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La Masacre De Bahía Portete: mujeres Wayuu en la mira

intermediaria de la comunidad para que trate asuntos de relación con las instituciones del Estado o las privadas. Este papel de liderazgo de las mujeres es parte del proceso de cambio de las relaciones de género en la sociedad Wayuu145. Mientras que los hombres ejercen la autoridad en materia de decisiones y representación dentro del territorio, así como son los protagonistas en el ámbito de la guerra, las mujeres son las “corredoras” entre este mundo del adentro y el de afuera. Ellas también, en su papel de chamanes y encargadas de enterrar a los muertos son las que se comunican con el mundo de los espíritus. Durante las guerras, las mujeres pueden caminar y recorrer el territorio para recoger a los muertos y circular por los caminos para salir hacia la ciudad y el mercado. Este papel está relacionado con su vocación de comerciantes de los productos agrícolas y la pesca, las artesanías y su condición de dueñas de expendios comerciales en las rutas por las que circulan los vehículos con la mercancía de contrabando así como su presencia en el mercado en las ciudades (venta de artesanías como chinchorros, mochilas y tejidos). Las mujeres Wayuu son las que con más frecuencia estudian y se gradúan como bachilleres y obtienen títulos universitarios146 y quienes en mayor número hablan el español. Saber manejar el dinero, hablar el español, tener estudios y conocer el funcionamiento de instituciones del mundo exterior, son algunas de las características comunes en las lideresas, de allí su poder para circular con libertad como “seres de fronteras”. Este estatus particular y privilegiado en calidad de líderes sociales es a la vez ambivalente: son respetadas pero esto no implica autoridad o poder y, a veces, las convierte en blanco de sospecha frente a sus mismas comunidades. Ciertamente, como lo ilustra la masacre de Bahía Portete, su Estos arreglos de género han sido predominantemente caracterizados en la literatura como complementarios (Watson-Frank y Watson, en: Ethos, 1977: 388-408); Rivera, 1986; Mancuso, 2006). 146 Ponce-Jiménez documenta la tendencia estadística de un número mayor de niñas y mujeres Wayuu que terminan sus estudios de primaria y secundaria y cita un informe del Ministerio de Educación que registra un 97% de las estudiantes indígenas en ámbitos universitarios son mujeres. En su trabajo de campo documenta también los puntos de vista de las madres quienes consideran que los hombres no requieren avanzar en sus estudios para el trabajo y tareas con las que cumplen mientras que sus planes para los estudios de las mujeres son detalladas puesto que consideran que “las mujeres necesitan ser autónomas” y preparadas para el futuro “porque nunca se sabe” (Ponce-Jiménez, 2006: 116). 145

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La Masacre de Bahía Portete. Mujeres wayuu en la mira.  

El 18 de abril de 2004, aproximadamente 40 paramilitares entran a Bahía Portete, en La Alta Guajira, y con lista en mano torturan y asesinan...

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