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LÁGRIMAS SALADAS AUTORA : Patricia Navarro


1. LA LLAMADA Hola, me llamo Héctor y me dedicó a hacer reír a la gente, es decir, soy payaso, en cumpleaños, comuniones, bodas... Vivo en Barcelona y os voy a contar mi historia. Estaba yo tranquilamente en mi casa un domingo por la tarde, algo aburrido, cuando de pronto sonó el teléfono; corrí a cogerlo con la esperanza de que fuera alguno de mis amigos y me animara la tarde, pero se trataba de un joven de voz alegre que me dijo: Hola soy Edu y me gustaría que vinieras a hacer animación en mi cumple el viernes de la semana que viene. Lo celebramos en la playa y quiero que sea la mejor fiesta del mundo. ¿Podrías? Yo contesté; claro pero …¿a qué hora? Lo del mar no me hacía mucha gracia, su sabor siempre me había parecido triste como las lágrimas de un mal día.. A las cinco y media. En la Barceloneta, contestó, nos vemos ¡adiós! Lo estuve preparando todo: los juegos, la magia, las bromas, y cada detalle para que, como había dicho Edu, fuera la mejor fiesta del mundo. Terminé, realmente cansado, el jueves por la noche y cuando cené lancé un suspiró y dije:¡Qué gusto da terminar todo a tiempo!, luego me fui a dormir para que al día siguiente, el gran día, estuviera descansado y no me cortara ni un pelo.


2. UN DÍA DE MUCHAS EMOCIONES Cuando me desperté el viernes estuve practicando hasta que llegaron las cinco y cuarto. A esa hora salí de casa algo nervioso y excitado. Siempre me pasaba lo mismo, no me había acostumbrado todavía a tener público en mis actuaciones. Llegué a la playa a las cinco y media. Todos los allí presentes me recibieron con gritos de alegría, y enseguida, uno de los chavales se acercó a mí y me dijo: - Hola, yo soy Edu, tu debes de ser Héctor ¿no? -Si, soy yo, le respondí. Me preguntaron si podían empezar dándose un bañito, a lo que yo les contesté, no con muchas ganas, que sí, hacía mucho calor y no me pareció mala idea para que estuvieran más frescos. Se metieron en el agua y me pidieron que me bañase con ellos. Yo soy muy miedoso, especialmente del agua, y sobre todo la del mar por todos los peces, medusas… Preferí contestar que no pero me insistieron tanto que tuve que decir que sí. Me metí poco a poco, pero yo estaba temblando y me desmayé durante algunos minutos que se me hicieron eternos y con la corriente, llegué a parar en lo más profundo del mar.


3. EL MARAVILLOSO MUNDO MARINO Cuando desperté vi que estaba rodeado de millones de peces de colores, jugaba con los delfines, me fui acostumbrando al mar y a respirar debajo del agua. ¡Era muy divertido ver todos los pececitos mirándome y mordisqueándome la ropa! Entonces fue cuando encontré algo que brillaba, era un amuleto con una concha azul y una piedra preciosa. ¡Era maravilloso!, cambiaba de color cada vez que la rozaba con el dedo y era como un juego de colores, pero lo que más me llamaba la atención fue que cuando la fui a guardar en mi bolsillo, empezó a pitar, de forma intermitente. Yo intenté adivinar por qué pitaba y de pronto dejó de oírse, la concha había desaparecido Empecé a buscarla desesperadamente y en medio de esa búsqueda me di cuenta de que me había quedado prácticamente solo. En medio de mi asombro vi a un pez naranja con rayas blancas que……¡tenía mi amuleto!


4.EL PAYASO DEL MAR Para mi sorpresa, el pececito se acercó a mi y comenzó a hablarme. Primero me preguntó por qué llevaba esa ropa. Yo le contesté que era un payaso y los payasos para hacer reír a la gente se visten de esta forma tan colorida y especial. Él me dijo que él también era payaso, pero no de esos de las fiestas , sino un pez payaso. Empezamos a charlar y charlar y quiso saber cómo había ido a parar allí, le conté mi historia y él me contó la suya que era así: Era un precioso día de verano cuando un niño de mejillas sonrosadas y cabello oscuro entró por la puerta de la tienda de animales, en la que yo vivía. Se llamaba Charly, miraba entusiasmado todos los animales de la tienda hasta que me vio a mí y se acercó a observarme de cerca. Parecía como si hubiera visto a su cantante favorito, estaba embobado y no me quitaba los ojos de encima. Entonces fue cuando corrió a sus padres y les dijo que me compraran. Charly me cuidó y mimó hasta que se hizo mayor y no tenía tiempo para mí, sus padres no me querían, me tiraron por el desagüe y fui a parar al fondo marino y ahora estoy aquí contándotelo a ti, aunque la verdad es que estoy contento porque es mejor el mar que esa estrecha pecera que tenía hace unos años. ¡Esa es mi historia! dijo el pez payaso. De repente se nos acercó una criatura gigante…... ¡Era una ballena!


5.EL GRAN FINAL La ballena se nos acercó cada vez más hasta que abrió la boca y nos zampó a los dos payasos. Por algo tenía yo miedo al mar, pensé. ¡Se estaba cumpliendo el peor de mis sueños! Creí que llegaba el fin de mis días, íbamos por el interior de la tripa, yo cerré fuerte los ojos, y cuando me atreví a abrirlos parecía como si estuviera otra vez en el mar. ¡Aquello estaba lleno de agua y peces nadando y haciendo piruetas! De repente noté como si el agua empezara a subir y subir hasta salir con tanta fuerza por un agujero que el pez payaso y yo dimos una voltereta en el aire y fuimos a parar a la orilla del mar. Todos nos aplaudieron pensando que era parte del espectáculo, terminamos el cumpleaños con unos cuantos trucos, juegos y bromas y a Edu y a sus amigos les encantó, en cuanto al pez payaso, me lo quede, claro, le puse un acuario gigante y ha sido mi ayudante de magia el resto de mi vida. Y esta es mi historia…………


FIN


El binomio fantástico - Patricia Navarro