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ÓRGANO INFORMATIVO EDITADO POR LOS RESIDENTES DE LA CASA CEDROS DE LÍBANO

{ PARA DARNOS A CONOCER }

Nuestras noticias Por María Luisa de Anda

P

or su cumpleaños, festejamos a nuestra querida Marus, en una reunión informal, muy emotiva, durante la cual le cantamos Las mañanitas. Estuvo muy felicitada por los residentes y recibió muchos abrazos y besos. Alicia Asali le dio su cuelga de parte de todos, para que se comprara algo de su gusto. Al término de la comida que le prepararon con cariño Alex y el personal de cocina, le cantamos otra vez Las mañanitas, apagó las velitas del pastel y le echamos su porra con fuertes aplausos.

Ana María Negrete con sus hijos María Fernanda, Julia y Fernando Manzanilla; su yerno Jorge Luis Espinosa; sus nietos Rosa Fernanda Manzanilla y Luis Fernando Quintanilla, y su bisnieto Diego Rafael Casillas

Nadia Hassam con sus hijas Aida, Samia y Laila Fayad; su yerno Gustavo Okie y su nieta Laila Okie Fayad

Marus Farah y Alicia Asali

La Residencia ofreció otra rica tamaliza para nuestras nuevas compañeras residentes de la sala Beirut: Lupita Goñi, Nadia Hassam y Ana María Negrete. Jorge Serio Canaan, nuestro presidente, les dio una calurosa bienvenida a su nueva familia, pues así, en familia, es como nos sentimos en la Residencia.

El Día del Padre, los papás de la Residencia disfrutaron su celebración en un delicioso desayuno servido en su honor. Desde luego, su mayor deleite fue cuando se presentaron las chicas bailarinas de belly dance, que estaban hermosas. No podían pedir mejor festejo.

Por otra parte, también les damos la bienvenida a Zuraya Nasar Rodríguez y Ángel Casimiro Díaz Sillero, quienes ingresaron a la sala Trípoli. Les deseamos feliz estancia.

Emilio Grau, Guillermo Morales, Salvador Sánchez y de pie, Guillermo Delgado

Lupita Goñi con su hijo Manin Azali y sus nietos Roberto Turu y Andrea Dattoli

PIDO LA PALABRA Es una publicación editada por los habitantes de la Residencia Cedros de Líbano. Av. Glaciar 500. Olivar de los Padres. C.P. 01780. Delegación Álvaro Obregón. México, DF. Tel: 5668 6068. residencia@centrolibanes.org.mx


{ LO QUE HACEMOS EN LA RESIDENCIA }

Castañuelas: Qué alegría

Por Carlos del Castillo, Emilio Grau, Jeannette Guraieb, Carolina Morales, Aurorita Cabrera, Rosita Sucar, Consuelo Torres, Martha Torres, alumnos, y Pili Morán, profesora

nito, por eso nos agradan y nos alegran. Pili es una maestra magnífica, que nos pone distintas piezas, no sólo españolas, sino también mexicanas, en las que la castañuela pone el ritmo. Entre otras cosas, nos gusta que Pili asocie tocar las castañuelas con el baile y les dé entonación como si estuviera bailando con las castañuelas. Es un instrumento muy bonito y Pili lo toca muy bien. Desde niña, las empecé a tocar, porque tenía un abuelo andaluz y lo traigo en la sangre. Me encanta tocarlas, aunque no pueda bailar mucho. Lo que más nos gusta son las seguidillas, las sevillanas, las de los Churumbeles y desde luego el flamenco, favorito de Pili. Entre las piezas que más nos gustan, están La zarzamora, Madrid, Amoriños, El beso y otras. Pedimos que nos den las letras, porque nos gusta cantar al tiempo de tocar las castañuelas. Lo mejor es la convivencia, además de divertirnos. ¡Viva la castañuela y olé!.

Pili con los alumnos

L

a clase de castañuelas forma parte de las actividades relacionadas con el desarrollo y el mejoramiento de la psicomotricidad, aspecto que debemos cuidar para mantenernos bien y de buenas. Además, la naturaleza de las castañuelas es de mucha alegría, que también nos permite estar contentos. Pili dice: Doy esta clase porque me gusta mucho y ya tengo una actividad a la que le entré con ganas, porque es lo que he hecho por gusto. Lo hago, porque me lo piden. Siento mucha emoción, cuando oigo lo que tocan; lo hacen con mucha dedicación. Entramos a esta clase, porque nos gusta; es más, nos encanta y nos gustan las canciones españolas. Nunca antes las había oído y me llamaron mucho la atención. Las castañuelas tienen un sonido muy bo-

El grupo de castañuelas tocando en público

Obituario Yolanda (Yoli) Dib Hamue (1927-2015)

Gloria Meouchi Meouchi (1926-2015)

¿Qué decir de Yoli? Fue un ejemplo de vida. Una mujer libre de todo mal, de corazón humilde y bondadoso, siempre buscando la forma de ayudar a los demás. Inspiraba paz y alegría, tanto en buenos como en malos momentos. Fue definitivamente una mujer indescriptible, fortaleza pura, que luchó hasta el último día por estar con su familia.

Descendiente de una familia muy cristiana, sin duda Gloria heredó y vivió su vida practicando siempre su amor a los pobres y a los que sufrían. En el rosario, pedía con angustia por alguna familia o persona en dificultad. Apoyaba generosamente a cuantos le pedían ayuda, pobres o enfermos.

Por Dany Curi Kattas

La recordaremos siempre con gran admiración. Junto con mi tía Olga, hermana de mi dada, nos enseñaste el verdadero significado de una familia. Estamos orgullosos de nuestros dos ángeles, que ahora están en el cielo. Esto no es un adiós, sino un hasta pronto. Jamás las olvidaremos.

Por Genoveva Abdala

Nos deleitaba con su lúdica e ingenua actitud, cantando Las mariposas y Tus flores en el jarrón. En la clase de Ritmo y movimiento, fue admirada por el maestro Manolo, por su no siempre fácil participación. Al saber de su partida, todos los de la clase tomados de la mano le dimos un hasta pronto. Alcanzaste ya la meta: el cielo que buscabas siempre.

Georgette Becil Abizaib (1925-2015)

José Cesín Musi (1930-2015)

La señora de los ojos verdes brillantes, siempre amable, siempre sonriente, a pesar de tener carácter fuerte. Era muy cariñosa con los demás y le gustaba compartir. Le encantaban las actividades, sobre todo le fascinaba cantar.

Mi cuñado Pepe, de formación jesuita del Colegio Oriente de Puebla, fue un buen esposo de mi hermana María del Carmen y un buen padre de sus siete hijos; a todos les dio carrera. Era un hombre responsable, trabajador, culto, al que le gustaba mucho leer y escuchar música. También era muy alegre.

Por Alejandra Rosete

Era de admirar que, en lugar de darse a la pena por la muerte trágica de su hijo, adoptó a su sobrino, en quien volcó su cariño. Bueno lo compartía con su sobrina que lleva su mismo nombre, Georgette. Cuando le hablaba su hijo, que vive en Cancún, u oía el nombre de su sobrina, se le iluminaba la cara. Se apagaron los ojos brillantes, pero seguramente en la gloria de Dios estará siempre sonriente.

Por Rubí Farah

Era muy amable y compartido con todos, aunque al final ya no podía casi hablar por un problema cerebral que tuvo, pero sí podía jugar damas chinas y lotería. Abría sus ojos grandes y prodigaba una amplia sonrisa a todos en la Residencia, ya fueran residentes o enfermeros y enfermeras. Ahora ya descansa en paz con mi hermana.


{ PARA DARNOS A CONOCER }

Entrevista a Aurorita Cabrera y Rosita Sucar Por Maruca Azuela

L

as dos tienen 98 años, son las mayores en la Residencia.

¿En dónde naciste Rosita? Nací en Líbano. Ahí viví con mis abuelos hasta los siete años. Después me trasladé a México. Aurorita ¿Tú de dónde eres? Soy de Morelia. Me tocó vivir la persecución religiosa durante el gobierno del presidente Elías Calles. Me causó mucha impresión, sobre todo que los sacerdotes vivieran escondidos. ¿Tienes hermanos? Sí, somos dos mujeres y un hombre. Yo soy la más chica de los tres.

Rosita Sucar

¿Hasta cuándo viviste en Morelia? Me vine a México cuando tenía 25 años. Trabajé en Gayosso con la familia Arrangoiz: don Jaime, don Gonzalo y la señora Alicia.

Rosita ¿Cómo fue tu traslado a México? Me acuerdo que cuando estábamos listos para tomar el barco, nos detuvieron en Marsella, debido a que en México había revolución y se consideraba peligroso el traslado. Después de varios trámites nos embarcamos y por fin llegamos a Veracruz de donde nos trasladamos a Celaya. ¿Viviste contenta en Celaya? Sí, nos cuenta Rosita. En las mañanas iba a una escuela de monjas y por las tardes ayudaba a mis padres que tenían una tienda de ropa. Me divertía con este trabajo. Ahí conocí a mi marido, Antonio Pérez. Me casé en la iglesia de Balbanera que se ubica en el centro del DF; casada viví varios años en Tehuacán, donde mi esposo trabajaba en una fábrica de camisas. Nos cuenta que don Antonio murió en el Centro Libanés. Cuando se disponía a hacer ejercicio le dio un infarto.

Aurorita Cabrera con su marido el día de su boda

Le gusta mucho leer tanto el periódico como novelas, tiene presente sobre todo María de Jorge Isaacs y Cumbres Borrascosas. Ve en la TV películas y noticias, aunque le gusta más enterarse de lo que pasa por el periódico. ¿Qué hacen durante el día? Cantamos música del recuerdo con el maestro David, tenemos clases de pintura, jugamos rummy, bingo, lotería. ¿Qué pintas Rosita? Pinto flores y frutas. ¿Y tu Aurorita? Yo pinto jarrones. ¿Cómo se sienten en la Residencia? Muy contentas. Lo pasamos muy bien. Nos sentimos en familia. Estamos mejor que atendidas: consentidas.

Tengo tres hijos, una mujer, Bibi, y dos hombres.

Aurorita ¿Te casaste? Sí, me casé con Francisco Pietrasanta, con quien tuve tres hijos. Él fue gerente de ventas de Gayosso. Lo que más le ha impresionado a Rosita de los adelantos de estos años es el avión. Nos cuenta que hace mucho tiempo en una ocasión tuvo que tomar el avión junto con su hija, del DF a Celaya, con mucho miedo y que durante el vuelo iba muy asustada porque el avión se movía muchísimo. Aurorita comenta que lo que más le ha impresionado de los últimos tiempos es la televisión, porque ahí puede enterarse de lo que pasa en el mundo y también se divierte con los diferentes programas.

Aurorita y Rosita

Las conferencias ilustran

C Alicia Asali y Marce Castro, entre la concurrencia

on el propósito de brindar información de gran utilidad para los residentes, la Residencia organizó un ciclo de conferencias, a las que asistió nutrida concurrencia. La primera la ofreció el notario Juan Manuel Asprón Pelayo, quien habló de Voluntad anticipada y testamentos, tan importantes para personas de nuestra edad. La segunda estuvo a cargo de la odontóloga Samia Fayad Hassam, quien presentó el tema Enfermedades de las encías, que nos es de gran utilidad. Mucho interés despertó la de Nutrición para la edad de oro, dictada por la doctora Aída Fayad Hassam. Asimismo, la psicóloga María Guadalupe Oñate Rivadeneyra ofreció una plática muy interesante sobre Tanatología, pues se trata de un tema relevante para aceptar algo tan natural, pero tan imponente como la muerte. Por último, Andrea Salido y José Jesús Guízar abordaron los interesantes temas Rehabilitación y Síndrome de fragilidad.


{ TODOS PARTICIPAMOS }

Décimo primer aniversario de la Residencia Cedros de Líbano Por Marus Farah1

Por todo ello, hoy reitero mi agradecimiento a todo el personal que pone su granito de arena diario, que no se concreta a cumplir con su trabajo, sino que deja aquí su corazón, su dedicación y profesionalismo para engrandecimiento de la Residencia. Nuestra mayor recompensa es la gratitud de nuestros residentes. Las bendiciones que recibimos de todos ellos son el motor que nos impulsa a seguir adelante y continuar con nuestra labor. Nuestro reconocimiento a todos ustedes en el undécimo aniversario de la Residencia.

S

e ha hablado mucho de la Residencia, de nuestros residentes y de todas las personas que han intervenido en un momento dado para la creación y fortalecimiento de este bello lugar: el Consejo Directivo y sus comités, así como el Voluntariado. Quiero reiterar que todos y cada uno de ustedes tienen mi agradecimiento por siempre. Sin embargo, poco se dirige nuestra mirada hacia todas las personas que, con su trabajo diario, son las responsables de que este enorme engranaje se haya convertido en un gran proyecto.

Virginia Valdés, Miguel Ángel Bautista, Lupita Falcón, Liliana Becerril, Jesús Campos y de pie, Ricardo Ramírez, Staeisy Flores, Nancy Pérez, Juana Miguel, Tere Kalis, Macario Sánchez, Lety Estrada y Clarita Ortiz

Macario Sánchez, Marlene Campos, Mario Fuentes y de pie, Jesús Campos, Angélica García y Petrita Alemán

Por eso, en esta ocasión deseo otorgar un reconocimiento muy merecido a todos aquellos que hacen posible, con su dedicación, calidez y entrega diaria, que esta Residencia sea reconocida como una de las mejores de este país. Esto no es tarea fácil, porque cuando involucramos sentimientos a nuestro quehacer cotidiano, el esfuerzo se duplica. Tenemos dentro de nuestro personal, gente que dedica largas jornadas de trabajo a hacer posible el bienestar de los residentes. Sólo quien ha trabajado aquí sabe del desgaste emocional y físico que representa el cuidado de los adultos mayores, cuando están enfermos, tristes o preocupados.

Jose Ubaldo, Tere Arellano, Rocío Martínez y de pie, Alejandro Cervantes, Lulú Tinajero y Fabiola Zetina

Pero también, sólo los que laboramos día a día en este quehacer sabemos de la enorme satisfacción que representa para nosotros una mejoría en su salud, el aprendizaje de algo que no tenían al llegar o un elogio por la labor desempeñada. Amamos a nuestros residentes y constantemente pensamos en ellos, buscamos las mejores opciones para ofrecerles y nos hace felices verlos contentos. 1 Palabras pronunciadas por Marus Farah, directora de la Residencia Cedros de Líbano, con motivo del reconocimiento al personal

Carlos Hernández, Edith Morales, Doragila Hidalgo y de pie, Edith Durán, Samuel Vargas, Paula González y Claudia Sánchez

Lo que significa para mí Cedros de Día Por Silvia Ferreira

M

e pongo a reflexionar qué significa Cedros de Día en mi vida y creo que no es posible describir con palabras lo que brinda a mi existencia. Imaginemos que es:

C onvivencia E ntusiasmo D esarrollo R espeto O rganización S atisfacción

Integrantes de Cedros de Día con amigos de la Residencia

Durante estos tres años, hemos formado un grupo de convivencia casi familiar; nos preocupamos por cada uno de los participantes y extraño los días que no acudo al Centro de día. Además, los maestros nos han desarrollado capacidades que yo ni en mi juventud tuve. Agradezco los beneficios que este Centro nos brinda y ojalá permanezca por mucho tiempo más.

Pido la palabra No. 16