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ÓRGANO INFORMATIVO DE LA RESIDENCIA CEDROS DE LÍBANO

{ PARA DARNOS A CONOCER }

Nuestras noticias Por María Luisa de Anda

H

emos recibido con gran gusto a nuestra nueva compañera María Teresa (Tere) Ferreira Rendón, quien se incorporó como residente. Ella antes venía al Centro de Día, lo que facilitó su incorporación. También damos la bienvenida a José Bustani, quien se integró hace unos días. Por otra parte, ofrezco una disculpa a Ricardo Dergal Jacobo, por el error que hubo en su nombre en el número anterior. Como es ya costumbre, celebramos con gran gusto el cumpleaños de nuestra querida directora, Marus Farah. Se trató de un festejo sencillo, pero no por eso menos emotivo. Le cantamos Las Mañanitas, para dar paso a su tradicional “sobrecito”, de manera que compre el regalo que sea de su agrado. A nombre de los residentes, extendí una calurosa felicitación y le expresé que, egoístamente, le deseamos que siga con esa gran capacidad para estar pendiente de nosotros y de darnos tanto cariño. Después brindamos con ella y pasamos al comedor donde le volvimos a cantar Las Mañanitas antes de que partiera su pastel.

Conchita Borrego e hijo y Zuraya Nasr e hija

Digno de mención fue el regalo que nos hicieron nuestras queridas amigas voluntarias, que suelen acompañarnos al súper los jueves. Nos obsequiaron un carrito mejor que los del súper, como pueden ver en la foto, porque no solo tiene dos pisos, sino que cuenta con dispositivos para colgar hasta 15 bolsas, lo que permite que nos puedan distribuir fácilmente las compras. Estamos verdaderamente agradecidas a todas las voluntarias, en particular a Nancy y a Linda por su iniciativa.

En su cumpleaños, Marus rodeada de residentes

Marus muy contenta en su día

Otros festejos formidables fueron los del Día de las Madres. Con anticipación, hubo una rica comida para las mamás de la sala Trípoli, a la que vinieron sus familiares. El mero día, en la sala Beirut, nos ofrecieron un desayuno magnífico, durante el cual Marus y su equipo a cada una le obsequiaron una preciosa pashmina traída directamente de Líbano. Y no solo hubo fiesta en las dos áreas, sino que también las damas del Voluntariado nos prepararon una deliciosísima comida de platillos de la mejor cocina árabe. ¡Muchas gracias por tanto festejo!

Nancy y Linda Said con el carrito que nos obsequiaron las voluntarias

Como es tradición, tuvimos los festejos de Noche Buena, Año Viejo y Santos Reyes. En esta ocasión fueron cena, comida y desayuno respectivamente, con magníficos menús la comida y la cena, y ricos tamales y rosca el desayuno. Cabe hacer notar que el cambio de cena a comida el último de año tuvo mucho éxito entre los residentes, quienes asistieron en un número mayor que en la noche. Desde luego, recibimos múltiples regalos, prácticos y muy bonitos: toallas de manos y cara, una bolsa bordada preciosa y unas pantuflas calientitas para los fríos del invierno.

Jeannette Salomón, Rubí Farah, Emmita Sámano y Emilio Grau, en la comida de Año Viejo

PIDO LA PALABRA

De pie, Alicia Asali, Paty y Consuelo Torres. Sentadas, Blanca Esther Díaz, Ana María Negrete, Gloria Gutiérrez y Genoveva Abdala, el Día de las Madres

Es una coedición de los habitantes de la Residencia Cedros de Líbano y de los departamentos de Imagen Corporativa y Comunicación y Medios de Centro Libanés. Av. Glaciar 500. Olivar de los Padres. C.P. 01780. Delegación Álvaro Obregón. México, Ciudad de México. Tel: 5668 6068. residencia@centrolibanes.org.mx.


{ LO QUE HACEMOS EN LA RESIDENCIA }

Cocinando con la abuela Por Sonia Bachtold, Hilda Contreras, Magy Chaia, Sandra Domínguez, Gloria Enríquez, Ivonne Hagg, María Teresa Morales, Yamel Musalem, Francisco Rodríguez y Alejandra Vargas, participantes; Cristian Sartorius de Maffuz y Marus Farah, organizadoras.

L

a idea de las clases de cocina fue de Cristian Maffuz, quien pensó que era una forma eficaz y amena de conservar uno de los rasgos distintivos de la cultura libanesa propia de esta comunidad y en verdad es muy significativo que se conserve esta tradición tan antigua como deliciosa. Nos encantan estas clases sobre lo que es un arte: el arte de la comida libanesa, que preparaban nuestras abuelitas y nuestras mamás, con las recetas originales y no lo que se ha perdido por el camino.

El grupo muy atento a la preparación

rantes. Por eso, rápidamente compramos los ingredientes, para poder replicar las recetas que están deliciosas. Nos gustan todas las recetas y también las técnicas que nos enseñan, como la de clarificar la mantequilla, que no todos conocíamos. Nos ha interesado mucho el tipo de especias y de ingredientes que usan en esta comida, que son diferentes a las que estamos acostumbrados en México, y los dulces árabes. Las clases son muy buenas, todas diferentes; hay mucho que aprender.

Christian Maffuz, Marus Farah y la maestra, Norma Salomón

Entramos a esta clase por aprender algo nuevo y porque nos gusta mucho la comida libanesa, pues tiene un sabor diferente al de otras comidas. Además, con las recetas cocinamos para nuestras familias en nuestra casa lo que comemos en los restaurantes a los que vamos. Algunas de las cosas que se preparan acá ni siquiera las comemos en los restau-

Las maestras, a pesar de no ser profesionales, son encantadoras, muy claras y nos hacen sentir como en familia, nos saben motivar. Son personas que han hecho las recetas toda la vida; no de libro, sino de tradición. Todas tienen una gran disposición de enseñar lo que saben. Cada una da sus consejos y hacen que nosotras aprendamos los secretos que siempre tienen las recetas, además de que nos enseñan las historias y las tradiciones que hay detrás de ellas. Asimismo, lo que se recaba no es para pagar a las maestras, que no cobran, sino que es para las obras del Voluntariado. Claro que a cada una se le dio un diploma de reconocimiento.

Lo único que habría que mejorar, sería poner un espejo arriba, porque muchas veces no alcanzamos a ver la forma de preparar las recetas y no podemos visualizar bien la estufa. Estamos un tanto alejados de donde se cocina. Estamos muy contentos y satisfechos también con la convivencia. Las clases fueron divertidas, dinámicas y amenas, y la recetas exquisitas, muy rico todo. Ha sido una gran idea y una muy buena oportunidad para pasar recetas viejas a generaciones nuevas y que no se pierda la cultura libanesa. ¡Adelante con la difusión de esta cocina!

La maestra, Esther Zaga Vaca, terminando una receta con el grupo muy atento

Obituario Raquel Ocharán Rentería (1933-2016)

Leyla Gosaín Recek (1929-2016)

Estudió Medicina. Formó al lado de Salvador Sánchez, su inseparable esposo, una gran familia, integrada por Salvador, Luisa, Alberto y Raque, a la que siempre atendió amorosamente, a pesar de sus múltiples ocupaciones.

Ese día me quedé pensando que algunas personas jamás nos dejan; nunca se van por completo, aunque ya no estén. Su esencia queda, su voz se escucha, las sentimos sonreír; algunas personas jamás nos dejan.

Por Ana María Negrete

Fue diputada por el PRI del 13° Distrito del Distrito Federal, secretaria del Consejo Consultivo de la Ciudad de México, subdelegada general de la Delegación Venustiano Carranza y presidenta de la Junta de Vecinos, cargos todos que desempeñó con honradez, entusiasmo y dedicación. Ganadora del respeto y el cariño de todas las personas que convivieron con ella a través de su vida, seguirá viviendo siempre en nuestro corazón.

Por Jimena Rábago

Para mí fue una abuela que valía por 10. Algo que me enseñó es a no rendirme y hacer la lucha hasta el final; como ella decía: Todo tiene remedio menos la muerte. Era ese pajarito que nos hablaba a los nietos para contarnos de cada uno. Decía que a los nietos nos quería conforme fuimos naciendo. Eso sí, siempre estuvo al pendiente de todos. Además, fue muy atenta y generosa con la gente que quería. Cada vez que me tome un tequila, me voy a acordar de ella pidiendo su tequilita, con su carácter, exigente, vanidosa. Y claro, aunque fuera al súper, iba siempre bien arreglada. Hoy sé que en el cielo tenemos un angelito que nos estará cuidando por siempre.


{ PARA DARNOS A CONOCER }

Autorretrato de Maruca Azuela Por Maruca Azuela

Mascarones. El café de esa escuela era famoso por ser el punto de conquista para numerosos jóvenes provenientes de otras facultades. Me tocó también la gran suerte de estrenar nuestra hermosísima Ciudad Universitaria.

En esta Residencia me siento realizada, muy segura y, a la vez, muy libre. Aquí deseo quedarme hasta el fin de mi vida. Quisiera terminar mis últimos días en esta Residencia. ¡Soy muy feliz y no pido más!

El 2 de junio de 1955, contraje matrimonio civil con Agustín Sáenz. Fueron mis testigos el entonces presidente de la República, don Adolfo Ruiz Cortínez; el secretario de Gobernación, don Ángel Carvajal; el secretario de Salud, don Salvador Aceves y el rector de la Universidad, don Luis Garrido.

Y Dios le cumplió su deseo. ¡Descanse en paz una guerrera!

El 5 de junio de ese año, presenté mi examen profesional y el 8 contraje matrimonio religioso con Agustín, excelente padre y esposo. Formamos una familia de cinco hijos, Agustín, Marcela, Beatriz Eugenia, Mauricio y Mariano. Tuve la enorme suerte de ser una mamá de tiempo completo. Por desgracia, Marcela murió a los 16 años, a causa de un tumor cerebral. Los otros cuatro son profesionistas y han formado su propia familia. Ahora tengo 15 nietos y viene en camino el onceavo bisnieto. Maruca de joven

N

ací en el Distrito Federal. Mis abuelos fueron, por parte de mi padre, Mariano Azuela y Carmen Rivera de Azuela, y por parte de mi mamá, Miguel Arriaga y Carmen Rivera. Mis abuelos paternos tuvieron 10 hijos, de los cuales el mayor fue Salvador, mi padre. Cuando contrajo matrimonio con mi madre, María Arriaga, mi abuelo Mariano construyó una casa para él en el patio de su hogar. Es por eso, que ahí fue siempre el punto de reunión de la gran familia. Mis años de estudiante transcurrieron en el Instituto Miguel Ángel, donde terminé la preparatoria, para ingresar a la carrera de Letras Hispánicas en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. Todavía me tocó disfrutar un año del hermoso edificio colonial llamado

Cuando tuve tiempo para mí, fui cofundadora de la primera escuela en México de Orientación familiar para padres de familia. Además, durante 13 años, colaboré en la página editorial del periódico El Heraldo de México, donde me publicaron más de 700 artículos. Hace 53 años, pedí mi admisión al Opus Dei, donde he aprendido a poner a Jesucristo por encima de todas las actividades, así como a luchar por ganarme el cielo a través de la santificación del trabajo ordinario. Me ha tocado vivir una evolución importante en el papel de la mujer, por lo que me atreví a escribir un libro titulado La mujer mexicana a través de los siglos. Gracias a nuestra directora, Marus Farah, el libro se presentó exitosamente en el Centro Libanés, en dos ocasiones.

Cedros de Día

Maruca en la Residencia

Últimas noticias Jorge Sarralde (1929-2016)

Por Silvia Ferreira Sánchez Cedros de Día está triste. Nuestro amigo y compañero Jorge Sarralde se ha ido. El mes de diciembre, que siempre es de alegría por las fiestas navideñas, se vio empañado en esta ocasión por el deceso de Jorge. Un gran hombre lleno de espiritualidad y bondad. Sabio y acertado en sus opiniones y quien con gran modestia demostraba su cultura. Esposo, padre y amigo entrañable a quien extrañamos con sus bellísimas pinturas y agradable sonrisa.

Por Silvia Ferreira Sánchez

E

n los últimos meses, hemos dado la bienvenida a nuevos integrantes del grupo: Miguel Musi y Maricarmen Gallo, con quienes ya convivimos alegres.

También, hemos tenido ajustes en el horario de actividades para ampliar nuestras expectativas. Se reacomodaron las sesiones, para integrar la disciplina oriental de Chi Kung, cuyas actividades nos ayudan a estabilizar nuestro cuerpo y nuestra mente. Por otra parte, al inicio de año, logramos reunirnos la mayoría de los compañeros para festejar, en el restaurante Biblos, con una rica rosca de Reyes recién horneada. Los afortunados padrinos de niño recibieron un regalo simbólico. Deseamos a todos los residentes, maestros y colaboradores, un año nuevo de ventura y salud, de parte de Cedros de Día.

Sin duda, goza de la compañía de Dios en quien tenía tanta fe y confianza. Julieta, su esposa y nuestra amiga, y tu familia, reciban nuestras sinceras condolencias. Que Dios los reconforte pronto. Jorge, ¡te extrañamos!

Participantes en las clases de Chi Kung


{ TODOS PARTICIPAMOS }

Ciclo de conferencias

Maternidad¹

Por Jaime Sabines proporcionado por María Eugenia de la Mora

B

ajo mis manos crece, dulce, todas las noches. Tu vientre manso, suave, infinito. Bajo mis manos que pasan y repasan midiéndolo, besándolo, bajo mis ojos que lo quedan viendo toda la noche. Me doy cuenta de que tus pechos crecen también, llenos de ti, redondos y cayendo. Tú tienes algo. Ríes, miras distinto, lejos.

Mi hijo te está haciendo más dulce, te hace frágil. Suenas como la pata de la paloma al quebrarse.

La concurrencia en las conferencias

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ado el éxito alcanzado con el primer ciclo de conferencias, la directora de la Residencia, Marus Farah, promovió un nuevo ciclo sobre temas por demás interesantes, los cuales sin duda despertaron gran interés entre los residentes y sus familias. Asistieron personas tanto de la sala Beirut, como de la sala Trípoli.

Guardadora, te amparo contra todos los fantasmas, te abrazo para que madures en paz.

La primera fue la nutrióloga Aida Fayad Hassan, quien disertó sobre El que come con cordura…su salud procura. A ella, le siguió el director del Comité Cedro Verde de Centro Libanés, A.C., Mario Alberto Ledesma Villar, con el tema Desechos correctos en lugares correctos. Por su parte el doctor Salvador Villazón generó una interesante polémica con la participación del público, sobre el controvertido asunto Eutanasia y voluntad anticipada. Las conferencias siguientes estuvieron a cargo de la odontóloga con especialidad en Periodoncia, Samia Fayad Hassan, quien se refirió al tema Enfermedades de las encías y el doctor Jorge Letayf, que habló sobre: Nuevos enfoques en la prevención de la enfermedad de Alzheimer. Para cerrar el ciclo, el doctor José Jesús Guízar dictó la conferencia Envejecimiento exitoso, en la que partió de la experiencia de los asistentes. Jaime Sabines

Para ser feliz se necesitan valor y fuerza¹

1 De Adán y Eva (XV)

N

¿Es pecado el sexo?

Por Ana Sandra Domínguez Fillat, participante en las clases Cocinando con la abuela

o existe la gente feliz. La gente infeliz tampoco. Cuando vemos a una persona feliz, aquélla que aprecia, que es amable, que es bondadosa, que con solo estar cerca de ella te contagia su magia, a veces nos olvidamos de todo lo que tuvo que hacer para alcanzar la felicidad.

Tal vez, aquella persona tiene un trabajo que no le gusta; tal vez, tiene un jefe nefasto que abusa de ella; tal vez, todos los días tiene que lidiar con un familiar que no tolera, o tal vez, esa persona solo tiene un auto y con el Hoy no circula le echaron a perder un día. Pero esa persona eligió ser feliz y practica la felicidad. La experiencia que he acumulado en los años que tengo de vida –no son muchos- me ha permitido comprender que para ser feliz se necesita valor y fuerza.

Valor para enfrentar la vida; valor para poner límites –necesarios aunque a veces dolorosos-; valor para terminar con antiguas alianzas, dependencias y promesas; valor para no tener miedo al éxito. Y fuerza, fuerza para amarnos tal como somos. Por eso, querido auditorio, hoy les digo: cuidemos nuestro diálogo interno, porque lo que digamos de nosotros mismos será lo que acabemos siendo. Liberemos a nuestra alma del ruido constante de buscar los ojos del sí, de la aprobación del otro, de la palmadita en la espalda. Comencemos por aceptar que los únicos responsables de reconocer nuestro valor somos nosotros mismos. Seamos amables con nosotros mismos. No tenemos que probar nada a nadie. Tenemos que darnos cuenta de que lo único que obstruye los sueños es resignarnos a las concesiones; por eso, conservémoslos, ya que no sabemos cuándo nos podrán hacer falta. No los despreciemos; tampoco los abandonemos; luchemos por ellos; arriesguémonos, porque el peligro más grande en la vida de un ser humano es no arriesgar. Solo es libre la persona que arriesga. Estemos conscientes de que somos el resultado de nuestras decisiones, y si nosotros no decidimos, la vida sí, la vida decidirá por nosotros. Así que, como dice aquella frase que me encanta: si estás seguro de lo que vales, ve y consigue lo que mereces.

Ana Sandra Domínguez Fillat

1 Discurso de graduación del curso de Oratoria pronunciado por Sandra Domínguez el primer semestre de 2016

Por Emilio Grau

Y

o lo veo como el instinto natural que surge como una luz repentina, como un deseo de hacer algo o como una intuición; es decir, sin razonamiento previo, una idea sin razonarla o como un sentimiento espontáneo. Ejemplo: el instinto reproductor, ya integrado en el ser vivo como parte de su naturaleza. Defino el instinto como una inclinación irreflexiva, involuntaria, espontánea, tan rápida que no da tiempo de pensar sino de actuar, sin propósito premeditado de hacer algo; es decir, antes de ser voluntario. Ejemplo: tratar de salvar la vida, cuando está en riesgo de perderse. La pulsión es una fuerza que participa en el límite entre lo orgánico y lo psíquico, que empuja al sujeto a llevar a cabo una acción, para que la vida exista y se sustente con el fin de resolver una tensión del organismo por medio de un objeto. El prototipo es la pulsión sexual, a través de una acción maravillosa que Dios planeó, lo cual Dios bendice, si se usa dentro de los lineamientos que él estableció. Tanto el instinto como la pulsión, ya vienen integrados en la mente del ser vivo; Dios los puso, seguramente, para garantizar la multiplicación de las especies y de las almas, ya sea humana, principalmente, o animal. ¡Quieran o no quieran!

Pido la palabra No. 18