Issuu on Google+


Una autobiografía es un libro que escribe una persona sobre su propia vida y por lo general está lleno de tediosos pormenores de todas clases. Esto no es una autobiografía. Yo nunca escribiría una historia de mí mismo. Por otra parte, durante mis días mozos en la escuela y nada más salir de ella me sucedieron unas cuantas cosas que jamás he olvidado.

Roald Dahl, Relatos de la infancia


ÍNDICE PRÓLOGO .......................................................................................... 3 LA FAMILIA ................................................................................... 5 VACACIONES ................................................................................. 13 TRAVESURAS ............................................................................... 19 HISTORIAS “TRÁGICAS”............................................................ 28 AUTORES ....................................................................................... 36


PRÓLOGO


Como profesora podría decir que lo más interesante de este libro son las destrezas y conocimientos que han desarrollado los alumnos durante su elaboración, que no son pocas. Por supuesto que han mejorado su expresión

escrita;

han

aumentado

su

vocabulario; han explorado el subgénero de la autobiografía y sus mecanismos narrativos; han (re)descubierto el placer por la lectura; y han profundizado en el conocimiento de la sociedad inglesa de principios y mediados del siglo XX que retrata Roald Dahl, por ejemplo, las diferencias en el sistema educativo. Sin embargo, lo más valioso de este libro son los entrañables recuerdos que contiene. Tanto ellos como yo, hemos disfrutado contándonos historias, conociéndonos y descubriendo esos pequeños retazos de vida que nos hacen a todos excepcionales. Gracias por permitirme acompañaros en vuestro viaje. Espero colarme en alguna de las anécdotas que contaréis cuando ya no estéis en el ZOLA. Por mi parte, os aseguro que nunca me olvidaré de vosotros.

MARÍA PAZ CORNEJO Profesora de Lengua 1º ESO Departamento de Humanidades

4


LA FAMILIA


IV FERIAL DEL LIBRO COLEGIO ZOLA 2011/2012

Mi familia En 1964, Francisco Fuentes y Marisol Pérez (mis abuelos por parte de madre) tuvieron que irse a Suiza por cuestiones de trabajo ya que en España estaba muy mal y a mi abuelo le cobraban muy poco. En esos tiempos mi abuela tenía veintiún años y mi abuelo veintitrés. El tiempo de su estancia en Suiza fue de cuatro años. Entonces, mi abuela cayó enferma. Antes de que naciera mi madre (Olga Fuentes), en Suiza, había tenido cuatro abortos y después de que naciera sucedieron otros cuatro, de los cuales el último se trataba de mellizos. Por lo tanto, tuvieron que volver a España el 17 de enero de 1969. Por suerte, las cosas en España ya habían mejorado y, gracias a un primo de mi abuelo, él encontró rápidamente trabajo como electricista. Un poco después, mi abuelo se hizo autónomo y, en una obra que estaban haciendo, le dieron la oportunidad de comprar una tienda. La compró. Se llamaba Alfonso Soria Muñoz y él era el encargado. Esta fue su primera empresa. Más tarde compró otra que se llamaba Todoluz y se trataba de una tienda de electricidad. Estuvieron con esa tienda desde 1987 hasta el 1991. Iba mal, por tanto, la cerraron y alquilaron otra en Getafe en el 91, el año en el que se casaron mis padres. Desgraciadamente, ésta tampoco funcionó y en 1993, cuando nació mi hermano Pablo, se cerró. Mi madre tenía que trabajar y fue mi abuela la que se encargó de cuidar a mi hermano recién nacido. Tres años después, por motivos del trabajo de mi padre Luis, mi madre, mi hermano y él se tuvieron que trasladar a Alemania, a un

6


IV FERIAL DEL LIBRO COLEGIO ZOLA 2011/2012

pueblecito llamado Blankenese. Mis abuelos mientras tanto hicieron muchos viajes de visita. En el último año de la estancia de mi familia en Alemania, nací yo y por eso nos tuvimos que volver a mediados de diciembre, cuando yo apenas tenía seis meses, a España. Unos quince días después, toda la mudanza estaba terminada. Como mi madre y mi padre tenían que trabajar, yo, teniendo alrededor de un año, tuve que ir a la guardería, pero al primer día, mi instinto de bebé intuyó que ese no era un buen sitio para mí y por eso me quedé al cuidado de mi abuela Marisol hasta las tres años y, después, comencé a ir al colegio Zola. ANA CARLA PICAPORTE

El ovni Cuando mi madre era pequeña, ella vivía en Gran Canaria en la Playa de las Canteras. En 1979 el 5 de marzo mi abuela se fue a hacer unos recados con mi tío pequeño, dejando a mi madre y a mi tío mayor solos en casa. Mientras mi madre estudiaba se fue la luz. Ella salió de su casa para ver que había pasado. Entonces vio que la luz se había ido pero en toda la Isla. De repente, encima del mar se formó como unas ondas de colores, en ese momento salió todo el mundo de sus casas para verlo, pero de repente esas hondas desaparecieron y salió un

ovni

(objeto

volador

no

identificado) del agua del mar volando hacia el cielo donde allí desapareció.

7


IV FERIAL DEL LIBRO COLEGIO ZOLA 2011/2012

Cuando mi abuela llego mi tío y mi madre se lo contaron, al principio mi abuela no se lo creía así que decidió encerrar a uno en un cuarto y a otro en otro para que dibujaran lo que habían visto. Los dos dibujos coincidieron.

DANIELA LÓPEZ

8


IV FERIAL DEL LIBRO COLEGIO ZOLA 2011/2012

Historia familiar Mi abuelo nació en Bélgica, vivió allí hasta los 19 años, cuando estalló la II guerra mundial. Le reclutó el ejército nazi ese mismo año y se convirtió en un oficial de las S.S. Le mandaron a Rusia, donde le pasaron innumerables aventuras .No tengo tiempo de contarlas todas, así que os contaré solo una. Una vez, en una misión le dieron la ropa adecuada y las armas necesarias, pero había un inconveniente: le habían dado una bota demasiado grande y otra que era demasiado pequeña. Era un frio día de invierno en Rusia, y había nieve por todas partes. Después de la batalla, al volver a la base, sus superiores vieron que se le había helado la pierna, la tenía morada. Dijeron que tenían que amputársela pero él se negó. Le advirtieron que si no se la cortaban le subiría la infección y tal vez muriera. Al final no se la amputaron pero sobrevivió a la infección. El soldado que le dio esas botas fue severamente castigado. ISAAC MIJALLO

Fútbol es fútbol Mi abuelo por parte paterna se llama Francisco Franco, pero no penséis que es el famoso dictador que gobernó España. Era un hombre normal, tenía un pequeño taller de mecánica y también entrenó a un equipo de fútbol, el Real Betis Balompié. Mi tío por parte paterna, Javier Franco, es periodista, como toda mi familia por parte paterna, incluido mi padre, es sevillano. Él es periodista deportivo, así que entrevista sobre todo a deportistas; jugadores de fútbol, de baloncesto…

9


IV FERIAL DEL LIBRO COLEGIO ZOLA 2011/2012

Un día, después de una entrevista con Vicente del Bosque, el entrenador de fútbol, estuvo comiendo con él. Entonces fue cuando cuándo mi tío le confesó que llevaba enfadado con él 20 años. Ya que cuando mi abuelo era entrenador del Betis. Consiguió llegar a la final, contra el Real Madrid, en el que jugaba Vicente del Bosque. Mi abuelo se jugaba el puesto en ese partido, y fue Vicente del Bosque el que metió el gol de la victoria contra el Betis, el que hizo que mi abuelo perdiera su puesto. LETICIA FRANCO

Mi abuelo Tengo un abuelo por parte paterna llamado Fernando que participó en el

diseño de la

remodelación de la PLAZA DE ORIENTE (la plaza del palacio). Por otra parte, diseñó el gran reloj del edificio de CAJA MADRID, del Paseo de la Castellana. Mi abuelo Fernando también pintó y arregló muchos cuadros, yo tengo alguno colgado en mi casa. Para mí son los más bonitos. Después de jubilarse enfermó de Alzhéimer, eso no le permite tener memoria, casi no se acuerda de las grandes cosas que ha hecho. Mi madre dice que es el único genio que ha conocido y yo con ella estoy de acuerdo. LAURA PACHECO

10


IV FERIAL DEL LIBRO COLEGIO ZOLA 2011/2012

El guiñol Cuando mi padre y mi tía eran pequeños, mi bisabuelo (su abuelo) les llevaba al retiro a ver el guiñol. En el guiñol siempre había un sorteo al final de la función donde sorteaban distintos regalos. Desde una magnífica bicicleta hasta un botijo de plástico de color azul brillante. Mi padre, mi tía y su abuelo iban de camino al guiñol cuando unos niños que estaban jugando le dieron sin querer a mi padre hciendole una brecha en la frente. Como no había ninguna enfermería, fueron a donde estaba el guiñol para que lo curaran con su botiquín. Cuando curaron a mi padre, comenzó el guiñol y se quedaron a verlo. Cuando la función terminó, a la hora de la rifa, los empleados dijeron que el primero en elegir sería mi padre porque le habían hecho una brecha y era el más pequeño. Mi tía y su abuelo le decían que eligiera una bicicleta preciosa que había, pero mi padre se fijó en otra cosa, el botijo. Mi tía y su abuelo le reñían para que cogiera la bicicleta y dejara ese horrible botijo, hasta los dueños del guiñol le insistían para que eligiera otra cosa pero mi padre seguía empeñado en el botijo de plástico. Al final mi padre se salió con la suya y se fueron a casa; mi padre muy feliz, mi tía disgustada y mi abuelo echándole la bronca a mi padre. Pero eso daba igual puesto que a él no le importaba lo que su abuelo le dijera mientras tuviera su botijo. MARÍA TEMPLADO

11


IV FERIAL DEL LIBRO COLEGIO ZOLA 2011/2012

Mi hermano mayor, el piloto Mi hermano mayor se llama Ignacio, tiene veintitrés años y es piloto. Cuando se fue a estudiar para ser piloto tenía dieciocho años. Se fue a Naples (Florida) y allí vivió durante dos años. Sacaba buenísimas notas y compartía casa con otras dos personas, un portugués y un inglés. Más tarde se fue a Namibia (África) y allí estuvo un año trabajando y estudiando. Llevaba y traía a la gente del aeropuerto a hoteles de lujo, de más de cinco estrellas. A finales del año que estuvo en Namibia mando una solicitud a Raynair, una compañía de vuelo de Inglaterra. Al fin, después de un mes, recibió una carta, que decía que su solicitud había sido aceptada. Nada más saberlo, se fue a Inglaterra a trabajar, le entrevistaron y le destinaron a Irlanda. Seis meses después le han destinado a Faro (Portugal) y ahora está viviendo allí en una casa en frente de la playa. PATRICIA VILLORA

12


VACACIONES


IV FERIAL DEL LIBRO COLEGIO ZOLA 2011/2012

Aquel verano Mis vacaciones en familia más interesantes fueron cuando nos fuimos a Estados Unidos. El avión tardó nueve horas en llegar a Miami, nuestro primer aterrizaje. Allí estuvimos una noche, pero tiempo suficiente para notar esa espesa humedad al respirar. De allí nos fuimos en autobús a Orlando, donde dormíamos en un lujoso hotel, con una gran piscina. Visitamos “Disney Land”: cinco parques llenos de atracciones, diversión y entretenimiento. Todos ellos me encantaron por sus colores, alegría y fantasía. Después de ver los cinco parques de Orlando, nos dirigimos en avión hacia Nueva York, un sitio lleno de edificios enormes y monumentos interesantes, y de turismo. Allí fuimos a ver lo más importante. El Empire State es un edificio de gran altura y muy interesante. Desde el Rockefeller se podía ver todo Nueva York, tanto miles de edificios enormes como coches diminutos. Fuimos a ver también “La Bolsa” y el toro de “oro” que está a su entrada en Wall Street. Cruzamos el puente de Brooklyn, donde dice la leyenda que, como los estadounidenses no se creían que fuera a ser lo suficientemente resistente, el diseñador de éste hizo pasar cien elefantes por encima de él. También fuimos a comprar muchas cosas en Times Square, que es un lugar lleno de publicidad, gente y negocios. Es un sitio lleno de tiendas de todo tipo desde tiendas de chocolate (como M&M) hasta almacenes enormes (como Macy´s). También fuimos al parque de Central Park, donde nos perdimos dentro de él porque era demasiado grande. Allí vimos la casa de John Lennon (músico de Los Beatles), donde lo asesinaron y el homenaje a su canción “Imagine”.

14


IV FERIAL DEL LIBRO COLEGIO ZOLA 2011/2012

También vimos el Iron Building, que es uno de los edificios más finos y que tiene forma de plancha. Fuimos al museo de “Moma”

que

tenía

unos

cuadros

muy

interesantes y estuvimos alojados en el hotel Marriot. El mismo día de vuelta a Madrid, fuimos a ver la Estatua de la Libertad,

un

monumento

que

regalaron

los

franceses

a

los

estadounidenses. Después de este largo, pero a la vez corto viaje, hicimos las maletas y emprendimos nuestro viaje de vuelta a Madrid. Aquel verano fue uno de los mejores de mi vida. Fue un verano inolvidable. PILAR BARBED

Un viaje a deshora Hace un par de años fui a Argentina a ver a mis primas, tías, etc… que tengo allí. Yo estaba en Argentina cuando ganamos la copa del mundo así que no pude celebrar la victoria como quería. FÉLIX GIMÉNEZ

Vacaciones en Guardamar El verano pasado fui a Guardamar del Segura, un pueblo de Alicante en el que mis padres tienen un apartamento. En el viaje íbamos los cuatro (mi padre, mi madre, mi hermano y yo) escuchando música, hablando, de vez en cuando nos dormíamos… Nos daba tiempo a todo ya que el viaje duraba cuatro horas. Cuando

15


IV FERIAL DEL LIBRO COLEGIO ZOLA 2011/2012

llegamos allí, nuestros vecinos, que eran los primos de mi padre, nos habían preparado la comida y nos fuimos a su casa a comer. Por la tarde fuimos a hacer la compra porque no teníamos nada de comida y luego otra vez a casa a esperar al día siguiente para ir a la playa. El resto de los días eran siempre iguales o muy parecidos. Solíamos ir por la mañana a la playa y luego a la piscina. Al medio

día

descansábamos

comíamos viendo

y la

luego tele

o

durmiendo. Por la tarde íbamos a la playa montando en bici o quedábamos con los primos de mi padre para jugar al padel. Por la noche casi todos los días íbamos al pueblo a tomar un helado y algunas veces a cenar en nuestro restaurante favorito. Había días que hacíamos excursiones a los pueblos de alrededor u otros que quedábamos con amigos de mis padres que vivían por la zona. PATRICIA VELASCO

Mis veranos Los veranos que paso con mi familia son los más especiales para mí. Normalmente cuando acaba el cole, en junio, o nos quedamos un tiempo en casa o directamente dos o tres días después vamos a Extremadura, al Valle del Herte, a una enorme casa rural rodeada de cerezos y de bosques y lagos. Siempre que vamos nos acabamos comiendo una tonelada de cerezas, nos encantan. También vamos a un lago muy grande a montar en piragua. A mí me da mucho miedo porque el lago está muy hondo y lleno de algas. Al cabo de una o dos semanas nos vamos a casa.

16


IV FERIAL DEL LIBRO COLEGIO ZOLA 2011/2012

Casi todos los veranos nos vamos también a la playa de Oliva, en Valencia, y algún día a Alicante a visitar a los amigos. Por las noches en Oliva damos un paseo y a veces nos vamos al caminito que lleva a la playa, es muy bonito porque la única luz que se ve es la de la luna en el reflejo del agua. El verano pasado fui a Alicante con mis primos Mario y Claudia, me lo pasé genial, con mi prima hice surf en una tabla, estuvimos casi cuatro horas metidas en el agua. Cuando volvemos a Madrid no nos vamos a ningún sitio más y en esos días me voy con mi hermana en la piscina, donde nos echamos unas partidas a las cartas y unos baños muy largos. También hay días en los que me voy a Madrid por la mañana con mi hermana de compras. Me encantan los veranos. ANDREA ESPAÑA

La reina de Tobago Todos los veranos me voy a Alicante, ya que tengo una casa allí. Yo paso las vacaciones en mi casa, mi tío Jose, mi prima Laura y mi tía Lola en otra más pequeña, mis tíaabuelas, mis tías/os segundos y mis primos en otra, y el resto de la familia en casa de mi s abuelos (que es la más grande). Todas están muy cerca las unas de las otras y pasamos casi todo el tiempo juntos. Bajamos a la playa, vamos a la piscina, a tomar un helado, a jugar al tenis o al pádel y lo que más me gusta es que todas las noches tenemos algún plan, nunca nos

17


IV FERIAL DEL LIBRO COLEGIO ZOLA 2011/2012

quedamos en casa, y si lo hacemos vienen ellos a la nuestra o vamos nosotros a la suya. Alguna vez mi hermana y yo nos quedamos a dormir con mis primas en su casa o vienen ellas a dormir a la nuestra. Yo paso más tiempo en su urba que en la mía ya que allí es donde he estado veraneando siempre y donde tengo todas mis amigas. Todos los años “Tobago”, la urba de mis abuelos, tiene tres días de fiesta, en la que en la pista de fútbol preparan unos altavoces y ponen música y dan los premios a la reina de Tobago, a la más simpática, al chico más guapo, a la mejor madre…. Y luego el bar se traslada a la pista para servir las bebidas. Hay un día en el que se prepara una cena para adultos. Y bueno muchas cosas más, me encantan los veranos que paso con mi familia. VALLE NAVARRO

Denia Todos los veranos vamos a Denia (Alicante) a veranear, porque mis abuelos tienen allí un piso. El primer día solemos llegar sobre las seis o siete y nada más llegar nos vestimos y nos vamos a cenar a un restaurante familiar. Al segundo día nos levantamos, desayunamos, vamos a hacer la compra y después nos preparamos para ir a la playa. Cuando volvemos nos quedamos un poco en la piscina. Cuando acabamos de darnos el primer baño de las vacaciones, mi padre y yo nos subimos a preparar el aperitivo y la comida. Después de comer hacemos deberes y después solemos (algunos días) ir a Las Rotas, que es una playa de rocas en donde puedes bucear porque es como un arrecife en la orilla, es precioso. Y así suelen ser mis vacaciones. LAURA DE VICENTE

18


TRAVESURAS


IV FERIAL DEL LIBRO COLEGIO ZOLA 2011/2012

¿HE SIDO YO? Nuestra familia tiene un chalet en Cerceda. Cuando yo tenía más o menos cuatro añitos, nos fuimos a pasar allí las vacaciones de verano. Un día que estaba jugando yo, a mi bola, se me ocurrió una de las mías. Me levanté y me fui directa al baño y ese día, me dio por las compresas. Mi madre tenía dos paquetes de compresas en el baño y yo los abrí. Empecé a coger compresas y a tirarlas al váter. Las compresas iban absorbiendo el agua y mientras mi madre preguntaba: Lucía, ¿dónde estás? -Aquí, aquí - respondía yo. Cuando acabé de tirar las compresas me marché del baño. Las compresas se hinchaban y el váter las iba absorbiendo. Cuando mis padres entraron al baño y vieron los papeles y compresas por el suelo no sabían que pasaba. Preguntaban constantemente: -Lucía, ¿qué has hecho? -Yo no, yo no-decía yo. Hasta que se dieron cuenta. Tuvieron que llamar al camión desatrancador y se montó un follón que no veas y cuando empezó a absorber.... ¡salían compresas a tutiplén! Pero yo seguía: yo no, yo no.... LUCÍA LÓPEZ

¡Cuidado con el pañal! Cuando era pequeña llevaba pañales como todos los niños pequeños, estábamos mi hermano Gonzalo y yo en el salón, solos, mientras mi hermana estaba arriba con mi cuidadora. Mi hermano Gonzalo dijo: 20


IV FERIAL DEL LIBRO COLEGIO ZOLA 2011/2012

- Huele a caca Me miró y me quitó el pañal para ver si era yo la que olía a caca entonces me cambió el pañal y el sucio me lo dio y me dijo: - Hermanita, tíralo por la ventana Y yo no le entendía hasta que me hizo una demostración con un “Playmobil”. Me cogió en brazos y tiré el pañal por la ventana. CARMEN BOLEA

En busca de las zapatillas perdidas Hace como dos años mi hermana y yo nos llevábamos muy mal, así que una tarde aproveché para hacerle una gamberrada. El anterior fin de semana

Paloma

se

había

comprado

unas

Converse y decidí escondérselas durante un tiempo. Al día siguiente estaba como loca por encontrar sus Converse. Las busco en la cocina, en la bodega, en la habitación de todos y cada uno de nosotros… pero no las encontró. Esto me divertía mucho hasta que mi madre se dio cuenta de que había gato encerrado. No le hizo tanta gracia así que las saqué y se las puse en su armario. Esa tarde me desaparecieron todas mis zapatillas y me dio la impresión de que sabía quién había sido. ÁLVARO RODRÍGUEZ

21


IV FERIAL DEL LIBRO COLEGIO ZOLA 2011/2012

Una tarde de parchís Cuando mi tía María y mi prima Ana, que tenía ocho años estaban jugando al parchís, mi primo Alonso, que tenía entonces tres años, también quería jugar. Como era demasiado pequeño, mi prima y mi tía no le dejaron. Así que mi primo Alonso, se enfadó tanto que para que le dejaran jugar… ¡se comió los dados del parchís! LETICIA FRANCO

Un plan que resultó ser casi un éxito Cuando yo era más pequeña y mi prima Paloma tenía quince años, yo y mi prima Cristina estábamos un poco hartas de que Paloma no nos hiciera caso, porque estaba todo el tiempo con el móvil. Se nos ocurrió la idea de escondérselo mientras se estaba duchando. Lo escondimos debajo de los cojines y luego nos bajamos a la playa; Estábamos prestando mucha atención para ver si bajaba pero eran las dos y todavía no lo había hecho. Entonces nos empezamos a poner nerviosas pensando que se había dado cuenta. De repente sonó el móvil de mi padre, era Paloma diciendo que no encontraba el móvil y nos obligó a subir a ayudarla. Estaba buscándolo como loca entonces llegamos y la preguntamos que donde lo había visto por última vez, para disimular, luego lo cogimos y dijimos: “¡Aquí está, aquí está!”. Paloma vino corriendo lo cogió y dijo: “¡ Gracias! Nos preguntó que dónde estaba y la dijimos que al lado de una mesa y nos dijo que allí ya había buscado pero no lo había visto. Nadie sospechó nada, así que nos salimos con la nuestra pero mi prima siguió con el móvil. VALLE NAVARRO

22


IV FERIAL DEL LIBRO COLEGIO ZOLA 2011/2012

Los zapatos voladores Cuando yo tenía cuatro años, todos los días cuando salía del cole mi madre me llevaba al parque que hay enfrente para jugar un rato con mis amigas y merendar, sobre todo a principio de curso ya que hacía muy buen tiempo y calorcito. Como el parque es de tierra, yo llegaba todos los días a mi casa con los zapatos llenos de tierra por dentro. Nosotros vivíamos en una casa que tenía ventanas que daban a la carretera, en el tercer piso. Un día, al llegar del cole llevaba un zapato llenísimo de tierra y mi madre me dijo que me lo quitara, abrió una de las ventanas y al sacudir la tierra, se la cayó el zapato por la ventana a la calle. Mi madre se puso a gritar porque eran los zapatos nuevos que me acababa de comprar para el cole y me cogió de la mano corriendo para bajar a la calle a coger el zapato. Cuando llegamos a la calle, vimos que el basurero estaba barriendo la calle y se acercaba poco a poco hacia el zapato y mi madre le gritó: -¡Espere, espere, por favor, espere! Al final pudimos coger el zapato y cuando ya tranquilamente volvíamos hacia casa nos encontramos a una vecina que le dijo a mi madre: -¿Dónde vas con la niña medio descalza, con un zapato puesto y otro en la mano? Mi madre le contó a la vecina lo que había pasado y acabamos las tres muertas de la risa. Ahora vivimos en otra casa, pero cada vez

23


IV FERIAL DEL LIBRO COLEGIO ZOLA 2011/2012

que pasamos por nuestra antigua casa nos acordamos de esta historia que nos resultó tan divertida. ANA SÁNCHEZ

Los papeles en regla Un día mi madre estaba con sus hermanos y mi abuelo llegó contando que había comprado un caballo nuevo. Entonces a mi madre y a mis tíos se les ocurrió gastarle una broma. Llamaron haciendo como si fuera el vendedor del caballo y le dijeron - Perdóneme, pero ¿usted ha matriculado al caballo? Entonces mi abuelo fue a matricular al caballo y al llegar le dijeron que no había que hacerlo y estuvieron discutiendo porque mi abuelo les decía que ellos le habían llamado… y así todo el rato as que mis tíos y mi madre se lo dijeron y les echaron la bronca. CARLOTA YAGÜEZ

El Ikea Un día, fui con mis padres a Ikea para comprar unos muebles. Yo era muy pequeña, tenía unos dos años. Estuvimos comprando muchas cosas. Yo me aburría, así que decidí irme a explorar. Mis padres, cuando se dieron cuenta de que no estaba, me buscaron por todas partes,hasta que escucharon unos sonidos muy raros. Era yo, que me había quedado medio dormida en una de las camas de Ikea, abrazada a un osito de peluche. CATHERINA ALGE

24


IV FERIAL DEL LIBRO COLEGIO ZOLA 2011/2012

La venganza Estábamos Uwe (mi mejor amigo) y yo en un campamento de verano en Alemania. Había un niño que nos caía fatal porque al principio del campamento se metía con nosotros por hablar mal alemán. Pero unos días después, unos amigos alemanes nos dijeron como podíamos fastidiar pero bien a ese niño: haciéndole algo a su bicicleta. Él tenía una bici de estas buenísimas, con amortiguadores fox y todo eso. Así que un día cogimos un candado de moto que conseguimos no os puedo decir cómo, y le atamos la bici a una farola y tiramos las llaves por una alcantarilla. El niño se enfadó un montón, lloró y llamó a sus padres. Al final tuvieron que llamar a unos señores con muchas herramientas para romper la cadena. Más adelante expulsaron a ese niño del campamento por mi culpa, pero eso es otra historia… ISAAC MIJALLO

Las chocolatinas Hace tres ó cuatro años, cuando yo tenía seis o siete, mi hermana se fue al médico con mi padre y mi madre estaba haciendo los deberes. De repente se me ocurrió (NO SÉ POR QUÉ) la idea de quitarles las chocolatinas a mi hermana. Un par de horas más tarde mi hermana ya había vuelto de médico y quería cogerse una chocolatina y vio que no había ninguna. Mis padres (OBVIAMENTE) dijeron que no podía ser otra persona menos yo, porque a mi madre nunca se le ocurriría hacer eso. Confesé que fui yo y le tuve que dar todas mis chocolatinas. PASCAL RUEDA

25


IV FERIAL DEL LIBRO COLEGIO ZOLA 2011/2012

Una serie de catastróficas travesuras Os voy a contar dos increíbles pero cortas travesuras que hizo mi madre, Olga Fuentes. La primera sucedió cuando ella tenía tan solo cinco añitos. Estaba en su casa, tan feliz, como un día cualquiera del año. Entonces salió a la terraza del piso. Aquella terraza era muy estrecha (no cabía una simple mesa de café), pero era larga (como una gran serpiente) con lo cual recompensaba un poco el lado malo. La terraza tenía unos barrotes negros con la anchura perfecta para que cupiera la cabeza de un niño pequeño. Y eso fue exactamente lo que hizo mi madre: meter la cabeza entre los barrotes. No había forma de que saliera y todo lo empeoraba que la niña llevara dos caletas altas. Al final, consiguieron sacarle la cabeza de ahí. La segunda travesura fue cuando Olga tenía unos pocos años más, ocho años, creo recordar que me dio mi abuela. Ella estaba en el parque. Hacía un buen día y se podía disfrutar del sol. Jugaba y jugaba, hasta que llegó a los columpios. Había otra niña y a mi madre, para ser una buena amiga, se le ocurrió la brillante idea de empujarla más y más fuerte. Entonces, a mi madre no le dio tiempo a reaccionar y el columpio le vino de frente. Le dio en toda la boca. Se había quedado sin los dos dientes paletos. Ahora los lleva postizos. ANA CARA PICAPORTE

La borrachera Cuando mi padre tenía ocho años, pasaba unos días de verano en una casa de campo, con un primo suyo un año mayor. En la finca había algunos animales, entre ellos, gallinas. Un día a mi padre y a su 26


IV FERIAL DEL LIBRO COLEGIO ZOLA 2011/2012

primo no se les ocurrió otra cosa que echar vino en el agua de las gallinas, de tal modo que después de un rato todas las gallinas andaban tambaleándose. Parece ser que a estos animales les gusta el vino. Cuando el abuelo de mi padre se enteró, interrogó a mi padre y a su primo y al saber que ellos fueron los autores de la travesura, les cayó una buena bronca. MARÍA TEMPLADO

La crema Era verano, yo tenía dos años y según mi madre era bastante traviesa. Un día vinieron unos amigos de mis padres, y mi madre, como de costumbre, después de comer me llevó a la cuna para echar la siesta. Después de un par de horas, mi madre me solía despertar, pero ese día "tarde más en despertarme", bueno, despertarme, mi madre pensó que seguía dormida porque no se oía ningún ruido, sin embargo, yo estaba haciendo una de las mías. Mi madre solía ponerme la crema Nivea para tener la piel suave y cuando vi la lata azul de Nivea. Resulta que a mi madre se le había olvidado guardarla y estaba situada al lado de mi cuna en una estantería. Por supuesto que me la puse, pero no como me la ponía mi madre sino que me la puse por todo el cuerpo, por los pies, la cara e incluso el pelo. Cuando había terminado de echármela salte de la cuna y me fui abajo a buscar a mi madre, pero resulta que mi madre estaba en la terraza y como no llegaba a abrir la puerta pegue la nariz al cristal para que mi madre me viera y cuando lo hizo se sorprendió y me tuvo que bañar entera. PATRICIA VILLORA

27


HISTORIAS “TRÁGICAS”


IV FERIAL DEL LIBRO COLEGIO ZOLA 2011/2012

UN VERANO SIN PLAYA El verano de 2009, estaba yo en un campamento urbano, mientras mis padres trabajaban. Un día, un monitor nos pidió a una niña y a mí que moviéramos un banco, pero cuando íbamos a dejarlo en el suelo, una de las patas me cayó justo encima de un pie. El pie me sangraba y el monitor llamó corriendo a mis padres. Cuando vinieron mis padres, me llevaron a urgencias. Me escayolaron desde la punta del pie casi hasta la rodilla y me dijeron que tenía que estar todo el verano escayolada. Desde allí tuvimos que irnos directamente a comprar unas muletas para poder andar, y me compraron unas muletas amarillas chulísimas. Pero la farmacéutica nos dijo que alquilásemos también una silla de ruedas porque como era verano y hacía mucho calor me iba a cansar mucho con las muletas, y para poder pasear. Cuando nos montamos en el coche mi padre, mi madre, yo escayolada, las muletas y la silla de ruedas, resulta que el coche no arrancó porque se había quedado sin batería. Mi madre y yo cogimos un taxi, mientras mi padre se quedaba en el coche esperando a la grúa. Al llegar a casa nos dimos cuenta de que no llevábamos las muletas y el taxista me subió en brazos hasta casa y le dijo a mi madre: -Señora ¿donde le dejo a la niña? Y me soltó de golpe en el sofá del salón. Ese verano ya no pudimos ir a la playa, pero tuve la visita de muchas de mis amigas como Laura Pacheco y María Templado.

29


IV FERIAL DEL LIBRO COLEGIO ZOLA 2011/2012

Lo que sí que pude hacer fue bañarme en la piscina de la urbanización, pero poniéndome una bolsa de plástico en la pierna para que la escayola no se estropeara. La verdad es que es bastante difícil bañarse así porque no puedes casi nadar. Un día, bañándome con mis primos, el agua empezó a entrarme en la bolsa de la escayola, y mis primos casi tuvieron que llamar al socorrista para que me sacara porque era muy difícil mantenerme a flote. Fue un verano sin playa, pero con cosas divertidas como esta. ANA SÁNCHEZ

LA ÚLTIMA VISITA Mi madre, como todos los martes y jueves, fue a clases de patinaje artístico sobre ruedas. En uno de los ejercicios, ella estaba patinando cuando la pierna derecha se le cruzó con la izquierda de tal manera que las ruedas se engancharon y cayó bruscamente en la pierna derecha.

Cuando yo la vi con el pie al revés, fui patinando

hacia ella mientras, colocándose el pie a su postura natural, gritaba: -¡Me he roto la pierna! Pero todos los que estaban a su alrededor la calmaban pensando que no podía haber sido tan grave como para tal suceso. Aún con todo, todos la tapamos con abrigos y todo aquello que pudiera darle calor. Mi padre, que había venido a vernos por primera vez a patinar, llamó a la ambulancia para que viniera a recoger a mi madre. Después de estar dos horas sentadas y cubierta de abrigos esperando a la ambulancia, se la llevaron al hospital Puerta de Hierro (de Madrid). Allí al no haber habitaciones

suficientes la dejaron en el pasillo hasta que

encontraron una libre. Una vez ingresada, al tener una fractura de tibia

30


IV FERIAL DEL LIBRO COLEGIO ZOLA 2011/2012

y peroné, los médicos de allí no la querían operar por miedo a que saliera mal. Así que ella llamó a un amigo suyo (Médico. Traumatólogo. Fernández Arroyo) quien la trasladó a la Clínica Moncloa (de Madrid), donde mi madre y su amigo trabajaban. Al día siguiente, al estar la fractura cada vez peor, la operó realizando una operación con éxito utilizando clavos y tornillos metálicos para rehacer la tibia y el peroné. Aunque días después tuvo que hacer rehabilitación y su pierna se quedó algo morada y amarilla, su pierna derecha hoy en día funciona fenomenal y está perfecta, ¡aunque es de metal…! Desde entonces mi padre no volvió a venir a vernos patinar por miedo…

PILAR BARBED

Mi anemia Estábamos cantando en el coro del colegio un villancico, cuando empecé a sentirme cansada, con ganas de tirarme al suelo y dormirme, incluso me apoyé en Loreto, una compañera de clase y otra niña que apenas conocía, hasta que no pude más y le dije a Paco, mi tutor y profesor de coro que me encontraba muy mal, estaba sudando sin

31


IV FERIAL DEL LIBRO COLEGIO ZOLA 2011/2012

tener calor y empecé a ver todo oscuro, hasta que apenas podía ver, sólo por una especie de agujerito rodeado de oscuridad. Paco me llevó a la enfermería, pensando que solo me había bajado la tensión. Tras decirle a mis padres lo ocurrido y más tarde al médico, después de varias analíticas, vieron que no tenía hierro en la sangre, así que seguí haciéndome analíticas y pruebas, tomándome hierro líquido y varios meses después, me recuperé. Ahora estoy genial y totalmente recuperada. ANDREA ESPAÑA

La varicela Cuando yo tenía cinco o seis años tuve la varicela. Fui al colegio sin saberlo. Me picaba muchísimo la espalda y nuestra profesora, Nerea, me miró la espalda. Me dijo que tenía la varicela. Llamaron a mi madre porque se la podía contagiar a mis compañeros. Estuve una semana en casa, tomando una medicina y bañándome con unos polvos que olían a cereales. Cuando llegué al colegio, descubrí que una amiga mía de clase tenía la varicela. Se la había contagiado. CATHERINA ALGE

La sirena Un día de verano, mis primos y yo nos fuimos a La sirena, una gran roca que hay en una playa de Galicia. Mi prima de nueva años se tiró de cabeza desde la zona más alta y se dio en los dientes que se le cayeron. Por suerte, eran de leche, pero igualmente la tuvieron que llevar al hospital porque se había roto el brazo. CARLOTA YAGÜEZ

32


IV FERIAL DEL LIBRO COLEGIO ZOLA 2011/2012

La herida Acababa de salir del colegio y estaba llegando a casa, cuando vi algo en el embalse, algo que se movía. Le dije a mi padre que parara el coche, y así lo hizo. Me baje y me adentré un poco en el campo para ver más de cerca aquellas manchas. Estaba en la orilla del embalse y ya veía de cerca aquellas cosas ¡Eran patos! Me sorprendí mucho porque allí nunca había habido patos. Me

disponía

a

irme

ya,

cuando

tropecé

con

algo,

instantáneamente sentí un fuerte dolor en la pierna, miré atrás y vi que me había tropezado con un alambre de espino. Llegué al coche, y allí miré lo que me había hecho. Me vi la pierna, tenía toda la parte de atrás del leotardo rasgada al igual que un poco de mi pierna. La herida no era profunda aun así sangraba bastante. No me dolía mucho por lo que empecé a reírme de lo torpe que era y lo tonta que había sido mi caída. A pesar de ese incidente no perdí la sonrisa en todo el día. ANABEL MORALES

¡Ay, mi nariz! Toda la historia sucedió en el funeral de mi tío, a la edad de cuatro años. Mientras los mayores estaban en misa, yo y mis primos salimos fuera a jugar, a la entada de la iglesia, en un pequeño patio que había. Jugábamos a un pilla pilla y yo iba corriendo mientas miraba al suelo sin darme cuenta de que un muro enorme estaba enfrente mío y... ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡POING!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

33


IV FERIAL DEL LIBRO COLEGIO ZOLA 2011/2012

Había

sangre

por

todo

mi

vestido, cara y...... ¡mi nariz! Mis primos avisaron a mis padres y todos salieron a ver qué pasaba. ¡Qué horror! Me llevaron al coche, me curaron más s o menos y me llevaron a una clínica de Torrelodones. ¡Qué pérdida de tiempo! Nos fuimos a un hospital y nos dijeron que era bastante grave. Me vieron un montón de médicos y al final dijeron que de momento no hacía falta operar. LUCÍA LÓPEZ

Accidente en el cole Era un día de colegio normal, estaba en infantil y acabábamos de terminar de comer, las profesoras nos dijeron que subiéramos a clase pero sin correr, yo en vez de eso subí corriendo y me tropecé con un escalón, por lo que me di con el que tenía encima y me empezó a sangrar la frente. Un conductor de autobuses y la profesora que teníamos me llevaron en el autobús del colegio al hospital y allí me cosieron seis puntos. Cuando terminamos volvimos al colegio y llamaron a mi madre para que viniera a buscarme. La profesora me regaló un globo y me dijo que había sido muy valiente en el médico, después vino mi madre y las dos nos fuimos a casa. Por lo que me hice en la frente estuve todo el verano sin poder meterme en la piscina, porque el cloro podía infectarme la herida. Después del verano ya se me había quitado la herida, pero desde entonces tengo una cicatriz en la frente. PATRICIA VELASCO

34


IV FERIAL DEL LIBRO COLEGIO ZOLA 2011/2012

La alergia Un día fui al cole y de comer me dieron lentejas. En ese momento me empezaron a salir ronchones por alrededor de la boca y un montón de granos por el cuerpo así que me mandaron a casa. Al llegar me puse colorada y no podía respirar, entonces ambulancia me llevó a un hospital, luego a otro…….. Yo no me acuerdo pero mi madre me decía que mi padre me llamó para animarme mientras los médicos me animaban para no entrara en coma. LAURA PACHECO

35


AUTORES


IV FERIAL DEL LIBRO COLEGIO ZOLA 2011/2012

ÁLVARO RODRÍGUEZ, 22 ANA CARA PICAPORTE, 27 ANA SÁNCHEZ, 25, 31 ANABEL MORALES, 34 ANDREA ESPAÑA, 17, 33 CARLOTA YAGÜEZ, 25, 33 CARMEN BOLEA, 22 CATHERINA ALGE, 25, 33 DANIELA LÓPEZ, 8 FÉLIX GIMÉNEZ, 15 ISAAC MIJALLO, 9, 26 LAURA DE VICENTE, 18 LAURA PACHECO, 10, 36 LETICIA FRANCO, 10, 23 LUCÍA LÓPEZ, 21, 35 MARÍA TEMPLADO, 11, 28 PASCAL RUEDA, 26 PATRICIA VELASCO, 16, 35 PATRICIA VILLORA, 12, 28 PILAR BARBED, 15, 32 VALLE NAVARRO, 19, 23

37


Relatos de la Infancia - 1º ESO A