humana. El descubrimiento sensible de aspectos y necesidades del otro al comprender lo que le afecta o le atrae.


tema central

• • • •

• • • •

El fomento a una cultura de la convivencia a partir del reconocimiento en la diferencia. La interculturalidad como cadena de valor en el circuito empresarial. El principio de complementariedad por ocupación, vocación o talento natural. El ampliar la comprensión de los códigos de lectura de las manifestaciones y expresiones humanas a través del texto, el color, la imagen, el cuerpo, las emociones, los sentimientos y las percepciones, leídas como códigos de interacción humana. La confiabilidad, el compromiso de gestión, liderazgo, autenticidad, pertenencia y creatividad. La atención a la singularidad. La toma de decisiones asertivas. La concentración, el manejo del estrés laboral y el tiempo personal hacia el desarrollo humano total.

Del vínculo del arte y la cultura en la empresa surgen múltiples modelos de gestión humana que atienden necesidades o expectativas personales postergadas por la funcionalidad del principio generador de productos al interior de una empresa. Genera indicadores cualitativos y cuantitativos en torno a modelos de gestión que se suman ante múltiples perspectivas. En la revisión que se ha realizado de este tema, se destacan cinco modos de presencia de la implementación de programas de RSE a nivel internacional, por ejemplo: • •

La dimensión reivindicatoria de los Mecenas del Arte. La oferta de programas de educación artística en danza, teatro, música, artes visuales, artes audiovisuales, literatura, etc., al interior de la empresa o fuera de ella.

• • •

La formación de públicos a partir de proyectos de mediación cultural. Procesos de apropiación de ciudad a través de programas de turismo cultural. Las donaciones a corporaciones culturales de alto impacto artístico.

Todas las modalidades existentes en las empresas que la han asumido, no solo consolidan reportes de orden estratégico en el compromiso con el desarrollo humano sostenible, sino que dimensionan al campo artístico y cultural como aliado estratégico en la construcción de confianza, la construcción de identidad empresarial, la comprensión de la expresión humana cuya voz, desde la primera infancia hasta el final de los días, reclama su propio espacio para reconocerse, para ser aquella actividad humana que convoca y vincula la sensibilidad, la emoción y la razón no solo desde la estética y la ética, sino desde la vivencia del otro en un contexto plural e intercultural. La reivindicación permanente de indicadores de bienestar en la proximidad de la empresa al arte y la cultura, bajo la perspectiva de la responsabilidad social empresarial, no está bajo el estatuto de la experimentación, está comprobado en experiencias exitosas en Estados Unidos, Japón, Corea, Reino Unido, Argentina, Chile, España y Colombia, con base en cifras y balances cualitativos y cuantitativos, los nuevos indicadores, tanto desde el ámbito productivo, como desde la atención a la persona en interacción con las prácticas artísticas y culturales que modifican sus hábitos y asignan en su tiempo personal y familiar diálogos ampliados de los contextos contemporáneos de la creatividad, la innovación y la imagen corporativa relacional. RS

El vínculo entre el arte y la cultura genera múltiples modelos de gestión humana que atienden necesidades o expectativas personales postergadas por la funcionalidad del principio generador de productos al interior de una empresa. 50

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Casos Empresariales

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La revista RS realiza un análisis de la estrategia de RSE de las compañías, resaltando sus fortalezas y oportunidades de mejoramiento. Los contenidos editoriales se desarrollan con total independencia por parte del equipo periodístico. El análisis de los contenidos de los Casos Empresariales se adelanta a través de una matriz diseñada especialmente por RS, con la asesoría de los miembros del Comité Editorial.


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caso empresarial

“Nuestra gestión apunta a tener equilibrio social, ambiental y económico”

Lucio Rubio Díaz, director General de Endesa en Colombia

Codensa y Emgesa Codensa y Emgesa adoptaron un Sistema de Gestión Ambiental, siguiendo los lineamientos de la norma ISO 14001. Una de las acciones más destacadas en este sentido consiste en la gestión de residuos peligrosos y convencionales ocasionados durante las operaciones.

¿Cómo considera la política de responsabilidad social empresarial (RSE) en el negocio de producción y distribución de energía?

La naturaleza de nuestros negocios se enfoca en la generación y distribución de energía eléctrica y, por eso, nuestra responsabilidad consiste en desarrollarlos de manera eficiente, con calidad y oportunidad. Las empresas del Grupo Endesa en Colombia: Codensa y Emgesa, están convencidas de que sin responsabilidad social empresarial no hay sostenibilidad. Por ello, nuestra gestión apunta a tener equilibrio social, ambiental y económico, inmerso en nuestra filosofía empresarial, en nuestros procesos de toma de decisión, de ejecución, de comunicación y de relación con el entorno. El compromiso con la sostenibilidad en nuestras compañías es desde la alta dirección y concierne a todas y cada una de las personas que trabajan en las empresas, así como a sus contratistas y proveedores.

¿Cómo se garantiza la transparencia de la gestión frente a los accionistas?

La administración de las compañías del Grupo Endesa en Colombia ha estado fundamentada en principios de absoluta transparencia, colaboración y diálogo con todos los públicos de interés. El compromiso con los accionistas se enfoca en la consecución de rentabilidad, resultados sostenibles y reputación. Hemos adoptado códigos de buen gobierno que nos permiten establecer las bases para una correcta gestión de nuestros negocios frente a nuestra sociedad. Año a año hemos mejorado significativamente nuestros resultados y estándares de calidad, y nos hemos propuesto construir relaciones claras y transparentes con nuestros públicos.

¿Cómo es el manejo de la compañía con respecto a mecanismos de comunicación con los clientes?

Codensa es una compañía de servicios públicos domiciliarios que distribuye y comercializa energía eléctrica a través de redes que se extienden en Bogotá y en 96 municipios de Cundinamarca, Tolima y Boyacá.

Emgesa, empresa generadora y comercializadora de energía, cuenta con 10 centrales de generación hidráulica y dos térmicas ubicadas en Cundinamarca, Huila y Bolívar. Su sede administrativa se encuentra en Bogotá.

Codensa y Emgesa fueron constituidas a partir del proceso de capitalización de la Empresa de Energía de Bogotá S.A. E.S.P. (EEB). Ambas son filiales en Colombia del Grupo Endesa, multinacional del sector energético y eléctrico con presencia en Latinoamérica y en Europa Mediterránea (particularmente en Italia).

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RS Responsabilidad Sostenibilidad

El compromiso que hemos asumido con nuestros clientes apunta a la excelencia y la calidad del servicio, enfocados en la seguridad de suministro. Como grupo, aspiramos no sólo a satisfacer a los clientes, sino a contar con su lealtad, lo que significa construir relaciones de largo plazo basadas en la confianza, la cual se logra con transparencia y acceso a la información. Tenemos mecanismos de comunicación permanente con los clientes, estandarizando modelos de atención a través de call centers, atención personalizada, auto consultas, página web, Oficina del Defensor del Cliente, entre otros.

¿Cuál es el compromiso frente al desarrollo profesional y personal de los empleados?

El compromiso con nuestro talento humano es total. En este sentido, concentramos nuestros esfuerzos para abordar principalmente tres ámbitos fundamentales: la protección a la vida, considerando el riesgo de la actividad que ejecutamos; el desarrollo y crecimiento del talento humano, fortaleciendo el perfil y las competencias técnicas y gerenciales de nuestros trabajadores; y el bienestar personal y familiar de nuestro equipo, convirtiéndonos en un buen lugar para trabajar. Los resultados de la encuesta de The Great Place to Work nos han permitido establecer planes de acción que contemplan pilares como la alineación de políticas, prácticas y procedimientos, gestión de liderazgo, organización, compensación y bienestar, y gestión de la innovación.


Codensa-Emgesa

RS Responsabilidad Sostenibilidad

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caso empresarial

¿Cómo es la gestión frente a la conservación del medio ambiente y al cuidado de los recursos?

Toda actividad que se desarrolla tiene un efecto. Por esto, las compañías del Grupo Endesa se concentran en identificarlos, controlarlos, minimizarlos y agregar valor en nuestras áreas de influencia. Tenemos un sistema de gestión certificado bajo estándares de calidad ambientales, y de seguridad y salud laboral en todas nuestras instalaciones. El compromiso con el medio ambiente trasciende las compañías, por lo que nuestras actividades se han centralizado en programas de educación ambiental y de reciclaje en las comunidades donde tenemos presencia, fomentando una cultura y conciencia en este sentido. Por otra parte, apuntamos a la eficiencia energética a través del manejo inteligente y eficiente de la energía, y al aprovechamiento de los recursos, por medio de energías renovables. Nos hemos propuesto desarrollar diseños más amigables con el medio ambiente para que se mimeticen con el entorno. Un ejemplo de ello es el proyecto de conservación, recuperación, caracterización y valoración del ecosistema de agua dulce de la laguna y el manglar de la Central Cartagena, que recibió la máxima distinción otorgada por los premios Aedme 2008 en la categoría de medio ambiente en España.

¿Cuál es la posición de la organización frente al desarrollo de fuentes de energía más limpia?

La energía eléctrica es básica para el desarrollo de los países. No podemos concebir un mundo sin energía y, por tanto, debemos combinar la utilización de energías más limpias, con la garantía del suministro en el ámbito mundial. Cualquier fuente que permita generar este recurso a futuro deberá utilizarse de manera responsable tanto desde el punto de vista ambiental como social.

Eje de trabajo

Grupos involucrados

Gobierno Corporativo

Accionistas y empleados

Aprovisionamiento Responsable

Proveedores

Mercadeo responsable

Clientes y sociedad en general

Medio ambiente

Sociedad en general

Calidad de vida laboral

Empleados

Comunidades

Comunidades de influencia

En su opinión, ¿qué avances económicos y sociales han experimentado las comunidades en las cuales se ha implementado el modelo de responsabilidad social?

El modelo de responsabilidad social se concibe de manera integral, considerando no sólo las acciones responsables que desarrollan las empresas, sino también una sociedad igualmente responsable que maximiza su crecimiento y desarrollo en beneficio de todas las personas. Nos hemos concentrado en desarrollar capacidades en los individuos, en las comunidades y en las instituciones, para lograr procesos de desarrollo sostenibles en el largo plazo, que representen mejoras concretas de la calidad de vida. Hemos fortalecido el relacionamiento permanente con las comunidades del área de influencia, procurando la construcción de confianza, a través de mecanismos claros de comunicación con gobiernos locales, líderes comunitarios y organizaciones gubernamentales. Adicionalmente, hemos definido líneas propias de gestión social, encaminadas a desarrollar proyectos de capacitación y educación ambiental, programas culturales y proyectos de infraestructura básica social que contribuyen con el desarrollo sostenible de las comunidades.

¿Qué retos y oportunidades de mejoramiento se enfrenta en la ejecución de la estrategia de RSE?

Siempre existen retos en materia de responsabilidad social porque las comunidades están en constante desarrollo. En el ámbito interno continuaremos fortaleciendo la responsabilidad social, en cada una de las acciones que desarrollamos y en las relaciones que establecemos con nuestros públicos de interés. En el ámbito externo seguiremos construyendo alianzas estratégicas que potencien la gestión social de nuestras compañías y de la fundación Endesa Colombia, con el fin de lograr resultados que contribuyan, cada vez más, con el crecimiento sostenible de las comunidades donde tenemos presencia. Las acciones de Codensa y Emgesa seguirán soportándose en tres ejes: excelencia, transparencia y ética. 56

RS Responsabilidad Sostenibilidad


Codensa-Emgesa

Estructura de RSE Acciones y programas Codensa: • Código de Buen Gobierno para directivos y Código de Ética como parámetro de conducta para empleados y colaboradores. • Canales de comunicación y mecanismos de rendición de cuentas sobre estados financieros, planes estratégicos y programas relacionados con el desarrollo sostenible. Entre ellos se encuentran el informe anual y la página web. • Buzón Ético gestionado de manera independiente por la firma externa Ethicspoint. Emgesa: • Revisión de procesos por parte de la Auditoría Interna Corporativa y la Auditoría Externa Deloitte & Touche. • Buzón Ético como canal controlado para comunicar de forma anónima las conductas irregulares con respecto a la contabilidad, el control, entre otros aspectos. • Código de Buen Gobierno, que contiene disposiciones como la protección de los derechos de los accionistas. Codensa: • Proyecto Enlace, modelo de tercerización y gestión con las empresas colaboradoras, bajo el concepto de “ganar-ganar” mediante relaciones de confianza. • Programa de certificación de competencias laborales para trabajadores de las compañías colaboradoras, en coordinación con el SENA. • Participación en el convenio ComprometeRSE, liderado por Confecámaras y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), con el fin de promover el desarrollo de las pymes colaboradoras de la empresa. Emgesa: • Exigencia, a través de los pliegos de licitación, de aspectos relacionados con seguridad social, manejo ambiental de desechos, entre otros. • Programa de capacitación para contratistas sobre seguridad y salud ocupacional. En 2007, la empresa desarrolló un diplomado basado en la norma OHSAS 18001. • Código de Buen Gobierno, que contiene disposiciones como la protección de los derechos de los accionistas. Codensa: • Oficina del Defensor del Cliente en Codensa, que actúa como mediador independiente en la solución de conflictos cliente-empresa. • Servicios complementarios para clientes masivos como “Codensa Hogar”, plataforma que permite, entre otros aspectos, facilidad de acceso a créditos para la adquisición de electrodomésticos. Emgesa: • Plan de fidelización para el acompañamiento a los clientes. La empresa cuenta con diversos canales de comunicación como la página web y los boletines electrónicos para interactuar con ellos. Codensa: • Sistema de Gestión Ambiental (SGA), siguiendo las directrices de la norma ISO 14001. • Gestión de residuos peligrosos, en línea con el convenio de Estocolmo y el Convenio de Basilea. La empresa cuenta con LITO Ltda., cuya bodega posee un diseño especial y tiene licencia de la autoridad ambiental para manejar transformadores con bifenilos policlorados (PCB, por sus siglas en inglés). • Gestión de residuos no peligrosos como porcelana, aceite y polímeros. En 2007, el 68% de estos materiales fueron utilizados como materia prima en procesos industriales. • Campaña de uso eficiente de recursos “SOS Codensa Consciente”, orientada al uso sostenible de los insumos de oficina y del consumo de agua y energía. • Campaña “Ecosiembra”, destinada a sensibilizar a la comunidad en torno a la conservación de los árboles que fueron compensados en 2007 por la tala y poda de árboles en desarrollo de los trabajos de mantenimiento. • Formación ambiental para personal encargado del control, medición y seguimiento de estos aspectos. Emgesa: • Sistema de Gestión ambiental, utilizando como estándar la norma ISO 14001:2004. • Plan de Manejo Ambiental (PMA) en el cual se detallan las acciones para prevenir, mitigar o compensar los impactos en el medio ambiente, en las centrales. • Sensibilización y gestión ambiental comunitaria. En 2007, se realizaron 37 visitas educativas a la Central de Betania. • Mitigación ambiental en el Río Bogotá mediante el manejo de emisiones de H2S (que produce corrosión y olores ofensivos) gracias a un sistema de biofiltro durante las operaciones de generación energética. • Política de reducción de residuos peligrosos y convencionales. En 2007, se obtuvo una reducción de residuos peligrosos en un 3%. • Acciones de recuperación de la biodiversidad en las centrales de la compañía. La Central Guavio realizó un sendero ecológico para el embellecimiento paisajístico. • Políticas de eficiencia energética mediante programas como el Uso Racional de Energía (URE). Además, la empresa promueve el desarrollo de nuevas tecnologías energéticas y la potenciación de energías renovables. Codensa: • Políticas de lucha contra el trabajo infantil y la discriminación, expresadas en la adhesión al pacto Mundial de la ONU. • Actividades de bienestar y programas de beneficios orientados al trabajador y a su familia, como préstamos para vivienda o vehículo. • Política de conciliación entre vida familiar y laboral. La empresa propende por el cumplimiento de los postulados de la OIT. El horario de trabajo establecido permite disfrutar de descanso los viernes a partir de las 2:00 p.m. • Libertad de asociación y convenios colectivos. En la empresa existen dos organizaciones sindicales: Sintraelecol y Asieb. Emgesa: • Programa anual de capacitación, de acuerdo con las necesidades identificadas en conjunto con las diferentes áreas. En 2007, se llevaron a cabo 772 eventos de capacitación. • Política de conciliación vida personal y laboral mediante actividades de involucramiento familiar. • Encuesta de satisfacción al empleado en las empresas de Endesa España y Latinoamérica, para identificar focos de mejora en materia de clima, compromiso y cultura. • Evaluación anual de servicio al cliente interno, que mide el grado de satisfacción de las diferentes áreas con respecto a los servicios de otras dependencias. Codensa: • Inversión social para el bienestar socio económico de las comunidades. Una de las principales actividades en esta línea consiste en el apoyo a proyectos productivos del sector lechero y panelero en Cundinamarca. • Gestión social y comunitaria mediante acciones tendientes a viabilizar el negocio, como la campaña de prevención de electrocuciones y el apoyo a la iluminación navideña. • Acciones de tipo asistencial que responden a las peticiones y necesidades de la comunidad, mediante aportes en especie o en dinero. • Mediante la Fundación Endesa Colombia, la cual recibe aporte de sus fundadores Codensa y Emgesa, se llevan a cabo proyectos productivos, educativos y culturales en las zonas de influencia. Emgesa: • Fortalecimiento institucional de las comunidades, a través de capacitación en temas de de participación ciudadana y de buenas prácticas políticas. La empresa trabaja con las administraciones locales de municipios de Cundinamarca y Huila. • Apoyo a obras de infraestructura básica local mediante proyectos en los cuales se involucran entes como el Estado, la comunidad educativa y las juntas de acción comunal. • Fortalecimiento de valores y tradiciones culturales mediante el apoyo a eventos tradicionales como el Festival del Bambuco en Huila. La empresa brinda acompañamiento y recursos económicos.

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caso empresarial

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“Nuestra gestión apunta a tener equilibrio social, ambiental y económico, inmerso en nuestra filosofía empresarial, en nuestros procesos de toma de decisión, de ejecución, de comunicación y de relación con el entorno”. Lucio Rubio Díaz

Ramón Morales Crane

Entidad aliada de Codensa Gerente del programa ComprometeRSE de Confecámaras

Alianzas estratégicas y compromiso con iniciativas internacionales Entre las organizaciones a las cuales pertenecen Codensa y Emgesa se encuentra la Asociación Nacional de Servicios Públicos Domicialiarios (Andesco). Ambas compañías acogen los principios del Pacto Mundial de la ONU y las directrices del Global Reporting Initiative (GRI).

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Confecámaras tiene suscrito un convenio con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para apoyar a pequeñas y medianas empresas que deseen trabajar temas de responsabilidad social empresarial dentro de sus esquemas de gestión. En el marco de este convenio, estamos trabajando con Codensa un proyecto que involucra a 15 empresas de su cadena de valor, a las cuales nosotros les aportamos conocimiento, representado en un modelo de gestión adaptado a la pyme colombiana, el modelo ComprometeRSE. Para Codensa es muy importante asegurar su cadena de valor desde la RSE, especialmente, en cuanto a prevención de riesgos y de prácticas anticorrupción; aspectos en los cuales estamos trabajando con estos proveedores. Considero que el proyecto de Codensa con su cadena de valor está muy bien estructurado y constituye un modelo a seguir. No obstante, la mayor apuesta que hace Codensa en este sentido consiste en tener la paciencia necesaria para que los procesos maduren adecuadamente dentro de las organizaciones, a fin de obtener los resultados esperados.


Jaime Naranjo Rodríguez

Gobierno (aliado de Codensa) Subsecretario de Calidad y Pertinencia de la Secretaría de Educación del Distrito Capital

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Codensa-Emgesa

Víctor Ramírez

Proveedor de Codensa Gerente Comercial de Lito

Nosotros somos una empresa colaboradora de Codensa que se encarga del manejo integral de los excedentes industriales de sus operaciones. La relación comercial con esta empresa ha estado caracterizada por una colaboración eficaz de su parte, puesto que se ha preocupado de que nuestra compañía crezca. Hemos recibido capacitación y guías prácticas relacionadas con las actividades que realizamos en conjunto, y sobre gestión ambiental, especialmente en cuanto a la organización de los sistemas de gestión para la implementación de nuestra ISO 14.000, certificación que obtuvimos hace tres años. Además, Codensa realiza auditorías periódicas para comprobar que cumplamos con los parámetros contemplados por la Ley en temas de contratación, de salud ocupacional, entre otros.

Nosotros tenemos un programa que se llama “Escuela-ciudad-escuela”, a través del cual los niños aprenden de los diferentes entes de la ciudad y viceversa. Con Codensa trabajamos en ambas direcciones. La compañía ha creado un espacio lúdico pedagógico que se llama “El paseo de la electricidad”, en el cual los niños tienen la oportunidad de aprender muchísimas cosas. De la misma manera, la firma asiste a los colegios para capacitar sobre el uso eficiente de la electricidad y los cuidados que deben tenerse en cuenta para manipularla. En este camino, Codensa enfrenta la necesidad de adaptarse al lenguaje de los niños y jóvenes para mostrarles la importancia de la energía en las relaciones sociales y en la producción, y explicarles sobre la prevención de riesgos.

Opinión de grupos involucrados RS Responsabilidad Sostenibilidad

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caso empresarial

Pablo Escobar

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Entidad aliada de Emgesa Director de Proyecto de Conservación – Laguna en Central de Cartagena (Fundación Natura)

Miguel Salgado

Entidad beneficiaria de Emgesa Tesorero de la Cooperativa Serviagro - San Isidro En la organización creemos que todo proceso de conservación en el planeta debe ser una responsabilidad de los habitantes de los espacios, de los gobiernos y de las empresas. En este sentido, comenzamos a trabajar en una iniciativa de Emgesa para la recuperación de una laguna natural que se encuentra en la central termoeléctrica de Cartagena, con el fin de crear un refugio para la fauna local y migratoria de muchas especies en la zona industrial de esta ciudad. El proceso de recuperación fue dividido en varias fases y comenzó con la concientización por parte de todos los empleados y de las personas usuarias sobre la riqueza en diversidad natural del territorio. El trabajo también incluyó una caracterización de las especies, que fue realizado con la colaboración de los trabajadores de la compañía, asesorados por Natura. De tal manera, se realizaron jornadas de limpieza y de recolección de residuos. Ahora buscamos desarrollar un nuevo proceso con la compañía, en Betania.

Nosotros empezamos con Endesa un proyecto de mejoramiento de trapiches en la zona, desde hace tres años aproximadamente, para la producción de panela, consistente en cambiar los motores de diésel por motores eléctricos con el objetivo de disminuir la contaminación, mejorar la extracción de la caña y disminuir los costos de la operación. En el proceso hemos recibido por parte de Emgesa talleres de capacitación para aprender a trabajar en equipo entre nosotros los paneleros, porque en este gremio existe un marcado individualismo. Para ello, hemos viajado a otras regiones a mirar modelos de producción y de asociación. De igual manera, gracias a esta compañía, hemos descubierto que existen otros productos que podemos generar, además de la panela, como dulces y alimentos para animales. La única petición a Emgesa es que nos continúen apoyando durante uno o dos años más en el proceso de comercialización, puesto que, aunque hemos avanzado, todavía nos hace falta aprender muchas cosas para llegar a andar por nosotros mismos, teniendo en cuenta que el mercado de la panela es muy complejo.

Opinión de grupos involucrados 60

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Codensa-Emgesa

La sostenibilidad

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del negocio energético Económicos: el apoyo de proyectos productivos favorece el desarrollo económico de las comunidades en las cuales operan Emgesa y Codensa. Las empresas se centran en la producción de empleo, la transferencia de tecnología y la capacitación para la producción de carácter local. Por otra parte, los canales de rendición de cuentas sobre los estados financieros, así como la existencia de un código de buen gobierno, contribuyen a la transparencia en la gestión, en favor no sólo de los accionistas, sino también de los programas autosostenibles que involucran al entorno. RS

Sociales: en la búsqueda de un desarrollo armónico de las operaciones, Codensa y Emgesa han establecido relaciones con organismos de las comunidades de influencia, entre los que se encuentran líderes comunales, autoridades locales y ONGs. Esto, con el fin de facilitar y controlar programas relacionados con educación, fortalecimiento cultural y desarrollo económico. Ambas compañías canalizan dichas acciones a través de la Fundación Endesa. RS

Ambientales: Codensa y Emgesa poseen un Sistema de Gestión Ambiental (SGA), a través del cual se busca integrar la gestión empresarial con la preservación del medio ambiente natural como elemento determinante en el desarrollo sostenible. Entre las acciones más destacadas en este sentido se encuentran el manejo de residuos tóxicos generados durante las operaciones y la promoción de la biodiversidad en zonas cercanas a las plantas energéticas. RS RS Responsabilidad Sostenibilidad

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caso empresarial

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Corporación Universitaria Minuto de Dios - Uniminuto

“La tarea de las universidades es formar ciudadanos socialmente responsables” Padre Camilo Bernal Hadad, rector General Uniminuto ¿Cómo considera la política de responsabilidad social universitaria (RSU) de Uniminuto?

Nosotros tenemos el Centro de Educación para el Desarrollo (CED), un organismo que forma en ciudadanía activa y en responsabilidad social a los estudiantes de la universidad y que funciona desde hace aproximadamente ocho años. Hemos trabajado especialmente en la sede principal y, en las otras sedes, tenemos una réplica del centro. Entonces, Uniminuto tiene su eje de formación en el proyecto de vida de los estudiantes, de cada individuo y en cómo ellos pueden llegar a ser ciudadanos socialmente responsables.

¿Cuál cree que es el papel de la educación en el contexto de la responsabilidad social?

Considero que la educación es el factor más importante en la responsabilidad social, porque lo que los jóvenes aprenden en su época universitaria con pasión y amor, lo viven a lo largo de toda su vida. Creo que parte de la tarea de las universidades es educar y formar buenos ciudadanos; ciudadanos socialmente responsables y capaces de construir relaciones con los demás. Deben ser éticamente orientados, poseer un proyecto de vida claro que le aporte a la sociedad.

Corporación Universitaria

Minuto de Dios,

Uniminuto

La institución cuenta con el Centro de Educación para el Desarrollo (CED), a través del cual busca formar en responsabilidad social a la población y contribuir al desarrollo integral de las personas, las comunidades vulnerables y las organizaciones.

¿Cómo percibe la investigación en torno al tema de responsabilidad social de las organizaciones, desde la academia?

La investigación en Colombia con respecto a responsabilidad social es interesante, pero muy incipiente, puesto que no cuenta con elementos y connotaciones claras. Me parece que si hubiera más investigación en torno al tema, existiría menos pobreza, más inclusión en la sociedad; tendríamos un país más justo, más fraternal.

Institución de educación superior que presta servicios a múltiples comunidades de Colombia, mediante programas de proyección social y profesional, dirigidos a más de 18 mil estudiantes de pregrado y postgrado (matriculados a mayo de 2008).

Y en Uniminuto, ¿cómo considera la investigación en responsabilidad social?

Bueno, la investigación en Uniminuto es aplicada. Se hace desde la comunidad y en beneficio de la comunidad. Por ejemplo, tenemos un programa que se llama “El ingeniero al barrio”, a través del cual los estudiantes realizan trabajos con la comunidad y ayudan a que las familias obtengan una vivienda. Otros estudiantes se ocupan en temas de granjas, de cultivos orgánicos y de seguridad alimentaria. Entonces, esta es una universidad donde los procesos de investigación surgen de las problemáticas de las comunidades más que del aula misma.

¿Qué está haciendo Uniminuto con relación a la cobertura de educación en el país, ligado al tema de la inserción de plataformas tecnológicas?

Nosotros pensamos que, en primer lugar, la educación debe ser de calidad, de excelencia, y hemos trabajado en ese sentido. Por tal razón logramos la acreditación de cinco programas de alta calidad. Pero al mismo tiempo, creemos que debe existir una ampliación de cobertura en la educación superior, puesto que constituye el factor más incluyente

Para ello, cuenta con la sede principal de Bogotá, la seccional de Bello (Antioquia); las sedes regionales de Cali, Villavicencio, Girardot y Soacha; los Centros Regionales de Educación Superior (Ceres), entre los que se encuentran Lérida, Bucaramanga, Cali y Mitú, y Uniminuto Virtual y a Distancia. Además, posee alianzas estratégicas con la Fundación Universitaria Católica Lumen Gentium de Cali, y la Fundación Universitaria de Popayán.

Uniminuto fue fundada en 1990 y hace parte de la Organización Minuto de Dios, entidad sin ánimo de lucro con más de 50 años de experiencia, que nació como respuesta a las necesidades de desarrollo de las comunidades colombianas en situación de pobreza.

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caso empresarial

en la sociedad. Para una persona que ha logrado acceder a la educación terciaria ya no importa tanto si viene del estrato uno, dos, tres, cuatro, cinco o seis, porque en el contexto del trabajo, lo que interesa son sus competencias, sus valores. En este sentido, nosotros trabajamos por ampliar la cobertura; creemos que los estratos más bajos tienen derecho a una educación de calidad. En los últimos seis años, hemos pasado de tener tres mil estudiantes a tener 25 mil, y nuestra meta es llegar a 50 mil en los próximos cinco años. Para ello, estamos incorporando todo el tema de las tecnologías y de la educación a distancia y virtual, de manera progresiva. Resulta difícil hacer pregrados meramente virtuales, entonces, debemos acudir a una combinación de métodos de educación a distancia y tradicional con este tipo de formación.

Eje de trabajo

Grupos involucrados

Comunidades

Comunidades de influencia, organizaciones y comunidad universitaria (estudiantes y docentes)

Aprovisionamiento Responsable

Proveedores

Relación con clientes

Estudiantes

Medio ambiente

Sociedad en general

Calidad de vida laboral

Empleados

Gobierno corporativo

Comunidad universitaria

¿Cuál es la posición de Uniminuto frente a iniciativas internacionales como los Objetivos del Milenio (OMD)?

El CED trabaja muy orientado a la sensibilización de los estudiantes y de los profesores con respecto a los Objetivos del Milenio, para que ayuden en su consecución. Nosotros pensamos en educación para el desarrollo desde tres esferas: desarrollo local con las comunidades, formación ciudadana con los estudiantes y generación de pensamiento. Entonces, el tema de los OMD constituye una parte de la formación que reciben los estudiantes. Tratamos de educarlos en su comprensión cuando llegan a los campos de práctica en fundaciones, ONGs y barrios pobres.

¿Cómo es la RSU de Uniminuto con sus docentes?

La institución trabaja, en primer lugar, para tener un buen ambiente de trabajo con el fin de que ellos se sientan a gusto. En segundo lugar, Uniminuto les ayuda a desarrollar su proyecto personal y profesional mediante formación. Para ello, recibimos ayuda de la Universidad de Los Andes, donde tenemos alrededor de 30 profesores estudiando maestrías sin pagar nada. Es un acto de responsabilidad social de esta universidad que nos permite mejorar la calidad de la educación. Otras universidades, como el Rosario y la Javeriana, también se han vinculado al proyecto. Por último, les permitimos a los profesores participar en espacios con las comunidades y acompañar a los estudiantes en sus procesos.

Y estas acciones con los docentes, ¿son extensivas a los demás empleados?

Las acciones están más centradas en el cuerpo docente y en las facultades. Creo que en este aspecto tenemos que mejorar, puesto que la universidad debe abrir espacios para que el personal administrativo y demás personas vinculadas a la institución puedan prestar sus servicios en responsabilidad social a la comunidad.

¿Cuáles son los principales retos que enfrenta Uniminuto en su política de RS?

Existen varios retos. El primero es que nuestro Centro de Educación para el Desarrollo tenga un mayor impacto en las comunidades y en la comunidad universitaria. Debemos redoblar esfuerzos para lograr un impacto de carácter nacional, mucho más importante que el que tenemos ahora. En segundo lugar, me parece que debemos ser más decididos y claros en la formación del personal que labora en la universidad, con respecto a los campos de responsabilidad social. En tercer lugar, uno de nuestros objetivos consiste en llegar a convertirnos en la universidad con mayor impacto social en el país; claro, proporcionalmente con los recursos que manejamos. Esto implica que debemos influir en la forma como se maneja el tema de RSU en el país. En este punto hemos avanzado porque varias universidades vienen a observar lo que hacemos y algunas nos empiezan a confiar estudiantes para abrirles espacios en los cuales ejerzan sus acciones o servicios de responsabilidad social.

¿Cuáles son los principales logros de la política de RSU?

El mayor acto de responsabilidad social que tiene Uniminuto es que este año vamos a entregar alrededor de $12 mil millones en becas y descuentos a los estudiantes. Si nosotros no hiciéramos esta tarea, alrededor de 15 mil jóvenes no podrían estudiar. Este acto, en el marco de la RSU, tiene que ver con la ampliación de la cobertura y con el compromiso de los estudiantes frente a la sociedad, a través de la concientización y la adquisición de competencias de servicio social.

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Corporación Universitaria Minuto de Dios - Uniminuto

Estrategia de RSU Acciones y programas Centro de Educación para el Desarrollo (CED): unidad de la Vicerrectoría Académica de la sede principal de Uniminuto. Tiene como misión fortalecer sus conocimientos sobre responsabilidad social en las comunidades vulnerables, organizaciones y, especialmente, la comunidad académica. El CED coordina cuatro proyectos en tres localidades de Bogotá, fortalece 26 organizaciones comunitarias y sociales, y beneficia anualmente a seis mil personas de comunidades vulnerables. Esto es posible gracias a la vinculación semestral de 700 estudiantes a las prácticas sociales, las cuales son de obligatorio cumplimiento. Los programas son: • Métale la ficha a Suba: orientado a fortalecer el capital social comunitario en diferentes barrios de la localidad. • Voces, formación ciudadana para niños y niñas de la localidad de Ciudad Bolívar: dirigido al apoyo de organizaciones sociales para fortalecer las relaciones de convivencia de infantes vinculados a las fundaciones y comedores comunitarios. • Soy Solidario: opera en diferentes fundaciones de Bogotá y vincula a los estudiantes para que trabajen en la atención a personas con VIH, familias desplazadas y menores en situación de abandono. Participan en este programa: Fundación Eudes, Hogar San Mauricio, Manos Fraternas, Centro de Atención OMD, Red de Bibliotecas Públicas, Alianza Social Educativa, Fundación Pisingos, Amparo de Niñas, Fundación Saray y Niños de Colombia. • Emprendedores Sociales: abarca proyectos de iniciativas sociales que surgen de las facultades o de los estudiantes, y que ellos mismos desarrollan, con el apoyo y monitoreo desde el CED.

Además, el centro maneja los proyectos de “Alfabetización en manejo de la información” y “Desarrollo de habilidades personales”. El primero, capacita en informática básica, y el segundo, desarrolla habilidades manuales y artísticas en poblaciones altamente vulnerables. La entidad educativa desarrolla investigación y capacitación en asuntos sociales desde otros centros, entre los que se encuentran: • Escuela de Paz y Desarrollo: trabaja temas de no violencia y resistencia civil; gestión y transformación de conflictos; paz, desarrollo y participación ciudadana. • Escuela de Economía Solidaria (Ecosol): asesora e investiga en economía solidaria, microfinanzas, formación de empresas de economía solidaria y emprendimiento agroecológico solidario. • Centro de Estudios e Investigaciones en Vivienda de Interés Social (Cenvis): desarrollo de nuevas tecnologías aplicadas a vivienda social para contribuir al mejoramiento de las condiciones de vida de las comunidades menos favorecidas. Uno de los principales programas de este centro es “El ingeniero al barrio”. • Centro de Estudios e Investigaciones Humanas y Sociales: desarrolla investigaciones y formación en temas de ciudadanía, comunidad y desarrollo. • Exigencia a los contratistas, para proyectos de construcción, del uso de materiales e insumos eco eficientes, del manejo de sismo resistencia y reciclaje, de la reducción de desperdicios, y del cumplimiento de las normas o leyes distritales y nacionales en temas de política ambiental.

• Proceso de formación en responsabilidad social y desarrollo de competencias ciudadanas. Los estudiantes deben tomar dos cursos para carreras tecnológicas, y tres para carreras profesionales, relacionados con la práctica social, que son de obligatorio cumplimiento en el plan de estudios de todas las carreras. En esta medida, el Centro de Educación para el Desarrollo realiza la recepción, evaluación y selección de solicitudes de las organizaciones sociales y comunitarias que requieren apoyo en su labor social. • Desarrollo de diversos ambientes de aprendizaje, promoción de movilidad nacional e internacional, y oportunidad de crédito y de generación de ingresos. • Ofrecimiento de precios moderados en las matrículas y de un modelo alternativo, flexible y centrado en las necesidades del estudiante.

• Mediante el programa académico de Ingeniería Agroecológica, Uniminuto adelanta diferentes actividades tendientes a dar un Manejo Integral de los Residuos Sólidos (MIRS), generados durante las actividades cotidianas de la Sede Principal. Una de las etapas del proceso consiste en la sensibilización y capacitación de la comunidad universitaria. • Acciones de promoción de reciclaje y de ahorro energético en las instalaciones de Uniminuto. En Junio de 2008, por ejemplo, dos orinales del edificio Rafael García Herreros (el más antiguo) fueron cambiados a “orinales ecológicos”, llamados Zero Flush, para reducir el consumo de agua. De igual forma, 150 bombillos circulares de 150 vatios fueron remplazados por bombillos de 13 vatios, disminuyendo el consumo de energía de 5 mil vatios a 1.950 vatios por hora. • Capacitación a la comunidad en manejo de productos orgánicos, a través de aulas ambientales que les permita llevar a cabo sus propios proyectos de cultivo y comercialización de productos vegetales. • Proceso de concientización, dirigido a los comerciantes y residentes, sobre el manejo y recolección de basuras, de manera que garantice el buen estado de aseo y mantenimiento de andenes y vías de circulación pública. • Área de Gestión Humana y Comité de Convivencia como mecanismos disponibles para resolución de problemas de convivencia. • Oportunidades de capacitación para los docentes. Uniminuto posee diversos convenios con universidades nacionales e internacionales para que sus profesores realicen estudios de postgrado.

Normatividad interna que incluye dos aspectos: • Prevención de lavado de activos mediante actualización permanente de la lista SDN de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) de Estados Unidos, para prevenir que la institución sea utilizada para realización de actividades ilícitas relacionadas con el narcotráfico. • Prevención de conflicto de intereses en contratación laboral y de proveedores para garantizar la transparencia en los procesos de selección, impidiendo la presentación de oferentes que tengan vínculos de parentesco con empleados de la institución.

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Margarita Rosa Pérez

Empleada Directora del Centro de Educación para el Desarrollo (CED)

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caso empresarial

Fernando Ojalvo Prieto

Miembro de la Junta Directiva del Consejo de Fundadores de Uniminuto Vicepresidente Administrativo de Inversura

El CED es una unidad tanto de proyección social como de formación dentro de la universidad, que depende de la Vicerrectoría Académica. Su misión consiste en formar a personas, comunidades y organizaciones sociales y comunitarias en el tema de responsabilidad social y de ciudadanía. Para ello partimos de la formación profesional y social de los estudiantes, quienes deben realizar una práctica social además de la profesional, a diferencia de otras universidades, con el fin de fortalecer los servicios que prestan a la comunidad y a diferentes organizaciones. Consideramos que todos los ciudadanos debemos desarrollar ciertas habilidades para entender la situación del otro. Entonces, lo que el estudiante hace es obtener unas competencias ciudadanas en el aula y luego, aplicarlas en comunidades vulnerables y organizaciones. Uno de los retos más importantes en el contexto de la RSU es la formación del programa de voluntariado para docentes y administrativos, teniendo en cuenta sus requerimientos de participar en servicio social.

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RS Responsabilidad Sostenibilidad

La responsabilidad social de Uniminuto se fundamenta en la formación de personas íntegras, innovadoras y emprendedoras que contribuyen a la competitividad de las regiones y, por ende, del país. Sus egresados constituyen un testimonio permanente de la formación recibida; con su comportamiento ético aportan a la transformación de su entorno familiar y al mejoramiento de las condiciones de vida de su comunidad. Con respecto a la transparencia del gobierno institucional, Uniminuto tiene claridad en que la academia está llamada a seguir un norte ético y normativo, por lo cual desarrolla su misión a través de los distintos organismos de gobierno. El propio Consejo de Fundadores es la máxima expresión de la buena gobernabilidad, puesto que la participación amplia y profunda que tenemos los miembros para analizar los diferentes temas de la universidad, refleja la transparencia en cada una de las acciones de quienes administran la institución. Así mismo, he sido testigo del ejercicio permanente de las directivas en la gestión de recursos de cooperación, lo que conlleva a la rendición de cuentas, permitiendo encontrar aliados que contribuyen a consolidar su estructura y que actúen como veedores de sus buenas prácticas. Por otra parte, uno de los retos que enfrenta Uniminuto consiste en fortalecer el área de investigación y de postgrados, en búsqueda de la competitividad nacional e internacional.


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Corporación Universitaria Minuto de Dios - Uniminuto

Gabriel Burgos Mantilla

Gobierno Viceministro de Educación Superior

La Corporación Universitaria Minuto de Dios se encuentra vinculada al programa Ceres (Centros Regionales de Educación Superior) desde el 2004, en los roles de operador y oferente en el ámbito nacional. Esta estrategia del Ministerio de Educación Nacional busca desconcentrar la oferta en educación superior y ampliar su cobertura, y se centra en la oferta de programas de educación superior pertinentes a la comunidad y acordes con la vocación productiva de la zona. Uno de los componentes del proyecto apoya la conformación de alianzas estratégicas entre organizaciones del sector productivo (gremios, empresas), los gobiernos regionales, las instituciones de educación superior, las instituciones de educación media y, opcionalmente, el Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA), entre otros actores. Estas alianzas definen las necesidades de formación técnica y tecnológica, y alientan el diseño de programas para responder con pertinencia a los requerimientos de formación de un determinado sector económico estratégico para el desarrollo del país y de una región específica. En los últimos tres años se han creado 36 alianzas estratégicas, de las cuales cinco han contado con la participación de Uniminuto.

“La educación es el factor más importante en la responsabilidad social, porque lo que los jóvenes aprenden en su época universitaria con pasión y amor, lo viven a lo largo de toda su vida”. -Padre Camilo Bernal Hadad

Opinión de grupos involucrados RS Responsabilidad Sostenibilidad

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caso empresarial

Johana Carolina Gordillo

Entidad aliada Coordinadora Operativa Amigos de la Ronda del Río (Amimor)

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Estudiante Programa de Trabajo Social

Ángela Tenjo

La Corporación Universitaria Minuto de Dios, desde el inicio de mi carrera, me ha ofrecido varias oportunidades para seguir creciendo personal y profesionalmente. En primer lugar, colaborándome económicamente con un porcentaje del valor de la matrícula, desde primero hasta cuarto semestre. También me ha ayudado a reafirmar mi capacidad de liderazgo y de colaboración con la comunidad, puesto que su filosofía apunta a ese servicio humano. Finalmente, he sentido el estímulo permanente de la institución, al vincularme de forma directa en proyectos que lidera y para los cuales ha establecido alianzas. La práctica social puede significar para los estudiantes que no han tenido contacto con algún campo de acción social, el primer acercamiento a una población específica; a un contexto diferente que permite apreciar la importancia de estas acciones para forjar cambios positivos en la sociedad.

Opinión de grupos involucrados 68

RS Responsabilidad Sostenibilidad

Amimor es una Cooperativa de Trabajo Asociado que maneja dos comedores comunitarios, en los cuales atendemos madres gestantes y lactantes, niños escolarizados y desescolarizados, adultos mayores, personas discapacitadas, entre otros. Uniminuto nos colabora desde hace tres años, en el marco de todo su proceso educativo con énfasis en el proceso social y el desarrollo personal de sus estudiantes, quienes realizan actividades adicionales en nuestro espacio, como talleres lúdicos, danzas, manualidades, ayuda para la realización de tareas, entre otros. Este valor agregado que nos ayuda a proporcionar Uniminuto hace que el comedor comunitario sea más agradable. Por otra parte, considero que la institución debe ayudar a las organizaciones comunitarias con las cuales trabaja a dar un paso más adelante y crecer, con el fin de que puedan desarrollar mejores proyectos.


Corporación Universitaria Minuto de Dios - Uniminuto

Una ciudadanía

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responsable

Económicos: en el marco de su estrategia de RSU en el área de la investigación y de la capacitación y colaboración con organizaciones de la sociedad, comunidad vulnerable y estudiantes, Uniminuto cuenta con la Escuela de Economía Solidaria (Ecosol), que asesora en economía solidaria, micro finanzas, formación de empresas y emprendimiento agroecológico solidario. Esta escuela está adherida a Dansocial, organismo del Gobiermo que dirige la política estatal para el fortalecimiento de las organizaciones de economía solidaria. RS Sociales: la formación de estudiantes en temas de responsabilidad social constituye un valor agregado para los profesionales, los cuales tienen la oportunidad de aplicar dichos conocimientos en proyectos relacionados con el fortalecimiento de la democracia, la protección de derechos humanos, la atención social a población vulnerable, el impulso a iniciativas productivas, entre otros, que emanan de diferentes organizaciones de la sociedad. En este sentido, la investigación aplicada que caracteriza a Uniminuto y que involucra también a personal docente es una oportunidad de interacción social desde la academia, mediante programas nacidos de áreas como la Escuela de Paz y Desarrollo y el Centro de Estudios e Investigaciones en Vivienda de Interés Social (Cenvis). RS

Ambientales: en el cuidado medioambiental vale la pena destacar las acciones internas de promoción de reciclaje y de ahorro energético en las instalaciones de Uniminuto, dirigidas a la comunidad universitaria. Asimismo, el impulso al manejo adecuado de residuos sólidos generados durante las actividades cotidianas de la comunidad y cuyos beneficios se extienden al entorno está ligado a un proceso de concientización previa, que constituye un elemento valioso en el contexto social. RS RS Responsabilidad Sostenibilidad

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charlas con rs


“La responsabilidad social es un tema de doble filo”

P

Fray Bernardo Garzón, Rector de la Universidad de San Buenaventura, es el primer invitado de Irene Bello, directora de la revista RS, quien a partir de esta edición presentará a los protagonistas del sector social, medio al que ha pertenecido buena parte de su carrera profesional.

Para Fray Fernando Garzón Ramírez, rector de la Universidad de San Buenaventura, desde agosto de 2008, el tema de la responsabilidad social “no es un discurso” y debe ir amarrado al tema de la inversión en calidad para beneficio de la sociedad. “Yo siempre he pensado que es un tema de doble filo, muy cortante, porque tener responsabilidad social o proyección social, como lo quieras llamar, en una empresa o en la misma universidad, exige que no sean solo palabras”, agrega este franciscano licenciado en Filosofía y Teología en la misma Universidad de San Buenaventura, especialista en Pensamiento Estratégico y Prospectiva de la Universidad Externado de Colombia, y magister en Teología Moral del Instituto Católico de París.

¿Cómo visualiza el tema de la RSE?

Es un tema que exige muchísimo, no solo una capacitación interna de sus funcionarios, de sus empleados, sino verdaderamente de que sus productos tengan impacto en la sociedad, y eso tiene costos… una inversión alta. Ahí es donde está el doble filo. Mejoramos calidad pero eso vale plata, y las grandes empresas lo pueden hacer. Donde hay que centrar la atención es en las microempresas que, curiosamente, tienen más impacto en creación de empleos y en ofertas de productos básicos; estas mueven la economía del país. Los grandes ya saben hasta dónde juegan, cómo juegan o si no lo hacen; pero las microempresas y las pequeñas empresas tienen que juntarse y comenzar a trabajar el tema, partiendo de las grandes entidades que las agremian, como Fenalco y Acopi, de manera que el tema y sus resultados lleguen a la población.

¿Usted cree que el compromiso social de los empresarios va más allá de la filantropía?

Colombia ha evolucionado en ese sentido, y me refiero a sus instituciones. Pasamos de esa filantropía que consistía en dar un mercado o un par de zapatos –que siempre serán necesarios—, a un paso siguiente, que son los proyectos. Pero todavía tenemos que dar otro salto en el escalón, y es lograr que estos proyectos pasen a ser, verdaderamente, programas, algo de largo plazo donde también se diga: “sí, tengo los veinte computadores para ayudar a determinada escuela, pero ¿cuál va a ser el compromiso de esa escuela con su entorno?, esos veinte computadores ¿a quién más les van a servir?, ¿a diez niños que vienen de nueve de la mañana a una de la tarde?, ¿y en la tarde qué?, ¿van a estar apagados y el acceso va a estar cerrado?”.

¿Cómo cree que San Francisco de Asís vería esta situación de pobreza y desigualdad, que sigue moviendo a la humanidad?

Si Francisco de Asís, volviera creo que fundaría de nuevo la Orden para decirnos “no están haciendo lo que tienen que hacer”. Porque uno se ve corto. Creo que nos jalaría las orejas porque hace falta más compromiso con esta realidad que nos toca. Los niveles de pobreza y de miseria en el país crecen, y uno no puede taparse los ojos. Nosotros necesitamos, como franciscanos, seguir trabajando para que el otro sea respetado y valorado. En el campo educativo no se trata de abrir cien universidades, sino de ofrecer calidad con cobertura y ese debe seguir siendo el caballito de batalla a nivel de la educación superior.

En el campo educativo no se trata de abrir cien universidades, sino de ofrecer calidad con cobertura y ese debe seguir siendo el caballito de batalla a nivel de la educación superior.

En nuestros estratos uno, dos y tres hay gente muy capaz que el país está desperdiciando, porque quien ha crecido en la pobreza sabe qué es salir adelante, se esfuerza y es una mano de obra calificada que estamos perdiendo. El otro gran mensaje es el tema de la paz. Y ahí sí que en Colombia los franciscanos nos rajamos absolutamente todos porque, de acuerdo con el carisma franciscano, los amantes de la paz por principio somos nosotros, y estamos muy alejados de esta realidad nacional. El tema lo trabajamos en los colegios en el aula educativa, en las parroquias, pero nos falta “cacarear” más, hacer más bulla de lo que es el carisma y lograr que los frailes se comprometan más. Políticamente, se necesita mucho más direccionamiento. Desde la academia se pueden hacer socios estratégicos rápido, las universidades tenemos convenios grandes con las empresas. Nosotros, por ejemplo, los tenemos con la Aeronáutica Civil y con Avianca, entre otras, pero, y después ¿qué sigue?

Háblenos acerca de los Principios franciscanos, de la esencia...

Si algo heredamos los franciscanos es la relación con el otro y el encuentro con la realidad. En la relación con el otro, Francisco se hizo famoso por su cántico a las criaturas, por sus poemas a la naturaleza, por su encuentro fraterno con los demás. Para él, el otro es un sacramento vital en la existencia del ser. Por eso nosotros nos llamamos Fray, que significa hermano, y nos llamamos entre todos hermanos porque es un principio vital, no sabemos ni podemos vivir solos, dependemos unos de otros.

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charlas con rs Si hay algún sistema socialista todavía en este planeta, creo que es la Orden, que funciona con los principios de ‘todo para todos’. Por eso, hacemos un voto que le llamamos de pobreza; vivimos en función de servir. Queremos el bien del hermano y ello se proyecta en nuestras obras. En el caso de la Universidad de San Buenaventura, fundada por la Orden Franciscana en 1688, se proyecta en algo que nosotros llamamos la pedagogía en la cercanía. No se trata de tener un número de empleados, sino, en la medida de lo posible, se busca que el ambiente laboral tenga ese carisma del respeto por el otro, del diálogo, de la comunicación; es decir, no estar distantes. El segundo gran elemento que cobija esta espiritualidad franciscana es el encuentro con la realidad. Entonces, encontrarse con la sociedad y responder a la sociedad es parte de un Principio nuestro.

¿Cómo están visualizando el área de extensión universitaria?

En Colombia estábamos perdiendo el impacto que debe tener la universidad en la sociedad y en la empresa. Tenemos que unir fuerzas con los empresarios para que juntos podamos hacer trabajos que beneficien definitivamente a la comunidad. Ya los empresarios se están dando cuenta de la urgencia y la necesidad de la investigación, que debe ser una parte fundamental de la responsabilidad social y de la proyección hacia la sociedad. Este fue un primer campo que quisimos fortalecer con las direcciones de Investigaciones y de Proyección Social en la Universidad de San Buenaventura, para que haya una comunión interna. Buscamos que nuestros temas de investigación empiecen a tener repercusión social, tanto por la investigación en sí misma, como porque sus frutos verdaderamente aporten y generen impacto en la sociedad.

En una instancia siguiente está lo que se llama la educación continua, que es ofrecer cursos, seminarios, talleres. Uno tiene que ser consciente de que este es un negocio de la universidad, que uno no puede quitar esa palabra y decir que ello solo es proyección social en el sentido de dar, sino que también se necesita una reinversión para poder continuar apoyando. Yo creo que en la educación continua empezamos a darnos cuenta de la urgencia de que los talleres y seminarios que ofrezcamos, partan de necesidades; así, lo que nos ha dado renta económica, también nos ha dado renta social, que es para nosotros concreto. Por ejemplo, hicimos un curso para formar a las secretarias de los despachos parroquiales de Bogotá, porque los párrocos y los obispos se estaban dando cuenta de que cuando la gente llegaba, se encontraba con un ogro que la sacaba corriendo o que daba una información errada; entonces, la gente cometía errores en los procesos del despacho parroquial. Lo que hicimos fue organizar una serie de cursos por los cuales ya han pasado unas 150 secretarias de Bogotá, formándose en aspectos jurídicos, canónicos, administrativos, pero también humanos.

¿Cómo ve el tema de cobertura en educación superior en Colombia?

Yo creo que aquí hay que decir que, si bien los gobiernos le piden a la educación superior ampliar y llegar a más estudiantes, estamos frente a la cruda realidad de que la universidad, el mismo Estado y la empresa tienen que hacer un matrimonio para ver cómo vamos a financiar esta cobertura, porque las universidades podemos tener la capacidad, es decir la infraestructura, pero no podemos financiar a estudiantes de estratos uno, dos y tres. Todas las universidades tenemos políticas de becas, uno puede ayudar

En Colombia estábamos perdiendo el impacto que debe tener la universidad en la sociedad y en la empresa. Tenemos que unir fuerzas con los empresarios para que juntos podamos hacer trabajos que beneficien definitivamente a la comunidad.

“Las instituciones colombianas pasarón de esa filantropía, que consistía en dar un mercado o un par de zapatos, al paso siguiente: los proyectos”

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con ellas hasta cierto punto, pero también la sostenibilidad de la universidad está en juego.Aquí se necesita que el Gobierno empiece a hacer más convenios con universidades privadas y públicas, porque la ayuda está muy cerrada a estas últimas, y resulta que las privadas podemos dar una mano a todos los estudiantes que, por ejemplo, son muy buenos pero no clasifican, no pasan los procesos en la universidad pública, la cual no alcanza a dar abasto. Nosotros podemos dar una mano perfectamente al Estado, pero para esto yo pienso que se necesita más apoyo económico. El Gobierno le está apostando a la formación tecnológica. Esto tiene un punto positivo que es la formación de mano de obra calificada en corto tiempo, pero tiene el problema que, si no se crean fuentes de ingreso para todos estos profesionales y técnicos que salen, estamos vendiendo ilusiones que no corresponden. Ahora, también pasa en Colombia que un magíster y un doctor todavía tienen poca entrada. Nos estamos dando cuenta de que las mismas empresas, por costos, prefieren los técnicos y los tecnólogos a los cuales no se les va pagar lo mismo que a un magíster o a quien tenga un doctorado. Yo creo que es un ciclo que hay que romper, evaluar o calificar. Las universidades internacionales van a llegar con ofertas que, a primera vista, son atractivas. Ya lo están haciendo universidades de México que ofrecen programas virtuales, y tenemos también mucha demanda de las de Estados Unidos, que están ofreciendo sus programas aquí. Ello es bueno porque entre más competencia se puede ofrecer más calidad. Sin embargo, ¿a qué riesgos y a qué costos para el país, nuestros egresados salen a regalarse, porque no se tiene verdaderamente cobertura para ellos? El problema viene después, en lo laboral. RS


opinión Premios y sellos de responsabilidad social:

Cara y sello de una oportunidad Tal como, en su momento, proliferaron los premios de calidad, pareciera que la moda actual es otorgar premios y sellos de responsabilidad social. Tómelo con precaución. Es esta una variable que tiene una cara luminosa y promisoria, pero que también tiene una oscura y peligrosa. Esta nota pre­ tende, objetiva y descarnadamente, hacer una aproximación a ambas caras de esta nueva práctica de las organizaciones. Digamos, para comenzar, que uno de los rasgos fundamen­ tales de la naturaleza del ser humano es su ser simbólico, que lo lleva a ser un animal altamente ritual. El ser humano necesita concretar en artefactos tangibles el significado de todo lo que hace, lo mejor y lo peor, especialmente. De esa manera, lo idealiza, lo comunica más fácilmente, lo inmor­ taliza y asegura su continuidad. Nada malo, entonces, por naturaleza, en premiar, distinguir y celebrar alrededor de un desempeño sobresaliente en responsabilidad social. Un aspecto más utilitario, que juega igualmente del lado de las ventajas de este tipo de prácticas, es que todos necesitamos hacer benchmarking, tener referentes y mo­ delos de conducta organizacional, localizar fácilmente las mejores prácticas para buscar su inspiración y, por qué no, para brindar el merecido reconocimiento a quienes han sido sus artífices. Pero cuando miramos en detalle esta reciente y prolífica práctica, empezamos a encontrar problemas que vale la pena evaluar con cuidado para que, en una etapa posterior de madurez, podamos gestionarlos de manera más adecuada. De no hacerlo, tendremos la más efíme­ ra y dañina moda en responsabilidad social que hayamos presenciado. Una de esas “enfermedades” de adolescencia que la madurez se encargará de poner en su sitio.

El primer problema con el que nos encontramos, en­ tonces, es el de la legitimidad: social y moral en el primer ca­ so; técnica y legal, en el segundo. Y no es que pensemos que los sellos y distinciones sean ilegítimos; se trata de que la legi­ timidad es un asunto de vital importancia en este campo, toda vez que un sello o una distinción son factores generadores de confianza pública. Y lo primero que sorprende en el caso de los premios y sellos de responsabilidad social es la escasísima o nula atención brindada a este aspecto. Nada. Yo te premio, tú me premias. Yo te concedo un sello, tú me das el crédito. Y estamos a mano. Por supuesto que no es la conducta general. Pero, ¡vaya si es la tendencia mayoritaria! En el primer caso, el de los premios y distinciones, podría decirse que la legitimidad moral debe aceptarse mientras no se demuestre lo contrario. Y es un argumen­ to totalmente válido, así veamos casos que nos generen inquietud razonable. Pero en el segundo caso, el de los sellos, me parece que no cabe excusa alguna. Y no conozco sello de responsabilidad social, actualmente otorgado en Latinoamérica, que cumpla algún estándar técnico y legal en su otorgamiento. Advierto, además, que me he tomado el trabajo de investigar en profundidad el tema, pero por su sensibilidad institucional, me veo impedido a aportar referencia concreta de cualquier naturaleza. Para ser más específico en este segundo punto, el de los sellos, debo mencionar que en Colombia, y así lo es en cada país del mundo, que yo sepa, hay una copiosa le­ gislación en materia de acreditación, certificación y metro­ logía. Esta legislación define quién certifica qué, bajo qué parámetros y con qué alcances específicos. Sería entonces de esperar que un sello de responsabilidad social, como cualquier otro, siguiera unos estándares técnicos y legales específicos. Pero… ¡no ocurre así! ¿Es eso responsable so­ cialmente? Yo no tengo duda en afirmar categóricamente que no, así sus inspiradores hayan tenido la mejor buena fe del mundo, la cual jamás pondría en duda.

moral de quien lo otorga y de quienes actúan como jurados, así como de la calidad del procedimiento que permite a di­ cho jurado llegar a una decisión determinada. Dicha autori­ dad moral puede ser tácita, por la notoriedad social de los actores, o deberá ser acreditada en la mayoría de los casos, y especialmente en un ambiente global como el que vivimos actualmente. Si es un sello, el asunto es de autoridad legal para otorgarlo, ya que todo sello tiene la connotación de certi­ ficar el ajuste a unos requerimientos técnicos preestablecidos; certificación que normalmente es generada por una o varias terceras partes autorizadas legalmente para hacerlo.

Hay un segundo problema que quiero resaltar y es el de la generalización excesiva en el otorgamiento de los premios o distinciones. Existen, ciertamente, premios y dis­ tinciones específicos destinados a resaltar socialmente una práctica organizacional particularmente exitosa y documen­ tada. Pongamos algunos ejemplos: • El “Premio de Investigación en Ética Empresarial” que otorgan Merck Sharp and Dhome y Forética. • El “Global Reporting Initiative Readers Choice Awards” que otorga el Global Reporting Initiative a las mejores memorias de sostenibilidad.

La ausencia de una diferencia clara entre lo que es un reconocimiento y un sello de responsabilidad social es apenas uno de los varios problemas que se presentan en el otorgamiento de premios y distinciones de RSE, los cuales se Un primer problema: la legitimidad El primer problema práctico que se plantea es distin­ corregirían con una guir entre lo que es un reconocimiento (premio, distinción, adecuada legislación etc.) y lo que es un sello. El reconocimiento tiene una con­ y reglamentación en notación social, el sello tiene una connotación técnica. Por lo tanto, se plantean esencialmente dos cuestiones básicas: esa materia. Si es un reconocimiento, el asunto es de autoridad Un segundo problema: la generalización

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Por Ramiro Restrepo González

El “Premio Banco más Sostenible del Año” que otorgan la International Finance Corporation y el Financial Times. Y así muchos, no muchísimos otros, como sería desea­ ble. El carácter de este tipo de premios es que buscan resaltar una práctica socialmente responsable de carácter relevante y específico. Como tal, este tipo de distinciones tiene muchísimas ventajas, pues invita a identificar prácticas específicas que su organización puede replicar. Además, no exigen que una orga­ nización sea modelo en todo, sino que sea buena y relevante en algún aspecto. Lamentablemente, no son éstos la práctica común en el mundo de los premios. Lo general es conceder dis­ tinciones absolutas, con lo cual una organización equis queda revestida con el aura del liderazgo en responsabilidad social, además, de manera indefinida, generalmente, sin que nadie se sienta obligado a explicar en qué, por qué, ni cómo. Es algo así como, si en lugar de entregar un premio nobel en física, se entregara un premio nobel a la competencia humana global (científica, social, literaria, política y cultural). Es una situación que está generando unos estereotipos poco productivos y al­ tamente distorsionadores de la confianza pública en este tipo de distinciones y, de contera, en el compromiso mismo de las organizaciones con un desempeño responsable.

Un tercer problema: la excelsitud

Personalmente, pienso que algunos estándares de gestión básicos de la ISO tienen un problema fundamental: la falta de grados de madurez. Me explico: una certificación ambiental, en calidad o similar, poco o nada diferencian gra­ dos de madurez en las organizaciones. Certifican unos míni­ mos que terminan nivelándolas por lo bajo. Es decir, premian a las poco esforzadas y desestimulan a las más comprometi­ das. Y todas se creen excelentes. Así de simple. Más precisos, a mi modo de ver, han resultado otros estándares que miden grados de madurez, tal como lo ha­ cen los orientales en las artes marciales. Un ejemplo muy conocido es el estándar o modelo para la mejora de proce­ sos CMMI (Capability Maturity Model Integration), aplica­ do al desarrollo y mantenimiento de software. Este estándar contempla cinco grados de madurez. Así, su organización, como muchas otras, puede certificarse en dicho estándar, pero cada una lo hará en un nivel diferente, según el gra­ do de madurez que su tecnología de gestión haya logrado. ¡Qué maravilla! Pero resulta que los premios y sellos de responsabilidad social no contemplan este esquema. Cada vez que se otorgan, le confieren al beneficiario una especie de aura de responsabilidad social integral. ¿Será esto lo adecuado? Me limito a expresar mis serias dudas. El Global Reporting Initiative en su modelo de me­ morias de sostenibilidad GRI-3 se ha atrevido ya a formular

seis niveles de madurez, similares a los niveles de calificación que usa la banca de inversión para calificar deuda, emisiones de acciones, etc. A mi modo de ver, esa es la ruta correcta para los premios y sellos que se quieran establecer y otorgar.

Un cuarto problema: la normatividad

Un cuarto problema, como lo he sugerido antes, deriva entonces de la falta de normatividad al respecto, lo cual, tratándose de un asunto de confianza pública, tiene mucha relevancia desde mi punto de vista. Por lo tanto, pienso que a este respecto, tienen una importante tarea que cumplir no sólo los gobiernos, sino los organismos internacionales y los entes de normalización. Se trata de establecer procedimientos, criterios y reglas de juego que permitan asegurar unos mínimos de calidad en varios fren­ tes. Definiciones precisas sobre lo siguiente, entre muchos otros aspectos, resultan indispensables: • Quién puede otorgar un premio o sello y las condi­ ciones para mantener vigente esta licencia. • Qué condiciones mínimas debe reunir un jurado, cómo se acreditan y ante quién. • Qué alcance en cobertura y vigencia puede tener un premio o sello. • Qué procedimientos deben seguirse para su otor­ gamiento. • Qué mecanismos de auditoría deben aplicarse. • Qué alcance y limitaciones deben darse a la comu­ nicación y uso comercial y corporativo de un sello o distinción. Una cordial invitación que yo haría a los legisladores colombianos, recientemente preocupados por volver legalmen­ te obligatorios algunos aspectos o prácticas de la responsabili­ dad social en nuestro país, es que cambien de enfoque en su propósito y que, en lugar de intentar volver obligatorios algunos de esos elementos (como la implementación de una guía, la producción de informes o memorias sociales, la aplicación de auditorías sociales, etc.), se preocupen por legislar para que, quien decida voluntariamente llevar cabo alguna de esas prác­ ticas –siempre voluntarias—, lo haga siguiendo unos mínimos reglamentarios, para asegurar su calidad y la confianza pública que dichas prácticas están llamadas a generar. Con una adecuada legislación y reglamentación con respecto a los sellos y premios de responsabilidad social, no sólo se corregirían los demás problemas acá reseñados, sino que aseguraríamos la función social tan importante que estos premios y sellos pueden y deben cumplir en aras de divulgar y promover las mejores prácticas de responsabilidad social, obviando de paso el inevitable desgaste que ocasionarán las malas prácticas que ya empiezan a proliferar. RS

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amigos gremios 80

“Implementar la RSE desde un nivel medio no funciona”: Augusto Solano Según el Presidente Ejecutivo de Asocolflores, el compromiso para sacar adelante las estrategias de responsabilidad social al interior de las empresas debe venir de las cabezas, que deben conocer qué están haciendo y a qué se están comprometiendo.

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El presidente ejecutivo de la Asociación Colombiana de Exportadores de Flores, Asocolflores, Augusto Solano Mejía, está convencido de que, a mediano plazo, ser socialmente y ambientalmente responsable, es rentable. Las estrategias llevan a un menor consumo de agua y de agroquímicos; “la gente trabaja más contenta, con más compromiso, es más productiva, hay más integración… Pero eso se va dando con el tiempo; no llega de la noche a la mañana. Se necesita mucha convicción, mucho compromiso y mucha dedicación”, agrega. No obstante, para el dirigente gremial, por encima de toda la planeación y la elaboración de los programas, lo más importante es que esta convicción venga de la cabeza de la empresa, porque cuando la implementación se hace desde un nivel medio, no funciona. “Debe venir de los dueños, la presidencia y la junta directiva, que deben estar convencidos de lo que van a hacer, porque no se trata de un programa marginal que vaya a funcionar por sí solo”, afirma.

Un sector indispensable para la economía

Pese a que el sector floricultor ha vivido unos años “dramáticos” como consecuencia de la revaluación y otros factores económicos adversos, ha mantenido todos sus programas sociales y de responsabilidad social. “Es una muestra 76

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del compromiso con esta filosofía y con el desarrollo sostenible. Este ha sido la columna vertebral de la asociación en los últimos años, principalmente cuando es una actividad tan intensa en mano de obra y donde más del 50% de los costos de operación pertenecen a este rubro”, comenta. Se estima que el cultivo de flores en Colombia genera 16 empleos por hectárea, cuando el siguiente sector agrícola genera uno o medio empleo por hectárea. Muchos de estos puestos –que son formales, con contrato de trabajo y seguridad social—, son ocupados por mujeres. Según Solano Mejía, el 25% de las mujeres que trabajan en el sector agrícola, están en el cultivo de flores. Para el presidente de Asocolflores, el sector ha sobrevivido estos años gracias al trabajo inmenso de los floricultores por mejorar en productividad, competitividad, buscar nuevos mercados, mayor valor agregado, y al apoyo del Gobierno. “Esto es a nivel general, porque a nivel individual, hay empresas que se han cerrado, hay empleos que se han perdido, lo que ha afectado la dinámica que hubiéramos podido tener con una mejor tasa de cambio”, añade. Reconoce que hay un comportamiento más favorable de la tasa de cambio, pero tampoco se puede hablar de bonanza; más cuando se compara con


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amigos gremios 80 la inflación de los últimos años, que da como resultado un incremento del 40% en los costos de producción en el sector, principalmente en el rubro laboral.

Setecientos millones de flores certificadas

La campaña de San Valentín Durante los últimos años, los exportadores de flores han venido buscando nuevas opciones y, en la actualidad, Rusia es el segundo mercado. Japón es otra plaza a la que le han venido apostando. No obstante, Estados Unidos sigue siendo el receptor del 80% de los flores colombianas, por lo que, con la coyuntura actual, el gremio ha tenido que recurrir a nuevas estrategias para mantener el mercado. Por eso, durante la pasada celebración de San Valentín, la fecha más importante para las flores en el mercado norteamericano, Asocolflores adelantó una campaña en Nueva York, Boston, Seattle, Chicago y San Francisco, encaminada a impulsar el consumo del producto. Para ello, personas que lucían pancartas al “modo antiguo” invitaban a los peatones de las zonas más transitadas, a expresar sus sentimientos con flores.

Pese a que el sector floricultor ha vivido unos años “dramáticos” como consecuencia de la revaluación y otros factores económicos adversos, ha mantenido todos sus programas sociales y de responsabilidad social.

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Florverde es el nombre del sello de Asocolflores, que hoy certifica a 700 millones de flores colombianas. Este sello, que nació hace más de 12 años como respuesta a las críticas hechas al cultivo nacional en algunos países europeos ante el manejo laboral y ambiental, evolucionó con la convicción de que era la única forma de darle sostenibilidad a la floricultura y como concepto de mejoramiento continuo. Junto con el de Globalgap, son los únicos sellos en el mundo auditados por terceros, porque en los demás, ellos mismos se auditan. Este es auditado por SGS, una empresa franco suiza de más de 130 años, y por el Icontec. “Esto da credibilidad al consumidor y los compradores. Además, permite aplicar un sistema de emulación de mejoramiento continuo, porque si un productor ve que el vecino lo está haciendo mejor, tratará de hacerlo de la misma forma”, dice. Por otra parte, el dirigente destacó que el sello Florverde contribuye a crear capacidad local y es una herramienta de

información sectorial, pues, a diferencia de otras certificaciones, permite ver qué está pasado en el sector, en términos sociales, ambientales, etc. Y eso permite impulsar políticas. “Los sellos externos vienen y le toman el examen y dicen si se ganó o no el diploma, pero toda la información se pierde, no queda conocimiento ni desarrollo, y eso es algo que defendemos, porque en estos momentos hay una proliferación de sellos”, comenta. Asocolflores cuenta con 350 fincas afiliadas, la cuales representan el 75% de las exportaciones de flores. De ellas, 170 están adelantando actividades con Florverde y cerca de 100 ya están certificados. Estas empresas tienen cerca de 45.000 empleados y producen cerca de 700 millones de flores certificadas. Adicionalmente, en el 2008 se logró la homologación con Globalgap, que es la certificación de buenas prácticas agrícolas de Europa, y en la cual están vinculados cerca de 80 supermercados. La empresa que se certifique con Florverde, automáticamente es reconocida por Globalgap. “Florverde es considerado un caso de éxito por parte de las Naciones Unidas porque se logró eliminar, gracias al trabajo, el consumo de bromuro de metilo en la producción de flores, que se está usando en otras partes”, informa. RS


información institucional

La Educación en COMPENSAR:

un proceso de Formación... y Alto Rendimiento

Compensar, en alianza con otras organizaciones públicas y privadas, hace un reconocimiento a aquellas instituciones que realizan programas para optimizar el sistema operativo del país y trabajan por un mejor desarrollo de la sociedad.

“Educar a los hijos es, en esencia, enseñarles a valerse sin nosotros” Mario Sarmiento

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COMPENSAR reconoce en la educación no sólo una oportunidad de progreso personal, sino el carácter de derecho fundamental. Partiendo de la premisa de que para superar la pobreza y alcanzar un desarrollo sostenible es indispensable un buen sistema educativo, y que es impensable lograr mejores condiciones de vida sin una educación pertinente y de calidad, COMPENSAR apoya desde hace cerca de seis años una de las distinciones más importantes del país al esfuerzo por la excelencia educativa: el premio GALARDÓN A LA EXCELENCIA. Este reconocimiento es otorgado por la Secretaría de Educación conjuntamente con COMPENSAR, la Cámara de Comercio de Bogotá y la Fundación Carolina, con la asesoría técnica de la Corporación Calidad, a aquellas instituciones educativas de la capital que demuestren experiencias ejemplarizantes en la construcción e implementación de enfoques de gestión participativa orientados hacia la calidad; según palabras del secretario de Educación de Bogotá, Abel Rodríguez, el premio es además “un instrumento de evaluación institucional que les permite confrontarse y exige la presentación de unos resultados que deben ser evidenciables en el ejercicio diario de la vida escolar”. En la más reciente ceremonia de entrega del GALARDÓN, en noviembre de 2008, COMPENSAR recibió de manos del alcalde Mayor, Samuel Moreno, una placa conmemorativa alusiva a la labor ininterrumpida que durante 30 años ha realizado en pro de una mejor calidad de la educación a través de la gestión de programas de alto impacto y construcción de tejido social como la operación de los comedores escolares de la ciudad, el apoyo al programa Escuela-CiudadEscuela, la realización de actividades de Jornada Escolar Complementaria, la formación deportiva, la Escuela de Capacitación en Artes y Oficios, la atención

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información institucional

Compensar y sus acciones de educación en hechos y cifras: Diariamente, en conjunto con la Secretaría de Educación Distrital, COMPENSAR brinda desayunos y almuerzos a cerca de 130.000 niños, niñas y jóvenes en 48 comedores escolares de la ciudad, alcanzando al año cerca de 3’500.000 servicios; esto representa un esfuerzo gigantesco de procesos de coordinación y operación logística que cuentan con el respaldo de certificación ICONTEC desde COMPENSAR. En 2008, COMPENSAR realizó acompañamiento y capacitación a más de 19.000 jóvenes que cumplieron su servicio social en los comedores escolares, acciones que permiten no sólo cumplir el requisito académico, sino brindar al estudiante herramientas y habilidades sociales, fortaleciendo valores como la solidaridad, el respeto y el cuidado de lo público. En conjunto con el Instituto de Altos Estudios Sociales Contemporáneos (IESCO) de la Universidad Central, COMPENSAR realizará la primera aproximación investigativa sobre el impacto y dinámica social generado alrededor del programa comedores escolares. En los programas Lunes Distritales y Lunes de Gambetas, en el 2008, participaron 14.000 niños, niñas y jóvenes entre los 4 y 17 años, que asistieron gratuitamente a las instalaciones de la Caja, realizando actividades recreativas con el eje temático de los juegos tradicionales colombianos. En los 12 jardines sociales que administra y opera COMPENSAR (incluido uno en Girardot que es el más moderno de dicha ciudad) se otorgan diariamente desayunos, almuerzos y refrigerios que proporcionan el 75% de los requerimientos nutricionales a cerca de 2.200 niños y niñas entre los 0 y 6 años. La Fundación Universitaria Panamericana cuenta en la actualidad con 5.200 estudiantes que cursan estudios en los diferentes programas de la institución: 7 programas técnico profesionales, 10 programas tecnológicos y 7 programas profesionales, en jornada diurna y nocturna.

integral para los niños y niñas en los Jardines Sociales, el programa Enlaces para discapacidad cognitiva, atención a dificultades de aprendizaje, capacitación de docentes, formación continuada y asesoría empresarial, entre otros. Para ampliar su oferta educativa para la vida laboral y el desarrollo empresarial, COMPENSAR incursionó a partir del año 2008 en la formación superior de carácter técnico y tecnológico. Luego de un detallado análisis sobre las necesidades de la comunidad afiliada, las empresas y los sueños de los jóvenes, COMPENSAR, a través de la Fundación Universitaria Panamericana (FUP), contribuye decididamente a la transformación social que requiere nuestro país, mediante un modelo educativo acorde con lo proyectos de desarrollo de la ciudad y la región que responde a las cambiantes condiciones del entorno laboral y los cada vez más exigentes requerimientos del sector empresarial e industrial. Con un moderno enfoque educativo de desarrollo de competencias y un esquema de ciclos que articula a los jóvenes de los grados 10° y 11° con la vida universitaria, la Fundación Universitaria Panamericana es ya reconocida por brindar la oportunidad de ingreso cada año a miles de esperanzados estudiantes que terminan su educación secundaria en la capital. COMPENSAR, a través de la Panamericana –en palabras de Lucía Pinto, asesora en educación de la Caja–, “busca brindar opciones a miles de jóvenes que cada año culminan sus estudios secundarios y mejorar la respuesta a las necesidades de asesoría, formación y actualización de las empresas, para mejorar su productividad. Nos interesa contribuir al desarrollo de las empresas afiliadas y ayudar a los jóvenes para que ingresen al mundo laboral, con las competencias que hoy en día se necesitan. Abundan profesionales, pero actualmente hay una creciente demanda por

técnicos y tecnólogos quienes, en algunos casos, alcanzan remuneraciones iguales o superiores a las de algunos profesionales”. El esquema de ciclos propedéuticos permite a los jóvenes que ingresan a la Fundación Universitaria Panamericana alcanzar su titulación como técnicos profesionales en dos años, como tecnólogos en un año más, y continuar sus estudios hasta alcanzar el título profesional, facilitando así una formación de nivel superior, acorde con las posibilidades económicas y con la demanda del mercado laboral. Un mejor mañana para Colombia se construye, sin duda alguna, creando condiciones de equidad en el acceso a la educación. Los jóvenes de hoy son nuestro futuro y es por esto que, pensando en el bienestar de las familias afiliadas y comunidad en general, “COMPENSAR, dentro de su filosofía de responsabilidad social y con el objetivo de promover la educación de nivel técnico y tecnológico, otorga cientos de becas para que más jóvenes tengan acceso a una formación de calidad que les abra las puertas a un futuro profesional promisorio, donde las alternativas de obtener mejores ingresos y, por tanto, mejor calidad de vida, se hagan realidad”. • – W. Nicolás Alvarado, Líder de Comunidad y Gobierno -

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Estudio

¿Qué opinan los lectores sobre la Revista RS? Con la idea de conocer un poco más las preferencias de sus lectores, la revista RS contrató los servicios de la consultora Verde Creatividad Estratégica para realizar un estudio de sus consumidores. “A partir del artículo de Isagen, empezamos a estructurar el tema del modelo de RSE… Uno de los esquemas en que nos basamos fue ese”. –Carolina Muñoz,

jefe de Relaciones Institucionales de Avianca

“Me gustó mucho la diagramación, los textos, el papel me pareció súper amigable”.

–Catalina García, directora de Comunicaciones de Cerrejón

Conocer lo que hacen otras empresas

Alcance del tema de RSE en las estrategias de imagen y mercadeo de las empresas Como referente de información

Es un tema que está de moda y las empresas quieren mostrarlo, pero deben mostrar lo que realmente es RSE

Debe ser una estrategia sostenible, no una campaña

Comunicaciones de AeroRepública

¿Para qué le han servido los contenidos de RS?

Fines didácticos

Como parámetro

Darse cuenta que es un tema que se está trabajando en el país

Para entender más el concepto de RS

Estar al día en el tema de RSE

Crear productos de manera responsable

Otros

40% 30% 20% 10% 32% 24% 18% 10% 4% 4% 4% 4%

Frecuencia menciones

Es importante pero no se debe trabajar la RSE por eso

“Es una revista muy llamativa, solamente con ver la diagramación, te dan ganas de leerla”. –María Carrizosa, directora de

Ficha Técnica

Técnica: entrevistas en profundidad Muestra: 19% de nuestros lectores Grupo objetivo: gerentes de área y directivos (lectores de RS) de Bogotá. Nota: el estudio es de carácter exploratorio. Las gráficas y cifras presentadas sólo corresponden a la muestra, sus resultados no son representativos de la población.


negocios inclusivos

E

El concepto de la Base de la Pirámide (BDP) fue adoptado por los académicos Stuart Hart y C.K. Prahalad en torno a 1998, haciendo referencia al segmento demográfico de personas que viven sin recursos suficientes para poder acceder a unos niveles mínimos de vida digna. Son los que están excluidos del sistema económico mundial y actualmente, dependiendo de cómo se cuantifique su segmento, pueden llegar a representar al 65% de la población humana, alrededor de 4.000 millones de personas. Desde que Hart y Prahalad identificaron el potencial económico existente en estas comunidades, se han escrito varios libros y artículos que analizan en detalle las posibilidades de negocio existentes en formalizar proyectos con dichas comunidades. Libros como Untapped, de John Wiser; Make Poverty Business, de Craig y Peter Wilson; The 86% solution, de Vijay Mahajan y Kamini Banga, o Corporate solutions for the global poor, de Kasturi, Quelch, Herrero y Barton, proponen a empresas, gobiernos y organismos internacionales que dejen de pensar en las comunidades pobres como víctimas del desarrollo o beneficiarias del asistencialismo y en su lugar, empiecen a considerarlas como

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emprendedores e innovadores de iniciativas de desarrollo.

Los dilemas sobre la base de la pirámide

Existen ciertos dilemas sobre el concepto de la BDP que también se han hecho eco en los círculos académicos y en los entornos de cooperación al desarrollo. Las diferentes perspectivas en torno al concepto de la base de la pirámide y las soluciones propuestas para poder corregir la falta de acceso al desarrollo de las comunidades pobres han generado un amplio y extenso debate. Algunos de los aspectos más controversiales de este concepto se describen a continuación.

Tamaño de la BDP

Erróneamente, se han utilizado dos segmentos para delimitar la comunidad de gente que vive debajo de la BDP: los que tienen menos de US$2 al día y el simbólico número de los 4.000 millones de personas que representan a dos tercios de la humanidad. Según datos del Banco Mundial en su Informe de Indicadores de Desarrollo de 2008, la comunidad mundial actual que vive con menos de US$2 dólares al día asciende a casi 2.700 millones de personas, representando el 40% de


la humanidad. Para alcanzar los 4.000 millones de personas se tendría que ascender a un ingreso diario de US$4 dólares diarios. Por otro lado, es relevante constatar cómo el 50% de la humanidad ingresa una media de US$3,14 al día; el 80% se ubica en un ingreso de US$10 diarios y alrededor de 1.000 millones de personas ingresa menos de US$1 diario. Es casi sorprendente lo mucho que se ha propagado la literatura de la BDP sin una delimitación específica y concreta del segmento de la población al que se dirige. Efectivamente, es muy diferente diseñar políticas de desarrollo o incentivos para promover negocios inclusivos con un segmento de la población ubicado en torno a US$10 o US$4 al día (que es el grupo objetivo de BDP más común), que comunidades que viven por debajo de los US$2 o US$1 al día, que tienen una complejidad de desarrollo mucho mayor.

¿Cómo llamar a los pobres?

Otro dilema frecuente está basado en considerar a las comunidades debajo de la BDP como consumidores o beneficiarios, sugiriendo que esta consideración­será lo que permitirá erradicar la pobreza. A pesar de las oportunidades que pueden surgir a raíz de orien-

tar políticas concretas de generación de negocio a estas comunidades, es preciso no volver a tropezar con los mismos errores ­cometidos durante tantos años. Sería un error considerar, como algunos están haciendo, a las comunidades en la base de la pirámide como un nuevo mercado de consumo emergente, o elaborar estrategias de comercialización de productos y servicios para ampliar o diversificar su producción dirigidas a ellas. Ampliar la oferta de servicios y la calidad de productos a estas comunidades mejorará, sin lugar a dudas, su bienestar y sus condiciones de vida, pero no lograran, por sí solas, erradicar la pobreza. Para ello, será imprescindible potenciar iniciativas económicas catalizadoras de desarrollo y generadoras de valor al conjunto de la sociedad. Por otro lado, considerar a estas comunidades como beneficiarias de la cooperación, les otorgó un rol pasivo de receptor que fomentó soluciones asistencialistas y no alivió su condición a largo plazo. Considerarlas como consumidores en potencia tampoco­ resolverá la primera necesidad que se debe promover: que sean generadoras de sus propios ingresos y tengan libertad económica para tomar sus propias decisiones. Es por ello que

es tan importante que participen activamente en la articulación y en el diseño de políticas, y sean considerados aliados esenciales en la implementación de los proyectos. Al fin y al cabo, son los que más cercanos están ante las causas de su pobreza y, desgraciadamente, los que más ausentes han estado en el diseño de soluciones para resolverla.­

Las decisiones de los pobres

Es casi sorprendente lo mucho que se ha propagado la literatura de la BDP sin una delimitación específica y concreta del segmento de la población al que se dirige.

Otra vicio intelectual de los promotores de la BDP es considerar a las comunidades pobres en una situación con acceso a información y educación suficiente para tomar las decisiones adecuadas que más les convenga. Este principio, tal y como define Karnani en sus escritos, obvia el hecho de que las personas pobres a menudo actúan contra su propio interés. En este sentido, muchos partidarios de soluciones basadas en el mercado otorgan una racionalidad superior a las comunidades pobres, asumiendo que actuarán como consumidores responsables que aumentarán su bienestar social a medida que aumenta su bienestar económico. Pero tal y como comenta el premio nobel Amartya Sen, la economía del bienestar clásica siempre ha supuesto erróneamente que las decisiones y acciones que realizan las

Modelos de negocios inclusivos en la base de la pirámide

Una definición de la base de la pirámide no puede sustituir la voluntad política de generar acceso al desarrollo ni privatizar las responsabilidades públicas de mejorar la calidad de vida de sus ciudadanos, lo que no quiere decir que el sector privado no cumpla un papel crítico en la reducción de la pobreza. Por Fernando Casado Cañeque

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negocios inclusivos comunidades pobres están dirigidas por el dictado racional de maximizar beneficios personales. Sen puntualiza que hay elementos sociales e interpersonales que están al margen de la utilidad­ racional, ya que en todo proceso de elección intervienen preferencias que no tienen por qué ir dirigidas exclusivamente a maximizar beneficio personal, y señala que las preferencias no determinan las acciones humanas. Por ejemplo, se puede dar el caso de que las personas no valoran ser alfabetizadas y deciden no aprender a leer y escribir; o que prefieran invertir en alcohol y tabaco en vez de educación y salud para sus hijos.

sólo no ha mejorado su situación en los últimos veinte años, sino que en muchos casos ha empeorado. Gran parte de estas comunidades viven sin acceso a electricidad, agua potable o saneamiento, sin acceso a educación o a salud pública, en favelas y tugurios sin infraestructura y en zonas contaminadas. Para muchos, el desarrollo comienza a partir de ellos, ya que sus condiciones de vida no les permiten vivir en libertad ni romper el círculo vicioso de pobreza que condiciona su capacidad de desarrollarse.

Soluciones efectivas para la pobreza

La verdadera base de la pirámide

Según las diferentes definiciones, podemos diferenciar dos grandes grupos que están dentro del segmento de población que se considera bajo el umbral de la pobreza. Por un lado, los 3.000 millones de personas que están en el rango de US$1 a US$4 diarios, cuya situación ha mejorado sustancialmente, en parte gracias al desarrollo económico de India, China y otras economías emergentes. Por el otro, los 1.000 millones de personas que viven con menos de US$1 al día, sobreviviendo debajo del umbral de la dignidad humana. Este segmento no

El sector privado debe desempeñar un papel crítico y de hecho, frecuentemente, es la vía más efectiva de erradicación de pobreza.

Es evidente que existe un gran potencial en las oportunidades que se pueden crear promoviendo iniciativas de mercado con las comunidades que viven por debajo de US$4 al día. Sin embargo, es pertinente preguntarse si también tiene sentido aplicar el modelo BDP a las comunidades que viven por debajo de US$1 al día. En este sentido, la experiencia ha demostrado que a la hora de mejorar la calidad de vida de estas comunidades y garantizar un desarrollo integral que aumente el nivel de vida de los habitantes, es esencial que el Estado lo priorice en su Plan Nacional de Desarrollo y asigne un presupuesto nacional a crear un en-

torno propicio que garantice los derechos mínimos al desarrollo. El concepto de BDP no puede sustituir la voluntad política de generar acceso al desarrollo ni debería permitir que se privatizaran las responsabilidades públicas de garantizar los derechos intrínsecos de los habitantes que viven debajo del umbral del dólar diario. Esta premisa no es negar que el libre mercado pueda ayudar a reducir la pobreza. El sector privado debe desempeñar un papel crítico y de hecho, frecuentemente, es la vía más efectiva de erradicación de pobreza. Pero tanto, la multidimensionalidad de la pobreza, como la complejidad de la situación de las personas que viven por debajo de US$1 al día, requieren que se trabaje a través de alianzas multisectoriales: con los gobiernos, garantizando el acceso a la educación, la salud pública, el saneamiento y creando un entorno favorable basado en el acceso a derechos; con las empresas, generando empleo digno, innovando y promoviendo oportunidades para la mayoría, y con las organizaciones sociales, asegurándose de que tanto gobiernos como las empresas cumplen con sus compromisos y orientan sus iniciativas a mejorar el bienestar económico promoviendo cohesión social. RS

43,8

44,0

2008

América Latina:

33,1

2002

Porcentaje de personas

2006 2007

34,1

1999

36,3

1997

43,5

40,5

1980

48,3

1990

Evolución de la pobreza y de la indigencia

12,9

12,6

13,3

19,4

18,5

Indigentes

19,0

22,5

18,6

Pobres no indigentes

Fuente. CEPAL 1. Estimación correspondiente a los 18 países de la región más Haití. Las cifras colocadas sobre las secciones superiores de las barras representan el porcentaje y número total de personas pobres (indigentes más pobres no indigentes). 2. Proyecciones.


información institucional

Fomento a negocios inclusivos: alianza entre la SNV y Cecodes

Exponer los casos de las empresas que poseen un modelo de negocios inclusivos, es una posibilidad para que otras empresas visibilicen su importancia, sus grandes fortalezas y las oportunidades de crecer responsablemente.

Recientemente se lanzó la primera publicación sobre negocios inclusivos en Colombia. Este documento recoge nueve casos de empresas muy reconocidas en el país que, durante los últimos años, han desarrollado proyectos que encajan dentro del concepto de negocios inclusivos. Los negocios inclusivos son modalidades empresariales innovadoras en las que una “empresa ancla” integra en su cadena de valor a grupos de población de bajo poder adquisitivo como distribuidores, proveedores o clientes, en una relación de mutuo beneficio.Este concepto se viene fomentando en Colombia desde hace más dos años, a través de la alianza entre el SNV, empresa social holandesa, líder en negocios inclusivos, y el Consejo Empresarial Colombiano para el Desarrollo Sostenible (Cecodes). El objetivo del libro es mostrar, por medio de casos prácticos, las diversas maneras en que los negocios inclusivos pueden ser llevados a cabo. La publicación reúne experiencias novedosas desarrolladas por algunas de las empresas más influyentes que operan en diferentes sectores de la economía colombiana. Los casos fueron organizados de acuerdo con la modalidad de negocios inclusivos que estos representan. De esta manera, Natura involucra a poblaciones de bajos ingresos como distribuidores; Alpina, Nacional de Chocolates, Federación Nacional de Cafeteros, Casa Luker e Indupalma, ilustran diversos esquemas para incluir a esta población como proveedores para sus principales líneas de negocio; finalmente, Pavco, Bancolombia y Promigas se orientan al desarrollo de productos y servicios para poblaciones de bajos ingresos, quienes en estos casos son incorporados en la cadena de valor como clientes. 88

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información institucional

Contactos El texto integral se encuentra en: http://www.cecodes.org.co/ negociosinclusivos/documentos/libro_ni_colombia_diciembre08.pdf Para mayor información sobre Negocios Inclusivos consulte en www.inclusivebusiness.org

La empresa Natura, con poco tiempo de operaciones en Colombia y con una amplia línea de productos cosméticos que reflejan su compromiso con la gestión ambiental y con la calidad de las relaciones que establece con sus diferentes públicos, busca posicionarse en un nuevo mercado bajo un concepto de marca diferenciador y por medio de un sistema de distribución directa, invitando a las personas de todos los estratos socioeconómicos a vincularse con una baja inversión, capacitación y entrenamiento sin costo, financiación de productos y el respaldo que ofrece la calidad de sus productos. Con el fin de lograr sus metas de expansión, Alpina busca nuevos horizontes para abastecerse de leche cruda e incursiona en una región conformada por ganaderos –campesinos e indígenas– con pequeñas parcelas, baja capacidad de producción y bajos niveles de tecnificación. Bajo una alianza de mutuo beneficio, la empresa ha logrado aumentar los niveles de productividad, mejorar la calidad del producto y los ganaderos se han beneficiado con un mejor precio y han mejorado su calidad de vida. Para reducir su dependencia del cacao importado, aprovechar las condiciones óptimas agroecológicas con las que cuenta Colombia y garantizar la oferta interna de materia prima necesaria, la Compañía Nacional de Chocolates puso en marcha un Programa de desarrollo de proveedores de cacao que le ha permitido aumentar las ventas y reducir los costos de transacción e intermediación, al acercar al productor a la empresa. Gracias a este programa, los productores han mejorado su productividad y calidad, y tienen la compra de su cosecha asegurada a precios más favorables, con el consecuente mejoramiento de calidad de vida. La Federación Nacional de Cafeteros de Colombia se ha propuesto enfrentar los altos y rígidos costos de producción y baja adopción de nuevas tecnologías en la producción del grano, causado por el paulatino envejecimiento del caficultor y por su bajo nivel educativo. El proyecto Modelos Innovadores – Jóvenes Caficultores busca contribuir a la competitividad y sostenibilidad de la caficultura a través de modelos innovadores de intervención que garanticen el abastecimiento de café de buena calidad y el relevo generacional del sector. Como parte de un cambio estratégico, a partir de 2007, Casa Luker amplió su programa de desarrollo agrícola hacia la línea de frutas tropicales. La empresa ha logrado incursionar en el mercado de las frutas procesadas basada en convenios establecidos con asociaciones de pequeños agricultores para asegurar el abastecimiento de materia prima con los estándares de calidad, inocuidad y trazabilidad requeridos en los mercados internacionales. Como respuesta a una grave crisis laboral y financiera que sufrió en la década de los 90s, Indupalma se propuso desarrollar un programa sostenible de proveedores de palma de aceite en la región del Magdalena Medio, en alianza con

campesinos de la zona, convirtiéndolos en propietarios de sus tierras y cultivos. De la mano de este desarrollo económico local, la empresa espera consolidarse como líder de la industria de la palma en Colombia, enfrentar la competencia global, fortalecer su presencia en los mercados internacionales y construir una fuerte industria oleoquímica nacional. En 2006, Pavco incorporó a su portafolio de productos el sistema de riego tecnificado por goteo, que se adapta a todo tipo de cultivos, en invernaderos o a cielo abierto y en pequeñas o grandes extensiones. Este sistema optimiza el uso del agua y es una herramienta práctica para la distribución y dosificación de fertilizantes. Su instalación, en parcelas pequeñas, se hace bajo un esquema de alianzas, que ofrece asesoría socioempresarial a las comunidades y acceso directo al mercado. Pavco participa con su aporte tecnológico para pequeñas parcelas en el proyecto Alianza productiva regional de ají picante en el Valle del Cauca. Frente a su necesidad de expandir la cobertura y oferta de su portafolio de productos y servicios a un mayor número de clientes, Bancolombia entendió que no podía atender de manera tradicional a los segmentos de bajos ingresos. Desarrolló, entonces, mejoras tecnológicas a sus procesos con el fin de disminuir sus costos y lograr un mayor alcance con sus servicios. El resultado fue dos de las iniciativas más novedosas para contribuir a la bancarización: los Puntos de Atención Móvil, PAM, y los CNB, esquemas de atención comercial y de transacción que le han permitido a la entidad llegar a más de 400 poblaciones del país. Después de treinta años de proveer financiamiento, y como resultado de un proceso de planeación estratégica realizado por Promigas y sus distribuidoras en 2005, encontraron un activo oculto en la relación con sus usuarios: el hábito del cumplimiento en los pagos. La respuesta a este descubrimiento fue la puesta en marcha de una nueva línea de financiación que ofreciera préstamos a las familias para mejorar su calidad de vida, y que combinara la rentabilidad para la empresa con la posibilidad de seguir beneficiando a sectores de la población que normalmente se encuentran por fuera del sistema económico y financiero formal. Estas iniciativas, las cuales difieren en los tiempos, enfoque, lugares geográficos, población involucrada, etc., están teniendo un impacto importante en la sociedad colombiana. En total, alrededor de 300.000 familias hacen parte de estas iniciativas y perciben los beneficios descritos en cada uno de los casos documentados. Las empresas, junto con sus aliados gubernamentales, cooperantes internacionales y entidades financieras han invertido casi US$70 millones en el desarrollo de sus NI. •

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opinión

Hay gente tan pobre… Un maestro tiene la función de ayudar al estudiante a remover taras, a quitar obstáculos y a ser un facilitador en la construcción de riqueza y en la reducción de la pobreza.

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Manejando desde Sonsón a Medellín, recogí a una persona en la carretera. Le miré la cara y me inspiró confianza. Lo hago con frecuencia y descubro unos seres humanos extraordinarios y unas historias de vi­ da energizantes. Juan Botero, este personaje, me contó que trabaja en una empresa que maquila blue jeans pero que en el 2008 hubo poco trabajo por competencia de la Chi­ na. Me contó que tiene tercero de primaria de educación. Lo encontré profundamente inteligente y con una sabiduría inmensa. Llegando a Medellín, por ejemplo, me dijo: “Pe­ dro, hay gente tan pobre, tan pobre, que lo único que tiene es plata”. El reto de este hombre sin educación, pero con sabiduría, es crear su propio trabajo. Reflexionando sobre la pobreza y sobre uno de los roles de la educación –el de construir riqueza— hay unas preguntas importantes que debemos hacernos: • ¿Qué podríamos hacer en educación que nadie ha hecho, pero que si lo hiciésemos, cambiaría radicalmente los resultados que obtenemos? • ¿Cómo es que Colombia, una nación que entra tarde a las corrientes de inversión ex­ tranjera y turismo internacional, apalanca los errores y aciertos de otros, y desarrolla su propio modelo? • ¿Qué hace única a Colombia y cómo formamos las nuevas generaciones para aprovechar en una forma sostenible esa unicidad? • ¿Cómo desarrollamos una cultura en nuestras instituciones educativas y empresas en la que el que cree conocimiento sea premiado? • ¿Cómo formamos ciudadanos socialmente res­ ponsables? • ¿Qué podemos hacer para que las élites facili­ ten, en lugar de entorpecer, unos procesos de cambio indispensables en la forma como edu­ camos nuestra gente? • ¿Cómo enseñamos a los colombianos, como individuos, a descubrir qué los hace únicos y a construir felicidad a partir de esa unicidad? Platón decía “El que estudia y estudia, y no aplica, es como el que ara y ara, y no siembra”. Recuerdo hace unos años, cuando tuve el privilegio de formar parte de la junta de la Asociación Alianza Educativa, consorcio de colegios privados que con la Universidad de los Andes, licitaron cinco

colegios públicos; el Padre Francis, rector del Colegio San Carlos, reflexionaba en ese entonces si era importante que aprendieran cálculo, física y química, algo que la mayoría nunca utilizarían en sus vidas ni en su trabajo. He escu­ chado que estos temas son importantes porque le desarro­ llan al joven la capacidad de pensamiento complejo. Yo me pregunto, ¿no será que podemos lograr ese mismo objetivo pedagógico poniendo a los jóvenes a trabajar en problemas complejos de su entorno o de Colombia? Tantos problemas que no hemos resuelto como sociedad, o tanta oportunidad que aún no hemos sabido aprovechar, como el qué hacer con las frutas que se caen de los árboles y se pudren, habiendo tanta hambre; o el cómo “sacarle el jugo” al hecho de que hace 500 años, en 1509, en San Sebastián de Necoclí, se creó el primer poblado europeo en el continente americano; o el cómo lograr que los campesinos se quieran quedar en el campo sin tenerles que dar subsidios; o el cómo incentivar a los guerrilleros que entreguen las armas; o el cómo investigar qué será lo que los extranjeros le ven a San Agustín, a la pa­ nela, a nuestros indígenas, a los huevos y ovarios de la Lisa, a la Sierra Nevada, al jabón de tierra, al estropajo, al Pacífico colombiano, a Sapzurro (Chocó) que aún no vemos nosotros; o cómo estimular a los que tienen tanto que les sobra, com­ partirlo voluntariamente con los que lo necesitan; o el cómo concientizar al servidor público que sirva al pueblo, o cómo construir plataformas de confianza para lograr lo anterior. William Ospina escribe: “es evidente que en el Siglo XVI los ricos eran los indígenas de América y los pobres eran los hambrientos y violentos hijos de una España, toda­ vía medieval. Y no digo que los indígenas fueran ricos sólo por su oro, aunque esa era la única riqueza que sabían ver los aventureros famélicos: eran ricos por la extraordinaria naturaleza en que vivían y que estos cinco siglos de pro­ greso han deteriorado de un modo alarmante, por su tipo de relación con el trabajo, por su tipo de relación con la divinidad, por su universo afectivo, social y mitológico. Los cronistas españoles llegaron a decir de los incas: ninguno es pobre aquí, ninguno es infeliz, ninguno carece de hogar, ninguno carece de trabajo en todo el vasto reino”. Encuentro muchos ejemplos de riqueza didáctica, de innovación, de emprendimiento y disponibilidad de asu­ mir riesgos en educación alrededor de Colombia, muchos modelos a seguir… desde la Escuela Nueva en el campo colombiano, hasta la Escuela Activa Urbana en Manizales;


Por Pedro Medina

desde el Modelo Fontan, hasta el sistema de High Technology in Learning; desde el sistema Regio Emilia, hasta la Innovar de Purificación, Tolima; desde la formación de emprendedores en el SENA, hasta la transferencia de co­ nocimientos, protocolos y mejores prácticas en el programa de Líderes Siglo XXI; desde los colegios en concesión en Bogotá, hasta los diez mega colegios nuevos de Medellín; desde los programas de los floricultores, hasta las cientos de iniciativas juiciosas, persistentes y austeras alrededor del país. ¿Cuáles son algunas de las claves del éxito de estas iniciativas? Pienso que hay varios elementos. El primero es co­ herencia. Cuando al Padre Francis le decía una madre: “Pa­ dre, ¿usted permite que los estudiantes entren al colegio con el pelo parado y mostrando bóxers?”. El respondió: “si usted permite que salgan de la casa así, yo permito que entren al colegio así”. Coherencia es entender el rol que cada uno juega, y antes de señalar culpas, actuar, cambiar compor­ tamientos, hacer la parte que a uno le corresponde en una forma excelente. Y luego, por supuesto, contagiar, inspirar a otros a hacer la suya; liderar mediante el ejemplo. Un segundo elemento es la inteligencia emocional. Me decía Juan Carlos Materón, innovador educativo: “le enseñamos a la gente a ser fracasados, a que esto es muy difícil. El estudiante procesa: no soy inteligente. Es impor­ tante enseñarle a la gente a tener éxito. El estudiante es exitoso cuando hace y no por cuanto sabe. Debe aprender a gustarle el logro.

Todos los seres humanos somos genios

Un tercer elemento es ayudarle al estudiante a des­ cubrir para qué es bueno. Descubrir, como dice Carlos Lersundy, es quitarle el velo a aquello que estaba oculto. Coincide esta idea muy de cerca con la definición de educación: sacar lo que la gente lleva dentro. En ese sentido, el maestro debería ayudar a remover taras, a quitar obstáculos, a ser un facilitador. Re­ cuerdo a los 6 años mi primera bicicleta, una Monarck roja. Recuerdo mi felicidad al darme cuenta que estaba entrando en una transición importante de mi vida. Ahí mismo me monté y empecé disfrutarla. Claro que tenía dos rueditas adicionales a los lados para no caerme. A los pocos días me di cuenta de que si bien las rueditas servían de balance, también entorpecían la movilidad al incrustarse en huecos.

Mi papa las quitó y me llevaba a una pequeña colina donde me agarraba del galápago para que no me ladeara y corría al lado mío. En algún momento me soltaba sin que yo me diera cuenta. Todo el proceso iba acompañado de mucha energía, mucho ánimo, muchas felicitaciones por logros pe­ queños… y por muchos raspones de rodilla, mucho peda­ leo y llanto –sangre, sudor y lágrimas-. El resultado neto es que le “saqué más jugo” a esa bicicleta roja que a cualquier otro regalo que recibí en toda mi niñez. Materón ilustró un cuarto elemento, el desarrollo in­ tegral: desarrollar el saber, el ser, el hacer, el servir y el te­ ner. Tener no se refiere a cosas, sino a cualidades, talentos, virtudes. Desarrollarle a la gente compromiso y responsabi­ lidad. Responsabilidad es responder por su palabra. ¿A quién le corresponde cambiar en Colombia? Pienso que a todos. Las élites juegan un rol de liderazgo. Aquí quisiera referirme a los seis grupos de elite que, según Carlos Alberto Montaner, lideran Latinoamérica: los políti­ cos, los militares, los empresarios, la curia, los intelectua­ les y la izquierda. Dice él: “la universidad latinoamericana –con pocas y honorables excepciones– ha fallado como un centro creativo independiente y ha sido una fuente de re­ petición incansable de ideas obsoletas. Pero aun más sor­ prendente es la ausencia de una relación cercana entre lo que le enseñan a los estudiantes y las necesidades reales de la sociedad”. Esas elites nos pueden recordar cómo era aprender a montar en bicicleta. Partía uno de un motivo claro para aprender, luego esfuerzo, acción, caída, refuerzo, estímulo, intento, logro parcial, estímulo, intento y logro. Esas elites le pueden enseñar a Juan Botero a ganarse la vida. William Ospina escribe: “Uno oye decir continua­ mente que la solución de los problemas de su país, que la solución de los problemas del mundo, está en la educación. La tesis parece evidente, pero ¿de qué educación habla­ mos? Hasta los funcionarios de la Santa Inquisición tenían métodos educativos, la Alemania nazi publicaba cartillas para enseñar el antisemitismo, hay escuelas de terroristas suicidas (…) Aún admitiendo que la educación es la solu­ ción de muchos problemas, tendremos que aceptar que la educación, cierto tipo de educación, es también el proble­ ma. ¡Qué apasionante desafío para la inteligencia, no limi­ tarnos a celebrar la educación en abstracto, sino exigirnos una nueva idea sobre lo que la educación debería ser!” RS

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normatividad

Los 10 Principios “El trabajo de Naciones Unidas en el desarrollo exige movilizar alianzas nacionales y locales para cumplir con los mandatos de las metas del milenio y el pacto global”. ….Ban Ki Moon (Global Compact Leaders summit, Ginebra, Suiza, julio 2007)

Derechos Humanos •

Principio 1. Las empresas deben apoyar y respetar la protección de los Derechos Humanos reconocidos internacionalmente dentro de su esfera de influencia. Principio 2. Deben asegurarse de no actuar como cómplices de violaciones de los Derechos Humanos.

Derechos Laborales •

• • •

Principio 3. Se pide a las empresas que apoyen la libertad de asociación y el reconocimiento efectivo del derecho a la negociación colectiva. Principio 4. Que promuevan la eliminación de todas las formas de trabajo forzoso y obligatorio. Principio 5. Que promuevan la abolición efectiva del trabajo infantil. Principio 6. Que promuevan la eliminación de la discriminación en relación con el empleo y la ocupación.

Medio Ambiente •

• •

Principio 7. Las empresas deben apoyar un criterio de precaución respecto de los problemas del medio ambiente. Principio 8. Adoptar iniciativas para promover una mayor responsabilidad ambiental. Principio 9. Fomentar el desarrollo y la difusión de tecnologías ambientalmente racionales.

Anticorrupción •

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Principio 10. Las empresas deben apoyar la lucha contra la corrupción, incluyendo la extorsión y el soborno.

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Colombia,

con 150 empresas adheridas al Pacto Mundial de la ONU La Red Colombia de Pacto Global busca constituirse en un foro de aprendizaje e intercambio de los principios del Pacto Mundial, y así funcionar como plataforma para el diálogo y el trabajo entre empresas y otros grupos de interés. Por eso, desde su creación ha venido desarrollando alianzas estratégicas con gremios, universidades y ONG.

M

Más de 150 empresas en Colombia, entre grandes, medianas y pequeñas, universidades, gremios y asociaciones, se han adherido al Pacto Mundial, la iniciativa lanzada en 1999 por el entonces secretario General de las Naciones Unidas, Kofi Annan, para promover principios sociales y ambientales de carácter universal. En el país, la Red se inició en mayo de 2004 con el apoyo de la cooperación canadiense y el PNUD. Ahora cuenta con el financiamiento de empresas adheridas que, voluntariamente, por dos años, soportan los gastos administrativos; el objetivo es que sea autosostenible. La Red Colombia realizó en noviembre de 2008 su primera Asamblea General de miembros, quienes eligieron el Consejo Directivo el cual quedó con-

formado por: Alpina, Isagen, Empresa de Energía de Bogotá, Aviatur, Anglogold Ashanti, Funcarbón, Casa Científica, Club El Nogal, Indupalma, Andesco, Andi, Fenalco y un representante por las Agencias de Naciones Unidas. La Red Colombia de Pacto Global tiene grandes fortalezas como el carácter multisectorial de las empresas que la conforman; las alianzas estratégicas con gremios, universidades y ONG para la difusión de los principios del Pacto Mundial; la experiencia de regiones responsables, y la formación, a través de la Cátedra Pacto Mundial y participación en posgrados de RSE. Actualmente, existen en el mundo más de 4.200 empresas que se han adherido al Pacto Mundial, y más de 130 países cuentan con redes activas. RS


reciclaje

La responsabilidad cotidiana en el uso del papel Ya que el papel hace parte del diario vivir de todos los seres humanos, su reciclaje y su uso racional, asĂ­ como la utilizaciĂłn de materiales reciclados, deben ser alternativas cotidianas mĂĄs que acciones exclusivas de ecologistas o recicladores.


ían e v s otro i una e d n «Do , yo v ad» a r u nid bas u t r o op Yin g n a Zh

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Zhang Yin, de China, una de las mujeres más ricas del mundo, obtuvo su fortuna gracias a su empresa de reciclaje de papel. Su riqueza es de aproximadamente US$3,4 millones, mayor que la de Oprah Winfrey o J.K. Rowling, autora de Harry Potter. Esto demuestra que mientras algunos se desinteresan por problemas ecológicos tan graves como la deforestación y la tala indiscriminada de bosques, otros están colaborando por crear un mundo más sostenible a través de actividades de reciclaje, que además de salvar árboles en todo el mundo, les proporciona significativos beneficios económicos. La empresa familiar de Zhang Yin, Nine Dragons Paper Holding, que opera desde 1995, compra los desperdicios de papel de Estados Unidos y los procesa para convertirlos de nuevo en papel, que luego comercializa en China. Esta actividad salva a millones de árboles, principalmente en Estados Unidos, donde los productores de papel arrasan con miles de hectáreas de bosque al año. Acciones como la de Zhang Yin son ejemplo; no obstante, estas iniciativas, por significativas que sean, no son suficientes sin la responsabilidad individual que deben tener las personas frente

a las problemáticas ambientales, sobre todo, tratándose de un material que hace parte del diario vivir de la sociedad, como lo es el papel. Cada persona, sin necesidad de pertenecer a una organización ecologista o ser un activista medioambiental, tiene la posibilidad de llevar a cabo acciones cotidianas, sencillas y responsables frente al manejo del papel, como reciclar, utilizar elementos reciclados o aprovechar el espacio del papel al máximo.

Todos puedetn contribuir

Las acciones que cada persona asume frente al manejo del papel provocan consecuencias, directa o indirectamente, en el entorno. Por eso, si la intención es contribuir a un mundo sostenible, simplemente hay que cambiar ciertos hábitos negativos e intentar seguir los siguientes consejos cotidianos: • Fomente el uso de productos hechos a partir de papel reciclado. • Use servilletas de tela. Cientos de millones de kilos de papel se ahorrarían en todo el mundo si no se usaran servilletas de papel. • Recicle periódico. El 70% de ellos se tira a la basura. Si existiera el hábito de reciclar diarios, se salvarían millones de árboles todos los días.

Cada persona tiene la posibilidad de llevar a cabo acciones cotidianas, sencillas y responsables frente al manejo del papel, como reciclar, utilizar elementos reciclados o aprovechar el espacio del papel al máximo.

No mezcle materiales reciclables con no reciclables. • Realice un control de la papelería de su oficina y haga un informe mensual sobre las fotocopias e impresiones realizadas, para buscar mecanismos de ahorro de papel. La impresión y fotocopiado constituyen los principales consumos de papel en los lugares de trabajo. • Utilice ambas caras de las hojas de papel en las impresiones y fotocopias. Este mecanismo permite reducir el consumo de papel en un 20%. • Utilice hojas ya usadas en una sola cara para aprovechar la otra en impresiones o fotocopias. • Reduzca, si el documento lo permite, la imagen a fotocopiar, para intentar colocar más imágenes en una sola hoja. • Maneje una fuente pequeña en el documento a imprimir y amplíe las márgenes para aprovechar más espacio. • Si necesita corregir, hágalo en la pantalla y no en una hoja impresa. • No saque copias innecesarias y deje documentos guardados en el computador el mayor tiempo posible. • Aprenda a manejar correctamente impresoras y fotocopiadoras, para no despilfarrar papel.

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reciclaje • Realice mantenimiento periódico de fotocopiadoras e impresoras. • Cuidar que el material no se moje o se manche con restos de comida cuando se va a reciclar o se va a entregar a centros de acopio.

Datos sobre el reciclaje de papel

El papel en cifras • • • •

• •

Cada persona sólo conserva el 10% del papel que llega a sus manos cada año. Ese 10% conservado está en libros, revistas, fotografías y documentos. Actualmente, sólo el 56% del papel está siendo reciclado. El consumo de papel alrededor del mundo ha crecido rápidamente, a pesar de contar con alternativas electrónicas. El consumo mundial de papel es aproximadamente de 440 millones de toneladas al año. Para el 2015, se estima que el consumo llegará a 550 millones de toneladas. La mayor demanda será de China e India. La fabricación de papel nuevo a partir de papel reciclado supone un ahorro del 63% de energía y un ahorro en agua del 86%. Cada tonelada de cartón reciclado representa un ahorro de dos metros cúbicos de vertedero, 140 litros de petróleo, 50 mil litros de agua y la emisión de 900 kilos de dióxido de carbono.

Una información correcta sobre lo que se puede reciclar y lo que no, así como algunas cifras que ayudan a visualizar los efectos de las acciones humanas, permiten sensibilizar a las personas sobre la importancia de actuar responsablemente en el manejo del papel. • Una tonelada de papel reciclado evita la tala de 10 a 12 árboles. • Papel reciclado es aquel que en su fabricación se ha utilizado papel recuperado de productos hechos de ese material. • Papel ecológico es aquél que, para su elaboración, se tomaron medidas para reducir la contaminación del agua y la atmósfera y/o se utilizaron aserrín o restos

de madera para producir la pasta de papel. • Papel libre de cloro es aquél en cuyo proceso de blanqueo no se ha utilizado cloro (muy contaminante), sino oxígeno u ozono. • El papel tarda en descomponerse entre dos y cuatro semanas, en condiciones óptimas de humedad y calor. • De los residuos generados, el 21% es papel y cartón. • El papel y el cartón se producen a partir de la celulosa, extraída de los árboles. Para producir una tonelada de papel se necesitan cortar 15 árboles. • El papel y el cartón son reciclables siempre y cuando no contengan otro tipo de materiales como plástico, ceras, gomas o grasas. • No son reciclables el papel carbón, papel o cartón plastificado, celofán, papel encerado con goma o grasa, papel con adhesivos, papel doméstico (servilletas e higiénico) o fotografías. RS

El reciclaje salva a millones de árboles, principalmente en estados unidos donde los productores de papel arrasan con miles de hectáreas de bosque al año.


información institucional

Eventos RS Formación para el desarrollo sostenible

Apalancándose en un amplio grupo de expertos a nivel Iberoamericano, Eventos RS ofrece a sus clientes: • • • En la gestión estratégica de la responsabilidad social empresarial (RSE) juega un papel fundamental la comunicación, en términos de la concientización y promoción de una nueva cultura en los negocios. Coherentes con la importancia que tiene este tema en la competitividad y el desarrollo sostenible, nace Eventos RS, como una respuesta a la necesidad de capacitación y sensibilización al interior de las empresas y de sus públicos de interés, con el fin de crear escenarios para divulgar, discutir y analizar el desarrollo y evolución de la RSE en los diferentes sectores de la economía. •

Talleres de Sensibilización y de Diagnóstico Seminarios Especializados, según los requerimientos de los clientes Eventos de Divulgación de Normas y Sellos de Responsabilidad Social Adicionalmente, Eventos RS puede ser aliado, como facilitador y gestor, en temas de Negocios Inclusivos.

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noticias

140 países

regulan el mercurio

Los ministros de medio ambiente de 140 países se comprometieron a negociar un tratado internacional para controlar el mercurio, un metal pesado que amenaza la salud y la vida de cientos de millones de personas. El acuerdo fue adoptado por consenso durante una reunión del Consejo de Administración del Programa de la ONU para el Medio Ambiente. Más de 500 ciudades de todo el mundo apaLos gobiernos acordaron ocho puntos, como garon sus luces el 28 de febrero a las 20:30, como mejorar la capacidad de las naciones de almainiciativa de La Hora del Planeta, creada por la World cenar el metal de manera segura y reducir su Wildlife Fund (WWF) a modo de acto simbólico sobre la uso en productos como los termómetros y en lucha contra el cambio climático. algunos procesos de fabricación. También se Para apoyar esta acción internacional, edificios y mopropuso crear consciencia sobre los peligros numentos emblemáticos apagaron sus luces, como El Coliseo, del mercurio en la minería artesanal, actividad en Roma; la Sydney Opera House, en Sídney; el Cristo Redenque expone a unos 10 millones de mineros y tor, en Río de Janeiro; City Hall, en Londres; el edificio Empire a sus familias. State, en Nueva York; la Torre Eiffel y la Catedral de Notre Dame, Todas las personas en el mundo tienen en París, entre muchos otros. RS algún nivel de mercurio en la sangre. Su exce-

so daña el sistema nervioso y puede afectar las funciones del hígado y de la glándula tiroides. Algunos síntomas de contaminación son irritabilidad, temblores, problemas en la vista, pérdida de memoria y, en ciertos casos, problemas cardiovasculares. RS

Sector gráfico, comprometido con el ambiente

El 28 de febrero, el planeta Tierra apagó

sus luces

Cincuenta empresas pertenecientes a la industria gráfica colombiana, incluidas Epson Colombia, Colombiana Kimberly Colpapel, Colombia Sperling y Xerox de Colombia, firmaron un Acuerdo de Gestión Ambiental con la Secretaría Distrital de Ambiente de Bogotá, para disminuir sus impactos ambientales a través del mejoramiento de sus procesos productivos.El 80% de las compañías de este sector son mipymes y han logrado resultados significativos como evitar que llegaran al relleno sanitario de Doña Juana 14 toneladas de residuos peligrosos, los cuales fueron entregados a un gestor autorizado. Además, 29 compañías participantes conformaron un departamento de gestión ambiental. RS

Not on our Watch, la ONG fundada en el 2007 por las estrellas de Hollywood Brad Pitt, Matt Damon, George Clooney y Don Cheadle, entre otros, adelanta la donación de US$500 mil a la población de Myanmar (antigua Birmania), azotada en mayo de 2008 por un ciclón que dejó más de 130.000 muertos. La ONG, que trabaja con el Programa Mundial de Alimentos, centrará las ayudas en el estado de Rakhine Septentional, uno de los principales “focos de hambre” del país a causa de las pocas oportunidades de pago y consecución de alimentos. La donación será dividida en dos objetivos: el primero, será alimentar aproximadamente a 40.000 familias agricultoras; la segunda, apoyar diferentes organizaciones que trabajan en problemas de atención sanitaria, educación básica y suPara incentivar el consumo ministros médicos en la frontera entre Tailandia y Myanmar. “Es de vehículos con motor eléctrico y contar con cero emisiones increíble ver las dificultades que afrontan hombres, mujeres y de gases contaminantes al medio ambiente, el Gobierno niños en su lucha para sobrevivir”, opinó Brat Pitt, luego de Nacional permitirá el ingreso de 100 unidades de estos una reciente visita al país del sudeste asiático. RS vehículos hasta el 31 de diciembre de 2009, con arancel del 0%. La medida, tomada mediante decreto 358, trae beneficios tanto para el consumidor (por los costos de operación del vehículo) como para el medioambiente, pues su emisión de ruido y de contaminantes es prácticamente nula. La decisión la tomó el Gobierno, previa recomendación del Comité Triple A, del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, por no existir producción nacional ni subregional. El primer carro eléctrico llegó al país en septiembre del 2008. RS

cero arancel a vehículos

eléctricos

en Colombia

Las celebridades de Hollywood también ayudan

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buenas ideas Gafas solares

para recargar dispositivos

Los

Los coreanos Hyun-Joong Kim y Kwang-Seok Jeong diseñaron el primer prototipo de gafas de sol que sirve para captar la energía solar y al mismo tiempo para recargar reproductores MP3 o teléfonos celulares. Los cristales de este modelo, llamado Self-Energy Converting Sunglasses, están formados por celdas orgánicas basadas en la nanotecnología, que permiten convertir la energía solar en eléctrica. dispositivos se pueden cargar por medio de un cable USB que sale de una de las patas de las gafas. Aún no se ha anunciado una fecha de lanzamiento. RS

La empresa ATP Electronics, encargada de elaborar memorias USB para el almacenamiento de datos y memorias DRAM, sacó al mercado un nuevo dispositivo que está compuesto, principalmente, por materiales reciclados como el ácido político (PLA), un componente biodegradable procedente de recursos renovables como el maíz. La EarthDrive, como fue denominada, posee un software de seguridad para la protección de datos por contraseña y una capacidad máxima de 8GB; además, es resistente al polvo, al agua y a golpes fuertes. Por cada EarthDrive vendida, la ATP Electronic donará una parte de las ganancias a la asociación American Forests, cuya labor es preservar los bosques de Estados Unidos a través de la plantación de árboles. RS

USB reciclable

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Las botellas de plástico son uno de los principales factores de la contaminación ambiental porque su proceso de descomposición tarda años y porque, para crearlas, se requiere de grandes cantidades de recursos naturales y energéticos. Por esta razón, la empresa Brandimage diseñó la 360 Bottle, una botella hecha de papel reciclado que puede contener cualquier clase de líquido. Con las botellas 360, se espera que, según un estudio realizado por la empresa, los 60 millones de botellas plásticas que se arrojan a la basura, y de las cuales solo se reciclan el 14%, sean reemplazadas por botellas de papel reciclado. En el proceso de fabricación también se disminuye la energía consumida, sin sacrificar su funcionalidad. A pesar de que aún no se han comercializado las 360 Bottle, desde ya se están generando alianzas estratégicas con las grandes multinacionales del mundo, las cuales han mostrado un gran interés, según aseguró un portavoz de la empresa. RS

Botellas

¿de papel reciclado?


Solvatten es un purificador de agua, diseñado por la sueca Petra Wadstrom, que tiene el atributo de ser portable y utilizar la energía solar para purificar hasta 10 litros de agua en un solo uso. El diseño puede ser utilizado en lugares aislados, debido a que no requiere de una conexión eléctrica. El proceso de purificación, que dura entre tres y cuatro horas, consiste en un contenedor que se expone al sol para exterminar algunos de los microorganismos causantes de enfermedades gastrointestinales a través de un sistema de rayos UV. El contenedor cuenta con un filtro y un indicador de luz que avisa cuando el agua esté limpia. Este invento puede contribuir a solucionar el problema de ausencia de agua potable en algunos países mientras evita el uso del fuego para calentarla. RS

Purificador

de agua solar

El arquitecto chileno Alberto Fernández y su compatriota, la diseñadora industrial Susana Ortega, están desarrollando desde el año pasado una torre que extrae agua de la niebla que se encuentra a alturas más allá de los 200 metros, para utilizarla en la producción agrícola. Las torres se extienden en espiral hasta 600 metros de altura sobre el nivel del mar y su función es extraer de la niebla entre 2 y 10 litros de agua por cada metro cuadrado. La construcción tendría aproximadamente 10.000 metros cuadrados de superficie, para obtener un mínimo de 20.000 litros de agua al día. Dicha cifra podría llegar a 100.000 si la torre funciona en óptimas condiciones. Con esta torre, los inventores esperan recuperar la agricultura de Huasco, ciudad portuaria en el norte de Chile, cuyo río está disminuyendo su caudal considerablemente. RS Panasonic presentó la primera máquina de fax que no necesita papel. Se trata del modelo KX-PW608, que permite convertir archivos digitales en mensajes de fax. El diseño es compatible con formatos como Microsoft Word o PDF, que pueden ser visualizados, creados y modificados desde su pantalla LCD. Aunque el correo electrónico reemplaza las funciones de un fax, aún sigue utilizándose en muchas oficinas. Por eso este diseño cuenta con una ranura para tarjetas Secure Digital (SD) y un teclado para introducir el texto que se desee. Tiene, además, marcación por voz y grabación de llamadas en la tarjeta SD. Esta máquina está disponible en Japón desde finales de enero y ya está comenzando a comercializarse alrededor del mundo. RS

Torre para extraer

agua de la niebla

Fax

que no requiere papel

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Conferencia Internacional de Jóvenes Tunza sobre Medio Ambiente

agenda

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El Centro de Desarrollo y Servicios Empresariales, adscrito a la Escuela de Negocios de la Universidad del Norte, organizó el I Taller Internacional de Responsabilidad Social, que se celebrará en Barranquilla el próximo 19 de marzo, en el Salón Puerta de Oro del Hotel Barranquilla Plaza. En este escenario, las empresas podrán conocer o actualizar las herramientas que les permitan generar procesos innovadores en términos de internacionalización y competitividad. El taller está dirigido a empresas, ONG, fundaciones, asociaciones y entidades públicas interesadas en desarrollar redes de trabajo que les permitan afianzar programas o proyectos de responsabilidad social, y a estudiantes de carreras administrativas o afines que busquen mejorar sus habilidades gerenciales. Asimismo, está orientado a ejecutivos y empresarios que busquen estrategias para la internacionalización, acceso a mercados internacionales y mejorar en sus niveles de competitividad. El encuentro contará con las exposiciones de Isabel Roser, responsable del Programa de RSE de la Fundación Carolina España, y Pablo Callazzo, director del MBA ejecutivo de la Universidad Nyenrode en Holanda. RS

El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma), en colaboración con el Comité Nacional del Pnuma de la República de Corea, serán los organizadores de la Conferencia Internacional de los Jóvenes Tunza sobre el Medio Ambiente, que se celebrará del 21 al 26 de agosto de este año, y tratará el tema ‘Cambio Climático: nuestro desafío’. Este evento reunirá a 200 jóvenes en Daejeon, República de Corea, para aprender sobre el medio ambiente a través de sesiones plenarias, talleres y giras de campo. Los jóvenes Tunza (palabra que significa ‘tratar con cuidado o afecto’, en kiswahili) surgen de una iniciativa creada por el Pnuma en el 2003, llamada “Estrategia Tunza para jóvenes”, cuyo fin es adoptar una estrategia a largo plazo para comprometer a los jóvenes en actividades ambientales, así como en el trabajo del Pnuma. RS

Quinto año del Bayer Encuentro Juvenil Ambiental

02

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El Programa de Trabajo Social de la Universidad Minuto de Dios invita a profesionales de todas las áreas del conocimiento que se desempeñan tanto en el sector público como en el privado, al igual que a líderes comunales, miembros de ONG y ciudadanos del común, a cursar el Diplomado en Ciudadanía y Control Social, que comenzará el próximo 6 de marzo. El objetivo del curso es contribuir con los procesos de formación ciudadana desde una perspectiva de derechos, en aras de fortalecer el ejercicio de la democracia participativa, buscando trascender el rol delegatario hacia la toma de decisiones y la vinculación plena al desarrollo local. Para informaciones e inscripciones comunicarse con Maritza Durán Guzmán, coordinadora de Proyectos Académicos de las Facultad de Ciencias Humanas y Sociales de la Universidad Minuto de Dios, al teléfono 2916520 Ext. 6719 o al correo electrónico: mduran@uniminuto.edu.co. RS

RS Responsabilidad Sostenibilidad

03 Conferencia online “Ley de Responsabilidad Ambiental y el Reglamento de Desarrollo. Oportunidades para las empresas”

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I Taller Internacional de Responsabilidad Social

El portal español especializado en medio ambiente, Ambientum, organizó una conferencia online llamada “Ley de Responsabilidad Ambiental y el Reglamento de Desarrollo. Oportunidades para las empresas”, que se desarrollará el 10 de marzo de 2009 a las 11:00 am. La conferencia dará a conocer a todos los interesados las obligaciones que se derivan de la aplicación de la Ley 26/2007, de Responsabilidad Medioambiental y su Reglamento aprobado por Real Decreto 2090/2008, que entrará en vigor en abril de este año, en España. Se mostrará, además, un punto de vista práctico de cómo prepararse para cumplir la Ley, cómo reducir riesgos ambientales y los criterios que deben aplicarse para hacer una valoración económica de los daños ambientales. Para acceder al evento, que tendrá una duración aproximada de dos horas y media, se requiere un teléfono y un PC con conexión a Internet. Los participantes podrán hablar con los ponentes y plantearles las dudas que les puedan surgir durante la ronda de preguntas. Para mayor información y descargar el formulario de inscripción diríjase a: http://www. ambientum.com/webconference/enero/index.asp. RS


los envases de tetra pak son 100% reciclables mediante opciones tan diversas como: • La recuperación de la pulpa de papel (materia prima renovable que conforma el 75% de nuestros envases) para la fabricación de cartones y papeles reciclados. • La producción de láminas de aglomerado para la elaboración de muebles y tejas termo-acústicas para la industria de la construcción, usando las capas de plástico-aluminio provenientes del proceso anterior. • El aprovechamiento energético de los residuos como combustible en hornos industriales. • La más recientemente desarrollada tecnología de Plasma Térmico que permite separar el plástico del aluminio para reincorporarlos a nuevos procesos productivos. Esta revista, elaborada a partir de materias primas obtenidas mediante el reciclaje de envases de Tetra Pak post-consumo, es un buen ejemplo de cómo aplicamos los conceptos de Renovabilidad y Desarrollo Sostenible, con los cuales estamos comprometidos.

Lo invitamos a visitarnos en www.tetrapak.com.co Tetra Pak es una marca perteneciente al Grupo Tetra Pak.

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Revista RS 8  

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