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PIDO LA PALABRA

ÓRGANO INFORMATIVO EDITADO POR LOS RESIDENTES DE LA CASA CEDROS DE LÍBANO

NÚMERO 04. AÑO 3. JUNIO 2012

{ ASÍ NOS RELACIONAMOS }

La relación más bella1* Por Marus Farah

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o existe relación más bella que aquella que se da entre un niño y un adulto mayor. La habilidad, destreza, audacia, improvisación y chispa de los niños, aunadas a la experiencia, madurez, ternura, amor y sensibilidad del adulto mayor crean una combinación maravillosa en la que ambos intercambian vivencias e ilusiones. Convencidos de todo esto, la Residencia Cedros de Líbano y la Escuela Alexander Bain han unido esfuerzos por juntar a estas dos generaciones en un hermoso proyecto desarrollado entre ambas instituciones. Hoy, 7 de marzo de 2012, cumplimos cinco años ininterrumpidos en los que, durante dos meses, los niños de 5º grado asisten una vez por semana a la Residencia a recibir diferentes talleres diseñados exclusivamente para ellos por nuestros residentes. Los resultados han sido muy satisfactorios para ambos.

Lo que nos dejó la convivencia

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continuación, presentamos lo que les dejó a los residentes participantes de las actividades de convivencia, durante ocho semanas, con los niños del Alexander Bain.

En cocina y coro, Ana Cecilia Cueto sintió una alegría muy grande al ver la creatividad de los niños en la cocina y darse cuenta de que decidieron participar en el coro, pues al principio parecían tímidos, pero después se integraron hasta en dos voces. Para Elena Bitar fue una experiencia maravillosa. Se sintió querida, pues en su cumpleaños 88 le dieron pastel con dos ochos y le cantaron las mañanitas en la capilla.

1 Palabras pronunciadas por la directora de la Residencia Cedros de Líbano, para iniciar la reunión de cierre de la convivencia entre los niños de quinto grado de la Escuela Alexander Bain y los residentes.

La convivencia en el Programa Sonríe Por Ma. de Lourdes Sánchez Carrillo1*

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ntes que nada, quiero agradecer a la licenciada Marus Farah por brindarnos la hospitalidad para poder llevar a cabo este evento por quinto año consecutivo. Como ustedes saben, el Programa Sonríe es un programa de acción social que tiene como objetivo sensibilizar a nuestros alumnos en labores de beneficio a la comunidad, que permite crear una conciencia en ellos que repercute en su vida actual y futura. Con esta acción en particular, de compartir los miércoles con los residentes, aprender de ellos técnicas y manualidades que exalten su talento, se abre un abanico de oportunidades para compartir con otras personas lo que aquí se aprendió; se despertaron inquietudes y quedaron plasmadas en los trabajos que realizaron. Gracias a nuestros queridos residentes por su tiempo, su paciencia y su dedicación para enseñar y compartir sus talentos, así como por hacer que nuestros alumnos plasmen y expongan abiertamente sus capacidades. Esto, sin su guía hubiera sido muy difícil. Gracias a ustedes niños por su interés y la valoración de este servicio social que, estoy segura, llenó de alegría a sus guías. Una vez más queda demostrado que cuando hay calidad humana, hay logros positivos. Ha sido, nuevamente, una experiencia enriquecedora que nos permite ver con buenos ojos lo que nos depara el próximo año. * Palabras pronunciadas por la coordinadora de Comunidad y Servicio de la Escuela Alexander Bain, en la reunión de cierre de la convivencia entre alumnos de quinto grado y residentes.

PIDO LA PALABRA Es una publicación editada por los habitantes de la Residencia Cedros de Líbano. Av. Glaciar 500. Olivar de los Padres. C.P. 01780. Delegación Álvaro Obregón. México, DF. Tel: 5668 6068. residencia@centrolibanes.org.mx

En cuento, Esther Rizo dice que fue muy importante la convivencia con su grupito de cinco varoncitos. Le encantó ver la forma en que se abre la imaginación de las nuevas generaciones. Les dejó saber que se está creando un mundo nuevo a través de esas mentes tan fértiles: un mundo intergaláctico, de monstruos y armas. Le dio muchísima vida y una impresión fabulosa, que dependió mucho del grupo que le tocó en suerte.

En hawaiano, a Marcela Castro Villagrana la hicieron sentir una persona útil, activa, como un motor de la cabeza a los pies, porque hay que mover la memoria, el equilibrio, la coordinación y pensar en los pasos y la coreografía; pues para las niñas ella es muy delicada y femenina, mientras para los niños, es recia y vigorosa. Lo que más le gustó fue que, teniendo 16 nietos propios, adquirió 12 nietos más a los que adora. Pasa a la página 3


{ LO QUE HACEMOS EN LA RESIDENCIA }

Manualidades

Por Elena Bitar, Dulce María Campos, Martha Elena Campoy, Rubí Farah, Lourdes de la Garza, Lupita Goñi, Irma Magnus, Rosa María Martínez, Conchita Meljem, María Elena Miramontes, Amparo Montaño, Dulce María Moreno, Ana María Orozco, Alma Seemann, Cocó Segura, Martha Torres y Olivia Torres, alumnas; Ana María Cantú Treviño, maestra

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l taller más concurrido es el de manualidades, cuya maestra lo ha coordinado desde que se inició la Residencia. No sólo es el más concurrido sino que, al terminar la clase, nadie se quiere ir y quisiéramos que siguiera. Es muy popular debido a la gran variedad de artículos que fabricamos, entre otros: los juegos para baño, las bolsas, los cestos para tortillas, los manteles de fieltro, los portarretratos, los artículos navideños, etcétera. Todas coincidimos en que la maestra es muy creativa y nos tiene mucha paciencia. Este taller se convierte en una terapia, porque se ejercitan las manos, la vista, la mente; se olvidan los problemas y dolores, y ayuda a calmar los nervios, además de ser instructivo. Vamos poniendo artículos variados, dependiendo de la época del año, del furor por el que nos entra, como ahora el estambre, y de las limitaciones de las manos y de los ojos de cada quien. Cuando algunas tenemos problemas, la maestra nos ayuda hasta que sacamos lo que nos proponemos. Hacemos cosas, entre otras fechas, para el 14 de febrero, el 21 de marzo, el Día de Muertos, Navidad. Por ejemplo, para la entrada de la primavera, hemos hecho sombreros y canastas con frutas y flores. Los motivos por los que nos gusta este taller son variados: A pesar de que odiaba las manualidades, me gustan ahora y me recuerdan mi infancia. Me atraen muchísimo, porque no las conocía. Pensé que no iba a poder, porque tengo placas en las cervicales, pero en lugar de tener neuralgias salgo muy relajada. Soy profesionista y nunca había ocupado mis manos, pero estoy muy contenta, porque además de lo que hacemos, el ambiente es muy agradable. No quería entrar, porque mi vista está fallona, pero gracias a la maestra que me animó estoy aquí muy contenta. Desde que se abrió la Residencia, he tomado esta clase. Es una terapia buenísima, porque haces cosas que ni te habías imaginado; platicamos y hasta cantamos. Nunca había sido buena para las manualidades y, sin embargo, me siento muy bien porque todo lo que hacemos es de utilidad. Siempre me han gustado las manualidades, pero ya estoy torpe; sin embargo, lo que estoy haciendo sí lo puedo hacer y me entretiene. Me encanta, aunque tengo poco tiempo en esta clase. Es una terapia maravillosa, porque pone uno el pensamiento en otras cosas. Me gusta tanto, que ya llevo 30 kleeneras. Nos ha gustado hacer las bolsas, porque sirven mucho. También lo de Navidad; baste ver los árboles que se ponen en la Residencia adornados con esferas, angelitos, estrellas y los artículos que hacemos en este taller. Después, vamos a hacer individuales y portavasos. Lo que más nos satisface es ver nuestro trabajo terminado.

Nuestras novedades Por María Luisa de Anda

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ntre los residentes del área funcional, damos la bienvenida a Consuelo Torres Nocetti, quien se acaba de incorporar a la Residencia y, desde el primer momento, se ha integrado muy bien. Al área especial también se han incorporado nuevos compañeros, con lo que tenemos ya a seis señores y cinco señoras, que llevan a cabo actividades diversas y con frecuencia se les ve en la terraza, de la que disfrutan mientras juegan o toman el sol. A nuestra querida Felisa Zacarías, que está por cumplir 100 años, y a Georgette Becil, se agregan Julieta Chaya, Delfina Pozo y Eva Chávez. Con nuestros queridos Emilio Grau, Jorge Sánchez y Juan White, quienes iniciaron el área de señores, se han integrado el padre Ernesto Raje, David Nadal, Abraham Zacarías y más recientemente Francisco Parra. Se siente cómo el área especial se fortalece.


{ PARA DARNOS A CONOCER }

Entrevista a Tirso Zúñiga Santamaría Por Soad Krayen

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s un orgullo para la Residencia contar con el Dr. Tirso Zúñiga Santamaría. Le pregunté sobre su niñez, del origen de su vocación de médico y geriatra, así como de lo más significativo de su vida y sus aficiones. Nos dijo: Tengo 37 años y soy el tercero de tres hijos. Nací en el Distrito Federal, en una familia de médicos. Sin embargo, he de confesar que ni mi papá ni mi mamá querían que estudiara medicina, pero mi vocación prevaleció. Decidí estudiar medicina por convicción, la disfruto y considero que es un arte que desafortunadamente ha ido perdiendo sus virtudes. Escogí la especialidad de geriatría, porque tengo dos bellas abuelas, que viven en la actualidad y por el contacto con otras personas mayores. La parte de las virtudes de la medicina fue la que me llevó al doctorado. Me interesé por la bioética que, entre otras humanidades, interrelaciona las disciplinas de Medicina, Ética y Derecho, porque en muchas ocasiones el anciano se ve vulnerado en sus derechos humanos, máxime cuando existe una enfermedad crónico degenerativa. Paralelamente al estudio de la bioética, me incorporé al grupo de investigación en ciencias 10/66. De allí nacieron mi inquietud y mi tesis: Calidad de vida del paciente anciano con demencia. Principios éticos para su atención1. Lo más significativo de mi vida es haber obtenido, por mi tesis, el premio Dra. Aurora Arnáiz Amigo2, que recibí el 23 de mayo, con el reconocimiento de la UNAM. También la prestigiada Editorial Panamericana va a publicar mi tesis y voy a solicitar el ingreso al Sistema Nacional de Investigadores (SNI). Con mi ingreso al SNI y a la comunidad internacional de investigación, y mi premio, podré seguir investigando.

Mis aficiones son la música, como la de los Beatles; al igual que el cine de ciencia ficción y de arte, como Elsa y Fred. En cuanto a deportes, me gusta jugar futbol, frontenis, bicicleta y correr. Hay que conservar la salud toda la vida hasta el final. 1 Se conocen actualmente 70 tipos de demencia, la más común es el Alzheimer; seguida, en nuestro país, por la demencia vascular y la demencia mixta. 2 La Fundación en honor de esta distinguida abogada, quien fuera catedrática emérita de la Facultad de Derecho de la UNAM, otorga por primera vez el premio Dra. Aurora Arnáiz Amigo, entre tesis doctorales de todo el país de 2009 a 2011 de Derecho, Filosofía, Medicina, Biología, Veterinaria y Química.

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Lo que nos dejó la convivencia En jardinería, a Alicia Asali la convivencia con los niños le dejó mucha alegría y gusto por verlos interesados y entusiasmados. También le dejó aprendizaje, porque al mismo tiempo que enseñó, aprendió a regar bien las plantitas para que no se secaran y que no se asolearan. Le dio quehacer en el que combinó su ejercicio con el cuidado de las plantas. El resultado estuvo a la vista: los rabanitos y las zanahorias. En pintura, a Emilio Grau, Jorge Sánchez Armass, Olivia Torres y Carolina Morales les dejó una gran satisfacción haber podido estar con los niños. Además les gustó revivir los tiempos con sus nietos y sentir que los niños también se acuerdan de sus abuelos. En especial, a Emilio le pareció un encuentro de generaciones muy distantes, por lo que esta relación les crea nuevas neuronas mentales, pues deben platicar en otro nivel de comprensión. Y a Jorge, le dejó la venta de dos de sus pinturas. ¿Qué tal? En teatro, Anita Orozco, Carmelita Nader, Emma Estrada, Juliette Saab, Ma. Elena Miramontes y Teté Marún, consideraron que la convivencia con los niños fue una experiencia que las nutrió y les recordó su niñez alegre. Teté dijo que sus pilas se cargaron con ellos; se sintió joven y útil. A Carmelita, la convivencia le recordó mucho la escuela, cuando trabajaba con niños y les daba clase. Por su parte, Elenita dice que se atoraba, pero los niños la ayudaban. La convivencia les dejó deseos de progresar.

En tejido, Ruby Farah piensa que los niños venían muy animados sin importar que fueran hombres o mujeres. De hecho, los niños estuvieron más interesados y tejieron sus bufandas muy bien. Como platicaban de sus abuelitos y de sus experiencias mientras tejían, la relación se fortaleció y fue muy bonita. La convivencia hizo que recuperara fuerzas con los niños. Sintió que no está caduca. Como se puede notar, a los que participaron, entre otras cosas, les dejó sentirse útiles, satisfechos y como en familia, pero lo que más resaltó fue que les dejó alegría, lo que coincide con el lema de la Residencia: La alegría de vivir no tiene fecha de caducidad.


{ TODOS PARTICIPAMOS }

El placer de servir Gabriela Mistral Aportado por María Antonieta Ruiz

Toda naturaleza es un anhelo de servicio. Sirve la nube, sirve el viento, sirve el surco. Donde haya un árbol que plantar, plántalo tú; Donde haya un error que enmendar, enmiéndalo tú; Donde haya un esfuerzo que todos esquivan, acéptalo tú. Sé el que aparta la piedra del camino, el odio entre los corazones y las dificultades del problema.

La madre, la mejor obra de Dios Emma Bombeck Aportado por Blanca Esther Díaz

Hay una alegría del ser sano y la de ser justo, pero hay, sobre todo, la hermosa, la inmensa alegría de servir. Que triste sería el mundo si todo estuviera hecho, si no hubiera un rosal que plantar, una empresa que emprender. Que no te llamen solamente los trabajos fáciles ¡Es tan bello hacer lo que otros esquivan! Pero no caigas en el error de que sólo se hace mérito con los grandes trabajos; hay pequeños servicios que son buenos servicios: ordenar una mesa, ordenar unos libros, peinar una niña. Aquél que critica, éste es el que destruye, tú sé el que sirve. El servir no es faena de seres inferiores. Dios que da el fruto y la luz, sirve. Pudiera llamarse así: “El que Sirve”. Y tiene sus ojos fijos en nuestras manos y nos pregunta cada día: ¿Serviste hoy? ¿A quién? ¿Al árbol, a tu amigo, a tu madre?

Nuestros paseos

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os residentes estamos interesados en realizar diversas actividades recreativas y culturales, así que en esta ocasión, visitamos el Mariposario en el Bosque de Chapultepec y el Museo Soumaya en Polanco.

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ios, que estaba ocupado en crear a las madres, llevaba ya seis días trabajando horas extraordinarias cuando un ángel se le presentó y le dijo: -Te afanas demasiado, Señor. El Señor repuso: -¿Acaso no has leído las especificaciones que debe llenar el pedido? Esta criatura tiene que ser lavable de pies a cabeza, pero sin ser de plástico; llevar 180 piezas movibles, todas reemplazables; funcionar a base de café negro y sobras de comida, poseer un regazo que desaparezca cuando se ponga de pie, un beso capaz de curar todo, desde una pierna rota hasta un amor frustrado, seis pares de manos... Y el ángel confundido observó: -¿Seis pares de manos? Eso no es posible. -No son las manos el problema -agregó el Señor-, sino los tres pares de ojos. -¿Y eso es para el modelo normal? -inquirió el ángel. El Creador asintió: -Uno para ver a través de la puerta siempre que pregunte: ¡Niños! ¿Qué andan haciendo ahí adentro?, aunque ya lo sepa muy bien. Otro detrás de la cabeza para ver lo que más le valiera ignorar pero que precisa saber. Y, desde luego, los de adelante, para mirar a un niño en apuros y decirle, sin pronunciar siquiera una palabra: Ya entiendo, hijo, y te quiero mucho. El ángel le tiró de la manga y advirtió mansamente: -Vale más que te vayas a la cama, Señor. Mañana será otro día... -No puedo. Y, además, me falta poco. Ya hice una que se cura por sí sola cuando está enferma, que es capaz de alimentar a una familia de seis personas con sólo medio kilo de carne molida y de persuadir a un chiquillo de nueve años para que se esté quieto bajo la regadera. Lentamente el ángel dio la vuelta en torno a uno de los modelos maternales. -Me parece demasiado delicada -comentó con un suspiro. -¡Pero es muy resistente! -aseguró Dios, emocionado- No tienes idea de lo que es capaz de hacer y de sobrellevar. -¿Podrá pensar? -Claro. Y razonar y transigir. Por último, el ángel se inclinó y pasó un dedo por la mejilla del modelo. -¡Tiene una fuga! -No es una fuga. Es una lágrima. -¿Y para qué sirve? -Para expresar gozo, aflicción, desengaño, pesadumbre, soledad, orgullo. -Eres un genio, Señor. Y Dios, con un perfil de tristeza, observó: -Yo no se la puse.

Pido la palabra No. 5