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PROYECTO DE INVESTIGACIÓN “La influencia del pensamiento del P. Girard en Uruguay, a partir de la traducción de su obra: “De la enseñanza regular de la lengua materna (1846)”.

• Fichas de trabajo, tras lectura de variada bibliografía

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ARAÚJO, Orestes. 1. Niños callejeros. “Historia de la Escuela Uruguaya” Montevideo: Imp. De Dornaleche y Reyes, 1906, pág. 144-145 “En ninguna época de la historia de la República se ha notado en Montevideo tan gran cantidad de Muchachos callejeros como durante la Guerra Grande. Vagaban en grupo por todos los sitios de la ciudad sitiada, tanto en los parajes más frecuentes como en la ribera y en los huecos. Armaban guerrillas á pedradas con peligro de los transeúntes y de los vidrios de las casas, siendo impotente la policía para dispersarlos. (…) Como el parque del Gobierno estaba escaso de municiones, y las autoridades pagaban por las balas de cañón que les fueran presentadas, los granujas seguían con la vista las que el enemigo arrojaba por elevación, de las cuales se apoderaban una vez en el suelo, sin esperar á que estuviesen completamente frías, para llevarlas á vender. Cuando había salida de fuerzas para la línea exterior, estos granujas abrían la marcha, y como los sitiadores, á su vez, enviaban partidas exploradoras que se tiroteaban con las avanzadas de la plaza, solíá suceder que los muchachos se encontraran entre dos fuegos, con riesgo de su vida, como sucedió en cierta ocasión en que uno de ellos cayó muerto por las balas de los soldados oribistas, sin que se lícito achacar á estos la causa de la desgracia. La indumentaria de semejante chiquillería corría parejas con su modo de ser, pues el que tenía chapona carecía de pantalones, cuando no cubrían sus carnes con harapos. Pocos disponían de calzado, casi ninguno contaba con sombrero ó gorra; pero todos sabían silbar aires alegres ó marciales y entonar picarescamente la última canción deprimente para el enemigo. El conjunto de todos esos hechos decidió á Pacheco á extirpar el mal de raíz y, encarando la cuestión del punto de vista de la humanidad, resolvió imponer á los muchachos la obligación de educarse, ya que sus familias no se preocupaban mucho de hacerlos marchar por la senda del deber. (…) En cuanto á los Maestros de las Escuelas en que ingresó ese elemento disolvente é indisciplinado, omitimos describir las dificultades que con tal motivo tuvieron que vencer, los conflictos en que se vieron envueltos y el enorme trabajo que les dio el desbastar y pulir caracteres tan acostumbrados á la más limitada soltura.”

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COMERCIO DEL PLATA diario.

1. Finalidad del 2. Biblioteca del Comercio del

Plata. 1 de Octubre de 1845, Nro 1. Montevideo

“La redacción. Tener á nuestros lectores al corriente del movimiento político, mercantil é intelectual de todo el mundo civilizado (…) Con este fin, hemos establecido relaciones en Europa y América, que nos procurarán con regularidad los diarios y publicaciones más importantes, en toda línea; así como toda noticia digna de interesar una racional curiosidad”. pág. 1 “Ocuparemos una parte de la tercera y cuarta páginas en la publicación de una serie de obritas, orijinales (no se entiende) que procuraremos siempre que sean relativas á la América, y que formaran una colección de libro útiles bajo el título de Biblioteca del comercio del Plata” pág. 2

Nota: El Diario fue fundado por Don Florencio Varela y la Imprenta estaba ubicada en el número 88 de la calle Misiones.

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COMERCIO DEL PLATA 1. Solicitud de pasaportes. 2. Farol de la isla de Flores apagado. 3. Productos. 22 de Octubre de 1845, Nro 19.Montevideo

Despacho de Aduana. El Departamento de Policía, publica las personas que han solicitado pasaporte, se destacan una gran cantidad de nacionalidades: ingleses, franceses, sardos, genoveses, españoles, portugueses. Los postulantes manejan diversos oficios. Se denuncia en el diario que el Farol de la Isla de Flores ha estado apagado, ante esto, el Comercio del Plata: “especialmente consagrado a los intereses mercantiles del Río de la Plata, nos impone el deber especial de llamar la atención de las autoridades sobre el farol de la Isla de Flores”. pág. 2 Aparecen gran variedad de productos bajo el título de “Despacho de Aduana”: barriles carne de cerdo; vino tinto; aguarrás; anís; papel blanco; jabón; aceite; sal; maíz; azúcar quebrada; carbón; hormas de zapato; piedras de afilar; azúcar blanca; pizarras; fariña; caña; pimentón y papel astraza entre otros. archivo:1

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COMERCIO DEL PLATA, inglés.

1. Avisos de trabajo en

30 de Octubre de 1845, Nro 26.Montevideo

Es curioso ver la cantidad de avisos de trabajo en inglés. En este caso una familia inglesa pide “young man” (hombre joven) para las tareas del hogar.

“Wanted, In an English family an active young man to wait table and make himself generally useful. Apply at num. 187, calle de las Piedras next door to the American Cónsul.” pág. 4

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COMERCIO DEL PLATA,

1. Buques mercantes. 2. Buques de guerra. 9 de Diciembre de 1845. Nro 58.Montevideo

“Buques mercantes de ultramar en el Puerto de Montevideo, el 6 de Diciembre de 1845: ingleses:18; franceses: 14; americanos:7; espaĂąoles:20; dinamarqueses:3; hamburgueses:3; austriacos:1; bremenses: 1; belgas: 1; sardos:17; brasileros:8. Aparecen detallados buques de guerra: ingleses, franceses, americanos, espaĂąoles, sardos y brasileros.

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COMERCIO DEL PLATA,

1. Colegio de estudios comerciales.

23 de Diciembre de 1845. Nro 70.Montevideo

“Escuela comercial, se pasa a llamar Colegio de Estudio Comerciales - Doctrina cristiana. - Urbanidad. - Lectura teórica y práctica. - Caligrafía inglesa y española. - Gramática castellana. - Aritmética aplicada a banca. - Álgebra, geometría y trigonometrías plana y esférica. - Geografía en General. - Historia americana y europea. - Idioma francés – italiano – inglés.” Se anuncia que se utilizarían “los métodos más aventajados para inculcar a la juventud con los preceptos religioso – morales, los elementos imprescindibles para la ventajosa, cuanto útil carrera del comercio” pág. 4

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COMERCIO DEL PLATA, Oriental.

1. Colegio

31 de Diciembre de 1845. Nro 76. Montevideo.

“En el Colegio Oriental dirigido por D. J. M. Bonifaz, se enseñan los ramos siguientes: Lectura, Escritura, Gramática Castellana y Aritmética, por métodos compuestos por el director del Colegio. Álgebra y Geometría, Filosofía, taquigrafía, ó sea arte de escribir tan pronto como se habla; Doctrina Cristiana, todos los días; idiomas Francés, Inglés, Italiano y latín. El Director del Colegio da también lecciones particulares de esos cuatro idiomas; y enseña el Español a los franceses, ingleses, italianos y portugueses que deseen aprenderle. La educación religiosa de los alumnos está dirigida en parte por un virtuoso sacerdote. Se admiten pupilos y medios pupilos, para los que hai una clase particular de ejercicios gimnásticos” pág. 4.

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EL CONSERVADOR

1.Diario El Conservad

2 de Noviembre de 1847. Nro 1. Montevideo.

Este diario era propiedad de Don José Mármol, quien aparece en la portada del mismo como su principal redactor, al igual que el Comercio del Plata, diario que saludan en la nota editorial de su primer número, tienen una parte literaria, destinada a la publicación de obras de este tipo. “Al declararnos, como lo hacemos, amigos del Gobierno y decididos a sostener su política en todo cuanto haga relación con la defensa de la Capital, y la cuestión jeneral de la República, no queremos otra cosa que, declarar con franqueza y precisión el espíritu político de nuestro Diario” pág 2.

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EL CONSERVADOR meses de sitio.

1. 57

5 de Noviembre de 1847. Nro 4. Montevideo.

“Ahí están 57 meses de sitio que llevamos: ahí están con ellos, dentro de la plaza, intrigas y conspiraciones, traidores y enemigos descubiertos. ¿Cuántos son, entre tanto, los cadalsos, los destierros, las encarcelaciones de que ha sido testigo la capital? Y téngase presente que en todo ese largo período, y al lado de esas traiciones y de esos enemigos, la sangre de los defensores de Montevideo ha estado regando día por día la tierra que defienden” pág. 2

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ACEVEDO, EDUARDO Clerval.

1. Informe Massieu de

2. Informe Le Proudor. 3. Memoria. “Anales Históricos del Uruguay”, Tomo II Montevideo: Barreiro y Ramos, 1933. presentada por Sarmiento. Almirante Massieu de Clerval, jefe de la estación naval del Río de la Plata a su reemplazante en diciembre de 1842: “El comercio de Montevideo está en una situación floreciente. La población ha aumentado en una rápida progresión y la ciudad ha seguido ese crecimiento. Un gobierno muy blando y muy liberal atrae al Extranjero a la Banda Oriental. En paz y bajo una buena administración, Montevideo sería en pocos años una de las ciudades más ricas, más comerciales y más importantes de la América meridional (…) Las dificultades que presenta la rada para la carga de los buques, justamente con la falta de brazos, hace que Montevideo sea preferido. Rosas comprende las ventajas que esto representa, tiene de ello envidia y toma cuantas medidas para dañar a la prosperidad del estado Oriental” pág. 94 En febrero de 1849 escribía el almirante Le Prodour, jefe de la estación naval francesa, sobre el avance de Buenos Aires: “La ciudad de Buenos Aires está en este momento en una prosperidad extraordinaria. Rosas ha conseguido concentrar en ella todo el comercio del Plata, lo que ha sido el objeto constante de sus esfuerzos. La paz me parece casi imposible, persuadido como estoy del interés que hay para el general Rosas en mantener sus tropas en la Banda Oriental, para completar la ruina de ese bello país y completar de ese modo la prosperidad de que hoy goza Buenos Aires” pág. 95 Memoria, que presentó Sarmiento al Instituto Histórico de Francia en 1853 al hablar de estas regiones: “Todavía parece que resonara en los oídos aquel clamor eterno del sitio de Montevideo, que llenó nueve años las columnas de la prensa europea, que agitó el mármol de las tribunas de los parlamentos y debatieron en el silencio del gabinete los gobiernos de Inglaterra y de Francia.¡Cuántas misiones diplomáticas, cuántas escuadras, cuántos tratados, cuántos sistemas de política seguidos y abandonados; y a despecho de tantos esfuerzos el sitio de Montevideo seguía impasible, cuál si fuera una función normal de la Naturaleza, como el agua que fluye en una fuente, como el peñasco que reposa sobre la propia gravedad. Rodaron tronos que se creían cimentados sobre granito, desaparecieron dinastías en el intertanto, y Montevideo sin dinero, sin soldados, sin víveres, desahuciado por todos, por todos menospreciado, se mantuvo inexpugnable, inflexible, intratable,11 si archivo:1 no era él quien imponía las condiciones de paz.” pág. 94


COMERCIO DEL PLATA. 1. Manual de enseñanza. 2. Novedosa forma de propaganda de los éxitos alcanzados por los alumnos del Colegio Oriental.

En la página 3 del Número 292 correspondiente al Viernes dos de Octubre de 1846 figuraban estos dos avisos: “Manual de enseñanza moral para las escuelas primarias del Estado Oriental. Por D. Estevan Echeverría” “En el Colegio Oriental. Dirigido por D. J. M Bonifaz, en la calle de las Cámaras Número 26, se enseñan los ramos siguientes: lectura, escritura, gramática española, aritmética, doctrina cristiana, y en clases particulares, teneduría de libros, matemáticas, idioma francés, inglés, italiano y latín, dibujo, baile, música caligrafía. En esta última clase se enseña a escribir en 8, 15 ó á lo más en 30 días. El niño D. Toribio Doroteo Futzo ha sido premiado por haber aprendido a escribir una letra superior en 20 días como consta del siguiente certificado: Certifico yo el infraescrito que mi hijo D. Toribio Doroteo Futzo, de edad de poco más de nueve años, ha aprendido a escribir una letra elegante en el corto espacio de 20 días de lecciones tomadas bajo la dirección de Don J. M. Bonifaz, con la ventaja además de haber aprendido a escribir el dictado en ese cortísimo tiempo de un modo superior a su edad. Para constancia firma el presente en Montevideo al 1°de Octubre de 1846” Aparece el certificado de otro alumno de 7 años de edad del Colegio Oriental, que dice haber aprendido a escribir en 22 días, expresando el padre lo siguiente: “quedé sorprendido al ver que en su tierna edad (...) escribió lo que yo le dicté, no sólo con una letra buena, sino con una ortografía mui superior a lo que podía figurarme” Miércoles 11 de Noviembre de 1846, Número 326, página 4. archivo:1

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ARAÚJO, Orestes. 1. Perfil de J. M. Bonifaz. “Historia de la Escuela Uruguaya” Montevideo: Imp. De Dornaleche y Reyes, 1906, pág. 197-202 El Colegio oriental, fue fundado por el Maestro Juan Manuel Bonifaz, que nació en Fuenmayor, una pequeña villa de la provincia de Logroño en España el 9 de Junio de 1805. Proveniente de una familia de importante posición económica y con importantes vinculaciones, Bonifaz se desempeña en Paris como secretario del duque de San Carlos, entonces embajador de su país en Francia. Al morir el diplomático, el maestro se decide a viajar al Río de la Plata, eligiendo como primer destino la ciudad de Buenos Aires, donde siguiendo el consejo de algunos compañeros comienza la tarea docente. Esta tarea “le produjo honra y provecho, pues se hizo de numerosas relaciones y aumentó sus no muy abundantes caudales” (pág 198). Fue organizador del Gimnasio Argentino, el Liceo Argentino y el Colegio Bonaerense, trabajando en todos ellos en la dirección. También trabajó nivel oficial como Superintendente de las Escuelas públicas de Corrientes, a donde tuvo que trasladarse. Una enfermedad que lo había postrado, lo lleva a pensar en viajar a Méjico, pero antes pasa por Montevideo para quedarse, y como dice uno de sus biógrafos: “le picó la manía de enseñar muchachos, que ya le dominaba y, sin pensarlo mucho, abrió una Escuela en una casa de familia, donde sólo le alquilaron el salón” (pág 200) La fundación ocurrió en el 1836, un mes más tarde se mudó para la calle de las cámaras que luego llevo a la Unión. “Cuando estalló la Guerra Grande, Bonifaz recogió en su Colegio á infinidad de niños pobres ó abandonados, cuidándose de su educación cual padre amoroso; y como en cumplimiento del decreto del Gobierno de la Defensa tuvo que militar en la Guardia Nacional Pasiva, ejerció su misión instruyendo á unos, consolando á otros y sirviendo de singular ejemplo á todos. Terminado el sitio dio fuerte impulso á su establecimiento, que adquirió gran renombre, y fue crecidísima la cantidad de alumnos con que llegó á contar, debiendo tener presente que también fundó clases para pardos y morenos, á fin de que todas las clases populares disfrutaran de los beneficios de la educación” (pág. 201) El propio Sarmiento, destacó su Método de Lectura y llegó a ser Inspector General de Escuelas, así como otros cargos. Falleció a los 81 años el 2l de Julio de 1886.

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COMERCIO DEL PLATA, 1. Se pone a la venta el libro. 26 de Enero 1847, Nro 387.Montevideo

“Educación. De la enseñanza de la lengua materna en las escuelas y las familias por el Padre Greogoire Girard. Traducido al castellano por JACOBO VARELA Un volúmen de 600 páginas. Este importantísimo libro, premiado, cómo se sabe, por la Academia Francesa, como uno de los más útiles que existen, se halla de venta en la oficina de este diario (...) con el objeto de derramarle lo más posible se le ha fijado el bajo precio de un patacón”

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EL UNIVERSAL, Diario comercial, político y literario. 1. Repercusiones ante la llegada de los Padres Escolapios 1 de Julio 1836, Nro 2033.Montevideo

“Vds. Además han dicho que ningún oriental mandaría á dicho colegio sus hijos; que era un oprobio para el país que unos estranjeros formasen un reglamento para el primer colejio que iba á tener el país (...) Se critica de excesivos los precios que los discípulos externos hayan de pagar sin hacer referencia de la obligación en que quedan constituidos de enseñar gratis á los pobres; y se agrega que el país tiene escuelas gratuitas donde educar la juventud sin costo (...) triste por cierto es, que habiendo venido al país antes de ahora maestros de diferentes naciones, nadie haya abierto sus labios, nadie haya investigado su moral, su religión (...) y solo cuando han llegado estos sacerdotes, es que Vds. los han tomado por su cuenta. Se critica también si se abre una subscripción voluntaria para costear el apresto de lo necesario hasta entregarles el colegio. El local contiene solo dos piezas o almacenes ¿será delito hacer las divisiones necesarias para poder servir para el objeto que se destinan? (...) prometemos a dichos sacerdotes escolapios solemnemente para sostener dicho establecimiento los mismos seis años designados y aprobados por el gobierno; a cuyo fin hipotecamos expresamente a su cumplimiento ocho mil pesos, á saber cuatro mil cada uno de los exponentes, y otros cuatro mil un jóven hijo del país, cuya modestia nos ha prohibido expresar su nombre quien nos ha dicho contásemos con la misma suma que nosotros nos comprometimos” La carta aparece firmada por José Gestal y Miguel A. Vilardebó, que le responden a unas cartas aparecidas en el mismo diario, en números anteriores, que eran firmadas por: “Unos orientales”; “Un oriental”; “Unos ciudadanos”; “Un ciudadano”. Las mismas fueron escritas ante la noticia de la instalación de los Padres Escolapios en nuestro país. archivo:1 15


PIERROTI, NÉLSON. 1. El colegio de los PP. EE y las ciencias exactas. “Los estudios de temas matemáticos Anteriores a la creación de la Facultad de Matemáticas en Uruguay (1888)” “Sin embargo, a partir de entonces la enseñanza de las ciencias en general y de las matemáticas en particular comenzó una lenta pero progresiva marcha hacia su profesionalización en el nuevo país. En el ámbito institucional privado algunas entidades educativas gozaron de mucha fama. El Colegio de los PP. Escolapios (que funcionó entre 1836 y 1867) creado por Pedro Giralt fue el más destacado de aquel tiempo. En el período 1836-38 el colegio abrió aulas de comercio, filosofía, lógica, geografía astronómica (cosmografía), pilotaje y cronología. Los estudios de filosofía a cargo de Giralt (1837), inspirados en los cursos coloniales, comprendían para primero lógica y metafísica; y para segundo aritmética, álgebra y geometría ‘aplicada a cálculos de física’ (análisis dimensional). Por su parte el curso de geografía astronómica (de dos años de extensión) dictado también por Giralt contribuyó a popularizar las ideas de Galileo, Kepler y Newton entre las nuevas generaciones. Pero hacia 1859 el colegio da un paso significativo al abrir las carreras de ingeniería, arquitectura, agrimensura y pilotaje que en sí implicaban un viraje hacia la modernización de su enseñanza. Esta era una instancia de gran importancia ya que por primera vez se intentaba la formación institucional de ingenieros y navegantes fuera de los estamentos militares. En el campo civil llenaba un vacío que la Universidad (en crisis desde su formación) no estaba en condiciones de afrontar. Constituyó además un hito de gran interés para la enseñanza de las ciencias exactas. Por una parte por la orientación dada a los cursos de ingeniería y arquitectura (calcados del modelo francés); y por otra, por el equipo de docentes que incorporaba: Antonio Torres como profesor de náutica; Jaime Roldós y Pons para aritmética y Aimée Aulbourg (ingeniero civil) para matemáticas, dibujo y topografía.” (pág. 10)

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1.

El

Colegio

de

los

PP.

Escolapios. 2.

Objetivos

del

Colegio

y

aspectos

generales. “Historia de la Escuela Uruguaya” Montevideo: Imp. De Dornaleche y Reyes, 1906, pág. 110-115

Los PP. Escolapios (sacerdotes regulares de las Escuelas Pías), llegaron a Montevideo en 1836 en viaje de pasada a Buenos Aires, donde iban a fundar un colegio. Aprovechando la oportunidad, los cónsules, José Gestal y Miguel A. Vilardebó, ofrecieron a los sacerdotes la posibilidad de instalar un colegio en nuestro país, si se contaba con el apoyo del Gobierno durante 6 años. Los sacerdotes que figuraban eran: Pedro Giralt, Sebastián Llobateras y Antonio Masramón, y el objetivo perseguido era: “formar buenos cristianos y ciudadanos hábiles y sabios, inculcando á los jóvenes las máximas del padre de la infancia, protector de la juventud estudiosa, San José de Calasanz.”(pág. 111) “(...) Además, formularon también el reglamento para los colegiales, la organización de las clases, los sistemas y métodos de enseñanza, los programas escolares y espirituales, la forma de exámenes, el tiempo y duración de las vacaciones, las condiciones para el ingreso y las tarifas de los internos, medio pupilos y externos, todo lo cual aprobó el gobierno por decreto de fecha 27 de Mayo de 1836, pero advirtiendo que el importe del pupilaje de los nueve alumnos designados por el Poder Ejecutivo se pagase con lo que el Consulado gastaba en el sostén de la Escuela Mercantil, la que indudablemente quedaría desde entonces suprimida” (pág. 111-112) Es importante aclarar que todos los ataque que recibieron los Padres Escolapios, no fueron porque no contaran con la formación necesaria, todo lo contrario, sino porque su colegio era archivo:1 17 “exclusivista” y con un marcado perfil religioso.


ARAÚJO, Orestes. 1. Decreto cátedra de filosofía para los escolapios. “Historia de la Escuela Uruguaya” Montevideo: Imp. De Dornaleche y Reyes, 1906, pág. Documentos de prueba, pág. XL

Decreto que concede a los Padres Escolapios la facultad de establecer una cátedra de Filosofía: Montevideo, Marzo 30 de 1837.- Habiendo solicitado del Gobierno los sacerdotes Escolapios, que dirigen un establecimiento particular de educación primaria en esta Capital, la autorización competente para establecer en él una cátedra de Filosofía, con la circunstancia de que los jóvenes que la concurran sean estimados, para sus grados, como si cursaran las aulas nacionales, el Gobierno, accediendo á esta solicitud, ha acordado y resuelto: Artículo 1°. Autorízase á los mencionados sacerdotes para establecer y dirigir una cátedra de Filosofía, bajo las condiciones que proponen y con sujeción en lo demás al Reglamento general de estudios que rige en las aulas del Estado. Art. 2° El curso durará dos años naturales, y se divi dirá en tres períodos, debiendo enseñarse en el 1°, Lógica y Metafísica; en el 2°, aritmética, álgebra y Geometr ía aplicada á los cálculos de Física, y ésta dividida en general y particular; y en el 3°, la Ética y Sinops is histórica de los conocimientos filosóficas. Art. 3°. Comuníquese á quienes corresponda, publíque se en el Registro Nacional.- ANAYA.- Pedro Lenguas.

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ARAÚJO, Orestes. . “José Pedro Varela autor de la Reforma Escolar en el Uruguay” Montevideo: Imp. De Dornaleche y Reyes, 1895. “El 24 de octubre está señalado en los fastos de la historia nacional con negros crepones; las escuelas públicas cierran sus puertas, las clases no funcionan, y maestros y alumnos concurren presurosos a la necrópolis principal de Montevideo a depositar las primeras flores de la primavera sobre la tumba del que hizo un apostolado de sus doctrinas, que luchó incansablemente por arraigar en este suelo sus modernos ideales pedagógicos y que, víctima del exceso de trabajo, sucumbió dedicando sus últimas palabras al problema de la educación del pueblo” (pág. 6) “Varela acometió una empresa tan delicada en su conjunto como dudosa en sus efectos (...) en razón de que se ponía en pugna con hábitos inveterados, con leyes arraigadas en el ánimo del pueblo” (pág. 6) “Sorprendido a la vista de las instituciones políticas y sociales del pueblo que visitaba cual viajero curioso, fascinado del carácter de la prensa, de la liberta de sus tribunas, del funcionamiento de u maquina administrativa, de la organización de los partidos, y de su sistema electoral, creyó descubrir la base de todo esto en la educación del ciudadano” (pág. 7-8) “De aquí que se dedicó al estudio de los autores más modernos y celebrados alemanes, ingleses, americanos y franceses; que se empapase en la lectura de sus obras, que profundizan su alcance educador (...) Leyó, estudió, analizó y comparó, y muy pronto su erudición fue tan vasta que éranle familiares los libros más selectos del ramo que había abrazado” (pág. 9-10)

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ARAÚJO, ORESTES. . “José Pedro Varela autor de la Reforma Escolar en el Uruguay” Montevideo: Imp. De Dornaleche y Reyes, 1895.

“En cuanto a la organización de las Escuelas, orden, disciplina, locales, mobiliario y útiles, horarios, textos, bibliotecas escolares, jardines de infantes escuelas normales, institutos, universidades, y educación especial de la mujer, las indicaciones del Horacio Mann uruguayo no solamente fueron aceptadas sin reserva, sino planteadas y mejoradas” (pág. 12) “Vino el año terrible (1875) con toda su cohorte de motines cuarteleros, derrumbamiento del gobierno legal, deportaciones y arbitrariedades; y mientras hervían las posiciones políticas, y chocaban las aspiraciones más deshonestas (...) Varela aprovechaba aquellos aciagos momentos para escribir su ruidoso libro titulado De la Legislación Escolar” (pág. 15-16) “porque más hizo Varela con su reforma escolar que todos los catones escolásticos con su espíritu exclusivista que les servía de escudo para negarse a tomar una participación activa en la obra fecunda de la regeneración del pueblo” (pág. 18) Nota: Orestes Araujo, profesor de Historia y Geografía en las Escuelas Normales de Montevideo escribió este folleto en esa misma ciudad entre el 24 y el 25 de Octubre de 1891.

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Berra, Francisco A. . “Noticia de José Pedro Varela y de su participación en la Reforma escolar del Uruguay” Buenos Aires: Compañía Sud. Americana de Billetes de Banco, 1888. “José Pedro Varela, el malogrado ‘Horacio Mann’ uruguayo es a quien la verdad histórica coloca en el cuadro de los grandes servidores de la humanidad y á quien nosotros debemos nuestra iniciación en la noble causa á la que él dedicó sus patriótico esfuerzos” (Advertencia de J. B. Zubiaur, fechada el 1º de Fbrero de 1888.) “La personalidad pública de J. P. Varela ha sido apasionadamente discutida en su patria: unos lo han atacado con rudeza casi feróz; otros lo han ensalzado con admiración casi supersticiosa; i mientras estos han atribuido a solo esfuerzo individual cuanto en los últimos veinte años, se ha hecho i pensado en materia de educación, aquellos tienden a rebajár sus justos merecimientos” (pág. 5) Berra describe a Varela “ ojos oblicuos, prominente la nariz, hundidas las mejillas e incorrecta la boca, a cuya circunstancia se debía que los sonidos de la palabra no saliesen netamente articulados” “Era clara i robusta su inteligencia, pero percibía por intuiciones i no descollaba por su disciplina. No acostumbraba sistematizar sus ideas, no llegaba a las verdades comprensivas o generales, o a sus aplicaciones por series metódicas de razonamientos, como las que caracterizan al filósofo, sinó que tomaba sus conceptos capitales de la ciencia elaborada por otros” (pág. 8) “Hombre de escasa imaginación, se hacía pocas ilusiones de los hombres i de las cosas” (pág. 9) “Asistió Varela a la escuela hasta la edad de catorce o quince años. Uno de los colegios que frecuentó fue el de los Padres Escolapios, que gozaba entonces de mucha fama, i que reunió en sus clases hasta setecientos o más alumnos pertenecientes a las más distinguidas familias de Montevideo” (pág. 10) En el año 1860 comienza a trabajar en la rama del comercio, a pedido de su padre. “careciendo de cualidades intelectuales apropiadas, de la ductilidad de carácter indispensable, i de inclinaciones, ni se dedicó eternamente a su profesión 21 ni archivo:1 obtuvo en ella sino resultados negativos” (pág. 11) En sus ratos libres aprovechaba para lectura: “como careciera de directores i de experiencia, su mente indisciplinada no adquirió otra cosa que nociones sueltas, no bastante


Berra, Francisco A. . “Noticia de José Pedro Varela y de su participación en la Reforma escolar del Uruguay” Buenos Aires: Compañía Sud. Americana de Billetes de Banco, 1888. Poesía escrita por Varela (pág. 13-14): “Y entonces, patria, llevaré mi vida al lugar del combate, como hoy lleva mi alma adolorida su voto de exterminio, su voz de maldición a los tiranos que olvidan la justicia omnipotente i oprimen en el mundo a sus hermanos. Raza maldita que la tierra manchas: tu día llegará.¡Oh! lo esperamos los que vemos a Dios en el espacio i en su eterna justicia confiamos” 1867- viaje a Europa 1868- viaje a EE.UU, queda admirado por el papel de la mujer y las escuelas, “Por último adquirió las publicaciones mejor reputadas, entre ellas la gran colección de Bernard, con el fin de extender y precisar sus conocimientos, i regresó a Montevideo al año de la partida, decido a trabajar por la emancipación de la mujer i por el progreso de las escuelas primarias” (pág. 19) “Es creencia general, de la cual he participado hasta ahora, que fue Varela el iniciador de la Sociedad de amigos; pero en el acta de la Comisión directiva de ésta, correspondiente al 5 de Agosto de 1869, está consignado que el ‘verdadero iniciador’ fue el Dr. Elbio Fernández, en una moción del mismo Varela, aprobada por sus colegas” (pág. 20) “El primer semestre de 1869 fue de escasísima actividad i de contrariedades (...) i la inconstancia, que es una de las malas cualidades del pueblo uruguayo, empezó a manifestar por la insistencia y las renuncias” (pág. 21) “Como nadie estaba preparado para dictaminar de modo que correspondiese al propósito reformista con que se había fundado la Sociedad de amigos, i como las librerías de Montevideo carecían completamente de libros que tratasen de asuntos escolares, todos recurrieron a la colección norte- americana del Sr. Varela” (pág. 22) El 24 de Julio los Dres. Vázquez y Arambura presentan proyecto de la curricula, que entre otras materias incluía ‘religión católica’, esto llevó a una amplia discusión pero “llegado el momento de votar, hubo empate. Decidió Varela con su voto, i se adoptó la indicación del Sr. Ramírez” (pág. 23)

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Berra, Francisco A. . “Noticia de José Pedro Varela y de su participación en la Reforma escolar del Uruguay” Buenos Aires: Compañía Sud. Americana de Billetes de Banco, 1888. “Los Ramírez, Herrera i Obes i Varela fueron desterrados a Buenos Aires el 17 de Febrero de 1870, i cesó La Paz” (pág. 29) Nota: “La Paz” había sido fundado en el año 1869. “Sobrevino la convención de paz algunos meses más tarde (Abril de 1872), los partidos se ocuparon en reconstruir los poderes i Varela apoyó la candidatura del Dr. José María Muñoz para presidente de la República. Esta candidatura fue vencida, La Paz, se vió, después de su honrosa campaña, abandonada por el pueblo cuyos intereses sirviera, i tuvo que cesar en 1873. José Pedro, necesitado de ganar los medios de su subsistencia, anunció sucesivamente como corredor, contador i procurador, en ninguna de cuyas profesiones, ni aún ejerciéndolas todas juntas, pudo prosperar” (pág. 31) “Habían transcurrido tres años i medio bastante mal aprovechados para la Sociedad de amigo. Tal vez no habría injusticia en atribuir ‘pusilanimidad a una parte de esta inacción” (pág. 34) Sobre la Educación del Pueblo: “No hay que buscar originalidad en él, porque ni le habría sido fácil dársela, ni quiso Varela singularizare, como lo demuestran las abundantes transcripciones que ilustran todos los capítulos, dándoles autoridad. El plan era, acaso, demasiado complejo (...) la parte propiamente pedagógica era demasiado reducida en su extensión i en su comprensión, i demasiado desaliñada, porque los maestro se decidieron a tomarla como guía” (pág. 38-39) “En todo lo cual, i en la omisión de asuntos, que habrían importado al propósito del autor mas que otros de que se ocupó, se ve al hombre que aún no domina el vasto terreno elegido para la acción culminante de su vida. Pero, aún así, fue sin duda ninguna La educación del Pueblo, en su género, el libro de propaganda más importante” (pág. 39) Haciendo referencia a la Legislación escolar: “Varela era, como ya lo he dicho, naturalmente pesimista: sin quererlo, sin penarlo, i quizás a pesár suyo, veía de las cosas la parte sombría o defectuosa; no veía los contrastes risueños o no interesaban su atención” (pág. 52) “Varela es en la primera parte de la Legislación escolar, lo que ha ido siempre en todas partes: un hombre arrastrado al pesimismo por su constitución orgánica” (pág. 53) “fundó principalmente su vasto proyecto de organización en el principio de la descentralización” (pág. 54)

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Berra, Francisco A. . “Noticia de José Pedro Varela y de su participación en la Reforma escolar del Uruguay” Buenos Aires: Compañía Sud. Americana de Billetes de Banco, 1888. “Es tan evidente para cualquiera que este organismo, aplicado en países como Uruguay, tendría que dar por fuerza resultados desastroso, que cuesta comprender como no se dio cuenta de ello José Pedro Varela” (pág. 55) Al momento de asumir Romero como Presidente de la Sociedad de amigos en 1877 “Una de las dificultades serias con que luchaba la comisión municipal de instrucción primaria era la falta de maestros convenientemente preparados para la aplicacióm de las nuevas doctrinas pedagógicas” (pág. 62) Al promulgarse la Ley de educación común: “Es decir que se desechó la organización descentralizada de Varela, por el principio de la centralización” (pág. 61) “Así como se había aplaudido que Varela ocupase la dirección de la escuelas municipales, tanto porque las Juntas nacen directamente de la elección popular, cuanto porque se creyó al principio que el advenimiento de Latorre al poder no tendría otro fin que l de reconstituir legalmente los poderes públicos en el curso del mismo año 1876, desaprobó por muchos que aceptase del Dictador la inspección nacional cuando ya no podía dudarse de los propósitos anticonstitucionales que animaban a Latorre. La reprobación fue haciéndose mas general i mas viva a medida que la dictadura se alargaba i que se caracterizaba por actos que lastimaban cruelmente el sentimiento popular (...) Se encontraban con él en la calle, i no le saludaban; subían a la tribuna en parajes públicos, i le maldecían como a tránsfuga en nombre del patriotismo i de la moral pública. Varela pasó entonces por los días mas amargos de su vida, tanto mas doloroso, cuanto no se le reconocía ni la inocencia de los móviles” (pág. 67) archivo:1

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VIENE DE FICHA ANTERIOR, Nº6 Berra, Francisco A. . “Noticia de José Pedro Varela y de su participación en la Reforma escolar del Uruguay” Buenos Aires: Compañía Sud. Americana de Billetes de Banco, 1888.

Dice Berra: “Yo seguí tratándolo después de esta defección política, acuso con mas frecuencia que antes le había tratado” (pág. 67) Acerca de conversaciones que tenían ambos, la respuesta de Varela cuando Berra le recordaba de quien había recibido el poder: “Es cierto (replicaba él) que recibo el poder de quien no debiera dármelo; pero no lo es menos que yo cumplo como todos los buenos ciudadanos el deber de combatirlo, i lo combato con la misma armas que pone n mis manos. La tiranía no es un hecho de Latorre; es fruto espontáneo del estado social de mi patria. No se puede combatir con mas seguridad la dictadura, que transformando la condiciones intelectuales i morales del pueblo, ni pueden transformarse estas condiciones por otro medio que la escuela. I puesto que yo aspiro a verificar aquella transformación por este medio, i que no me da el pueblo la dirección escolar, la recibo de quien me la da, sea quien fuere. No exterminaré la dictadura de hoy, que tampoco exterminará el pueblo, pero si concluiré con la dictadura del porvenir” (pág. 68-69)

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Berra, Francisco A. . “Noticia de José Pedro Varela y de su participación en la Reforma escolar del Uruguay” Buenos Aires: Compañía Sud. Americana de Billetes de Banco, 1888. “ (...) i murió Varela, su obra quedó a medio camino i está viniéndose al suelo, veo en rededor mío los estragos que ha dejado en pos de sí la dictadura, calculo la trascendencia de la obra de Varela i de estos estragos, i creo que la de estos supera a la de aquella (...) si hizo mal, no fue por maldad ni por debilidad de carácter, i si solo por error de su inteligencia” (pág. 69) “Varela se distinguió por su laboriosidad (...) su carácter y su constancia fueron también excepcionales” (pág. 89) “La Sociedad de amigos no entusiasmo al pueblo, e decir, a una mínima parte del pueblo, mas que el día que se fundó. Desde entonces ha marchado en medio de la indiferencia universal” (pág. 90) “Saben cuantos lo conocieron desde su adolescencia que su juventud fue algo despreocupada y turbulenta, i que la sociedad miró con desagrado mas de una vez a ciertos episodios de su vida (...) Varela se dignificó, i dignificó a muchos de los que dependieron de su autoridad” (pág. 91) “Varela no fue un pedagogista, en la acepción propia de la palabra. No produjo, en esta materia nada original” (pág. 92) Para concluir Berra dice, que igualmente, Varela exige admiración: (...) consagró en sus mejores años todos sus instantes, todos sus pensamientos, todas las fuerzas, hasta acelerar su muerte, a la mas noble i humanitaria de las causas: la regeneración moral del pueblo por la acción eficiente de la escuela” F. A. Berra. Montevideo, Enero de 1888 (pág. 94) archivo:1

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Revista El Maestro, Año II, Tomo III 1. Critica a la Obra del Padre Girard. Año II, Tomo III. Julio, 16 de 1876, Nº 57, pág. 181. “Sección Doctrinaria: La ciencia individual y la ciencia teórica de la enseñanza. […] Después de estos dos institutos, cuyos métodos han sido por turno preconizados en diferentes países, abandonados en segundos, el P. Gregorio Girard se mostró en la escena y cautivó la atención del público en la Escuela francesa de Fribourg. El P. Girard conocía el escollo contra el que Pestalozzi había chocado, y, instruido por su ejemplo, que quería evitar, cayó en el exceso contrario. Buscaba dirigir todas las materias de su enseñanza al conocimiento de la moral y de la religión para formar cristianos virtuosos, olvidando así las vocaciones particulares y los instintos de la naturaleza, excluyendo la variedad que constituye el encanto de la niñez. Sólo él podía sostener y hacer prosperar un tal sistema de enseñanza. Demostró este sistema de enseñanza en su ‘Cours educatif da langue maternalle’ obra que la Academia de Ciencias de París coronó a su aparición en 1844. Sin embargo, el ‘Cours educatif da langue maternalle’ es impracticable en la enseñanza elemental; no conocemos instituto alguno que tenga el valor de aplicarlo en su escuela, tan grande es la diferencia de la teoría y de la práctica. Esta diferencia no es menos sensible que la que existe entre las utopías escritas en ciertos reformadores y el terreno de la realidad. Las vistas del Padre Girard son, si embargo, muy extensas y elevadas; y sus obras encierran principios de cultura intelectual que constituirán su gloria. Mientras el Padre Girard se hacía notar en Fribourg, otro institutor, un verdadero pedagogo que juntaba a la ciencia práctica la ciencia teórica, el piadoso Overberg, obtenía en la escuela normal de Munster un éxito, esplendamente, y exponía su método desnudo de toda pretensión y de todo artificio en una obra que se considera hoy en día como una de las mejores archivo:1de pedagogía que hayan aparecido hasta el día para la27 tratados enseñanza elemental.” Nota: Figura como autor “A. J. Mahieu, institutor belga”, no se cita la fuente.


DOTTA OSTRIA, Mario. Caudillos, doctores y masones: protagonistas en la gran comarca rioplatense (1806-1865), Montevideo: Ediciones de la Plaza, 2006. Del trabajo de Andrés, titulado “Apuntes” sobre la Guerra Grande.

• Jaime Roldós y Pons “masón insigne” Dotta Ostria 266 • “Jacinto Vera, jaqueado por la prensa liberal, especialmente por “El Comercio del Plata” para el que el ultramontanismo pedía el silencio, por la campaña antijesuítica a la que estaba abocado, la primera medida que tomó al asumir el Vicariato fue publicar en una solicitada por la prensa ‘... un edicto en el cual prohibía suscribirse, comprar o leer el periódico titulado “El Comercio del Plata por contener artículos perniciosos, erróneos y escandalosos, en los cuales algunos hombres ignorantes en materias religiosas y morales, osan ultrajar profanar las verdades católicas, dándoles explicaciones caprichosas y falsas. Este edicto de Jacinto Vera le merecía al cronista de los jesuitas el siguiente comentario altisonante y provocador: “...Bajo el gobierno de un sacerdote de tal temple de alma, la Iglesia del Uruguay comenzó a recobrar su decoro, ajado por escritorcillos pensionados por la Logia Sociedad Filantrópica, los católicos a recobrar ánimo, y la buena reputación de los jesuitas quedó mas autorizada por el fallo del gobierno eclesiástico, de los párrocos y del clero en su parte más selecta...”, mostrando claramente la existencia de una parte del clero que no compartía los conceptos” Dotta Ostria pág. 274.

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DOTTA OSTRIA, Mario. Caudillos, doctores y masones: protagonistas en la gran comarca rioplatense (1806-1865), Montevideo: Ediciones de la Plaza, 2006. Del trabajo de Andrés, titulado “Apuntes” sobre la Guerra Grande.

“Durante la Guerra Grande estallada en 1839, las circunstancias hicieron de Montevideo, el centro cultural más importante del Río de la Plata El hecho venía relacionado con la persecución que Juan Manuel de Rosas realizaba contra la juventud culta de Buenos Aires, que revistaba en su mayor parte en el partido de los unitarios, aunque varios de ellos fueron espíritus independientes que se embanderaron solo con el humanismo. Dicha represión fue determinante para que se produjese el trasiego de dicha generación intelectual al Uruguay. En 1839 el máximo representante del romanticismo literario, Esteban Echeverría se exilió en el Uruguay-primero en Colonia y luego en Montevideo- y desde esta ciudad contribuyó no sólo al afianzamiento de la corriente romántica, sino también a la penetración de las nuevas ideologías socialistas. A su perfil político y literario, Echeverría agregaba su condición de masón ” pág. 86-87. -Interesante ver el Dogma Socialista de Mayo de Esteban Echeverría. - Eugenio Tandonnet discípulo predilecto de Carlos Fourier, funda en Montevideo el “Messager Francais”, en 1840, luego cambia el nombre al Patriote Francais, que era el portavoz de la Legión Francesa en Montevideo. Termina de salir en 1850. Dotta Ostria 95-96

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DOTTA OSTRIA, Mario. Caudillos, doctores y masones: protagonistas en la gran comarca rioplatense (1806-1865), Montevideo: Ediciones de la Plaza, 2006. Del trabajo de Andrés, titulado “Apuntes” sobre la Guerra Grande. Sobre las Ordenes RELIGIOSAS instaladas. •

-“Durante el Gobierno de Oribe sin embargo, se aumentó el número de escuelas de enseñanza media con la creación del Colegio de los Padres Escolapios y del Colegio Oriental de Humanidades. • El plan del Colegio de los Escolapios abarcaba lectura, francés, italiano, gramática latina, elementos de griego, retórica y poética castellana y latina, geografía física y matemática, cronología historia antigua, sagrada y moderna, mitología. Un programa para la época bastante amplio y que venía a responder –los idiomas indicados así lo muestran- a las necesidades no sólo de jóvenes orientales sino también y fundamentalmente de los de inmigración, sobre todo francoitaliana” Dotta Ostria pág. 105. • La presencia de los Padres Jesuitas, se vio favorecida por la expulsión en Buenos Aires de los sacerdotes de la Compañía de Jesús por entredicho con Rosas. “Esta ruptura entre los Jesuitas y Rosas explica el porque fueron recibidos en Montevideo con beneplácito; en todo caso, no por afinidades doctrinarias, sino por haber entrado en enemistad con quien os exiliados unitarios y el Montevideo sitiado, consideraba un tirano” Dotta Ostria 106. • “Sin duda los Jesuitas no podían trasladarse al ámbito oribista y rosista del Cerrito; debe recordarse que el abuelo de Manuel Oribe, primer Gobernador de Montevideo José Joaquín de Viana, había sido nacusado por los Jesuitas de masón y en ese sentido había entrado en controversia y enemistad (...) con Pedro de Cevallos, defensor de la Compañía. • En cambio, orive va a proponer la instalación en pueblo Resatauración (actual barrio de la Unión) de la escuela de la Orden de los Padres Escolapios.” Pág. 107. • “Los jesuitas entraron al Uruguay a fines de 1841 , permaneciendo en Salto por un tiempo. En 1842 ya se hallaban instalados en la casa de Ejercicios sita en un predio ubicado en la intersección de las actuales calles de Sarandi y Maciel, donde se encuentra hoy la Escuela Portugal. • Los Jesuitas fueron: José Sató, Juan Coris, Andrés Pedraja y Gabriel Fiol; el Padre Francisco Ramón cabré se alojó en una casa aparte. Este último – según Fernández Techera- fue llamado “Apóstol de Montevideo”, “... por haber organizado innumerables obras de caridad en la convulsionada capital oriental” pág. 107 – 108 • “En 1843 se detectaba en Montevideo la presencia de veinticinco miembros de la Compañía que la consumación del sitio hacían imposible mantener.” Dotta Ostria 108. • Gran parte de los integrantes de la Compañía deben abandonar Montevideo partiendo algunos a chile y Brasil para apoyar la presencia en esos lugares y el resto Europa. •archivo:1 En Montevideo la comunidad quedó reducida a la presencia 30 de Francisco Ramón Cabré, Gabriel Fiol y Andrés Pedraja. • En 1844, la escuela de los Padres Jesuitas tenía una población estudiantil que alcanzaba los 500 estudiantes. (Dotta Ostria pág.108)


DOTTA OSTRIA, Mario. Caudillos, doctores y masones: protagonistas en la gran comarca rioplatense (1806-1865), Montevideo: Ediciones de la Plaza, 2006. Del trabajo de Andrés, titulado “Apuntes” sobre la Guerra Grande. Sobre la INSTRUCCIÓN y la función civil. La Guerra Grande también significó una lucha entre los diferentes bandos por las conciencias. - Un decreto de 1848, establecía que los maestros particulares debían otorgar una banca gratuita a hijos de soldados muertos en combate y otros seleccionados por el Gobierno. -Así a fines de 1847 el Jefe Político de Colonia Don Felipe Fraga importante masón elevado posteriormente al grado 33º, solicitaba al Ministro de Gobierno Dr. Manuel Herrera y Obes que le enviara maestros y útiles (D. O. 113): 113 “... La instrucción primaria en los jóvenes es uno de los primeros y principales deberes a que la actividad civil debe contraerse. Y el Superior Gobierno que presta hoy su decidida protección en la capital a esta importantísima rama, la prestará también a los puntos de la República donde imperen nuestras armas. No hay en esta ciudad escuela alguna de primeras letras, ni de enseñanza de ningún género, y entre tanto se ve vagar por las calles porción de jóvenes de las desgraciadas familias emigradas de otros puntos que a más de la miseria en que viven, lamentan ver a sus hijos que se crían sin enseñanza alguna, sin ocupación a que destinarlos, y sin oír más palabras de instrucción que “guerra”, “muerte”, “sangre”...” de Eduardo Acevedo T. III pág 232. - A decir de Dotta Ostria: “El Gobierno de la Defensa –es justo decirlo- por causas posiblemente determinadas por la parte más cultivada de la inmigración, se mostró siempre exigente y dispuesta a sacrificarse por satisfacer las necesidades educacionales.” Pág 114. - El año 1850, (ver Eduardo Acevedo T III, pág 232) 232 se destinaron para costear los gastos de la instrucción pública: ael precio de varios terrenos; b- 10% de toda venta de inmuebles públicos; c- el 10% de herencias transversales; d100 pesos que debía aportar mensualmente la Sociedad de Aduanas.

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Jaime Roldós y Pons “Consideraciones sobre le Educación, el Niño y la Madre”, 12 de diciembre de 1875. Revista El Maestro. Año 1, T.II, N°2.

“Diariamente” dice el P. Girard, “vemos a los padres que hacen que sus tiernos discípulos fijen su atención en lo que ven, en lo que oyen, en lo que tocan, se anuncia a ellos por el gusto o por el olfato. Les muestran uno después de otro los objetos sensibles, les pronuncian al mismo tiempo su nombre y se lo repiten a menudo, añadiendo así, el signo del recuerdo a la cosa, a fin de que ambos se unan íntimamente al espíritu del niño, y que a la ausencia del objeto, pueda reemplazarlo la palabra”. Este pasaje del P. Girard, que corrobora nuestra doctrina…

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COLECCIÓN DE MANUSCRITOS GUERRA GRANDE SELECCIÓN (1)

Manuscrito número: 551 Autor: Ribas, Andrés Encabezado: [Carta] 1840 julio 25, Paysandú [a] Bernardina Fragoso de Rivera/ Andrés Ribas. Catalogación: 2 h. Hológrafo firmado. Colección M. H. - V.5 F.12-13 Reseña: Menciona noticias sobre la próxima invasión del enemigo. Temas: GUERRA GRANDE / POLITICA / URUGUAY / Manuscrito número: 552 Autor: Vázquez, Juan Feliciano Encabezado: [Oficio] 1840 setiembre 28, Salto [al] Presidente General Rivera/ Juan Feliciano Vázquez. Catalogación: 2 h. Hológrafo firmado. Colección M. H. - V.5 F.14-15 Reseña: El Receptor de Salto, Vázquez, da cuenta de la obligación de pagar a la receptoría la suma de 2.800 pesos recibidos, por el Tesorero del Ejército, para satisfacer urgencias militares. Temas: EJERCITO / GUERRA GRANDE / NECESIDADES / URUGUAY / Manuscrito número: 553 Autor: Vázquez, Juan Feliciano Encabezado: [Nota] 1840 setiembre 28, Salto/ Juan Feliciano Vázquez. Catalogación: 1 h. Hológrafo firmado. Colección M. H. - V.5 F.16 Reseña: Relación del dinero otorgado en préstamo por ciudadanos de Salto a la Tesorería del Ejército. Temas: EJERCITO / GUERRA GRANDE / PRESTAMOS / URUGUAY / Manuscrito número: 554 Autor: Luna, José M. Encabezado: [Oficio] 1840 noviembre 17, Paysandú [a] Ministro de Guerra y Marina, Enrique Martínez/ José M. Luna. Catalogación: 1 h. Hológrafo firmado. Colección M. H. - V.5 F.18 Reseña: Acusa recibo de oficio, manifestando haber ejecutado las órdenes y su próxima marcha a Durazno. Temas: ACTIVIDADES / EJERCITO / GUERRA GRANDE / URUGUAY /

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COLECCIÓN DE MANUSCRITOS GUERRA GRANDE SELECCIÓN (2) Manuscrito número: 555 Autor: Cabral, Juan José Encabezado: [Carta] 1840 noviembre 24, Paso de Santa Rosa. Sin destinatario/ Juan José Cabral. Catalogación: 1 h. Hológrafo firmado. Colección M. H. - V.5 F.20 Reseña: Reseña acontecimientos políticos-militares brasileños y movimientos de fuerzas en Bagé. Temas: ACTIVIDADES / EJERCITO / GUERRA GRANDE / URUGUAY / Manuscrito número: 556 Autor: Medina, Anacleto Encabezado: [Proclama] 1840 diciembre 29, San José/ Anacleto Medina. Catalogación: 1 h. Hológrafo firmado. Colección M. H. - V.5 F.22 Reseña: Recuerda la victoria de Cagancha y felicita a los soldados que lucharon en la misma. Temas: GUERRA GRANDE / PROCLAMA / URUGUAY / Manuscrito número: 557 Autor: Milaville, J. P. Encabezado: [Carta] 1841 enero 30, Montevideo [a] Bernardina Fragoso de Rivera/ J. P. Milaville. Catalogación: 1 h. Hológrafo firmado. Colección M. H. - V.5 F.23 Reseña: Solicita interceda para que se le permita permanecer, por un corto tiempo, en el país para terminar sus negocios. Temas: BERNARDINA FRAGOSO DE RIVERA / CORRESPONDENCIA / GUERRA GRANDE / URUGUAY / Manuscrito número: 558 Autor: Lavandera, Santiago Encabezado: [Carta] 1842 febrero 2, Campo de Jiná [a] su madre/ Santiago Lavandera. Catalogación: 1 h. Hológrafo firmado. Colección M. H. - V.5 F.25 Reseña: Relata triunfo de Rivera sobre fuerzas de Urquiza, refiriéndose a Rivera como su padre. Temas: EJERCITO / GUERRA GRANDE / URUGUAY /

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COLECCIÓN DE MANUSCRITOS GUERRA GRANDE SELECCIÓN (3)

Manuscrito número: 559 Autor: Casas, Juan León de las Encabezado: [Carta] 1842 agosto 19, Montevideo [a] Luis A. Bustamante/ Juan León de las Casas. Catalogación: 2 h. Hológrafo firmado. Colección M. H. - V.5 F.27-28 Reseña: Revela que hay fondeados en el puerto tres buques de guerra enemigos y expresa la conveniencia de sustituir a Joaquín Suárez con otro vice-presidente. Temas: GUERRA GRANDE / POLITICA / URUGUAY / Manuscrito número: 560 Autor: Casas, Juan León de las Encabezado: [Carta] 1844 junio 16, Río de Janeyro [a] Bernardina Fragoso de Rivera/ Juan León de las Casas. Catalogación: 3 h. Hológrafo firmado. Colección M. H. - V.5 F.30-33 Reseña: Le expone plan para terminar la Guerra Grande. Temas: GUERRA GRANDE / POLITICA / URUGUAY / Manuscrito número: 561 Autor: Rivera, Fructuoso Encabezado: [Acuerdo] 1845 marzo 23, Costa de Alférez/ Fructuoso Rivera. Catalogación: 1 h. Hológrafo firmado. Colección M. H. - V.5 F.35 Reseña: Acuerdo, acta y determinación de librar la batalla de India Muerta. Temas: EJERCITO / GUERRA GRANDE / URUGUAY / Manuscrito número: 562 Autor: Creus, Carlos Encabezado: [Carta] 1846 febrero 21, Montevideo [al] Br. Fructuoso Rivera/ Carlos Creus. Catalogación: 1 h. Hológrafo firmado. Colección M. H. . V.5 F.37 Reseña: Lo congratula por sus triunfos y recomienda a José Cavilla. Temas: FELICITACIONES / FRUCTUOSO RIVERA / GUERRA GRANDE / URUGUAY /

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COLECCIÓN DE MANUSCRITOS GUERRA GRANDE SELECCIÓN (4) Manuscrito número: 563 Autor: Camacho, Victoriano Encabezado: [Oficio] 1846 mayo 18, Biscayno [a] Gral. Fructuoso Rivera/ Victoriano Camacho. Catalogación: 3 h. Hológrafo firmado. Colección M. H. - V.5 F.39-41 Reseña: El Comandante militar de Yaguary participa la llegada del Comandante Manuel Cano con oficiales. Solicita órdenes para socorrer a habitantes de la isla que carecen de alimentos. Envía lista de los mismos. Temas: ACTIVIDADES / EJERCITO / GUERRA GRANDE / URUGUAY / Manuscrito número: 564 Autor: Camacho, Victoriano Encabezado: [Oficio] 1846 mayo 19, Biscayno [a] Gral. Fructuoso Rivera/ Victoriano Camacho. Catalogación: 1 h. Hológrafo firmado. Colección M. H. - V.5 F.43 Reseña: Impone el Coronel Camacho que ha despachado barcos para que traigan ganado a la isla y adelanta que el Comandante Cano le notificará del estado y las necesidades de la isla. Temas: ACTIVIDADES / EJERCITO / GUERRA GRANDE / URUGUAY / Manuscrito número: 565 Autor: Martínez, J. Encabezado: [Carta] 1846 mayo 21, Martín García [a] Gral. Fructuoso Rivera/ J. Martínez. Catalogación: 4 h. Hológrafo firmado. Colección M. H. - V.5 F.45-48 Reseña: Comunica llegada del queche de guerra francés perteneciente a la dotación de la Colonia, con sebo y otros efectos que sacaron del arroyo San Juan. También, el encuentro sorpresivo con una partida enemiga, la muerte del Capitán José Pereira, la toma de varios prisioneros con sus familias, y noticias del Comandante Mesa. Manifiesta que el país está lleno de matreros. Temas: ACTIVIDADES / EJERCITO / GUERRA GRANDE / URUGUAY / Manuscrito número: 566 Autor: Camacho, Victoriano Encabezado: [Comunicación] 1846 mayo 21, Isla de Román Grande [a] Gral. Fructuoso Rivera/ Victoriano Camacho. Catalogación: 1 h. Hológrafo firmado. Colección M. H. - V.5 F.50 Reseña: Participa que le envía comunicaciones tomadas al enemigo.36 archivo:1 Temas: ACTIVIDADES / EJERCITO / GUERRA GRANDE / URUGUAY /


COLECCIÓN DE MANUSCRITOS GUERRA GRANDE SELECCIÓN (5) Manuscrito número: 567 Autor: Camacho, Victoriano Encabezado: [Carta] 1846 mayo 21, Isla de Román Grande [al] Gral. Fructuoso Rivera/ Victoriano Camacho. Catalogación: 1 h. Hológrafo firmado. Colección M. H. - V.5 F.52 Reseña: Expresa que se encuentra en la isla de Román Grande en busca de alimentos para Vizcaíno. También indica que tiene a un oficial y hombres de tropa que han abandonado al enemigo, y que espera se le unan otros. Asimismo envía comunicaciones que demuestran "lo alborotados que están los blancos". Temas: EJERCITO / GUERRA GRANDE / POLITICA / URUGUAY / Manuscrito número: 568 Autor: Cabot, José María Encabezado: [Carta] 1846 mayo 22, Yaguarí [a] Gral Fructuoso Rivera/ José María Cabot. Catalogación: 1 h. Hológrafo firmado. Colección M. H. - V.5 F.54 Reseña: Advierte que tendrá testimonios de la situación del país, a través del Comandante Cano. Temas: GUERRA GRANDE / POLITICA / URUGUAY / Manuscrito número: 569 Autor: Rivera, Fructuoso Encabezado: [Oficio] 1846 mayo 24, Las Vacas [a] Comandante Militar de Isla Viscaíno Victoriano Camacho/ Fructuoso Rivera. Catalogación: 1 h. Sin firma. Colección M. H. - V.5 F.56 Reseña: Acusa recibo de sus informaciones y aclara que manda al Coronel Viñas para que desaloje a los habitantes de la isla y las tropas que la cuidan. Temas: ACTIVIDADES / EJERCITO / GUERRA GRANDE / URUGUAY / Manuscrito número: 570 Autor: Saenz, Bernabé Encabezado: [Carta] 1846 junio 7, Río Grande [a] Gral. Fructuoso Rivera/ Bernabé Saenz. Catalogación: 2 h. Hológrafo firmado. Colección M. H. - V.5 F.58-59 Reseña: Ofrece noticias de Río Grande. Temas: GUERRA GRANDE / POLITICA / URUGUAY /

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COLECCIÓN DE MANUSCRITOS GUERRA GRANDE SELECCIÓN (6) Manuscrito número: 571 Autor: Rivera, Fructuoso Encabezado: [Carta] 1846 octubre 2, Cuartel General de la Línea de Montevideo/ Fructuoso Rivera. Catalogación: 1 h. Sin firma. Colección M. H. - V.5 F.61 Reseña: Trata de los cueros del Sr. Visley, que están embargados. Temas: CORRESPONDENCIA FINANCIERA / FRUCTUOSO RIVERA / GUERRA GRANDE / URUGUAY / Manuscrito número: 572 Autor: Poudras Encabezado: [Carta] 1846 diciembre 26, a borde de La Chimera [a] Bernardina Fragoso de Rivera/ Poudras. Catalogación: 1 h. Hológrafo firmado. Colección M. H. - V.5 F.63 Reseña: Reseña sucesos de la guerra. Temas: BERNARDINA FRAGOSO DE RIVERA / CORRESPONDENCIA / GUERRA GRANDE / URUGUAY / Manuscrito número: 573 Autor: Dos Santos, José Ignacio Encabezado: [Carta] 1847 marzo 24, Santa Ana [a] Dionisio Boedo/ José Ignacio Dos Santos. Catalogación: 1 h. Hológrafo firmado. Colección M. H. - V.5 F.65 Reseña: Le agradece las novedades acerca de los incidentes de Salto y Paysandú y le recomienda prudencia en el envío de la correspondencia. Temas: GUERRA GRANDE / POLITICA / URUGUAY / Manuscrito número: 590 Autor: De la Sota, Juan Manuel Encabezado: [Inventario] 1850 marzo/ Juan Manuel de la Sota. Catalogación: 8 h. Hológrafo firmado. Colección M. H. - V.5 F.99-106 Reseña: Inventario del archivo general levantado por el Escribano de Gobierno y Hacienda. Temas: GUERRA GRANDE / INVENTARIOS OFICIALES / URUGUAY /

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Gabriel COMPAYRE Sobre Obra sobre Girard Apuntes de Teodoro

«Si un obispo debe rebajarse al rango de un simple vicario de Roma, o no ser más que un instrumento del cesarismo papal renaciente, ningún hombre de corazón y de sentido debe querer funciones de este género.» -19«La Compañía de Jesús debía hacerle más tarde una guerra incesante. Ella lo denunció como herético, el Papa Pío VII. Ella consiguió que se cerniese sobre él y sobre la orden de los franciscanos entera la amenaza de la cólera de la Iglesia entera. Girard dice: Ávida de dominación, esta sociedad no tolera a nadie a su lado, y semejante al topo, marcha bajo tierra, para roer sordamente lo que quiere destruir en provecho suyo.» «Parece que Girard tuvo una predilección marcada por Jacobis, el dulce filósofo del sentimiento, el crítico de la metafísica alemana. » «Mantenía relaciones cordiales con los jefes de la Iglesia protestante… Asistía a los sermones de los padres protestantes y ellos a los suyos.» -382 ideas fundamentales de Girard: El fin de la educación: la ecuación moral y religiosa del niño fundada en el desenvolvimiento de su inteligencia y todas sus facultades. El medio para conseguirlo: el estudio de la lengua materna. En todo lo demás tomaba las ideas buenas de otros. No es sorprendente que Cousin, el jefe del eclecticismo filosófico le tomara cariño, era también un ecléctico en pedagogía. Resulta muy sugerente ver las personas que apoyaron a Girard, Villemain, y Cousin fueron sus padrinos, éste último filósofo francés, padre del eclecticismo, fue ministro, pedagogo, -influyen en Sarmiento-, visitó a Girard y trabaron una gran amistad, al punto que Girard casi le dedica su obra. Mitchel y Rendí fueron los colaboradores del padre en la corrección de la obra. Rendí es citado por Varela. La influencia de Cousin en el desarrollo del pensamiento en el Uruguay es conocida, todo esto hace que el conocimiento de la obra publicada en el Comercio haya sido mucho mayor que la que sospechamos. El conflicto de Girard y de la Orden con los jesuitas es un tema a seguir. Compayre lo relata, y trae palabras fuertes de nuestro monje amigo, que se enfrenta a la Compañía y a una mentalidad eclesial retrógrada. Por último no39 archivo:1 puedo dejar de señalar la comparación que Compayre hace entre Girard y Mann, no es por nada, pero la misma es sugestiva teniendo en cuenta la importancia de H. Mann en Varela.


COMPAYRÉ, Gabriel 1. P. Girard 1.1. Su vida El P. Girard y la educación por la lengua materna Ediciones de la Lectura, Madrid, 1910?, pág. 39-40. Colección: Ciencia y Educación. Traducción de P. Blanco Suarez

“En la vida de Girard ha habido dos períodos particularmente atractivos –y de ellos vamos a hablar ahora-; en su obra, dos puntos esenciales: la organización y la dirección de la escuela francesa de Friburgo, de 1804 a 1823 (I), y, desde 1823 hasta su último año, la lenta y laboriosa composición de su obra capital De la enseñanza regular de la lengua materna.” Girard fue nombrado superior del convento de franciscanos de Friburgo, en 1804; y en calidad de tal, recibió de las autoridades de la ciudad el encargo de dirigir la escuela francesa de Friburgo.

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COMPAYRÉ, Gabriel 1. P. Girard 1.2. Obra Pedagógica El P. Girard y la educación por la lengua materna Ediciones de la Lectura, Madrid, 1910, pág. 40. Comparación con H.Mann Colección: Ciencia y Educación. Traducción de P. Blanco Suarez

“Horacio Mann tenía cuarenta años cuando su nombramiento de secretario del Bureau of Education de Boston le permitió llegar a ser un gran educador. A la edad de cincuenta años comenzó Félix Pécaut la organización de la escuela de Fontenay. Girard tenía también cuarenta años cuando se le encargó que dirigiese la escuela francesa de Friburgo, y era octogenario cuando publicó el Curso de la lengua materna.”

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COMPAYRÉ, Gabriel 1. P. Girard 1.3. Estudios Primarios El P. Girard y la educación por la lengua materna Ediciones de la Lectura, Madrid, 1910?, pág. 50-51. Colección: Ciencia y Educación. Traducción de P. Blanco Suarez,

“La escuela francesa de Friburgo no era en su origen más que una escuela primaria elemental de cuatro clases (I). Pero, desde 1806, Girard agregó a ella una quinta clase, embrión de colegio secundario, en la cual enseñaba inglés y latín (II). Girard consagraba casi todo su tiempo a la escuela, a la organización de los estudios y a las enseñanzas que él se reservaba: la de religión, y, también, la dirección de la clase de los más pequeños, sin descuidar, no obstante, sus otras funciones de predicador, de superior del convento de franciscanos de Friburgo y de visitador de la orden en toda Suiza. Agreguemos que, cuando el Consejo municipal de Friburgo le dio, en 1806, el título de subprefecto y, en 1807, el de prefecto de estudios, Girard llegó a ser una especie de superintendente de la instrucción pública.” En los últimos años, Girard organizó una clase alemana, que comprendía una veintena de alumnos: “La mayor parte –dice, y les alaba por ello- se dispone a pasar a las clases francesas.” Girard simplificaba singularmente el estudio del latín. Pensaba que cinco o seis semanas podían bastar para aprender los nombres, los adjetivos, los verbos, etc., y que comprender el latín era cosa, por lo demás, suficiente para la mayor parte de los alumnos.

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COMPAYRÉ, Gabriel 1. P. Girard 1.1. Su vida 1.1.1. Concepción de la disciplina El P. Girard y la educación por la lengua materna Ediciones de la Lectura, Madrid, 1910?, pág. 51-52. Colección: Ciencia y Educación. Traducción de P. Blanco Suarez.

“Pero Girard no se contentaba con trabajar mucho: sabía hacerse querer. Su fisonomía sonriente, su voz insinuante y dulce, sus maneras afables y su aire alegre, su corazón tierno y bueno, todo en él decía: “Dejad que los niños vengan a mí.” Y los retenía con dulzura, con la vigilancia de una disciplina más bien atenta y benévola que severa y rigurosa.” “Le era necesario condescender con las almas infantiles de sus alumnos, seducirlas con la sonrisa, educarlas maternamente cautivarlas sobre todo por un esfuerzo incesante, para hacer la instrucción agradable y la escuela atractiva.”

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COMPAYRÉ, Gabriel

1. P. Girard

1.4. Método pedagógico 1.4.1. Centrado en el niño El P. Girard y la educación por la lengua materna Ediciones de la Lectura, Madrid, 1910?, pág. 52-53. Colección: Ciencia y Educación. Traducción de P. Blanco Suarez.

“Girard es, en esto, discípulo de Fenelón. “Los niños –escribía- no saben soportar el fastidio. Son inconstantes, ligeros, veleidosos hasta en sus juegos, y querer encerrarlos en los límites de un abecedario durante meses, años, es hacerles una cruel violencia, e inspirarles un invencible fastidio. Sirvámosle según su gusto. Prefieren el cambio: cambiemos sus ejercicios en cada lección; que reciten un poco de catecismo, pasando de aquí a la lectura, a la ortografía, a la escritura; de la escritura al cálculo; del cálculo al canto... La variedad de manjares afina el apetito del cuerpo: creed que la variedad de las enseñanzas afina el apetito del alma.” “Los niños –dice también- son criaturas ligeras como los pajaritos.” Es preciso, pues, dirigirlos y no privarles de los placeres de su edad. “¿En qué se inspirar esos moralistas que, a pretexto de conducirnos a una alta santidad, nos aconsejan que rechacemos todo lo que es agradable a los sentidos?” Girard, así como no separaba en la vida del hombre la virtud de la felicidad y admitía la utilidad como uno de los móviles legítimos de nuestras acciones, asociaba igualmente, en la escuela, lo más posible, el agrado, el interés, el atractivo, al trabajo y al esfuerzo.”

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COMPAYRÉ, Gabriel 1. P. Girard 1.3. Estudios Primarios 1.3.2. Laicidad El P. Girard y la educación por la lengua materna Ediciones de la Lectura, Madrid, 1910?,pág. 50. Colección: Ciencia y Educación. Traducción de P. Blanco Suarez.

“No podía esperarse de ningún monje que admitiese el principio de laicización. La escuela de Friburgo era, en su enseñanza, estrictamente confesional. Pero, Girard, en la elección del personal docente, que él regulaba a su modo, daba al menos prueba de un gran liberalismo y de un espíritu relativo de laicidad. Así, no tardó en reemplazar muchos religiosos de su orden por maestros laicos: Jaeger, que había estudiado los métodos de Pestalozzi; Chappuis, a quien escogió por su competencia en la enseñanza del cálculo. Y para el dibujo, él, sacerdote católico, no dudó en emplear un profesor vadés, de religión protestante. ¡Raro ejemplo dado por un religioso y demasiado poco seguido! (...)”

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COMPAYRÉ, Gabriel P. Girard 1.1. Su vida 1.1.2. Concepción liberal de la educación El P. Girard y la educación por la lengua materna Ediciones de la Lectura, Madrid, 1910?, pág. 54-55 Colección: Ciencia y Educación. Traducción de P. Blanco Suárez.

“No, no; no son las luces las que hacen mal al hombre: es el error lo que le degrada... Ahora, el error, ¿de dónde viene? Es hijo de la ignorancia. Llevad la luz al espíritu del hombre; expulsaréis el error, y, con el error, las pasiones, y, con las pasiones, todo el mal (I). [...] No teníamos nadie en Francia, en esa época, que defendiese con fuerza semejante la causa de las “luces”. Habíase extinguido, bajo el fracaso de las guerras napoleónicas, la voz de los filósofos del siglo XVIII y de los hombres de la Revolución, y era necesario que saliese de la celda de un monje suizo, en lengua francesa, esta elocuente defensa a favor de la instrucción para todos.” (I) Discurso pronunciado en la distribución de premios de 1815.

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COMPAYRÉ, Gabriel P. Girard 1.4. Método pedagógico 1.4.2. Enseñanza mutua Método “concéntrico El P. Girard y la educación por la lengua materna Ediciones de la Lectura, Madrid, 1910? pág. 72-73. Colección: Ciencia y Educación. Traducción de P. Blanco Suarez,

“La instrucción “a lo Lancaster” permitía la división y subdivisión de los alumnos y enseñanzas apropiadas a su edad. El principio de la gradación de los estudios, que Girard había tenido la felicidad de tomar de Pestalozzi, llegaba a ser una explicación fácil. Además, la enseñanza mutua se adaptaba perfectamente al método concéntrico que Girard preconizaba, que pide que, en las diversas materias enseñadas, se tenga cuidado de proceder por acrecentamiento sucesivos; que desde el primer año, y para los principiantes más pequeños, el programa comprenda ya y haga marchar de frente todos los estudios, que se tomarán de nuevo en los años sucesivos para ampliarlos y profundizarlos.” [Este pasaje es muy interesante pues anticipa propuestas curriculares muy posterior, reconocida como diseño en espiral (J. Bruner), cuando menciona la posibilidad de volver y ampliar; y el diseño en...., que permite volver y profundizar] archivo:1

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COMPAYRÉ, Gabriel P. Girard 1.1.1 Concepción de disciplina 1.3. Estudios Primarios 1.3.3. Castigos corporales 1.3.4. Emulación y premios El P. Girard y la educación por la lengua materna Ediciones de la Lectura, Madrid, 1910?. Pág. 76-7 Colección: Ciencia y Educación. Traducción de P. Blanco Suarez. “Poner l a fuerza de la educación en el castigo que causa dolor es -decía Girard- agriar al alumno, condenarle al servilismo y a no ser jamás hombre.” Y añadía: “Comprimir en el niño su naturaleza viva y las efusiones espontáneas de un alma que quiere ponerse al descubierto, es hacerle disimulado y triste... Educados en el temor, los niños se convierten en brutos.” Para conducir a sus alumnos, Girard contaba siempre con la acción de la bondad del maestro, con el atractivo del estudio y también con el efecto personal de la voluntad del niño. El espíritu moderno de libertad era el principio de su disciplina escolar.” “No proscribía las recompensas, pero las quería sencillas, y que no se abusase de ellas: “Establecer por el mérito distinciones que puedan deslumbrar la débil comprensión de la infancia es insinuarle la idea de retribución y volver hacia la vanidad el resorte más noble, el más poderoso de la naturaleza”, es decir, la emulación. Sobre este punto Girard no se entendía de ningún modo con Pestalozzi.” [...] “En Friburgo, Girard distribuía medallas a los alumnos que se distinguían, y obtuvo de la Cámara de escuelas y del Consejo comunal que hubiera cada año una distribución solemne de premios.” archivo:1

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COMPAYRÉ, Gabriel Influencia de Girard El P. Girard y la educación por la lengua materna Ediciones de la Lectura, Madrid, 1910?. Pág. 79 Colección: Ciencia y Educación. Traducción de P. Blanco Suarez

“El influjo de Girard se difundía más allá de las fronteras de Suiza: en Italia, sobre todo en Milán, Florencia, Génova; en Francia, en Lyón. Y durante este tiempo, era minado, combatido en su propio país por los enemigos irreconciliables de la instrucción, que no perdonaban a Girard su éxito, y que buscaron, para perderle, toda clase de razones pérfidas.”

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COMPAYRÉ, Gabriel Enseñanza religiosa El P. Girard y la educación por la lengua materna Ediciones de la Lectura, Madrid, 1910?. Pág. 79 Colección: Ciencia y Educación. Traducción de P. Blanco Suarez

“Girard se había reservado, en su escuela, la enseñanza religiosa: tres clases de catecismo por semana. Esto da idea de la importancia que le concedía. Y, sin embargo, este sacerdote piadoso, tan sincero en su piedad, llegó a ser sospechoso: fue acusado de irreligión, motejado de cismático, sospechoso de herejía.”

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COMPAYRÉ, Gabriel Franciscanos y Jesuitas El P. Girard y la educación por la lengua materna Ediciones de la Lectura, Madrid, 1910?. Pág. 79 Colección: Ciencia y Educación. Traducción de P. Blanco Suarez

“La orden entera de los franciscanos fue amenazada en su existencia. Llamar a los jesuitas, expulsar a los franciscanos, era el sueño de un cierto número de friburgueses, apoyados por la nunciatura y por el obispo de Lausana, monseñor Jenny.”

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COMPAYRÉ, Gabriel 1. P. Girard 1.2. Obra Pedagógica El P. Girard y la educación por la lengua materna Ediciones de la Lectura, Madrid, 1910?. Pág. 79-80 Comparación con H.Mann Colección: Ciencia y Educación. Traducción de P. Blanco Suarez,

“A los ataques dirigidos contra él, y que recuerdan aquellos con que los ortodoxos americanos debían, algunos años más tarde, abrumar el liberalismo de Horacio Mann, Girard no respondió con la aspereza airada del noble e independiente anglosajón. Escapáronsele, sin embargo, algunas palabras vivas, algunos gritos de impaciencia, cuando se le ocurrió, por ejemplo, llamar a sus adversarios «bromistas de cara piadosa», o decir: «A las lechuzas no les gusta la luz.» Horacio Mann hablará también «de los buhos, que desearían, porque son ciegos, que el sol no saliese nunca». Pero la actitud general de Girard fue la calma, digna y fría, de un hombre que se siente injustamente atacado. Se defendió con fuerza, porque su causa era buena; pero con la humildad resignada de un sacerdote católico, respetuoso de la jerarquía.”

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COMPAYRÉ, Gabriel Kantiano religiosa

Pensamiento Educación moral / educación

El P. Girard y la educación por la lengua materna Ediciones de la Lectura, Madrid, 1910?. Pág. 80-81 Colección: Educación. de P.enBlanco Suarez y ofuscaba su “(...) suCiencia misma ydefensa dejabaTraducción ver claramente qué inquietaba conducta a una Iglesia aferrada a la tradición y enemiga de toda novedad. ¿Era en él un recuerdo de la filosofía de Kant, que había estudiado con respeto; una especie de trasposición, de traducción pedagógica de la doctrina que funda sobre las verdades morales las creencias metafísicas en la existencia de Dios y en la inmortalidad del alma? El hecho es que Girard subordinaba, en una cierta medida, la educación religiosa a la educación moral. Al final del camino que hacía seguir a sus alumnos estaba, sin duda, la cruz, plantada en lo alto de la ruta, adonde quería conducirlos y arrodillarlos. Pero les hacía recorrer antes, a pesar de todo, los senderos de la moral sencillamente humana. No suponía que después de él vendrían otros que se detendrían a mitad de camino. Nadie ha creído más firmemente que él en la conciencia moral, «en la ley grabada por Dios en las almas». Con la conciencia, «oráculo interior»; con la moral, inculcada anticipadamente, era con lo que él relacionaba, poco a poco y según la ocasión, los dogmas de la fe cristiana. Y era, sin que él lo sospechase, toda una revolución. La Iglesia parte del dogma, y del dogma desciende a la moral, de la cual hace una estrecha dependencia del dogma. Girard seguía el movimiento inverso. ¡Qué de cosas, si se reflexiona, puede contener una simple trasposición de palabras! Girard decía: La educación «moral y religiosa»; sus adversarios estaban por la educación «religiosa y moral». Preveían que el dogma, una vez relegado a segundo plano, podría ser eliminado, cuando viniesen los hombres que, menos religiosos que Girard, y que, habiendo fundado, como él, la moral en la conciencia y la razón, no llegasen más allá.” Educación para todos Educación popular = instrucción del pueblo “Desde 1813 comenzó la lucha con Girard, sordamente al principio (I). Su gran crimen era que quería instruir al pueblo. Se le censuraba el hacer niños sabios y el desviar a los pequeños friburgueses de los oficios manuales. «Ya no se encuentran castradores, deshollinadores, afiladores...!» Era la objeción muy conocida, sacada del peligro de los que están fuera de su clase. Pero, dirigida a Girard, la acusación era muy injusta. Nuca había pensado en la igualdad para todos de una instrucción integral. «No olvidemos – decía- que no se trata en manera alguna de hacer salir los espíritus del círculo natural en que están llamados a vivir.» En su discurso del 2 de setiembre de 1819, volvía con fuerza a las ideas que había ya expuesto sobre este asunto en su Proyecto de educación para la República helvética. Quería, sin duda, propagar «la instrucción que hace hombres»; pero a condición de no extenderla más que con prudencia, con discernimiento, proporcionándola a las necesidades de cada uno, calculándola sobre la condición y el destino social de cada niño. «Para unos, una cultura –decía-; para otros, otra cultura.»” (pág. 82-83) Al año siguiente, en 1814, se reestableció el patriciado de Friburgo, y la vuelta al poder del partido aristocrático no podía menos de favorecer la campaña abierta contra Girard y su escuela. En 1818, los jesuitas fueron oficialmente llamados.

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COMPAYRÉ, Gabriel Educación para todos / Escuelas diferentes y diferenciadas El P. Girard y la educación por la lengua materna Ediciones de la Lectura, Madrid, 1910?. Pág. 80-81 Colección: Ciencia y Educación. Traducción de P. Blanco Suarez

“Debía haber, según él, tres clases de escuelas; todas, sin duda, iguales en dignidad; todas, «escuelas de humanidad»; pero con programas muy diferentes: escuelas primarias para los hijos de agricultores y de obreros; escuelas medias para artesanos, comerciantes, industriales; escuelas sabias para la preparación a los profesionales liberales. Y pedía que en estas escuelas de estudios superiores se rompiese «con el aparato gótico de los colegios», que se aprendiese el latín en dos años.” (pág. 83)

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COMPAYRÉ, Gabriel Educación para todos / Sobre los contenidos El P. Girard y la educación por la lengua materna Ediciones de la Lectura, Madrid, 1910?. Pág. 80-81 Colección: Ciencia y Educación. Traducción de P. Blanco Suarez

“ «Nuestros alumnos –respondía a su acusadores- conocen su lengua, la hablan y la escriben tal vez mejor que en otro tiempo; calculan con más inteligencia; tienen algunas ideas más del mundo en que habitan; a las fórmulas áridas del catecismo juntan el conocimiento de algunos rasgos de historia sagrada; saben dibujar algunas formas groseras a favor de las artes que les darán pan.» Y una prueba del giro práctico que imprimía a su enseñanza está en que entre los primeros libros de lectura que recomendaba a sus alumnos aparece una Historia de las artes mecánicas, que había redactado con esta intención. Lejos de incitar a los niños del pueblo a buscar una instrucción que fuese superior a sus aptitudes y a sus necesidades, desanimaba y apartaba de los estudios superiores a todos aquellos que no tenían los medios naturales para triunfar en ellos. «Esta muchedumbre profana –decía- se pone en camino, entra en la carrera literaria, ensaya algunos pasos lánguidos, ensaya aún otros, hasta que el fastidio llega, por fin, con el sentimiento de la insuficiencia. Entonces, el alumno de Minerva va a acogerse bajo la bandera de Marte, o se agarra a las carretillas del albañil, para venir, tal vez, después a pedirnos limosna en harapos, tartamudeando algunas palabras en latín.» ” (pág. 83-84)

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COMPAYRÉ, Gabriel Educación para todos / Sobre los contenidos El P. Girard y la educación por la lengua materna Ediciones de la Lectura, Madrid, 1910?. Pág. 80-81 Colección: Ciencia y Educación. Traducción de P. Blanco Suarez

“En 1844 apareció, para ser coronado el mismo año por la Academia Francesa (I), con un informe de los más laudotorios de Villemain, el libro intitulado: De la enseñanza regular de la lengua materna, que era como la introducción, el prefacio teórico, de los seis volúmenes de aplicación práctica publicados en 184546, bajo el título de Concurso educativo. Nunca obra de pedagogía ha sido estudiada más cuidadosamente, ni más pacientemente trabajada y retocada. Girard había puesto ya a prueba sus ideas en su escuela de Friburgo, y, desde el día en que la injusticia de sus conciudadanos le condenó al retiro, no cesó de laborar en la exposición definitiva de su método.” (pág. 94-95)

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COMPAYRÉ, Gabriel 1. P. Girard 1.3. Estudios Primarios 1.3.1. Enseñanza de la gramática El P. Girard y la educación por la lengua materna Ediciones de la Lectura, Madrid, 1910?, pág. 53. Colección: Ciencia y Educación. Traducción de P. Blanco Suarez.

“Parece –decía- como si el maestro no tuviera ante él más que máquinas de palabras, de escritura, de recitación, máquinas que él se encarga de montar, como Vaucanson montaba sus autómatas”. Girard sustituía esta enseñanza maquinal por los métodos activos, por la vida del espíritu. Nadie más convencido que él de la necesidad de la instrucción verdadera, la que forma el juicio, anima la inteligencia e ilumina la razón.”

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COMPAYRÉ, Gabriel 3. Pestalozzi / 3.1. Principios pedagógicos/ 3.2. Método / 3.2.1. mutuo y simultáneo Historia de la pedagogía, Versión castellana de Carlos Roumagnac. Librería de la Vda. De Ch. Bouret, París – México, 1911. Lección “Pestalozzi”, pág. 348-349 “El XVIII orfanatorio de Stanz (1798-1799).- Hasta 1798 no había encontrado ocasión Pestalozzi de poner en práctica sus principios y sus sueños. La Revolución helvética, a la que saludó con entusiasmo como a la señal de regeneración social de su país, le dio por fin el medio de ensayar sus teorías, que, por un extraño destino, habían sido aplicadas por otras manos antes de serlo por las suyas. El gobierno helvético, cuyas tendencias estaban en armonía con los sentimientos democráticos de Pestalozzi, le ofreció la dirección de una escuela normal. Pero él rehusó para permanecer siendo institutor. Iba a encargársele de una escuela cuyo plan había él redactado, cuando le llamaron los acontecimientos a dirigir un orfanatorio en Stanz. Métodos seguidos en Stanz.- Pestalozzi daba lección a sus discípulos de las seis a las ocho de la mañana y de las cuatro a las ocho de la tarde; el resto del tiempo se consagraba al trabajo manual. Aun en el tiempo dedicado a la lección el niño de Stanz «dibujaba, escribía y trabajaba». Para establecer el orden en una escuela que contaba con ochenta niños, Pestalozzi tuvo la idea de recurrir al ritmo; «se vio, dice, que la pronunciación rítmica aumentaba la impresión producida por la lección». Tratándose de alumnos absolutamente ignorantes, les hacía permanecer mucho tiempo en el principio; les ejercitaba en los primeros elementos hasta que podían dominarlos. Simplificaba los métodos y buscaba para cada enseñanza un punto de partida apropiado para las facultades nacientes del niño. El modo de enseñanza era simultáneo: todos los alumnos repetían en alta voz las palabras del maestro; pero también era mutua: “Los niños instruyen a los niños: ellos fueron quienes intentaron la experiencia ; yo no hice sino indicarla. Aun en esto obedecí a la necesidad: no teniendo ni un colaborador, tuve la idea de colocar a uno de los alumnos más adelantados entre otros dos que lo eran menos...” La lectura estaba combinada con la escritura. La historia natural y la geografía se enseñaban a los niños bajo la forma de lecciones familiares. Pero lo que sobretodo preocupaba a Pestalozzi era el desarrollo de las facultades morales y de las fuerzas interiores de la conciencia. Quería que sus alumnos le amasen, despertar en ellos, en sus relaciones cuotidianas, los sentimientos de amistad fraternal, excitar la intuición de cada virtud antes de formular el precepto, moralizar a los niños por la influencia de la naturaleza que les rodeaba y por la actividad que se les imponía. La quimera de Pestalozzi, en la organización de Stanz, consistía en querer transportar a una escuela las condiciones de la vida doméstica, querer ser padre de un centenar de niños. “Estaba convencido que mi corazón cambiaría el estado de mis niños con tanta rapidez como el sol de la primavera reanima a la tierra aletargada por el invierno. Era preciso que mis niños viesen desde la aurora hasta la puesta de sol, y en cada momento del día, sobre mi frente y en mis labios, que mi corazón era de ellos, que su dicha era mi felicidad y que sus placeres eran los mismos míos. Era todo yo para mis niños. Estaba solo con ellos desde la mañana hasta la noche...

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Sus manos estaban en mis manos. Mis ojos estaban fijos en sus ojos.”


COMPAYRÉ, Gabriel 3. Pestalozzi 3.1. Principios pedagógicos 3.2. Método Historia de la pedagogía, Versión castellana de Carlos Roumagnac. Librería de la Vda. De Ch. Bouret, París – México, 1911. Lección XVIII “Pestalozzi”, pág. 350

“Las escuelas de Berthoud (1799-1802).- En cuanto recobró la salud, prosiguió Pestalozzi el curso de sus experiencias. Obtuvo no sin trabajo que se le confiase una pequeña clase en una escuela primaria de Berthoud. Pasaba por ser un ignorante: “Se decían al oído que no sabía yo ni escribir, ni calcular ni aun leer correctamente.” Pestalozzi no se defiende; confiesa su incapacidad y aun pretende que le ha sido útil. “Mi incapacidad en estas materias era ciertamente una condición indispensable para hacerme descubrir el método más sencillo de enseñanza.”

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COMPAYRÉ, Gabriel 3. Pestalozzi 3.1. Principios pedagógicos 3.2. Método 3.2.1. simplificación - mecanización – generalización Historia de la pedagogía, Versión castellana de Carlos Roumagnac. Librería de la Vda. De Ch. Bouret, París – México, 1911. Lección XVIII “Pestalozzi”, pág. 353 “Métodos simplicados.- El objeto de Pestalozzi, como lo hace notar uno de sus amigos, era en un sentido mecanizar la instrucción. Quería, en efecto, simplificar y determinar los métodos hasta el grado de que pudiesen ser empleados por el institutor más mediano, por el padre y por la madre más ignorantes. En una palabra esperaba organizar una máquina pedagógica tan bien montada que en cierto modo pudiese funcionar por sí sola: “Creo, dice, que es inútil pensar en obtener el progreso e la instrucción del pueblo, hasta que se hayan encontrado formas de enseñanza que hagan del institutor, cuando menos hasta la conclusión de los estudios elementales, el simple instrumento mecánico de un método que deba sus resultados a la naturaleza de sus procedimientos y no a la habilidad de quien lo practica. Siento el hecho de que un libro escolar no tiene valor sino en tanto que puede ser empleado por un maestro sin instrucción tan fácilmente como por un maestro instruido.” Esto era caer en la exageración; era tener en nada la acción personal y le mérito de los maestros. Según eso, sería inútil fundar escuelas normales. El mismo Pestalozzi es por lo demás, un brillante mentis a esta singular teoría: pues debió sus éxitos pedagógicos mucho más a la influencia de su palabra viva, a la ardiente comunicación de la llama de que estaba animado su corazón, que a procedimientos metódicos que nunca llegó a combinar archivo:1 de una manera definitiva.” 60


COMPAYRÉ, Gabriel 3. Pestalozzi 3.1. Principios pedagógicos 3.2. Método 3.2.1. Socrático

“El método socrático.- Pestalozzi recomienda el método socrático e indica con exactitud algunas de las condiciones necesarias para el empleo de este método. Desde luego hacía notar que exige por parte del maestro una habilidad poco común: “Una inteligencia superficial y poco cultivada, decía, no sondea las profundidades de donde un Sócrates hacía brotar espíritu y verdad.” Además el método socrático no puede ser empleado sino con alumnos que posean ya alguna instrucción. Es absolutamente impracticable con niños a quienes faltan, a la vez, puntos de partida, es decir nociones preliminares, y el medio de expresar estas nociones, es decir el conocimiento del lenguaje. Y como era necesario que el pensamiento de Pestalozzi terminara en una imagen, agrega: “Para que el azor y la misma águila tomen los huevos de las otras aves, se requiere que antes, éstas los hayan depositado en el nido.”

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COMPAYRÉ, Gabriel 3. Pestalozzi 3.1. Principios pedagógicos 3.2. Método 3.2.1. Intuición 3.2.2. Lección con objetos Historia de la pedagogía, Versión castellana de Carlos Roumagnac. Librería de la Vda. De Ch. Bouret, París – México, 1911. Lección XVIII “Pestalozzi”, pág. 348-349

Ejercicios de intuición.- Lo que es mejor es la importancia que concede Pestalozzi a la intuición. Hay que señalar un detalle: no fue Pestalozzi, fue uno de los niños de su escuela quien tuvo la idea de la observación directa de los objetos que sirven de texto a la lección. Un día, que según su costumbre, hacía describir prolijamente a sus alumnos todo lo que percibían en un dibujo en el que estaba representada una ventana, se apercibió de que uno de sus pequeños oyentes, en vez de mirar a la imagen consideraba atentamente la ventana real de la escuela. Desde ese momento, Pestalozzi hizo a un lado todos sus dibujos y tomó los objetos mismos por asunto de sus lecciones: “El niño, decía, no quiere intermedios entre la naturaleza y él.” archivo:1

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COMPAYRÉ, Gabriel 3. Pestalozzi 3.1. Principios pedagógicos Historia de la pedagogía, Versión castellana de Carlos Roumagnac. Librería de la Vda. De Ch. Bouret, París – México, 1911. Lección XVIII “Pestalozzi”, pág. 361-362

“Principios esenciales.[...] otro testigo de la vida de Pestalozzi, Morf, redujo también a máximas la pedagogía del gran institutor; 1º La intuición es el fundamento de la instrucción; 2º El lenguaje debe ligarse a la intuición; 3º La época para aprender no es la del juicio y la de la crítica; 4º En cada ramo debe comenzar la enseñanza por los elementos más sencillos y continuar gradualmente siguiendo el desarrollo del niño, es decir por series psicológicamente encadenadas; 5º Debe insistirse bastante tiempo sobre cada parte de la enseñanza para que adquiera el niño su completa posesión; 6º La enseñanza debe seguir el orden del desarrollo natural y no el de la exposición sintética; 7º La individualidad del niño es sagrada; 8º El principal objeto de la enseñanza elemental no es el de hacer que el niño adquiera conocimientos y talentos; es el de desarrollar y acrecer las fuerzas de su inteligencia; 9º Al saber es necesario unir el poder; a los conocimientos teóricos la habilidad práctica; 10º Las relaciones entre el maestro y el alumno deben fundarse en el amor; 11º La instrucción propiamente dicha debe subordinarse al fin superior de la educación. Cada uno de estos aforismos merecería un largo comentario. Basta, no obstante, estudiarlos en su conjunto para formarse idea casi exacta de esa pedagogía verdaderamente humana que se apoya sobre principios psicológicos.”

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COMPAYRÉ, Gabriel 3. Pestalozzi 3.1. Principios pedagógicos Historia de la pedagogía, Versión castellana de Carlos Roumagnac. Librería de la Vda. De Ch. Bouret, París – México, 1911. Lección XVIII “Pestalozzi”, pág. 362

“Krusi pudo decir de su maestro: «En materia de conocimientos y de práctica comunes a la escuela, Pestalozzi era muy inferior a un buen magíster de ciudad. Pero poseía algo infinitamente superior a lo que puede dar un curso de instrucción, cualquiera que él sea. Conocía lo que se oculta a gran número de institutores: el espíritu humano y las leyes de su desarrollo y de su cultura, el corazón humano y los medios de vivificarlo y de ennoblecerlo.»”

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COMPAYRÉ, Gabriel 3. P. Girard 3.1. Influencia de Pestalozzi Historia de la pedagogía, Versión castellana de Carlos Roumagnac. Librería de la Vda. De Ch. Bouret, París – México, 1911. Lección XIX “Los continuadores de Pestalozzi”, pág. 366

“La pedagogía del siglo diez y nueve.- Pestalozzi pertenece ya a nuestro siglo por el fin de su carrera y sobre todo por la gloria póstuma de su nombre. Con Froebel y el P. Girard entramos de lleno en el siglo diez y nueve: uno y otro, con tendencias personales y a grados diversos, continúan la obra de Pestalozzi.”

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COMPAYRÉ, Gabriel 3. Pestalozzi 3.1. Principios pedagógicos Historia de la pedagogía, Versión castellana de Carlos Roumagnac. Librería de la Vda. De Ch. Bouret, París – México, 1911. Lección XVIII “Pestalozzi”, pág. 362-363 “Procedimientos pedagógicos.- La pedagogía de Pestalozzi es buena tanto por sus procedimientos cuanto por sus principios. Sin pretender enumerarlos todos, indicaremos sucintamente algunas de las prácticas escolares que ha empleado y recomendado: El niño debe saber hablar antes de que aprenda a leer. Para la lectura deben usarse letras móviles que se pegan sobre un cartón. Antes de escribir es necesario dibujar. Los primeros ejercicios de escritura deben hacerse sobre una pizarra. En el estudio del lenguaje debe seguirse la evolución de la naturaleza, estudiar desde luego los nombres, después los calificativos y por último las proposiciones. Los elementos del cálculo se enseñarán con ayuda de objetos materiales que se tomen como unidad, o cuando menos con rayas trazadas sobre un pizarrón. El cálculo oral será el que más se emplee. El alumno para formarse idea justa y precisa de los números, debe representárselos siempre como una colección de trazos o de cosas concretas y no como cifras abstractas. Un cuadrito dividido en cuadrados en los que se dibujan puntos, sirve para aprender a sumar, a restar, a multiplicar y a dividir. En las escuelas de Berthoud no había ni libros ni cuadernos. Los niños no tenían que aprender nada de memoria. Todos debían repetir a la vez y sucesivamente las instrucciones del maestro. Cada lección no duraba sino una hora y era seguida de un intervalo, de una corta recreación. El trabajo manual, el cartonaje, el cultivo del jardín, la gimnasia se asociaban al trabajo del espíritu. La última hora del día se consagraba al trabajo libre: los alumnos decían: «Se trabaja para uno.» Algunas horas se consagraban por semana a los ejercicios militares. No todo es digno de alabanza, seguramente, en los procedimientos que acabamos de enumerar. Por ejemplo: no es necesario que el niño se represente, cuando calcula, el contenido de los números y Pestalozzi abusa archivo:1 66 algunas veces de la intuición sensible. Introduce el análisis, y un análisis muy sutil, muy minucioso, en estudios en que la naturaleza obra por sí sola. «Mi método, decía él mismo, no es sino un refinamiento de los procedimientos de la naturaleza,» y los refinaba demasiado.”


Araujo, Orestes. Historia de la Escuela Uruguaya. Montevideo: Imp. ornaleche y Reyes, 1906, pág 203. De los apuntes de Andrés sobre Francisco Mata

“Las agitaciones políticas de que España fue teatro durante la primera mitad del siglo pasado, ahuyentaron de sus playas á dos ilustres personalidades, á dos eminencias, á dos sabios, arrastrándolos hasta la ciudad de Montevideo, donde se fijaron para dejar entre su juventud estudiosa toda su savia intelectual, inculcarle toda su ilustración y transmitirle con raro talento todos sus conocimientos, que eran tan vastos como múltiples.”

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Araujo, Orestes. Historia de la Escuela Uruguaya. Montevideo: Imp. ornaleche y Reyes, 1906, pág 204 De los apuntes de Andrés sobre Francisco Mata

“(...) viniendo á ser el establecimiento de los Padres Escolapios, una vez terminada la Guerra Grande, la institución de más fama entre todas las de su género, y el centro de atracción de la juventud más distinguida de Montevideo por sus antecedentes de familia, su posición social ó sus medios de fortuna”

(Agregando el autor enseguida, que la mayoría de los profesionales y hombres de letras que se educaron en ese momento, lo hicieron) “bajo la égida de los ilustrados escolapios”.

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Acevedo, Eduardo. Anales históricos del Uruguay. Montevideo: Barreiro y Ramos, 1933, Tomo I, pág. 527. De los apuntes de Andrés sobre Francisco Mata

“El número de las escuelas de enseñanza media se aumenta en el transcurso de la Administración Oribe con el Colegio de los Padres Escolapios y el Colegio Oriental de Humanidades, dirigidos uno y otro por congregaciones religiosas. El Plan del Colegio de los Padres Escolapios abarcaba lectura, escritura, gramática castellana, aritmética mercantil, francés, italiano, gramática latina, elementos de griego, retórica y poética castellana y latina, geografía física y matemática, cronología, historia antigua, sagrada y moderna, mitología. Por una resolución subsiguiente fueron autorizados sus directores para fundar una cátedra de filosofía, de estudios válidos para las aulas nacionales. (...) El Gobierno acordó su protección a este colegio en cuyo personal enseñante figuraba don Pedro Giralt, de considerable acción universitaria más tarde, dándole local y proporcionándole otros favores.”

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Araujo, Orestes. Historia de la Escuela Uruguaya. Montevideo: Imp. ornaleche y Reyes, 1906, pág 206 De los apuntes de Andrés sobre Francisco Mata

“Muy pronto comprendieron las autoridades y el vecindario de la entonces Villa de Melo, el tesoro de sabiduría y bondad que tenían en el nuevo Maestro, y trataron de aprovecharlo en beneficio de la educación de sus hijos, al extremo de que a los pocos meses de la llegada de esta celebridad, el salón de la Escuela pública era reducido para contener la enorme cantidad de niños que a ella concurrían con una puntualidad nunca vista hasta entonces, una afición al estudio que era motivo de sorpresa, que bien pudiera medirse por infinidad de actos infantiles poco frecuentes por los honrosos y meritorios para sus autores.”

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Araujo, Orestes. Historia de la Escuela Uruguaya. Montevideo: Imp. ornaleche y Reyes, 1906, pág 207 De los apuntes de Andrés sobre Francisco Mata

En cierto momento, el maestro decidió presentar la renuncia a su trabajo, si bien las causas se desconocen, es probable que se debiera a algunos meses adeudados por la Instrucción Pública. Las autoridades locales, decidieron crear una comisión que visitara a Mata para hacerlo convencer de que no abandonara su lugar. Orestes Araujo, obtiene esta información de las actas de la Junta Económica Administrativa de la hoy ciudad de Melo, pero no señala la fecha del acontecimiento. Fue en el año 1852, que las autoridades de la enseñanza, se decidieron a pedir a todas las personas que se dedicaban a la educación en centros públicos, que presentaran títulos que los habilitaran para esa tarea. El número de supuestos maestros y la cantidad de colegios particulares, seguramente había motivado a que las autoridades atendieran la situación. Aquellos, que no tuvieran su título debían ir a Montevideo para rendir el examen. Mata, quien al parecer no cumplía con ese requisito pero que “indudablemente era muy superior al estrecho molde pedagógico que caracterizaba á los escuetos y rutinarios programas de aquellos tiempos”, se resistió a dicha exigencia, llegando a solicitar las autoridades de Cerro Largo al propio presidente Giró (en una gira por ese lugar) que se le expidiera el título sin la necesidad de tener que dar el examen.

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Araujo, Orestes. Historia de la Escuela Uruguaya. Montevideo: Imp. ornaleche y Reyes, 1906, pág 208-209 De los apuntes de Andrés sobre Francisco Mata

Araujo, desconoce que fue lo que sucedió con este pedido, pero resalta que Mata fue por muchos años más el director de la escuela pública de varones de Melo. Las descripciones de Araujo acerca de las extensas cualidades intelectuales de este maestro, dan cuenta de un hombre de una profunda capacidad para la tarea educativa: “conocía todos los sistemas filosóficos; le eran familiares la literatura antigua y moderna, por las cuales tenía una predilección especial, sobre todo cuando se trataba de los poetas latinos; era fuerte en gramática; sabía sentir las bellezas de la historia, que hacía resaltar con un criterio tan claro como brillante; era dueño absoluto de la geografía; explicaba cosmografía cual si fuese un verdadero astrónomo; manejaba las más complicadas fórmulas algebraicas o geométricas como consumado matemático; sacaba gran partido de la mitología, con la que amenizaba sus lecciones y su conversación, y dominaba tantas lenguas, muertas y vivas, que era tenido como un verdadero políglota.” Agregando enseguida: “Los conocimientos de Mata no sólo eran generales, sino también sólidos, profundos, sin que jamás hiciese alarde de ellos, como corresponde a un verdadero sabio.”

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Araujo, Orestes. Historia de la Escuela Uruguaya. Montevideo: Imp. ornaleche y Reyes, 1906, pág 211 Informe Palomeque, Documentos de Prueba (Nº 63) pág LXXVI. De los apuntes de Andrés sobre Francisco Mata

El reconocido informe Palomeque, realizado por el militar y hombre de leyes José G. Palomeque, resaltaba las características especiales de la escuela de Cerro Largo a diferencia de la situación que se daba en el resto del país: “Las escuelas, pues, de este departamento, son el modelo y ejemplo de todas las de la campaña” Francisco Mata, va a permanecer en Cerro Largo hasta 1869 momento en que se va a trasladar a Montevideo por invitación de una sobrina: “y una vez en la capital, ya sea por los cuidados afectuosos de que fue objeto, sea porque volvió a un ambiente más amplio donde poder ejercer sus vastas facultades intelectuales, don Francisco Mata rejuveneció veinte años: vestía con esmerada corrección, se hizo con todos comunicativo, caminaba con agilidad y desenvoltura, conversaba largo y alegremente y, como no quería constituirse en una carga pesada para su sobrina, a pesar de sus setenta y tantos años, obtuvo, hasta terminar su existencia, varias cátedras en la Universidad Mayor” archivo:1

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Pierroti, Nelson. Los estudios de temas matemáticos anteriores a la creación de la Facultad de Matemáticas en Uruguay (1888) en http://galileo.fcien.edu.uy/los_estudios_de_temas_matematic os.htm De los apuntes de Andrés sobre Francisco Mata

La obra Elementi di Geografía Física della Republica Orientale dell´ Uruguay, fue escrita “per cura del Consolato Generale d´Uruguay in Italia” . Quedarnos con las publicaciones, sería no llegar a entender la profundidad de conocimientos de este religioso escolapio, quien en el ya referido Colegio, dictaba los cursos de Filosofía (1837) y los cursos de geografía astronómica, que contribuyeron “a popularizar las ideas de Galileo, Kepler y Newton entre las nuevas generaciones” Pero no podemos dejar de lado, lo que para Pierroti significa un paso significativo al comenzar los referidos sacerdotes con las carreras de ingeniería, arquitectura, agrimensura y pilotaje. Paso importante, dado que por vez primera se estudiaban estas ciencias fuera del ámbito castrense y porque a su vez , se volvía la opción frente a una universidad en crisis: “Constituyó además un hito de gran interés para la enseñanza de las ciencias exactas. Por una parte por la orientación dada a los cursos de ingeniería y arquitectura (calcados del modelo francés); y por otra, por el equipo de docentes que incorporaba: Antonio Torres como profesor de náutica; Jaime Roldós y Pons para aritmética y Aimée Aulbourg[+] (ingeniero civil) para matemáticas, dibujo, y topografía”.

[+] Según Alfredo Castellano el reconocido arquitecto Victor Rabú, trabajo en sus primeros tiempos con este ingeniero, siendo ambos de origen francés. archivo:1

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Araujo, Orestes. Historia de la Escuela Uruguaya. Montevideo: Imp. ornaleche y Reyes, 1906 Documentos de Prueba, pág. XL. De los apuntes de Andrés sobre Francisco Mata

En relación a la cátedra de Filosofía, Orestes Araujo, presenta dentro de sus Documentos de prueba, el decreto donde se le concede a los Padres Escolapios, la posibilidad de emprender una cátedra de filosofía. Dicho decreto, establecía que el curso duraría dos años (dividiéndose en tres períodos) y que se estructuraría de la siguiente manera: 1º- Lógica / Metafísica 2º- Aritmética / Álgebra / Geometría aplicada a los cálculos de Física 3º- Ética y Sinopsis histórica de los conocimientos filosóficos

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Castellanos, Alfredo C. Nomenclatura de Montevideo. De los apuntes de Andrés sobre Francisco Mata

Los méritos de Giralt serán tan importantes que será reconocido al ser invitado a trabajar al Instituto de Instrucción Pública. El ambiente universitario no le será ajeno, destacándose en el año 1859 como profesor de latinidad de la Universidad. En 1875, será director del Periódico El Maestro, instrumento fundamental de la reforma y en el 1876, acompañará la reforma escolar de Varela al ser nombrado Inspector de las escuelas de Montevideo. Queda demostrada, la capacidad intelectual de estos maestros, la abnegación a su vocación y el valor e influencia de sus conocimientos en pos del desarrollo educativo del naciente estado.

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El Bien Público Año II Nº 317, Noviembre 29 de 1879.

“Don Pedro Giral (sic)- Tarde ya, a la hora de cerrar nuestro diario por recomendación del Señor Ministro de Gobierno se nos hace saber el fallecimiento del antiguo educacionista. Sr. Giral (Q.E.P.D) y se nos pide anunciemos su entierro a las 4 ½ de la tarde de hoy. Accediendo gustosos a la indicación del Señor Ministro (...)”

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El Bien Público Año II Nº 318, Noviembre 30 de 1879. “Entierro – Hoy a las 4 ½ de la tarde fue acompañado al sepulcro el cadáver del eminente sabio, educacionista y profesor de Ciencias Naturales, el Señor don Pedro Giralt. Un distinguido consejo de personas notables, formaban el acompañamiento fúnebre, al que asistió su Señoría Ilustrísima el Señor Obispo, y varios otros sacerdotes. El señor Presidente de la República y sus ministros formaban también en el acto funerario de que damos cuenta, la banda de músicos de la escuela de Artes y Oficios hacía los honores fúnebres. Antes de dar sepultura al cadáver, pronunciaron sentimentales discursos los Sres. D. Melitón González; D. Clemente Barrial Posada y Dr. D. Matías Alonso Criado. Hemos obtenido el discurso pronunciado por el Señor Barrial Posada, que damos enseguida: Discurso pronunciado por el Señor Don Clemente Barrial Posada, en el campo santo, en el acto de sepultura del cadáver del que fue en vida Don Pedro Giralt. Señores! Ya queda cumplido un decreto mas de la Providencia Divina en el ser que en vida se llamó Pedro Giralt!... por el que a esta mansión de paz venimos, en compañía de sus venerados restos, de los que a las 7 de la tarde de ayer, su alma se desprendió para pasar al reino de los justos! No es protesta contra la voluntad de Dios, al manifestar que un sentimiento profundo enluta el ánimo del que, sin remedio, pierde para siempre a un amigo queridísimo, que por años bienaventurados contempló en el santuario de las ciencias, vístole ha escuchar, con religión, las lecciones del idioma mudo pero infalible, lógico –con que se expresa la naturaleza, para él enseguida pronunciarlos con igual autoridad en la cátedra, donde por más de 40 años enseñó a miles de criaturas- actuales distinguidos ciudadanos que por sus virtudes e ilustración, honran a su patria , y siempre dignos, rinden hoy el último tributo de amor y de respeto al sabio, al incansable apóstol de la educación; al magíster Pedro Giralt, que eternamente de él nos despedimos. Dios siempre misericordioso, habrá recibido las últimas plegarias de este sacerdote. Tengamos fe en que su espíritu está en la gloria. He dicho.”

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ROLDOS Y PONS, JAIME FRAGMENTOS DEL P. G. GIRARD EN LA OBRA DE JAIME ROLDÓS Y PONS

“Consideraciones sobre la Educación, el Niño y la Madre” en Revista El Maestro, 12 de diciembre de 1875, Nº2, Tomo II.

“Diariamente dice el P. Girard, vemos a los padres que hacen que sus tiernos discípulos fijen su atención en lo que ven, en lo que oyen, en lo que tocan, se anuncia por el gusto o por el olfato. Les muestran uno después de otros los objetos sensibles, les pronuncian al mismo tiempo su nombre y se lo repiten a menudo, añadiendo así, el signo del recuerdo a la cosa, a fin de que ambos se unan íntimamente al espíritu del niño, y que la ausencia del objeto, pueda reemplazarlo la palabra.”

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ROLDOS Y PONS, JAIME “La madre y la escuela en sus relaciones con la educación popular”, Montevideo: Librería Argentina de F. Ibarra, 1880.

“Si, lo afirmamos con toda la fuerza de nuestras convicciones: una buena madre puede excitar la actividad, la atención del niño favoreciendo el desarrollo natural de la mente del niño `Diariamente, dice el P. Girard, vemos a los padres que hacen que sus tiernos discípulos fijen su atención en lo que ven, en lo que oyen, en lo que tocan, en lo que se anuncia a ellos por el gusto o por el olfato. Les muestran uno después del otro los objetos sensibles; les pronuncian al mismo tiempo su nombre y se lo repiten a menudo, añadiendo así el signo del recuerdo a la cosa, a fin de que ambos se unan íntimamente en el espíritu del niño, y que en la ausencia del objeto pueda reemplazarla la palabra.’ Este pasaje del P. Girard, que corrobora nuestra doctrina sobre este punto capitalísimo, pone de manifiesto que en la tierna edad de doce a catorce meses, las facultades intelectuales del ser humano han adquirido ya un gran desarrollo” pág. 34.

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ROLDOS Y PONS, JAIME Disquisiciones Pedagógicas. Obra donde se hallan dilucidados los verdaderos principios de educación, conforme con los progresos de la moderna escuela. 1ª edición, Montevideo: Imprenta “El Siglo Ilustrado” , 1886.

“Es tan cierto que al corazón no se le manda, que solamente puede cultivársele con el amor, con la benevolencia, con la suavidad y con la dulzura;... éstos afectos tienen sus fibras unísonas en todos los corazones, principalmente en los de la niñez, de los cuales el educador ha de apoderarse por medio del amor y la dulzura, con la misma naturalidad conque (sic) logra una madre cariñosa; ella gobierna á su prole uniendo al mandamiento la simpatía que sabe inspirarla; es intransigente sin abandonar la suavidad de su conducta cuando se trata del cumplimiento de sus deberes; ella evoca también esos afectos de abnegación en sus hijos, con un solo yo te lo ruego, según dice muy apropósito Aimé-Martin. Hé (sic) aquí la marcha que debe seguir el maestro de verdadera vocación, he aquí la que siguieron Pestalozzi, el P. Girard, Froebel y otros no menos insignes. Téngase por seguro que el maestro que no es suave y cariñoso con los discípulos, no está en su lugar, no es un verdadero educador de la niñez. Síguese, pues, de todo lo dicho, que la cultura y el desarrollo de los afectos es por los afectos mismos. Que todo respire en la escuela amor, benevolencia, órden (sic) y armonía; que los niños se expandan en esa atmósfera, y amarán todo esto. Con su corazón abierto á esas plácidas emociones, con el ejercicio de mutuas complacencias , de recíprocas abnegaciones, se formarán hábitos de cariño y delicadeza como écos (sic) de esos afectos ” pág. 243-244. archivo:1

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ROLDOS Y PONS, JAIME Castellanos, Alfredo: Nomenvlatura de Montevideo 1- Biografía de J. Roldós y Pons.

“Jaime Roldós y Pons: Ilustrado educacionista español, perteneciente al grupo de la«Sociedad de Amigos de la Educación Popular», fundada en 1868. Autor de un texto para la enseñanza del sistema métrico decimal, que fue premiado por nuestro gobierno (1864); publicó también varios opúsculos didácticos elementales, dos libros de lectura, unos «Elementos de Geometría plana y esférica», un «Curso de Contabilidad Mercantil», dos obras de pedagogía intituladas «Disquisiciones pedagógicas» (1886), premiadas en la Exposición Universal de Barcelona, un libro, «La madre y la escuela», y unos «Estudios pedagógicos». En 1877 fue nombrado vocal de la primera Dirección Gral. de Instrucción Primaria, presidida por Varela.”

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ROLDOS Y PONS, JAIME Disquisiciones Pedagógicas. 2. Disquisiciones Pedagógicas cita al P. Girard Disquisiciones Pedagógicas: obra publicada por Jaime Roldós y Pons en 1886, en la ciudad de Montevideo: Roldós y Pons, Jaime. Disquisiciones Pedagógicas. Obra donde se hallan dilucidados los verdaderos principios de educación, conforme con los progresos de la moderna escuela. 1ª edición, Montevideo: Imprenta “El Siglo Ilustrado” , 1886. “Es tan cierto que al corazón no se le manda, que solamente puede cultivársele con el amor, con la benevolencia, con la suavidad y con la dulzura;... éstos afectos tienen sus fibras unísonas en todos los corazones, principalmente en los de la niñez, de los cuales el educador ha de apoderarse por medio del amor y la dulzura, con la misma naturalidad conque (sic) logra una madre cariñosa; ella gobierna á su prole uniendo al mandamiento la simpatía que sabe inspirarla; es intransigente sin abandonar la suavidad de su conducta cuando se trata del cumplimiento de sus deberes; ella evoca también esos afectos de abnegación en sus hijos, con un solo yo te lo ruego, según dice muy apropósito Aimé-Martin. Hé (sic) aquí la marcha que debe seguir el maestro de verdadera vocación, he aquí la que siguieron Pestalozzi, el P. Girard, Froebel y otros no menos insignes. Téngase por seguro que el maestro que no es suave y cariñoso con los discípulos, no está en su lugar, no es un verdadero educador de la niñez. Síguese, pues, de todo lo dicho, que la cultura y el desarrollo de los afectos es por los afectos mismos. Que todo respire en la escuela amor, benevolencia, órden (sic) y armonía; que los niños se expandan en esa atmósfera, y amarán todo esto. Con su corazón abierto á esas plácidas emociones, con el ejercicio archivo:1de mutuas complacencias , de recíprocas abnegaciones, 83 se formarán hábitos de cariño y delicadeza como écos (sic) de esos afectos ” Roldós y Pons, Jaime, Ob. Cit. pág. 243-244.


Libros sugeridos a buscar en bibliotecas europeas:

MS | 36 | -- GIRARD, G. Catalogo donati dal P.Girard e altri foglietti bibliografico e una lettera del Min quattordici lettere inviate P:Girard(Dattiloscritte) (: , -- pp. 001218BD/49]

manoscritto di libri sempre a carattere Prov Aloys Fesh e dallo stesso - cm: ) [187133 -

Obra completa: 418 | D | 32-34 -- GIRARD, Grégoire, OFM Conv Cours éducatif de langue maternelle a l'usage des écoles et des familles. tt. 3.; T. I: Syntaxe de la proposition. T. II: Syntaxe de la phrase à deux propositions. T. III: Conjugation par proposition (Dezobry, E. Magdeleine: Paris, 1845-6 -- pp. Voll. 3. - cm: 18.) [137778 960703MG/34] 418 | D | 34a -- GIRARD, Gregoire,OFMConv Cours educatif de langue maternelle... t.IV (Magdeleine: Paris, 1846 -- pp. 120 - cm: 24) [227162 - 20063/5/*] 418 | D | 6 -- GIRARD, Grégorie, OFM Conv Explication du plan de Fribourg (Imprimerie St. Paul: Fribourg, 1948 -- pp. 72 cm: 25.) [137780 960703MG/34] 418 | D | 8-9 -- GIRARD, Grégorie, OFM Conv Rapport sur L'Istitut Pestalozzi a Yverdon (Béat-Luois Piller: Fribourg, 1950 -- pp. 120 - cm: 25.) [137783 - 960703MG/34] archivo:1

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CITAS A LA MUERTE DE PEDRO GIRALT

El Siglo, Domingo 30 de Noviembre de 1879, Montevideo, Año X, Nº 4445: “Mortalidad: Pedro Giralt, español, 77 años, célibe” La Nación, Sábado 29 de Noviembre de 1879, Año III Nº 613, Montevideo. “Don Pedro Giralt[1]. Anoche a las 7 y ½ bajó a la tumba este antiguo educacionista. Don Pedro Giralt era uno de los hombres que más se han afanado por la educación del pueblo. Pocos hombres ilustrados hay entre nosotros que algún día no lo hayan tenido por maestros. Su pérdida será profundamente sentida. Don Pedro Giralt dedicó por completo la actividad de su vida a esa honrosa carrera, en la que si se sienten numerosas fatigas, en cambio se siembra mucho bien. Una viva sensación ha de causar en nuestra sociedad la triste noticia que en estas líneas damos a nuestros lectores. El entierro tendrá lugar hoy a las cuatro y media de la tarde (...)” El Telégrafo Marítimo, Sábado 29 de Noviembre de 1879, Montevideo Nº 266. “D. Pedro Giralt. Ayer entregó su alma al Creador. Descanse en paz el antiguo y venerable educacionista, cuyos restos habían sido conducidos a la última morada hoy a las 4 de la tarde rodeados del homenaje de respeto y de cariño a que se hizo acreedor durante una larga y laboriosa existencia” [1] El subrayado consta en el original. archivo:1

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COMERCIO DEL PLATA. 1.

Manual de enseñanza.

2.

Novedosa forma de propaganda de los éxitos alcanzados por los alumnos del Colegio Oriental. En la página 3 del Número 292 correspondiente al Viernes dos de Octubre de 1846 figuraban estos dos avisos: “Manual de enseñanza moral para las escuelas primarias del Estado Oriental. Por D. Estevan Echeverría” “En el Colegio Oriental. Dirigido por D. J. M Bonifaz, en la calle de las Cámaras Número 26, se enseñan los ramos siguientes: lectura, escritura, gramática española, aritmética, doctrina cristiana, y en clases particulares, teneduría de libros, matemáticas, idioma francés, inglés, italiano y latín, dibujo, baile, música caligrafía. En esta última clase se enseña a escribir en 8, 15 ó á lo más en 30 días. El niño D. Toribio Doroteo Futzo ha sido premiado por haber aprendido a escribir una letra superior en 20 días como consta del siguiente certificado: Certifico yo el infraescrito que mi hijo D. Toribio Doroteo Futzo, de edad de poco más de nueve años, ha aprendido a escribir una letra elegante en el corto espacio de 20 días de lecciones tomadas bajo la dirección de Don J. M. Bonifaz, con la ventaja además de haber aprendido a escribir el dictado en ese cortísimo tiempo de un modo superior a su edad. Para constancia firma el presente en Montevideo al 1°de Octubre de 1846” Aparece el certificado de otro alumno de 7 años de edad del Colegio Oriental, que dice haber aprendido a escribir en 22 días, expresando el padre lo siguiente: “quedé sorprendido al ver que en su tierna edad (...) escribió lo que yo le dicté, no sólo con una letra buena, sino con una ortografía mui superior a lo que podía figurarme” Miércoles 11 de Noviembre de 1846, Número 326, página 4. archivo:1

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ARAÚJO, Orestes. 1.

Perfil de J. M. Bonifaz.

“Historia de la Escuela Uruguaya” Montevideo: Imp. De Dornaleche y Reyes, 1906, pág. 197-202 El Colegio oriental, fue fundado por el Maestro Juan Manuel Bonifaz, que nació en Fuenmayor, una pequeña villa de la provincia de Logroño en España el 9 de Junio de 1805. Proveniente de una familia de importante posición económica y con importantes vinculaciones, Bonifaz se desempeña en Paris como secretario del duque de San Carlos, entonces embajador de su país en Francia. Al morir el diplomático, el maestro se decide a viajar al Río de la Plata, eligiendo como primer destino la ciudad de Buenos Aires, donde siguiendo el consejo de algunos compañeros comienza la tarea docente. Esta tarea “le produjo honra y provecho, pues se hizo de numerosas relaciones y aumentó sus no muy abundantes caudales” (pág 198). Fue organizador del Gimnasio Argentino, el Liceo Argentino y el Colegio Bonaerense, trabajando en todos ellos en la dirección. También trabajó nivel oficial como Superintendente de las Escuelas públicas de Corrientes, a donde tuvo que trasladarse. Una enfermedad que lo había postrado, lo lleva a pensar en viajar a Méjico, pero antes pasa por Montevideo para quedarse, y como dice uno de sus biógrafos: “le picó la manía de enseñar muchachos, que ya le dominaba y, sin pensarlo mucho, abrió una Escuela en una casa de familia, donde sólo le alquilaron el salón” (pág 200) La fundación ocurrió en el 1836, un mes más tarde se mudó para la calle de las cámaras que luego llevo a la Unión. “Cuando estalló la Guerra Grande, Bonifaz recogió en su Colegio á infinidad de niños pobres ó abandonados, cuidándose de su educación cual padre amoroso; y como en cumplimiento del decreto del Gobierno de la Defensa tuvo que militar en la Guardia Nacional Pasiva, ejerció su misión instruyendo á unos, consolando á otros y sirviendo de singular ejemplo á todos. Terminado el sitio dio fuerte impulso á su establecimiento, que adquirió gran renombre, y fue crecidísima la cantidad de alumnos con que llegó á contar, debiendo tener presente que también fundó clases para pardos y morenos, á fin de que todas las clases populares disfrutaran de los beneficios de la educación” (pág. 201) El propio Sarmiento, destacó su Método de Lectura y llegó a ser Inspector General de Escuelas, así como otros cargos. Falleció a los 81 años el 2l 87 de archivo:1 Julio de 1886.


COMERCIO DEL PLATA 1. Se pone a la venta el libro. 26 de Enero 1847, Nro 387.Montevideo

“Educación. De la enseñanza de la lengua materna en las escuelas y las familias por el Padre Greogoire Girard. Traducido al castellano por JACOBO VARELA Un volúmen de 600 páginas. Este importantísimo libro, premiado, cómo se sabe, por la Academia Francesa, como uno de los más útiles que existen, se halla de venta en la oficina de este diario (...) con el objeto de derramarle lo más posible se le ha fijado el bajo precio de un patacón”

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EL UNIVERSAL 1. Repercusiones ante la llegada de los Padres Escolapios Diario comercial, político y literario. 1 de Julio 1836, Nro 2033.Montevideo “Vds. Además han dicho que ningún oriental mandaría á dicho colegio sus hijos; que era un oprobio para el país que unos estranjeros formasen un reglamento para el primer colejio que iba á tener el país (...) Se critica de excesivos los precios que los discípulos externos hayan de pagar sin hacer referencia de la obligación en que quedan constituidos de enseñar gratis á los pobres; y se agrega que el país tiene escuelas gratuitas donde educar la juventud sin costo (...) triste por cierto es, que habiendo venido al país antes de ahora maestros de diferentes naciones, nadie haya abierto sus labios, nadie haya investigado su moral, su religión (...) y solo cuando han llegado estos sacerdotes, es que Vds. los han tomado por su cuenta. Se critica también si se abre una subscripción voluntaria para costear el apresto de lo necesario hasta entregarles el colegio. El local contiene solo dos piezas o almacenes ¿será delito hacer las divisiones necesarias para poder servir para el objeto que se destinan? (...) prometemos a dichos sacerdotes escolapios solemnemente para sostener dicho establecimiento los mismos seis años designados y aprobados por el gobierno; a cuyo fin hipotecamos expresamente a su cumplimiento ocho mil pesos, á saber cuatro mil cada uno de los exponentes, y otros cuatro mil un jóven hijo del país, cuya modestia nos ha prohibido expresar su nombre quien nos ha dicho contásemos con la misma suma que nosotros nos comprometimos” La carta aparece firmada por José Gestal y Miguel A. Vilardebó, que le responden a unas cartas aparecidas en el mismo diario, en números anteriores, que eran firmadas por: “Unos orientales”; “Un oriental”; “Unos ciudadanos”; “Un ciudadano”. Las mismas fueron escritas ante la noticia de la instalación de los Padres Escolapios en nuestro país. archivo:1 89


PIERROTI, NÉLSON. 1.

El colegio de los PP. EE y las ciencias exactas

“Los estudios de temas matemáticos anteriores a la creación de la Facultad deMatemáticas en Uruguay (1888)” “Sin embargo, a partir de entonces la enseñanza de las ciencias en general y de las matemáticas en particular comenzó una lenta pero progresiva marcha hacia su profesionalización en el nuevo país. En el ámbito institucional privado algunas entidades educativas gozaron de mucha fama. El Colegio de los PP. Escolapios (que funcionó entre 1836 y 1867) creado por Pedro Giralt fue el más destacado de aquel tiempo. En el período 183638 el colegio abrió aulas de comercio, filosofía, lógica, geografía astronómica (cosmografía), pilotaje y cronología. Los estudios de filosofía a cargo de Giralt (1837), inspirados en los cursos coloniales, comprendían para primero lógica y metafísica; y para segundo aritmética, álgebra y geometría ‘aplicada a cálculos de física’ (análisis dimensional). Por su parte el curso de geografía astronómica (de dos años de extensión) dictado también por Giralt contribuyó a popularizar las ideas de Galileo, Kepler y Newton entre las nuevas generaciones. Pero hacia 1859 el colegio da un paso significativo al abrir las carreras de ingeniería, arquitectura, agrimensura y pilotaje que en sí implicaban un viraje hacia la modernización de su enseñanza. Esta era una instancia de gran importancia ya que por primera vez se intentaba la formación institucional de ingenieros y navegantes fuera de los estamentos militares. En el campo civil llenaba un vacío que la Universidad (en crisis desde su formación) no estaba en condiciones de afrontar. Constituyó además un hito de gran interés para la enseñanza de las ciencias exactas. Por una parte por la orientación dada a los cursos de ingeniería y arquitectura (calcados del modelo francés); y por otra, por el equipo de docentes que incorporaba: Antonio Torres como profesor de náutica; Jaime Roldós y Pons para aritmética y Aimée Aulbourg (ingeniero civil) para matemáticas, dibujo y topografía.” (pág. 10) archivo:1 90


ARAÚJO, Orestes. 1. 2.

El Colegio de los PP. Escolapios.

Objetivos del Colegio y aspectos generales.

“Historia de la Escuela Uruguaya” Montevideo: Imp. De Dornaleche y Reyes, 1906, pág. 110-115 Los PP. Escolapios (sacerdotes regulares de las Escuelas Pías), llegaron a Montevideo en 1836 en viaje de pasada a Buenos Aires, donde iban a fundar un colegio. Aprovechando la oportunidad, los cónsules, José Gestal y Miguel A. Vilardebó, ofrecieron a los sacerdotes la posibilidad de instalar un colegio en nuestro país, si se contaba con el apoyo del Gobierno durante 6 años. Los sacerdotes que figuraban eran: Pedro Giralt, Sebastián Llobateras y Antonio Masramón, y el objetivo perseguido era: “formar buenos cristianos y ciudadanos hábiles y sabios, inculcando á los jóvenes las máximas del padre de la infancia, protector de la juventud estudiosa, San José de Calasanz.”(pág. 111) “(...) Además, formularon también el reglamento para los colegiales, la organización de las clases, los sistemas y métodos de enseñanza, los programas escolares y espirituales, la forma de exámenes, el tiempo y duración de las vacaciones, las condiciones para el ingreso y las tarifas de los internos, medio pupilos y externos, todo lo cual aprobó el gobierno por decreto de fecha 27 de Mayo de 1836, pero advirtiendo que el importe del pupilaje de los nueve alumnos designados por el Poder Ejecutivo se pagase con lo que el Consulado gastaba en el sostén de la Escuela Mercantil, la que indudablemente quedaría desde entonces suprimida” (pág. 111-112) Es importante aclarar que todos los ataque que recibieron los Padres Escolapios, no fueron porque no contaran con la formación necesaria, todo lo contrario, sino porque su colegio era “exclusivista” y con un marcado perfil religioso. archivo:1 91


ARAÚJO, Orestes. 1.

Decreto cátedra de filosofía para los escolapios.

Historia de la Escuela Uruguaya” Montevideo: Imp. De Dornaleche y Reyes, 906, pág. Documentos de prueba, pág. XL

Decreto que concede a los Padres Escolapios la facultad de establecer una cátedra de Filosofía: Montevideo, Marzo 30 de 1837.- Habiendo solicitado del Gobierno los sacerdotes Escolapios, que dirigen un establecimiento particular de educación primaria en esta Capital, la autorización competente para establecer en él una cátedra de Filosofía, con la circunstancia de que los jóvenes que la concurran sean estimados, para sus grados, como si cursaran las aulas nacionales, el Gobierno, accediendo á esta solicitud, ha acordado y resuelto: Artículo 1°. Autorízase á los mencionados sacerdotes para establecer y dirigir una cátedra de Filosofía, bajo las condiciones que proponen y con sujeción en lo demás al Reglamento general de estudios que rige en las aulas del Estado. Art. 2° El curso durará dos años naturales, y se divi dirá en tres períodos, debiendo enseñarse en el 1°, Lógica y Metafísica; en el 2°, aritmética, álgebra y Geometr ía aplicada á los cálculos de Física, y ésta dividida en general y particular; y en el 3°, la Ética y Sinopsis históri ca de los conocimientos filosóficas. Art. 3°. Comuníquese á quienes corresponda, publíque se en el Registro Nacional.- ANAYA.- Pedro Lenguas. archivo:1

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Fernández Techera, Julio. Jesuitas, masones y universidad. Tomo I 1860-1859, Montevideo: Ed. de la Plaza, 2007, pág. 238-239-

“Es indudable que hubo muchos católicos que pertenecieron a la masonería y resulta muy difícil calibrar la calidad de su adhesión a la Iglesia. Según la misma Iglesia, canónicamente pertenecen a ella todos los bautizados, frecuenten o no los sacramentos y la misa dominical, por tanto, la inmensa mayoría de los masones orientales del siglo XIX eran católicos para la Iglesia y por lo tanto para el Estado confesional” “También hubo católicos que no encontraron excesiva dificultad en su doble pertenencia, aún después de publicada la excomunión de León XII” “Es probable que sacerdotes como Giralt, Brid, Majesté y Riba brindasen interpretaciones que tranquilizasen las conciencias de los católicos masones. Los cuatro aparecen reseñados en la crónica de la muerte del masón y propietario del periódico contrario a Vera ‘La Prensa Oriental’, como ejemplo de un clero más tolerante.” archivo:1

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Fernández Techera, Julio. Jesuitas, masones y universidad. Tomo I 1860-1859, Montevideo: Ed. de la Plaza, 2007, pág. 236-237.

Es importante tener en cuenta que los estudios más importantes que se han realizado en nuestro país sobre la Masonería, fueron realizados por Fernández Cabrelli, y que si bien son ineludibles, este no accedió a los archivos de la masonería en nuestro país. No obstante esto, el escándalo que provocaba la participación de sacerdotes en la masonería, hace que surjan numerosas intrigas en relación a posibles curas masones. Es interesante lo que ocurre con Fernández Cabrelli que al referirse a una lista de profesores fundadores de la Asociación de Profesores de Secundaria de Montevideo en 1861, nombra a Pedro Giralt, como masón e integrante de la logia Sol Oriental, pero “es probable que Cabrelli no se haya dado cuenta que era uno de los ex escolapios presentes en Montevideo, ya que no señala que fuese sacerdote (...) Aunque habrá que contrastar el dato de Cabrelli con los documentos, es significativo que el historiador J. P. Barrán, desconociendo que Giralt fuese sacerdote, se refiere a él como el masón Pedro Giralt”

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Montero Bustamente, Raúl. Jacobo A. Varela, Montevideo: Imprenta Mercantil, 1922, pág., 13-15. La obra de Montero Bustamente: Jacobo A. Varela, presenta un pasaje en relación a la madre que se podría afirmar de influencia girardiana, y por otro lado confunde el nombre de la obra traducida (es probable que esta sea la confusión que hacía referencia Mario cuando recién empezamos y no sabíamos de que autor era): “El fruto de esta unión trajo a la vida el germen de un equilibrio espiritual y moral que, desarrollado en el niño por los cuidados maternos, y por la educación y el ejemplo paterno, constituyó luego el rasgo diferencial del carácter del hombre, y puso un sello de noble templanza en todos los actos del ciudadano. No parece sino que las bravías pasiones políticas se hubiesen fundido al contacto del amor conyugal para dar vida a este generoso corazón, abierto a todas las inspiraciones del sentimiento, y ajeno a las luchas implacables que merecieron su cuna. Las enseñanzas del hogar completaron las obras de la naturaleza. La joven madre consagró al primogénito, aquel tierno amor, que conservaba fresco e intacto, en la ancianidad, cuando su mano, casi octogenaria, acariciaba todavía la envejecida cabeza del hijo combatida por los azares de la fortuna. Ella vertió en su espíritu, mientras le enseñaba a deletrear la cartilla cristiana, todas esas exquisiteces del sentimiento que solamente las madres son capaces de enseñar, y fue así modelando el alma del niño, desenvolviendo, junto con la inteligencia la sensibilidad y el carácter; sorprendiendo y estimulando los balbuceos de la actividad intelectual, los movimientos de la imaginación y del sentimiento. El padre completaba la obra materna en los momentos de ocio que le dejaba su laboriosa y trabajada vida. Huérfano de patrimonio, en los duros años de Sitio Grande, era preciso debatirse a brazo partido para mantener el rango y el decoro de la casa y asegurar la subsistencia de la familia, que iba creciendo año tras año. Seis niños aleteaban ya en el joven hogar, dos de los cuales, ¡ay! Tendieron las alas y dejaron para siempre el caliente nido. La aritmética, la geografía, la historia, el francés y el inglés, lenguas dominadas por don Jacobo Dionisio, eran motivos preferidos en las conversaciones con los niños, que iban así asimilando los conocimientos y las inclinaciones del padre. Este leía en las veladas del hogar, páginas de sus libros favoritos, en los que se exaltaba el amor a Dios y a las tradiciones patrias, el culto de la familia y del honor, la practica de las virtudes domésticas y cívicas. En aquellas duras circunstancias, aún archivo:1 95 encontró tiempo para traducir del francés la obra de Gerard, ‘Método de enseñanza de la lengua materna’, traducción que él destinó a sus hijos, y que ‘El Comercio del Plata’ publicó en folletín.


(FICHAS TEODORO)

Del prólogo de Arturo Ardao a las "obras pedagógicas“ “La Educación del Pueblo“, Mtdeo 1964

...El pensamiento educacional de Varela aparece aspi con una complejidad que ha oscurecido a menudo su verdadero significado. Esa complejidad obedece, antes que a razones doctrinarias en sí mismas, a razones históricas. A integrar el pensamiento vareliano concurrieron dos grandes corrientes educacionales del siglo XIX, de naturaleza y proyecciones muy diferentes: la de la educación popular y la de la educación científica. La primera corriente que llamamos de la educación popular... Es un caudaloso movimiento de ideas, cuyo origen se halla en la centuria anterior....(leer) La educación del pueblo se convierte así en una consigna que es motivo de emulación entre las naciones más avanzadas. La obra de Jules Simon "la escuela y la instrucción popular en Francia" recapitulaban y culminaban tardíamente en la década del 60 ese movimiento de ideas y sus repercusiones practicas y legislativas en el país de la revolución. La "educación popular" de Sarmiento , ... lo había inaugurado en la América del Sur ( 1849) archivo:1

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(FICHAS TEODORO)

De la Educación del pueblo José P. Varela pg 169

Sólo puede gobernarse bien a los niños por medio del afecto, y el afecto , bien dirigido, es todopoderoso a este respecto. Una escuela gobernada sin amor, es un lugar tenebroso matador de la mente, es como un criadero de tiernas semillas lleno con una atmósfera de hielo y nieve. El afecto es el imán natural de la mente en la infancia, la mente del niño ha sido organizada por el Creador , para ser movida por el amor materno; y la fría indiferencia y el rígido desamor la repelen y la hielan. En el gobierno de los niños no hay sustituto para el afecto"

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(FICHAS TEODORO)

Texto de los "cuadernos Franciscanos del Sur" Mariano Soler y el discurso Modernizador", 1990 CIPFE PG 56 Mary Larrosa

Hablando de Varela sobre el tema Mariano Soler y la educación: " Su reforma escolar logró en relativo poco tiempo resultados muy notorios. El analfabetismo disminuyo considerablemente, las escuelas se extendieron por todo el territorio nacional, y con ellas se fue difundiendo una cultura, una mentalidad que tenía su propia escala de valores”. Barrán y Nahum señalan que "el ideal educativo valeriano era el de la Ilustración del Siglo XVIII francés con las correcciones que el cientificismo decimonónico impuso y como es natural ambientó en la sociedad uruguaya una mentalidad laica, secularizadora, cuyos enemigos era el prejuicio religioso" y la "explicación mágica de la vida" típicas del viejo mundo aldeano y rural del Uruguay de 1850" (“Batlle, los estancieros y el Imperio Británico” Tomo 1 - El uruguay del Novescientos, Mdeo Banda Oriental; pg 154)

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(FICHAS TEODORO)

De los "cuadernos Franciscanos del Sur" Mariano Soler y el discurso Modernizador", 1990 CIPFE PG 56 Mary Larrosa Confrontando con el libro de Fernández Techera

La figura de Jaime Roldós y Pons: En nuestro trabajo en cuadernos, en la pg 103, datos biográficos de Mons, Mariano Soler, escribíamos: "1862- Con los años

manifiesta su vocación al sacerdocio e ingresa insólitamente al Colegio de Jaime Roldós y Pons, reconocido masón del la Ciudad de Montevideo“. Fernadez Techera, pg 102 y ss " El 16 de enero de 1859; ACTO DE INAUGURACION DE LA ESCUELA DE LA SOCIEDAD FILANTROPICA. "La Sociedad Filantrópica inauguraba su escuela elemental para varones pobres y huérfanos, con la asistencia del Ministro de Haciend, en representación del Presidente Pereira y Gabriel Palomeque en representación del Instituto de Instruccion Publica............. A continuación habló el maestro de la nueva escuela, Roldós y Pons, que habló a los niños y no hizo referencias significativas."

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(FICHAS

TEODORO)

“Solemne distribución de premios en el Teatro Solís“ Verificada el día 12 de diciembre de 1876) treinta años después de publicada la obra de Girard, marca un hito en la historia pedagógica del país.

Decía Varela en su discurso: "Son sin embargo, esos 9000 alumnos, esos millares de niños que serán mas tarde otros tantos millares de ciudadanos, llamados a decidir con su voto y con su influencia de los destinos de la patria, esos millares de niñas que en el correr de algunos pocos años serán otros millares de madres de familia en la sociedad futura, son esos 9000 alumnos los elementos con que hemos contado para la organización de esta fiesta“. "En los intercolumnios de los palcos balcones y de tertulia, anchos tarjetones ovalados, iguales a los del vestíbulo, conteniendo los siguientes nombres de los personajes célebres que más se han distinguido en pro de la educación; Sarmiento, Juana Manso, Fellemberg, Girard, Henry Barnard, Rosmini, Horacio Mann, etc.

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Obras de J.P. Varela T. I. “La Legislación Escolar” – Cámara de Representantes, Uruguay, 1989. P. 105). Cita que hace referencia al rol de la madre de familia: “Ese maestro ex cátedra, como la llama Horacio Mann, ese modelo de los maestros como la considera el padre Girard”. Obras de J.P. Varela T. II. “La Legislación Escolar” – Cámara de Representantes, Uruguay, 1989. P. 134).

Una segunda cita del Periódico “El Maestro”, bajo el título “Solemne distribución de Premios en el Teatro Solís, 12 diciembre 1876”, hace referencia a personajes célebres de la educación: “En los intercolumnios de los palcos-balcones y de tertulia, anchos tarjetones ovalados, iguales a los del vestíbulo, conteniendo los siguientes nombres de los personajes célebres que más se han distinguido en pro de la educación: Sarmiento, Juana Manso, Fellemberg, Girard, Henry Barnard, Rosmini, Horacio Mann, Raumer, Schwartz, Guizot, Froebel, Bell, López Catalán, Suárez, Jacotot, Mme. Necker de Saussure, Sastre, Sócrates, Lancaster, Pestalozzi, Cousin y Niemeger”. archivo:1

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ROLDÓS Y PONS, JAIME “Consideraciones sobre la Educación, el Niño y la Madre”, publicado en la Revista El Maestro (12 de diciembre de 1875, N°2, Tomo II), Cita

a

Girad:

“Diariamente dice el P. Girard, vemos a los padres que hacen que sus tiernos discípulos fijen su atención en lo que ven, en lo que oyen, en lo que tocan, se anuncia a ellos por el gusto o por el olfato. Les muestran uno después de otro los objetos sensibles, les pronuncian al mismo tiempo su nombre y se lo repiten a menudo, añadiendo así, el signo del recuerdo a la cosa, a fin de que ambos se unan íntimamente al espíritu del niño, y que a la ausencia del objeto, pueda reemplazarlo la palabra” ROLDOS Y PONS, JAIME “Disquisiciones Pedagógicas” (1886) (p. 243-244) Se ubica una mención al P. Girard: “(...) Hé (sic) aquí la marcha que debe seguir el maestro de verdadera vocación, he aquí la que siguieron Pestalozzi, el P. Girard, Froebel y otros no menos insignes. Téngase por seguro que el maestro que no es suave y cariñoso con los discípulos, no está en su lugar, no es un verdadero educador de la niñez.” archivo:1

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OBRAS DE LA BIBLIOTECA GENERAL DEL MAESTRO BUENOS AIRES – ARGENTINA Pesquisa de Fr. Hernán

Dos obras de autores italianos tienen en sus fichas temáticas el nombre de Gregorio Girard: Autor: Castro, Vincenzo de Título: Il rinnovemento scolástico. Publicación: Milán: A. Maglia, 1870. Colección: Biblioteca del popolo italiano; v. 23.

Autor: Rayneri, G. A. Título: Primi principii di metodica con un saggio di catechetica. Edición: 10º ed. Publicación: Torino: S. Giuseppe, 1875.

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GREGORIO WEINBERG Modelos educativos en la historia de América Latina, UNESCO, CEPAL, PNUD, Editorial AZ, Buenos Aires, 1995. Transcripción de fragmentos del capítulo 6: “Hacia la educación popular”. En dicha selección se menciona la vinculación de José Pedro Varela con Domingo F. Sarmiento. “[....] Un hombre de su tiempo Transmitir la dimensión exacta de Varela sirviéndonos de los datos corrientes que usan los biógrafos es una tarea imposible. Si se hiciera de este modo presentaríamos a un hijo de comerciantes, comerciante él mismo, poeta juvenil, periodista, metido a político y reformador de la enseñanza gracias al encuentro afortunado con algunos personajes de su época (Sarmiento, Horacio Mann, Víctor Hugo). Su formación intelectual y su aventura personal recorren, sin embargo, otros caminos. Nació el 19 de marzo de 1845 en la ciudad sitiada de Montevideo. El país vivía la llamada Guerra Grande. En algún sentido, era el producto de una guerra civil que enfrentaba a unos uruguayos con otros, a sitiados con sitiadores. Pero también era mucho más. Era un conflicto regional que involucraba a los países vecinos, a sus gobiernos, a sus ejércitos […], y aún más, a grandes potencias europeas. En otro sentido, fue una guerra francesa y británica y los centros políticos europeos decidieron en un momento la participación directa de Garibaldi, llamado luego a desempeñar un papel esencial en la unidad italiana. Tal vez como en ningún otro período de su historia, el Uruguay estuvo en el centro de la preocupación internacional. Habría que agregar que los emigrados argentinos, altos exponentes del movimiento intelectual de su país, perseguidos por el régimen de Juan Manuel de Rosas, encontraron refugio en la ciudad sitiada. Más allá de la confrontación bélica, la situación de la Guerra Grande fue una fecunda instancia de debate ideológico. En este clima, la familia de Varela fue una familia comprometida con la defensa, con los sitiados. Su padre, en plena guerra, tradujo una obra francesa sobre la enseñanza regular de la lengua materna. Nos parecen pistas significativas sobre el clima social y familiar, cargado de preocupaciones políticas y culturales, donde Varela comenzó su formación.”

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MARTA DEMARCHI Y HUGO RODRÍGUEZ “JOSÉ PEDRO VARELA - 1845-1879”

Se envía por mail el texto. El escrito presenta de modo sucinto el contexto de la Guerra Grande en el cual se ubica la iniciativa de la traducción de la obra del P. Girard; notorio es que no se nombra al autor de dicha obra. Este texto fue publicado en Perspectivas: revista trimestral de educación comparada (París, UNESCO: Oficina Internacional de Educación), vol. XXIII, nn. 3-4, 1993, págs. 808-821. ©UNESCO: Oficina Internacional de Educación, 1999.

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COMERCIO DEL PLATA 1. 2.

Rio de la Plata, canal de importaciones y exportaciones La Biblioteca y el Folletín: elementos peculiares

Miércoles 1º de Octubre de 1845 Montevideo: Nº1, (Rollo 110 mf). En la primera editorial, aunque hay muchas partes que no se distinguen por el deterioro del material si queda claro que los autores, bajo la dirección de quien era el redactor responsable Florencio Varela, se proponían informar en materia comercial, pero no solo del comercio que involucraba a Montevideo “sino de todos los países a cuyas exportaciones e importaciones sirve de canal el Río de la Plata” (pág 2) En la misma página, señalamos lo referente a la Biblioteca y el Folletín, dos empresas que los editores consideraban que distinguirían del resto a la nueva publicación: “La extensión, que damos a nuestro diario permite que publiquemos gran cantidad de materias, y que adoptemos muchas de las mejoras que en otros países van cambiando completamente el carácter de la prensa periódica. Hoy, como se ha dicho con verdad, los diarios van ocupando el lugar de los libros, y los libros van adoptando con forma de publicación, las columnas de los diarios. No queremos destinar la última página del nuestro a publicar avisos repetidos, sin interés ninguno para los lectores, aunque de mucha ventaja para nosotros, por el trabajo diario que nos ahorraría. En vez de eso hemos determinado adoptar una mejora, nueva en Europa misma, antes de Junio de este año y nueva enteramente ante nosotros. Ocuparemos una parte de la tercera y cuarta páginas en la publicación de una serie de obritas originales o [traducciones]que procuraremos siempre que sean relativas a América: y que formarán una colección de libros útiles, bajo el título de Biblioteca del Comercio del Plata. La forma de la publicación es la misma que se ve en este número: ella permite cortar las 4 páginas del libro, para encuadernarlas oportunamente dejando intacto el resto del diario. Los índices, títulos, y demás se darán gratis a los subscriptores al concluir cada obrita y lo misma la carátula general de cada tomo de la Biblioteca, cuando se halle completa. Empezamos esa mejora, publicando uno de los más lindos escritos históricos de Washington Irving – el Descubrimiento del mar Pacífico — cuya lectura estamos ciertos que será sumamente agradable; mas agradable al menos que la de avisos ya conocidos. Al cabo de unos cuantos números, los subscriptores se hallarán con un libro útil y entretenido, y sucesivamente con uno y mas volúmenes de obras relativas a nuestra América. Siempre que haya necesidad de publicar materias de interés mas directo y oportuno, suspenderemos la publicación de la Biblioteca para publicarlo cuando cese esa necesidad. La publicación de nuestra pequeña Biblioteca será independiente de la del Folletín, que destinaremos únicamente a escritos agradables. Poseemos una cantidad de cuentos y novelillas relativamente interesantes traducidas expresamente para llenar con toda regularidad nuestro Folletín, mientras no podamos realizar el pensamiento que nos ocupa de llenarse con anécdotas y episodios de la historia americana, revestidos de archivo:1 106 forma literaria, y que no pertenezcan, por eso, al género de escritos, que formará la Biblioteca. Esperamos que nuestro Folletín tendrá por lectores populares la bella porción de nuestra sociedad que no puede hallar interés directo en el Comercio, que aparta con


LIBROS LLEGADOS AL PUERTO DE MONTEVIDEO 1845 Resumen de los artículos importados en el mes de octubre de 1845, en el Puerto de Montevideo[1]. “Libros impresos, 11 cajones” Resumen por naciones: España: 6 cajones Francia: 2 cajones Génova: 1 cajón Inglaterra: 2 cajones Norte América: 1 cajón En la lista de “naciones”, aparecen también Brasil y Alemania, pero no se destaca allí la importación de libros impresos. [1] Comercio del Plata, 1º de Diciembre de 1845, Montevideo: Nº 52, pág. 2-3. Resumen de los artículos importados en el mes de noviembre de 1845, en el Puerto de Montevideo[1]. (No se incluyen artículos de Guerra) “Libros impresos, 23 [24] cajones” Resumen por naciones: Alemania:1 cajón Chile: 11 cajones España: 5 cajones Francia: 5 cajones Italia: 1 cajón Norte América: 1 cajón De Brasil, Portugal e Inglaterra no ingresan libros impresos. [1] Ídem, 30 de Diciembre de 1845, Montevideo: Nº 75, pág. 3-4.

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LIBROS LLEGADOS AL PUERTO DE MONTEVIDEO 1845 Resumen de los artículos importados de ultramar, en el mes de diciembre de 1845, en el puerto de Montevideo[1]. “Libros impresos, 1 cajón y 2 bultos” Resumen por naciones: Italia: 1 cajón y dos bultos De Alemania, Brasil, Chile, España, Francia, Inglaterra, Norte América, Portugal y Rusia no se señala importación de libros impresos. [1] Ídem, 17 de Enero de 1846, Montevideo: Nº 89, pág. 3-4. Resumen de los artículos importados de ultramar, en el mes de enero de 1846, en el puerto de Montevideo[1]. “Libros impresos, 20 cajones, 2 baúles” España: 2 baúles y 16 cajones Francia: 3 cajones Norte América: 1 cajón De Alemania, Brasil, Inglaterra, Italia, y Portugal no se registra importación de libros impresos. [1] Ídem, 6 de Febrero de 1846, Montevideo: Nº 105, pág. 3-4.

Resumen de los artículos importados de ultramar, en el mes de febrero de 1846, en el puerto de Montevideo[1]. “Libros impresos, 2 cajones” (NO SE DETALLA EL ORIGEN) [1] Ídem, 5 de Marzo de 1846, Montevideo: Nº 126, pág. 3-4. archivo:1

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COMERCIO DEL PLATA Algunos puntos interesantes, en cuanto a los elementos que ofrecía del Diario: pág. 3, Martes 25/VIII/1846, Nº 260. “Dogma Socialista de la Asociación de Mayo. Precedido de una ojeada retrospectiva sobre el movimiento intelectual en el Plata desde el año 37. Por Esteban Echeverría. Esta obra se publicará en dos entregas. La primera entrega de 115 páginas en 8º contiene una dedicatoria a los mártires de la Patria. La ojeada retrospectiva y una larga Nota sobre la literatura Hispano Americana. Las personas que quieran suscribirse a ella, abonando un patacón, precio de las dos entregas, recibirán la primera, en el taller de encuadernación frente a la casa del Señor Saya, cuarto adyacente a la matriz. La 2da entrega saldrá dentro de 15 a 20 días” “Libros en castellano. Que están en venta en la Calle del 25 de Mayo Nº 77. Sistema de la Naturaleza por el barón de Holbach, 3t; Espíritu del derecho, por Frihot, 3t; Reflexiones sobre los delitos públicos y privados, por Mr. De la Croix, 1t; Manual del legista o colección de diversos opúsculos de Jurisprudencia, por M. Dupin, 1t; Filosofía de la elocuencia, por Company, 2t; Manual del legista por Mr. Dupin, 1t; Discurso imparcial sobre los derechos de los hijos naturales y sus descendientes, 1t, y porción de obras de precios cómodos” (ídem) Viernes 28/VIII/1846, Nº 263, pág 4. “El peregrino, canto duodécimo. Este fragmento de un extenso Poema de D. José Mármol acaba de publicarse por la imprenta del Comercio del Plata. Se venda en la oficina del mismo diario, a un patacón. Es una publicación del aprecio público a todos respectos” archivo:1

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COMERCIO DEL PLATA Algunos puntos interesantes, en cuanto a los elementos que ofrecía del Diario: Viernes 28/VIII/1846, Nº 263, pág 4. “Manual de enseñanza moral para las escuelas primarias del Estado Oriental, por D. Esteban Echeverría. Los señores suscriptores a esta obrita pueden concurrir por ella a la librería del Señor Hernández donde se halla en venta, como también el Dogma Socialista publicado recientemente por el mismo autor” 22/V/1848, pág. 3, Nº 678. “Biblioteca de Religión o sea colección de obras contra la incredulidad de estos últimos tiempos, nueva edición en 10t; rica encuadernación. Esta interesante obra está a la venta en la Librería Nueva, calle del 25 de Mayo Nº 230 y 232. En el mismo se compra la historia de Quiroga por Sarmiento , el 1º de la Historia del Paraguay por el doctor Funes,(...)” 28/I/1848 pág 4, Nº 683. “Constitución de la República Oriental del Uruguay con el auto de su aprobación y el manifiesto de la Asamblea Constituyente ; seguida de las leyes de imprenta y leyes de elección. Acaba de publicarse por la Biblioteca del Comercio del Plata, en un folleto de 128 páginas en 16º muy bien impresas y en buen papel. Se vende, por ahora, a medio patacón cada ejemplar y por decena a 6 pesos”

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COMERCIO DEL PLATA Algunos puntos interesantes, en cuanto a los elementos que ofrecía del Diario:

El diario debido a la trágica muerte de su fundador no se publicó desde el 21 de Marzo al 1º de Junio de 1848. 2/VI/1848, Nº 726, pág 2. “Quién será aquel que, al ver la reaparición de este diario, deje de traer a la memoria el lúgubre motivo de su cese? ¿Quién aquel que, al volver a tomarla en sus manos, no sea conducido por sus recuerdos hasta su venerable (...) fundador? Nosotros, al menos , no podemos sacudir en este instante aquel penible sentimiento; y queremos que los primeros renglones que estampamos a él, sean, no un homenaje ¡Oh! No, no lo necesita! Sea un tributo que pagan a su nombre querido la justicia, la amistad, la gratitud también. Si la gratitud por que pertenecemos al crecídidisimo número de los adeptos sinceros de la causa santa, que el supo defender con tanto brillo” Acerca de la muerte de Varela, el propio Sarmiento en su diario del Viaje a Francia realiza algunos comentarios sobre el deceso de su amigo: “Antes de que estas páginas viesen la luz pública, Varela había sucumbido como los antiguos padres conscriptos de Roma, asesinados por los bárbaros en sus sillas curules. ¡Varela el redactor del Comercio del Plata, ha sido atravesado de una puñalada, para allanar un obstáculo al triunfo de su adversario, que menos temía las fuertes trincheras de Montevideo que la influencia de una hoja de papel! ¡Pobre Varela tan pura gloria y sin brillo en América! En Europa ha ido a suscitar admiradores. ¡Un diarista suprimido! ¿Quién le seguirá, cuál otro será inmolado después?¡Ciegos, que archivo:1 a sus enemigos por el martirio , inmortalizan la victima 111 santificando para que esté por siglos mostrando el puñal y señalando al asesino!


COMERCIO DEL PLATA Algunos puntos interesantes, en cuanto a los elementos que ofrecía del Diario: Acerca de Florencio Varela, el propio Sarmiento deja claro en el Diario de su conocido viaje a Francia, la importancia que el intelectual tenía en el Río de la Plata y por tanto la influencia que su Diario generaba en los diferentes ámbitos del Plata. Sarmiento (que había sido recomendado por Varela) es presentado a Thiers en el hotel que este tenía sobre la calle Saint Georges: “Esperábame en su jardín, a la sombra de los árboles, a la orilla de un estanque lleno de pescadillos rojos que tenían el agua en continuo movimiento (...) Es M. Thiers un hombre chiquito, moreno, cara redonda como un boliviano; su metal de voz es poco sonoro, su palabra fácil, su approche alentador” (pág 66).

Los comentarios que el autor del Facundo hace de don Florencio Varela, dan la pauta de la importancia desde el punto de vista político, ideológico e intelectual que tenía este último en el Plata: “Varela había dejado una agradable impresión en su espíritu (...) Es Varela, en efecto, no el hombre más instruido que tiene hoy la República Argentina, sino la naturaleza más culta, el alma más depurada de todos los resabios americanos, es el europeo aclimatado en el Plata ya, como aquellas plantas exóticas que a tres o cuatro generaciones, y mediante la cultura esmerada, recobran al fin el perfume y el sabor que le eran originales. Varela ha dejado aquí amigos apasionados y entusiastas, es conocidamente el centro de la acción inteligente contra Rosas en Montevideo, y su contacto diario con todos los hombres notables que toman la gestión de aquellos negocios tan complicados, hace valer la influencia de sus valores tan cordialmente cultos, de su espíritu tan sensatamente elevado (...) Sobre todo, lo que hace de Varela un hombre inestimable en la crisis en que tiene que figurar, es su posesión completa de los idiomas modernos que hace de él archivo:1 un intermediario indispensable entre los enviados europeos112 y los americanos interesados en la lucha” (pág 67-68)


GIRALT, PEDRO. 1. Biografía Castellanos, Alfredo C. “Nomenclatura de Montevideo”, pág 368 y 369.

GIRALT, Pedro.- Educacionista catalán (1802-1879), radicado desde 1836 en nuestro país, donde prestó prolongados e importantes servicios a la causa de la enseñanza pública. Perteneció a la orden religiosa de los P.P. Escolapios, quienes a instancias del presidente Oribe, fundaron en nuestra capital, en 1836, un establecimiento de enseñanza elemental y superior, que funcionó durante más de treinta años. Por mucho tiempo fue este establecimiento el primero entre los de su género en Montevideo,por su plan y método de enseñanza, su rígida disciplina, su buen material didáctico, y sobre todo, la sólida y vasta preparación humanística y científica de su director Giralt, quien desempeñó sus funciones con la mayor dedicación y el más amplio desinterés. Fue miembro del Instituto de Instrucción Pública, catedrático de Latinidad en nuestra Universidad (1851), director del periódico «El Maestro» (1875), inspector de Escuelas de Montevideo (1876), en cuyas funciones acompañó la reforma escolar iniciada por Varela. Autor de tres obras didácticas: «Tratado de oraciones latinas», su mejor libro; «Elementos de Moral», y «Geografía física de la República», las tres declaradas obras de texto por las autoridades competentes.

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GIRALT, PEDRO. El Bien Público Año II Nº 317, Noviembre 29 de 1879. “Don Pedro Giral (sic)- Tarde ya, a la hora de cerrar nuestro diario por recomendación del Señor Ministro de Gobierno se nos hace saber el fallecimiento del antiguo educacionista. Sr. Giral (Q.E.P.D) y se nos pide anunciemos su entierro a las 4 ½ de la tarde de hoy. Accediendo gustosos a la indicación del Señor Ministro (...)”

GIRALT, PEDRO. El Bien Público Año II Nº 318, Noviembre 30 de 1879.. “Entierro – Hoy a las 4 ½ de la tarde fue acompañado al sepulcro el cadáver del eminente sabio, educacionista y profesor de Ciencias Naturales, el Señor don Pedro Giralt. Un distinguido consejo de personas notables, formaban el acompañamiento fúnebre, al que asistió su Señoría Ilustrísima el Señor Obispo, y varios otros sacerdotes. El señor Presidente de la República y sus ministros formaban también en el acto funerario de que damos cuenta, la banda de músicos de la escuela de Artes y Oficios hacía los honores fúnebres. Antes de dar sepultura al cadáver, pronunciaron sentimentales discursos los Sres. D. Melitón González; D. Clemente Barrial Posada y Dr. D. Matías Alonso Criado. Hemos obtenido el discurso pronunciado por el Señor Barrial Posada, que damos enseguida: Discurso pronunciado por el Señor Don Clemente Barrial Posada, en el campo santo, en el acto de sepultura del cadáver del que fue en vida Don Pedro Giralt. Señores! Ya queda cumplido un decreto mas de la Providencia Divina en el ser que en vida se llamó Pedro Giralt!... por el que a esta mansión de paz venimos, en compañía de sus venerados restos, de los que a las 7 de la tarde de ayer, su alma se desprendió para pasar al reino de los justos! No es protesta contra la voluntad de Dios, al manifestar que un sentimiento profundo enluta el ánimo del que, sin remedio, pierde para siempre a un amigo queridísimo, que por años bienaventurados contempló en el santuario de las ciencias, vístole ha escuchar, con religión, las lecciones del idioma mudo pero infalible, lógico –con que se expresa la naturaleza, para él enseguida pronunciarlos con igual autoridad en la cátedra, donde por más de 40 años enseñó a miles de criaturas- actuales distinguidos ciudadanos que por sus virtudes e ilustración, honran a su patria , y siempre dignos, rinden hoy el último tributo de amor y de respeto al sabio, al incansable apóstol de la educación; al magíster Pedro Giralt, que eternamente de él nos despedimos. archivo:1 114este Dios siempre misericordioso, habrá recibido las últimas plegarias de sacerdote. Tengamos fe en que su espíritu está en la gloria. He dicho.”


FRANCISCO MATA “El Maestro” •PEDRO GIRALT Y FRANCISCO MATA: ESCOLAPIOS LLEGADOS A URUGUAY • Araujo, Orestes. Historia de la Escuela Uruguaya. Montevideo

Araujo, resalta las condiciones pedagógicas y didácticas de Pedro Giralt y Francisco Mata, y es a este último, a quien le dedica mayor atención. Los Padres Escolapios, llegaron a Montevideo en el año 1836, generando en dicha ciudad agitadas discusiones[1], fue Pedro Giralt, de los primeros en tocar nuestro puerto, pero no fue así el caso de Francisco Mata, que habría llegado un tiempo después. Ambos maestros de origen catalán, dedicaron gran parte de sus vidas a la educación, no sólo en Montevideo sino en el interior como lo es el caso de Francisco Mata.

“Las agitaciones políticas de que España fue teatro durante la primera mitad del siglo pasado, ahuyentaron de sus playas á dos ilustres personalidades, á dos eminencias, á dos sabios, arrastrándolos hasta la ciudad de Montevideo, donde se fijaron para dejar entre su juventud estudiosa toda su savia intelectual, inculcarle toda su ilustración y transmitirle con raro talento todos sus conocimientos, que eran tan vastos como múltiples.”[2] [1] Ver ficha anterior sobre los Padres Escolapios. Extractos de Araujo y fragmentos de la discusión provenientes del Diario El Universal. [2] Araujo, Orestes. Historia de la Escuela Uruguaya. Montevideo: Imp. Dornaleche y Reyes, 1906, pág 203. archivo:1

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FRANCISCO MATA “El Maestro” • (REFERENCIA A FICHA DE PIERROTI:) EL COLEGIO DE LOS PADRES ESCOLAPIOS

Pierroti en sus trabajo sobre el desarrollo de las ciencias duras en nuestro país, y en especial la matemática, señala la influencia de estos maestros escolapios en el desarrollo de esa ciencia[1]. El propio Orestes Araujo, a principios del siglo XX, destacaba las características de este colegio: “(...) viniendo á ser el establecimiento de los Padres Escolapios, una vez terminada la Guerra Grande, la institución de más fama entre todas las de su género, y el centro de atracción de la juventud más distinguida de Montevideo por sus antecedentes de familia, su posición social ó sus medios de fortuna.”[2] Agregando enseguida, que la mayoría de los profesionales y hombres de letras que se educaron en ese momento, lo hicieron “bajo la égida de los ilustrados escolapios”.[3]

[1] Ver ficha Pierroti. [2] Araujo, Orestes. Ob. Cit., pág 204. [3] Ídem. archivo:1

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FRANCISCO MATA “El Maestro” •EL COLEGIO DE LOS PADRES ESCOLAPIOS Y PROGRAMA DE ESTUDIOS •Acevedo, Eduardo. Anales históricos del Uruguay. Montevideo

Acerca del número de escuelas de la enseñanza media a la llegada de los Escolapios y su programa de estudios, extraemos de E. Acevedo: “El número de las escuelas de enseñanza media se aumenta en el transcurso de la Administración Oribe con el Colegio de los Padres Escolapios y el Colegio Oriental de Humanidades, dirigidos uno y otro por congregaciones religiosas. El Plan del Colegio de los Padres Escolapios abarcaba lectura, escritura, gramática castellana, aritmética mercantil, francés, italiano, gramática latina, elementos de griego, retórica y poética castellana y latina, geografía física y matemática, cronología, historia antigua, sagrada y moderna, mitología. Por una resolución subsiguiente fueron autorizados sus directores para fundar una cátedra de filosofía, de estudios válidos para las aulas nacionales. (...) El Gobierno acordó su protección a este colegio en cuyo personal enseñante figuraba don Pedro Giralt, de considerable acción universitaria más tarde, dándole local y proporcionándole otros favores.”[1] [1] Acevedo, Eduardo. Anales históricos del Uruguay. Montevideo: Barreiro y Ramos, 1933, Tomo I, pág. 527.

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FRANCISCO MATA •Su labor en Cerro Largo - Uruguay

En 1852, llegó Francisco Mata a Cerro Largo, su misión no era fácil, luego de la Guerra Grande las necesidades educativas del interior del país se hacían notar. Mata, se hace cargo junto a otro maestro, Jerónimo Díaz, de la única escuela pública de varones de esa localidad. No pasó mucho tiempo para que notaran el valor de la tarea de Mata: “Muy pronto comprendieron las autoridades y el vecindario de la entonces Villa de Melo, el tesoro de sabiduría y bondad que tenían en el nuevo Maestro, y trataron de aprovecharlo en beneficio de la educación de sus hijos, al extremo de que a los pocos meses de la llegada de esta celebridad, el salón de la Escuela pública era reducido para contener la enorme cantidad de niños que a ella concurrían con una puntualidad nunca vista hasta entonces, una afición al estudio que era motivo de sorpresa, que bien pudiera medirse por infinidad de actos infantiles poco frecuentes por los honrosos y meritorios para sus autores.”[1] En cierto momento, el maestro decidió presentar la renuncia a su trabajo, si bien las causas se desconocen, es probable que se debiera a algunos meses adeudados por la Instrucción Pública. Las autoridades locales, decidieron crear una comisión que visitara a Mata para hacerlo convencer de que no abandonara su lugar. Orestes Araujo, obtiene esta información de las actas de la Junta Económica Administrativa de la hoy ciudad de Melo, pero no señala la fecha del acontecimiento.[2] [1] Ibidem, pág. 206. [2] Ibidem pág. 207.

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FRANCISCO MATA •Su labor en Cerro Largo - Uruguay Fue en el año 1852, que las autoridades de la enseñanza, se decidieron a pedir a todas las personas que se dedicaban a la educación en centros públicos, que presentaran títulos que los habilitaran para esa tarea. El número de supuestos maestros y la cantidad de colegios particulares, seguramente había motivado a que las autoridades atendieran la situación. Aquellos, que no tuvieran su título debían ir a Montevideo para rendir el examen. Mata, quien al parecer no cumplía con ese requisito pero que “indudablemente era muy superior al estrecho molde pedagógico que caracterizaba á los escuetos y rutinarios programas de aquellos tiempos”[1], se resistió a dicha exigencia, llegando a solicitar las autoridades de Cerro Largo al propio presidente Giró (en una gira por ese lugar) que se le expidiera el título sin la necesidad de tener que dar el examen. Araujo, desconoce que fue lo que sucedió con este pedido, pero resalta que Mata fue por muchos años más el director de la escuela pública de varones de Melo.[2] Las descripciones de Araujo acerca de las extensas cualidades intelectuales de este maestro, dan cuenta de un hombre de una profunda capacidad para la tarea educativa: “conocía todos los sistemas filosóficos; le eran familiares la literatura antigua y moderna, por las cuales tenía una predilección especial, sobre todo cuando se trataba de los poetas latinos; era fuerte en gramática; sabía sentir las bellezas de la historia, que hacía resaltar con un criterio tan claro como brillante; era dueño absoluto de la geografía; explicaba cosmografía cual si fuese un verdadero astrónomo; manejaba las más complicadas fórmulas algebraicas o geométricas como consumado matemático; sacaba gran partido de la mitología, con la que amenizaba sus lecciones y su conversación, y dominaba tantas lenguas, muertas y vivas, que era tenido como un verdadero políglota.”[3] Agregando enseguida: “Los conocimientos de Mata no sólo eran archivo:1 119 generales, sino también sólidos, profundos, sin que jamás hiciese alarde de ellos, como corresponde a un verdadero sabio.”[1]


FRANCISCO MATA •Su labor en Cerro Largo - Uruguay El reconocido informe Palomeque, realizado por el militar y hombre de leyes José G. Palomeque, resaltaba las características especiales de la escuela de Cerro Largo a diferencia de la situación que se daba en el resto del país: “Las escuelas, pues, de este departamento, son el modelo y ejemplo de todas las de la campaña”[1] Francisco Mata, va a permanecer en Cerro Largo hasta 1869 momento en que se va a trasladar a Montevideo por invitación de una sobrina: “y una vez en la capital, ya sea por los cuidados afectuosos de que fue objeto, sea porque volvió a un ambiente más amplio donde poder ejercer sus vastas facultades intelectuales, don Francisco Mata rejuveneció veinte años: vestía con esmerada corrección, se hizo con todos comunicativo, caminaba con agilidad y desenvoltura, conversaba largo y alegremente y, como no quería constituirse en una carga pesada para su sobrina, a pesar de sus setenta y tantos años, obtuvo, hasta terminar su existencia, varias cátedras en la Universidad Mayor”[2] En relación a Pedro Giralt, podríamos inferir que ambos maestros eran de personalidades diferentes, si bien en los dos se demuestra un importante grado de erudición, F. Mata, representa al maestro de profunda vacación, mientras que en Giralt, no sólo encontramos al maestro de profunda vocación, sino también a un hombre preocupado por múltiples áreas del conocimiento. Es él quien en época del Colegio de los Padres Escolapios, lleva adelante gran número de cursos, y quién deja algunas obras escritas como se ve en el cuadro siguiente:

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[1] Ibidem, Informe Palomeque, Documentos de Prueba (Nº 63) pág LXXVI.

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FRANCISCO MATA •Su labor en Cerro Largo - Uruguay La obra Elementi di Geografía Física della Republica Orientale dell´ Uruguay, fue escrita “per cura del Consolato Generale d´Uruguay in Italia” . Quedarnos con las publicaciones, sería no llegar a entender la profundidad de conocimientos de este religioso escolapio, quien en el ya referido Colegio, dictaba los cursos de Filosofía (1837) y los cursos de geografía astronómica, que contribuyeron “a popularizar las ideas de Galileo, Kepler y Newton entre las nuevas generaciones”[1]. Pero no podemos dejar de lado, lo que para Pierroti significa un paso significativo al comenzar los referidos sacerdotes con las carreras de ingeniería, arquitectura, agrimensura y pilotaje. Paso importante, dado que por vez primera se estudiaban estas ciencias fuera del ámbito castrense y porque a su vez , se volvía la opción frente a una universidad en crisis:[2] “Constituyó además un hito de gran interés para la enseñanza de las ciencias exactas. Por una parte por la orientación dada a los cursos de ingeniería y arquitectura (calcados del modelo francés); y por otra, por el equipo de docentes que incorporaba: Antonio Torres como profesor de náutica; Jaime Roldós y Pons para aritmética y Aimée Aulbourg[3] (ingeniero civil) para matemáticas, dibujo, y topografía”. En relación a la cátedra de Filosofía, Orestes Araujo, presenta dentro de sus Documentos de prueba, el decreto donde se le concede a los Padres Escolapios, la posibilidad de emprender una cátedra de filosofía. Dicho decreto, establecía que el curso duraría dos años (dividiéndose en tres períodos) y que se estructuraría de la siguiente manera: 1º- Lógica / Metafísica 2º- Aritmética / Álgebra / Geometría aplicada a los cálculos de Física 3º- Ética y Sinopsis histórica de los conocimientos filosóficos[4] Los méritos de Giralt serán tan importantes que será reconocido al ser invitado a trabajar al Instituto de Instrucción Pública. El ambiente universitario no le será ajeno, destacándose en el año 1859 como profesor de latinidad de la Universidad. En 1875, será director del Periódico El Maestro, instrumento fundamental de la reforma y en el 1876, acompañará la reforma escolar de Varela al ser nombrado Inspector de las escuelas de Montevideo.[5] Queda demostrada, la capacidad intelectual de estos maestros, la abnegación a su vocación y el valor e influencia de sus conocimientos en pos del desarrollo educativo del naciente estado. [1] Pierroti, Nelson. Los estudios de temas matemáticos anteriores a la creación de la Facultad de Matemáticas en Uruguay (1888) en http://galileo.fcien.edu.uy/los_estudios_de_temas_matematicos.htm [2] Ídem. [3] Según Alfredo Castellano el reconocido arquitecto Victor Rabú, trabajo en sus primeros tiempos con este ingeniero, siendo ambos de origen francés. [4] Araujo, Orestes. Ob. Cit. Documentos de Prueba, pág. XL. [5] Castellanos, Alfredo C. Nomenclatura de Montevideo.

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Fichado de: “El Principismo del Setenta. Una experiencia liberal en el Uruguay” Juan Antonio Oddone. Universidad de la República, Facultad de Humanidades y Ciencias, Montevideo, 1956 •FIGURA DE AGUSTIN DE VEDIA, parlamentario 1872. •Postulados primarios del Programa PRINCIPISTA P. 148 Agustín de Vedia: “paladín del principismo nacionalista” (sic Oddone), director y redactor político del diario La Democracia, tendencia nacionalista, complementado por Alfedo Vázquez Acevedo, Francisco Lavandeira, Román García, Domingo Aramburú. Periodista de ambas orillas del Plata, había levantado la bandera de los principios en Buenos Aires. P. 150 Problema de la educación nacional es postulado primario del programa principista. La instrucción pública, rubro deficitario de la incipiente sociedad oriental: “En 1872 la instrucción primaria de la República comprendía un total de 245 escuelas para una población de 16.786 alumnos en todo el país” (Aduardo Acevedo, Notas y Apuntes, T.III. P. 147) P. 150 Agustín de Vedia y el problema de Instrucción Pública (Discurso de Agustín de Vedia en la Cámara de Representantes, Diario de Sesiones de la Cámara, T. XVIII, P. 367. “es una verdad dolorosa…que la verdadera democracia no existe entre nosotros. La democracia es el gobierno de todos; y nuestros gobiernos son siempre y tienen que ser, la expresión de la más afortunada, de la más audaz, de la más fuerte de las minorías, con relación a la masa común de los habitantes. La gran mayoría del país arrastra –con corta indiferencia-, la vida miserable del coloniaje; pesan sobre ella las cargas abrumadoras y no disfruta de ninguno de los beneficios de la civilización… esa gran masa de tinieblas se levanta como un obstáculo invencible contra toda idea de reforma y de progreso”. (…) “La República no se constituye sin ciudadanos. Estos no se forman sin ecuación, sin aptitudes, sin inteligencia. (…) No tener conciencia del derecho y carecer de él, son dos cosas idénticas. La ignorancia que es el envilecimiento del espíritu no es sino el pedestal de la tiranía. La democracia es el gobierno del pueblo por el pueblo”. (…) “La cuestión de la educación del pueblo, es la gran cuestión de la democracia- la escuela es el fundamento de la República” (…) “En tanto que la política nacional no se proponga el fin determinado de combatir la ignorancia, podrán aplacarse las dificultades, podrán alcanzarse soluciones transitorias ó aparentes, pero ahí estará como amenaza terrible contra la paz y contra la propiedad, el triple problema de la miseria, de la libertad y del progreso”. archivo:1 122


Fichado de: “El Principismo del Setenta. Una experiencia liberal en el Uruguay” Juan Antonio Oddone. Universidad de la República, Facultad de Humanidades y Ciencias, Montevideo, 1956 •ESTEBAN ECHEVERRIA •FRANCISCO BILBAO •PRINCIPISTAS Y EL EDUCACION POPULAR

P. 151 Esteban Echeverría: “los que dicen que han trabajado y trabajan por la patria, los que se aflijen y desesperan, no viendo término a sus males, cómo es que no hayan pensado en echar mano del único recurso que podía remediarlos, la educación de la niñez encaminada a la democracia? Francisco Bilbao (maestro del principismo liberal): “No separemos de nosotros al pueblo, más separado de lo que se encuentra. Eduquémoslo en la teoría de la individualidad, del derecho de igualdad y de honor”. Sarmiento, Bilbao, Echeverría y Lastarria, con sus apóstoles Agustín de Vedia y José Pedro Varela, erigen a la educación popular como consigna cardinal.

(En Leopoldo Zea, “Dos etapas del pensamiento hispano-americano. Del romanticismo al positivismo” México, 1949. P. 104 Y 105)

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Fichado de: “El Principismo del Setenta. Una experiencia liberal en el Uruguay” Juan Antonio Oddone. Universidad de la República, Facultad de Humanidades y Ciencias, Montevideo, 1956

•MEDIOS DE PRENSA QUE SOSTIENEN IDEARIO PRINCIPISTA P. 152

La Democracia (La Educación Popular, Montevideo, 20 de julio de 1872, Nº 40): “El Club Nacional ha comprendido que la educación pública es una cuestión de vida o muerte para la República que debe acordar el derecho de sufragio a todos los ciudadanos. La existencia de una clase numerosa de no votantes…es incompatible con la teoría del republicanismo y es un elemento peligroso para las instituciones republicanas… Combatir la ignorancia es pues el medio más eficaz de resolver los grandes problemas que amenazan nuestra existencia social y política…” La Paz (Los principios políticos, Montevideo, 27 de diciembre de 1872, Nº 517): “para nosotros, la capacidad política es necesaria para el ejercicio de los derechos políticos y como es casi imposible constatar aquella, debe ser condición indispensable para poder usar esos derechos el saber leer y escribir, es decir el tener la posibilidad de conocerlos… Cuando menos esa base rudimentaria de la educación es necesaria para entrar al mundo de la civilización, único en que se agitan los pueblos democráticos”.

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Fichado de: “El Principismo del Setenta. Una experiencia liberal en el Uruguay” Juan Antonio Oddone. Universidad de la República, Facultad de Humanidades y Ciencias, Montevideo, 1956 •ODDONE POSTULA BREVEMENTE EL PROYECTO de DE VEDIA

P. 153 Proyecto de Agustín de Vedia: Vedia electo representante nacionalista en los comicios del 72, llevará a la práctica sus miras definitivas sobre la instrucción y la enseñanza, encauzando todas las aspiraciones que desde diversos sectores se pronuncian al respecto: •proyecto de libertad de estudios, del propio de Vedia. •Dotación de $20.000 para la enseñanza, de Villalba. •Creación de la cartera de instrucción pública, de Pedro Carve. •Establecimiento de escuelas por las Juntas Económico Administrativas, de Garzón. •Plan de reorganización total que eleva Agustín de Vedia el 9 de diciembre de 1873. Plan de Vedia: coronaba muchos de los proyectos que venía sosteniendo con ahinco desde 1868, la Sociedad de Amigos de la Educación Popular. Parte del principio de la enseñanza gratuita e igualitaria, postula la creación del Instituto de Instrucción Pública, prevé rentas escolares propias en base a la contribución directa, propone fundación de institutos normales, Inspecciones y Juntas Vecinales, de colegios de enseñanza superior y cursos complementarios de enseñanza agrícola e industrial.

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Fichado de: “El Principismo del Setenta. Una experiencia liberal en el Uruguay” Juan Antonio Oddone. Universidad de la República, Facultad de Humanidades y Ciencias, Montevideo, 1956 •LAICISMO Y CATOLICISMO: ENFRENTAMIENTO. •Proyecto de Vedia, sobre este tema.

P. 154 Laicismo vs. Catolicismo: Enfrentamiento de los principistas con la Iglesia en cuanto a la enseñanza religiosa. Condenaban toda intervención de la Iglesia en el mecanismo institucional. ARTICULO 75 DEL PROYECTO DE VEDIA: prohibición de la enseñanza religiosa en las escuelas. El Siglo, estandarte del liberalismo racionalista (Montevideo, 15 de mayo de 1873, Nº 2586 y 16 de mayo de 1873, Nº 2537): “La enseñanza religiosa en las escuelas públicas, es un ataque a la libertad de aprender y a la libertad de enseñar… El Estado enseñando en las sus escuelas una religión determinada se convierte en propagandista de una creencia religiosa y al hacerlo extralimita sus facultades…la misión del Estado no es la imponer tal o cual religión… sino la de garantir la libertad de todos para respetar la libertad que tiene todo hombre de adorar a Dios según su conciencia…”

El principismo, “no persigue la enseñanza atea, sino la enseñanza laica, con plena libertad de pensamiento y de dogma, como lo establecen sus más estrictos principios filosóficos y políticos… Nosotros pugnamos por la libertad y la libertad no es atea. Es al contrario la emanación más sublime de Dios”. EL LAICISMO EN LA INSTRUCCIÓN OFICIAL, TIENE EN EL PROYECTO DE AGUSTIN DE VEDIA SU MAS TEMPRANA EXPRESION LEGISLATIVA. archivo:1

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Fichado de: “El Principismo del Setenta. Una experiencia liberal en el Uruguay” Juan Antonio Oddone. Universidad de la República, Facultad de Humanidades y Ciencias, Montevideo, 1956 •JOSE PEDRO VARELA: nutrientes de su programa. P. 155

Referencias de Oddone a José Pedro Varela: De regreso de su viaje a Europa y Estados Unidos en 1868, con la amistad y el consejo de Sarmiento, trae las ideas de su programa de educación común. “Pueden encontrarse fecundas fuentes en los escritores europeos, pero he tomado por guía a los grandes escritores norteamericanos…porque más adaptables a nuestro país serían las ideas encargadas de ejercer influencia sobre poblaciones democráticas y republicanas…” “La Escuela es la base de la República. Sin ella podrán vivir y sostenerse los gobiernos despóticos, pero las democracias sólo encontrarán el desquicio, el caos, mientras no eduquen el caos…” “¿Queréis una prueba palpable de que el pueblo, el verdadero pueblo permanece completamente ajeno a todo movimiento? Ved, los que aquí nos encontramos reunidos. Más o menos todos tenemos alguna instrucción, resultando de ahí que las ideas que he vertido tienen poco interés para vosotros, porque al menos en el fondo las conocéis ya. Mi trabajo es pues, hasta cierto punto estéril. Vengo á predicar á convertidos”. (En La Educación del Pueblo). Para lograr el fin de la democracia, afirma Varela, la escuela debe ser laica, independiente de toda tutela religiosa o filosófica.

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Fichado de: “Historia de la Escuela Uruguaya” Orestes Araújo. Imprenta El Siglo Ilustrado. Montevideo, 1911. •FUNDACION DE LA ESCUELA LANCASTERIANA

Dámaso Antonio Larrañaga (ilustrado sacedote que rodeó al General Carlos Federico Lecor): a él se debe la fundación de la Sociedad Lancasteriana, cuyos trabajos señalan la primer evolución de la escuela uruguaya en el esfera de su progreso educativo: “Creyendo de su deber de no permanecer ocioso dentro de la situación que servía, utilizó su permanencia en ella y el propósito del Barón de la Laguna, de suavizar su dominación para hacer el bien de la juventud por intermedio del dominador extranjero, como más tarde lo haría don José Pedro Varela cuando el tirano sangriento de nuestra Patria enlutó las páginas de nuestra historia, desafiando las iras de los contemporáneos, para vivir en el corazón de los niños, enalteciendo su simpática personalidad”. (Alberto Palomeque, El Ambiente Educacional)

El año 20 vino a Buenos Aires el filántropo Mr. Thompson, infatigable propagador del nuevo sistema, fue interceptado por Larrañaga para hacer extensiva a Montevideo la planificación del nuevo sistema de enseñanza. La Escuela Lancasteriana fue instalada el 3 de noviembre de 1821, como versa el Libro de Actas de la Sociedad Lancasteriana (que se conserva en el Museo Pedagógico de Montevideo). “…deseosos de propender a la felicidad y al progreso de la moral pública, proporcionando…tanto a varones como mujeres, una pronta y perfecta educaciòn bajo el ventajoso y económico sistema de enseñanza mutua de Lancáster, que se halla ya establecido en toda Europa, han creido de abosulta necesidad…formar una Sociedad que tome a su cargo, la formación de escuelas, la instrucción de maestros y maestras, mándar éstos a las escuelas, cuida de sus pagos, etc.” archivo:1

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Fichado de: “Historia de la Escuela Uruguaya” Orestes Araújo. Imprenta El Siglo Ilustrado. Montevideo, 1911. •CARACTERISTICAS DE LA ESCUELA LANCASTERIANA P.119 Las materias: lectura, escritura, aritmética, gramática y doctrina cristiana. Incluía la enseñanza del idioma, destinado hasta entonces a ramas de estudios superiores. Doctrina cristiana: contraria a las ideas de Lancaster, responde a la presencia de Larrañaga en la Sociedad. Lancaster: “No soy fundador de sectas, ni he venido á buscar prosélitos, sino a hacer obra de misericordia y benevolencia”. La enseñanza no podía ser obligatoria, despojada de carácter oficial, provenía de una sociedad privada. Los concurrentes “alcanzaron a una cantidad insignificante” Gratuidad para los niños pobres, pero familias ricas pagarían seis reales al mes. Los establecimientos de la Lancasteriana no quedaban librados exclusivamente a la acción de los Dircetores, sino que estarían sujetos a la vigilancia de un Secretario que semanalmente visitaría las escuelas. “Los Visitadores no harán alteración alguna en los empleos ó regulaciones de la escuela ni se mezclarán en nada con la autoridad que el Maestro tiene en ella, ni menos llamarán a los niños para tomar de ellos informes sobre el estado de la escuela”. P. 120 Edad mínima fijada para el ingreso es de 6 años y el horario de asistencia sería discontínuo, muy cómodo para las familias, pero molesto para el magisterio y los resultados de la enseñanza. Prohibidos los castigos corporales y afrentosos, aunque se autorizaba a los maestros corregir a los niños según su “razón y prudencia”. “Aquél salón de clase, de más de 30 varas de longitud, con su plataforma al frente, donde tenía asiento su buen director. Aquella fila de cuerpos de carpintería de una cara, con asiento cada una para seis niños, precedida por la mesa con arena para formar en ella los chicuelos las primeras letras con el dedo. Los tableros con lectura graduada(…) los telégrafos de clase, la escritura y la inspección de aseo y la enseñanza de buenas maneras. El amor á la Patria que se inspiraba a los niños, y los premios anuales con que se les estimulaba, adjudicados en función solemne, generalmente presidida por Larrañaga”. (Sr. De María, alumno escuela lancasteriana) archivo:1 129


Fichado de: “Historia de la Escuela Uruguaya” Orestes Araújo. Imprenta El Siglo Ilustrado. Montevideo, 1911. •CARACTERISTICAS DE LA ESCUELA LANCASTERIANA P. 121 El señor Thompson, representante de Lancaster en esta parte de América, y propagandista de la enseñanza mutua, comisionó para Montevideo al maestro español José Catalá quien fue el introductor en el orden pedagógico, de la nueva escuela y Francisco Calabuig su primer discípulo. Como ayudante posteriormente se presentó el presbítero Don Lázaro Gadea. Con motivo de las persecusiones a Lavalleja, la vida de la escuela se fue influida y Catalá y Gadea fueron desterrados. Alumnos destacados: Isidoro de AMría, Cándido Joanicó, Andrés Lamas. Aquel establecimiento estuvo frecuentado por los vástagos de todas las clases sociales de Montevideo, sin excluir las más encumbradas, ricas o influyentes… P. 128 “Los profesores de la Escuela Lancasteriana eran patriotas, y tan lo fueron que por ese pecado fur aprehendido por los imperiales, José Catalá y fray Lázaro Gadea tuvo que templar para la campaña. Muchos miembros de la Sociedad siguieron sus huellas para ir a incorporarse a los patriotas en armas; y con este motivo vino el desquicio de la Escuela y de la Sociedad, cerrándose el establecimiento a lso 4 años de ser fundado. Pero la buena semilla quedó en tierra, para ir a germinar a la campaña, donde el Gobierno patrio fundó escuelas del sistema lancasteriano, bajo la dirección del mismo Catalá y Codina, siguiendo en boga el sistema hasta el año 40”. La obra del doctor Larrañaga señala con caracteres indelebles la primera evolución de la escuela uruguaya en el sentido de su progreso pedagógico. archivo:1

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Fichado de: “Historia de la Escuela Uruguaya” Orestes Araújo. Imprenta El Siglo Ilustrado. Montevideo, 1911. •CARACTERISTICAS DE LA ESCUELA LANCASTERIANA

En el orden administrativo la Escuela Lancasteriana no tuvo entregada al criterio y voluntad de sus Maestros, ya que éstos se veían obligados a cumplir el Reglamento; la Comisión Directiva y el cuerpo de vigilancia formado por los Visitadores, garantían a la sociedad el funcionamiento regular de la escuela.

Larrañaga procuró procuró que a su obra la secundara la parte más acaudalada y distinguida del vecindario de Montevideo, con lo cual conseguía que todas las clases sociales, sin distinciones, tuvieran cabida en los establecimientos que fundara. Las actas demuestran que hasta los indigentes concurrían a la escuela, sin que los hijos de los pudientes tuvieran para con ellos el más mínimo sentimiento de menosprecio. Así, la Escuela Lancasteriana, marca un progreso en las ideas, deja libradas a su solo impulso las corrientes del sentimiento democrático, como no se observaba en las “escuelas para niños pobres” fundadas por el Cabildo o los establecimientos de enseñanza sostenidos por los jesuitas o los franciscanos, donde existían distinciones odiosas entre ricos y pobres.

La obra de Larrañaga, la organización de la Sociedad Lancasteriana y la introducción del sistema mutuo, dio a comprender que: -Podía educarse a un gran número de niños, suprimiendo la ignorancia; -No había razón para que una parte disfrutara exclusivamente de los beneficios de la educación y otra parte no; -La ingerencia del pueblo en la administración escolar, es la más eficaz garantía de estabilidad y progreso. archivo:1 131


Fichado de: “Historia de la Escuela Uruguaya” Orestes Araújo. Imprenta El Siglo Ilustrado. Montevideo, 1911. • LA ENSEÑANZA MUTUA P. 133 A fines del siglo XVIII, dos eran los sistemas de enseñanza: el sistema simultáneo y el sistema individual. El sistema simultáneo consistía en formar grupos de niños según su grado de cultura, a quienes el Maestro enseñaba alternando las materias; si los grupos eran muchos, lo ayudaba el Preceptor, Pasante o Auxiliar. Generalmente era el sistema de las escuelas de carácter religioso. El sistema individual el aquel en el que el Maestro procede con cada alumno directa y separadamente tomando a cada alumno la lección, y mientras los demás niños descansan, él se consagra a uno solo. Era el sistema de las escuelas particulares, en que si el número de alumnos es mucho, el tiempo dedicado a cada uno sería escaso y las lecciones deficientes o incompletas. El sistema mutuo: permitía enseñar a la vez a un gran número de niños; para conseguir esto, los Maestros se hacían ayudar por los alumnos más aventajados, llamados monitores. Andrés Bell llevó a Inglaterra este sistema mientras que, casi al mismo tiempo, José Lancaster, lo introducía en América. “Los alumnos se dividían en grupos o clases, que quedaban bajo la dirección inmediata de lso más adelantados, los cuales les enseñan a leer, escribir, calcular,e tc.(…) Los monitores tienen diez discípulos aproximadamente, que formaban un semicírculo delante del monitor. Además de los monitores hay en las clases diversos funcionarios: uno se encarga de vigilar a los monitores (…) otro lleva el registroe escolar (…) otro distribuye los cuadernos, libros, etc. (…)Este mecanismo, practicado en una sala espaciosa, convenientemente distribuida y preparada para movimientos hàbilmente combinados, facilita sin desorden la tarea escolar del Maestro. Un sistema severo de premios y archivo:1 132 á castigos sostiene la disciplina entre los niños. El Maestro se asemeja un jefe de fábrica que lo vigila todo y que interviene en el trabajo en los casos difíciles. No da lección más que a los monitores y a los ayudantes jóvenes…”


Fichado de: “Historia de la Escuela Uruguaya” Orestes Araújo. Imprenta El Siglo Ilustrado. Montevideo, 1911. • LA ENSEÑANZA MUTUA

“La enseñanza mutua no podía sostenerse sino a condición de que la autoridad estuviese repartido entre un gran número de manos. De aquí la diversas categorías de monitores y su jerarquía sabia (…) El sitio de los monitores generales estaba sobre la plataforma, donde rodeaban al Maestro, como satélites a su planeta. (…) Un orden absoluto presidía el cumplimiento de todas estas funciones: ningún cambio de sitio, ninguna marcha podía tener lugar sin que un jefe cualquiera, monitor general, monitor particular, conductor o tutor, se pusiese a la cabeza de la columna, al mano colocada sobre la primera fila, y teniendo, por así decirlo, la cadena de su pequeño escuadrón”. Bell sobre la enseñanza mutua: “el sistema por el cual la escuela entera puede instruirse a sí misma bajo la vigilancia de un solo Maestro”. “El monitor, era el resorte esencial del método mutuo. Era un niño, sin duda más inteligente que sus camaradas, pero muy poco instruido para estar a la altura de su encargo. La escuela mutua no se abría sino hasta las diez. De las 8 a las 10, la clase se destinaba a los monitores. Allí aprendían apresuradamente lo que deberían enseñar a los otros niños”. (…) “La enseñanza, por tanto, se convertía en puramente mecánica. El monitor repetía fielmente lo que se le había enseñado. Todo se reducía a procedimientos.” El sistema mutuo fue un “expediente útil” para educar a un gran número de niños con muy poco gasto; y en una época en que los recursos oficiales eran muy limitados, escasos los Maestros y abundante la ignorqancia, Láncaster y sus discípulos vinieron a prestar servicio a la causa de la disfusión de la enseñanza primaria.

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FICHAS DE TRABAJO - Investigación Girard - Varela  

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